Aug. 5, 2025

RELATOS ATERRADORES DE CAMIONEROS Y POLICIAS / RELATOS PARA TENER PESADILLAS

RELATOS ATERRADORES DE CAMIONEROS Y POLICIAS / RELATOS PARA TENER PESADILLAS
RELATOS ATERRADORES DE CAMIONEROS Y POLICIAS / RELATOS PARA TENER PESADILLAS
La Cripta Embrujada
RELATOS ATERRADORES DE CAMIONEROS Y POLICIAS / RELATOS PARA TENER PESADILLAS
6 Relatos de horror para un noche de terror de EXPERIOENCIAS DE POLICIAS Y CAMIONEROS

0:01 Hola criptomaniacos y sean bienvenidos a otro capítulo aquí de relatos Antes de comenzar les mando un saludo a toda la audiencia que me está escuchando en Facebook, Youtube y Spotify Ya saben que me apoyarán mucho recomendando el canal, dando estrellitas en Spotify con su pulgar arriba Y también si no se han suscrito, con su suscripción créanme que es muy bienvenida A continuación les traigo algunos relatos de policías, unos relatos que estoy más que seguro les encantará. Estos policías se han tomado el tiempo para contarme sus experiencias, las cuales me han dejado algo perturbado y también con mucho en qué pensar. Espero les guste. Comenzamos con la primera historia, que viene de parte de Eduardo Mancero. Espero les guste, criptomaniacos. Comenzamos. Hola, Alex. Mi nombre es Eduardo Mancero.

1:08 Mi experiencia data de tres años hacia atrás. En aquel tiempo yo era policía en Guerrero. una noche nos dieron una orden teníamos que hacer un retén durante toda la madrugada en aquellas carreteras no eran carreteras céntricas ni de ninguna colonia eran aledañas resulta que habían surgido varios robos y teníamos que registrar que tanto coches como algunas motocicletas trajeran todos los permisos y licencias pertinentes Podríamos decir, Alex, que durante toda la noche había transcurrido de forma normal.

1:55 Obviamente siempre hay percances, algunas personas en estado de ebriedad, algunos adolescentes en motocicleta que andaban haciendo piruetas y otros tantos que no tenían ni siquiera un mínimo documento de licencia o de la motocicleta que traían en cuestión. Pero en fin, son gajes del oficio. Recuerdo que en aquel retén policial éramos siete oficiales, ya nos conocíamos, entonces ya había suficiente convivencia y confianza para contarnos ciertas cosas. Recuerdo que estábamos platicando, pues ya eran por eso de las tres y media de la mañana, y para ese horario, la verdad es que todo se había calmado. No habían pasado coches y no se veía a ninguna alma en aquella carretera. Estábamos platicando y en eso un oficial, el cual, me voy a ahorrar su nombre, empezó a contarnos que por la zona siempre se contaban leyendas paranormales. Leyendas de esas de brujas, nahuales y sobre todo duendes. Yo no sabía mucho acerca del tema de duendes, así que le dije que me platicara un poco más. Este hombre me empezó a platicar que algunas personas veían duendes por los árboles, por la zona de los parques, los jardines, y que

3:25 a veces si se descuidaban a los niños, estos se los podían robar. A mí me parecía fascinante, claro, pero no lo bajaba de lo que era. Una mera leyenda, Alex. Y a pesar de que lo que viví posteriormente no tenía nada que ver con duendes, al menos lo paranormal que se decía en aquellas circunstancias, en aquellos sitios, tenía algo de verdad. Habían pasado tal vez como unos 10 o 15 minutos, estábamos merendando unas galletas con café, cuando en eso nos percatamos de un ruido. Era un motor, tal vez el de una motocicleta. A la distancia no se podía corroborar con mucha facilidad, pero conforme fueron pasando los segundos, empezamos a escuchar más claramente. Sí, era una motocicleta, Alex. Una motocicleta que se estaba acercando muy rápido. Esta motocicleta se iba acercando y acercando a donde nosotros nos encontrábamos. Pusimos la mirada fija en la carretera y pudimos ver una luz que venía a toda velocidad. Era una luz de un solo faro, así que sí, era una motocicleta. Empezamos a iluminarlo con las linternas, más que nada para que no chocara. Teníamos nuestras camionetas puestas ahí en la carretera

5:00 y si bien estábamos dejando espacio para que los autos... pudieran pasar sin problemas teníamos una camioneta en medio y si es que aquel chico o aquella chica venía a toda velocidad con su motocicleta puede que no lo viera entonces podría chocar al momento en que empezamos a hacerle las señas vimos como esta motocicleta hizo lo que pudo para ir frenando y fue así como frenó de golpe casi casi chocando con nosotros Inmediatamente lo detuvimos, pero no hubo necesidad ni siquiera de hablarle. El chico se detuvo, bajó el pie de la motocicleta, la detuvo por completo, se quitó el casco y empezó a pedirnos ayuda a Alex.

5:49 El chico venía muy asustado. El chico traía unos ojos de horror absoluto, marcados. El chico tartamudeaba, se le escurría la saliva de la boca. Y simplemente nos gritaba por ayuda. Te puedo asegurar casi casi que estaba al borde del llanto. Lo empezamos a controlar, le empezamos a preguntar que qué era lo que pasaba, por qué venía en ese estado. No te voy a mentir, tanto yo como la mayoría de mis compañeros empezamos a pensar que tal vez venía en un estado algo comprometedor, tal vez había metido algo, algún estupefaciente o tal vez había bebido de más y lo que estaba bebiendo era producto de una borrachera o tal vez alguna alucinación de algo que había consumido. Créeme, esto no sería la primera vez. El chico se quitó el casco y simplemente nos dijo que algo lo había perseguido.

6:53 Y como te explico estaba tartamudeando, no se le entendía muy bien. Le pedimos que nos explicara que era lo que lo estaba persiguiendo. Y el chico una vez calmado, sentado arriba de una roca, nos dijo lo siguiente. Me persiguió una mujer que tenía cuerpo de perro. Cuando escuchamos esto, Alex, incluso uno de nosotros soltó una carcajada. Yo no sabía qué decir ni qué pensar.¿ Cómo que una mujer con forma de perro? El chico me dijo que esta mujer tenía el cuerpo de un perro, pero que también tenía la cara de una mujer, el aspecto de una, al menos de frente. Pero que lo había correteado, y que casi lo alcanzaba, de no ser que subió la máxima velocidad en su motocicleta. Si no, lo hubiera alcanzado. Empezamos a hacer lo que pudimos con aquel chico. Le pedimos los papeles de la motocicleta como siempre y él lo sacó.

7:57 Todo estaba en orden, Alex. Los pagos, la licencia, todo. De hecho, el chico me dijo que estaba trabajando como repartidor, pero en aquella precisa noche había decidido salir a visitar a su hermano. Ya venía de vuelta cuando él dice que se había encontrado con aquella mujer y que lo había perseguido durante algunos kilómetros. El chico se quedó ahí con nosotros, se rehusaba a irse, tenía demasiado miedo, decía que tal vez aquella extraña criatura lo estaba mirando y que, tan pronto se iba a alejar de nosotros, iba a empezar a perseguirlo otra vez. Nosotros no sabíamos qué decirle, hasta que en eso pasó un autobús foráneo, de esos que llevan a personas de estado a estado, Y este chico decidió irse con él. Es decir, no se subió al autobús, pero lo siguió de muy de cerca. Casi casi a un lado. Más que nada para lograr avanzar más y emprender la huida a su casa. Después de que este chico se fue del retén, todos nosotros nos quedamos viendo y empezamos a platicar sobre lo que habíamos vivido.

