Solaricidio
Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
#grc
0:08 La Tremenda Corte. La Tremenda Corte. Audiencia pública. El tremendo juez de la Tremenda Corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez.¿ Qué tal de salud? Regular, nada más. Se me ha presentado una pequeña complicación. ¿Cuál? Pues que ayer me hice una radiografÃa del páncreas y otra del vaso. Y el páncreas lo tengo en su lugar, pero el vaso lo tengo caÃdo. No me digas,¿ se le cayó el vaso? SÃ, señor. La radiografÃa demuestra que está cinco centÃmetros más abajo del sitio en que debÃa estar. Ah,¿ y eso es grave? No,¿ qué va? Eso se arregla con una operación muy sencilla. Mire, sà es sencilla que los médicos esperan tener cinco o seis pacientes con el vaso caÃdo para operarlo todos a un tiempo. ¿Ah, sÃ?¿ Y cómo los operan? Muy fácil, muy fácil, secretario. Los pacientes con sus vasos caÃdos entran en la sala de operación y se ponen todos en fila arrimados a la pared. SÃ.
1:13 Entonces entra un médico vestido de cowboy con un revólver en cada mano y grita,¡ vasos arriba! Y cuando oyen eso, todos los vasos suben automáticamente. Hágame el favor, doctor. Entonces no hace falta anestesia ni nada. Nada. Y a los cinco minutos de operado ya los enfermos pueden comer de todo. Caramba, doctor. No sabe cuánto me alegro de que lo suyo no tenga importancia. Y ojalá que se ponga bien pronto. MuchÃsimas gracias por sus buenos deseos. De nada, doctor Póngase un peso de multa por Huataca. Pero oÃgame, señor. No quiero protestas. Y dÃgame,¿ qué caso tenemos hoy? Pues casualmente, señor juez, lo que tenemos hoy es un caso de intrusismo profesional médico quirúrgico. Ah, y qué quiere decir eso en castellano?
1:55 Bueno, pues eso en castellano quiere decir que Tres Patines se metió a curander otra vez y está acabando ahà en un solar donde vive. Llámeme entonces a los complicados en ese solaricidio. Enseguida, señor juez. Luz MarÃa Nananina. Aquà como todos los dÃas. Olegario Cascarilla. Servidor. Simplicio Bobadilla y Comejaibas. Voy. José Candelario Tres Patines.¡ A la reja! Falta alguno, secretario? No, señor juez, todos están aquÃ. Veamos entonces,¿ es cierto eso de que Tres Patines se ha metido otra vez a curandero? SÃ, señor juez, le está robando el dinero a todo el mundo. No, no, no, don Olegario, parece mentira que diga usted eso de mÃ, chico.
2:40 Y qué cosa va a decir si usted se ha metido a curandero por curar enfermedades sin saber nada de eso? Sin saber nada de eso, señora, pero señora, por Dios, si yo estuve cuatro años trabajando en un hospital.¿ Qué cosa era usted, médico No. Hombre, chico, no, médico no. Ah vamos,¿ era usted enfermero? No, enfermero tampoco, chico. Entonces,¿ qué cosa era usted en ese hospital? Era el desayunador chico.¿ Cómo el desayunador? SÃ, yo era el que le llevaba el desayuno a los enfermos El desayuno. El desayuno. Desayuno se dice. Desayuno. No sabe decirlo. ¿Eh No sabe decir desayuno. Bueno, pues vamos a ver, yo le voy a ayudar, vamos a deletrearlo.¿ Qué parece bien?
3:22 Para ver si lo sabe decir. A ver,¿ tú lo quieres esguazar? No, esguazar no, deletrearlo. Vamos a ver. Diga, repÃtalo conmigo. De. De. Sa. ¿Eh? Sa, sa. Qué le pasa? Qué te pasó a ti? A mà nada. Vamos a empezar. No me haga eso, no me haga eso.¿ Qué cosa, señor? A ver, a ver De. De. Sa. Sa. Eh, you You. No. No. Ajá.¿ Ya lo sabe usted decir? No, no, sÃ, hombre.¿ Cómo no? Ahora sÃ. Seguro. A ver,¿ qué era lo que le daba usted por la mañana a los enfermos? Bueno, jugo de naranja. All right. All right. Vamos a dejar eso. Ahà mismo vamos a dejarlo. Entonces, de lo que trabajaba usted en ese hospital era de sirviente.¿ De sirviente?¿ Qué cosa es sirviente? El que sirve. No, entonces yo no trabajaba de sirviente.¿ Por qué? Porque todos los enfermos decÃan que yo no servÃa.
