July 3, 2025

RELATOS DE ACOSADORES Y ANIMALES ACTUANDO COMO HUMANOS / TERROR ABSOLUTO DE MEDIA NOCHE

RELATOS DE ACOSADORES Y ANIMALES ACTUANDO COMO HUMANOS / TERROR ABSOLUTO DE MEDIA NOCHE
RELATOS DE ACOSADORES Y ANIMALES ACTUANDO COMO HUMANOS / TERROR ABSOLUTO DE MEDIA NOCHE
La Cripta Embrujada
RELATOS DE ACOSADORES Y ANIMALES ACTUANDO COMO HUMANOS / TERROR ABSOLUTO DE MEDIA NOCHE
En este capitulo seras testigo de las cosas aterradoras que han vivido los suscriptores con acosadores, y animales actuando como humanos.

0:10 hola comunidad de la cripta mi nombre es ramiro y quiero compartirles una experiencia de horror que me sucedió hace no mucho hace como unos cuatro años esta experiencia no tiene nada paranormal pero créanme que se le tiene más miedo a los vivos que a los que ya fallecieron y razón se tiene Les empezaré a contar que esto me sucedió cuando yo iba en la universidad. Como sabrán, para ir a la universidad aquí en la CDMX, se tiene que ser necesario tomar el metro. Por ejemplo, para mí que soy de una zona algo retirada, esto es de todos los días, incluso actualmente que me encuentro trabajando.

0:56 Pero en aquel tiempo, yo ya tenía esto como algo natural. No tenía miedo al ir en metro. Tan solo era otra persona que lo tomaba. Pero después de que me pasó esto, durante varios años no volví a subirme al metro. Y de hecho, si no es necesario, no lo hago actualmente. Verán, cuando yo salía de la universidad tomaba el metro de regreso a mi casa. Al principio me iba apretado y parado como todos. Pero conforme iban pasando las diferentes paradas, el metro se iba vaciando y es en ese momento cuando yo me sentaba, me ponía mis audífonos, ponía algo de música y me dormía profundamente. Estaba algo cansado siempre todas las tardes, me levantaba muy temprano, y es en ese lapso que ocurría algo, algo de lo cual yo ni me enteraba. Por ir con los audífonos a todo volumen, ponía un despertador con una alarma algo irritante para que me despertara. para no irme de largo, pero sucedió una tarde, cuando iba sentado en uno de aquellos asientos, que me desperté antes de tiempo, me desperté simplemente me tallé los ojos, Y empecé a ver a mi alrededor. Todo parecía estar de lo más tranquilo, excepto por una cosa. Empecé a

2:27 ver a una mujer que me observaba ahí a la distancia. Era una chica, creo que más o menos de mi misma edad. No superaba los 25 años. Esta chica era algo extraña, y no se lo tomen a mal. Tenía una mirada extraña como que perdida, pero a la misma vez fijada en mí. Me miraba con una mirada penetrante. y unos ojos profundamente vacíos su boca estaba medio abierta ella era rubia o al menos había pintado el cabello su complexión era algo grande y también se veía algo bastante alta ella me miraba como a unos 5 metros de distancia parecía que no le importaba que yo me hubiera dado cuenta cuando yo lo observé ella me sostuvo la mirada no la alejó no la volteó Yo fui el que simplemente volteé mi cabeza y empecé a ver a otros lugares, pero sentía su mirada pesada. Aquella tarde salí del metro y pensé que tal vez aquella ocasión solamente se había tratado de alguna experiencia rara que había tenido, y pensé que iba a ser la última vez que me iba a encontrar con esa persona, pero esto no ocurrió. Al día siguiente, por la misma curiosidad que yo tenía, esta vez no me dormí. Simplemente cerré los ojos, pero iba despierto.

4:00 Cada tanto tiempo lo sabría, y en ese momento pude verla de nuevo. Ahí se encontraba en el mismo asiento. A ver, hay que aclarar algo. No era como que yo me sentara en el mismo vagón y en el mismo asiento todos los días. Cuando me refiero en el mismo asiento, es que estaba a la misma distancia. Como que ella calculaba incluso, aunque los demás asientos estuvieran desocupados, calculaba la misma distancia que siempre tomaba para estarme observando. Aquella chica simplemente me miraba, bajaba su mirada de vez en cuando para escribir algo, y otra vez me ponía la mirada fija sobre mí. Esto me daba a entender que ella no padecía de alguna enfermedad visual tal vez, cosa que llegué a pensar la noche anterior. Pensé que tal vez era ciega y por eso no me quitaba la mirada de encima. Además, eso también explicaría por qué sentía su mirada tan bien, a la misma vez algo dispersada, una mirada vacía, una mirada perdida. Pero aquella tarde, me di cuenta que esto no era así. Me bajé del metro, ella continuó, y así pasaron algunas tardes. Esto se repitió cerca de unas cuatro o cinco veces, Alex, tanto así que decidí empezar a escabullirme. Empecé a caminar por los diferentes vagones del metro, cerciorándome de que aquella mujer no

5:31 estuviera en aquella ocasión. Pero no sé cómo lo hacía. Ella siempre daba conmigo. En una ocasión, me tocó ayudarle a mi padre a arreglar una tubería que se había roto en mi casa. Esto había pasado a plenas una de la mañana. Mi madre había entrado al baño y había comenzado a bañarse. Por lo tanto, cuando la tubería se rompió, me levanté y estuve cerca de dos horas ayudando a mi padre. Me dormí por eso de las tres de la mañana o tres y media. Así que a la mañana siguiente tenía mucho sueño. Cuando terminaron las clases y me dirigí nuevamente al metro, tan pronto me senté me quedé absolutamente dormido. Cuando me desperté recordé a aquella mujer. Empecé a ver por todos lados para ver si acaso me había conseguido encontrar, pero no. Yo me sentía sumamente aliviado. Pensé que aquella mala experiencia simplemente había pasado, pero esto no era así. Mi buena suerte se había acabado.

6:43 Mi satisfacción de tal vez haberla perdido se esfumó casi de inmediato cuando volteé a ver el asiento de al lado. Y para quienes lo estén pensando, no, no me encontré con ella. Lo que me encontré fueron unas hojas arrancadas de un cuaderno. y también fotografías estas fotografías eran mías lo que me sorprendió es que aquellas fotografías tenían mucho tiempo de haberlas tomado yo reconocí inmediatamente el uniforme que traía la ropa que traía en aquel momento que me habían fotografiado era una ropa distinta que incluso en ese momento ya no tenía algunas playeras que había vendido y otras que se me habían roto Aquella mujer llevaba observándome, cerca de algunos dos años, tres años, me empezó a recorrer un escalofrío. Atrás de cada fotografía y en algunos pedazos de papel, había poesía, o por lo menos lo que alcancé a leer. La letra con la que había escrito era muy extraña, casi legible. Parecía la letra de una persona, o mejor dicho, de un niño que fuera al kinder. Creo que muchos ya se darán una idea.

8:01 A veces se le entendía una palabra, pero la otra no. su letra era muy extraña vuelvo y recalco como la de un niño de kinder me bajé de inmediato del metro aquel hallazgo me había dado una respuesta aquella mujer me había descubierto y no es solamente eso sino que años más atrás cuando yo ni siquiera me daba cuenta estaba siendo observado estaba siendo vigilado y yo ni siquiera lo sabía esto me hizo tener mucho miedo de ir en el metro Después de eso, no volví a usarlo. Le dije lo que me había pasado a mis padres, no me lo guardé. Mis padres fueron a las autoridades, pero no pudieron hacer nada. Solamente les dije cómo lucía aquella chica. Pero no pudieron localizarla. Desde aquella vez, no volví a usar el metro. Después de años, claro. Y siempre que lo uso, estoy a la expectativa de volver a encontrarme con aquella extraña chica. Hola Alex, mi nombre es Leticia Leones. Quiero contarte una experiencia muy perturbadora que

9:33 me sucedió cuando iba en la universidad. Yo me mudé de estado, dejé a toda mi familia para irme a estudiar la carrera que yo quería, en un estado diferente, con personas diferentes y una cultura diferente. Yo traté de encajar, Alex. Tan pronto llegué, quise hacer amigos. Rentaba un departamento yo sola, un departamento muy humilde. pero trataba de encajar, de relacionarme con amigas, con algunos amigos, para no estar sola en aquella enorme ciudad, por suerte lo conseguí, encontré una muy buena amiga, hasta el día de hoy, continuamos hablándonos, pese a que ya no estamos en el mismo lugar, se convirtió muy en mi amiga, Y en aquel tiempo me dio una advertencia Que yo la pasé por alto Como ya te expliqué Tenía esas ganas por encajar en los diferentes grupos Para no sentirme sola Creo que ese es un detalle mío Tengo siempre ese error Que tal vez quiero caerle bien a todo el mundo Y fue así como me junté O me empecé a juntar más bien Con un grupo de chicas Que eran demasiado pesadas Eran de ese tipo de chicas que se juntan y empiezan a burlarse de los demás... Etcétera, etcétera... Tú te preguntarás por qué quería encajar con ellas pues... Por el simple

11:04 hecho de que... Podríamos decir eran las más influyentes... Y también siempre andaban en fiestas... Todos los chicos, casi la mayoría del grupo, se preocupaban por ellas, etc. Pero durante el corto tiempo que estuve con ellas me di cuenta de que eran unas pésimas personas. Pero a pesar de esto, yo seguí juntándome con ellas. Me arrepentiría toda mi vida de esto. Empecé a juntarme con ellas, Alex. Empecé a salir a diferentes sitios y solamente estuve de amistad con ellas alrededor de unos dos meses. Llegó una noche en la que me invitaron a una fiesta en una finca, que quedaba algo retirado, pero me dijeron que no había ningún problema, que ellas me llevarían en una camioneta y que también volveríamos por eso de las 3 de la mañana, no nos quedaríamos allá. Aparte, una del grupo me presentaría a su novio, que era la única que no lo conocía.

