Aug. 24, 2026

Fantasmas en casonas || Relatos del lado oscuro

Fantasmas en casonas || Relatos del lado oscuro
Fantasmas en casonas || Relatos del lado oscuro
Relatos del lado oscuro
Fantasmas en casonas || Relatos del lado oscuro

Cuando se habla de espantos, muertos que se aparecen, fallecidos que no se marchan, no hay otro sitio que nos remita más fuertemente que las casonas antiguas y abandonadas, no solo es una leyenda, también hay razones para que esto ocurra.

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#relatos de misterio #relatos de terror #historias de miedo #asesinos #terror parapsicológio #joseramoncantalapiedra

0:00 Obviamente cuando se habla de fenómenos paranormales... Se imagina uno... Viejas casonas... Viejos castillos... Cementerios repletos de fantasmas... Pulgando por todas partes... Etcétera, etcétera... Ya hemos hablado mucho de este tipo de cosas... En donde explicábamos que no necesariamente... Los lugares tradicionales en los que se cree... Y que pueda haber más actividad paranormal... Son realmente aquellos en los que hay esa actividad... Pero de hecho... Tiene que haber también la suma de historias, la suma de emociones, de recuerdos, de cosas que se han ido quedando ahí atrapadas. Evidentemente tienen que dejar algo y tienen que dejar ahí una marca.

0:45 Que puede ser simplemente un residual, una marca residual, algo que se repite, que no tiene ningún sentido de ubicación, de realidad, de tiempo y que se repite sin ningún sentido. en momentos específicos o a veces de manera aleatoria. Otros casos tienen mucho que ver con una realidad consciente. No es lo mismo ver una sombra que pasa detrás de una ventana a escuchar una voz que nos llama, específicamente a nosotros, a escuchar una voz que nos dice un mensaje que puede ser corroborable. Hay una enorme diferencia en esto. Cada uno de estos fenómenos tiene una casuística diferente. Cada uno de ellos representa una situación muy distinta. Terrible, por cierto.

1:32 No solamente porque nos dé miedo. Creo yo que el miedo que nos provoca un fenómeno paranormal, lo inusual, el hecho de que se rompa nuestra barrera de la realidad, nuestro concepto de la realidad, todo esto no es tan terrible como el hecho de que alguien no pueda seguir su camino. Normalmente nos imaginamos que es un monstruo. Relatos del lado oscuro. Historias que otras mentes prefieren ignorar. Si ahora mismo le pasara que estando usted en casa viera pasar una sombra a su lado, justo atrás de usted.

2:12 No sé si está usted sentado en una mesa, si estará ya recostado en la cama. Y de pronto viera esta figura Una figura encapuchada a pasar detrás de usted probablemente brincaría del suelo hasta el techo y sentiría un ataque de nervios.¿ Por qué?¿ Se imagina usted que se lo va a comer, que le va a hacer algún daño, que lo va a lastimar?¿ O le da miedo no estar seguro de que sea eso algo real? No sé por qué provoca ese miedo tan terrible. Pero más terrible es que aquella persona esté ahí. que se haya roto su destino, su posibilidad de seguir adelante en el proceso natural, que es la vida, la muerte y lo que venga. Lo terrible de todo esto es que está ahí, cuando no debería de estar, cuando debería de estar en un sitio mucho mejor. El resultado de, quizá, la avaricia, resultado quizá del miedo, del odio, del rencor, todo eso pudo haberlo tenido ahí, atrapado literalmente.¿ Cuánto tiempo va a estar? No lo sé.¿ Por qué no ha podido seguir su camino?

3:25 Es una buena pregunta. Ahora, hay gente que de plano no tiene forma de quedarse. Pero esas son historias que vamos a ir platicando poco a poco. No todo el mundo se queda. Hay aquellos que, aparentemente, apenas terminar sus días y abandonar el cuerpo, son llevados inmediatamente a donde sea que se los llevan. para bien, aunque también hay quienes piensan que es para mal, o sea que hay las dos vertientes. Esto finalmente es bien interesante. Y esas casonas viejas y esos lugares históricos tienen mucho que ver con estas temáticas, porque ahí es donde se han tejido a lo largo de los años historias que han dado pauta para la investigación paranormal. La gente ha querido saber La gente ha investigado, las personas que se han dedicado su tiempo a investigar han tenido algún momento en el cual tuvieron contacto con esto y obviamente les ha despertado una curiosidad. A partir de esta curiosidad comienzan a investigar.¿ Pero qué es lo que se puede encontrar ahí dentro?

4:35 Toda la gama posible. Lugares en los que hay historias paranormales de muchos estilos. Mire, hay un lugar, yo no lo conozco en persona, no he estado ahí, Está en Durango. Este sitio ha sido a lo largo de muchos años escenario de numerosos fenómenos paranormales. Hay un artículo muy interesante al respecto. El lugar fue todo tipo de cosas. Entre otros, bueno, fue una enorme hacienda que en algún tiempo fue productora tanto de ganado, leche, vamos, había de todo ahí.

5:17 son lugares que en su tiempo fueron grandes paisajes, que tuvieron todo lo que usted se puede imaginar, dinero, fortuna, todo aquello. Hoy en día son restos de aquel esplendor, pero en su tiempo este sitio debe de haber tenido unos 300 o 400 obreros, es decir, empleados, que trabajaban ahí dentro y que compraban dentro y que se casaban ahí dentro, y tenían hijos ahí dentro, y se morían ahí mismo. ¿Sí? Porque, de hecho, ahí mismo había un campo santo.

