La inquisición, una muñeca, un fraile y el diablo || Relatos del lado oscuro
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0:00 Inicia septiembre y en México, septiembre es el mes de la patria, porque se celebra la independencia de México. México fue una colonia española durante 300 años. Desde 1521 hasta 1821, México estuvo gobernado por un virrey español y bajo control de la corona española. Por ello es que, en celebración, cada 16 de septiembre, que se conmemora el inicio de la gesta de independencia, México hace una gran fiesta. Y con motivo de eso, en Relatos del Lado Oscuro vamos a platicar algunas historias muy mexicanas, como esta. Relatos del Lado Oscuro Fantasmas Seres extraños Sucesos inexplicables Perversidad humana Historias que otras mentes prefieren ignorar El Archivo General de la Nación en México es una especie de centro en donde se recupera y se recopila una cantidad impresionante de documentos históricos, datos, libros, textos, archivos, juicios.
1:31 Es una cantidad increÃble de información que año con año se va recopilando. Se pueden encontrar ahà desde escritos, actas, actas de independencia, cosas similares que nos dan una idea de lo que fue México durante todo este tiempo. Y dentro de todo ese enorme expediente de millones de documentos hay Una muñeca. SÃ, una muñeca. Esta muñeca. Esta bonita muñeca de trapo. ¿Simpática? Es una pequeña muñeca. Pero no es cualquier muñeca. Es una muñeca que tiene 250 años. Asà es que se ha conservado muy bien.¿ Y qué harÃa en el Archivo General de la Nación? Bueno, déjeme... seguir adelante México al ser conquistado evidentemente además de recibir un gobierno colonial dependiente de la corona española también recibió una religión la religión católica y junto con la iglesia católica llegarÃa en 1569 la inquisición la inquisición española en México el hecho es que se dieron a la tarea de juzgar etcétera hacer sus investigaciones Lo mismo de siempre. Claro que hay que ser hasta eso bastante equilibrados porque la Inquisición
3:04 Española en México no era como la pinta la leyenda negra. En realidad era muy limitada. Comencemos porque la Inquisición no podÃa juzgar a los naturales. Dentro de sus atribuciones les habÃa quedado prohibido juzgar a los naturales. Asà es que en realidad dedicaban su tiempo a Buscar personas de preferencia homosexual, que era un delito perseguido por la Inquisición. Buscar personas que profesaran y practicaran la fe judÃa en territorio de la Nueva España. Buscar personas que realizaran apostasÃa y cosas terribles. Y por supuesto, a juzgar los libros, las publicaciones, lo que se cantaba, lo que se bailaba, lo que se veÃa.
3:48 Todo esto estaba dentro del ámbito de la Inquisición Española en México. Por supuesto, fueron muchos años, desde 1569 hasta su desaparición total en 1820. Ya se da una idea del tiempo que estuvo vigente. Y claro, obviamente, durante todo ese periodo de tiempo hubo una enorme cantidad de documentos, porque si habÃa algo que le gustaba a la Inquisición en México era escribir minuciosamente cada cosa que ocurrÃa. Durante los juicios e investigaciones, y demás procedimientos inquisitoriales. Todo era meticulosamente registrado, anotado y archivado. Todos los documentos de los diferentes comisariados de la Inquisición, conforme terminaba el año o se cerraban los procesos, eran enviados al archivo de la Inquisición que se encontraba en la capital de la Nueva España. Miles de documentos, algunos de ellos muy interesantes, Otros eran simplemente actas, cuestiones de análisis, informes, los famosos Ãndices de los libros prohibidos, de los textos prohibidos, de las cosas que no se podÃan cantar, bailar ni nada de esto. Asà es que era un archivo enorme, pero cuando en 1820 desaparece la Inquisición, comienza a haber un problema con el archivo. Todo aquel enorme archivo de documentos se dispersa, porque además México entra
