Fantasmas en casonas || Relatos del lado oscuro
Cuando se habla de espantos, muertos que se aparecen, fallecidos que no se marchan, no hay otro sitio que nos remita más fuertemente que las casonas antiguas y abandonadas, no solo es una leyenda, también hay razones para que esto ocurra.
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0:00 Obviamente cuando se habla de fenómenos paranormales... Se imagina uno... Viejas casonas... Viejos castillos... Cementerios repletos de fantasmas... Pulgando por todas partes... Etcétera, etcétera... Ya hemos hablado mucho de este tipo de cosas... En donde explicábamos que no necesariamente... Los lugares tradicionales en los que se cree... Y que pueda haber más actividad paranormal... Son realmente aquellos en los que hay esa actividad... Pero de hecho... Tiene que haber también la suma de historias, la suma de emociones, de recuerdos, de cosas que se han ido quedando ahà atrapadas. Evidentemente tienen que dejar algo y tienen que dejar ahà una marca.
0:45 Que puede ser simplemente un residual, una marca residual, algo que se repite, que no tiene ningún sentido de ubicación, de realidad, de tiempo y que se repite sin ningún sentido. en momentos especÃficos o a veces de manera aleatoria. Otros casos tienen mucho que ver con una realidad consciente. No es lo mismo ver una sombra que pasa detrás de una ventana a escuchar una voz que nos llama, especÃficamente a nosotros, a escuchar una voz que nos dice un mensaje que puede ser corroborable. Hay una enorme diferencia en esto. Cada uno de estos fenómenos tiene una casuÃstica diferente. Cada uno de ellos representa una situación muy distinta. Terrible, por cierto.
1:32 No solamente porque nos dé miedo. Creo yo que el miedo que nos provoca un fenómeno paranormal, lo inusual, el hecho de que se rompa nuestra barrera de la realidad, nuestro concepto de la realidad, todo esto no es tan terrible como el hecho de que alguien no pueda seguir su camino. Normalmente nos imaginamos que es un monstruo. Relatos del lado oscuro. Historias que otras mentes prefieren ignorar. Si ahora mismo le pasara que estando usted en casa viera pasar una sombra a su lado, justo atrás de usted.
2:12 No sé si está usted sentado en una mesa, si estará ya recostado en la cama. Y de pronto viera esta figura Una figura encapuchada a pasar detrás de usted probablemente brincarÃa del suelo hasta el techo y sentirÃa un ataque de nervios.¿ Por qué?¿ Se imagina usted que se lo va a comer, que le va a hacer algún daño, que lo va a lastimar?¿ O le da miedo no estar seguro de que sea eso algo real? No sé por qué provoca ese miedo tan terrible. Pero más terrible es que aquella persona esté ahÃ. que se haya roto su destino, su posibilidad de seguir adelante en el proceso natural, que es la vida, la muerte y lo que venga. Lo terrible de todo esto es que está ahÃ, cuando no deberÃa de estar, cuando deberÃa de estar en un sitio mucho mejor. El resultado de, quizá, la avaricia, resultado quizá del miedo, del odio, del rencor, todo eso pudo haberlo tenido ahÃ, atrapado literalmente.¿ Cuánto tiempo va a estar? No lo sé.¿ Por qué no ha podido seguir su camino?
3:25 Es una buena pregunta. Ahora, hay gente que de plano no tiene forma de quedarse. Pero esas son historias que vamos a ir platicando poco a poco. No todo el mundo se queda. Hay aquellos que, aparentemente, apenas terminar sus dÃas y abandonar el cuerpo, son llevados inmediatamente a donde sea que se los llevan. para bien, aunque también hay quienes piensan que es para mal, o sea que hay las dos vertientes. Esto finalmente es bien interesante. Y esas casonas viejas y esos lugares históricos tienen mucho que ver con estas temáticas, porque ahà es donde se han tejido a lo largo de los años historias que han dado pauta para la investigación paranormal. La gente ha querido saber La gente ha investigado, las personas que se han dedicado su tiempo a investigar han tenido algún momento en el cual tuvieron contacto con esto y obviamente les ha despertado una curiosidad. A partir de esta curiosidad comienzan a investigar.¿ Pero qué es lo que se puede encontrar ahà dentro?
4:35 Toda la gama posible. Lugares en los que hay historias paranormales de muchos estilos. Mire, hay un lugar, yo no lo conozco en persona, no he estado ahÃ, Está en Durango. Este sitio ha sido a lo largo de muchos años escenario de numerosos fenómenos paranormales. Hay un artÃculo muy interesante al respecto. El lugar fue todo tipo de cosas. Entre otros, bueno, fue una enorme hacienda que en algún tiempo fue productora tanto de ganado, leche, vamos, habÃa de todo ahÃ.
5:17 son lugares que en su tiempo fueron grandes paisajes, que tuvieron todo lo que usted se puede imaginar, dinero, fortuna, todo aquello. Hoy en dÃa son restos de aquel esplendor, pero en su tiempo este sitio debe de haber tenido unos 300 o 400 obreros, es decir, empleados, que trabajaban ahà dentro y que compraban dentro y que se casaban ahà dentro, y tenÃan hijos ahà dentro, y se morÃan ahà mismo. ¿SÃ? Porque, de hecho, ahà mismo habÃa un campo santo.
6:01 Muy cerquita. Eso es algo muy interesante. En este sitio, en Guatimapé, como se le conoce, la gente vivÃa, morÃa, Todo lo que tenÃa que pasar en la vida de una persona estaba ahÃ. Pasaron los años y si bien aquello dejó de ser el esplendor maravilloso, seguÃa teniendo una producción importante. La ex hacienda, bueno, hoy en dÃa ex hacienda, la hacienda de Guatimapé, San Miguel del Guatimapé, en su tiempo, siglo XVII, cuando se funda, cuando se crea aquello, se encontraba apartada completamente... cerca de la Sierra Madre Occidental... aislada por un lado por la Laguna de Santiago... por otro lado aislada por la cordillera...
