March 24, 2026

Relatos Aterradores de Veladores Y Policias para no dormir

Relatos Aterradores de Veladores Y Policias para no dormir
Relatos Aterradores de Veladores Y Policias para no dormir
La Cripta Embrujada
Relatos Aterradores de Veladores Y Policias para no dormir
Veladires y Policias comparten sus experiencias paranormales que no te dejaran dormir

0:13 Esta siguiente experiencia viene de parte de Gerardo Bustamante. Gerardo se desempeñó durante muchos años como policía estatal. Durante aquellos años, él había visto de todo, asaltos, accidentes y otras cosas tenebrosas que creo que a muchas personas las dejaría muy choqueadas. El caso es que Gerardo, Lo habían mandado de municipio en municipio. Creo que tenemos muy en claro que a un policía estatal se la pasan moviéndolo en todos los municipios del estado. Jamás está en uno fijo. Así que, por lo tanto, es difícil conocer todas las leyendas, todos los relatos que se cuentan en diferentes lugares y colonias.

1:05 Y esto mismo le pasaba a Gerardo. Gerardo llegó a una ciudad que era semi turística habían unos cuantos turistas tenían unas cuantas atracciones pero nada ostentoso ni novedoso había algunos edificios abandonados y otras casas demasiado grandes que eran propiedad del gobierno que también estaban abandonadas debido a esto la delincuencia estaba en un punto digamos alto ya que muchas de estas casas eran usadas ya sea para ahí hacer trabajos ilícitos e incluso distribuir estupefacientes. Se encontraba una noche, en el turno nocturno, esperando en su patrulla, patrullando como popularmente se le dice, cuando en eso escucha que la radio suena, era una llamada desde la central. A pesar de que Gerardo lleva poco tiempo, está muy bien sincronizado con sus compañeros. Es muy amistoso, es muy hablador. Entonces, ya conoce casi a todos los policías de aquel municipio.

2:21 El caso es que cuando responde la llamada, escucha una voz desde el otro lado, completamente diferente. Él sabe que aquella noche, su compañera, de nombre Clotilde, se encuentra en la central. y ella es la que está llamando a todos sus compañeros, ya sea por alguna emergencia, por alguna novedad, así que él esperaba que su compañera Clotilde fuera quien estuviera del otro lado, pero en ese momento no es así, él escucha la voz de un hombre, la voz de un hombre rasposa, quien le está hablando y le está diciendo que hay una emergencia, que es de vital importancia, que hay un niño en peligro, y que Gerardo, necesita ir inmediatamente a esa dirección. Gerardo pensó que esta llamada obviamente también se la darían a sus compañeros. Así que arrancó la patrulla y fue inmediatamente a la dirección que le habían dado. Él pensó que iba a ver algún domicilio, ya que no le dieron muchos detalles. Pero cuando llegó, se encontró con algo que él no esperaba. no era ninguna casa familiar, no era ninguna casa normal, era una casa abandonada, una casa que tenía incluso cadena y candado, y una barda enorme, con unos clavos, con unos pinchos arriba,

3:54 se notaba por el césped y por la basura que había adentro, que la casa llevaba mucho tiempo abandonada, que no había nadie viviendo ahí, Ni siquiera tenía ventanas o... Puertas... Todas habían sido quitadas... Como bien dije antes... Había mucha delincuencia en aquella zona... Gerardo se baja de la patrulla... Se queda mirando aquella casa... Y se pregunta...¿ Por qué me mandaron aquí? No se ve nadie en adentro... No veo ninguna sombra... Ninguna silueta... Y en ese momento... Cuando se encuentra pensando en si llamar a la central o no, él observa algo que se mueve ahí adentro de la casa.

4:44 Ve una silueta que se mueve de un lado hacia el otro y lo que le llama más la atención o lo que tiene que ver con la llamada y es que alcanza a escuchar el llanto de un niño que proviene desde adentro. Un llanto desesperado. Un niño está pidiendo ayuda desde adentro. Él inmediatamente capta que a lo mejor era una casa de alguna familia pobre o algo que de seguro se metieron a robar. Así que sin pensarlo mucho, alista su uniforme, se sube por la barda como puede y pasa del otro lado. Al momento de caer, desenfunda su arma y sin pensarlo corre hacia la casa.

5:33 en medio de toda la negrura de la noche, entra sin problemas, al menos al primer piso, pero en el segundo piso, hay una especie de bloqueo, hay muebles y madera, y él capta, alcanza a escuchar, que arriba en el segundo piso hay pasos, y también escucha el llanto de un niño, provenir del segundo piso, Para ese momento, él no se explica cómo es que las sombras pasaron al segundo piso, si las escaleras estaban bloqueadas, pero él no le da importancia en ese momento. Como puede, tumba todo y llega al segundo piso, apuntando su arma, iluminando con su linterna a los diferentes pasillos y habitaciones, pero para ese momento ya no escucha nada. Ya no hay pasos, ya no hay llantos de niños, Ahora solamente hay silencio.

6:31 Gerardo está muy confundido. Se queda dentro de la casa. Investiga cada habitación, cada cuarto de baño, cada pasillo de esta enorme casa, pero no encuentra ningún indicio de que alguna persona hubiera estado ahí recientemente. Sale al patio de la casa. Vuelve a brincar la barda. Agarra la radio y llama a la central. ya que para ese momento han pasado cerca de 25 minutos, casi media hora, y ninguna patrulla ha llegado. Se le hace extraño, ya que en una llamada llegan al menos dos. Saben cómo está la situación en delincuencia. El caso es que cuando llama a la central, su compañera le dice que ella en ningún momento ha dado la alarma, en ningún momento ha ha llegado alguna llamada de emergencia a la estación. Y que ella ha estado toda la noche ahí. Que no han llamado.

7:34 Y ningún hombre tampoco ha entrado a dar alguna alerta. Gerardo se queda pasmado. Él estaba seguro que había escuchado la voz de un hombre llamándolo hace apenas unos minutos. Pero su compañera no mentía. No tenía razón para mentirle. Dejó... Todo el asunto hasta ahí... A los días siguientes... Esta experiencia de Gerardo... Empezó a sonar en los diferentes policías... Y fue así como... Un grupo de cuatro policías se le acercó... Y le preguntaron todo lo que había vivido aquella noche... Gerardo se los contó... Y aquellos policías le dijeron...

8:17 Que eso era algo habitual... Con las patrullas que se quedaban muy cerca de aquella calle... Que a veces... les llegaban llamadas por radio de un extraño hombre siempre solicitando ayuda inmediata a aquel domicilio según se dice ya hace bastantes años ocurrió un accidente en esa casa esa casa pertenecía a una familia pudiente el caso es que una noche un ladrón se había metido y tristemente los padres no se encontraban en ese momento dentro de la casa Habían dejado solo a su hijo de 10 años. Solamente habían salido rápidamente. Lo que no sabían los padres es que varios delincuentes ya tenían bajo la mira aquella casa y estaban esperando el momento adecuado para entrar. Tristemente aquella noche, la vida de aquel niño se desvaneció. Por obvias razones la familia se fue de aquella casa, pero dicen que a partir de aquella noche, A veces, a las patrullas que se quedan cerca, reciben aquella llamada, y siempre las envían a aquella casa, para que lleguen en apoyo, ya que el niño llamó al 911, pero para cuando llegó la patrulla, ya los ladrones se habían ido. Una experiencia tenebrosa, que Gerardo Bustamante nos comparte en esta ocasión. Esta siguiente historia

10:10 que les quiero compartir esta noche, viene de parte de Jerónimo Gómez. Jerónimo nos escribe esta historia y nos cuenta que es una anécdota que le sucedió a su abuelo. Su abuelo le contó esto cuando Jerónimo tendría cerca de 20 años. Es una anécdota que incluso la usa para ser buena persona. Su abuelo le dijo que esta experiencia le enseñó a él que las personas cobran mal. Más temprano que tarde reciben su merecido, ya sea en esta vida o en la otra. La historia comienza de la siguiente manera. El abuelo de Jerónimo era policía. Un policía rural, allá de su natal pueblo, cerca de Sinaloa, hace ya muchos años.

