Satanismo y Cementerios Historias Aterradoras de Sepultureros
0:00 Las cosas que salen de entre las tumbas. Experiencia de un sepulturero. La siguiente experiencia, criptomaniacos, me la envÃa una persona que solamente quiere que le llamemos Tito. Ãl dice que no vale la pena estar diciendo nombres verdaderos o estar mencionando los apellidos. Que mantengamos todo en el tono más simple que se pueda. debido a que lleva muchos años consumiendo la cripta embrujada, y aparte ya se siente como parte de una buena comunidad. Asà que por esto mismo tomó la decisión de compartir por primera vez esta experiencia que le sucedió. Tito dice que cuando él tenÃa 20 años, que era el año aproximadamente 2015, era un chico muy diferente al de ahora. En aquel tiempo Tito era un joven inexperto, un joven el cual tomaba la vida muy a la ligera, no le importaba, creo que como todos a esa edad, ¿no?
1:07 El caso es que su madre querÃa que tuviera algo más de responsabilidad. Tito no estudiaba, ni siquiera trabajaba, solamente estaba en la casa y de vez en cuando salÃa con amigos. Entonces su madre al tener contactos en el ayuntamiento, Contactos por medio de un tÃo y un padrino le consiguieron a Tito un trabajo muy singular. Un trabajo que cuando se lo dieron, a Tito le brillaron los ojos ya que le encanta el contenido paranormal. Y cuando le mencionaron que iba a trabajar en un cementerio, pues se alegró todavÃa aún más. Tito llegó muy pero muy feliz a su primer dÃa de trabajo. Obviamente el primer dÃa no se quedó. pero le dijeron lo que tenÃa que hacer.
1:56 Según él tenÃa entendido, tenÃa otros dos compañeros, un vigilante en el dÃa y uno en la noche. Técnicamente a Tito era el colado, no necesitaban más, pero le dieron la chance de trabajar ahÃ. Tito durante el dÃa tenÃa tareas muy, pero muy precisas, que era hacer jardinerÃa, limpiar tumbas y como tenÃa algunos conocimientos de albañilerÃa, pues también podÃa renovar algunas cosas, pegar algunas cosas en las lápidas, algún arreglo que querÃa hacer la familia, Tito lo hacÃa, pero estos turnos se rolaban, y en algún punto a Tito le tuvo que tocar el turno de noche, y Tito como a él ya le encantaban estas experiencias paranormales, estaba más que gustoso que ir en la noche al cementerio, Fue, se presentó y le dijeron lo que tenÃa que hacer.
2:56 Solamente tenÃa que hacer una tarea en el cementerio. Nada de mantenimiento, nada de limpieza, nada de eso. Solamente cuidar muy bien que nadie se metiera durante la noche. Ya que algunos graciositos, como vivÃan en una zona donde habÃa algunas escuelas, algunos niños tomaban como reto los fines de semana meterse a los cementerios, saltar la barda. asà como también algunas otras cosas extrañas. Lo que más le llamó la atención a Tito es que le dijeron que tenÃa que cuidarse de algunas mujeres locas que querÃan entrar al cementerio. Mujeres que practicaban la brujerÃa o mujeres que aventaban trabajos de brujerÃa por encima de la barda del cementerio. A Tito esto le sorprendió. SabÃa muy bien que la tierra de Panteón, los huesos, son muy apreciados por... Por las brujas, por las personas que hacen este tipo de brujerÃa, santerÃa, etc.
3:57 Pero no pensó que en la primera noche le tocarÃa vivir algo asÃ. Entonces se le dio la orden. Y fue asà como quedaron. Tito, tú das un rondÃn a tal hora, después yo, después tú, después yo. Cada hora se tenÃa que hacer un rondÃn. Y checar muy bien esto. Obviamente el primer rondÃn, dice Tito, que lo dio en compañÃa de su compañero. Para más que nada decirle todo lo que iba a recorrer. Era un largo camino de pavimento y que en cierta parte del cementerio se convertÃa en un camino de terracerÃa. Ahà caminando entre lápidas y cruces, solamente con la luz de su lámpara, ya que la luz, por asà decirlo, solamente iluminaba el camino central y ésta solamente llegaba hasta la mitad del cementerio. No abarcaba todo Tito comenzó su trabajo Y en el primer rondÃn Vio algo extraño Ãl dice que iba caminando Cuando en eso vio una sombra extraña En la barda del cementerio Ahà a lo lejos Donde la oscuridad no le permitÃa ver muy bien Se fue acercando y se fue acercando Y reconoció la silueta Ãl vio que era su compañero TraÃa el uniforme de seguridad y le preguntó, oye,¿ qué haces aquÃ?¿ No que te ibas a quedar en la caseta?¿ Me vienes siguiendo? Obviamente Tito no se acercó. Ãl se mantuvo
5:28 en el pasillo central del cementerio, mientras que su compañero, o más bien, lo que creÃa era su compañero, se encontraba entre las tumbas, entre las cruces y las lápidas, ahà parado a la lejanÃa, solamente observándolo. A Tito esto le pareció algo extraño, pero rápidamente su mente de chico empezó a pensar en ciertas posibilidades, como por ejemplo, como en algunos trabajos tienen la costumbre de hacer novatadas a las personas que llevan poco trabajando ahÃ, pensó Tito que tal vez le querÃan hacer una novatada, como una pequeña broma de terror. Entonces simplemente para no caer en ella, se dio la media vuelta y siguió con su recorrido.
6:13 vio toda la vuelta al cementerio y llegó finalmente hasta la caseta con su compañero, el cual se encontraba ahÃ, sentado e incluso dormitando, con la cabeza recostada, el libro que estaba leyendo ya se le habÃa caÃdo, y con los ojos casi cayéndole por completo, casi a punto de entrar en sueño, Tito va con él y le pregunta, oye, no me andes espantando, es la primera noche, Luego ya no voy a querer venir. Ya estuvo bueno. Su compañero se despertó y le preguntó.¿ Cómo que te quiero espantar? Yo me quedé aquÃ. Yo no me movÃ.¿ Por qué?¿ Qué viste? Y Tito en ese momento le empieza a decir.
7:00 No te hagas. Te vi ahà entre las lápidas, ahà entre las cruces. Me querÃas espantar, ¿verdad? Pero su compañero simplemente le dice que no. Y él en ningún momento se movió en todo el transcurso de la noche de la caseta. Mientras que Tito salÃa, él se habÃa quedado ahÃ. Pasan las horas. Tito sigue con su camino. Hasta que de nuevo ve aquella extraña silueta en otro de sus rondines. Tito empieza a ver que la silueta se ve ahà a lo lejos y la reconoce. Ãl me dice, Alex...
