Ataques paranormales a mujeres (casos de _El Ente) || Relatos del lado oscuro
En este programa de Relatos del lado oscuro se presentan dos casos ocurridos en la década de 1970 de ataques paranormales a mujeres que inspiraron el argumento de la película de terror "El Ente". El primero es el caso conocido como Margo y el otro es el de Doris Bither, conocida como Carla Moran por el nombre del personajes que la representó en el cine.
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0:00 En los años setentas, dos casos importantes de ataques paranormales sobre mujeres dieron paso a una de las pelÃculas más interesantes en esa temática, el Enté. El primer caso es el caso de Margo, y el siguiente, el de Doris Bithard, alias Carla Morán. Asà que, le invito, quédese con nosotros. Relatos del lado oscuro. Historias que otras mentes prefieren ignorar. A lo largo de la historia se han contado muchos episodios de ataques paranormales, sobre todo en el sentido de ataques de carácter sexual, tejiéndose asà los nombres del Ãncubo y el sucubo, los demonios del sueño, los demonios que atacaban a hombres y mujeres en una especie de agresión sexual.
0:57 Mucho de lo que se platicaba eran simples mitos. y otros tantos más bien correspondÃan a fantasÃas de personas con una problemática de represión, de autorrepresión sexual. Imaginemos a un sacerdote o a un fraile medieval perdido en un convento en absoluto silencio y en oscuridad, ajeno a todo el mundo, seguÃa siendo un ser humano, seguÃa teniendo Ãmpetus, deseos, hormonas, etc., que no podÃa cumplir con su naturaleza y esto le provocarÃa alguna suerte de trastorno, de ahà podrÃan haber surgido muchas de estas leyendas. Sin embargo, en los años setentas, dos eventos dieron pauta a una pelÃcula incluso, pero la pelÃcula es muy secundaria. El tema interesante fue toda la investigación que vino detrás. El primero de los casos es conocido como el expediente Margo, No es un caso muy conocido.
1:59 Fue estudiado por dos investigadores de la Universidad de Stanford, uno de ellos, y de California, que fueron Paul Schmolling y el otro autor de esta investigación es Philip Stander. Ambos con estudios muy interesantes. Ambos eran médicos psicólogos con maestrÃas y doctorados. Y un buen dÃa decidieron investigar también fenómenos paranormales. No se trataba de una investigación fantasiosa, no se trataba de salir corriendo a mitad de la noche con una camarita a ver qué pescábamos, no se trataba como ciertos investigadores paranormales que aparecen en una motocicleta, no.
2:46 De hecho, estos eran dos académicos, dos investigadores médicos. El caso es que durante una... cátedra estaban dando su clase y comienzan a hablar sobre fenómenos alucinatorios sobre la relación de los fenómenos alucinatorios con los fenómenos paranormales y comienzan a trabajar un poco sobre esta dinámica y de pronto uno de los alumnos levanta la mano y les dice que él conoce a una mujer que ha tenido muchos problemas de Ãndole paranormal por supuesto Una declaración asà no se deja pasar cuando se es investigador de estos temas.
3:29 Pero tampoco habÃa mucha esperanza. La realidad es que, bueno, el caso podrÃa ser de hecho un fiasco como tantos otros, o simplemente ser parte de la fantasÃa de alguna persona, de alguien que tendrÃa algún problema. Y, obviamente, valÃa la pena echar un vistazo y tener una entrevista, y de hecho se tuvo la entrevista, La entrevista fue con una mujer de unos 40 años. Y se realizó la entrevista en la universidad, precisamente. Esta mujer vivÃa en Brooklyn, Nueva York. Y bueno, en las oficinas de la Universidad de Nueva York, que es donde se lleva a cabo la entrevista, durante los primeros instantes aquello no se distinguÃa muy bien hacia dónde iba. La mujer, esta mujer de unos 40 años, era una mujer... agradable, una persona que se podrÃa decir de ella que tenÃa bastante ánimo, era una persona fuerte, emotiva, alegre.