6:57 después más allá... el Valle de Cacaria y Guatimapé... estupenda vista, impresionante por donde lo quiera... fue construida... paulatinamente resistió ataques... SÃ, resistió ataques, obviamente. Hubo ataques durante la época de la independencia, hubo ataques de todo tipo. La hacienda estaba en medio de la nada. Altos muros, robustos, tremendamente fuerte la construcción. Impresionante. Pero, además de esto, la hacienda, como tal, tenÃa su propio ejército, ¿sÃ?, tenÃa su propia fuerza de seguridad. De tal manera que, en un principio, la fuerza de seguridad servÃa para apartar a los bandoleros, pero también servÃa para otra cosa, para deshacerse de la gente no deseada. Si un empleado se rebelaba, pues qué mal, le tocarÃa perder la vida. Si alguien se ponÃa muy salsa con alguna cosa, si alguien robaba, La justicia la tenÃan ellos mismos. Asà de sencillo. No habÃa mucho para donde hacerse. Guatimapé, entre otras cosas, podÃa ser un lugar esplendoroso con su propia iglesia, a la antigua.
8:32 Con aquella forma peculiar en donde habÃa esta zona que era exclusivamente para los asentados, para la gente del dinero, estaba esta otra iglesia. Que era para la gente... Que trabajaba administrativos y todo esto... Y luego afuera... La arcada para los... Trabajadores... De más bajo rango... Guapimapé... Vaya, entre otras cosas... TenÃa ese... Extraño... Muro... Presa... Que tenÃa que ver con esta laguna preciosa a un lado... El sitio... Además... Era un sitio de paso. La gente que iba hacia algún lado tenÃa que cruzar por ahÃ, por varias razones.
9:18 Si te adentras en el desierto, te pierdes. Si te adentras en la montaña, es posible que te pierdas. Entonces, antes de eso, cruzaban por Guatimapé y esperaban a que se formaran caravanas, grupos de gente que iba hacia alguna parte y se iban juntos. La guerra de independencia pegó en aquella zona. Muchas haciendas fueron quemadas porque estaban en manos de gente extranjera, entonces se arma aquello. Después, también hubo ataques durante los periodos post-independencia. Dependiendo de quién estuviera en el gobierno y en aquellas regiones que eran muy propias de caudillos, habÃa quienes venÃan, quienes iban, pedÃan, daban.
10:03 La hacienda está llena de rastrojos de aquello, las gruesas paredes enormes. Si se quita un poco del estuco, se pueden encontrar los agujeros de bala. SÃ, pero no todos son de ataques. Algunos agujeros de bala que están en la parte de afuera corresponden más bien a ejecuciones. Como ya le decÃa, en aquella parte, en donde se encontraba esta zona, habÃa guardias de seguridad. Llamémosle privados, pero en realidad eran pequeños ejércitos. Y aunque la iglesia fuera jesuita y los jesuitas fueran gente muy entregada con la comunidad, la realidad, La realidad es que ahà habÃa balazos y toda clase de cosas. La gran hacienda fue pasando de mano.
10:55 Y fueron también repartiéndose las tierras conforme iba haciendo aquello. Se fue dividiendo. Cuando llega Nepomuceno Flores, vuelve a sumar toda la tierra. Y el que no quisiera, pues ya sabe usted a dónde fue a parar. Cuando ya pasa todo este periodo de tiempo durante la guerra de la revolución, la revolución mexicana también fue escenario de momentos muy difÃciles. Pero quizá el momento más duro contra Guatimapé fue durante la reforma agraria. Después de la revolución, que aquello habÃa causado muchos problemas, Guatimapé habÃa perdido parte de sus tierras, tenÃa pérdida de gente que se habÃa ido a la bola, y bien en 1930, el reparto agrario. Y entonces la hacienda se parte en varios ejidos y la tierra se reparte.
11:54 Y entonces aquello se va quedando solo. La vieja hacienda con una pequeña fracción de tierra, la parroquia, la casa grande, todo el montón de bodegas, todo eso, se va quedando sola completamente. Pero no sin historias. No, nada de esto. A lo largo de los años. Se ha hablado de tantas apariciones ahÃ... Eso tiene mucho que ver... Con lo que se vivió ahà dentro... Con todos esos difuntos... Con todas esas muertes... Los balazos... Todos esos detalles que se van tejiendo... Ahora... También... El hecho de que muchas personas...
12:35 Murieron ahà dentro... Dentro de la hacienda... Tanto los propios trabajadores... Como los dueños... Y van muriendo ahÃ. Quizá por eso es que hay tantas historias.¿ Qué cosas se pueden ver ahà dentro? Miren, oficialmente nada. A nadie le gusta que se sepan esas historias. Pero, en realidad, durante años, ahà dentro, se han contado historias muy interesantes. En Guatimapé, por ejemplo, Una de las clásicas historias que se contaban en los años cuarentas, dentro de los paredones todavÃa, dentro de aquellas construcciones, se contaba, por ejemplo, la zona donde se veÃa al indio.
13:29 Asà se le conoce, es un poco grosero y despectivo el término, pero se le conoce como la donde se veÃa al indio. Esto ocurrÃa en ciertos momentos y era, por cierto, bastante insistente. La imagen del indio aparecÃa como salida de una pared. Generalmente ocurrÃa al atardecer. No era en la madrugada ni nada similar. Simplemente al atardecer. Y de pronto la gente veÃa a alguien que salÃa como de atrás de algo, como si estuviera saliendo de una puerta o por ahÃ. Y camina atrás. Se le ve cabizbajo.
