Aug. 31, 2026

Relatos del auditorio Fantasmas _ Agosto 2022 _ Relatos del lado oscuro

Relatos del auditorio Fantasmas _ Agosto 2022 _ Relatos del lado oscuro
Relatos del auditorio Fantasmas _ Agosto 2022 _ Relatos del lado oscuro
Relatos del lado oscuro
Relatos del auditorio Fantasmas _ Agosto 2022 _ Relatos del lado oscuro

En relatos del lado oscuro valoramos las experiencia vividas por nuestra audiencia, son relatos impactantes y esta noche les compartirmos varios de ellos en un programa extenso.



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#relatos de misterio #relatos de terror #historias de miedo #asesinos #terror parapsicológio #joseramoncantalapiedra

0:00 Le gustan las historias del auditorio?¿ Le gusta escuchar lo que ha ocurrido a otras personas en el terreno de lo paranormal? Entonces quédese con nosotros, porque esta noche en Relatos del Lado Oscuro vamos a compartir algunos relatos del auditorio. Como de costumbre es importante mencionar que si bien no podemos compartir todos los relatos en un solo programa, sí vamos compartiéndolos conforme pasa el tiempo. Algunos de ellos son más recientes, otros menos recientes. Si usted nos ha honrado enviándonos su historia, le pedimos paciencia. A veces tardamos un poquito.

0:42 Así que comenzamos. Relatos del lado oscuro. Fantasmas. Seres extraños. Sucesos inexplicables. Perversidad humana. Historias que otras mentes prefieren ignorar. Los fantasmas de carretera son una parte central del fenómeno paranormal.

1:22 Si bien muchos casos de fantasmas de carretera en realidad se trata de un fenómeno conocido como el sueño blanco. en donde un conductor, tras varias horas de manejar, cansado, y en cierta medida afectado por las luces de los automóviles que vienen de frente, o las propias luces del automóvil, esto produce una serie de efectos visuales. La persona se encuentra en un momento entre la somnolencia, la conciencia, y puede llegar a percibir una extraña serie de sombras y fenómenos. Sin embargo, En otras ocasiones, el fenómeno es demasiado claro como para que fuera una simple alucinación. Además, estas visiones por el cansancio y el llamado sueño blanco, en realidad ocurren frente al individuo. Es un fenómeno que combina una situación óptica de los propios ojos con el sistema neurológico.

2:19 Por lo tanto, ocurren afuera del auto. Cuando esas cosas ocurren dentro del auto, la situación vuelve a ser un poco diferente y comienza a ser más preocupante como el caso de este muchacho, Ronald. Estamos en Honduras, en una región conocida como Choluteca. Choluteca está cerca de la costa pacífica, al sur de Honduras, y es una ciudad relativamente grande. Este muchacho trabaja en una expendedora de combustibles en las afueras y suele trabajar por el turno de la tarde-noche, así que a veces sale a las once y media o doce de la noche y le voy a platicar algo.

3:03 Es una persona mentalmente muy sana. Ronald es un chico muy bueno. Tiene unos veintitantos años, trabaja para sostenerse a sí mismo y ayudar su casa, tiene un pequeño automóvil de su propiedad que él mismo compró y además es miembro de una iglesia cristiana evangélica. Así que no es el tipo de persona que tome alcohol, ni se emborrache, ni haga fiestas. Es una persona mentalmente sana y físicamente sana. Su trabajo puede ser cansado, ciertamente, y el regreso a casa en las noches también puede ser muy cansado. La ruta que une el puesto de combustible, el expendio de combustible donde trabaja, con su domicilio en las afueras de Choluteca, puede llegar a ser un tanto solitario. No es tan largo.

3:52 Deben de ser unos veintitantos kilómetros, pero una buena parte de aquel camino es especialmente tranquilo y solitario, sobre todo en las madrugadas. A un lado del camino hay una serie de plantaciones. Del otro lado del camino hay una especie de laguna. Y después están estos pequeños estanques que son criaderos de camarón. Durante la noche ahí no hay nadie. Y en toda la carretera tampoco suele haber muchas personas. Es una zona muy calurosa, eso sí. Pero hay un problema. No puede usted llevar los vidrios abajo. Hay dos cosas. Lo primero es que se meten los bichos. Al ser una carretera en una zona tropical cercana a la costa, si usted va con el vidrio abierto es muy probable que acabe con varios insectos en el rostro. Pero también hay otro problemilla por ahí y es que en ciertos puntos del camino donde hay reductores de velocidad, también llamados topes, Si usted trae los vidrios abajo, no sería raro que alguien llegue e intente asaltarlo. Hay zonas de peligro. Ronald lo sabe, y por eso es que maneja con cuidado, vidrios arriba, tranquilo, música tranquila. Le gusta algo, le gusta saliendo de trabajar en medio de aquella soledad, ir escuchando alabanzas.

5:09 Es cristiano, es un chico cristiano, así es que le gustan las alabanzas, es algo que le da una cierta sensación de comunión. Y puede ir cantándolas además. Maneja tranquilamente, pero aquella noche en particular no es la excepción. Termina su jornada laboral, se monta en su vehículo y comienza a manejar en dirección a casa. Le esperan unos 20 minutos o 30 minutos a lo sumo manejando para estar en casa tranquilamente. Al salir hacia la carretera, enciende la radio, pone la música que le gusta y comienza su camino. Y todo va muy bien. Salvo cercano al final del recorrido.

5:55 Ha pasado ya la zona de plantaciones, ha pasado ya la zona en donde están los estanques de camarón, la laguna, y entra en un pequeño tramo de terracería. Camino sin pavimentar, de tierra suelta. Es la última zona del camino, es el último tramo, por llamarle de alguna forma, y es una zona en la que no se viaja mucha velocidad. Mientras transita ahí, en medio de aquella oscuridad, acompañado por los cantos de las alabanzas, de pronto siente algo peculiar. Siente como si alguien hubiera acomodado las rodillas en el respaldo de su auto, en el respaldo de su asiento. Usted sabe, como cuando suben varias personas y la que va justo atrás del conductor o del copiloto no cabe bien, y con las rodillas empuja el asiento como incomodando, y siente aquello, lo siente con claridad, siente como el asiento se le hace un poco para adelante de forma rara, piensa que ha sido algún bache del camino o algo, por lo que se vuelve a acomodar, y vuelve a sentirlo con mucha claridad, como aquello empuja el respaldo del asiento, lo puede sentir no solo en la parte baja, en la zona de los riñones donde le ha golpeado, sino que siente como todo el asiento empuja, empieza a enderezarse como forzadamente, como si verdaderamente hubiera alguien atrás. Instintivamente levanta la vista y mira por el retrovisor, momento en el cual siente, no solamente que se dispara el latido cardíaco, sino siente una extraña presión, como si de pronto la

7:26 cabeza se le estuviera llenando de sangre y fuera a estallar, porque siente esta presión enorme. Está a punto de perder el control, le sobresalta al punto en el que comienza a trastabillar, Y solamente logra concentrarse en mirar al frente porque lo que está detrás de él no es algo normal, ni es algo natural, ni es nada que pueda explicarse porque atrás de él hay una mujer. En el asiento trasero. Es un auto compacto, cuatro puertas y en todo momento han estado cerradas. No ha detenido la marcha ni un momento. Aún cuando ha pasado varios reductores de velocidad no ha detenido la marcha. Ninguna puerta se ha abierto y ahora mismo atrás de él Atrás en el asiento hay una mujer.

8:09 Es una mujer de apariencia muy desagradable. Se le ve sucia. Sus facciones son sucias, toscas, con el cabello suelto, la mirada muy fija hacia adelante mirándolo a él por el espejo retrovisor. Es una imagen que le turba al punto en el que siente perder la noción, perder el conocimiento, desmayarse, como quiera usted definirlo. El hecho es que, contrario a eso, en el momento en el que está ocurriendo este asunto, el radio Esas alabanzas se vuelven su compañía y en un instante deja tras eso, controla el vehículo, sube el volumen y continúa manejando. Es la última parte del camino y se vuelve eterna porque sabe, siente que aquello sigue ahí.

8:53 El rostro de la mujer es el rostro de una persona muerta, eso es evidente, es un rostro abotargado, hinchado. Sucio como de tierra, con el cabello igualmente sucio, desordenado, como si fuera un cuerpo que ha sido retirado de una sepultura. Cuando todavía no es esquelético, cuando está en proceso de descomposición, es un cadáver que viene atrás de él, en el mismo automóvil, empujando su asiento. Y él sigue sintiendo cómo va aquello, presionando con sus rodillas contra su asiento, como queriendo que voltee, pero él continúa. Y en un cierto punto continúa no solamente oyendo las alabanzas, sino cantándolas. Las alabanzas suelen ser en sí mismas música y oración.