9:12 Algunos de ellos, de mis compañeros, empezaron a decir que ese muchacho tenía razón, que tal vez sí había visto algo, que había muchas brujas en los alrededores, y que solamente las personas que vivían ahí sabían muy bien de qué calaña eran. Yo no sabía qué pensar, Alex. Yo soy del estado de Sinaloa y andaba en Guerrero, así que prácticamente era un lugar nuevo para mí a pesar de llevar unos meses viviendo ahí. Pero nos causó cierta curiosidad. Había pasado como una hora. Ya iban a ser las cinco de la mañana, cuando en eso todos vimos que había una niña, o más bien lo que parecía ser una niña, observándonos a la distancia, ahí en la carretera.

10:05 Parecía la silueta de una niña, como de un metro veinte, tenía una larga cabellera y también tenía un vestido blanco. vimos que aquella niña simplemente nos estaba observando. No se acercaba, simplemente nos observaba. Algunos de nosotros empezamos a pensar que tal vez era un grupo delictivo que había mandado a una niña a vigilarnos. Créeme, hay algunos grupos delictivos que no les importa la seguridad de un menor y a veces los utilizan a niños y a mujeres para mandar a vigilar ciertos retenes o convoys de soldados. Así que más por la curiosidad, tal vez de pensar que estábamos siendo vigilados por algún mal mayor. Empezamos a caminar, yo y otro elemento. Caminamos y caminamos hasta llegar de frente con aquella niña. Conforme me iba acercando Alex, empezaba a notar algo. Y es que aquella niña, si bien a lo lejos parecía una, ya de cerca... No era nada parecido a una niña... Empecé a verle arrugas... Empecé a verle líneas de expresión... Cuando ya faltaban algunos metros... Así que lo que tanto yo pensé como mi compañero... Es que tal vez era una persona ya adulta... Pero con alguna...

11:33 Condición en su cuerpo... Que era una persona con baja estatura... Pero que era una persona adulta... Se le notaba en la cara... Pero nos dimos cuenta de otra cosa... conforme nos íbamos acercando, y es que aquella mujer tenía algo en la espalda, o más bien algo detrás de ella, parecía algo blanco, algo de la misma tonalidad que su vestido, fue cuando estuvimos tal vez a un metro de distancia, que aquella extraña niña o más bien aquella extraña mujer se giró, Y pudimos ver que el cuerpo de esta mujer no era normal. El cuerpo de esta mujer era como el de un perro. Tenía sus brazos, su torso, su cabeza de una mujer. Pero al llegar a la cintura, parecía el cuerpo de un perro. Tenía sus cuatro patas, su estómago, su cola. Se estaba girando y después se emprendió la huida. Parecía lo más cercano a un centauro para que me entiendan, pero de una forma muy mórbida, muy horrorosa. Recuerdo que la cara de aquella mujer se desfiguró, sonriendo, marcando todas aquellas arrugas, todas aquellas venas salteadas en su cara, y simplemente se fue. esbozando una terrible sonrisa una mórbida

13:06 sonrisa y decidimos volver al retén lo más rápido posible volvimos y le contamos todo a nuestros compañeros Ellos obviamente no nos creyeron al menos en el instante, pero después al vernos, después al ver en el estado en el que veníamos, empezaron a pensar que tal vez lo que decíamos era cierto. Y de cómo aquel chico no estaba alucinando, aquel chico decía la verdad, algo lo había perseguido y nosotros lo pudimos ver. Desde aquella experiencia, Alex, le tengo mucho más miedo a los Nahuales, a las brujas que dicen que se aparecen en los cerros, en las sierras de los ranchos. Porque yo sé que son verdaderos. Porque sé que aquellas criaturas sí existen de verdad. Esa fue mi experiencia. Espero les haya gustado. Bueno, criptomaniacos,¿ qué les ha parecido esa primera historia de nuestro amigo? Muy impactante, ¿cierto?

14:14 Cómo en aquellos recónditos sitios, o a veces sitios en los que uno ni se imagina, pueden aparecer ciertas criaturas, ciertos entes, que uno podría decir vienen desde el mismísimo infierno. Bueno, esta no es la única historia que tenemos. La siguiente historia es de Alfonso Suárez. Nos envía un afectuoso saludo desde San Luis Potosí, pero nos cuenta que, al menos donde se desarrolla la historia, quiere que permanezcamos con esa información en anónimo. Es decir, que no quiere compartir este en el relato público,¿ Dónde se desarrolló todo? Más bien solamente quiere compartir su nombre y, pues, lo vamos a respetar.

15:07 Espero que les guste su historia, criptomaniacos. Es la siguiente. Hola, Alex. Sé que muchos policías te han mandado su experiencia. Y en esta ocasión quiero mandarte la mía. Esto me sucedió cuando yo me desempeñaba, no como un oficial de policía, sino como... Es otra área de seguridad. Se llama protección federal. Durante algún tiempo estuvo muy activa en toda la nación, pero ahora solamente hay en unos ciertos estados, ya no hay tantos. Cuando estuvo mucho, me adentré en esta protección, y es que era una respuesta factible para todas las personas que querían ser policías. o más bien que no querían estar en tanto riesgo. Los requisitos eran muy similares, pero con la diferencia que tú no ibas a estar patrullando y digamos tú no ibas a tener tanto riesgo como lo podría tener un policía o un militar. Nuestra labor en protección federal se tenía que tener en los diferentes edificios del gobierno, es decir, éramos como una seguridad para ellos. teníamos que estar en presidencia o en otros edificios pero como estamos en México a veces nos mandaban a hacer otras cosas que no eran nuestras tareas a veces estábamos desempeñando incluso papeles que les correspondían a la

16:38 policía estatal recuerdo que en una ocasión nos mandaron a una presidencia municipal y después a un edificio fiscal en este edificio abajo en el sótano Habían celdas. No era una prisión, sino que se trataban de las celdas de los presuntos culpables. Ahí llevaban a personas que tal vez habían tenido un accidente y que ellos habían ocasionado el accidente, a algunas personas que eran sospechosas para los interrogatorios, etc., El caso es que en aquellas celdas solamente se encontraban nueve y lo que las dividía era solamente un pasillo y a ambos lados había celdas. Si tú te ponías en medio, no podías ver con propiedad quién estaba en las celdas. Cada una de estas era dividida por una pared de concreto. A mí me habían mandado ahí, simplemente para suplir al otro hombre que estaba como cuidador, que era un policía estatal. Al menos hasta que volvieran a la policía estatal para desempeñar aquella labor. Eran órdenes de más arriba. Yo fui, y lo que me sorprendió es que este policía no estaba en su puesto entre comillas.

18:01 Es decir, el puesto del cuidador. significa que debe de estar adentro de ese pasillo. Había una puerta por la cual tú abrías y lo primero que tú veías era el asiento, el escritorio y el lugar donde se suponía tenía que estar el policía cuidando las celdas. Bueno, aquel policía no se encontraba ahí, aquel policía se encontraba por fuera de aquel pasillo Afuera del pabellón, simplemente custodiando la puerta, por fuera sentado. Él me dijo que me sentara ahí, que no entrara, que simplemente estuviera ahí, que ahí lo cuidara todo. A mí se me hizo extraño, pero si me estaba dando las instrucciones, yo acepté. Justamente cuando él se estaba yendo, se dio una noticia en todo el edificio.