5:20 en los siguientes años en una espiral de violencia de diferentes orÃgenes, guerras, invasiones, persecuciones religiosas que no terminarÃan sino hasta bien entrado el siglo XX. El archivo como tal fue guardado desde particulares, familiares de algún religioso que recogÃa parte del archivo y lo guardaba y con el paso de los años una buena parte se perdió, resultó perdida, destruida, solo Dios sabe dónde puede estar. El hecho es que en el siglo XX, un historiador mexicano, Silvio Zavala, un tremendo historiador, uno de los grandes maestros mexicanos, entrega al Instituto Nacional de AntropologÃa e Historia un archivo enorme con documentos de la Inquisición. El archivo era abrumador. ContenÃa todo tipo de cosas que él habÃa ido recopilando a lo largo de los años en un trabajo asombroso. En uno de esos expedientes, está la muñeca en el expediente 22 volumen 1284 del fondo de la inquisición páginas 251 a 326 está la explicación de por qué hay ahà una muñequita de trapo y es que esta historia se remonta mucho tiempo atrás hay que irnos hasta 1782 agosto de 1782 en Oaxaca México un buen dÃa un joven fraile, un muchachito de unos 18, 19 años, de
6:57 nombre Francisco Javier Palacios, se presenta ante el comisario de la Inquisición, el comisario del Tribunal del Santo Oficio, en el cargo oficial, un tal Ramón Pérez, para denunciarse a sà mismo. Imagino que el buen comisario de la Inquisición se habrá quedado con los ojos muy abiertos esperando saber Si este muchacho estaba loco,¿ qué le ocurrÃa? Denunciarse ante la Inquisición no era un asunto tan fácil. Y mucho menos. Era algo que pasara asà como asÃ. Pero además, lo que este hombre aseguraba a este joven fraile, dominico del convento de Santo Domingo, monje corista, es que él habÃa hecho pacto con el demonio y habÃa cometido apostasÃa. 2.
7:46 Delitos falsos. que la Inquisición podÃa considerar tan graves como para quemarlo en la hoguera. Y este monje, al que se le describe como muy joven y de apariencia todavÃa como de niño, se presentaba para declarar en contra suya, en su propia contra, que habÃa cometido todas aquellas cosas horribles de las que darÃa cuenta un poco después. Se iniciaba asà el expediente. Y lo primero que se preguntaba es,¿ por qué hacÃa esto? Y este hombre declaraba que al sentirse cercano al término del pacto que habÃa celebrado con el mismÃsimo demonio, tenÃa miedo por la condenación eterna de su alma. Y por supuesto, se arrepentÃa de lo que habÃa hecho. Por ello acudÃa al santo tribunal para pedir ayuda.
8:46 Y por supuesto, que le liberaran de sus deberes como fraile y de los votos que habÃa comprometido a la iglesia, dado que al ser una apóstata ya no podÃa seguir perteneciendo a la misma. Resultaba increÃble, obviamente, un muchacho tan joven, monje corista, es decir, un tipo que habÃa estado en el seminario, ahà encerrado en el convento de Santo Domingo, que por cierto es una joya arquitectónica preciosa, que habÃa estado ahà encerrado, y se le pregunta cuál es la historia y aquel frailecito aquel jovencillo comienza a relatar lo que habÃa ocurrido y según su versión de los hechos que está consignada en aquel folio en el expediente 22 volumen 1284 él habÃa conocido alrededor de los 15 años a una mujer Josefa Sosa era una mujer que fácilmente le duplicaba la edad una mujer de unos 30 años, natural de Oaxaca, con la que habÃa entablado una relación amorosa. Se entiende que Fray Francisco Javier Palacios era huérfano o abandonado de madre, vivÃa con un tercero que no era su padre directo y por consiguiente al conocer a esta mujer se habrÃa identificado y sentido un instinto maternal. El hecho es que ese instinto maternal los lleva a convertirse en Siendo amantes,
10:20 esta mujer le insiste por sobre todas las cosas que tome los hábitos como monje del convento de Santo Domingo para que asà pudieran compartir una vida de ilicitud total. Usted se preguntará y cuál era la necesidad a decir de aquel joven fraile. La necesidad es que esta mujer era del demonio y necesitaba un fraile para seguir corrompiendo la propia iglesia por dramático que parezca este joven estaba declarando esto ante el comisario del tribunal del santo oficio el hecho es que de acuerdo a los datos anotados en aquello fray francisco javier tomarÃa los hábitos y se convertirÃa en dominico sin embargo muy pronto se harÃa notar que en primer lugar no era el más apto para tales fines no gustaba de esto Pero en segundo lugar, extrañaba la caricia, el calor, la cercanÃa con aquella mujer.
