Bobadillicidio
Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
#grc
0:05 La Tremenda Corte. La Tremenda Corte. Audiencia pública. El tremendo juez de La Tremenda Corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez.¿ Cómo se siente de salud? Pues mitad bien y mitad no sé.¿ Cómo que mitad no sabe? No, porque durante el dÃa me siento bien, pero por la noche no sé si me siento bien o si me siento mal.¿ Por qué? Porque estoy durmiendo y no me entero. Hágame el favor.¿ Y no consultó eso con el médico?¿ Cómo no? Lo fui a ver y le pregunté si no habÃa manera de averiguar qué tal me sentÃa yo cuando estaba durmiendo.¿ Y qué le dijo él? Que sÃ, que le llevaron un ronquido dentro de un pomo para analizarlo. No me diga, doctor,¿ y usted se lo llevó?¿ Qué va? Mi pobre mujer lleva tres noches sin dormir tratando de cazar un ronquido mÃo para meterlo dentro de un pomo vacÃo y taparlo bien para que no se evapore.¿ Y aún no lo ha conseguido?
1:04 TodavÃa. Dice que cuando ya lo tiene medio agarrado se le va. Qué boperidad. Ãigame, señor juez, la verdad es que a usted le pasan cosas que no le pasan a nadie. Y bien que sÃ, póngase una multa, hágame el favor. Y eso por qué? Porque es el único desquite que yo tengo. Usted debe ser razonable y darse cuenta de que las cosas que me pasan a mà tiene que pagarla alguien. Naturalmente, y siempre quiebra por lo más delgado. SÃ. Está bien, asà que me siento lleno de generosidad y me voy a poner una multa de dos centavos.¿ De cuánto? De dos centavos. Póngasela de diez pesos para que no sea tan generoso. Vamos a ver qué caso tenemos hoy. Una infracción de las ordenanzas municipales.¿ En qué consiste esa infracción? En una señora que tiene macetas en su balcón y las riega cuando le da la gana, mojando al vecino del piso de abajo.¿ Y quién es el vecino del piso de abajo? Simplicio Bobadilla. Llame entonces a los complicados en ese Bobadillicidio. Enseguida, señor juez. Luz MarÃa Nananina. Aquà como todos los dÃas. Olegario Cascarilla. Servidor. José Candelario Tres Patines.¡ A la reja! Simplicio Lobadilla y Comejaiva. ¡Voy!
2:08 Bueno, como la acusada es una señora... supongo que la señora esa será nananina, ¿verdad? Ãyeme, señor juez, eso de que lo supone nada más... me parece una vejación a mi persona. Hay una duda ahà que ofende a mi dignidad de caballero. Exactamente, exactamente. Y como que esa duda me ofende a mà también... Vamos a ver si el señor juez tiene formalidad o se forma aquà el arroz con mango, chico. ¿Cómo, cómo?¿ Qué manera de hablar es esa, insolente? Qué me dijiste? Le dije insolente. Ah, bueno, no, yo creà que me habÃa dicho indecente. Y si le digo indecente qué pasa? Si me dice indecente, pregunto igual si no lo entiendo porque siempre conviene saber lo que le dicen a uno, chico. Ah, vamos, yo creà que se iba usted a fajar No, fajarme no porque mamita me lo dice a cada rato.
2:51 Hijo mÃo. No te vayas a afajar con el señor juez, que me han dicho que es muy bruto. Eso es una mentira suya, Tres Patines. A su mamita nadie le puede haber dicho que yo soy muy bruto.¿ Cómo no, chico? Palabra que se lo dijeron.¿ Quién se lo dijo? Yo mismo, chico. ¿Eh?¿ De modo que fue usted quien se lo dijo? SÃ, chico, yo sé que lo correcto serÃa decirle que tú eres un juez muy culto, muy bueno, muy inteligente, pero¿ sabes por qué yo no le dije eso a la vieja?¿ Por qué? Porque a mà no me gusta meterle mentiras, chico. Secretario, póngale 180 dÃas a tres patines para ir empezando.¿ Cómo para ir empezando, chico? SÃ, ese es el aperitivo nada más Bueno, pues no quiero potre ni más nada, oÃste. Bueno, póngale 180 dÃas más, secretario. Mira, pues... En fin, nananina, quedamos en que usted es la acusada,¿ no es eso?