18:55 Y es que nuestro capitán de protección federal iba a llegar. Aquel hombre era alguien de pocas pulgas. Era un hombre muy estricto y que quería que todo se siguiera al pie de la letra. obviamente como yo tenía instrucciones de cuidar aquel pabellón, no me iba a tolerar que estuviera afuera de mi lugar, a pesar de que estuviera a metros de distancia, tenía que estar adentro, estar sentado en aquel escritorio, así que el policía al escuchar esto, me dijo algo que se me hizo extraño, me dijo lo siguiente, Mira, entra. Pero, si escuchas algo, no te acerques a las celdas. Simplemente no te acerques, deja que hablen. Deja que digan lo que quieran. No te mezcles con ellos. Obviamente, Alex, si a ti te dice esto un policía, tú crees que hay delincuentes adentro de las celdas, ¿no? Al menos eso es lo que yo creí. Me metí al pabellón, me senté en el escritorio, prendí el abanico, ya que ahí dentro no había aire acondicionado, y al menos en un principio no escuché nada. La verdad es que no tenía la intención de ir a caminar en medio del pabellón.

20:19 Lo último que yo quería era estar lidiando con criminales o con insultos, porque hay unas personas que tal vez vengan borrachas, algunas personas que tal vez sean pleitistas y estén provocando a uno. Yo quise pasarme todo eso. Estaba sentado, lo recuerdo muy bien, cuando en eso empecé a escuchar unos sollozos. Era un llanto con mucho sentimiento, Alex. había una persona ahí, entre las celdas, que se encontraba llorando, yo bajé la velocidad del abanico, más que nada para escucharla con más claridad, y si es que tal vez, otro interno, otro delincuente que se encontraba ahí, en las celdas, tal vez le estaba haciendo daño, pero no, Solamente escuchaba...

21:14 Como sollozaba... Como lloraba... Y como repetía una y otra vez... No quiero perder la vida... No quiero perder la vida... Era un hombre que se lamentaba... Que estaba arrepentido... Y que estaba llorando... Y llorando... Una y otra y otra vez... A mí me causó cierto ruido esto... Es decir... No soy una persona que vea por los delincuentes, a decir verdad no, pero simplemente me causó algo de lástima. Tomé la decisión después de algunos minutos de levantarme y caminar en medio del pabellón. Alex, no me lo vas a creer, pero no vi a nadie. Las celdas estaban vacías. No había ni un alma. El llanto seguía sonando, como si proveniera de alguna celda y después éste cambiaba a otra.

22:17 Pensé que tal vez era el eco de alguna persona llorando afuera. Pero no, el eco cambiaba, el ruido cambiaba de zona y solamente se escuchaba en las celdas. Inmediatamente me fui al escritorio, agarré la radio y le llamé a un compañero mío. Este vino inmediatamente y me preguntó qué era lo que pasaba. Yo le empecé a decir que en las celdas empezaba a escuchar ruidos, que empezaba a escuchar como alguien estaba llorando entre estas ruidos. Mi compañero me dijo que no estuviera inventando cosas, que al menos por ese momento en aquella noche, nadie se encontraba en las celdas. Alex, él todavía no terminaba ni siquiera de decirme esto, cuando empezamos a escuchar nuevamente aquel llanto que venía de las celdas. Mi amigo solamente se quedó viendo hacia el pabellón, Y empezó a caminar hacia este.

23:25 Yo no me paré, solamente lo miré. Él caminó en medio del pabellón, mirando de un lado hacia el otro, mirando las diferentes celdas Alex. Y pude ver en su rostro que no se lo creía. No había nadie, y sin embargo, el llanto se seguía escuchando. Él llegó conmigo de nuevo y me dijo, levántate, vámonos. Si el capitán nos empieza a regañar por algo, simplemente nos metemos otra vez, pero nos volvemos a salir. Creo que no es bueno estar aquí adentro. En ese momento supe, Alex, qué me había dicho el policía, y sobre todo por qué éste custodiaba aquellas celdas, desde afuera y no desde adentro. seguramente esto no era la primera vez que pasaba, salimos y por fortuna, el capitán ya se había ido, recientemente tenía minutos de haberlo hecho, yo me quedé custodiando aquellas celdas, pero esta vez desde afuera, no sé qué tipo de maldición o embrujo tengan, de lo que sí estoy seguro, es que jamás, jamás, volveré a ir a aquel pabellón, Esa fue mi experiencia más aterradora que he vivido en toda mi vida... Pues escuché el llanto de un alma...

24:51 Que aún no descansa en paz... Que tal vez fue inocente y lo encarcelaron... Yo no sé... El caso es que hay un llanto que se escucha en aquellas celdas... Un llanto tenebroso... Que proviene de una alma arrepentida... Bien, criptomaniacos... Esa ha sido la historia de nuestro amigo. Curioso, ¿no? Creo que si han estado suscritos a este canal desde hace algún tiempo ya, conocerán que también subimos capítulos de guardias penitenciarios, o sea, de prisiones. Y los suscriptores que hayan escuchado aquellas historias sabrán que dentro de las celdas, dentro de algunas, se escuchan ruidos extraños. Y es que hay que decir una verdad. Una verdad que tal vez duele mucho. Y es que... A veces hay margen de error en la legalidad. Y a veces algunas personas inocentes van a prisión. Algunas de estas personas fallecen ahí. Ya por la edad. O tal vez por no soportar con la idea de estar ahí el resto de sus vidas.

26:07 Y estas tragedias pasan. y dejan a aquel lugar que si de por sí es un lugar malo, un lugar con mucha energía negativa, después de esto se carga aún más. Es un tema muy interesante, el de las prisiones, y de cómo este tipo de sitios quedan embrujados por las mismas almas que están condenadas ahí. Ahora pasaremos al siguiente relato. viene de parte de Jesús Torres Jesús nos dice con este relato que digamos no es una historia que la haya aterrado de hecho es una historia que lo pone un poco melancólico más que nada por las circunstancias sobre cómo este caso se desenvolvió pero si lo hizo creer que después de esta vida hay otra después de que estamos vivos sin duda alguna hay algo que nos espera del otro lado o al menos es lo que Jesús nos dice con esta historia comenzaremos por decir que Jesús es un policía el cual ya lleva cerca de 25 años según tengo entendido él me explica en la fuerza así que ha visto muchas cosas Ha visto incluso a jóvenes

27:39 perder la vida entre sus brazos, accidentes y también algunos casos de delincuencia que a más de uno le afectarían de por vida y le harían hervir la sangre. Pero este caso en concreto simplemente no lo puede olvidar. Comienza de la siguiente manera. Hola Alex, mi nombre es Jesús, te mando un caluroso saludo a ti y a todos tus oyentes. Gracias antes que nada por darme este espacio para compartir mi historia. Espero que les guste a toda la familia de criptomaniacos y que también los haga pensar, un poco, tal vez en lo que hay más allá de esta simple vida mundana. Verán, yo soy policía, lo he sido durante muchos años, más de dos décadas de hecho, y durante ese tiempo he visto muchas cosas. Pero hubo una noche en la que recibí una llamada de la central.

