Cochinicidio
Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
0:04 La tremenda corte. La tremenda corte. Audiencia pública. El tremendo juez de la tremenda corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez.¿ Cómo se siente hoy? Pues ahora me siento bien, pero esta mañana amanecà completamente ronco.¿ Y eso?¿ Tiene usted catarro? No, no señor, no tengo nada. Entonces,¿ por qué amaneció ronco? Porque me pasé toda la noche roncando. Ah, vamos.¿ Y qué?¿ Le digo el caso que tenemos hoy? SÃ, cómo no,¿ de qué se trata? De un robo.¿ Dónde se cometió ese robo En una finca.¿ Y qué fue lo que se robaron en esa finca? Catorce cochinos. Pues llame entonces a los complicados en ese cochinicidio. Enseguida, señor juez.
0:57 Luz MarÃa Nananina!¡ Luz MarÃa Nananina! Aquà como todos los dÃas. José Candelario Tres Patines. A la reja. Catalino Talanquera del Potrero. Servidor. Ãigame,¿ este es el juzgado donde van a resolver el asuntico ese de los cochinos, doña Luz MarÃa? Este mismo, doña Catalino. Esos dos que están sentados ahà son el señor juez y el secretario. Bueno, pero¿ cuál es el señor juez?¿ El del lado acá? No, doña Catalino, es del lado de allá, chico. Ah El más alto? SÃ, el más alto, el más viejo y el más feo de los dos.¿ Ya tú sabes cuál es, ya? SÃ, sÃ, cómo no, compadre. Yo no conoceré bien La Habana, pero con esa seña no hay quien se pierda. Momento tres patines.¿ Qué está usted hablando ahà con el señor Talanquera?
1:43 Nada de particular, chico. Estoy ilustrando a Catalino, chico. Y por qué tiene usted que ilustrar a Catalino? Hombre, porque Catalino es del campo y no conoce bien La Habana. Ah, bueno, usted ve. Está bien entonces. Secretario. DÃgame. Póngale cinco pesos de multa a tres patines. Eh, eh, eh.¿ Y eso por qué, chico Porque el secretario es de La Habana y no conoce bien el campo. Y vamos a ver quién acusa aquÃ. Yo, señor juez, yo soy la que acuso. Bueno, dÃgame señora.¿ Y qué es lo que yo tengo que hacer? Nada, servirme de testigo en lo que yo declaro y decir la verdad. Nada más que la verdad. Ah, bueno. Porque es que a mà estos lÃos de justicia nunca me han gustado mucho,¿ sabe usted? Mi padre decÃa que el juez y el doctor, cuanto más lejos, mejor. No, tenga miedo, compadre, que no le va a pasar nada. Claro que no, que le va a pasar, chico. Este juez es buenÃsimo y ya tú verás que no te condena, chico Cómo lo va a condenar a él si el acusado es usted?
2:30 Bueno, eso no tiene que ver, señora. De acuerdo con el artÃculo 16.615, premiado en 20.000 pesos, el Código de Defensa Personal... Momento, Tres Patines, momento. DÃgame. Cuál es el código de defensa personal? Ah, el que me defiende a mÃ, chico Y usted no querrá decir el código de defensa social? No, no, es el que defiende a los otros No, Tres Patines, nada de otro. El código de defensa social es para defender a todo el mundo.¿ A mà también? SÃ, señora, usted también. Pues mira, a ver, oye, si se lo dice, porque se pasa la vida atacándome. Porque usted no respeta las leyes, Tres Patines. Usted no hace más que todo lo contrario de lo que dice el código. Al revés, chico.¿ Cómo al revés? SÃ, el código es el que dice todo lo contrario de lo que hago yo, chico.
3:12 Y eso no es lo mismo, Tres Patines? No, porque en la forma que tú lo dices, tal parece que yo soy el que le llevo la contraria al código. Y no es usted el que le lleva la contraria al código. No, señor, es el código el que me lleva la contraria a mà Tiene que llevársela, Tres Patines, porque usted no hace más que vulnerar las leyes. ¿Cómo, cómo?¿ Qué es lo que hago yo, chico Vulnerar las leyes. Hágame el favor.¿ Pero cómo voy a hacer eso yo, chico, si ni siquiera sé...? Lo que quiere decir vulnerar, chico. Qué me cuenta? Usted no sabe lo que quiere decir vulnerar. Palabra que no, chico. Pues vulnerar quiere decir infringir. No me diga, chico.¿ De verdad que vulnerar quiere decir infringir? SÃ, señor. Mira eso. Usted sabe lo que quiere decir infringir, ¿verdad? Hombre, por Dios. Pero eso,¿ cómo no lo voy a saber, chico? Eso lo sabe cualquiera, chico. Seguro. A ver, dÃgame.¿ Qué quiere decir infringir? ¿Vulnerable?¡ Diez pesos de multa!
