Sept. 21, 2026

Tragedia-y-misterio-Venezuela-1999 la tragedia de Vargas||Relatos-del-lado-oscuro

Tragedia-y-misterio-Venezuela-1999 la tragedia de Vargas||Relatos-del-lado-oscuro
Tragedia-y-misterio-Venezuela-1999 la tragedia de Vargas||Relatos-del-lado-oscuro
Relatos del lado oscuro
Tragedia-y-misterio-Venezuela-1999 la tragedia de Vargas||Relatos-del-lado-oscuro

En diciembre de 1999, una de las mayores catástrofes naturales azotó las costas de Venezuela: la tragedia de Vargas. Miles de vidas quedaron sepultadas bajo toneladas de lodo y roca, borrando comunidades enteras del mapa como Carmen de Uria.Sin embargo, detrás de la devastación y las cifras oficiales se esconden historias que desafían toda explicación lógica. Sueños premonitorios con una precisión aterradora que salvaron vidas, y ecos de almas que, según los relatos de quienes aún caminan por aquellas tierras, parecen no haberse marchado nunca.Acompáñanos a explorar los enigmas, testimonios y misterios paranormales que dejó la tragedia de Vargas.En este video:

  • 00:00 - Introducción: Tragedia y misterio
  • 00:53 - La costa de Vargas en los años 90
  • 05:51 - El perturbador sueño premonitorio de Guillermo
  • 11:05 - Las lluvias interminables y la evacuación
  • 16:14 - La noche del desastre en Carmen de Uria
  • 24:15 - El desolador despertar tras los aludes
  • 34:14 - Voces, sombras y ecos en las ruinas: el misterio inexplicable
  • 40:03 - Reflexión final


Conviértete en un supporter de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/relatos-del-lado-oscuro--5421502/support.

#relatos de misterio #relatos de terror #historias de miedo #asesinos #terror parapsicológio #joseramoncantalapiedra

0:00 Pocos casos en la historia reúnen elementos como, por ejemplo, una tragedia, un fenómeno paranormal, una historia extraña, negligencia política, como el caso de Vargas, Venezuela, 1999. Comenzamos. Relatos del Lado Oscuro Fantasmas. Seres extraños. Sucesos inexplicables. Perversidad humana. Historias que otras mentes prefieren ignorar.

0:41 Déjeme que le lleve a la costa caribeña de Venezuela. Centro Norte. el estado de Vargas, actualmente conocido como el estado La Guaira. Es una pequeña franja que se encuentra entre una cordillera y el Caribe. Es un sitio de lo mejor. En los años noventas era un polo de atracción turística, tanto de extranjeros como de nacionales. La gente de Caracas, que se encuentra más o menos a una hora de distancia, salía los fines de semana para allá. Toda esta franja, en donde se encuentra Maiketía, en donde está La Guaira, Macuto, la zona donde está la Caraballeda, los Corales, Tanaguarena, Carmen de Uría y toda esta zona costera bellísima. Un océano bello con pequeñas bahías en donde se forman unas playas excepcionales. Vamos, el puerto de La Guaira recibía a algunos transatlánticos que venían con turistas europeos, estadounidenses que encontraban aquello sensacional.¿ Por qué?

1:59 Déjeme decirle que además de que tenía un estupendo clima, también tenía, en aquellos años noventas, muchas facilidades y económicamente era fácil ir allá. A diferencia, por ejemplo, de viajar a alguna parte de Europa o incluso del Caribe Mexicano o de la parte del Golfo de México, la región del Caribe Venezolano era accesible, hermoso, verdaderamente bello y con una comida ¡guau! Desde arepas, tajadas, piñonate y cualquier cantidad de pescados en las formas más variadas de cocina, eran un deleite. Y por supuesto, para aquellos que les gustan las bebidas espirituosas, tomar una poca de chicha de maíz, bueno, a cualquiera le cae bien. Desde muchos años atrás, en los años 30 y 40, en este lugar llegaban turistas de otras partes del mundo, fascinados, porque además el paisaje te quita el aliento. Desde que vas llegando a bordo del barco, aquellos años treintas, todo muy primitivo, pero llegaba el gran barco. Se detenía, y observabas el paisaje bueno.

3:10 Las más de las veces, aquellas personas que llegaban simplemente a turistear, volvían después a quedarse, porque esta franja de terreno tocada por Dios, verdaderamente, quitaba el aliento. Esbelta, entre las montañas que se yerguen dos mil metros rápidamente, de un verde absoluto con aquella combinación del mar, el trópico. Cuando se decía vamos al trópico, no estaban pensando en que fueran a Hawái ni nada de eso, iban a La Guaira Iban a La Guaira, allí en el Caribe, esa era la idea. Decir el trópico era Venezuela. Gente cálida, alegre, buenos bailadores, buenos para la comida, gente bonita verdaderamente y así siguió por mucho tiempo. Nosotros no sabemos de política, así es que no esperé que hablemos de eso, pero en los años 90 el mundo va cambiando y todo el mundo se da cuenta de eso. Y Venezuela no es la excepción, también va cambiando. Hay un cambio de gobierno, llega gente nueva, llega política nueva, llegan muchos cambios y por eso a don Guillermo en algún tiempo no le gustaba mucho andar en Caracas. Prefería, por supuesto, volver a casa.