4:38 Cuando llega a la entrevista, llega acompañada de una amiga suya, Franny, que también es muy dicharachera, muy simpática. Inmediatamente, ambos investigadores, tanto Schmolling como Stander, comienzan a estudiar a la mujer. Ambos son psicólogos, ambos son especialistas en el análisis de las expresiones corporales de una persona, conocen lo que está ocurriendo ahà dentro, asà es que no les es difÃcil distinguir que esta persona no está mintiendo. Eso no significa que sea verdad. Hay una enorme diferencia entre que algo que se esté diciendo sea cierto y que esa persona crea que es cierto. Pero por lo pronto... un primer paso importante era que por lo menos esa señora creÃa lo que estaba diciendo. Era una historia interesante. Esta mujer de unos 40 años habÃa sido madre soltera desde muy temprana edad, desde los 17, poco apegada a la religión, poco apegada a nada.
5:42 HabÃa vivido sola durante muchÃsimo tiempo con su hijo y en general era una madre que trabajaba para mantener a su familia. No habÃa por ahà gran cosa, habÃa habido un esposo en algún momento, eventualmente algún encuentro romántico casual. Durante la plática llegó a momentos un poco bochornosos, porque la pregunta obvia era,¿ tiene usted pareja sentimental?¿ Tiene usted relaciones sexuales frecuentes?¿ Tiene usted...? Y cosas de ese estilo, como para poder dilucidar si esta persona estaba fantaseando con algo o era real. Pero eso no es todo. Las preguntas incluÃan preguntas claves, como por ejemplo,¿ ha consumido usted drogas?¿ Recientemente ha fumado marihuana?¿ Ha consumido LSD?¿ Ha probado algún tipo de droga sintética? ¿Algo? Las respuestas fueron bastante claras.
6:42 Margo no dudaba en lo que respondÃa. Y cuando se hacÃan las preguntas de control, es decir, preguntas ya sea inversas o repetitivas... coincidÃa muy bien todo. Esta mujer estaba diciendo la verdad, o por lo menos estaba diciendo su verdad, al responder que sÃ, habÃa fumado marihuana, pero tenÃa varios años que no probaba una. No, no habÃa consumido LSD. No, no le gustaba emborracharse. No, durante los últimos meses no habÃa tomado ningún tipo de sustancia, refiriéndose a algún tipo de medicamento o similar. Y entonces vino la descripción de lo que habÃa ocurrido aquella noche el lugar donde vivÃa esta mujer marco era un departamento relativamente pequeño pero con dos niveles en la parte de arriba se encontraba una habitación el cuarto de baño y una pequeña estancia una especie de salita en la parte de abajo habÃa un comedor cocina y la sala principal debido a que su hijo ya adolescente requerÃa su propio espacio Margo habÃa optado porque el hijo dormÃa en el piso de arriba y ella dormÃa en el sofá de la planta baja. Una noche de 1972, al verano de 1972, un verano caluroso, Margo se encontraba en su casa. Su hijo dormÃa en la planta alta, ella estaba en la planta baja, descansando sobre el sofá,
8:12 dado que era una noche calurosa. A ella no le quedó otra opción más que recostarse sobre el sofá, esta especie de sillón largo. Estaba ahÃ, no habÃa caÃdo dormida, todavÃa estaba simplemente descansando, incluso un poco extendida, refrescándose, cuando, según su propia descripción, ella sintió como alguien entró. Su primera reacción fue, maldición, olvide cerrar la puerta con llave, es un bandido. La primera parte de aquella situación se asemejaba mucho al hecho de que hubiera entrado un intruso a la casa, como que merodeaba hacia la zona en la que estaba la mesa del comedor, hacia esa zona.
9:04 Margo opta por hacerse la dormida, pensando que quizá si el merodeador se daba cuenta que no habÃa nada que robar, la dejarÃa en paz al darse cuenta que estaba dormida. Pero también pensaba sobre la posibilidad de que, mientras que el merodeador subÃa, ella pudiera salir corriendo y gritar pidiendo ayuda para salvar la vida de su hijo. No pretendÃa que el muchacho bajara e intentara capturar al bandido. Todo esto transcurrÃa en su mente en muy poco tiempo, pero, antes de que se pudiera dar cuenta de más, se percató que el merodeador estaba más cerca de ella. Cuando...
9:47 Paul Smalling le pregunta exactamente a qué se refiere con que sintió que habÃa entrado un merodeador.¿ A qué se referÃa?¿ Lo habÃa oÃdo?¿ Lo habÃa visto?¿ HabÃa tirado algo el merodeador? Y ella responde que no. No lo escuchó. Sintió aquello. Esa parte era algo confuso.¿ Cómo se siente a un merodeador? Y ella responde, no lo sé. Simplemente sé que alguien entró en la habitación. Pero,¿ qué sintió? Y entonces ella les explica que desde muy joven su vida habÃa estado repleta de historias paranormales. Su madre, antes de abandonarla, siempre le platicaba sus sueños y generalmente sus sueños se volvÃan realidad.
