Caníbales-en-el-oeste-_-Relatos-del-lado-oscuro
Un caso de perversidad humana anterior a Jack el destripador, anterior a HH Holmes... un caso que además estaba integrado por una familia o algo así. Relatos del lado oscuro nos llevará al salvaje oeste
Es una historia poco conocida pero aterradora.
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#relatos de misterio #relatos de terror #historias de miedo #asesinos #terror parapsicológio #joseramoncantalapiedra
0:00 Le gustan las pelÃculas de vaqueros? Las series de vaqueros seguramente se acuerda usted de la pequeña casa en la pradera. Las niñas aquellas, las chicas Ingalls, corriendo por acá y por allá, haciendo cositas, todos muy bien, qué bonito. O el gran chaparral, Manolito y toda aquella gente, Bonanza. Y por supuesto el llanero solitario con su fiel asistente nativo americano, Toro. Y su caballo, Silver.¿ Se acuerda? Bueno, probablemente recuerde más las pelÃculas de Wyatt Earp y todo aquello. Pero hay muchas historias del lejano oeste que vale la pena contar.
0:46 Y que son poco conocidas. Acompáñenme. Comenzamos. Relatos del lado oscuro Fantasmas Seres extraños Sucesos inexplicables Perversidad humana Historias que otras mentes prefieren ignorar Primero que nada hay que entender lo que era el lejano oeste El lejano oeste, para 1870, después de la guerra civil y de todo aquello, era la frontera hacia los territorios que no habÃan sido todavÃa reclamados por el gobierno central de los Estados Unidos de Norteamérica. Para ese entonces, esa frontera estarÃa un poco más allá de Kansas, del estado norteamericano de Kansas. Y habÃa muchos problemas. Después de aquello era territorio Comanche. El que se adentraba ahÃ, una de dos, era...
1:58 Porque era muy tonto. O porque era un forajido que estaba huyendo de la ley y sabÃa que en aquellos territorios nadie lo buscarÃa. Más allá también estaban los territorios mexicanos. Asà que tampoco era un territorio amable hacia los estadounidenses, ni mucho menos para los inmigrantes. Fue una época de gran migración. MuchÃsimos europeos, chinos, personas del Ãfrica llegaban allá. Pero especialmente africanos. Muchos europeos, entre los cuales llegaban alemanes, letones, franceses, italianos, noruegos, belgas, de los PaÃses Bajos, etc. HabÃa un interés por parte del gobierno federal de los Estados Unidos por conquistar el lejano oeste. Para ello habÃan desplazado a los pueblos originarios, las naciones originarias. Fue un proceso muy violento. Todo aquello significó la muerte de muchÃsimas personas nativas americanas. Sus tierras, donde vivÃan, fueron reclamadas por los inmigrantes. Asà se llamaba el proceso, claim, reclamo. Básicamente cualquiera que llegara y pidiera tierra la podÃa tener. Solo hacÃa falta que se comprometiera a trabajarla y que marcaran adecuadamente estos lugares. AsÃ, por ejemplo, conforme se iba avanzando el ejército, los yanquis se encargaban de ir despoblando todas estas regiones de nativos americanos, expulsándolos hacia las regiones reservadas para ello, que de hecho se
3:31 llamaron reservaciones, y en muchas ocasiones exterminando a los nativos americanos bajo la premisa de que eran tierras que no se ocupaban. Y no se ocupaban porque el nativo americano no era un pueblo agrÃcola, era un pueblo cazador y un pueblo recolector, por lo tanto movÃa su ubicación frecuentemente en un mismo territorio. Asà los Xochone, Comanche, Apache, Sioux, Bueno, todos ellos tenÃan sus propias regiones, de donde no salÃan, pero cambiaban de lugar sus campamentos. Y con ello, cuando llegan los colonizadores, todas estas personas, lo que hacen es apropiarse la tierra y comenzar a cultivar, construir, hacer fuertes, hacer ciudades, pequeños pueblos. Y la realidad es que aquello era espantoso. El lejano oeste era un lugar muy sucio.
