Feb. 21, 2026

Bodeguericidio

Bodeguericidio
Bodeguericidio
La Tremenda Corte
Bodeguericidio

Escucha los mejores casos de la serie de comedia radiofónica cubana La
Tremenda Corte, que fue transmitida por décadas en México en las distintas
estaciones de Grupo Radio Centro.

0:04 La tremenda corte. La tremenda corte. Audiencia pública. El tremendo juez de la tremenda corte va a resolver un tremendo caso. Buenas noches, secretario. Buenas noches, señor juez.¿ Cómo sigue de salud? Divinamente bien. Hoy me siento de lo mejor.¿ No le duele nada? Ni pescado frito.¿ Cómo dice? Digo que no me duele ni pescado frito.¿ Y el pescado frito le ha dolido a usted alguna vez? Póngase peso y medio de multa por preguntar boberías. Pero señor juez. No protesto, le pongo peso y medio más.¿ Y vamos a ver qué caso tenemos hoy? Un hurto.¿ En qué consiste ese hurto?

0:54 En un bodeguero que acusa a su dependiente de haberle vaciado la caja de su establecimiento.¿ Entonces el perjudicado es un bodeguero? Sí, señor. Pues llámelo complicado en ese bodeguericidio. Enseguida, señor juez. Luz María Nananina!¡ Aquí como todos los días!¡ Rudecindo Caldeiro y Escoviña! ¡Presente! José Candelario Trespatines!¡ A la reja! Bueno, bueno, vamos a ver,¿ quién es el bodeguero perjudicado? Surtidor de usted, señor juez.¿ Cómo surtidor? Usted querrá decir servidor. También.

1:34 Pero dije surtidor de usted porque yo soy quien lo está surtiendo a usted de arroz, frijoles, manteca y demás comestibles de primera necesidad.¿ A mí? Sí, señor. Yo soy quien le vende los billetes a su señora. Ah, bueno, está bien entonces. Por cierto, doctor, que yo sé que el momento realmente no es el más apropiado para eso, ¿no? Sí. La verdad es que tenemos ahí una cuenticita pendiente que si a usted no le fuera molestia líquida la... No, hombre, no, no, no es molestia ninguna. Le parece bien ahora que estamos ahora empezando el mes? No mejor vamos a dejarlo para cuando acabe.¿ Para cuando acabe el mes? No, para cuando acabe mi mujer con las existencias de su bodega. Ah, bueno, pues no se preocupe por eso, que no hay problema por eso.

2:17 No hay problema, ¿verdad? No hay ¿no? No hay importancia No, señor, no, no hay problema ni hay fiado, porque mañana mismo se los oprimo a comprar víveres a casa yuca. No trate así a los marchantes, Rudecindo, que se le van a ir para otra bodega. Que se vayan, señora, por Dios.¿ Usted se imagina que a mí me regalan la mercancía o qué se crea? No le haga caso, chico, que eso es un arrebato que le dio Rudecindo ahora, señor, pero eso se le pasa. Díganle a su señora, señor juez, que siga yendo a esa bodega que yo le fío a ella. Si usted me vuelve a poner un pie en esa bodega, cojo un cochillo y lo obligo a tomarse dos botellas de cerveza. Y eso es algún castigo?

2:57 Sí, porque yo digo con botella y todo, ¿eh? Bueno, bueno, bueno, Ruedecino, pero entonces yo no voy a seguir colocado en la bodeguita esa. No, señor, está usted despedido.¿ A mí despedido Yo sin formarme impediente ni nada? Maldito sea Dios,¿ pero qué expediente le voy a formar a un empleado que me roba, compadre?¿ Usted cree que yo puedo tener un dependiente así? Bueno, no le signo, no me coloque de dependiente entonces. Ah, vamos. Pero para no dejarme en la calle completamente desamparado por la sociedad y expuesto a caer en los abismos de la delincuencia... A un esfuerzo y colócame de otra cosa, chico. De qué lo voy a colocar? Hombre, colócame de cajero, vaya.¿ De cajero?¿ De cajero, señor juez?¿ Cuánto ponen por apretarle el pescuezo a uno hasta que saque la lengua? Treinta años.