14:10 Es una persona baja, medio jorobada. El movimiento es lento y se le ha identificado con una persona de origen indÃgena por la manera de caminar. La presencia suele ser, los que la vieron, muy persistente porque solÃa apegarse a alguien. Ir atrás, ir atrás, ir atrás. La persona obviamente se da cuenta que algo está muy raro. No se ve como tal como una imagen sólida. Es una imagen similar a... a una especie de papel arrugado, como si fuera una imagen de papel periódico o algo parecido, que va detrás. La imagen no es del todo visible, no es tan natural, pero sà se alcanza a ver, y la gente que llegó a verlos se espantaba mucho, porque la imagen seguÃa a las personas. Entonces no faltaba que durante un dÃa cualquiera, de pronto, alguien comenzara a gritar aves marÃas y comenzara a rezar frenéticamente. porque obviamente nadie se acostumbra a ver ese tipo de cosas. El hecho es que, bueno, todo esto se sumaba con otras historias. Ya desde el siglo XIX, a mediados del siglo XIX, se contaba que dentro de la casa grande de Otimapé solÃa verse a una imagen muy rara que parecÃa ser un hombre mayor, de mucho peso,
15:42 y que, entre otras cosas, caminaba de una habitación a otra, pero no siempre igual. Una peculiaridad de esta imagen y lo que nos hacÃa pensar, o por lo menos nos hace pensar que no es un residual, es que esta imagen aparecÃa una vez en un lado, otra vez en otro lado, y asà sucesivamente. El hecho es que, en ocasiones, solÃa molestar a las personas, dando empujones, molestando, inclusive dando golpes en espalda a manera de zape como muy fuerte. Esto se reportaba a mediados del siglo XIX. Se cuenta que en aquel sitio se hizo un esfuerzo por traer a un cura de una comunidad vecina porque el jesuita que estaba ahà no querÃa hacer nada. Fueron a una comunidad vecina que es la hacienda de Santiago, trajeron al cura de allá para que bendijera la casa porque aquello se habÃa vuelto insufrible. La imagen era alta. grande y le conocÃan como el español. En realidad vaya usted a saber qué era. El lugar todavÃa tenÃa otras sorpresas. Hacia mediados de los años cuarentas comenzó a difundirse el rumor entre la gente. Ya para ese momento Guatimapé era nada más la casa grande, la iglesia, unas trojas que estaban atrás y el resto, bueno, se habÃa dividido la tierra en zonas ejidales y todo aquello. Entonces, bueno, la casa seguÃa ocupada, pero Ya realmente no habÃa gran cosa de tierra ni gran cosa de actividad económica. El hecho es que,
17:15 conforme la gente que estaba ahà siguió ocupando la propiedad, vivÃan momentos muy raros porque, de pronto, se escuchaba un griterÃo como si alguien viniera, como si fuera una especie de enfrentamiento de soldados. Pero no habÃa nadie. Ahà no habÃa nadie. Obviamente quienes escuchaban esto se sorprendÃan y se ponÃan a rezar. Según se cuenta, un hombre ya mayor que vivÃa ahà mismo reconoció aquellos sonidos. Guatimapé habÃa sido asediada en una ocasión, en 1914. HabÃa habido un tiroteo durÃsimo y varios de los guardias que trabajaban en aquellos años para la hacienda habÃan muerto ahà mismo. Y HabÃan quedado tendidos porque, durante el tiroteo, por el miedo de que regresaran y se volviera a armar la balacera, mucha gente se habÃa ido y los cuerpos se quedaron ahà tirados, afuera de la casa grande. Cuando ya finalmente pasan los momentos duros, entonces, aquellos cuerpos fueron llevados a la parte de atrás, a un pequeño panteón viejo que está ahÃ, y enterrados.¿ Quiénes eran esos hombres?¿ Quién sabe? Si alguien habÃa sabido sus nombres, pues ahora ya nadie le importaba en realidad, porque tampoco habÃa quien los reconociera. Eran un
18:46 montón de esqueletos o, en el mejor de los casos, un montón de cadáveres en descomposición. El detalle es que, bueno, fueron arrojados ahÃ. Pero durante algunos años se volvió a escuchar aquel peculiar sonido que era similar. a que se estuviera repitiendo la batalla. Asà que el sitio tenÃa toda suerte de cosas raras. Pero quizá la aparición más rara era la de la capilla. SÃ, la capilla. Durante algún tiempo se relató que se veÃa salir a un fraile de la capilla, caminar en dirección hacia la casa grande y entrar. Obviamente hubo quienes curiosos quisieron saber qué era aquello.¿ Y por qué el cura salÃa de la iglesia para irse a meter a la casa grande? Se cuenta que en algún momento alguien se dio a la tarea de seguir.
19:51 y lo vio. Vio cómo salÃa aquel cura de la iglesia, se daba la vuelta por afuera de la casa grande y entraba. Lo va siguiendo, lo va siguiendo y cuando llegan a la puerta el cura entra, pero no habÃa abierto la puerta a nadie. La puerta seguÃa cerrada a cal y canto. La siguiente ocasión alguien más vuelve a hacer lo mismo y se percata que tampoco se abre la puerta de la capilla. Por lo tanto nadie habÃa salido y entonces alguien recuerda de esa gente que vive ahà que durante algunos años, tiempo atrás, se habÃan corrido rumores acerca de amorÃos que habÃa tenido una cura que estaba en esa capilla con una dama de las que trabajaba dentro de la casa grande. Y que, algún dÃa, en medio de un lance amoroso, el cura habÃa muerto.
