Carretillicidio
Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.
0:10 La tremenda corte! Audiencia pública. El tremendo juez de la tremenda corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez.¿ Cómo sigue de salud? Ay, hace dÃas que tengo un poquito de reuma en el dedo gordo del pie derecho. Pero hoy pasé por la consulta de mi médico y el médico dice que me va a pasar.¿ Que le va a pasar el reumo? No, que me va a pasar la cuenta. Es que le debo alrededor de unas setenta y cinco consultas,¿ sabe usted? No me diga,¿ le debe usted setenta y cinco consultas? SÃ, pero no vaya a pensar mal de mÃ, ¿eh?¿ Sabe usted por qué se las debo?¿ Por qué? Porque no se las he pagado.¿ Y por qué no se las ha pagado?¿ A usted qué le importa? Póngase 75 centavos de multa por preguntar lo que no le interesa. Está bien, señor juez, dispense. DÃgame,¿ el médico le vio el dedo gordo ese? SÃ.¿ Y cómo lo encontró? Demasiado gordo. Dice que hay que ponerle un plan para adelgazar.¿ Y qué clase de plan le va a poner a un dedo gordo para que adelgace? Ah, yo no sé. Esos son problemas de dietética moderna que yo no entiendo. Gracias, señor. Vamos a no perder más tiempo.¿ Qué caso tenemos para hoy? Un choque entre un automóvil y una carretilla.¿ Quién salió perdiendo? La carretilla. Llame entonces a los complicados en ese carretillicidio. Enseguida, señor juez.¡ Luz MarÃa Nananina!¡ Aquà como todos los dÃas!¡ Rudecindo Caldeiro y Escoviña! ¡Presente!¡
1:44 Simplicio Bobadilla Comejaivas! ¡Servidor!¡ José Candelario Tres Patines!¡ A la reja! Bueno, vamos a ver qué ha pasado aquÃ. Según me dice el secretario, se trata de un choque entre una máquina y un carrito de mano,¿ no es eso? SÃ, señor. Yo era el que iba manejando la máquina. Pero le doy mi palabra de caballero español que la culpa no fue mÃa.¿ De quién fue entonces? Del carrito de mano que iba con exceso de velocidad. ¿Seguro, Rudecindo? SÃ, señor Nena Nina, que iba de pasajera en mi máquina, le puede decir a usted que yo no tuve la culpa ninguna del choque.¿ Verdad que no, nena Nina No, señor. La culpa la tuvieron esos dos.
2:27 Qué dos? TrespatÃn y Simplicio. Eso no es verdad. Yo era el que iba empujando el carrito y la culpa de todo la tuvo Rudecindo. Por qué la tuve yo, señor? Usted no atravesó la calle como un tiro. SÃ, pero es que la calle hay que atravesarla como un tiro.¿ Por qué? Porque la calle está de bala. Bueno, pero vamos a ver,¿ de quién era ese carrito? El carrito ese es de la propiedad de Simplicio y mÃo, chico. Entonces, lo iban empujando los dos. Bueno, no, el carrito lo iba empujando Simplicio nomás, chico. Yo iba de pasajero.¿ Cómo de pasajeros? SÃ, porque Simplicio y yo tenemos un negocio,¿ tú sabes? Nosotros vendemos frutas en el carrito ese. Ah,¿ tienen ustedes un carrito de frutas? SÃ, por la noche cuando nos vamos ya de retirada, como que ya llevamos el carrito medio vacÃo, pues uno se monta en el carrito mientras que el otro lo va apujando. Un ratico cada uno,¿ no es eso? Eso mismo, sÃ, un ratico cada uno. No, no, no, nada de un rato cada uno. Nosotros quedamos en que serÃa un rato cada uno. Pero tú siempre vas montado y a mà siempre me toca ir empujando. No, chico, nosotros no quedamos en que primero montaba yo y empujaba tú. SÃ, pero luego la cosa tenÃa que ser al revés.¿ Y es al revés, chico?¿ Cómo que es al revés? Claro que sÃ, primero empuja tú y monto yo,¿ no es eso? SÃ. Ah, y luego monto yo y empuja tú, mira, vete.