3:45 No me lo puede dejar en menos No, señor, ese es el precio de tarifa. Qué le vamos a hacer? No deje de avisarme cuando hay alguna rebaja. En eso no hay rebaja, Rudecindo.¿ Está usted nervioso?¿ Gana reapretarle el cuello? Déjame un día que lo voy a estrapallar. Estrapallar, estrapallarlo en la calle. Aquí no puede ser en el jugado. Dígame, usted es el acusado,¿ no es eso? Sí, pero el acusado injustamente, porque hoy sí es verdad que yo no hice nada. Es así pobrecito. Usted siempre es inocente, ¿verdad? Bueno, siempre. Yo no sé qué es lo que me pasa a mí, que cada vez que me pongo a trabajar honradamente, vengo a parar a jugar hoy. Pero qué es lo que le va a pasar? Que se robe usted el dinero de los demás y tiene que ser... No hombre, señora, no levante calumnia, que yo soy incapaz de robarme nada de nadie. Si yo tocara un dinero que no fuera mío, ese dinero me quemaría las manos.

4:37 Sí. Óigame,¿ qué tiene ahí en la mano derecha usted? La mano derecha? La manchita esta. Sí,¿ qué cosa es esa manchita? Es una quemadura en la polla Ah, con una quemadura, ¿no? Sí, se me reventó en la polla. Sí. Bueno, Tres Patines, vamos al asunto. El caso es que usted trabajaba como dependiente en la bodega de Rudecindo,¿ no es eso? Sí, porque mamita me llamó y me dijo, Tres Patinitos, tienes que trabajar.¿ Qué me cuenta? Su mamita le dijo que tenía que trabajar. Sí, entonces yo le pregunté,¿ y eso por qué, mima? Ella me contestó, porque ya yo estoy vieja y no lo puedo hacer, de manera que ahora tienes que trabajar tú para que descanse yo. Ajá,¿ y qué? Nada, que yo le dije, no, mima, no te hagas esa idea que tú todavía estás fuerte... Y puedes seguir trabajando. Mejor descanso yo y sigue trabajando tú Hágame el favor. Usted le dijo eso a su mamita.

5:25 Sí la pobre. Yo se lo dije para darle ánimo,¿ tú sabes? Y lo que son las cosas, caballero. Tú puedes creer que mamita no tragó. No me diga, de verdad que no tragó. No, chico. Se me quedó mirando así, con los ojos abiertos, con mucho cariño ¿Oíste? Con el labrio de abajo mordido. Y me dijo... Pero soltó el labio para decirlo, ¿oíste? Me dijo, tres patinitos... No seas carretudo. Vete a buscar trabajo ahora mismo o te rompo un hueso. Vaya, hombre. Y eso lo dijo con mucho cariño, ¿verdad? Sí, con mucho cariño y con una estaca en la mano. Óyeme. De manera que no tuve más remedio que acolocarme de peluquero. Qué es eso de acolocarse, Tres Patines? Acolocarme, chico. Conjugación del verbo buscar trabajo y conseguirlo.

6:07 Colocarse, Tres Patines. Le sobra una A. Sobra una A. Seguro que sobra. Sí, señor. Bueno, no la bote. Guárdala por si acaso All right. Pero dice usted que se colocó de peluquero. Sí, no, primero me coloqué de peluquero y barbero en un establecimiento que era mitad barbería para caballero y otra mitad peluquería para señora. Ajá. Y tú puedes creer, oye esto, que el dueño me votó, chico. Por qué lo votó? Nada, chico, por una bobería, chico, una equivocación sin importancia que la tiene cualquiera. Qué equivocación fue esa? Nada, que al segundo día de estar trabajando llegó un matrimonio de una mujer y un hombre que eran casados. Sí. Y me tocó atenderlo a mí, chico. Entonces yo senté a cada uno en un sillón, cogí la navaja de afeitar. ¿Eh?¿ La navaja de qué? De afeitar, chico, de afeitar la barba.