11:26 Y comenzó entonces a tener estos pensamientos de fuga, de querer escapar, de huir de esto. No se veÃa a sà mismo encerrado en un convento cantando laudes por el resto de su vida. Pero tampoco sabÃa cómo salir de ahÃ. Y cuando lo habla con ella, cuando le escribe pidiéndole, que le permita salirse del convento para seguir a su lado, aquella mujer le responde, según decÃa el fraile, que si se salÃa no la volverÃa a ver jamás, puesto que lo necesitaba ahÃ, en el convento. Asà es que este hombre desesperado, deseoso, lleno de ira, lleno de odio hacia la propia iglesia, comienza a tener pensamientos impuros, a tener pensamientos que lo llevan, a creer en el interior de su celda, en la soledad de la noche, que todo lo que dice la iglesia es falso. DeclararÃa que en esas noches de soledad, encerrado en la oscura celda, desde donde deseaba el mundo, comenzó a pensar que el cielo no existÃa, que el infierno no existÃa, que en realidad el alma solo cambia de cuerpo y que el de allá abajo es el que cumple y el de arriba no.
12:45 en estos pensamientos comenzó a llamar al mismÃsimo demonio. Una y otra vez, según narraba en su propio testimonio ante la Inquisición, era tal su deseo de salir de ahÃ, de estar con el mundo, de conocer, de poder tener contacto carnal. Era un problema esencialmente de lujuria. El hecho es que seguÃa pidiendo esto pero cada vez que podÃa lo hablaba con sus compañeros del convento diciéndoles no crean lo que les dicen no lo crean el alma cambia de cuerpo sólo cambia de cuerpo cuando alguien muere su alma pasa a otro cuerpo y el infierno no hay tal no hay manera de que alguien vaya al infierno y por consiguiente si no hay infierno y el alma sólo cambia de cuerpo tampoco hay un cielo y todo eso es falso Su actitud llegó a ser tan reprobada por sus compañeros que mereció varios castigos. Pero seguÃa pensando en esto. Sin embargo, su deseo de encontrarse con el de allá abajo no se cumplÃa. PasarÃan meses de amargura, de encierro, sin que se diera la ocasión de que se cumpliera su solicitud. Hasta aquel momento en el que, durante esa madrugada, mientras estaba en el ofertorio, el lugar de oración de los monjes, comenzarÃa a llamarlo, ofreciendo que a cambio de poder estar con Josefa, la mujer amada,
14:17 otorgarÃa al mismÃsimo demonio su obediencia, su sumisión, y claro, rechazarÃa al cielo y a las creencias religiosas. Unos dÃas después, el primero de agosto de 1780, Según su propia memoria, el portero del convento lo llamarÃa. TenÃa una visita. Al llegar a la porterÃa se encontrarÃa con un hombre joven de unos veintitantos años, elegante, con una capa negra, de rostro fino y ojos claros, al que no conocÃa. Esta persona apenas verle y pasar al convento le daba un fuerte abrazo mientras le decÃa al oÃdo, he venido a que cumplas lo que me prometiste. Sorprendido, Francisco retrocede unos pasos y pregunta,¿ Quién eres? Yo no te conozco, nunca te he visto.¿ A qué promesa te refieres? A lo que aquel hombre, quitándose el sombrero y sonriente, le mira fijamente mientras le dice, soy aquel a quien has llamado en tu celda y en el locutorio, al que has prometido obediencia y sumisión. Acto seguido, Francisco, sorprendido, por supuesto, pero contento por haber logrado su cometido, tal como lo declararÃa en el expediente, entendió que estaba hablando con el demonio