6:01 Muy cerquita. Eso es algo muy interesante. En este sitio, en Guatimapé, como se le conoce, la gente vivía, moría, Todo lo que tenía que pasar en la vida de una persona estaba ahí. Pasaron los años y si bien aquello dejó de ser el esplendor maravilloso, seguía teniendo una producción importante. La ex hacienda, bueno, hoy en día ex hacienda, la hacienda de Guatimapé, San Miguel del Guatimapé, en su tiempo, siglo XVII, cuando se funda, cuando se crea aquello, se encontraba apartada completamente... cerca de la Sierra Madre Occidental... aislada por un lado por la Laguna de Santiago... por otro lado aislada por la cordillera...

6:57 después más allá... el Valle de Cacaria y Guatimapé... estupenda vista, impresionante por donde lo quiera... fue construida... paulatinamente resistió ataques... Sí, resistió ataques, obviamente. Hubo ataques durante la época de la independencia, hubo ataques de todo tipo. La hacienda estaba en medio de la nada. Altos muros, robustos, tremendamente fuerte la construcción. Impresionante. Pero, además de esto, la hacienda, como tal, tenía su propio ejército, ¿sí?, tenía su propia fuerza de seguridad. De tal manera que, en un principio, la fuerza de seguridad servía para apartar a los bandoleros, pero también servía para otra cosa, para deshacerse de la gente no deseada. Si un empleado se rebelaba, pues qué mal, le tocaría perder la vida. Si alguien se ponía muy salsa con alguna cosa, si alguien robaba, La justicia la tenían ellos mismos. Así de sencillo. No había mucho para donde hacerse. Guatimapé, entre otras cosas, podía ser un lugar esplendoroso con su propia iglesia, a la antigua.

8:32 Con aquella forma peculiar en donde había esta zona que era exclusivamente para los asentados, para la gente del dinero, estaba esta otra iglesia. Que era para la gente... Que trabajaba administrativos y todo esto... Y luego afuera... La arcada para los... Trabajadores... De más bajo rango... Guapimapé... Vaya, entre otras cosas... Tenía ese... Extraño... Muro... Presa... Que tenía que ver con esta laguna preciosa a un lado... El sitio... Además... Era un sitio de paso. La gente que iba hacia algún lado tenía que cruzar por ahí, por varias razones.

9:18 Si te adentras en el desierto, te pierdes. Si te adentras en la montaña, es posible que te pierdas. Entonces, antes de eso, cruzaban por Guatimapé y esperaban a que se formaran caravanas, grupos de gente que iba hacia alguna parte y se iban juntos. La guerra de independencia pegó en aquella zona. Muchas haciendas fueron quemadas porque estaban en manos de gente extranjera, entonces se arma aquello. Después, también hubo ataques durante los periodos post-independencia. Dependiendo de quién estuviera en el gobierno y en aquellas regiones que eran muy propias de caudillos, había quienes venían, quienes iban, pedían, daban.

10:03 La hacienda está llena de rastrojos de aquello, las gruesas paredes enormes. Si se quita un poco del estuco, se pueden encontrar los agujeros de bala. Sí, pero no todos son de ataques. Algunos agujeros de bala que están en la parte de afuera corresponden más bien a ejecuciones. Como ya le decía, en aquella parte, en donde se encontraba esta zona, había guardias de seguridad. Llamémosle privados, pero en realidad eran pequeños ejércitos. Y aunque la iglesia fuera jesuita y los jesuitas fueran gente muy entregada con la comunidad, la realidad, La realidad es que ahí había balazos y toda clase de cosas. La gran hacienda fue pasando de mano.

10:55 Y fueron también repartiéndose las tierras conforme iba haciendo aquello. Se fue dividiendo. Cuando llega Nepomuceno Flores, vuelve a sumar toda la tierra. Y el que no quisiera, pues ya sabe usted a dónde fue a parar. Cuando ya pasa todo este periodo de tiempo durante la guerra de la revolución, la revolución mexicana también fue escenario de momentos muy difíciles. Pero quizá el momento más duro contra Guatimapé fue durante la reforma agraria. Después de la revolución, que aquello había causado muchos problemas, Guatimapé había perdido parte de sus tierras, tenía pérdida de gente que se había ido a la bola, y bien en 1930, el reparto agrario. Y entonces la hacienda se parte en varios ejidos y la tierra se reparte.

11:54 Y entonces aquello se va quedando solo. La vieja hacienda con una pequeña fracción de tierra, la parroquia, la casa grande, todo el montón de bodegas, todo eso, se va quedando sola completamente. Pero no sin historias. No, nada de esto. A lo largo de los años. Se ha hablado de tantas apariciones ahí... Eso tiene mucho que ver... Con lo que se vivió ahí dentro... Con todos esos difuntos... Con todas esas muertes... Los balazos... Todos esos detalles que se van tejiendo... Ahora... También... El hecho de que muchas personas...

12:35 Murieron ahí dentro... Dentro de la hacienda... Tanto los propios trabajadores... Como los dueños... Y van muriendo ahí. Quizá por eso es que hay tantas historias.¿ Qué cosas se pueden ver ahí dentro? Miren, oficialmente nada. A nadie le gusta que se sepan esas historias. Pero, en realidad, durante años, ahí dentro, se han contado historias muy interesantes. En Guatimapé, por ejemplo, Una de las clásicas historias que se contaban en los años cuarentas, dentro de los paredones todavía, dentro de aquellas construcciones, se contaba, por ejemplo, la zona donde se veía al indio.

