La maldición de Tutankamón _ Relatos del lado oscuro
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0:01 Si ahora mismo le digo la maldición de la momia, usted se va a imaginar pelÃculas, series de televisión, episodios de Batman y Robin y cualquier cosa que pase por su mente. Pero si usted ahora mismo busca, por ejemplo en el internet, la maldición de Tutankamón, seguramente encontrará muchÃsimos artÃculos, páginas, videos, libros, revistas, etc. Pero¿ sabe algo? Una buena parte de esos artÃculos, si no es que más allá de las tres cuartas partes, van a asegurar que no existe tal cosa como una maldición en el asunto aquel de Tutankamón. Van a asegurar que todo esto no es más que un bulo, una especie de artimaña, algo que se hizo para vender periódicos en los años 20 del siglo pasado. Los más afortunados dirán, que en realidad lo que ocurrió ahà es que habÃa esporas de hongos e inclusive hay quienes aseguran que pudo haber habido materiales radioactivos que se utilizarÃan como venganza de los faraones y cosas increÃbles. Pero pocos, realmente pocos, han recogido todo lo que deberÃamos de pensar que pudo haber pasado allà para poder decir existió o no existió una maldición en la tumba de Tutankamón. Comenzamos. Relatos del lado oscuro.
1:31 Fantasmas. Seres extraños. Sucesos inexplicables. Perversidad humana Historias que otras mentes prefieren ignorar. Antes que nada déjeme explicarle un poquito lo que creo acerca del Valle de los Reyes y lo que hemos encontrado por ahÃ. En primer lugar, el Valle de los Reyes era una especie de ciudad de los muertos, un lugar en donde fueron sepultados numerosos monarcas, faraones del Antiguo Egipto.
2:24 En este sitio, que se ubica a unos 5 kilómetros del rÃo Nilo, cerca de la ciudad de Luxor, y cerca de lo que en su momento fue la capital del imperio egipcio, Tebas, se fueron sepultando en grandes mausoleos los faraones de aquel entonces, en un lugar cerca de un monte conocido como el Monte de la Diosa del Silencio, un sitio desértico completamente. Si usted ahora mismo puede ver las fotografÃas, verá que son lugares en los que prácticamente no hay vegetación, y en los que hay una arenilla rojiza, seca, árida. Además es un sitio que efectivamente es increÃblemente silencioso. AllÃ, desde épocas antiguas de la dinastÃa XVIII, en la época de Tutmosis I, se comenzaron a sepultar los faraones en fastosas tumbas, tumbas impresionantes, en donde habÃa todo lo que usted se pueda imaginar, preparando el viaje. de ese monarca al que también se le consideraba una variante de deidad.
3:25 Los faraones no solamente eran gobernantes, sino que eran algo mucho más allá de eso. Por lo tanto, era importante que tuviesen un sitio adecuado donde esperar el regreso y que al regreso tuvieran todo lo que pudieran necesitar en ese mismo sitio, desde sus armas, sus joyas, sus sirvientes y su cuerpo. Su cuerpo apropiadamente embalsamado. Esas son las momias los cuerpos de aquellos faraones ricamente embalsamados cuidadosamente embalsamados con sus empleados, con los otros nobles y de hecho hasta con sus propios gatos todo eso para que al volver tuvieran donde estar y que el viaje al otro lado fuese placentero y todo estuviera preparado la cosmogonÃa de aquel entonces obligaba esto y asà es como el valle de los reyes comenzó a ser ocupado con Tutmosis primero, pero ahà se encuentran otras muchas tumbas. Ramsés y muchos otros más encontraron este lugar apropiado para construir sus propios mausoleos.
4:32 El faraón solÃa ordenar la construcción de su tumba en vida, de tal manera que hubiera el tiempo suficiente para hacerla, lo más fastosa posible, porque sabe, habÃa un secreto. Cuando un faraón morÃa, solamente habÃa 70 dÃas entre la muerte y y el momento en el que se depositara y se hiciesen los funerales apropiados en la tumba. No era cuando se les pegara la gana. Por lo tanto, habÃa un periodo en el cual se podÃa hacer la momificación. Después de eso, ya habÃa pasado el tiempo. Por lo que cada faraón se preocupó de construir su tumba y prepararse para el viaje a la otra vida. En este sitio, y durante 500 años, fueron sepultados los faraones. Sin embargo... Esto se detuvo en un cierto momento. Al finalizar la dinastÃa número 20 de faraones egipcios, la zona conocida como el Valle de los Reyes fue abandonada. Una serie de movimientos sociales hizo que la capital fuera de Tebas hacia otro lugar y que esto cayera bajo el control de los sacerdotes de Amón, quienes, obviamente, ya no siguieron sepultando ahà faraones.
5:41 Pero además, fue el perÃodo de decadencia del Antiguo Egipto. Y obviamente hubo momentos de mucha escasez, de mucha pobreza, asà es que las tumbas de los grandes faraones fueron saqueadas. Allá en la antigüedad estamos hablando de algún momento cerca del 1000 a.C., cuando todas estas grandes tumbas fueron saqueadas. Ladrones e incluso los propios sacerdotes iban allá a buscar alguna cosilla que les pudiera hacer falta. Muchos de estos actos de vandalismo incluÃan despojar a las momias de todo lo que pudieran despojarles, abandonando los cuerpos momificados tirados por aquà y por allá. Llegó un momento en el que los propios sacerdotes decidieron que era necesario desalojar las tumbas. Y asà comenzaron a trasladar los sarcófagos que quedaban, los restos que quedaban, las momias y las pocas posesiones que quedaban fueron siendo llevadas a un lugar conocido como Deir el-Bahari.
6:43 un refugio secreto en donde fueron encerrados los restos y protegidos las grandes construcciones funerarias fueron abandonadas y muy pronto aquellos lugares fueron pasando de una mano a otra Y asà hubo un tiempo en el que pudieron haber servido de caballerizas. Hay evidencia de eso. También hubo un tiempo en el que sirvieron como lugar de peregrinación, pero no para que los peregrinos hicieran algo ahÃ, sino para que esperaran ahà el paso de tormentas de arena y cosas similares. Después llegaron los griegos y los romanos y se sorprendieron de lo que habÃa allà y quedaron tan sorprendidos que muchos dejaron grafitis. Hay marcas en las paredes donde se señala el paso de aquellos turistas de épocas muy antiguas quienes llegaron a conocer estas regiones. De hecho, la convivencia entre romanos y egipcios dio paso a que posteriormente se pudiera descifrar el código de los jeroglÃficos antiguos. Ese punto fue avanzando hasta que cuando finalmente aquella región se convierte al islam, estas viejas construcciones quedan totalmente abandonadas, ya no tienen ningún sentido. Las grandes tumbas de los antiguos faraones quedan allÃ. Y no serÃa sino hasta 1799 cuando, bajo las órdenes de Napoleón, llegan los primeros franceses y se sorprenden.