4:21 Los pocos pueblos que habÃa, que podÃan llamarse pueblos, Eran lugares muy poco salubres. HabÃa falta de agua, habÃa nulos servicios, suciedad, falta de higiene, los alimentos no eran conservados. Bueno, bueno, bueno. Y vivir fuera de los pueblos también era extraordinariamente peligroso por muchas razones. Primero porque estaba uno expuesto. Expuesto a todo. Expuesto a los bandoleros, expuesto a los nativos americanos que coléricos iban y mataban a todos los que encontraban, a las enfermedades, al agua sucia, a la falta de alimento, a los inviernos terribles. Se requerÃa una madera muy especial para sobrevivir en el salvaje oeste. Eso es una realidad. Muy lejos del llanero solitario, muy lejos de todo eso, los colonos que llegaban y comenzaban a construir un futuro se arriesgaban a morir ahà mismo. Y eso ocurrÃa con cierta frecuencia. Entre otras, habÃa mucha delincuencia. Y esta delincuencia era tan frecuente porque muchos que cometÃan crÃmenes en el lado oeste, hacia la costa atlántica, Escapaban buscando la seguridad de los territorios del oeste, las regiones apartadas y solitarias, y en su camino tomaban lo que podÃan y cometÃan toda clase de atrocidades. Pero habÃa otro problema también, y es que muchos que buscaban el sueño de tener sus propios ranchos, sus propias tierras en aquellas regiones, obviamente viajaban cargados de cosas. Llevaban consigo a la familia, llevaban consigo semillas, utensilios, armas, dinero,
5:56 para llegando a esos territorios comprar lo que les hiciera falta, lo que significaba que eran un bocado verdaderamente delicioso para las gavillas de delincuentes. Y luego estaban los solitarios, aquellos que iban a la aventura a buscar fortuna para luego escribir pidiendo que viniera toda su familia, viajando en incómodas carretas de ruedas de madera, tiradas por unos pocos animales, una situación muy inquietante. Y sÃ, Efectivamente, el salvaje oeste era muy salvaje. Y se requerÃa esa caracterÃstica peculiar. No tener piedad para nadie ni para nada. Por supuesto, habÃa excepciones.
6:40 Probablemente la pequeña casa de la pradera estaba en un lugar en donde no hubiera todo eso. Por eso se veÃan todos tan contentos. Pero volviendo al tema de hoy. Vamos atrás en el tiempo. 1870. Y estamos en una región del actual territorio de Kansas conocido como el Condado Lovett. Durante años habÃa habido un camino que unÃa las diferentes comunidades que se habÃan asentado. Fort Scott era la fortificación militar y ahà en el camino habÃa algunos pequeños poblados a través de un caminito conocido como Osage Trail. Era una región de los nativos americanos Osage. y se habÃan comenzado a asentar todo tipo de personas. En ese 1870, la comunidad como tal era muy pequeña, habrÃa unos 100 colonos, y estaban llegando numerosas personas. Por eso no fue sorpresa cuando se presentaron aquellos dos, que pidieron un predio, hicieron un reclamo, es decir, reclamaron la tierra. Se les otorgó una propiedad a cada uno, eran padre e hijo. Se hacÃan llamar Bender, John Bender, Padre, y John Bender, hijo.
7:54 Solicitaron aquel predio y se les entregaron 16 acres a cada quien, cercano a un pequeño arroyo, lo que significaba muy buena agua y un muy buen lugar, aunque en realidad nadie lo querÃa porque era una planicie donde soplaba un viento espantoso, no habÃa casi árboles y no prometÃa mucho aquello, pero en invierno aquello serÃa terrible además. Padre e hijo eran dos personajes muy peculiares. Le platicó, pa, El sujeto más viejo era un hombre de cincuenta y tantos años que parecÃa un monstruo. Era enorme. Debe de haber medido por lo menos un metro noventa, si no es que dos metros, y era un armario caminante. Gigantesco.
8:35 Además tenÃa una cara de pocos amigos que realmente intimidaba. Pero entre otras cosas además no hablaba. Lo poco que hablaba nadie lo entendÃa, porque hablaba con un acento alemán. O por lo menos alemán. de alguna región de Europa del norte, porque solo Dios sabe en realidad de dónde venÃa, porque nadie hablaba alemán, asà es que este tipo hablaba en eso con su hijo, que le contestaba y entre los dos ahà medio se entendÃan, pero el hijo hablaba bien el inglés, lo hablaba fluidamente, y lo hablaba bien, aún con un poco de acento europeo, pero lo hablaba bien, el chico era simpático, guapetón, medio rubio, ojito claro, una barbita arregladita, bigotito, fuerte, esbelto, atlético, aunque se reÃa de formas muy raras. Todo mundo notó el detalle de que los ojos estaban muy juntos y al momento de hablar se reÃa y se reÃa y se reÃa y era incómodo.
9:32 Alguien dijo que este probablemente estaba medio loco. El padre no. El padre a todos los miraba y si murmuraba algo nadie entendÃa lo que habÃa dicho. El hecho es que ya marcaron sus tierras y ahà los dejaron. A los pocos dÃas llegaron trayendo una carreta cargada de madera y comenzaron a construir una cabaña. Esto no era raro. La gente llegaba, marcaba la propiedad de tal manera que esto es mÃo, y acto seguido comenzaban a construir algo. Eran grandes trabajadores. eso queda claro, además muy fuertes, porque muy pronto hicieron una especie de sótano pequeño, no muy grande, escasamente un metro ochenta de alto, asà es que no cabÃa muy bien alguien ahÃ, y después pusieron una serie de piedras acomodadas y sobre de esto empezaron a construir una cabaña. Más allá fueron construyendo un granero y un establo, y pronto empezaron a excavar un pozo, pero no salió agua, asà es que se fueron y excavaron a otro lado y ahà sà salió una poca de agua. La cabaña como tal no era una obra maestra de ingenierÃa, era simplemente una habitación grande, un cuarto grande hecho de madera, que debe de haber tenido, por lo menos, o cuando mucho, unos 5 metros de lado por unos 8, 5 por 8, eso era aquello. Unas pocas ventanas, una puerta al frente, una puerta atrás. Y Sans se acabó. Muy pronto estaba hecha.