7:41 era la silueta de mi compañero, lo veÃa, el uniforme, el pelo, la cara, al menos en lo que podÃa ver en la oscuridad, era él, era él. Asà que, una vez decidido, a terminar con esa broma de mal gusto, Tito se detuvo enfrente y se salió del camino y se empezó a meter entre las lápidas y entre las cruces del cementerio para dar de frente con su compañero. Una vez que estaba llegando ya con su compañero, ya cuando solamente le faltaban dos o tres metros para llegar con él, se da cuenta que ese no es su compañero.
8:24 O más bien, era algo extraño que estaba simulando ser su compañero. Tito me explica lo siguiente, Alex. Cuando me encontraba lo suficientemente cerca, empecé a ver cosas que no cuadraban. Por ejemplo, la piel no estaba arrugada, estaba como que estirada hacia atrás, como si fuera algún tipo de máscara de látex. Sus rasgos eran inexpresivos, como si fuera una máscara, vuelvo y repito. Sus ojos eran diferentes, tenÃan las pupilas muy grandes, casi casi abarcando todo por completo su ojo.
9:11 Las cejas parecÃan dibujadas, al igual que su boca. Era como una especie de rostro dibujado de mi compañero. Estaba más que seguro que no era él. Era como una imitación de él. Una imitación muy rara. En ese momento me di cuenta. Tito se dio la media vuelta según me platica y empezó a caminar. simplemente para salir de nuevo al pasillo central del cementerio, cuando en eso, él empieza a escuchar, que de atrás de él, empiezan a sonar pasos, aquella cosa, empezó a perseguirlo, empezó a caminar atrás de él, y para que recuerden, no estaban a una distancia, podrÃamos decirlo segura, estaban a dos o tres metros, hagan la escala, Dos o tres metros no son nada.
10:11 Y si aquella persona empezaba a correr, alcanzarÃa a Tito más que nada porque habÃa obstáculos, habÃa lápidas, habÃa cruces. Uno no se podÃa retirar con total libertad por ahÃ. En ese momento Tito agarra su lámpara y como es una lámpara muy potente, empieza a alusar hacia la caseta, alusa y alusa una y otra y otra vez para llamar la atención de su compañero. Su compañero sale y obviamente esto le desborda más miedo, ya que él piensa que tal vez en su cabeza guardaba alguna posibilidad de que tal vez su compañero le estaba haciendo una broma y traÃa puesta una máscara o algo. Pero no, su compañero se encontraba en la caseta y ahora venÃa corriendo hacia donde estaba él. Porque Tito comenzó a gritar, Tito comenzó a pedir ayuda. Tan pronto salió de las cruces, corrió por todo el camino del cementerio hasta encontrarse con su compañero más adelante. El cual le preguntó que qué traÃa, que qué habÃa pasado. Tito titubeando, no pudiendo organizar sus palabras, simplemente le dice que lo venÃan correteando. Y él al voltear hacia atrás, no ve absolutamente a nadie. Tito se pasó en vela toda aquella noche. Toda aquella noche que estaba ansioso de vivir algo paranormal, pero aquello habÃa sido
11:44 demasiado para él. Me platica según esto, porque al dÃa siguiente por la mañana, presentó su renuncia al cementerio. Ya no querÃa volver a aquel lugar, ni volver a encontrarse con sea lo que sea aquella entidad. que salÃa entre la madrugada, desde lo profundo del cementerio. Esta siguiente experiencia pertenece a VÃctor Hugo Sánchez. Vector nos platica una historia que viene de generaciones pasadas. Esta es una historia que le sucedió a su abuelo en el año de 2002. Su abuelo tristemente ya no se encuentra con nosotros, pero le dejó esta experiencia que a Vector Hugo cada cuanto siempre lo hace pensar en las cosas mórbidas que a veces se hacen en este planeta. Los rituales satánicos Y también los cementerios... Son cosas que se llevan muy de la mano...
13:08 Para hacer rituales satánicos... A veces estas personas necesitan... Huesos... Necesitan cuerpos... O necesitan otras cosas... Que precisamente van y toman de los cementerios... Su abuelo siempre le habÃa dicho esto... La brujerÃa... La brujerÃa negra... La brujerÃa... Más podrida... La que siempre busca perjudicar a una persona... no solamente a nivel económico o emocional, sino llevársela al cementerio, acabar con su vida. Siempre, en cada trabajo, tienen que tomar algo de un cementerio. Esto es para pensarse. Ãl recuerda que una noche cuando se encontraba con su abuelo, ellos dos solamente, en esa casa de adobe y paja, tomándose un café, empezaron a hablar de diferentes situaciones que habÃan tenido en su vida. y de repente una cosa llevó a la otra, y fue asà como su abuelo, entre toda la conversación le dijo, mijo, yo tengo una historia que me he guardado mucho, es una historia que me ha perturbado bastante, y que no quiero perturbar a tu abuela, ni a tu madre, que era su hija, contándoselas, pero a ti te la voy a contar, para que tengas mucho cuidado con quien te metes, ya sea amistad o familia. Su abuelo siempre habÃa sido alguien que habÃa trabajado en cementerios, sepultureros, cuidadores, etc.
14:40 Entonces al tener un currÃculum bueno, por asà decirlo, desempeñándose en cementerios, el ayuntamiento le ofreció una muy buena paga por ser el sepulturero y el cuidador del lugar. VÃctor Hugo en ese momento ya se estaba preparando para la historia macabra que su abuelo le iba a contar. pero lo que le contó sobrepasó todo lo que se imaginaba, su abuelo le dice que en una ocasión llegó un hombre con una extraña imagen, este hombre si bien se presentó solo, no venÃa del todo solo, habÃa otras dos camionetas afuera del cementerio, todas esperándolo, aquel hombre tenÃa una facha digamos que aparentaba no ser una persona buena, Está mal juzgar a las personas por su apariencia, pero aquella persona llevaba tatuada cosas que a algunos les llamaba la atención.
