Muerte en la granja, El misterio Hinterkaifec || Relatos del lado oscuro
Una granja solitaria, cerca de un bosque. Sonidos fantasmales, pisadas en la nieve y entonces llegó la muerte. Acompaña a Relatos del lado oscuro en este caso de misterio, fantasmas y muerte
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0:00 En las afueras de la ciudad de Ingolstadt, más o menos a una hora de Munich, se encuentra la comunidad de Weidhofen. Y en una zona agrÃcola, en las afueras, se encuentra un pequeño memorial. No es una cosa muy grande, es más bien un pilar blanco con un techito y unos nombres, con una pequeña valla a su alrededor y punto. Pero este memorial encierra algo muy misterioso. Encierra una historia que es una mezcla de cosas macabras con un crimen, con muchas otras cosas raras que ocurrieron allÃ. Detrás de esto hay un misterio que tiene más de 100 años. Y creo yo que valdrÃa la pena echarle un vistazo.¿ Me acompaña?
0:50 Relatos del lado oscuro. Fantasmas. Hay que remontarse atrás en el tiempo. Estamos en 1920 más o menos. Es una época difÃcil, Alemania ha salido de la Primera Guerra Mundial. Hay una enorme inquietud dentro de la gente. Hay mucha pobreza también.
1:38 No pierda de vista que una buena parte de los hombres alemanes, de los varones alemanes, murieron en la guerra. Sobre todo aquellos que eran jóvenes. Y por supuesto esto diezmó la mano de obra, pero también diezmó el ánimo popular. Y en la región de Baviera no es la excepción. Esta región fue azotada por no solo por una serie de sucesivas crisis económicas sino también por una crisis social era una región que en un tiempo habÃa sido bastante próspera pero la primera guerra mundial la golpeó muy fuerte muchas de sus aldeas tienen un déficit de varones impresionante pero además es una región en la que tradicionalmente las familias eran unidas eran familias que trabajaban en el campo pero ahora no hay varones Y hay muchas viudas, lo que ha generado situaciones muy tensas. Hay rencores, hay envidias y hay problemas muy variados. Una de estas familias vive en las afueras, en la parte atrás de una aldea conocida como Kaifek, la actual Weidhofen, en Baviera. No es una familia querida. Y le voy a decir dos o tres cosas. Lo primero es que esta es una familia querida.
2:55 que desde mucho tiempo atrás habÃa tenido problemas con los vecinos. El padre de familia, Andreas Gruber, era un hombre especialmente violento, agresivo, grosero. HabÃa tenido problemas hasta con su propia familia, al punto en el que cuando murió su padre, la herencia se la dieron a su hermano y a él no le tocó nada. Precisamente por ese comportamiento violento, agresivo, Ha estado en prisión algunas veces, precisamente por agredir a otras personas. Su esposa es una mujer de nombre Cecilia, Casilia en alemán. Es mayor que él. Andreas Gruber para 1920 tiene unos 61 años y su esposa tiene 9 años más que él, asà es que tendrá unos 70. Se les podrÃa considerar personas de edad avanzada, pero siguen trabajando y muy fuerte. No hay en casa algún hijo varón que pueda apoyar. Junto con ellos viven su hija Victoria, viuda. Su esposo era Carl Gabriel y fue soldado en la Primera Guerra Mundial, nunca volvió. El informe oficial dice que en el frente de batalla una explosión le quitó la vida y que no hubo un cuerpo que recuperar puesto que la explosión fue tan fuerte que desintegró el cuerpo. Aquello fue un golpe durÃsimo para toda la familia. Carl Gabriel era la mano de obra que ayudaba en la granja, pero cuando estalló la guerra
4:27 fue enviado al frente y prácticamente apenas iniciadas las hostilidades, desapareció. Nunca más se volvió a saber de él. El informe oficial es que habÃa sido abatido y su cuerpo no se habÃa recuperado. Lo cual, por cierto, no era tan raro. HabÃa muchÃsimas personas que nunca volvieron y nunca fueron encontrados sus restos. La guerra fue terrible. Victoria la hija de Andrés Gruber y de Cecilia. Para ese momento, en 1921, debe de tener unos 34 o 35 años. Tiene una niña de 7, que casualmente le han puesto igual que a la abuela, Cecilia, Casilia. Es una chiquilla que va a la escuela y que también colabora con la granja. Y hay un pequeñito, Joseph.
5:10 Joseph tiene dos años, en 1920 tiene dos años, es decir que nació en 1918, lo que genera un problema. Y un problema que se sumó a los ya problemáticos Gruber. Y el problema es que Victoria dio a luz ese bebé cuando su esposo tenÃa cuatro años de haber muerto en la guerra. La gran pregunta era,¿ de quién es ese bebé? Si no es de tu esposo porque ya está muerto,¿ de quién es? Y en una comunidad que era bastante religiosa, filiación católica pero bastante religiosa, era muy mal visto esto. Los rumores no se hicieron esperar. Hubo señalamientos en todas direcciones, pero uno de los más graves iba directamente a Andrés Gruber, el padre. Aquel hombre habÃa sido arrestado en 1915, unos cinco años atrás, y habÃa sido condenado a un año de prisión, puesto que, de acuerdo con las declaraciones de una vecina, habÃa cometido el delito de incesto en su propia casa.
6:11 Aquella vecina lo habÃa sorprendido atacando de manera sexual a su propia hija. lo cual era un delito grave. Fue enviado a prisión un año y la hija Victoria también fue enviada a prisión unos dÃas. Cuando aquello pasó, volvieron a la granja y ciertamente la comunidad los tenÃa en un estatus de rechazo. Iban a la iglesia cada domingo, pero más allá de eso, la convivencia con otras familias era prácticamente nula. HabÃa algún contacto, por ejemplo, con los proveedores. La granja era una granja bastante próspera. Asà es que iban personas allá a comprar desde productos lácteos, carne y a venderles cosas. HabÃa alguien que cada semana iba a dejarles café. HabÃa otra persona de la misma comunidad que iba a darle servicio a la maquinaria que tenÃan. HabÃa quienes iban allá también a colaborar con otras cosas, etc.