9:36 Una alabanza allá arriba, una petición de protección, victoria, cobertura. Y por supuesto, sigue adelante, confiado en que le cubre un manto protector, pero sigue sintiendo al mismo tiempo que aquello le está presionando atrás. En medio de aquella soledad no sabe si detener la marcha y bajarse corriendo o seguir manejando sabe que si se baja es muy probable que por ahí haya vagos haya delincuentes y lo asalten por lo que sigue manejando hasta llegar al último segmento del camino justo para dar la vuelta y entrar a su calle en donde está su casa sus padres su familia lugar protegido, es en ese instante, a unos pocos metros de casa, que siente claramente como el asiento se aligera, como aquello que ha estado empujándolo en el último tramo se aligera completamente. Cuando levanta la vista, atrás de él no hay nada. No se confunda. No estaba viendo una alucinación.

10:41 No estaba cansado. Venía de trabajar, ciertamente, pero está acostumbrado a ese horario. Venía contento cantando cuando de pronto apareció eso. Choluteca es una ciudad grande. Es una ciudad que si bien no ha participado en grandes batallas, no ha sido lugar de grandes tragedias, sí es un lugar en el que la violencia, al igual que en muchos lugares de Centroamérica y México, se ha ceñido sobre la gente, sobre las poblaciones civiles, en donde hay numerosas víctimas. Y se cuenta que en esa región, Allá, en las plantaciones, en estas zonas tan apartadas. Las mafias encuentran el lugar perfecto para sepultar a sus víctimas. Lugares en los que nunca nadie va a ir a buscar. Lugares en los que nadie va a escuchar los gritos pidiendo ayuda. Como los que probablemente esa mujer trató de dar antes de que la sepultaran en una sepultura sin nombre en alguna calle en algún paraje solitario de ese camino. Por suerte, nuestro amigo Ronald no iba solo. Le acompañaba. Allá arriba.¿ O usted qué pensaría? Este relato nos lo ha compartido Merari desde Honduras y nos ha gustado mucho. Nos ha llevado al lugar, al sitio, a entender que pueden ocurrir estos fenómenos más allá del tradicional fenómeno provocado por el cansancio.

12:14 o de las leyendas urbanas que también son muy frecuentes. Y de Honduras, déjeme que le lleve a Baja California, México, a la capital de aquel estado mexicano que es La Paz, Baja California Sur, hagamos la precisión. Es un lugar que está en la península de Baja California, bellísimo, desértico. Muchas de las montañas que rodean la ciudad son totalmente desérticas, hace calor De un lado está el mar de Cortés, del otro lado el Pacífico, zona de ballenas. Lugares bellísimos. Es un sitio en el que además hay una convivencia constante con norteamericanos, con estadounidenses. Es un lugar de peregrinaje para los estadounidenses. Así que la convivencia allí es inusual.

13:03 Es un lugar que además tiene un crecimiento en los últimos años. Es un lugar grato. La gente vive bien. Y Marta vive muy bien. Ella es una enfermera profesional. Además también es una especialista en rescate y urgencias. También ha sido colaboradora con diversas instituciones dedicadas al salvamento y al rescate de víctimas. Es una persona que conoce y trabaja en una escuela ahí. Ahí, en Baja California, en la capital, en La Paz. Una escuela bonita. Más o menos nueva, bonita. Su trabajo es atender a los chicos. Claro, ese es el trabajo de día, el trabajo común. Después viene el otro trabajo, como ambulante, como asistente en rescate, todo esto que es verdaderamente la pasión. Empieza temprano. Le gusta llegar muy temprano, preparar todo. Cinco y media de la mañana. No pierda de vista que aquí cuando hace calor pueden alcanzar 45 grados, así es que en la mañana temprano es siempre mejor. Ese día en particular llega, le abre la puerta el velador Cierra en cuanto ella cruza la puerta y comienza a caminar en dirección hacia la enfermería para preparar las cosas. Cuando va llegando, sin embargo, escucha un ruido peculiar. El ruido de gente trabajando. Se oye como alguien martilla, como alguien corta, hasta se podría decir que se oyen voces. Como si varios trabajadores hubieran

14:35 llegado muy temprano y estuvieran haciendo algo. El edificio es un edificio rectangular que tiene un patio central. la clásica forma de escuela. Un gran patio central y alrededor el edificio, de tal manera que solo hay un acceso y alrededor no hay prácticamente nada. Así que, lo que intuye es, están trabajando. Seguramente durante la tarde noche o durante la madrugada llegaron a trabajar, pero qué descuido, está todo oscuro, se van a lastimar. Ella decide subir, porque además el ruido parece venir de la planta alta, y prender algunas luces para que puedan ver bien conforme se va acercando hacia esos salones que están hacia el final, claramente puede distinguir el pa, pa, pa, pa, pa, shu, shu, shu, y las voces de estas personas, como si estuvieran trabajando.

15:27 Pero cuando llega al salón que le ha parecido que es de donde vienen estos sonidos, no hay nadie. Enciende la luz y ahí no hay nadie. Pero mientras está ahí, ha encendido la luz, el sonido sigue adelante. Pero ahora parece venir de arriba, del salón de arriba, tercer piso. Decide tomar las escaleras, llegar allá y encender la luz del pasillo. Puede detectar perfectamente cómo el sonido proviene de ese salón, de esa aula. Es el aula de cómputo, está al final del pasillo. Por supuesto, una persona razonable piensa, están trabajando allí. Seguramente hay carpinteros y gente trabajando en algo.

16:08 Pero está todo tan oscuro que continúa caminando. Y cuando llega a la puerta y abre la puerta, hay un profundo silencio. Al encender la luz se hace evidente que ahí no hay nadie. Ahí no ha habido nadie en mucho rato. Ahí no había nadie martillando ni serruchando. Pero curiosamente el sonido se ha detenido en cuanto ha abierto la puerta. Espera unos instantes. Y entonces el sonido reanuda, pero esta vez reanuda abajo, justo de donde viene y donde sabe que no hay nadie. no es que venga el sonido de afuera. No pierda de vista que son las 5.30 de la mañana, todavía está oscuro afuera, todavía es de noche y alrededor no hay nadie trabajando. Irónicamente, cada vez que ha abierto la puerta y encendido la luz, el sonido se disipa de inmediato, se detiene y ya no hay nada. Pero en cuanto da la vuelta, el sonido vuelve, pero ahora en el otro salón, por lo que decide dejar la aventura, regresar caminando a su lugar y continuar con lo que hace. A la tarde a la salida, cuando va con el velador para despedirse, es la última que se va. Le comenta que le ocurrió eso.

17:20 El velador le dice que sí, que efectivamente en esa escuela pasan cosas muy raras todo el tiempo, al punto que él prefiere no entrar mucho durante la noche. Y que además, esto también ocurre en otras áreas, no solo en el edificio. Por ejemplo, allá afuera en el área de juegos, Hay una de estas instalaciones de juegos infantiles que son como de madera, una especie de cabaña de madera que tiene por un lado una resbaladilla, tobogán, por otro lado tiene unos columpios, que es para que los niños se columpien, que tiene una viga de madera arriba. Esta en especial hace un ruido muy típico. Cada vez que un chiquillo se sube, cruje, porque es una gran barra de madera, Así es que cuando el chico se sube y empieza a columpiarse, aquello hace un ring, ring, ring, muy peculiar. El detalle es que por la noche, para que el viento no esté agitando, los columpios se descuelgan y se ponen a un lado. Es una precaución que se toma. En este lugar cercano a la costa, en ocasiones el viento puede ser muy fuerte y para que no esté haciendo ruidos ni cosas raras, descuelgan los columpios, por lo que la viga está sola Y sin embargo se oye como si estuviera algo meneándose. Pero tampoco es lo único. Algunos días después o algunas semanas después, mientras

18:51 Marta está en su espacio, en su enfermería, entra una chiquilla. Es una niña de unos nueve años. Viene visiblemente alterada con los bracitos cruzados al frente. Lenguaje de protección. brazos cruzados al frente, mirada al piso, lenguaje de protección, de no veo, no quiero saber lo que ocurre, no quiero saber nada, se acerca y se sienta en un banquito, a lo que Marta le pregunta,¿ qué te ocurre?¿ qué te duele? La niña no puede responder muy bien. Marta le pregunta,¿ qué te pasó?¿ qué viste? Por una razón muy simple, Marta es muy sensible. A lo largo de los años ha vivido experiencias tremendas. Su trabajo y esta pasión por ayudar, le ha llevado a estar en sitios en los que ocurren cosas raras y ella es muy perceptiva, siente las cosas y sabe que esta niña ha visto algo y sabe que esta niña además no es la primera vez que lo ve sabe que esta criatura tiene el mismo don que ella e incluso mucho más desarrollado esa actitud la tenía ella cuando era niña y veía algo así que vuelve a preguntarle¿ qué fue lo que viste?