20:45 Era un hombre ya mayor, se comprende que estarÃa enfermo, pero que querÃa todavÃa algo de locura pasional, y se contaba que habÃa terminado sus dÃas ahÃ. Obviamente, como aquello habÃa sido algo bastante incorrecto y algo bastante inapropiado, el cura fue llevado a su cama y se fingió que habÃa muerto de manera natural. Se hicieron los funerales, la mujer fue enviada inmediatamente fuera de Guatimapé y el cura fue enviado a una fosa en la parte de atrás en donde todo el mundo iba a parar. Durante años se vio aquello. El cura aparentemente no querÃa irse sin una última probadita de aquello que tanto le habÃa gustado en vida. Por lo menos asà pareciera. Pero obviamente todas estas historias que se fueron tejiendo a lo largo de trescientos años... Han dejado una huella. Los residuales que hay ahÃ, por ejemplo, son los sonidos. Mire, el sonido no se guarda en las paredes.
21:46 De lo contrario, cualquier casa serÃa una verdadera orquesta y en la noche nadie dormirÃa. Aquello de que algunos tabiques guardan el sonido no es exactamente asÃ. Lo que se escucha son sonidos paranormales. No están ocurriendo, no están almacenados en ninguna parte. Normalmente lo que se podrÃa pensar es que un sonido que se queda ahà es un tronido producto de la cambio de temperatura y lo que usted quiera, pero en este punto el tema es que se escuchan ciertos sonidos. Voces, gente que habla, esos son sonidos residuales. No hay ninguna interacción, no hay ningún intento de contacto, no hay nada más. Sin embargo, también habÃa otros que tenÃan una intención, como la del indio que caminaba detrás, la del cura. tenÃa más bien la idea o por lo menos daba la idea de estar repitiendo una faena salÃa de la capilla iba para allá y entraba repetÃa la misma situación todos estos fenómenos fueron pasando poco a poco Y hoy en dÃa, bueno, aún se cuentan cosas raras de la zona. TodavÃa hay quien asegura que en las noches se llegan a escuchar sonidos, que se llega a ver una sombra que se desliza. Pero muchos de estos fenómenos quizá, con el cambio de una sola persona, se van yendo. Asà es. Algunas veces aquello que les ha tenido ahà atados, como por ejemplo, un pariente, un amigo, un ser querido, cuando se va, la presencia pierde ya
23:16 el interés y también tiende a irse a descansar. Aunque también ocurre un fenómeno paralelo. Cuando la persona querida o aquella persona tan esperada desencarna, es decir, fallece, ambas personas se van. Ahà es una colección de fenómenos. Por eso le digo, sÃ, en algunos casos sà aplica aquello de que casona vieja llena de historias. SÃ, es cierto. Estos fenómenos, les decÃa yo al principio del programa, algunos de ellos tienen que ver con personas que fallecen y que dejan un rastro. Por alguna razón. Puede ser por venganza, por ira, por una pasión que no ha quedado resuelta, por miedo.
24:05 Y algunos de ellos, de pronto, se van. Esto es raro. Se pensarÃa, pues, un fantasma es para siempre. SÃ. No tiene por qué irse si no tiene por qué morirse ya, si ya es una esencia muerta. Bien, no es exactamente asÃ. De hecho, es un poquito más complejo esto. La presencia que se encuentra ahà cuando se trata de un fenómeno residual puede durar mucho tiempo. De hecho, se va mitigando conforme pasa el tiempo. Se hace mucho más tenue. Por ejemplo, algunos de los fantasmas más clásicos de Inglaterra, con el paso de los años se han ido haciendo cada vez más ligeros. En algunos casos se podrÃa decir que mucho más tenues. Se observan imágenes que en un principio se podrÃa considerar como de mayor claridad o que en un principio se reportaban como oscuros de presencia o marrones o azules.
25:08 Y de pronto comienzan a volverse grises y van desapareciendo como si se les fuera acabando el Ãmpetu, quizá asociado con el propio deterioro de un edificio. Otros están un tiempo y luego desaparecen. Ya no vuelve a darse el fenómeno. Otros más reaccionan ante algún determinado evento o algún estÃmulo y pasan adelante. Otros más coinciden. con un fenómeno, con una persona que ha fallecido para que desaparezca el fenómeno. Lo que hace pensar que están esperando a esa persona. Otros más parecieran ser llevados. Pero esto no ocurre asà nada más. A veces suele ser un poco inquietante. De hecho, durante algunas sesiones de contacto que se realizaron en los Estados Unidos en los años noventas, HabÃa quienes platicaban, o sea, sensitivos, quienes platicaban con personas ya fallecidas, cómo era aquello, qué habÃa más allá, y si alguien seguÃa su camino o no.
26:19 Y lo que platicaban era algo muy raro. Obviamente la plática era a través de una sensitiva, de una chica que tenÃa una habilidad extraordinaria. Esta mujer describÃa primero cosas que pudieran corroborar que estaba viendo a alguien. y que hacÃa alusión a personas especÃficas. Normalmente utilizaban para la sesión tres personas que estuvieran dolientes, que hubieran perdido a alguien, sin decir ningún dato. La sensitiva, dirÃa, está aquà con nosotros, Luis, quien falleció hace pocos dÃas, es un hombre alto, tiene lentes, y dice que manda muchos saludos a Margarita, por decir algo.
27:02 Y entonces uno de los presentes, Sin decir nada, anotaba el dato. Posteriormente comenzaba a dar mensajes y a reportar cosas, y entonces intervenÃa una persona que era el conductor de la sesión y empezaba a hacer preguntas más especÃficas. Habitualmente al término de la sesión se revisaba qué era lo que habÃa ocurrido, y generalmente alguno de los dolientes de los que estaba ahà reconocÃa que la información recibida era muy precisa. en relación a la persona que este doliente habÃa perdido. Pero la parte interesante era lo demás que revelaba, como por ejemplo el hecho de que algunos pasaban directo.