15:49 y que a partir de ese momento su pacto estaba en proceso. Se volverÃan a reunir al dÃa siguiente, a la hora señalada, las tres con quince de la tarde. Tras haber entrado en la habitación, Aquel hombre retira el sombrero, saluda cortesmente y entrega una especie de sobrecillo conteniendo un polvo. Se lo entrega. Acto seguido le explica, tomarás un puñado de esto, lo arrojarás sobre cualquier puerta y ésta se abrirá ante ti y podrás andar entre casas, entre puertas, salir y entrar sin que nadie se dé cuenta de que estás ahÃ. Asà podrás tener también a la mujer que desees, no importa que no te conozca. Déjale llegar unos pocos de estos polvos y aún sin conocerte será tuya, doblegará ante ti su voluntad. Francisco está encantado, aquello es formidable, pero hay un detalle. Por supuesto, el demonio después de entregarle este sobrecito con los polvos, le comenta, tienes que Pedirle a una de las mujeres que logres conquistar que te regale una muñeca. Deberás ser una muñeca especial porque esta muñeca me representará a mÃ. La tendrás en tu cuarto, escondida,
17:21 y solo a ella rendirás pleitesÃa. A partir de este momento eres mÃo y esa imagen, esa muñeca me representa a mÃ. Y ahora, escribe. Tras sacar una hoja de pergamino y entregarle una pluma, comienza a dictarle. Un pacto en donde reniega de su fe, en donde declara no creer en nada, en donde rechaza cualquier dejo de fe que hubiera habido en su mente, en donde insulta a la propia iglesia y en donde se compromete. A partir de ese momento, a no volver a pasar la forma, es decir, la hostia consagrada, sino a ultrajarla, pisarla y ofender al falso profeta. Y a partir de ese momento, reniega del nombre de cristiano que es su autor. le ha dado. Acto seguido y tras pincharse el dedo, firma con sangre el pacto, el cual es enrollado, guardado en la solapa del abrigo de aquel ilustre caballero que, acto seguido, da la vuelta y desaparece. Unos dÃas después, hace la prueba. Oh, sÃ, el demonio no volverÃa a visitarlo nunca. Pero teniendo en cuenta la orden recibida de conseguir una muñeca, lo primero que hace es citar a Josefa Sosa, la amante a la que le pide una muñeca hecha de propia mano. Gustosa, la mujer hace la muñeca que es colocada ahÃ. Y
18:53 a partir de ese momento, Fray Francisco Javier Palacios respetarÃa el pacto, ocultando la hostia cada vez que comulgaba, guardándola para después tirarla, pisotearla y mancillarla, hablando entre sus compañeros y de toda suerte, de herejÃas y de cosas terribles. Pero eso no es todo. Rindiendo tributo, pleitesÃa a la extraña muñeca que conservaba en su habitación, fugándose noche tras noche sin que nadie se diera cuenta, aunque también declararÃa el mismo que más de una vez lo vieron cuando regresaba. Recibió reprimendas, recibió castigos por hablar mal delante de sus amigos y comenzó a sentir miedo. no lo iban a dejar estos pensamientos, pero conseguirÃa lo que querÃa finalmente. Asà lo hizo. ¿Cumplió? Obtuvo las mujeres que deseaba. Narraba que, en cierta ocasión, simplemente no pudo alcanzar a la mujer que deseaba para echarle los polvillos encima. Asà es que viendo al niño que corrÃa detrás de ella, lo llamó para pedirle fuera tan gentil de traer unos pocos cabellos de su madre. Con lo cual, al rozarlos con el polvillo, la mujer fue suya. Estando frente al comisario, declararÃa sentirse arrepentido, atemorizado y deseoso de enmendar el camino, pidiendo se le permitiera dejar la orden a la que pertenecÃa, quitarse el hábito e iniciar una vida como hombre de bien, con
20:23 la ayuda de la Santa Iglesia. El hecho es que, ante semejantes declaraciones y habiendo traÃdo consigo la muñeca de un volumen de cartas importante que habÃa sostenido con diversas mujeres a las que, según su declaración, habÃa conseguido mediante aquellas artes mágicas y trayendo el sobre con algo de aquel polvillo. De hecho, aseguró en su testimonio que dado que no se habÃa terminado el polvillo, realmente no necesitó volver a llamar al demonio, pero estaba arrepentido y deseaba ayuda. Don Ramón Pérez, el comisario del Tribunal del Santo Oficio, se complica enormemente con aquello porque es un caso mayor.