20:10 A lo que la niña responde con una mirada rara, viéndola claramente. Acabo de ver a una madre con sus dos hijos. Allá, señalando la parte aquella, abajo, cerca de los juegos.¿ Y qué es lo que te llama la atención? Sé que están muertas. Para asombro de la niña, Marta no se ríe, no se sorprende, no le dice que no es cierto. A lo que le pregunta,¿ es la primera vez que te pasa? No, también he visto a mi abuela muerta y he visto a otras personas. No te preocupes, ya sabes que ellos andan por aquí un rato y luego se van. La niña al darse cuenta que Marta no le está tomando el pelo, no se está burlando de ella, no se está riendo, comienza a platicar más y le comienza a describir que estas personas están allí, que no se van. que creen que ahí viven, que ahí están, que ese es su lugar. Marta le explica que esté tranquila, que trate de no hacer nada, simplemente dejarlas, dejar ahí, que ella ahorita en este momento no puede ayudarle. La niña se da cuenta de que esto es algo que ella tiene. Marta le explica que no es algo que pueda tener cualquiera, lo que la hace ser especial. Todas estas palabras la animan un poco, y se retira mucho más tranquila. Tampoco es lo único

21:44 que ocurre ahí. Algunas veces no falta algún niño que dice que en el baño le ha ocurrido algo. Por supuesto, cualquier escuela que se jacte de ser una buena escuela tiene una niña en el baño, una niña fantasmal en el baño. La mayoría de las veces son fantasías, son historias que se cuentan entre chiquillos para espantarse un poco. Es la aventura, es entrar, es hacer, es romper, es contarle las cosas de miedo. Pero en este caso va un poco más allá porque lo que le están describiendo embona perfectamente con lo que esta chiquilla ha visto. Y Marta sabe que esa chiquilla no miente. Las cosas que ella misma percibe, lo que ella siente. Como aquel día que está sentada atendiendo a alguien, está limpiándole una heridita, haciéndole algo a alguien. En su espacio de trabajo, además de que hay un ventilador, hay un sistema de aire y demás, hay una silla de ruedas. Obviamente, si alguien se cae, si alguien se lastima, para poderle trasladar, hay una silla de ruedas. Aquella persona está ahí, es un niño, un chiquillo, que se ha raspado una rodilla o algo, y Marta le está limpiando. Cuando de pronto, la silla de ruedas que está por allá, de esas que se ocupan para llevar a las personas enfermas, está por allá, se mueve, Viene para acá, da la vuelta y se va para allá. Y después sigue para allá. Por supuesto que aquel chiquillo al darse cuenta de esto se pone totalmente rígido. Son las once de la mañana. Y comienza

23:15 a escapársele una lagrimita por el susto. Marta le dice, jejeje, mírame, mírame, mírame. Aquí a los ojitos, aquí a los ojitos, aquí. Eso pasa aquí todo el tiempo, no te preocupes. Y es porque pasan camiones afuera.¿ Oíste el camión? Eso hace que vibre todo y esa silla, como tiene las ruedas muy suavecitas, muy facilitas, se movió. No te preocupes, mírame aquí, conmigo, para que no te espantes. Pero lo que pasó fue un camión. ¿Oíste?¿ Oíste el camión? Por supuesto, Marta sabe que no pasó ningún camión y que esa maldita silla se mueve sola porque hay alguien que quiere llamar la atención. Después de un rato ya el niño se va más tranquilo. Lo que no sabe es que mientras Marta le decía que oyera el camión y que viera para acá y que no sé cuánto, la silla seguía moviéndose para allá.

24:03 Por supuesto que hay algo que la mueve. Hay alguien que ya no está vivo, que quiere llamar la atención de quien sea, como sea, como se pueda, hacerse notar, hacer saber que está ahí, que está atrapado, que no se puede ir, que algo pasó y no entiende qué es lo que le pasó y quiere que alguien lo ayude. Hay muchas otras cosas que pasan ahí, todo el tiempo.¿ Y sabe por qué? Esa ciudad, esa ciudad tiene una historia terrible. 1976. La ciudad de La Paz, Baja California Sur, México, es una ciudad relativamente pequeña y muchas familias están llegando.

24:46 El crecimiento turístico, el asentamiento de numerosos desarrollos turísticos y sensacionales y de gran atractivo para el turismo extranjero, han hecho que servidores públicos, gente que trabaja en los hoteles, cocineros, meseras, todo el mundo ha llegado allí y se van asentando en las zonas hacia las afueras. Algunos de ellos han encontrado un lugar que es plano completamente. Es conocido como el arroyo, el cajoncito. Toda esta ciudad tiene un complejo sistema de arroyos, que desfogan el agua de las montañas. La paz se encuentra abajo, a nivel del mar, y está rodeada de montañas. Cuando llegan grandes lluvias, estas lluvias en la zona montañosa van concentrándose y desfogan a través de estos arroyos. Para 1976, hacía mucho tiempo que este arroyo, el Cajoncito, no llevaba agua. En realidad era una especie de planicie enorme, arenosa, en donde se veía claramente que ahí no había corrido agua durante años. Así que la gente fue poniendo aquí y allá una casita, por allá una choza, una casita de madera muy rústica, pero también en otras zonas se fue extendiendo la mancha urbana y así llegaron los desarrollos que en México se conocen como Infonavit, Instituto Nacional de Fomento a la Vivienda de los Trabajadores, que son desarrollos de casas completas, de material, bien construidas,

26:17 o por lo menos construidas de material, punto, bien, quién sabe. Tienen calles, alumbrado y todo esto. Son desarrollos conocidos como de interés social, se asientan por aquí, una colonia por allá. El hecho es que es 1976 y estamos todos bien contentos, porque el desarrollo turístico de la zona ha hecho que haya una prosperidad inusual. La gente tiene coches, tiene calles, tienen camiones, transportes, Y alguien tiene una idea. Algún funcionario público súper destacado tiene una idea sensacional. Dado que toda esta zona se está llenando de casas en lo que antiguamente era el arroyo, hay que evitar que en las lluvias, si un día llueve fuerte, baje el agua en gran cantidad y afecte estas viviendas.¿ A quién se le ocurre pensar semejante barbaridad sin tomar en cuenta que el agua siempre busca su cauce, siempre busca el camino de toda su historia? El agua es sabia y siempre regresa. Y es muy celosa y reclama lo que es suyo. Y cuando alguien tuvo la feliz idea de allá arriba en la montaña construir un dique para desviar el agua y en caso de una tormenta enviarlo hacia otros arroyos, menos hacia el cajoncito, no tuvo en cuenta que poco tiempo después llegaría el ciclón Lisa. Un monstruo, un verdadero monstruo.

27:41 El ciclón Lisa provocó lluvias increíbles focalizadas, descargas de agua como no se había visto nunca en la historia de La Paz, con una periodicidad probablemente de mil años. Las tormentas fueron tales y la calidad del dique de la famosa presa El Cajoncito era tan pobre que muy poco rato después de iniciada la tormenta, el dique, la cortina, se fractura, se rompe, se suelta, y viene una luz de lodo, palos, agua, a gran velocidad directo a la ciudad. 5.000 personas muertas. La zona del Infonavit, que se suponía que era segura, que era una construcción programada por el propio gobierno, los asentamientos irregulares, la propia ciudad fue barrida, barrida, como se lo estoy diciendo. Los automóviles fueron arrastrados, las casas fueron destruidas, cientos de personas que estaban en sus casas, No tuvieron ninguna posibilidad de sobrevivir por el que el agua derribó los muros y aquellos que tenían construcciones más fuertes murieron ahogados dentro de sus casas, pero por lo menos los cuerpos fueron recuperados. Muchos más quedaron sepultados bajo metros de lodo y escombros y sus cuerpos jamás fueron buscados, porque llegó un momento en el que a 45 grados de temperatura era imposible seguir la búsqueda. Los cuerpos se estaban descomponiendo y en su gran mayoría fueron sepultados en una fosa común en un cementerio en el que solamente hay un pequeño mausoleo, una pequeña ermita en memoria de

29:11 aquellas personas, pero no hay una tumba. Hay familias completas que se perdieron. Muchos miembros de familias que sobrevivieron jamás encontraron los restos de sus seres queridos y muchos de esos restos quedaron sepultados. En donde posteriormente se construiría aquella bonita escuela en donde la enfermera Marta hoy en día sigue trabajando. a ella no le da miedo. Sabe que esas personas buscan, buscan salir, buscan encontrar un camino, buscan quien les ayude, encontrar la luz. No saben lo que están buscando, pero cuando alguien con un don como el de esta enfermera y esa niña que casualmente sigue en esa escuela, ya en un nivel superior, cuando los encuentran, les pueden ayudar. les pueden informar que su vida terminó, que están muertos, que sus cuerpos se han descompuesto, que ya no existe el mundo como ellos lo entendieron, que sus familiares quizá también están muertos y que lo único que les queda es seguir la luz hacia algo mejor.