8:11 Es el nacimiento de la egiptologÃa contemporánea. Se sorprenden de lo que están viendo, de aquellos gigantescos mausoleos que no son las pirámides. Hay que aclarar, el Valle de los Reyes no es la misma cosa que la zona de las pirámides de Giza. tienen funciones parecidas pero no es lo mismo y cuando llegan aquà los franceses en aquel final del siglo 18 quedan asombrados pero no sólo asombrados sino maravillados porque además se encuentran una especie de roca grabada que significa la posibilidad de traducir todo aquello que está en las paredes de estos templos y de estos recintos funerarios es la piedra de roseta Para asombro de todos, la piedra de Rosetta tenÃa una especie de decreto faraónico en donde indicaba en antiguo egipcio, en jeroglÃficos, en griego antiguo y en una lengua conocida como demótica, en una escritura demótica, un edicto, una orden. Y casualmente en las tres formas de escritura era el mismo mensaje, lo cual sirve para descifrar Y es cuando comienza el crecimiento de la egiptologÃa, porque la gente que descifró aquello, ahora puede saber lo que dicen las paredes, hacer una lÃnea de tiempo de quiénes vivieron aquÃ, quiénes hicieron estos prodigios, estas maravillas, quiénes hicieron estos diagramas, qué querÃan decir, por qué hay este dibujo, quién es este otro. Se encuentra entonces que
9:43 existÃa Horus, Osiris, se va haciendo una lÃnea del tiempo de los faraones, una genealogÃa. Pero por supuesto, todo está muy dañado. Aún asÃ... Los arqueólogos logran recuperar muchÃsimas cosas y al final del dÃa encuentran los yacimientos de momias. Allà donde están los restos de las grandes momias de sus antiguos faraones, que incluyen por supuesto algunos pectorales, incluyen algunas inscripciones, los propios sacerdotes de Amón cuando hacen el traslado son cuidadosos de dejar para la posteridad información acerca de esto. Y el conocimiento es enorme. Si bien, El valle de los reyes como tal no es tan rico ya porque fueron tumbas, todas ellas saqueadas. Lo que encuentran allá les hace ver que existieron dinastÃas, que después de un faraón siguió otro y que este a su vez tuvo un sucesor y que cada uno de ellos fue dando datos acerca de sus antecesores y de sus sucesores en una maravilla de historia. Pero falta alguien. Varios de los investigadores con el paso de los años y de estar descifrando aquello, perdidos en el desierto, en unas condiciones muy difÃciles por cierto, van descubriendo que falta alguien. Hay un momento en la historia faraónica que falta alguien. Encuentran por ahà alguna referencia perdida, encuentran por ahà algún otro dato.
11:05 Y va pasando el tiempo. Y llega un momento a principios del siglo XX en el que se declara extinto el yacimiento del Valle de los Reyes. Todo mundo dice, ya aquà no hay nada más que excavar. Todo lo que se podÃa encontrar fue encontrado. Pero hay un tipo por ahÃ, le voy a platicar. Este tipo estaba seguro de que faltaba una tumba. Y tan seguro estaba que arriesgarÃa su prestigio en ello y su nombre. Era Howard Carter. En general, Howard no era muy querido por los arqueólogos, porque no era un arqueólogo. Carter era un dibujante. En realidad era un dibujante. No era un estudioso que hubiera ganado grados académicos ni nada de esto. De hecho, lo que sabÃa de Egipto lo sabÃa por haber estado trabajando en museos, en sitios arqueológicos y en el propio Museo de EgiptologÃa en Egipto, en el Cairo, en donde habÃa aprendido muchÃsimas cosas y de forma autodidacta era capaz de traducir jeroglÃficos. Asà que este autonombrado egiptólogo no era muy del agrado de las grandes eminencias de aquel entonces, pero como suele ocurrir, aquel que hace las cosas de forma diferente suele encontrar la respuesta. Asà es que en 1914, cuando está por iniciar la Primera Guerra Mundial, Howard Carter, británico, obtiene el permiso para excavar de nueva cuenta en el Valle de los Reyes. El problema es que muy pronto tendrÃa que dejar aquello de lado porque la Primera Guerra Mundial estalla y él tiene que enrolarse y servir como
12:35 enlace para las tropas británicas. Cuando la guerra termina, vuelve a iniciar sus excavaciones. Es un hombre muy persistente en esto, y está seguro de que ese faraón que falta, esa tumba que falta, debe de estar ahÃ. Otros expertos aseguraban que muy probablemente ese faraón al que todo mundo conocÃa como el faraón niño, habrÃa sido sepultado en alguna otra tumba. Era un pedacito de la historia. Su paso no habÃa sido muy significativo y las pocas menciones que habÃa por aquà y por allá no eran como para considerar algo importante. Asà es que el supuesto era lo sepultaron en otra tumba y punto. Pero Carter estaba seguro que no. Sus investigaciones, sus identificaciones de ciertas piezas, de ciertas tablillas lo llevaban a pensar que faltaba esta tumba. Y asà siguió adelante.
13:29 Consiguió financiamiento. Un personaje exótico, adinerado británico, un lord británico, Lord Carnarvon, se ofrecerÃa para tal. En realidad su nombre era George Stanhope Mollinux Herbert, quinto conde de Carnarvon. Todo el mundo lo conocÃa como Lord Carnarvon, o Herbert para los amigos. El hecho es que este personaje pintoresco y peculiar era un amante de Egipto. Su precaria salud siempre le habÃan recomendado ir Egipto. Asà pasaba el tiempo de calor en Inglaterra y durante el invierno regresaba al Cairo, en donde se sentÃa bien con el clima seco y cálido.
14:12 Era un personaje flemático y extraño. Pero confió en Carter y comenzó a financiar aquello. Y cuando pasa la guerra y vuelven a excavar, bueno, regresan allá al desierto, al Valle de los Reyes. Es una condición terrible, porque hace 50 grados a plena luz del dÃa. Y si bien en este sitio casi no hay nada, en la ciudad sÃ. Ahà hay desde insectos, serpientes, alacranes, cualquier cantidad de cosas. Asà es que excavar aquà es muy peligroso. Pero Carter está empeñado en ello. Con corbata, saco, elegantemente vestido, llega a la excavación. Por supuesto que al final del dÃa acaba en mangas de camisa y con un sombrero y demás.
14:55 Pero no encuentra nada. Tal pareciera que el destino no querÃa que encontraran la tumba de aquel misterioso faraón perdido. El año siguiente tampoco y el siguiente. Y llegó 1922. Y Carter enfrenta un problema. Y es que Lord Carnarvon ya no quiere seguir financiando aquella búsqueda. Carnarvon ha perdido la fe en que encuentren algo. Y ciertamente es muchÃsimo lo que gastan entre cargadores, excavadores, el propio salario de Carter, los impuestos. Es muchÃsimo dinero. Y realmente lo que han podido encontrar no va más allá de algunos fragmentos de vasijas, algunos huesos y alguna chucherÃa similar a todas las que están guardadas en grandes sacos en el Museo del Cairo.