4:12 Qué me cuenta? Todos decÃan que usted no servÃa. SÃ, chico, porque tú no sabes lo majadero que son los enfermos, chico. HabÃa uno que cada vez que le llevaba el jugo, oye, me decÃa, no está bien frÃo. El hombre parecÃa, lo habÃan operado en la basÃlica, ¿no?¿ En qué? De la basÃlica. De la vesÃcula. De la vesÃcula, sÃ. Oye, me decÃa, no está bien frÃo. Yo volvÃa para la cocina con el jugo, lo enfriaba más, se lo llevaba otra vez, y el hombre vuelta a decirme, todavÃa no está bien frÃo. Hasta que ya no pude más. Y me cansé.¿ Qué hizo usted? Bueno, primero lo obligué a tomarse el jugo como estaba. Ajá. Y luego agarré el enfermo con el jugo y todo adentro y lo metà dentro de la nevera. Hágame usted el favor. Entonces, todo lo que hizo usted en ese hospital fue servir jugos a los enfermos.
5:03 No, chico, tampoco asÃ. Además de eso, yo era médico de... Bueno, médico de guardia. AtendÃa usted a los enfermos que llegaban de noche.¿ Qué va? Los enfermos no me dejaban ni arrimarse a ellos siquiera, chico. Entonces,¿ por qué era usted médico de guardia? Pues cada vez que yo querÃa hacer papeles de médico. SÃ. OÃste, los enfermos llamaban a un guardia. No te digas. Y después de eso,¿ aún tiene usted el atrevimiento de meterse a curanderos? No, no atrevimiento de qué? Si yo hago unas curaciones, óyeme, maravillosas, chico. ¿Usted? Ãigame, señor juez, para que usted se haga una idea de las curaciones maravillosas que hace Tres Patines, le voy a contar un caso nada más. A ver, dÃgame. Cuando Tres Patines se mudó para el solar en que vivimos, ese solar se llamaba La Pata Gambá, ¿no? Porque el dueño tenÃa la pierna derecha medio jorobada.¿ Se da cuenta lo que le digo?
5:49 SÃ, era esa pata de curva adentro. Cómo no?¿ Y qué pasó? Pues que Tres Patines le dijo que él se le ponÃa bien la pata, ¿no? Y empezó a dar masajes, le puso un vendaje muy apretado, lo tuvo un mes acostado en la cama con la pierna muy tiesa, estiradita, y por último lo operó.¿ Y sabe usted cómo se llama ahora el solar? Cómo se llama ahora? La pata de palo. No me diga.¿ Y eso cómo fue, Tres Patines? Bueno tú sabes que la ciencia no puede ensartar siempre.¿ La ciencia? SÃ. No puede ensartar siempre.¿ Cómo ensartar? ¿Acertar? SÃ. Y que hay casos que le fallan a uno, ¿no? Pero por poquito, oye, me anoto ahà un triunfo formidable yo, chico.
6:31 Pero triunfo de qué, hombre? Si cuando usted lo operó solo le faltó un pelito al hombre para que se muriera. Por eso mismo, señora.¿ Qué era lo que tenÃa ese hombre? Una pata torcida. Pues mira, a ver, por poquito, oye, me estira la pata al hombre. Secretario, vaya avisando al castillo del prÃncipe para que manden la jaula porque hoy el caso es grave. Bueno, vamos a seguir. Quedamos en que Tres Patines se ha metido a curandero,¿ no es eso? Sà señor, y lo que está haciendo en ese solar no tiene nombre. Y bien que no, señor juez. A mi mujer que lo fue a ver por un catarrito sin importancia. Faltó poquito para que la matara. Bueno, todavÃa está grave. No me diga, don Olegarrio, la del catarrito era su mujer. Claro que sÃ, señor. Hombre, deberÃa usted haberme lo dicho para tratarla con consideración.
