Oct. 25, 2025

Cinematograficidio

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La Tremenda Corte
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Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.

0:11 La Tremenda Corte Audiencia pública. El tremendo juez de La Tremenda Corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez. Cómo sigue de salud? Ay, hoy cuando me levanté no podía dar un paso. No me diga. Como usted lo oye, enseguida mi familia convocó a una junta de médicos.¿ Cuántos médicos vinieron? Tres. Uno decía que era reuma, otro que era asiática y el tercero que era lumbago.¿ Y no se pusieron de acuerdo? No, lo que hicieron fue llamar a otro médico neutral para que decidiera.¿ Y qué dijo el cuarto médico? Después de recomendarme bien, dijo que lo mío no era debido al reuma, ni a la asiática, ni al lumbago. Que yo no podía caminar por otra causa.¿ Por cuál? Por causa de haber metido los dos pies por una sola pernera del pantalón. Hágame usted el favor. Bueno, dígame,¿ qué caso tenemos para hoy? Una estafa, señor juez.¿ A quién estafaron? A un reconocido director cinematográfico. Pues llame inmediatamente a los complicados en ese cinematograficitio. Enseguida, señor juez.¡ Luz María Nananina! ¡Aquí, como todos los días! Rubesindo Caldeiro y Escoviña. ¡Bien!

1:37 José Candelario III.¡ A la reja! Bueno, vamos a ver quién es el acusado. Quién va a ser, señor juez, el requete descaradísimo de Tres Patines? Señora, oiga, señora, si va a empezar a ofenderse va a tener que buscar otro acusado porque me voy de aquí. Hasta luego Momento, momento. Usted se queda ahí quietecito. Pero tú no ves que esta señora me ha ofendido, chico. Bueno, la verdad es que yo no lo oí porque estaba echándole un vistazo al acta del juicio.¿ Es cierto que usted ofendió a Tres Patines, Luz María? Ofenderlo yo? Nada de eso, ¿no? Ah,¿ te vas a retratar ahora?¿ Te vas a echar para atrás?

2:17 Por qué no lo dice al señor juez lo que me dijiste a mí? Se lo digo al señor juez y se lo digo al pinto de la paloma. A ver, díselo al juez.¡ Réquete descaradísimo!¿ Te lo dijo tú? Ya lo hice. Secretario, cinco pesos de multa, nana, nina, por decirme requete descaradísimo. Pero, señor, pues yo no se lo dije a usted, no, yo se lo dije a Tres Patines. Es lo mismo, usted no tiene derecho a ofender a nadie. Pero es que decirle requetacaradísimo a Tres Patines no es una ofensa. Ah, no, no es ofensa. No, señor, Tres Patines requetacaradísimo, que son dos palabras que quiere decir lo mismo, para que usted lo sepa. Sí, pero usted la cambia, yo creo que hasta el sentido debe cambiar también, ¿no? No señor, para que lo sepa. Sí.

3:00 Sí, para que lo sepa.¿ Quién es el... para que lo sepa quién? Usted mismo. No, si yo eso lo sabía ya.¿ Qué me cuenta?¿ Usted ya sabía que requete descaradísimo y tres patines era lo mismo? Sí, pero fíjate que tú mismo dice que era, ¿no? Cómo que era? Sí, chico, era. Pretérito, plujón, gualberto del pasado infinito que ya pasó del verbo fue. El verbo fue no existe, tres patines. No me diga, no existe el verbo fue. Se murió? No, señor. Ese verbo no ha existido nunca porque el verbo a que usted se refiere se llama ser. Entonces ese verbo se llama igual que un amigo mío, chico. Cómo que un amigo suyo? Sí, hombre, chico. Ser. Ser qué? Servando. Bueno, Tres Patines, basta ya. Vamos a ver, Rudecindo,¿ qué fue lo que pasó?