4:29 en una pequeña población, un sitio increíble, Carmen de Uría. Precioso lugar. Pocas casas, poca gente, todos se conocen, todos se han visto. Esta comunidad se creó en los años 70. Así es que cuando llegaba a casa era feliz. Conductor de ómnibus, transporte de turistas, transporte de personas, lo que le pidieran. Conocía la ruta al dedillo. Desde Caracas a hacia la guaira, hacia todo esto y después hacia las comunidades para después de un rato llegar a casa, sentarse con su familia y por la tarde salir a fumar un cigarrillo viendo los montes llenos de lucecitas, la época de luciérnagas, cocuyos o como quiera llamarle, y el canto de los pájaros al amanecer.¿ Qué más se podía pedir?

5:16 Además eran lugares muy tranquilos. A diferencia de la gran capital que tenía bandas y robos y todo aquello, en estas regiones no pasa eso. Y luego, cerca de ahí, a pocos kilómetros, estaba la ciudad. En la zona de La Guaira, en la zona donde estaba la colonia Los Corales, en donde estaba toda esta pequeña región de Makuto, todo eso. Había escuelas, había todo. Así es que este hombre se había ido a vivir allá desde los años 80 y bien entrado en los 90. Cuando ya estaba por cumplir 50 años, disfrutaba aquello más que nunca. Pero entonces tuvo aquel extraño sueño. Llegó a casa como a las nueve o diez de la noche, se dio un baño, cenó, platicó con su esposa y se fue a dormir. Debe de haber sido a principios de noviembre del último año del milenio. Se acercaba el final del milenio. Todo el mundo estaba haciendo preparativos. Habían ido unos días atrás a comprar algunas cosas a la gran capital porque iban a hacer una cena especial. Iban a venir muchos parientes de muchas partes, incluso algunos que ni siquiera vivían en Venezuela iban a venir. por lo que la fiesta tenía que ser grande. Aún con el sueldo de un camionero le alcanzaba para estas cosas. Así es que iban a venir parientes, se estaban preparando, todo iba a ser espectacular. El cambio, el fin del milenio. Había quienes decían cosas terribles, había quienes pensaban que era el final de los tiempos, que las computadoras se iban a pagar. Bueno, había toda suerte

6:47 de rumores, pero él no hizo caso de nada de eso, él no lo creía. Era un tipo común, contento, y con una familia bastante numerosa. Entre ellos, su hija Aida, la mayor, después venía por ahí otro muchacho, otro más, otro más, y la pequeñita. La pequeña era su locura. Pero aquella noche algo ocurrió en su cabeza. Cuando despertó y todo el mundo se levantó para la hora del desayuno, se le veía raro. Y por supuesto, su esposa le preguntó,¿ qué te pasa, Guillermo?¿ Qué tienes? Es que tuve un sueño muy raro. Aida lo recuerda mucho porque ella es quien nos lo cuenta. Y lo recuerda mucho porque su padre se veía preocupado y triste. Cuando insistieron en que contara el sueño, para el asombro de todos, su padre lo recordaba con sumo detalle. Extraño en él porque decía que él no soñaba. Y sin embargo, ese sueño en particular lo tenía tan claro. Y claro, usted se preguntará ahora mismo, pues,¿ qué cosa habrá soñado? Bueno, de acuerdo con lo que recuerda su hija, les platicó que en su sueño, él despertaba, oía un ruido muy fuerte, y como movido por algún impulso, salía por la puerta que da al monte, esa donde tantas veces ha fumado un

8:18 cigarrillo y ha observado los cocuyos y todo esto, al salir, Veía cómo se movían los árboles de una forma extraña, como si se fueran moviendo de lugar, como si algo los estuviera moviendo y de pronto veía como una masa negra extraña avanzaba y alcanzaba a ver la casa de su pariente, aquel que vive a dos o tres casas para allá, como algo la destruía y oía el ruido y gritos. Recordaba mucho eso. Estaba nervioso, al momento de contarlo le temblaba la mano y no podía sujetar bien la taza de café porque le puso de nervios aquello e insistía, se oía tan real. Aida fue la hija mayor la que se acercó y le dijo,¿ cómo era aquello? Aida, parecía que estaba yo ahí parado, porque oía cómo tronaban de pronto las cosas, cómo se oía aquello romperse.¿ El qué, papá?¿ El qué? Las casas, hija, las casas, oiga, las casas como si se estuvieran quebrando. Y vi la casa de Francisco, y vi la casa de abajo, la de la pared azul esa, también la vi, y vi la de allá, y vi cómo se iba todo, todo, Aida, todo. Pero papá, no se preocupe usted, solo fue un sueño. Sí, hija, pero qué susto. Ya no se sabe con estas cosas.