28:47 Me pidieron a mí y a mi compañero en ese momento que fuéramos a tal dirección, que había una ambulancia que ya se dirigía para allá y que el caso era una discusión familiar. Pensamos que teníamos que lidiar con borrachos, pensábamos que íbamos a tener que lidiar con vecinos también que se meten en las peleas, etc. Pero el caso es que quien me había llamado estaba rotundamente equivocado. Eso no era una disputa familiar, no era una pelea, eso era algo más doloroso. Cuando llegamos, la ambulancia ya estaba ahí. Los padres estaban afuera, también dos personas menores a los que yo creo eran los hijos y algunos vecinos también estaban afuera. En la camilla estaban sacando a una niña adolescente, tal vez de algunos 15 o 16 años. La señora entre lágrimas y también el padre empezaron a explicarnos cómo había estado todo.

29:50 El caso Alex es que... Toda la familia había salido una tarde, a excepción de su hija. Su hija había decidido quedarse ahí dentro de la casa. A ella no le gustaba salir. Antes lo hacía mucho, tenía entendido por parte de los padres que me estaban explicando todo. Y es que su hija estaba teniendo extrañas actitudes desde tres años para acá. A pesar de que hablaban con ella, a pesar de que querían comunicarse con ella, la chica no les daba esa opción. Simplemente quería estar encerrada en su cuarto sin ver a nadie. No salía más que a la escuela e incluso cenaba sola y también comía sola.

30:37 Los padres salían de vez en cuando, la invitaban, a veces la llevaban a fuerza, cosa que hacía una verdadera tortura. El paseo pues, ella andaba con mala cara y simplemente insultaba a otras personas. Entonces cuando la chica decidió quedarse ahí, los padres ya no le vieron solución. A excepción de una tarde cuando salieron al cine, ellos y sus dos hijos, cuando llegaron a la casa, se encontraron con aquella escena. La chica, ella sola, se había quitado la vida. Lo había hecho con algunos medicamentos que por supuesto no voy a mencionar. El caso es que los padres estaban destrozados al igual que los hermanos. Entramos, buscamos, tal vez alguna señal de que esto no había sido algo tan trágico, ¿no?

31:32 Que la chica se había quitado su propia vida, tal vez alguien había entrado, pero no había ninguna señal. La puerta se encontraba bien, todas las ventanas igual. No había signos, ni rasgos, ni pistas de que hubiera forcejeo en la casa o en su habitación. La chica incluso había dejado una nota, que después de los registros forenses, dijeron que había sido escrita aquella misma noche, y tenía el puño y letra de la chica. Obviamente después de esto, porque yo también tenía hijas, sobre todo de esa edad, quedé muy marcado, Alex. Tenía un vacío en mi estómago. Tan solo pensar en que mis hijas pudieran acabar así, me hizo abrazarlas aquella noche. Me hizo valorarlas todavía aún más.

32:23 Pero esto no acaba aquí. Pasaron los años, creo que tal vez algunos dos años, cuando de nuevo recibí otra llamada. y reconocí inmediatamente la dirección y si ustedes se preguntan cómo es que había recordado una dirección de hace dos años como les expliqué anteriormente aquel caso me había marcado mucho reconocí la dirección que era la misma casa era una casa bonita Alex una casa grande de dos pisos dos pisos y medio de la parte de atrás tenía una pequeña terraza patio cuando la volví a ver después de dos años era irreconocible La casa no tenía ventanas, no tenía protecciones, algunas paredes tenían huecos, algunas tejas habían caído, era una casa prácticamente en abandono. Cuando llegamos nos estaba esperando una mujer, no era la madre de esta chica.

33:18 Al empezar a platicar con ella me di cuenta que era la hermana de la madre de la chica que había perdido la vida en aquella casa. Yo le platiqué que había sido el oficial que había atendido la llamada en aquella casa aquella noche. Entonces, de alguna manera, se sintió algo confianzuda, ¿no? Y empezó a platicarme más cosas. Me platicó que su hermana simplemente no podía vivir en aquella casa, con la que había compartido tantos momentos con su hija, así que simplemente decidió abandonarla y mudarse de ciudad. Yo la comprendo Alex, debe de ser algo muy doloroso. También me dijo que... había recaído en ella la protección de la casa que incluso la hermana había querido vendérsela pero como ella no contaba con el dinero suficiente no se la quiso agarrar más que nada porque sabía que estaba dolida y no quería aprovecharse de un momento así me empezó a platicar que pedía nuestra ayuda no solamente porque se hubieran robado los ladrones de la zona todas y cada una de las pertenencias de la casa Prácticamente habían dejado la casa con muebles, con protecciones, con ventanas, y al pasar de los meses y al ver que la casa estaba sola, cada noche desaparecía algo. Obviamente delincuentes se metían a la casa, sacaban sillones, sacaban protecciones, ventanas, hasta que la dejaron prácticamente vacía. Esto a la madre

34:48 no le importaba a la dueña. Pero los vecinos empezaron a llamar la atención a la hermana porque decían que si bien la casa estaba abandonada y ya no tenía nada de valor, ahora esta servía como madriguera para algunas otras personas que hacen mucho daño a la sociedad. Personas que se metían y consumían diferentes cosas y luego salían a la calle y eran muy peligrosas. Aquella señora fue, nos abrió la puerta para que nos adentráramos y viéramos que sí, en efecto. Aquella casa era peligrosa. Vimos bastantes envolturas, cigarros, botellas.

35:32 Ahí pasaban la noche varias personas. Y obviamente los vecinos cerca no querían que esto se repitiera. Querían que la casa no fuera una madriguera de ese tipo de delincuentes. Así que nos ofrecimos a que íbamos a dar varias vueltas, en lo que ellos contrataban alguna seguridad privada, ya que no podíamos asegurar la integridad de la casa noche con noche. Aquella mujer me dijo que estaba bien, que ella iba a conseguir alguna seguridad privada. Aquella noche fuimos a Alex, justamente cuando estábamos pasando enfrente de aquella casa. Yo vi algo, la aluciné con la lámpara y vi por la ventana algo que me pareció una sombra, una sombra de alguien que se estaba asomando por la ventana del segundo piso.

36:26 Inmediatamente le dije a mi colega, detente, creo que ahí están adentro. Les caímos a la mera hora. Rápidamente nos bajamos y nos bajamos preparados para con el fusil entre nuestras manos, y con dos esposas de más, por si había más personas, por si teníamos que esposar a cuatro delincuentes y llevárnoslos en la camioneta, abrimos la reja con mucha facilidad, pues la señora nos había dado la llave, nos había dado mucha confianza, entramos a la casa, la registramos primero abajo, pero no había nadie, registramos en el patio, Y no había señas tampoco de que algún delincuente hubiera salido corriendo. Tampoco escuchamos nada hasta que en cierto punto sí pudimos escuchar unas pisadas que se movían ahí arriba.

37:24 Yo le dije a mi compañero, nos están esperando, ponte preparado, si es necesario pide ayuda por radio. Yo subí primero, preparado como te dije, apuntando, llegué al segundo piso pero no vi a nadie. Seguí las pisadas y estas lentamente se fueron escuchando hasta el cuarto de aquella muchacha la que se había quitado la vida años anteriores. Alex lo que vi, y lo que vio también mi compañero, fue algo que hasta ahora no pudimos sacarnos de la cabeza.

