April 26, 2026

Teatricidio

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La Tremenda Corte
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Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.

#grc

0:13 La Tremenda Corte La Tremenda Corte Con Leopardo Fernández, Aníbal Demar, Mimí Cal y Miguel Ángel Herrera Escribe Castor Bispo Producción y dirección Miguel Yao Audiencia pública. El tremendo juez de la tremenda corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez.¿ Cómo se siente usted hoy? Muy bien. Hoy me siento chequendeque.¿ Pero qué es eso, doctor magistrado, diciendo chequendeque? Que está prohibido por el Tribunal Supremo. No estoy muy seguro, pero creo que sí.

0:59 Entonces borre del acta eso de que me siento chequendeque y ponga que me siento barinsot. Ah, bueno, usted ve. Ya eso es otra cosa. Eso está permitido, ¿verdad No, qué va? Eso está prohibido también. Entonces,¿ por qué me dice que es otra cosa? Por no discutir. Total, es que le van a formar expedientes a usted, no a mí. ¿Ah, sí? Póngase 10 pesos de multa por esa respuesta. Pero, oígame, señor juez. No quiero protestas. Y pongan el acta que, como me siento yo hoy, es eufórico. ¿Cómo? Eufórico.¿ Y qué cosa es eufórico? Chequen de qué, pero dicho de una manera más elegante. Y vamos a ver qué caso tenemos hoy. Una bronca en un teatro.¿ En un teatro? Sí, señor. Tres artistas que se fajaron y formaron un escándalo terrible por no sé qué problema de ellos. Y la bronca fue en pleno teatro, ¿verdad? Sí, es que tengo tres patines, doctor. Vine estando aquí este hombre que ya lo tiene uno en la cabeza.

1:46 Continúe. Sí, señor, en pleno teatro. Pues llame entonces a los complicados en ese teatricidio. Enseguida, señor juez. Luz María Nananina. Aquí como todos los días. Olegario Cascarilla. Servidor. José Candelario Tres Patines.¡ A la rea! Bueno, vamos a ver si hacemos justicia.¿ Quién es el acusado en este juicio? Dice Nananina que soy yo, pero óigame, yo no soy el acusado. Claro que es usted, claro que es usted. No, señor, los acusados somos los tres, chico.¿ Cómo los tres?¿ Usted quiere decir los tres patines? No, señor, lo que yo quiero decir es que los acusados somos Nananina.

2:28 Somos. Tú también estás acusado? No, señor, se dice somos. Sí, somos Nananina, Don Olegario y Mangui. Mangui Quién es Mangui Yo mismo. Ah, muy bien. Secretario,¿ eso de Mangui está permitido por el Tribunal Supremo? No, señor. Póngale a Tres Patines diez mangos de multa por ese Mangui. Pero si Mangui es una palabra admitida por la Academia. Por la Academia Española? No, por la Academia de Baile. Y quién es la Academia de Baile para admitir palabras o no? Póngale diez mangos más, secretario. Con mucho gusto.¿ Me va a dar algo esos mangos a mí, doctor? Sí, cómo no. Después que yo me los coma, le voy a dar todas las semillas. Y vamos al asunto. Ustedes tres se fajaron,¿ no es eso? Sí, señor. Pero la culpa de todo la tuvo tres patines que nos tomó el pelo.¿ Qué fue lo que les hizo?

3:12 Que nos engañó, señor juez. Figúrese usted que por culpa de él hemos perdido más de mil pesos. Óyeme, señora. No, no, no diga eso.¿ Qué tal parece? Cállese la boca. Eh, eh, eh,¿ qué pasa?¿ Yo no puedo hablar aquí, chico? No, señor, usted no puede hablar sin que yo le dé permiso. Bueno, pues dame permiso. Se lo daré después.¿ Después de qué, chico? Después de que hablen los otros. Qué otros, chico? Don Olegario y Nananina. Hágame el favor,¿ Don Olegario y Nananina son otros? Claro que sí. No, chico, no, vete al oculista que necesita cambiarte el lopejuelo, chico. Por qué? Porque Nananina no es otro, es otra Tres patines,¿ se va a callar la boca sí o no? No, chico. Digo, sí.¿ En qué quedamos?¿ Sí o no?¿ Qué dije primero Que no. Entonces es que sí, chico. Y eso por qué? Porque yo nunca acierto a la primera vez tu señor. Ah, bueno. Secretario. Dígame. En vez de 20 mangos, póngale a tres patines 20 pesos de multa.¿ Y eso por qué, chico? Porque yo nunca acierto a la primera vez tampoco.