15:42 TenÃa la mano hecha una calavera, tenÃa tatuajes con señas diabólicas. Entonces al abuelo del VÃctor Hugo, esto le llamó la atención, pero claro, manteniendo distancia, lo atendió. El hombre en cuestión solamente venÃa a pedir informes. Ãl ya estaba al tanto de todo lo que hacÃan y también estaba al tanto como que habÃa un crematorio ahà adentro del cementerio. El abuelo del VÃctor Hugo era quien atendÃa el crematorio. Era el que sabÃa moverle y cremar los cuerpos. Era algo muy bueno ya que algunas personas no son muy adeptas a sepultar a sus seres queridos. Algunos simplemente quieren cremarlos y tener las cenizas de su ser querido ahà en la casa o de perdido como recuerdo. A algunas les gusta, a otros no. Pero en aquella ocasión aquel hombre querÃa cremar un cuerpo que según él era de un muy buen amigo. Aquellos hombres tenÃan mucho dinero. Le ofrecieron al abuelo de VÃctor Hugo una suma considerable por hacerles el favor a plenas 3 de la mañana. El abuelo obviamente esto...
16:59 Pues lo sorprendió... En primera instancia le dijo que no podÃa hacerlo... Ya que eso... No iba contra las reglas... Que le habÃan puesto al cementerio... Al dejarlo trabajar ahÃ... No se podÃan cremar personas a las 3 de la mañana... HabÃa un horario fijo para eso... Pero... El dinero lo puede todo... Y asà como... Pudieron convencer al abuelo de VÃctor Hugo... También convencieron a algunas personas... Que estaban al mando del cementerio... Entonces fue asÃ... Como aquellas camionetas se fueron... Y volvieron en punto de las 3 de la mañana... Ni un minuto más... Ni un minuto menos... A aquel cementerio...
17:43 El abuelo ya los estaba esperando... Estaba algo consternado... Pero... Ãl estaba pensando que tal vez... Era algún tipo de sociedad... Algún tipo de pandilla... Que tenÃa sus tradiciones... Obviamente no muy buenas. Pero él iba a catar simplemente a lo que le iban a pedir. Al cabo. Estaban pagando muy bien. Por hacerles aquel favor. Llevaron al cuerpo. Y como era costumbre. Primero lo tenÃan que preparar. El abuelo empezó a desvestir todo. A ver al cuerpo por completo. Antes de llevarlo al horno. Y en eso. Ãl ve cosas. Que hasta hoy. No puede olvidar. el abuelo cuenta lo siguiente, y me cuenta VÃctor Hugo que en esta parte el abuelo comienza a temblar, quiero que se hagan una idea de que este hombre, tenÃa muchos años trabajando en el rubro de los cementerios, los crematorios, habÃa visto muchos cuerpos de diferentes edades, de diferentes tipos de cuerpo, en diferentes situaciones, porque en algunas ocasiones, tenÃa que atender cuerpos accidentados, entonces ya imagÃnense, la tolerancia que tenÃa su cerebro, al tener que lidiar con todo eso, bueno, pues al momento de ver aquel cuerpo, toda aquella tolerancia, toda aquella fuerza mental, se fue, porque lo que vio,
19:16 lo dejó pasmado, aquel cuerpo estaba repleto, de sÃmbolos, repleto de escrituras en un idioma extraño un idioma que él no entendÃa y hasta la fecha no sabe qué idioma era pero tenÃa sÃmbolos que simplemente no podÃan pasar desapercibidos y todos los habÃan hecho tal vez con una navaja o con un cuchillo asà es lo que están pensando todas estas marcas todos estos sÃmbolos no estaban tatuados No estaban dibujados con alguna tinta especial ni nada, no. Eran heridas, heridas que se habÃan hecho dibujos. Aquella persona, o tal vez habÃa recibido ayuda para hacerlos, eran dibujos satánicos, escrituras en un lenguaje antiguo. Vuelvo y repito, todo el cuerpo, brazos, torso, espalda, piernas.
20:17 Casi no habÃa ningún lugar el cual no tuviera estos sÃmbolos estos dibujos que simplemente uno los veÃa y empezaba a temblar. Algunos parecÃan tener ya bastante tiempo, debido a las costras de la piel, y otros parecÃan ser más recientes. Lo que el abuelo dice es que de seguro esto no fue trabajo de una sola noche. Conforme iba pasando la vida de esta persona, a lo mejor se iba dibujando estos sÃmbolos, porque ojo, Eran sÃmbolos muy bien dibujados. Los sÃmbolos eran limpios y con una circunferencia perfecta. Los triángulos, las cabezas de Chibu, tenÃan una precisión y un dibujo tan exacto como si un dibujante experto hubiera tallado, pero en esa ocasión usar una navaja en lugar de un lápiz y haber usado el cuerpo de aquel hombre. Para dibujar todas aquellas cosas Todo esto era impactante El abuelo no podÃa creerlo Pero tuvo que continuar con su trabajo Temblando metió este cuerpo al horno Y empezó a cremarlo Empezó a poner música Obviamente las otras personas estaban esperando en otro lugar Completamente diferente Estaban aislados Y empezó a
21:50 no pensar en cosas malas A pesar de que aquella imagen del cuerpo estaba dándole vueltas en la cabeza. Finalmente, después de algunos minutos, de acá el cuerpo solamente quedan cenizas. Agarro un recipiente. Obviamente, el recipiente se los habÃa pedido. Y ellos se habÃan llevado un recipiente muy, pero muy común. PodrÃamos decir incluso, ni tampoco un recipiente común. Era un traste, un traste de esos que usan para tapar comida, se lo habÃan dado. No les importaba al parecer en dónde iban a poner las cenizas de aquel dichoso amigo, que según habÃan querido mucho durante la vida. El caso es que el abuelo, al poner todas las cenizas ahÃ, y al entregárselas a aquellos extraños hombres, con aquella finta de hombres mal encarados, hombres peligrosos, ellos le dijeron, ya hablamos con tu jefe, con el que estaba a cargo del cementerio, vamos a hacer algo más, te pedimos tu ayuda, porque tú eres el sepulturero, no te preocupes, te vamos a pagar por esto, pero es un último favor, tienes que ir a esta tumba, la cual te vamos a decir dónde es, queremos que saques el cuerpo, queremos que lo
23:26 desentierres y que lo abras solamente, vamos a echar las cenizas adentro de aquel cuerpo, si necesitas hacer una llamada hazla, pero te advierto, estamos con tiempo limitado, tenemos que hacer esto rápido, Obviamente el abuelo no se puede quedar asÃ, hace su llamada, le pregunta a su superior y éste le dice que sÃ, que haga lo que aquellos hombres le dicen. Y le dice algo al abuelo, algo que lo hace tener todavÃa más nervioso. Su jefe le dice, mire don, haga lo que le dicen, no se ponga al brinco, esas personas son pesadas, por favor hagan lo que dicen. No le van a hacer nada. Al contrario, le van a pagar muy bien. Pero no rezongue. No lleve la contraria. Vuelvo y repito. Esas personas son peligrosas y son muy pesadas. Creo que muchos ya me están entendiendo.
