El Burro del Diablo / Relatos Aterradores de Animales Actuando Terrorificamente
0:12 Buenas noches a todos, mi nombre es Javier Morales, quisiera compartir una experiencia que me sucedió cuando tenÃa apenas entre 15 y 14 años, desde muy pequeño he tenido un fuerte vÃnculo con con mis abuelos ellos han sido como mis segundos padres prácticamente me criaron durante buen trayecto de mi vida y a pesar de que quiero mucho a mis padres la verdad es que me siento más una alma de rancho mis padres al vivir en la ciudad obviamente me tenÃan acostumbrado a ciertas cosas pero a mà siempre me ha gustado el campo asà que cada vez que podÃa en vacaciones y tiempo libre también, buscaba que me llevaran a la casa de mis abuelos, mis abuelos vivÃan en un rancho muy grande, tenÃan una casa considerablemente enorme, ya que habÃan tenido cerca de 12 hijos, asà que tenÃan ahora habitaciones de sobra, tenÃan muchos animales y también ganado y hectáreas de tierra, como quien dice eran de dinero, me gustaba ir, porque me dejaban subirme a los caballos, desde muy pequeño empecé a montar, y al atravesar la adolescencia, sufrà de eso que sufrimos todos, esas ansias de adrenalina, esas ansias de conocer más allá, de lo que comúnmente
1:47 te permiten, mis abuelos me tienen acostumbrado a ir a ciertos trayectos, a montar en ciertos lugares, y siempre me advertÃan, de no ir al parque antiguo era un parque que se habÃa edificado entre los primeros años cuando el pueblo se estaba habitando habÃa un pueblo cerca y demás ejidos aquel parque habÃa sido destino para aquellos pequeños niños que estaban siendo criados ahà tuvieran donde divertirse sin embargo algo extraño pasó avistamientos de demonios avistamientos de seres de leyendas, duendes, brujas, nahuales, empezaron a circular alrededor de este parque. Asà que por lo tanto, muchos padres se abstuvieron de seguir llevando a sus hijos a aquel parque. Además también, habÃa desapariciones. Mis abuelos me contaron esto, y cuando era niño, me provocaba un terror horrible. Pensaba que tal vez aquel parque estaba maldito.
2:59 Pero claro, cuando uno va creciendo, opta por pensar que estas son simplemente creencias de ese tipo de gente que vive en esos lugares.¿ Piensa que nada de eso existe? Piensa que simplemente son cuentos para asustar a los niños. Déjenme decirles que esto no es cierto. Aquella tarde eran como las siete de la noche. ya estaba oscureciendo, estábamos en época de verano, mi abuelo me habÃa mandado por leña, y a decir verdad, yo siempre me tardaba y él lo sabÃa, me gustaba ir a la tienda de abarrotes, a la tienda de suministros y semillas, más que nada porque ahà habÃa conocido algunas muchachas, que en verdad se me hacÃan muy lindas, entonces no perdà el tiempo para ir y conquistar un poco, el caso es que después de ir a aquella tienda, y a ser lo mÃo, me encontraba cabalgando en aquel camino rural, cuando de pronto vi en una colina lo que parece ser un burro, pero me llamó mucho la atención, este burro no era como los otros, este burro tenÃa algo muy especial, al menos para mà en aquella época, aquel burro tenÃa un color blanco, su pelaje parecÃa brillar en la oscuridad, y lo que más me llamó la atención fueron sus ojos,
4:29 estos brillaban en una tonalidad azul con blanco, era casi un animal de ensueño, incluso para ser un burro, a él me llamó tanto la atención aquel animal, que me detuve, y empecé a cabalgar hacia él, algo despacio, no querÃa asustarlo, pero de nada sirvió, porque el burro en cuanto me vio se fue, se fue corriendo por un camino y un estrecho camino que se encontraba rodeado de árboles yo opté por perseguirlo la verdad es que si te quiero dar un motivo no encuentro ninguno porque no entiendo por qué lo perseguÃa no tenÃa ninguna razón lo estaba siguiendo casi de manera hipnótica como si algo más fuerte que yo en mi cuerpo me estuviera llevando entré aquel camino con mi caballo Cabalgué y cabalgué hasta que llegamos a un claro, en donde empecé a ver algunas figuras que se me hicieron extrañas pero también muy conocidas. HabÃa un columpio, habÃa resbaladillas, habÃa subibajas y también algunas bancas de piedra y de madera que el tiempo ya las habÃa rodeado de césped y también matorrales. Inmediatamente me di cuenta de de que habÃa llegado al parque abandonado del que tanto mis abuelos me habÃan hablado cuando era niño. Para serte
6:01 sincero me sorprendÃ, yo no pensé que tal lugar existiera, e incluso si hubiera existido pensaba en aquel entonces que ya se encontrarÃa derruido, completamente, destruido por el tiempo. Pero no, ahà estaba, bajé de mi caballo y empecé a ver el parque, ahà me tenÃa muy pero muy sorprendido pensé que solamente iba a pasar ahà unos 5 minutos iba a estar inspeccionando todo e incluso estaba pensando en ir con mi abuelo a decÃrselo tal vez como de alguna manera restregarle un logro ya que ellos jamás me habÃan dicho donde se encontraba el parque pero en eso empecé a escuchar el rechinido de una cadena uno de los columpios estaba moviendo de adelante hacia atrás, pero con mucha, mucha fuerza.
6:57 Yo volteé, y lo primero que vi fue una figura con dos orejas, sentada encima del columpio, balanceándose, mostrándome unos dientes muy grandes y una sonrisa deforme. Era el mismo burro, pero ahora su pelaje habÃa cambiado, Aquel blanco que habÃa visto hace apenas unos minutos, ahora parecÃa tener un blanco todo opaco, con el pelaje todo enmarañado. Era como si hubiera cambiado abruptamente. La silueta de este burro me aterró.