30:22 Y de Baja California Sur, México. en el Golfo de Cortés, Océano Pacífico, toda esta zona bellísima. Viajamos al norte. Al norte y al este. Estamos en Toronto, Canadá. Es un lugar con muchísima historia. Y hay una enfermera, nuevamente una enfermera, que acaba de conseguir un trabajo en un hospital muy conocido, el St. Joseph Health Es un hospital que tiene 100 años. Fue puesto en operación en 1921 y está a cargo de las monjas de San José, de las monjas Josefinas.

31:06 Se han mantenido, han logrado superar muchas adversidades y el hospital es un gran hospital. Es uno de esos lugares de alta especialidad con todo tipo de terapias, con muchas cosas y ella es afortunada en conseguir trabajo allí. Pero de nueva cuenta estamos hablando de una persona sensible. Siempre ha sido sensible. Y sabe algo. Apenas llegar a este lugar y empezar a caminar una pequeña cresta de tierra que hay para llegar a la entrada lateral, se da cuenta que en este lugar va a pasar muchos ratos extraños. Porque cuando está llegando, lo primero que ve arriba, en un lugar absurdamente inaccesible, hay una monja. La está viendo.

31:52 Se hace evidente que no es una persona viva. Ella se da cuenta de esto y probablemente sea algo que se quedó ahí mucho tiempo. Le parece que le ha venido a dar simplemente la bienvenida o tiene curiosidad de ver a la enfermera nueva porque el lugar en el que está no es accesible y mucho menos para una mujer con un hábito de monja. Es absurdo que esté ahí. Se da cuenta de eso, entra y comienza a trabajar. Pero es un lugar en donde todo el tiempo ocurren cosas. Como en muchos hospitales, este en particular tiene una larga historia de cosas raras. Y se da cuenta muy pronto.

32:33 Es más, no solamente ella. Todos saben que ahí pasan cosas raras. Hasta el punto en el que han nombrado a la presencia como Vivian. Sí, Vivian. Algo que no debe de hacerse, por supuesto. Ponerle nombre a Una presencia paranormal es tanto como darle permiso de estar ahí. Pero esto ya estaba. Así que,¿ qué más da? Para colmo de males, su primer turno es trabajando de noche. La madrugada, el turno difícil, la hora de la muerte, ya sabe usted. Son tres personas. Mientras dos están en el módulo y atendiendo a los pacientes, uno puede ir a descansar. Pero siempre que alguien va a descansar, pasan cosas desagradables. Por ejemplo...

33:17 Apenas alguien llega a acostarse en esa habitacióncita donde está la camita para los enfermeros y enfermeras, alguien viene y te habla. Como aquel día que una enfermera agarró su bolso, su abrigo y se fue a su casa. Cuando le llamaron para preguntarle por qué se había ido, respondió, pues tú me dijiste que ya me podía ir. Yo no te he visto, yo no te dije nada. No, como no, tú entraste a la habitación y me dijiste, ya te puedes ir. O aquella vez. en la que todo el mundo escuchó claramente cómo le llamaban a esta chica y no había quien la estuviera llamando, porque eso que está ahí suele llamarte por tu nombre. Suele llamarte. Por supuesto, mantenemos el anonimato porque sigue trabajando en este lugar y es un sitio muy conocido. El asunto está en que este fenómeno además te juega bromas. De pronto pasa junto a ti y te sopla aquí. O te toca. En ocasiones viene y te golpetea la espalda. Otras veces, cuando te das cuenta te acaba de desconectar un aparato. Sí, uno de esos aparatos extraños que se usa en un hospital.

34:24 Un cacharro delicado. Ha ido y te lo ha desconectado. Por supuesto que todo tiene baterías. Así que cuando empieza a sonar la alarma de la batería, la enfermera viene corriendo y se da cuenta que algo lo ha desconectado. La puerta que se te abre también es muy común. Vas caminando y alguien te abre la puerta. O aquel bendito día que se le ocurre Alguien ha detectado que uno de los equipos de emergencia no tiene cable. Tienen varios equipos, pero siempre debe de haber de respaldo y todos deben de estar en perfecto estado de operación y alguien dejó este sin cable. Hay que bajar al sótano, ir a la sección donde está el almacén donde guardan las cosas y traer un cable. Ella se ofrece. No le da miedo a la oscuridad, nunca le ha dado miedo a nada. Está acostumbrada a sentir cosas y a ver cosas y sabe que ellos la ven también. Baja las escaleras y comienza a caminar Hacia un lugar donde dice lockers de enfermeras. Más allá está la puerta del almacén.

35:22 Cuando va caminando escucha que alguien está hablando.¿ Por qué están hablando?¿ Quién bajó? Por supuesto son personas que están hablando en inglés. Se acerca un poco y escucha con más claridad. No puede entender muy bien lo que están diciendo. Están detrás de una puerta en un área en la que se sabe que no hay nadie. Y no hay nadie porque esa zona ya no se ocupa. Es parte del edificio viejo. Así es que esa zona no se ocupa, ya nadie va ahí a guardar sus cosas, las enfermeras no entran, ahora tienen un área nueva para cambiarse y más limpio todo.¿ Quién está ahí?¿ Su primera idea? Sí, vagos. Los vagos, los viciosillos que andan en la calle, gente que no tiene hogar y que a veces buscan un refugio y suelen meterse a los sótanos. Se acerca, abre la puerta y en el momento en que abre la puerta...

36:14 Te llega este viento raro que te deja raro, raro, raro, como si algo estuviera ocurriendo muy inusual. Al encender la luz no hay nadie. Absolutamente nadie y hay un silencio total. Pero esta vez has sentido que esto que estaba ocurriendo allí no era bueno. Porque a veces puedes sentir claramente que lo que está ocurriendo es bueno o no. Y en esta ocasión no lo es. Por lo que apaga la luz, cierra la puerta y comienza a caminar sin darle espalda. No quiere dar la espalda. Comienza a caminar hacia atrás, hacia atrás, hacia atrás. Y conforme se va alejando un poquito, apenas unos pasos vuelven a hablar. Todas esas voces están hablando entre ellas. Pero cada una de ellas parece estar teniendo su propio diálogo. Como si cada uno estuviera hablando de sus cosas sin importarle que el otro está hablando. Como si hubiera personas hablando solas, un montón de locos hablando. Se va. Los días pasan, por supuesto, y las cosas siguen ocurriendo. Como aquel día, un compañero de los tres que están en la madrugada, le toca su turno de ir a descansar. Se va, se recuesta.

37:25 Cuando se va aproximando la hora de levantarlo, ella va para allá. Es sencillo, llegas, abres la puerta y dices, hola, hola, ya levántate, ya es hora. Pero justamente cuando se va acercando a la puerta, es una puerta que tiene vidrio, Nota que hay alguien parado del otro lado. Pero su primera impresión es que algo no está bien. Ella siente esto y se da cuenta que algo no está bien. Sigilosamente abre la puerta y se da cuenta que su compañero está de pie. Mirando fijamente hacia la cama en donde, por cierto, está su compañero. Hay una réplica, una imagen idéntica de pie mirándolo. como si estuviese allí, en una posición extraña, él mismo, con su ropa del día, con lo que traía puesto. Claro está que cuando ella se da cuenta de eso, lejos de gritar o hacer aspavientos, lo que hace es llamarle, hola, hola, es hora de levantarse, ya es tiempo, vamos, vamos, de regreso, de regreso. Aquella figura se transforma y se vuelve una especie de sombra que desaparece contra la pared. Se da cuenta que esto no es bueno. Hay algo ahí que no es bueno.

