Cinematograficidio
Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
0:11 La Tremenda Corte Audiencia pública. El tremendo juez de La Tremenda Corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez. Cómo sigue de salud? Ay, hoy cuando me levanté no podÃa dar un paso. No me diga. Como usted lo oye, enseguida mi familia convocó a una junta de médicos.¿ Cuántos médicos vinieron? Tres. Uno decÃa que era reuma, otro que era asiática y el tercero que era lumbago.¿ Y no se pusieron de acuerdo? No, lo que hicieron fue llamar a otro médico neutral para que decidiera.¿ Y qué dijo el cuarto médico? Después de recomendarme bien, dijo que lo mÃo no era debido al reuma, ni a la asiática, ni al lumbago. Que yo no podÃa caminar por otra causa.¿ Por cuál? Por causa de haber metido los dos pies por una sola pernera del pantalón. Hágame usted el favor. Bueno, dÃgame,¿ qué caso tenemos para hoy? Una estafa, señor juez.¿ A quién estafaron? A un reconocido director cinematográfico. Pues llame inmediatamente a los complicados en ese cinematograficitio. Enseguida, señor juez.¡ Luz MarÃa Nananina! ¡AquÃ, como todos los dÃas! Rubesindo Caldeiro y Escoviña. ¡Bien!
1:37 José Candelario III.¡ A la reja! Bueno, vamos a ver quién es el acusado. Quién va a ser, señor juez, el requete descaradÃsimo de Tres Patines? Señora, oiga, señora, si va a empezar a ofenderse va a tener que buscar otro acusado porque me voy de aquÃ. Hasta luego Momento, momento. Usted se queda ahà quietecito. Pero tú no ves que esta señora me ha ofendido, chico. Bueno, la verdad es que yo no lo oà porque estaba echándole un vistazo al acta del juicio.¿ Es cierto que usted ofendió a Tres Patines, Luz MarÃa? Ofenderlo yo? Nada de eso, ¿no? Ah,¿ te vas a retratar ahora?¿ Te vas a echar para atrás?
2:17 Por qué no lo dice al señor juez lo que me dijiste a mÃ? Se lo digo al señor juez y se lo digo al pinto de la paloma. A ver, dÃselo al juez.¡ Réquete descaradÃsimo!¿ Te lo dijo tú? Ya lo hice. Secretario, cinco pesos de multa, nana, nina, por decirme requete descaradÃsimo. Pero, señor, pues yo no se lo dije a usted, no, yo se lo dije a Tres Patines. Es lo mismo, usted no tiene derecho a ofender a nadie. Pero es que decirle requetacaradÃsimo a Tres Patines no es una ofensa. Ah, no, no es ofensa. No, señor, Tres Patines requetacaradÃsimo, que son dos palabras que quiere decir lo mismo, para que usted lo sepa. SÃ, pero usted la cambia, yo creo que hasta el sentido debe cambiar también, ¿no? No señor, para que lo sepa. SÃ.
3:00 SÃ, para que lo sepa.¿ Quién es el... para que lo sepa quién? Usted mismo. No, si yo eso lo sabÃa ya.¿ Qué me cuenta?¿ Usted ya sabÃa que requete descaradÃsimo y tres patines era lo mismo? SÃ, pero fÃjate que tú mismo dice que era, ¿no? Cómo que era? SÃ, chico, era. Pretérito, plujón, gualberto del pasado infinito que ya pasó del verbo fue. El verbo fue no existe, tres patines. No me diga, no existe el verbo fue. Se murió? No, señor. Ese verbo no ha existido nunca porque el verbo a que usted se refiere se llama ser. Entonces ese verbo se llama igual que un amigo mÃo, chico. Cómo que un amigo suyo? SÃ, hombre, chico. Ser. Ser qué? Servando. Bueno, Tres Patines, basta ya. Vamos a ver, Rudecindo,¿ qué fue lo que pasó?