3:48 Eh al revés. No, no, no, no. Pero oye, viejo, no, no. El caso es que tú siempre vas montado. SÃ, pero al revés chico.¿ Cómo al revés, chico? SÃ, chico. Primero yo monto con los pies hacia la parte de delante,¿ no es eso? Y luego me monto con los pies hacia la parte de detrás. Lo que pasa es que tú no puedes comprender eso, hijo. Porque tú no eres tan inteligente como yo ni tan bruto como fue, chico. ¿Eh? Póngale 100 pesos de multa a Tres Patines.¿ Qué cosa?¿ Qué cosa?¿ Que yo no soy tan inteligente como tú? Claro que no, chico. Por eso te toca siempre ir empujando. Bueno, dejen eso ya. La viveza... Te la llevaste?¿ Te la llevaste? SÃ, sà me la llevé. SÃ, sà me la llevé. DÃgame, Rudecindo,¿ usted no pudo de ninguna manera evitar ese choque?
4:30 No, señor, no. Yo iba manejándome automóvil muy despacito por el parque central en dirección al Capitolio. Pero en eso el carrito que venÃa por San José con exceso de velocidad se precipitó contra mà sin darme tiempo a nada.¿ No fue asÃ, nenenina? Sà señor, asà mismito fue. Mire, para mà lo que pasó es que al carro ese se le desbocó el caballo, ¿sabe? Un momento, un momento. El caballo de qué? Si ese carro lo iba empujando yo. Bueno, no discuta con tu semejante simplicio. Tú ibas cumpliendo honradamente con tu deber de bestia de tiro, ¿verdad? No, no, no, no, no, señor, no. Lo único que iba haciendo yo era empujando un carrito. Pues entonces seguro que estaba usted borracho, porque el carrito iba haciendo mucha cese.
5:14 Vamos,¿ cómo iba a hacer ese carrito ese, señora?¿ Cuándo ha visto usted que un carrito de mano sepa escribirlo? Ay, na, na, na, yo digo que iba haciendo muchas curvas, que no iba derecho Ah, bueno, pero eso lo tengo que hacer yo para evitar los baches. Porque cuando Tres Patines va sentado en el carro, tengo que tener mucho cuidado con los baches.¿ Y eso por qué? Ah, porque Tres Patines se siente encima de los melones de Castilla. Y cada vez que el carrito brinca en un bache, Tres Patines brinca también y revienta un melón. No me diga! SÃ, señor. Cada vez que brinca, revienta un melón. SÃ, señor, güey. Y lo peor no es que perdamos el melón. No. Sino que me salpica de melón a mÃ. Y luego llego a casa todo enmelonado Vaya, por Dios. DÃgame una cosa. El melón no tiene consistencia.
5:59 El melón no tiene consistencia. DÃgame una cosa, Tres Patines.¿ Usted por qué no va también a pie lo mismo que su compañero? No puedo, chico. Eso de ir a pie pudiendo ir sentado en el carrito me da un sentimiento terrible. Qué me cuenta? Le da sentimiento. SÃ, además que yo no puedo empujar el carrito en estos dÃas porque tú sabes que estoy enfermo, ¿no? No.¿ Qué es lo que usted tiene? Chico, me ha caÃdo un zar peludo de eso. Qué cosa Zar peludo, eso que pica. No, no, no. Zarpullido, tres patines. SÃ, eso mismo, su apellido. No, no, no, no, no. RepÃtalo conmigo para que aprenda. FÃjese bien. SÃ. Zar. Zar. ¿Oyó?
6:41 Zar.¿ Qué te pasó? No, ni nada. ¡Ja, ja, ja! No me ha pasado nada Qué le pasa Asà es como hay que decirlo Sà Qué es eso? Vamos, diga Sar Pu Ji Do¿ Ya sabe cómo es? SÃ, no, ahora sà A ver, dÃgalo,¿ qué es lo que tiene usted? Chico una gana de rascarme que yo no sé Eso ya lo sé, Tres Patines¿ Y entonces para qué me lo pregunta, chico? Diez pesos de multa por no atender a lo que se le explica En fin, ustedes insisten en que la culpa de ese choque la tuvo el carrito de frutas, ¿verdad? SÃ, señor, porque tres patines y Simplicio atravesaron la calle a toda velocidad sin tocar el fotuto.