7:38 El brillo de sus ojos que anteriormente habÃa visto, entre blanco y azulado, habÃa cambiado a ser un brillo, completamente rojo, un rojo profundo. un rojo sangre. El burro me miró y recuerdo muy bien las palabras que me dijo. Entraste a territorio del diablo. Inmediatamente corrà hacia mi caballo, me subà en él y empecé a cabalgar por el camino que habÃa venido, mientras que aquel condenado burro me seguÃa. No me estaba siguiendo a cuatro patas como lo harÃa cualquier burro, lo hacÃa brincando sobre sus dos patas traseras, brincaba como si fuera alguna especie de conejo, ni siquiera corrÃa, mientras me iba repitiendo lo mismo, por suerte mi caballo fue muy veloz, creo que también le ayudó bastante que iba aterrado al igual que yo, llegamos juntos a la casa de mi abuelo, le contamos todo lo que habÃa sucedido, y tengo entendido que mi abuelo salió, fue hasta que el parque, pero no halló a ningún burro. Llegó de nuevo a la casa y me dijo que jamás fuera de nuevo por esos lares. Yo le hice caso. Es más, si me atrevo a decirte, ni siquiera me lo tenÃa que prohibir. Yo solo me impuse eso. Han pasado ya de esto cerca de 25 años. Yo sigo recordando aquella experiencia.
9:12 De hecho, durante un muy buen tiempo tuve pesadillas con ese animal. pero por suerte ya lo he superado. Pero eso sÃ, la lección que aprendà la llevo dentro de mi mente y dentro de mi corazón. Jamás vuelvo a subestimar o tomar como mentiras aquellas leyendas que se cuentan en los ranchos. Buenas noches a todos, mi nombre es Claudia Herrera, soy de Naucalpan, y antes de venirme a vivir para acá junto con mi familia, residimos en algún tiempo en San Luis PotosÃ, en aquel tiempo yo estaba cursando la preparatoria, tendrÃa como 17 años a lo mucho, me encontraba a en mi último año, y estaba buscando trabajo, habÃa decidido tomarme un año sabatino, antes de entrar a la universidad, esto no por gusto, sino porque las cuentas estaban acumulando y mi familia no podÃa con todo, pensaba ayudarles y una vez que el momento fuera oportuno, ahora sà entrar a la universidad, durante ese tiempo yo me
10:43 dediqué a ser niñera, era niñera solamente los fines de semana, y estudiaba toda la semana de lunes a viernes, los sábados, me contrataban diferentes familias, para que les cuidara a sus niños, y fui muy buena, porque en cuestión de algunos meses, ya todos los fines de semana los tenÃa ocupados, y por diferentes familias, de hecho, me pagaban muy bien, y eran personas muy amistosas, pero, me tendrÃa que llegar esta experiencia, En una ocasión fui a una casa... Aquella noche era mi primera vez... Que trabajaba con aquella familia... Una siempre va con cierto nerviosismo... No sabe cómo van a reaccionar los niños... Ante la presencia de una niñera... Algunos son muy dóciles... Otros muy callados... Y otros de plano se niegan...
11:35 Por suerte la niña que me tocó... Era muy dulce... Era muy pero muy callada... Muy reservada... Pero en cuestión de algunas horas... nos hicimos amigas, la noche transcurrÃa con normalidad, yo y la niña nos encontrábamos viendo pelÃculas en la sala, cuando de pronto, me empezaron a tocar la puerta, al momento que salà al recibidor, se me hizo bastante extraño, que me estuvieran tocando la puerta, pero no de la entrada, sino del patio trasero, esto era muy extraño pues, técnicamente, Nosotras dos éramos las únicas que se encontraban en la casa.
12:17 Caminé hasta el patio trasero y antes de abrir la puerta, me asomé por la ventana de al lado y también por la perilla de la puerta. No veÃa nada, absolutamente nada extraño. Decidà abrir la puerta para ver si a lo mejor era producto del viento. Pero al abrir la puerta y checar el patio trasero que era muy amplio, me encontré con algo extraño. En medio del patio, a un lado de un árbol, se encontraba sentado de una manera muy extraña, un perro. Era un perro que no te sabré qué especie era, pero tenÃa mucho pelo, tenÃa unas orejas grandes y paradas, y tenÃa una mirada que me produjo escalofrÃos. El perro, al menos, de primera instancia lo que yo pude ver, ParecÃa como si estuviera sonriendo.
13:13 Me mostraba los colmillos y respiraba toda su sonrisa. El perro solamente se me quedó mirando mientras yo cerraba la puerta. Pensé que a lo mejor se encontraba amarrado. En ese momento pensé que estaba amarrado ya que no se movÃa de aquel árbol. Pero también estaba el detalle que me habÃan tocado la puerta y no habÃa nadie. HabÃa viento, pero el viento no era lo suficientemente fuerte como para mover la puerta y producir esos golpes tan rÃtmicos. Eran golpes como de tres golpes seguidamente, luego se detenÃan y luego otra vez tres golpes. Eso solamente lo hace una persona.
13:56 Yo me dirigà de nuevo a la sala con la niña, a continuar viendo la pelÃcula, cuando de pronto escuché de nuevo aquellos golpes. que provenÃan de la puerta trasera, me levanté, de nuevo fui a ver, abrà la puerta, y veÃa al mismo perro, sentado ahÃ, en la misma posición, nada habÃa cambiado, decidà volver a la sala, fui con la niña otra vez y me senté con ella, cuando de pronto, otra vez, los golpes, eran los mismos, esta vez caminé más rápidamente, llevé una linterna, Abrà la puerta del patio trasero y salÃ. Como dije, pensaba que el perro estaba amarrado al árbol. Además, este no habÃa ladrado, ni siquiera me habÃa gruñido. Asà que no existÃa motivo para temerle.