3:34 SÃ, señor, total. Porque yo me puse a regar mis macetas y al simplicio ese que estaba en el balcón de abajo le cayeron encima una gotica de agua.¡ Una gotica!¿ Y lo que me cayó encima fue el rÃo Almendare con pescaÃti y todo? No, no, no, no, no, no exagere, compadre, no exagere, que la cosa no es para tanto. Bueno, bueno, pero que yo me entere. Nananina al regar los mojó a todos ustedes, ¿no? No, señor, mojó a Simplicio nada más. Entonces,¿ qué hace usted aquÃ? Yo soy el abogado de Nananina.¿ Y usted, Tres Patines? Yo soy el embogado de Simplicio, chico.¿ El qué? Embogado, embogado, conjugación del verbo, tú me pagas y yo te saco disuelto, chico. Dino, Tres Patines, ab, dino, ab. ¿Cómo, cómo?¿ Te tragaste una mosca tú? No, señor, yo no me he tragado nada. Lo que le estoy explicando es que se dice absuelto.
4:18 Absuelto no es lo que está derretido en el agua? No, no, señor, eso es disuelto. Entonces uno de los dos lo estaba diciendo al revés, ¿no Nada de uno de los dos. El que lo estaba diciendo al revés era usted. Eh, yo no soy uno de los dos. Qué tú quieres, discutir? Póngale 10 pesos ¿eh? 10 pesos arriba de los 360 dÃas que tengo. SÃ, señor, 10 pesos a tres patines, secretario. Vamos al asunto.¿ Usted reconoce haber mojado a Simplicio cuando estaba regando sus macetas, nananina? Bueno, señor, pues la verdad es que yo acostumbro a regar la maceta de mi balcón a eso de las seis y medio a las siete de la tarde, porque usted sabe que las matas deben de regarse al anochecer. Tome nota de eso, secretario. Ponga ahà en el arta que la señora esa riega las macetas con ensañamiento y todo, chico.¿ Y con ensañamiento por qué? Porque moja a los vecinos de abajo al anochecer, cuando ya no hay ni sol para ponerlo a secar ni nada ¡Protesto, señor juez! ¡Protesto! Si mi defendida mojó a simplicio a las seis y media de la tarde, quiero hacer constar que eligió la hora correcta.
5:18 La hora correcta por qué? Sà señor, porque esa es la hora que se baña casi todo el mundo. Bueno, esa será la hora en que se bañe todo el mundo en el cuarto de baño, pero no en el balcón. Usted se bañó en el balcón?¡ Claro que sÃ!¡ Señor juez! Pido seis meses de cárcel para Simplicio por ofensas a la moral y a las buenas costumbres. ¡Eh!¿ Pero cómo rayos me van a pedir seis meses de cárcel a mÃ?¿ Qué pasa ahÃ, Tres Patines? ¡Eh, eh, eh! ¡No, no, no!¡ No voy a dejar! Deja lo que diga, lo que quiera, que al abogado ese le voy a pedir yo cadena perpetua. Qué me cuenta?¿ Y usted cree que yo le voy a poner cadena perpetua a don Olegario? Hombre qué pregunta. Si lo pido yo, que soy el abogado...¿ No se la tiene que poner tú? No, señor. Ay, chico,¿ entonces qué?¿ Te vas a parcializar tú ahora?¿ Me lo dices, chico? Yo no tengo que decirle nada a usted.¿ Cómo no me lo vas a tener que decir ¡Cállese, lobo! Bueno, nananina, entonces usted confiesa que se puso a regar las matas de su balcón,¿ no es eso?
