Cuando te llama un fantasma Relatos del lado oscuro
Suena el teléfono isistentemente... pero la voz que escuchas no es un cliente sino tu padre que ha muerto tiempo atrás....qué haces.
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0:00 De hecho, hace ya muchos años, dos investigadores de mucho prestigio, Scott Rogo y uno de sus colegas, escribieron un libro acerca de las llamadas fantasmales, el libro es de los años ochentas. Scott Rogo fue asesinado en los años ochentas, o sea que el libro ya tiene muchos años, y sin embargo es un libro Ãntegramente dedicado a eso, a los fenómenos paranormales alrededor de las lÃneas telefónicas, y ellos documentaron una cantidad de casos verdaderamente impresionantes. Y sobre todo, llama la atención el hecho de que estos casos fueron documentados en una época en la que no habÃa la telefonÃa celular ni nada de esto que tenemos hoy en dÃa.
0:42 La publicación de Rogo y de Veiles salió en 1980 y ellos documentaron casos de una década atrás en donde ocurrÃa este fenómeno con mucha frecuencia. Relatos del lado oscuro. Historias que otras mentes prefieren ignorar. Es el año 2008. Un sujeto viaja a la ciudad de Los Ãngeles con un objetivo muy especÃfico. Era una entrevista de trabajo. Es una oportunidad muy interesante. Se trata de Charles Peck. Charles no es un hombre que haya tenido mucha fortuna a lo largo de su vida. Y durante el último tiempo, durante los últimos años... Ha trabajado como empleado de una lÃnea aérea.
1:32 No es piloto, no es sobrecargo, es simplemente un empleado administrativo. Aquel dÃa, 12 de septiembre, la suerte parece haberle cambiado. Por una sencilla razón. Ha recibido una oferta para entrar a trabajar en el aeropuerto Van Nuys de Los Ãngeles. Es una oportunidad importante para él. Porque Peck, quien es divorciado y tiene tres hijos... Tiene también una novia. Esta novia vive en Los Ãngeles. Asà que es la oportunidad de mudarse a Los Ãngeles y casarse con su novia. Es una oportunidad importante para él. Además de esto, Charles no es un sujeto joven. Charles está por cumplir 50 años. No ha tenido muy buena suerte en algunos de sus últimos trabajos.
2:21 Y esto lo ha llevado a una situación un tanto triste. Por eso cuando recibe la llamada del aeropuerto Ban Nui, en donde ocupará un puesto un poco más elevado, todo parece reunirse y darle una oportunidad de lo más atractiva para este sujeto que de otra manera. Simplemente seguirÃa con su trabajo discreto como empleado de una aerolÃnea, empleado demostrador. Durante la mañana, este sujeto estuvo en aquella entrevista. Todo parecÃa ir muy bien. De hecho, cuando sale de aquella entrevista, va contento. EnvÃa un mensaje a su prometida, a la cual le informa que todo parece ir muy bien y que tomará el tren de regreso a su domicilio, en donde ha quedado de ver a sus hijos y atender algunos asuntos en espera de que lo llamen para trasladarse ya a vivir a Los Ãngeles a su nuevo trabajo.
3:26 Todo está perfectamente. Para volver a casa, Charles sube a un tren, lo cual es muy común en esta zona de Estados Unidos, porque ahorra tráfico, ahorra gastos, el tren es económico y es muy seguro. Los accidentes de trenes son muy limitados, muy rara vez hay accidentes, y aun cuando ocurran, no suelen ser fatales. Todo pinta maravillosamente. Bueno, por lo menos. En parte, porque Peck no sabe que el futuro, el futuro es absolutamente incierto. Tras haber enviado ese mensaje, Peck guarda el teléfono en la bolsa de su saco, se sube al tren y minutos después el tren arranca. Se trata del sistema Metrolink, el cual es un tren bastante rápido, pero comparte vÃas con otros ferrocarriles.
4:26 entre ellos algunos cargueros. Es un ferrocarril como tal, no es un sistema de metro, ni mucho menos, es un ferrocarril. Depende Ãntegramente de los conductores y de las señales de tránsito. Peck va sentado en el tercer vagón, tranquilamente. EnvÃa un último mensaje unos minutos antes de que el tren colisione con otro tren. SÃ. llegando a un punto conocido como Chatsworth, de la lÃnea del ferrocarril. Aparentemente, el conductor del tren Metrolink se distrae mandando mensajitos por teléfono celular. Todo apunta a que eso lo ha distraÃdo. Ambos trenes, el Metrolink y un tren de la Union Pacific, avanzan en la misma dirección. Evidentemente, el conductor que no ha visto las señales de detenerse por ir mandando mensajitos y atendiendo el teléfono, pasa de largo la señal. Metros más adelante, el tren de Metrolink choca violentamente con el tren de Union Pacific, un carguero. Uno contra otro. El accidente es terrible. Ambos trenes ruedan fuera de las vÃas, se destrozan prácticamente. Peck.
5:51 Peck está ahÃ. Minutos después del terrible accidente, comienza una historia diferente. ¿SÃ? Minutos después, varias personas comienzan a recibir llamadas telefónicas del teléfono de Peck. Sus hijos, su hermano, su novia. Las llamadas, las llamadas son contestadas evidentemente. por las personas a las cuales van dirigidas, pero no escuchan nada, solo silencio. SÃ, al contestar el teléfono, nadie responde. Son algunos segundos durante los cuales pueden ver que hay una llamada en curso. Proviene del teléfono de Peck, de Charles Peck, pero nadie contesta, aun cuando vuelve a llamar y vuelve a llamar. Nadie contesta. Solamente se escucha esta especie de estática.
6:57 Uno de los familiares decide marcar. Una vez que se corta la llamada, marca al teléfono de Peck e inmediatamente la llamada entra al buzón. Le suena extraño, muy extraño. Un momento después, se recibe una llamada diferente. La llamada la recibe el hermano de Charles Peck. quien es informado de que ha habido un accidente de ferrocarril y se cree que su hermano está entre las personas que no han salido del tren. El reporte oficial en ese momento era de suma gravedad. De acuerdo con los primeros reportes, habrÃa al menos unas 130 personas lastimadas, algunas de ellas con bastante gravedad. Se cree que Peck puede estar ahÃ, dado que ha registrado su nombre al abordar el ferrocarril Y como es costumbre, hay un número telefónico registrado. El hermano inmediatamente se moviliza hacia la estación cercana a Chatsworth, en donde espera recibir informes. Un rato después le alcanza la novia de Charles Peck y sus hijos, quienes también son personas no adultas, pero sà ya son unos jóvenes. Están esperando a que ocurra algo, a que alguien informe, a que alguien les diga qué rayos está ocurriendo. Mientras tanto, vuelven a recibir llamadas, una y otra vez. Aquello es
8:28 muy sombrÃo, porque por una parte las autoridades, quienes están llevando a cabo el rescate, y la clasificación de los heridos y demás, no tienen ningún dato de haber recuperado ni el cadáver ni el herido. Es decir que no tienen a Peck, y siguen entrando las llamadas. Cuando el hermano de Charles Peck se acerca con uno de los agentes investigadores y le informa que está recibiendo llamadas del teléfono de su hermano y que cree que puede estar vivo, extraviado o lastimado de alguna forma. Los agentes toman en cuenta esta información y deciden marcar a ese número. Les llama la atención que inmediatamente el teléfono se va a buzón.