4:01 Pero oye, viejo. No oigo nada. Oh, está bien, chico. Explíqueme, nananina, dice usted que por culpa de tres patines perdieron ustedes más de mil pesos. Sí, señor.¿ Y eso cómo fue? Verá usted, señor juez, eso fue que don Olegario y yo formamos una compañía de teatro para recorrer la isla dando funciones. Vamos, formaron ustedes una compañía teatral. Sí, sí, señor juez, sí. Nananina era la primera actriz. Porque ahí usted la ve, nananina es una actriz estupenda. No no, eso sí es verdad. Yo quisiera que tuviera a la doña esta haciendo la loca de la casa. La hace bien. Que si la hace bien, cada vez que hace la loca de la casa viene una abundancia de mazahorra. Cómo abundancia de mazahorra? Sí, chico, el carro ese que...

4:45 Ambulancia de mazorra. Tú la viste pasar, ¿no? No, señor, pero es así como se dice. Bueno pues llega la ambulancia esa de Mazorra, como dices tú, y se la lleva. Ah, bueno, entonces Nananina era la primera actriz. Sí, sí, sí, señor. Ella era la primera actriz y yo era el galán de días. Exactamente oye eso. Sí. Y yo no sabe quién era yo? ¿Quién? Oye esto. El galán de noche.¿ Cómo el galán de noche? Sí, porque nos repartíamos el trabajo, tú sabes. Don Olegario trabajaba por el día y yo trabajaba por la noche. Con que el galán de noche Secretario, póngale a Tres Patines un mar pacífico de multa.¿ Un mar pacífico? Sí, pero entero, con barco, ballena, pescadito y todo. En fin, nananina,¿ qué pasó en esa compañía de teatro?

5:25 Pues que contratamos a este atrevido de Tres Patines para que actuara con nosotros. Y óigame, señor juez, eso fue la catástrofe. No lo hacía bien, ¿no? Qué iba a hacer?¿ Fue engañando miserablemente a nosotros lo que hizo? No es verdad, señora, no es verdad. No me levante falso testimonio que yo no engañé a nadie. Sí, señor. Usted me engañó a mí porque me dijo que era actor y en su vida lo ha sido. No, don Olegario, vamos a aclarar eso porque usted no me preguntó a mí nada de si yo era actor.¿ Pero cómo que no compadre? Yo le pregunté si había trabajado en las tablas y usted me dijo que sí. Porque es verdad, chico, yo he trabajado mucho en las tablas.¿ En el primer actor? No, señor, de carpintero. Hombre, que... Bueno, pero un momento. Usted me dijo que había trabajado en obras de teatro. Porque es verdad también, Olegario. Cuando hicieron unas obras a reparación de la guanajera de teatro de mi pueblo, para reformarlo, yo trabajé en esas obras, chico.¿ De qué?¿ De galán? No, señor, de peón del bañil, chico Ya ve usted, señor juez. Pero usted me dijo que era artista Sí, pero no de teatro.

6:23 Y de qué entonces? De cine chico.¿ Qué cosa?¿ Usted es artista de cine? Sí, cómo no, chico Tú no lo sabías En qué películas ha trabajado usted? Pues no te voy a decir.¿ Tú viste El monstruo de la Laguna Negra? Sí, señor. Tú te acuerdas de que hay una escena donde uno le dice a otro, se trata de un monstruo terrible, toda la gente del pueblo está asustada? Sí, cómo no. Bueno, pues yo creo que es uno de los de pueblo de los que estaba asustado. No me digas. Y ese fue el papel que hizo usted en esa película? Sí, no, era un papel importante, oíste, porque no se me veía, pero oye, se comentaba y se hablaba mucho de mí. Háganme el favor, pero¿ será posible que usted le llame? Es un papel importante, Tres Patines. Caramba. Chamba, chico, me extraña la pregunta.¿ De verdad que tú viste el monstruo de la Laguna Negra?