38:41 Después está eso otro. Esa madrugada están todos muy contentos y está el supervisor. Han atendido a los pacientes, como siempre es muy común. El trabajo es ágil, hay que moverse, medicamentos, checar, medir. Cuando regresan están en el módulo de enfermeras y justo frente a ellas están ahí los tres compañeros y el supervisor y justo frente a ellas está el reloj. Uno de esos relojes redondos de números grandes lo está viendo. Cuando de pronto se da cuenta que su compañera también lo está viendo y allá lo están viendo y allá lo están viendo porque de ese reloj grande que está allí, redondo de números grandes, fondo blanco, números negros, de pronto ha salido algo que parece ser una mujer. El rostro de una mujer de apariencia asiática. una mujer asiática, como si saliera de ahí y los estuviera viendo, como si de pronto hubiera ido pasando y se hubiera asomado a ver qué ocurre. El cabello lacio largo, mirándolas fijamente, ella la vio. Y aquella imagen se volteó a verla, como si la hubiera detectado, que ella sí la puede ver, pero en ese momento su compañera también la está viendo y Y está segura de que el supervisor también la vio.

39:52 Porque al día siguiente el reloj ya no estaba. Lo había mandado tirar. O aquella otra vez que urge un medicamento. Y como en todo hospital viejo, hay de estos... Extraños módulos con puertitas, con vidrio. Adentro se guardan las medicinas, los medicamentos, lo que sea. Y cada quien tiene su llave. Así es que urge algo. Va corriendo para allá. Mete la llave. Gira la llave. Abre la puerta. Abre la otra puerta. Y le brinca encima algo. Un hombre. Como si hubiera un hombre adentro. Es un rostro. Como si hubiera habido alguien allí. Que saliera en ese momento y la hace retroceder. La sorprende. Sabe que no debe tener miedo. Pero esta vez la sorprende porque le acaba de salir enfrente. Se le cae. Patalea. Se levanta. Maldice un par de cosas, toma los medicamentos, cierra y va a atender a su paciente.

40:42 Es frecuente esto. No es bueno, por supuesto. Y no es bueno por dos cosas. Primero, porque esto ha estado ahí mucho tiempo. Segundo, porque lo que ha ocurrido ahí, antes de que fuera hospital, debe de haber sido algo muy tenso. En su tiempo, este era el orfanato del Sagrado Corazón. Y si usted ha oído las noticias... Sabe que en los orfanatos canadienses, a finales del siglo XIX y principios del XX, las cosas no eran buenas. No eran absolutamente, en el menor de los casos, buenas. Había maltrato, exterminio, violencia, muerte. Y si a eso le suma que posteriormente se convierte en un hospital en donde se mezclan emociones, pérdida, dolor, angustia, miedo.

41:31 Este es un cóctel. en donde una persona sensible puede sentir todo lo que usted se imagina. Poco tiempo después fue cambiada de turno. Optó por tener un turno en la mañana. Hay otros edificios. El hospital como tal hoy en día es un complejo de varios edificios, entre los cuales se conserva el viejo hospital. Pero en los edificios nuevos las cosas son un poco diferentes. Por lo menos lo que se puede sentir ahí son personas que van en tránsito. Personas que han dejado este mundo. Y a veces solo hace falta echarles una manita para que sigan su camino. Pero allá, en el edificio viejo, aquellos otros no.

42:13 Aquellos otros ya no escuchan, aquellos otros ya no piensan, ya no sienten, ya están perdidos. Vagan, buscan y a veces quieren hacer el daño que puedan. Aunque usted no lo crea. Y ahora, ya que estamos adentrados en temas de apariciones, escuelas, hospitales,¿ qué le parece si le comparto un relato en la viva voz de su protagonista? Me acompaña mientras tomamos un poco de café.

42:57 Cuando yo entré a estudiar ahí, ya estábamos en un nivel bastante especializado, avanzado de la maestría, nos quedábamos a estudiar en la noche en el instituto nos daban permiso de quedarnos a trabajar en algún aula o en el centro de cómputo acompañados por un profesor en algunas varias ocasiones no solo nos ocurrió en el salón donde tomábamos clases sino en otro salón que nos prestaban para que nos quedáramos a trabajar y a estudiar una o dos de la mañana estudiando en el instituto varias veces nos tocó ir como en algunas, en un par de aulas, se oía cómo movían los sillones, los pupitres, las mesas, que eran metálicas, y se veía la sombra de una persona ahí adentro. En ambas ocasiones, dos, tres ocasiones que nos tocó presenciar esto, fuimos al aula donde se vio y se oía, y nos dimos cuenta que el aula estaba cerrada con llave, por fuera. No había forma de que nadie entrara. No había nadie adentro y sin embargo se oía el ruido de movimiento de pupitres y se veía la sombra oscura de una persona que estaba ahí.

44:08 No siempre se veía la sombra de la persona, pero sí se oían los pupitres. Después, cuando entro a trabajar a las oficinas del Panteón Palo Verde en el 2008, la jefa que me tocó cuando llegué ahí era bastante violenta, la señora bastante agresiva en su forma de tratarnos. En varias ocasiones, estando mis compañeros de trabajo, estando la jefa, nos tocó escuchar que movían las sillas, se oía que se abrían los cajones de los escritorios sin que nosotros hiciéramos ese ruido. Y un día que me quedé solo en la oficina, porque todos se fueron a cobrar un viernes y la jefa se fue a una reunión con su respectivo jefe, me quedé yo solo en la oficina a cargo y estando solito ahí, Se empezó a oír este ruido de sillas y de cajones. Me quedé sorprendido.

45:05 La oficina en la que estábamos tiene dos puertas. Una que da hacia la reja de entrada del panteón y la otra que da hacia las tumbas. Me paré en esa segunda puerta viendo hacia las tumbas y me puse a rezar. La oración de las ánimas que me enseñó mi mamá desde muy chiquillo. Y me puse a hablarles como si estuvieran ahí y a decirles qué pasaba, ¿no? que por qué hacían tanto ruido, que si me querían espantar o que...¿ Por qué lo hacían? Preguntando por qué lo hacían. Que pues yo no estaba ahí para hacerle daño a nadie, que estaba yo trabajando, que había yo llegado a ayudar a poner orden en la oficina, porque la verdad la oficina, los archivos estaban hechos un desastre.

45:50 Estuve hablándoles así como cinco minutos. Cuando terminé de hablarles y de rezar, el ruido cesó. Y nunca más se volvió a presentar este fenómeno en la oficina. Al menos no estando yo. En algunas ocasiones me quedé a trabajar hasta las 2, 3 de la mañana en la oficina con el velador y no nos tocó ver ni oír nada. Muy tranquilo el lugar. Contra lo que muchas gentes me han dicho, yo me sentí siempre muy cómodo allí y muy bien. Como si ese hubiese sido el lugar donde yo tenía que que pasar los años más intensos de mi etapa laboral. Ahora estoy por jubilarme. Otra anécdota que me tocó relativa a uno de los panteones de Jalapa fue en el Panteón Antiguo, que todos conocemos como Cinco de Febrero, que está incrustado o enclavado en el centro de la ciudad. En esas mismas épocas, en el 2008-2009, aparte de trabajar en las oficinas del Panteón Palo Verde, tenía yo un pequeño negocio de un internet, que lo había yo puesto en sociedad con un amigo que él era dueño de... Bueno, ahora su hija es la dueña de la cafetería de La Naval, en el centro de aquí de Jalapa, una cafetería-restaurant muy tradicional aquí en Jalapa.

47:08 Dentro de las muchas gentes que visitaban La Naval, llegó en una ocasión un grupo de muchachos que estaban tomando un curso de cinematografía. Llegaron con su maestro y ahí les daba las clases. Y bueno, se salían a hacer trabajo de campo, a hacer filmaciones en diferentes lugares. En una ocasión pidieron permiso para filmar en la noche en el Panteón 5 de Febrero. Les dieron el permiso en el Panteón Antiguo. Y para esto el profesor de estos muchachos era un señor que le gustaba el trago, le gustaba tomar. Ese día que fueron a filmar ahí de noche, el señor iba con algunas copas encima, iba tomado. Llegan, instalan su equipo de video, luces para poder filmar. Cuando en eso ven salir a una niña de una tumba y se acerca la niña a hablarles que si querían jugar con ella. Ha sido tal el susto que se llevaron, que dejaron todo su equipo ahí adentro del panteón, cerraron con llave, se regresaron a la naval. Cuando los vimos llegar todos pálidos, les preguntamos que qué había pasado, nos platicaron lo que acababan de vivir. Al profesor de ellos se le bajó la borrachera y no volvió a tomar nada.