38:05 Vimos a aquella chica, parada, enfrente de su ventana, observando hacia afuera. Yo la recuerdo muy bien porque su rostro no me lo pudo sacar de mi cabeza, incluso hasta hoy. Vi su rostro cuando lo estaban sacando en la camilla, y aquel mismo rostro pude verlo nuevamente. aquella noche parada enfrente de su ventana la chica volteó y nos miró tenía los ojos algo rojos como si éste hubiera estado llorando durante mucho tiempo simplemente se nos quedó viendo caminó unos pasos hacia atrás y se sumió en la oscuridad de la esquina nosotros no tuvimos el valor suficiente para apuntarle la lámpara entendimos que era lo que estábamos viendo entendimos que lo que estábamos viendo era el alma de aquella niña apareciéndose donde se había quitado su vida si ustedes profesan alguna religión tal vez sepan o no sé si esto también se ha conocido en alguna otra secta o en alguna otra creencia y es que las personas que se quitan su propia vida no logran descansar en paz Más que nada porque todavía no les llega su turno, y sus almas están condenadas a vagar en este mundo hasta que sean llamadas por Dios. Yo creo, o al

39:39 menos es lo que yo pienso, que aquella niña... se fue muy temprano de este mundo, que su tiempo todavía no era, y que ahora como castigo, aún sigue rondando, entre los pasillos, y las habitaciones, de aquella casa, curiosamente Alex, después me enteré, que algunos pandilleros se habían irrumpido en aquella casa, que se habían llevado las cosas, y que si, se habían reunido de vez en cuando, Pero después ya no lo hicieron, curiosamente, no fue por la seguridad, tampoco por nosotros, sino que entre ellos mismos decían que ahí se aparecía una niña. y que ésta, cuando se quedaban dormidos ahí, se manifestaba enfrente de ellos, y se les quedaba mirando con unos ojos de rabia, que muchos incluso se desmayaron en ese momento. Lo que nosotros vimos en aquella noche no fueron unos ojos de rabia, lo que vimos fueron unos ojos hinchados de tanto llorar. Tal vez porque ella sabía que no éramos delincuentes. Tal vez porque ella también me reconoció que fui el oficial que fue a atenderla en aquella triste noche. Esa fue mi experiencia, Alex.

41:05 Espero les haya gustado. Hola, criptomaniacos. Les doy la bienvenida a un nuevo capítulo de historias aquí en La Cripta Embrujada. Las historias que les traigo hoy son historias que mucho me piden y que la comunidad de traileros me hace llegar muy pronto. Antes de comenzar, le mando un fuerte saludo a todos los traileros, a todos los amigos que conducen autobuses foráneos, sobre todo a todas aquellas personas que trabajan de noche y también a las que trabajan transitando carreteras. No es un trabajo sencillo transitar por una carretera, sobre todo de noche o de madrugada requiere tener nervios de acero porque muchas personas tal vez no lo creerán pero en la noche en esos lugares tan aislados en esas carreteras solitarias en donde pasa un auto cada dos horas o incluso cada día, es en el lugar donde las leyendas más mórbidas y tétricas nacen. Como esta siguiente historia.

42:22 Esta siguiente historia, criptomaniacos, nos la manda Claudio Mendoza. Claudio manda saludos a toda la familia de criptomaniacos. Y de paso también nos advierte de que tengamos cuidado cuando estemos transitando en esas carreteras de Baja California. Su relato comienza de la siguiente manera. Hola Alex y hola comunidad. Les quiero platicar una historia que me sucedió hace como unos 19 años. Yo soy trailero. Toda la vida lo he sido. Pero en aquella ocasión me llegó a pasar algo, que para serte sincero Alex, no creo que muchas personas vayan a creerme, pero ten por seguro que lo que vi, puedo sostenerlo con mucha voluntad de que todo fue real. Como ya te dije anteriormente, soy camionero. Y nosotros, en nuestro empleo, tenemos que transitar por diferentes carreteras, algunas muy transitadas, otras demasiado abandonadas, y otras que son enteramente peligrosas, y también con una pésima reputación, no tan solo por el crimen, sino porque muchos accidentes o incluso avistamientos terroríficos se dicen que suceden en ciertas carreteras. Recuerdo que yo estaba transitando

43:55 por una, en Baja California. Era una carretera que era solitaria. Sí había habido coches, sobre todo durante el día. Pero al caer la noche, me encontré conduciendo solo, casi en mitad de la nada. En aquella noche yo recuerdo que llevaba un camión de doble remolque. Entenderán que al traer un camión doble remolque, uno no puede ir rápido. Iría tal vez como unos 75 o 80 kilómetros, que eso en carretera es muy bajo. Por lo regular los autos están transitando a 100, 110, pero yo no, yo iba como quien dice muy reducido.

44:42 Incluso bajaba hasta los 60 a veces, porque había vueltas, y obviamente yo no quería que ninguna caja se me cayera. Había sucedido ya anteriormente que algunos autos se me ponían atrás de mí, y después empezaban como que a zigzajear, a ver si delante de mí no venía ningún auto. Era una carretera con línea continua, o sea que rebasar no está permitido técnicamente, pero también entiendo a los automovilistas, a los motociclistas que tal vez tengan prisa y les desespere un camión que vaya lento, lento entre comillas. Así que había pasado que varios autos me habían rebasado, aunque claro, como te dije anteriormente, primero zigzajeaban, miraban al otro lado del otro lado del carril y si no venía ningún auto de frente, aceleraban y me pasaban, hay unos conductores que son tal vez no experimentados o que le tienen miedo todavía a acelerar, son ese tipo de conductores que no se deciden, que solamente zigzajean, se asoman un poco y se vuelven a meter al carril, luego se vuelven a asomar y después se vuelven a meter al carril, honestamente eso me desespera un poco, Y también, uno tiene que ayudarles. Entonces empiezo a darles señales conforme las direccionales.

46:04 Les digo cuando ya está el paso libre y puedan rebasarme sin ninguna molestia. Bueno, una vez explicándote esto, creo que te puedo explicar lo que pasó en aquella noche. Como te dije anteriormente, yo venía conduciendo solo, y a pesar de que eran como las 3 de la mañana, yo no tenía sueño. Llevaba mi mirada fija en aquel camino, escuchando una música a muy bajo volumen, para estar al pendiente de lo que sucedía a mi alrededor. No falta algún loco que venga a una alta velocidad. Cuando en eso yo me percato, de que hay un auto o lo que parece ser un auto atrás de mí. Lo veo por el retrovisor, por uno de los espejos laterales.

46:54 Empiezo a ver una luz roja que se empieza a asomar por atrás del remolque. Empiezo a ver cómo se asoma una luz roja y luego otra vez se mete al carril. Luego se vuelve a asomar y luego se vuelve a meter. Para ese momento, Alex, en un principio yo pensé que se trataba de un auto al que le habían cambiado las luces, y al que tal vez le estaban fallando, ya que, si bien yo alcanzaba a notar, aquella luz roja no iluminaba mucho, eran como unos cuartos de luces. Pensé que tal vez al auto se los habían cambiado y venía falseando, etc. Había una infinidad de cosas que podían ser posibles. Pero de lo que estaba seguro es que venía un auto atrás de mí y que quería rebasarme. La carretera estaba sola, Alex. No venía nada enfrente de mí. Yo llevaba las luces puestas a todo, al máximo. Más que nada, como ya te dije, por si venía algún loco. Entonces yo empiezo a darle señales con las direccionales. Le empiezo a dar señales para que me rebase. Porque pensé que era lo que quería, rebasarme.

