Oct. 4, 2025

Rudecindicidio

Rudecindicidio
Rudecindicidio
La Tremenda Corte
Rudecindicidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.

0:11 La tremenda corte! Audiencia pública. El tremendo juez de la tremenda corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez.¿ Cómo sigue de salud? Regular. Ahora el médico me recetó unas inyecciones que dice que son muy buenas para el reuma. Pero lo malo es que no tengo quien me las ponga. Bueno, señor juez, si usted quiere, se las pongo yo.¿ Usted sabe inyectar?¿ Cómo no voy a saber si eso es de lo más sencillo? Mire, se carga la jeringuilla, se clava la aguja, se aprieta y ya está.

0:56 No, no, la cosa no es así, no. Una inyección mal puesta para que se vaya enterando puede infectarse y ser muy peligroso. Señor juez, por favor, ni me hable de eso, porque conmigo no hay problema en eso. Yo soy el campeón de las precauciones. ¿Ah, sí?¿ Cómo no? Mire, antes de inyectar a uno, lo primero que hago es hervir el jarro donde voy a hervir la jeringuilla.¿ Cómo es?¿ Cómo es? Usted empieza por hervir el jarro. Ah, sí, sí, sí, sí, sí. Luego hiervo la aguja. Ajá. Hiervo la jeringuilla. Sí. Hiervo la inyección y lo inyecto. Entonces usted lo hierve todo. Todo, porque después que lo inyecte, para que no haya problema ninguno, lo pienso hervir usted también.¿ A mí? Póngase diez pesos de multa por querer salcochar a su jefe. Pero, señor juez...

1:40 Pero nada, no quiero que me inyecte. Y a ver,¿ qué caso tenemos hoy? Tres patines, doctor, que volvió a estafar a Rudecindo.¿ Otra vez? Sí, señor, otra vez. Vaya, por Dios. Llame entonces a lo complicado en ese Rudecindicidio. Enseguida, señor juez. Rudecindo Caldeiro y Escoviña! ¡Presente!¡ José Candelario, tres patines a la reja! Ya, señor juez, puede empezar cuando quiera.¿ Y eso, dónde está Nananina Bueno, Nananina no ha comperecido, chico.¿ Qué dijo usted, Trapatín? Que no ha comperecido. Se dice compa. Ah, sí, verdad.

2:21 No ha comperecido, compa.¿ Qué es eso de decirle compa al señor juez? Eh, pero tú no dices que No señor, yo digo que se dice comparecido. No, viejo, no, eso es cuando se está hablando de un niño chiquito.¿ Cómo de un niño chiquito? Sí,¿ tú no te has fijado que todos los niños nacen comparecidos al papá? O comparecido al abuelo. Momento, Tres Patines. Y hay algunos que comparecido al padrino, chico Momento, Tres Patines. Yo estoy hablando del verbo comparecer. Ah, pues no, chico. Yo no estoy hablando de ningún verbo, chico Cómo que no? Usted no dice que Nananina no ha comparecido. No, yo no, chico. Yo digo que Nananina no ha comparecido. Pues eso es un disparate.¿ Por qué? Porque está mal dicho. ¿Sí?¿ Está mal dicho eso?

3:03 Sí, señor. Seguro que está mal dicho? Mal dicho.¿ Usted quiere aportar un peso a que no está mal dicho eso Va el peso.¿ Va el peso? Va. Sácalo Secretario. Dígame. Deme el diccionario acá para buscar esa palabra. No, no, no, no, no. Si no hace falta el diccionario, chico. Ah, no. No, porque lo que pasó fue que un vecino mío. Sí. Que se llama Manolo Pérez. Se llama Manolo, pero le dicen Manuel, ¿oíste? Se llama Manuel, pero le dicen Manolo. Tú lo conoces el hombre? No, pero es así. Sí, le dijo a Nananina que sí quería ir con él al cine, pero Nananina le dijo a Pérez que no, que con él no iba. Y no fue. No, por eso te estoy diciendo que Nananina no ha con Pérez ido al cine.¿ Está mal dicho eso No.