10:56 Así que como se podrán imaginar, el pueblo de donde provenía el abuelo de Jerónimo se encontraba, podremos decir, muy atrasado. Casi no había luz eléctrica. había caminos de tierra y el pueblo era rodeado por puro monte y algunos pequeños cerros había caminos secundarios al pueblo apenas estaban llegando comercios tiendas apenas estaba urbanizando entonces era constante casi cada mes que llegaran personas nuevas al pueblo obviamente con ganas de emprender con ganas de comprar tierra con ganas de trabajar la tierra Pero tristemente, al empezar a llegar tanta gente, también empezaron a haber algunos delincuentes. Los caminos secundarios que llegaban al pueblo rápidamente se convirtieron en un foco donde personas inocentes eran asaltadas y en algunas trágicas ocasiones resultaban heridas.

12:01 Afortunadamente nadie había perdido la vida. Se rumoraba que había cerca de tres pandillas Pero estas personas que iban a asaltar, aparte de que eran jóvenes, lo sabían por sus cuerpos, por la manera de moverse y por su timbre de voz. También iban encapuchados, así que no podían reconocer quiénes eran aquellas personas. El caso es que el abuelo de Jerónimo, debido a esto, pues tenía trabajo que hacer. Él y todos sus compañeros se la pasaban transitando por aquellos caminos secundarios que llegaban al pueblo. Caminos pequeños de tierra, con monte a ambos lados. Tenían que transitar durante el día y también durante la noche. Había un camino en concreto.

12:49 Un camino que, por cariño, le habían puesto el camino de Don Simón. Don Simón era un viejito del pueblo. Era de las primeras personas que habían estado ahí. Tristemente, Don Simón, pues no era de dinero, no era tampoco de una familia muy unida. Entonces su manera de sustentarse era pepenar o levantar algunos botes de aluminio para ir a venderlos. En este camino concretamente se situaban dos tanques de basura. Los posicionaban algo retirado del pueblo, ya que la basura no entraba hasta el pueblo y así se libraban del mal olor, ya que solamente pasaba una vez cada dos semanas. Don Simón aprovechaba e iba todos los días a ver la basura del pueblo, él encontraba alguna utilidad, debido a que don Simón siempre se encontraba en aquel camino, a la hora que fuera, durante el día, muchas personas pasaban por ahí, lo contrataban, lo saludaban, y de cariño le pusieron el camino de don Simón, siempre que pasabas por ahí, ahí estaba, en aquella noche a mi abuelo le tocó transitar por aquel camino, él sabía que don Simón no se iba a encontrar ahí, ya que estaba durmiendo, pero vaya sorpresa se encontró aquella noche, a él y su compañero, el abuelo de Jerónimo, se encontró con don Simón, don Simón se encontraba tirado, ahí en la calle, postrado

14:19 en el piso, rápidamente se acercaron a él, le preguntaron que había sucedido, y el pobre anciano tenía marcas, marcas de forcejeo, de golpes, y él les pudo decir que había sido asaltado, Al parecer aquella pandilla había ido contra él y le habían quitado los pocos centavos que él había ganado. Obviamente el abuelo de Jerónimo lo levantó, lo subió al caballo y trató de llevarlo con el doctor del pueblo. También ahí al lado había una farmacia, pero llegaron sumamente tarde. Don Simón ya había fallecido, no había manera de salvarlo. Además, el hospital más cercano se encontraba cerca de una hora de camino, y en caballo mucho más.

15:06 Así que sin mucho que hacer, decidieron sepultar al anciano, y decidieron buscar a los culpables, ya que en esta ocasión ya no solamente eran delincuentes, no solamente habían robado a aquel anciano, sino que también le habían quitado la vida, y eso, sobrepasar todos los límites. Lo curioso pasó a continuación. Según el abuelo de Jerónimo, hubo tres adolescentes, cerca de 15 a 17 años, que desaparecieron en el pueblo, casi al día siguiente. Debido a esto, muchas personas empezaron a buscarlos. Aquellos tres adolescentes eran una mala semilla. De hecho, muchas personas se alegraron cuando les dijeron que habían desaparecido, ya que eran muy buscapleitos, grafiteaban, molestaban e incluso se rumoraba que ellos eran los que asaltaban a las personas del pueblo aunque claro no tenían pruebas pero ellos los oponían el caso es que estos tres jóvenes desaparecieron durante todo un día nadie los pudo contactar un día entero y una noche entera hasta el otro día también desde que salió el sol hasta que se metió nadie supo de ellos pero en la noche cuando el abuelo de Jerónimo se encontraba otra vez... transitando por el camino de Don Simón... escuchó unos gritos... que provenían del monte... unos gritos que se

16:37 escuchaban desesperados... pidiendo auxilio... rápidamente el abuelo... empezó a cabalgar adentro del monte... su otro compañero con el otro caballo... se introdujo del otro lado... ya que los gritos venían de ambos extremos... ellos pensaron que seguramente... era alguna persona del pueblo... que estaba siendo asaltada, pero se equivocaban. El abuelo de Jerónimo encontró uno de aquellos adolescentes que habían desaparecido, mientras que su compañero había encontrado a los otros dos. Los jóvenes se encontraban sumamente perturbados, se encontraban aterrados, con lágrimas en los ojos, toda su ropa se encontraba desgarrada.

17:24 Ellos se encontraban muy sucios como si hubieran sido arrastrados entre la tierra y el lodo. El trío de jóvenes no se encontraba muy bien, al menos mentalmente. Estaban como que disociados y aterrados al mismo tiempo. Como si lo que hubieran visto los hubiera dejado tan perturbados que no podían pensar, que no podían asimilar lo que estaba pasando. Obviamente el abuelo de Jerónimo le llevó a los jóvenes a sus familias. se dio la noticia en el pueblo y los jóvenes solamente decían algo que lo repetían constantemente y decían que una mujer con largas garras se los había llevado entre el monte y los había arrastrado durante todo el día y toda la noche muchas personas no les creyeron creyeron que tal vez se habían metido algo pero los chicos traían marcas de arañones en todo su cuerpo además el terror que emanaba de sus ojos, eso no lo podían fingir, si hubieran sido los efectos de algo que se habían metido, tarde que temprano tendrían que pasar, tendrían que bajar, pero los chicos no volvieron a ser los mismos, según cuenta el abuelo de Jerónimo, los chicos quedaron tan perturbados, que poco a poco dejaron de hablar, que poco a poco empezaron a retroceder por así decirlo, En sus condiciones. Uno incluso. Llegó a tal punto de

18:55 ya no poder caminar. Y lo último que dijo. Uno. De aquel trío de jovencitos. Fue que ellos. Eran los ladrones del pueblo. Que ellos. Les robaban a las personas del pueblo. Pero que le habían robado a Don Simón. Que de alguna manera. Él sabía. Que eso había sido un castigo. Por haberle quitado la vida. A un anciano. Que no le hacía mal a nadie. Otra experiencia que nos quiere contar. Sobre su abuelo. Fue una muy interesante.