9:12 No timbra, se va directo a buzón. Y sin embargo, once minutos después, recibe una llamada la persona que está ahà en el teléfono del hermano de Charles, procedente de aquel celular al que acaban de marcar. Cuelgan y vuelven a marcar y vuelve a entrar a buzón. Algo es inusual. Inmediatamente el detective a cargo llama a la empresa de telefonÃa celular a la que le pide la localización de GPS de aquel número. Es un dispositivo que tienen los teléfonos que emite una señal y que resulta relativamente fácil encontrar la ubicación exacta del teléfono. El sistema de telefonÃa celular norteamericano en Los Ãngeles obedece a la instrucción de la agencia de policÃa y comienza a rastrear todas las llamadas que se hagan desde ese número. Las llamadas vuelven a repetirse, pero no es tan fácil, no es algo que en cuestión de minutos se pueda hacer. Mientras tanto, el rescate continúa. En medio de restos retorcidos de acero, algunos de los vagones han estallado en llamas, otros simplemente se han despedazado. Pero las llamadas continúan, pasan las horas y no encuentran a Charles Beck. Durante esas 11 horas que tardarÃan en encontrar los restos, hubo un total de 35 llamadas.
10:37 Estas 35 llamadas sirvieron para que la compañÃa de telefonÃa celular pudiera darle a los agentes investigadores unas coordenadas especÃficas de dónde estaba ese teléfono. Es decir, habÃan localizado el aparato y los agentes comienzan a investigar. La ubicación exacta es dentro de los restos de uno de los vagones que se encuentra apilado bajo otros dos vagones. TomarÃa dos horas más poder mover aquello para llegar al vagón en donde se supone iba viajando el siniestrado Charles Peck. Durante esas dos horas hubo otro par de llamadas, solo para confirmar la ubicación exacta de aquel teléfono. Los agentes y los rescatistas y el escuadrón de bomberos suponen que el teléfono está en la mano de Charles Peck, que puede marcar pero no puede hablar. Esto es grave, pero también es un buen indicio. Significa que está vivo. porque continúa marcando el teléfono y aun cuando no puede hablar, todo aquello se llena de emoción. Finalmente, y tras un total de trece horas, logran remover suficientes restos de los vagones, algunos de ellos calcinados, como para alcanzar el vagón donde estaba Charles Peck. Cortan las láminas de aquel vagón, aplastado y sumamente deteriorado, solo para encontrar algo que resulta extraño. el
12:09 cuerpo de Charles Peck. Inmediatamente acuden los peritos y revisan. Está muerto. Pero no sólo está muerto. Charles Peck habÃa muerto instantáneamente en el momento del impacto. Las coordenadas otorgadas por el GPS eran exactas y coincidÃan con el punto exacto en donde habÃa sido encontrado el cadáver de Charles. Por supuesto, La presunción de los familiares y de la propia autoridad es que Charles estaba con vida y habÃa muerto poco antes del rescate. El cuerpo es retirado y enviado al servicio médico forense, en donde reciben el cadáver, lo analizan e informan a las autoridades. Este sujeto murió instantáneamente.
12:55 No murió posterior al accidente. Murió en el mismo instante del accidente. No habÃa posibilidad alguna de supervivencia. Una de las vigas de acero de la parte baja del ferrocarril literalmente lo habÃa partido en dos. El tipo habÃa muerto de forma instantánea. No habÃa posibilidad alguna de supervivencia. Parte del cuerpo estaba 50 centÃmetros más allá. La cabeza habÃa sido parcialmente cercenada. En las condiciones en las que el cadáver fue hallado, no existÃa posibilidad alguna de supervivencia. Entonces, cómo habÃan sucedido esas llamadas. La primera postura del detective a cargo fue que alguien habÃa encontrado el teléfono y habÃa estado llamando y que el teléfono no funcionarÃa bien. Debido al impacto, probablemente no servÃa el micrófono y eso explicaba muy bien por qué alguien estaba llamando constantemente y no le escuchaban. El problema es que las coordenadas otorgadas por el sistema de posicionamiento de la compañÃa de celulares eran exactas. SÃ, como si lo tuviera en la mano. Pero Charles Peck habÃa muerto de forma instantánea. A su alrededor habÃa otros restos humanos, igualmente despedazados. Ninguna de las otras personas que habÃa muerto alrededor de Peck habÃa sobrevivido al impacto. Todos habÃan muerto de forma instantánea. Ni siquiera cabÃa la posibilidad
14:28 de que alguno de ellos todavÃa con vida hubiera tomado el teléfono de Peck y hubiera marcado. Todos habÃan muerto, pero además habÃa un enigma todavÃa mayor. El teléfono no estaba. Si Charles Peck, casualmente o de forma milagrosa, habÃa sobrevivido a ese impacto inicial, y aunque hubiera podido sobrevivir, tuviera el teléfono, lo tendrÃa que haber tenido en la mano. cosa que no ocurrió. El cadáver no tenÃa el teléfono en ese momento. Tras rascar, hurgar en medio de todos aquellos escombros, el teléfono nunca fue encontrado. Otras pertenencias estaban ahÃ.
15:10 Inclusive una pequeña maleta de viaje que llevaba estaba ahÃ. Su saco estaba a un lado. Conservaba llaves, conservaba muchas cosas, pero el teléfono no estaba ahÃ.¿ Qué rayos habÃa ocurrido?¿ Quién habÃa estado marcando? Pero sobre todo,¿ quién habÃa estado marcando justamente ahÃ, en donde estaba el cadáver de Charles Peck? Lo cual, por cierto, era muy difÃcil porque el vagón habÃa quedado totalmente destruido. No habÃa posibilidad alguna. Al final del dÃa habÃa habido una treintena de personas muertas, casi todas en el vagón donde se encontraba Charles Peck.¿ Quién llamó?