13:29 Así se le conoce, es un poco grosero y despectivo el término, pero se le conoce como la donde se veía al indio. Esto ocurría en ciertos momentos y era, por cierto, bastante insistente. La imagen del indio aparecía como salida de una pared. Generalmente ocurría al atardecer. No era en la madrugada ni nada similar. Simplemente al atardecer. Y de pronto la gente veía a alguien que salía como de atrás de algo, como si estuviera saliendo de una puerta o por ahí. Y camina atrás. Se le ve cabizbajo.

14:10 Es una persona baja, medio jorobada. El movimiento es lento y se le ha identificado con una persona de origen indígena por la manera de caminar. La presencia suele ser, los que la vieron, muy persistente porque solía apegarse a alguien. Ir atrás, ir atrás, ir atrás. La persona obviamente se da cuenta que algo está muy raro. No se ve como tal como una imagen sólida. Es una imagen similar a... a una especie de papel arrugado, como si fuera una imagen de papel periódico o algo parecido, que va detrás. La imagen no es del todo visible, no es tan natural, pero sí se alcanza a ver, y la gente que llegó a verlos se espantaba mucho, porque la imagen seguía a las personas. Entonces no faltaba que durante un día cualquiera, de pronto, alguien comenzara a gritar aves marías y comenzara a rezar frenéticamente. porque obviamente nadie se acostumbra a ver ese tipo de cosas. El hecho es que, bueno, todo esto se sumaba con otras historias. Ya desde el siglo XIX, a mediados del siglo XIX, se contaba que dentro de la casa grande de Otimapé solía verse a una imagen muy rara que parecía ser un hombre mayor, de mucho peso,

15:42 y que, entre otras cosas, caminaba de una habitación a otra, pero no siempre igual. Una peculiaridad de esta imagen y lo que nos hacía pensar, o por lo menos nos hace pensar que no es un residual, es que esta imagen aparecía una vez en un lado, otra vez en otro lado, y así sucesivamente. El hecho es que, en ocasiones, solía molestar a las personas, dando empujones, molestando, inclusive dando golpes en espalda a manera de zape como muy fuerte. Esto se reportaba a mediados del siglo XIX. Se cuenta que en aquel sitio se hizo un esfuerzo por traer a un cura de una comunidad vecina porque el jesuita que estaba ahí no quería hacer nada. Fueron a una comunidad vecina que es la hacienda de Santiago, trajeron al cura de allá para que bendijera la casa porque aquello se había vuelto insufrible. La imagen era alta. grande y le conocían como el español. En realidad vaya usted a saber qué era. El lugar todavía tenía otras sorpresas. Hacia mediados de los años cuarentas comenzó a difundirse el rumor entre la gente. Ya para ese momento Guatimapé era nada más la casa grande, la iglesia, unas trojas que estaban atrás y el resto, bueno, se había dividido la tierra en zonas ejidales y todo aquello. Entonces, bueno, la casa seguía ocupada, pero Ya realmente no había gran cosa de tierra ni gran cosa de actividad económica. El hecho es que,

17:15 conforme la gente que estaba ahí siguió ocupando la propiedad, vivían momentos muy raros porque, de pronto, se escuchaba un griterío como si alguien viniera, como si fuera una especie de enfrentamiento de soldados. Pero no había nadie. Ahí no había nadie. Obviamente quienes escuchaban esto se sorprendían y se ponían a rezar. Según se cuenta, un hombre ya mayor que vivía ahí mismo reconoció aquellos sonidos. Guatimapé había sido asediada en una ocasión, en 1914. Había habido un tiroteo durísimo y varios de los guardias que trabajaban en aquellos años para la hacienda habían muerto ahí mismo. Y Habían quedado tendidos porque, durante el tiroteo, por el miedo de que regresaran y se volviera a armar la balacera, mucha gente se había ido y los cuerpos se quedaron ahí tirados, afuera de la casa grande. Cuando ya finalmente pasan los momentos duros, entonces, aquellos cuerpos fueron llevados a la parte de atrás, a un pequeño panteón viejo que está ahí, y enterrados.¿ Quiénes eran esos hombres?¿ Quién sabe? Si alguien había sabido sus nombres, pues ahora ya nadie le importaba en realidad, porque tampoco había quien los reconociera. Eran un

18:46 montón de esqueletos o, en el mejor de los casos, un montón de cadáveres en descomposición. El detalle es que, bueno, fueron arrojados ahí. Pero durante algunos años se volvió a escuchar aquel peculiar sonido que era similar. a que se estuviera repitiendo la batalla. Así que el sitio tenía toda suerte de cosas raras. Pero quizá la aparición más rara era la de la capilla. Sí, la capilla. Durante algún tiempo se relató que se veía salir a un fraile de la capilla, caminar en dirección hacia la casa grande y entrar. Obviamente hubo quienes curiosos quisieron saber qué era aquello.¿ Y por qué el cura salía de la iglesia para irse a meter a la casa grande? Se cuenta que en algún momento alguien se dio a la tarea de seguir.

19:51 y lo vio. Vio cómo salía aquel cura de la iglesia, se daba la vuelta por afuera de la casa grande y entraba. Lo va siguiendo, lo va siguiendo y cuando llegan a la puerta el cura entra, pero no había abierto la puerta a nadie. La puerta seguía cerrada a cal y canto. La siguiente ocasión alguien más vuelve a hacer lo mismo y se percata que tampoco se abre la puerta de la capilla. Por lo tanto nadie había salido y entonces alguien recuerda de esa gente que vive ahí que durante algunos años, tiempo atrás, se habían corrido rumores acerca de amoríos que había tenido una cura que estaba en esa capilla con una dama de las que trabajaba dentro de la casa grande. Y que, algún día, en medio de un lance amoroso, el cura había muerto.