27:44 Este era un término muy interesante, que decÃa que habÃa personas que no podÃan quedarse, que eran urgentes, que hacÃan falta por alguna razón y eran llevadas y pasaban inmediatamente, que no tenÃan que hacer nada más, que solo los veÃan como seguÃan su camino. Pero aterradoramente también mencionaba que habÃa algunos que eran llevados al revés. No es que fuera como tal, esta mujer decÃa que no es que fuera como tal el infierno como lo conocemos con diablos picando y demás. Simplemente era un sitio en el que habÃa algo muy feo, en donde ocurrÃa algo muy feo. Y las personas sufrÃan horriblemente. Pero también hablaba de algo interesante, de las ayudas. Esto es algo que a mà me gustó muchÃsimo cuando he tenido oportunidad de leerlo y decÃa que en momentos dados hay personas que están totalmente perdidas y de pronto vienen a ellos personas que ya están fallecidas y les ayudan a seguir su camino. Los guÃan hacia la luz. En tanto que hay otros a los que nadie se acerca y están deambulando. Puede ser por muchas causas, pero en parte porque no lo quieren. Como sea, sonaba muy interesante aquello, pero tenÃa mucho que ver con historias de personas ya fallecidas. Y esto me recuerda a un incidente muy peculiar. En alguna ocasión, varias personas que
29:15 viven en una casa son sorprendidas por un fenómeno paranormal. Dentro de esta casa, que estaba en una zona urbana, Era una casa vieja, simplemente una casa vieja. Esto ocurre en 1960. La casa habÃa sido construida en 1910, 1915, por ahÃ. Era lo más cercano que se conocÃa. Asà que no era nueva, obviamente, pero tampoco era una casa histórica. Una casa con unos 50... unos 50 años. Estas personas viven en la casa, nacieron en esa casa. El papá, la mamá, la casa la habÃan heredado, la habÃan recibido de otro familiar. Un buen dÃa, la abuelita se queda sola.
29:55 La abuelita vivÃa en alguna parte de la provincia mexicana y fallece la única persona que le quedaba que era una hermana. El abuelo ya habÃa muerto hace mucho tiempo, los tÃos habÃan muerto hace mucho tiempo, los bisabuelos, por supuesto, entonces la abuela se queda sola, por lo que la traen a la Ciudad de México y la hospedan, bueno, la reciben en esa casa. En la casa vivÃan tres o cuatro nietos, el hijo, la nuera, y llega la abuela y se hospeda, y bueno, se queda ahÃ, traen sus cosas, todo aquello está muy bien. Le habilitan una habitación en la planta baja para que no tuviera que subir, con su propio baño, a un lado está la cocina por si desea algo, vaya, muy considerado aquello. A la gente que vive ahà les da gusto recibirla, porque allá sola, en aquel pueblo, todo muy bien. Excepto por un detalle, a los ocho dÃas de haber llegado la abuela, empiezan a notar cositas raras. La primera cosa que les ocurre es que estando cenando, Los años sesentas. TodavÃa la gente se sentaba a cenar junta. Están cenando cuando de pronto escuchan claramente cómo se abre una puerta en la parte de adentro y se cierra. Y escuchan una tos. Alguien que tose. Hay un silencio tremendo entre aquellas personas. El padre de la casa se levanta, va hacia un anaquel que tiene, toma una escopeta de cacerÃa que tenÃan y
31:29 va a revisar qué es lo que está ocurriendo. Y no estaba ocurriendo nada. Todo estaba cerrado, todo estaba perfectamente bien. Al volver les dice, bueno, creo que fue un ruido simplemente. Algo que se escuchó de una casa vecina. Siguen cenando y termina ahà ese caso. Los dÃas siguientes vuelve a ocurrirles cosas como, por ejemplo, a mitad de la noche están todos durmiendo y se escucha como alguien va caminando pesadamente, abre una puerta descuidadamente y tose. Entonces comienza a sentirse raro. La situación se va volviendo más azarosa porque de pronto era una cazuela que cae sin que nadie la toque, de pronto era la sensación de que alguien estaba parado junto a ti hasta el punto de sentir que le vas a dar un codazo. Y es cuando comienza a volverse algo más evidente. Una noche, una de las hijas habÃa salido para algo, regresa, pero ya ha entrado la noche, a las diez de la noche, que era un momento ya tardÃsimo. Abre la puerta de la casa, se da la vuelta para cerrar y colgar su abrigo, cuando de pronto ve a un hombre que está parado adentro. En la penumbra de la casa piensa que es su papá.
32:44 Y se dirige él respetuosamente, le dice, perdón, papá, se me hizo tarde, pero ya llegué, me trajeron los papás de no sé quién, y perdón por no llegar antes, pero en verdad perdà la noción del tiempo y no sé cuánto. Y de pronto le habla el papá desde la cocina, le dice,¿ qué pasó? Hay un silencio espantoso y esta chica le dice, papá, ven pronto. El padre sale de la cocina que estaba haciendo algo, ve a la hija parada en la puerta, sin moverse. Asà que camina para allá y dice,¿ qué te pasó?¿ Qué tienes? Y la hija le dice,¿ quién es el otro señor que está ahà parado? ¿Cuál? El padre inmediatamente se da la vuelta. Ya no hay nada. La hija se queda lÃvida del espantón.