15:44 Carter habla con él y le pide que por última vez ayude a la expedición. Una última búsqueda. Una última expedición, una última ayuda. Y Carnarvon accede. Sin saber lo que el destino le tenÃa de parado. Es 1922. Carter, Howard Carter es un hombre que debe de andar rondando ya los 50 años. Si no es que por lo menos debe de tener unos 49. No es joven. Es un tipo muy raro. Jamás contrajo matrimonio. Jamás se supo que siquiera tuviera una novia. En regular actitud los ingleses solÃan tener la esposa oficial, la novia, la amiguita, la bailarina. Este tipo no, este era un hombre que vivÃa con la mente allá, perdida. Estaba obsesionado con esto, desde muy joven siempre estuvo obsesionado con esto, y si bien no pudo estudiarlo como tal, en una escuela, en una universidad, su trabajo lo habÃa llevado allÃ. Y ahora estaba de nuevo en el desierto, allá. en la soledad de aquellas tumbas, de aquellos antiguos mausoleos, pero no encuentra gran cosa. Se empiezan a complicar más y más, los momentos se vuelven tensos, hasta que aquel dÃa, 22 de noviembre de 1922, el calor es sofocante como siempre. Ordena a una persona que está ahÃ, a uno de los trabajadores, que vaya por agua. Aquel hombre va corriendo muy contento,
17:14 y cuando viene de regreso trayendo un cántaro de barro, repleto de agua, tropieza, cae y se rompe aquello. Por supuesto, aquel hombre se duele porque se ha golpeado el dedo, y está tirado en el piso, y junto a él hay este charco. Carter viene, no tanto para reclamar, sino para ver qué fue lo que ocurrió, hay algo de barullo, y cuando observa, nota que hay algo peculiar en el piso. En sus propias palabras, cuando describió esto años después, le sorprendió ver que habÃa una figura muy regular. El agua habÃa hecho que parte de la arena se asentara y dejara descubierto una especie de piedra homogénea. Era raro porque en el lugar donde habÃa caÃdo este tipo lo único que habÃa eran despojos de la antigua tumba de Ramsés. SÃ, cuando desalojaron aquello y lo saquearon, las piedras, la basura, fue cayendo aquÃ, en este lugar. Eran escombros. Pero esta pieza se antojaba muy estable, no parecÃa ser un escombro.
18:13 Asà es que rápidamente va por su palita, por su brochita y comienza a limpiar aquello y muy pronto se da cuenta que es un escalón. Un escalón que no conduce a nada porque ahà no habÃa nada. Limpian el siguiente y muy pronto se dan cuenta que son una secuencia de escalones que se adentran en la excavación, en aquella zona de terracerÃas. Los trabajadores comienzan a actuar y en cuestión quizá de un dÃa han sacado todo el escombro, la basura, los desechos que habÃa y se descubren varios escalones, en total más de 16 escalones que descienden hacia lo que parece ser la entrada a una tumba desconocida. HabÃan encontrado el lugar. Inmediatamente comienza a identificar las señales que están allà y comienza a sentir un temblor extraño en las manos y una sensación de que le hace sudar aún más, pero al mismo tiempo un escalofrÃo enorme porque acaba de descubrir inscripciones y un sello que de inmediato identifica como el sello del faraón perdido. Tutankamón acababa de encontrar la tumba del faraón perdido. Inmediatamente mandó tapar todo aquello y protegerlo.
19:28 Porque si se sabÃa que estaba allà esa tumba, aquello serÃa un caos y de inmediato radiar, enviar un telegrama a Lord Garnarvon. Ven pronto, encontré la tumba.¿ Pero quién rayos era este faraón perdido? Su propia historia es bastante dolorosa y bastante triste. Déjeme que le platique un poco. Su nombre original era Nepke Perure. Es señor de las formas de re. Su padre era Amenofis IV. Amenope IV, como también se le conoce o cuarto. El hecho es que su padre habÃa sido un faraón muy problemático. HabÃa sido un hombre que habÃa declarado el monoteÃsmo en Egipto.
20:18 HabÃa prohibido el culto al dios principal que era... Amón y lo habÃa sustituido por el culto a su propio dios que era Atón y era el dios sin rostro y solamente un culto y prohibió y corrió gente y bueno se enemistó con todo el mundo pero además cambió la capital de Tebas a Amara en donde estableció una ciudad preciosa artÃstica era un hombre al que le gustaba la pintura la música el arte no era muy buen administrador de hecho sumió a este pueblo en una situación bastante precaria Y además, era un sujeto muy raro porque comenzó siendo esposo de la hermosÃsima Nefertiti. Las grandes pinturas de Nefertiti dan cuenta de que era una mujer de extraordinaria belleza. Pero solamente pudo procrear con ella hijas. No pudo tener varones y la descendencia faraónica era a través de varones, por lo que se cree que con una concubina tuvo un hijo. Este varón que nació de la concubina EnfrentarÃa por una parte los problemas del padre que habÃa dejado, obviamente muchos problemas por todas partes que pasaba, la enemistad porque era hijo de una concubina y no de la faraona. Pero además habÃa más problemas porque el bueno de Amenhotep IV parece ser que cambió a la hermosa Nefertiti por un sujeto, un hombre, una especie de galán.
21:47 Al parecer tenÃa una preferencia homosexual porque en cierto momento de la historia... Nefertiti deja de aparecer en las pinturas y en los grabados y en las piedras y aparece este sujeto. Algunos le llaman el esclavo Nubio, otros le llaman simplemente el amigo. El hecho es que aparece un hombre junto a él, en lugar de la bella Nefertiti. Asà es que todo esto generó una luz de problemas que al final del dÃa lo enviaron a la muerte. Se cree que Amenhotep fue asesinado. Y muy probablemente lo haya sido, porque su cuerpo fue manejado de maneras impropias. Fue sepultado de forma impropia, fue trabajado de una manera impropia hasta el punto en el cual, años después, serÃa recuperado y llevado al valle de los reyes. Pero la historia que dejó era una historia de muchÃsimos problemas. Muere o es asesinado. Cuando su hijo, Nebke Perure, tiene unos nueve años. Asà que se tiene que convertir en faraón.
22:50 Apenas con nueve años. Y adquiere un nombre diferente. El nombre que le habÃa dado su padre para reinar era Tutankatón. En relación al dios Atón. Asà es que ahora asume con ese nombre Tutankatón. lo cual es chocante para todo el mundo y la enemistad con los sacerdotes se vuelve terrible, las amenazas son constantes y hay otro problema. El chico es un chico enfermizo, frágil, con numerosos problemas de salud. En las investigaciones se pudo saber que tenÃa problemas que iban desde paladar hendido, Lo que le hacÃa difÃcil hablar, tenÃa problemas del sistema óseo, uno de los pies lo tenÃa invertido hacia adentro y tenÃa un problema de una calcificación extraña que le debe de haber provocado mucho dolor y que le obligaba a usar un bastón. Pero además de esto... Era un chiquillo de complexión menuda, muy menudo, muy frágil. A lo largo de los siglos, las familias egipcias faraónicas habÃan tenido relaciones entre familias, lo que habÃa llevado a una consanguineidad y una degeneración genética tremenda. Asà que este chico tenÃa todos los problemas que podÃa tener.