3:42 Le voy a decir, su señoría. Resulta ser que yo estoy dirigiendo una película. Usted es director de cine? ¡Hombre, por Dios, señor juez, hombre!¡ Su duda me ofende!¿ Usted sabe cómo me dicen a mí?¿ Cómo le dicen? El Orson Welles gallego.¡ No me diga Como usted lo oye, doctor. Dígame,¿ usted por casualidad ha visto la película esta, Los tres mosqueteros? Sí, cómo no. Usted dirigió el... No, pero, oye,¿ verdad que es bonita? Secretario, póngale arrudeciendo cinco pesos de multa por cada mosquetero. Vale. Vaya hombre, cuánto me alegro.¿ De qué se alegra? De haberle mencionado a los tres mosqueteros, doctor. Si le llego a hablar de Alibaba y los 40 ladrones, me arruino de lo que no hay remedio.

4:28 Bueno, vamos a ver,¿ quién acusa a Tres Patines? Servidor de usted, doctor. Muchas gracias por lo de servidor. De nada, señor juez. No es porque usted esté adelante ni nada de eso, no. Pero yo lo quiero a usted como a una madre. Mire, no me quiera tanto que me perjudica. Y ahora dígame,¿ de qué acusa usted a Tres Patines? De estafa, doctor.¿ Qué dice usted a eso, Tres Patines? Bueno, aquí entre nosotros,¿ qué tú me aconseja que diga? Diga la verdad. La verdad. Vamos, diga la verdad.¿ Otra vez?¿ Cómo que otra vez? Sí, chico,¿ tú no me dijiste que dijera la verdad? Sí. Bueno, yo te lo dije. Pero si tú quieres que yo diga dos o tres veces la verdad, te lo digo. La verdad, la verdad, la verdad.¡ Basta ya! Secretario, cinco pesos de multa a Tres Patines por burlarse de la autoridad judicial competente y actuante.

5:13 Me alegro! Bésale la nariz a tu suegro.¿ Qué es eso? ¡Momento, momento!¿ Al suegro de esta señora lo deja usted en paz o no respondo de mí?¡ Sea por usted que el suegro de Nananina es mi padre! ¿Cómo?¿ Pero usted y Nananina son casados? Sí señor juez. Hacía años que yo le tenía echado el ojo a este gallego y al fin lo enganché. Sí, pero de la manera que lo enganchó no vale. Mira qué cosa. Cuando aquello rulecindo tenía un niágara en cada ojo.¿ Cómo un niágara en cada ojo? Sí, chico, una catarata, ¿no? Échese para allá, atrevido. ¿Verdad, Rudicindito, que tú te casaste muy enamorado de mí? Claro que sí, amor mío. No seas apócrita, chico.

5:54 Hipo, hipo. Tienes hipo, espérate que te voy a buscar un poco de agua en la bodega de la esquina Usted no se mueve de ahí que yo no tengo hipo ninguno. Lo que le digo es que no se dice hipócrita, sino hipócrita. Eso es lo que le digo yo a Rudicindo, chico, hipócrita. Y si no llega a ser por la catarata esa que tenía rodecidas los ojos, esta señora no engancha de ninguna manera, chico.¿ Qué se cree usted eso?¿ Pero qué no es eso? Mira eso, bate. Yo he tenido bastantes pretendientes, pero montones. A mí me va a decir eso. Sí, a usted mismo se lo digo. Yo desprecié muy buenos partidos, para que lo sepa. Sí, muy buenos partidos de dominó en el solar de Yaya. Bueno, basta ya. Basta ya que esto es un juzgado y no una tendedera de trapo sucio. Dígame, Rudecindo, decía usted que estaba dirigiendo una película. Eso mismo dije, doctor Y cuál es el título de esa película?