10:56 Asà que un buen dÃa, mandaron traer a la esposa y a la hija. Pasado algún tiempo, aquella gente los veÃa, no hablaban mucho. Bueno, el chico sÃ. John Chico sà hablaba más. Era muy parlanchÃn. De hecho, era incómodo porque era muy parlanchÃn. Y ese detalle de que siempre se reÃa. pero al mismo tiempo alguien que fuera conocedor se daba cuenta que eso no era real. Es decir, navegaba con bandera de tonto, pero la realidad es que era muy sagaz y sacaba lo que querÃa. Tras algún tiempo llegan dos mujeres, en una carreta toda destartalada que habÃan comprado del ejército, de segunda. Traen ahà unos animales medio enclenques.
11:40 La mujer es particularmente desagradable. Cuando llegan y comienzan a comprar algunas cosas, Se presenta. John Chico las presenta. Ella es Kate, mi madre. Y ella es Kate, mi hermana. La madre es una mujer seca, seria. No habla nada. John se apresura a decir es que no habla inglés. Solo habla alemán. Tiene esa mirada osca, hostil, grosera. Siempre con el pelo amarrado atrás con una expresión fea. Es una mujer muy fea. Parece bruja. En cambio Kate, hija, es una chiquilla de unos 20 años. Un bombón. Un verdadero bombón. El cabello es color castaño rojizo. BellÃsimo. Y tiene la cara de una palidez extraordinaria con unos ojos claros, metálicos entre gris y azul. Delgada, muy, muy simpática. Muy parlanchina, alegre, se mueve con rapidez. Cuando llegan al pueblo ella y John, su hermano, entran a las tiendas y la gente se acerca y ella es la que se rÃe y platica y muy pronto incluso va a la iglesia. Es ahà cuando deciden poner un negocio. Resulta ser que la cabaña y la propiedad de los Bender están a la orilla del camino Osage. Y ese es el único camino que
13:13 va hacia la Beth desde Fort Scott. El que vaya para allá tiene que pasar por aquÃ. Por lo que pintan un tosco letrero que dice tienda. No es muy explÃcito y no habla mucho, pero es tienda. En la parte de atrás siembran un montón de manzanos. Por allá siembran algunas verduras. Tienen ahà unos animalitos, una vaquita, dos, tres, lo que sea. Tienen el pocito y cuelgan aquello. Por supuesto que para los viajeros, Es muy cansado el viaje. Viajar de un punto a otro puede tomar 10 dÃas, inclemencias, problemas, hambre. Y de pronto, a mitad de la nada, asà como se lo estoy diciendo, en medio de un paraje donde ni árboles hay, aparece una cabaña que dice tienda. Por supuesto que se paran. Y estando ahà sabe algo. Les ofrecen comida. Los hombres que llegan ahÃ, generalmente son hombres, pueden bajar, comer algo, e incluso si es tarde por la noche pueden quedarse. La cabaña como tal no tiene divisiones, no tiene una recámara ni mucho menos. Asà es que el que quiera dormir, pues dormirá ahà en el piso.
14:18 Pero hay un espacio techado con una puerta, hay una comida más o menos sabrosa y el espacio se divide de una forma muy simple. La lona que cubrÃa la carreta en la que llegaron las mujeres la colgaron para dividir. Es una lona gruesa, tosca, fea, sucia. Divide la parte de atrás donde están las camas y donde viven ellos. los vendors, y la parte del frente que es donde atienden a los clientes, hay una mesa, y listo, santo remedio. Y la vida continúa, y como le digo, esta chica es un primor, es coqueta, es simpática, platica aquÃ, platica allá, y va a la iglesia, de vez en cuando, y va a la escuela dominical, de vez en cuando, y a veces lleva también a su hermano, que es medio tonto, pero también es guapetón, y es simpático, y tiene ese con las chicas, ese detalle simpático, habla bonito y¿ sabe qué?