16:00 El caso que le he descrito corresponde a una fenomenologÃa paranormal denominada las llamadas fantasma, ghost calls, y tienen caracterÃsticas muy peculiares. El teléfono ha estado presente con nosotros durante más de 100 años, pero ha sido particularmente importante desde la mitad del siglo XX en adelante. Hace muchos años, quizá usted no lo recuerde, o quizá sÃ, los teléfonos solÃan tener numerosas fallas. Se cruzaban las lÃneas, se montaba una sobre de otra y se escuchaban conversaciones. Cuando usted marcaba por teléfono a otro paÃs, en el extranjero, las llamadas se alargaban muchÃsimo, porque pasaba un importante tiempo entre que usted contestaba y la otra persona lo escuchaba. Todo esto ha ido depurándose. Actualmente tenemos en la palma de la mano un teléfono celular tan compacto que se puede guardar en un bolsillo, pero a la vez tan sofisticado que supera la capacidad tecnológica y en cómputo de la mejor computadora de hace 40 años, o incluso la mejor computadora de hace 30.
17:13 Asà que esto ha avanzado enormemente, y sin embargo... A pesar de la tecnologÃa y a pesar de toda esta maravilla tecnológica que tenemos en las manos, siguen existiendo estas llamadas misteriosas. En otro tiempo, resultaba fácil explicar una llamada misteriosa. Se cruzaron las lÃneas, la operadora se equivocó de número, no conectó bien los dispositivos. HabÃa una técnica muy simple. Usted marcaba a la operadora y le decÃa, me comunica al 55543 de tal ciudad. Esta chica comenzaba a jalar una serie de clavijas y las iba enchufando en un tablero enorme que estaba frente a ella. Con esto, la señal era enviada al número que se habÃa seleccionado. Una llamada fantasmal se podÃa explicar como un error de aquella operadora, una clavija deficiente, una conexión deficiente. Pero en telefonÃa celular, la cosa es mucho más complicada. Primero, se trata de un sistema computacional muy elevado. La comunicación es directa. pero a través de un sistema ubicado a porca distancia en una antena. Esto es, el teléfono que usted marca, el suyo, envÃa una señal a esa antena y de esa antena la envÃan antena por antena hasta que encuentran el teléfono que usted busca y enlazan la comunicación en cuestión de segundos.
18:38 Es un sistema muy confiable, con una capacidad de acierto altÃsima. Por lo tanto, el error humano las... fallas de fidelidad de los sistemas han quedado atrás. Casualmente, durante años ha habido llamadas fantasmales, es algo muy frecuente, pero hoy en dÃa se vuelve mucho más difÃcil identificar qué es lo que ocurre ahÃ, porque nuestros sistemas son mucho más modernos. En el caso de Charles Peck, que por cierto ha sido un caso muy emblemático y muy estudiado, las llamadas fueron hechas desde su teléfono y fueron hechas desde el lugar en donde estaba el cadáver de Peck, pero el teléfono nunca fue encontrado. Ahà resultaban varios factores inusuales. Y es que, en esto de las llamadas fantasmales, hay diferentes categorÃas.
19:31 Por ejemplo, aquellas llamadas aparentemente de personas muertas. El testigo o la persona que recibe la llamada, generalmente muy corta, detecta que la persona que llama Es una persona que ya está muerta. Se da cuenta de esto. A veces, la persona que recibe la llamada no sabe que esa persona que ha llamado está muerta. Y de hecho, algunas de las llamadas más impresionantes tocan un punto aquà interesante. Quien recibe la llamada no sabe que quien le está llamando está muerta. Y platican como si estuviera hablando con una persona viva, sobre asuntos cotidianos o sobre cosas muy peculiares que solo ellas conocÃan, esas dos personas. Hay otra categorÃa.
20:21 Por ejemplo, los casos de intención. Alguien que recibe un mensaje urgente de algún familiar, de algún conocido, y que de alguna forma le explica algo, una información. Posteriormente el testigo habla por teléfono o en persona con la persona que se supone le habÃa hablado y se le encuentra con vida. Y ésta le insiste en que nunca ha hecho esa llamada. Pero la información que ha recibido el testigo es correcta. Y él no tenÃa forma de saberla de otra forma. También hay otros casos muy interesantes. Como por ejemplo, las llamadas que se hacen desde un teléfono.
21:08 En este caso, el testigo es quien marca, buscando a una persona con la que conversa incluso, con la que sostiene una plática y de la cual finalmente se entera, está muerta. Son tres categorÃas que generalmente se han manejado en esta temática. Cuando el muerto llama y la persona sabe que esa persona está muerta. O cuando el muerto llama y la persona no lo sabe que esa persona ha fallecido y recibe una información especial. los casos en los cuales... alguien llama para dar un mensaje muy especÃfico... pero no es quien pareciera ser... hay un fenómeno de suplantación... y por supuesto el caso de las respuestas... cuando contesta alguien que está muerto... pero el testigo no sabe que esa persona está muerta... la gran mayorÃa de nosotros... si descuelga el teléfono y le marca... a un conocido... y sabe que ese conocido está muerto... esperando quizá que conteste el esposo... el sobrino, el hijo... y le contesta el muerto...
22:07 Creo yo, aventarÃa el teléfono y le darÃa una crisis de nervios. De ahà que sea interesante toda esta temática. El caso particular del que le hablaba de Charles Peck es muy interesante porque tiene factores de corroboración.¿ Qué es esto?¿ Hay un fenómeno paranormal?¿ Hay testigos de que el fenómeno ocurrió?¿ Hay registros de que las llamadas existieron?¿ De que éstas se hicieron en los horarios en los que Charles Peck ya estaba muerto? Y después... se revisa que el número que hizo la llamada era el de la persona que estaba muerta, pero además las llamadas procedÃan exactamente del lugar donde estaba el cadáver, lo cual hace que el caso de Charles Beck, el accidente de Charlesworth, sea un caso muy difÃcil de refutar. La parte escéptica ha asegurado que se trató de confusiones, que los familiares creÃan haber recibido la llamada durante ese inter cuando Charles estaba perdido, pero que no habÃa sido asÃ. Sin embargo, la realidad de las cosas es que al revisar los registros de llamadas, se hizo evidente que las llamadas habÃan ocurrido después del accidente.
23:18 No habÃa mucho lugar a confusión. No sé usted qué piense.¿ Tiene alguna historia?¿ Le ha ocurrido?¿ Por qué no me lo platica? Otro caso interesante es un caso del año dos mil tres. Verá, en el año 2003 se puso muy de moda utilizar los mensajitos. Prácticamente era la forma de comunicación más práctica, la más común. Asà como ahora es el WhatsApp y todo esto. En el año 2003 era muy popular utilizar el celular a través de mensajes, era la forma económica. En ese año, en el año 2003, en Lancashire, en Inglaterra, ocurre una desgracia. Frank Jones... pierde a su esposa...