9:36 Se despidió, terminó su desayuno y pasó. por ahí de camino a ver a un amigo al que le platicó aquello. Sólo fue un sueño, Guillermo, sólo fue un sueño, pero Guillermo se quedó nervioso y aquella persona, si bien no era muy creyente, se lo platicó también a su esposa y un rato después vinieron ambos a buscar a la familia de Guillermo para ver si sabía algo más. Todo el mundo estaba muy nervioso. Guillermo se fue a trabajar. Pasó un día, pasaron dos días, tres días y no pasó nada. En casa Aida había anotado todo eso en su pequeño diario. Cada detalle de lo que había dicho su padre. Mediados de noviembre, no pasa nada. Se acabó el tema. Aquellas personas que habían venido con mucha inquietud y mucha curiosidad ya no volvieron. Pero Guillermo se quedó con aquella cosa rara, rara, que le hacía pensar que eso podía ser real. Canceló la fiesta. A pesar de que había gastado dinero en todos aquellos asuntos para atraer a los parientes, cambiaron totalmente de idea. La fiesta sería con los parientes de Caracas, la capital. Pero además, para asombro de su esposa, este hombre racional al que siempre habían visto como un tipo centrado, tranquilo, acostumbrado a manejar en unas carreteras peligrosas y nunca ponerse nervioso, ahora lo veía tan nervioso, tan nervioso, que por ahí del 10

11:06 de diciembre, cuando todo el mundo se había olvidado de aquello, menos Guillermo y Aida, volvió a la plática, estaban sentados, y de pronto Aida entra corriendo a la casa, Toda mojada, diciendo, no deja de llover, papá. Punto. Se acabó. Agarró una maleta. Metió la ropa. Cada quien tendría que hacer lo mismo. Por supuesto, a la esposa le dijo, pero estás loco. Si es hasta el veintitantos que tenemos que ir a Caracas,¿ a dónde nos vas a llevar? No me importa. Suban sus cosas. Aparte de manejar el camión, tenía su pequeño automóvil. Por lo que echaron todas las cosas al automóvil. Hubo protestas, quejas. Alguien dijo que tenía que ir a una fiesta. Pues no vas. Alguien más opinó que no, que esto era absurdo.

11:51 Por supuesto, el griterío fue bárbaro y como todo el mundo vivía cerca, todo el mundo se conocía, algún vecino vino y le reclamó que cómo podía hacerle eso a sus hijos. Y alguien vino, el amigo de no sé quién, y luego la más pequeña, también porque iba a dejar parte de sus juguetes y cómo era posible aquello. Guillermo se centró en eso y nadie le quitó la idea. Subió lo que tenía que subir, después entró y sacó su maletín donde guardaba papeles. Los metió al auto. Subieron todos. Y a regañadientes. Todos apretujados porque además era un auto simple y eran varios. Pero como sea, todos subieron. En silencio de caras largas y a mitad de la noche salieron de allá. Estando en Caracas, por supuesto, las cosas no marchaban nada bien. Porque estaban arrimados con uno de los hermanos que afortunadamente tenía un búngalo y allá se quedaron.

12:49 quejas protestas el 11 el 12 aquello fue amargo pero sabe algo no paraba de llover no paraba de llover y entonces fue cuando leyendo un diario vio que en una parte más adelante había habido un deslave y había roto dos casas después en otro periódico alcanzó a ver que el jefe de bomberos hacía una advertencia a las comunidades de la serranía para que tuvieran precauciones y se alejaran de cañadas y barrancas después vio otro mensaje que alguien había puesto por ahí en el 13 en donde le pedían al presidente que cancelara el referéndum en ese momento en venezuela había un referéndum programado un referéndum para que se modificara la constitución es decir que las personas tendrían que ir el día 15 de diciembre a a votar a favor o en contra de una modificación constitucional, cuyo principal argumento o principal cambio era el hecho de que los funcionarios públicos podían reelegirse indefinidamente y de manera consecutiva e inmediata en los cargos que ocupaban por voluntad popular.

13:58 Es decir, era un referéndum muy político, un asunto muy político. El día 14 de diciembre, la tarde anterior, se pidió que se aplazara eso. El jefe de bomberos, esta zona de Vargas que es el estado pidió que se cancelara que se pospusiera las lluvias habían sido muy intensas y por supuesto eso dificultaba todo pero la orden vino de muy arriba la cabeza del gobierno dijo de forma categórica si la naturaleza no obedece nosotros la haremos obedecer y por lo tanto Siguió en pie aquello. El día 14 en particular la lluvia fue tan intensa. Estaban allá en Caracas, toda la familia de Guillermo, con los pelos de puntas, todos enojados, todo aquello. Allá, en Carmenduría, están todos tranquilos.