7:05 Sí, señor, lo vi.¿ Pero lo viste en un cine?¿ Cómo que si lo vi en un cine?¿ Dónde lo iba a ver entonces? Podía ser que te mirara en un espejo. Cien pesos de multa! Bueno, vamos a ver si acabamos de resolver este caso.¿ Qué fue lo que le pasó con Tres Patines en esa compañía que formaron ustedes, Nananina? Pues nada, señor juez, que nosotros creíamos que Tres Patines era actor y le dimos el puesto de galán. Y óigame, compadre, no hicimos nada más que debutar en Camas Juaní. Y mire cómo sería la cosa, que hasta nos tiraron piedra y todo a nosotros. No, no, perdón, Nananina, pero usted está confundida. La piedra nos la tiraron envueltas.¿ Envueltas en qué?¿ En celofán? No, chico, yo digo que la piedra nos la tiraron envueltas en el pueblo de Vueltas.

7:46 Y en Camajuaní también? No, señora, no diga mentiras porque en Guajamaní no nos tiraron piedras. Y qué nos tiraron entonces? Fueron ladrillos.¿ Y eso no es lo mismo? No, señora, son dos cosas distintas. No me discuta sobre esa materia porque yo ha sido peón de albañil y conozco la materia. Bueno, la verdad es que donde quiera que trabajaba usted, el público formaba una bronca terrible, hombre No, no, eso no es cierto. Mira, en Salsa del Medio yo tuve un éxito tremendo. Porque todos los pollitos del pueblo vinieron a, óyeme, a parar al escenario. Qué cosa?¿ En Salsa del Medio? Ahí no fue donde los tiraron huevos podridos. Sí, chico, pero dentro de los huevos podridos venían los pollitos, te acuerdas? No te digas. Sí.¿ Y ese fue el éxito que tuvieron ustedes en Sasa del Medio o Tres Patines?

8:27 Y bien que sí, chico.¿ No fue un éxito enorme, don Olegario? Sí, cómo no. Un éxito terrible. Figúrese usted, señor juez, que yo salí a trabajar esa noche con una guayabera que no era blanca, pero que era muy clara. Bueno, pues cuando se acabó la función, ya la guayabera no era clara. Cómo que no era clara No, era mitad clara y mitad yema. Háganmelo, cabrón.¿ Le parece?¿ Y todo eso por qué? Porque Tres Patines es un saboruco, compadre. Seguro es usted que en Camajuaní pusimos una obra en catorce actos y medio, muy bonita. Muy bonita y muy triste, que se llamaba Los amores de Rosa Candela o La agonía de un cabo de vela. No, no la conozco.¿ De quién es esa obra? Ah, mía, mía.

9:10 No me diga, usted escribe obras teatrales. Cómo no, chico? Dolgarrio es un autor teatral de gran altura.¿ De gran altura? Ah, sí, ya. Él escribe subido en una calera siempre. ¡No, señor! Yo no escribo subido en ninguna escalera. Y cuidadito conmigo, porque yo sí verá que me fajo. Bueno no me formes broncas aquí. A ver, en fin,¿ qué pasó con la obra esa? Bueno, pues que Nananina hacía el papel de una jovencita que estaba muy triste porque su novio la había abandonado. Y Tres Patines, que hacía el papel de un vecino que estaba enamorado de ella, tenía que decirle así... Veo por su dolor que está usted falta de dicha.¿ Y sabe lo que le dijo?¿ Qué le dijo? Veo por su olor que está usted falta de ducha. No.¿ Usted dijo eso, Tres Patines? Bueno, sí, pero es una equivocación, un larso. Teatralmente se dice un larso, ¿no?

10:02 Que lo tiene cualquiera. En cambio, yo bordé el papel, chicos, porque hasta hice una cosa que el público se quedó sorprendido del realismo con que yo estaba trabajando.¿ Qué fue lo que hizo usted? Bueno, que cuando yo entré en escena... La nanina estaba sentada en una silla llorando, ¿no? Entonces yo saqué una naranja del bolsillo. Oye, esto. La partí por la mitad. Me acerqué a la nanina y le eché jugo de naranja de los ojos.¿ Y para qué le echó usted jugo? Para enjugarle las lágrimas, chico.¿ Y las lágrimas se enjugan con jugo?¿ Y con qué se van a enjugar entonces las lágrimas, chico? Yo se lo expliqué al público. Y el público, oye, me aplaudió delirantemente. Sí, sí, sí, delirantemente. Pero después de eso metió usted la pata. Porque le dijo a la nanina... cuénteme lo que le ocurre, a ver si yo puedo arreglar esa llanta.

