Poeticidio
Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
#grc
0:04 La Tremenda Corte La Tremenda Corte Audiencia Pública El tremendo juez de la tremenda corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez.¿ Cómo se siente de salud? Campana, creo que he tenido un gran acierto al mudarme de casa. Ah,¿ pero se mudó usted? SÃ, antes vivÃa en la esquina de Texas y estaba flaquito, flaquito como una aguja. Pero me mudé para el malecón y el aire del mar me ha puesto hecho un mulo.¿ De veras? Y bien que sÃ.¿ Sabe cómo me dicen ahora? ¿Cómo? El mulo del malecón.¿ Y cómo le decÃan antes?
0:52 La espina de Texas. Caramba, señor juez. Pues no sabe cuánto me alegro de que se haya puesto usted también. Gracias. Porque a mà me encanta verlo saludable, contento y lleno de optimismo. Muchas gracias. Y todos los dÃas, antes de acostarme, rezo por usted para que se sienta bien y no tenga problemas con la salud. MuchÃsimas gracias.¿ Ya terminó? SÃ, mi jefe. Póngase tres pesos de multa por Huataca. Vamos a ver si trabajamos. A ver qué caso tenemos hoy. Bueno, señor juez, lo que tenemos hoy es una paliza.¿ Una paliza?¿ Qué paliza fue esa Le voy a explicar. Usted se acuerda de un viejuco. que parecÃa medio bobera y que llevaba relaciones amorosas con Nananina. Usted se refiere a don Hipólito del Queque? A ese mismo. SÃ, lo recuerdo.¿ Qué fue lo que hizo? Agarró un bastón y le entró a palos a Perico Jovellanos y Campo Florido.¿ Al poeta? SÃ, señor, al poeta.¡ Qué horror! Llamen el acto a lo complicado en ese poeticidio. Enseguida, señor juez.¡ Luz MarÃa Nananina!¡ Aquà como todos dÃas!¡ Hipólito del Queque y estupiñón! ¡Asustédenle!
1:56 José Candelario Tres Patines.¡ A la rea! Y Perico Jovellanos y Campo Florido. Servidores. Bueno, vamos a ver qué es lo que sucede hoy.¿ Se lo puedo explicar en versos, señor juez? Ay, explÃcamelo en versos.¿ Qué le pasa a usted? Pues me pasa, señor, que tengo el lomo... que no le cabe más mercuro cromo. Que tengo en la cabeza dos chichones... que parecen dos plátanos pintones... y que tengo hecho tiras el pellejo a causa de las iras de ese viejo que a pesar de su cara de boniato me ha salido un traidor y un insensato. Ãyeme, poetica, no me diga boniato porque voy a buscar el bastón y le entro a palo otra vez. Pero óyeme, hipo.
2:43 No nada, nada de hipo. Y usted no se meta porque puede coger su bastonazo vos también. Momento, don Hipólito. Absténgase de amenazar a nadie en este juzgado. Lo mando 180 dÃas al castillo del prÃncipe. No, no, no, viejito, perdona, pero es que, óyeme, a don Polito no le puede mandar al castillo del prÃncipe. Cómo que no? No, fÃjate en su edad, chico. Lo tiene que mandar al castillo de Santo Benia. Oiganme, tres pasillos. ¡Silencio! No quiero discusiones aquÃ. El caso fue que don Hipólito le dio una paliza a usted,¿ no es eso, Perico? SÃ, señor. Ese pérfido sujeto agredióme de un modo tan villano... que yo creo que en todo el esqueleto no me queda ni un solo hueso sano.
3:23 Entonces hoy no es tres patines el acusado. El acusado yo. Si tú lo piensas, me infliges la mayor de las ofensas. Pues yo soy una tierna criatura... Que le hacen los mandados a mamita y que... ¡Ey, ey, ey!¿ Qué manera de hablar es esa? Oye, no me haga eso nunca. A partir asà Qué manera? Para chivar la de los consonantes, partirla en el aire.¡ Cállese la boca Yo no puedo hablar en beso también. ¡No, señor! Y por qué yo no y el perico sÃ, chico? Porque perico es poeta y usted no No hablemos verillas, chico. Yo soy el mejor poeta que hay en todo el archipiélago de las natillas, chico De las qué? De las natillas. Será de las santillas, tres patines.