19:50 o es una muy interesante. Jerónimo nos platica que su abuelo, como ya dije anteriormente, se desempeñó muchos años como policía y obviamente tenía que conocer el pueblo como la palma de su mano. Tenía que recorrer arroyos, ríos, caminos, cerros e incluso caminos muy recónditos. Tenía que conocerlos a la perfección cuando alguien desaparecía cuando algo malo sucedía, o incluso cuando robaban ganado, ya que algunos ladrones, cuando el ganado era muy pesado como vacas, borregos, los escondían cercanos al pueblo, para después llevárselos con alguna camioneta, esto había sucedido varias veces, así que el abuelo, como quien dice, conocía todo el pueblo con suma facilidad, tenía que recorrer todos estos caminos durante la noche, y en una noche en particular, le sucedió algo muy perturbador, según cuenta el abuelo, él tenía que llegar al otro extremo del pueblo, en la parte trasera podríamos decir, donde se encontraba el cementerio, casi casi a los pies de una sierra, el abuelo iba a caballo, pero las personas que anden en caballo, sabrán que estar mucho arriba de este, sentado en la misma posición, pues entume las piernas, y uno se tiene que bajar, tiene

21:21 que caminar, que corra sangre por las piernas. Entonces el abuelo se bajó de su caballo, y justo cuando las estaba estirando, se percató que se encontraba enfrente de las vías del tren. Como dije anteriormente, y como nos lo dice explícitamente Jerónimo, su abuelo conocía muy bien el pueblo, y sabía perfectamente que aquellas vías lo iban a llevar de vuelta al pueblo. hacían como un ahú y lo dejaban en la parte trasera justamente atrás del cementerio el abuelo supo en ese momento que si recorría las vías llegaría prácticamente a su destino él jamás había ido por ahí al menos en la noche así que decidió irse caminando mientras jalaba su caballo por un lado él iba estirando las piernas sobándoselas, frotándoselas ya que hacía mucho frío mientras se fumaba un cigarrillo, cuando iba caminando iba hablando con su caballo, para las personas de rancho esto es algo muy normal, cuando en eso se percata, ahí entre la niebla de la madrugada, casi amaneciendo, eran como aproximadamente las cuatro y media, ve que hay una sombra, que al igual que él, está caminando por las vías, en el centro de estas, aquella sombra no se ve como la sombra de un humano, parece algo mucho más pequeño,

22:52 era como la sombra de un perro o un coyote, que iba caminando enfrente de él, al abuelo esto no le pareció nada raro, había muchos perros callejeros en el pueblo, e incluso los que tenían dueño, de vez en cuando andaban afuera, así que él siguió caminando, pero lo que sí notó algo extraño, es que su caballo, empezó a comportarse de una manera, que no era propia de él, El caballo empezó a forcejear, como que no quería seguir caminando hacia adelante, como que algo le estaba dando miedo en ese momento. Obviamente el abuelo de Jerónimo trató de forzarlo, lo estaba haciendo casi obligándolo a caminar. Esto jamás le había pasado con aquel animal. En todo el forcejeo, el caballo empezó a relinchar, y fue en ese momento que el abuelo giró su cabeza hacia enfrente y vio que el perro se había detenido y también pudo apreciar como este animal poco a poco se fue dando la vuelta para ese momento él se dio cuenta que era un perro algo grande de una raza grande con un pelaje completamente negro que si no es por la niebla seguramente se perdería en la oscuridad él pensó que el perro solamente se les iba a quedar viendo Pero cuando terminó de voltearse por completo, se percató que aquella cosa no era un perro. Aquella cosa tenía cuerpo de perro, pero

24:24 la cabeza era la de un humano. Era la de un humano viejo con arrugas. Los ojos los tenía completamente negros y una boca llena de colmillos. Era como si al cuerpo de un perro solamente le hubieran puesto la cabeza de un humano, de un anciano viejo deteriorado. Aquella cosa se levantó en dos patas... Y le preguntó al abuelo de Jerónimo...¿ Por qué me estás siguiendo?¿ Qué quieres? El abuelo... Quiso sacar su revólver... Pero sus manos le temblaban... Sus años de experiencia... Lo traicionaron en ese momento... Jamás había sentido tanto terror... En su vida... Estaba viendo una cosa del demonio... Así que... Al caerse su revólver... Solamente agarró su cruz Y comenzó a rezar Rezó con los ojos cerrados El caballo empezó a relinchar más Casi, casi se le zafaba Cuando abrió de nuevo los ojos El perro ya se había marchado Ya no se encontraba por ningún lado A lo mejor se había metido entre el monte y los árboles Que era lo que rodeaba la vía El abuelo de Jerónimo Se montó de nuevo en su caballo Se dio la media vuelta y se fue de ahí lo más rápido que pudo. Su experiencia no se quedó solamente para él, sino que la compartió con varios de sus compañeros. Pero para su sorpresa, él no

25:59 era el único que había vivido algo así en aquellas vías del tren. Varios de sus compañeros le empezaron a decir que habían visto algo similar justamente en aquellas vías. cuando estaban pasando por ellas o incluso cuando las veían de lejos, veían a un extraño animal como un coyote o un perro transitando por ellas, pero la cabeza, la cabeza siempre la tenía extraña, como que aplastada o al menos así se veía a lo lejos, no se veía con ese hocico alargado que tienen todos los coyotes y perros, pero los que lo veían más de cerca, podían ver la cabeza de un anciano en ese cuerpo de perro rápidamente esto se extendió en todo el pueblo e incluso algunas noches varios vecinos se juntaron y fueron a caminar entre las vías iban con machetes iban preparados no iban a tolerar que ningún nahual estuviera cerca de su pueblo pero jamás se encontraron con nada y después de eso Uno podía caminar libremente por las vías y aquel perro ya no aparecía. Mi abuelo dice que lo más probable es que si se tratara de un Nahual, que muy probablemente aquel Nahual vivía en el pueblo y como vio que se hizo todo un alboroto y que lo estaban buscando,

27:29 que decidió no arriesgarse, se escondió y con el tiempo seguramente se fue del pueblo. El siguiente relato nos lo manda María. María quiere permanecer en absoluto anonimato, así que pide que por favor no se exponga su apellido y lo vamos a respetar. Lo que nos tiene que contar María es una experiencia propia que le sucedió a ella hace aproximadamente unos cuatro años. Ella se desempeña como policía en una ciudad muy concurrida. Esta ciudad tiene varios departamentos y Y varias zonas rojas. Para ella es muy común que la llamen durante la noche. Para ir a atender ciertos altercados. Afortunadamente nada de suma gravedad. Pero si son situaciones algo delicadas. En algunas ocasiones. La mayoría de estos son por disputas familiares. Discusiones que van escalando. Y a veces los vecinos llaman. Llaman porque escuchan todo el alboroto.