14:52 Solamente era su apariencia. Una apariencia que no me gustaba para nada. Salà al patio trasero. Empecé a checar todos los alrededores. de arriba para abajo, de un lado hacia el otro, pero nada, el patio estaba desértico, cuando de pronto vi a aquel perro moverse, te juro incluso que lo escuché llamarme por mi nombre, volvà y lo iluminé, mientras lo iluminaba con la linterna, vi como brillaban sus ojos en un amarillo muy pero muy denso, esto me produjo todavÃa más escalofrÃos, y aparte estaba el hecho de que seguÃa sonriendo, No importaba de qué lado me pusiera, siempre lo veÃa sonriendo. Me di la media vuelta y traté de entrar de nuevo a la casa, y en ese momento me di cuenta con la puerta cerrada que en esta tenÃa dibujadas huellas. Alguien la habÃa estado tocando, pero al iluminar la puerta y ver las huellas que se encontraban ahÃ, me produjo un escalofrÃo enorme. Las huellas eran huellas de perro como si un perro hubiera estado tocando la puerta. Inmediatamente volteé a mirar al can, el cual seguÃa sosteniéndome la mirada, sin siquiera moverse, solamente sacando su lengua y lambiéndose los colmillos. Abrà la puerta, la
16:23 cerré con llave y le dije a la niña que lo mejor serÃa que nos acostáramos. Ya eran pasadas de las once de la noche y además sus padres ya no tardaban en llegar. La niña me hizo caso y una vez que la estaba ropando para que se quedara dormida, me dijo que le gustarÃa mucho tener una mascota. Estábamos viendo una pelÃcula respecto a eso. Ella me dijo que sus padres no le permitÃan tener ningún tipo de mascota, más que nada porque la niña tiene muchas alergias. Yo le pregunté que si acaso no tenÃan un perrito negro y ella me dijo que no, que no tenÃan ninguna mascota. ni siquiera peces ni hamsters, hasta que ella más o menos estuviera en condiciones. Esto me produjo un escalofrÃo todavÃa más grande. La niña era muy linda, no tenÃa razones para mentirme y además, ella no sabÃa lo que habÃa visto en el patio. Yo cerré su puerta, bajé nuevamente y caminé hasta la cocina, solamente para asegurarme de que la puerta siguiera cerrada. me asomé por la ventana, y pude ver aquel perro, ahora parado en sus dos patas, mirando directamente hacia la puerta, tocando esta con una de sus patas traseras, como si fuera una persona, cabe decir, que cuando yo caminé a la cocina para asegurarme de que la puerta estuviera cerrada con llave, no encendà ninguna luz,
17:57 todo permanece oscuro, aquel perro, Por lo tanto, no sabÃa que lo estaba viendo. Al momento que tocó la puerta tres veces, igual que las otras ocasiones cuando yo salà a abrir, este perro se inclinó de nuevo, caminó en sus cuatro patas de manera muy rápida y se sentó de esa manera tan extraña a un lado del árbol y esperó a que abriera la puerta. Aquella cosa estaba jugando conmigo. Decidà subir a la habitación de la niña Le pregunté si no habÃa problema en que me acostara en su sillón Era un sillón que se encontraba en una esquina de su cuarto Ella me dijo que no Ahà esperé a los padres Una vez que llegaron, me fui de aquella casa Y jamás volvà a aceptar trabajar en ella Siempre les decÃa que tenÃa algo Siempre surgÃa un percance Con el tiempo, dejaron de llamarme La niña era muy linda, la familia también muy simpática, pero haber vivido aquello me dejó tan paralizada del miedo que simplemente ver aquella casa, incluso de dÃa, me provocaba temblores en mi cuerpo. Tan solo recordar aquel perro y esa mórbida sonrisa.
19:37 mi nombre es Marcelo quisiera por favor que mantuvieras mi apellido en completo anonimato lo que me sucedió me pasó cuando tenÃa 14 años y ha sido la experiencia más perturbadora que he tenido en toda mi vida Jamás pensé que me sucederÃa algo de esta Ãndole en la casa de uno de mis amigos. HabÃa ido a la casa de este amigo muchos dÃas. Es más, lo conocÃa de años. Toda su familia me conocÃa, incluso los familiares lejanos. Pasaba ahà buena parte de mi vida después de la tarde.
20:18 Lo cual no me explicó cómo es que pude ver aquello, cómo es que vivà esto. en aquella casa que yo consideraba mi segundo hogar. Me llevaba muy bien con su madre y con su padre, asà que por lo tanto me dejaban quedarme en la noche también. También mi amigo se quedaba en mi casa, pero a veces ocurren algunas cosas que no controlamos. Mi amigo y su familia, debido a algunos problemas con el casero que tenÃan, tuvieron que irse de la casa donde rentaban, aquella casa que yo conocÃa como la palma de mi mano, se fueron a una más grande, tenÃan diferentes cuartos, y algunos cuartos estaban construyendo, para cuando me sucedió esto, ya llevaban dos años ahÃ, asà que esta casa podrÃa decirse que también ya la conocÃa, pero no con tanta libertad, una de aquellas noches en las que me quedé con mi amigo, tuvimos que dormir en cuartos separados, esto es porque mi amigo, Estaba atravesando por una enfermedad. Entonces, para más tranquilidad, él tenÃa que dormir solo. Yo entendà esto perfectamente. Si a mà no me importaba, y a él tampoco, genial para los dos.