24:05 Pero además de esto, tenÃa la enemistad de los sacerdotes de Amón. a los que su padre habÃa prohibido el culto asà es que su vida fue un calvario desde muy temprana edad lejos de poder jugar a lo que jugara un niño estaba sentado solamente como una figura representativa porque en realidad no tomaba decisiones las tomaba el vizir y en algún tiempo también Nefertiti la viuda del faraón anterior quien lo puso allà pero para asegurar la secuencia hereditaria de su propio estirpe, casó a Tutankatón, con su propia hija, que venÃa siendo su media hermana. Asà es que aquello fue un desastre. Sin embargo, a pesar de todo esto, las decisiones que fueron tomadas en el tiempo de este joven faraón fueron bastante exitosas. Regresó a la capital a Tebas, ordenó que los restos de su padre fueran recuperados, tratados apropiadamente y sepultados apropiadamente, los restos del padre de Amenhotep, cuarto fueron encontrados en una tumba también en el valle de los reyes en la cave 55 después de eso reinstauró el culto politeÃsta del dios amón lo cual le valió congraciarse un poco con los sacerdotes contrae el matrimonio y cuando tiene la edad suficiente su mujer queda encinta Pero trágicamente, lo que nació de esa relación
25:37 no sobrevivió. En dos ocasiones, la mujer de Tutankatón pierde el producto del embarazo. Nacen, sÃ, nacen, pero uno nace muerto, probablemente una encefalia terrible y la otra criatura dura unas pocas horas antes de morir. Problemas congénitos, obviamente. El hecho es que, sin descendencia, con un montón de problemas de salud y con un montón de problemas sociales y polÃticos y demás, Tutankatón muere con apenas unos 18 o 19 años. En el momento de la muerte debe de haber medido un metro sesenta, un metro cincuenta, muy menudito. La causa de la muerte, bueno, esa ya es otra historia. Porque sabe, A lo largo de los años ha habido mucha inquietud al respecto. Hay quienes aseguran que la muerte de Tutankatón fue ocasionada por un golpe contundente en la cabeza. Investigaciones recientes aseguran que el faraón murió de malaria. Tras una agonÃa dolorosa habrÃa muerto, pero además tenÃa una complicación por una fractura en una pierna, probablemente una caÃda. Pero además tampoco era la primera vez que tenÃa malaria porque la información genética que se encontró correspondÃa a varios episodios se pudo identificar genéticamente la presencia de ADN del bicho que produce la malaria pero no solamente en una ocasión y para colmo de males hay quienes sostienen que la muerte
27:10 pudo haber sido por ambas causas es decir que estando gravemente enfermo fue asesinado para terminar con aquello y asà sus dÃas terminaron cuando apenas llevaba unos 10 años en el trono faraónico No dejó descendencia. Fue el final de la dinastÃa XVIII y sus restos fueron enviados al Valle de los Reyes. Ahora bien, volvamos a la tumba. Una vez que Howard Carter encuentra la tumba del faraón perdido, se da cuenta que hay una discrepancia y es que el nombre original era Tutankatón. Pero al momento de ser sepultado, fue sepultado como Tutankamón. De ahà que todavÃa después de muerto hubiera habido una afrenta posterior. Al faraón le cambiaron el nombre después de muerto. La única vez que se menciona Tutankamón es en todos los documentos y en todas las inscripciones y gráficas y demás posteriores a la muerte.
28:17 En vida siguió siendo Tutankatón, pero tras la muerte... Las paredes de su tumba, los sellos, las inscripciones, le habÃan cambiado el nombre. Asà es que aún después de muerto, siguió sin tener ningún valor para aquella gente. El hecho es que la tumba estaba prácticamente intacta. Cuando llega Lord Carnarvon y se reúnen todos aquel 26 de noviembre, unas 50 personas están ahà para la apertura de la primera puerta. Efectivamente, hay un hoyito arriba. Se observa que en algún momento intentaron entrar Esta tumba ya habÃa sido probablemente saqueada, pero de forma muy antigua porque estaba reparado. Aún asà logran abrir aquello. Y acercando una vela, Carter se asoma a ver qué hay. Y es cuando Carnarvon desde afuera le grita, Howard,¿ qué es lo que ves? Y Carter responde, veo maravillas como nunca se han visto. Después se abrirÃa aquello. La tumba como tal tenÃa una antecámara en donde habÃa múltiples objetos regados, evidencia de que sà habÃan entrado allà en algún momento los saqueadores, pero habÃan sido acomodadas las cosas, nuevamente, y habÃa cosas increÃbles. HabÃa una especie de juguete, probablemente su juguete del faraón cuando era niño. Lo habÃa conservado.
29:41 HabÃa restos de carruajes, habÃa restos de sillas, de asientos. Después estaba una parte que era conocida como el anexo, en donde habÃa otros objetos varios. Luego HabÃa dos estatuas, dos guardianes, parados junto a una pared. En principio parecerÃa que aquello no conducÃa a nada, pero poco después se vio que eso era la entrada a la cámara mortuoria, y en el interior de esta, varios recintos. Estos, de madera perfectamente labrada, protegida con oro, estaban intactos. Y dentro de ellos, el sarcófago principal, que a su vez se dividÃa varias veces hasta llegar al lugar donde estaba guardada la momia, y allá... Más allá estaba la cámara del tesoro, una pequeña habitación donde habÃa cosas increÃbles. Entre otras, más de cien bastones, desde oro, marfil, maderas finas, cosas increÃbles, lo que demostraba que el faraón... No solamente gustaba guardarlos, sino que los usaba, porque muchos de ellos tenÃan desgaste.
30:44 También habÃa arcos. Y más allá también habÃa algunas vasijas con los órganos internos del faraón. Y estaban ahÃ, las dos vasijas conteniendo los restos de aquellos bebés que nacieron de la relación con su esposa. Y el faraón estaba ahÃ. Todo estaba casi intacto. Era evidente que habÃan intentado saquearla, probablemente en algún momento muy cercano a la sepultura, porque la tumba habÃa sido restaurada y las cosas habÃan sido acomodadas y después nadie la encontró. Por una sencilla razón, porque era tan insignificante el faraón, que no se recordaba y le echaron basura a la tumba, la cubrieron con piedras, la cubrieron con escombros, los propios saqueadores se establecieron una especie de colonia sobre la tumba. HabÃa restos que daban indicios de que se habÃan construido cabañas y construcciones encima, que posteriormente habÃan sido arrasadas con el paso del tiempo, pero quedaban restos. Es muy probable que aquellos propios saqueadores hayan vivido encima de la tumba del faraón. Pero habÃa más problemas. HabÃa cerca de 5.000 objetos ahà dentro, muchÃsimos de ellos de oro, valiosÃsimos. El sarcófago no habÃa sido abierto en ningún momento, asà que estaba Ãntegro. Pero habÃa varias cosas.