28:57 Llaman porque escuchan a los niños llorar, porque escuchan golpes a través de las paredes. Y aquella noche no fue diferente. María dice que recibió un llamado. La llamada era para que fueran a atender un caso intrafamiliar, o lo que parece ser intrafamiliar ya que la vecina había llamado a la policía. Según lo que esta chica había dicho, había recién llegado a los departamentos a rentar. Y esa misma noche... había escuchado ruidos, escuchó los gritos de una mujer que se encontraba furiosa y también el llanto de un niño, no de un niño muy pequeño, escuchaba como que la voz y el llanto de un niño como de unos 8 años, solamente escuchaba esos gritos y también escuchaba golpes. Según lo que cuenta esta jovencita que tenía 21 años, había dicho que no había visto a la familia, pero que sabía por la ubicación del ruido que se encontraban alquilando en el mismo edificio que ella, solamente que ellos se encontraban en el tercer piso, y ella se encontraba en el segundo piso, que por favor vinieran rápido, porque parecía que la mujer no se iba a detener con el niño, obviamente María y su compañero fueron inmediatamente, llegaron a los departamentos, los cuales eran dos edificios de apenas tres pisos cada uno, uno situado al lado del otro, y en medio una escalera, María se bajó, fueron al segundo piso, la muchacha ya

30:29 se encontraba para recibirlos, y le preguntaron qué era lo que sucedía. La chica les explicó que era apenas su primera noche en aquellos departamentos, que ella pensó que ningún cuarto se encontraba ocupado, ya que la misma señora que le había rentado el departamento, le había dicho que no tenía vecinos, que todos los departamentos se encontraban con vacantes, por si conocía a alguien que quisiera rentar. La chica estaba estudiando la universidad en aquel momento... Por lo tanto se le extrañó bastante... Cuando empezó a escuchar aquellos ruidos... También explicó la chica que en ningún momento... Vio pasar a una familia... O a un niño... O a una mujer...

31:09 Pero se escuchaban los gritos... Y era más que evidente que venían de arriba... María nos empieza a decir que... En efecto se escuchaba mucho escándalo... Y todos venían del piso de arriba... Así que... Sin tardarse más... Empezaron a subir, se encontraron con un inconveniente Tocaron la puerta varias veces, pero nadie abría Y la discusión y los gritos seguían desde adentro La puerta tenía un portón de fierro con un candado puesto desde afuera Así que era básicamente imposible abrir la puerta Incluso si quisieran tumbarla, no tenían herramientas para eso Entonces bajaron y le preguntaron a la chica si tenía el número de la señora que le había rentado el departamento. Posiblemente ella tuviera las llaves para poder abrir.

32:00 La chica empezó a marcar a la señora, pero tardó en contestar. Según lo que contó esa chica, la señora que le rentó los departamentos ya era algo grande y se notaba cansada. Así que era de esperarse que no contestara el teléfono inmediatamente. Así que después de un par de intentos, La señora al final contestó, y contestó con suma tranquilidad, e incluso en su voz, según explica María, se le notaba algo de hartazgo, pero al final fue. La señora salió en pijama, tal parecía ser vivía a apenas algunas tres casas de distancia, llegó con las llaves, y antes de subir, fue con la chica, fue con María y con el otro oficial y les dijo, una disculpa por todo, pero no tiene sentido subir, allá arriba no hay nadie, los departamentos no se encuentran rentados, que todo había sido solamente un malentendido, María sabía perfectamente que esto no era un malentendido, adentro estaba sucediendo algo, y si es que no entraban e impedían aquella pelea que cada vez hacía más y más grande, posiblemente iba a terminar con un resultado mucho peor, Así que María y su compañero le empiezan a decir a la señora que los ayude, que abra la puerta por las buenas, porque si no, iban a tener que llamar a otra patrulla para abrir la puerta con fuerza, y posiblemente dañarían bastante

33:32 la puerta y el portón. No quedando de otra, la señora empezó a subir los escalones, y los gritos se escuchaban, se seguían escuchando. Finalmente, cuando llegó al portón, la señora... Empezó a meter la llave. Y no podía. Las manos le temblaban. Todo su cuerpo le temblaba. Pero no parecía ser algo que tuviera ella. Sino que en ese momento. La señora tenía miedo. Pero un miedo muy profundo. Que la hacía temblar. La señora como pudo. Abrió el candado. Y después se hizo a un lado. Para que María y su compañero pasaran. Al momento de que María. Empieza a girar. La perilla de la puerta. Para que esta se abra. Se encuentran con que adentro del departamento. Hay pura oscuridad. La luz no está encendida. Y los gritos.

34:27 Cesaron por completo. Tan pronto ella abrió la puerta. Afortunadamente el apagador. Está solamente a un lado. Así que va encendiendo las luces. Se encuentra con que adentro del departamento. No hay ninguna pertenencia. No hay televisiones. no hay muebles, no hay estufa, no hay nada, es solamente un piso vacío, un piso que incluso tiene telarañas, un claro ejemplo de que nadie había estado ahí hace bastante tiempo, María y su compañero y también la chica que venía atrás, están sumamente confundidos y también aterrados, porque no había manera de que alguien se saliera sin la puerta que da a las escaleras, Todas las ventanas tienen barrotes y no hay una puerta trasera. La señora les empezó a explicar que no había mencionado esto por temor a que la chica no rentara el departamento, pero que tres años atrás había ocurrido una tragedia. Resulta que le había rentado ese mismo departamento a una señora conflictiva y que trataba muy mal a su hijo. En numerosas veces las vecinas que rentaban en esos departamentos se habían peleado con ella, más que nada por cómo trataba a su hijo, pero que una noche, sin saber el motivo, el departamento se prendió fuego, consumando así la vida de la señora y la vida de su hijo, no todo se quemó adentro del departamento, quedaron

36:00 algunas pertenencias, hubo familiares que fueron por ellos, más que nada por los cuerpos, y dijeron que volverían por las pertenencias, pero nunca volvieron, después de eso, El departamento se arregló de nuevo, pero jamás pudieron volver a rentarlo, ya que las personas que rentaban aquel departamento decían ver algunas sombras de una mujer y de un niño paseándose por la sala y por la cocina. Cuando finalmente clausuraron aquel departamento definitivamente, los vecinos empezaron a decir que escuchaban la voz de aquella mujer, los gritos de siempre. con el llanto de siempre de aquel niño, por obvias razones, los vecinos empezaron a desalojar el edificio, y fue así como se quedó rotundamente vacío, la chica al día siguiente, como era de esperarse, abandonó el departamento, no le importó que se quedaran con su mes completo de renta, ella no iba a vivir ahí, María nos cuenta, que aquella noche, Fue la primera vez que vivió algo paranormal, pues fue testigo de los lamentos, de los gritos de dos almas que aún no pueden descansar en paz. Hola Alex, mi nombre es Eduardo Mancero.

37:32 Mi experiencia data de tres años hacia atrás. En aquel tiempo yo era policía en Guerrero. Una noche nos dieron una orden. Teníamos que hacer un retén durante toda la madrugada en aquellas carreteras. No eran carreteras céntricas ni de ninguna colonia. Eran aledañas. Resulta que habían surgido varios robos y teníamos que registrar que tanto coches como algunas motocicletas trajeran todos los permisos y licencias pertinentes podríamos decir Alex que durante toda la noche había transcurrido de forma normal obviamente siempre hay percances algunas personas en estado de ebriedad algunos adolescentes en motocicleta que andaban haciendo piruetas y otros tantos que no tenían ni siquiera un mínimo documento de licencia o de la motocicleta que traían en cuestión Pero en fin, son gajes del oficio. Recuerdo que en aquel retén policial éramos siete oficiales. Ya nos conocíamos, entonces ya había suficiente convivencia y confianza para contarnos ciertas cosas. Recuerdo que estábamos platicando, pues ya eran por eso de las tres y media de la mañana. Y para ese horario,

39:04 la verdad es que todo se había calmado. no habían pasado coches y no se veía a ninguna alma en aquella carretera. Estábamos platicando y en eso un oficial, el cual, me voy a ahorrar su nombre, empezó a contarnos que por la zona siempre se contaban leyendas paranormales, leyendas de esas de brujas, nahuales y sobre todo duendes. Yo no sabía mucho acerca del tema de duendes, Así que le dije que me platicara un poco más. Este hombre me empezó a platicar que algunas personas veían duendes por los árboles, por la zona de los parques, los jardines, y que a veces si se descuidaban a los niños, estos se los podían robar. A mí me parecía fascinante, claro, pero no lo bajaba de lo que era. Una mera leyenda, Alex.