24:30 El abuelo acata. Va con aquella tumba, la cual no tiene lápida. Es solamente un montón de tierra con piedras. Entonces será más fácil. El abuelo empieza a exhumar. Aquella tumba empieza a levantar toda la tierra, empieza a escarbar con pico y con pala. Sorprendentemente él dice que el ataúd no se encontraba profundo. El ataúd se encontraba enrollado en bolsas de plástico. Era un ataúd también bastante simple. Y adentro de él habÃa un cuerpo que una vez quitando las bolsas empezó a oler. El cuerpo tenÃa poco de haber sido sepultado, eso se podÃa apreciar incluso con el olfato. Un cuerpo en descomposición huele muy feo, muy penetrante.
25:21 Pero el abuelo, como ya tenÃa tiempo de experiencia en eso, se aguantó con relativa facilidad. Abrió el ataúd y miró a los otros cuatro hombres que lo estaban esperando. Allà se encontraban rodeándolo. Al parecer a aquellos hombres tampoco les afectaba el olor. no se inmutaban, no hacÃan caras, parecÃan que ese olor a descomposición, a putrefacción, ellos también lo tenÃan muy bien tolerado, el caso es que le dijeron, a ver don, hágase un lado, agarraron las cenizas, y se las rociaron al cuerpo, después de esto, empezaron a rezar, con unas extrañas cruces, que más bien no eran cruces, Eran como una cruz, sÃ, pero con una X también.
26:13 Unas cruces tal vez de alguna religión que el abuelo no conocÃa. Simplemente no puede ubicar. Ahora las trae en su mente, pero él jamás ha dado con qué creencias son esas cruces.¿ Qué tipo de religión es?¿ Posiblemente satanista? Posiblemente. La respuesta está en la demonologÃa. El caso es que después de rezar, y de rociar todas las cenizas los hombres le dicen al abuelo otra vez ciérrele y entiérrelo échale arena arriba eso es todo el abuelo hizo lo propio lo hizo más rápido esta vez para terminar con las justas ya iban a ser las 4 de la mañana y precisamente cuando ya se estaban yendo el hombre mete la mano en su gabardina y saca un buen tajo de billetes y se los da al abuelo el abuelo lo recibe obviamente acaba de vivir una de las peores experiencias de su vida por lo menos que consiga algo cambio el abuelo cuenta que llegó a su casa y no pudo dormir aquella noche que de hecho tuvo pesadillas con demonios con siluetas que lo perseguÃan y hasta la noche siguiente se presentó a cuidar el cementerio durante la noche Y aquà ocurre una cosa horrible, y es que
27:44 el abuelo empieza a contar, que empieza a escuchar gritos que provienen de lo profundo del cementerio. Pero gritos que no es como los de un fantasma, algún lamento, algo que nosotros escuchamos tal vez esporádicamente muy lejos. No, el abuelo escuchaba gritos, como si alguien estuviera pidiendo ayuda, como si alguien estuviera siendo atacado. Obviamente fue de inmediato, pensó tal vez que alguna persona se habÃa metido al cementerio, se habÃa caÃdo a una tumba, ya que tenÃa algunas tumbas abiertas. Pero no. El abuelo cuenta que llegó a donde se escuchaban aquellos gritos, y aquellos gritos se escuchaban por debajo de la tierra. Se escuchaban gritos de aquella tumba, la cual habÃa exhumado, la habÃa aventado las cenizas, Y lo habÃan tapado de nuevo. Alguien estaba gritando desde lo profundo de aquel ataúd. Gritando desesperadamente. Como si estuviera sufriendo.
28:56 El abuelo sabe muy bien. Que lo que sea que hubiera estado ahÃ. No era un humano. No era una persona. Tal vez era la misma alma que estaba haciendo... En ese momento El abuelo trató de Seguir con su camino Lo ignoró A pesar de lo difÃcil que fue Ignoró los gritos Y en tal punto Aquellos gritos Empezaron a cesar Tal vez como en una semana Aquellos hombres volvieron Pero Esta vez por suerte no volvieron cuando el abuelo se encontraba ahà durante el dÃa. Aquellos hombres volvieron para poner una lápida de cemento. Y el abuelo se los encontró ya al final cuando se estaban retirando. El abuelo estaba llegando para su turno de noche y esas cuatro personas estaban saliendo con los albañiles los cuales le habÃan ayudado.
30:00 Y el abuelo dice que le dijeron algo que hasta hoy recuerda muy bien. Uno de esos hombres se le acercó y lo saludó, y le dijo primero,¿ qué onda, don?¿ Cómo anda?¿ Ha andado bien? Y después de una breve plática, hablando de cosas mezquinas, aquel extraño hombre le dice, tomándolo del hombro y dándole palmaditas, ya no se preocupe, don, no se preocupe, seguramente usted lo ha estado escuchando, ¿verdad? A aquel Ha estado grite y grite seguramente. Pero ya con la lápida que le pusimos ya no lo va a poder escuchar. De hecho se lo tiene bien merecido.
30:47 Por todo lo que hizo en vida. Ahorita se la estamos cobrando. Pero se la estamos cobrando en el más allá. Le enviamos precisamente a este amigo nuestro que le decimos. Se lo enviamos. Para que lo agarrara. el abuelo simplemente quedó con los ojos abiertos como platos, ya que el hombre solamente echó la risa de su vida, una risa grande y profunda, como si hubiera acabado de contar un chiste, el hombre se retiró, y el abuelo tuvo que estar en cama algunos dÃas, no porque se sintiera mal, eso fue solamente una mentira que echó el ayuntamiento para que le dieran algunos dÃas, pero se la pasaba en la cama, Solamente viendo al vacÃo. VÃctor Hugo recuerda muy bien esto.