3:57 Pero oye, oye... No oigo nada, hágame el favor de callarse la boca.¿ Y eso por qué?¿ Yo no me puedo defender? SÃ, pero ahora no.¿ Por qué, chico? Porque tiene usted que esperar a que le toque el turno. Qué cosa?¿ Yo tengo que esperar a que el turno me toque a mÃ? SÃ, señor. Y por qué tengo yo que esperar a que él me toque a mÃ, chico?¿ No lo puedo yo tocar a él primero? No, señor, usted no lo puede tocar a él.¿ Por qué, chico? Porque no me da la gana. Ah, no, asà no se vale, asà ganas tú de todas maneras. Cállese la boca! DÃgame. Que se calle. Ah, sÃ. Vamos a ver, nananina. El acusado naturalmente es el bandolero de Tres Patines, ¿verdad? SÃ, señor. Ahà donde usted lo ve con esa cara de yo no fui que pone siempre para ver si le cogen lástima, se robó nada menos que 14 cochinos. No sea injusta señora, que esos cochinos no me los ha robado yo. Le he dicho que se calle, Tres Patines.
4:42 TodavÃa no me tocó el... No, señor. Perdóname entonces, que yo sentà un golpecito en el hombro y creà que me habÃa tocado. Pues no lo tocó. Entonces debe ser que se me ha posado una mosca en el hombro, ¿no? Tres Patines,¿ se va a callar sà o no? SÃ, chico, pero dile a la mosca que no me siga tocando porque me confunde. Yo no tengo que decirle nada a ninguna mosca, Tres Patines. En fin, nananina, dice usted que Tres Patines se robó 14 cochinos. SÃ, señor, y acá el señor Talan, que eres testigo de eso, que se... Oiga, dÃgame una cosa, don Catarino se la robó o no se la robó? Diga la verdad, ¿eh? SÃ, bien que sÃ, doña Luz MarÃa. Ya yo le dije a usted que ese mismo fue el que se llevó los 14 cochinos de la finca.¿ De qué finca? De una finca que yo tengo ahà en la provincia de Pinal del RÃo. Qué parte de la provincia?
5:22 En la parte de arriba. Eso ya me lo imagino, porque la finca esa no va a estar bajo tierra... Lo que le pregunto es en qué sitio está. Ah,¿ usted conoce la carretera de San Diego de los Baños a la Mulata? No. Me lo figuraba. Aunque realmente no me extraña que usted no la conozca. Por qué? Porque de San Diego de los Baños a la Mulata no hay ninguna carretera. No me diga.¿ De San Diego de los Baños a la Mulata no hay carretera? No, señor. Entonces,¿ esa mulata no puede ir a bañarse? Ay, sà puede ir, pero tiene que dar la vuelta por Viñales o por Artemisa. Bueno, no, no, no.¿ Asà de qué?¿ A usted qué le importa si se baña o no se baña?¿ Le importa a usted? Bueno, no es que me importe, pero yo para entrar en el rejuego de la... El rejuego. Póngale 10 pesos de multa para el rejuego.
6:04 Neto. 10 netos. 10 netos. Neto, neto. Bueno, nananina, pero si esa carretera no existe,¿ cómo puedo conocerla yo? De ninguna manera, señor juez. Lo que pasa es que yo no supo explicarme bien. Porque lo que hay de San Diego, de los baños a la mulata, no es una carretera. Y qué es entonces? Una vereda tropical. Y saliendo de San Diego de los Baños, por esa vereda, a dos kilómetros y medio, está la finca mÃa. Ah, vamos.¿ Y tiene usted crÃa de cochinos en esa finca? Sà señor, pero es que yo no puedo atenderle y tengo aquà al señor Talanquera para que me los cuide Usted es quien cuide esa finca, don Catalino? SÃ, señor, yo. Si doña Luz MarÃa da su permiso, yo tendrÃa muchÃsimo gusto en que fuera usted por allá a pasarse unos dÃas. Cómo no? Cuando usted quiera.