12:07 Yo acepté. Me arreglé. Empecé muy emocionada la tarde. Al caer la noche nos fuimos. El camino era largo, Alex. Tal vez algunas dos horas de camino, saliendo de la ciudad. Llegamos a la fiesta. Empezamos a tomar, empezamos a bailar. No en exceso, claro. Cuando en eso entre la fiesta no toca y dos tipos. como de algunos 40 años en aquel entonces, yo por este momento tenía apenas 18 años, yo me encontraba con mi grupo de amigas cuando estos, pues señores se podría decir así, se acercaron a mí y me empezaron a hacer preguntas, como te dije yo siempre he sido amable, no tengo la naturaleza de cortar a las personas en la plática, Así que muy sutilmente les di a entender que no estaba interesada en bailar con uno, ni que tampoco me invitaran copas, ni mucho menos irme a sentar con ellos en una mesa. Estos hombres como que se molestaron, hasta que llegó una de mis amigas finalmente y les dijo de manera grosera que se fueran, si no iba a llamar a seguridad. Aquellos hombres entendieron y se fueron finalmente. Hasta ese momento yo pensé que me había conseguido unas muy buenas amigas. No tenía idea de lo mal que estaba. Continuó la noche. Aquella chica me presentó a su novio, el cual me empezó a

13:38 mirar con una mirada un tanto extraña. Se me acercaba mucho cuando ella no estaba presente, ni las otras. Me empezaba a coquetear Alex. Yo, como ya te dije, no quería tener problemas, así que empecé a batearlo, esta vez de manera muy brusca, hasta que llegó en la mitad de la noche un momento en el que él me tomó por atrás y me forzó a darle un beso. En mi vida jamás había forcejeado con nadie. Yo lo empujé, como pude. Yo no soy una persona muy alta ni tampoco muy fuerte. Creo que mido 1.58, así que ya te darás una idea de que mucha fuerza no tengo. Aquel muchacho en aquel entonces creo que medía como un 80. No había muchas cosas que yo pudiera hacer. Al momento de liberarme de él, simplemente me fui. Di la media vuelta y me fui. No quise armar alboroto, no quise gritarle, tampoco cachetearlo. Simplemente iba pensando que iba a pintar mi línea y cada vez que iba a ir el novio de esta amiga, yo no iba a ir. Continuó la noche.

14:49 Finalmente dieron las 3 de la mañana. Nos subimos a la camioneta y nos fuimos. Esta vez para mi mala suerte, el novio de aquella chica iba conduciendo, se iba a regresar con nosotras. Justo en mitad del camino, cuando ya estábamos retirados de la finca y todavía faltaba camino para llegar a la ciudad, llegó un mensaje. Mi amiga o mi supuesta amiga empezó a gritarme. Habían tomado una fotografía y se veía como su novio y yo estábamos dándonos el beso, a pesar de que mi cara tenía una seña de asco o de repudio. Yo le dije múltiples veces que yo no lo había besado, que él era el que me tenía abrazada. Justamente se ve en la fotografía que yo no quiero. Solamente le reclamó unas dos ocasiones a él. Y toda su furia fue contra mí.

15:48 Empezó a decirme que yo le había coqueteado. Empezó a decirme que todo era culpa mía. Las otras opuestas amigas, como ya tenían más tiempo conociéndola a ella, decidieron ponerse de su lado. Detuvieron la camioneta y me obligaron a bajarme. Yo estaba en llanto. Les suplicaba, les decía por favor que no me abandonaran ahí. Era una carretera federal. Había solamente monte a ambos lados. No había ninguna pizca de humanidad, de civilización. No había casas más que algunas casas grandes pero que se veían deshabitadas, algunos corrales de animales, pero bien lejanos. Yo le suplicaba una y otra vez que si ya no me querían hablar por favor entonces que me dejaran ahí en el metro o en una parada de autobús o algo que yo no conocía. Parecía que les di una razón más para dejarme ahí. Me dijeron que no eran mis amigas y que lo que había hecho estaba muy mal. E incluso me desearon lo peor.

16:56 Me dejaron ahí y arrancaron junto con la camioneta para irse. Así quedé varada en mitad de la nada, sin saber qué hacer ni a dónde dirigirme. Continué caminando, haciéndole señas a los carros para que se detuvieran, pero los escasos carros que pasaban en esa carretera, ninguno se detenía, pasaron como unos 5 minutos, hasta que un auto se fue deteniendo, yo pensé que era mi salvación, pero no, era todo lo contrario. Aquellos dos hombres que había rechazado en aquella fiesta, venían en aquel carro. Venían sonriendo y traían un celular en la mano. Se bajaron diciéndome,« Por fin te encontramos».

17:45 En ese momento yo supe lo que había pasado. Tal vez por el odio, tal vez por los celos, aquellas supuestas amigas habían comunicado con ellos. Tal vez alguna de ellas tenía algún teléfono de aquellos señores. No sé si tal vez fueran familiares, amigos... Pero el caso es que le habían dado el aviso. Aquellos dos hombres les habían avisado que yo me encontraba sola en la carretera y que vinieran por mí. En ese momento me entró un miedo... y también una adrenalina descomunal sin importarme mucho empecé a correr a la orilla de la carretera no quería perderla ignorando por completo claro que ellos traían un automóvil me podían alcanzar con facilidad hasta que uno de ellos se bajó y empezó a agarrarme del brazo yo empecé a jalonearme en ese momento un automóvil iba pasando y era una chica también yo le empecé a pedir ayuda Aquel hombre me abrazó en ese momento y me dijo que me calmara y me empezó a tratar como si fuera su novia. Tan pronto esta chica fue desacelerando, ojo, solamente desaceleró, no se detuvo, le gritó que yo era su novia y que nos estábamos peleando. La chica decidió seguir, vuelvo y repito, nunca se detuvo, solamente como que le dio curiosidad.

19:10 Y tal vez pensó que en efecto éramos pareja. En los estados del norte, Alex, es muy común ver mujeres muy jóvenes casados con hombres muy adultos. Así que creo que no lo tomó como algo extraño. A final de cuentas pude liberarme como pude. Y esta vez sabiendo que en la carretera... No iba a poder encontrar ninguna especie de ayuda. Decidí adentrarme entre el monte. Corrí y corrí hasta que llegué a una especie creo que de granja. Era una casa que tenía una barda, pero esta barda estaba hecha como de madera. No era muy alta. Yo soy muy buena en deportes, pero jamás había saltado una barda.

19:54 Aquella barda, considerablemente, era más grande que yo. Creo que la adrenalina era suficiente, porque de un salto, trepando como pude, pude pasarla en fracción de segundos. Continué corriendo hasta tocar la puerta y empecé a gritar como loca que me ayudaran. Aquellos hombres creo que se habían quedado afuera de la casa, pensando que tal vez recibiría ayuda. Pero para mi mala suerte nadie abrió. La casa, esa casa parecía estar vacía, deshabitada. No importa las ventanas por las que mirara, las puertas que tocara, no había nadie ahí. Si se preguntan por qué no me quedé ahí, pues porque había dos enormes perros a los cuales yo había despertado. Así como había entrado, tuve que volver a salir. Los perros se me aventaron, y yo otra vez subí la barda para caer del otro extremo de la casa, donde había un monte muy crecido.

20:58 Ahí me acosté, prácticamente besando el suelo. Vi a los otros dos hombres, los que me estaban persiguiendo. Dieron la vuelta a la casa, se habían metido con el auto, y ahora solamente estaban como que sondeando el lugar, buscándome. Yo me mantuve abajo entre el monte. Me estuvieron picando las hormigas, pero el miedo que les tenía a aquellos dos hombres era más fuerte que el dolor que sentía por las picaduras. Y eran muchas Alex, pero me mantuve abajo. Aquellos dos hombres finalmente se fueron. Yo me levanté y vi un camino de terracería. Pensé que tal vez aquellos dos hombres seguirían en la carretera. No se iban a ir así de fácil. Mi única opción era encontrar a alguna persona que me ayudara en aquel momento. Así que decidí echarlo a la suerte. Vi aquel camino de tercería y tuve la fe de que me llevaría tal vez como en alguna granja con algún pueblo cercano y empecé a correr en él. Corrí y corrí. No sé cuánto tiempo estuve corriendo. El caso es que llegué como a una pequeña localidad. A la primera casa que vi que había luz encendida, me metí en ella. Era una casita de madera con techo de lámina. Solamente vivían dos viejecitos ahí.

22:26 Tan pronto me vieron en llanto pidiendo ayuda, con mi ropa desgarrada, entierrada y con picaduras, y con mi cara pálida y con miedo absoluto marcado en ella, me dieron la ayuda que yo pedía. Los viejitos no contaban con luz eléctrica, tenían veladoras, pero después de contarles todo lo que me había pasado, el viejito salió con su bastón, me dijo que me quedara ahí, sacó su machete y fue con unos vecinos a pedirles un celular. aquel ancianito estuvo afuera de la casa con machete en mano moviéndolo de un lado para el otro diciéndome que si venían aquellos dos hombres no iban a salir vivos de ahí llegaron más vecinos me auxiliaron llamaron a una ambulancia y llamaron a mi amiga a laura ella fue la que acudió a mí La única verdadera amiga que había hecho en aquella universidad. Pasó esa noche y Laura me dijo que lo más recomendable era ir a acusarlas con la policía, ir a acusarlas con la prefectura. Lo hicimos, pero no hubo mucho movimiento. Esto pasó en una época que no había redes sociales. Te estoy hablando del 2003. Facebook, YouTube todavía no existía, TikTok, Instagram, nada de eso. Así que mi

23:56 caso no se le dio difusión. Solamente lo tomaron como una pelea entre mujeres, de chicas jóvenes. A pesar de que estuve al borde tal vez de perder la vida en aquel lugar, seguí yendo a la universidad Alex aunque te parezca asombroso. Seguí coexistiendo y estudiando en el mismo salón en donde estaban aquellas personas que me habían abandonado a mi suerte en aquella carretera. Me gradué todavía viéndoles la cara. Obviamente nunca les hablé más, pero ellas incluso hacían chistes respecto a lo que me había pasado y me decían que lo tenía muy bien merecido. Yo solamente espero que Dios se las cobra algún día. Esa fue mi experiencia, Alex. Espero que en algún momento puedas compartirla.

25:10 Hola Alex, mi nombre es Armando López y quiero compartirte una experiencia que me sucedió ya hace un par de años. Sé que a veces en tu canal no relatas experiencias que son 100% paranormales. Sé que a veces relatas experiencias tan perturbadoras que uno como oyente le agarra más miedo a los vivos que a los fallecidos y créeme tenemos justa razón de esto te quiero contar lo que me pasó a mí y a mi hermana cuando nos encontrábamos yendo a un evento de anime Verás, yo desde muy pequeño me gusta el anime. Comencé con Dragon Ball y poco a poco fui viendo más y más. Mi hermana, por ser menor que yo, se pegaba a la televisión junto conmigo y, por lo tanto, también empezó a consumirlo.

26:09 Fue así como cuando, años después, yo empecé a ir a las convenciones de anime. Mi hermana también me pedía que la llevara Pero siempre buscaba alguna excusa para no hacerlo. El caso es que no quería que me anduviera estorbando. Pero cuando ya tenía 13 años y tenía su dinero, le dije, ok, vamos. Me la llevé a una convención y créeme, esa experiencia nunca se me olvida. Mi hermana, porque iba toda emocionada, consiguió hacer un cosplay. Para los que no sepan qué es cosplay, básicamente es vestirse como un personaje de un anime o de una caricatura, como popularmente algunas personas lo conocen.