40:04 y a pesar de que lo que viví posteriormente no tenía nada que ver con duendes, al menos lo paranormal que se decía en aquellas circunstancias, en aquellos sitios, tenía algo de verdad, habían pasado tal vez como unos 10 o 15 minutos, estábamos merendando unas galletas con café, cuando en eso nos percatamos de un ruido, era un motor, Tal vez el de una motocicleta. A la distancia no se podía corroborar con mucha facilidad, pero conforme fueron pasando los segundos, empezamos a escuchar más claramente. Sí, era una motocicleta, Alex. Una motocicleta que se estaba acercando muy rápido. Esta motocicleta se iba acercando y acercando a donde nosotros nos encontrábamos. Pusimos la mirada fija en la carretera y pudimos ver una luz que venía a toda velocidad. Era una luz de un solo faro, así que sí, era una motocicleta. Empezamos a iluminarlo con las linternas, más que nada para que no chocara. Teníamos nuestras camionetas puestas ahí en la carretera y si bien estábamos dejando espacio para que los autos pudieran pasar sin problemas, teníamos una camioneta en medio. Y si es que aquel chico o aquella chica venía a

41:36 toda velocidad con su motocicleta, puede que no lo viera. Entonces, podría chocar. Al momento en que empezamos a hacerle las señas, vimos como esta motocicleta hizo lo que pudo para ir frenando. Y fue así como frenó de golpe, casi casi chocando con nosotros. Inmediatamente lo detuvimos. pero no hubo necesidad ni siquiera de hablarle. El chico se detuvo, bajó el pie de la motocicleta, la detuvo por completo, se quitó el casco y empezó a pedirnos ayuda a Alex. El chico venía muy asustado. El chico traía unos ojos de horror absoluto, marcados.

42:21 El chico tartamudeaba, se le escurría la saliva de la boca y simplemente nos gritaba por ayuda. te puedo asegurar casi casi que estaba al borde del llanto, lo empezamos a controlar, le empezamos a preguntar que qué era lo que pasaba, por qué venía en ese estado, no te voy a mentir, tanto yo como la mayoría de mis compañeros empezamos a pensar que tal vez venía en un estado algo comprometedor, tal vez había metido algo, algún estupefaciente o tal vez había bebido de más, y lo que estaba viviendo era producto de una borrachera, o tal vez alguna alucinación de algo que había consumido, créeme, esto no sería la primera vez, el chico se quitó el casco, y simplemente nos dijo que algo lo había perseguido, y como te explico estaba tartamudeando, no se le entendía muy bien, le pedimos que nos explicara, que era lo que lo estaba persiguiendo, y el chico una vez calmado, sentado arriba de una roca nos dijo lo siguiente me persiguió una mujer que tenía cuerpo de perro cuando escuchamos esto Alex incluso uno de nosotros soltó una carcajada yo no sabía qué decir ni qué pensar como que una mujer con forma de perro el chico me dijo que esta mujer

43:54 tenía el cuerpo de un perro pero que también tenía la cara de una mujer el aspecto de una, al menos de frente, pero que lo había correteado, y que casi lo alcanzaba, de no ser que subió la máxima velocidad en su motocicleta, si no, lo hubiera alcanzado, empezamos a hacer lo que pudimos con aquel chico, le pedimos los papeles de la motocicleta como siempre, y él lo sacó, todo estaba en orden Alex, los pagos, la licencia, todo, de hecho el chico me dijo que estaba trabajando como repartidor, Pero en aquella precisa noche había decidido salir a visitar a su hermano. Ya venía de vuelta cuando él dice que se había encontrado con aquella mujer y que lo había perseguido durante algunos kilómetros. El chico se quedó ahí con nosotros. Se rehusaba a irse. Tenía demasiado miedo. Decía que tal vez aquella extraña criatura lo estaba mirando y que tan pronto... se iba a alejar de nosotros, iba a empezar a perseguirlo otra vez, nosotros no sabíamos qué decirle, hasta que en eso, pasó un autobús foráneo, de esos que llevan a personas de estado a estado, y este chico decidió irse con él, es decir, no se subió al autobús, pero lo siguió de muy de cerca, casi casi a un lado, más que nada para lograr avanzar más,

45:26 y emprender la huida a su casa. Después de que este chico se fue del retén, todos nosotros nos quedamos viendo y empezamos a platicar sobre lo que habíamos vivido. Algunos de ellos, de mis compañeros, empezaron a decir que ese muchacho tenía razón, que tal vez sí había visto algo, que había muchas brujas en los alrededores, y que solamente las personas que vivían ahí sabían muy bien de qué calaña eran. yo no sabía qué pensar Alex yo soy del estado de Sinaloa y andaba en Guerrero así que prácticamente era un lugar nuevo para mí a pesar de llevar unos meses viviendo ahí pero nos causó cierta curiosidad había pasado como una hora ya iban a ser las 5 de la mañana cuando en eso todos vimos que había una niña o más bien lo que parecía ser una niña observándonos a la distancia ahí en la carretera parecía la silueta de una niña como de un metro veinte tenía una larga cabellera y también tenía un vestido blanco vimos que aquella niña simplemente nos estaba observando no se acercaba simplemente nos observaba algunos de nosotros empezamos a pensar que tal vez era un grupo delictivo que había mandado a una niña a vigilarnos créeme hay algunos grupos delictivos

46:57 que no les importa la seguridad de un menor y a veces los utilizan a niños y a mujeres para mandar a vigilar ciertos retenes o convoys de soldados, así que más por la curiosidad, tal vez de pensar que estábamos siendo vigilados por algún mal mayor, empezamos a caminar, yo y otro elemento, caminamos y caminamos, hasta llegar de frente con aquella niña, conforme me iba acercando Alex, empezaba a notar algo, y es que aquella niña, si bien a lo lejos, parecía a una, ya de cerca, no era nada parecido a una niña, empecé a verle arrugas, empecé a verle líneas de expresión, cuando ya faltaban algunos metros, así que lo que tanto yo pensé como mi compañero, es que tal vez era una persona ya adulta, pero con alguna condición en su cuerpo, que era una persona con baja estatura, pero que era una persona adulta, se le notaba en la cara, pero nos dimos cuenta de otra cosa, conforme nos íbamos acercando, y es que aquella mujer, tenía algo en la espalda, o más bien algo detrás de ella, parecía algo blanco, algo de la misma tonalidad que su vestido. Fue cuando estuvimos tal vez a un

48:27 metro de distancia que aquella extraña niña o más bien aquella extraña mujer se giró y pudimos ver que el cuerpo de esta mujer no era normal. El cuerpo de esta mujer era como el de un perro. Tenía sus brazos, su torso, su cabeza de una mujer. pero al llegar a la cintura, parecía el cuerpo de un perro. Tenía sus cuatro patas, su estómago, su cola. Se estaba girando y después se emprendió la huida. Parecía lo más cercano a un centauro para que me entiendan, pero de una forma muy mórbida, muy horrorosa. Recuerdo que la cara de aquella mujer se desfiguró, sonriendo, marcando todas aquellas arrugas, todas aquellas venas salteadas en su cara y simplemente se fue esbozando una terrible sonrisa una mórbida sonrisa y decidimos volver al retén lo más rápido posible volvimos y le contamos todo a nuestros compañeros ellos obviamente no nos creyeron al menos en el instante pero después al vernos después al ver en el estado en el que veníamos empezaron a pensar que tal vez lo que decíamos era cierto. Y de cómo aquel chico no estaba alucinando. Aquel chico decía