48:06 Pero por más que le indico que no viene nada, que se pase sin ningún problema... Aquella luz se vuelve a salir y vuelve a meterse, vuelve a salir y vuelve a meterse, como si tuviera miedo de rebasarme. Así continuamos durante algunos minutos creo, pero durante un tiempo creo que me estresé. No me gusta que alguien venga atrás de mí y solamente esté zigzagueando, así que empecé a reducir la velocidad. Pasé de 80 a 75 que iba... A bajarlo hasta 60... 55... Y veía que la luz... Simplemente no se decidía... Hasta que finalmente lo hizo... Vi como dos luces rojas... Empezaron a sobresalir... Y se pasaron para el otro carril... Y empezaron...

49:01 Cada vez y cada vez más a verse más cerca... Y más cerca... Fue en ese momento Alex que me di cuenta que...¿ Lo que venía atrás de mí no era un auto? Eran dos personas. Alex, para llegar a este punto, muchas personas no me creen. Pero en serio, lo que vi fueron a personas, corriendo, muy corpulentas, sin cabello, pero eso sí, tenían mucho vello en todo su cuerpo. No tenían ropa, solamente pelo. Y lo que brillaban, Alex, lo que yo confundía con focos, en verdad eran sus ojos.

49:42 Estos resaltaban en la oscuridad como si le brillaran, como si fueran los ojos de algún tipo de luciérnaga. Sus ojos brillaban con un rojo muy intenso, y cada vez que se iban acercando yo podía verlos mejor. En ese momento, Alex, aquellas personas estaban corriendo tal vez como a 50 kilómetros por hora. Es imposible que una persona, una humana... Una persona común y corriente, llegue a esa velocidad. Y si pusiste bien atención a todo el relato que te estoy contando, aquellas dos personas me habían estado siguiendo durante kilómetros Alex, manteniendo la velocidad del tráiler. algo que es prácticamente imposible, yo relacioné todo esto de manera inmediata, y supe en ese instante que no estaba lidiando con personas, que estaba lidiando con otro tipo de criaturas, y que aún peor, esas criaturas se estaban acercando a mí, corriendo, inmediatamente empecé a acelerar el camión, Llegué hasta los 100 kilómetros, 110 en cuestión de segundos.

50:53 Por suerte la carretera estaba toda recta. Los dejé atrás. Alex hasta el día de hoy. No logro olvidar lo que viví aquella noche. No sé qué tipo de especímenes fueron aquellos con los que me encontré. y no sé tampoco por qué me estaban persiguiendo, solamente recuerdo sus siluetas y sus ojos brillantes corriendo en la carretera, manteniendo la velocidad, esos hombres corpulentos tal vez de un metro noventa, si no es que tal vez de dos metros, corriendo hacia mí, si te soy sincero parecían hombres lobo al menos de su cuerpo, pero su cabeza era muy humana, Era una cabeza con una cara de una persona y sus ojos brillando en la oscuridad. Por suerte aquella noche no pudieron alcanzarme.

51:44 Esa fue mi experiencia, Alex. Saludos a todos desde Toluca. Un abrazo grande. Bien, criptomaniacos, esa es la primera historia. Un encuentro muy aterrador. Este tipo de encuentros no son ajenos, muchas personas que transitan por estas carreteras, que incluso no son camioneros, anteriormente han compartido cosas similares. Ven este tipo de criaturas, acercándose a ellos en plena carretera, curiosamente atrapados. Cuando ellos se encuentran solos conduciendo, es como si este tipo de criaturas supieran que atacar a uno cuando va completamente solo es más factible que cuando van más autos ahí en la carretera. Tal vez esto tenga algo que ver.

52:37 con los accidentes que pasan en carreteras, con accidentes que curiosamente no dejan a nadie vivo y que ocurren siempre, cuando el auto va conduciendo solo y no hay ni un solo testigo a los lados, algo muy escalofriante con lo que reflexionar. Seguimos criptomaniacos. No sin antes decirles que me apoyarían mucho con un pulgar arriba, hypeando el video, y suscribirse si todavía no lo han hecho. También los invito a que me compartan, desde qué ciudad nos están escuchando, de qué país, y en qué horario nos están viendo, para de esa manera saber si es que disfrutan los relatos durante la noche, o por otro lado durante la mañana o el día. Ahora sí, continuamos. La siguiente historia, criptomaniacos, es una historia que le pasó a nuestro amigo José Luis Victorino. Él dice que esta experiencia solamente la ha pasado una vez, este acercamiento con lo paranormal. Pero con esta vez bastó, para siempre en todos sus viajes que actualmente aún se dedica a ser trailero, tomar sus precauciones.

53:56 Él supo que aquella noche no bajarse del camión tenía que haber sido la respuesta. Después de aquello que vivió, por nada del mundo se baja. Sabe que es una equivocación bajarse, sobre todo a mitad de la noche y a mitad de una carretera desolada. Su historia... Es la siguiente... Hola Alex... Y hola a la comunidad... Yo soy Trailero... Te quiero compartir una experiencia que me sucedió... Y que me ha dejado marcado de por vida... Verás, yo soy una persona que... Me han dicho... Soy muy confianzuda... Soy una persona muy liviana de sangre... Así que por lo tanto...

54:42 Se me facilita mucho... Hacer amigos... me gusta ayudar a las personas, e incluso cuando tengo tiempo, ayudo a extraños, ya sea con problemas de mecánica, con problemas de cambiar una llanta, etc., e incluso a extraños que nunca vuelvo a ver a mitad de la carretera, siempre y cuando tenga tiempo. Así que quiero que se pongan un poco en mi lugar y en por qué actué de esa manera como actué. Yo me encontraba conduciendo en una carretera que es parecida a la rumorosa, solamente que ésta se encuentra... Era un estado más abajo, estaba por Guerrero, me acuerdo que estaba manejando, y la noche parecía igual a todas las anteriores. Todo estaba en calma, e incluso ni siquiera iba escuchando la radio, iba con los vidrios abajo. y solamente escuchando el motor y el sonido del aire que hacía al romper. Cuando en eso, en medio de la carretera Alex, empecé a ver algo que se iba dibujando, algo a la lejanía, algo que poco a poco mis...

55:54 luces fueron iluminando era un auto un auto que se encontraba detenido un auto que estaba estacionado de tal manera que acaparaba ambos carriles si te soy sincero podía hacerme a un lado y pasarlo simplemente pero jamás había tocado estar en esa situación jamás había vivido ningún choque obviamente había pasado cuando ya los choques ya estaban cuando ya había patrullas y ambulancias pero jamás me haya pasado algo parecido, yo pensé que tal vez aquella persona había tenido algún accidente, a pesar de que el auto se veía completamente normal, no tenía ni siquiera humo saliéndole, no tenía ni siquiera las intermitentes encendidas, era solamente el auto estacionado ahí, y lo que pude ver es que había tres personas adentro, una sentada en el asiento del piloto, otra sentada en el asiento del copiloto y otra sentada en los asientos de atrás. Notaba que estas personas estaban, pues muy a gusto, no se movían, solamente estaban sentadas. Yo detuve el camión, estaba iluminándolos por completo y ni siquiera volteaban por esto.