10:34 Era algo aterrador, de hecho. El hecho es que ella también lo tenÃa. Aparentemente el don venÃa desde la abuela, que con frecuencia escuchaba cosas y veÃa cosas. La madre solÃa tener estos sueños proféticos que generalmente se hacÃan realidad, y la propia Margo habÃa experimentado un montón de cosas, desde objetos que caÃan, puertas que se cerraban. De pronto, al caminar por la calle, algo ocurrÃa que no tenÃa ninguna explicación. Su amiga, Franny, que estaba ahà con ellos, confirmó lo que estaban diciendo. A ella le habÃa ocurrido, estando en compañÃa de Margo, más de una vez alguna cosa que no podÃan explicar, como por ejemplo estar sentadas las dos platicando alegremente y riéndose, y de pronto se cerraran las ventanas de las habitaciones. En otra ocasión, mientras cotorreaban, como fue la expresión que ellas usaron, estaban cotorreando cuando se azotó la puerta de la recámara. También habÃa habido objetos que caÃan, y en una ocasión en que ambas mujeres se encontraban en la casa de Franny, Repentinamente, al reÃrse de manera estrepitosa a Margo, comenzaron a escucharse golpes en las paredes de la casa de Franny. Asà que habÃa habido ya un antecedente de fenómenos a lo largo prácticamente de toda la vida de Margo. Eso explicaba el que hubiera sentido, más que visto o escuchado, ella habÃa
12:07 sentido aquella presencia. Poco a poco, y durante los siguientes minutos, la presencia fue acercándose y merodeando alrededor del sillón donde estaba Margo. Para ese momento, Margo se habÃa percatado de que el merodeador no era un merodeador de carne y hueso, sino algo diferente, algo que, por cierto, debÃa de ser muy grande porque percibÃa una masa grande. Margo continuaba en la posición, incluso se habÃa girado en posición fetal para no ver lo que estaba allÃ. De pronto, sin ningún tipo de defensa posible, Margo fue levantada en el aire.
12:56 Ambas piernas fueron levantadas por una fuerza que ella no podÃa describir como algo fÃsico. No es que algo la hubiera sujetado de los tobillos y la hubiera levantado, No, no era eso. Sus piernas estaban en el aire. Por un instante que abrió los ojos se pudo percatar que no habÃa nada más, y sin embargo las piernas estaban totalmente levantadas, dejando únicamente la parte baja de la nuca en contacto con el sofá. Paralelamente ambos brazos habÃan sido abiertos, en una postura absolutamente incómoda, de la cual no podÃa liberarse.
13:36 Al tiempo que esto ocurrÃa, Margo sintió que algo se acercaba a su cara. Ese algo se introdujo por la garganta como si se tratara de un ataque de carácter sexual. Por un instante sintió que se asfixiaba, que aquello la matarÃa, que la partirÃa por la mitad porque era lo que sentÃa como si la estuvieran rompiendo. Paralelamente, y mientras esto ocurrÃa, ella no podÃa hablar, no podÃa gritar, pero sà podÃa percibir un olor nauseabundo. Cuando Paul Schmolling y Philip Stander preguntan comparativamente a qué podÃa ser ese olor o qué era lo que estaba percibiendo, ella responde que era un olor pútrido, un olor a algo descompuesto, algo que se pudre, algún animal muerto, incluso algún cadáver putrefacto. El olor era penetrante, intenso, casi no podÃa respirar. Por otra parte, el dolor que le provocaba la postura en la que estaba le hacÃa sentir que por momentos se romperÃa la cadera. La posición era absolutamente incómoda. Pero además, la agresión contra su cuerpo era terriblemente dolorosa. Por un instante sintió como algo la aprisionaba por el pecho, como si hubieran colocado una especie de cojÃn sobre su pecho y la presionaran, hasta el punto en el cual, deja de respirar por unos instantes
15:11 le parece que está a punto de morir está a punto de perder el conocimiento cuando finalmente el peso se retira lo mismo aquella cosa que habÃa sentido que le entraba por la boca y la asfixiaba sale de su cuerpo en ese instante comienza a sentir un frÃo glaciar como si hubiera salido desnuda en pleno enero en Nueva York, a una temperatura de menos veinte grados. La sensación era tan terrible que comienza a sentir como se entumece en sus brazos, y como, incluso el sudor que habÃa comenzado a cubrir su cuerpo por el esfuerzo, comienza a congelarse.