7:06 Y habÃa una empleada. A falta de tener un hijo varón o un yerno, tuvieron que contratar a una empleada que ayudara con las tareas de la casa. puesto que mientras ellos estaban en el campo, alguien tenÃa que hacerse cargo de los chiquillos, de mantener en orden aquello, de limpiar, de cocinar, etc. En 1920 la empleada era Crescens Rieger. HabÃa sido contratada en el mes de noviembre de 1919 y era una empleada que recibió un sueldo, aunque no estaba muy contenta, ¿sabe? La vida dentro de la granja de los Gruber no era agradable. Este lugar le llamaban Hinterkaifeck, que quiere decir atrás de Kaifeck, es decir, la granja que está detrás de la aldea, y estaba en medio de un bosque, rodeada por algunas parcelas de tierra cultivable, y luego el bosque oscuro, el bosque negro, un cerrado bosque de conÃferas, que hasta hoy en dÃa continúa estando ahÃ. Esta granja, compuesta de la casa de la granja, el granero y algunas otras instalaciones, era propiedad de András Gruber. pero al mismo tiempo colaboraba con otras granjas compartiendo una especie de colectiva, pero no era muy agradable su presencia. HabÃa tenido problemas desde joven con la gente de la comunidad. HabÃa golpeado, habÃa atacado y era un sujeto además que se sabÃa golpeaba a su esposa. Asà que no era una buena persona.
8:36 Andreas Gruber no era una buena persona y el rumor más fuerte de toda la comunidad es que El pequeño niño de dos años, de nombre Joseph, no era hijo de otro, sino del propio Gruber. Es decir, que era su abuelo y su padre. Una cosa que habÃa generado mucho descontento entre la comunidad. Pero eso no es todo. Paralelamente, también se sabÃa que un personaje de la comunidad, Lawrence, podrÃa ser el padre. De hecho... El documento de nacimiento de Joseph decÃa que Joseph era hijo de Victoria y de Lawrence. Asà es que, bueno, el hecho es que Lawrence no estaba de acuerdo con eso, no le gustaba la idea y tenÃa un pleito casado con los Gruber.
9:25 Toda esta situación que le he descrito nos lleva a ver un escenario en el cual una familia no está bien. Es una familia que tiene problemas fuertes, que tiene un patriarca violento que ha tenido antecedentes penales, que ha sido arrestado en diferentes ocasiones por diferentes delitos y que es un hombre violento. Hay una matriarca, la señora Cecilia, que es una mujer mayor que ya casi no participa en nada. No responde, no actúa, está totalmente sometida. Victoria es una viuda de 35 años que ha tenido problemas también, puesto que al verse abandonada por la muerte del esposo, Carl Gabriel, ha tenido que buscar otras soluciones y se sabe que ha tenido contacto con varios hombres de la comunidad algunos de ellos casados lo que le ha llevado a sentir el rechazo de toda la comunidad después están los pequeños la pequeña es Caecilia de 7 años bueno, es una niña común va a la escuela solo que también se ha llevado su parte de rechazo y no es raro que aparezca con algún moretón o alguna lesión En cuanto a Joseph, es muy pequeño, apenas tiene edad para mencionarse. La casa es una casa común, de campo. El granero, tienen varios animales, tienen vacas, tienen cerdos, tienen algunos pollos y tienen un perro guardián. Todo el mundo sabe que aquel perro, Silky,
10:58 es particularmente bravo. Es un animal fuerte y grande, peludo, de color amarillento. Es un animal muy bonito, pero también es muy fiero. Es el guardián de la granja. Y todo el mundo sabe que si ladra, mejor no te acerques. Porque ese perro sà ataca. Claro, excepto a los de casa. El asunto está en que periódicamente contratan mano de obra y cuando alguien quiere ir a trabajar, lo contratan. Han tenido por ahà algún empleado eventual que como venÃa de fuera tenÃa que quedarse. Y se quedaban también en la casa, lo que generó peores rumores. Pero ahà no termina el problema. Esa es la historia de esta granja. Es lo que estaban viviendo. Entre 1919 y 1920 es lo que se estaba viviendo ahà dentro. Pero entonces ocurrió aquello. En septiembre de 1920, la empleada, la señora que hacÃa el aseo, que cocinaba, que cuidaba de los niños, Crescens Rieger, se va. Un buen dÃa, junta sus cosas, las mete en una bolsa y se despide.
12:06 No son tiempos para dejar un trabajo. No, no, no, no. No hay trabajo. No hay dónde. Es un problema realmente. Pero esta mujer decide abandonar el lugar. Cuando se acerca a Andreas Gruber y le pregunta por qué se va, imaginando que son los rumores y todo aquello, esta mujer le responde que básicamente es porque tiene mucho miedo. Crescens tiene mucho miedo. Pero no miedo de Andreas. a decir del propio Andreas y de la propia Crescens posteriormente, lo que la espantaba eran los fantasmas. La casa de los Gruber habÃa comenzado a ser asediada por un fenómeno paranormal, o por lo menos es lo que ella creÃa. Cuando se está despidiendo de Andreas Gruber, el dueño de la granja, le informa que durante muchas noches ha estado oyendo extraños sonidos que provienen del ático. Pasos, murmullos, respiraciones y cosas que se mueven sin explicación. A decir de Crescens, ahà habita algo muy maligno, muy muy peligroso, quizá un demonio. Después de decir esto, toma su maleta y aun cuando está atardeciendo ya, empieza a caminar.
13:23 No le importa tener que caminar de noche, lo que no quiere es quedarse una noche más ahÃ. Algo debÃa estar ocurriendo que le provocó tanto miedo. Andreas no tiene nada que decir. Vaya, obviamente le sorprende aquello. La mujer se va. El problema es que pocos dÃas después, el propio Andreas Gruber vivirÃa algo extraño. En sus propias palabras que narrarÃa a algunos conocidos, unas noches después de que Crescens se fue de casa, Ãl despertó en la madrugada escuchando los pesados pasos de alguien en el ático. Sin saber exactamente por qué o cómo, vistió unas botas, tomó un arma y subió a investigar. Armado con una linterna de petróleo, fue revisando rincón por rincón sin encontrar nada.
14:20 Volvió a su cama, en donde lo esperaba su esposa, la señora Cecilia, quien se habÃa dado cuenta también del ruido Simplemente le dijo que no era nada, que volviera a dormir. Era curioso, pero no habÃan escuchado los ladridos del perro. DÃas después, aquello se fue repitiendo. Por momentos, se escuchaba como que alguien muy grande estuviera caminando con unos pesados zapatos, en el ático, en medio de la madrugada, en el silencio de aquellas regiones, acercándose el invierno. Allà no hay el sonido natural de los grillos y demás, sobre todo en épocas de frÃo. hay un silencio sepulcral y en medio de aquel silencio se empezaba a escuchar como algo caminaba arriba. Es importante mencionar que el ático no era un gran ático, era un espacio relativamente pequeño, no muy alto como para que un hombre muy grande pudiera caminar y sin embargo los sonidos eran constantes. Algunos dÃas después, la maestra de la escuela, a donde asistÃa la pequeña de siete años, se dio cuenta que esta niña se quedaba dormida al empezar la clase. Cuando le preguntó qué pasaba, la niña respondió que no podÃa dormir porque alguien caminaba. Es decir, aquello lo habÃan escuchado varias personas.