14:56 Ha llovido fuerte, sí, sí ha llovido fuerte. Y han visto por ahí cómo se cayó un arbolito, y han visto por allá, en la parte más alejada, que una casita se derrumbó. Y en el otro lado, allá en la parte de la ladera, vieron que dos casitas se bajaron con todo y el lodo. Pero los demás piensan que es seguro, porque cuando se construyó Carmen de Uria, hicieron una especie de muro de contención de piedra. Apilaron piedras para desviar el río Uria. Y por lo tanto... Allí se desvía el agua y se va para el mar. El mar está ahí adelantito. El río Mar Largo tiene 8 kilómetros, así es que imagínese usted lo cerca que están de la costa, pero también de las montañas. Pero la gente confía en eso. El hecho de que el día 14, como a las 8 de la noche, comenzaran a ver que bajaba una gran cantidad de agua por la calle principal, no era problema. Todo mundo se fue a sus casas.¿ Para qué salir si está lloviendo? Pero horriblemente.

15:56 Y al día siguiente estaba aquello del refrendo. Muchos de estos habitantes no tenían idea de eso. Y no tenían mucho interés porque no era lo suyo. Pero seguía lloviendo. Como eso de las 8.30. Seguía lloviendo con una fuerza inusual. Y de pronto, en medio de aquellos relámpagos y de aquella lluvia tremenda, Todo se apagó y la corriente eléctrica se detuvo. Y las personas encendieron velas con la idea de seguir esperando a ver qué pasaba con la lluvia.

16:51 Y siguió lloviendo Y entonces, algunas personas comenzaron a notar algo extraño, y es que por las puertas de las casas, allí, en Carmen de Uría, comenzaba a entrar agua. No era habitual eso. Alguna vez había pasado, pero ahora entraba mucha. Y de pronto, en las casas, sobre todo en las de la parte central, allí, cerca de la calle principal, comenzaron a notar que el agua ya casi les llegaba a las rodillas. Y todo estaba mojado. Los sillones, las camas comenzaron a mojarse.¡ Qué maldición! Al día siguiente sacarían todo al sol para que se secara. En cuanto escampe la lluvia habrá que limpiar todo esto. Pero entonces comenzaron a notar, sobre todo aquellos de allá abajo, que el agua seguía subiendo. Y luego notaron algo todavía más raro.

17:35 Y notaron que el agua ya no era agua solamente, sino que era algo lodoso, denso. que entraba por todas partes y de pronto alguien escuchó como se rompía una ventana y entraba agua con piedrecillas y con lodo y con algunas ramas y entonces decidieron subir a la azotea, sí, a la platabanda como le llaman allá, a la loza, encima, subieron apresuradamente en medio de la oscuridad y la lluvia porque sintieron que el agua subía demasiado a esperar en el techo y se dieron cuenta que no eran los únicos y se dieron cuenta que allá, en la casa de junto, también estaban los vecinos y en la de más allá también vieron gente que estaba sobre de la casa y alguien de pronto oyó aquel grito horrible de alguien que simplemente algo ocurrió, se equivocó, se resbaló, se cayó y se lo acaba de llevar la corriente y va rodando junto con un montón de ramas mientras se ahoga en el torrente que baja. Y eso no es todo.

18:28 De pronto alguien oyó aquel tronido, aquel extraño tronido, ese ruido rarísimo y al levantar la vista vieron como aquellas ramas, árboles, rocas todo eso comenzó a bajar y se llevó la primera casa con toda la gente que estaba arriba arriba de la loza había personas y se las acaba de llevar a todas en medio de gritos y espanto y aquí en esta casa donde han subido estas personas que gritan ahora por el espanto Se dan cuenta que de nada sirve haber subido, porque el agua está subiendo hasta donde están ellos, ahora tienen los pies mojados, y eso que están en la azotea de su casa. Corren para acá, corren para allá, y alguien les grita, salta, salta, salta, y entonces brincan a otra casa que está junto, muy pegadita, y logran subir un par de peldaños, pero ven como sigue corriendo el agua, y es cuando vuelven a escuchar aquel crujido. que es propio de una casa que se acaba de ir, se la acaba de llevar, una gigantesca roca que baja de la montaña, la acaba de derribar, y allí había personas adentro, porque esa casa, la gente había subido a la planta alta, y ahí se los acaba de llevar, y más allá, y más allá, y más allá, y los gritos, y es cuando ven como, por ahí, moviendo los brazos, entre el agua turbia va alguien ahogándose, Y será lo último que vean porque acto seguido una gigantesca roca del tamaño de un autobús acaba de embestir la casa y se los acaba de llevar con todo y mueren. Más allá, en la zona, en la ciudad, en la guaira, en... corales en esta zona también está ocurriendo lo mismo a pesar de que los bomberos habían advertido nadie tomó decisiones porque al día siguiente era el referéndum iban

19:59 a votar por la reelección y por lo tanto no evacuaron la región completa había miles de personas ahí miles por todos lados vive El problema es que no se fueron, a pesar del riesgo nadie se fue y se quedaron allí. Cuando llegó la avenida, cuando bajó la luz, traía rocas de 9 metros de diámetro, de mucho peso, de muchas toneladas de peso y una cantidad de agua asombrosa porque el día anterior había llovido 422 milímetros y en total en un periodo apenas de 3 o 4 días 900 milímetros, más de lo que había llovido en toda la historia. Y el alud se fue llevando casas, coches, camiones, edificios completos.