21:06 Este es un caso para la hoguera. Por ello manda la información a la Inquisición, el centro en la capital. Los inquisidores, al leer el expediente también armado de don Ramón Pérez, deciden que resulta muy conspicuo, sÃ, Imagine usted a aquellos inquisidores flemáticos con sus ropas elegantes, sentados en el tribunal discutiendo y de pronto uno de ellos dice, oye, pero este es muy joven.¿ A qué hora tuvo tiempo de todo esto? Ve la edad, es muy corta.¿ En qué momento pudo hacer todo esto?¿ No les resulta extraño? Y por supuesto que a todas luces resulta extraño, por lo que se ordena al comisario en Oaxaca llevar a cabo más pesquisas e investigaciones. hacerlo a profundidad entrevistar testigos entrevistar a las partes hacer todo el procedimiento el comisario lo hace y lo primero que hace es hablar con el maestro de seminaristas el maestro de frailes en el convento de santo domingo quien efectivamente reconoce que el buen amigo francisco javier palacios era muy difÃcil de tratar un hombre con un carácter irascible con muy pocas aptitudes para el servicio servÃa muy bien como monje en el coro pero fuera de eso era un tipo muy difÃcil de tratar con muy mala conducta y al que habÃan sorprendido en algunas ocasiones regresando de sus correrÃas nocturnas a las que se escapaba. Después se entrevistó a algunos compañeros del
22:36 convento quienes reconocieron que efectivamente en más de una ocasión Francisco Javier Palacios les habÃa hablado de verdaderas herejÃas. como por ejemplo negar la existencia del infierno, el purgatorio, e insistir en que las almas pasan de un cuerpo a otro y que por lo tanto y en consecuencia no existe un cielo. Por supuesto, más de uno se persinó un par de veces ante semejantes declaraciones, pero acreditaba en lo que habÃa dicho Fray. Después llegó el turno del portero, el hombre que abrÃa la puerta del convento y quien reconoció que las visitas regulares del fraile no eran otras que las de« su padre» y de algún otro fraile que venÃa a visitarles, salvo por una visita. La visita de un hombre vestido de negro que habÃa ocurrido algún tiempo atrás. No tenÃa noción del tiempo exacto, pero la visita de aquel extraño hombre de negro de apariencia juvenil y elegante, al que describirÃa como un hombre relativamente joven, de ojos claros, y que probablemente o era visco o era tuerto. Esa fue la descripción. En cuanto a la pregunta de si alguna vez habÃa dejado la puerta abierta para que pudiera salir, Fray Francisco Javier, el portero declaró jamás haber hecho semejante cosa y no tener, ojo, una buena relación con el joven fraile, a quien consideraba una persona grosera. Hasta este punto, el comisario iba encontrando diferentes
24:09 cosas que tenÃan sentido. llegó el momento de entrevistar al propio Francisco Javier, a quien tenÃa que preguntarle por las mujeres a las que hacÃa alusión. La primera de ellas era Josefa Sosa. Josefa Sosa efectivamente era una mujer de unos 30 años, tenÃa una hija grande, una hija por lo menos de unos 16 años y conoció al fraile en un paseo por el parque mientras el fraile volaba una cometa. A decir de la mujer, la relación con este monje habÃa sido del todo lÃcita y dentro de lo estipulado por la decencia, la moral y la iglesia, asegurando que, sabiendo que el fraile habÃa jugado con esta cometa, este papalote le habÃa enviado una carta preguntándole si él era el que habÃa hecho eso, respondiéndole el fraile cortésmente que no, pero que desearÃa tener una muñeca con la cual pudiera jugar.
25:08 La respuesta de doña Josefa Sosa era por demás torpe, una muñeca para que jugara un fraile era algo increÃble, pero aseguró que no tenÃa ningún contacto con el joven y que jamás le habÃa pedido ni que entrara al convento ni que saliera de este o no saliera, asegurando que hasta ahà llegaba la historia. Después, Fray Francisco Javier declararÃa conocer al menos a otras tres mujeres con las que habÃa tenido contacto. Estas eran MarÃa Josefa Rivera, Bárbara Canseco y MarÃa Antonia Larcón. Durante las pesquisas del comisario resultó que MarÃa Josefa Rivera era una mujer que habÃa permanecido en claustro toda su vida y que únicamente salÃa con el cuidado de su hermana mayor que le acompañaba y generalmente casada. era a la iglesia y de regreso.
26:03 Asà es que, a decir del comisario, esto no era posible que hubiera sido seducida por el endemoniado fraile, salvo por un detalle. La iglesia a la que iba, MarÃa Josefa Rivera, era el convento de Santo Domingo, el mismo donde Francisco Javier era monje. Después llegó el turno de Bárbara Canseco, mujer que, por cierto, aseguró ser casada y tener dos hijos, una niña de unos pocos meses de nacida y un varoncito de tres años o cuatro. Resultaba entonces ilógico pensar que fuera cierto lo que decÃa el fraile endemoniado, ya que él aseguraba que el hijo de aquella mujer era un poco más grandecillo, de unos ocho años.