15:14 Un dÃa fueron a un baile. Acabaron con el baile. Los dos bailaban que daba gusto y de pronto ella se suelta y comienza a bailar con Peter y con otro y otro y él con Geraldine y con la otra y bueno, bueno, bueno. Pero todo aquello cuando se enfrenta con los padres es horrible. La madre es una mujer Verdaderamente que parece una bruja. Y el esposo, el pa, como le llaman, parece un ogro sacado de un cuento de Harry Potter. Es gigantesco, con unas barbas impresionantes. No habla, no contesta. Cuando alguien le pregunta algo, responde con algo que parece una groserÃa mal pronunciada. Bueno, bueno, bueno. Aún asÃ, el negocio ahà va.¿ Y sabe algo? Lo que poca gente sabÃa cuando llegaron, es que son espiritistas. Poco después se sabrÃa y comenzaron los rumores, porque,¿ sabe algo? Fueron cinco familias las que llegaron del este a este lugar y eran espiritistas. Y practicaban sesiones espiritistas, obviamente. Y la mejor de todos es Kate la Bonita. Es estupenda para hacer todas estas cosas de sesiones, para llamar espÃritus... Y la que le ayuda es la bruja, la vieja, aquella mujer de apariencia tan desagradable, de pronto cae poseÃda por el espÃritu al que están llamando. Y bueno, tiene un éxito tremendo. Inclusive, la chica, Kate, Katie, como también le llamaban,
16:50 se hizo imprimir unos panfletos que ofrecÃan sus servicios, porque además de ser espiritista y poder contactar con los muertos, también podÃa curar todas las enfermedades que le pusiera usted enfrente, porque era una profesora. Y asà lo decÃa su panfleto aquel que llevaba y pegó por todas partes, porque además para abastecer su tienda iban a diferentes comunidades de donde traÃan los productos y allá iba y pegaba su panfleto. Le iba bien. Claro que no está de más decir que alguien sospechaba que algo estaba raro, porque en más de una ocasión la vieron teniendo algo que parecÃa ser un acto impúdico con su hermano. SÃ, asà como se lo digo. Y entonces alguien cambió la historia y dijo que era su esposa. Pero originalmente dijeron que era su hermana.
17:43 Y luego habÃa otra cosa. Y es que esta chica en sus sesiones espiritistas solÃa pregonar aquello del amor libre. De la libertad amorosa. Y hacer muchos disfiguros. Las damas de la sociedad de aquel entonces preferÃan no asistir con ella. Si alguien necesitaba una lectura... psÃquica o el contacto con algún espÃritu, se iban a otro lado porque con ella, uy, eran raros. Pero además vivÃan en un lugar muy peligroso. Muy, muy peligroso. A partir de 1871 y en adelante, se comenzó a saber que habÃan desaparecido muchas personas en esos lugares. Muchas.
18:29 No saben cuántas. Porque era muy fácil perderse, verá. Si usted va viajando solitario por una planicie, suena muy romántico, pero montado en un caballo puede haber desde serpientes, relámpagos que le caigan, lo asaltan, lo despedazan, le aparece un oso, cualquier cosa y lo mata. Y nadie lo va a encontrar. Y si es en invierno, mucho peor, porque puede quedarse ahà seis meses congelado y nadie va a saber que está ahÃ. Asà es que bueno, sÃ, la gente se perdÃa todo el tiempo. Otros simplemente se iban de ahà y se iban a otro lugar y no habÃa manera de contactarlos.¿ Por qué? Porque no habÃa correo, porque no se sabÃa la dirección, porque ni siquiera sabÃan escribir. La gran mayorÃa de estas personas no tenÃan idea de cómo se escribÃa. Por lo tanto, si alguien se iba, se fue ya. Pero esto iba un poquito más. Iba un poquito más allá porque eran personas conocidas, ya era gente que vivÃa ahà y de pronto de alguna otra comunidad reportaban hacia acá que se habÃa perdido alguien, que habÃa sido visto por última vez saliendo de Fort Scott y que habÃa tenido que pasar por el camino Osashi y ya no apareció de nuevo. Varias veces fueron allá a preguntar, porque obviamente los últimos que podÃan haberlos visto eran los Bender.
19:43 Pero ellos no sabÃan. Tomaban sus precauciones, ¿sabe? Y siempre que habÃa alguna situación, salÃa Pa con aquel fusil. como de dos metros de largo y su apariencia y pues ya con eso bastaba. Pero ese año fue tremendo. En el 72 también. Varias personas. Por supuesto, habÃa muchas personas que nadie sabÃa ni quién eran. Y también habÃa muchos forajidos que trataban de ocultar su identidad. Asà es que salió de Fort Scott y nadie supo más.¿ Qué importa? Aquà el negocio iba bien. Iba bien por varias cosas. Primero porque, por un lado, Katie tenÃa buena reputación como psÃquica, como espiritista, como quiera usted llamarla. Y con la ayuda de la bruja, peor. La gente llegaba. Pero también porque esta chica era muy buena para atraer clientes. Asà que, a buena hora, se paraba en el camino... Y cuando veÃa venir a un solitario jinete, lo llamaba, le decÃa que viniera, y claro, quién no va a detenerse si esta criatura linda ahà parada a media calle y con la manita y el pañuelito haciendo asÃ, y se bajaba y platicaba y lo invitaba a comer, avisándole que el camino es largo y faltaba todavÃa mucho y que probablemente le tomarÃa a la noche y es cuando más peligros hay.