24:09 la señora se llamaba Sadie... y fallece... por un ataque cardÃaco... desafortunadamente esta situación, esta muerte repentina e inesperada... ocurre a los pocos dÃas... de que Sadie hubiera... pasado su cumpleaños 47... en ese cumpleaños... Frank Jones le habÃa regalado... un teléfono celular... muy moderno para aquel entonces... y de apariencia muy bonita. Era un aparato de color rosa, precioso. Y Sadie estaba enamorada de su teléfono. Le encantaba aquel aparato. Cuando fallece y la van a enterrar, Frank Jones decide, además de vestirla con la ropa más bonita que tenÃa y de preparar un funeral de lo mejor, le coloca en la mano el teléfono celular. Posteriormente, evidentemente, Sadi es sepultada, con todo y el teléfono, en una cripta en el cementerio de la localidad en Lancashire. Y punto final.¿ Se acabó? Bueno, no exactamente. No. El problema comienza pocos dÃas después, cuando Frank Jones recibe una llamada telefónica en su casa. La llamada telefónica al momento de levantar el auricular sin ver.
25:37 El identificador de llamadas simplemente descuelga el auricular. Es una llamada silenciosa. No hay ninguna voz. Jones contesta y pregunta quién llama. Hola,¿ quién llama? Pero no hay ninguna voz del otro lado, salvo una fuerte estática. Inmediatamente Jones se queda pasmado con aquel asunto. no sabe de qué se trata, cuelga el teléfono y revisa en el identificador de llamadas el número desde donde le han marcado. Tiene que sentarse, evidentemente. En ese momento, Frank Jones declararÃa se sentó ante la impresión de lo que acababa de ocurrir. El identificador de llamadas indicaba que la llamada habÃa salido del teléfono celular de su esposa muerta, Sadie. El teléfono habÃa sido sepultado con ella. Frank Vuelve a revisar el identificador de llamadas e incluso pide a un amigo suyo, vecino del departamento, si puede revisar, a ver si él sabe también lo mismo, si él identifica lo mismo. Y el vecino, al revisar el aparato, le dice, sÃ, efectivamente, aquà hay una llamada de este número. Y le da el número y es el número de su esposa. No habÃa mucho lugar a dudas.
26:54 Jones inmediatamente toma el automóvil y se dirige al cementerio para revisar la tumba. Presume. que algún salteador de tumbas habrá robado el aparato, y con la preocupación va para allá. Al llegar, encuentra que la tumba está perfectamente en orden, que no ha sido abierta ni retirada la lápida ni nada, y la tierra alrededor de la cripta continúa exactamente como él habÃa dejado. Todo está en orden. AsÃ, todo está en orden. Jones regresa a su casa con un nerviosismo extraño. La llamada ha sido misteriosa. Por la tarde, se encuentra ahÃ.
27:35 Junto a él está su hija mayor. Están conversando acerca de diferentes temas. Sobre el hecho de que Jones se sentÃa fuera del hogar. De que se sentÃa incompleto. Y de que, de hecho, no deseaba ir a su casa. Ahora que no estaba su esposa, no deseaba ir para allá. En ese momento... Aparece en el teléfono celular de Frank Jones un pequeño letrero que dice, has recibido un mensaje. Cuando observa el teléfono del que proviene el mensaje, es el teléfono de su esposa muerta. Se queda muy sorprendido.
28:18 No tiene ninguna letra, no tiene nada. Algo inusual porque un mensaje habitualmente para que sea enviado requiere que contenga algún texto. Pero este está totalmente vacÃo. Hay un nerviosismo extraño, tal como lo describirÃa posteriormente al diario La Gaceta de Blackpool. Jones se quedó pasmado, y no lo podÃa creer, pero su propia hija, que estaba a un lado, revisa el celular, y efectivamente habÃa este mensaje, la hora y la fecha eran correctas, acababa de llegar. No era un mensaje viejo que hubiera estado ahÃ, no era un mensaje reenviado. Muy inusual. Un rato después... TodavÃa en compañÃa de la hija y...
29:02 De alguna forma intrigado por lo que acababa de ocurrirle. Están platicando cuando la hija vuelve a tomar el teléfono para revisar. Y le dice, tienes una llamada perdida. ¿Cómo? Jones pregunta inmediatamente, pero... Si no sonó el teléfono,¿ cómo voy a tener una llamada perdida? Toma el aparato y ve el número desde donde le han marcado. Y resulta que es el teléfono de su propia casa. Excepto que... Ni él ni su hija han marcado. Entonces,¿ quién rayos ha marcado? Jones se levanta de donde está y corre a la habitación, la habitación en donde vivÃan él y su esposa. Al momento de cruzar la puerta percibe un penetrante olor a tabaco, a cigarrillos. Sadie, la esposa fallecida, solÃa ser una fumadora habitual. Cuando entra en la habitación, percibe dos cosas. Una, el olor al tabaco. Y dos, el olor al perfume particular de Sadi. Evidentemente, el nerviosismo continúa creciendo. Durante los dÃas siguientes, los mensajes continúan llegando.
30:18 Algunos de ellos tienen texto. Son mensajes cariñosos. Mensajes como normales.¿ Cómo estás?¿ Cómo te fue en tal cosa? Como si hubiera alguien preguntando una actividad cotidiana. Pero los mensajes, los mensajes si bien corresponden a la manera en la que la difunta Sadie solÃa dirigirse a sus hijos y a su esposo, no tienen mensaje de procedencia. Esta actividad extraña lleva a que el propio Frank Jones llamara a la compañÃa de celulares e hiciera una pequeña investigación y solicitara el registro de llamadas recibidas, de llamadas efectuadas, y se da cuenta que los mensajes han provenido del teléfono de Sadi, pero el teléfono está sepultado, y tras varios dÃas difÃcilmente tendrÃa carga como para seguir operando. Es 2003, los teléfonos todavÃa eran un poco más primitivos y solÃan descargarse con facilidad, por lo tanto resultaba imposible descargarlos. de que aquello fuera real, pero estaba ahÃ. Eran llamadas fantasmales. Todos los involucrados sabÃan que Sadie estaba muerta. Tanto Frank Jones como su hija mayor y otros dos de sus hijos recibirÃan llamadas similares.