7:28 Eso no es verdad suya, rulecindo. Nosotros siempre tocamos el fotuto antes de atravesar la calle, chico Venga acá, tres patines. ¿Eh?¿ Y el carrito de ustedes tiene fotuto? No, chico, pero igual que si lo tuberÃa, chico. ¿Ah, tiene tuberÃa? No, chico, igual que si tuberÃa y fotuto.¿ Que si lo tuviera? SÃ. ¿Ah, sÃ? Claro Por qué? Porque cuando nosotros vamos a entrebazar una calle, yo agarro una naranja. Le doy un naranjazo por la cabeza a Simplicio. Ajá. Y el grito que da Simplicio se oye a tres cuadras por lo menos, chico. Venga acá, venga acá, y no se le echa a perder la naranja. No, no, que va, es una naranja especial de madera que yo tengo para eso, ¿sabes? Bueno, pues a pesar de todo, ustedes fueron los culpables de ese choque, ¿no? No, señora, perdóneme que le contradiga. Ustedes fueron los que nos entropellaron a nosotros. Y la misma forma en que escurrió el choque lo está diciendo, chico.¿ La misma forma en que escurrió?
8:23 En que escurrió el cheque, sÃ. Ah, un cheque. No, en que se originó el occidente, chico. El orcidente. SÃ. El accidente. Tú lo viste, ¿no No lo vi! Pero se dice asÃ. Bueno, a ver, explÃqueme.¿ Cómo fue que ocurrió el choque? Bueno, atiende, oye esto.¿ Para qué te convence?¿ Para qué qué? Para que te convenzas.¿ Te convenzas? SÃ, tú te vas a convencer, ¿verdad? Bueno, depende de lo que usted me diga. Bueno,¿ y tú no te puedes convencer ya desde ahora? No.¿ Antes que yo diga nada? No, señor. Entonces no hay ética, chico.¿ Cómo ética? Claro tú deberÃas convencerte antes que yo arranque. No, señor. Para yo tener ya el campo propicio, ¿no?
9:04 No, señor. Yo tengo que saber cómo fue el choque primero. Bueno, pues resulta ser que... Si pudiéramos reconstruir el hecho serÃa mejor. SÃ, sÃ. Traer el carrito, traer la máquina rudeciendo. Y que me vuelva a coger la máquina rudeciendo. Hay que reconstruir los hechos para que yo me pueda dar, que el juzgado pueda darse cuenta de cómo sucedió el hecho. Entonces, se trae la máquina de Rudecindo. Yo me monto la máquina de Rudecindo, Rudecindo coge la carretilla. No, usted se monta. No, pero¿ qué tú crees? El primer viaje es de La Habana para Guanajay, el otro tiene que ser de Guanajay para La Habana, no se borra. Bueno, mire, vamos a ver, explÃqueme cómo fue. Pues resulta ser que Rudecindo iba en el entromóvil de él.
9:46 SÃ. Por el Prado hacia el Capitolio Rudecindo iba en el automóvil por el Prado hacia el Capitolio. SÃ, tú lo viste, ¿no? No.¿ Y cómo tú sabes que el hombre iba por ahÃ, chico? Porque usted me lo estaba diciendo. Ah, sÃ, ¿verdad? Bueno, pues como te iba diciendo, Rudecindo iba en el Capitolio por el Prado hacia el automóvil. ¿Cómo, cómo?¿ Quién dice usted que iba en el Capitolio? Rudecindo, chico. Entonces,¿ quién iba en el automóvil? El Capitolio.¿ Pero cómo iba a ir al Capitolio en un automóvil, Tres Patines? El que iba en el automóvil era Rudecindo. Entonces,¿ tú lo viste, chico? ¡No, señor Y entonces,¿ quién iba en el Capitolio, chico? ¡Nadie! Rudecindo iba en el automóvil. La máquina iba vacÃa ahora, mire que... Rudecito iba en el automóvil hacia el Capitolio. Ah, sÃ, ¿verdad? Rudecito iba en el automóvil,¿ me entiende? Por el Prado.