3:44 Ah, pues venga el peso entonces. Está bien, póngale un peso de multa, secretario, estamos en paz. Pero oye, no, no, no, eso es robarme un peso a mí, chico. No importa, tengo 100 años de perdón.¿ Por qué, chico? Porque ladrón que roba a otro ladrón tiene 100 años de perdón. Pero eres ladrón, lo dijiste. No, señor. Sí.¿ Usted me dice que yo soy ladrón? Dice no, porque dice ladrón que roba a ladrón. Sí. Entonces,¿ hay un ladrón de juez que está condenado a otro ladrón? No. Y así no es gracia, chico. Tengo 100 años de perdón. Sí. Así que durante de 100 años no soy ladrón. Vamos a ver, hágame el favor, Rudecindo. Eso va a haber que discutirlo después, vamos a buscarlo en el edicional. Lo vamos a discutir luego. Hágame el favor, Rudecindo,¿ sabe usted por qué no ha venido hoy Nananina? No, señor, no tengo el gusto de estar enterado. Horra, y se lo preguntaremos mañana a ella.

4:31 No, a ella no se le puede preguntar ya nada, chico.¿ Por qué? Porque ella hace rato ya que se fue. La que andaba por ahí en estos días,¿ sabe quién era? ¿Quién? Fifi. Póngale otro peso, secretario Que creo que era la perrita de ella. Póngale otro peso, secretario. Dos llevo, ¿no? Dos.¿ Le parece poco? No, con dos más vengo y cobro y me voy. A ver, Rudecindo qué le ha pasado a usted? Bueno, pues que ese malvado, ese vergante de tres patines, me estafó 14.000 pesetas, señor juez.¿ 14.000 pesetas? Sí, señor, 14.000 pesetas españolas que yo las había ido cambiando a los paisanos que llegaban de la península y que las tenía guardadas dentro de un babul para gastármelas cuando me fuera de vacaciones a la coruña.

5:18 En avión te ibas, Rudecindo No, nunca nunca.¿ Ven acá y tú piensas irte de vacaciones a La Coruña, Rudecindo? Sí, señor. Si Dios quiere y el centro gallego me da la licencia, pues pienso pasarme seis meses por allá. Seis meses? Sí, señor, seis meses. Hágame el favor.¿ Y de qué vivo yo mientras, chico?¡ Bildito Dios!¿ Pero usted está oyendo eso, doctor? Déjenlo, Rudecindo, déjenlo. Que como eso de la estafa sea cierto... Usted se va en avión? Nunca, nunca montaré.¿ Y en qué va?¿ En qué va? En Transatlántico. Ah, Transatlántico. En el Mogollán, en el Conde Penillo, cualquiera de esos. Ah, bueno Pues mire, como eso de la estafa sea cierto, lo voy a meter en la loma durante esos seis meses y no va a tener problema ninguno.

6:01 Pues ya puede irlo metiendo, señor juez, porque lo de la estafa es una verdad como una casa. Como una casita chiquitica, ¿verdad? No, señor, como una casa de 14 pisos. No exagere rulecindo, chico. Yo no exagero nada, hombre. Y usted no es más que un bandolero, un sinvergüenza y un timador, para que usted lo sepa. Oiga eso, señor,¿ qué manera de expresarse en un juzgado, chico? Aquí hace falta alguien que eleve el tono de la polémica. No me diga!¿ Usted cree que Rudecindo no debe expresarse así de usted? Hombre claro que no, chico. Aquí está haciendo falta un elevador. Un elevador. Para elevar el tono de la polémica. No, para la casa de 14 pisos que metió ahí Rolesito. Secretario, póngale 14 pesos a Tres Patines para que no coma jaibas en el jugado.