31:41 Recuerda aquella etapa del abuelo donde solamente estaba en cama. No le dolÃa nada. Repito, no estaba enfermo. Simplemente como que estaba tratando de asimilar lo que habÃa vivido. Ahora sabÃa que habÃa algo después de esta vida. Y sabÃa, aún peor, que se pueden hacer procedimientos, que se pueden hacer rituales. para vengarse en la otra vida. GENERO BUSTAMANTE Gennaro Bustamante es el que nos manda esta historia. Genaro nos platica que anteriormente cuando tenÃa por eso de 26 o 27 años tenÃa una idea muy clavada en la cabeza esta idea era la de ser sacerdote la idea le apabulló tanto dio tantas vueltas en su cabeza que efectivamente fue a seminarios fue a ponerse al corriente en lo que tenÃa que hacer para ser sacerdote y si bien no comenzó como tal el camino para hacerlo, sà se pegó muy de cerca con alguien que ya lo era, un sacerdote de años, años de experiencia, con el cual hablaba
33:15 constantemente de las cosas que tenÃa que afrontar, de todos los estudios que tenÃa que llevar y de los años que le tendrÃa que costar. El caso es que Genaro tenÃa mucha ilusión de serlo, TenÃa mucha ilusión de servir a Dios, de dar misa, de hacer las confirmaciones, los bautizos, las celebraciones, etc. Pero el sacerdote, quien era su amigo, le fue muy sincero y muy claro. Ãl le dijo, sÃ, hacer comuniones, bautizos, es muy bonito, pero hay otro tipo de celebraciones que tal vez no te gusten del todo, pero tienes que hacer de igual manera. Este tipo de celebraciones son los funerales. Y si tú quieres saber si tienes madera para esto, tendrás que ir porque, asà como tienes que celebrar la vida, también tienes que dar ese último adiós en compañÃa de varios familiares a cada persona que parte de este mundo. Y no solamente eso, aliviar el dolor en lo que se pueda de aquellas personas que están pasando por uno de los peores momentos de su vida. como lo es perder un ser querido. El caso es que Genaro estaba muy puesto a esto, y fue asà como viajó a su pueblo natal, un pueblo alejado,
34:45 un pueblo al cual estaban sus abuelos, y que por coincidencias del destino, no habÃa ninguna capilla cerca, no habÃa sacerdote cerca, su iglesia no tenÃa iglesia. HabÃa un señor al cual daba las misas, habÃa un señor al cual daba las lecturas, me explica según Genaro, pero no era sacerdote. Tristemente en aquel tiempo no abundaban, y no es como que ahora haya muchos. El caso es que Genaro al llegar y tener tanta información sobre cómo dar las misas, sobre cómo hacer todo eso, empezó a hacerlas en su iglesia local. el cual era una capillita de madera, con asientos de madera, e incluso el techo ya se estaba cayendo.
35:30 Es una de esas iglesias rurales en las cuales los habitantes, pues se esfuerzan por mantenerlas en pie, pero pues el tiempo, las tormentas, etc. No es una capilla en las mejores condiciones. Pero a Genaro esto le hace ilusión, entonces él empieza a celebrar las misas, y como si fuera acto del destino, tiene que desarrollar un funeral. Esto se lo piden los familiares, obviamente. Ãl, vuelvo y repito, no es sacerdote. Ãl podrÃa negarse plenamente diciendo que simplemente no es sacerdote y por lo mismo no puede desempeñar una misa para darle la despedida. Pero como estos familiares, vecinos, se lo piden y se lo piden, él al final accede. En fin, serÃa una buena prueba para ver si tiene madera para ser sacerdote. Y es asà como van al cementerio Y él empieza a escuchar los llantos, él empieza a escuchar los gritos de desesperación de los familiares al ver el ataúd descendiendo a lo profundo de un hoyo, del cual nunca va a salir aquel cuerpo. Y si bien la imagen es dolorosa, Genaro nos platica que él pudo ver algo, algo que le llamó mucho la atención, pero de mala manera. Y es que entre todos aquellos habitantes que él reconocÃa por la vista, Empezó a ver una mujer que no pertenecÃa al pueblo.
36:59 Una mujer que jamás habÃa visto en toda su vida. Una mujer que llevaba un vestido negro de unas caracterÃsticas muy singulares. Ãl jamás en toda su vida habÃa visto un vestido igual. Pero estaba seguro que era un vestido. Aquella mujer tenÃa una extraña apariencia. Su piel era muy pálida, blanca, blanca. TenÃa un pelo café. un café castaño, tenÃa unos ojos muy grandes y el rasgo que más destacaba de ella era su piel, su piel que se encontraba pegada a los huesos, como si estuviera excesivamente delgada, parecÃa enferma incluso, las cuencas del cráneo se le podÃan ver, como se sumÃan y como se veÃa el ojo también, Era una mujer que tenÃa una extraña y atemorizante apariencia y que jamás la habÃa visto. Genaro desarrolla su misa, da el pésame, abraza a las personas y termina aquel dÃa. Curiosamente, cuando todos están saliendo del cementerio, ya no vuelve a ver a aquella persona, a aquella mujer. E incluso investiga con sus abuelos sobre aquella mujer. Les quiere sacar información sobre quién es, jamás la habÃa visto, y más que nada por su semblante, le causa curiosidad. Pero sus abuelos no
38:31 le pueden dar una respuesta. Ellos no saben qué mujer es, pues, con las caracterÃsticas que les da Genaro, no la logran ubicar. Y para sorpresa y mala suerte de Genaro, este no iba a ser su último funeral. Pasaron solamente dos semanas, según me explica él, Y otra persona del pueblo, en esta ocasión un niño de apenas 12 años, habÃa tenido un accidente en el puente de piedra. Se habÃa caÃdo y pues tristemente no se pudo hacer mucho. Su vida se habÃa ido tan pronto habÃa impactado en el suelo. Se hizo su funeral. La familia le pidió a Genaro, nuevamente, que desarrollara la misa y también que los acompañara hasta el cementerio. Ãl dice que en la misa, en aquella capilla de madera, no hubo nada extraño. Bueno, aparte de ese dolor inmenso por estar despidiendo a un niño tan joven, tan pequeño. Pero al llegar al cementerio, nuevamente ve a aquella mujer. Aquella mujer que parece que se está paseando entre los invitados, entre todos los asistentes a aquel funeral.