6:08 SÃ, señor, porque las matas hay que regarlas. Sobre todo el mar PacÃfico que estaba regando cuando se me fueron algunas goticas para el balcón de abajo. Porque esa es una mata que necesita mucha agua, señor.¡ No me diga! Entonces, cuando usted me mojó a mÃ, estaba regando un mar pacÃfico. SÃ, señor. Pues, óigame, señor juez. De ese mar pacÃfico me cayeron a mà encima como seis o siete olas. Ay, no exagere, hombre. Fueron unas gotitas nada más Unas gotitas? Oiga, señora, usted parece que no moja, pero empapa. No le dé tanta importancia a la cosa, compadre. Que un remojón más o menos no va a ninguna parte, ¿sabe? Bueno, es que ya me ha mojado tres veces. Y a los vecinos de al lado también. No me diga,¿ a los vecinos de al lado también? SÃ, señor juez, sÃ. Bueno, los vecinos de al lado ya no salen al balcón más que cuando avisan que se rompió la cuenca sur.
6:54 Qué barbaridad! Bueno, resumiendo el caso, la cuestión es que Nananina, al regar sus macetas, riega también a los vecinos que están en los balcones del piso de abajo,¿ no es asÃ? Exactamente, ve cómo te va dando cuenta ahora. Por eso yo, además de venir a esta Corte Correccional como embogado de Simplicio, vengo también en representación de todos los vecinos, vecinas y vecinitos del piso de abajo. Qué dice usted a eso, don Olegario? Que me tiene sin cuidado, porque yo, además de venir como abogado de Nananina, vengo en representación de todos los vecinos, vecinas y vecinitos del piso de arriba.¿ Cómo del piso de arriba? SÃ, señor, porque en el piso de arriba nadie se ha quejado de nada. Nunca les ha caÃdo una gota de agua por mucho que mi defendida riegue sus macetas. Por los hombres, compadre.¿ Cómo va yo, juez, para arriba, chico?
7:41 Usted no puede ejercer la carrera de abogado, compadre.¿ Cómo que no la puedo ejercer? Claro que no. El hombre que presenta esa prueba está demostrando que tiene menos cerebro que un tomeguÃn. De manera, señor juez, que en nombre de la ley de juiciamiento criminal pido que se le retire a don Olegarrio la cartera de abogado.¿ Retirarme la cartera a mÃ? Ruego al abogado de la parte contraria que tenga mucho cuidado con lo que dice porque puede coger su galleta.¿ A quién le va a darte una galleta?¿ A usted mismo?¿ A mÃ? SÃ. Bótate perlimpio, anda, que te voy a morder una hora ¡Ey, ey, ey! ¡Ey, ey! ¡Ey, trepatines!¿ Qué manera de hablar eso? No te metas en esto, chico, que estas son cuestiones de hombres chico. Le parto la cara si no retiras eso en el acto.¿ Qué cosa, chico? Yo dije algo más. SÃ, señor, usted dijo que yo no puedo meterme en cuestiones de hombres.
8:23 Y qué tú quieres? No señor, lo que quiero es que guarden la debida compostura y que me respeten a mÃ. Un momento,¿ y por qué lo tenemos que respetar a usted? Vamos a ver. Porque yo soy el señor juez.¿ El señor juez? Mire, compadre, no se lo querÃa decir delante de la gente, pero acuérdese de que yo lo conocà a usted vendiendo café de Aquino en la Plaza del Vapor.¿ Y qué me cuenta con eso?¿ Usted no lo vendÃa también? SÃ, pero entonces no se dé tanta importancia porque tan buche es usted como yo. Un momento, don Olegari. Que eso hay que aclararlo.¿ A qué buche se refiere usted?¿ A mÃ? No, no, no, no, no. Al buche de café que dábamos usted y yo por un kilo. Ah, bueno. Tú ves la diferencia?¿ Ves la diferencia? Ya eso es una cuestión de hombre,¿ tú ves? Ah, no. ¿Eh?¿ Cómo digo? No que eso no es una cuestión de hombre, es una cuestión de buche, ya, chico.¡ Cien pesos más de multa! Padre, este hombre me lleva requintado, chico, y vengo de abogado yo, chico.