21:39 Incluso recuerdo que sus padres me amueblaron muy bien aquella habitación. El caso es que yo me recosté en esta, y ya me estaba quedando completamente dormido. Cuando de pronto... algo me despertó, algo que era como un ruido, un ruido de pezuñas, que se estaban moviendo por todo el piso de madera, yo me levanté, me tallé los ojos, y empecé a mirar hacia alrededor, en eso vi una sombra, con dos orejas, sentada en una esquina, yo pensé inmediatamente que se trataba del perro de la familia, un perro al cual se llamaba Simón, Era un husky siberiano, un perro la verdad bastante amigable. Al parecer se habÃa metido en el cuarto cuando todo estaba oscuro. Algo que no expliqué en ese momento es cómo habÃa podido entrar. La puerta estaba cerrada, nadie la habÃa abierto y si él lo hubiera empujado, también se mantendrÃa abierta. Además, los perros no saben girar perillas. En ese momento no quise prestarle importancia a este detalle... Simplemente le hablé... Simón... Simón... Ven, duérmete aquà a mi lado... Pero Simón no me hizo caso...
23:04 Simón se mantuvo ahà sentado... Sin ni siquiera mover la cola... Ãl solamente se me quedaba viendo... Con unos ojos brillantes amarillos... Era curioso... Jamás habÃa visto que a Simón le brillaran los ojos... al menos sin ninguna luz, pegándole de frente. Era como si sus ojos simplemente brillaran por naturalidad aquella noche. Ãl mantenÃa sus ojos abiertos, incluso sin parpadear. Yo me le quedé viendo tal vez por unos tres minutos y finalmente le dije, Simón,¿ qué te pasa? Estás extraño. En ese momento el perro simplemente empezó a caminar hacia mi dirección y y se acostó a un lado de la cama yo bajé la mano y lo empecé a acariciar el pelo de Simón no era como otros dÃas la familia siempre lo mantenÃa bien aseado también bien perfumado aquella noche Simón tenÃa una textura en su pelaje muy rara y tenÃa un extraño olor no era el de su shampoo no era el de su loción era otra cosa Además su pelo estaba demasiado áspero, como si a este le hubieran rociado de polvo. Yo lo traté de acariciar durante algunos 15 segundos y empecé a notar que me estaba gruñendo.
24:35 Por no querer hacer problemas simplemente alcé mi mano, me di la media vuelta y me puse a dormir. Tal vez el perro no andaba de humor, algo que no me explicaba pues lo conocÃa desde cachorro. Yo vi cuando lo compraron, cuando lo llevaron a la casa. El perro me conocÃa de toda su vida. No entiendo por qué me estaba gruñendo. Cuando amaneció, me di la media vuelta y vi que Simón ya no estaba ahÃ. Pero lo que sà vi fueron unas extrañas marcas, como de garras, como si éstas hubieran estado rasguñando. Allá abajo de mi cama, también bastante pelo. me levanté, fui a querer abrir la puerta, y noté que ésta estaba asegurada, es decir, le habÃan puesto llave, empecé a hacer memoria, y recordé en ese instante que yo le habÃa puesto llave, me metà a bañar, por suerte, en aquel cuarto también habÃa un pequeño baño, con inodoro y con regadera, mientras me bañaba y después me cambiaba, le habÃa puesto el seguro a la perilla, para que nadie entrara por sorpresa, se me habÃa olvidado quitárselo una vez que estaba bajando estaba pensando en esto si la puerta estaba con seguro como es que aquel perro habÃa entrado traté de no prestarle atención a eso
26:08 me senté en el comedor y mi amigo bajó junto con Simón él siempre se dormÃa en su cuarto el perro para mi grata sorpresa ya era como el que habÃa conocido toda la vida Ese perro alegre fue conmigo inmediatamente y me empezó a lamer. Empezó a jugar conmigo, a moverme la cola. En ese momento yo empecé a hablar con él.¿ Qué te pasaba, Simón? La empecé a decir.¿ Por qué anoche estabas muy extraño?¡ Hasta me gruñiste! En ese momento mi amigo se me quedó viendo y me dijo.¿ De qué estás hablando?¿ De Simón? Ayer estaba conmigo en el cuarto.¿ Cómo se salió? le tenÃa puesto el seguro a la puerta mi amigo se me quedó viendo y también su madre y me contestaron casi al mismo momento que Simón se habÃa quedado en la alcoba de mi amigo toda la noche que él no habÃa salido yo les empecé a decir que no que habÃa visto a Simón en la noche que lo habÃa tocado que se habÃa dormido a los pies de mi cama que incluso ahà estaban las marcas Todos fuimos a revisar recuerdo, incluso hasta su padre. Pero ellos me dijeron que esas marcas no eran de las patas de Simón. Al verlo tenÃan tan bien atendido que no tenÃa garras. Se las cortaban cada vez que llevaban a bañarlo a una veterinaria especial.
27:38 Incluso yo le vi las uñas a Simón. No tenÃa con qué hacer esas marcas. Yo me empecé a sentir muy incómodo y también con mucho miedo. La señora me dijo que no pasaba nada, que seguramente todo habÃa sido un malentendido, que mejor siguiéramos comiendo. Yo noté, incluso a esa edad de 16 años, que su madre trató de evitar la conversación. Ellos sabÃan algo. Total, me fui a mi casa y pensé en esa noche durante semanas. Y como bien dicen, el tiempo lo cura todo. Fui olvidando aquel percance, solamente lo recordaba de vez en cuando. Y cuando finalmente tuve 25 años y me encontraba solo con la madre de mi amigo, empezamos a recordar todo aquello. Para esto ellos ya no vivÃan en aquella casa, finalmente habÃan comprado una propia.
