Oct. 5, 2026

Octavius-El-barco-de-los-muertos-_-Relatos-del-lado-oscuro

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Relatos del lado oscuro
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En 1775, en las gélidas e implacables aguas del Ártico, un barco ballenero avistó una nave a la deriva atrapada entre el hielo. Al subir a bordo del Octavius, los marineros no encontraron supervivientes, sino una escena congelada en el tiempo: una tripulación petrificada por el frío y un capitán que aún sostenía su pluma frente al diario de navegación.¿Qué ocurrió realmente durante su travesía? ¿Logró el Octavius cruzar el temido Paso del Noroeste antes de que el invierno lo condenara para siempre? Acompáñanos en este recorrido por una de las leyendas marítimas y misterios más estremecedores de los océanos.Prepárate una buena taza de café y acompáñanos... en el lado oscuro.

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#relatos de misterio #relatos de terror #historias de miedo #asesinos #terror parapsicológio #joseramoncantalapiedra

0:00 Los mares del mundo siguen siendo un lugar peligroso. En muchos sentidos. Año con año barcos se pierden, naufragan, sufren accidentes de lo más variado y en muchas ocasiones desaparecen sin dejar huella. Con toda la tripulación a bordo. Claro, aún hoy en día muchos de estos nunca serán encontrados. Otros, años después, son hallados. Se pueden descubrir algunos detalles de su sino fatal que les llevó a desaparecer de la superficie. Pero lo que es una realidad es que el mar está lleno de historias. Lleno de historias de miedo, de valentía, de violencia, de dolor, de tristeza, de pérdidas. El mar, los grandes océanos del mundo, esos que nos dan la vida también nos la pueden quitar. Prueba de ello son todas esas historias y esta noche... Si usted decide acompañarme, le voy a relatar una de esas historias. Relatos del lado oscuro Fantasmas Seres extraños Sucesos inexplicables Perversidad humana Historias que otras mentes prefieren ignorar En el año de Nuestro Señor de 1761 y zarpando del puerto de Londres una hermosa goleta de tres mástiles comenzó a navegar una tripulación de alrededor de 30 personas entre

1:31 los cuales se encontraba el capitán y su esposa y un niño pequeño Siguiendo la tradición de algunos barcos de la época victoriana y de la época anterior, los capitanes cuando se lanzaban a la mar durante periodos tan largos, llevaban a su esposa. En este caso el barco tenía como bandera de destino los mares de la China. Entregar mercaderías y traer mercaderías.

2:19 Era una ruta extraordinariamente compleja. El barco debería de navegar al sur y después viajar. paralelo a la costa africana hasta llegar al cabo de buena esperanza en donde comenzaban las aventuras y las historias por las fuertes tormentas repentinas corrientes un barco de vela en estos mares y más en un barco de vela como es una goleta las cosas se podían poner difíciles aquel barco zarpado en el año de nuestro señor del 1761 era un barco relativamente nuevo de esbelta figura tres mástiles hermosos siguiendo el diseño de una goleta tradicional con las velas frontales en línea de pro a popa con mástiles altos y esbeltos enfilando algunas velas en corte otras diagonales tras dar la vuelta al cabo de Buena Esperanza y enfilar hacia el Océano Índico y posteriormente cruzar por la región de Filipinas y hacia el norte en dirección a los mares de la China según cuenta la historia El barco, este ágil barco, pudo sortear todos los obstáculos que encontró en su camino llegando a China justo a tiempo. Permanecería ahí algún tiempo anclado a la espera de las cargas que debería devolver hacia Inglaterra, finísimas sedas, las más puras sedas, finamente trabajadas, especias.

3:50 todo tipo de especias asombrosas, productos de cerámica extraordinariamente fina y algunos detalles de marfil, todo ello cuidadosamente colocado en la bodega de aquella goleta. La tripulación, ansiosa de volver a casa con aquel premio mayor que significaba llevar todo esto a bordo, tras haber concluido el viaje de ida, se dispuso a volver. Las condiciones generales del clima eran buenas. De hecho, se podrían considerar como extraordinarias. Un viento cálido había hecho cambiar todas las perspectivas del viaje y el capitán. Audazmente decidió enfilar rumbo al norte. Intentarían el paso del noroeste.