20:42 Torres de departamentos que tenían varios niveles fueron embestidas por las rocas y de pronto colapsaron. Se las llevó y las personas que estaban dentro, pensando que por estar en un tercero o cuarto nivel, estaban a salvo. Se equivocaron porque el agua se los llevó también. Rompió las paredes, rompió las ventanas, rompió, pasó de largo rocas, piedras, enormes tramos de madera. Todo eso se llevó a las personas destrozándolas, partiéndolas en mil pedazos, regando restos por todas partes, mientras el agua sigue corriendo y la gente observa. Totalmente inútil, no pueden hacer nada. Es tan la fuerza que quienes han logrado llegar a una azotea y están relativamente a salvo en la parte alta de un edificio, observan con horror cómo, allá, allá, allá, un coche, un camión de pasajeros, otro vehículo es arrastrado, más o menos de forma simultánea, todas estas hermosas montañas que daban esa linda vista han colapsado, enviando millones de toneladas de rocas, tierra, árboles y escombros hacia el mar.

21:44 Durante la noche los aludes siguen cayendo constantemente, el hecho es que ha llovido tanto que la tierra estaba tan saturada, que no pudo soportarlo más y en un cierto momento aquello que normalmente pensamos que son materiales fijos, firmes, sólidos, comenzaron a actuar como fluidos en un extraño fenómeno en donde de pronto la saturación convierte aquel suelo en un fluido que baja como si fuera un río, pero en realidad es una masa de tierra, rocas, árboles, claro, con un enorme contenido de agua. El crujido de aquello, el sonido cuando tronó la montaña, Era exactamente lo que había soñado Guillermo. Los sobrevivientes, los pocos sobrevivientes de Carmen de Uría, decían lo mismo. Ese era el sonido, el crujir, y luego el llanto, los gritos. La gente pidiendo ayuda, que nunca llegaría. Fue la peor noche que ha existido, la peor tragedia. Los saludos, estos deslaves terribles, no solamente ocurrieron en Carmen de Uría, sino también ocurrieron en La Guaira.

22:49 en donde hasta el propio puerto, allí donde atracan los trasatlánticos llenos de turistas, fue afectado. Contenedores fueron arrastrados al mar, edificios, barcos fueron afectados en la zona de corales. Allí, en lo que hoy es la parte media de La Guaira, todo fue arrastrado. Esta zona de Caraballeda fue afectada durísimo.¿ Por qué? Porque estas zonas habían tenido la feliz idea de urbanizar en pequeñas barrancas, En lugares de aluvión, es decir, en sitios en los que había habido un río anteriormente, Carmen de Uría había tenido un río que había sido desviado y por supuesto cuando el río, aquel, ese desvío no alcanzó, el agua volvió a su lugar y los fluidos y el lodo y las piedras se arrasaron con todo y lo mismo pasó en la zona de Caraballeda, en donde el pequeño cauce que habían dejado no fue suficiente.

23:42 Las presas que supuestamente habían sido construidas para regular el flujo estaban asolvadas. saturadas totalmente y no pudieron contener nada y el agua las llevó con todo las rocas fueron arrastradas y la muerte se cirnió en este lugar mientras que Guillermo aterrado estaba oyendo noticias que hablaban de la tragedia que estaba ocurriendo y al describirlas eran exactamente lo que él había soñado a la mañana siguiente El escenario es terrible. Sigue habiendo deslaves, sigue lloviendo, sigue habiendo una enorme cantidad de agua. Pero el efecto principal ha ocurrido.

24:27 Lo que en una época fue una comunidad bulliciosa de personas que se conocían, que platicaban, que se preparaban para el cambio de milenio, que preparaban fiestas para las navidades, que estaban listos para recibir turistas, ahora están muertos. Carmen de Uriah fue totalmente barrido. Más del 50% del pueblo fue destruido en su totalidad con todo lo que había ahí dentro. En cuanto a la zona de Caraballera, en los corales, la afectación fue también terrible. Cientos de viviendas, edificios fueron afectados. Muchas de estas casas fueron totalmente destruidas y muchos de estos edificios, aun cuando resistieron y permanecieron en pie, sus habitantes fueron arrastrados. Fue tal el nivel del agua, alcanzando entre 9 y 10 metros cada una de estas oleadas, de esta especie de pared que bajaba de las montañas que alcanzaba el tercero y cuarto nivel y quienes hubieran estado allí fueron arrastrados fuera de sus camas fuera de sus edificios, fuera de sus departamentos llevados y después sepultados entre la marisma de escombros y basura que arrastró todo aquello cuando la mañana siguiente la gente comienza a recuperarse se vuelven auténticos zombies autómatas que caminan heridos semidesnudos los que han logrado sobrevivir están todos mojados en shock por lo que están viendo los sobrevivientes aquellos de carmenduría que lograron asirse a algo o encontrarse en un punto alto ahora mismo no saben qué hacer todo está destruido estaban en sus casas estaban con pijamas estaban