28:38 Yo les habÃa ayudado incluso a levantar algunos cuartos. Su madre me contestó que aquella situación no habÃa sido la única que habÃa sucedido, que en aquella casa, de repente se veÃa otro perro, igual a Simón, pero de una apariencia muy mórbida y bizarra, el perro se reÃa, le sonreÃa por las noches, y a veces lo encontraban adentro de la casa, cuando dejaban la ventana abierta, y como si esto no fuera poco, La madre dijo que tomara una decisión de irse de aquella casa, cuando vio al perro caminando en dos patas y riéndose y hablando como una persona normal, afuera en el patio, sentado en una banca.
29:32 El perro solamente aparecÃa de noche, y tal parecÃa ser que no les tenÃa miedo a la familia. Se le presentaba a los padres, por suerte dice que mi amigo nunca lo vio, ahora todo tenÃa sentido, porque la familia de mi amigo, solamente habÃa durado dos años en esa casa, los últimos meses, habÃan comenzado a ver aquel perro, simplemente apareció, según me cuenta su madre, como si algo lo hubiera traÃdo, por suerte al cambiarse, el perro se quedó en aquella casa, no volvieron a verlo, Cuando me contó esto, yo empecé a hacer memoria sobre lo que habÃa hecho aquella noche.
30:20 Y tiene razón, porque yo recuerdo haber dejado la ventana abierta mientras me bañaba y también cuando me dormÃa. Siento que ese perro entró por aquella ventana, aunque la habitación se encontraba en un segundo piso. Este dato ya no me perturbó más. Estamos hablando de un perro que habla y que rÃe como un humano y que puede entrar a una casa por la ventana de un segundo piso. Era más que obvio que lo que vi en aquella noche no era un perro. Era algo mucho más mórbido.
31:07 Esa fue mi experiencia. Gracias por contarla, Alex. Te envÃo un fuerte abrazo desde MedellÃn. Hola Alex, antes que nada buenas noches, quiero compartir en esta ocasión una experiencia con ustedes, espero que les guste, esta experiencia no me sucedió a mÃ, le sucedió a un par de tÃos mÃos, esto les pasó cuando eran jóvenes, de hecho me la contaron, era una noche navideña, cuando toda la familia estaba reunida, cuando se acabó la música, cuando solamente estaban sonando corridos y la cerveza ya les habÃa hecho efecto. Estábamos sentados alrededor de una fogata, ya eran aproximadamente las cuatro y media de la mañana, si no es que las cinco, cuando toda la plática empezó a tornarse algo oscura. Empezamos a hablar de brujas, de enaguales, Obviamente, tenemos una fiesta en el rancho. Esas historias suelen escucharse bastante. Mis dos tÃos empezaron a hablar de una experiencia que les habÃa sucedido
32:39 cuando tenÃan 20 años. Ellos se encontraban de fiesta. Cuentan que habÃa sido el bautizo de una persona muy allegada a ellos y habÃan ido a todo el convivio. Como es costumbre en los ranchos, A veces las personas más allegadas se quedan hasta la mañana siguiente para el recalentado. Se amanecen ahÃ, luego ya después se van a sus casas. Aunque claro, a pesar de amanecerse entre los ranchos tomando, riendo y bailando, también hay una regla que se sigue muy estrictamente, al menos del rancho donde yo vengo y vienen mis familiares. La cerveza que se compra, se compra antes de las 3 de la mañana. Si pasan de las 3 de la mañana, no se debe de salir. ImagÃnense, en aquel tiempo, esta regla era todavÃa aún más estricta. Mis tÃos en ese tiempo, eran jóvenes, y no les importaba esto.
33:46 Pensaban que eran creencias de los adultos, de los viejitos. Y a pesar de que mi abuela, o sea su madre... les decÃa que no salieran, estos dos no le hicieron caso, salieron, no contaban con auto, ni siquiera con caballos, ellos iban a pie, en aquel tiempo según me explican, las tiendas no estaban para nada cerca, y si iban a ir por más cerveza, tendrÃan que caminar cerca de una hora, de ida y de regreso, obviamente iban a llegar por eso de las 5 de la mañana a 4 y media, pero esto no les importaba, ellos querÃan seguir la fiesta, vaya que se arrepentirÃan de esta decisión, caminaron por 30 minutos, tambaleándose y riéndose, tomando incluso en el camino, se habÃan llevado algunas para aminorar todo el trayecto que tenÃan que dar, cuando en eso al pasar enfrente de una cancha, se encontraron con algo muy peculiar, HabÃa unos niños, según cuentan ellos, jugando en la cancha. En la plena oscuridad, rebotaban una especie de pelota que más que nada apenas rebotaba. DecÃan que aquel bulto apenas se elevaba unos centÃmetros del concreto, pero que los niños lo aventaban con mucha furia, lo aventaban con mucha fuerza y aquel bulto no saltaba. seguramente
35:21 notaron que jamás hablé de una pelota bueno porque mis tÃos se dieron cuenta minutos después que aquello no era una pelota mis tÃos eran muy amigueros y ellos pensaron que seguramente aquellos niños los conocÃan ellos conocÃan a todos en el pueblo obviamente se les hizo algo extraño que estuvieran jugando en las canchas sobre todo a las 3 de la mañana Pero ellos pensaron que tal vez sus padres estaban también de fiesta. Y es muy común en los ranchos a veces que los niños salgan a jugar a la calle cuando hay fiestas cercanas. Más que nada para que se distraigan, para que se diviertan. Pero habÃa algo extraño.