26:55 Mi hermana se vistió de un personaje de estos. Yo nunca me vestía, así que fui de civil. Durante toda la convención, que son diferentes stands, donde venden cómics, donde venden libros, donde venden mangas, DVDs con diferentes capítulos, etc, etc, ropa y demás, también figuras, empecé a notar algo. Empecé a notar que una persona nos seguía. Verás, esto no es algo que sea extraño. A veces en los eventos, pues hay pasillos muy estrechos, Y a veces hay mucha gente... Entonces te encuentras varias veces con la misma persona... Y también varias veces... Puede que tú vengas atrás de una misma persona que te tocó ya... Algunas ocasiones... Pero yo notaba algo más extraño... Yo notaba a un hombre... Que nos iba siguiendo... Más particularmente... Viendo a mi hermana menor...

27:55 Este hombre... También iba de cosplay... Vestido de un personaje, pero no logro reconocer qué personaje tenía. La vestimenta, la decir verdad, era muy rara. Parecía ir vestido de un niño. Ella era un hombre grande, tal vez de algunos 50 años. Aquel hombre sostenía un peluche y caminaba y actuaba como niño. Vuelvo y repito, como iba vestido de cosplay, tal vez iba caracterizado, esto es normal en un evento. A veces algunas personas, conforme van vestidas, también actúan. Dicen las mismas líneas del anime, actúan como actuaría su personaje. Pero ver ese tipo de actitudes en un hombre mayor, y también como iba vestido, te resulta algo choqueante, al menos a mí me lo pareció, y a pesar de que esto solamente era una intuición mía, parece ser que le di al clavo, porque este hombre se nos acercó, y me pidió una foto con mi hermana. Mi hermana estaba sumamente emocionada ya que era la primera vez que le pedían una foto. Entonces yo se las tomé. Noté de inmediato que el hombre la agarró de manera inapropiada, acercándola además a su cuerpo e incluso sobándola un poco de la cadera.

29:21 Yo me di prisa y tomé la foto, para este momento la cara de mi hermana ya había cambiado, pero por no creer problemas no le dije nada, simplemente tomé a mi hermana y me fui rápidamente de ahí. Aquel hombre continuó siguiéndonos, para este momento yo tenía 20 años, así que simplemente lo iba observando por el rabillo del ojo. Mi hermana, en determinado momento, quiso entrar al baño, así que yo la tuve que esperar afuera. Aquel hombre se posó enfrente de mí, como algunos diez metros. Las personas pasaban por en medio, y solamente me observaba, y también miraba la puerta. En ese momento me tuve que agarrar los pantalones e ir hacia él. Jamás en mi vida me había peleado. Jamás en mi vida había tenido que lidiar con algo así. pero tampoco soy una gallina o un cobarde, me dirigí hacia él y lo amenacé, que si nos seguía persiguiendo, y si no dejaba a mi hermana en paz, no me importa que estuviéramos adentro de un evento, yo le partiría la cara, aquel hombre se fue, algo angustiado, tal vez él no pensaba que me le iba a plantear así, mi hermana salió del baño, Y una vez recorrido por última vez en el evento, nos dirigimos a casa, tomamos un autobús, nos bajamos en la parada, tomamos otro autobús y ya casi íbamos a llegar a la casa, cuando en ese momento decidimos pasar a un súper.

30:53 Íbamos a llevar algunas cosas para finalmente cenar llegando, ya que en ese momento nuestros padres nos encontraban. a mi hermana de nuevo le dieron ganas de entrar al baño había estado comiendo y bebiendo mucho en el evento así que la tuve que esperar afuera no exactamente en la puerta había unas mesas y unos banquitos entonces ahí fui y me senté pero pasaba el tiempo y mi hermana no salía Yo no puse atención 100% a la puerta de los baños. Yo estaba a veces con mi celular y viendo la puerta, veía que entraban y salían personas. Pero en determinado momento dejaron de entrar personas. Yo me levanté y fui hacia el baño de mujeres. Ya habían pasado 15 minutos y obviamente ahí me daba pendiente. No quería que a mi hermana le hubiera pasado algo o tal vez hubiera salido sin darme cuenta. En ese momento entré al baño. No había nadie, o al menos eso creía.

31:56 Fui tocando por los cubículos. Todas las puertas se abrían, a excepción de la última. Pensé que ahí estaba mi hermana. Se notaba que había alguien adentro, pero no habría. En ese momento pude escuchar un grito ahogado y reconocí la voz de mi hermana. Inmediatamente de una patada abrí la puerta. Allí estaba aquel hombre. Por suerte, todavía estaba, aunque suene asqueroso, Alex con ropa. Yo ya me temía lo peor. Mi hermana finalmente salió corriendo de ahí y yo me fui con todo sobre él. Tal vez mi inexperiencia en combate, podríamos decirlo, me hizo que aquel hombre, pues, se me zafara.

32:40 solamente logré empujarlo rasgarlo de la ropa y meter dos golpes aquel hombre se me fue entre las manos mi hermana salió haciendo alboroto los guardias ya venían pero para este momento el hombre lleva corriendo muy adelante de mí se les fueron a los guardias el hombre consiguió salir del súper y simplemente se perdió en el estacionamiento y en la multitud. Para este momento yo estaba pensando seriamente en lo que había pasado. Estábamos muy lejos del evento Alex, aquel hombre de alguna manera nos había estado siguiendo y yo no me había dado cuenta. Tenía miedo que esto siguiera, tenía miedo de que nos siguiera todavía. después del súper y lograra saber dónde vivíamos. Nuestra casa no quedaba lejos, quedaba un par de cuadras. Nos íbamos a ir caminando.

33:34 Te recuerdo que tomamos dos autobuses para llegar. En ese momento simplemente llamé a mis padres y les dije lo que había pasado. Ellos vinieron inmediatamente. Estaban en una junta de trabajo ya que trabajaban en la misma empresa. Pero al escuchar esto, ellos dejaron todo de lado y vinieron. Por suerte no pasó a más. Aquel hombre fue la última vez que lo vimos, y a partir de esa experiencia, mi hermana, desde los 13 que tenía en aquel entonces, hasta los 19, no volvió a ir a ningún evento de anime. Ya después continúo yendo, pero jamás sola. Esta experiencia ha sido la peor que he tenido en aquella época y también me hace darme cuenta de que hay personas sumamente raras y peligrosas que acechan en cualquier parte de este mundo.

34:30 Les mando saludos a toda tu comunidad, Alex, desde Monterrey. Gracias. Hola Alex, y hola comunidad de la cripta. Quiero contarles una experiencia que me resulta sumamente perturbadora. Me pasó ya hace muchos años. De hecho, esto sucedió cuando yo no me encontraba con mi familia. Esto le pasó a ellos mientras se encontraban completamente solos, o más bien solas, mi mujer y mi hija. En aquel tiempo yo había conseguido un trabajo, el cual pues estaba trabajando ahí en la misma ciudad, pero por ciertos casos, por ciertos percances, me mandaban ya sea a cursos o me mandaban también a auxiliar a otras sucursales a lo largo del país. Eran viajes algo largos Tal vez de un mes Un mes y medio máximo Mi esposa ya estaba acostumbrada Así que yo me iba Me despedía de mi hija Y volvía después de mes y medio Diariamente todas las noches Me comunicaba con ellas por teléfono Y fue precisamente en este momento Cuando mi hija tendría siete años Que sucedió Y

36:06 desde que nos pasó esto créeme que tenemos un miedo inmenso cada vez que nos mudamos comenzó con ciertas situaciones de mi hija ciertas menciones que ella hacía ella decía que todas las noches era visitada por totti totti decía que era un payaso y que con él hablaba y después se dormía Que Toti quería entrar a la casa, pero que no podía porque había barrotes. Toda la casa está cubierta de barrotes, Alex, y doy tanta gracias a esto, porque fue por esto mismo que mi hija no corrió peligro, o más de lo que estaba corriendo ya. Nosotros no pensamos que esto fuera algo grave, para que más o menos tengan una idea, mi hija siempre ha tenido amigos imaginarios, desde temprana edad, lo que pensamos era extraño, después con el paso del tiempo, fuimos captando que era algo normal en ella, así que cuando nos mencionó este amigo, pensamos que se trataba de otro amigo imaginario, a mí me lo mencionó por teléfono, Y este amigo, según decía ella, la visitaba cada noche, constantemente. De hecho, yo pensé que tal vez lo soñaba, porque era mucha coincidencia que solamente apareciera de noche. Mi esposa también lo pensó así. Mi hija siempre ha sido una niña que siempre ha tenido su independencia. Desde que tenía tres años, cuatro, tenía su

37:40 propia habitación y así ha crecido siempre. Así que su habitación se encontraba en la primera planta. Su ventana daba hacia el patio trasero. Nosotros teníamos una enorme reja que cubría todo el patio trasero, así que no pensamos que corriera peligro. El único que estaba en el patio era un perro Doberman que teníamos. Era cachorro en aquel momento, pero ya más o menos estaba agarrando estatura. A algunas personas incluso les daba miedo, así que pensamos que qué riesgo podría correr. una ventana dando hacia el patio trasero.

38:22 En una ocasión, mi esposa no podía dormir. Ella ha padecido mucho de insomnio, cada tanto necesita pastillas, pero en ese momento no tenía. Bajó a la cocina por un vaso de agua, para tratar de tranquilizarse un poco. Y justamente en ese momento cuando estaba pasando enfrente de la sala para llegar a la cocina, queda un pequeño pasillo tal vez de unos 2 o 3 metros. Quedaban hacia la puerta de la habitación de mi hija. La puerta se encontraba entreabierta, y fue por esto mismo que mi esposa, en la negrura y silencio de la noche, captó que mi hija estaba hablando. Pero no estaba hablando sola, se escuchaba otra voz, una voz diferente, como de un hombre. Ella fue por su vaso se sirvió el agua, mientras que escuchaba todo esto.