31:45 Cabe señalar que Frank ya habÃa tenido este tipo de experiencias años atrás, no necesariamente telefónicas. De hecho, Frank Jones era un sujeto que habÃa recibido llamadas en su domicilio procedentes de la nada. Eso habÃa sido en el año 96. En 1996, Frank Jones habÃa tenido una especie de alud de llamadas misteriosas que lo llevaron incluso a presentar una queja con la compañÃa de telefonÃa. En aquel año la telefonÃa era fija todavÃa. En el 96, cuando se indagaron las llamadas que Jones aseguraba haber recibido, no habÃa ningún registro. El teléfono de Frank Jones no habÃa recibido ninguna llamada de ninguna parte.
32:30 Y sin embargo, Jones y varios testigos habÃan detectado estas llamadas extrañas, maliciosas, que parecÃan buscar provocar miedo. Frank Jones decide entonces contratar los servicios de un exorcista anglicano. Para que ayudara a controlar aquello, el exorcista realiza las primeras bendiciones. y el fenómeno se vuelve todavÃa más macabro. De acuerdo con lo descrito por Frank Jones en el año 96, la casa se vuelve una locura de fenómenos extraños, sábanas que eran arrancadas, golpes contra las paredes, cuadros que se desprendÃan, y la constante entrada de llamadas misteriosas, que al momento de descolgar, únicamente eran estática. No daba señal, no habÃa ninguna voz, no habÃa nada, simplemente estas llamadas raras. que parecÃan no proceder de ninguna parte. Es decir que Jones ya habÃa tenido un antecedente en el terreno de lo paranormal. Pero,¿ qué era lo que estaba ocurriendo? El asunto de Frank Jones continuarÃa durante algún tiempo. No terminaba ahÃ. De hecho, los problemas se prolongarÃan hasta bien entrado el año 2007, cuando finalmente un buen dÃa. Las llamadas dejaron de ocurrir. Los mensajes dejaron de llegar. y simplemente el teléfono habÃa desaparecido.
33:58 Jones declararÃa posteriormente que aun cuando estaba plenamente consciente de que las llamadas misteriosas no podÃan ser hechas por una persona viva, y que esos mensajes que parecÃan proceder de su esposa no parecÃan pertenecer a este mundo, a él le aliviaba saber que seguÃa en contacto con la difunta esposa, con la cual habÃa vivido muchos años muy felices. Asà que, no solo no le daban miedo, sino que cuando dejaron de ocurrir, comenzó a extrañarlas, locamente. Este caso en particular ha llamado la atención después de que fuera publicado un artÃculo en la Gaceta de Blackpool, en Inglaterra. Varios investigadores paranormales, pertenecientes a diferentes organizaciones británicas, acudieron a entrevistarse con Jones, revisaron las cosas, los teléfonos, Los números incluso hicieron algunas pruebas como marcar al teléfono de la difunta Sadi. Evidentemente, estaba fuera de servicio. Ya no funcionaba. Y sin embargo, habÃa registros de que ese número habÃa marcado, aunque no todas las llamadas parecÃan tener ese origen. El caso particular de Frank Jones culminarÃa algún tiempo después y dejarÃa de ocurrir completamente. Tanto los fenómenos extraños, sonidos y demás como las llamadas misteriosas simplemente se detuvieron. Como si la persona que las hacÃa un buen dÃa hubiera optado por seguir
35:30 su camino. ¿Misterioso? SÃ, bastante. Pero no es todo. Ha habido otros casos también muy interesantes. Verá, en una ocasión, el teléfono de emergencias norteamericano, el 911... Es muy cuidadoso. Suelen ser operadores que antes de emitir una alarma o antes de mandar una unidad a investigar, revisan que el número sea correcto, que la llamada sea correcta, que no sea una falsa alarma. Es algo muy penado en Estados Unidos. Un bromista puede pasar hasta 20 años en la cárcel. Asà que no es tan fácil que alguien se la tome tan a la ligera. El caso es que, en cierta ocasión, una presentadora de televisión, Kathy Kurik, comenzó a tener problemas. ¿SÃ?
36:17 Comenzó a tener problemas porque recibÃa llamadas misteriosas. Cuando ella marca el 911 y pide que investiguen aquello que está recibiendo de llamadas misteriosas, un agente llega al lugar, revisa lo que estaba diciendo esta mujer, toma nota y comienza a investigar. Y se da cuenta de algo muy extraño. Las llamadas procedÃan del departamento de una persona fallecida, ¿sÃ?, El exesposo de Kathy Couric habÃa muerto un par de años atrás, y todas las llamadas procedÃan del departamento de su esposo ya fallecido. Pero no solo eso, también las llamadas que el 911 habÃa recibido y que habÃa considerado como llamadas fraudulentas o de broma, venÃan de ese mismo lugar. De hecho, la policÃa registró 10 llamadas tan solo en un dÃa, y todas ellas alrededor de las dos de la mañana. SÃ, todas un martes. Lo más curioso es que este mismo fenómeno ocurrió cada martes durante varias semanas. Finalmente la policÃa localiza el número, identifica la llamada y envÃa a varias unidades a investigar qué ocurre para ver de qué rayos se trataba. Si era un bromista, si era algo real que estaba ocurriendo.¿ Por qué estaba ocurriendo esto durante varias semanas?
37:43 Al llegar, a este sitio donde vivÃa el exesposo ya fallecido, donde habÃa estado viviendo antes de la muerte, se dan cuenta de un detalle. La casa está totalmente vacÃa. No habÃa nadie en el lugar. No habÃa sido usado en mucho tiempo. Y de hecho, el número, el número telefónico, estaba suspendido.¿ Cómo es que alguien habÃa estado llamando desde ahÃ? El detective... Encargado del caso, un detective de la ciudad de Nueva York comienza a indagar con la compañÃa telefónica quien le informa que en efecto el número habÃa sido dado de baja tiempo atrás y que no habÃa vuelto a ser asignado. O sea que técnicamente no se podÃa marcar desde ese número. Y sin embargo, tanto el 911, el servicio de emergencias, como la propia Kathy Couric habÃan detectado el número. Misterioso,¿ no cree usted? le ha ocurrido alguna vez.