26:01 de alguna manera inválidos caminando perdidos los reportes que comienzan a llegar a Caracas. Son verdaderamente horrendos. Y mientras tanto, sin embargo, el referéndum sigue. Sí, sigue el referéndum. Ese continúa. Claro, en estos lugares no hay referéndum ni hay nada porque están todos aplastados bajo los escombros. Y es cuando se hace notorio que hay una indiferencia horrible.¿ Por qué? Porque no llegan las ayudas inmediatamente. De hecho, El problema es que buena parte de las carreteras fueron destruidas en su totalidad. Así es que aunque Guillermo se aprestó rápidamente para volver a ayudar, no pudo, no había cómo llegar, no había manera de entrar allá. Ese mismo día, el día 16, no llegó ninguna ayuda. Llegaría un par de días después porque comenzaron a llegar los helicópteros, pero los helicópteros eran muy limitados. Tan limitados que en un cierto momento uno de estos helicópteros terminó por caer. Cuando la gente intentó subir de golpe todos al mismo tiempo y al intentarse elevar lo tumbaron, lo derribaron. La tragedia seguía cobrando vidas.

27:11 Entonces llegaron los barcos. Y los barcos comenzaron a evacuar, pero no podían llegar al puerto. No podían llegar a las zonas de la costa porque ahora mismo la costa ya no es igual. Estos aluviones, estos derlaves gigantescos hicieron que creciera la costa. Ganaron terreno al mar. provocando además ciertas irregularidades que impedían la cercanía de los barcos. Aún las propias lanchas corrían el riesgo de acercarse porque aquello seguía siendo verdaderamente un fango, una especie de pantano. No se podía caminar, no se podía avanzar. El nivel de humedad ambiental, además, seguía ofreciendo un riesgo altísimo de que hubiera nuevos eslaves que estaban ocurriendo otra vez constantemente. Algunos más pequeños, otros más grandes, pero aquello seguía. Y entonces corrió la voz internacional de alerta. Se comenzaron a preparar contingentes de Cruz Roja Internacional, contingentes de ayuda humanitaria procedente de Europa, de Estados Unidos, de México, de África, de todas partes. México envió un par de buques hospitales, con comedores ambulantes, procesadoras de agua y 170 rescatistas especializados, gente que había estado aquí en México cuando ocurrieron las tragedias y que sabía lo que hacía. Llegaron muchísimos, de todas partes, solo para darse cuenta del tamaño de la tragedia. No se podrían rescatar. Las personas yacían bajo cuatro o cinco metros de escombros. De pronto alguien vio por ahí algo.

28:43 Hay una mujer! Medio cuerpo estaba afuera, así es que corren a ayudarla. Pero no se puede ayudar. Solamente es medio cuerpo. El resto fue arrasado. Fragmentos, cráneos, fragmentos por acá, un cuerpo de un niño muerto. Y también hay sobrevivientes, pero su aspecto es terrible. Un par de días después, con el calor del trópico, no han comido, no han bebido agua limpia, el olor a cadáver es terrible, todo aquello es terrible. Los helicópteros van llegando, pero la ayuda es insuficiente. Cuando comienzan a llegar las ayudas internacionales, bueno, aquello alivia un poco.

29:24 Pero el problema es mucho más grave que eso, porque ahora mismo, en esta zona había unas 450 mil personas viviendo, y la gran mayoría de las pequeñas comunidades donde estaban están afectadas, hay por lo menos 10 mil casas destruidas. 10 mil casas sin considerar que no hay carreteras no hay energía eléctrica no hay agua no hay nada en carmen de uri esta pequeña población no hay nada tampoco de hecho la población fue destruida como puede apreciar en las fotos así que Hay que llevar a las personas a algún lugar y son trasladados a albergues temporales en Caracas. Pero la situación es crítica porque¿ cómo atiendes a tantísimas personas?

30:06 Hay cientos de miles de desplazados.¿ Qué haces con ellos? Habilitas albergues familiares, conocidos. Pero por supuesto que la situación se va empeorando poco a poco porque estas personas además comen, necesitan agua, necesitan bañarse. No tienen un trabajo porque muchos de ellos vivían y trabajaban en donde estaban y fue destruido todo esto. Así es que estas personas se enfrentan además a una carencia total. Sus medios de transporte, sus medios de vida están acabados. Familias enteras han desaparecido y algo terrible comienza a ocurrir también. Hay algunos sobrevivientes. No saben si el papá sigue vivo, si la mamá sigue viva. No hay manera de saberlo porque no hay datos, no hay información. Todo es confusión. La respuesta no es muy ordenada.