39:48 Aquella mujer está caminando de un lado hacia el otro... Mirando a Genaro a la distancia, dice Genaro que en ese momento sintió un escalofrÃo que le recorrió por todo el cuerpo. Un escalofrÃo que le caló hasta los huesos, como si la mirada de aquella mujer le dijera algo. Como que algo malo iba a pasar. Después de esto, le hizo una llamada al sacerdote. Le contó lo que estaba haciendo y el sacerdote le dijo, mira... Si las personas te lo piden y no hay un sacerdote por ahà cerca, hazlo. Está bien. El caso es tratar de minimizar el dolor, darles unas palabras reconfortantes y sobre todo, poner todo en manos de Dios. El caso es que Genaro también le dice que ha habido una extraña mujer paseándose entre las personas que asisten al funeral. Y es ahà donde el sacerdote se queda callado por un largo tiempo, y le dice Genaro, aquella mujer, más vale que te acostumbres a verla, no la vas a ver siempre, pero por lo regular, se acostumbra a aparecer, cuando la persona que estamos sepultando, la conocemos, o tenemos un vÃnculo con ella, o a lo mejor cuando estamos, en nuestra tierra, en
41:18 nuestra ciudad que nos vio crecer, O simplemente te la topas por mala suerte. Genaro en ese momento estaba en el celular y estaba extrañado. Y le pregunta, a ver padre,¿ usted se la ha encontrado también?¿ Es un fantasma?¿ Es algo que está rondando o cómo? Y Genaro se lo pregunta, sÃ, es un fantasma, algún espectro. Pero el sacerdote le dice que no. No es ningún fantasma. El sacerdote le explica que es simplemente la materialización de algo que nos va a suceder a todos. Es aquella guÃa que nos lleva a nuestro siguiente destino una vez que nos vamos de esta tierra. El sacerdote le dice que aquella que ha estado viendo es a la misma muerte la cual ronda el funeral guiando a la reciente alma que acaba de perecer, obviamente con esto Genaro, se la piensa dos veces, él me platica Alex, jamás habÃa tenido tantas dudas hasta ese momento, y es que recordar el aspecto de aquella mujer, me revolvÃa el estómago, me provocaba temblores, aquella mujer era la muerte y yo la estaba viendo, y ella me estaba viendo a mÃ, y no es fácil sostener la mirada, El caso es que antes de irse, cuando finalmente se
42:53 despidió de sus abuelos, sintió un frÃo que le caló hasta los huesos, justamente cuando estaba abordando el autobús. Sintió como si alguien pasara a un lado de él y le dejara una ventisca helada. Ãl trató de voltear, pero ya no vio nada, pero sà vio algo por el rabillo del ojo, como dije, algo que pasaba. A los tres dÃas, su abuela falleció. Una noticia muy triste para él. Regresó al pueblo, pero regresó en compañÃa del otro sacerdote. Ella no quiso llevar a cabo ningún funeral en el cementerio.
43:34 Y me cuenta que desde aquella experiencia, se replanteó. Y es mejor dicho, ya no quiso optar por ser sacerdote. Hasta ese momento, él se dio cuenta... que no tenÃa madera para eso. Todos tenemos nuestra manera de pedir protecciones en esta vida. Algunos de nosotros nos encomendamos a diferentes santos tal vez a los diferentes dioses que tenemos en la religión, ¿verdad? Más popularmente aquÃ, pues, la religión católica.
44:26 Pero está de más decir que hay ciertas personas que no se dedican, per se, a actividades muy bien vistas. Estoy hablando de hombres malos, de bandas criminales, de cédulas criminales, quienes se esperanzan Quienes dedican sus rezos a este tipo de entidades, a lo mejor no santas como nosotros conocemos, como sean Judas Tadeo, la Virgen de Guadalupe, sino que le rezan a otro tipo de entidades. Por ejemplo, Jesús Malverde es uno de ellos. La Santa Muerte es otro.
45:07 Y no necesariamente se tiene que decir que la Santa Muerte es patrona, por asà decirlo, de este tipo de personas que se dedican a las cédulas criminales. Hay muchas otras personas que no se dedican a, digamos, actividades ilÃcitas que también son devotas de ella. Pero el caso es que hay muchas de estas personas que se dedican a hacer crÃmenes, extorsiones, etc. Todo ese tipo de cosas. Y que muchos de ellos se albergan en la protección de algo muchas veces siniestro. Muchas veces inútil. van más allá de rezar a la santa muerte, sino también de rezarle al mismo diablo, y también de hacer pactos con este, pactos con demonios, con sucubos, con incubos, y para esto obviamente no se lo puede hacer cualquier persona, se las tiene que hacer una persona con mucho conocimiento en todos esos temas oscurantistas. El caso es que este tipo de personas que se dedican a estas cédulas criminales siempre van de la mano con brujos o brujas para de esta manera pedirles protección. Creo que lo que más se les piden según algunos testimonios de estas personas que hacen brujerÃa, brujerÃa negra, brujerÃa con demonios, es la protección de que las balas no sean recibidas, de que sus enemigos sean destruidos.
46:40 O de que ellos tengan una mejor punterÃa. Sé que suena algo... Drástico. Pero recordemos que estas personas se dedican a... La delincuencia. En su rango más alto. Entonces muchos de ellos tienen estas creencias.¿ Y por qué les platico todo esto? Porque viene muy relacionado del siguiente relato. Jesús Ochoa. Quien es el que me manda este relato. Dice que esto le sucedió a su padre. Su padre... Era una persona tranquila, una persona que no se metÃa con nadie. Ãl era sepulturero, pero simplemente tuvo mala suerte. Mala suerte de estar a la hora y en el momento equivocado para vivir una experiencia de absoluto terror. Ãl dice que era sepulturero y en una cierta ocasión llegó a sus oÃdos que habÃa fallecido el brujo de la zona rural. HabÃa varios ejidos y solamente habÃa un cementerio. Debido a que no necesitaban un cementerio muy grande porque las personas que vivÃan por ahà no eran muchas. Pero eso sÃ, conocÃan muy bien al brujo. Y conocÃan muy bien que ese brujo hacÃa varios trabajos para personas que estaban, como popularmente se les dice, con la maña. Entonces, esta cédula criminal iba con este brujo y le pedÃa varios trabajos. protecciones, rezos, etc. Pero
48:11 al brujo le pasó factura esto. Muchos dicen que trabajaba con la maña más allá de solamente hacer embrujos, pero estos eran solamente puros rumores, jamás se concretó nada. El caso es que el bando contrario llegó a la casa del brujo y justo ahà con la guardia baja lo retiraron de esta vida. Por suerte su aprendiz, que se encontraba ahà en la casa, salió con vida de esto, y fue el que organizó todo el entierro de su maestro, podrÃamos decirlo. El cuerpo del brujo llegó al cementerio. No se sabe muy bien si fueron también sus familiares, el padre de Jesús no lo deja muy en claro, pero él dice que eran puros hombres y que van muy bien vestidos. Por lo que él dice o se aventura a decir que no eran sus familiares sino sus clientes más adeptos. Los clientes más devotos que tenÃa. El caso es que hacen su entierro. Lo entierran. Todos se retiran.