38:46 Animes y platÃquemelo. Tengo una llamada que quisiera compartir con ustedes. Buenas noches. Encanto, buenas noches. Habla Guadalupe Gutiérrez. Mucho gusto. Y mire, a mà me pasó una cosa asÃ. Yo tuve un vecino que quise mucho. Yo parecÃa su mamá, no era mi hijo, pero nos quisimos mucho. El caso es que él muere un 13 de septiembre del 2011. Y pues sÃ, la verdad, lo sentà muchÃsimo. Entonces, al otro dÃa, el 14, mi celular se cambió de fecha. O sea, estaba bien, nadie lo tocó, nada de la nada. Se cambió a enero del 2000. Y como yo en esa época me acuerdo que hice un chaspamiento de que cambiamos de milenio. salimos mucho ese mes de enero y lo festejamos en grande porque era el cambio de milenio yo le atribuyo eso ese hecho pero de la nada se cambió y coincidió con el fallecimiento de esta persona y lo estuve sentà su presencia como ocho dÃas que le hicimos una misa después a los amigos yo sentÃa su presencia en la noche como que me venÃa a visitar ya le hicimos un misa y ya Yo creo que eso fue a la luz. Pero sà fue una cosa muy evidente, la verdad, que... Pues como de
40:19 la nada mi celular se cambió. Lleva de septiembre del 2011 a enero del 2000. SÃ, güey, una cosa rara. Pues alguien le metió mano. Pero desde el pasado ya. Se llamaba Daniel Pues ojalá y en paz descanse y sà haya encontrado la luz. Sà sÃ, finalmente sÃ, pero... Tuvimos mucho cariño, realmente mucho respeto y una comunión muy bonita y yo creo que a eso se lo atribuyo. Paso a después. Ese era mi comentario. MuchÃsimas gracias. Que me haya tomado la llamada, felicitaciones al programa, yo sé usted que lo seguimos.
41:01 MuchÃsimas gracias. Más bien, lo seguimos a todo el equipo y a usted, no personal, claro que sà Un gusto saludarla. El gusto es para mÃ. Bonita noche y muchÃsimas gracias Hasta luego Hasta luego, encanto. Ocurren este tipo de fenómenos, ¿eh? Este tipo de cosas inusuales. Los teléfonos tienen esa peculiaridad. Son unas herramientas valiosÃsimas. Por supuesto que a veces son un poco mal empleadas, eso nadie lo duda. Pero siguen siendo herramientas valiosÃsimas. Y sabe algo curioso. Hay personas que literalmente no podrÃan estar sin el teléfono. Por varias razones, algunas de ellas es por trabajo porque dependen prácticamente del teléfono para ubicar a sus clientes para lo que se ofrezca. Pero ciertamente dependen de él y se generan ahà una serie de vÃnculos que para algunos investigadores paranormales tienen relación directa con estas llamadas.
42:06 Hay otro caso que me gustarÃa comentarle que fue muy emblemático. Este caso tenÃa una peculiaridad distinta. Las personas que recibieron la llamada no tenÃan ni la más mÃnima idea de quién llamaba. Pero era una situación muy extraña. En Washington, en los Estados Unidos, en 1980 y tantos, se estableció un restaurante conocido como Marrakech, que quiere decir Marruecos. y básicamente servÃan comida árabe y cosas de ese estilo. Para 1983, el restaurante estaba teniendo bastante éxito, habÃa clientes muy habituales, gente que llegaba casi todos los dÃas, porque el menú era muy variado, y el servicio era estupendo. Sin embargo, en 1983, de pronto, comienzan a recibir llamadas muy raras, una tras otra.
43:02 Los trabajadores contestan el teléfono, diferentes personas, y escuchan aquella persona que llama y amenaza de muerte. De pronto, a quien conteste, sin importar si era un mesero, el gerente, un lavaplatos o quien fuera, reciben estas llamadas de amenazas de muerte. Te voy a matar.¿ No entiendes que te voy a matar? Después vuelve a llamar y entonces... Hablaba de cosas un poco obscenas. Llegaba a hacer llamadas de carácter sexual muy molestas. En otras ocasiones, la persona que llamaba fingÃa la voz. La voz de una persona árabe.
43:49 A veces hablaba como si fuera un niño pequeño afroamericano, una niña pequeña. Muchas personas diferentes. Llegaba a marcar varias veces al dÃa. Incluso, hasta 20 veces en un mismo dÃa al restaurante. Lo más extraño es que esto se fue prolongando durante mucho tiempo. La persona seguÃa llamando. Hubo un momento en el que se contabilizaron 7000 llamadas en un año. Aquello era una locura. Verdaderamente era una locura. Pero además hubo problemas con los trabajadores. porque comenzaron a sufrir una especie de desgaste, porque el teléfono sonaba constantemente, pero algunas de las llamadas eran llamadas de clientes. El restaurante tenÃa un servicio a domicilio muy eficiente, y que era muy del gusto de las oficinas gubernamentales asentadas alrededor. Por lo tanto, tenÃan que contestar, y de pronto, al descolgar, estaba aquella voz.
44:55 Le llamaban El Niño, Lenfont, El Niño. Era otra llamada de El Niño. Y si bien nunca ocurrió un ataque directo, sà resultaba desgastante. El gerente del restaurante en particular estuvo sumamente enfermo porque las llamadas parecÃan enfocarse más hacia él cuando solÃa contestar. Este sujeto, Bashir Kushakhi, era agredido verbalmente de muchas formas, en ocasiones la agresión. la hacÃa aquella persona, lo que fuera, con voz de niño. Y esto resultaba absolutamente perturbador, porque este hombre, Bashir Kukakshi, tenÃa un apellido muy raro, en los años setentas, antes de emigrar a los Estados Unidos, habÃa sufrido un ataque por parte de la Organización para la Liberación de Palestina. Aparentemente, lo confundieron.
45:57 con un espÃa de la CIA norteamericana y fue secuestrado por la Organización para la Liberación de Palestina y fue llevado a un campamento de refugiados en donde estaba encerrado en una pequeña habitación, en donde lo amenazaban diariamente y en donde como parte de ese proceso de amenazas, él vio cómo asesinaban a varios niños delante de él. solo para amedrentarlo y obligarlo a confesar. En un momento dado, este sujeto, Bashir, decide quitarse la vida. ¿SÃ? Estando ahà en ese campamento, cuando los palestinos se dan cuenta que este tipo no es a quien buscaban, lo abandonan en una banqueta. Y ahÃ, alguien lo rescata y lo lleva al hospital. Una vez que lo rescatan, lo mandan a la embajada de Estados Unidos, solicita asilo y es llevado a los Estados Unidos. AllÃ, Este sujeto comienza a trabajar su restaurante, pero siempre con esa extraña sensación de lo que habÃa visto, de lo que habÃa vivido en aquel campamento palestino. Por lo tanto, cada vez que sonaba el teléfono y escuchaba aquello, le afectaba mucho. Durante el tiempo que todo esto ocurrió, hubo una preocupación creciente de que se tratara de algún demente o de algún ex terrorista que estuviera buscándolo. El punto incluso llegó a que se buscara al FBI para investigar qué estaba pasando. La empresa
47:32 de telefonÃa Bell Company de Estados Unidos estableció contacto con el FBI ante el problema que esto representaba. El lugar del restaurante de Bashir podÃa recibir hasta 400 llamadas en un mismo dÃa, lo que ocasionaba un trastorno enorme. Esto llevó al FBI a buscar la identidad de quién estaba llamando. SÃ. Y lo primero era localizar el número. Se dan cuenta que el teléfono de donde estaba llamando era un teléfono público. Localizan un teléfono público cerca del restaurante Bashir. Evidentemente lo único que tenÃan que hacer era esperar y alguien pasarÃa y marcarÃa¿ Sabe algo? Para su asombro, los agentes del FBI apostados, de manera clandestina, de civil, alrededor del teléfono, pudieron confirmar que aun cuando nadie estaba marcando de ese número, no habÃa nadie en el teléfono. En el restaurante Bashir entraban llamadas telefónicas. Trataron de seguir el rastro, de identificar si es que habÃa alguien utilizando la lÃnea de manera clandestina.