15:43 Gruber lo platicarÃa con algunos conocidos que llegaban a la granja y lo platicarÃa con el ministro en un domingo, el sacerdote de la iglesia. al que le confesarÃa que estaban escuchando cosas raras en la granja, pero por supuesto el sacerdote no hizo mayor caso, porque realmente sentÃa mucha antipatÃa por Gruber. Sabiendo todo lo que se le acusaba y sabiendo lo que podÃa haber ocurrido con ese bebé, no le tenÃa ningún aprecio. Pasaron unos dÃas y con las primeras nevadas, Gruber descubrió algo que le llenó de asombro. Una mañana saliendo hacia los campos, se dio cuenta que habÃa huellas inusuales en la nieve. Las huellas venÃan del bosque y llegaban hasta la casa. Andrés Gruber corrió en dirección al bosque para ver dónde comenzaba aquello o de dónde venÃa, pero las huellas extrañamente comenzaban en la orilla del bosque, pero no provenÃan de otra parte. Más aún, no regresaban, simplemente llegaban a la casa. Gruber nuevamente temiendo que se tratara de algún vagabundo o de alguien tratando de robar lo cual no era tan raro. Regresó a casa, tomó su arma y comenzó a buscar por todos los rincones, el ático, la parte de abajo donde habÃa una especie de sótano. En todos lados fue buscando. Después fue al granero y todo estaba en calma. De nueva cuenta el perro.
17:10 Estaba tranquilo. No faltaba nada. Lo platicó también con sus conocidos, quienes le recomendaron mantener vigilancia, porque aquello era muy extraño. Paralelamente seguÃan ocurriendo algunas cosas. De pronto a mitad de la noche despertaban todos por haber escuchado un ruido muy fuerte que provenÃa del ático, pero al subir no habÃa nada. Los dÃas fueron pasando. El invierno llegó. Y con el invierno también la necesidad de más ayuda, pero no llegaba la ayuda. El problema es que realmente nadie querÃa ir a la casa de los Gruber. HabÃan puesto avisos en la comunidad, habÃan dado el aviso en la iglesia, pero las personas no llegaban a pedir el trabajo. Por varias cosas.
17:55 Primero porque Crescens habÃa platicado con la gente de la comunidad que ahà dentro pasaban cosas feas, que Andreas Gruber era muy cruel y que a veces mandaba a la chiquilla de apenas 7 años a dormir al sótano a pesar de que era muy frÃo o no le daba de comer y a veces la golpeaba. Otras veces mandaba HabÃa dejado a Victoria, su propia hija, encerrada en el sótano con unas temperaturas heladas. Y en cuanto a su propia esposa, por supuesto que la golpeaba. Esto generó que muchas personas simplemente dijeran, no, no vamos a ir a trabajar. Aquello se volverÃa a repetir. Algunas semanas después, volverÃa a encontrar huellas en la nieve. Y de nueva cuenta, eran pisadas profundas, pero solamente en un sentido. No habÃa visto nunca las huellas de salida. Si alguien habÃa entrado en su casa, en algún momento tendrÃa que haber salido. Y no lo habÃa visto. Pero además de esto, habÃa dos o tres cosillas extrañas. Por ejemplo, en cierta ocasión no encontró sus llaves.
18:59 Por ninguna parte. Andreas Gruber era un hombre muy metódico. A pesar de que era un hombre cruel y lo que usted quiere y mande, era un hombre muy metódico que siempre ponÃa las cosas en su lugar. Siempre. Siempre. Se levantaba a la misma hora a cuidar de sus animales, alimentarlos, a lo que tuviera que hacer. Siempre tenÃa disciplinas muy particulares y cualquiera que no cumpliera recibió un castigo. Pero particularmente las llaves eran un asunto que siempre llegaba y colgaba del mismo lugar. Claro está que le preguntó a su hija, a su nieta, y amenazó con golpearlas si no aparecÃan las llaves. Pero para su asombro, la propia Victoria reveló que las de ella tampoco estaban por ninguna parte. Las buscaron por todos lados. La chiquilla de siete años no alcanzarÃa donde estaban las llaves, y el pequeño de dos años mucho menos. El asunto iba cambiando. De pronto, los sonidos ya no aparecÃan en el ático, sino que parecÃan venir de la propia cocina, y después comenzaban a subir las escaleras para nunca llegar a ninguna parte. En la aldea, cuando platicó esto Gruber, preguntando si a alguien le habÃa pasado algo asÃ, Todo el mundo dijo que no, pero supusieron que era el fantasma de Carl Gabriel, que venÃa a vengarse por el maltrato que Gruber daba a Victoria, el yerno que habÃa muerto en la guerra,¿ lo recuerda?
20:21 Pero Gruber era un tipo que no tenÃa mayor empacho en esas cosas y no creÃa en nada. Después hubo este dÃa extraño, cuando, al regresar del campo, encontró en la puerta de su casa, en el pórtico, un periódico. Aquello no tendrÃa nada de raro si no fuera porque ese periódico no lo habÃa comprado él, ni lo habÃa leÃdo él, ni lo habÃa traÃdo él a casa. Ese periódico no lo habÃa visto nunca y de pronto estaba en el pórtico de su casa. Eran demasiadas las cosas que habÃa raras en el entorno. Pero no tenÃa otra opción más que seguir trabajando y en las noches vigilar.
21:02 Algo estaba ocurriendo. Por fin, En algún momento, hacia finales de marzo, el 31 de marzo, logró conseguir una nueva empleada. Una mujer habÃa aceptado el puesto y llegó ese mismo dÃa acompañada de su hermana, quien vio el lugar y consideró que era una buena oportunidad. HabÃan mejorado el sueldo. Al tener tan mala reputación, muy poca gente querÃa trabajar y esta mujer recibirÃa un buen sueldo a cambio del trabajo. A pesar de todos los rumores que habÃa, la necesidad era enorme. 31 de marzo, De 1922, la nueva empleada llega cargando sus maletas o equipaje que guarda en la recámara de arriba. Allà mismo donde está la carriolita del pequeño Joseph, su camita y demás. La vida sigue adelante, aunque no por mucho. La nueva empleada, MarÃa Bau Gardner, comenzarÃa a trabajar de inmediato. Al caer la tarde, como siempre, se cierran puertas, se prepara la cena. y todo el mundo a dormir. Primero de marzo, no hay nada nuevo. La gente que pasa por las afueras de la granja no ve nada diferente.