20:45 Era un hombre ya mayor, se comprende que estaría enfermo, pero que quería todavía algo de locura pasional, y se contaba que había terminado sus días ahí. Obviamente, como aquello había sido algo bastante incorrecto y algo bastante inapropiado, el cura fue llevado a su cama y se fingió que había muerto de manera natural. Se hicieron los funerales, la mujer fue enviada inmediatamente fuera de Guatimapé y el cura fue enviado a una fosa en la parte de atrás en donde todo el mundo iba a parar. Durante años se vio aquello. El cura aparentemente no quería irse sin una última probadita de aquello que tanto le había gustado en vida. Por lo menos así pareciera. Pero obviamente todas estas historias que se fueron tejiendo a lo largo de trescientos años... Han dejado una huella. Los residuales que hay ahí, por ejemplo, son los sonidos. Mire, el sonido no se guarda en las paredes.

21:46 De lo contrario, cualquier casa sería una verdadera orquesta y en la noche nadie dormiría. Aquello de que algunos tabiques guardan el sonido no es exactamente así. Lo que se escucha son sonidos paranormales. No están ocurriendo, no están almacenados en ninguna parte. Normalmente lo que se podría pensar es que un sonido que se queda ahí es un tronido producto de la cambio de temperatura y lo que usted quiera, pero en este punto el tema es que se escuchan ciertos sonidos. Voces, gente que habla, esos son sonidos residuales. No hay ninguna interacción, no hay ningún intento de contacto, no hay nada más. Sin embargo, también había otros que tenían una intención, como la del indio que caminaba detrás, la del cura. tenía más bien la idea o por lo menos daba la idea de estar repitiendo una faena salía de la capilla iba para allá y entraba repetía la misma situación todos estos fenómenos fueron pasando poco a poco Y hoy en día, bueno, aún se cuentan cosas raras de la zona. Todavía hay quien asegura que en las noches se llegan a escuchar sonidos, que se llega a ver una sombra que se desliza. Pero muchos de estos fenómenos quizá, con el cambio de una sola persona, se van yendo. Así es. Algunas veces aquello que les ha tenido ahí atados, como por ejemplo, un pariente, un amigo, un ser querido, cuando se va, la presencia pierde ya

23:16 el interés y también tiende a irse a descansar. Aunque también ocurre un fenómeno paralelo. Cuando la persona querida o aquella persona tan esperada desencarna, es decir, fallece, ambas personas se van. Ahí es una colección de fenómenos. Por eso le digo, sí, en algunos casos sí aplica aquello de que casona vieja llena de historias. Sí, es cierto. Estos fenómenos, les decía yo al principio del programa, algunos de ellos tienen que ver con personas que fallecen y que dejan un rastro. Por alguna razón. Puede ser por venganza, por ira, por una pasión que no ha quedado resuelta, por miedo.

24:05 Y algunos de ellos, de pronto, se van. Esto es raro. Se pensaría, pues, un fantasma es para siempre. Sí. No tiene por qué irse si no tiene por qué morirse ya, si ya es una esencia muerta. Bien, no es exactamente así. De hecho, es un poquito más complejo esto. La presencia que se encuentra ahí cuando se trata de un fenómeno residual puede durar mucho tiempo. De hecho, se va mitigando conforme pasa el tiempo. Se hace mucho más tenue. Por ejemplo, algunos de los fantasmas más clásicos de Inglaterra, con el paso de los años se han ido haciendo cada vez más ligeros. En algunos casos se podría decir que mucho más tenues. Se observan imágenes que en un principio se podría considerar como de mayor claridad o que en un principio se reportaban como oscuros de presencia o marrones o azules.

25:08 Y de pronto comienzan a volverse grises y van desapareciendo como si se les fuera acabando el ímpetu, quizá asociado con el propio deterioro de un edificio. Otros están un tiempo y luego desaparecen. Ya no vuelve a darse el fenómeno. Otros más reaccionan ante algún determinado evento o algún estímulo y pasan adelante. Otros más coinciden. con un fenómeno, con una persona que ha fallecido para que desaparezca el fenómeno. Lo que hace pensar que están esperando a esa persona. Otros más parecieran ser llevados. Pero esto no ocurre así nada más. A veces suele ser un poco inquietante. De hecho, durante algunas sesiones de contacto que se realizaron en los Estados Unidos en los años noventas, Había quienes platicaban, o sea, sensitivos, quienes platicaban con personas ya fallecidas, cómo era aquello, qué había más allá, y si alguien seguía su camino o no.

26:19 Y lo que platicaban era algo muy raro. Obviamente la plática era a través de una sensitiva, de una chica que tenía una habilidad extraordinaria. Esta mujer describía primero cosas que pudieran corroborar que estaba viendo a alguien. y que hacía alusión a personas específicas. Normalmente utilizaban para la sesión tres personas que estuvieran dolientes, que hubieran perdido a alguien, sin decir ningún dato. La sensitiva, diría, está aquí con nosotros, Luis, quien falleció hace pocos días, es un hombre alto, tiene lentes, y dice que manda muchos saludos a Margarita, por decir algo.

27:02 Y entonces uno de los presentes, Sin decir nada, anotaba el dato. Posteriormente comenzaba a dar mensajes y a reportar cosas, y entonces intervenía una persona que era el conductor de la sesión y empezaba a hacer preguntas más específicas. Habitualmente al término de la sesión se revisaba qué era lo que había ocurrido, y generalmente alguno de los dolientes de los que estaba ahí reconocía que la información recibida era muy precisa. en relación a la persona que este doliente había perdido. Pero la parte interesante era lo demás que revelaba, como por ejemplo el hecho de que algunos pasaban directo.