7:14 Y eso qué le pasó a su mujer? Bueno, mire señor juez, que tenÃa un catarrito pequeño. Una cosa de nada, ¿sabe? De nada. Pero se empeñó en consultarse con tres patines. Y él le dijo que se diera seis baños frÃos al dÃa con bastante hielo.¿ Se me cuenta?¿ Y eso quita el catarro? Bueno, sÃ. Al tercer baño nada más ya mi mujer no tenÃa catarros. ¿Ah, no? No, lo que tenÃa era una pulmonÃa doble.¿ Pero cómo?¿ Usted le convirtió el catarrito en una pulmonÃa o tres patines? SÃ, chico, porque curar un catarro chiquito deja muy poco y no es negocio. En cambio, por una pulmonÃa ya se puede cobrar una cosa decente, ¿no? Y si la pulmonÃa es doble FÃjate tú, doble tarifa. Entonces usted le aumentó la enfermedad para hacerla más grave y cobrar más por la cura. Qué va a hacer uno? Hay que defenderse.
7:54 Tome nota de eso, secretario. Y vamos a ver usted, su nombre es Simplicio, ¿verdad? SÃ, señor juez, sÃ. Simplicio Bobadilla y Comejaiba, pero me dicen Paulino.¿ Y por qué le dicen Paulino? Porque nacà en el muelle de Paula. Ah, yo tengo una hermanita que se llama Estrella, pero le dicen Lucero. Y por qué le dicen Lucero? Porque nació en el muelle. Por una curiosidad,¿ su papá es estibador? No, pescador de jaiba. Ãl se llama Sinforiano, pero le dicen merienda. Y por qué le dicen merienda? Bueno, porque nació en pan con timba. Bueno.¿ Qué le hizo a usted tres patines? Una escafa, señor juez No, no, no, no, no, no, simplicio. Eso no se llama escafa. No,¿ y cómo se llama entonces? Diagnóstico cientÃfico erróneo motivado por la similitud de sÃntomas patológicos en la epidermis superficial pellejuda del paciente.
8:38 ¿Cómo, cómo, cómo?¿ Qué dijo usted ahÃ? No, no, no,¿ qué va? Si digo eso dos veces seguidas, me puede dar una conmoción cerebral. Ah, bueno, no lo diga entonces. Y usted es simplicio, explÃqueme,¿ qué le pasó con tres patines? Bueno, pues que yo lo fui a ver porque me salieron unas ronchitas coloradas en todo el cuerpo. Y qué le dijo tres patines de esas ronchitas? Bueno, que eso era ser pullido, que me pusiera talco y me fuera a la cama. Yo me eché talco, me fui a la cama y al dÃa siguiente estaba peor Déme cuenta,¿ se puso peor? Claro. Cuanto más tiempo me pasara en la cama, más ronchitas tenÃan que salirme. Y eso por qué? Porque lo que yo tenÃa no era ser puñil. Y qué era entonces esa ronchita? Picadas de hormiga brava. En cuanto sacudà la sábana me curé en el acto. Hágame el favor.¿ Y usted no se dio cuenta de eso, Tres Patines?
9:20 No podÃa darme cuenta porque yo buscaba los micrófonos que producÃan... Qué micrófono? ¿Microbios? SÃ, que producÃan la enfermedad en el cuerpo de Simplicio. Y Simplicio no tenÃa microbios. Ah, un error en el diagnóstico entonces. SÃ, una equivocación cientÃfica que la tiene cualquiera SÃ, claro.¿ Y a usted qué le pasó, Nananina? Pues que yo padezco de hipo. Y entonces me fui a ver a Tres Patines, le dije lo que me pasaba, él me cobró cinco pesos, me dio una receta para el hipo. Y qué?¿ La receta no sirve? No lo sé, porque no me la despacharon. Yo fui a una botica, le di la receta al boticario, el boticario la miró y me dijo, esto tiene que irlo a buscar usted a Marianao porque en La Habana no tenemos de eso. Qué raro,¿ usted leyó esa receta? SÃ, señor.¿ Y qué le habÃa recetado a Tres Patines? Una cucharada de hipódromo cada dos horas.¡ No me diga!¿ Usted le recetó eso a Nananina, Tres Patines?