4:04 Bueno, ese no es otro archipiélago distinto No, señor, es el mismo. ¿SÃ?¿ Y desde cuándo acá es usted poeta? Hombre, por Dios, figúrate tú que yo soy el autor de dos poesÃas que se han hecho famosas en el mundo entero. ¿Ah, sÃ?¿ Qué poesÃas son esas? Bueno, una de ellas dice, oye, eso, si te pica la nariz, no te rasques en los pies, porque no consigues nada aunque te rasques un metro Háganme el favor,¿ y cómo dice la otra? No, la otra es distinta completamente. La otra, fÃjate, dice... Cuando te piquen los pies, no te rasquen la nariz. Pues por mucho que te rasquen, no te sentirás feliz. Un momento, tres patines. Esa es la misma poesÃa de antes virada al revés. Bueno, porque es un estilo poético nuevo que hay ahora, que se llama poesÃa de ida y vuelta.
4:46 Aunque de ida y vuelta, ¿no? Bueno, vamos a dejar eso asÃ. A ver,¿ por qué le dio don Hipólito esa paliza a Perico? Porque es un salvaje, señor juez, con unos celos estúpidos que no tienen justificación ninguna. Sà tiene justificación. Y no me diga salvaje porque me peleo contigo y se acaba aquà mismo nuestro noviazgo. Bueno, chico, por mà ya te puede estar peleando. Los que me sobran a mà son novios, para que usted lo sepa. SÃ, claro, sÃ, pero ninguno es tan bonito como yo. DÃgale la verdad, señor juez.¿ Cómo me va a preguntar usted eso a mÃ, compadre? Y hagan el favor de aclararme una cosa ahÃ. Ustedes son novios. SÃ, señor. Nanalina es novia mÃa desde hace dos meses.¿ Le importa a usted algo? No, a mà no.¿ Pero usted querÃa decir algo, Tres Patines? No, no, no, nada. Deja que don Hipolito se siga haciendo ilusiones.
5:31 Ah,¿ lo dejo que se siga haciendo ilusiones? SÃ, chico. Precisamente yo tengo un versito que dice asÃ. Oye esto. A ver. Un viejuco a una señora le dijo un dÃa, te quiero. Ella dijo, pues soy tuya. Y en eso tocó el lechero. Ah bueno, está bien entonces. SÃ. En fin, la paliza se la dio don Hipólito a Perico por celos,¿ no es eso? SÃ, señor, porque resulta que Hipólito cuanto más viejo se pone, más celoso se vuelve. Exactamente, señor juez. Usted sabe que hay un refrán que dice asÃ, el hombre y el oso, cuanto más viejo, más celoso. No, no, no, ese refrán ya está reformado, chico. Cómo que está reformado? SÃ, ahora dice asÃ, el hombre y el grillo, cuanto más viejo, más pepillo.
6:16 No me diga,¿ quién le hizo esa reforma? Yo, chico.¿ Y usted se dedica a reformar refranes Bueno, ahora no, pero ahora me dedico a hacer endivinanzas, ¿no? Dime cuenta,¿ usted se dedica a hacer adivinanzas? Si tú quieres que te ponga una vez en la endivina. A ver, dÃgamela, chico. FÃjate bien, es fácil. Digo, parece fácil, pero es difÃcil. Dice, blanquita como la nieve y el ternero se la bebe.¿ Qué cosa es? Blanquita como la nieve y el ternero se la bebe.¿ La leche?¿ Quién te lo dijo? Nadie, lo acerté yo. Seguro, júrame que no se lo preguntaste a Ternero.¿ Cómo le voy a preguntar yo nada a un ternero, Tres Patines? Blanquita como la nieve y el ternero se la bebe, está clarÃsimo que tiene que ser la leche. Bueno, entonces te voy a poner otra un poquitico más difÃcil.