39:19 Ella pensó que tal vez era el televisor, pero no podía ser ya que el televisor emana cierta luz. y por la rendija de la puerta no se notaba ninguna luz proveniente de ahí. Cuando mi esposa se acercó y fue abriendo la puerta lentamente, pudo ver a un hombre, vestido de payaso, ahí en la ventana, a través de los barrotes, hablando con mi hija. Nuestro perro estaba a un lado de ellos, siendo acariciado por este mismo hombre. Este hombre le estaba dando galletas al perro, y también estaba acariciando a nuestra hija. Mi esposa pegó el grito en el cielo. Aquel hombre salió despavorido, y tal vez el perro, por puro instinto o inercia, quien sabe, comenzó a perseguirlo y a morderlo de las piernas. el hombre consiguió saltar el muro, con suma facilidad, a pesar de su estado, ya que mi esposa dice que era algo corpulento, las luces de los vecinos comenzaron a encenderse, ya que mi esposa empezó a hacer mucho alboroto, agarró a nuestra hija, y se la llevó a nuestra alcoba, mi hija en el camino le decía que él era Toti, y que siempre la había visitado cada noche, desde hace aproximadamente algunas dos semanas y media, Al llegar la policía comenzaron a rastrear todo. Parecía ser que aquel hombre ya tenía varios días yendo. Esto lo pudieron rectificar. Ya tenía como una

40:53 escalera improvisada en un monte baldío que quedaba enfrente de nuestro patio, armado con blocs y algunos ladrillos con pedacería. También había alimento para perro y unas cuantas envolturas. Lo que ellos atinan a decir es que probablemente estuvo alimentando a nuestro perro, tal vez durante un mes y medio, ganándose su confianza, para después entrar al patio. Nuestro perro era apenas un cachorro, así que tampoco podemos echarle mucha culpa. Inmediatamente cuando pasó esto, y al enterarme de todo, yo le dije a mi esposa que se fuera a dormir a la casa de su madre, o a la mía, a cualquiera, pero a una casa de los abuelos, ya sea sus padres o los míos. Ella me hizo caso.

41:42 Jamás volvimos a esa casa, afortunadamente solamente estábamos rentándola. Nos pasamos a otros suburbios, esta vez en un departamento, asegurándonos de estar en los últimos pisos de arriba. lo más alejado posible, y repleto de vecinos, que tuviéramos vecino enfrente y a los lados, y que fueran personas que conociéramos, desde ese momento me di cuenta, que los vecinos, son una herramienta muy útil Alex, si tienes buena comunicación con ellos, pues entre todos nos cuidamos, no puedo creerlo que mi hija, estuvo cerca de un, enfermo, en su misma casa, y nosotros sin darnos cuenta, quiero que este relato sea anónimo y espero puedas cumplirme ese deseo espero que los demás padres escuchen mi historia para que tomen en cuenta cada palabra que dicen sus hijos a veces ellos te están diciendo la verdad aunque parezca fantasía y hay algunas personas enfermas que se aprovechan de esta inocencia ¡No! Hola Alejandro y hola a toda tu comunidad. Les quiero contar una

43:13 experiencia que me sucedió cuando yo iba en secundaria. Es una experiencia que me dejó sumamente traumatizada y desde ese entonces tengo cierto miedo o podré decirse cuidado con hablar con extraños, con personas las cuales no conozco. uno nunca sabe lo que otras personas se traen en manos e incluso estas personas pueden estarte observando desde muy lejos y por mucho tiempo me sucedió lo siguiente cuando yo iba en la secundaria tenía un novio en aquel tiempo recuerdo que salíamos y antes de salir completamente de la secundaria es decir había una salida y luego un pequeño patio con muchas macetas y algunas bancas donde algunas madres iban y se sentaban a esperar a sus hijos los que eran de primer año también algunos estudiantes iban ahí y se sentaban a platicar Simplemente a pasar al rato antes de irse Recuerdo que yo siempre iba y me sentaba En una de aquellas jardineras Como yo era la que salía antes Siempre iba y me sentaba Y esperaba a quien era mi pareja en aquellos años Siempre me la pasaba sola Escribiendo, adelantándola mi tarea O jugando en mi celular En aquel tiempo los famosos Nokia Cuando una tarde Cuando había muchos niños y muchas madres Se me acercó

44:44 una señora Esta señora vestía pues humildemente y veía que portaba con una escoba. Ella me pidió que si por favor me podía hacer a un lado para limpiar un poco la banca. Yo asumí que era una jardinera o alguien de intendencia de la escuela. Así que agarré mis cosas y me moví hacia otro lado. Aquella señora empezó a limpiar y después empezó a hacerme plática. Una plática que cada vez y cada vez más se tornaba un poco más personal. Yo en aquel tiempo era una niña, aproximadamente tendría como unos 14 años, así que deben de saber que no me di el peligro. Simplemente estaba hablando con aquella señora, la cual me pareció muy amable. Yo no pensé que tendría dobles intenciones. Y esto se repitió por varios días. Aquella señora siempre a la hora de salida iba y se sentaba al lado mío o empezaba a platicar conmigo. Ella parada y yo sentada, empezó a preguntarme dónde vivía, empezó a preguntarme qué caminos tomaba, empezó a preguntarme cosas incluso adentro de la escuela, qué materias me gustaban más, etc., Esto obviamente no lo hizo en un solo día, fue paulativamente, pasando los días empezó a sacarme cada vez más y más información. Siempre cuando llegaba mi

46:16 pareja de aquel entonces, aquella mujer se iba, según esto decía que para no interrumpirnos, y entonces se iba. Yo no veía nada extraño Alex en ese momento, hasta que llegó una tarde en que en aquella jardinera empecé a encontrar notitas como recados. también con una que otra rosa y también chocolates cuando no era una rosa era un chocolate aquellas cartas decían poemas de amor y siempre tenían mi nombre yo pensé que me las ponía pues mi novio así que yo no le decía nada simplemente le sonreía y lo abrazaba estas cartas empezaron a aparecer cada vez más y cada vez más Hasta que un día le dije« Oye, aprecio mucho esto que haces conmigo. No sé dónde sacas dinero para regalarme rosas y chocolates todos los días». Y es en ese momento que él se me queda viendo y me dice« Yo no te he regalado nada».¿ Cómo de que no? A lo que yo le repliqué... Me regala rosas de chocolate... Y también algunos chocolates más... Los encuentro con cartas... Esto había pasado a lo largo de una semana... Más o menos, no dejé que pasara mucho... Entonces él me dice que jamás me había dejado nada... Y que tampoco me había escrito ninguna carta...

47:37 Empezamos a verlas... Yo las había guardado celosamente adentro de un cuaderno... Su letra no era la misma... En efecto me estaba diciendo la verdad, yo en aquel momento pensé que me estaba bromeando, pero no, la letra de él no se parecía a Alex. En ese momento empecé a sentir miedo, tal vez alguien más me las pone ahí, tal vez algún compañero. Al día siguiente encontré otra carta. Ya era viernes. En esa carta me pedía que fuera atrás de los baños públicos. Mira, en mi escuela había unos baños adentro, que esos eran usados por toda la escuela. Pero afuera, en este pequeño patio... el cual te digo sucedió todo esto habían unos baños portátiles estos estaban ahí puestos porque a veces la escuela hacía eventos y estos eventos por lo regular también abarcaban parte del estacionamiento y la calle de enfrente de la escuela entonces estos inodoros eran movidos desde adentro hacia afuera para que cualquier persona o padre de familia pudiera ir ahí ya sea eventos de primavera, graduaciones, etcétera, además celebraciones, yo fui hacia aquellos baños y tan pronto di la vuelta, vi a aquella señora, la cual me había dicho que se llamaba Magdalena, le decía Magda, aquella señora me entregó otro chocolate y me dijo que estaba enamorada de mí, Me empezó a agarrar

49:08 de las manos y me empezó también a tocar la cara. Yo estaba pálida, helada completamente, Alex. Era una señora aproximadamente de algunos 50 años. Yo lo único que hice fue jalonear mi mano e irme corriendo. No esperé a mi pareja. Me fui corriendo a mi casa en ese momento y por el camino solamente estaba pensando en que le había dicho a aquella mujer por dónde me venía y qué caminos tomaba con todas las ubicaciones y también diciéndole cómo luce mi casa. Era más que evidente que sabía cómo llegar a la misma. Tan pronto llegué a mi casa, empecé a cerrar todas las puertas. Yo me quedaba sola hasta aproximadamente las 5 de la tarde, que era cuando llegaba mi madre, pues tanto mi madre como mi padre trabajaban.

49:59 Ese tiempo se me hizo eterno, Alex. Yo tenía mucho miedo de que Magda me hubiera seguido. Fue la primera vez en toda mi vida que me sentí sumamente vulnerable. Cuando salía después, ya no esperaba a mi pareja, simplemente me iba a mi casa, y nos veíamos ya por la tarde noche, ahí enfrente de mi casa. No le dije a nadie sobre esto, no pensé que valiera la pena. Cuando estaba dentro de la escuela una vez, me dirigí a uno de los conserjes y le pregunté sobre Magda. Había algo particular, y es que siempre me la encontraba en la salida en aquel patio, pero jamás la había visto adentro de la escuela. Ella me había dicho que era intendente. La respuesta que me dio este intendente me dejó aún más helada y con más miedo. Él me dijo, con nosotros no hay ninguna magdalena trabajando, solamente hay dos señoras, y no encajan con la descripción que tú me das.

50:59 En ese momento me quedé helada, Alex, aún más. Aquella señora se había hecho pasar por una persona de intendencia tan solo para hablarme. Había entrado por la puerta que entra en todos los padres aquella grande, Y había ido directamente hacia mí en el patio. Me había engañado. No trabajaba ahí. Y seguramente su nombre ni siquiera era Magdalena. Desde aquella tarde y todos los días después, le pedí a mi padre que pasara por mí. A final de cuentas lo hizo. Le dije que me sentía algo vulnerable, no le quise decir por qué. Solamente le dije que tenía problemas en la escuela y que no quería que me dejara sola. Obviamente, mi padre al quererme mucho, siempre iba por mí. Siempre estaba ya en punto. Ya que era la hora de su comida, aprovechábamos e íbamos a comer juntos ahí por la zona. Si tú crees que la historia terminó aquí, estás muy equivocado. A pesar de que ya no vi a Magda durante todo mi año escolar, que me faltaba ahí en la secundaria... La vi después, cuando estaba en preparatoria, en segundo año, ya habían pasado dos años Alex, de que no la había visto, pensé que el tema ya se había quedado atrás en el pasado, a mí ya se me había olvidado, cuando en eso, mientras me encontraba caminando, de regreso a mi casa, alguien me tocó por encima del hombro, al voltear, me encontré

52:31 con ella, era Magda, ahí estaba atrás de mí sonriendo me lo único que escuché fue que me dijo que me había extrañado mucho y que todavía no me olvidaba yo simplemente corre y lo más fuerte que podía ya para ese momento ya tenía 17 años, corrí y llamé la atención de unos policías que estaban ahí, les conté que me estaban persiguiendo, y a pesar de que buscamos a Magda por toda la zona, con la mirada, no vimos a nadie, estoy muy segura de que se había escondido, aquella tarde les conté todo esto a mis padres, Mi papá se puso como loco... Me dijo que por qué no le había dicho antes... Que esto se tenía que llevar a la policía pues... Aquella loca... Sabía dónde vivía...