33:35 El padre le dice, bueno,¿ qué viste? Dice, es que está la puerta de la cocina. Y junto a la puerta de la cocina habÃa un hombre parado viendo algo. Hacia ella, hacia la ventana. Pensé que eras tú. Pues obviamente no era porque el papá estaba dentro de la cocina. Dice,¿ cómo era?¿ A dónde se fue?¿ No viste a dónde se fue? No. El papá toma la escopeta otra vez, iba hacia las habitaciones, sube la escalera, revisa todo. Los hermanos que estaban arriba bajan a ver de qué se trata. En el jaleo todo el mundo revisa, todo el mundo busca, no hay nada. La hija se llevó el susto de su vida, según contaban aquella vez. Durante los meses siguientes hubo una calma total. La abuela ya se habÃa acostumbrado, habÃa algunos familiares por allá que la iban a visitar, habÃa otros parientes que se habÃan ido a México hace tiempo, asà es que no estaba sola. Una de tantas noches vuelve a ocurrir algo inusual. Están el papá y los hijos sentados en la sala platicando, muy contentos poniéndose de acuerdo, los hijos ya eran universitarios, todo muy bien. Cuando de pronto uno de ellos se queda muy callado, viendo fijamente al papá. El papá le dice categóricamente,¿ y ahora qué?¿ Qué me ves? El muchacho no dice nada.¿ Sé qué tengo, qué?
34:55 No dice nada. Vamos,¿ qué no vas a hablar o qué cosa? SÃ, papá. Despacio, pero ven para acá, por favor. El papá se levanta pausadamente. Sin decir una palabra, camina hacia donde está el hijo, sigue de frente hacia donde guarda su arma, y el hijo le dice, no creo que sea necesario eso, espérate. Ese silencio espantoso, el papá se va dando la vuelta, y todavÃa alcanza a distinguir cómo justo detrás de donde él estaba sentado, Como si estuviera dentro la mitad del cuerpo de la pared y la otra mitad afuera, habÃa un hombre. La apariencia de lo que él alcanzó a ver era básicamente la silueta, no se veÃa más detalle. Probablemente se atreverÃa a decir que tenÃa un saco o una especie de traje. Nada más.
35:47 La imagen se difumina en ese momento. Le platicaba yo los sucesos en esta casa de la Ciudad de México. El fenómeno como tal siguió siendo muy persistente durante varios meses. Lo que veÃan era este hombre que no podÃan decir exactamente cómo era. Era una persona de cabello corto, alta. SolÃa verse algo similar a un traje, pero no se veÃa más. La abuela generalmente escuchaba esos relatos sin decir nada. Una buena tarde les dijo a todos, miren, déjense de cosas. El abuelo me viene a ver a mÃ. Todo el mundo se rió un poco porque aquello pintaba muy raro.
36:31 El abuelo me viene a ver a mÃ. Y les comenzó a platicar que ella siempre le habÃa dicho a su marido que cuando falleciera, que le esperara. Y que durante meses lo que hacÃa era decirle, si te mueres tú primero, espérame, cuando él fallece, Ella durante dÃas, meses, iba diciéndole que por favor no se fuera y la esperara. Lo que ninguno de ellos habÃa escuchado jamás era que la abuela frecuentemente veÃa aquella imagen. Por supuesto no era algo muy agradable para nadie, les provocaba mucho temor porque además la imagen era muy imponente. En otra ocasión, vienen llegando de noche, HabÃan ido a una fiesta o algo, el papá solÃa ir a recoger a los muchachos a las fiestas, a donde fuera. Vienen llegando, se detienen, y el papá se queda callado, viendo a la ventana. Ya se van a bajar los muchachos, todos animados, les dice, espera, espera, espera, déjalo tantito, déjalo tantito esperen aquà en el auto un momento. Estaba parado aquel sujeto en la ventana de la casa. Lo estaban viendo, como si estuviera mirando para afuera. Según contaban, todo eso
38:02 terminó el dÃa que la abuela se fue. No, no se imagine usted que murió. No, nada de eso. Otra parienta suya, que tenÃa una casa más apropiada, se la llevó. Y el fantasma se fue con ella. Y ahora, si me permiten, tengo una llamada en vivo para compartir. Muy buenas noches. No, no se ha logrado la comunicación. Vamos a ver si podemos recuperarla. Un momentito, por favor, a ver si sigue en la lÃnea. Ya sabe que a veces las cosas no salen como uno espera y a veces las maquinitas estas juegan bromas pesadas. PermÃtame ver si ahora sà tenemos la comunicación. Muy buenas noches.
38:45 Buenas noches. Adelante, bienvenido. Señor Cantalapiedra, buenas noches. Habla el señor José Ignacio. Mucho gusto. Mire, hace 20 años existÃa un programa en el radio para buscar novia por teléfono. Entonces, una chica me habló porque yo di mi número telefónico y nuestra cita fue en el reloj del gallito del Paseo Bravo. Entonces, le digo, no, pues,¿ tú quién eres?¿ Cómo llegaste y dónde vives? Y dice, no, pues estoy con una prima aquà en esta calle de la Reforma. Entonces, entre 9 y 11 hay una casa antiguÃsima.
39:30 que ya de muchos años, pero junto ahorita por lo del temblor la están construyendo. Entonces, en lo que estábamos, habla y habla, y la estamos como una hora y un cuarto. Le digo, ¿qué? Dice, no, ya me tengo que ir. Le digo, bueno, pero¿ por qué te quieres ir? Si es que, si no luego llega una señora y no nos deja entrar a la casa. Digo,¿ pero por qué? Es una viejita que se para junto de las escaleras y dice que esa es su casa y que no puede dejarme pasar porque ella es la dueña. Y le digo,¿ y esa viejita qué? Dice, diario se aparece esta señora y no nos deja pasar. Y dice, no puedes pasar porque esta es mi casa. Le digo, pues, entonces ese es el problema. Dice, sÃ, Leo, yo pensé que tenÃas algún novio. Dice, no, no, no. Simplemente que en ese lugar se aparece esa viejita y nos dice que no podemos pasar porque esa es su casa. Digo, ah, bueno, entonces,¿ cuándo nos vemos? Le pregunté. Dice, pues, te vuelvo a hablar mejor, ¿no? Digo, bueno, sÃ, ya jamás volvà a tener comunicación con ella. Como me hablaban varias y yo también le hablaba a varias personas, pues perdà su número y ya no supe. Pero en esa casa, pues actualmente ahorita están construyendo, están unos albañiles en otra casa juntito.