36:08 No habÃa música, no se escuchaba ninguna celebración. ParecÃa que los niños estaban completamente solos. Mis tÃos se acercaron a ellos, más que nada para intercambiar algunas palabras, más que nada para intercambiar algunas palabras, para saludar algunos rostros. Pero al momento que van llegando con ellos, ellos no reconocen a los niños. Tienen rostros que jamás habÃan visto. ParecÃan que todos eran nuevos en el pueblo, algo que para ellos los tomó de sorpresa. Mis tÃos le preguntaron que de dónde venÃan o de qué ejido eran. Los niños solamente se reÃan y seguÃan jugando con aquel bulto. Los niños tenÃan una apariencia extraña. Era una apariencia como si estuvieran guardándose algo. No querÃan contestarles. Al final de cuentas, mis tÃos decidieron que lo mejor serÃa retirarse. Cuando uno de estos niños les aventó aquel bulto. Uno de mis tÃos, el que recibió aquel bulto en sus manos, pensando que era una pelota de básquet, La miró fijamente y a pesar de estar en la oscuridad, logró ver que era una cara, era una cabeza humana, pero no cualquier cabeza.
37:28 Era una cabeza muy retorcida con una sonrisa y unos ojos altones. Según mi tÃo dice que también tenÃa cuernos en la frente. Era la cabeza como de un demonio. En ese momento mi tÃo aventó aquella cabeza Y los niños que anteriormente habÃan visto, que parecÃan normales, extraños pero normales, habÃan cambiado por completo su figura. Ahora eran criaturas, encorvadas, más pequeñas de lo que habÃan visto, a lo mucho medÃan un metro, tenÃan una joroba grande, ya no tenÃan pelo y tenÃan unos colmillos muy puntiagudos sobresaliendo de sus labios.
38:16 En ese momento mis tÃos empezaron a correr. Corrieron y corrieron, mientras aquellas cosas que ellos decÃan, que seguramente eran duendes o tal vez algo peor, los correteaban. A pesar de que mis tÃos iban con las copas encima, ellos dicen que en ese momento el miedo hizo que el alcohol perdiera todo efecto. Por el miedo, ellos se separaron. cada uno optó por el camino que según ellos era el más rápido para llegar a la casa uno llegó a la casa de mi abuela y el otro llegó a la casa de un compadre ambos diciendo la misma historia que unas criaturas extrañas los habÃan perseguido mi abuela obviamente reprendió al que habÃa llegado con ella le dijo que por eso les decÃa que no salieran a las 3 de la mañana que a esa hora El mal en aquel pueblo anda suelto. Que los choques ocurren a esa hora.
39:21 Que los avistamientos con este tipo de entes también suceden a esta hora. Que todo lo malo sucede a esta hora si te encuentras afuera de tu casa. El tÃo que llegó a la casa del compadre también le platicó lo mismo. Y este pensó que tal vez mi tÃo habÃa consumido algo. pero después de hacerle unas cuantas pruebas caseras, se dio cuenta que no. Ãl salió junto con mi tÃo a caballo, fueron primero a la cancha y después pasó a dejarlo a la casa de mi abuela. Ambos jamás pudieron olvidar aquella experiencia. Cuando me la platicaron incluso, estaban temblando porque tan solo recordarla los hizo vivir el miedo nuevamente. Es debido a esto que ellos en toda su vida, incluso hasta ahora que ya tienen cerca de 57 años casi, jamás se han vuelto a salir de noche, sobre todo si pasan de las 3 de la mañana. Esta siguiente experiencia viene de parte de VÃctor DomÃnguez. VÃctor nos cuenta que esto le sucedió cuando tenÃa 22 años. En aquel
40:56 tiempo trabajaba con su padre. TenÃan un enorme rancho y demasiado ganado. Sacaban a su ganado en tres partes diferentes. VÃctor, junto con unos empleados, sacaba una parte del ganado, su padre otra y su hermano otra. Obviamente se levantaban muy temprano por la mañana, cerca de las cuatro de la mañana, y ya estaban saliendo para pastar aproximadamente a las cinco de la mañana. Ãl se iba junto con tres empleados y recorrÃan todo el camino, hasta finalmente llevar a las vacas a un claro donde se la pasaban toda la mañana, comiendo y relajándose. Pero como en todo, A veces hay dÃas imprevistos. Una fuerte tormenta habÃa pegado. Tanto asà que algunos cerros habÃan deslavado y habÃan obstaculizado por completo unos caminos.
41:57 Uno de esos caminos era precisamente por donde VÃctor y sus empleados y sus vacas pasaban. La policÃa les dijo que no podÃan pasar por ahÃ. Asà que por lo tanto VÃctor y su padre y decidieron no sacar las vacas por dos dÃas pero al tercero ya era necesario VÃctor muy temprano por la madrugada decidió llevarse las vacas junto con sus empleados por otro camino para que finalmente pudieran llevarlas a pastar este camino era conocido pero no era transitado¿ por qué? porque aquel camino tenÃa historias historias oscuras Historias que daban miedo. Sobre sombras que se aparecÃan.
42:46 Sobre mujeres que aparecÃan llorando en este. Y también,¿ por qué no? Sobre naguales que tan solo estaban esperando el momento indicado para atacarte. VÃctor no pensaba en ninguna de estas cosas. Ãl creÃa que solamente eran cuentos para atemorizar a los más ingenuos y susceptibles del pueblo. asà que decidió llevarse a sus empleados y a todo su ganado por aquel camino. Mientras iban transitando por aquel camino angosto, rodeados de oscuridad porque tengamos en cuenta, salieron a las cinco de la mañana, cinco y media estaban transitando por este, entonces no habÃa luz, el sol salÃa hasta las siete, iban como podÃan, alusándose con unas lámparas, y fue en ese momento, en que VÃctor nota algo, nota una vaca muy extraña, que va caminando con su demás ganado, a pesar de que es mucho ganado, VÃctor, su padre y su hermano, saben perfectamente cuáles son sus vacas, las recuerdan muy bien, todo ganadero debe saber esto, conocer muy bien a sus animales, y VÃctor la ve, y él sabe que ese animal no le pertenece, Ãl me cuenta que era una vaca negra, con unos cuernos torcidos, que caminaba de forma algo extraña, y que también producÃa un ruido extraño.