32:04 Lo primero era que la tumba era una tumba realmente muy pequeña. Contrario a lo que usted se imagina, la tumba del faraón Tutankamón era una tumba muy pequeña. No tenÃa grandes pasillos, no tenÃa grandes bóvedas, no tenÃa más que estas dos habitaciones medianitas y estas dos pequeñitas. Y una escalera que habÃa sido rellenada con escombros. Pero además, algunos de los indicios que se pudieron tomar de las paredes daban pauta a pensar que esta tumba ni siquiera era para él. Es muy probable que le hubieran reciclado la tumba. Esta era una tumba para algún funcionario, para algún noble de menor escala. No era de un faraón.
32:47 Sin importar que fuera un faraón tan joven, esta no era una tumba de un faraón. Apenas tenÃa espacio suficiente para el propio sarcófago y su recinto, Apenas tenÃa espacio abigarrado para los tesoros que se guardaron ahÃ. Lo que revelaba que habÃa muerto de forma súbita. No tuvieron tiempo de construirlo. No se esperaba que muriera. Lo cual apoyaba la hipótesis de la muerte violenta. Pero al mismo tiempo, los nuevos estudios arrojan la posibilidad de que hubiera muerto de malaria. Asà es que ambas pueden estar bastante compaginadas. El faraón murió rápidamente. Y tuvieron que sepultarlo. Porque el tiempo para hacerlo se vencÃa. Y obviamente... Escogieron lo que habÃa.
33:28 Asà es que aún después de la muerte, no solo le cambiaron el nombre, sino que lo sepultaron en una tumba que ni siquiera era digna de un faraón. Pero más allá de eso, cuando comienza a trabajarse todo esto, se van clasificando los objetos que son llevados al Museo del Cairo. Cuidadosamente se van embalando cada cosa, marcándola, fotografiándola, dónde estaba, dibujándola. Es un trabajo increÃblemente arduo. Numerosos investigadores, arqueólogos y todo tipo de personas participan en la catalogación, limpieza, orden y envÃo. Carter encabeza todo esto en una tarea que le tomarÃa los siguientes 10 años de su vida. SerÃa su gran pasión, constantemente en los medios, daba declaraciones, hablaba de esto, presentaba evidencias, informes, se volvió una celebridad. Pero además, llegó el momento de abrir el sarcófago. Y el sarcófago estaba compuesto de varias capas. La exterior de roca, después venÃa un sarcófago interior, que a su vez tenÃa grandes detalles y trabajos cubiertos de oro de belleza increÃble. Después venÃa otro sarcófago y después la momia. El problema es que entre uno y otro habÃa una especie de pegamento.
34:46 Los lÃquidos de embalsamamiento que se habÃan vertido sobre el sarcófago principal HabÃan endurecido con el paso de los cientos de años y se habÃan convertido en una especie de resina increÃblemente dura que impedÃa rescatar aquello. Poco a poco y con sumo cuidado con un pequeño cincel fueron liberando. Cada vez más con un cuchillo caliente retiraban hojas de aquello hasta que finalmente se pudo destapar y encontrar la hermosÃsima figura del faraón con su pectoral, con sus adornos de joyerÃa ahogado en aquel mismo lÃquido. El cuerpo estaba sumergido en esa sustancia, por lo que para extraerlo, lo rompieron. SÃ, asà como se lo estoy diciendo. El cuerpo del faraón para ser sacado del último sarcófago fue seccionado, lo cortaron, burda y grotescamente. No se imagine usted un trabajo cuidadoso.
35:43 Cuando Carter se enteró de eso, porque esa última etapa no la hizo él, le querÃa dar un ataque. El que ordenó esto, y quien posteriormente realizarÃa las radiografÃas. Tomaron la feliz decisión de cortarlo burdamente en varios trozos. Es más, en las radiografÃas se observan los cortes. Una última afrenta a este faraón. No me importa mucho si usted piensa que es una tonterÃa el pensar que tuviera una dignidad un cadáver. El hecho es que ellos lo trataron como si fuera machaca. SÃ, carne seca para hacer guisados. Poco faltó para que hicieran eso, siendo los más burdos a la usanza de los antiguos saqueadores. No pierda de vista estos detalles. El hecho es que, una vez hecha esa atrocidad, la momia es enviada al Cairo, en donde se siguen los estudios. Se fotografÃa, se hacen muchÃsimas radiografÃas y es ahà cuando surge la hipótesis de que murió por un golpe en la nuca. Cosa que muy probablemente se pudiera descartar teniendo en cuenta la brutalidad con la que el cuerpo fue sacado. Asà es que bueno, Después de eso, sigue la catalogación y cuando terminan de hacerlo en 1932-1934, Carter se queda sin empleo.
37:13 La tumba de Tutankamón se convertirÃa en la tumba más importante hallada en Egipto no por la propia importancia del faraón. El faraón era un faraón cuya historia fue mÃnima, sino por el hallazgo casi intacto. Solamente habÃa dos tumbas, la 46, KB 46, que era una tumba de nobles, no era una tumba tan importante, y la KB 62, perteneciente a Tutankamón. El hallazgo como tal fue importante por eso, porque estaba casi completa, y especialmente el recinto funerario, la cámara mortuoria, como también se le conoce, estaba intacta. Asà es que de ahà cobró vital importancia la información que se obtuvo, los datos, todo aquello. Le dieron una gran importancia. Pero al mismo tiempo también le dieron una gran relevancia mediática. Y se hizo muy popular. En los años 20 los periódicos hablaban de esto, hubo publicaciones, pero principalmente hablaban de algo. La maldición. Esa es una parte que a todos les ha llamado la atención.