49:57 la verdad. Algo lo había perseguido. Y nosotros lo pudimos ver. Desde aquella experiencia, Alex, le tengo mucho más miedo a los nahuales, a las brujas que dicen que se aparecen en los cerros, en las sierras de los ranchos. Porque yo sé que son verdaderos. Porque sé que aquellas criaturas, si existen de verdad, esa fue mi experiencia, espero les haya gustado. Me llamo Ernesto, y durante un tiempo trabajé como velador, en una fábrica vieja, de esas que quedaron olvidadas a las afueras de la ciudad estaba en medio de la nada puro monte, terreno seco y una loma a lo lejos que se veía como una sombra más en la noche las primeras dos noches fueron tranquilas demasiado tranquilas solo el viento los ruidos del metal viejo y de vez en cuando algún animal pasando entre la maleza nada fuera de lo normal pero la tercera noche, esa fue diferente, eran como las tres de la mañana, yo estaba haciéndome recorrido con la lámpara, revisando los portones, las bardas,

51:30 todo como siempre, el aire estaba frío, pesado, de esos que se sienten raros, como si algo no estuviera bien, fue entonces cuando la vi, allá en la loma, al principio pensé que era un arbusto, o algo mal iluminado, pero no, era una figura, una silueta oscura, inmóvil, viéndome directamente, me detuve en seco, y pregunté con voz firme,¿ quién anda ahí?, pero nadie contestó, la figura no se movió, no respondió, solo estaba ahí, observando, pensé que podía ser un ladrón, Aunque la fábrica estaba sellada, nunca faltaba quien intentara meterse. Así que me quedé alerta, con la lámpara apuntando hacia esa dirección. Pero la distancia era mucha y la oscuridad no ayudaba. Pasaron unos minutos así, yo sin moverme y esa cosa tampoco, hasta que simplemente desapareció. No se fue caminando, no bajó la loma, no corrió. Solamente ya no estaba de un minuto para otro. Eso fue lo que más me inquietó en ese instante. Porque una persona no desaparece así como así. Me quedé con esa sensación rara en el cuerpo. Pero seguí con mi trabajo.

53:04 Traté de convencerme de que tal vez no había visto bien. Tal vez había sido mi imaginación. Pero como una hora después, pasó algo realmente extraño. Yo ya estaba cerca del portón principal cuando escuché algo. Era una voz, suave y con mucha ternura me dijo, disculpe señor, señor. Yo volteé y ahí estaba una niña, tendría como unos 7 u 8 años, parada fuera del portón. Sentí un golpe en el pecho cuando la vi ahí, sola, en medio de la oscuridad.¿ Qué haces aquí? Le pregunté mientras me acercaba a ella. La niña temblaba, o al menos eso parecía. Ella me dijo que tenía frío y también me preguntó si la dejaba entrar. Alex, para este momento yo sentía que algo no cuadraba. Eran las cuatro de la mañana. Ese lugar estaba completamente aislado.

54:10 No había casa cerca, no había caminos transitados a esa hora y sin embargo, ahí estaba esa niña. La alumbré con la lámpara y fue entonces cuando lo noté. Sus ojos no tenían brillo, no reflejaban la luz. Eran completamente negros, completamente oscuros. Sentí como se meló la sangre. La niña dio un paso hacia el portón. Ábrame, por favor. Su voz ya no sonaba igual. Ya no sonaba como la de una niña normal, sonaba como vacía, como si viniera de muy lejos. Retrocedí sin dejar de verla y le respondí contundentemente, no, no puedo ayudarte. La niña dejó de temblar, se quedó completamente quieta y por un segundo me sonrió.

55:10 No fue una sonrisa normal, fue demasiado amplia. Demasiado fija No dije nada más Me di la vuelta y me alejé del portón Lo más rápido que pude Sin correr Pero con el corazón latiendo como loco No quise voltear No quise escuchar Pero aún así Sentía que me estaba mirando El resto de la noche fue un infierno Cada ruido me hacía brincar Cada sombra me parecía algo más y lo peor Fue lo último que vi antes de que amaneciera. Eran como las cinco de la mañana. El cielo ya empezaba a aclarar un poco y por alguna razón miré hacia la loma otra vez y ahí estaba la silueta. Pero ya no era la de un hombre.

56:04 Era pequeña, delgada e inconfundible. Era la misma figura de la niña parada en el mismo lugar. observándome, sentí un vacío en el estómago, porque en ese momento entendí algo, nunca hubo dos, nunca fue un hombre y luego una niña, era la misma cosa, lo que fuera que vi esa noche, podía cambiar de forma, y lo peor de todo, es que sabía donde estaba yo, esa fue mi última noche en esa fábrica, Y hasta la fecha, cada vez que veo una loma en medio de la nada, evito mirarla demasiado tiempo, porque hay cosas que si te están observando, es mejor no descubrirlas. Yo trabajaba de velador en un paradero de camiones de esos que están sobre la carretera federal lejos de todo era propiedad de una empresa grande de transporte ahí los operadores se detenían a descansar revisar

57:37 sus unidades comer algo o arreglar fallas con los mecánicos que estaban durante el día pero en la noche En la noche todo se quedaba solo, solo yo y el ruido del viento, y algunos camiones que llegaban de vez en cuando. Ese paradero tenía algo particular. A unos 5 kilómetros más adelante estaba una curva, una curva que todos conocían como la curva del diablo. No era por exagerar, ahí ya se habían volteado varios camiones. Había habido accidentes feos, de esos donde los operadores no salían. Por eso mismo, muchos choferes tenían como regla no escrita detenerse en el paradero antes de seguir. Revisaban frenos, luces, llantas y luego ya se animaban a pasar la curva. Esa noche parecía tranquila.

58:37 Eran como las dos de la mañana cuando vi entrar un camión. Reconocí al operador. E inmediatamente le dije,¿ Qué onda Juan?¿ Cómo andas? Era cliente frecuente, un tipo serio, pero buena gente. Bajó la ventana y también me saludó. Me contestó con un simple, aquí nomás, vamos a revisar todo rápido. Todo normal, hasta que algo me llamó la atención. Del lado del copiloto, había alguien sentado. Era una silueta. No distinguía bien la cara por la oscuridad, pero claramente no iba solo. Me acerqué un poco más y le dije amistosamente, oye, ya sabes que no puedes traer acompañantes.

59:25 Juan en ese momento me miró raro y me dijo, pues sí, ya lo sé, pero no vengo acompañado. A lo que yo le contesté rápidamente,¿ cómo de que no?¿ Y el que traes ahí? Juan frunció el ceño, volteó hacia el copiloto. y luego volvió a verme, no traigo a nadie, sentí un escalofrío en ese momento, alumbré con mi lámpara, el asiento estaba vacío, completamente vacío, me quedé callado unos segundos, y solamente pude contestarle, bueno, chance vi mal, Juan se rió levemente, y me contestó, ya es tarde jefe, el sueño pega, no le dije nada más, Revisó su camión.