4:39 En aquellos tiempos se decía que ya estaba abierto y que algunos barcos habían logrado cruzarlo. Sin el riesgo de navegar hacia el Océano Índico y todos los piratas que había ahí, al cruzar Filipinas, hacia la parte de Bengala, todo esto estaba lleno de ataques de piratas. Dar la vuelta por la costa africana, además de que el Cabo de Buena Esperanza era terrible, significaba también poder enfrentar nuevos retos y nuevos riesgos. Pero el paso del noroeste, no. Allí, entre... Canadá, Alaska y las regiones más al norte del mundo, había un estrecho camino en medio de hielos perpetuos que permitiría cruzar, ahorrando el tiempo, por supuesto, ahorrando muchísimo tiempo. Si la goleta podía navegar adecuadamente, el recorrido que habitualmente tomaría seis meses ahora tomaría tres meses, el cruce. les llevaría por este pasaje estrecho entre el hielo para después llegar al Atlántico Norte, llegar a las regiones de Groenlandia y de ahí rápidamente bajar en dirección sur hasta atracar de nuevo en Londres. Tras hablar con otros navegantes que se encontraban allí, el capitán dio instrucciones de levantar las anclas y comenzar el viaje. Era finales de 1761 cuando aquel viaje inició,

6:12 el viaje de regreso, del que nunca volvería a saberse nada. Bueno, nada es un decir. Simplemente el tiempo fue pasando, los meses fueron pasando y se hizo evidente que aquel barco no logró su cometido. La espera en Londres por aquellos magníficos productos... Simplemente terminó. Era evidente que aquella goleta no había logrado cruzar y que en el intento habría perdido toda su tripulación. No se envió un barco de rescate. No tendría sentido. En el vasto océano y especialmente en el cruce, en el famoso paso del noroeste, no valía la pena intentarlo. Así de fácil. Se decidió. que la tripulación completa se había perdido, todas las manos perdidas. Fue como se reportó a la corona británica, quienes muy probablemente ni siquiera estuvieran enterados siquiera del nombre del capitán. Como sea, la vida sigue. Octubre 11 de 1775. Mar del Norte.

7:24 Nos encontramos en una región cercana a Groenlandia, 250 millas náuticas, en un clima espantoso. El mar. está embravecido, soplan vientos que hielan, hielan, cortan la piel. La guardia marina que ha subido a otear el horizonte no puede permanecer más allá de un rato, porque las manos comienzan a congelarse. Desde la gofa, es decir, aquel nido de la vigía, arriba de uno de los mástiles, los hombres tiemblan, tiritan de frío e intentan moverse para no quedar congelados allí. Aún así, Es una noche despejada. Una luna impresionante de octubre hace que el mar parezca ser un enorme espejo.

8:12 De cuando en cuando una pequeña ola, pero ese viento helado impide que siquiera se pueda permanecer con los ojos abiertos mucho rato. Aún así, aquel barco, un ballenero por cierto, el Herald, está navegando. El capitán, un viejo lobo de mar, ha dado instrucciones de poner cierto orden en las velas que permite avanzar rápidamente. Saben, de buena fuente, que algunas millas más al norte se encuentra un cardumen de ballenas, y que probablemente será una buena cacería porque aquel año de nuestro señor del 1775 no fue un buen año. En todo el año se perdieron cuatro balleneros y apenas lograron dar caza a un ciento de ballenas entre toda la flota. Así es que están navegando con todos los riesgos.

9:03 Saben que ir más al norte significan mayores peligros. Si el tiempo cambia y una galera los toma, puede despedazar a un frágil ballenero. De no ser así, podrán volver con las bodegas llenas de aceite, carísimo aceite de ballena. De pronto se oye una voz. Es uno de los vigías que se encuentra arriba, Es una voz de barco a la vista. Barco a la vista, en medio de aquellos gélidos mares, no es común encontrar a nadie, y más cuando se encuentran tan al norte. De nueva cuenta se oye el grito, barco a la vista, el primer maestre.