48:21 en no sé cuánto tiempo después de este susto que se llevaron. Esto que les pasó fue alrededor de las, no sé, entre las 10 y las 11 de la noche, ahí adentro del panteón, a lo mejor pasado de las 11, pidieron ayuda a las autoridades municipales, les mandaron un agente de la policía, no sé, una patrulla que los acompañara para que pudieran entrar a recoger su equipo y terminaran su trabajo de filmación y que ya no los espantaran. Se han llevado ahí un susto tremendo.

49:07 Qué le ha parecido a usted? Agradecemos muchísimo este tipo de relatos, nos gusta escuchar la voz de las personas. Claro, hemos recibido muchos, así es que poco a poco los vamos compartiendo. si usted nos ha enviado un audio y aún no lo hemos compartido no desespere pronto estará por aquí aprovecho para mandar algunos saludos y felicitaciones un saludo muy especial y felicitación para carlos suárez en la ciudad de méxico para miguel sánchez Para Yazari Alondra Vázquez, todos ellos cumpliendo años. Para Bruno Leonidas Lampón, que es un chico que está siguiendo cuentos de bandera blanca y hoy le han dado permiso de escuchar unas historias de miedo. Felicitaciones.

49:50 Angie Acosta, desde el Uruguay. Para Beatriz Herrera, en Bolivia. Lupita Rubalcaba, que se encuentra en Jalisco, México y es fiel seguidora. Adriana, que quiere felicitar a su mamá. Están en Arequipa, en Perú, y le mando un abrazo enorme. Dolores Flores, de su hermana Alma. Samael, que está en Chilpancingo, Guerrero, México, y está cumpliendo 16 años. A seguir adelante, a comerse el mundo. Está puesto para ti. Y claro, para Isabela Kumar, en Argentina, y para Sebastián, de su abuela, Mayes, que están en Springfield, en Estados Unidos. Un abrazo por allá a todos. Y después de algunos saludos, Seguimos adelante con un relato. Jessica, México, Guadalajara, la parte oriente. Ella tenía un vínculo especial con su abuela. Una persona fuerte, simpática, bailarina, alegre.

50:51 La abuela era una mujerona, una persona muy enferma, porque desde muy temprano había desarrollado un padecimiento conocido como diabetes, problemas con el control del azúcar que le habían llevado a estar muy grave. Cuando la abuela cumple 55 años, sufre un accidente cerebrovascular, lo que la hace quedar prácticamente desvalida. Periódicamente, cuando Jessica visita allá en el estado de Michoacán, en una población conocida como Zacapú, visita a la abuela, ella se encarga de ayudarla, de atenderla, de acompañarla. Es una persona que la quiere muchísimo. La abuela siempre estuvo orgullosa de Jessica, siempre sintió un gran amor por ella. Incluso cuando muchos años antes, allá, hubo un pleito. Jessica tenía 12 años y estaba haciendo alguna travesura, algún desmán como cualquier escuincle latoso y grosero. Entrando a la adolescencia, insoportable, vaya, el hecho es que la abuela viene y la regaña.

51:51 Y a Jessica eso le pareció detestable. Nunca en su vida la abuela le había llamado la atención y ahora la regaña justo cuando tiene 12 años y es una mujer. Por supuesto que se enoja muchísimo y le dice voz en cuello claramente una sentencia desgarradora. Ya no te quiero. Y se da la vuelta y se va. Esa sentencia acompañaría a Jessica mucho tiempo. Y al decir mucho tiempo es que seguía teniendo la atorada. A la abuela probablemente no le importó en lo más mínimo porque sabía que era producto de la ira del momento. Pero cuando las cosas se ponen feas... Y la abuela entra en fase de agonía, ya no se puede mover, está totalmente tendida, únicamente puede parpadear, mover un poquito los ojos y escasamente apretar la mano. Ese mujerón que bailaba, se reía, cantaba, abrazaba, cuidaba, ahora a sus 55 años está dando el paso final, ese paso hacia el otro mundo. Y junto a ella está Jessica. Pero algo que aterra a Jessica es la partida de la abuela y en el último momento no puede decirle perdón abuela, sí te quiero, siempre te he querido, siempre te quise. Lo dije por tonta cuando aquella vez a los 12 años había dicho eso y ahora no se atreve, no tiene oportunidad. La abuela apenas puede mover la mano y se la toca suavemente, le toca su mano a Jessica suavemente. Es una clara señal de despedida, de todo va a estar bien. Fallece. Y no tuvo

53:25 Jessica la oportunidad de decirle, abuela, perdóname, no quise decirlo, no lo dije en serio. A veces no podemos decir en el último momento lo que queríamos, no podemos, nos trabamos, nos da miedo, nos sentimos raros, lo que sea. Y eso le ocurre a ella. Los días van pasando y ella se queda todavía más atorada con aquello. No solamente le dijo que no la quería cuando tenía 12 años, sino que en el momento de morir no le pudo decir Que no era cierto. Todo esto le va afectando hasta aquella noche. Cuando tiene el sueño. Ella va a dormir. Como siempre. Como usted o como yo. Cuando empieza a soñar.

54:06 Su sueño se va transformando. Y ese sueño se va transformando en un paisaje. Un paisaje bonito. Es un paisaje de una ladera verde. Con un caminito. Hay unos arbolitos. Algo muy idílico. Un paisaje muy idílico. muy peliculesco, muy bonito. De pronto, en ese paisaje tan bonito, aparece la abuela. Se le ve bien, se le ve sonriente y viene hacia ella. Inmediatamente en su sueño, Jessica le dice, abuela, quería decirte que me perdonaras porque yo no quise decir lo que te dije, yo no lo dije con intención, yo siempre te quise. La abuela le toca el pelo cariñosamente y le dice, ya, Eso no tiene importancia. Y se ríe. Yo estoy bien. Ahora estoy bien. No me duele nada. Estoy muy bien. Y siempre te he querido y siempre te querré. Mientras le toca suavemente, ella siente el contacto, siente cómo la toca, siente cómo le acaricia el pelo, siente la calidez de ese contacto en este lugar tan grato, tan bonito. Ya estoy muy bien y siempre voy a quererte. Y siempre voy a estar cuidando de ti. No te preocupes. Ahora me tengo que despedir.

55:23 Y comienza a caminar la abuela. Y ella va caminando con la abuela. La sujeta. Pan de la mano. Están subiendo esa ladera. Esa especie de colina. Del otro lado de la colina se percibe una luz. Que es muy fuerte pero no es molesta. Cuando llegan a la cima. La abuela se despide. Le vuelve a acariciar el pelo. Le vuelve a acariciar. da la vuelta y camina y desaparece en la luz momento en el que ella despierta con esa sensación perfectamente clara del contacto de como le ha tocado el hombro de como le ha tocado el pelo es una suavidad extraña pero le hace sentir tranquila un sueño el tiempo va pasando Jessica comienza a trabajar en un lugar donde hay varias personas y una de esas personas al paso del tiempo se va haciendo su amigo Es un caballero. Las pláticas son buenísimas. Y así es como ella se entera que este amigo es una persona sensible. Es una persona que no es un brujo ni nada de esto, pero puede dar consejos de carácter paranormal.

56:34 A veces las personas han llegado a él muy afligidas porque quieren saber algo de una persona que perdieron, de un ser querido que se fue. Les aflige no haber podido hablar. Decirles perdóname o te quiero o no te vayas o lo que sea. Y entonces las personas van a buscarlo para que los contacte. Él lo que hace es llevarlos a un lugar en donde pueden hablar con su ser querido. Es una especie de trance, una especie de hipnosis, llamémosle así. El hecho es que los sumerge en este trance y las personas se aparentemente hablan con sus seres queridos y después regresan y se vuelcan en lágrimas y le agradecen y le besan las manos. Ella le pregunta¿ y cómo es eso? Entonces su amigo, esta persona, le empieza a describir que lo que hace es que les va induciendo en este trance y las personas a las que les induce ese trance van a un lugar.¿ Y cómo es ese lugar? Es un paisaje verde muy bonito, es una colina, en donde hay unos árboles. Y después, cuando hablan con sus seres queridos, los acompañan hasta la parte de arriba, en donde hay una enorme luz. Después de eso, ellos se van y ellos regresan y despiertan.