38:15 El hecho de la maldición de la tumba del faraón. Comencemos porque cuando Howard Carter descubre la entrada, la entrada aún tiene el sello original, con las sogas y el sello del faraón. Asà es que esta tumba estaba intacta. Y si bien no hay una evidencia clara de dónde salió la idea de que habÃa una maldición, el propio Carter aseguraba que él no la vio. Pero otros que sà estuvieron allà aseguraban que habÃa ciertas tablillas, una especie de trabajos de barro, que avisaban acerca de esta maldición a quien perpetrara ello. Como dato interesante, en otras muchas tumbas habÃa maldiciones muy variadas. No es un asunto que fuera un mito. La realidad es que habÃa en muchas tumbas tablillas e inscripciones que avisaban a los perpetradores, a los ladrones, lo que les ocurrirÃa si llegaban ahÃ. Desde morir comido por un cocodrilo, ser devorado por un hipopótamo, ser picado por una serpiente, habÃa muchas posibles maldiciones. Pero también habÃa algunas que eran realmente obscenas. porque se trataba de cosas grotescas como que te mate un burro, en relación a que el burro le hiciera alguna fechorÃa y cosas similares. Asà es que eso sà existÃa, sà existÃan las maldiciones, y es muy probable que hubiera habido varias de estas en la puerta de la tumba, pero ahà es donde comienza lo extraño. La maldición de la momia, o la maldición del faraón Tutankamón, comenzarÃa poco antes de que se abriera la propia tumba. Carter relatarÃa años después,¿
39:46 Cómo fue que comenzó todo eso? Ãl se encontraba en el Cairo haciendo algunas gestiones y cuando vuelve a su casa cerca de las excavaciones, se topa con una pésima noticia. DÃas antes, el solitario Howard Carter habÃa traÃdo consigo un canario, un hermoso canario. El animalito estaba en su jaula y era cuidado con afecto. Carter era un hombre que vivÃa solo y que siempre estuvo solo, asà es que solÃa tener una pequeña mascota. Tiempo atrás habÃa tenido un burro, que habÃa muerto, pero ahora tenÃa un canario, un hermoso canario que solÃa cantar alegremente. Asà que cuando Carter estaba sentado a su mesa con su pipa y sus cosas, el canario le amenizaba un poco, le alegraba verlo. Cuando vuelve del Cairo, después de haber enviado el cable notificando el hallazgo, antes de abrir la tumba, se entera que el canario fue devorado por una cobra. SÃ, una cobra, una serpiente, habÃa entrado en la habitación de Carter. Se las habÃa ingeniado para filtrarse a la jaula del canario y lo habÃa devorado. Uno de los empleados habÃa encontrado la cobra dentro de la jaula. Esta habÃa podido entrar, devorado el canario, pero no habÃa podido salir. Y le dieron muerte. La cobra era la guardiana de los faraones.
41:11 En aquellas dos esculturas que se encontraron en la puerta de la entrada al recinto funerario de la cámara mortuoria, las dos imágenes protectoras, los dos guardianes tenÃan sendas cobras en la frente. Pero ahà no termina el tema. Cuando llega finalmente Lord Carnarvon y están dispuestos para iniciar la apertura de la tumba, sobre de ellos comienza a sobrevolar un halcón. Horus, el protector. el vengador, el que cobrarÃa venganza sobre los que perpetraran las tumbas, sobre los que allanaran las tumbas. Y entonces llega la autorización y llegan los representantes del museo, quienes verán la apertura de la tumba, pero se decide detener aquello porque comienza una tormenta de arena inusual, que no les permite ver más allá de sus propias narices y tienen que irse. Al retirarse todos, Poco antes de que anocheciera, la tormenta maina y se retira. Carter, acompañado de Carnarvon y Evelyn, a escondidas, harÃan la primera incursión.
42:23 No violaron la puerta, pero la abrieron. Carnarvon estaba empeñado en que para abrir el primer agujero se utilizara su primer cincel, aquel que le habÃa regalado su madre cuando era joven. Era un recuerdo y era un romántico, asà es que llevó aquella pieza y con un martillito, él abrió ese agujero. Al dÃa siguiente, por supuesto, con bombo y platillos, se quitaron los sellos y se abrió todo aquello, pero la primera incursión fueron ellos esa noche. Entraron, unas cincuenta y tantas personas estaban afuera, pero al recinto solamente entraron unas pocas personas, quienes dieron testimonio del hallazgo. Poco después comenzarÃan los problemas. La gente que estuvo allÃ, los primeros en llegar, los antiguos egipcios, los que vivÃan en la región, advirtieron que eso no eran buenas señales. Advirtieron que eso que estaba ahà escrito era real. Y habÃa miedo de estas cosas. Era cierto que habÃa miedo. Y no era algo que se hubiera quedado allá en el velo del tiempo. Esta tumba es de 1300 años. Antes de Cristo.
43:34 Es decir que cuando Carter llega allÃ, esa tumba tenÃa tres mil y pico de años. Y sin embargo estaba intacta. Comienzan a hacer los trabajos, comienza todo aquello y es cuando ocurre la primera muerte. Y la muerte serÃa precisamente la del Lord Carnarvon. Lord Carnabon habÃa estado en esa primera incursión y habÃa estado en los dÃas siguientes a pesar de que su salud no era muy buena y todo aquello era un hombre que habÃa estado durante años en Egipto pero entonces lo picó un mosquito en la cara, en la mejilla y no se cuidó mucho siguió adelante y entonces desarrolló fiebre y después de la fiebre un malestar extraño delirios temblorinas Aparentemente la infección fue prosperando hasta que lo abarcó toda una especie de septicemia con una neumonÃa y el 5 de abril de 1923 está muerto. En el Hotel Savoy del Cairo en donde residÃa, está muerto. Hay un momento muy extraño, se cuenta que de pronto⦠El Cairo se queda sin luz. Un apagón total. Hay una serie de relámpagos extraños que nadie esperaba porque no hay una tormenta. Y se va la luz. Y entonces los empleados del hotel suben corriendo a revisar a Lord Carnarvon sabiendo que estaba enfermo y que, al fallar la luz, necesitarÃa alguna lámpara o algo, pero cuando llegan está muerto.
45:07 Tiene los ojos abiertos y una expresión extraña. Es lo que aseguran las malas lenguas. Es difÃcil saber si asà fue, pero el hecho es que murió. y la causa de acuerdo con muchos de los testimonios de la época no fue otra cosa que la picadura de mosco que se infectó con la rasurada y prosperó hasta una infección mayor que terminó con su vida era un hombre mayor tendrÃa unos 70 años es cierto pero habÃa estado en Egipto muchas veces habÃa viajado no era un hombre que se pudiera pensar que muriera asà y por supuesto serÃa la primera vÃctima de la maldición de acuerdo con la creencia Y curiosamente, el mosco que lo picó, lo picó el 26 de marzo.
45:55 Hay quienes aseguran que eso ocurrió en el Cairo. La realidad es que el 26 de marzo Lord Carnarvon estaba en la excavación cuando lo picó el mosquito. No hay mosquitos en el desierto. Estaban a varios kilómetros de la vegetación más cercana. en medio de un calor importante y una absoluta resequedad ambiental, que no permitirÃa que hubiese mosquitos. Por lo tanto, el hecho de que estando dentro de una tumba antigua te pique un mosco, no resulta acaso sospechoso, pero no serÃa el único. En septiembre de 1923 morÃa Aubrey Herbert, el hermano de Carnarvon, y morÃa además en una forma igual, de una septicemia. HabÃa perdido todos los dientes en una especie de tratamiento raro y esto lo fue llevando a una decadencia en su salud espantosa. Cabe señalar que si bien Obre no habÃa estado en la tumba, sà era muy cercano a Lord Carnarvon y habÃa mantenido correspondencia. Y no solo eso, habÃa recibido algunos regalos, pequeños objetos que habÃan sido enviados. para que conociera los maravillosos hallazgos. Ciertamente, Lord Carnarvon no los habÃa robado. HabÃa pedido permiso para que fueran enviados y se pudieran observar allá, para después devolverlos.