49:16 Excepto su aprendiz. Su aprendiz se queda ahà en el cementerio. Ãl no se va a ningún lado. Obviamente el padre de Jesús piensa que es tal vez porque le tenÃa mucho aprecio a la persona. A pesar de que todos en el pueblo pues... mantenÃan distancia con aquel brujo, a algunos claramente les caÃa mal, pero como no conocemos a las personas, tal vez el brujo se habÃa portado bien con su aprendiz, tal vez de alguna manera, habÃa desarrollado un cariño, que ahora el aprendiz se iba a quedar ahÃ, tal vez por unas horas, no era la primera vez que veÃa esto, el caso es que pasan dos horas, tres horas, cuatro horas, y aquel aprendiz se que tendrÃa como unos 21 años, no mayor a 23 años, estaba ahà sentado, a un lado de la tumba de su maestro, no se le habÃa puesto lápida, no se le habÃa puesto nada, era solamente una montaña de tierra, lo que lo cubrÃa, pero ahà estaba también el aprendiz, sentado, no estaba llorando, no estaba pensativo, él solamente estaba sentado, como que esperando algo, finalmente cayó la noche, y el cementerio durante la noche, algunos dÃas tenÃa vigilancia y algunos dÃas no, según me cuenta Jesús, su padre en algunas ocasiones se quedaba, y en otras pues simplemente se iba, asà que su padre se acercó a este aprendiz, a este joven y le dijo,
50:48 disculpa muchacho, este ya vamos a cerrar, por favor, puedes pasar a retirarte, es que voy a cerrar con candado el portón, Y pues la llave me la tengo que llevar... Pero el aprendiz le pide que por favor no lo haga... Le pide que por favor no lo saque... Que si él quiere poner la cadena... Y quiere poner el candado... Adelante... A final de cuentas es su trabajo... Pero que él no se quiere ir... Que él se va a quedar ahÃ... Que no va a ocasionar ningún problema... Ãl no va a robar... Ãl no va a hacer nada... Ãl va a estar ahÃ... Es más... A la mañana siguiente... Cuando él llegue, ahà por la mañana, por eso de las 8, ahà lo va a encontrar. Sentado ya sea en esa misma posición o tal vez parado estirando las piernas. Pero que no se va a ir en toda la madrugada.
51:40 Que por favor lo deje estar ahÃ. Que si nota algo extraño o que han robado algo, que no se preocupe. Que ahà va a estar él. Cualquier cosa se la puede re-incriminar. Este joven le habló de tal manera y con tanta seguridad que el padre de Jesús... Opta por creerle y decirle Está bien, quédate No hay problema conmigo Pero le voy a poner candado El joven asintió El padre de Jesús Salió del cementerio Puso la cadena, el candado Y se fue a su casa Ahà pasó toda la noche A la mañana siguiente Como era su rutina Llegó al cementerio Abrió la puerta Quitó la cadena, el candado Abrió Se metió y vio a aquel joven sentado reclinándose sutilmente en la cruz de madera que habÃan dejado en la tumba de aquel brujo sorprendido simplemente lo dejó ahà tal vez su dolor era bastante a pesar de que no lo demostraba con los ojos o con la cara ya que no estaba llorando no estaba afligido solamente estaba ahà vuelven a pasar las horas Las ocho de la mañana, nueve, diez, doce, una. Y el chico le pide un favor al padre de Jesús. Que si por favor le pudiera comprar algo de comida. Al momento de que el padre de Jesús ve al muchacho, se sorprende inmediatamente.
53:11 La fisionomÃa del muchacho ha cambiado. Se encuentra mucho más delgado. Como que chupado. Sus ojos se encuentran un poco blancos, blanquecinos. como si tuviera algún tipo de enfermedad en la vista, también su piel se encuentra con un tono pálido, como si estuviera enfermo, el chico se veÃa muy mal, tanto asà que el padre de Jesús le dice, oye,¿ qué te pasó?, apenas ayer estabas bien, y hoy mira cómo estás,¿ qué te sucede?,¿ tienes alergia a algo?, dime, pero el chico le dice que no es nada, que por favor lo único que necesita es comida, que tiene hambre, que no ha comido desde el dÃa pasado asà que por favor si va a salir a comprar algo le ayudarÃa bastante que le trajera algo de comer el chico le da dinero y el padre de Jesús va por algo de comer algo sencillo se lo trae y el chico ahà sigue cae la noche el padre de Jesús vuelve a ir para invitarlo a que por favor se vaya a que descanse ya que su semblante no es muy bueno el chico está empeorando bastante de salud Y eso se le nota a leguas Pero el chico le dice que no Que él no se va a ir Y se vuelve a quedar Toda la noche En el cementerio El padre de Jesús aquella noche No puede dormir bien Como que algo no le deja dormir Su conciencia Ãl
54:44 sabe que el chico le está pasando mal Ãl sabe que algo malo le está pasando Pero no sabe qué Y se propone al dÃa siguiente a por fin hacerlo retirar del cementerio o que mÃnimamente le cuente por qué no se iba si querÃa tanto a su brujo a su maestro creo que le honrarÃa más que continuara con su legado trabajando no solamente estando en el cementerio fue asà como el padre de Jesús llega de nuevo al cementerio abre vuelve a ver al muchacho deja que pase un par de horas le lleva unos dos tres taquitos comida un poco de café Y aprovechando de que están hablando de la vida, le empieza a preguntar. Oye muchacho,¿ por qué estás aquÃ?¿ Por qué no te vas? Veo tu aspecto. La verdad es que tu aspecto no es muy bueno. Se nota que estás enfermo.¿ Por qué estás aquÃ?¿ Qué estás esperando? Ãl ya no va a volver a la vida. Si quieres honrarlo, continúa con sus trabajos. Pero el joven le dice que no. que él tiene que esperar al maestro, que su maestro va a volver, que él va a resucitar, pero al quinto dÃa, obviamente el papá de Jesús se queda pensando, a ver, pero este muchacho de qué me está hablando, y es asà como el aprendiz le empieza a decir, que su maestro tenÃa pactos,
56:18 pactos que van más allá de cualquier comprensión que nosotros podrÃamos tener, pactos con el mismo maligno, pactos que habÃa firmado con sangre y fuego del infierno. Toda esa plática se empieza a tornar un poco tenebrosa. El caso es que el padre de Jesús dice que aquel joven le dijo que su maestro en este momento estaba en el infierno, pero que iba a volver, que le habÃa dicho a su aprendiz que protegiera muy bien su cuerpo si en algún momento éste llegara a fallecer. y que estuviera ahà cuidándolo en el cementerio en todo momento, ya que sus enemigos iban a querer exhumarlo antes de que pasaran estos dÃas, esos cinco dÃas que él tiene como para volver. El papá de Jesús honestamente dice que él creyó que el muchacho estaba loco, asà que simplemente lo dejó ahÃ. Pensó que si hablaba con algún médico para convencerlo de llevárselo, o tal vez a la policÃa, serÃa mucho mejor. Pero no pudo concretar esto. Pasó ese tercer dÃa y al cuarto dÃa, obviamente dejó al muchacho otra vez toda la noche, pero al cuarto dÃa cuando llegó, el muchacho ya no tenÃa vida. El muchacho se encontraba recostado arriba de la tumba de su maestro. Arriba de toda aquella arena. Recargado
57:53 en la cruz de madera. Sin vida simplemente. Su aspecto habÃa cambiado todavÃa más. Ahora la piel la tenÃa pegada a los huesos. En una delgadez extrema. Ãl no sabe qué sucedió. Simplemente da la alarma, la policÃa viene, los forenses, etc. Y esa misma tarde traen al cuerpo del chico. pero no lo trae su familia, lo trae gente que podrÃamos decir, ya saben de dónde viene, gente de cédulas criminales, los que eran los clientes del brujo, traen el cuerpo del muchacho, pero lo traen envuelto en bolsas, bolsas negras, ni siquiera en un ataúd. Obviamente, el padre de Jesús no puede hacer nada cuando esas personas le dan un par de órdenes, Y es que cómo se puede oponer. Aquellas personas vienen armadas.