6:59 FÃjate bien a ver si la endivino ahà A ver, dÃgame. Camina por una vÃa y no es ni tren ni tranvÃa.¿ Qué cosa es? ¿Cómo, cómo? Camina por una vÃa y no es ni tren ni tranvÃa. SÃ, sÃ,¿ qué cosa es? Pues si camina por una vÃa y no es ni tren ni tranvÃa, no sé qué cosa es. La leche también, chico.¿ Y la leche camina por una vÃa? SÃ, por la vÃa digestiva del ternero. Póngale un ternero de multa a este hombre, secretario. Bueno, vamos a aclarar lo de la paliza esa. Eh,¿ qué le hizo Perico para que usted lo agrediera de ese modo, don Hipólito? Nada, señor juez, absolutamente nada. No puede ser, nananina. Algo tuvo que hacerle a usted para que don Hipólito le diera esa paliza tan tremenda.¿ No es asÃ, Perico? No, señor.
7:40 La paliza que ha citado me la dio cuando estaba descuidado. Y le puedo jurar por mi mamita que fue injustificada y gratuita. No, señor, un momento. Gratuita, sÃ, porque yo no le cobré nada por dársela. Pero injustificada, no. Injustificada también. Y si no, diga,¿ qué fue lo que le hizo él? Ahà es usted quien me lo pregunta. Ãigame, señor juez, esa mujer a la que yo pensaba darle mi apellido, fÃjese bien, el apellido Queque, que es un apellido ilustre por todos lados, hasta por la parte donde lleva el merengue, faltó al sagrado compromiso que tenÃa conmigo y se fue al baile con ese poeta. Conmigo dicho, ¿veis? Dios os socorra, pues no hay duda, señor, de que estáis locos. Señor juez, que lo lleven a Mazorra porque tiene goteras en el coco.
8:31 Yo no tengo goteras en ningún lado. Eh, tanta boberÃa. Usted fue a un baile con mi novia y eso yo no se lo consiento a nadie. No, no, no. La verdad es que el hombre tiene razón, chico. Yo no lo querÃa decir, pero la conciencia me obliga a...¿ Y a usted quién le ha preguntado nada?¿ Usted tiene algo que ver en este caso?¿ Cómo no, chico?¿ Cómo no? Yo vengo de testigo a decir la verdad, chico.¿ Será la primera vez que la diga en su vida? SÃ, la primera porque... No, chico, no. Yo digo la verdad siempre. Seguro que la dice siempre? SÃ, siempre que no me perjudique a mÃ, chico. Y como ahora no me perjudica, pues... Ah, vamos. Entonces, don Hipólito, usted agredió a Perico porque Perico fue a un baile con su novia, ¿verdad? SÃ, señor. SÃ, porque no es que fuera al baile solamente, señor juez. Después del baile se fueron a cenar a un reservado. Que fuimos a un reservado. Señor juez, este hombre está loco. Pido que lo examine un médico.
9:20 Lo siento, pero aquà no hay ningún médico. Bueno, que lo examine un veterinario. No hay veterinario tampoco. No, ni aunque lo hubiera. Yo no me iba a dejar examinar por él. Porque yo no estoy loco, señor juez. Lo de Perico y Nananina, esa es la pura verdad. Usted los vio en la jugada esa, ¿no? No, yo no los vi.¿ Y entonces cómo lo sabe?¿ Qué cómo lo sé? DÃgaselo a usted mismo, tres patines. No, no, a mà no me metan en lÃo, chico, porque la verdad es que... Pero, pero pero,¿ cómo no lo vamos a meter, compadre?¿ Por quién sé yo todo eso entonces?¿ Por quién me enteré yo de lo de Perico y Naganina? Ah, yo no sé, chico.¿ Quién fue que se lo dijo? No sé, chico. Pero¿ cómo me va a preguntar quién fue que lo dijo?¿ No me lo dijo usted mismo? No, no, no, no, don Hipólito, no. No se ponga ahora a heredar la pita.