6:45 No, no, pero oye... Cállese la boca! Póngale otro peso de multa. Bien, 17. 17. llevo.¿ Está bien? Cuánto llevo? 17.¿ Está bien? Sí. A ver, Rudecindo,¿ cómo le estafó Tres Patines esos 14.000 pesetas? Pues verá usted, ilustre e inteligente magistrado.¿ Le molesta que le diga inteligente? No, no, Rudecindo,¿ por qué me va a molestar? No, no, no, si le molesta, dígamelo usted sin pena, que a mí me da igual decir cualquier otra cosa. No, Rudecindo, no me molesta. Seguro que no, ¿verdad?¿ A qué viene tanta insistencia, Rudecindo?¿ A usted le molesta que le digan inteligente? A mí sí. Pues a mí no. Ok, ok, entonces no se lo diré más. Diez pesos de multa.¿ Pero eso por qué, doctor Porque me da la gana. Y acabe de contarme lo que pasó a Absuelvo a Tres Patines.

7:30 No, eso nunca, nunca, nunca en la vida... Bueno, doctor, para solver hoy, sinceramente, a tres patines, hay que matarme a mí primero. Pues lo mato. Lo mato es un pichón de loma. Óigame, Rudecindo,¿ me va o no me va a decir lo que pasó? Sí, señor, se lo voy a decir. Pues acabe de decirlo. Con mucho gusto y fina voluntad. Pero ante todo, doctor,¿ se acuerda usted de que yo tenía una carnicería? Sí. Pues ya no la tengo.¿ La vendió? No, la cambié por una bodega. Pelo a pelo. Bueno, no, como la bodega era un poquito más grande, pues tuve que dar la carnicería más un ochenta en efectivo. ¡Oh, rayos!¿ Qué pasó? Pues nada, doctor, no que hará cuestión de unos diez o doce días, semana más o menos. Estaba yo muy tranquilo en mi bodega despachándole dos varas de garbanzo a un marchante cuando en eso llegó...

8:17 Momento, Rudecindo.¿ Qué era lo que le estaba usted despachando a ese marchante?¿ Dos varas de garbanzos?¿ Y usted vende los garbanzos por varas? Sí, señor.¿ Y cómo se las arregla? Voy a ir a la mar! Bueno, era muy fácil, doctor. Pongo los garbanzos en fila, bien pegaditos unos a otros, a todo lo largo del mostrador. Luego humido las varas que desea el cliente y ya está.¿ Y no le es más cómodo venderlo por libras?¿ Cómo por libras? Sí, por libras. Poniendo una pesa de a libra en uno de los platillos de la balanza y echando luego garbanzos en el otro hasta que pesen igual. No pero... Ay, verdad que sí, caramba. No se me había ocurrido, hombre. Desde mañana mismo los empiezo a vender así. Hágame usted el favor. Será posible que no se le hubiera ocurrido eso a usted, Rudecindo? Pero cómo se me va a ocurrir nada a mí, doctor, por Dios.

9:02 Si tres patines me tiene loco, hombre, quítemelo usted de arriba y usted verá, doctor, que no me pasan esas cosas All right, all right. Quítemelo de arriba. Está bien. En fin, decía usted que estaba despachando dos varas de garbanzo no es así? Sí, señor. Y en eso llegó tres patines y me dijo, ven conmigo ahora mismo que tengo un negocio fantástico para ti. Fíjese bien en eso, señor, ¿eh? Sí. Secretario. Dígame. Pónmelo clarito ahí en el acta para que luego no haya problema.¿ Qué cosa, Tres Patines? Eso, chico. Yo no te dije que se trataba de un negocio fantástico, Rudecindo. Sí, señor. Y entonces,¿ de qué te quejas? Si yo mismo te dije que el negocio era pura fantasía. No, no, no, oiga, oiga, un momento, que la cosa no fue así, no. Usted me dijo fantástico, como queriendo decir que era muy bueno.