22:18 No hay nada que llame la atención. Pueden ver que sale humo por ahà de la chimenea. Es decir, que alguien está cocinando. Al dÃa siguiente, 2 de abril, lo mismo. Ven por ahà humo de la chimenea y no hay ningún ruido extraño del granero ni nada. El 3 de abril, el hombre que lleva la correspondencia y quien casualmente también entrega el periódico, se sorprende al ver que nadie ha quitado el periódico anterior que estaba en el buzón y alguna cosa que les habÃa llevado desde el dÃa 1 de abril. Le llama la atención, pero al mismo tiempo no puede hacer nada ni tiene la intención de entrar, porque con el perro tan feroz que tienen, Prefieren acercarse, deja el nuevo diario y lo que sea y se va. Esa misma mañana, otro de los conocidos de Andreas Gruber va allá porque tiene que hacer un arreglo en una máquina.
23:16 Es el encargado de dar mantenimiento a los equipos y una de las trituradoras ha estado fallando. Ya se lo habÃa pedido Andreas Gruber, pero no habÃa podido venir. Asà es que llega, no hay nadie a la vista, pasa y empieza a arreglar la máquina. Son viejos conocidos y sabe que deben de estar en la casa comiendo o algo porque está viendo que sale humo de la chimenea. La máquina está afuera, asà es que no hay mucho problema, termina de hacer aquello y sabe que después pasará a cobrar. No quiere interrumpir. Si están comiendo, no quiere interrumpir porque Gruber se pone de malas. Asà es que toma sus cosas y se va. Un rato después, llegarÃan allá dos personas que son quienes llevan siempre el café. Acuérdese usted que estas personas tenÃan la costumbre de tomar café y les llevaban el café, las bolsas de café, para prepararlo. Llegan, tocan la puerta, pero nadie responde. En el ambiente hay un olor a quemado, como si estuviera alguien quemando algo, asà es que suponen que estarán por allá atrás en algún lado. Pero a pesar de esto vuelven a insistir y nadie les abre. Ya es una situación extraña porque cuando van a la comunidad y lo comentan, todo el mundo se pregunta qué está ocurriendo. pero más aún cuando la propia maestra de la escuela revela que la niña pequeña de 7 años no ha ido a la escuela. Aquello ya empieza a generar preocupación, y es entonces cuando aquel otro al que acusaban de ser el padre de Joseph, Lorenz, decide ir a echar un vistazo. Junto con otros aldeanos,
24:50 llegan a la casa, tocan y nadie abre. Cuando mueven la perilla de la puerta, la puerta está cerrada por dentro. Asà es que dan la vuelta. No se ve nadie. Y lo único que se escucha son los ladridos del perro en alguna parte atrás, como si estuviera amarrado. Dan la vuelta y encuentran que en la puerta de atrás está abierta. La abren, gritan y nadie responde. Dan unos pasos adentro y pueden observar que aquello está en orden. No se ve que haya habido algún ladrón ni nada. Está todo ordenado como siempre. TodavÃa huele a comida, a comida reciente. Caminan hacia afuera y van hacia la zona del granero donde están oyendo los ladridos del perro. Y cuando van para allá, efectivamente observan que el perro está amarrado a un lado. Es un granero establo, es una instalación donde tienen los animales, donde guardan los alimentos de los animales, el pienso, herramientas, etc. Cuando abren la puerta, ven los animales que están allÃ.¿ Están bien? No se ve que estén desesperados, pero cuando giran la vista se dan cuenta de algo aterrador y es que ahÃ, sobre de un montón de heno, están los cuerpos. Cuando se acercan, allà está Andreas Gruber, muerto. La pequeña, Victoria, la abuela, están muertos. Por supuesto, todo el mundo corre, y corre
26:23 para buscar ayuda de la policÃa. El problema es que en el camino van diciendo que encontraron muertos a los Gruber. Y eso hace que venga mucha gente de la comunidad y empiece a curiosear por ahÃ. No a robar. Eso es interesante. No a robar, sino a curiosear. Y es cuando se dan cuenta de algo todavÃa más aterrador porque en la planta alta, allà donde estaba la habitación para la empleada, encuentran el cuerpo de MarÃa. La nueva empleada a la que acababa de llegar está muerta en su cama y en la cunita. Está muerto Joseph, el niñito. Hay mucha sangre por todos lados. Allá en el granero están los demás cuerpos también horriblemente sangrantes. La policÃa viene de Munich y comienza a investigar. Pero la investigación es complicada y es complicada por varias cosas. Primero porque se dan cuenta que todos estos aldeanos anduvieron manoseando todo. Tocaron por aquà y por allá y no hay manera de saber realmente qué pasó aquÃ. Los cuerpos son tomados por las autoridades y ahà mismo hacen la autopsia, en el propio establo, en el granero. Los oficiales de policÃa comienzan a inspeccionar la zona. Lo primero que pueden notar y que llama la atención es que los animales están cuidados.
27:44 Teniendo en cuenta que la última vez que alguien vio a los Gruber fue el 31 de marzo y los cuerpos fueron descubiertos el 5 de abril. HabÃan pasado prácticamente cinco dÃas, pero los animales estaban en buenas condiciones, las vacas habÃan sido ordeñadas, habÃan sido alimentados y habÃa agua suficiente. El perro tenÃa un balde con agua reciente. Y adentro de la casa habÃa todavÃa calor tanto en la estufa como en la chimenea. No es que estuvieran encendidas, pero estaban calientes. Es decir, que habÃan sido encendidas durante la madrugada de ese dÃa o durante la noche. No obstante esto, habÃa que inspeccionar más. En el interior de la casa no se veÃa que hubiera habido un ataque de rateros. Las cosas estaban allÃ. El arma de Gruber, que era un objeto que podÃa ser valioso para un atacante, estaba en su lugar. Las autoridades siguieron buscando y de pronto encontraron un sitio en el que habÃa guardada una bolsa con dinero.