6:43 Bueno, en vista del éxito alcanzado por el último coplé... yo pensaba poner el último bebé muy original y quienes son los protagonistas de esa película bueno la estrella femenina soy yo usted es la o si yo sí y hay una escena en que yo salgo con un traje de cola pero con una cola muy larga pues si sale con una cola muy larga usted no es estrella señora es un cometa cállese la boca tres patines Y el argumento es bonito, Rudecín, ¿no?¿ Cómo va a ser bonito, chico?¿ Tú sabes de quién es el argumento ese? No,¿ de quién es? Adivina, adivina. No me diga que es de usted. Sí, ya,¿ por qué no te lo voy a decir? No, no, no, por nada, es un decir.

7:24 Venga acá y lo escribió usted mismo, ¿verdad? Yo solo, chico, yo solo. Bueno, escribirlo lo que se llama escribirlo, no. ¿Oíste? Sí. Lo que hice fue dirtárselo a Rurecindo.¿ Y es un argumento original? Muchacho, es originalísimo. Se trata, fíjate tú, de dos familias que se odian a muerte. Ajá. Sí. Dígame, por casualidad una de las familias tiene un hijo que se llama Romeo. Sí, Romeo,¿ cómo tú lo sabes? No, intuición, pura intuición. Y la otra familia tiene una hija que se llama Julieta, ¿verdad Julieta, que es la familia de los corpulentos, chico De los capuletos. De los capuletos sí. Tú me viste a mí cuando yo estaba arrojeciendo la obra, ¿no No, no, y dígame, a pesar del odio de las dos familias, Romeo y Julieta se enamoran,¿ no es cierto? Sí, sí, tú eres adivino. No, señor, no. Es que da la casualidad de que ese argumento lo escribió Shakespeare.

8:13 No me diga eso, chico. Tú ves lo que yo te decía, rulecindo, ¿eh? Que teníamos que registrar el argumento porque, óyeme, nos iban a robar.¿ En dónde vive ese que dices tú de Shakespeare? Ese señor no vive, Tres Patines. Ah,¿ se murió? Me alegro. Se murió, pero hace siglos de eso. Sí. Y esa es una de sus obras más famosas. Secretario, póngale a Tres Patines cinco pesos de multa por plagio y por asalto a mano armada a la propiedad intelectual. Pero, chico, qué culpa tengo yo de que ese señor haya tenido la misma idea que yo? Vamos a ver.¡ Cállese la boca! De manera arrudecindo. que el papel de Tres Patines en la película era el de autor del argumento,¿ no es eso? Sí, señor, pero como él me dijo que sabía de todo en materia de cine, le di el puesto de ayudante mío.

8:58 Tres Patines,¿ usted le dijo a Rudecindo que en materia de cine lo sabía todo? Sí, chico, yo empecé en el cine desde abajo. Ah, ¿sí? Sí yo empecé vendiendo patillas de café con leche, almendras garapiñadas, en el cine Cincinnati, chico. El cine Cincinnati? Sí.¿ Pero qué cine es ese? Vamos, nananina, vamos. Déjate de bobería que tú trabajaste en ese cine de acomodadoras, chico. ¡Yo! Se te ha equivocado. Vamos, a mí mismo me lo vas a decir.¿ Tú no te acuerdas de los episodios de La Moneda Rota? No, señor.¿ Y de los de Sudora? ¿Sudora?¿ Y el misterio de Cuarto Amarillo?¿ Piratas de Ferrocarriles? ¿Ah, no? Cuando aquello, óyeme, yo era muy chiquito, pero todavía me acuerdo, óyete, que uno de los novios que tú tenías se peleó contigo porque cada vez que salía Eddie Polo en la pantalla, tú metías cada suspiro que separaban los ventiladores de cine.