15:54 Lo único que sigue siendo tan claro como al principio del ataque es el olor asqueroso y grotesco. ese olor no se va durante varios minutos margo continuarÃa con la posición inicial las piernas en el aire en esta actitud de romper la parte de la cadera después de otros minutos de pronto la fuerza aquella se desvanece y margo margo logra comenzar a recuperarse de alguna manera La lucha en contra de este ser ha sido completamente inútil. No ha logrado nada, pero ella misma se siente fuerte en ese instante, dado que aquella cosa se ha ido. Aún asÃ, no le quedan muchas alternativas. Lo único que le queda es tomar a su hijo, sacarlo de casa e irse de ahÃ. Ella no sabe si lo que la atacó puede volver o no. Lo que sà tiene muy claro es que no era un ser humano. y ni siquiera está segura de que fuera uno solo. Lo que fuera la habÃa sujetado de tal forma que se requerÃa una de dos, o ser un ser gigantesco y deforme, o ser varios. Las preguntas hechas inicialmente por los investigadores trataban de descubrir realmente qué habÃa detrás. Si esto era cierto, era un caso de un ataque de un Ãncubo. Pero
17:24 paralelamente también habÃa habido varios fenómenos del tipo poltergeist. ya que en la casa con frecuencia ocurrÃan estos. Cuando Margo logra sobreponerse lo suficiente, se viste, saca a su hijo, lo pasa a dejar con una conocida suya a un par de cuadras de ahÃ, y se va corriendo a casa de Franny. Cuando llega, está descompuesta totalmente. Franny la recibe y observa a una mujer que tiembla, que tiene las uñas amoratadas completamente. que tiene una expresión muy rara en la cara y varias huellas, como si fueran una especie de moretones en diferentes partes del cuerpo. Franny le ofrece un café, un trago, algo para tranquilizarla. Le tomarÃa el resto de la noche a recuperarse. Al dÃa siguiente, y tras recoger a su hijo, acude al lugar donde vive y, para su asombro, La casa está totalmente ordenada, no hay nada fuera de su lugar. Solamente hay dos o tres pequeños objetos, adornos, caÃdos en el piso, pero no falta nada. Paralelamente, no hay nadie. Las ventanas están cerradas y, a decir de su hijo, él no percibió nada ni escuchó nada. Cuando todo esto ha concluido, Margo
18:55 se cambia a vivir unos dÃas con Franny y posteriormente se muda a un nuevo lugar. Cuando llega a la cátedra, a la oficina de Smalling y de Stander, para la plática, ella confiesa haberse sentido aterrada por aquello, haber sentido la muerte misma, sentir que estaba a punto de asfixiarse y que aquella cosa no la dejarÃa respirar. Se sentÃa confiada porque la entrevista Ocurre en 1973 o 74, algún tiempo después del ataque, y no se habÃa vuelto a repetir. HabÃan ocurrido otras cosas, pero el ataque como tal no se habÃa vuelto a dar.
19:40 Durante las siguientes sesiones que se tuvieron con Margo, ambos investigadores, les recuerdo, ambos son doctores en psicologÃa, no psicólogos, son psicólogos con maestrÃa y posteriormente un doctorado, Ambos coincidieron en que lo que esta mujer decÃa era consistente. Su lenguaje corporal revelaba que realmente creÃa en esto. Su amiga habÃa confirmado las huellas de lesiones en la piel que revelaban algún tipo de abrasión fuerte, una especie de amarre fuerte que la habÃa lesionado. Por otra parte, las preguntas de control...
20:22 en las que podrÃa haber caÃdo en contradicciones, las habÃa librado muy bien.¿ Qué podrÃa haber ocurrido ahÃ? Los investigadores especulaban sobre la posibilidad de una especie de trastorno mental que pudiera generar ese tipo de alucinaciones. Sin embargo, habÃa dos o tres detalles que no empunaban muy bien. Durante las sesiones posteriores, las pruebas revelaron que no habÃa tales alucinaciones que era una persona con una salud mental bastante buena... no era una persona... aficionada a los temas paranormales... no era una persona... que hubiese... leÃdo muchos temas en esto...