57:54 Cuando su amigo le platica esto, se le queda viendo y le dice,¿ por qué me ves así? Ya estuviste ahí, ¿verdad? Pues ahí es a donde van las personas que mueren.¿ Usted qué pensaría? Le agradecemos mucho este relato a Jessica.¿ Sabe por qué? Porque es un relato de esperanza. La esperanza de que este no es el único baile que bailamos y que más allá seguimos teniendo nuestras memorias, nuestro cariño, pero estaremos muy bien. De Guadalajara, México, viajemos a Argentina, en Sudamérica. Susana, simplemente diremos Susana, tiene unos recuerdos poco gratos de su infancia. Ella, su hermana, su hermano y su madre vivieron una situación terrible. Su padre era un hombre en extremo violento, en extremo, duro, cruel. Podía no tocarte, podía no ser agresivo en el sentido físico, físico de las cosas, pero su clásica amenaza era cuatro agujeros en el descampado y una pala. Y sabían que lo podía cumplir.

59:21 Era un hombre perverso, un hombre que tenía muchos secretos, muchas cosas ocultas. Era un hombre que tenía sombra. Susana lo sabía, Susana lo sentía. Ella es perceptiva. Quizá no pueda ver los fenómenos, pero sí puede sentir la energía de las personas. Puede saber que en un lugar hay una persona desagradable y a veces cuando asiste a una fiesta y hay muchas personas termina por salirse. Porque es tal la carga que la hace sentir mal. Su padre era así. Todo el tiempo ella sabía que había algo más. y ese extraño vínculo que había entre su padre y su abuela. Duros, muy duros ambos. La relación era una dominación espantosa, violenta, cruel. Era un hombre ebrio, adicto al alcohol, bebedor, con una resistencia asombrosa, pero con un grado de violencia también terrible. En esa casa las memorias de la infancia no son gratas. Y luego vino aquello. Parecía ser indestructible.

1:00:26 Podía estar ebrio, trasnochado, beber, fumar, todo esto y parecía indestructible, pero el día en el que muere la abuela, el padre se viene abajo. Ese extraño vínculo parecía sostenerlo como si la fuerza de la abuela fuera lo que lo sostenía con vida y cae. Un accidente cerebrovascular también. Diabetes tipo 2. Descuidado completamente. Seguía con sus hábitos hasta que cae en cama prácticamente inmóvil. Está desahuciado. Pero sigue teniendo esa extraña energía. Cada vez que la hermana de Susana viene, se repone. Aunque la hermana parece enfermarse, él se repone. Como si absorbiera la energía vital. Y entonces Susana conoce a un chico. Están en un gimnasio, toman clases de algo, se conocen. Es un tipazo, sonriente, amable, de estas personas que son de fácil contacto. Comienzan a platicar, se hacen amigos y después de un tiempo comienzan a salir como pareja.

1:01:28 La relación va muy buena. Porque es el hombre que sabe cómo abrirte la puerta. Que sabe el momento exacto en el que jala la silla para que te sientes. Que sabe qué pedir, qué recomendarte, qué cosa rica hay. Es eso. Es todo fantasía. Porque Susana empieza a darse cuenta de que eso mismo que sentía con su padre lo siente con este y no. No es por una situación psicológica. Es porque percibe que hay algo mal. Y eso se hace evidente porque es un tipo dominante. que en plena fiesta, de pronto ella cuenta algo, ella platica algo, se ríe de algo y él se queda totalmente callado. Cuando salen de ahí, ella le pregunta qué pasa y él simplemente responde, tú sabes perfectamente, me hiciste quedar en ridículo y tú sabes lo que hiciste y se acabó la fiesta. Ella viene contenta, arreglada, guapísima, de una buena fiesta, es una chica muy mona y este tipo la deja temblando.

1:02:29 Poco a poco se da cuenta que cada vez más este sujeto tiene esa sombra, igual que su padre. Y cada vez más se siente harta de eso. Pero siempre vuelve. El tipo regresa, pide, suplica, promete. Y ella, con la esperanza de que las cosas cambien y vuelvan a ser como antes, ha regresado un par de veces, pero no. No hay nada que hacer allí. Ella es una chica fuerte, es una mujer desarrollada, es una mujer que trabaja, que se sostiene. No tiene por qué soportar esto y mucho menos cuando está la suegra. La relación con la suegra es espantosa. En una ocasión se ha hecho de noche y no puede volver a casa, por lo que se queda a dormir allá con la familia. Esa noche de pronto, a mitad de la madrugada despierta sintiendo que algo la está estrangulando. está en la casa de la familia de él, en la casa donde vive esta pareja con su madre, y siente claramente como algo la está estrangulando y se da cuenta que lo que sea que está allí es lo mismo que ha sentido junto a su padre y junto a este tipo. Se levanta, se viste y se va para nunca volverlo a ver. Estando en casa, sin embargo, las cosas no van mejor.¿ Y sabe por qué? Porque si bien ella vive en una casa sola, aparte de la familia, todos los días tiene que ir a ver

1:04:01 a su padre, atenderle, a cuidarle, a verle alguna cosa que haga falta. Y es así como se da cuenta que eso le ha seguido. Y que en las madrugadas eso está con ella. Lo ha visto, lo ha sentido claramente. En esas madrugadas a las 4.30 cuando despierta, Abre los ojos, se sienta y ve cómo se está formando esa misma masa negra, pestilente, frente a ella y cómo se lanza y la tumba y comienza a ahorcarla, a asfixiarla como si no pudiera respirar, como si eso se le estuviera metiendo en la nariz y bloqueara la respiración y no la deja y no la deja y no la deja y ella comienza a hacer oración porque sabe que la oración es fuerte. Y de pronto, cuando reacciona, está hablando en voz alta y eso se ha ido. Pero cada ataque se vuelve más fuerte, cada día es peor, cada día es peor. Y entonces todo cambia. Y le voy a decir por qué cambia. Porque aquella tarde ha regresado del trabajo. Está flaca. Le ha hecho mucho daño aquello.

1:05:04 Sabe que tiene que ver con el galán que tenía, que es lo mismo que ha vivido en casa, que tiene que ver con la suegra, que es algo que está todo relacionado. Y además cree saber por qué, pero no está segura. Esa tarde, después del trabajo, ha llegado a casa, está barriendo un poco el patio, aquí y allá, limpiando un poquito, cuando escucha un maullido. Es un maullido tímido. El maullido de un animal pequeño, débil. Cuando levanta la vista, se da cuenta que hay un gatito arriba. En el techo, en una orilla del techo, hay un gatito, un gatito pardo, que le maulla. Ella consigue una escalera, sube y la toma.

1:05:50 No sabe en ese momento que es una gatita, pero es una gatita. Se da cuenta que es esquelética, le siente todos los huesos y el pelito áspero, áspero. Este animalito andaba muy mal. Por lo que decide meterla a su casa. Rápido trae algo de comer y el animalito ni siquiera prueba. Pero le acaricia suavemente hasta que el animalito comienza a comer y a ronronear. ese sonido de confianza tan propio de los gatos y nunca se iría de ahí.¿ Y sabe algo? Esa noche, cuando se va a acostar, con el miedo de que en la madrugada va a aparecer aquello, ocurre una situación totalmente distinta. Se acuesta, se acomoda y de pronto siente como el pequeño animalito aquel se le sube y se le acomoda encima. Con esa confianza, Se le acomoda encima. No lo quita. Es una noche fría y el animalito se ve que tiene frío.

1:06:50 Simplemente le deja ahí. Le hace gracia la confianza que le ha tomado ese gatito que acaba de recoger. Cae dormida. 4.30 de la mañana. Y esta vez lo que le despierta no es aquello. Lo que le despierta es el gatito que está totalmente erizado en actitud agresiva. En actitud de ataque. con el rabo totalmente derecho y esponjado, erizada completamente mirándose a los pies de la cama. Allí, allí donde aquella sombra asquerosa se aparece, allí está mirando el gatito, con toda ferocidad, atacando. Momentos después, el gatito se vuelve a currucar y cae profundamente dormida, para nunca más volver a ver eso, porque cada vez que la gatita se eriza, eso desaparece y nunca volvería. a estar allí, a partir de ese momento le nombró Diana Diana, la diosa cazadora la defensora hasta el día de la muerte de la gatita siempre estuvo durmiendo sobre de ella en la cama protegiéndola y cuidándola hoy día, la casa está cuidada hay quien la acompaña cinco gatos que rondan todo el tiempo perfectamente cuidados, vacunados protegiéndola y es que sabe algo Ciertamente, su padre tenía una historia terrible, miles de secretos, un hombre peligroso con muchas cosas. En una ocasión la abuela,

