La Noche Que La Ouija Nos Cambió Para Siempre - Historias De Terror - REDE
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0:05 A la edad de 15 años yo vivÃa en Tepoztlán, en una de las zonas más cercanas al bosque de Tepozteco. Tanto mis compañeros de clase como yo evitábamos ese lugar porque nos parecÃa aburrido. No puedo recordar exactamente quién de todos mis amigos lo comenzó, pero un dÃa decidieron que era el mejor lugar para jugar a la ouija. Yo no fui durante el primer mes de sesiones que ellos hicieron, pues no lo querÃa admitir, me daba miedo. Inventaba cualquier excusa para librarme sin que nadie se burlara de mÃ. Pero sà recuerdo que siempre que llegaban a la escuela me contaban lo genial que habÃa sido y que la tabla les habÃa contestado un montón de cosas. Yo creÃa que solo me lo decÃan para burlarse de mà o quizás porque ya se habÃan dado cuenta de que me daba miedo. Pero siempre trataba de ser casual al respecto y cambiar el tema. Una semana después de que yo hubiese logrado evitar todas estas prácticas, pasó algo muy inesperado.
1:08 El hermano mayor de mi mejor amigo murió. Fue un golpe muy duro para él, pues prácticamente lo habÃa criado, ya que sus padres habÃan muerto cuando mi amigo aún era muy joven. Y a pesar de que estaban al cuidado de su abuela, ella no se hacÃa muy responsable. Para aquel entonces, su hermano asistÃa a la universidad, y al parecer, mientras venÃa de camino a su casa de visita de fin de semana, el carro en el que viajaba se volcó en un accidente que no dejó a nadie vivo. Nadie esperaba ver a mi amigo de vuelta en la escuela tan pronto, pues solo se habÃa tomado un dÃa, y después de eso lo vimos sentado como si nada. Estaba muy serio y tampoco parecÃa querer interactuar con nadie. Pero aún asÃ, yo decidà acercarme a él para ver si podÃa ayudarlo con cualquier cosa. Después de todo, era mi mejor amigo y sabÃa que debÃa apoyarlo. Ãl me dijo que no habÃa ninguna forma en la que yo pudiera ayudar. Y después de pensarlo por un momento, abrió más los ojos y me dijo que quizás como su hermano habÃa muerto hace poco, podrÃa contactarlo. me dijo que debido a que yo también lo conocÃa quizás sà podrÃa hablar con él si estábamos los dos juntos le dije que estaba bien pero solo porque no supe cómo decirle que no no pensé que fuera la gran cosa en ese momento pues yo estaba convencido de que de ser reales aquellas sesiones que todos habÃan tenido tal vez
2:39 se habrÃan asustado al punto de haberlas abandonado pero si seguÃan haciéndolas era porque no habÃan visto nada aterrador al dÃa siguiente Era sábado y uno de nuestro grupo de amigos tenÃa a un hermano que trabajaba en el bosque de Tepozteco. Ãl nos aseguró que podrÃamos estar ahà incluso después del cierre. Ãl salÃa hasta las 8 de la noche y podÃamos permanecer hasta su hora de salida. Pedà permiso a mis padres y no tuvieron ningún problema con esto, pues pensaban que solo era una pequeña reunión de amigos. Como mencioné antes, yo era muy nuevo en esto. y cuando llegamos a una zona más o menos apartada donde no era vÃa turÃstica, todos mis amigos comenzaron a preparar todo.
3:24 En esta ocasión, no habÃa una gran emoción como ya me habÃan contado que habÃa habido las veces anteriores. Ahora, todos parecÃan querer guardar el mayor respeto posible hacia la memoria del hermano de nuestro amigo, y también querÃan que en serio saliera bien, al menos para que nuestro amigo pudiera despedirse. Encendimos las velas y comenzamos a colocar nuestros dedos sobre el puntero. Mi amigo fue el que comenzó a hacer las preguntas, diciendo una y otra vez si su hermano podrÃa comunicarse con él. Pero después de unos diez minutos en los que no hubo ningún tipo de respuesta, todos estábamos perdiendo los ánimos. Se me ocurrió hacer otra pregunta, si habÃa alguien cerca que pudiera contactarnos con el espÃritu del hermano de mi amigo. Sentà un fuerte escalofrÃo recorrer toda mi espalda cuando el puntero comenzó a moverse hacia la respuesta sÃ. A pesar de ese presentimiento, me rehusé a creerlo, pues creÃa que cualquiera de mis compañeros podrÃa estar moviéndolo. Pero al ver las miradas de todos, me di cuenta de que todos parecÃan estar tan sorprendidos como yo.