28:47 Dinero abundante. HabÃa monedas de oro, monedas de plata, papel moneda corriente, habÃa ahà mucho dinero y no estaba difÃcil de encontrarlo, encontraron con relativa facilidad. Después continuaron buscando por aquà y por allá a ver si encontraban algo. Por ejemplo, algo que les dio un indicio es que una de las camas parecÃa haber sido ocupada recientemente. Era evidente por la posición en la que estaban MarÃa y el bebé que el ataque habÃa sido durante la noche, cuando estaban durmiendo, pero con respecto a los cuerpos que estaban en el establo, granero como quiera usted llamarle, la situación era más complicada porque esos no tenÃan una razón de estar ahÃ. Dos de los cuerpos estaban vestidos, pero otros estaban en ropa de cama. Por lo tanto, se deduce que habÃan sido llevados allá, atraÃdos a este lugar y ahà habÃan sido llevados. asesinados.
29:45 Las autopsias se realizaron rápidamente en este mismo lugar y se determinó que el dÃa de la muerte habrÃa sido entre el 31 de marzo, último momento en que se supo algo de ellos, y el 1 de abril, esa noche. Los cadáveres presentaban, por supuesto, el hibormortis y todas las señales, pero la causa de la muerte era muy evidente. Por ejemplo, Victoria. Victoria tenÃa nueve lesiones en la cabeza, pero además tenÃa señales de estrangulamiento. Eso era extraño. Las autoridades se preguntaban por qué estrangular a alguien. Pero además se dan cuenta de otra cosa. En el caso de Victoria habÃa un golpe contundente. Esta técnica era inusual. El atacante habÃa neutralizado a Victoria con un golpe contundente, con un objeto romo.
30:33 Después habÃa procedido a estrangularla y finalmente la habÃa asesinado con nueve golpes directos al cráneo, con un objeto puntiagudo. No era un cuchillo, no era un hacha, era más bien una especie de zapapico o de piolé, porque eran punciones. El arma homicida no estaba por ahà a la vista, eso es importante de señalar. Pero las lesiones eran consistentes con un objeto de esas caracterÃsticas. Lo que intrigaba al médico forense era por qué estrangularla. Pero después, el cuerpo de Casilia, la mujer mayor, tenÃa ocho golpes en el cráneo. Ahà no habÃa habido intención de ahorcamiento. HabÃa habido un golpe contundente, un golpe romo para neutralizar y posteriormente ocho golpes puntiagudos que le habÃan perforado el cráneo. En cuanto a la pequeña Cecilia, la niña de siete años, esa era una situación por demás extraña. La pequeña tenÃa lesiones que no eran iguales a las demás. esta niña habÃa sido golpeada, de tal forma que quedó parcialmente incapacitada. Y esto lo deducÃan por una sencilla razón. La niña tenÃa mechones de su propio cabello entre los dedos, como si en medio de un ataque de horror, de ira, de espanto terrible, se hubiera arrancado mechones de pelo. Quizá al observar la muerte de su propia madre y de su abuela,
32:04 habÃa cometido este acto irracional de arrancarse mechones de pelo. Posteriormente habÃa sido asesinada. Pero además, A diferencia de los cuerpos de la mujer mayor y de Victoria, esta pequeña tenÃa lesiones de un arma punzo cortante, un cuchillo. Eran diferentes. Y después tenÃa la lesión final que era un golpe del lado derecho del cráneo. HabÃa otra lesión diferente. En el caso de la pequeña Cecilia de 7 años tenÃa una lesión que habÃa lastimado la parte de la boca y la mandÃbula inferior. como si la hubieran sujetado con algo muy fuerte, como para que no hiciera ruido. Pero era un objeto muy rÃgido, muy fuerte, algo que la habÃa oprimido, hasta provocarle una lesión. Se cree, de acuerdo con los partes periciales, que esta pequeña seguÃa con vida un buen rato después de que los demás estaban muertos. HabÃa la discusión acerca de qué era lo que realmente la habÃa matado, si el golpe en la cabeza o o la lesión con un arma cortante, con un cuchillo que le habÃa cercenado parte del cuello. Cualquiera de las dos podrÃa haber ocurrido, pero quedaba claro que el atacante habÃa neutralizado de un solo golpe a la abuela, habÃa acabado con ella. Después habÃa neutralizado a Victoria, a la que habÃa asesinado ahorcándola, o habÃa intentado ahorcarla, para después rematarla a picotazos. Y
33:34 por último a la pequeña, a la que habÃa tenido la intención de dejarla con vida, La pregunta era por qué. En cuanto al propio Andrés Gruber, estaba ahà tirado. A diferencia de los demás cuerpos que estaban cubiertos de heno, el de Andrés Gruber, el abuelo de 62 años, estaba encima del heno. La lesión era una lesión totalmente diferente a las demás. La lesión de Andrés Gruber era en la parte de la mandÃbula y el cuello. HabÃa sido alguna especie de golpe con un objeto diferente. O bien, con un ahodos para cortar, para cegar cebada o con algún tipo de guadaña, algo que le habÃa desprendido parte de la piel, parte del tejido muscular hasta llegar a la carótida y habÃa cortado la carótida y parte del cuello.
34:20 Este hombre habÃa muerto desangrado. El golpe no lo habÃa neutralizado, no habÃa recibido impacto de punzón en el cráneo, nada de esto. Y habÃa quedado donde estaba. Estaba vestido con ropa de cama. En cuanto a la empleada que estaba arriba muerta, tenÃa un solo golpe. El atacante la habÃa asesinado de un solo golpe, habÃa sido contundente y el pequeño habÃa recibido varios golpes porque se habÃa atravesado la cortinilla de la cuna. El atacante habÃa llegado, lo habÃa sorprendido durmiendo y habÃa querido darle un golpe, pero al atorarse no habÃa tenido la contundencia para quitarle la vida y lo habÃa rematado. El pequeño Joseph habÃa recibido varios golpes directos a la cara. Estaba dormidito boca arriba y el atacante no se habÃa molestado en hacer otra cosa, simplemente lo mató. Las autoridades continuaron buscando. Y habÃa muchas preguntas.
35:10 Por ejemplo,¿ por qué estaba el perro amarrado?¿ Quién habÃa estado cuidando de los animales? Cuando entraron más a detalle a la casa, se percataron que habÃa alguien comido ahÃ. En el periodo de tiempo entre que asesinaron a las personas en el granero y fueron descubiertos los cuerpos, alguien habÃa comido. Alguien habÃa encendido la chimenea, porque los vecinos habÃan visto salir humo de la chimenea. Alguien habÃa quemado algo. y habÃa quemado algo que no era leña porque otro de los vecinos que pasó caminando por atrás de la granja habÃa percibido un olor a que estaban quemando algo. Las autoridades procedieron a investigar y descubrieron que parte de la ropa de una de las vÃctimas, o por lo menos de alguna de estas personas, habÃa sido quemada.¿ Por qué?