48:50 Eso no ocurrió. Peor aún. Cuando cancelan el número, ante la petición del FBI para cancelar completamente el número, que ya no existiera esa lÃnea, seguÃan llegando llamadas. Durante los años siguientes, aquello continuó en una locura. DurarÃa cerca de 10 años, durante los cuales las llamadas continuaron y continuaron. Se canceló la lÃnea, cambiaron el teléfono del restaurante y, sin embargo, volvÃan a entrar las llamadas. Finalmente, a los 10 años, las llamadas dejaron de ocurrir completamente de forma súbita. Nunca supieron cómo ocurrÃa eso. TenÃan identificado perfectamente el aparato de donde venÃan las llamadas, lo estuvieron vigilando durante largo tiempo y las llamadas seguÃan ocurriendo aun cuando nadie habÃa marcado de ese número. El colmo fue que en los años 80 los teléfonos ya contaban con una memoria de los números. Si apretaba uno una cierta tecla, se remarcaba el último número que habÃa sido marcado desde ese número. Los agentes esperaron a que entrara una de las llamadas misteriosas e inmediatamente corrieron hacia el aparato y marcaron el redial, como se llama, para que remarcara. Para su asombro, el número que estaba registrado era un número diferente. Desde ahÃ, desde ese aparato en la acera, no habÃa llamado nadie al restaurante. y sin embargo en el restaurante se habÃan recibido varias llamadas.
50:27 Tengo una llamada de la señorita Porfiria, ella nos comenta que es su madre. Le contaba que en una ocasión cerca de Tlanepantla, en el Estado de México, un dÃa llegó un niño a la iglesia a pedirle al sacerdote que fuera a ver a su padre, que estaba enfermo. El sacerdote aceptó, se dirige para allá, y al llegar efectivamente, Encuentra a una persona muy enferma y comienza a atenderle, a socorrerle y demás. Aquella persona lo primero que pregunta es,¿ y cómo supo que estaba yo enfermo? El sacerdote responde que su hijo fue a llamarlo y que lo habÃa venido acompañando. Para su asombro, aquel hombre efectivamente habÃa tenido un hijo, pero el hijo habÃa muerto años atrás. Mire usted.
51:17 Antes de que hubiera teléfonos, por supuesto, pero interesante el caso. Y bueno, otro caso particular que también tuve oportunidad de platicar con esta persona aquà en Puebla fue bastante inusual. Esta joven, en aquellos años bastante joven, habÃa tenido un galán, un novio, el cual no era exactamente una fina persona. Era una persona posesiva, sumamente celoso. Y le habÃa hecho la vida de cuadritos durante el tiempo que habÃan sido pareja, durante el tiempo en que habÃan estado como novios. Al punto de que este sujeto solÃa amenazarla con matar a sus amantes y cosas de ese estilo. Pero esta chica no tenÃa ningún amante, ni mucho menos. Era una persona común, con una vida común. Finalmente un dÃa se cansa de aquel sujeto y lo corta. Poco tiempo después, este hombre continúa acosándola. Llamadas telefónicas... Se le aparecÃa de pronto en el trabajo... Solo para ver que no estuviera... Con otro hombre...
52:22 O de pronto en la casa afuera... Estaba plantado en su automóvil... Vigilándola... Para que no anduviera por ahà con otro hombre... Hasta el punto en el cual esta mujer lo amenaza... Que si continúa con eso... Lo va a denunciar a las autoridades... Esto con la idea de que se aparte un poco... Para desgracia de aquel sujeto... Algunos meses después... TodavÃa como acosador persistente. En un viaje de trabajo, sufre un accidente y muere. El tipo se mata en la carretera. Esta chica se enterarÃa algún tiempo después que aquel hombre habÃa muerto. Pero para cuando se entera que aquel hombre habÃa muerto, bueno, la situación se habÃa vuelto muy rara. Porque durante la semana anterior habÃa recibido una veintena de llamadas telefónicas. una tras otra. Inclusive, al salir de su casa por la tarde noche, para ir a ver alguna cosa, a comprar algo, simplemente a salir con sus amigas, lo habÃa visto parado afuera. Pero todo eso habÃa ocurrido cuando él ya estaba muerto. Pero ella no lo sabÃa. Eso es la parte curiosa, ella no lo sabÃa. Finalmente, cuando se entera que el antiguo novio habÃa muerto, bueno, se siente muy mal, le da pena la muerte de aquel hombre, pero le espanta horriblemente el hecho de que la fecha de la muerte habÃa sido anterior a aquel
53:53 alocamiento de llamadas que recibÃa y reconocÃa las llamadas, no tanto por identificadores de llamadas ni nada, sino porque este hombre, cuando la llamaba, antes de hablar, siempre hacÃa una especie como de suspiro y le decÃa su nombre. No solÃa decir buenas tardes ni mucho menos, simplemente hacÃa una especie de fulana de tal, como que tomaba el aire, y reconoció eso. Ahà identificaba, bueno, cuando lo platica con su madre y con su padre, le dicen que igual ya estaba confundida, que era habitual las llamadas perdidas, todo esto, pero las recibÃa en el teléfono fijo de casa. Asà que, bueno, finalmente le pide a su madre que conteste a ella y ella no quiere contestar. Está muy espantada. Además relaciona que lo habÃa visto parado afuera, aun cuando él ya estaba muerto. Pasan las semanas y aquello deja de ocurrir completamente, como si el hecho de que ella ya supiera que el exnovio habÃa muerto fuera suficiente para que él dejara de llamar. Y de hecho asà fue, no siguió llamándola.