3:42 Le voy a decir, su señorÃa. Resulta ser que yo estoy dirigiendo una pelÃcula. Usted es director de cine? ¡Hombre, por Dios, señor juez, hombre!¡ Su duda me ofende!¿ Usted sabe cómo me dicen a mÃ?¿ Cómo le dicen? El Orson Welles gallego.¡ No me diga Como usted lo oye, doctor. DÃgame,¿ usted por casualidad ha visto la pelÃcula esta, Los tres mosqueteros? SÃ, cómo no. Usted dirigió el... No, pero, oye,¿ verdad que es bonita? Secretario, póngale arrudeciendo cinco pesos de multa por cada mosquetero. Vale. Vaya hombre, cuánto me alegro.¿ De qué se alegra? De haberle mencionado a los tres mosqueteros, doctor. Si le llego a hablar de Alibaba y los 40 ladrones, me arruino de lo que no hay remedio.
4:28 Bueno, vamos a ver,¿ quién acusa a Tres Patines? Servidor de usted, doctor. Muchas gracias por lo de servidor. De nada, señor juez. No es porque usted esté adelante ni nada de eso, no. Pero yo lo quiero a usted como a una madre. Mire, no me quiera tanto que me perjudica. Y ahora dÃgame,¿ de qué acusa usted a Tres Patines? De estafa, doctor.¿ Qué dice usted a eso, Tres Patines? Bueno, aquà entre nosotros,¿ qué tú me aconseja que diga? Diga la verdad. La verdad. Vamos, diga la verdad.¿ Otra vez?¿ Cómo que otra vez? SÃ, chico,¿ tú no me dijiste que dijera la verdad? SÃ. Bueno, yo te lo dije. Pero si tú quieres que yo diga dos o tres veces la verdad, te lo digo. La verdad, la verdad, la verdad.¡ Basta ya! Secretario, cinco pesos de multa a Tres Patines por burlarse de la autoridad judicial competente y actuante.
5:13 Me alegro! Bésale la nariz a tu suegro.¿ Qué es eso? ¡Momento, momento!¿ Al suegro de esta señora lo deja usted en paz o no respondo de mÃ?¡ Sea por usted que el suegro de Nananina es mi padre! ¿Cómo?¿ Pero usted y Nananina son casados? Sà señor juez. HacÃa años que yo le tenÃa echado el ojo a este gallego y al fin lo enganché. SÃ, pero de la manera que lo enganchó no vale. Mira qué cosa. Cuando aquello rulecindo tenÃa un niágara en cada ojo.¿ Cómo un niágara en cada ojo? SÃ, chico, una catarata, ¿no? Ãchese para allá, atrevido. ¿Verdad, Rudicindito, que tú te casaste muy enamorado de mÃ? Claro que sÃ, amor mÃo. No seas apócrita, chico.
5:54 Hipo, hipo. Tienes hipo, espérate que te voy a buscar un poco de agua en la bodega de la esquina Usted no se mueve de ahà que yo no tengo hipo ninguno. Lo que le digo es que no se dice hipócrita, sino hipócrita. Eso es lo que le digo yo a Rudicindo, chico, hipócrita. Y si no llega a ser por la catarata esa que tenÃa rodecidas los ojos, esta señora no engancha de ninguna manera, chico.¿ Qué se cree usted eso?¿ Pero qué no es eso? Mira eso, bate. Yo he tenido bastantes pretendientes, pero montones. A mà me va a decir eso. SÃ, a usted mismo se lo digo. Yo desprecié muy buenos partidos, para que lo sepa. SÃ, muy buenos partidos de dominó en el solar de Yaya. Bueno, basta ya. Basta ya que esto es un juzgado y no una tendedera de trapo sucio. DÃgame, Rudecindo, decÃa usted que estaba dirigiendo una pelÃcula. Eso mismo dije, doctor Y cuál es el tÃtulo de esa pelÃcula?