35:59 Era una buena pregunta. En cuanto a huellas dactilares, era imposible descubrir Poder saber quién eran. HabÃa tantas huellas por todos lados que los detectives ni siquiera se molestaron en tomarlas. Todo el mundo habÃa entrado a la casa. Por lo tanto, era imposible saber si esa, o no, era la huella del atacante. Comenzaron los interrogatorios. Por supuesto, lo único que podÃan hacer era eso, y fue cuando comenzaron a saber que Gruber habÃa hablado de extraños sonidos en el ático de su casa. Hablado de las huellas, aquellas extrañas que aparecÃan en la nieve sin parecer tener un origen ni tampoco un regreso, de cómo habÃa estado buscando por todas partes e incluso habÃa ido a ver a un conocido para que le prestara una escopeta. Temiendo que lo suyo no sirviera, fue a ver a un conocido para pedir una escopeta. Asà es que habÃa muchas preguntas. El atacante o los atacantes habÃan estado en la casa antes HabÃan estado viendo a los cuerpos y muy probablemente por eso fue que los cubrieron con heno. No pierda de vista cada detalle, porque ahora mismo es su trabajo imaginar quién fue el atacante. Y, por supuesto, el misterio se queda ahÃ, porque las autoridades van interrogando a uno y a otros y entonces empiezan a surgir teorÃas. HabÃa regresado el marido de Victoria. Esa era una de las hipótesis que se barajeó.
37:26 Realmente nunca tuvieron un cuerpo, por lo tanto no supieron si realmente estaba muerto o se habÃa desertado. Una posibilidad es que hubiera desertado y, por temor a que lo fusilaran o algo, se hubiera hecho pasar por otra persona y hubiera andado por ahà vagando. Tras la guerra, habrÃa regresado y al darse cuenta de que su esposa tenÃa un bebé de otro hombre, habrÃa decidido asesinar a toda la familia. Esa era una hipótesis. Otra hipótesis es que uno de los empleados que habÃa estado en la granja era el atacante. Este sujeto habÃa estado trabajando en algún momento de 1920 a principios del año y era un muchacho joven que habÃa tenido problemas con Gruber porque Gruber sentÃa profundos celos de que su hija Victoria atendÃa al muchacho. Evidentemente, este era un hombre enfermo, perverso y malévolo que sentÃa un insano deseo por su propia hija y al ver que Victoria atendÃa a aquel chico, encolerizó hasta el punto de correrlo. Se cuenta que el chico aquel tenÃa conocimiento de la casa, habÃa vivido ahÃ, sabÃa dónde estaban las cosas y tenÃa buena relación con el perro de la casa, con el enorme animal aquel amarillo que era bastante feroz, pero con este chico jugaba y aparentemente no le hubiera hecho nada. Ese era un candidato, pero tampoco se pudo concluir nada. Y sobre todo, HabÃa muchas preguntas. Si aquello habÃa sido un asalto, era un pésimo asaltante porque el dinero estaba ligeramente escondido. Cualquiera que hubiera hurgado lo hubiera encontrado,
38:59 sobre todo alguien que habÃa estado cinco dÃas dentro de la casa a sus anchas. En lugar de dormir en una cama o de comerse a la comida, podÃa haber encontrado el dinero que guardaban. Eso no se explicaba. No faltaba nada más. Por otro lado, tampoco estaba el arma homicida. Durante las pesquisas y algunos análisis, se concluyó que era una cosa a la que llamaban Ruth Hauer. Una herramienta muy macabra con la que se sacrificaban los cerdos. Ahora mismo está usted en su pantalla viendo una réplica de esto, una reproducción. Este cacharro se usaba para matar cerdos de una forma rápida. Lo que se hacÃa era simple. Se golpeaba primero la cabeza del cerdo a la altura de la frente con la parte roma, lo cual neutralizaba al animal, lo entorpecÃa o lo desmayaba. Acto seguido, se giraba el Ruth Hauer y, con la parte puntiaguda, se clavaba en el cráneo. El objetivo no era destruir la cabeza, porque los sesos del animal también se comercializaban. Simplemente era matarlo, romper el nudo vital. Un buen matancero sabÃa cómo hacerlo sin dañar al animal. Y se podÃa recuperar tanto la carne, los sesos, la piel, la sangre y todo era aprovechado para diferentes encurtidos. El hecho es que no tenÃan el arma.
40:21 Y tampoco tenÃan aquello con lo que habÃan lesionado el rostro de la niña ni el propio cuchillo. Algo no estaba aquÃ. Y la persona que habÃa atacado habÃa estado suficiente tiempo como para haber robado y no lo habÃa hecho. Más aún, Poco después, la policÃa se enterarÃa en boca de Lawrence que el atacante habÃa intentado enterrar los cuerpos.¿ Por qué de Lawrence? Porque Lawrence fue de los primeros en entrar y habÃa visto en el suelo una marca peculiar. Una marca que parecÃa que alguien estaba intentando hacer una tumba a pelo de tierra. El problema es que en marzo esta región es tan frÃa que el suelo sigue congelado.
41:05 Por lo tanto, era evidente que no habÃa podido. En el interrogatorio, Lawrence también fue objeto de un severo interrogatorio. Era uno de los sospechosos. Este tipo tenÃa por lo menos la posibilidad de ser el atacante. Puesto que tenÃa mala relación con Gruber, habÃa tenido pleito con él debido a que se rumoraba que su hija de Gruber habÃa tenido un romance con él. Y no obstante esto, Gruber además lo habÃa amenazado de muerte. HabÃa un pleito casado entre los dos.¿ Pero por qué matará a Victoria y al bebé? Algo no embonaba. Además, este sujeto, Lawrence, no era el atacante. Pudo demostrar que no lo era. A pesar de todos los interrogatorios y más interrogatorios, este no era el asesino. Pero además, no era un matancero. Era simplemente un guÃa de diferentes cosas. A veces hacÃa turismo, a veces llevaba cosas, mensajerÃa, choferÃa, lo que fuera. No era un matancero, no podrÃa haber sabido cómo utilizar bien un root hardware. Más de 100 personas fueron interrogadas. Se siguieron huellas, pistas, lo que fuera. Cualquiera que diera algún indicio, fueron seguidas las pistas. Con el paso del tiempo, no se pudo capturar a nadie. Los cuerpos fueron llevados al cementerio y se sepultaron allÃ. El pequeño Joseph fue sepultado junto a MarÃa,
42:39 la empleada, el resto de la familia en otra tumba. La gente casi no se acercaba al lugar. No les interesaba aquello. Pero más o menos un año después hubo un pequeño incendio. No queda claro si alguien fue y le prendió fuego. El hecho es que hubo un incendio, pero no destruyó la casa. Sin embargo, las autoridades y en general la población decidieron acabar con esto demoliendo por completo aquella granja a la que llamaban Hinterkaifeck, la granja que está detrás de Kaifeck. Fueron allá y comenzaron a demoler y de pronto, conforme iban arrancando trozos de madera, se dieron cuenta que habÃa un espacio oculto. Arriba de la cocina, en el entrepiso, habÃa una especie de doble fondo.