47:20 Aubrey los habÃa tenido en su casa. Cabe señalar que su muerte fue particularmente dolorosa. Posteriormente serÃa Richard Vettel. Vettel era básicamente también parte de la excavación. Era el asistente de Carter durante las excavaciones. Y era un sujeto fuerte. TenÃa en el momento de su muerte 46 años y fue asesinado el 15 de noviembre de 1929 de un golpe contundente en la nuca. No habÃa una razón, no hubo robo, nada. También habrÃa muerto Arthur Mace. Arthur Mace murió en 1928, en abril, de una mezcla extraña, pleurecÃa con neumonÃa. Ãl habÃa trabajado en la tumba con Carter durante mucho tiempo. Su muerte No se esperaba. Fue de un origen raro. Ãl era parte del Museo de Nueva York y habÃa estado allà colaborando.
48:18 Cuando fue encontrado muerto, tenÃa una expresión extraña en el rostro y hay quienes aseguran que durante los dÃas previos delirante tenÃa miedo de lo que estaba viendo enfrente. Otra de las vÃctimas que se dice que fue vÃctima de la maldición fue George J. Gould. Ãl murió muy cercano en 1923, el 16 de mayo. Gould era un empresario petrolero y aventurero norteamericano que fue invitado por el propio Lord Carnarvon. HabÃa estado en la tumba, habÃa estado allá platicando, divirtiéndose e incluso habÃan hecho una especie de picnic. George era un hombre muy fuerte, muy sano, que viajaba constantemente y que además era conocido por ser una especie de monumento a la salud. y sin embargo morÃa aquel 16 de mayo de una fiebre inusual, la misma tarde en la que salÃa de la tumba. De nueva cuenta, hay rumores que aseguran que sus últimos momentos de vida fueron delirantes y de mucho temor. Otra de las vÃctimas serÃa Lord Westbury. Lord Westbury era el padre del asistente de Carter, de Richard Bethel.
49:31 y se suicidó. Estando en su residencia en Inglaterra, habÃa estado preocupado en forma extrema, externando su preocupación no solamente por su propia salud, era un hombre de setenta y tantos años, sino por el hecho de que era el siguiente en la lista de la maldición, porque tenÃa en su casa algunos objetos que también habÃan sido llevados allá para su clasificación y los habÃan guardado en su casa. Estaba aterrado con eso y aseguraba haber visto que la silueta de un hombre joven de piel oscura merodeando por su habitación. En uno de sus diarios se inscribió un texto extraño que dice imposible soportar por más tiempo estos horrores y se arrojó por la ventana de un piso alto de su casa encontrando la muerte. Fue relacionado con la maldición por el hecho de haber tenido piezas que estaban dentro de la cámara mortuoria. De ahÃ, las siguientes muertes también son extrañas. El radiólogo que atendió este caso y que hizo las radiografÃas de la momia, el doctor Douglas Raid, un radiólogo especialista y con una carrera tremenda, muere en 1924 en febrero, estando en Suiza. Raid habÃa sido uno de los que habÃa tenido la feliz idea de cortar la momia para poder radiografiarla. Ãl mismo estuvo ahÃ.
50:56 Se dice que murió por una intoxicación. Extraoficialmente y de acuerdo con algunas leyendas que no se pueden corroborar pero que están por ahÃ, se asegura que sus últimos momentos de vida también fueron de sumo miedo, asegurando estar viendo, al igual que Lord Westbury, la silueta de un hombre joven de tez oscura merodeando. Nadie más lo veÃa, por supuesto. De ahà nos vamos con Ali Kamel Fahmi Bey. Este sujeto habÃa estado también en la tumba en el 23, poco después de que se abriera a las visitas de algunos encumbrados personajes. Este tipo, Ali Kamel Fahmi, llegarÃa de visita junto con su esposa, una actriz europea muy afamada. Durante su estancia, todo aquello fue tan raro. Su comportamiento, el de la esposa por supuesto, era extraño, actuaba de forma rara.
51:53 El propio Ali Kamel Fahmi, NotarÃa esto y lo comentarÃa, argumentando algo asà como que el calor le hacÃa daño. Unos dÃas después su esposa lo asesinarÃa. DÃas después de haber estado en la tumba y de haber permanecido ahà por un buen rato acompañando a Carter, platicando, tocando objetos, ella especialmente asesinó a su esposo. Se considera parte de la maldición. Después también fue Sir Bruce Ingram. Ãl no murió. pero su casa, en donde guardaba varias piezas y tenÃa numerosos documentos relacionados con la tumba, se incendió. Resultó con quemaduras y hubo varias personas muertas de su propia familia. Casualmente, todos estos lugares en los que habÃa restos y piezas traÃdas de Egipto que pertenecÃan a la KB-62, a esta tumba del faraón Niño, sufrieron algún tipo de desperfecto. Y si bien en este caso Sir Bruce Ingram no murió, sà la pasó muy mal. Luego de él vendrÃa George Benedict.
52:56 Este era un egiptólogo que murió el 26 de marzo de 1926, poco después de haber estado en la tumba. HabÃa estado colaborando con Carter en los últimos trabajos para la recuperación tanto de la momia como de algunos objetos que habÃa ahà dentro. Su muerte nunca ha quedado clara. Era un hombre relativamente joven y apenas volver encontró la muerte. Después de que la tumba es totalmente catalogada y todos los objetos son retirados y puestos en el Museo del Cairo y algunos están en Inglaterra, hay una especie de movimiento por recuperar las costumbres antiguas. En 1939 una radiodifusora local va a hacer una especie de festival en relación a las culturas antiguas y todo aquello y consigue un permiso muy raro.
53:50 es el permiso de que algunos instrumentos que fueron usados en la época de los antiguos egipcios sean usados ahÃ. Y estos incluyen algunos de los instrumentos que se recuperaron de la tumba de Tutankamón. Se hace todo el papeleo, todos los requisitos, y se envÃa un vehÃculo a recoger aquellas cajas que contienen los instrumentos. Van a ser custodiados, va a haber vigilancia de todo. Vaya, mucho cuidado. Excepto con la propia maldición porque los instrumentos nunca llegan. El vehÃculo que iba a recogerlos pierde el control en el camino, cae de la carretera y el chofer muere. Se cancela el festival, por supuesto. Después de eso, bueno, hay algunos testimonios que aseguran que en 1966 un director del Museo del Cairo murió atropellado después de firmar los documentos que autorizaban el envÃo de una exposición masiva que incluÃa a la propia momia a Londres. Para 1972 también se cuenta que el nuevo director del museo sufre una suerte parecida tras intentar una segunda exposición. Después de eso, bueno, ha habido por ahà algunos rumores. De hecho, algunos de ellos son bastante recientes.