20:56 Les invitaban a comer y demás, asà es que era un buen negocio. Y fue entonces cuando desapareció aquel hombre. Todos lo vieron salir de Fort Scott. Llevaba a su nena, una nenita de dos años. Iba solo él con su nena. Iban hacia la BED y nunca llegaron. Aquello fue muy triste porque solamente iban de traslado, solamente iban saliendo de Fort Scott para ir a la BED. Era algo muy simple, no era algo importante, pero llevaba dinero. Asà es que muy pronto comenzó la duda.¿ Qué está ocurriendo?¿ Dónde está?
21:37 Un amigo suyo, el doctor York, era un tipazo, un hombre muy dedicado. Pensó en buscarlos. HabÃa tantos rumores. Se habÃa dicho tantas cosas. De aquel camino debe de haber habido una banda de forajidos terrible. Este hombre era un hombre muy serio y no le tenÃa miedo a nada. Asà es que montó su caballo y se fue. Era hermano del coronel York, Y también tenÃa otro hermano que era Edward, que también era un polÃtico importante. Era gente importante de aquel entonces, por lo que cabalgó hacia allá. Pero nunca regresó. Pasada semana o semana y media, cuando ya deberÃa de estar de regreso con algunas noticias, no regresó.
22:23 Entonces el coronel York, su hermano, reúne una tropa y se lanza a buscarlo. Y comienza a recorrer todo el camino Casa por casa preguntando, usted vio a mi hermano y diciéndoles cómo era y todo esto. Y por supuesto pasó por la casa de los Bender. Estando allÃ, lo atendió la madre, la cual por cierto fue muy grosera. Cuando él le preguntó acerca de su hermano, ella respondió con alguna leperada y que no sé qué y que no sé cuánto. Gente muy hostil, es como los definió, gente hostil. Después, cuando ya se iba, salió Katie, un caramelo. Encantadora, como siempre, a ofrecerle algo. Ella no habÃa visto a su hermano, pero le ofrecÃa algo importante. Una lectura, una sesión espiritista para contactarlo. Si es que está muerto, ella lo contactarÃa, pero el coronel tenÃa que venir solo al caer la noche. El coronel York, seamos realistas, no era tonto, y de inmediato intuyó que esta gente traÃa algo. Asà es que prometió volver Mientras tanto fue al pueblo. En el pueblo habló con el jefe del pueblo, el hombre a cargo, el cual le refirió todo lo que pudo.
23:39 Reunieron algunos papeles, hicieron una asamblea en donde se habló de los desaparecidos y de que deberÃan de revisar cada casa. Está bien, vamos a revisar casa por casa. Esto lo planeó el coronel. Y lo planeó asà porque intuyó que los Benders sabÃan algo y no querÃa que se echaran a correr por lo que organizó esta búsqueda para buscar en cada casa, sin señalar a nadie, pero con la clara idea de que algo ocultaban. Asà que comenzó aquello. Fueron a la casa, dijeron que no sabÃan nada. Pasan los dÃas y siguen sin encontrar nada. El nerviosismo va creciendo porque obviamente Su hermano, el doctor, ya tendrÃa que haber aparecido en alguna parte. Nadie sabe, ha mandado gente más allá, más acá y nada. Y en eso aparece un hombre que viene de regreso del fuerte e informa que la casa de los Bender está abandonada. ¿Cómo? SÃ, está abandonada. Y dejaron a los animales en el corral y en el granero ahÃ, abandonados. Se están muriendo los animales, no hay quien les dé de comer, no tienen agua.
24:50 Inmediatamente el coronel, junto con sus hombres y con un montón de gente, se va para allá. Y efectivamente aquello está vacÃo. En el interior de la casa están algunas cosas, están los muebles, está ropa y algo ahÃ. Se ve que han salido con prisa, pero también se ve que tienen varios dÃas de haber salido. Los animales en el corral y en el establo están famélicos y agonizantes porque no han bebido agua ni comido en varios dÃas. Falta la carreta. Asà es que eso les da una idea de que se han ido de ahÃ. Han huido. El coronel, que se la sabe de todas todas, viejo cazador, viejo trampero, viejo conocedor de estos territorios, ve las huellas de la carreta y ordena inmediatamente que la sigan. No ha llovido, por lo tanto son visibles. Deberán seguirlas. Acto seguido comienzan a revisar. Dentro de la casa. Es extraña esta casa.