43:27 Se hizo venir a las autoridades que inmediatamente empezaron a investigar y encontraron allÃ, escondida, la herramienta aquella con la que habÃan asesinado a la familia. El Ruth Howard estaba allÃ, escondido, y habÃa también una especie de cinta de hierro. Una cosa rara, como si fuera una especie de abrazadera, de esas que se usan para sujetar un tambo, un barril, que tenÃa restos de cabello de la niña. de la pequeña Cecilia. Evidentemente esta era la cosa con la que le habÃan lastimado la boca, y conforme iban demoliendo también encontraron un cuchillo. Ese cuchillo, posteriormente, aquella mujer Crescens, la que habÃa sido la primera empleada, reconocerÃa que era el cuchillo de Andreas Gruber. El tamaño de la hoja, la forma, correspondÃa con la lesión que la pequeña Cecilia tenÃa en el cuello. Aquella cosa además tenÃa sangre, era evidente que era el arma que se habÃa utilizado. VenÃa la pregunta,¿ quién la escondió?¿ Cómo era posible que un atacante misterioso, un asaltante, hubiera tenido el cuidado de encontrar un escondite como ese, que parecÃa ser parte de la casa, es decir, el que construyó la casa ideó ese escondite? Pero el asaltante habÃa escondido ahà las cosas. Y, por otro lado, no habÃa encontrado el dinero. No habÃa vendido los animales, no se los habÃa llevado. No habÃa matado al perro.
45:00 Por supuesto, las preguntas estaban allÃ. Todos estos testigos habÃan apuntado en una y otra dirección, pero ninguno de los posibles candidatos resultaba ser realmente el homicida, o por lo menos en teorÃa. Y asà es como fue pasando el tiempo. Años después estalla la Segunda Guerra Mundial y nuevamente toda la región es horriblemente victimizada por la guerra. Muchos de los hombres de aquella zona terminaron en campos de prisioneros en la Unión Soviética.¿ Y sabe algo? Cuando volvieron, los pocos que volvieron, narraban haber conocido a un hombre extraño.
45:42 Un tipo que era alemán, pero que hablaba muy bien ruso y colaboraba con los rusos, con los soviéticos. Aparentemente este sujeto habÃa huido de Alemania y se habÃa refugiado en los territorios soviéticos y ahà habÃa hecho una vida. Era un hombre ya mayor. Algunos supusieron que a partir de estos testimonios el hombre aquel era ni más ni menos que Carl Gabriel, el viudo que habrÃa asesinado a toda la familia. Una de las hipótesis era esa. que Gabriel cuando llegó a su casa y se dio cuenta del niño y de que el padre de su esposa era un atacante sexual, habrÃa matado a todos, después habrÃa huido en dirección hacia la Unión Soviética sabiendo que nadie lo irÃa a buscar allá. Pero no habÃa una evidencia clara de esto, y tampoco podÃan afirmarlo, quienes habÃan dicho esto no podÃan ni siquiera reconocer una fotografÃa, no podÃa hacer eso. Vuelve a pasar el tiempo y en los años 70 una mujer envÃa una carta, asegurando que el asesino era su hermano, pero la evidencia que daba era precaria y ni siquiera tenÃa pleno conocimiento de cómo habÃan sido las cosas. Asà es que tampoco embonaba. El caso quedaba allà como un enorme interrogante. En el 2007, un grupo de jóvenes estudiantes de ciencias policÃacas, o como le llamen en diferentes partes del mundo, estudiantes para ser peritos en criminalÃstica, estudiaron el caso y como trabajo final presentaron una conclusión.¿
47:14 De quién era el atacante? Pero nunca se reveló. Por respeto a los descendientes, nunca se reveló. Considerando que el atacante podrÃa ser un asesino y un homicida y un maldito, pero los descendientes posteriores no lo serÃan. Asà es que no se reveló el nombre. Una hipótesis, sin embargo, siempre ha quedado pendiente. Atemos cabos,¿ le parece? Comencemos. Punto número uno. El perro estaba amarrado, pero no muerto, lo que revela que la persona conocÃa al animal y querÃa utilizarlo como aviso de algo. Era un animal feroz. No cualquiera se acercaba.
47:57 Punto número dos. Los animales del establo estaban cuidados. Las vacas habÃan sido ordeñadas, alimentadas, habÃa agua. Las gallinas estaban cuidadas. pero no se robaron nada. Punto número 3. El atacante asesino habÃa tenido particular cuidado en esconder el arma homicida. Si hubiera huido, lo más seguro es que se lo hubiera llevado con él y lo hubiera arrojado en alguna parte, donde fuera imposible encontrarla. O simplemente la habrÃa limpiado y la habrÃa abandonado allÃ, para que nadie supiera quién era. Sin embargo, la habÃa escondido con sumo cuidado en un lugar muy difÃcil de encontrar. Una persona que habÃa tenido el tiempo de encontrar ese escondite y no haber encontrado el dinero era raro. Pero además habÃa tenido la paciencia de cocinar y comer, no de destruir, no de robar, simplemente cocinar y comer. Pero al mismo tiempo, por ejemplo, los cuerpos estaban cubiertos de heno en el establo, lo que revelaba que la persona no querÃa verlos, En esos cinco dÃas que estuvo entrando y saliendo, no querÃa ver lo que habÃa hecho. Y de hecho, habÃa intentado enterrarlos, pero por lo congelado que estaba el suelo no pudo.