9:09 Y ahora explÃqueme,¿ por qué quiere usted que se le retire el tÃtulo de abogado a don Olegario? Porque está diciendo que puede llover para arriba, chico, y eso ni milla lo dice, chico. Pregúntale a los odontólogos Millá para que tú veas, chico. Millá no es odontólogo, Tres Patines. Millá es meteorólogo. Vamos, chico. Eso mismo chico. Morotólogo. No, morotólogo no tampoco. Meteorólogo. ¿Cómo, cómo, chico? RepÃtalo sÃlaba por sÃlaba para que aprenda.¿ Cómo para que aprenda?¿ Para que lo recuerde? SÃ. DÃgame... Me. Te. Te. O. O. Ro. Ro. Lo. Lo. Go. O raya,¿ lo sabe decir? Hombre, hombre,¿ cómo no, chico? Ya tú ves, ya eso no se me olvida más nunca.
9:52 Seguro, a ver,¿ qué cosa es mi ya? Comandante.¡ Cien pesos más de multa! En fin. Aceptemos que Nananina regó sus flores y aceptemos que al hacer eso mojó un poquito a Simplicio.¿ Pero qué es lo que quieren ustedes?¿ Que le ponga un peso de multa a Nananina? Porque el delito no es para más. No viejito, estás muy equivocado. Lo que yo pido son 150 pesos de hildenización para Simplicio. Por el catarro que le hizo coger la mojadura de nananinas, chico.¿ Qué cosa, compadre?¿ Ciento cincuenta pesos por un catarrito de nada?¿ Cómo un catarrito de nada? Tose ahÃ, simplicio, para que el señor juez vea la clase de catarro que tú tienes. No, no, no, no. Tienes que toser más duro, chico. Por un catarro asà no se puede pedir ni tres cincuenta, chico Tengo que toser más duro.
10:43 Claro, chico. Hombre, para que parezca una bronquita. Mira, a ver. Déjame, déjame. Eso es lo que... Catarro de siete pesos a todo tirar. Ese que tú has metido ahÃ. ¿SÃ? Tienes que meter... Mira, mira. ¡Ah! Cógele la... Miren la tonalidad que te doy yo. Secretario. Secretario, quién le metió esos gallos que están cantando aquÃ? Ve, ve la clase de bronconeumonÃa que tiene ese hombre. Mira eso. A ver, métele, a ver. Ahà está. Capaz que le dé un ataque de fiebre a este hombre y se muera, chico.
11:30 Un ataque de qué, Tres Patines? De fiebre de...¿ Qué dije yo? Fue fiebre, dijo fiebre. SÃ, de puerperal. Fiebre de puerperal. Puerperal. ¿Eh Usted dijo fiebre puerperal, ¿no? SÃ, sÃ, sÃ.¿ Eso qué cosa es? Usted no lo sabe? Yo no, chico.¿ Y entonces por qué se mete a decir lo que no sabe, Tres Patines? Adiós, chico.¿ Usted ha tenido alguna vez fiebre puerperal? Yo no, tú sÃ, ¿verdad? Yo sÃ. Digo, no, yo tampoco. Y dÃgame una cosa, Simplicio.¿ Usted no cree que es mucho pedir 150 pesos de indemnización por un simple catarro? No, no, no, señor juez. Porque de ahà le tengo que pagar a Tres Patines por la defensa. A ver, MatÃas. Para mà no son más que 75 pesos.¿ 75 pesos de qué, chico? Ah,¿ tú no me vas a dar la mitad? Oigan eso, bendito sea Dios, qué cerrado. Eres un bombillo eléctrico, muchachos. Si te entra aire en los sesos, te funde. De manera que yo soy el que me fijo en que Nananina está regando.
12:21 Yo soy el que te aviso para que salgas al balcón y te mojes. Yo soy el que invento lo del catarro, soy el que te enseño a toser y todavÃa me vas a pedir la mitad. De ahà tú no coges nada más que cinco pesos y vas en coche. Escriba ahÃ, secretario. Venga la sentencia. Este tribunal opina que aquà hay un fraude escondido, por lo cual he decidido absolver a Nananina. Y termino este juicio poniéndoles con agrado cinco pesos a Simplicio y noventa a su abogado. Don Leopoldo Fernández, AnÃbal Lebar, Mimical, Adolfo Otero y Miguel Ãngel Herrera. Escribe Castor Bispo. Producción y dirección, Miguel Yao.
13:08 Manolo Iglesias que les habla les dice...¡ Muy buena suerte, amigos!
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