6:43 Bueno, en vista del éxito alcanzado por el último coplé... yo pensaba poner el último bebé muy original y quienes son los protagonistas de esa pelÃcula bueno la estrella femenina soy yo usted es la o si yo sà y hay una escena en que yo salgo con un traje de cola pero con una cola muy larga pues si sale con una cola muy larga usted no es estrella señora es un cometa cállese la boca tres patines Y el argumento es bonito, RudecÃn, ¿no?¿ Cómo va a ser bonito, chico?¿ Tú sabes de quién es el argumento ese? No,¿ de quién es? Adivina, adivina. No me diga que es de usted. SÃ, ya,¿ por qué no te lo voy a decir? No, no, no, por nada, es un decir.
7:24 Venga acá y lo escribió usted mismo, ¿verdad? Yo solo, chico, yo solo. Bueno, escribirlo lo que se llama escribirlo, no. ¿OÃste? SÃ. Lo que hice fue dirtárselo a Rurecindo.¿ Y es un argumento original? Muchacho, es originalÃsimo. Se trata, fÃjate tú, de dos familias que se odian a muerte. Ajá. SÃ. DÃgame, por casualidad una de las familias tiene un hijo que se llama Romeo. SÃ, Romeo,¿ cómo tú lo sabes? No, intuición, pura intuición. Y la otra familia tiene una hija que se llama Julieta, ¿verdad Julieta, que es la familia de los corpulentos, chico De los capuletos. De los capuletos sÃ. Tú me viste a mà cuando yo estaba arrojeciendo la obra, ¿no No, no, y dÃgame, a pesar del odio de las dos familias, Romeo y Julieta se enamoran,¿ no es cierto? SÃ, sÃ, tú eres adivino. No, señor, no. Es que da la casualidad de que ese argumento lo escribió Shakespeare.
8:13 No me diga eso, chico. Tú ves lo que yo te decÃa, rulecindo, ¿eh? Que tenÃamos que registrar el argumento porque, óyeme, nos iban a robar.¿ En dónde vive ese que dices tú de Shakespeare? Ese señor no vive, Tres Patines. Ah,¿ se murió? Me alegro. Se murió, pero hace siglos de eso. SÃ. Y esa es una de sus obras más famosas. Secretario, póngale a Tres Patines cinco pesos de multa por plagio y por asalto a mano armada a la propiedad intelectual. Pero, chico, qué culpa tengo yo de que ese señor haya tenido la misma idea que yo? Vamos a ver.¡ Cállese la boca! De manera arrudecindo. que el papel de Tres Patines en la pelÃcula era el de autor del argumento,¿ no es eso? SÃ, señor, pero como él me dijo que sabÃa de todo en materia de cine, le di el puesto de ayudante mÃo.
8:58 Tres Patines,¿ usted le dijo a Rudecindo que en materia de cine lo sabÃa todo? SÃ, chico, yo empecé en el cine desde abajo. Ah, ¿sÃ? Sà yo empecé vendiendo patillas de café con leche, almendras garapiñadas, en el cine Cincinnati, chico. El cine Cincinnati? SÃ.¿ Pero qué cine es ese? Vamos, nananina, vamos. Déjate de boberÃa que tú trabajaste en ese cine de acomodadoras, chico. ¡Yo! Se te ha equivocado. Vamos, a mà mismo me lo vas a decir.¿ Tú no te acuerdas de los episodios de La Moneda Rota? No, señor.¿ Y de los de Sudora? ¿Sudora?¿ Y el misterio de Cuarto Amarillo?¿ Piratas de Ferrocarriles? ¿Ah, no? Cuando aquello, óyeme, yo era muy chiquito, pero todavÃa me acuerdo, óyete, que uno de los novios que tú tenÃas se peleó contigo porque cada vez que salÃa Eddie Polo en la pantalla, tú metÃas cada suspiro que separaban los ventiladores de cine.