10:05 Bueno, ven acá, pero el hipódromo no es una medicina para el hipo. No, señor, hipódromo se llama el lugar donde corren los caballos. No, chico, y piénsame que te contradiga, pero eso yo lo sé bien. El lugar donde corren los caballos no se llama hipódromo. Y cómo se llama entonces? Potrero, chico.¿ Con qué potrero, no? All right.¿ Y a usted qué le ha ocurrido, don Olegario? Bueno, pues lo mÃo fue otra estafa, señor juez. Lo que me pasa a mà es que yo soy asmático, ¿sabe? No me diga,¿ usted es asmático? SÃ, señor. Mira, pues, si yo creà que era cubano el hombre. Ah, que me está volviendo...¿ Usted oye eso, señor juez? SÃ, cómo no. De modo tres patines que se mete usted a curar gente sin saber ni siquiera que el asma es una enfermedad. Ah, es una enfermedad. Claro que sÃ, se llama asma o ahogo. Y a los que se ahogan se les dice asmáticos. No, chico,¿ quién te ha dicho a ti que se les dice asmáticos a los que se ahogan? No se les dice. No, señor.¿ Y cómo se les dice entonces a los que se ahogan?
10:53 Se les dice náufragos Náufragos, ¿no? Usted va a naufragar un dÃa de esto en presidio. En fin, don Olegario,¿ qué le pasó a usted con Tres Patines? Bueno, pues mire, yo lo fui a ver. Le expliqué mi caso. Le pagué los cinco pesos que me pidió. Y entonces él me dijo, no se preocupe que yo le voy a dar una cosa muy buena para eso.¿ Y qué le dio? Un paquetico de rueditas de menta. No, ninguna ruedita, salvavidas de menta.¿ Y para qué le dio a usted eso?¿ Para qué va a ser, chico? Los salvavidas no son para los que se ahogan. Tres Patines, lo suyo ya no tiene lÃmites. Eso de meterse a médicos sin autorización de nadie ya es el colmo. Pero ya que lo ha hecho, ahora me va a tener usted que consultar a mÃ.¿ A ti? SÃ, porque yo estoy sintiendo en estos momentos una enfermedad muy rara. No, pues no te preocupes, que para eso está aquà la esencia A ver,¿ qué es lo que te siente? Pues siento unas ganas terribles de agarrarlo a usted por el pescuezo y apretárselo bien duro hasta que saque la lengua.¿ A mÃ? SÃ, a usted.¿ Qué me recomienda para eso?
11:47 Bueno, chico, yo podrÃa recetarte algo, pero el caso es difÃcil y no quiero fallar. Prefiero no recetarte nada. Ah, no me vas a recetar nada. No, mejor tú haces asà y te vas a ver,¿ tú sabes a quién? A quién? A un veterinario, chico.¿ Y usted cree que un veterinario me cura eso, Tres Patines Cómo no, chico? Mira, aquà se quita vive uno que estaba ahorita mismo, que yo lo vi curando a una mula. Ajá. Nos llegamos los dos hasta allÃ, un momentico. Para qué, Tres Patines? Si está curando una mula, no me puede atender a mÃ.¿ Cómo no, viejo? Te puede atender divinamente porque para eso voy a salir yo de aquà contigo. Para qué Para espantar la mula. Escriba ahÃ, secretario. Venga la sentencia Por abrir una consulta sin ser médico ni nada, pague mil pesos de multa, que es la condena indicada. Y por el veterinario que me ha empujado a traición, cumpla José Candelario seis semanas de prisión.
12:39 Don Leopoldo Fernández, AnÃbal Debar, Minical, Adolfo Otero y Miguel Ãngel Herrera. Escribe Castor Bispo. Producción y dirección, Miguel Yao. Manolo Iglesias que les habla les dice...¡ Muy buena suerte, amigos! Audio Centro.
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