10:30 SÃ. Rumbo al Capitolio. Sà Y nosotros venÃamos por obrapÃa hacia Campanario. No, nosotros venÃamos.¿ Tú venÃas junto con nosotros? ¡No! Se dice asÃ, señor. Ah, sÃ. Por obrapÃa hacia Campanario. SÃ, pero entonces la bicicleta...¿ Dobló por VelascoÃn?¡ Oye esto!¡ Oye esto!¿ Qué bicicleta? La que venÃa por la...¿ Quién metió esa bicicleta ahÃ, chico? Usted mismo, Tres Patines.¿ Y eso cómo fue? Yo qué sé cómo fue. En ese choque intervino alguna bicicleta. Que yo sepa, ¿no?¿ Y entonces qué bicicleta fue la que dobló por VelascoÃn?¡ Qué sé yo, chico! ¡Adiós! Ahora tú vas a querer que yo salga a averiguar quién fue la bicicleta. No, déjela, déjela. Déjela que siga por VelascoÃn y continúe.¿ Que siga por VelascoÃn?¿ La bicicleta? La bicicleta.¿ Entonces tú la viste?
11:16 ¡Déjela! Ustedes iban por ObrapÃa hacia Campanario,¿ no es eso? SÃ, chico, y al salir de ObrapÃa entramos por San José para atravesar Prado. Sà Entonces doblamos para la cual... Mira, ahà pasó la bicicleta otra vez. ¡Déjela! Qué era lo que te estaba explicando yo, chico? Usted me estaba explicando cómo fue el choque. Ah, sÃ, el choque fue... No, si yo no sé cómo fue el choque, chico.¿ Cómo que no lo sabe?¿ Usted no iba montado en el carrito? SÃ, yo iba montado en el carrito, pero yo iba durmiendo, chico. Ah, vamos, chico.¿ Usted iba durmiendo? Durmiendo, me acuerdo de que yo iba comiendo una manzana y en eso me quedé dormido. Cuando me desperté estaba tirado en el suelo con un dolor muy grande en la cabeza. Algún golpe SÃ, parece que me fui de cabeza contra la manzana.¿ Contra la manzana que estaba comiendo? No, chico, contra la manzana de Gómez. Entré por una peleterÃa que da para la parte del parque central y salà por una barberÃa que da a la parte de Monserrate con una tijera en la mano. Yo no sé qué fue. Y no se mató.¿ Quién se mató?¿ La barberÃa? No, usted. No, chico.
12:20 Yo me levanté, volvà para el lugar del choque y óyeme, chico, cómo estaba aquello, chico. el carrito estaba para un lado de la calle... la fruta estaba para el otro lado... y Simplicio fue a caer en el centro... en el centro de la calle... en el centro gallego chico... y el caprichado que lo escribiera... que guÃa de Galicia, mira que eso era... entonces fue un choque terrible terrible chico... algo tremendo doctor... cuando yo enganché el carrito de medio lado... porque yo siempre los engancho de medio lado... se produjo un impacto tan fuerte... Que una guanábana salió disparada y fue a caer en la estación terminal, no le digo más. Y usted tampoco sabe cómo se produjo el choque. Bueno, la verdad es que yo iba mirando para una nube que habÃa en el cielo, ¿no? Pero de repente, doctor, en lugar de una nube lo que vi fue un chorro de estrellitas.¿ Y eso qué era?
13:11 No se habÃa ido la nube, ¿no? No, era un canister que me habÃa dado en un ojo, doctor. Vaya, le dolió mucho. Bastante, sÃ, señor. Oiga, señor juez DÃgame. Y el susto que me llevé yo cuando vi a esa señora con la cara ensangrentada y la sangre rodándole por el vestido. Bueno, creà que se habÃa matado. Pero usted salió herida nananina. No,¿ qué va? A mà no me pasó nada.¿ Pero qué quedamos?¿ No dice usted que nananina tenÃa la cara ensangrentada, Simplicio? Eso creÃa yo, señor juez, pero no era sangre. Qué era entonces? Un mamey colorado que se le habÃa reventado en la cabeza. Ah, vamos.¿ Y el automóvil sufrió averÃa? SÃ, nada, pero poca cosa, no. Lo único, la defensa un poco abollada y el cristal del parabrisas que se dobló.¿ Cómo que se dobló? SÃ, se dobló. Se multiplicó por dos.