41:04 Por lo del temblor, se cayó la parte, el torreón de arriba. Entonces veo que ya... Y luego paso por ahà y está la casa muy bien cuidada, esa casa. Pero es de... Es casa de como por 1900, asÃ. Ya tiene muchos años. SÃ, y a lo mejor hasta más. Pero se ve muy bien cuidada esa casa, pero jamás volvà a saber de esa chica. Y eso que le cuento fue de hace como 20 años. SÃ, sÃ. Entonces, pues esa casa... Tiene su leyenda. Tiene su leyenda esa casa. HabrÃa sido interesante que pudiera usted alguna vez visitarla. SÃ. Por cierto, juntos están los albañiles, porque esa casa que está junto se ve muy tétrica, muy asà como fantagórica, asÃ.
41:53 Pero ahà veo que están trabajando los albañiles, están dando hasta la cinta amarilla de peligro por lo del temblor. SÃ, sÃ, algún daño. Y están arreglando ahà esa casa. Y habÃa un bazar ahà en esa casa hace como cuatro años. Y le pregunté al señor, al dueño, porque le digo,¿ y esta casa no la vende usted Y me hace señas que no. Dice, no, no la vendo. Y yo ah, muchas gracias. Le digo, ¿qué?¿ Hace muy cara? Dice, sÃ, pues, como unos 70 millones de hora ya. Y me dio risa porque digo, pues, esta casa está muy vieja. Pero se ve muy fea esa casa, la que están arreglando ahorita. SÃ, sÃ.
42:33 Muy tétrica, sÃ. Pues quién sabe qué serÃa. SÃ. Y también hace como 40 años, tenÃa una novia ahà en la 2 Norte, casi enfrente del beach, la 2 Norte con 2 Oriente, donde ahora hay una joyerÃa muy famosa. Ahà me decÃa la novia que tenÃa yo en ese entonces, que luego durmiendo en la noche, rechinaban las puertas, son altas, gruesas de madera, y luego ya cuando se dormÃa, se levantaba a su cama, como ella era la sirvienta de ahÃ, y se soltaba de momento la... La cama y se oÃa y después ya se enteraba todo silencio. Pero sÃ, todas esas casas antiguas tienen su historia, ¿eh SÃ, cómo no, hay muchos sucesos raros ahà dentro. Sà incluso un compañero de seguridad privada, como trabajé también en seguridad privada, me decÃa que en el VIPS también espantan, ¿eh?
43:30 Ahà en la 2 y 2. Ah sÃ, ahà dentro. SÃ, pero dicen que ahà es más terrorÃfico eso, ¿eh? Quién sabe qué pasará ahÃ? Bueno, con tanta gente que ha pasado, tantos eventos, tanta cosa. Antiguamente eran las fábricas de Francia. SÃ, sÃ. Después fue este Blanco, ahà los almacenes que habÃa antes en ese entonces. Pero sÃ, yo como ya tengo 65 años de edad, pues conozco mucho de eso. Ya le tocó vivirlo. SÃ, señor. Pues le agradezco muchÃsimo el relato. Gracias, señor. Que tengan buenas noches. Hasta luego. Adiós Interesante esto. Es que es la zona centro de Puebla. Ahà dentro hay una casona que conocÃ. Allà unos amigos mÃos vivieron en el centro, atrás de la catedral, por ahà en una de esas casas. Y contaban... que con frecuencia en la noche, si se iban de pachanga mejor se quedaban por allá. De plano, porque era un fastidio llegar a la casa vieja. Uno de ellos contaba que a él en carne propia le tocó vivirlo. Y esto no es una historia de hace cien años, esta gente vivió ahà en los años ochenta. En un momento dado, relataba que él llegó tarde, se habÃa ido a hacer unos trabajos con sus compañeros de una escuela, de la universidad, Y viene de regreso. Cuando llega, abre la puerta, para entrar obviamente a la casona, y de pronto ve a una persona esperando ahÃ, parada. TodavÃa dice buenas noches, porque
45:04 entre otras cosas vivÃan varias familias, no era solamente su familia, sino que habÃa ahà varias familias. Entonces entra y ve a esta persona ahà y le dice buenas noches. Aquella persona le contesta, buenas noches. Ãl comienza a caminar hacia adentro porque ellos viven en la parte de atrás. Y de pronto se da cuenta que aquella persona viene detrás de él. Se da la vuelta y le dice, sÃ, dÃgame. Pero todo oscuro, no se distingue, no se puede ver nada. Cuando de pronto sigue caminando, voltea, venÃa la persona, ya no viene, ahora está delante. Iba caminando por delante de él. Dice que sintió pánico, se esperó. A que pasaron unos minutos y entró a su casa. Déjeme compartir otra llamada con ustedes. Un momento, por favor. Muy buenas noches.
45:54 Hola, señor José. Buenas noches. Adelante, bienvenido. Adelante señor Miguel Ãngel Bonilla. Hola. SÃ, nomás querÃa yo contarles una pequeña historia corta. SÃ. Es acerca de una niña que se apareció en un cine. Me cuenta mi cuñado, porque él tiene las fotografÃas de esa niña. que en uno de los cines, ahà donde trabaja su hijo, estaban unos albañiles trabajando y de repente se oyó que tocaron la puerta. Entonces los albañiles pues abren esa puerta para ver del otro lado quién tocaba y es uno como sótano donde guardan las cosas de limpieza. SÃ, esto es en un cine. Entonces abren los albañiles y checan y no hay nadie del otro lado y se les hace raro. Entonces, pues, no faltó quien sacó el celular. Y nomás asÃ, a lo tonto, empezó a sacar fotografÃas. Y resulta que captó dos fotografÃas de una niña como de 12 años más o menos, ¿sÃ? Entonces, pero sà se le ve su vestidito y los ojos brillosos. Sobre todo los ojos que más resaltan como cuando sacan la fotografÃa de un fantasma, ¿sÃ?