9:48 Sube rápidamente a la cubierta, allá cerca de la timonera. Observa con un catalejo a la distancia, y puede distinguir tres mástiles. Es una goleta. Es un barco de altura. Para aquel entonces es ser un barco grande. Comienza a correr la voz de que hay una goleta a la distancia. El capitán sube y observa y notan algo inusual. La goleta. La goleta no está navegando bien. Pueden discernirlo. Es fácil. Se observa que tiene la mayoría de las velas arriadas en medio de un mar en calma con un viento favorable navegando hacia el sur. Ese barco no tendría por qué estar así. El capitán da la orden de enfilar en aquella dirección. Si se trata de alguien conocido, de algún barco inglés, será bueno saber si han visto algo.

10:42 De no serlo, simplemente seguirán. Enfilan en esa dirección. En esa noche gélida, conforme comienzan a acercarse, cada vez más, hacen sonar el cañón de a bordo. Los balleneros llevaban una especie de cañón. No era un arma defensiva como tal, simplemente era para lanzar los temidos arpones. Por cierto, algo detestable de hacer, y que es muy reprochable desde la óptica actual, pero en ese momento era un empleo, y un empleo de altísimo riesgo. El hecho es que hacen sonar aquello con una salva, pero no hay respuesta. El ballenero, el herald, lleva varios quinqués que iluminan la cubierta y que han dado una cierta visibilidad a la distancia, pero aquella embarcación está totalmente a oscuras. Aún así, con el brillo de esa noche, de esa luna impresionante en ese mar gelido, se puede distinguir la silueta de una elegante goleta navegando. A la distancia a la que se encuentran pueden distinguir que hay un timonel en la rueda de mando.

11:52 Allá en la parte de la popa donde está la timonera, ahí hay un hombre. Pueden distinguir que hay otros dos por allá. Probablemente una tripulación desordenada, porque no se les ve que están haciendo nada en particular y están desperdiciando el viento. El capitán da la orden de un segundo disparo. Una advertencia. No hay nada. Continúan acercándose. Y a cierta distancia, el primer maestre comienza a gritar con poderosa voz. ¡Ey!¡ A los del barco! ¡Ey!¡ Los del barco! No hay respuesta. Después comienza a gritarlo en español, en portugués, en francés, en italiano, pensando que podría ser cualquiera. Hace venir a uno de los hombres que habla danés y le pide que hable fuerte, que grite. Es un griterío aquello, pero no hay respuesta. El capitán da la orden de seguir de frente. aquella embarcación no responde no tienen por qué hablar con ellos no hay ningún interés pero al tiempo que da la orden de girar el timón y continuar navegando el vigía le hace notar un detalle el hombre del timón no se ha movido en todo este tiempo los hombres que están hacia proa tampoco se han movido ni un milímetro el barco no lleva banderas no lleva ninguna luz encendida en medio de la mar En plena noche,¿ qué es esto? Conforme se acercan un poco más y por medio de aquel catalejo, pueden distinguir que el barco se encuentra severamente afectado por hielo. Los barandales de cubierta

13:26 están cubiertos de una masa de hielo impresionante. Los mástiles tienen las velas completamente arriadas. Todo el aparejo está amarrado, pero cuelgan gruesas capas de hielo.¿ Cómo pudieron ser tan descuidados? Han dejado que el barco se cubra de hielo, lo cual es peligrosísimo. Y más en un barco de mástiles altos. El peso puede ocasionar que al intentar girar voltee y se gire. Vuelven a gritar una y otra vez hasta que finalmente el capitán ordena detener la marcha, arriar las velas y enviar un esquife. Ordena al primer maestre que reúna cinco hombres y se acerquen a aquel barco. Lo hacen.