53:18 Yo le dije que sí... Fuimos juntos a la policía... Levantamos una denuncia pero... A decir verdad no creo que sirva de mucho... Yo no tenía el nombre verdadero de aquella mujer... No sabía dónde vivía... No sabía nada de ella... Y ella sabía todo de mí... Han pasado los años Alex... Ya no vivo ahí con mis padres, y a pesar de que ya estoy juntada con un hombre y que estamos viviendo felices aquí en nuestro departamento, a veces pienso en aquella señora y en que tal vez aún sigue siguiéndome. Gracias por contar mi experiencia. Saludos a toda la comunidad de La Cripta Embrujada. Hola Alex, mi nombre es Mariana Saldaña.

54:24 Esta experiencia vine por parte de una amiga mía cuando yo iba en la universidad. Esta amiga la tuve a lo largo de toda la carrera. Y a pesar de que éramos muy unidas, ella me mantuvo al secreto. Cierta actividad que tenía durante dos años enteros. Sabía que ella venía de una familia algo disfuncional. Sabía que no vivía con sus padres, sabía que vivía completamente sola y que también no tenía familia cercana, tanto así que en algunas celebraciones como Navidad, Año Nuevo, Día de las Madres, etc., a veces se la pasaba conmigo o con otra amiga de nuestro grupo. Extrañamente, a pesar de que era muy bonita, a pesar de que era muy social Digamos que tenía mucho carisma y que tenía a muchos chicos atrás de ella Jamás le conocimos novios Y tampoco salía mucho con nosotras O sea, a los antros, a los bares, a ese tipo de reuniones nocturnas Salía brevemente, solamente entre semana Nunca en fin de semana De hecho, yo llegué a pensar que tal vez era de alguna religión o algo así. Pero, todo cambió un día, cuando esta amiga faltó a clases.

55:45 Ella llevaba un muy buen promedio, y era, digamos, aplicada. Pero al día siguiente, faltó de nuevo. Y luego al otro día, igual. Esto me llamó mucho la atención, además también que, corría el riesgo de que la sacaran. Hay algunas universidades así, muy estrictas. y a la que íbamos, era igual. Fui hasta su departamento, toqué la puerta, y ella me abrió. Yo pensé que tal vez estaba enferma, pensé que tal vez le había ocurrido algo, pero al verla, me percaté que no era de este modo. Ella estaba bien, estaba de pie, no se veía enferma, no se veía que nada le doliera. Lo único que la veía era sumamente nerviosa y muy temerosa. Ella me explicó que no había ido a la universidad porque se sentía mal, a lo que yo le dije, bueno, por lo menos lleva un comprobante, algo, porque si sigues aquí y no te presentas, te van a sacar de la carrera y no vas a poder terminarla. Es en este momento que estamos platicando que ella se rompe a llorar y me cuenta lo siguiente.

56:55 Resulta que ella era trabajadora nocturna, si es que me entienden. Afortunadamente me dice ella que no tenía la necesidad de ir a las zonas céntricas. O ir a las zonas que tienen una mala reputación, a tener que lidiar con ciertos hombres que las manejan, a intentar que lidiar con hombres que tal vez vienen borrachos, con estupefacientes encima, y que claro, eso significa peligro. afortunadamente ella dio con un blog con una página la cual se veía pues un tanto profesional aunque tampoco se tenía que fiar esta página se veían los diferentes servicios y las diferentes mujeres que daban este servicio y también se veían a todos los clientes que comentaban si era confiable aquella chica o sea el perfil y también diciendo los satisfacidos que estaban de haber contratado el servicio Ella decidió meterse a aquella página, tan pronto cumplió los 18 años, puso sus fotografías y dio con varios hombres. Ella dice que esta fue una muy buena idea, ya que los hombres que la contactaban, debido a los precios que te puedo decir no eran bajos, eran hombres pues pudientes, hombres incluso casados. Pero que ante todo...

58:16 La trataban bien... Ella me explicaba que no se había encontrado con ningún hombre... Que había tratado de amedrentarla... O que hubiera tratado de hacerle algo peor... No por lo regular todos se portaban bien... Hasta que una noche... La contactó un hombre... De aproximadamente unos 48 años... Este hombre... La citó en un motel... Uno que estuviera a conveniencia de los dos... Porque esto lo ponía muy bien fijo en su perfil... Que solamente iba a tales moteles Obviamente también para mantener su seguridad Ella no iba a domicilio Ni se iba a mover a moteles que no conociera Cuando llegó este hombre Dice mi amiga que incluso se alegró un poco El hombre no era feo Y de hecho ella me dice un poco con risa fácil Que prácticamente lo hubiera hecho gratis Obviamente ya años después me dice esto Lo que pasa es que el hombre trae consigo una extraña bolsa que llama la atención de mi amiga.

59:15 Hay muchos hombres que traen sus propios juguetes. o traen incluso vestuarios para que las chicas se los pongan, ya sea enfermeras, policías, etc., cumplirles la fantasía, así que ella pensó que esto se trataba de eso, había contratado el servicio más extenso y caro que ella tenía, que era de toda la noche, con todo incluido, el hombre tan pronto llegó, le dio el dinero a mi amiga, Y ella empezó a platicar con él, a decirle todas las posibilidades. Y así pasaron los primeros 20 minutos. Cuando ya se estaban besando, cuando ya estaban a punto de comenzar, aquel hombre se detuvo. Le dijo que esperara un minuto. Mi amiga se fue preparando, quitándose todo. Cuando ve que aquel hombre saca de aquella bolsa una caja de cartón y que dentro de aquella caja saca otra caja, esta vez parece una caja como de cenizas. Y en efecto, era eso, una caja que poseía cenizas de alguien adentro y que tenía una fotografía de ese alguien. Parecía ser una mujer, aproximadamente también de algunos 40 años. El hombre jaló una mesita. Pequeña que tenía ahí el cuarto, y la puso enfrente de la cama.

1:00:31 Arriba de esta, puso las cenizas, con la fotografía mirando, directamente hacia la cama. Mi compañera para este momento, estaba algo perturbada, a lo que le preguntó, oye,¿ y eso qué es?,¿ por qué trae cenizas?, El hombre le respondió, mira, lo que pasa es que aquella es mi esposa, falleció hace aproximadamente tres meses. Ok,¿ y por qué la traes aquí? Lo que pasa es que ella me fue infiel, muchas veces lo hizo a lo largo de nuestro matrimonio, incluso creo que mi último hijo ni siquiera es mío, y todo esto lo supe después de su fallecimiento. Me quiero vengar de ella Y esto es lo que quiero hacer Tú y yo nos vamos a acostar Mientras que ella nos observa A mi compañera para este momento ya se le habían encendido varias alertas rojas, pero ella tenía apenas 20 años en ese entonces. Pensó que tal vez esto era la idea radical de un hombre despechado, así que simplemente siguió con el servicio. Habían pasado dos horas para este momento.

1:01:39 Mi compañera y aquel hombre ya se habían acostado varias veces, cuando éste se levantó y fue al baño. Se escuchaba que estaba en lo suyo Cuando mi compañera en ese momento se percata de que La caja de las cenizas No está completamente cerrada La tapa de esta Se encuentra ligeramente abierta Ella también se ha percatado hasta ese momento Que un olor extraño Se ha apoderado de toda la habitación Esto sucede en el mes de diciembre Y en esos meses por donde vivo y por donde estaba la universidad hacía mucho frío por lo que el cuarto del motel no tenía ni una sola ventana abierta y todos los olores se mantenían encerrados por lo que un olor muy peculiar se estaba apoderando de toda la atmósfera al irse acercando hacia aquella caja de cenizas mi amiga dice que el olor cada vez se hacía más y más penetrante Era un hecho que venía de ella. Se acercó y abrió ligeramente la tapa y veía que había un trapo puesto encima de algo que venía adentro. Aquella cosa no eran cenizas, era algo que estaba duro. Mi amiga volteó de reojo nuevamente y vio que el hombre seguía en el baño, alzó el trapo y se encontró con una escena horrorosa, una escena terrorífica, tanto así que se le pusieron los nervios de punta y no pudo evitar pegar un grito. Lo que había dentro de la caja

1:03:10 de cenizas era una cabeza humana. A mi amiga poco le importó que se encontrara sin ropa... Poco le importó que... Estuviera haciendo un frío... De esos que te calan hasta los huesos allá afuera... Salió del cuarto de motel gritando... Pidiendo ayuda... Sin una prenda encima... Las personas que estaban a cargo del turno nocturno... Así como las recamaristas... Y también los guardias... Salieron inmediatamente con ella... La abrigaron... Y le preguntaron qué era lo que estaba pasando... A lo que mi compañera les contó todo, así como iba. Pronto llegó la policía e investigaron a aquel hombre. Lo que mi amiga pensaba en ese momento es que aquel extraño sujeto de seguro se trataba de algún criminal que iba por víctimas jóvenes y que si no hubiera salido en ese momento, tal vez su cabeza iba a ser la siguiente.

1:04:05 Pero ella estaba en un error. Esa misma noche se enteró que aquel hombre, si bien había cometido un crimen, no había cometido un crimen tan grave. A quien pertenecía aquella cabeza era su misma esposa, la cual sí, había fallecido tres meses antes. Este hombre había ido hasta su tumba y había ordenado a los sepultureros exhumarla por ciertas cosas legales.¿ Qué él hizo? Era un hombre con mucho dinero, él en un principio cuando ella falleció quería cremarla, pero sus hijos habían opuesto a esto, así que su única manera fue ahí, fue ir al cementerio, sacarla de su tumba, llevarse la cabeza de ella y después... Involucrarse con varias mujeres que se dedicaban a lo mismo que mi amiga Y llevar aquella caja de cenizas Con la cabeza de su mujer adentro Siempre poniéndole enfrente En cada acto que él realizaba Para llevar a cabo su venganza Mi amiga después de esto borró aquel perfil, había trabajado suficiente tiempo en aquella página como para hacerse de su cartera de clientes.