44:23 Para los que no sepan cómo un ruido extraño, VÃctor me lo explica, como si fuera unos murmullos, pero de una persona anciana, con una voz rasposa, con una voz como de un anciano. A VÃctor esto le llamó la atención, pero por más que alusó a aquella vaca, no pudo verla con propiedad ya que estaba de espaldas. En un principio pensó que tal vez esto era parte de su imaginación, pero no. Más trabajadores le empezaron a decir que algo no andaba bien, que la vaca se estaba comportando de forma extraña, que algo tenÃa de malo. Entonces, Esto le hizo despertar más la curiosidad porque no era su imaginación.
45:12 Algo definitivamente estaba sucediendo aquella noche. Algo estaba transitando con ellos por aquel camino. Juntos se fueron acercando sigilosamente, como que no queriendo, a aquella vaca con sus caballos. Y fue ahà cuando pudieron alusarla y la vieron directamente. VÃctor dice que esa imagen no se la ha podido sacar de la cabeza y es una de las más horrorosas que ha tenido en toda su vida. Aquella vaca tenÃa la cara deforme, unos ojos negros completamente, la nariz la tenÃa puntiaguda, colmillos en vez de dientes, pero todos muy desvariados como desfigurados. En ese momento la vaca Empezó a reÃrse de una forma muy demoniaca y se abrió paso entre el demás ganado, riéndose, actuando como si fuera un humano.
46:15 Ãl y sus empleados quedaron perplejos. No podÃan creer lo que estaban viendo en ese momento. La vaca se abrió paso, cuerneando a las demás y finalmente se metió entre la maleza y el zacate alto. No decidieron ir por ella, obviamente. Estaba más que claro que aquella cosa no era algo natural. Era algo que tal vez venÃa de las oscuridades de aquel camino. Aquel camino que se decÃa bastante estaba embrujado. Por lo que habÃa pasado, decidieron no llevar a las vacas a pastar aquel dÃa. Se devolvieron. No decidieron terminar aquel camino ya que parte de sus empleados dijeron Que más adelante posiblemente. Se iban a volver a encontrar con aquella cosa. Regresaron al rancho. Y pasó algo muy extraño.
47:12 Las vacas. Obviamente las que habÃa cuerneado. Se encontraban heridas. Y al poco tiempo fallecieron. Pero no solamente las heridas. Sino toda vaca. Que habÃa entrado aquel camino. Y también los caballos. Fallecieron de una forma muy extraña. Simplemente. Cada dÃa que pasaba. Tres o cuatro animales amanecÃan sin vida, sin razón aparente, sin señales, sin rasguño, sin marcas, sin nada. Solamente amanecÃan sin vida. VÃctor supo en ese momento que aquel camino tenÃa algo de malo, que aquel camino estaba embrujado y que por pasar por ahà se habÃa cobrado la vida de su ganado. Afortunadamente, porque nadie pasaba por ahÃ, el camino poco a poco se fue cerrando de nuevo.
48:07 La naturaleza se volvió a apropiar de aquello. Gracias a esto, tal vez más personas que hubieran sido vÃctimas pudieron salvarse.¿ Qué pasó? Esta siguiente experiencia, criptomaniacos, me la manda Ulises Murillo. Y de nuevo tocamos un tema muy espeluznante. Los Nahuales. Espero que estén listos para esta historia ya que me dejó algo impactado. Ulises cuenta que esto le sucedió cuando él era un adolescente. Como 13 o 14 años tenÃa. Ãl pide perdón ya que su memoria ahora pues no es del todo buena, pero él tenÃa como por esa edad, 13 o 14 años, obviamente vivÃa con sus padres, y él tenÃa como designada su habitación, que se encontraba en el segundo piso, tenÃa una enorme ventana, por la cual podÃa ver hacia afuera, y podÃa ver todo aquel terreno extenso, podÃa ver todo el monte, todo el zacate, el gallinero, los caballos, los chivos que tenÃa su familia, Ãl vivÃa como en una granja grande. Sus padres no eran de dinero, pero se sustentaban muy bien. En una ocasión, a Ulises lo despertó algo.
49:41 Un ruido extraño. Un ruido que provenÃa de afuera de su casa. Ãl ya se encontraba dormido. Eran aproximadamente las 2 o 3 de la mañana cuando sucedió esto. Y Ulises me cuenta que el ruido que lo despertó fue como un alarido. El primero se espantó ya que pensó que tal vez sus padres se habÃan accidentado porque era como un grito de dolor, pero muy distorsionado. Se levantó súbitamente de su cama, se puso las pantuflas, abrió la puerta súbitamente también, pero al salir al pasillo vio que todo estaba apagado. Si sus padres se encontraban despiertos, obviamente tenÃan que tener luces prendidas.
50:22 Caminó por el pasillo y bajó por las escaleras. pero toda la casa se encontraba apagada. Sus padres se encontraban dormidos en su habitación. Ulises en ese momento decidió volver a su cuarto, cerrar la puerta y estar pues pensando qué era lo que habÃa oÃdo. Tal vez era producto de un sueño, una pesadilla, pero al momento de acostarse de nuevo y estarse acomodando Empezó a escuchar de nuevo aquel ruido Aquel ruido ProvenÃa de afuera No de adentro Al asomarse discretamente Pudo verlo Ulises me cuenta que lo que vio Fue un perro Completamente negro Caminando en dos patas Como lo harÃa un humano Una imagen completamente aberrante Y muy perturbadora para él Ãl se quedó ahà con los ojos abiertos como platos, observando aquel animal. Aquel animal jugaba.