27:44 Este era un término muy interesante, que decía que había personas que no podían quedarse, que eran urgentes, que hacían falta por alguna razón y eran llevadas y pasaban inmediatamente, que no tenían que hacer nada más, que solo los veían como seguían su camino. Pero aterradoramente también mencionaba que había algunos que eran llevados al revés. No es que fuera como tal, esta mujer decía que no es que fuera como tal el infierno como lo conocemos con diablos picando y demás. Simplemente era un sitio en el que había algo muy feo, en donde ocurría algo muy feo. Y las personas sufrían horriblemente. Pero también hablaba de algo interesante, de las ayudas. Esto es algo que a mí me gustó muchísimo cuando he tenido oportunidad de leerlo y decía que en momentos dados hay personas que están totalmente perdidas y de pronto vienen a ellos personas que ya están fallecidas y les ayudan a seguir su camino. Los guían hacia la luz. En tanto que hay otros a los que nadie se acerca y están deambulando. Puede ser por muchas causas, pero en parte porque no lo quieren. Como sea, sonaba muy interesante aquello, pero tenía mucho que ver con historias de personas ya fallecidas. Y esto me recuerda a un incidente muy peculiar. En alguna ocasión, varias personas que

29:15 viven en una casa son sorprendidas por un fenómeno paranormal. Dentro de esta casa, que estaba en una zona urbana, Era una casa vieja, simplemente una casa vieja. Esto ocurre en 1960. La casa había sido construida en 1910, 1915, por ahí. Era lo más cercano que se conocía. Así que no era nueva, obviamente, pero tampoco era una casa histórica. Una casa con unos 50... unos 50 años. Estas personas viven en la casa, nacieron en esa casa. El papá, la mamá, la casa la habían heredado, la habían recibido de otro familiar. Un buen día, la abuelita se queda sola.

29:55 La abuelita vivía en alguna parte de la provincia mexicana y fallece la única persona que le quedaba que era una hermana. El abuelo ya había muerto hace mucho tiempo, los tíos habían muerto hace mucho tiempo, los bisabuelos, por supuesto, entonces la abuela se queda sola, por lo que la traen a la Ciudad de México y la hospedan, bueno, la reciben en esa casa. En la casa vivían tres o cuatro nietos, el hijo, la nuera, y llega la abuela y se hospeda, y bueno, se queda ahí, traen sus cosas, todo aquello está muy bien. Le habilitan una habitación en la planta baja para que no tuviera que subir, con su propio baño, a un lado está la cocina por si desea algo, vaya, muy considerado aquello. A la gente que vive ahí les da gusto recibirla, porque allá sola, en aquel pueblo, todo muy bien. Excepto por un detalle, a los ocho días de haber llegado la abuela, empiezan a notar cositas raras. La primera cosa que les ocurre es que estando cenando, Los años sesentas. Todavía la gente se sentaba a cenar junta. Están cenando cuando de pronto escuchan claramente cómo se abre una puerta en la parte de adentro y se cierra. Y escuchan una tos. Alguien que tose. Hay un silencio tremendo entre aquellas personas. El padre de la casa se levanta, va hacia un anaquel que tiene, toma una escopeta de cacería que tenían y

31:29 va a revisar qué es lo que está ocurriendo. Y no estaba ocurriendo nada. Todo estaba cerrado, todo estaba perfectamente bien. Al volver les dice, bueno, creo que fue un ruido simplemente. Algo que se escuchó de una casa vecina. Siguen cenando y termina ahí ese caso. Los días siguientes vuelve a ocurrirles cosas como, por ejemplo, a mitad de la noche están todos durmiendo y se escucha como alguien va caminando pesadamente, abre una puerta descuidadamente y tose. Entonces comienza a sentirse raro. La situación se va volviendo más azarosa porque de pronto era una cazuela que cae sin que nadie la toque, de pronto era la sensación de que alguien estaba parado junto a ti hasta el punto de sentir que le vas a dar un codazo. Y es cuando comienza a volverse algo más evidente. Una noche, una de las hijas había salido para algo, regresa, pero ya ha entrado la noche, a las diez de la noche, que era un momento ya tardísimo. Abre la puerta de la casa, se da la vuelta para cerrar y colgar su abrigo, cuando de pronto ve a un hombre que está parado adentro. En la penumbra de la casa piensa que es su papá.

32:44 Y se dirige él respetuosamente, le dice, perdón, papá, se me hizo tarde, pero ya llegué, me trajeron los papás de no sé quién, y perdón por no llegar antes, pero en verdad perdí la noción del tiempo y no sé cuánto. Y de pronto le habla el papá desde la cocina, le dice,¿ qué pasó? Hay un silencio espantoso y esta chica le dice, papá, ven pronto. El padre sale de la cocina que estaba haciendo algo, ve a la hija parada en la puerta, sin moverse. Así que camina para allá y dice,¿ qué te pasó?¿ Qué tienes? Y la hija le dice,¿ quién es el otro señor que está ahí parado? ¿Cuál? El padre inmediatamente se da la vuelta. Ya no hay nada. La hija se queda lívida del espantón.