14:11 Es mitad de la noche, en medio del Atlántico, en un frío espantoso, y cinco sujetos montan en una lanchita de remos y comienzan a remar. No es mucha la distancia y el mar es favorable, así es que muy pronto están a un costado del barco, gritando fuertemente. No hay respuesta. Arrojan un cabo para poder sujetar la baranda y trepar. pero es muy difícil porque todo tiene esta masa de hielo impresionante. Les tomaría un rato de estar golpeando con los remos y con las picas hasta arrancar un trozo de aquel hielo y poder trepar, con dificultad, resbalando, hasta llegar a la cubierta. Hay un silencio impresionante. El primer maestro le grita al timonel, al hombre que está en la rueda de aquel barco, ¡Hey! ¡Hey! Y después de aquello, Comienza a insultarle, diciéndole,¿ cómo puedes estar ahí?¿ Te has dormido?¿ Estás borracho?¿ Qué ocurre? Y entonces se acercan.

15:14 El primer maestro le grita a uno de los hombres de la lanchita, del bote, que le pase una lámpara. Con aquello lo ilumina y cae para atrás. Sorprendido, resbala y comienza a caer. Aquel hombre está muerto. El timonel, ese que sujeta la rueda del timón, Está muerto. Está congelado completamente. ¡Completamente! Sus pies están hundidos en el hielo. Lo que lo mantiene en esa posición y las manos rígidas sujetan un timón que no se ha movido en mucho tiempo. Al recuperar la cordura comienzan a recorrer el barco y sobre la cubierta, allá en la popa, encuentran dos o tres más, congelados. Sus cuerpos están unidos a la cubierta con el hielo. Conforme avanzan un poco, llegan a la puerta que lleva a las habitaciones inferiores. Y en el camino también encuentran otros hombres. Aún dentro de las camas aquellas de esa especie de hamaca, están congelados también, muertos.

16:22 Un poco más allá, tras una puerta, encuentran algo que sorprende a todos. Y es que ahí, sobre una mesa, agachado, se encuentra un hombre. por la vestimenta y su apariencia, debe de ser el capitán. Congelado también. Cerca de él se encuentra la bitácora de a bordo, el libro de anotaciones de aquella embarcación, un poco de tinta congelada y una pluma tirada. En otra puerta pequeña, la que da a la recámara, al abrirla, se encuentra otro cuerpo. Es un hombre que todavía tiene en las manos algún elemento con el que intentó hacer fuego. viruta y algo para prender fuego pero no lo ha podido encender está muerto a un lado de una estufa que todavía tiene pequeños fragmentos de madera con los que intentó encender un fuego y en la cama hay el cuerpo de una mujer más allá detrás de ella el cuerpo de un niño al dar la vuelta la sorpresa es enorme todo está lleno de esto Lo que sea que fuera la carga no sirve de nada, está todo congelado, cubierto de esta gruesa capa de hielo. Y en estas habitaciones, la muerte está ahí, ronda por todas partes, hasta el punto en el que justo abajo de una escalera que desciende aquellos espacios se encuentran un pequeño perro de aguas congelado. No

17:54 hay tiempo para esto. El ballenero no tiene la fuerza, ni intentaría jamás, remolcar a una goleta de este tamaño a plena carga sería absurdo así que el primer maestre toma la bitácora y sale los demás hombres que le acompañan van saliendo con una sensación de horror de miedo de muerte de que aquello es un barco fantasma montan en el pequeño esquife y comienzan a remar cuando de pronto una ola los mueve y parte de la bitácora se ha desprendido y cae al agua únicamente conservando las primeras hojas y las últimas al dar la vuelta por la parte de popa para alcanzar al ballenero al herald que se ha colocado un poco más atrás pueden leer debajo de una serie de pequeños picos de hielo que cuelgan un letrero un letrero dorado Octavius en nombre de aquel barco era Octavius y de acuerdo con lo que decía su bitácora había zarpado de Londres, Inglaterra. En el año de Nuestro Señor de 1761, en dirección a China, era el barco perdido. Al abordar al Herald, dieron el parte.