54:57 Pero entonces comenzaron a ocurrir otras cosas raras. Por ejemplo, ella estaba en casa, descolgaba el teléfono para llamar a algún amigo o alguna amiga, o simplemente para hablar alguna cosa del trabajo, y mientras ella estaba hablando, No ocurrÃa nada, pero cuando el interlocutor, es decir, la otra persona, le hablaba, ella estaba escuchando una segunda voz que hablaba ahà metida, una especie de murmullo constante. Llegaron al punto de cambiar el teléfono, comprar uno nuevo, pedir que cambiaran los cables o algo porque se estaban cruzando las lÃneas, y sin embargo aquello seguÃa ocurriendo. Inclusive, desde el trabajo, cuando ella respondÃa al teléfono o algo, Escuchaba esa segunda voz de fondo.
55:44 TenÃa un toque particular aquella voz. No lo reconocÃa inmediatamente, pero le parecÃa que era el fallecido novio. Por ciertas entonaciones y ciertas cosas que decÃa, aun cuando lo decÃa muy bajito ella alcanzaba a entender algunas palabras. Pero tenÃa este toque metálico la voz, como muy saturada, como muy rara. No se trataba de una broma, eso es evidente, porque hablaba con personas que no tenÃan una relación de amistad, simplemente cuestiones de trabajo o cuando hablaba con alguna amistad eran amistades cercanas que no le eran una broma de esa naturaleza. Entonces,¿ qué era lo que ocurrÃa? Por supuesto, el nerviosismo fue creciendo cuando se dan cuenta que aquello no era por una falla del teléfono y ella entiende que se trata del famoso galán. Asà que decide hacer una prueba, hablarle por teléfono a su propia madre. SÃ.
56:37 Descolgó el teléfono en su casa y le marca a su madre en el otro teléfono que tenÃa, un teléfono móvil. Cuando contesta la madre, le pregunta,¿ estás escuchando algo raro? E inmediatamente ambas se dan cuenta que hay esa voz. A la madre le resultó muy perturbador. Llegaron al punto de contratar los servicios de una especie de brujo para limpias y eso. para que apartara a ese tipo de ella... un par de años después contrae matrimonio... esta joven ahora sà con... un novio más formal, una persona... más respetable... y deja de ocurrir... sà simplemente al momento en el que se casa... y se va a vivir con este...
57:23 con su esposo... las llamadas misteriosas dejan de ocurrir... simplemente cabrÃa la pregunta... se dio cuenta el antiguo novio que ya no era bienvenido...¿ O qué habrá ocurrido ahÃ? Porque deja de pronto detenerlas. Otro caso también muy interesante. Nos lo platica una persona hace cuatro o cinco años que nos lo platicaba. Esta joven está en casa. Su padre habÃa muerto debido al cáncer más o menos unos cuatro o cinco meses atrás. La madre adoptiva, la madrastra, El papá era viudo, asà que se habÃa vuelto a casar con una mujer que habÃa criado a los hijos. Es decir, que no era su madre de esta chica, pero la veÃa como mamá y está ahà visitándola, platicando alegremente cuando suena el teléfono. La mamá, a la que llamaba ella mamá, va, descuelga el teléfono y, como era de esperarse, dice, sÃ, hola,¿ quién habla? Y de pronto se queda callada, en seco, parada, ahà en la mesita de la sala, con el teléfono en la mano, sujetándolo fuertemente, y se le comienzan a llenar los ojos de lágrimas. Esta chica que está ahà un par de metros más allá, le dice,¿ qué te pasa?¿ Estás bien?¿ Qué tienes? Pues,¿ con quién hablabas? La nota como ella está a punto de desmayarse y corre, la asiste, cuelga el teléfono y la sienta en un sillón, y esta mujer se estira como queriendo agarrar el teléfono, y ella le dice,¿ qué pasa? Oye, espera, espera, te estás desmayando.
58:53 Esta mujer... Cuando descuelga el teléfono y contesta, hola,¿ quién llama? Escucha la voz del difunto, clara y precisa. Esta chica le dice, bueno, pudiste haberte confundido. Ella responde, no, era él, me llamó por mi nombre. Reconocà la voz. La mujer estaba desesperada. El fenómeno volverÃa a ocurrir en otra ocasión, nuevamente estando ambas. El padre tenÃa una relación magnÃfica con los hijos, creo que son dos o tres hijos. Y con la esposa, la segunda esposa, también era una persona muy educada, era un hombre muy correcto. Y mantenÃa esa relación de mucha cercanÃa. Si tenÃa un rato en la mañana para hablarle, le hablaba y le preguntaba cómo estaba, qué estaba haciendo, cosas de ese estilo. VolverÃa a ocurrir.
59:42 Y en cada ocasión estaban ambas, la hija y la madre adoptiva. En una de esas ocasiones, esta chica está ahà visitando a la mamá, viendo cómo está, porque la habÃa notado un poco de caÃda. Suena el teléfono y la señora va corriendo a contestar. Y la hija le gana el teléfono. Descuelga y pregunta,¿ quién está hablando? Inmediatamente escucha su nombre y algunas palabras que no entiende. Pero reconoce la voz. La del difunto. Fue la última vez que sonó el teléfono. Con eso, vaya, las llamadas siguientes fueron normales. Pero ya no volverÃa a llamar. solo que ambas mujeres coincidÃan en que era el difunto. ¿Casualidad? Pues hay una peor. Hay una persona que nos contó que trabajaba en una oficina y constantemente cuando descolgaba el teléfono para hablar alguna parte habÃa alguien que estaba hablando encima. SÃ, se oÃa claramente una segunda voz que estaba habla y habla y habla. Esta mujer incluso llegó a cambiar el aparato de teléfono SuponÃa que el inalámbrico se infiltraba el sonido, lo que fuera, y pone un teléfono de alambre, de cable.
1:00:55 Y para su asombro, la voz aquella seguÃa estando ahÃ. No entendÃa qué era lo que decÃa, no entendÃa nada de lo que decÃa, vaya. Ni siquiera podÃa asegurar que fuera español. Ella no habÃa perdido a nadie. Y sin embargo estaba ahà ese ruido raro. A pesar del cambio de teléfono, a pesar de todo, contestaba. Y enseguida comenzaba aquella persona a hablar. Lo que fuera que decÃa, comenzaba a hablar en ese momento.¿ Qué le parece? En fin, muchas gracias a la señora Blandina, al señor Bolaños que nos han acompañado esta noche. Gracias a todos ustedes. Muy buenas noches. Y que descansen en paz. Relatos del Lado Oscuro
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