33:35 El padre le dice, bueno,¿ qué viste? Dice, es que está la puerta de la cocina. Y junto a la puerta de la cocina había un hombre parado viendo algo. Hacia ella, hacia la ventana. Pensé que eras tú. Pues obviamente no era porque el papá estaba dentro de la cocina. Dice,¿ cómo era?¿ A dónde se fue?¿ No viste a dónde se fue? No. El papá toma la escopeta otra vez, iba hacia las habitaciones, sube la escalera, revisa todo. Los hermanos que estaban arriba bajan a ver de qué se trata. En el jaleo todo el mundo revisa, todo el mundo busca, no hay nada. La hija se llevó el susto de su vida, según contaban aquella vez. Durante los meses siguientes hubo una calma total. La abuela ya se había acostumbrado, había algunos familiares por allá que la iban a visitar, había otros parientes que se habían ido a México hace tiempo, así es que no estaba sola. Una de tantas noches vuelve a ocurrir algo inusual. Están el papá y los hijos sentados en la sala platicando, muy contentos poniéndose de acuerdo, los hijos ya eran universitarios, todo muy bien. Cuando de pronto uno de ellos se queda muy callado, viendo fijamente al papá. El papá le dice categóricamente,¿ y ahora qué?¿ Qué me ves? El muchacho no dice nada.¿ Sé qué tengo, qué?

34:55 No dice nada. Vamos,¿ qué no vas a hablar o qué cosa? Sí, papá. Despacio, pero ven para acá, por favor. El papá se levanta pausadamente. Sin decir una palabra, camina hacia donde está el hijo, sigue de frente hacia donde guarda su arma, y el hijo le dice, no creo que sea necesario eso, espérate. Ese silencio espantoso, el papá se va dando la vuelta, y todavía alcanza a distinguir cómo justo detrás de donde él estaba sentado, Como si estuviera dentro la mitad del cuerpo de la pared y la otra mitad afuera, había un hombre. La apariencia de lo que él alcanzó a ver era básicamente la silueta, no se veía más detalle. Probablemente se atrevería a decir que tenía un saco o una especie de traje. Nada más.

35:47 La imagen se difumina en ese momento. Le platicaba yo los sucesos en esta casa de la Ciudad de México. El fenómeno como tal siguió siendo muy persistente durante varios meses. Lo que veían era este hombre que no podían decir exactamente cómo era. Era una persona de cabello corto, alta. Solía verse algo similar a un traje, pero no se veía más. La abuela generalmente escuchaba esos relatos sin decir nada. Una buena tarde les dijo a todos, miren, déjense de cosas. El abuelo me viene a ver a mí. Todo el mundo se rió un poco porque aquello pintaba muy raro.

36:31 El abuelo me viene a ver a mí. Y les comenzó a platicar que ella siempre le había dicho a su marido que cuando falleciera, que le esperara. Y que durante meses lo que hacía era decirle, si te mueres tú primero, espérame, cuando él fallece, Ella durante días, meses, iba diciéndole que por favor no se fuera y la esperara. Lo que ninguno de ellos había escuchado jamás era que la abuela frecuentemente veía aquella imagen. Por supuesto no era algo muy agradable para nadie, les provocaba mucho temor porque además la imagen era muy imponente. En otra ocasión, vienen llegando de noche, Habían ido a una fiesta o algo, el papá solía ir a recoger a los muchachos a las fiestas, a donde fuera. Vienen llegando, se detienen, y el papá se queda callado, viendo a la ventana. Ya se van a bajar los muchachos, todos animados, les dice, espera, espera, espera, déjalo tantito, déjalo tantito esperen aquí en el auto un momento. Estaba parado aquel sujeto en la ventana de la casa. Lo estaban viendo, como si estuviera mirando para afuera. Según contaban, todo eso

38:02 terminó el día que la abuela se fue. No, no se imagine usted que murió. No, nada de eso. Otra parienta suya, que tenía una casa más apropiada, se la llevó. Y el fantasma se fue con ella. Y ahora, si me permiten, tengo una llamada en vivo para compartir. Muy buenas noches. No, no se ha logrado la comunicación. Vamos a ver si podemos recuperarla. Un momentito, por favor, a ver si sigue en la línea. Ya sabe que a veces las cosas no salen como uno espera y a veces las maquinitas estas juegan bromas pesadas. Permítame ver si ahora sí tenemos la comunicación. Muy buenas noches.

38:45 Buenas noches. Adelante, bienvenido. Señor Cantalapiedra, buenas noches. Habla el señor José Ignacio. Mucho gusto. Mire, hace 20 años existía un programa en el radio para buscar novia por teléfono. Entonces, una chica me habló porque yo di mi número telefónico y nuestra cita fue en el reloj del gallito del Paseo Bravo. Entonces, le digo, no, pues,¿ tú quién eres?¿ Cómo llegaste y dónde vives? Y dice, no, pues estoy con una prima aquí en esta calle de la Reforma. Entonces, entre 9 y 11 hay una casa antiguísima.

39:30 que ya de muchos años, pero junto ahorita por lo del temblor la están construyendo. Entonces, en lo que estábamos, habla y habla, y la estamos como una hora y un cuarto. Le digo, ¿qué? Dice, no, ya me tengo que ir. Le digo, bueno, pero¿ por qué te quieres ir? Si es que, si no luego llega una señora y no nos deja entrar a la casa. Digo,¿ pero por qué? Es una viejita que se para junto de las escaleras y dice que esa es su casa y que no puede dejarme pasar porque ella es la dueña. Y le digo,¿ y esa viejita qué? Dice, diario se aparece esta señora y no nos deja pasar. Y dice, no puedes pasar porque esta es mi casa. Le digo, pues, entonces ese es el problema. Dice, sí, Leo, yo pensé que tenías algún novio. Dice, no, no, no. Simplemente que en ese lugar se aparece esa viejita y nos dice que no podemos pasar porque esa es su casa. Digo, ah, bueno, entonces,¿ cuándo nos vemos? Le pregunté. Dice, pues, te vuelvo a hablar mejor, ¿no? Digo, bueno, sí, ya jamás volví a tener comunicación con ella. Como me hablaban varias y yo también le hablaba a varias personas, pues perdí su número y ya no supe. Pero en esa casa, pues actualmente ahorita están construyendo, están unos albañiles en otra casa juntito.