9:48 Que era muy bueno yo? No, señor, el negocio.¿ Usted qué rayo va a ser bueno, hombre? Pero por qué tú me dices eso, Ruedesindo? Yo no soy bueno. No, señor. Cuando usted se muera a sus 30 años y un día de purgatorio, por lo menos, no hay quien se los quite de nivel. No sea bobo, Rudecindo. Estás equivocado porque yo pienso ir derechito al cielo. ¿Usted? Vamos. Dudo mucho que le abran la puerta a Tres Patines. puede ser que no la abran, pero óyeme, como se queda una ventana abierta, nada más me cuelo de todas maneras Pero venga acá,¿ qué está usted diciendo, Tres Patines?¿ Usted piensa entrar en el cielo por una ventana? Bueno, chico, cada uno entra en el cielo por donde pueda, ¿verdad Bendito Dios, no se preocupe, doctor, que yo le voy a decir al ángel que no lo deje entrar.¿ A qué ángel? Al ángel de España, que es el que me tiene que hacer caso a mí, ¿no? y además voy a empezar a rezar muy duro para que cierren bien todas las ventanas no hagas eso Rolesino mira que por culpa tuya van a pasar mucho calor allá arriba con todo cerrado chico calor de que compadre usted se figura que en el cielo no van a tener aire incondicionado bueno ya ya aire que incondicionado que bárbaro que bárbaro aire incondicional oiga el otro oiga el otro Así que, bueno, está bueno ya. Yo no sé si usted, yo creo que al cielo usted no va.

11:09 Si acaso, para abajo, al infierno.¿ Qué va, chico? Yo voy ah, yo cuelo Yo cuelo. Yo sigo a este. Yo sigo a este. Yo voy al purgatorio también, porque yo tengo mis cositas también. Ah, sí. Hombre, claro chico, tú sabes lo que está extorsionando la gente con la bodega. bueno bueno bueno y con todo lo negocio que tú tienes tú lo haces nada más que robar¿ quién ha visto vender garbanzos por vara chicos? y te vende el aceite el aceite te lo vende por vara chicos el aceite por vara? si le pide coge la botella se hace así como otra hora mide el chorro y después lo recoge con un cartón y te lo echa la botella¿ quién ha visto eso? no, hombre, no vamos vamos señor vender los chorizos por litro,¿ quién ha visto eso?

11:51 está bueno ya, está bueno ya un litro de chorizo está bueno ya eso es sopa, señor, sopa de chorizo el caso fue que caso el caso fue que Tres Patines le dijo que tenía un negocio fantástico para usted¿ no es eso, Rudecindo? sí, señor, sí y como Tres Patines me dijo, doctor, que fuera con él pues yo dejé la bodega al cuidado de Saturnino y es el más inteligente de todos mis dependientes porque es el único que tengo, ¿no? subimos a una máquina y por el camino tres patines me dijo que íbamos a ver a un amigo suyo que se llamaba Toribio y que era boceador.¿ Y para qué iban a ver a ese amigo? Porque según me dijo tres patines, al Toribio ese se le había muerto un tío muy rico que tenía en España, dejándole una herencia de 30 millones de duros.

12:35 No me diga, 30 millones de duros. Sí, señor, sí, 30 millones.¿ Qué viene siendo 880 de aquí? No diga boberías, hombre. Y como el hombre, doctor, necesitaba dinero para ir a España a recoger los 30 millones de duros, tres patines me dijo que si le daba una mano a Toribio, prestándole los 14.000 pesetas que tenía, yo entraría también en el reparto de la herencia. No, no, no, no. No, no empiece a hablar mentiras, ya es ruedecino. No, no no, porque ya cambia esto por completo. No me levante falsos testimonios, que yo no ha dicho eso.¿ Cómo que no, señor? Hombre Que no me dijo que yo iba a entrar en el reparto. Sí, pero yo no hablé nada de herencia ni de nada, chico. Lo que fue... que en ese momento, señor juez, la máquina estaba pasando el túnel del río Almendare. Sí. Y por eso yo le dije a Ruedecindo,¿ te acuerdas, Ruedecindo, que te dije que ibas a entrar en el reparto?