1:00:12 Todo estaba en orden y se fue. Pero algo no me dejó tranquilo. Yo sabía lo que había visto. No había sido una ilusión. Esa silueta estaba ahí. Cuando el camión se perdió en la carretera, me metí de nuevo a la caseta. Ahí teníamos un monitor con las cámaras de vigilancia. Busqué la grabación. Rebobiné hasta cuando Juan había llegado. Y ahí estaba Alex. El camión entrando. yo acercándome, hasta ahí estaba todo normal, hasta que me fijé en el copiloto, sentí como se meló el cuerpo, porque esta vez ya no era una silueta, era claramente una calavera, sentada en el asiento, mirando hacia el frente, inmóvil, como si fuera un pasajero más, se me secó la boca, no parpadeaba, no se movía, solo estaba ahí, acompañándolo, me alejé de la pantalla, muy nervioso, respiré hondo, tal vez para tratar de digerir lo que estaba viendo, y finalmente volví a mirar, la grabación seguía corriendo, pero ahora el asiento estaba vacío, la calavera había desaparecido, revisé otra vez, y otra vez, y otra vez, pero ya no aparecía, era como si nunca hubiera estado ahí, Esa noche no dormí No pude

1:01:42 Algo no estaba bien Y yo lo presentía muy en el fondo Yo sospechaba Que algo malo iba a pasar A la mañana siguiente Cuando llegó el relevo Escuchamos la noticia Un accidente En la curva La curva del diablo Un camión de la empresa El operador Era Juan No había sobrevivido En ese momento sentí un vacío en el estómago porque entendí lo que había visto, no era una persona, no era una sombra, no era mi imaginación, era otra cosa, algo que venía con él desde antes, algo que lo acompañó hasta el final, hasta el día de hoy, sigo trabajando en carretera, pero nunca volví a ver algo así, y la verdad, no quiero volverlo a ver, porque hay cosas que cuando se aparecen, es porque ya vienen por alguien, y esa noche, yo vi a la muerte, sentada en un camión. Yo fui velador en un centro comercial durante varios años, ahí en el turno nocturno, de esos donde

1:03:17 te quedas completamente solo cuando apagan las luces. Y el lugar que en el día está lleno de gente, risas y ruido, en la noche se convierte en algo totalmente distinto, silencioso, pesado y a veces inquietante, porque sí, Ahí pasaban cosas. No era ningún secreto. Los mismos compañeros lo decían. Sombras que se movían donde no había nadie. Ruidos en locales cerrados. Lamentos lejanos cuando todo debería de estar en silencio. Al principio me daba miedo. Pero con el tiempo uno se acostumbra.

1:04:02 Aprendes a ignorarlo. A no voltear. A no pensar demasiado. Pero esa noche, esa noche fue diferente. Todo empezó cuando cerraron, los últimos empleados se fueron, las cortinas metálicas bajaron y las luces principales se apagaron por completo. Solo quedaban las luces de emergencia, esas que apenas iluminan y dejan largas sombras en los pasillos. Ahí fue cuando lo sentí, esa sensación de que alguien, me estaba mirando. No era la primera vez, pero esa noche era más fuerte, más clara, como si hubiera alguien justo detrás de mí. Volté, y nada, volté varias veces por esto. Seguí caminando, intentando no pensar demasiado en aquello, intentando no darle importancia, hasta que escuché algo.

1:05:03 Escuché unos pasos suaves y muy rápidos, Como de alguien pequeño corriendo Me detuve Y quedó todo en silencio Procuraba que estuviera en silencio Para captar mejor los ruidos Y pregunté¿ Quién anda ahí? Creo que muy dentro de mí Estaba orando para que nadie me contestara Porque yo sabía que estaba solo Pero en ese momento para mi mala suerte Escuché una risa Pero no cualquier risa Era la risa de un niño Aguda y ligera como si estuviera jugando, sentí como se me erizó la piel Alex, porque en ese lugar, a esa hora, no podía ver nadie, mucho menos un niño, apunté con mi lámpara hacia los lados, los locales estaban cerrados, pasillos, vacíos, todo en orden, pero la risa, seguía escuchándose, como si corriera de un lado a otro, como si me rodeara, decidí hacer el recorrido completo, Pensé que tal vez alguien se había quedado encerrado, o que algún local estaba mal cerrado. Fui revisando uno por uno, pero todo estaba normal, hasta que llegué al área de juguetería.

1:06:22 La cortina no estaba completamente abajo, estaba casi abierta, era como la mitad. Se me hizo raro, ese local siempre cerraba bien. Me acerqué, levanté un poco la cortina. y alumbré hacia adentro. El lugar estaba oscuro, pero alcancé a ver algo, varios juguetes tirados en el suelo, como si los hubieran sacado de los estantes. Me agaché y levanté uno, un carrito, luego otro, un muñeco. Los fui metiendo de nuevo. Mientras lo hacía, sentía algo, esa sensación de ser observado otra vez, pero más intensa. como si no estuviera solo ahí adentro, como si alguien o algo estuviera conmigo, y entonces escuché la risa otra vez, pero ahora estaba más cerca, justo detrás de mí, me quedé completamente quieto, no volteé de inmediato, sentía que si lo hacía iba a haber algo que no quería ver, respiré hondo y giré lentamente, pero no había nadie, De repente sentí que el ambiente estaba cambiando. El aire ya no lo sentía tan pesado, ni tan poco frío. Era como si algo se hubiera ido.

1:07:47 No sé muy bien cómo explicarlo. El caso es que terminé de recoger los juguetes, acomodé lo que pude y salí del local. Bajé completamente la cortina, la aseguré bien y en cuanto hice eso, todo se quedó en silencio. los pasos desaparecieron, la risa también, y esa sensación de ser observado, finalmente se fue, como si nunca hubiera estado ahí, esa noche no volvió a pasar nada más, pero yo entendí algo, ese lugar, esa juguetería, no estaba vacía, desde entonces, cada vez que paso por ahí en la noche, lo hago rápido, sin mirar demasiado, porque hay lugares que guardan cosas, energías, presencias, tal vez incluso recuerdos, y a veces pienso que en esa juguetería no todos los niños se han ido, tal vez algunos siguen jugando, esperando, o peor aún, ellos no saben que ya no deberían estar ahí, Esto me pasó

1:09:21 cuando trabajaba como velador en una bodega textil a las afueras de la ciudad. Era un lugar enorme, lleno de rollos de tela, pasillos largos y maquinaria vieja que ya casi nos usaba. En el día había mucho movimiento, pero en la noche ese lugar se sentía completamente muerto. Yo ya llevaba meses trabajando ahí, había escuchado historias de ruidos, sombras, ya saben, lo típico, pero nunca me había tocado ver nada fuera de lo normal. Hasta esa noche, eran como las dos y media de la madrugada, cuando todo empezó, yo estaba en la caseta de vigilancia, viendo las cámaras, tomando café, tratando de mantenerme despierto, cuando de pronto, sonaron los sensores de movimiento, pero no uno ni dos, fueron varios al mismo tiempo, las alarmas comenzaron a marcar actividad, en distintas puertas de la bodega, puerta trasera, entrada de carga, pasillo lateral, era como si varias personas estuvieran entrando al mismo tiempo por diferentes puntos, me levanté de golpe, recuerdo que dije ya valió, murmurando a un volumen muy bajo, por mi mente pasaron las situaciones más feas, pensé que era un intento de robo organizado, agarré mi lámpara y

1:10:52 salí de la caseta, el lugar estaba en silencio, demasiado silencioso más bien, Caminé hacia la primera puerta y estaba cerrada, sin señales de que alguien hubiera entrado. Fui a la segunda y lo mismo, todo en orden, ninguna cerradura forzada, ningún ruido, nada. Recorrí varias zonas de la bodega, alumbrando rincones, pasillos, maquinaria, pero no había absolutamente nadie, ni un alma. Regresé a la caseta confundido. Yo pensé Seguramente es una falla, pero algo no cuadraba a Alex.¿ Cómo podían fallar todos los sensores al mismo tiempo? Eso no tenía sentido. Me senté frente a las pantallas y empecé a revisar las cámaras.