26:49 No se tomó en cuenta que la mujer era afecta a ir cada domingo a misa a la iglesia de Santo Domingo. Y que si bien insistió en que vivÃa en santidad en su hogar y no salir salvo para ir a misa, sà pudo reconocer que conocÃa a Fray Francisco Javier, sin poder explicar plenamente el por qué. Después llegó el turno de MarÃa Antonia Larcón. El comisario no pudo encontrar a ninguna persona con esos datos, salvo a una mujer, que estaba a decir del comisario, loca. Esos son los términos que utilizó al redactar el expediente. Una mujer que estaba loca, fuera de sÃ, y por lo tanto quedaba descargada de la declaración, con lo que se acreditaba que eran mentiras, lo que estaba diciendo el fraile.
27:41 Lo que resultaba particularmente intrigante, porque en ninguno de los casos se habÃa pensado sobre lo que el monje habÃa dicho, que las mujeres habÃan acudido aún sin que fuera su voluntad. Y tampoco se tomó en cuenta que MarÃa Antonieta o MarÃa Antonia Alarcón habÃa perdido la razón totalmente poco tiempo atrás. Posteriormente, el resto de las autoridades del propio convento reconocerÃan haber sorprendido a Francisco Javier en sus regresos después de sus tropelÃas nocturnas, con lo cual se acreditaba que no era cierto que los polvillos sirvieran, puesto que lo habÃan descubierto.
28:26 El portero mismo, bajo presión, fue acusado de que dejaba la puerta abierta y a pesar de haberlo negado, terminarÃa notándose que era culpa del portero que Francisco Javier pudiera salir cada noche e irse de parranda. Es extraño, pero dentro de una inquisición como la que conocemos con toda la leyenda negra que hay detrás, estos inquisidores se veÃan muy endebles, confiando en testimonios como el de José Fasosa, que decÃa que le habÃa regalado la muñeca para que tuviera con qué jugar. Es extraño, pero bueno, el expediente fue enviado. El 11 de noviembre de 1784, casi dos años después de que se habÃa presentado a autodenunciarse, el santo oficio en la Ciudad de México, en aquel entonces capital de la Nueva España, ordenó el traslado de Francisco Javier para su interrogatorio. en los tribunales centrales del santo oficio, la casa de la Inquisición. Por supuesto, aún el más valiente tiembla ante semejante situación. Y si bien Francisco Javier, mientras estuvo en Oaxaca, aseguraba que todo era cierto y que pedÃa ayuda porque en cualquier momento el demonio vendrÃa por él, estando en la Ciudad de México, aceptó que todo eran inventos suyos con la única idea de poder escapar de aquel convento y que la muñeca habÃa sido un regalo que le habÃa dado José Fasosa, más no una muñeca diabólica.
29:59 Todo lo que dijo aseguró eran mentiras. Al ser interrogado nuevamente, hasta aquel entonces, ya bien entrado enero de 1785, asegurarÃa que todo era falso salvo las declaraciones de lo que habÃa dicho a sus compañeros, por lo cual se le considerarÃa ser mentira. Es decir, haber proferido blasfemias a sus amigos y haber mentido ante el tribunal del santo oficio, asegurando que todo esto era por la ira y el deseo de salir del convento y poder estar con la mujer amada. Posterior a esto, fue recluido en el convento de Santo Domingo, en la actual ciudad de México, en donde serÃa nuevamente descubierto tratando de escapar. Y ahà viene uno de los casos más extraños, porque se le habÃa permitido estar libre dentro del convento siempre y cuando no saliera a las calles.
30:58 Pero una noche, uno de los frailes, de hecho, escuchó lamentos extraños. Sonidos extraños, ajenos a lo ordinario de aquel convento. Al acercarse a la celda de Fray Francisco, Javier lo encontró bajo la cama, sin el hábito, semidesnudo, llorando. La puerta que daba al exterior estaba abierta. Cuando le preguntaron cómo es que habÃa ocurrido esto, cuando lo hizo, El maestro de novicios, que era Antonio GarcÃa, cuando lo encuentra le pregunta¿ Qué es esto?¿ Cómo abriste esa puerta? Ãl responde, con un clavo la he abierto. No encontraron el clavo.