30:53 Y sobre todo, no es una respuesta rápida. Pero claro, los problemas continúan. Se habla de que muchas personas se han perdido. El shock es tal que pierden la noción de dónde están del tiempo. Vagan. Y luego están los niños. Algo terrible que ocurriría en los días siguientes es que hay niños que sobrevivieron, que milagrosamente alguien dio la vida por ellos y ahora mismo nadie sabe dónde están. Se ha hablado mucho de que hay muchos niños perdidos, que fueron secuestrados, robados, como sea. Y comienza también a haber esta rapiña rara. Los rateros, la gente que lleva cosas que encontró, que sustrae, que busca beneficiarse. Es terrible. Es terrible todo esto. El ejército venezolano monta una serie de mecanismos de control de todo esto y se logra establecer un cierto orden. Pero el daño es terrible. Con el paso de los meses se darían informes extraños. Por una parte el gobierno sostendría que las víctimas podían haber sido probablemente unas 16.000 a 30.000 personas las víctimas fatales. Otros hablan de que pudieron haber sido 70.000. En estudios analíticos más recientes se habla de que en realidad no pudo ser de ese tamaño la catástrofe, puesto que la afectación por ejemplo en la zona urbana

32:23 más densamente habitada que fue la zona de corales, las víctimas no podrían haber superado a unas 3.000. Sin embargo, no hay manera de saberlo porque no había un registro preciso y había mucho turismo, precisamente porque se acercaba el fin de año y había turistas en todas partes, cuya presencia no se registraba o si se registraba se registró en los propios hoteles, que fueron destruidos. Y por lo tanto, no hay manera de saberlo. Familias enteras desaparecieron. Sus restos pudieron estar ahí, abajo de cientos de toneladas de escombros, que no serían removidos. Con el paso de los días, los rescatistas van terminando la posibilidad, y ya no hay manera de que haya sobrevivientes. Comienza entonces la tarea de reconstrucción.

33:17 El paso del tiempo va haciendo que estos lugares vuelvan a tener una cierta normalidad. En cuanto a Carmen de Uriano, se declaró camposanto. El daño fue tan masivo que no se aceptó que se volviera a habitar de manera programada. Los que viven ahí, unas veintitantas familias, regresaron después de darse cuenta que en otros lugares no estaban bien y decidieron volver allá. Pero en otras zonas sí se regeneró aquello. Se encofraron los ríos, se hicieron obras de control en la parte alta, se establecieron diques para proteger la zona urbana porque no hay otra zona donde ponerla. Esta pequeña franja de tierra. Se volvieron a construir edificios e irónicamente en estos lugares en los que quedaron cientos de personas atrapadas se volvieron a construir nuevamente edificios de colores, lindos, listos para el turismo que regrese. Si es que pueden entrar.

34:14 Y es que Como toda tragedia, una tragedia de esta magnitud deja una huella. Una huella que no solamente es en lo físico, sino mucho más allá. Al paso de los meses y conforme las personas volvían, comenzaron a reportar cosas extrañas. Aquellos que iban por el andador en la noche saliendo del trabajo, saliendo de lo que estuvieran haciendo y caminaban a sus casas, aseguraban que allá cerca de la costa se oían cosas muy feas. Testimonios que aseguran haber oído personas que te hablan, te gritan, ey, ayúdame, ey, ey, ven, no me dejes, no me dejes, auxilio, y luego gritos, ayúdame, ayúdame, y cuando van corriendo a ver de qué se trata no hay nadie. Personas que van en grupo, eh, porque además como comienza a decirse esto y la gente empieza a platicarse de lo que han vivido, deciden ahora caminar en grupo. agarrarse tres cuatro personas van juntas porque aquello genera mucho miedo y de pronto darse cuenta que ya no son tres o cuatro sino que a su alrededor pareciera que hay muchas más personas porque las oyen hablar oyen cómo van murmurando platicando entre ellos hay risas hay cosas raras pero cuando miran a su alrededor no hay nadie nadie es un instante y luego viene el silencio total un silencio extraño también para estos lugares en donde la vida sigue Las olas del mar provocan un ruido y aquí parece que todo se callara. Y es cuando aseguran de pronto que es

35:45 el momento. Ahí, cuando se oye ese silencio raro, es cuando comienzan a oír el lamento, el grito. Aquella persona que pide ayuda. Aquella mujer que grita horrorizada, llamando a un hombre. Pero cuando miran a su alrededor no hay nadie. Aquellas voces irían pasando. Hay quienes dicen que hasta unos seis meses después seguían oyéndose. Sobre todo ahí, cerca de la orilla del mar, donde estaba este andador bonito, ahí es donde más se oía. Pero aquello otro no ha dejado de pasar lo que ocurrió allá, en Corales. Muchas personas aseguraron, todavía muchos años después, que al caer la noche era difícil estar ahí. Sentías claramente a alguien junto a ti. Te recostabas en tu camita, tu departamento nuevo, de la renovación de lo que se reconstruyó. Te acostabas y de pronto sentías como alguien se acostaba junto a ti, Y de pronto, a mitad de la noche, sabías que alguien había entrado a tu habitación. Oías cómo caminaba. Oías cómo una puerta se cerraba. Cómo de pronto los cristales, la ropa, algo se caía.