25:44 Cuando quitan la lona que divide los dos espacios, ven que hay algo en el piso. Y de ese algo emana un hedor muy desagradable. El coronel sabe cuál es ese hedor. Lo olió en la guerra y sabe que es el olor a muerto, a cadáver. Ordena que se abra aquello y cuando se abre inmediatamente pueden ver que ahà hay un sótano. Es una trampa de hecho. Estaba claveteada pero cuando la quitan se ve que es una trampilla, una Una esclusa que se abre y se cierra normalmente porque la habÃan clavado no lo sabe. Pero al asomarse ahà dentro se percatan que el olor es increÃblemente fuerte y al bajar un quinqué para observar dentro, aquello es horrible, oiga.
26:34 Ahà dentro hay un montón de sangre. Las paredes de ese sótano, que no es muy grande, es un sótano pequeñÃsimo y apenas de un metro ochenta de altura. Es más como un hueco abajo de la casa que tiene una loza de piedra abajo. una piedrota ahà que es lo que le da la firmeza, pero las paredes y todo está salpicado de sangre y hay fragmentos de cuerpos. Cuando se asoman bien, obviamente distinguen que eso es un brazo, una pierna, una mano, un pedazo de otra cosa y vaya, son humanos, no hay duda. Aquello se pone muy tenso, por lo que entre todos estos hombres que han llegado, levantan la cabaña y la quitan y empiezan a excavar buscando más, pero ahà no encuentran nada. Vaya, no hay ningún cuerpo ahà más. Pero entonces deciden comenzar a caminar alrededor, y como ya le digo, el coronel es muy avispado, y se da cuenta que donde están los manzanos, la huerta aquella que han sembrado, se ve removida la tierra.
27:37 Y por supuesto, uno de los vecinos dice que siempre veÃa a las mujeres trabajando hasta muy entrada la noche, que eran gentes de trabajo de lo mejor. Porque, sin importar la hora, ellas estaban en la huerta moviendo tierra y acomodando aquello. Y por supuesto que le cae el veinte a rascar ahÃ. Llegan con una especie de espada y empiezan a clavarla. Se va para adentro. Rasque. Empiezan a rascar y, oh sorpresa, lo primero que encuentran es el cuerpo del hermano. El doctor está ahÃ. Boca abajo, desnudo. Apenas lo cubrieron un poco. No tiene ninguna pertenencia. Encima no hay nada. En el interior de la casa lo único que han encontrado es un pequeño camafeo, una especie de relicario que era de él. Asà que algo no está bien. Cuando sacan el cuerpo y lo ponen sobre una mesa y con la luz de una lámpara pueden ver.
28:29 El daño fue masivo. Lo golpearon en la cabeza con algo. Desde la parte de atrás le han fracturado completamente el cráneo y luego lo han degollado. Es terrible. Después siguen rascando. Alguien grita, eh, en el pozo. Y cuando van al pozo hay restos humanos en el pozo. Eh, acá en este otro pozo. Y cuando van allá al otro pozo también hay restos humanos. Y conforme van rascando siguen apareciendo cosas. Y entonces viene corriendo uno de los miembros de la policÃa de aquel entonces que informa que algún tiempo atrás habÃan encontrado un cuerpo en el rÃo, que quizá por allá haya algo más. Y también van al rÃo y empiezan a buscar y bueno, encuentran cuerpos. En total 11 cuerpos. Completos. Bueno, no muy completos. Fragmentos. Les habÃan sido quitados fragmentos. Pero también encuentran el cuerpo del papá. Lo mismo, lo habÃan matado dándole un severo golpe en la cabeza con un martillo y luego lo habÃan degollado. Le faltaban algunos trozos de las piernas, de la espalda y junto a él el cadáver de la niña. La pequeñita Mary Ann de 18 meses estaba muerta junto a él. No habÃa sido herida, no la habÃan lastimado. la habÃan sepultado viva, habÃa evidencia de que se habÃa intentado mover, probablemente ahà la habÃan cubierto y al empezar a asfixiar se habÃa intentado arañar, habÃa arañazos, habÃa intento de escape pero no la habÃan ni siquiera habÃan tenido ese cuidado, la habÃan sepultado viva
30:00 Después aparecieron más restos y se dieron cuenta que algunos de los cuerpos habÃan sido desollados, otros cuerpos habÃan sido mutilados sin fragmentarse, es decir, que los habÃan cocinado. Probablemente. El horror fue creciendo y entonces llegó toda la turba. Llegaron personas de todas partes, periodistas de lugares tan lejanos como Nueva York, como Washington DC, que llegaban a tomar fotos y la gente empezó a robarse pedazos de la cabaña. arrancarle trocitos, a meterse a ver qué. Apenas pudo el coronel recuperar los martillos que encontró y algunos objetos, entre otros un cuchillo, con el que evidentemente habÃan cortado. Pero de estos tipos nada. La gente que mandó a buscarlos encontró la carreta, abandonada y con unas recuas casi muertas.