1:05:20 Así que simplemente ya no se quería exponer a conocer a un hombre más perturbado tal vez alguna noche y se conformó con los clientes que tenía. Esta historia me dejó perpleja a Alex en aquel momento. Yo sigo hablándome con esta compañera. De hecho, ella me permitió que te contara esta historia, obviamente, omitiendo su nombre. A veces recordamos esta historia, incluso entre risas, pero ambas sabemos debido a esta, que existen personas muy perturbadas allá afuera. Hola buenas noches a todos mi nombre es Ismael Rodríguez y quiero compartirles a ti Alex y a tu comunidad una experiencia que me sucedió a mí y podríamos decir que también le sucedió a mi hermano cuando éramos adolescentes yo tendría algunos 16 o 17 años Mi hermano solamente es mayor que yo por un año solamente, así que teníamos más o menos la misma edad, íbamos a la misma preparatoria, y por las tardes siempre nos quedábamos absolutamente solos. Mis dos padres trabajaban, tanto mi madre como mi padre, y llegaban por eso

1:06:50 de las ocho de la noche. Así que cuando llegábamos a las dos de la tarde, hasta que oscurecía, de lunes a viernes, nos la pasábamos solos, nosotros dos, y nuestro perro pastor alemán, que se llamaba Goofy. Lo sé, es el mismo nombre del perro de la caricatura animada, y es por eso mismo que se lo pusimos. Aunque créeme, ese pastor alemán no se parecía en nada a Goofy, pero así le decíamos de cariño. Mi hermano siempre tenía una actividad física que hacer todas las tardes. Él era futbolista en aquel tiempo y se lo estaba tomando muy en serio. Así que todas las tardes salía a correr por el parque que queda cerca de nuestra casa. Ese parque es enorme y siempre se iba por eso de las 6 de la tarde y volvía casi casi al mismo horario que mis padres. Si no es que incluso un poco más tarde. Así que yo me quedaba solo durante dos horas. A veces mi hermano acostumbraba a llevarse a nuestro perro. pero otras veces lo dejaba conmigo. Así que variaba, a veces me quedaba con Goofy, y otras veces me quedaba solo. Una tarde en particular, escuché como mi hermano sonaba a la puerta, y justamente cuando iba de salida me gritaba, ahí ya saliendo de la casa, diciéndome que ya se iba, que cerrara todo con llave. Yo solamente

1:08:20 bajaba y echaba llave a todas las puertas. Esa era la rutina. Mientras que me iba a mi habitación, prendía la tele y hacía cualquier otra cosa. Recuerdo que aquella tarde, mi hermano me gritó. Yo lo escuché, pero yo estaba centrado en un juego que estaba pasando en aquel momento, así que de manera inmediata no bajé al primer piso. Me quedé ahí en el juego como unos 10 o 15 minutos. Al final de cuentas ya lo había escuchado. Bajé al primer piso y con lo que me encontré es que Goofy estaba en la parte de afuera de nuestra casa, pero estaba parado de una forma extraña, Alex. Goofy parecía estar parado en dos patas, recargando las otras dos en nuestro portón de metal. Mirándome con una mirada extraña, sus ojos eran algo extraños. No eran como los ojos que siempre tenía. Parecía como una mirada muy humana a Alex.

1:09:22 A mí me sorprendió verlo afuera. Yo pensé en ese momento que tal vez a mi hermano se le había escapado cuando éste había salido a correr. Así que salí de mi casa, abrí la puerta del patio y lo dejé entrar. Goofy es un perro muy hiperactivo, más en aquel momento cuando era joven. Así que inmediatamente cuando entraba o cuando nosotros llegábamos, empezaba a brincar, empezaba a lamernos. Pero en aquel momento, Goofy no se me acercó. Él simplemente se fue caminando. Y entró a la casa. Yo entré atrás de él, cerré todas las puertas y caminé hacia la sala donde se encontraba Goofy, sentado en esta.

1:10:07 Lo más extraño es que si bien teníamos un lazo muy cercano con nuestro perro, en aquel momento Goofy no se me acercaba, solamente me miraba a la distancia, con esa mirada extraña que te digo. Yo continué cocinando e incluso le sirvió algo de alimento, pero este no comió, simplemente me miraba. Yo subí las escaleras y lo llamé, Goofy, ven conmigo, pero él no acudió a mí. Se me hizo extraño, pero pensé que tal vez estaba enfermo. Bueno, yo no podía hacer nada en ese momento. Si el perro estaba enfermo, tenía que esperar a que mis padres llegaran para que, al día siguiente, lo enviáramos al veterinario.

1:10:53 Estaba yo en mi cuarto, haciendo mis cosas, cuando en eso noto caer ruidos extraños abajo. A mí me llama la atención varias veces. Me asomo por mi puerta, y en efecto, escucho algunas pisadas que vienen desde abajo. Asumo que es Goofy, claro, es el único que está abajo. Además, lo que escucho son pezuñas, así que probablemente eran sus patas. Pero lo que despertó mi curiosidad fue que ya no escuché las pezuñas, sino que escuchaba una risa, una risa de un hombre, y una risa muy, muy malévola, una risa algo siniestra. Bajé y lo único que vi fue a Goofy sentado en el comedor, observándome. Para este momento ya se me hace extraño. Solamente lo vi, le volví a hablar, pero este no acudió a mí. Me subí de nuevo al segundo piso. Me metí en mi habitación.

1:11:55 Empecé de nuevo a hacer mis cosas, a distraerme. Cuando en eso, empiezo a escuchar cómo pronuncian mi nombre. era una voz gruesa como la del hombre que se estaba riendo hace apenas unos minutos para este momento ya me empieza a dar un poco de miedo Me levanto de mi silla, camino por el pasillo y nuevamente bajo. Ahora veo a Goofy sentado en la sala. Pero siempre cuando bajo, su mirada está lista para verme. De alguna manera, como si este estuviera preparado para cuando yo apareciera. Decidí subir de nuevo, pero esta vez no entré a mi habitación.

1:12:40 Mi escalera es como en caracol, da vueltas. Entonces, hay un espacio que es un descanso, que debido a que está en una vuelta, pues desde la sala no es posible verme. Algo me decía que me debía quedar ahí, que tenía que saber qué estaba pasando. Tal vez era la tele, tal vez era alguna otra cosa. En ese momento escucho las pezuñas, pero no escucho cuatro, sino dos. Veo claramente como Goofy, por una rendija que me permite ver... el pasamanos de la escalera veo como mi perro empieza a caminar en dos patas y empieza a reírse y también a pronunciar mi nombre como si fuera alguna especie de burla En ese momento yo corro y me encierro en mi habitación, Alex. Y lo que te digo no es mentira. En verdad lo vi. Llamé a mi hermano, pero este no me contestaba. Empecé a gritar. Empecé a decirle que se fuera. Parecía ser que le gustaba, pues...

1:13:47 Escuché su risa todavía más fuerte en ese momento. Hasta que de plano ya no la escuché. Yo me quedé ahí en mi habitación hasta que sonó el portón de afuera de mi casa. Finalmente vi a mi hermano que estaba forcejeando la puerta para abrirla, ya eran las 8 y también vi algo más, Alex, él venía acompañado de nuestro perro, ahí venía Goofy con él, el Goofy que siempre había conocido, venía moviendo la cola, feliz, él se había ido con mi hermano. inmediatamente baje para este momento la sala la cocina estaba completamente oscuras pues no había encendido ninguna luz mi hermano entró a la casa y yo corrí a abrazarlo y entre lágrimas le dije lo que había visto mi hermano me creyó mis padres por otro lado no lo hicieron mi perro fue y me lamió como que a su manera me estaba diciendo que no era él Buscamos por toda la casa, pero no encontramos a aquel pastor alemán. Pero eso sí, vimos la puerta del patio trasero abierta. Algo me dice que se había escabullido por ahí.

1:14:57 Lo más increíble de esto, Alex, es que ya cuando estábamos acostando, mi hermano me dijo que me creía, porque él también había visto a un pastor alemán ahí por el parque, y que éste lo miraba con unos ojos demasiado humanos. En ese momento yo exclamé que era cierto, finalmente mi hermano me había dado las palabras correctas. Aquellos ojos del pastor alemán eran demasiado humanos, no como los de un perro, sino como la mirada siniestra de alguna persona que te quiere hacer daño. Hasta este momento, Alex, no sé con qué fue con lo que me encontré aquella tarde. No sé qué fue a lo que le abrí la puerta de mi casa en aquella tarde. Solamente sé que aquella cosa no era un perro. Hola, saludos Alex.

1:16:17 Mi nombre es Lorenzo Nava. Quiero compartirte una experiencia que le sucedió a mi madre. Esto le sucedió cuando yo todavía no nacía, pero mi hermano mayor, el primero de los seis, sí lo vivió. Resulta que antes mi madre, junto con mi padre, cuando todavía no se casaban, cuando todavía no formaban una familia, a pesar de que mi madre ya había tenido a su primer hijo, ellos todavía vivían en la casa de su suegra, o sea de mi abuela. Mi madre siempre todas las tardes, los viernes, iba a una casa de una tía. Esta tía le ayudaba, le daba arroz, frijol, tortilla y cosas que eran algo indispensables en la despensa. Mi madre trabajaba, pero de vez en cuando pues le venía bien un poco de ayuda.

1:17:10 Para ella era absolutamente normal caminar por eso de las nueve de la noche, desde la casa de su tía hasta el pueblo. La casa de la tía quedaba algo retirada, pues esta tenía varias parcelas, ganado, así que por lo tanto estaba algo alejada del pueblo. En aquel momento San Luis estaba casi por completo. Era un sitio rural. En aquellos años lejanos, mi madre caminaba por aquel camino de terracería con la luz de la luna iluminando todo su camino, cuando en eso ve que de entre los matorrales algo se está moviendo y sale una chiva. Esta chiva parecía algo extraña. Mi madre decía que caminaba de una forma muy rara, no caminaba como una chiva normal, hasta que de una manera sorprendente y de forma muy rápida, la chiva se paró en dos patas. La forma en la que se levantó era muy extraña y terrorífica. Mi madre dice que ver a las chivas paradas en dos patas o a los cabríos a veces es algo normal. A veces estos animales se levantan y caminan con sus dos patas por un breve trayecto y después de nuevo usan sus cuatro patas. Entonces no era algo tan sorprendente. Pero mi madre explica que aquella chiva... no se paraba como un animal la chiva se levantó y se posó en

1:18:43 sus dos patas y abrió las otras dos que tenía enfrente como si fuera un humano como si fuera una persona caminando al lado de ella Mi madre empezó a asustarse. La miró con ojos de terror, mientras que la chiva pelaba los dientes y se reía. En ese momento mi madre corrió. Pasó a un lado de ella, pues la chiva le había salido enfrente y tenía que pasar forzosamente por ese camino que la llevaba al pueblo. Mi madre iba rezando, con el Jesús en la boca, como dicen. Llegó al pueblo sumamente asustada, y mi hermano, que era el mayor en aquel tiempo, le preguntó que qué tenía.