36:47 Cosas que no ocurrían. Y allá, en Carmen de Uría, es peor. Porque ahí aún hoy todavía sigues estando. Vas caminando por la calle y alguien te habla por tu nombre. Claro, es lo que dicen los habitantes. Porque los extraños, los forasteros, esos no. Es la gente que está ahí, la gente que ha estado ahí siempre. Incluso Guillermo, cuando volvió, algunos meses después, para ver cómo estaba aquello, fue a visitar a alguien que seguía su casa en pie. Y ahí estaba. Y aquella persona le platicó algo muy extraño. Porque a esa persona le tocó ver al cura. Sí, en la iglesita de Carmen de Uriah. El cura estaba colgado del candelero arriba, del candelabro, como se llame, la lámpara que estaba en el techo de la iglesia. Ahí estaba el cura. viendo pasar el agua. Y aquel hombre le platicó del Cristo, cómo los santos sobrevivieron prácticamente sin que les pasara nada, pero el Cristo, el Cristo bajó la mano como si quisiera detener la corriente y se le rompió el brazo. Se rió mucho Guillermo. Cuando se los platicó en casa, Aida lo anotó también en su diario, pero también anotó lo que platicaban aquellas personas de cómo era difícil caminar. Al caer la tarde, cuando ya volvían de ir a hacer algo, alguna faena, ir a sus tareas del campo, lo que fuera, cuando volvían, claramente oían como de pronto una voz de mujer les hablaba, ¡Hey, fulano, ven!

38:12 Y cuando iban a ver de qué se trataba, era en una casa, los restos que había quedado totalmente sepultada, ahí solo se veía un fragmentito, y ahí no había nadie. Y cuando empezaba a llover, entre el murmullo de las gotas de agua, oían claramente los gritos, los gritos aquellos horribles, más de uno salió corriendo. Cuando Guillermo platicaba esto, decía que los pocos que volvieron Algunos no quisieron estar más, otros se fueron acostumbrando y alguien más decía que se sentía acompañado. Porque aquello que estaba ahí le parecía que era la voz de su esposa, la voz de sus hijos que habían sido arrastrados por la corriente y por lo menos algún alivio había. Pero son pocos. Se estableció la guarnición. Hay una guarnición militar que patrulla, que impide el paso de maleantes y que dañen aquello, lo que sea.

39:01 Hasta satanistas han ido para allá, pero los soldados los rechazan. Ellos también han vivido cosas raras. A ciertas horas de la noche no quieren saber nada. No quieren entrar al pueblo. No quieren ir para allá, en donde han quedado estos restos. Porque allí, de pronto, cuando vas caminando, ves cómo pasa alguien que no existe, que ya no está. Y luego ves cómo pasa alguien por aquí y se desvanece junto a ti. Mejor no vayas. Y acá, en Corales, más de uno lo ha sentido. Hay esta persona que asegura que por las noches claramente ve cómo entra su vecino a una casa que no es la suya. A una casa que obviamente no estaba allí cuando su vecino estaba con vida. Pero era su casa en ese lugar. Hasta que una luz Se lo llevó. Una masa de lodo, piedras, árboles y todo lo que usted se imagine se lo llevó.

39:57 Queda una huella. Lo interesante es que la huella ya estaba allí desde antes. Guillermo tristemente falleció más o menos en el 2011 o 2012. Había sido demasiado el shock, el susto, lo que le había ocurrido en él, la memoria de lo que había soñado contra lo que había ocurrido. Pero siempre quedará la duda.¿ Qué ocurre?¿ Cómo es que alguien puede soñar un evento con tal grado de detalle? De describir los sonidos, los objetos, cómo se movían, cómo tronaron las casas, las personas arriba de las losas, gritando, pidiendo ayuda. De algo que todavía no ocurre. Por supuesto, la familia agradeció que su padre fuera tan duro y se fijara tanto en el sueño. Porque todos los demás vecinos y conocidos hoy día Están allí. Allí siguen. Abajo de cuatro o cinco metros de piedra y escombro. Es conocido como la tragedia de Vargas. Una tragedia que muchos dicen pudo evitarse. Una tragedia que otros dicen no había manera de evitar. Para los ingenieros nos queda claro que sí se podía evitar. Tomando ciertas precauciones, dando mantenimiento a los cauces, liberando la vegetación que estorbaba, los diques, Se pudo haber ayudado, pero sobre todo, viendo como la montaña comenzaba a tener estos escurrimientos de barro, el aviso estaba allí.

41:31 Quizá nadie quiso hacer nada como saberlo. Buenas noches, y que descansen en paz. Gracias por ver el video. Música Música Música