58:55 Aquellas personas se nota que no tienen paciencia para nada. Y esto se desarrolla en un pueblito.¿ A quién va a recurrir?¿ A quién le va a pedir ayuda? La policÃa tarda bastante en llegar. Eso sin mencionar de que básicamente en aquellos años que eran los 90, principio de los 90, aquella cédula criminal gobernaba a su gusto. Todo aquel sector y aquellos ejidos Entonces él piensa Que lo más competente En ese momento Lo más racional es hacerles caso Y rogarle a Dios Rezarle a Dios que no suceda nada malo Pero aquellos hombres No le piden cosas del otro mundo Ellos solamente le piden Que vaya a la tumba de aquel brujo Y que desentierre FÃjense que curioso Al igual que la otra La otra historia que les acabo de contar le piden que exhume el cuerpo. Pero a diferencia de la otra historia, esta tiene un giro todavÃa más perturbador. El padre de Jesús, obviamente no se puede negar, quita toda la tierra ya que no tiene la lápida todavÃa de concreto, escarba con suma facilidad y ya se está preparando para que ese olor le pegue de lleno, ese olor a putrefacción, descomposición, pero lo curioso es que no, Ãl no nota ningún olor extraño. De hecho, llega hasta el ataúd y le piden, ábrelo por favor. El Padre
1:00:29 de Jesús abre el ataúd como puede, incluso con ayuda de otro. Y adentro del ataúd no hay nada. Adentro del ataúd no hay nada. Es un ataúd vacÃo. Algo que sorprende. Porque Ãl recuerda muy bien que estuvo en ese entierro, él recuerda muy bien, que adentro de aquel ataúd, venÃa el brujo, el cuerpo del brujo, el ataúd no se encontraba roto, el ataúd no se encontraba abierto, y no tenÃa señales de que hubiera sido abierto antes, como si hubieran escarbado antes, no habÃa señales de eso, simplemente el cuerpo habÃa desaparecido, le dieron la orden de que el cuerpo del aprendiz lo metiera en aquel ataúd, después que lo cerrara y que le echara de nuevo la tierra.
1:01:30 El Padre de Jesús obedece esto, avienta el cuerpo del joven, del chico, y después avienta tierra encima, para después solamente recibir un gracias, y aquellos hombres se fueron. Una vez que ya pasó el susto, porque tener a hombres armados enfrente de ti, yo creo que a cualquiera lo pondrÃa nervioso, como estaba en aquel momento este señor, empieza a caer en cuenta de todo lo que acababa de observar, aquel brujo como habÃa salido, y por qué le habÃan dicho que aventara el cuerpo del aprendiz ahÃ. Ãl dice que pasaron dos dÃas, cuando entre los pueblos, ahà entre los ejidos cercanos, Empezó a correr la noticia... De que habÃan visto al brujo en la plaza... De que lo habÃan visto...
1:02:24 En el local, en los comercios, comprando... Personas esporádicas lo habÃan visto... E incluso lo habÃan saludado... Personas que ni siquiera se habÃan enterado de que habÃa fallecido... Obviamente tenemos que recordar que son... Principios de los 90... Ahà casi no hay celulares en ese tipo de zonas rurales... Asà que las noticias... Tardan en esparcirse. El caso es que habÃa personas que habÃan visto al brujo. Técnicamente cuando ya habÃa fallecido. Y es ahà donde el padre de Jesús empieza a pensar que. Aquel brujo. Actuó mal. Tal vez de alguna manera si habÃa hecho un pacto. Pero era una alma por otra alma. El padre de Jesús está convencido de esto.
1:03:17 la brujerÃa de ese tipo, brujerÃa oscura, que involucra demonios, sacrificios, todo eso, siempre tiene esas palabras chiquitas, y él sigue diciendo que ofreció el alma de aquel joven, para poder él volver a la tierra, el poder seguir vivo, curiosamente, la casa del brujo se quedó deshabitada, Algunas personas entraron a ella ya que no habÃa heredero... SÃ, el brujo no tuvo hijos... No se le conocÃa familia... Pero cuando las personas curiosas entraron a la casa del brujo... Se dieron cuenta que todas sus pertenencias se habÃan ido... Pero ojo...
1:04:02 No es como si hubieran entrado a robar... Los barrotes estaban intactos... Las ventanas intactas... Los cajones que habÃan dejado también intactos... De hecho los ladrones del pueblo... no se atrevÃa ni siquiera a entrar a la casa del brujo por miedo, no, toda, toda aquella casa, habÃa sido vaciada, de forma ordenada, como si simplemente se hubieran mudado, es aún hasta fecha de hoy que el padre de Jesús, sigue diciendo, que aquel brujo sigue con vida, y que de seguro, logra esa vida eterna, ofreciendo almas jóvenes, a las que engaña, como aquel discÃpulo que tuvo. Dime tú que escuchaste de estas historias, crees en este tipo de rituales, crees que los cementerios son tan mÃsticos y a la vez algo peligrosos, por ser siempre los lugares predilectos de los que sacan artefactos, de los que sacan utensilios podrÃamos decirlo, como huesos, tierra de panteón, etc. para hacer brujerÃa muy pero muy peligrosa. No olvides que espero tu opinión ahà abajo en la caja de comentarios. Sin más por decir, yo me despido. Que tengan buenas noches y unas aterradoras pesadillas.
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