10:06 Que yo no le dije a usted absolutamente nada. Que no me... No, no, no. Pero venga acá, compadre.¿ Usted no me dijo a mà que habÃa visto a Perico saliendo de un baile con mi novia? No no, no, no. Lo que yo le dije fue que lo habÃa visto saliendo de un baile con su novia. Eso es, eso es, con mi novia. No, señor, con su novia. Con la novia de él, con la de Perico. Pero, ¿cómo?¿ Pero no era con Nananina entonces? No, no, no, viejo Yo no le dije nada de Nananina, chico. Que no me dijo nada de... Espere. Espere, que ahora me acuerdo de una cosa.¿ Usted no me dijo a mà que después de eso habÃan ido a cenar a una fonda? SÃ, porque fueron a una fonda que yo lo vi, chico.¿ Y no me dijo usted que estaban en un reservado? SÃ, en un reservado que yo lo vi también, chico. Y cuando yo le pregunté si Perico estaba en ese reservado con luz,¿ usted no me dijo que sÃ, que estaba con luz? SÃ, porque no estaban a oscura, compadre. La luz del reservado estaba ascendida. Ay, Dios mÃo, hágame usted el favor Perdóname, nananina, mijita, por haber dudado Está bien, te voy a perdonar, ¿eh? Pero eso sÃ, nuestras relaciones se acabaron ahora mismo Pues,¿ qué le vamos a hacer si acabaron? Total, chico, para lo que iban a hacer, bicho Y perdóname la paliza que te di, periquito viejo Fue un momento de enfurcación que lamento en el alma, ¿sá?
11:14 Está bien si me habláis en ese tono Me siento conmovido y os perdono Y perdóneme usted también, señor juez Usted se habrá dado cuenta ya de que todo fue una confusión Lo perdono también, don Hipólito Y en cuanto a usted, Tres Patines... No hay problema, chico. Para que usted vea que hoy todos somos buenos. Yo lo voy a perdonar también a usted, chico. No, si a usted yo no le voy a pedir perdón, no. Ah, no. No, hombre,¿ qué va? A usted lo que le voy a hacer es romperle la nariz aquà No, no, no, don Hipólito. No, aquà no. Rómpaselas afuera, hágame el favor. No, no, le dé su consejo, chico.¿ Cómo le vas a decir eso con la clase de paliza que da este hombre? Porque usted se lo merece, Tres Patitos. Usted fue quien formó todo este lÃo con esa manÃa suya de no hablar nunca claro.
11:54 Pero si yo hablo claro, chico. Lo que pasó fue que cuando yo hablé con don Hipólito... SÃ. No atendà bien en la conversación porque estaba sacando una adivinanza y tenÃa la cabeza en eso. Ah, estaba sacando usted una adivinanza. SÃ, una adivinanza. Seguro que tú la sientas en cuanto te la diga. SÃ,¿ cómo es? FÃjate bien, un animal de tres patas que se encarama en la mata. Le gustan mucho las gatas. y da una tremenda lata,¿ qué cosa es? Espera espera,¿ un animal de tres patas? SÃ. Que se encarame en las matas? Sà Que le gustan mucho las gatas? SÃ.¿ Y que da una tremenda lata? SÃ,¿ no lo adivinas No,¿ qué animal es ese? El gato, chico.¿ Cómo el gato? Los gatos tienen cuatro patas, tres patines. Y no puede haber un gato que sea cojo. Escriba ahÃ, secretario. Venga la sentencia. Hipólito no es culpable porque se ha visto clarito... que el único responsable fue José Candelarito. Treinta dÃas yo le aflojo por culpar a Nananina... y por ese gato cojo, ciento ochenta de profilo. Don Leopoldo Fernández, AnÃbal Lebar, Minical, Adolfo Otero y Miguel Ãngel Herrera. Escribe Castor Bispo. Producción y dirección, Miguel Yao. Manolo Iglesias que les habla les dice¡ Muy buena suerte, amigos!
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