1:08:23 antes de morir, les contó que cuando estaba esperando a su hijo, estuvo a punto de perderlo. No podía continuar con el embarazo. Iba a perder la criatura. Y entonces acudió a una bruja. Sí, a una mujer que se hechicería, a la que le suplicó que lo ayudara. Aquella mujer le dijo que sí, que podía hacerlo, solo que tendría que beber un té. Cada día tendría que ir a la casa de esa mujer a beber un té. Este té le salvaría y efectivamente el bebé nació bien. pero desde que nació existía este extraño vínculo y la criatura se desarrolló siendo una persona muy oscura. Para el exterior, para el mundo, era un caballero, un señor. Para dentro de casa era el demonio mismo.¿ Y sabe algo? Pensándolo bien, el galán era igual. Para el exterior era una estrella, simpático, sonriente, galanazo, pero dentro era violento, posesivo, inseguro, grosero, y sabe que es lo más curioso que en una ocasión, poco antes de que terminara la relación, la suegra le contó algo. Sí, la suegra le contó exactamente eso, que cuando estaba esperando a ese niño, estuvo a punto de perderlo, y gracias a la ayuda de una hechicera, logró salvarlo. Aquella mujer le daba a beber un té cada día. Consagraron a ambos.¿

1:09:56 Se da cuenta? De ahí la perversidad pura. Era como si fuera otra persona en un cuerpo diferente. Gracias a Jessica por compartir con nosotros. Por supuesto, no vamos a dar más datos para respetar su privacidad, pero es un relato muy interesante. Y para cerrar el capítulo de hoy permítame que le comparte esta historia de Mario Mario es un arquitecto y cuando se graduó de la universidad en Costa Rica allá por el 2002 consiguió un empleo un empleo en una oficina en el consejo de rehabilitación de Valencia un edificio antiguo su trabajo era de 9 a 4 no era el gran trabajo pero era un trabajo bonito que le gustaba y era su primer trabajo en un edificio antiguo. Y entonces, le tocó aquello. Se quedó a trabajar tarde. Siempre todo el mundo sale a temprano, muy puntuales, pero ese día, como a las seis de la tarde, decide avisar al vigilante que sigue trabajando. Le urge entregar unas cosas. Y a veces las personas somos responsables, evidentemente, y nos gusta entregar las cosas a tiempo, por lo que decide quedarse. Marca por teléfono, a la caseta y le dice al guardia que él está trabajando. El guardia le responde, es usted el único que está trabajando. Cuando salga,

1:11:28 por favor avíseme para que vaya yo a cerrar todo. Muy bien, con gusto. Cuelga el teléfono y sigue en lo que está. Es un arquitecto, seguramente está en un restirador o en una computadora haciendo planos, dibujos, lo que sea. Está concentrado en aquello y poca atención ha prestado al hecho de que un poco más allá hay gente hablando. Está con lo suyo. hasta que de pronto las voces son demasiado fuertes. Y es cuando se da cuenta que el guardia le dijo que ahí no había nadie. Se levanta, abre su puerta, camina, y puede notar que es en otro de los cubículos. Seguramente sí hay gente trabajando allí.

1:12:08 Camina en aquella dirección, pero cuando llega justamente a la puerta, todas las voces se callan. Cuando va de regreso a su cubículo, las voces vuelven a hablar. Y es cuando además le ocurre algo totalmente inusual. Cuando va llegando a su cubículo en donde están los escritorios, va pasando junto a uno de los escritorios y escucha una risa. Una risa pequeña, una risa infantil. Una risa de un niño que se está escondiendo en ese escritorio. Sabe perfectamente que ahí no hay niños. Nadie lleva niños.¿ Por qué habría un niño escondido abajo de un escritorio en una oficina en la que sólo estaba él en una tarde cuando está oscureciendo en un edificio antiguo? Se da cuenta que eso no tiene sentido y además puede ver ahí, en la rendija, abajo del escritorio, las manitas y los piecitos de un niño que no existe. Obviamente se levanta de donde iba, camina rápido hacia la puerta, sale, baja, se trepa en su auto y se va. Ni siquiera apaga la computadora y olvidó, por supuesto, mencionar al guardia que se retiraba. Al día siguiente muy apenado viene y le dice al vigilante, discúlpeme, ayer no me fui muy bien que digamos, no tuve ocasión de despedirme porque me espantaron.

1:13:27 El guardia le dice, ¿sí?¿ A usted también? Sí, claro.¿ Qué fue lo que oyó? Pues se oye unas voces.¿ La niña?¿ Es niña? Sí, es niña. Bueno, yo oí un niño. Ah, bueno, también hay una niña. Por eso nadie entra ahí en las tardes, por eso nadie se queda en las tardes, porque aquí espantan mucho. Y por supuesto, es un edificio antiguo lleno de cosas raras. Después de eso, prefería salir junto con todos los demás a las cuatro. Y cuando aquel día el jefe le dijo, este trabajo urge, pero mejor hágalo mañana, no se quede. Lo miró, se le quedó viendo al jefe y le preguntó,¿ a usted también le ha tocado eso que se oye? Sí. Mejor nos vamos. Mejor nos vamos. Posteriormente el jefe le comentaría que a él también le tocó y le tocó muy feo.

1:14:18 Porque no solamente oyó las voces, sino que vio pasar a las personas. Y cuando salió a ver quiénes eran, no había nadie. En un pasillo que no tiene salida. No había nadie. Pero él los vio pasar. Los oyó hablar. Un fenómeno de una memoria. Una parafonolalia en toda la extensión de la palabra. se ha cambiado de empleo. Afortunadamente, un mejor empleo, mucha prosperidad a nuestro colega Mario, desde Costa Rica. Y bueno, ya para cerrar, ahora sí,¿ qué le parece algunos pocos saludos y felicitaciones para cerrar con broche de oro? Vamos a mandarle un saludo muy especial a Nayeli, en el Estado de México, en Teoloyuca, en un lugar que conocemos de hace muchos años. Una parte con muchos recuerdos para nosotros. Le mandamos un gran abrazo hasta allá, Nayeli, para Edgar Eduardo Saquitzal Mazariegos quiere mandarle una enorme felicitación a Yesenia, su prometida. Su prometida y a su futura suegra, la señora María Dominga, que casualmente cumplen años el mismo día. Yesenia es el gran amor de su vida. Y le mando un enorme abrazo y una felicitación bien cariñosa. Un abrazo a todos por casa.

1:15:34 Luego tengo aquí a Juan Evelio Bustamante que le manda un gran saludo a su hija Carmen Alejandra Bustamante. Ella está en Lima, Perú y la extraña mucho. No pueden estar juntos y la extraña mucho. Un abrazo a ambos. Mayela Vega. Ella está en Tijuana, en el norte de México y queremos mandarle una felicitación y un gran abrazo de parte de Javier, su esposo. Ambos son fieles seguidores y Y con frecuencia nos recomiendan a sus amigos, cosa que les agradecemos muchísimo. Tania Jimena y Raúl Durán felicitan a la mamá y esposa en su cumpleaños. Le mandan un enorme abrazo, solo que olvidaron decirnos el nombre. Ellos ya saben de quién se trata. Luego por aquí tengo a Jimena González que cumple años y su hija Natalia la felicita. Nos platica que a veces ven los videos, comentan los audios, comentan de que se trató Y platican al respecto del programa, lo cual nos da mucho gusto. Shai.

1:16:35 Betty le quiere mandar un abrazo muy fuerte a Shai. Un abrazo fuerte de esos que te transmite la energía para seguir adelante. Shai, estás en una lucha fuerte. En una lucha en la cual cuesta trabajo salir adelante. Pero se puede. Y tú, con la ayuda de Betty, puedes. Y lo vas a lograr. Acuérdate. Tenemos una coraza. Tenemos las armas. Tenemos la fuerza. Visualízate. Vete en el campo de batalla invulnerable. Tu yelmo, tu escudo, tu armadura. Lucha. Sal. Lógralo. Deseamos de todo corazón que lo hagas y sabemos que estás en buenas manos. Vete. No lo dejes. Sigue con él.

1:17:20 Ambos saldrán adelante. Y claro, para Dani. Ella está entrando a estudiar medicina y apenas está cumpliendo 18 años.¡ Es una estrella! ¡Felicidades! Dani, tu mamá, Guadalupe Saldaña, te quiere felicitar, no solo por tu cumpleaños, sino por todo este futuro brillante que está delante de ti. Necesitamos muchos médicos en el mundo. Médicos que no solamente trabajen para sí, sino para todos. Hay grandes personas, grandes médicos que salvan muchas vidas. Te deseamos que seas una de esas grandes. Sabemos que estás ahí, en el camino. Felicidades. Buenas noches a todos ustedes.

1:18:01 Y que descansen en paz. Música Música Música Gracias por ver el video.