6:44 Ah, pues vaya entonces, compadre. Otra cosa no habrá, pero si usted va, le mato un cochinito y se lo aso para que usted vea cosa buena Muy agradecido, pero no quiero causarle ese perjuicio.¿ Qué perjuicio? Ese de que haya que matar un cochino para darme de comer a mÃ. Pero si eso no tiene importancia ninguna ahÃ, muchachos. FÃjate tú que es la finca esa. Hay más de quinicientos cochinos, chico.¿ De qué? De quinicientos.¿ Qué es lo que es quinicientos? Cuatrocientos noventa y nueve, quinicientos... Cuatrocientos noventa y nueve, quinientos. Quinientos, sà Quinientos.¿ Y qué dije yo? Quinicientos. Son más, ¿no? No, señor. Asà que hay más de quinientos, cochino. Sà de manera que puede ir sin pena ninguna porque uno, más o menos, no se va a anotar allà siquiera.
7:27 Diez pesos de multa.¿ Por qué, chico? Por lo que acaba de decir. Y además,¿ quién le dio a usted permiso para hablar?¿ No me tocó el turno? No, señor, no le tocó. Entonces debe haber sido la mosca que se me posó, chico.¿ Otra vez en el hombro de usted?¿ Y qué quiere que haga?¿ Que me pose yo en el hombro de la mosca? No, señor, lo que quiero es que se calle. Pero si la mosca está callada, chico. Yo no digo la mosca, Tres Patines, yo digo usted. Ah, lo que tú quieres es que me calle yo. Claro que sÃ. Hombre me lo hubiera dicho, chico, porque a mà sà es verdad que no hay nada más que... Decirme la cosa dos veces.¿ Qué me cuenta? Usted no hay más que decirle la cosa dos veces. Dos veces. Digo, a mà hay que decirme las cinco o seis, por lo menos, ¿no?¡ Diez pesos más! Pero porque, oye, me lleva de diez en diez. SÃ, de diez en diez. De diez en diez. Oye me...¿ Le molesta? ¿Eh?¿ Quiere que aumente? No me molesta, pero me siento intranquilo, la verdad, chico Ah, tranquilo. Pues cámbiale, bórrele los diez. SÃ. Póngale cincuenta.¿ Le gusta ahora?
8:17 ¿Eh Le gusta? SÃ, es para cerrar ahÃ, sÃ. Asà que, mire, le digo cállese la boca y usted no se calla. Le digo que no discute y siga discutiendo. Le digo que se porte bien y todos los dÃas me lo traen acusado de algo. Bueno, ya está bueno, niña, ya está bueno. Sigue por ahÃ, déjame tranquilo. Cómo se atreve usted a decirme niña a mà tres patines? No es auténtico, yo no estoy hablando con usted.¿ Y con quién está hablando entonces? Con la mosca que venÃa a posarse otra vez en el hombro mÃo. Pues 20 pesos a usted y otro 20 a la mosca.¿ Le gustó la parada? Está bien, ¿no? La mosca debÃa ponerle más. Más, póngale... Mira, y ahora parece que vino con una pluma de fuente porque me ha dejado una pintica de tinta ahà Póngale 30 a la mosca y que lo pague él. Vamos a ver, nananina. El caso fue que Tres Patines le robó 14 cochinos de su finca. SÃ, señor.¿ Y cómo fue Tres Patines a ella?¿ Usted le invitó?
9:06 ¿Yo? No, compadre, ni que yo estuviera loca. Ãl fue a los baños de San Diego que está cerquita. SÃ, señor, esa es la cosa, compadre. Y a la vuelta pasó por la finca y se llevó catorce cochinos. Y uno de ellos de mucho valor.¿ Por qué? Porque era sordo.¿ Cómo que era sordo? SÃ, señor. No oÃa nada. Y además de eso, cada vez que se rascaba, siempre lo hacÃa con la pata izquierda.¿ Y qué tiene eso de particular? Bueno, compadre, los cochinos no son cerdos. SÃ. Pues yo no habÃa visto nunca un cerdo sordo que fuera zurdo. Póngale dos malangas de multa a este guajiro, secretario. De qué se rÃe usted? No sé, porque la verdad es que un cerdo sordo que tenga cerdo, chico, es horrible eso.¿ Un cerdo sordo que tenga cerdo?¿ Qué cerdo? Lo que dijo Catalina.