1:19:25 Mi hermano tan solo tenía nueve años en aquel entonces. Nuestra madre, totalmente asustada, solamente tartamudeaba, y le decía que había visto al diablo. Cuando llegó nuestro padre, decidió no decirle nada. pensó que tal vez había alucinado algo, es decir lo que había vivido aquella noche, parecía muy surreal, tal vez de alguna manera había confundido las cosas, tal vez le habían hecho alguna broma, si bien en aquellos ranchos es muy normal todas estas leyendas y relatos, para mi madre era algo completamente nuevo, vivirlo en carne propia.

1:20:05 Mi madre trató de restarle importancia a esto y continuó toda su semana normal, hasta que nuevamente llegó el viernes. Quiso pensar que todo esto había sido algún tipo de alucinación, así que fue a la misma hora a la casa de su tía y se regresó por ese mismo camino a la misma hora. Aquella chiva, aquel chivo, salió de nueva cuenta de entre los matorrales, y otra vez se posó, como si fuera un humano, caminando en dos patas, con suma naturalidad, mientras que de nuevo le mostraba los dientes a mi madre y se reía, se reía de una manera diabólica. Mi madre, esta vez con más miedo, se metió entre el monte, tratando de evitar aquel chivo, Pero este condenado animal la persiguió. Mi madre cuenta que aquellos minutos en huida se le hicieron los momentos más eternos de toda su vida. Llegó al pueblo sumamente asustada y esa noche sí le dijo a nuestro padre todo lo que había visto. Mi padre es un hombre católico y muy creyente de lo que viene siendo la brujería, los nahuales, etcétera, todo aquello. Así que le dijo a mi madre, tú te me quedas aquí el viernes, no quiero que vayas a la casa de tu tía y no quiero que me pases por aquel camino a altas horas de la noche.

1:21:34 Si te va a dar frijol, si te va a dar arroz, mejor déjamelo, yo voy. Si me encuentro a ese animal, se las va a ver conmigo. Mi hermano mayor es un niño que siempre estaba muy pegado a su padre, a nuestro padre. A donde quiera que él iba, mi hermano quería ir con él. Y a pesar de que mi madre le rogó mucho a mi padre que no se llevara al niño, mi hermano pues era un niño chiflado. A final de cuentas mi padre ya años después nos dijo que él pensó que no iba a pasar nada, que tal vez lo que había visto nuestra madre había sido un malentendido. pero para ir seguros, mi padre se llevó su machete, tanto mi hermano como mi padre, fueron por aquel camino, y cuando venían de regreso, se encontraron aquel animal, dice mi padre que iban caminando, cuando en eso una risa les llamó la atención, aquella risa se fue materializando, primero sonaba como algo lejano, como algo que incluso ellos pudieran confundir con una especie de brisa, pero poco a poco se fue acercando y fue agarrando fuerza.

1:22:50 En ese momento mi padre la vio. Salió de entre el monte, caminando como si fuera un humano, a la par de que se iba riendo. Mi padre sacó el machete y trató de hacerle frente, pero por alguna razón que él nos explica, simplemente no se podía mover. Estaba paralizado, solamente viendo aquel condenado animal como se iba burlando de él. Hasta que este otra vez se metió entre el monte, mi padre volvió a moverse. En ese momento él dice que está seguro que ese animal era algo demoníaco. era algo malo pues solamente una brujería sería capaz de ponerlo en tal modo sin poder moverse sin poder hablar siquiera también a mi hermano le pasó lo mismo de hecho por esto mismo mi hermano hasta hoy día Le tiene miedo mucho a las chivas y a los chivos. Les tiene un miedo enorme, un pavor, un terror. Pues tan solo verlos, los hace recordar a aquel animal. Ellos no fueron los únicos que vieron a aquel animal. Rápidamente, al paso de algunos días, muchos en el pueblo decían haber visto aquel chivo. hasta que llegó a los oídos del padre.

1:24:13 Este sacerdote salió y caminó por aquel camino, en compañía de otros vecinos del pueblo, y empezó a esparcir agua bendita por todo el monte. Testigos de aquella vez dicen que escuchaban maldecir a una voz cerca de aquel lugar, como si aquella persona que en ese momento los estaba insultando, estaba pegando quejidos. como si el agua de alguna manera lo quemara. Aquel lugar estaba maldito, tenía alguna energía sumamente fuerte. Algo oscuro, algo diabólico, habitaba en aquella zona. Las personas juran que cada vez que el padre pronunciaba alguna oración y esparcía el agua bendita, escuchaban aquella voz quejarse, maldecirlos, deseándoles lo peor. Al final de cuentas aquel camino simplemente cesó.

1:25:13 Ya no se volvió a ver a aquella chiva. Las personas podían caminar con total libertad sin que aquel animal se mostrara de nuevo. Lo perturbador de este caso es que aquel mismo sacerdote falleció unos meses después. Algo que no estaba previsto. Aquel señor era muy joven, tendría como unos 40 años apenas, y simplemente había fallecido. Cuando estaban en su funeral, mi madre... y algunos otros testigos del pueblo, dijeron haber visto a la misma chiva, en una colina, que quedaba enfrente del cementerio, la veían ahí a lo lejos, y escuchaban aquella risa, como si se estuviera riendo, del fallecimiento del sacerdote, una risa espeluznante, que muchos pobladores, no la soportaron, Algunos se fueron del cementerio, otros salieron de este, pero no para huir, sino para ir por aquel animal.

1:26:18 Se salieron con machetes, con asadones, pero no lo encontraron. Aquel animal simplemente huyó, carcajeándose del funeral que tenía el sacerdote. Esta historia lleva muchos años contándomela mi madre, y si te soy sincero, es la que más me pone la piel de gallina. Y en esta noche, quise compartírselas. Gracias Alex por permitirnos compartir nuestras anécdotas paranormales en este canal. Y saludos a todos los criptomaniacos. o la comunidad de la cripta. Mi nombre es Manuel Mónaco y quiero contarles una experiencia que le sucedió a mi padre. Esta experiencia me la contó por teléfono. Me la contó cuando él estaba en absoluto pánico. Para este momento él ya era pues alguien grande. Tenía alrededor de unos 50 años Yo ya tenía 25 en aquel tiempo, entre él y yo sosteníamos la casa y también la enfermedad de mi madre, así que él no le quería contar esto a mi madre ya que no quería preocuparla, pero necesitaba sacarlo, así que me

1:27:51 lo contó a mí. Es una experiencia que incluso por teléfono sentí un escalofrío y un repelús que me recorrió por todo el cuerpo. Es una historia que hasta hoy en día me provoca escalofrío contarla, incluso escribiéndola. Verán, mi padre es trailero, él ha tenido muchos años trabajando de ese oficio, ha transitado incluso por la rumorosa. Ha vivido diferentes cosas, tormentas, deslaves en sierras, etc. Es un hombre curtido. En aquella noche sucedió algo. Él iba conduciendo su camión por una carretera federal, pero en ese momento estaba pasando una tormenta tropical, tal como las que están pasando ahorita.

1:28:37 De hecho, por esto mismo me acordé de su historia. Esta tormenta traía vientos muy fuertes y una lluvia torrencial constante. Así que mi padre empezó a lidiar con ella. Había una lluvia tan torrencial que era muy difícil ver el camino de la carretera. A veces el agua estanta y cayendo a montones que simplemente nubla la vista. más adelante se había deslavado una parte de la sierra, entonces mi padre tuvo que detenerse, había una cola enorme, llamó a su empresa y le informó lo que estaba pasando, él no podía dar vuelta, tenía que estar esperando, entonces al notificarles esto, pues le dieron el permiso, estaba más que claro que iba a tardar en llegar, iba a tener un retardo, pero pues de él no era la culpa, así que no había ningún problema la empresa estaba al tanto y mi padre se quedó ahí parado esperando habían pasado tal vez como una hora dice mi padre el autobús lo tenía apagado pero con las intermitentes encendidas justo cuando en ese momento Él observa, ya que eran las 8 de la noche, y aparte estaba nublado, así que no podía ver casi nada, pero aún así, por las pocas luces de autos que había, nota que hay algo en la carretera que está caminando, como una bola, como algo bajo, algo que se mueve a cuatro patas. Una vez que

1:30:09 se acercó lo suficiente, mi padre pudo verlo de cerca. Era como un coyote, un chacal. Este animal se movía libremente por la carretera. Mi padre no le tomó importancia. Al final de cuentas, era un animal de la zona. Así que por simple curiosidad, empezó a observarlo. Aquel coyote se acercó y se sentó enfrente del camión, observando a mi padre. Los dos cruzaron la mirada. Los ojos del coyote se iluminaban con la luz tenue que proporcionaba el tráiler. Así que era una mirada algo intimidante, como si el coyote lo estuviera acechando. Después de eso, mi padre dice que vio claramente cómo los labios del coyote se movieron y articularon una palabra. Javier. Javier. Javier. ese era el nombre de mi padre de inmediato mi padre se sobresaltó y empezó a ver aquel coyote de manera más fija, para que de nueva cuenta éste moviera los labios, y le dijera, Javier, quiero entrar Javier, me estoy mojando, en ese momento mi padre, apaga los cuartos de luces que tenía encendidos, y también las intermitentes, cualquier luz que pudiera iluminar aquel animal, en ese momento, quedó en la oscuridad absoluta,

1:31:40 Mi padre pensó que tal vez estaba confundiendo todo. La lluvia, que era demasiado torrencial. Tal vez estaba haciendo algún tipo de ruido que él había confundido con su nombre. Y aquel coyote en ese preciso momento pues tal vez estaba aullando, estaba moviendo su boca. Tal vez todo había sido un malentendido. Pero al pasar los pocos minutos, mi padre se dio cuenta de que esto no era así. Mi padre seguía sentado en el asiento del piloto. Cuando en eso empieza a sentir pasos que venían del techo del trailer. Quiero que se imaginen esto porque había mucho ruido alrededor. La lluvia seguía cayendo, así que había ruido de las gotas pegando en el techo, en el vidrio, en el capó, en la caja, en todo. Y a pesar de que había un constante ruido, mi padre podía identificar muy bien aquellos pasos que sonaban arriba del camión, precisamente en el techo donde él se encontraba sentado. Mi padre simplemente se pasó al área del camarote, y justamente cuando se iba sentando en su cama, empezó a escuchar otra vez aquella voz, aquella voz rasposa, aquella voz que se esforzaba por pronunciar su nombre.« Javier, Javier, déjame entrar». En ese momento mi padre empezó a entrar en crisis, tomó su rosario y

1:33:13 empezó a rezar. Él no sabía qué más hacer, las cosas no pintaban bien en ese momento. Pero al momento en que empieza a rezar, aquella voz simplemente se detiene y mi padre puede ver, por la poca luz que tiene en su camarote, que enfrente, en su vidrio, en el parabrisas, se pueden ver un par de patas, un par de patas que parecen ser de aquel mismo coyote que está bajando del techo y se está yendo del camión. Mi padre continuó rezando y así se la pasó casi por toda la noche. Cuando de nuevo se abrió el camino, mi padre emprendió su viaje. Llegó temblando a su destino y se contactó conmigo por teléfono. Yo traté de tranquilizarlo, diciéndole que llegara pronto a casa para que me contara todo.