19:13 Simplemente informaron al capitán de aquello quien consideró acertado no intentar recuperar al barco, enfilar más hacia el noroeste y alejarse de aquellos campos de hielo peligrosos, suponiendo que¿ Que el Octavius en algún momento llegaría a estrellarse con el hielo o simplemente sería destruido por una tormenta? En la cabina, al estar ojeando aquello se dan cuenta de un detalle. La última entrada de la bitácora era en 1761, cercano a fin de... del año de aquel 1761, informando que el barco había quedado atrapado en el hielo. Una ventisca invernal súbita había terminado por congelar al primer maestro en la rueda del timón y a varios hombres en la proa que intentaban liberarlo para poder seguir navegando. Pocos días después, fueron muriendo los demás hombres congelados. Se intentó hacer fuego, pero la ventisca les superaba. Poco a poco, fueron muriendo la esposa, el asistente y el propio capitán, anotando aquella última entrada. Trece años atrás, aquel barco con su tripulación había permanecido trece años congelado en el tiempo. Los aterradores detalles de aquella bitácora revelaban cómo, al quedar atrapados y

20:48 debido al inclemente frío, pronto no pudieron comer. Porque la comida estaba totalmente petrificada por el hielo. No pudieron encender la leña, como podría ser en cualquier barco de madera, arrancar un trozo y prenderlo porque la leña estaba totalmente congelada. Y pronto... Ellos mismos murieron, tras 17 días en el hielo. Esta es una historia muy impactante, no me diga que no. Abandonaron aquella nave ahí a su suerte para que aquellos marinos congelados encontraran la tumba del marino, es decir, la tumba de la mar.¿ Pero acaso es cierta? Esa es una gran pregunta. El asunto está en que este relato aparece en algún momento de principios del siglo XX. es decir, unos 225 años después de las fechas en las que se supone que ocurrió. Pero el problema es que en 1860, es decir, unos 40 años atrás, ya había aparecido un relato increíblemente parecido, en donde, sin embargo, el asunto no había ocurrido en la región de Groenlandia, sino todo lo contrario en las regiones sur, por el paso de Drake.

22:11 es decir, entre las regiones polares del sur y la Patagonia y la Tierra del Fuego y todas aquellas regiones al final del continente americano. El problema también es que en esa historia que le he contado el barco se llamaba Jenny. Había sido encontrado a la deriva con toda la tripulación congelada por un barco llamado Hope, irónicamente quiere decir esperanza, y allá en el sur. De acuerdo con el relato, Del Jenny, que fue publicado en el Globus Geographical Magazine de Alemania, la tripulación congelada incluía a un capitán que se encontraba en su escritorio con la bitácora y la pluma en la mano, a la esposa del capitán muerta en la cama y al perrito abajo de la escalera. El detalle es que en esta historia habían estado 71 días sin comer. Significa que la historia es falsa.

23:06 Significa que¿ Que la gente que publicó a principios del siglo XX la historia del Octavius estaba mintiendo y que eso nunca ocurrió? Es difícil saberlo, pero rastreando atrás en el tiempo, encontramos que el primer relato del Jenny es de 1841. No fue en el Globus, sino en otra cosa que se conocía como el Weiner Zeitung, un periódico austríaco que relató el incidente del Jenny, allá en los mares del sur. Y también había otro que relató algo muy parecido, pero el barco se llamaba Gloriana y fue encontrado en la parte del norte. Y así sucesivamente, a finales del siglo XIX y principios del XX, una treintena de publicaciones diferentes contaron la misma historia. La historia del capitán en la mesa con la bitácora, la historia de la mujer muerta en la cama y hasta el perrito.