10:49 Hombre, porque la que estaba llorando era Nananina, que es una mujer de género femenino, chico. Ni que tiene que ver eso. Que yo me refería a su llanto, pero en femenino llanto se dice llanta. Pero será posible que... Aquí y en donde quiera. Donde quiera.¿ Será posible que usted hiciera eso en un escenario, Tres Patines? Bueno pero eso no es todo, señor juez. En vista de que para hacer primeros papeles no servía, le pusimos a hacer un criado en una obra donde no tenía nada más que decir. Unas palabritas insignificantes. Sí, bien que sí, insignificantes. Una escena donde yo me iba a dar un paseo a caballo... mientras Nananina atendía a unos invitados que tenía a comer. Figúrese usted que lo único que tenía que hacer Tres Patines era decir cuando entraba, señora, la mesa está servida. Caballero, el caballo está encillado.¿ Y sabe usted lo que dijo?

11:33 Qué dijo? Caballo, la mesa está servida. Caballero, la señora está encillada. No me diga, pero eso es verdad, Tres Patines. Bueno, eso que sabe que pasa que no me fije bien, chico. Porque yo estaba velando a uno del público que estaba a tercera fila, cabecera, que tenía un ladrillo en la mano, oíste, oíste, tú, envuerto, que no me hacía nada más que mirarme a mi chico. Pero yo entonces me armé, oye, qué clase de lío me armé yo, con la mesa, el caballero, el caballo, la señora, que puede que sí, que yo haya dicho eso en la impresión, ¿no? Y por eso fue la bronca de ustedes. No no, no, porque eso fue en Artemisa, ¿sabe? Y lo que hicimos entonces fue que le quitamos a Tres Patines todos los papeles y vinimos a La Habana porque teníamos un contrato para trabajar en un cine de barrio.¿ Y trajeron a Tres Patines de galán?

12:20 No, porque él me dijo, mire, don Olegario, la verdad es que yo nunca he hecho galanes en el teatro. Lo que yo he sido siempre es apuntador. Vamos, usted era apuntador y se metió a hacer papeles de artista,¿ no es eso? Bueno, sí, porque yo quise ver si servía,¿ te da cuenta? Pero parece que no, el público no me aceitó. Bueno,¿ y qué les pasó? Pues que llegamos a La Habana, anunciamos la función, llegó el día del debut, se levantó el telón y yo ahí esperando a que Tres Patines me dijera algo. Pero Tres Patines nada, metido en la concha y callado como un muerto No hablaba. Decía unas palabras, pero que yo no tenía nada que ver con la obra. Y qué quería usted que dijera, señor? Lo que tenía que decir un apuntador, lo que tiene que decir. Hombre, si se lo estaba diciendo. Desde que se levantó de telón nada más que yo la vi a usted, le empecé a decir,¿ qué te pongo, qué te pongo? ¿Cómo, qué te pongo?¿ Qué es eso?

13:05 Claro chico, yo le dije a usted que había sido apuntador en varios teatros, pero apuntador de terminales. Y para apuntar terminales tenía usted que meterse dentro de la concha. Bueno eso de que tenía que meterme dentro de la concha, pues lo dijeron ellos. Y yo, claro, no le llevé la contraria porque creí que era una cábala de ellos. Cómo una cábala? Sí, chico, yo creí que lo de la concha era porque...¿ Cómo se llama? Iban a apuntar el caracol, ¿no? Escriba ahí, secretario. Venga la sentencia! Sepa usted que no es igual apuntar en el teatro que apuntarle el 34 a un artista teatral. Siga, pues, en sus oficios, si no tiene otros mejores, y páguele a estos señores los daños y los perjuicios.

13:48 Escuche el siguiente programa de La Tremenda Corte con Leopoldo Fernández, Mimical y Aníbal Demar por esta emisora. Hasta entonces, Manolo Iglesias que les habla les dice¡ Muy buena suerte, amigos!