6:56 Afeitar, tres patines. Le falta una A Y yo no te dije que guardara la que sobraba ahorita? Sí. Bueno, ponla ahí, chico, y asunto concluido. All right.¿ Pero qué pasó con ese matrimonio?¿ Ya la pusiste? Sí, ya la puse. All right. Pues yo cogí la navaja de afeitar al marido. Ajá. Oíste, pero me equivoqué y en lugar de afeitar al marido, afeité a la mujer. No me diga.¿ Y entonces qué le hizo al marido? Le teñí el pelo de rubio. ¡No! Cuando le estaba haciendo un peinado con cola de caballo,¿ sabes cola de caballo? Sí, sí Que va amarrado, ¿eh? Así. Oye, el tipo se vio en el espejo y no quiera saber tú las cosas que me dijo. Le dijo muchas cosas. Bueno, no, muchas no, tú sabes. Poquita, pero seleccionada.

7:39 Cosas escogidas. Y en tono brillante. Sí, tono brillante. Sí, sí. Escogidas, ¿verdad Sí, escogidas. De cada grupo, lo más selecto. Y ahí, traqueado. Yo le aguanté que me dijera lo que le diera la gana, porque el hombre tenía razón. Pero cuando me sonó la primera galleta ahí fue cuando me tiré en el suelo. Y se fajó usted con él? No, no, no me convenía. Por eso, era más grande que yo, chico.¿ En qué quedamos?¿ No dice usted que se tiró en el suelo? Sí, para que no me siguiera dando, chico. Ajá, bueno, pero en fin, Rudecindo,¿ qué fue lo que le pasó a usted con Tres Patines? Pues nada, ilustre y violetero, señor juez. Póngale diez pesos por la violetera esa. Continúe. Muchas gracias, doctor. Que yo tengo ahora, doctor, una bodeguita ahí en la avenida novena del reparto Almendares,¿ sabe usted?

8:24 Cómo se llama esa bodega? El Pelotero. El Pelotero,¿ y por qué le puso ese nombre? Porque ya le he dicho que está en la novena del Almendares Y qué más No, no, nada más. Con ser pelotero basta. No, yo le pregunto que qué más pasó. Ah, pues que a la cuestión de cuatro días y una semana, centímetros más o menos, tres patines se presentó en mi bodega diciéndome que se iba a portar bien, que quería trabajar y, en fin, que lo colocara de dependiente. Y como eso de que se iba a portar bien me lo juró por los tres angelitos de la azotea del centro gallego, y yo no podía poner en duda esos juramentos y perjudicar a la buena fama de que siempre ha gozado el techo de nuestro edificio social...¿ Qué dice, qué dice? No tuve más remedio que colocarlo en mi bodega otra vez.

9:07 Usted estaba delante cuando él me juró eso, ¿verdad, Nananina? Sí, señor. Por cierto, que yo estaba comprando unos garbanzos que usted me dijo que eran muy buenos y me salieron durísimos ¿Durísimos? Hombre, caramba, me extraña eso. Usted los ablandó con bicarbonato, como yo le recomendé. Sí, señor, los puse en remojo desde el día anterior con un puñado de bicarbonato en el agua. En el agua? Ya me parecía a mí, hombre. El bicarbonato no se echa en el agua, nananina.¿ Cómo que no? No, señora. Para ablandar esos garbanzos hay que abrirles un agujerito en el centro a cada garbanzo y echarle el bicarbonato dentro. Ahí está, sí. Es como si fuera relleno. Y si en vez de bicarbonato le mete potasa, óigame, mejor todavía.