41:04 Por lo del temblor, se cayó la parte, el torreón de arriba. Entonces veo que ya... Y luego paso por ahí y está la casa muy bien cuidada, esa casa. Pero es de... Es casa de como por 1900, así. Ya tiene muchos años. Sí, y a lo mejor hasta más. Pero se ve muy bien cuidada esa casa, pero jamás volví a saber de esa chica. Y eso que le cuento fue de hace como 20 años. Sí, sí. Entonces, pues esa casa... Tiene su leyenda. Tiene su leyenda esa casa. Habría sido interesante que pudiera usted alguna vez visitarla. Sí. Por cierto, juntos están los albañiles, porque esa casa que está junto se ve muy tétrica, muy así como fantagórica, así.

41:53 Pero ahí veo que están trabajando los albañiles, están dando hasta la cinta amarilla de peligro por lo del temblor. Sí, sí, algún daño. Y están arreglando ahí esa casa. Y había un bazar ahí en esa casa hace como cuatro años. Y le pregunté al señor, al dueño, porque le digo,¿ y esta casa no la vende usted Y me hace señas que no. Dice, no, no la vendo. Y yo ah, muchas gracias. Le digo, ¿qué?¿ Hace muy cara? Dice, sí, pues, como unos 70 millones de hora ya. Y me dio risa porque digo, pues, esta casa está muy vieja. Pero se ve muy fea esa casa, la que están arreglando ahorita. Sí, sí.

42:33 Muy tétrica, sí. Pues quién sabe qué sería. Sí. Y también hace como 40 años, tenía una novia ahí en la 2 Norte, casi enfrente del beach, la 2 Norte con 2 Oriente, donde ahora hay una joyería muy famosa. Ahí me decía la novia que tenía yo en ese entonces, que luego durmiendo en la noche, rechinaban las puertas, son altas, gruesas de madera, y luego ya cuando se dormía, se levantaba a su cama, como ella era la sirvienta de ahí, y se soltaba de momento la... La cama y se oía y después ya se enteraba todo silencio. Pero sí, todas esas casas antiguas tienen su historia, ¿eh Sí, cómo no, hay muchos sucesos raros ahí dentro. Sí incluso un compañero de seguridad privada, como trabajé también en seguridad privada, me decía que en el VIPS también espantan, ¿eh?

43:30 Ahí en la 2 y 2. Ah sí, ahí dentro. Sí, pero dicen que ahí es más terrorífico eso, ¿eh? Quién sabe qué pasará ahí? Bueno, con tanta gente que ha pasado, tantos eventos, tanta cosa. Antiguamente eran las fábricas de Francia. Sí, sí. Después fue este Blanco, ahí los almacenes que había antes en ese entonces. Pero sí, yo como ya tengo 65 años de edad, pues conozco mucho de eso. Ya le tocó vivirlo. Sí, señor. Pues le agradezco muchísimo el relato. Gracias, señor. Que tengan buenas noches. Hasta luego. Adiós Interesante esto. Es que es la zona centro de Puebla. Ahí dentro hay una casona que conocí. Allí unos amigos míos vivieron en el centro, atrás de la catedral, por ahí en una de esas casas. Y contaban... que con frecuencia en la noche, si se iban de pachanga mejor se quedaban por allá. De plano, porque era un fastidio llegar a la casa vieja. Uno de ellos contaba que a él en carne propia le tocó vivirlo. Y esto no es una historia de hace cien años, esta gente vivió ahí en los años ochenta. En un momento dado, relataba que él llegó tarde, se había ido a hacer unos trabajos con sus compañeros de una escuela, de la universidad, Y viene de regreso. Cuando llega, abre la puerta, para entrar obviamente a la casona, y de pronto ve a una persona esperando ahí, parada. Todavía dice buenas noches, porque

45:04 entre otras cosas vivían varias familias, no era solamente su familia, sino que había ahí varias familias. Entonces entra y ve a esta persona ahí y le dice buenas noches. Aquella persona le contesta, buenas noches. Él comienza a caminar hacia adentro porque ellos viven en la parte de atrás. Y de pronto se da cuenta que aquella persona viene detrás de él. Se da la vuelta y le dice, sí, dígame. Pero todo oscuro, no se distingue, no se puede ver nada. Cuando de pronto sigue caminando, voltea, venía la persona, ya no viene, ahora está delante. Iba caminando por delante de él. Dice que sintió pánico, se esperó. A que pasaron unos minutos y entró a su casa. Déjeme compartir otra llamada con ustedes. Un momento, por favor. Muy buenas noches.

45:54 Hola, señor José. Buenas noches. Adelante, bienvenido. Adelante señor Miguel Ángel Bonilla. Hola. Sí, nomás quería yo contarles una pequeña historia corta. Sí. Es acerca de una niña que se apareció en un cine. Me cuenta mi cuñado, porque él tiene las fotografías de esa niña. que en uno de los cines, ahí donde trabaja su hijo, estaban unos albañiles trabajando y de repente se oyó que tocaron la puerta. Entonces los albañiles pues abren esa puerta para ver del otro lado quién tocaba y es uno como sótano donde guardan las cosas de limpieza. Sí, esto es en un cine. Entonces abren los albañiles y checan y no hay nadie del otro lado y se les hace raro. Entonces, pues, no faltó quien sacó el celular. Y nomás así, a lo tonto, empezó a sacar fotografías. Y resulta que captó dos fotografías de una niña como de 12 años más o menos, ¿sí? Entonces, pero sí se le ve su vestidito y los ojos brillosos. Sobre todo los ojos que más resaltan como cuando sacan la fotografía de un fantasma, ¿sí?