4:36 Incluso recuerdo que dije algo como que no era gracioso y que quien lo estuviera haciendo debÃa detenerse, pero todos juraron que no eran ellos los responsables de haberla movido. Le dije a mi amigo que continuara, pero él se negó, diciéndome que tal vez yo podrÃa pedirlo. Toda esta situación en serio me estaba incomodando, pero convencido por la presión, terminé accediendo. Volvà a hacer la misma pregunta que habÃa hecho al inicio, pero en esta ocasión no tuve ninguna respuesta. Mis amigos me animaron a que lo hiciera de nuevo, pero en esta ocasión, en lugar de decir la misma pregunta, le pregunté quién era. MentirÃa si digo que puedo recordar su nombre hasta el dÃa de hoy, y no es porque mi memoria sea mala, sino porque fue muy largo y extraño. Por un momento incluso parecÃa que solo estaba señalando letras sin ningún sentido. Esto es lo que me llevó a pensar aún más que alguno de mis compañeros estaba tratando de hacerse el chistoso. Pero antes de que pudiera expresar mis sospechas, mi amigo me alentó diciendo que le preguntara ahora si podÃa hablar con su hermano. En ese momento se lo pregunté más por complacer a mi amigo que porque yo pensara que, en serio, estaba hablando con un fantasma. Pero después de que se lo pregunté, el puntero volvió a moverse, deletreando la palabra mostrar. Antes
6:08 de que cualquiera de nosotros pudiera preguntarse a qué se referÃa con ello, una fuerte ráfaga de viento sopló. Esto fue extraño porque estábamos en primavera y el viento no era muy fuerte ese dÃa. Pero en ese momento fue tal que la tabla se nos resbaló de las manos y salió volando, golpeando a mi mejor amigo justo en la frente y provocando que se desmayara. HabÃa sido golpeado con aquella tabla ouija tan fuerte que la frente le estaba sangrando. Otro de nuestros amigos se levantó y sin perder tiempo fue corriendo a buscar a su hermano para intentar pedir ayuda, mientras que el resto de nosotros tratábamos de hacer todo lo posible para que despertara. No puedo asegurarlo, pero creo que pasaron alrededor de quince minutos en los que estuvo inconsciente. De repente, despertó, se sentó exhalando muy hondo, y después nos miró a todos muy extrañado, como si no recordara que estaba en el bosque. Todos lo rodeamos y le hicimos preguntas sobre si estaba bien, pero él estaba muy desorientado. Un par de minutos después, mi amigo volvió con su hermano y también con un equipo de paramédicos.
7:21 Se lo llevaron al hospital y nosotros fuimos obligados a regresar a casa. Después de eso, tuvimos que esperar todo el fin de semana hasta el lunes para volver a ver a nuestro amigo. Se veÃa muy bien, me refiero a su estado de ánimo, porque el golpe habÃa sido tan fuerte que su herida habÃa necesitado un par de puntos para cerrarse. pero él parecÃa que no habÃa perdido a nadie de su familia recientemente. Todos nosotros estábamos un poco avergonzados y nos acercamos a él para preguntarle cómo estaba. Y él respondió que estaba muy bien. Después me miró para agradecerme directamente, diciendo que si no hubiese sido por mÃ, su hermano no hubiera vuelto. Nos miramos muy confundidos y otro de nuestro grupo de amigos le preguntó a qué se referÃa con que su hermano habÃa vuelto. Ãl respondió que el espÃritu que yo habÃa invocado habÃa traÃdo el alma de su hermano, que ahora lo acompañaba a todos lados, le hablaba y le daba consejos. Mis compañeros le creyeron al instante, pero toda esa situación para mà era muy rara.
8:33 Solo me fui a sentar y no hablé con él de ese tema el resto del dÃa, creyendo que quizás por el golpe habÃa imaginado cosas, pero que se le pasarÃa muy pronto. Pero esto no ocurrió. En lugar de olvidar con el tiempo aquella idea de que el alma de su hermano ahora estaba con él y le hablaba, cada dÃa parecÃa tomar más fuerza para él. Incluso recuerdo que llegó al punto en el que, si estábamos hablando de cualquier tema, él lanzaba algún comentario diciendo que esa era la opinión de su hermano. Esto era algo que, con el pasar de los dÃas, nos empezó a incomodar. Además, la actitud de nuestro amigo comenzó a cambiar mucho. Se veÃa más nervioso. ParecÃa que le agarraba odio a cualquier persona sin ningún motivo aparente. Siendo que antes de todo esto, nunca habÃa sido de un carácter agresivo. Ahora, parecÃa que todo el tiempo estaba en alerta. Por si fuera poco, también comenzó a hablar solo. Primero eran solo susurros, pero después lo hacÃa en voz alta. Nadie creÃa la historia de que con quien hablaba era el fantasma de su hermano.