31:48 Y tampoco era fácil abrir una puerta que era de clausura en un convento en pleno siglo XVIII. Asà que bueno, se le envió. bajo sospecha de que en realidad algo ocurrÃa, realmente se le envió castigado, preso a la cárcel de la propia Inquisición. Lo último que se tiene noticias es que estuvo ahà condenado, fue encerrado y aun cuando pedÃa perdón y aun cuando pedÃa que se le permitiera salir, siguió adelante su proceso y se emitió una sentencia. El 30 de junio de 1785, Unos tres años después de haberse presentado y denunciado a sà mismo, el veredicto del santo oficio habÃa condenado a Francisco Javier Palacios a reclusión en las cárceles secretas de la Inquisición por el pecado de apostasÃa.
32:46 En cuanto a Josefa Sosa, la mujer relacionada con este hombre, no se sabe exactamente cuál haya sido su destino. Es más, del propio Francisco Javier no se sabe qué fue lo que ocurrió con él. El archivo se interrumpe ahà y únicamente se da fe de las cartas y de la muñeca. Pero se incluyen algunas anotaciones de los inquisidores que resultan por demás interesantes. Algunas de ellas son las propias cartas, las emotivas y románticas cartas que sostenÃa este jovencito con una mujer de más de 30, en donde se hablaban con toda suerte de palabras románticas, en donde se decÃan palabras como negrito, negrita, mi vida, mi cielo y situaciones similares.
33:28 Y además, se descubrió otra cosa. La propia hija de José Fasosa sostenÃa correspondencia romántica con un amigo y compañero de convento del propio Francisco Javier, quienes en ocasiones, aún en la misma carta, por un lado escribÃa uno y por el lado contrario escribÃa el otro y después mandaban la carta. Es decir, que tenÃan un romance con madre e hija. La muñeca. Se descubrió que efectivamente habÃa sido confeccionada por la propia mano de José Fasosa y habÃa sido enviada como un regalo especial, con una pequeña anotación muy extraña. La anotación decÃa, Te mando con lo que has de jugar, aunque yo no quisiera que jugaras con ella, sino conmigo, cielo de mi vida. Evidentemente, el inquisidor que leyó todas estas cartas, consideró que la muñeca no era otra cosa que un juguete de carácter erótico y no demonÃaco.
34:28 Aún asÃ, la muñeca fue guardada como parte del proceso inquisitorial junto con el pequeño sobre que tenÃa polvillos y del cual no se tiene noticias. Asà es que esta historia nos revela un caso de una muñeca demonÃaca. Si es que usted lo quiere ver asÃ. Por supuesto que durante años quienes han estado en custodia del archivo y quienes periódicamente revisan y ordenan aquello aseguran que no es muy grato estar ahà pasada la tarde cuando empieza a oscurecer porque... Tal parece que la muñeca sigue extrañando a su fraile y en ocasiones se oyen ruidillos, golpes, pataleos y movimientos. ¿Casualidad?¿ Quién sabe? Pero las cartas, las famosas cartas, además de todo, revelan cosas de lo más interesantes. La forma en la que se saludaban, la forma en la que se despedÃan y cosas que hoy en dÃa se siguen usando pero de formas diferentes. En aquel entonces no se decÃa te quiero mucho Y se ponÃa TQM. A decir del propio historiador, en aquel entonces lo que se hacÃa era escribir LTBS. La tierna mano besó solemnemente. Eran las siglas que se ponÃan de despedida. LTBS. Asà es que Locursi, hasta en los propios expedientes de la Inquisición, quedó registrado. En fin, para muchos esta es una historia jocosa.