57:10 Solamente estaban sentadas ahí, arriba del auto, y el auto estaba esguiado, como te dije, estaba acaparando como dos carriles, uno de ida y uno de vuelta. A mí se me hizo extraño, así que estuve ahí durante un tiempo, tal vez por un minuto. Lo que enseguida pensé es que tal vez me estaban poniendo algún tipo de trampa. Digamos que no estamos en el país más seguro del mundo. Tal vez me querían robar, o tal vez algo peor. Pero al mirar brevemente a la lejanía, me di cuenta que no existía ningún escondite por el cual alguien me estuviera esperando, ni ninguna localidad cerca. Así que era poco probable que, a esas alturas, alguien estuviera delinquiendo. También me sorprendía que ningún auto pasara, solamente estábamos ese extraño auto y yo. Como te dije, anteriormente era una persona muy confianzuda y decidí bajarme del camión. Bajé del camión, obviamente lo dejé encendido y caminé hacia enfrente de aquel auto.

58:20 Con cada paso que daba, la situación se me hacía un tanto más extraña. porque yo empecé a gritar, les empecé a preguntar a aquellas personas si todo estaba bien, si ocupaban ayuda, pero estas jamás me contestaron, era como si me ignoraran, caminé y caminé hasta estar a un lado del auto, sorprendentemente aquellas personas seguían sin responderme, Fue hasta que estuve lo suficientemente cerca que pude ver que se trataba de un hombre, una mujer y otro hombre atrás. Pero no solamente de eso me di cuenta, Alex. Al llegar hasta enfrente y poder verlos de frente, yo inocentemente les pregunté si les pasaba algo. En ese momento, Alex, vi que estas personas no tenían rostro. Eran como maniquís, los tres. Su piel era pálida. no tenían rasgos, solamente parecía una capa de piel, de carne, en un principio pensé que tal vez eran maniquís, créeme mi cerebro quiso pensar eso, pero lo peor pasó solamente segundos después porque aquellas personas voltearon, todos al mismo tiempo los tres y fijaron sus caras contra mí, No tenían ojos, ni nariz, ni boca, ni tampoco oídos, solamente piel. Obviamente, Alex, yo salté del susto e incluso grité. Te puedo asegurar que

59:53 corrí para mi camión, pero fue la primera vez que no sentía mis pies. Sentía como que flotaba. Algunos dicen que eso es debido al miedo. Llegué hasta mi camión y subí de inmediato. Lo arranqué y traté de evitarlos. Ni siquiera tuve el coraje o el valor suficiente para pasar por encima de ellos con mi trailer. Eran unas cosas que no eran humanos. No sé qué habrán sido. Y no sé con qué objetivo estaban detenidos ahí. Cuando voltearon las cabezas recuerdo que lo hicieron de una manera muy errática. De un segundo a otro. Incluso puedo asegurarte que escuché como tronaron huesos. Como si se los hubieran roto.

1:00:38 Yo salí de ahí manejando a toda velocidad con el camión. Rezando todo lo que podía. Y desde aquella noche, aprendí que no me tengo que bajar del camión, por más cosas que vea, a no ser que sea alguien conocido. o que me de cuenta en verdad que alguien es y te ayuda, jamás me vuelvo a bajar del camión. Afortunadamente, ya no me he encontrado con nada de eso, y aquella ha sido mi única experiencia paranormal, pero con esta tengo y sobra para querer vivir otra. Aquellas personas en rostro, desde aquella vez no me las he conseguido sacar de mi cabeza. La siguiente historia, criptomaniacos, no es posible revelar el nombre de la persona. Me pidió que lo tratáramos como anónimo. Y debido a las características de la historia, yo creo que es muy comprensible. Es un tema muy personal, pero también muy perturbador. Esta historia nos va a mostrar a que a veces hay cierto tipo de personas muy perturbadas que pueden hacer lo que sea con tal de saciar una obsesión y de cómo tenemos que tener cuidado cuando nos relacionamos con ese tipo de personas. Pues no sabemos hasta qué grado llegarían con tal de cumplir su objetivo.

1:02:12 Como ya les mencioné anteriormente, no puedo decir el nombre verdadero de esta persona, así que lo trataremos como un alias al igual que las otras personas que son mencionadas. Le pondremos a él Gerardo, aunque no sea su nombre. Ahora sí, continuamos. Hola Alex, lo que te quiero platicar es una experiencia que me dejó muy perturbado durante años. Yo soy trailero, pero soy un hombre soltero. Toda mi vida me ha gustado el ejercicio, mantenerme, digamos bien, cuido mi dieta, y a pesar que el trabajo de camionero es muy demandante, hago lo posible por... traer mi tupper, alimentarme bien, y cuando puedo y tengo mis días libres, ir al gimnasio y entrenar. A pesar de que actualmente tengo casi los 49 años, hace unos 7 años aproximadamente cuando tenía 41, estaba en una muy buena forma física, y en ese tiempo, estuve hablándome con una madre soltera, yo no tengo hijos, entonces yo no tenía problema, más que nada por el tiempo.

1:03:35 Aquella mujer, francamente, me gustaba mucho, Alex. Era una chica muy hermosa. Tenía cerca de 34, 33 años. Y la química entre los dos era muy buena. Nos empezamos a frecuentar, después a citas, después algo más. Y finalmente cuando decidimos ya llevarlo en serio, ella me mostró y me presentó a su única hija. La había tenido muy joven, Alex. Creo que cuando tenía 15, 14 años. El caso es que no recuerdo muy bien la edad de la hija, pero... No superaban los 20 años. Creo que tendría 19, 18... No estoy muy seguro. Aparte también porque no estudiaba. Era una chica que... Podríamos decir...

1:04:25 Muy rebelde. No le hacía caso a la madre. Al menos no la mayoría de las veces... pero tampoco era como que tuviera amigos. Era una chica que simplemente se quedaba encerrada y de vez en cuando salía. Yo traté de llevarme bien con ella. Empezamos a hablar, etc. Y de manera sorprendente, ella fue la que empezó a buscarme a mí. Su madre, por otro lado, estaba encantada, yo también. Pues, a quien no, nos da gusto cuando a la familia de nuestra pareja le llegamos a caer bien. Mi propósito era que su hija me quisiera, obviamente. Aparte el hecho de que no veía a su padre desde hace varios años, también me tenía con pendiente. Pensé que tal vez era alguna chica con algo por sanar, pero para mi sorpresa, al menos en un principio, yo no veía eso. Cada día la chica estaba más sonriente conmigo y así pasaron los meses. Yo estaba con su madre, salíamos los tres, todo era perfecto. Hasta que en una noche, hasta que fui por ella a una reunión que ella había tenido con algunas amigas que hasta la fecha no conocíamos. Subió mi auto, conduje hasta la casa y en ese momento pasó algo que me dejó con la boca abierta. Se me declaró la muchacha, me dijo que quería estar conmigo, que nos fugáramos y que dejáramos a su madre de lado.