1:34:11 Él tenía mucho miedo. Empezamos a hacer oración por teléfono y él durante todo el camino me dijo que venía haciendo oración para no encontrarse con aquel coyote. Por suerte no fue así. Aquel coyote solamente se le presentó una vez, y desde aquella experiencia, él vivía un constante miedo, cada vez que transitaba por carreteras, y sobre todo, cuando éstas se encontraban completamente solitarias. Hola Alex, mi nombre es Manuel y quiero contarte una experiencia que me pasó cuando era niño.

1:35:02 Como sabrán esto fue hace muchos años ya, era la década de los 80, ya casi los 90, y en aquel tiempo yo era un niño, tendría algunos 8 o 9 años. Yo tenía un amiguito, se llamaba Oscar. Casi todos los fines de semana, todos los sábados, iba a su casa, ya que yo en mi casa no teníamos televisión, y él sí la tenía. Sus papás acababan de mudar y nos acabamos de conocer y inmediatamente nos hicimos amigos. Como sabrán, en aquella época... por lo regular no se vendían del todo casas construidas sino que simplemente compraban un solar y las familias ahí empezaban a construir su casa este era el caso de mi amigo su casa estaba en construcción por lo que fui a su casa cuando estaba prácticamente en obra negra sus paredes no estaban revocadas tenía techo de lámina pero con el tiempo y muy rápidamente Se empezó a arreglar la casa, con luz eléctrica, pintura, etc. Aquella noche yo me encontraba con él viendo la televisión, y como de costumbre, como somos niños, comiendo frituras, comiendo dulces, mientras que su madre estaba cociendo, nos vigilaba claro a la distancia. En aquel tiempo cuando me pasó esto, La casa de mi amigo solamente contaba con tres habitaciones, lo que vendría a ser la sala, otro pequeño cuarto que vendría a ser la cocina y uno que subía al segundo piso, que era más recientemente la recámara, se estaba haciendo todavía. En

1:36:35 su patio trasero estaba previsto que fuera la cocina, por lo que el cuarto que tenían ahí por cocina era muy pequeño, ciertas cosas no cabían. muy apenas cabía una pequeña la cena y la estufa por lo que lavaban los platos y tenían el fregadero esos los tenían afuera en aquel momento la cocina estaba muy reducida y se nos había dado la indicación como todas aquellas noches en que cuando termináramos de comer simplemente lleváramos los platos y los pusiéramos en el fregadero en el patio de afuera donde lavaban los trastes yo llevaba años yéndose a casa Sabía muy bien que en el patio trasero no tenían luz, al menos no luz eléctrica. El padre había puesto una tira con focos, que eran focos viejos, y más aparte soportaban la lluvia, los vientos, por lo que no alusaban del todo. Alusaban muy apenas... Pero lo suficiente para moverse...

1:37:32 Yo terminé el plato antes de mi amigo... Entonces antes de que él terminara... Le dije que yo ya iba a dejar los trastes... Ya que quería seguir viendo la televisión y... No quería que nada me interrumpiera... Aprovechando de que estaban en comerciales... Me levanté... Abrí la puerta... Y me tomó por sorpresa que... El patio... Casi estaba por completo a oscuras... excepto por un foco, un foco que si era el que estaba funcionando en ese momento, pero como ya les había dicho, aquellos focos eran muy viejos, eran muy débiles en potencia, por lo que prácticamente no se podía ver casi nada, solamente se podía ver a lo mucho, un cuarto del patio yo no le tomé importancia a esto pues ya sabía dónde quedaba el fregadero ya sabía dónde quedaban las cosas y no era la primera vez que salí a ese patio durante la noche caminé hasta el fregadero y ahí me encontré con que estaba lleno había muchos platos y en ese momento recuerdo que su madre nos había dicho que si en algunas ocasiones llegáramos a encontrar muchos platos en el fregadero que por favor no apiláramos más Que simplemente fuéramos y los dejáramos a una bandeja que se encontraba a un lado de un asador de ladrillo que tenía la familia, ya que ya había pasado, en que por no dejarlos hasta la bandeja, los apilábamos y los trastes se terminaban cayendo.

1:39:02 Caminé hasta la bandeja, que se encontraba tan solo a un par de metros de distancia, pero en eso... En ese pequeño transcurso, me llamó la atención algo. Era un bufar, como de un animal. Yo volteé de inmediato, y ahí estaba. Era un perro, un perro grande, oscuro completo como la noche. La raza de este perro, a decir verdad, a pesar de que lo recuerdo perfectamente, no puedo decirles si se parecía a uno en concreto. Sus orejas eran muy largas, y se encontraban levantadas. Era algo peludo, y su cola era larga, pero excesivamente larga. Este perro me gruñía, y se me quedaba viendo. Sus ojos brillaban en la oscuridad, pero muy diferente a las otras historias que cuentan con perros con ojos rojos. El perro tenía ojos blancos. Eran blancos por completo, pero brillaban anormalmente. Obviamente yo era un niño.

1:40:06 Tuve miedo enseguida. Aparte de que me estaba gruñendo, este perro era muy grande. Si bien yo no era alto en ese tiempo, podrá decirse que incluso él a cuatro patas medía casi lo mismo que yo. Puse mis trastes, tanto mi vaso como el plato, enfrente de mí, como si estos me sirvieran de algún modo como escudo, y empecé a caminar lentamente a rodearlo. Mientras que este perro se acercaba, con cada paso que yo daba, él también daba uno. A mí me ganó el miedo. Corrí inmediatamente a la puerta y recuerdo perfectamente que este perro también se abalanzó, pero quiero creer que yo fui más rápido.

1:40:50 Entré a la casa gritando y la mamá de mi amigo inmediatamente se levantó y me dijo,¿ qué tienes?, Manuel,¿ qué tienes? Yo tartamudeando... Y espantado completamente le dije... Ahí atrás hay un perro... Ahí atrás hay un perro... Y me quiso morder... La mamá de mi amigo inmediatamente puso seguro la puerta... Me llevó a la sala... Movió el mueble de la sala... Y de este sacó un machete... Mientras que nos decía... Quédense aquí... Yo me encargo de ese méndigo animal... Lo que ella creía en ese momento es que... Obviamente en ese tiempo... Casi no había casas en esa zona, por lo regular era puro monte, las casas apenas se estaban construyendo, y la casa de mi amigo era la única, a excepción de otra en la esquina, que se encontraba en esa sección, por lo que no había ninguna casa vecina en ese momento. lo que ella creía es que aquel perro era un perro bravo un perro de la calle y que se había metido su plan era espantarlo pero si ese tenía rabia o que la quería atacar pues obviamente ella tenía que defenderse recuerdo que mi amigo y yo la miramos fijamente cuando abrió la puerta y salió por esta y nos quedamos todavía observando la puerta por unos breves segundos pero no escuchamos nada Esperamos escuchar los gritos de su madre ahuyentando al animal, pero para nada. Hubo silencio, no se escuchó ningún ladrido, no se escuchó ningún chillido. Estábamos confundidos. Cuando en eso,

1:42:26 entra su madre nuevamente, le pone seguro la puerta, va por llave y le mete más candados. Inmediatamente pasa con nosotros. Va a la puerta de enfrente, se asegura que tenga llave, y pone otros dos candados en esta, nos toma de las manos, y nos sube al segundo piso, a la recámara, que como digo todavía no estaba terminada pero ya tenía barrotes. y la puerta más resistente esta la tenía inmediatamente su madre entra pone llave y empieza a hablarle al papá de mi amigo minutos después el señor llegó estuvo revisando toda la casa bajamos nuevamente ellos se quedaron platicando a solas y nos pusimos a ver de nuevo televisión les digo somos niños en aquella época pues no le prestamos tanta atención a las cosas Mis padres pasaron por mí, y podría decirse que la historia hasta ahí quedó, pero años después, cuando yo y mi amigo estábamos hablando de diferentes experiencias, y salió esta, cuando estábamos en preparatoria, que estábamos en su casa platicando, y casualmente ahí estaba su madre, haciendo de comer como todas las tardes, ella se nos acercó, y empezó a platicar de esta noche. y nos contó por así decirlo su versión de la historia ella dice que cuando yo entré ella sacó el machete y salió inmediatamente pero cuando salió no vio a ningún animal ella esperaba toparse con un perro tal vez con un coyote

1:44:00 pero nada de eso tan pronto ella salió empezó a mirar todo el terreno ya que como les dije antes no había suficiente luz dejó que sus ojos se adaptaran a la oscuridad y fue en ese preciso momento en el que lo vio vio un hombre parado en la esquina observándola con la mirada clavada en ella este hombre era alto muy delgado y también inexpresivo que en su cara no manifestaba nada ni terror ni malicia no sonreía no hablaba Era como la cara de un maniquí Obviamente la madre Conoce todo su terreno al dedillo Y esto la asustó de sobremanera Fue por eso mismo que entró a la casa Cerró todas las puertas Y nos subió hasta la habitación Acto seguido llamó a su esposo quien no tardó en llegar ellos buscaron por todos lados e incluso esta experiencia sirvió tanto así que para el siguiente día el padre de mi amigo puso una lámpara de esas que alumbran mucho conectada a la luz a la pared del segundo piso y esta sí iluminaba por completo Todo el patio trasero, para que esto no se volviera a repetir. Si bien ya no pasó nada, siempre nos quedamos con la duda.¿ Qué habrá sido de ese perro?¿ Y qué habrá sido de ese hombre? Jamás los encontraron.

1:45:29 Cabe decir que la barda de mi amigo, en ese momento, era muy alta. Un perro o un hombre. No pudieron haberla escalado No sin ayuda de una escalera Pero a ambos lados había monte Simplemente No hay explicación alguna De cómo desaparecieron Y mucho menos Que era lo que hacían ahí Lo último que les tengo que mencionar de esta historia Es que la madre Nos dijo que aquel hombre Tenía los ojos Completamente blancos