9:47 La situación llegó a tal punto que mi amigo tuvo que dejar la escuela. Ya no era saludable que siguiera ahÃ. No solo por él, sino por todos los demás, nos ponÃa muy nerviosos. Intenté visitarlo un par de veces después de que dejó la escuela, pues habÃa empezado a asistir a una escuela especial para personas que no están muy bien de sus facultades mentales. Además, por su abuela supe que estaba en evaluaciones para que lo medicaran, pues después de dejar la escuela habÃa comenzado a tener actitudes muy violentas, las cuales provocaban que él mismo se hiciera daño. Un dÃa solo lo dejé de ver, me enteré que lo habÃan internado un tiempo por sus fuertes alucinaciones, y un año después de todo esto, él volvió a casa de su abuela y comenzó a vivir con ella. Para entonces yo parecÃa ser un total extraño para él. Por supuesto que fui a visitarlo, pero no me prestó mucha atención.
10:44 Casi siempre parecÃa ido y su abuela me comentó que era por todos los medicamentos que lo hacÃan tomar para que estuviera bien. Pero si soy del todo honesto, no pude ver una mejora. Por supuesto que se veÃa más dócil y desconectado. pero aún seguÃa susurrando cosas y esta vez parecÃa que lo hacÃa todo el tiempo en lugar de prestar atención a su alrededor. Con el tiempo, y aunque me dolió mucho, dejé de prestarle atención y seguà con mi vida, a pesar de que durante mucho tiempo me sentà muy culpable, no sabÃa exactamente por qué, pero creÃa que todo habÃa sido mi culpa y que si tal vez yo le hubiera dicho que no querÃa acompañarlo ese dÃa. Entonces tal vez solo lo hubiera olvidado y no se hubiera lastimado la cabeza. Pasaron muchos años en los que yo me volvà un adulto, y a pesar de que sabÃa que vivÃa con su abuela en aquella casa, no iba a visitarlo. Prácticamente los dos ya éramos como desconocidos para entonces. Me casé y tuve una hija. Cuando mi pequeña tenÃa cinco años y medio, recibà una llamada de un número desconocido. En un principio dudé si debÃa responder o no, pues por aquel entonces habÃa muchas llamadas de extorsión y yo preferÃa evitarlas. Pero entre más veÃa el número, más me entraba una sensación de que debÃa responder.
12:10 Asà lo hice, y en cuanto respondÃ, al principio no reconocà la voz de la persona que estaba del otro lado. Pregunté un par de veces quién era, pues la voz del otro lado me llamaba por mi nombre. Por tanto, difÃcilmente serÃa un extorsionador. En un principio, la otra persona parecÃa no escucharme, solo repetÃa que por favor fuera a su casa. Después de un rato en el que yo trataba de conseguir la información de quién era, finalmente me respondió y me dijo que se trataba de mi amigo. Esto me cayó por sorpresa y de nuevo me dijo que si podÃa ir a su casa porque le encantarÃa hablar conmigo. Al principio lo dudé, pero por los viejos tiempos supuse que era mi obligación hacerlo. Le avisé a mi esposa dónde irÃa y después salà rumbo a su casa.
12:59 No vivÃamos tan lejos, más o menos a unos 15 minutos caminando. En cuanto entré a su casa, lo primero que vi después de él fue a su abuela. Estaba sentada en una silla de su cocina mirando fijamente hacia la puerta de su habitación. Su casa era pequeña. Cuando entré ahÃ, incluso me dio un poco de nostalgia, pues en mi juventud habÃa ido muchas veces. Lo que también me sorprendió fue que mi amigo parecÃa estar bien, no se veÃa adormilado o fuera de este mundo, parecÃa como cualquier adulto. Amablemente saludé a su abuela y fui con mi amigo para preguntarle qué era lo que querÃa decirme. Me miró y me dijo que no habÃa cambiado desde la preparatoria, no supe exactamente cómo responder a eso y sintiéndome también un poco incómodo por pues debÃa volver a casa para cuidar de mi hija, y le pregunté si necesitaba algo.
14:02 Pero él casi como si no me hubiese escuchado, dijo que le hubiese gustado mucho no haber intentado hacer que su hermano volviera aquel dÃa. Yo concordé con él, pero de nuevo él parecÃa que no me estaba escuchando. También me dijo que recientemente se habÃa enterado de que la cosa que lo seguÃa no era su hermano. Yo pensé que era un paso importante para él, dado a toda la terapia que habÃa recibido a lo largo de todos esos años, y que por fin aceptara que todo estaba en su imaginación era un paso importante, o al menos eso creÃa yo. Pero después de eso, él me miró fijamente, casi como si esperara que yo le dijera cualquier otra cosa, pero no pude hacerlo, solo me quedé callado. Incluso recuerdo que miré en dirección a donde estaba su abuela para revisar si ella podÃa tener bajo control esa situación por si él se ponÃa violento de alguna manera. Pero me encontré con la misma escena que habÃa encontrado cuando llegué.