47:12 Esa es mi pequeña historia, pero sí me llegan a contar que en el cine se llega a aparecer la niña en las butacas. No sé si es cierto, ¿verdad? Pero pues no se espanten. Sí, vaya que no salgan corriendo, que acaba la película. ¿Verdad? Pues no sabe uno quién se sienta junto a uno. Sí, exactamente,¿ qué será eso? Sí, pues esa es mi pequeña historia, pero sí, créame que de la nada, de sacar fotografías a lo tonto dice uno... Pues si aparezcan dos imágenes de la niña Quién sabe qué sería? Pues hombre, muchísimas gracias señor Bonilla No, gracias a ustedes por escucharme Y buenas noches a todos los fanáticos Adiós En esa casa que le digo No era la única experiencia que habían tenido De pronto, por ejemplo Estaban todos reunidos Y oían claramente hablar Varias personas en la puerta en una de esas casas de grandes patios y que tenía tres o cuatro piezas. Esta familia vivía al fondo y, bueno, estaban cenando muy contentos y oían gente hablar y hablar y hablar en la puerta. Decía este muchacho que un buen día su padre, que un hombre muy recio, se levanta de donde está y va por un garrote porque estaba harto de aquello. Decía que se esperaban a que se sentaran a cenar para empezar a echar ahí habladas y hacer cosas. abre la puerta de manera rápida, de manera recia, y a sorpresa ahí no hay nadie. Se

48:45 mueve a un lado, se mueve a otro para buscar a ver dónde está aquella gente que estaba hablando, pensando que estarían hablando un poquito más para allá o que quizá estarían en algún otro lado. Nada, ahí no hay nadie. Aquello se vuelve muy raro porque apenas se mete el papá, vuelven a escucharse otra vez Las voces de aquellas personas, el alegar y alegar y alegar. Finalmente, después de un rato, aquel sonido se disipa y ya no hay nadie. Esa situación se repetiría en algunas ocasiones, volverían a escucharla. por supuesto, ya después de la primera vez, ya nadie pone atención, ya cuando se escucha aquello, ya quién pone atención. Y así, durante algún tiempo, llevaron a un cura que le diera la bendición, llevaron a quien sea para intentar mitigar aquello, aquello no parecía tener ganas de ser mitigado, El hecho es que seguían ocurriendo cosas. Total, ellos se van, se queda en ese lugar un tío suyo cuando ellos compran una casa. En otra parte llega un tío suyo que se queda con la casita aquella. A los ocho días les habla y les dice, oye, tal por cual,¿ por qué no me dijiste lo que pasa aquí?¿ En esta casa no se puede vivir?¿ Por qué no? No, hombre, pues pasa esto y pasa esto. Lo mismo que ellos habían visto durante mucho tiempo, lo vuelven a ver.¿ Quiénes eran esas personas? Imposible saberlo. Era gente que había quedado ahí y que, pues, seguía ahí. Lo interesante es que

50:20 hacían estos discursos como si estuvieran ahí presentes todos, pero no había nadie viviendo. Casas en las que ha habido 20 generaciones viviendo, algo tienen que dejar. Ahora, hay otros lugares en los que el fenómeno, como le decía, acompaña a alguien muy en especial. El relato que le contaba yo de la Ciudad de México de los años sesentas era muy indicativo de eso, porque estas personas veían, oían y todo eso, y el día que la abuela se traslada a otra casa que ya no va a vivir ahí, de pronto no vuelven a verlo jamás.¿ Por qué estaba ese personaje ahí? Bueno, evidentemente tenía algo que ver con la abuela, porque al partir la abuela se acabó aquello y se fue por completo el fenómeno. Hubo muchas cosas raras ahí. Pero decían que, bueno, fue muy evidente que al irse la abuela, se fue el fantasma. Estaba esperándola probablemente. Ahora, hay otras cosas ahí también muy raras. Hay algunos fenómenos que se apegan de manera indirecta. Por ejemplo, una persona no sabe por qué, pero de pronto lo empieza a seguir una imagen. Esto es algo muy perturbador y es algo verdaderamente desagradable. Quienes han vivido estas experiencias lo han vivido con mucho miedo, porque de pronto se dan cuenta que están siendo seguidos por alguien que no conocen, que no pueden ver, que no saben de dónde ha salido.

51:50 Lo pueden distinguir de pronto, pero de pronto no. Les acompaña y se mete a la casa con ellos. Les hace ruido cuando están de pronto cenando, está ahí atrás, les rompe. Por completo la tranquilidad. Eso es algo que he visto por ahí ya un par de veces que me lo han relatado. Me ha sorprendido por completo, obviamente. Pero tiene un contenido muy interesante. Vamos a ver si podemos platicar de ese fenómeno. Así que si usted tiene una historia y ha conocido algún relato de esa naturaleza, pues me encantaría escucharlo. Son fenómenos que llegan a ocurrir. Esto es muy variado. con que se siente uno y pregunte¿ usted conoce una historia de fantasmas? siempre habrá alguien que le platique una buena historia de fantasmas y obviamente los testimonios están ahí y me encanta que tienen cierta similitud que tienen un contenido lógico un contenido que es consistente de uno a otro muchísimas gracias por haberme acompañado esta noche muy buenas noches Y que descansen en paz.

53:01 Relatos del Lado Oscuro