49:19 Asà es que su plan de ocultar los cuerpos habÃa fallado, pero habÃa seguido cuidando de los animales.¿ Me sigue? Y al mismo tiempo, en la recámara de arriba, la puerta estaba cerrada. lo que revelaba que esta persona subÃa en algún momento y veÃa, y no querÃa ver el cuerpo de la mujer ni del niño. Pero no solo eso. Un detalle poco conocido, y que solamente está en alguno de los expedientes policÃacos, es que arriba del establo, donde estaba aquella zona para poner las pacas de paja, las pacas de heno, habÃa evidencia de que alguien habÃa dormido ahÃ, y habÃa hecho una especie como de nido. Se habÃa acomodado ahÃ. Pero además, probablemente se estaba escondiendo en ese lugar porque habÃa materia fecal humana. Quien hubiera estado allà no habÃa querido ser visto, no querÃa que lo vieran, por lo tanto no habÃa salido. Ahora, además de esto, habÃa algunas cosas colgando como sogas, como para bajar rápidamente pero por fuera. En la parte de arriba del establo faltaban algunas piezas del tejado, a cierta altura, que permitÃa asomarse y ver, sin necesidad de que lo vieran a uno.
50:35 Atando estos cabos, podemos decir que la persona que estuvo allà se estaba escondiendo y no querÃa ser vista, pero al mismo tiempo tenÃa abajo un perro amarrado, que ladrarÃa si alguien se acercaba, para que él pudiera asomarse por ese pedacito que habÃa quitado la teja y saber quién estaba llegando, y en su caso, emprender la huida, descolgándose por afuera de la ventana para llegar directo al bosque y perderse.¿ Quién mató a la familia? La hipótesis que le estoy diciendo, por supuesto, es una simple suposición. No acusa a nadie, no intenta hacer un dictamen, y es una suposición, simple y llanamente. Pero alguien que conoce la casa, que cuida de los animales, porque probablemente tenÃa planeado hacer algo ahÃ, que puede controlar al perro, que sabe dónde esconder un arma pero no se roba el dinero.¿ Quién es el asesino? Andreas Gruber. SÃ, piénselo bien. Este hombre pudo, en un arranque de ira, puesto que supuso que su hija Victoria estaba teniendo un amorÃo con Lorenz, pudo haber asesinado a todos. En un acto de ira descomunal, Atrajo a su esposa al granero, la asesinó. Atrajo a su hija al granero y la asesinó. Y peor aún, el hecho de que la forma de homicidio fuera diferente con
52:06 la pequeña Cecilia revela que quizá tenÃa una intención ulterior al conservarla con vida. No la habÃa asesinado, solamente le tapó la boca para callarla. Como la niña seguÃa gritando horrorizada arrancándose los cabellos, la golpeó y al ver que ya no podÃa hacer lo que hubiera pensado hacer con ella, le cortó el cuello. La empleada y el bebé fueron asesinados rápidamente. No tenÃa mayor interés en ellos, salvo deshacerse del bebé, que era una especie de afrenta para él y de aquella mujer que no tenÃa vela en el entierro.¿ Qué detonó esa respuesta tan violenta? Probablemente el periódico. Al encontrar el periódico supuso que en alguna de sus ausencias cuando habÃa ido al pueblo, el amante de su hija habÃa llegado a casa. Y de hecho, todo aquello de los ruidos y de los sonidos extraños que aseguraba haber escuchado podÃan haber sido no más que pretextos para un plan que ya estaba urdiendo. Ãl fue el que declaró haber encontrado las huellas, nadie más. Ãl era el que decÃa que habÃa sonidos extraños en el ático. Pero cuando su esposa quiso acompañarlo a ver de qué se trataba, no la dejó y la regresó a la cama. Ãl era el que podÃa haber perdido las llaves para argumentar que alguien se las habÃa llevado. Ãl era el que podrÃa haber asesinado a su familia allà y después los habrÃa intentado enterrar. Al no poder hacerlo, habrÃa estado maquinando un
53:39 plan para inventar algo. Pero está muerto. Y usted ahora mismo se preguntará, Está muerto.¿ Qué pasó? Punto y aparte. Mi hipótesis ahà está. Pero hay un detalle. Andreas Gruber no murió de la misma forma que los demás. Andreas Gruber no fue golpeado con el Ruth Hauer, con esta especie de achuela que le he mostrado. Ãl fue asesinado por otra cosa que le cortó parte del rostro, el cuello y la carotida. En esta forma. lo que revelarÃa un segundo atacante. No fue por accidente. HabÃa la hipótesis de que habÃa caÃdo accidentalmente y se habrÃa clavado algo.
54:23 Las lesiones que revelaba la autopsia era una lesión propia de algo que le habÃa golpeado el rostro cortando al mismo tiempo y le habÃa cercenado y lo habÃa dejado morir desangrado.¿ Alguien lo mató? SÃ. Y hay un detalle que no le he platicado. Cuando llegó el grupo de vecinos a ver qué ocurrÃa y encontró los cuerpos, El propio Lawrence fue el que dio la idea de que alguien estaba intentando excavar ahà para enterrarlos y fue quien guió al grupo de personas hacia la casa. Pero al mismo tiempo fue quien aseguró que el candado estaba abierto. Ãl.
55:06 Podemos silbanar algunas cosas por ahà y suponer en un escenario hipotético y que insisto es solamente una conjetura de este servidor sin ninguna base pericial y que no intenta hacer una acusación.¿ Pero qué tal? Que Andrés Gruber, en un arranque de ira, celoso de que su hija, con la que habÃa sido sorprendido manteniendo encuentros indebidos, que le habÃa costado un año de prisión y con la que sentÃa una enorme celotipia, sorprendió a esta chica teniendo un encuentro con Lorenz. Los asesina. Deja a la niña viva porque quizá estaba planeando algo más en su sucia y purulentamente, quizá estaba planeando conservarla, o por lo menos aprovecharla de alguna macabra forma. Por eso no la mató inmediatamente, durante los dÃas siguientes. HabrÃa estado elucubrando cómo inventar un pretexto para no ir a dar a prisión o no ser ejecutado.
56:06 Mientras tanto mantenÃa a sus animales con cuidado. TenÃa a su perro, cocinaba, se alimentaba. Y claro, escondió aquello, la herramienta con la que los habÃa asesinado. Pero en el último dÃa, probablemente fue sorprendido por Lawrence, que venÃa buscando a Victoria. Y al darse cuenta que las habÃa asesinado, escondido, esperó a que este hombre entrara al granero para matarlo y abandonarlo ahÃ. Después de eso, fingió haber encontrado los cuerpos ahà tirados. Es una posibilidad. La realidad es que se están cumpliendo 100 años de aquellos acontecimientos. Y hoy todavÃa no hay una respuesta definitiva. El caso sigue abierto.¿ Usted qué pensarÃa?¿ Quién fue? Buenas noches y que descansen en paz.
57:05 Gracias por ver el video. Música Música Música
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