9:50 Bueno, ya lo sepa otra vez. Pues sí, señor juez. Tres patines le dijo a Rudecido delante de mí que si le daba trabajo él se portaría bien. Porque era verdad. Es que yo quiero ser bueno, pero óigame, lo que me pasa a mí es que yo no sé, chico. No tengo suerte, chico. ¿Cómo...¿ Qué es lo que no tiene usted? Suerte, señora. ¿Suerte?¿ Y eso?¿ Le cambiaron el nombre a la vergüenza ahora? No, señora. No, la vergüenza usted sabe bien que es otra cosa. Aparte que no tiene nada que ver con eso Pero usted no la tiene tampoco, ¿verdad? Bueno, chicos, te voy a decir que tenga mucha... All right all right. Con eso me va. Pero es buena la poca que... All right, all right.¿ Qué más? Sí, ya.¿ Qué más rudecindo? Bueno, pues que cuando tres patines me dijo eso, doctor...

10:31 yo me conmoví... porque aquí donde usted me ve, doctor... yo tengo el corazón muy blandito... se lo habrá sacochado, ¿no?... si es verdad que lo tiene blandito, sí... ojalá que los garbanzos que me vende usted... fueran tan blanditos como su corazón... pero los garbanzos son piedras... deje los garbanzos tranquilos... ya eso pasó... en fin, el corazón sí lo tiene blandito, ¿verdad?... sí, sí parece que te lo va hablando... con bicarbonato también, ¿no?... no señor... No lo hablando con nada. Lo tengo así de nacimiento. Bueno, rudeciendo y qué pasó? Bueno, pues que yo coloqué a tres patines. No, en los primeros días, como yo estaba allí vigilándolo, no pasó nada. Pero ayer no me quedó más remedio que dejarlo solo en la bodega.

11:13 Y eso tuvo usted que salir? Sí, señor. Tuve que ir a la quinta a que me dieran radioterapia profunda en el dedo gordo del pie derecho, que lo tengo muy... Qué le pasó en el dedo gordo? Bueno, hijo, que el otro día bajé de golpe el cierre metálico de la bodega, ¿no?, sin darme cuenta de que tenía el pie debajo. Y óigame, doctor, cuando ese cierre me cayó encima del dedo gordo, creí que me lo había matado.¡ Tan duro fue el golpe! ¡Ay, terrible, doctor! Gracias a que en la casa de socorros le hicieron la respiración artificial, que si no, no se salva. Y tú estás seguro de que lo que te cayó en el pie fue cierre metálico?¿ Y qué otra cosa iba a ser, hombre?¿ No sería un garbanzo tuyo? ¡No, hombre, no!

11:56 No, hombre, no.¿ Qué va? Si llega a ser un garbanzo hay que cortarle el dedo. Mira cómo le ha cortado. No, no, no. Si le cae de mucha altura, sí, pero a lo mejor le cayó de 5 o 6 pulgadas nada más. Bueno, ya, ya, ya. Ya estoy ilustrando. Pues no ilustre nada Déjate estar, déjate estar Póngale 10 pesos a ese señor. Y siga usted mismo. El caso fue que tuvo usted que salir,¿ no es eso? Pues sí, señor. Y cuando regresé, Tres Patines había desfalcado la caja. Cuánto se llevó de ella? Todo lo que había, doctor. 24.75 que yo lo había contado antes de irme por si acaso.¿ Y eso, Tres Patines? Bueno nada, señor. Yo no hice más que lo que me mandó Rublesito. ¿Seguro? Sí, chico, seguro. Porque lo que pasó fue que Rudecindo tuvo que ir a la quinta, ¿no?

12:39 Eso ya me lo dijo. ¿Quién? Rudecindo. ¿Cuándo? Hace un momento cuando habló conmigo.¿ Cuándo habló contigo quién, chico? Rudecindo. Bueno, pero es que yo te estoy hablando de Rudecindo. Y Rudecindo también hablaba de él. De quién? De Rudecindo, compadre. Entonces cuando tú hablaste con Rudecindo y Rudecindo te dijo que Rudecindo tuvo que ir a la quinta, Rudecindo estaba hablando de Rudecindo Diez pesos de multa por llenarme el jugado de Rudecindo! Ave María, chico! Y acá déjeme decir qué pasó en la bodega. Bueno, lo que pasó fue que Rudecindo... Me dijo antes de irse, mucho cuidado con lo que haces. Trata a todo el mundo bien, no le fíes a nadie. Y a todo el que te pida algo, dale el peso completo que no quiero problemas.¿ Usted no me dijo eso?