21:03 de hecho no era una persona muy ilustrada... y sin embargo... le habÃa ocurrido eso...¿ usted qué piensa? El otro caso... que tiene que ver con un ataque paranormal. Es el caso de Doris Bither. El caso de Doris Bither también es conocido como el caso Carla Morán y se le conoce asà porque hubo una pelÃcula que se llamó El Ente en los años ochentas en donde el personaje central era Carla Morán y también habÃa unos parapsicólogos, habÃa una universidad y habÃa un ataque paranormal. Claro que La vida real no ocurrió como lo plantea la pelÃcula, pero fue mucho más interesante. Y es que el suceso principal fue muy similar al caso Margo. De hecho, cuando la pelÃcula sale, en los años ochentas, habÃa mucha discrepancia en cuanto a si era basada en el caso Margo o si era basada en otro caso verÃdico. La realidad es que ambos casos dieron pauta para esta temática. El caso de Doris Bithard, que tampoco es el nombre real de la persona afectada, comienza en los años 70, me parece que en 1974, y comienza de una forma bastante sencilla. HabÃa una plática sobre fenómenos
22:38 paranormales y uno de los ponentes era Barry Tuff, Y estaba con él Carrie Gaynor, que era su amigo de toda la vida, y con ellos estaban dando una plática. Al final de la plática se acerca una mujer que les dice que ella tiene problemas paranormales en su casa y que le encantarÃa que alguien viniera a verla, a ver de qué se trata. Tenga en cuenta que Taff y Gaynor ambos eran doctores en psicologÃa. Gaynor era especialista en hipnosis, era un médico hipnoterapeuta, y Barry Tuff era doctor de psicologÃa. Igual que en el caso Margo, ambos eran gente de universidad, ellos estaban en la Universidad de California.
23:34 Y bueno, habÃan abierto... Apenas en ese año, el laboratorio de parapsicologÃa, que era básicamente una temática de investigación, no habÃa departamentos de cristal con máquinas de hielo ni nada de esto, nunca se intentó capturar al ente. Lo único que se hizo fue escuchar. Y lo que esta mujer narraba era impresionante. Doris tenÃa cuatro hijos, el más grande de unos 17. VivÃan en una pequeña casa en Culver City y todo habÃa estado normal. Ella no tenÃa ningún poder extraordinario, jamás habÃa tenido nada que ver con los fenómenos paranormales, y sin embargo, de pronto, en este lugar, las cosas habÃan comenzado a ponerse raras. Y de hecho, ella les confiesa que fue violada por una entidad invisible. Ambos investigadores se quedan con una sensación de que les están tomando el pelo, o de que quizás esta mujer está fantaseando. Vaya, podÃa ser algo muy vergonzoso intervenir en un caso de esta naturaleza, sobre todo teniendo en cuenta que las historias de Ãncubos eran historias tan antiguas, de la Edad Media, de mucha ignorancia, pero la mujer se veÃa bastante sincera, asà es que la citan para una serie de pláticas, y durante estas pláticas lo que decÃa era bastante real.
25:06 Sonaba lógico. Doris habÃa sido atacada en su habitación. HabÃa tenido novio recientemente. Era una mujer relativamente joven, de unos treinta y tantos años. El hijo mayor tenÃa diecisiete. HabÃa sido una madre precoz. Asà que tendrÃa unos treinta y uno o treinta y dos años. HabÃa tenido pareja hasta recientemente. Bueno, su novio visitaba el departamento. Esa noche estaba sola. Los hijos estaban en sus respectivas habitaciones. Mientras ella estaba... Recostada, repentinamente sintió como algo la sujetaba. La sensación era muy fuerte. Algo la habÃa sujetado abriéndole los brazos, sujetándola del cuello al mismo tiempo, aplastándola contra la cama, y por la parte frontal, algo mucho más grande la habÃa sujetado, levantándola y atacándola sexualmente. En principio el ataque... ParecÃa ser una agresión fÃsica. En un primer momento, cuando siente que algo la está sujetando, abre los ojos pero no ve nada.