1:11:44 Al principio todo se veía normal. Pasillos vacíos, luces tenues, sombras quietas. Hasta que una de las cámaras empezó a capturar algo que me hizo quedar helado. una silueta oscura, caminando por uno de los pasillos, me acercé a la pantalla, pensé que era un reflejo, pero no, la figura avanzaba, lenta, y detrás de esa apareció otra, y después otra, en diferentes cámaras, en diferentes pasillos, eran varias, caminando dentro de la bodega, sin hacer ruido, solo desplazándose, Sentí como se me empezó a acelerar el corazón. Susurré, no puede ser.

1:12:34 Tomé la lámpara otra vez y salí. Caminé hacia el pasillo donde había visto la primera silueta. Alumbré, pero de nuevo no pude ver nada. Estaba vacío. Fui al otro y de nueva cuenta nada. La bodega estaba completamente sola. Regresé corriendo a la caseta. Miré las cámaras otra vez. y ahí estaban, las siluetas seguían caminando, entrando y saliendo de los pasillos, algunas parecían cruzar paredes o desaparecer entre las sombras, en ese momento el miedo me ganó, no quise volver a salir, cerré la caseta, aseguré la puerta y me quedé ahí adentro, viendo las pantallas, sin quitarles la vista, las figuras siguieron apareciendo por horas, Caminaban, se detenían, desaparecían Volvían a aparecer en otro punto Como si la bodega estuviera llena de gente Pero solo en las cámaras Hasta que poco a poco, cerca del amanecer Dejaron de aparecer aquellas siluetas Todo volvió a la normalidad Pasellos vacíos, silencio Como si nada hubiera pasado Cuando llegó mi compañero para relevarme Yo estaba pálido No había dormido nada Le conté todo, las alarmas, las siluetas, las cámaras, todo. Él se quedó en silencio unos segundos. Luego bajó la mirada

1:14:06 y me dijo algo que me dejó frío. Perdón. Perdón porque yo le contesté. Y él me dijo que yo no debería haber estado ahí aquella noche. Él me contó que ayer había sido un aniversario. Yo no entendía qué era lo que me decía. él me dijo que había sucedido un incendio, hace años, esta bodega se incendió, comenzó a relatarme, había gente trabajando adentro, varios no lograron salir, y hubo víctimas fatídicas, cada año, en esta misma fecha, pasan cosas, se activan los sensores, se ven sombras, se escuchan pasos, como si todavía estuvieran aquí, después de que él me contó esto, Miré hacia la bodega, estaba vacía y callada, y él simplemente me dijo para terminar que yo no debía haber estado ahí aquella noche, que nuestro coordinador tuvo que haber llegado por mí y haberme situado en otro lugar, ya que él también sabía, pero seguramente se la había olvidado. No volví a trabajar en aquel lugar, pero hasta el día de hoy no puedo olvidar esas cámaras, porque lo que vi no eran sombras sin forma, Eran figuras que caminaban como personas, como trabajadores, como si siguieran haciendo lo mismo de siempre, sin saber que nunca lograron

1:15:37 salir de aquella bodega. Hola Alex y hola comunidad Empezaré esta historia por decirte Que esa fue mi primera y última noche Trabajando en el turno nocturno En aquellas oficinas Me voy a ahorrar el nombre de las oficinas Yo pensaba que iba a ser un trabajo tranquilo Un edificio corporativo normal De esos que en el día están llenos de gente pero en la noche quedan completamente vacíos, y sumamente tranquilos, solo tenía que hacer rondines cada cierto tiempo, revisar puertas, pasillos, y ya, nada complicado, al principio todo estaba normal, las luces de emergencia estaban encendidas, el aire acondicionado sonando bajo, ese silencio típico de oficina vacía, pero en el primer rondín empecé a sentir algo raro, No sé cómo explicarlo bien. Era esa sensación de que alguien viene detrás de ti. No volteé de inmediato. Seguí caminando.

1:17:05 Pero entonces lo escuché. Pasos. Suaves y lentos. A escasos metros de mí. No eran pasos con zapatos. Eran distintos. Como si alguien caminara descalzo sobre el piso. Me detuve en seco. Los pasos también se detuvieron. Sentí como se me tensó todo el cuerpo. Yo volteaba una y otra vez, pero no podía ver nada. El pasillo estaba vacío. Sentía como si alguien me iba siguiendo. Me dije tranquilo a mí mismo varias veces. En algunas ocasiones cuando estoy tenso o estoy nervioso, tiendo a hablar conmigo mismo. Y recuerdo que en aquella noche hablé demasiado, tratando de tranquilizarme. Seguí caminando y otra vez... los pasos detrás de mí, siguiéndome, al mismo ritmo, si yo caminaba, caminaban, y si yo bajaba la velocidad, ellos también lo hacían, era como si alguien estuviera pegado a mí, respirando en mi nuca, pero cuando volteaba, no había nadie, así estuve durante varios minutos, intentando ignorarlo, pero cada vez era más evidente, más cercano, más real, aún así, Tenía que terminar el rondín. Había una parte del recorrido que daba hacia una pequeña terraza.

1:18:31 Cuando salí, recordé que ese día había llovido. El suelo estaba húmedo. Había pequeños charcos de agua. El aire frío de la noche me ayudó un poco a calmarme. Saqué un cigarro, lo encendí y me quedé ahí unos minutos, pensando que tal vez todo eran nerviosos. por ser mi primera noche en aquel lugar, que ya se me iba a pasar, terminé el cigarro, y regresé al interior, mientras caminaba por el pasillo, vi claramente como mis zapatos, dejaban huellas mojadas en el suelo, eso me tranquilizó un poco, algo normal, algo real, entré a la oficina de vigilancia, me senté, finalmente pasó un rato, hasta que llegó el momento del siguiente rondín, no quería salir, pero tenía que hacerlo.

1:19:25 Así que respiré hondo y salí otra vez. Caminé por el pasillo y fue entonces cuando vi algo que se supone no debería de estar ahí. Las huellas. Allí estaban las mías, marcadas en el piso, pero no estaban solas. Detrás de cada una de mis pisadas había otras, más pequeñas, más delgadas, huellas de pies descalzos Sentí que el corazón se me iba a salir. Eran recientes, como si alguien hubiera caminado justo detrás de mí. Cuando regresé de la terraza, seguí el rastro con la mirada. Iban exactamente por donde yo había pasado, paso por paso, como si algo me hubiera estado siguiendo todo el tiempo. Recordé los sonidos, los pasos, la distancia. Todo coincidía. En ese momento no quise comprobar nada más. No quise seguir el rastro. Me di la vuelta lentamente. Regresé a la oficina. Entré, cerré la puerta y la aseguré muy bien. Esa noche no volví a salir.

1:20:38 Me quedé sentado, escuchando cualquier ruido. Esperando que no volvieran esos pasos. Esperando que no se detuvieran justo afuera. No dormí nada. A la mañana siguiente cuando llegó el relevo, Entregué las llaves y renuncié. No di muchas explicaciones, solo dije que el turno nocturno no era para mí. Pero la verdad es que hay algo en ese edificio, algo que camina por los pasillos en la noche, algo que no usa zapatos y que cuando encuentra a alguien simplemente decide seguirlo. No sé si sea un espectro, no sé si sea algo más. Pero de lo que sí estoy muy seguro es que no volveré a lidiar con eso otra vez.