55:04 Lo que lleva a pensar a que la maldición seguirÃa activa, por lo menos es lo que cuenta la leyenda. Lo que sà es un hecho es que el propio faraón fue enviado de regreso a su tumba. ¿SÃ? La momia del faraón Tutankamón está actualmente en una cámara de cristal, hermética, con temperatura controlada, con humedad controlada, en su propia tumba, allá en el Valle de los Reyes, en la KB-62. La tumba como tal ha sido preparada para que las personas puedan visitarla. No es un espacio amplio, es mÃnimo el espacio que hay, apenas suficiente para acercarse. Hay quienes aseguran que todo esto tan complicado que ha sido enviar la momia, adaptar la tumba para las visitas y todo, no es otra cosa que para alejar la momia del museo en donde estaba dando muchos problemas. Pueden ser mitos o leyendas. El propio Howard Carter aseguraba que todo esto era falso, que no existÃa tal cosa como una maldición, y Carter aseguraba que los egipcios antiguos no ponÃan maldiciones.
56:04 Contrario a lo que se demostrarÃa después con ciertos hallazgos, en donde sà hay maldiciones, Carter decÃa que él habrÃa sido el primero en sufrir la maldición. Y sin embargo murió de forma natural a los sesenta y tantos años de un cáncer linfático estando en Londres en 1934. Asà que para muchos el hecho de que Carter no haya muerto vÃctima de la maldición apenas cruzar la puerta es el mejor ejemplo de que la maldición no es real. Lo que pocos saben es que Carter tenÃa un secreto por ahÃ. Bueno, tenÃa muchos secretos. Era un hombre hermoso. muy callado, muy silencioso, pero lo que pocos saben es que generalmente Carter llevaba consigo un amuleto. SÃ, por supuesto que usted me dirá, ay señor,¿ de dónde sacó eso? Bueno, es algo que se rumora y que se decÃa y que el propio Carter alguna vez mostró. Un escarabajo. Un antiguo amuleto de escarabajo.
57:02 El protector. Asà es que Carter no era sujeto de la maldición. Estaba protegido por el antiguo escarabajo asà que bueno por supuesto algunos investigadores recientes sostienen que nada de esto es cierto y que en realidad las muertes que fueron ocurriendo eran perfectamente esperables porque eran personas de edades avanzadas porque estaban en un lugar peligroso por lo que usted quiera y mande la realidad es que de todas aquellas personas que estuvieron en la tumba solamente 8 murieron en un periodo de 10 años Sin embargo, lo interesante es cómo murieron y muchos de ellos y sus familiares sufrieron cosas horribles en un periodo de tiempo corto. Lo que lleva a pensar para algunos investigadores del fenómeno paranormal que la maldición de Tutankamón pudo haberle costado la vida a unas 30 personas en un corto periodo de tiempo. Más un montón de problemas, como por ejemplo, el capitán del avión que llevaba algunas cosas para una exposición y que tuvo que volver al Cairo porque no podÃa salir. El viento, las tormentas, los relámpagos impedÃan que el avión pudiera continuar con el viaje y tuvo que volver al aeropuerto en dos ocasiones, hasta que finalmente y después de pedir permiso, pudieron despegar y viajar. Y eso se cuenta que ha ocurrido en varias ocasiones cuando se han enviado colecciones para sus exposiciones en otros paÃses. Puede ser un mito, no lo dudo,
58:33 pero no serÃa el único. Hay dos o tres asuntos por ahà interesantes. El primero de ellos es la historia de Ramsés II. No sé si algún haberla oÃdo, pero cuando recuperaron la momia de Ramsés II, esta fue llevada al museo, colocada en un área especial en una vitrina de cristal, lejos de donde la gente lo viera. Solamente algunos expertos y algunos... dignatarios podÃan acercarse a verla era 1902 y en aquel momento ocurrió algo impensable de pronto la momia levantó el brazo y rompió el vidrio si asà como se lo estoy diciendo hay quienes aseguran que no llegó a romperlo pero que simplemente lo golpeó y provocó que los guardias y los visitantes que estaban en ese momento salieran corriendo y era el principio de un montón de problemas que llevaron a que la momia fuera tratada de una forma diferente se tomaron medidas por supuesto y y se colocó de forma adecuada y honrosa, de acuerdo con su estatus. Posteriormente tenemos el caso de la momia de la mala suerte. Tenemos por ahà un video de eso.
59:44 En realidad no es una momia, sino una cubierta funeraria de una sacerdotisa, una talla de madera preciosa, que ha ocasionado muchÃsimos problemas a donde va, porque fue sacada de su templo de forma inapropiada. Y ni qué decir de algunos otros casos, como el de la maldición de PetetÃ, En el caso de la maldición de Petetti es una estela funeraria que incluye una poderosa maldición que dice algo asÃ. Quien haga algo malo contra nosotros o destruye esta tumba será comido por cocodrilos, hipopótamos, leones, serpientes y escorpiones. Asà que queda claro que sà habÃa otras maldiciones y si de ahà nos vamos saltando a otros objetos malditos y a otras cosas similares, bueno...¿ Por qué no pensar que a este pobre faraón, que le fue todo mal en la vida, que tuvo una infancia interrumpida, una infancia además con muchos problemas de salud, con problemas por la consanguinidad, por una herencia indeseable, que su padre le dejó un estado desastroso en amistades y que finalmente hasta sus propios hijos mueren al nacer? que su vida está totalmente deshecha y que su muerte no fue tratada con propiedad. Su cuerpo fue enterrado en una tumba que no era para faraones, con un nombre que no era el suyo. Simplemente por cuestión polÃtica se le cambió. Tutankatón es el servidor de Atón.
1:01:08 Pero como su padre era adorador de Atón y habÃa ocasionado muchos problemas, cuando lo sepultaron le cambiaron el nombre a Tutankamón, el servidor de Amón. Y por consecuencia... Hasta el nombre le cambiaron, y todavÃa peor, cuando llegan los investigadores y descubren aquello, vamos, destrozan la momia, haciendo cosas horrorosas, vulgares, y aun cuando técnicamente el hallazgo y la clasificación de todo aquello fue adecuada y de manera cuidadosa, la realidad es que el trato a la momia no lo fue en lo absoluto. Asà que si usted me lo pregunta... Y desde mi punto de vista, si hubiera una razón para que aquella persona estuviera enojada, tenÃa muchas, y muchas para pensar en que en el más allá siguiera enojado.
1:01:56 No hay pruebas de ello, pueden ser simples conjeturas. Usted tendrá la mejor opinión. Y por supuesto, yo me despido agradeciendo a nuestra amiga Amira Mahmoud, quien desde Egipto nos ha hecho el enorme favor de compartirnos estos textos en árabe, en la lengua egipcia. Estos textos nos han sido enviados desde allá y lo agradecemos de todo corazón y le enviamos un fuerte abrazo. Y ya sabe usted. Música Música Música
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