35:57 Para otros, quienes han investigado más a fondo temas de infestación demonÃaca y cosas similares, esta historia guarda muchos misterios. La propia Inquisición prefirió conservar a este hombre encerrado en sus cárceles secretas. No lo quemó. No lo mandó a la hoguera. Aun cuando él habÃa reconocido todo aquello, por alguna razón, prefirieron decir que todo era falso y que era producto de una mente lujuriosa. Aún y cuando mucho de la información que fue revelada durante la investigación dejaba fuertes dudas.¿ A usted qué piensa? Y ahora, si me lo permite, vamos a mandar felicitaciones y saludos. Y es que hoy estamos felicitando a una amiga del canal muy apreciada, Ro Ferrero. Ro Ferrero cumplió años el lunes, pero supusimos que estarÃa en una pachanga con gorritos, pasteles, velas y todo aquello, asà es que mejor la felicitamos hoy. Y es que además, la felicitación viene de parte de los amigos del auditorio. Teresa Honda, nuestra seguidora y amiga que está en el sol naciente en Japón, manda felicitar a Ro Ferrero y un montón de personas más también. Asà es que le mandamos un fuerte abrazo a Ro Ferrero.
37:21 Gracias por acompañarnos siempre en el canal. Una felicitación, larga vida, mucha felicidad. Y bueno, Patricia y su esposo felicitan a su amigo Andrés, quien es una gran persona que ayuda mucho a las personas. Ãl cumplió años el 30 de agosto y le están muy agradecidos. Juanjo Cedres felicita a Cristina que están en Uruguay. Cumplió años el 29 de agosto, asà es que le estamos mandando un gran abrazo a Cristina de parte de Juanjo Cedres. Al Maja felicita a Silvia y a Jack. Son unos amigos suyos que están poniendo un negocio. Asà es que les deseamos viento en popa, mar favorable, mar favorable y que todo sea para bien.
38:03 Felicidades por arriesgarse y adentrarse en este negocio. Para Adrián Beltrán, él cumplió el 30 de agosto y su hermano Sikem le está mandando un abrazo. Felicidades Adrián. Rosanina Velázquez Carra felicita a Isaac Zamora y también por supuesto felicitamos a Rosy Daniel. Rosy Daniel estaba con nosotros desde que estábamos en el radio hace muchos años, cuando era seguramente una niña, porque ahora cumple años y la estamos felicitando. Cumplió el 31 de agosto, es decir, ayer. Un fuerte abrazo, Rosy. Gracias por seguirnos acompañando tantos años después. Y claro, para Yolanda MartÃnez, que está en Big Bear Lake en California. Para Ima González, que cumplió también el 31 de agosto. Para Norma DÃaz, que cumplió años un poquito atrás. Bueno, una felicitación enorme, Norma.
38:51 Ella también es seguidora del canal, siempre está ahà con nosotros. Para Dulce Aimé. Dulce Aimé cumple 7 años de parte de su mamá, Cintia Aiza. Arturo GarcÃa, que también cumplió años el 31 de agosto. Y Rosario Ornelas, que está cumpliendo años ahorita. Felicidades, un abrazo. Adriana Naranjo, de parte de Graciela de Los Ãngeles. Muchas gracias a todos ustedes por sus felicitaciones. Un abrazo a todos y muchos saludos para Rudy Alonso, que está en Suiza, para Rubén y Gina, que están en Escobedo, Nuevo León, para Mila Sánchez y sus hijos Javier y Germán, Giovanni Bernaldes, para Georgina y su mamá Celia, que están en El Salvador, Daniel Márquez, Susana, Jimena y Gabriela. Un abrazo a todos. MarÃa Flor nos escucha trabajando en su máquina de coser. Qué bonito. Muchas gracias por acompañarnos y por permitirnos estar con usted mientras trabaja. Se lo agradecemos mucho.
39:49 Y bueno, vamos a agradecer enormemente a Mónica RamÃrez, Patrick Rosas, Mario Gámez, Jessica Arralda, Arnulfo González, Marcelo Ãlvarez y a Estela MartÃnez. A todos ellos les agradecemos por su apoyo. Ellos nos hacen donativos a través de los videos. No están en el programa mientras se transmite en el chat, sino que posteriormente nos han hecho el favor de donarnos para ayudar a sostener el canal. Se los agradecemos enormemente. Valoramos mucho esa ayuda para seguir adelante con este proyecto. Y claro, estamos en deuda con ustedes. Y claro que también nos queda otra felicitación para Rosy Hernández, que cumplió años el 30 de agosto. Muchas gracias. MarÃa Isabel Venegas, que felicita a Diego Pérez. Ãl cumple años, hoy cumple 14 años, asà es que felicitado está. Muchas gracias a todos, muy buenas noches y que descansen en paz. Gracias por ver el video. Gracias por ver el video.
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