9:49 Eso es una calumnia! Vamos, y cuando salÃa Tommy con el caballo,¿ no te acuerdas?¿ No te acuerdas que te ponÃas tú a relinchar? Pero usted está oyendo eso, señor juez? Este sinvergüenza me está calumniando a mÃ. Mire, señora, deje eso, que yo iba también al cine, Cincinnati. ¿Ah, sÃ? Y desde entonces ha llovido bastante. Bueno, lo de menos es lo que ha llovido, viejo. Es que yo creo que, óyeme, la lluvia de año no escampa. Bueno, basta ya, Tres Patines. Hágame reverendo favor de callarse. La boca, ¿verdad?¿ Qué otra cosa va a hacer? Si le digo que se calle, tiene que ser que se calle la boca. No, chico, también podrÃa ser que se... Ah, sÃ, ¿verdad? No me... Ãyeme, no me habrÃa dado cuenta yo de eso. No me habÃa. Tú tampoco te habÃas dado cuenta Le he dicho que se calle. Ah. Dice usted, Rudecindo, que acusa de estafa a Tres Patines.¿ A quién mandó usted a callar? Que sÃ, señor.¿ Y es cierto lo que dice Rudecindo Tres Patines? Bueno, según cómo se mire.
10:43 Ah, eso es según cómo se mire. Claro, porque depende de si tú lo miras de frente, de perfil, de medio cuerpo o de cuerpo entero. Porque eso de que a Rudecindo le digan el Orson Güell gallego puede ser verdad y puede que no sea verdad. Porque si a él le dicen el Orson Güell gallego a mÃ, tienen que decirme Juan Orol de Guanabacoa. Momento, Tres Patines. Yo le pregunto que si es verdad lo que dice Rudecindo de la estafa Y qué te estoy diciendo yo, chico? Usted me está contestando que si a Rudecindo le dicen el Orson Welles gallego. Y una cosa no viene bien con la otra. Claro que no. Entonces uno de los dos tiene que estar equivocado. Uno de los dos no. El que está equivocado es usted. Y yo no soy uno de los dos? SÃ. Entonces,¿ qué bobera es la que tú te traes? Secretario, 50 pesos de multa tres patines por desacato. Rudecindo, diga qué fue lo que pasó.
11:28 Verá usted, señor juez, resulta ser que estamos filmando la pelÃcula, ¿no? Y a la semana de filmación tuve que salir urgentemente al campo, por lo cual, haciendo confianza en este sinvergüenza, le dejé un encargo.¿ Y yo no cumplà el encargo, chico? No, señor. SÃ, señor, yo, óigame, yo cumplà tu encargo al pie de la letra. Aquà tengo el papelito que tú me dejaste, chico. Me alegro que lo tenga ahÃ, señor juez. Yo le dejé a este señor 100 pesos para que hiciera lo que dice ese papelito. Y cuando llegué me lo encontré completamente borracho. Porque tú me lo dijiste, chico. Mira, si aquà lo dice. A ver a ver, ese papelito. A ver, léalo usted mismo. Aquà dice, Tres Patines, le dejo esos 100 pesos para que les pague a los artistas las primeras 20 tomas. Las tomas siguientes, fÃlmelas usted.
12:17 Ãngela Pérez, eso mismo hice yo. Me fui para la barra de la esquina con los artistas de la pelÃcula... Y le pagué la primera 20 tomas de highball y el resto de las tomas las firmé para que Ruedecindo era el que tenÃa que cargarse de pagarla cuando llegara, ¿no? ¡Idiota! Lo que yo querÃa decirle es que pagara a los artistas las tomas que habÃamos hecho de la pelÃcula. O sea, las escenas que habÃamos filmado. Y no le dije que firmara por mÃ, sino que filmara. ¡Filmara! Y no es lo mismo, chico. ¡No, señor! Bueno, entonces perdona, chico. Yo no lo vuelvo a hacer más. Entonces me puedo ir, ¿verdad, señor ¡No, señor! TodavÃa, secretario. Tome nota.
12:57 Venga la sentencia. Juzgando el caso Sinzaña es notorio y evidente que usted es un delincuente de los de peor calaña. En vista de esa razón le impongo de buena gana 30 dÃas de prisión en el Vivá de La Habana. Don Leopoldo Fernández, AnÃbal Debar, Mimical, Adolfo Otero y Miguel Ãngel Herrera. Escribe Castor Bispo. Producción y dirección, Miguel Yao. Manolo Iglesias que les habla les dice¡ Muy buena suerte, amigos! Audio Centro
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