13:19 Bueno, eso sí, porque últimamente he tenido algunos problemas.¿ Qué problemas tuvo usted, Rudecindo? Nada, que si en esta libra de papas faltaban dos onzas... que si en este litro de aceite faltaban tres dedos... que si en esta libra de bacalao faltaban catorce espinas... Bueno, majadería de la gente, que siempre está reclamando, doctor. Hacen bien. No tienen derecho a que se les dé el peso exacto. Sí, y por eso le hice esta recomendación a Tres Patines. Pero eso no tiene nada que ver con que se robase el dinero de la caja, doctor. Pero lo que me dijiste fue... Ay, chicos, ahora es que yo me vengo a dar cuenta... Todo ha sido una mala interpretación, señor.¿ Cómo una mala interpretación?

14:01 Sí, oye, oye esto.¿ A quién le está hablando? No, yo con usted. Ah,¿ y qué es eso de oye esto? Se me fue, ¿no? Se le fue, sí. Retráctese, no, retráctese.¿ Pero de carne o para cartera de atilado? No no, que, que, que.¿ Que me retrate, dice? No, que se retracte. Ah, sí, bueno, no, yo estoy retratado. A todo es que, oye, tu vecino me dijo... A todo el que te pida algo, dale el peso completo. Y eso fue lo que pasó. Qué fue lo que pasó? Nada, que primero que vino fue un cieguecito. Me pidió un centavito de favor. Yo entonces abrí la caja y le di un peso completo. Qué cosa, hombre?¿ Le dio usted un peso en efectivo?

14:42 Hombre claro que sí. Luego vino una viejita, me pidió un níquel, la pobrecita, y yo le di otro peso completo. Bendito Dios, pero eso no fue lo que yo le dije, compadre. Sí, rulecindo, tú me dijiste que a todo el que me pidiera algo le diera el peso completo. Yo seguí dando peso completo hasta que dejé la caja vacía. Mentira, señor juez. Tres Patines le dio este guano a su mamita que yo lo vi. Ah, usted vio a la mamita de Tres Patines. Sí, que yo la amo bien, la conozco. Sí, sí, sí.¿ Y eso, Tres Patines? Bueno, eso fue que yo vi que todo el mundo... Claro, claro, quiero las cosas claras. Primero llegó un individuo que pidió un bacalao entero y me busqué loco. No, no, siga, siga, siga.

15:23 Pero no encontré la cabeza del bacalao. Siga, continúe. Bueno entonces, oíste, yo vi que todo el mundo se estaba llevando un coco de la bodega. Sí. Entonces llamé por teléfono a mamita para que cogiera su chance también. No me diga, y la cosa empezó por un cieguito ¿verdad? Sí, primero que llegó fue un cieguito, yo le di un peso. Y luego una viejita,¿ no es así? Sí, una viejita, le di otro peso. Y esa viejita era su mamita. No, mamita llegó después vestida de corto y con el capín y pidiendo para un asilo infantil. Y le dio usted otro peso? No, para qué? Ya una vez le di todo lo que quedaba en la caja para no andar... ¡Ah sí! Escriba ahí, secretario.¡ Venga la sentencia! Ese dinero que ayer a su mamita le dio lo tiene que devolver porque se lo mando yo. Y no vuelva a cometer otra fechoría igual o lo tendré que poner 10 años en un penal.

16:13 Con Leopoldo Fernández, Aníbal Demar, Mimical, Adolfo Otero y Julito Díaz. Escribe Castor Bispo. Producción y dirección de Paco Lara. Manolo Iglesias que les habla les dice¡ Muy buena suerte, amigos! Audio Centro