26:15 Posterior a esto, cuando empieza el ajetreo y la levantan, cierra los ojos y deja de ver, pero cuando los vuelve a abrir no hay nada enfrente de ella y sin embargo está sintiendo el ataque, la agresión fÃsica. Ella sà puede gritar e intenta pedir ayuda. De hecho, uno de sus hijos, el hijo mayor, intenta intervenir pero es azotado contra la pared y se le fractura el brazo. En esta parte, lo que sorprende a los investigadores es que los cuatro hijos fueron testigos del ataque. Esto era algo muy grave. PodÃa ser un problema familiar. De hecho, Taff y Gaynor tuvieron que dar un informe a la policÃa, dado que podÃa tratarse de un problema de violencia familiar.
27:03 Si esta mujer estaba loca... y tenÃa un hijo adolescente con un brazo roto, podrÃa haber sido ella misma y haberse inventado toda esta locura y estarle diciendo a los psiquiatras que habÃa ocurrido un fenómeno monstruoso. Sin embargo, durante las pláticas siguientes, cada vez se intrigaban más. El ataque habÃa sido repentino. No habÃa habido muchos avisos de nada. La casa parecÃa estar bien, parecÃa ser una casa común y corriente. De pronto ella siente esto se percata que hay dos entidades más pequeñas que la están sujetando y una entidad mucho mayor que es la que le ataca.
27:43 El ataque toma algún tiempo. Finalmente la liberan. Ella queda exhausta, dolorida terriblemente y con numerosas lesiones. Esta es una parte interesante del caso de Doris Bither. HabÃa lesiones fÃsicas. Las lesiones iban desde magulladuras en el cuello, similares al efecto de un estrangulamiento, lesiones en los tobillos muy fuertes con abrasión profunda, habÃa lesiones también en el rostro, en la parte baja de la mandÃbula, en las axilas, y quizá la parte que más llamó la atención fue que, durante una revisión médica, las lesiones internas también eran brutales, similares a las que provocarÃa un objeto de gran tamaño introducido al cuerpo. los investigadores optaron por visitar la casa. Ciertamente, el hecho de tener bastantes corroboraciones ameritaba el entrar y la investigación se tomó muy en serio. Dentro del equipo de investigación se encontraba gente de la carrera de Ciencias de la Comunicación que utilizarÃan sus cámaras, habÃa fotógrafos, habÃa grabadoras de audio. Todo tipo de cosas. La casa era una casa pequeña. No imagine usted una gran residencia. Era una casa pequeña. La gente se amontonó ahà dentro. Los investigadores pudieron constatar varios fenómenos inusuales. Desde luces que se prendÃan y apagaban, objetos que salÃan volando. Las fotografÃas fueron
29:18 particularmente extrañas. HabÃa momentos en los que una misma cámara tomaba una fotografÃa velada totalmente velada, otros momentos en los que la fotografÃa era bastante clara. Algunas de las imágenes revelaban luces que saltaban de un lado a otro, pero sin que hubiera manera de que esto se diera. También habÃa otros fenómenos raros. En un cierto momento, uno de los investigadores está en la cocina cuando es azotado por un sartén que salta de su posición sobre de la cocina. Y lo golpeé en la cabeza. Otro de los investigadores experimentó de carne viva lo que era un ataque paranormal cuando, al escuchar ruidos en el ático, levanta la tapa, la pequeña puerta que da hacia el ático, y al meter la cabeza es atacado por unas manos que, invisibles, lo intentan estrangular. ¿SÃ? Lo intentan estrangular. El sujeto, por momentos, estuvo a punto de perder la conciencia y de caer de la escalera cuando esto lo comienza a estrangular hasta el punto de dejarlo inconsciente. Paralelamente, durante todo este tiempo, hubo varias grabaciones de audio que revelaban voces que no se estaban diciendo ahÃ. Varios de los asistentes a la investigación y que no pertenecÃan a los laboratorios de parapsicologÃa salieron corriendo del lugar. No querÃan saber nada de esto.