15:05 Ella solo miraba fijamente en dirección a su habitación. Es más, en ese momento casi podrÃa jurar que no estaba parpadeando. Intenté cambiar de tema y le pregunté si su abuela se encontraba bien. Esperaba que me dijera que sÃ, pero lo que me dijo me hizo pensar mucho. No lo creo. No aguantó. Intenté preguntarle al respecto, pero no obtuve ninguna respuesta de su parte. Me acerqué a la señora para preguntarle directamente si estaba bien. SabÃa que ese no era un comportamiento normal en ella. Generalmente era más comunicativa, pero desde que llegué no habÃa dicho ni una sola palabra.
15:47 Le hablé preguntándole si estaba bien, pero no respondió. Me acerqué un poco más, pero ella no parecÃa moverse ni un poco. Solo seguÃa mirando en dirección a la puerta de su habitación. En cuanto estuve a su lado, sentà algo muy raro. Ella estaba muy frÃa. Decidà ignorar esto y puse mi mano sobre su hombro para llamar su atención. Pero en el momento en que lo hice, mi mano se hundió. Ella se veÃa normal, como cualquier persona de carne y hueso, pero en cuanto mi mano intentó tocarla, la atravesó como si estuviera hecha de aire. Después de eso, no recuerdo nada más. Todo indica que me desmayé de la impresión, pero no descarto que fue por otra cosa más allá de lo normal. Desperté en el hospital esa misma noche. Mi familia estaba muy preocupada y pronto me di cuenta del porqué. Mi amigo habÃa sido acusado de algo terrible. Todo apuntaba a que habÃa matado a su abuela y luego habÃa decidido terminar con su vida. Lo atribuÃan a un brote psicótico propio de la enfermedad que padecÃa.
16:55 Pero no sabÃan exactamente cómo habÃa terminado con la vida de su abuela y la suya propia. No habÃa ninguna marca de violencia y estaban investigando si habÃa sido algún tipo de intoxicación. Los cuerpos no daban señales de ello. Todos creÃan que, al haber sido su mejor amigo en la escuela, también habÃa intentado tomar mi vida. Me hicieron muchas preguntas para intentar saber más sobre el caso y cerrarlo de una vez por todas, pero fingà no recordar nada porque no querÃa parecer loco a los ojos de los demás. Bajo presión, dije que habÃa bebido un vaso de agua que él me habÃa ofrecido, pero no era cierto.
17:38 Para todos fue una respuesta satisfactoria, y supusieron que el causante de la muerte habÃa sido introducido en las bebidas. Me hicieron exámenes para ver si tenÃa alguna sustancia en mi organismo, pero estaba limpio. Tampoco habÃa signos de asfixia ni cualquier otra cosa que no se pudiera notar a simple vista, y tampoco en los cuerpos de ellos. Esta situación no fue solo un evento traumático en mi vida. Aproximadamente una semana después de este terrible acontecimiento, Comencé a escuchar ciertas cosas. Al principio solo era una voz llamándome por mi nombre, la cual creÃa firmemente que se trataba de mi esposa o hija porque sonaba de esa manera.
18:23 Pero al voltear me daba cuenta de que no estaban ahÃ. Incluso las escuchaba cuando ninguna de las dos se encontraba en la casa. Después comenzó a hacerse más fuerte. No solo tomaba la voz de mi esposa o hija, también la de mis padres. quienes ya habÃan fallecido. Pronto me di cuenta de que estas voces no venÃan de afuera, sino de dentro de mi cabeza. Primero pensé que podrÃa tratarse de un trauma que me habÃa dejado aquel dÃa en casa de mi amigo, pero luego mi hija comenzó a hablar de una nube negra con cabeza de cerdo que veÃa vagando por la casa. He ido con muchas personas que afirman que pueden ayudarme a deshacerme de ello.
19:08 Pues esas voces me dicen que haga cosas que no quiero hacer. Por suerte logro controlarme, pero a veces creo que no siempre será asà y un dÃa cederé a lo que esas voces quieren. Quiero deshacerme de lo que sea que ahora tengo y estoy seguro de que mi amigo me lo pasó esa última tarde en que lo vi. Todo concuerda y las personas con las que he ido me han confirmado esta creencia, diciendo que tengo algo en mà que no es humano. Y tampoco pertenece a este mundo, pero por más que lo intentan, no encuentran la manera de quitarmelo de encima.
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