9:52 Usted se rÃe? Digo que está raro eso, ¿verdad? Un cerdo sordo que fuera zurdo. SÃ, mira. Un cerdo sordo.¿ Y usted sabe lo que es un cerdo? ¿Eh Cerdo. ¿Cerdo? SÃ,¿ qué es lo que es? El cerdo viene siendo la, cuando, vulnerable. No, no, ya lo de vulnerable pasó. Me pregunto que si sabe lo que es un cerdo. No, no, pues eso pasa, si el cerdo viene siendo, si es zurdo. No, no, no, un cerdo que no sea zurdo, un cerdo.¿ Cómo es la cosa? A ver. Que si usted sabe lo que es un cerdo. SÃ. Y lo ha comido muchas veces. No, pero la adivinanza que te puso Catalino es distinta. Qué adivinanza? La que te puso de sordo es ser lo que fuera sordo.
10:33 No sé, mire, vamos a dejar eso. Es una adivinanza Vamos a dejar eso asÃ, con que usted fue a darse los baños de San Diego, ¿eh? Oye, que le estoy hablando, Tres Patitas. Ah, sÃ, sÃ.¿ Y por qué no contesta? No, tú no dijiste que me callara. Antes sÃ, pero ya ahora puede hablar. Ah, ya me tocó el turno? SÃ. Ah y cómo yo no lo sentÃ? No se preocupe y contésteme.¿ Fue usted a darse los baños de San Diego? SÃ, tuve que ir para allá porque tenÃa un poquito de reuma en una oreja, chico. Cómo en una oreja? SÃ, tú puedes creer que no la podÃa mover, chico.¿ Y usted mueve las orejas? Hombre,¿ cómo no voy a mover las orejas, chico?¿ Cómo las mueve? Con la mano, la agarro asà y le doy para arriba y para abajo, chico. Venga acá. Pero el reuma me pasó de las orejas por la mandÃbula de arriba, que no la puedo mover. Esa sà es verdad que no la puedo mover.
11:18 Y usted movÃa antes la mandÃbula de arriba? Las dos tiene que moverse hijo. Cómo tú vas a meter? No no, no. Ya. SÃ. Es la de abajo la que sube. ¿Ah, sÃ? SÃ, la de arriba siempre está quieta. Ah, yo creà que la que metÃa finca bravo era la de arriba No, la de abajo es la que finca. ¿SÃ? Ah, sÃ. Mira pues. Bueno, asà que...¿ Y usted necesitaba mover esa oreja para algo? No, pero es que además de eso tenÃa reuma en las dos piernas también, tú sabes. En las dos piernas? SÃ. Pero una vez resulta que fui a comer a una fonda. Fonda de medio pelo? De medio pelo? No, digo, de esta fonda... SÃ, de gente de ojos oblicuos. Ah, sÃ. SÃ, le fui a dar un tacle ahà a un chino. ¿OÃste? SÃ. Mandé un bitecito pequeño, yo favada, me lo contó con queso crema, cafecito SÃ, una comida redonda. ¿Eh? Redonda. Bueno, sÃ, era bastante redonda, sÃ. Entonces, tú puedes creer que a la hora de que arranco, el camarero me agarra, chico, a las cuatro cuadras me agarró.
12:22 No me digas,¿ a las cuatro cuadras lo alcanzó? SÃ, entonces yo pensé, debe ser que tengo rehumo en la pierna. Porque eso a mà no me habÃa pasado nunca, chico. Vaya, hombre. Porque yo arrancaba derecho, derecho, derecho y le partÃa para arriba una columna, doblaba de pronto y reventaba el chino contra la columna. Y por eso fue usted a los baños de San Diego, ¿no? SÃ. ¿Eh? SÃ. Ãyeme. DÃgame. ¿Eh Por eso fue usted a los baños. SÃ, mamita me dijo, vete a San Diego que allà el agua tiene azafrán.¿ Cómo azafrán? Azafrán.¿ Quién le ha dicho a usted que el agua esa tiene azafrán? El agua de San Diego no es azafrán lo que tiene. El señor tiene azufre.