51:32 Jugaba con los animales. Los animales también se encontraban aterrados, como que ellos sabÃan que lo que estaban viendo no era normal. Los animales se alejaban de él. Incluso los caballos empezaron a ponerse nerviosos. Todos se juntaron en una sola esquina del establo. Ulises podÃa verlos desde ahÃ, desde lo más alto. Ãl cuenta que el perro actuaba como si estuviera jugando, de alguna forma macabra. Del miedo que tuvo en ese momento, no pudo hacer nada. No pudo gritar, no pudo moverse. Ãl simplemente de nuevo se fue a su cama, se tapó y esperó a que todo esto terminara.
52:16 Ãl no sabe en qué punto, pero se terminó durmiendo. A la mañana siguiente se despertó y fue muerto. Inmediatamente con sus padres A contarles todo Sus padres obviamente Lo tomaron en serio Pero después entre la plática y el desayuno Y entre más anécdotas Llegaron a la conclusión en que tal vez HabÃa sido una pesadilla Una muy real Pero al final de cuentas Pesadilla Ulises no estaba del todo seguro Pero decidió Tomar la palabra de sus padres Asà que les dio por su lado, tal vez era una pesadilla, pero esa misma noche, aquella pesadilla volvió, entonces, era real, Ulises de nuevo, fue despertado, pero esta vez por el sonido de las gallinas, y una risa, una risa muy marcada, que él recuerda, una risa humana, él se levantó súbitamente, y volvió a ver por la ventana, Y vio al perro Usando sus patas como si fueran manos Agarrando gallinas y llevándoselas El miedo de nuevo lo dejó pasmado Y se volvió a recostar Se tapó por completo hasta la cabeza Y repitió una y otra y otra vez Es una pesadilla, es una pesadilla, es una pesadilla Hasta que otra vez se quedó dormido Ulises cuenta
53:50 Que a la mañana siguiente Ãl se despertó con la ilusión de que tal vez hubiera sido solamente una pesadilla, que tal vez durmiendo con sus padres aquella noche, todo se solucionarÃa. Cada vez que tenÃa una pesadilla, iba con sus padres o dormÃa ahÃ, y como por arte de magia, sus sueños eran buenos o ya no soñaba nada. Pero el caso es que al bajar, vio que su pesadilla era real. Alguien habÃa abierto el gallinero y se habÃa llevado todas las gallinas. no habÃa dejado ni una sola, el padre, sabÃa que habÃa sido algún tipo de ladrón, porque habÃan quebrado el candado, y no habÃan hecho ningún hoyo, un animal, deja rasguñado, deja algún hoyo, deja algo, parecÃa ser como si una persona hubiera entrado y se hubiera llevado todo, Ulises les dice a sus padres, que volvió a ver aquel perro, y que precisamente vio aquel perro, robándose, las gallinas de su padre, la madrugada anterior. Aquella noche se ponen todos juntos a esperar, los tres, madre, padre e hijo. Ulises y sus padres estaban a la expectativa.
55:06 Cuando cayó la noche, ninguno se fue a dormir. Todos iban a esperar a aquel animal que los estaba atacando indirectamente. Se estaba llevando sus animales, los estaba atormentando. esperaron y esperaron hasta que en horas de la madrugada desde la maleza empezó a salir algo aquel animal habÃa vuelto y ahora volvÃa por los chivos y los cerdos en ese momento el padre de Ulises sale y sale con una cuerda con la que amarran los caballos también con macheta en mano pero la cuerda la empezó a hundar y empezó a soltar golpes con ella ya que era como quien dice, una arma de largo alcance. Le alcanzó a asestar un par de golpes a aquella extraña criatura, la cual estaba corriendo, dando alaridos como si fuera una persona.
56:03 Si bien el padre de Ulises dice que sintió miedo en ese momento, sentÃa más adrenalina de proteger a su familia y a su ganado en ese momento, asà que le dieron suficientes fuerzas para seguir persiguiéndolo. El animal siguió corriendo, mientras que el padre de Ulises lo perseguÃa y Ulises también perseguÃa a su padre pero a algunos metros de distancia. Aquel animal simplemente dijo una palabra e hizo que el padre de Ulises se detuviera. Lo nombró por su nombre como si lo conociera y el padre de Ulises reconoció esa voz. No sabÃa a quién pertenecÃa pero se le hizo muy familiar. Anteriormente en su vida la habÃa escuchado él se detuvo por eso, empezó a sentir mucho escalofrÃo, mientras que aquella extraña criatura se iba corriendo, pero no corriendo como un animal, corriendo como una persona, con dos patas, volvieron a la casa, y la madre de Ulises a la mañana siguiente, fue por el sacerdote para que esparciera agua bendita, ya no se presentó aquel animal, pero ocurrió algo muy extraño, a los oÃdos de Ulises, de su madre y de su padre, llegó una noticia al parecer una persona del pueblo que ellos conocÃan muy bien habÃa sido asaltada habÃa sido arrastrada y golpeada tal vez por alguien por algún delincuente y le habÃan quitado el dinero que estaba muy malo que se encontraba encerrado en su
57:35 casa obviamente como todos en el pueblo se conocen ellos planearon ir a visitarlo y llevarle algo de fruta claro por todo lo que habÃa pasado pero al momento de ir con aquella persona que vivÃa sola, que era un poblador de ahÃ, el padre de Ulises y Ulises se quedan pasmados, pues las marcas que tenÃa aquella persona no eran de golpes, eran como de cuerdas, y la voz la reconocieron, era la misma que habÃan escuchado aquella noche, si bien no le dijeron nada a aquel vecino, ellos volvieron a su casa seguros de que jamás los volverÃa a molestar, y que esa persona era un Nahual, suficiente tuvieron con la cara de temor que este les puso cuando los vio, si no hubiera sido el Nahual no se hubiera asustado, desde aquella ocasión Ulises sabe que los Nahuales existen, y que hay personas viviendo incluso al lado de ti, que pueden ser cosas que uno no se espera,
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