24:00 Así que simplemente al echarle un ojo a esto lo que estamos viendo es una réplica de una historia por aquí y por allá y por allá, lo que nos haría pensar que era un mito. Una leyenda de mar y punto. Pero al mismo tiempo nos hace preguntarnos¿ qué tan posible era esto?¿ Qué tan real puede ser que un barco quede atorado en medio del hielo y la tripulación muera congelada? Si eso fuera posible... Quizá esta historia pudiera ser cierta e impactante. Y eso nos lleva a preguntarnos dos o tres cosas. La primera,¿ qué tan posible es que quede atrapado en el hielo? La segunda,¿ qué tan posible es que estando atrapado en el hielo la tripulación muera congelada? Y tercero, y quizá la más importante,¿ qué tan posible es que al paso del tiempo ese barco se libere, flote y comience a navegar a la deriva con toda su tripulación muerta? Y eso nos lleva inmediatamente a una expedición plenamente documentada y muy real, la expedición Franklin de 1845. 1845, no lo pierda de vista.

25:17 El primer relato acerca del Jenny es de 1841, cuatro años antes de que Franklin fuera a perderse en medio de los hielos. buscando el paso del noroeste. Así que, no, no copiaron esa historia. Pero la historia de Franklin es muy interesante porque este hombre, armado con cuatro o cinco barcos, fue a buscar el paso, ese mismo paso del que tanto se platicaba. Entre ellos se encontraba el terror y el erebus. Dos veleros. Franklin había hecho expediciones durante mucho tiempo. Era un hombre muy conocido y un gran navegante. Además de ser un aventurero, un hombre que conocía estas cosas.

26:01 Y sin embargo, se perdió huella completamente. Se mandaron varias expediciones de búsqueda. Entre otras, la expedición de 1852. Cinco barcos ingleses navegaron. en dirección hacia el paso del noroeste, en búsqueda de Franklin. Se trataba de dos barcos de vapor, un barco de aprovisionamiento y dos goletas grandes. Una de ellas era el Resolute, la otra era el Assistance. El objetivo era llegar allá y comenzar a buscar a Franklin y a los sobrevivientes y traerlos de regreso. El problema es que muy pronto todos ellos corrieron la misma suerte.

26:47 Al estar en la isla Bechley, en donde estaban haciendo campamento, fueron sorprendidos por el invierno. Las aguas congeladas atraparon los barcos. Un barco de vela en medio del hielo está imposibilitado a moverse. Un barco de motor puede todavía accionar un poco más, pero un barco de vela queda atrapado y punto. Así que un buen rato estuvieron allí, hasta el punto en el que se optó por abandonarlos. Un buen día las tripulaciones de todos los barcos se trasladaron, al North Star, el barco de aprovisionamiento que estaba libre, junto con otros dos más que llegaron de repuesto de Inglaterra y abandonaron la búsqueda. Sin embargo, pensaron que el hielo despedazaría aquellas embarcaciones, que no quedaría nada. Oh sorpresa, no fue así. El Resolute sería visto en 1854, es decir, un año después de quedaría liberado del hielo y comenzaría a navegar por su cuenta. Era un barco un poco inquieto, y sería encontrado algún tiempo después cuando el George Henry, un pequeño ballenero, lo avistaría en medio del mar, pudiendo intercambiar tripulaciones, es decir, mandar gente del George Henry que navegara el Resolute de regreso a puerto en los Estados Unidos. El barco estaba dañado interiormente, pero por fuera estaba completo. Los tanques de agua en el interior habían colapsado, había algunos daños, pero era perfectamente navegable hasta el punto de que fue reparado y devuelto como regalo a Inglaterra. El regalo fue bien recibido,

28:21 hasta el punto en el que cuando finalmente el Resolute terminó su vida útil, fue desarmado y con parte de la madera se hicieron escritorios, uno de los cuales ocupa la oficina oval de la Casa Blanca en los Estados Unidos de América. El escritorio del presidente de los Estados Unidos es un fragmento del resolute así que sí sí se puede sobrevivir al congelamiento y si puede volver a flotar pero tampoco es la única historia que tiene que ver con esto cuántos años puede sobrevivir un barco a la deriva y en esas condiciones un ejemplo claro es el caso del ss vaikimo el vaikimo un barco de vapor con casco de acero quedó atrapado en aquellas regiones polares muy al norte, cerca del paso del noroeste, ese mismo del que hemos estado hablando, y su tripulación se vio obligada a abandonarlo, pensando que el hielo lo haría pedazos y lo hundiría. Pero no fue así. Durante algún tiempo la tripulación esperó hasta que finalmente abandonaron el lugar.