13:02 ¿Azufre? Y no es la misma cosa. No, tres patines, son dos cosas distintas. Yo creà que azufre era azafrán en abreviatura. No, no, no. Ah, pues debe ser de la familia entonces, porque se parecen mucho No, no se parecen en nada. En fin, se dio a usted los baños,¿ no es eso? SÃ, cómo no. Y al regreso, para no volver con las manos vacÃas, pasó por la finca de Nananini y se robó 14 cochinos, ¿verdad? SÃ, para no llegar a la... No, chico, no. Esos cochinos yo no me los robé, chico. No, señor, no mienta, compadre. Que yo mismo vi cuando se los llevaba.¿ Y no le cayó usted atrás, don Catalino? Cómo no. Le caà atrás a caballo con el machete en la mano. Pero no pude alcanzarlo. No me diga. Don Catalino a caballo no pudo alcanzarlo usted, Tres Patines.¿ Pero qué pregunta es la suya?¿ Para qué tú crees entonces que yo fui a curarme reuma, muchacho?
13:46 Y eso que yo tenÃa que correr jalando lo cochino. Entonces reconoce usted que se lo llevó. Sà me lo llevé, pero para vacunarlo nada más, chico Cómo para vacunarlo? Hombre, claro, tú no sabes que a lo cochino hay que vacunarlo para que no le den la pintadilla, chico. SÃ, pero usted sabe lo que es la pintadilla, Tres Patines. Hombre, cómo no, chico. La pintadilla es una enfermedad. SÃ. Que se transmite por el agua, ¿no? Porque resulta que los micrófonos van metidos por el agua.¿ Qué micrófono? Los microbios. Microbios es esa cosa para hablar. No, no, esos son micrófonos. Pues los microbios van por el agua metidos, ¿no? Entonces la... Ven acá, chico.¿ Los microbios saben nadar, chico? No, señor, no saben nadar. Entonces la cosa es que los microbios van en bote por el agua. Pero cómo van a ir en bote los microbios, Tres Patines?
14:28 Tú no dices que no saben nadar? SÃ. Entonces tienen que ir en bote porque si no, se ahogan. No, señor, no se ahogan porque viven dentro del agua.¿ Igual que los pescados? SÃ, lo mismo. Y tienen espinas también? Eso no lo sé, Tres Patines Pero si tú sabes que la pintadilla es una enfermedad que le da a los cochinos, ¿verdad? Le da a los bueyes. Los muslos y todo eso, ¿verdad SÃ, cómo no, sé lo que es la pintadilla. Tú la tuviste? No, señor, ni la tuve ni la tendré. Ah, porque tú estarás vacunado, ¿no? No, señor, yo no necesito vacunarme contra eso. Bueno, pues los cochinos sÃ, para que tú veas. Y como yo vi que los de esa finca no estaban vacunados, dije, déjame llevarme unos cuantos para vacunarlos y cuando yo haya vacunado a los cochinos y que no haya peligro, pues los traigo otra vez para la finca, ¿no? SÃ. Porque lo único que yo querÃa era hacerle un favor a Nananina.¿ Un favor? Que le diga lo que hizo con ellos, señor juez, que se lo diga. Bueno, bueno, señora, esa fue una fatalidad que la tiene cualquiera.
15:21 De veras qué fatalidad fue esa? Nada, que yo me llevé los cochinos a casa para vacunarlos, tú sabes Pero se me olvidó avisárselo a mamita. No me diga, se le olvidó avisárselo. SÃ, cuando mamita llegó y vio tantos cochinos trancados en el último cuarto, ya tú sabes. Dijo, ¡ay, qué felicidad! Y con la misma agarró un cochino, óyeme, y lo grande cogió... Y ya tú sabes, yo quisiera que tuviera la cantidad de jamones que ha hecho mamita con los cochinos grandes. Mucho, ¿verdad? Ah, con los chiquitos le abrà una ranura por arriba para alcancÃa, chico. Oye, una cosa No me digas Yo estoy de carne y fuego hasta aquÃ, chico Escriba ahÃ, secretario. Venga, sentencia. Según los textos latinos que me hicieron estudiar, usted robó esos cochinos y los tiene que pagar. Y además, como resulta probado el cochinicidio, pague 100 pesos de multa y cumpla un mes en presidio.
16:13 Con Leopoldo Fernández, AnÃbal Demar, Mimà Cal, Miguel Ãngel Herrera y AgustÃn Campos. Escribe Castro Obispo. Producción y dirección Miguel Yao. Manolo Iglesias que les habla les dice¡ Muy buena suerte amigos! Audio Centro
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