47:12 Esa es mi pequeña historia, pero sà me llegan a contar que en el cine se llega a aparecer la niña en las butacas. No sé si es cierto, ¿verdad? Pero pues no se espanten. SÃ, vaya que no salgan corriendo, que acaba la pelÃcula. ¿Verdad? Pues no sabe uno quién se sienta junto a uno. SÃ, exactamente,¿ qué será eso? SÃ, pues esa es mi pequeña historia, pero sÃ, créame que de la nada, de sacar fotografÃas a lo tonto dice uno... Pues si aparezcan dos imágenes de la niña Quién sabe qué serÃa? Pues hombre, muchÃsimas gracias señor Bonilla No, gracias a ustedes por escucharme Y buenas noches a todos los fanáticos Adiós En esa casa que le digo No era la única experiencia que habÃan tenido De pronto, por ejemplo Estaban todos reunidos Y oÃan claramente hablar Varias personas en la puerta en una de esas casas de grandes patios y que tenÃa tres o cuatro piezas. Esta familia vivÃa al fondo y, bueno, estaban cenando muy contentos y oÃan gente hablar y hablar y hablar en la puerta. DecÃa este muchacho que un buen dÃa su padre, que un hombre muy recio, se levanta de donde está y va por un garrote porque estaba harto de aquello. DecÃa que se esperaban a que se sentaran a cenar para empezar a echar ahà habladas y hacer cosas. abre la puerta de manera rápida, de manera recia, y a sorpresa ahà no hay nadie. Se
48:45 mueve a un lado, se mueve a otro para buscar a ver dónde está aquella gente que estaba hablando, pensando que estarÃan hablando un poquito más para allá o que quizá estarÃan en algún otro lado. Nada, ahà no hay nadie. Aquello se vuelve muy raro porque apenas se mete el papá, vuelven a escucharse otra vez Las voces de aquellas personas, el alegar y alegar y alegar. Finalmente, después de un rato, aquel sonido se disipa y ya no hay nadie. Esa situación se repetirÃa en algunas ocasiones, volverÃan a escucharla. por supuesto, ya después de la primera vez, ya nadie pone atención, ya cuando se escucha aquello, ya quién pone atención. Y asÃ, durante algún tiempo, llevaron a un cura que le diera la bendición, llevaron a quien sea para intentar mitigar aquello, aquello no parecÃa tener ganas de ser mitigado, El hecho es que seguÃan ocurriendo cosas. Total, ellos se van, se queda en ese lugar un tÃo suyo cuando ellos compran una casa. En otra parte llega un tÃo suyo que se queda con la casita aquella. A los ocho dÃas les habla y les dice, oye, tal por cual,¿ por qué no me dijiste lo que pasa aquÃ?¿ En esta casa no se puede vivir?¿ Por qué no? No, hombre, pues pasa esto y pasa esto. Lo mismo que ellos habÃan visto durante mucho tiempo, lo vuelven a ver.¿ Quiénes eran esas personas? Imposible saberlo. Era gente que habÃa quedado ahà y que, pues, seguÃa ahÃ. Lo interesante es que
50:20 hacÃan estos discursos como si estuvieran ahà presentes todos, pero no habÃa nadie viviendo. Casas en las que ha habido 20 generaciones viviendo, algo tienen que dejar. Ahora, hay otros lugares en los que el fenómeno, como le decÃa, acompaña a alguien muy en especial. El relato que le contaba yo de la Ciudad de México de los años sesentas era muy indicativo de eso, porque estas personas veÃan, oÃan y todo eso, y el dÃa que la abuela se traslada a otra casa que ya no va a vivir ahÃ, de pronto no vuelven a verlo jamás.¿ Por qué estaba ese personaje ahÃ? Bueno, evidentemente tenÃa algo que ver con la abuela, porque al partir la abuela se acabó aquello y se fue por completo el fenómeno. Hubo muchas cosas raras ahÃ. Pero decÃan que, bueno, fue muy evidente que al irse la abuela, se fue el fantasma. Estaba esperándola probablemente. Ahora, hay otras cosas ahà también muy raras. Hay algunos fenómenos que se apegan de manera indirecta. Por ejemplo, una persona no sabe por qué, pero de pronto lo empieza a seguir una imagen. Esto es algo muy perturbador y es algo verdaderamente desagradable. Quienes han vivido estas experiencias lo han vivido con mucho miedo, porque de pronto se dan cuenta que están siendo seguidos por alguien que no conocen, que no pueden ver, que no saben de dónde ha salido.
51:50 Lo pueden distinguir de pronto, pero de pronto no. Les acompaña y se mete a la casa con ellos. Les hace ruido cuando están de pronto cenando, está ahà atrás, les rompe. Por completo la tranquilidad. Eso es algo que he visto por ahà ya un par de veces que me lo han relatado. Me ha sorprendido por completo, obviamente. Pero tiene un contenido muy interesante. Vamos a ver si podemos platicar de ese fenómeno. Asà que si usted tiene una historia y ha conocido algún relato de esa naturaleza, pues me encantarÃa escucharlo. Son fenómenos que llegan a ocurrir. Esto es muy variado. con que se siente uno y pregunte¿ usted conoce una historia de fantasmas? siempre habrá alguien que le platique una buena historia de fantasmas y obviamente los testimonios están ahà y me encanta que tienen cierta similitud que tienen un contenido lógico un contenido que es consistente de uno a otro muchÃsimas gracias por haberme acompañado esta noche muy buenas noches Y que descansen en paz.
53:01 Relatos del Lado Oscuro
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