13:53 Ahora son dos cristales en lugar de uno. ¿Eh?¿ Y el zapote que se metió dentro del tanque de la gasolina? Bueno, no tiene importancia, ¿no? Porque se puede sacar. Más grave fue lo de la calabaza que se aplastó contra el techo.¿ Usted cree? SÃ, porque ahora voy a tener que pintar todo el techo de color calabaza para que quede parejo, ¿no? Bueno, bueno. Tres patinas y en resumidas cuentas.¿ Qué reclaman ustedes? Porque te voy a decir, por el carrito vamos a poner 25 pesos.¿ Está bien?¿ Está consciente? SÃ, 25 pesos. Por la fruta vamos a ponerle otro 25 pesos. Ajá. Por el cabezazo que me di yo contra la mazana de Gómez vamos a ponerle 15, porque la cabeza es dura, consistente, ¿no? Ajá. Aunque vale más, ¿no? SÃ. Y por el golpe que se dio Simplicio vamos... no le vamos a cobrar nada. ¿Qué?¿ Y eso por qué? Yo quiero cobrar también. Cállate la boca, simplicio.
14:42 Déjame cerrar a mà este negocio que tú no estás práctico en estos asuntos, chico. Entonces lo que le reclaman ustedes arrudeciendo son 65 pesos. Eso mismo, sÃ. Cerrado, 65 pesos. All right Tiene usted ahà el tÃtulo de propiedad del carrito? ¿Cómo?¿ De qué? ¿Qué? De propiedad. Cuando usted compró ese carrito,¿ no le dieron un papel acreditando que era suyo? No, chico.¿ Dónde lo compró usted? Bueno, el carrito... Mira que esto es grande. Yo creà que estaba agarrándome la piedra a la orilla y ahora... Pues, chicos, no, ese carrito estaba en una esquina,¿ tú sabes? Lleno de fruta y completamente solo, que daba gusto verlo, chico. Porque el dueño habÃa ido a tomar un cafecito, ¿no?
15:23 Entonces yo, el... El dueño me tenÃa que dar a mi tÃtulo de propiedad, ¿no Claro que sÃ. Hombre a lo mejor, chico, eso... Para eso era que me corrÃa atrás, chico, tan duro. ¿Cómo?¿ El dueño del carrito corrÃa detrás de usted? SÃ, yo iba adelante empujando el carrito y detrás venÃa él gritando, chico. Entonces yo peleé un plátano sin dejar de correr... que mira que eso es difÃcil, tiré la cáscara para atrás, para el suelo y seguà corriendo.¿ Y para qué hizo eso? Tirar la cáscara para atrás, para que el hombre rebalara, si no, no me la voy a echar. Entonces yo aproveché de... Dile a Arrudecindo que me dé 65 pesos y no te ocupe de... No, Tres Patines, primero tenemos que aclarar una cosa. El carrito estaba solo, ¿verdad? SÃ.¿ Tú lo viste? No, pero me lo imagino. Ah, sÃ, estaba solo. Y lleno, rebosando de fruta sabrosa. SÃ, no me engañes.¿ Tú lo viste? No, Tres Patines, no lo vi.¿ Tú te lo querÃas llevar? No, es un cerebro que estoy haciendo. Ah, sÃ, pues estaba lleno de fruta. Y el dueño lejos de allÃ, tomando café. Figúrate, tomando café en lugar de estar atendiendo a su negocio.
16:18 Yo no me explico cómo no hay más robo en La Habana, chico, porque la gente hoy es de lo más descuidada, chico. DescuidadÃsima. Y aprovechando ese descuido, usted se llevó el carrito para su casa,¿ no es eso? No, para mi casa no. Palabra de honor. Lo guardé en la casa de Simplicio, chico Y eso por qué? Porque asÃ, si el dueño lo encuentra, a quien le entra palo es a Simplicio, chico. Escriba ahÃ, secretario. Venga la sentencia. Al pobrecito Simplicio, que ha perdido su negocio, le está bien por ser novicio y tenerlo usted de socio. Y usted, por haber robado ese carrito a su dueño, va a estar un mes encerrado en una casa de empeño. Con Leopoldo Fernández, AnÃbal Demar, Mimical, Adolfo Otero, Miguel Ãngel Herrera y Erdwin Fernández. Escribe Castor Bispo. Producción y dirección, Miguel Yao. Manolo Iglesias que les habla les dice¡ Muy buena suerte, amigos! Audio Centro
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