30:48 En el momento en el que salen corriendo, observan cómo se empieza a formar algo que podrÃa interpretarse como un hombre. ¿SÃ? Una especie de hombre grande, muy grande, demasiado grande para ser algo real. Era una especie de caricatura enorme. Los investigadores pudieron presenciar cómo se formaba esto. Pero en el momento en el que se estaba formando, Doris comienza a gritar y maldecir, y la imagen desaparece. Todo esto transcurrió a lo largo de diez semanas. La investigación en su conjunto se dio durante diez semanas. Los resultados fue un grueso volumen de datos acerca de lo que habÃa sucedido durante el tiempo que estuvieron ahÃ. Los fenómenos no eran privativos de la presencia de Doris, pero generalmente ocurrÃan cuando ella estaba. Al momento que salÃa, los fenómenos disminuÃan hasta desaparecer, pero también ocurrÃan. La gravedad de los ataques continuó aún con los investigadores. Los ataques continuaban desde mordeduras, jalones, empujones.
32:04 Si bien los ataques de carácter sexual no ocurrieron a vista de los investigadores... Sà hubo varios ataques más, hasta el punto en el que, finalmente, Doris prefiere irse. Se traslada a vivir a San Bernardino, Texas. Eventualmente, manteniendo contacto con los investigadores, los ataques fueron disminuyendo paulatinamente. SÃ, ciertamente, los ataques continuaron. Doris Bither, hasta el dÃa de su muerte en el año 2006, vÃctima del cáncer de seno, serÃa atacada. experimentando a lo largo del tiempo lesiones muy variadas. Nunca se pudo controlar, los investigadores no iban a eso. QuerÃan saber qué ocurrÃa, pero no pudieron intervenir gran cosa. El fenómeno era particularmente agresivo. Tras la muerte de Doris y durante algún tiempo, se sostuvo el contacto con los hijos, quienes afortunadamente no experimentaron por cuenta propia ninguno de los fenómenos.
33:07 Posteriormente salió la pelÃcula. La pelÃcula realmente plantea cosas fantásticas. Un laboratorio de cristal donde meten a la mujer para observar cuando es atacada por un ente. Una especie de refrigerante de hidrógeno lÃquido para congelar al fantasma. Es una pelÃcula. La vida real. Los investigadores pudieron documentar durante 10 semanas uno de los mejores casos paranormales que pueda haber. Es un texto muy largo. El documento de... El doctor Barry Tuff y de Kerry Gaynor es bastante extenso. Es complejo porque además hicieron una investigación tanto de aparatos eléctricos, llevaron sensores para medir los campos magnéticos de la casa, las variaciones, se hicieron estudios de suelo, probaron a ver si habÃa algún tipo de corriente de agua o algo que pudiera provocar aquello. Inclusive durante una de las reuniones de trabajo...
34:08 Hubo la propuesta de que quizá esto era producto de la imaginación de esta mujer, pero no de manera consciente, sino una especie de alucinación, producto quizá de algún campo eléctrico muy intenso. Sin embargo, durante todas las investigaciones realizadas, incluso por el Departamento de IngenierÃa de la Universidad, no se pudo determinar qué ocurrÃa. Cuando Doris Bither abandona la casa un par de años después, la casa es demolida. Y Cabe señalar que en el terreno se construye un complejo de apartamentos. Durante los años siguientes, cuando ya estaban los departamentos levantados, los investigadores tocaron alguna vez algunas puertas para preguntar, pero no habÃa ocurrido nada. Es curioso. Aparentemente, lo que ahà habÃa encontrado Doris Bither se lo llevó con ella a cada casa donde estaba. Después de San Bernardino se trasladó a otro lugar y asà sucesivamente. Asà que parecerÃa ser que el fenómeno encontró a Doris Bither en Culver City y de ahà se fue siguiéndola. Una historia interesante. Si alguna vez tiene usted oportunidad de leerla, es muy atractiva. Cabe señalar que cierto investigador mexicano de fenómenos paranormales también escribió su versión del caso, solo que tiene algunas cosillas medio raras porque... Los nombres que utiliza de los investigadores son los de la pelÃcula que es de ciencia ficción, y la fotografÃa de la casa donde
35:41 supuestamente entrevistó a la vÃctima no corresponde a la casa original, y ésta de hecho ya habÃa sido demolida para cuando se tomó la supuesta fotografÃa, asà es que bueno, habÃa por ahà una serie de libertades poéticas, pero el caso en sà mismo es terriblemente atractivo. En fin, se nos ha terminado el tiempo como siempre, Y solo nos queda despedirnos e invitarle a que estén con nosotros dentro de ocho dÃas aquà en Relatos del Lado Oscuro. Buenas noches. Muy buenas noches y que descansen en paz. Relatos del Lado Oscuro
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