9:49 Eso es una calumnia! Vamos, y cuando salía Tommy con el caballo,¿ no te acuerdas?¿ No te acuerdas que te ponías tú a relinchar? Pero usted está oyendo eso, señor juez? Este sinvergüenza me está calumniando a mí. Mire, señora, deje eso, que yo iba también al cine, Cincinnati. ¿Ah, sí? Y desde entonces ha llovido bastante. Bueno, lo de menos es lo que ha llovido, viejo. Es que yo creo que, óyeme, la lluvia de año no escampa. Bueno, basta ya, Tres Patines. Hágame reverendo favor de callarse. La boca, ¿verdad?¿ Qué otra cosa va a hacer? Si le digo que se calle, tiene que ser que se calle la boca. No, chico, también podría ser que se... Ah, sí, ¿verdad? No me... Óyeme, no me habría dado cuenta yo de eso. No me había. Tú tampoco te habías dado cuenta Le he dicho que se calle. Ah. Dice usted, Rudecindo, que acusa de estafa a Tres Patines.¿ A quién mandó usted a callar? Que sí, señor.¿ Y es cierto lo que dice Rudecindo Tres Patines? Bueno, según cómo se mire.

10:43 Ah, eso es según cómo se mire. Claro, porque depende de si tú lo miras de frente, de perfil, de medio cuerpo o de cuerpo entero. Porque eso de que a Rudecindo le digan el Orson Güell gallego puede ser verdad y puede que no sea verdad. Porque si a él le dicen el Orson Güell gallego a mí, tienen que decirme Juan Orol de Guanabacoa. Momento, Tres Patines. Yo le pregunto que si es verdad lo que dice Rudecindo de la estafa Y qué te estoy diciendo yo, chico? Usted me está contestando que si a Rudecindo le dicen el Orson Welles gallego. Y una cosa no viene bien con la otra. Claro que no. Entonces uno de los dos tiene que estar equivocado. Uno de los dos no. El que está equivocado es usted. Y yo no soy uno de los dos? Sí. Entonces,¿ qué bobera es la que tú te traes? Secretario, 50 pesos de multa tres patines por desacato. Rudecindo, diga qué fue lo que pasó.

11:28 Verá usted, señor juez, resulta ser que estamos filmando la película, ¿no? Y a la semana de filmación tuve que salir urgentemente al campo, por lo cual, haciendo confianza en este sinvergüenza, le dejé un encargo.¿ Y yo no cumplí el encargo, chico? No, señor. Sí, señor, yo, óigame, yo cumplí tu encargo al pie de la letra. Aquí tengo el papelito que tú me dejaste, chico. Me alegro que lo tenga ahí, señor juez. Yo le dejé a este señor 100 pesos para que hiciera lo que dice ese papelito. Y cuando llegué me lo encontré completamente borracho. Porque tú me lo dijiste, chico. Mira, si aquí lo dice. A ver a ver, ese papelito. A ver, léalo usted mismo. Aquí dice, Tres Patines, le dejo esos 100 pesos para que les pague a los artistas las primeras 20 tomas. Las tomas siguientes, fílmelas usted.

12:17 Ángela Pérez, eso mismo hice yo. Me fui para la barra de la esquina con los artistas de la película... Y le pagué la primera 20 tomas de highball y el resto de las tomas las firmé para que Ruedecindo era el que tenía que cargarse de pagarla cuando llegara, ¿no? ¡Idiota! Lo que yo quería decirle es que pagara a los artistas las tomas que habíamos hecho de la película. O sea, las escenas que habíamos filmado. Y no le dije que firmara por mí, sino que filmara. ¡Filmara! Y no es lo mismo, chico. ¡No, señor! Bueno, entonces perdona, chico. Yo no lo vuelvo a hacer más. Entonces me puedo ir, ¿verdad, señor ¡No, señor! Todavía, secretario. Tome nota.

12:57 Venga la sentencia. Juzgando el caso Sinzaña es notorio y evidente que usted es un delincuente de los de peor calaña. En vista de esa razón le impongo de buena gana 30 días de prisión en el Vivá de La Habana. Don Leopoldo Fernández, Aníbal Debar, Mimical, Adolfo Otero y Miguel Ángel Herrera. Escribe Castor Bispo. Producción y dirección, Miguel Yao. Manolo Iglesias que les habla les dice¡ Muy buena suerte, amigos! Audio Centro