30:51 Uno de los animales de tiro estaba muy lastimado, por eso habÃan abandonado aquello. Se dio la voz de alarma. En total se recuperaron trozos de cuerpos que podrÃan corresponder a unas 21 personas. Pero no quedaba claro, porque algunos fragmentos no pudieron ser ligados, o por lo menos habÃa esa suposición. En realidad en la zona se habÃan perdido apenas en tres años más de 70 personas. La búsqueda entonces iniciaba.¿ A dónde habÃan ido?¿ Se hicieron dibujos?¿ Se obtuvo una fotografÃa? que no es la que se presenta, porque esa era una empresaria de Colorado, la que todo el mundo tiene, es una Kate Bender que no era la asesina, sino una empresaria de la que se sospechaba que podÃa ser, pero en realidad nunca se comprobó nada.
31:37 El hecho es que la búsqueda va y encuentran que unos subieron a un tren en un lugar, otros a otros, y asà fue. Fueron siguiendo los pasos, pero entonces se dieron cuenta de un detalle. El viejo pa y ma Se habÃan ido hacia la región prohibida, más allá de la frontera. Ingresar allá solamente serÃa con el ejército. Y a pesar de que el coronel regaló una recompensa enorme, nadie la reclamó. La búsqueda incluÃa a más de 100 cazadores, personas dedicadas a buscar. Pero no, oficialmente no los encontraron. En cuanto a la chica y John, HabÃa un problema, y es que sà se pudo rastrear. Para empezar, no se llamaba John Bender, se llamaba John Gerhardt, y era inmigrante.
32:30 En cuanto al viejo, Pa, ese era un sujeto de apellido Flickler, que habÃa llegado también era inmigrante y probablemente era de algún paÃs del norte. No solamente no era alemán, sino que probablemente haya sido de los PaÃses Bajos o de Dinamarca, de alguna región de esas. Ese sà era inmigrante y habÃa entrado años atrás. TenÃa un historial de delincuencia tremendo. Y en cuanto a Ma, primero no era alemana. En realidad, era del norte de Estados Unidos, cerca de Canadá. Ahà habÃa nacido. Hablaba perfectamente inglés. Solo que fingÃa no hablarlo. Su nombre era Elisa, no era Kate. Y era conocida porque habÃa tenido un primer matrimonio, en donde habÃa procreado 12 hijos, de los cuales no se sabÃa mucho. Lo que hacÃa pensar que HabÃa acabado con varios de ellos.
33:21 Y es más, es muy probable que también hubiera acabado con el marido porque se habÃa vuelto a casar poco después de la muerte del marido con un tal Davis que también murió. Era buscada por la policÃa por esas muertes extrañas. Y no solo por esas, sino por otras dos o tres. Asà es que cuando comienzan los vÃnculos y se dan los reconocimientos de dónde venÃa cada quien, les cae el veinte de que estos... No eran simplemente tipos extraños que vivÃan en una cabaña, sino que era una familia de asesinos. En cuanto a la chica, la chica era hija de la mujer, pero no del hombre, y por supuesto que no era hermana de John. Estaban casados supuestamente por la ley de la naturaleza, pero ella además al practicar el amor libre, solÃa también practicar la prostitución, y obviamente en ese negocio los clientes llegaban solos y nunca volvÃan a salir. pero no las lograron capturar. Ahora,¿ cómo operaban? Simple. Esta chica preciosa, este bombón que se paraba en el camino, atraÃa a los viajeros solitarios. Cansados, con frÃo, con hambre, de pronto encontraron un lugar en medio del camino con un letrerito que dice tienda, con una mujer mayor que está cocinando algo, con un bombón que te recibe muy amablemente, y luego aparecÃa John Jr., el chico, que también era muy amable y se hacÃa cargo de los caballos, los llevaba al granero ahà para atenderlos, darles de comer, y aprovechaba para revisar las alforjas, ver qué llevaban. Si llevaban una carreta, ver qué habÃa en
34:52 la carreta, de tal manera que supieran si valÃa la pena o no. Y entonces regresaba. Dentro de la cabaña habÃa una mesa, muy cerquita de donde estaba la lona que dividÃa el espacio privado del espacio público. Siempre al huésped seleccionado se le sentaba ahÃ. en la silla que estaba pegada a la lona. Y por supuesto, se le servÃa una cena. Aquel sujeto comenzaba a comer tranquilamente, mientras que Katie, la hermosa Katie, le hacÃa la plática.¿ A dónde vas?¿ De dónde vienes?¿ Vienes con alguien más?¿ Vienen más viajeros?¿ Quieres que preparemos más cosas? Y una charla de lo más agradable, que obviamente servÃa para distraer a aquel pobre diablo que inesperadamente recibÃa desde la parte de atrás, en la lona aquella, un tremendo martillazo en la cabeza porque el viejo aquel que parecÃa un gigante estaba escondido ahà y sin que nadie avisara nada de pronto golpeaba la cabeza del huésped aquel y acto seguido Ma era la encargada de cortar el cuello. AbrÃan la puertita, lo arrojaban adentro para que ahà se desangrara y ahà terminara sus dÃas. Acto seguido, al caer la noche, A trabajar en la huerta, por supuesto.¿ Y qué consistÃa el trabajo?