29:32 Estaban en la isla de Barrow. Para su asombro, poco después el barco comenzó a moverse y sería casi un año después que fue encontrado a siete a 72 kilómetros de ahí. La tripulación de nueva cuenta fueron allá y recuperaron las mejores pieles. El barco iba cargado de pieles, pieles que se habían cazado pertenecientes animales. El hecho es que recuperan la carga que es enviada afuera y abandonan el barco presumiendo que no hay manera de que sobreviva. El problema es que el barco comenzó a navegar, y durante los siguientes 38 años fue visto en numerosas ocasiones. Sí, 38 años. El Baikimo es el barco fantasma por excelencia. Fue visto en 1932, cerca de la orilla, en un lugar llamado Nom, Alaska.¿ Cómo pudo llegar allá? Buena pregunta. Después, en marzo del 33 fue encontrado por un grupo de esquimales, quienes de hecho estuvieron habitándolo durante varios días en medio de una tormenta. Posteriormente, en el 34, también un grupo de exploradores lo encontraron y volvieron a subir y el barco estaba en buenas condiciones. 35, frente a la costa noroccidental de Alaska. Luego de ahí, en el 39, fue nuevamente visto a lo largo del 39 navegando por las regiones del norte hacia la zona de Alaska. Pero no es todo. Todavía en 1962 hubo un reporte urgente de un barco a la deriva. El Baikimo. 1962. Habían pasado

31:07 30 años. Pero quizá el más dramático es en 1969, cuando varios reportes aseguraban haber visto al Baikimo en mar abierto. 38 años después de que su tripulación lo abandonara. Así que si usted hace la primera pregunta,¿ un barco puede quedar atrapado en el hielo y después simplemente comenzar a navegar por sí mismo? Sí, de hecho, sí. Ahí están los ejemplos.¿ Puede una tripulación quedar atrapada dentro del barco y morir congelada? Esa es una pregunta clave. Normalmente una tripulación que se ve atrapada en el hielo lo abandonaría rápidamente. buscando el refugio de la población más cercana, y aun cuando no lo logren, abandonarían el barco. El caso de la expedición Franklin, por ejemplo, habla de eso. El propio caso del Baikimo indica que al quedar atrapado, la tripulación lo abandonó en busca de lugares seguros en tierra firme, pero no es del todo seguro que esto pueda ocurrir.¿ Y por qué se lo explico así? Porque en varios de los casos que se han encontrado de barcos atrapados en los hielos, del norte. Las tripulaciones tienen tiempo y provisiones.

32:21 No son sorprendidos. Esperaban viajes largos. Estaban preparados para eso. Y por lo tanto, pueden esperar algún tiempo. Los exploradores, como Hansen, como muchos otros, permanecieron en el barco protegidos, porque iban preparados para ello. Cuando se vieron copados y notaron que faltaban provisiones, abandonaron los barcos y y utilizando trineos y lo que se encontraban, pudieron abandonar el sitio. Pero una tripulación de un barco mercante no lo lograría tan fácilmente. Tripulaciones congeladas sí, sí se han encontrado. Pequeños pesqueros que tuvieron alguna falla de motor, y de pronto mueren por el frío intenso, temperaturas que pueden llegar a menos 50 grados, ventiscas cuya sensación térmica supera los 70 grados, tripulaciones soviéticas que quedaban atrapadas, e incluso barcos más recientes cuyas tripulaciones se vieron abatidas por el frío. En 1954, un barco de transporte de la Armada Norteamericana quedó atrapado en el hielo. Cuando se dieron cuenta que el barco no se movía por el hielo, un barco de motor de acero, un barco de guerra, era muy tarde. Una parte de la tripulación que se encontraba en regiones que no tenían calefacción estaba muerta. Habían muerto en cuestión de horas, congelados.