13:25 En el reparto de la herencia No, chico, en el reparto Miramar. No, momento, un momento, no, ningún Miramar. No venga con cuentos ahora, compadre. Usted me embulló a que le diera una mano a Toribio... prestándole las 14.000 pesetas. Sí pero acuérdate de que te dije que tuvieras cuidado. Te lo dije, chico. No fuera a tratarse de un timo. No, usted no me dijo nada de eso.¿ Cómo que no, Ruedecín? No me acuerdo muy bien... Que te dije así, digo, el tipo es borseador. De manera que ten cuidado al darle la mano, no vaya a ser que te lastime. Bueno, pero usted se refería a que no me fuera a lastimar la mano,¿ no es eso? No, chico, yo me refería a las catorce mil pesetas, chico.¿ Cómo a las catorce mil pesetas? Claro, chico, por eso te dije, ten cuidado, no vaya a ser que te lastime. Las, una palabra, time, otra palabra. Caballero, yo creo que no se puede hablar más ni el manco del espanto.

14:19 Bueno, Rudecindo, pero vamos a ver, usted le prestó las 14.000 pesetas a Toribio. Sí, señor juez, porque Tres Patines me dijo que por esas 14.000 pesetas Toribio me iba a dar un millón.¿ Usted no me dijo eso? Sí, cómo no, un millón, chico. Un millón de pesetas. No, no, un millón de gracias, chico.¿ Toribio no te la dio arrudeciendo? No, señor. Bueno, pues no hay problema, te la doy yo en nombre de él y asunto concluido. Momento, tres patines. No, no, si a mí me gusta hacerlo, adelante. Por lo que veo, el Toribio ese y usted prepararon un truco para timarle 14 mil pesetas arrudeciendo. No, chico, lo único que le hicimos nosotros arrudeciendo fue pedirle 14 mil pesetas apretadas para cambiarla por pesos y remediarnos una temporadita. Ajá.

15:01 y lo que tiene que hacer es ir ahora a esperar con paciencia porque ya nosotros le pagaremos cuando pueda mucho pero ese dinero me lo pidieron ustedes para que turismo hicieron viaje a españa bueno ya lo hará más adelante chico por ahora toribio se siente bien aquí no tiene ganas de embarcarse y entonces porque me dijo usted que ya toribio se había embarcado quien le dio a ese sí señor usted este mismo Mire si se trataba de un timo, doctor. Que a los cuatro o cinco días de eso, cuando lo volví a ver, Tres Patines me dijo que ya Toribio se había embarcado. Qué cosa?¿ Yo te dije que se había embarcado? Sí, señor. Cuando yo me encontré con usted le dije,¿ qué sabe usted de Toribio? Y usted me contestó, anoche cogió el vapor. Pues que era verdad, chico. La noche anterior había cogido el vapor con un peso fijo y otro corrido.

15:47 ¿Eh? No, no. Entonces ese vapor no lo había cogido en el muelle. No, chico, lo cogió de la bola chico. Bueno, tres patines, pero venga acá. Lo del tío que se había muerto en España era mentira. No, chico, era verdad, chico.¿ Y lo de la herencia? También era verdad, chico. ¿Seguro?¿ Y entonces por qué el Toribio ese no sale disparado a buscar sus 30 millones de duro?¿ Es que no le interesa el dinero? Sí le interesa, señor juez, pero lo que pasó ahí fue que hubo una confusión. Cómo que hubo una confusión? Sí, la noticia de que se le había muerto ese tío... Se la dio a Toribio un pariente suyo que lo llamó por teléfono desde España. A la noticia se la dieron por teléfono. Sí, pero como que ese día había un poco de estática porque la parte de España no tiene alambre, que es con soga los teléfonos. Él entendió por teléfono que le había dejado 30 millones de duros. Pero luego resultó que no eran 30 millones de duros.

16:36 Y qué eran entonces 30 melones maduros. ¿Eh? Escriba ahí, secretario. Venga la sentencia. Usted me ha sacado un cuento que yo no me lo disparo porque el timo está más claro que un vaso de agua de vento. Y por esa fechoría se condena al acusado a devolver lo timado y a nueve meses y un día. Manolo Iglesias que les habla les dice¡ Muy buena suerte amigos! Audio Centro