36:11 Pues en sacar el cuerpo. El problema es que muchos de esos cuerpos estaban cortados. Por lo que se cree que parte de la comida que se servÃa en el dÃa era la de aquellos que habÃan caÃdo ahÃ. Ahora, no todos fueron sepultados ahÃ. Se cree que estos que enterraron ahà era por la urgencia, porque les dio flojera, porque hacÃa frÃo. pero muchos otros serÃan arrojados allá lejos. Los echaban a la carreta y los llevaban allá, donde los animales se encargarÃan de dispersarlos, porque a unas millas de ahà habÃa una pequeña región boscosa, en donde fueron encontrados numerosos huesos que nunca supieron de quién eran. Asà es que el número exacto de vÃctimas era imposible de saber, pero no todos murieron. Porque eso sÃ, algunos no se sintieron cómodos cuando entraron. Eso de que te siento junto a esta lona y no sé lo que hay atrás, a más de un pistolero no le gustó. Y se levantaron, y se cambiaron de lugar, y entonces fueron no tan bien atendidos. Varios testigos aseguraban que cuando se sintieron incómodos y se cambiaron de lugar, la vieja los insultó y no les quiso servir de comer. Y aquella chica escultural dejó de ser amable. Asà es que simplemente se salÃan.
37:22 Pero durante otra de las revisiones, se pudo detectar que en las paredes de la cabaña habÃa muchos agujeros de bala, lo que hacÃa pensar, que aún heridos, muchos de aquellos valientes sacaban el arma y disparaban, aunque ya heridos de muerte no le atinaron a nada. La búsqueda siguió, por supuesto. Y hubo varios momentos en los cuales se aseguraba que fueron capturados. Se dijo que durante un juicio en la ciudad de Nueva York, aquellas mujeres eran las asesinas. Pero después se demostró, con testigos, que no habÃa forma de saber si eran o no. porque de 14 testigos, 7 dijeron que no eran y 7 dijeron que sà eran.
38:06 Pero a la hora de los hechos se pudo comprobar que ni habÃan estado ahÃ, ni conocÃan a nadie y que tenÃan una historia muy sólida en otra región. Después se dijo que el viejo habÃa sido capturado, pero antes de que lo pudieran identificar se habÃa cortado o se habÃa suicidado. Después se dijo que las mujeres lo habÃan matado al viejo y que su cuerpo habÃa aparecido flotando, En realidad ninguna de esas historias se pudo corroborar y hasta hoy el caso de los Bender sigue siendo un caso no resuelto, porque nunca se capturó a nadie. Aunque también hay quienes aseguran que sÃ, y que no solo los capturaron, sino que, bueno, si usted es el hermano del doctor, al que encuentra muerto, asesinado, mutilado, junto con otros 20 cadáveres, y de pronto sus hombres le avisan que ya los capturaron a los asesinos, a los cuatro Bender, y usted no tiene piedad para nada, participó en las guerras indias, quemó aldeas y todo aquello,¿ qué esperarÃa que hiciera?¿ Que los llevara con las autoridades y les dieran ahà un castigo o algo? No. Una versión no confirmada asegura que pocos dÃas después del hallazgo de los cuerpos, los cazadores de recompensas encontraron a los cuatro. El coronel llegó y dio las órdenes pertinentes. A la hija la quemarÃan viva. SÃ, a la hermosa que... HabÃa que quemarla enfrente de ellos.
39:33 Después a este lo van a dividir en fragmentos, a ella la van a colgar y a él, al gigante, bueno, a ese habrá que hacerle alguna fechorÃa peor. Y nunca se dijo qué fue lo que le hicieron. El caso es que los habrÃan acabado desperdigado en fragmentos pequeños para que los comieran los animales y asà nunca fueran hallados y su memoria simplemente fuera la de unos asesinos decrépitos perversos antropófagos y claro en cuanto a la hermosa Katie y sus pócimas y todo aquello queda muy claro que nunca curó a nadie si podÃa o no contactar con los muertos probablemente le habrÃan contactado todos los muertos que dejó ahà sembrados Y no habrÃa sido agradable. Eran regiones muy peligrosas. Por eso cuando ve uno series de televisión como La pequeña casa de la pradera, algo no embona muy bien. Vivir en aquellos territorios era una amenaza de muerte constante. Prueba de ello. Es la familia Bender, también conocida como la familia sangrienta, o el medio acre del infierno.¿ Usted qué pensarÃa al respecto? Muy buenas noches y que descansen en paz. Música Música Música
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