1:05:58 Obviamente yo le dije que eso no podía ser, que yo estaba con su madre y que yo la veía como alguien a quien proteger, que no la miraba con otros ojos y que si me lo permitía, tal vez más adelante podríamos mirarnos como padre e hija. Yo pensé que esta respuesta le gustaría, Pero fue todo lo contrario. Ella empezó a odiarme, pero a la vez empezó como a obsesionarse también conmigo. Cuando estaba con su madre, ahí en su casa, ella se me repegaba mucho. Pero cuando no estaba su madre, siempre me trataba mal, como que estaba desquiciada. Yo empecé a marcar distancia, no quería tener más problemas, pues me gustaba mucho su madre y no quería echar a perder nada de eso. pero todo esto fue empeorando gradualmente. En uno de mis viajes, como era mi costumbre, fui hasta su casa y me despedí de las dos. Ella sacó una muñeca y me la dio como regalo. Yo la acepté gustoso, me dijo que era mi acompañante de viaje. Me subí con ella y la puse en mi camarote. ahí en la parte de atrás arriba de la cama. Al momento de arrancar el trailer yo escuché claramente como esta muñeca se cayó y rodó.

1:07:24 Era algo inevitable, el camión hacía mucho movimiento y yo pensé levantarla más adelante. Así transcurrieron algunas dos horas, tres horas y la noche cayó. Yo estaba conduciendo por una carretera federal Cuando en eso empiezo a escuchar ruidos extraños, ruidos que yo reconocía, ruidos de una voz que se me hacía muy familiar. Era la voz de esta niña. Empecé a voltear para atrás, hacia los lados, ya que la escuchaba. A pesar del sonido de motor, a pesar del sonido de los autos, a pesar incluso del sonido de mi radio. Yo podía escucharla y escuchaba muy bien lo que me decía. Gerardo,¿ por qué no me quieres? Gerardo,¿ por qué no me amas? En ese momento yo bajé el volumen de la radio y pensé que lo que estaba escuchando era obra de mi imaginación. Todo estaba pasando en mi cabeza. Pero no, Alex, yo escuchaba muy bien la voz de aquella chiquilla venir de ambos lados, del fondo del tráiler a un lado mío. Era como si su voz estuviera navegando en el aire. Pasaron algunos minutos y yo no pude conducir más. Yo seguía escuchándola y esto me tenía con mucho pendiente. Llegó un momento en

1:08:54 el que alcé la mirada y vi por el retrovisor. La vi a Alex. La vi sentada atrás, arriba de mi cama. Me estaba viendo mientras estaba peinando. La pude ver entre la oscuridad. Ahí venía conmigo. Inmediatamente volteé. pero para cuando volteé mis ojos no vieron nada, volteé otra vez al retrovisor y esta vez se encontraba vacío, lo que vi no pude haberlo imaginado, aquella chica me había estado acompañando, de eso estoy seguro, no pude más con la curiosidad, así que tomé el teléfono celular y le marqué a su madre, Traté de no ser tan obvio, Alex.

1:09:39 La llamé primero, le pregunté cómo estaba, que si todo estaba bien ahí en la casa, que más que nada quería saludarlas. Ella me dijo que sí y que su hija se encontraba ahí en la sala sentada. Que si quería saludarla. Yo le dije que sí. Ella me pasó a su hija el teléfono. Y yo quería solamente cerciorarme de que aquella muchacha estaba en la casa. De que no me estaba acompañando. En su voz pude escuchar algo raro. Era como una risa, una risa pícara. Como si ya supiera por lo que estaba pasando. Al momento de cortar la llamada, seguí con mi camino, pero seguí escuchando la voz de aquella muchacha de vez en cuando, como si esta me siguiera, como si esta se encontrara ahí en el camión. Llegué el momento en que me orillé, detuve el camión por completo. Tenía que cargar diésel, y en ese momento aproveché un poco para recostarme en el camarote.

1:10:42 Justamente cuando me recosté, escuché una voz que me hablaba desde abajo. Gerardo, Gerardo,¿ por qué no me quieres? Me levanté de inmediato, lo había escuchado claramente, es más, ni siquiera estaba pensando en aquella muchacha, así que ese sonido era genuino. Algo lo producía, pero pude captar de dónde venía. Había escuchado aquella voz venir desde abajo de la cama. Me fui agachando hasta que di con aquella muñeca. Al agarrarla, noté que tenía un peso extra. Era muy pesada. Más que nada para el material del cual se supone estaba hecha, que era algodón, poliéster, etc. Estaba tejida, era una muñeca de trapo. Así que inmediatamente al empezar a tocarla por dentro, empecé a notar que traía más cosas. Era como si le hubieran metido cosas adentro. Fíjate Alex, yo pensé que había metido como una grabadora, algo que producía aquel sonido.

1:11:51 Pero para mi sorpresa fue algo mucho peor. Empecé a abrir aquel muñeco. Resultó bastante fácil ya que ahí se veía muy bien el hilo de donde lo habían cosido. Lo que saqué no fue una grabadora, lo que saqué fueron cosas de brujería. Mi fotografía, amarrada con un hilo rojo, con plumona bien escrito, teato a mí y nada más. También había uñas, cabello y algunas piedras negras y otras blancas. El cabello y las uñas las pude reconocer fácilmente. Eran mías, Alex. Y también tenía una foto suya, que estaba amarrada a la mía. Simplemente para mí esto era demasiado. Tomé la decisión de ya no volver a aquella casa ni conocer más a aquella familia. había visto los resultados que una brujería así podía ocasionar. Durante todo el camino, me sentí acompañado a Alex, y de vez en cuando cuando miraba por el retrovisor, miraba a aquella muchacha sentada en el camarote, observándome.

1:13:02 Al ser trailero, tuve la ventaja de visitar varios lugares, y de quedarme en estos, no volver a aquel estado. Tuve que cortar con la madre, terminar mi relación. Y no le pude dar muchas explicaciones. Ella siempre creyó que tenía otra. Cuando esto no era así, más que nada me iba de su lado, por su hija. Porque quién sabe qué era capaz de hacer. Con tal de que le hiciera caso, durante las próximas semanas, empecé a vivir varias cosas extrañas, solamente en el camión, empecé a ver sombras sentadas en el asiento del copiloto. empecé a sentir una fuerza extraña, que me dormía los brazos, como si estos estuvieran muy cansados, cosa que nunca me pasaba, como si no tuviera la fuerza suficiente para sostener el volante, todo esto se resolvió Alex, cuando tiré la muñeca, cuando le eché de mi camión, según algunos traileros me dijeron que tuve suerte, que aquel era un trabajo de una bruja novata, que por eso mismo no había vivido algo feo, pero que en efecto si me hubiera tardado en salir de aquella relación, tal vez ahora estuviera embrujado con algo mucho más potente. Esa fue mi experiencia Alex, espero que a los criptomaniacos les guste y al menos los haga

1:14:33 pensar con qué tipo de personas nos relacionamos. Bueno, criptomaniacos, esa ha sido la tercera historia. Con esto damos final con este capítulo de relatos de traileros. Espero les haya gustado. Y como siempre les recuerdo que pueden mandarme su experiencia o su historia a través de mis diferentes redes sociales, ya sea por Facebook o Instagram. Créanme, todas las experiencias son bienvenidas, todas se leen y posteriormente se relatan en un video. Gracias por ser parte de la comunidad. Recuerden que ayudan mucho al video, dándole like, hypeándolo, y si es que todavía no están suscritos, los animo a que se suscriban, si es que les gustó el material. También agradezco mucho a los miembros del canal, que se mantienen constantemente activos, y que ellos son un apoyo muy grande para este proyecto. Sin más por decir, yo me despido.

1:15:37 Que tengan buenas noches, buenos días o buenas tardes. Sea cual sea el horario en el que están escuchando este episodio. Y unas aterradoras pesadillas.