33:44 Y allá, del otro lado del mundo, en los mares de la antigua Unión Soviética, no era tan extraño que barcos pesqueros, algunos de ellos muy sencillos, simplemente de madera, de pescadores costeros, aparecían con la tripulación completa muerta, congelada. Así que sí, sí era posible. Por lo tanto, Hay varios factores ahí que nos demuestran que sí podría haber estado durante mucho tiempo navegando, 13 años no es tanto, teniendo en cuenta que el Baikimo duró 38, o que el Resolut fue recuperado casi dos años después navegando tranquilamente, y otros muchos casos como el del Liuoborlova, que también ese será tema de otro programa. El caso es que sí, sí se podría. Pero entonces,¿ por qué mentir?¿ Por qué aparecer estas historias falsas? Porque en un relato se decía que se llamaba Gloriana, en otro se decía que se llamaba Jenny, en otro se llamaba el Octavius.¿ Qué pasó aquí?

34:43 Y ahí viene lo más interesante del caso. El relato no viene de ninguno de ellos. El relato original fue publicado en 1825, en Cincinnati, en los Estados Unidos. Y de acuerdo con lo que se cuenta ahí, quien relató los sucesos había estado a bordo del Herald. Era un joven tripulante. un ayudante de esos de muy bajo rango, quien pudo ver todo. Y de hecho, él fue uno de los que movió los remos para llegar al Octavius.¿ Se cambiaron los nombres? No. En el texto original no se daba el nombre, solamente se daba la ubicación, dónde había ocurrido aquello, cómo había sido el encuentro, pero no se daba el nombre. Así que probablemente alguien como una licencia poética puso un nombre que le pareció bonito. y después alguien decidió que ese no era el nombre bonito y le puso otro nombre. Pero eso no demostraría que fuera real. Por lo menos podría ser un relato literario. Aunque, de ser ciertos, en 1825 el paso del noroeste era una de esas ambiciones que había. Muchos barcos se habían perdido en el intento, pero no había ocurrido la expedición Franklin, por lo tanto no había el conocimiento como para describir lo que se vivía ahí dentro. Así que, si usted me lo pregunta, 28 hombres y una mujer y un perro bien pudieron haber estado flotando congelados en los mares del norte. Usted se preguntará,¿ y el perro por qué

36:15 no se lo comieron? Buena pregunta. En un barco en donde no hay casi alimentos, probablemente se habrían comido primero al perro. Pero el tema aquí, y que es una respuesta que también dio un marino viejo cuando le preguntaron de esto, es que De nada serviría. Todo, incluido el perro, estaban totalmente congelados. Y por lo tanto, si hasta la propia madera del barco estaba congelada, no pudieron hacer fuego y todos murieron. Congelados. Una tumba de hielo en medio del mar. Mito, leyenda, fantasía. Es difícil saberlo, pero es una gran historia. Solo que es una historia triste que se repite siempre. porque en los últimos años las aguas de Japón han sido literalmente bombardeadas por numerosas embarcaciones paupérrimas, barquitos de madera con mínimo equipo, muchos de ellos que ni siquiera tendrían un GPS o un radio de alto poder, han llegado a las costas japonesas y en su interior se encuentran las tripulaciones muertas. A veces solo son restos esqueletales.

37:25 En el año 2018 fue encontrado uno con ocho cuerpos muertos, totalmente esqueletales, lo que significa que llevaban varios años a bordo de eso. Se presume que era un barco norcoreano.¿ Habían escapado? No lo sé.¿ O simplemente habían intentado navegar, pescar, hacer algo? Y al no tener los elementos, la mar cobró sus vidas. Así que en el fondo, el relato podrá cambiar de nombre. Podrá llamarle Octavio's Podrán llamarle Gloriana, Jenny, como quieran, pero muy probablemente se refiera a uno de esos sucesos poco conocidos, en los que evidentemente un grupo de marinos perdió la vida, congelados. Muy buenas noches, y que descansen en paz. Gracias por ver el video. ¡Suscríbete!

38:52 Gracias por ver el video.