Relatos Aterradores de Camioneros y Carreteras / Historias de Horror
0:10 Las carreteras pueden ser ese tipo de lugares que para algunas personas suelen ser de relajación. A algunas personas les gusta mucho conducir y más si es en este tipo de carreteras desoladas. A algunos solamente les gusta el sonido de su motor sin prender la radio, sin tener acompañante, solamente ellos, el asfalto y completa soledad durante la noche, aunque les cueste creerlo, a algunas personas les relaja, esto también se puede ver mucho en los camioneros, a los camioneros les gusta, Y se han curtido, a decir verdad, mucho sobre las carreteras que les toca transitar. Algunos saben por dónde ir, otros por no dónde ir. Y también esto se presta a que conocen muchas leyendas que las mismas carreteras se han encargado de que se hagan famosas.
1:17 Pues más de uno de estos camioneros dicen haber tenido experiencias paranormales con este tipo de entes. La primera historia que les quiero contar viene de parte de AgustÃn EcheverrÃa. AgustÃn no es un camionero, durante muchos años lo quiso ser, y esto es porque su padre era camionero. Y obviamente como AgustÃn viene de esa familia, de que lo que es el papá lo tiene que ser el hijo, durante muchos años le gustó la idea, le fascinó la idea de ser camionero. Y durante muchas veces le pidió a su padre que le enseñara sobre el trabajo. Esto sucede en los años 90. En aquellos años, las reglas para ser camionero eran diferentes. Los camioneros podÃan llevar acompañantes en ciertas empresas.
2:12 Y obviamente el padre de AgustÃn aprovechaba esto para llevarse a su hijo e irlo incorporando poco a poco en ese trabajo como lo es hoy. Ser camionero A AgustÃn esto le fascinaba Le fascinaban las carreteras Conocer varios estados de la República Mexicana Y también conocer a mucha gente Pero AgustÃn tuvo que vivir algo Algo que los camioneros Si o si tienen que vivir alguna vez Una experiencia paranormal Y esta sola experiencia Lo hizo plantearse seriamente Sobre si seguir con este deseo De ser camionero El caso es que AgustÃn En uno de estos viajes que hacÃa con su padre Le ganó el sueño El papá iba conduciendo Y durante un punto de la noche Pues la plática simplemente cesó El papá no llevaba la radio encendida Ãl ya estaba acostumbrado a ir conduciendo de noche Asà que no lo necesitaba El papá de AgustÃn solamente necesitaba una taza de café, y eso era todo. Pero AgustÃn, por otro lado, al tener 18 años, se sintió cansado por eso de la una de la mañana. Y sin saberlo, se quedó rotundamente dormido. Su papá siguió conduciendo, no le dio importancia a esto, y permitió que AgustÃn durmiera. El
3:46 caso es que, en cierto punto de la noche, AgustÃn se despierta y empieza a mirar para todos lados, y él se da cuenta de algo, de algo que no está bien o cuando menos no es normal, y es que el camión se encuentra detenido, y no se encuentra en ningún paradero, no se encuentra en una gasolinera, se encuentra detenido a orillas de la cartera, su padre no le gustaba hacer esto, Ãl siempre le decÃa que lo evitara, a no ser que hubiera algún acontecimiento o alguna falla del camión que jamás se detuviera y se orillara con el camión, pues a veces suceden accidentes, a veces hay conductores imprudentes que van a exceso de velocidad y puede que no libren con el camión a pesar de que este esté orillado. Lo siguiente que nota AgustÃn que es sumamente extraño, y aquà ya le empieza a dar un poco de miedo, es que el asiento de su lado, el asiento del piloto, donde se supone tendrÃa que ir su padre conduciendo, viene completamente solo y la puerta está abierta.
5:05 Al parecer su padre se habÃa bajado y no habÃa cerrado la puerta, y lo que era todavÃa más extraño aún, era que el camión se encontraba encendido. AgustÃn se queda pensando y mirando alrededor suyo. Esto no pintaba bien. AgustÃn trata de levantarse un poco, se talla los ojos, trata de despertarse más y al no ver a su padre empieza a gritar por su nombre. Papá, papá,¿ dónde estás? Pero al ver que no recibe ninguna respuesta, AgustÃn decide abrir la puerta. y salir afuera del camión, el camión habÃa sido detenido de tal manera, que AgustÃn terminaba casi en el monte, él como puede se baja, ese zacate crecido que no lo deja caminar muy bien, y ve que está en oscuridad absoluta, la noche es muy oscura, y no se detuvieron en ningún lugar que hubiera luz pública, lo único que podÃa ver, era como los faros del camión, Alumbraban hacia adelante Iluminaban el camino Pero del lado donde Elsa habÃa bajado No veÃa absolutamente nada Solamente alcanza a ver una figura Que está parada entre el monte Y que está estática En un principio AgustÃn piensa que es
6:36 su padre Y es lo lógico Al parecer no habÃa nadie más ahà A fuerzas tenÃa que ser su padre pero el caso es que AgustÃn se va acercando hacia esta silueta, mirándola fijamente, y mientras más se acerca, más se da cuenta que no es su padre, ya que la silueta va agarrando una forma extraña, una forma que él reconoce después de unos minutos, que es la forma de una niña, una niña de tal vez algunos 6 o 7 años, pero al estar muy cerca de ella, AgustÃn se da cuenta de algo más. Y es que esta niña no tiene una apariencia humana. Su cabeza está como que excesivamente más grande, como si se encontrara inflada. De sus pómulos, de sus cachetes, de su frente, como si la cabeza estuviera a punto de explotar. Las venas se le marcaban muy pero muy feo. Eran rojas e incluso en la oscuridad podÃa verlas. Esos ojos también resplandecÃan en la noche pues eran completamente blancos. Aquella niña tenÃa una cara absolutamente terrorÃfica y muy perturbadora. Tanto asà que AgustÃn no pudo
8:10 con el miedo y se dio la media vuelta y corrió. Corrió y se subió al camión. Y una vez ahÃ, empezó a gritar por su padre, volteando para todos lados mirando si lo podÃa ver por ahÃ. Pero por más que gritaba, su padre no venÃa. Tomó la decisión de pasarse al lado del piloto y es ahà cuando alcanza a ver a su padre, el cual con una lámpara está iluminando la parte baja del camión. Al parecer, con el motor encendido que tenÃa el camión, el cual es muy ruidoso, y más de esos trailers, algo antiguos, viejos, el padre no podÃa escuchar los gritos de AgustÃn, y AgustÃn le dice a su padre,¿ qué estás haciendo allá afuera?,¿ te estoy gritando?,¿ qué estás observando?,¿ qué estás buscando?, y su padre en ese momento lo ve, y nota que la cara, su expresión, es un poco extraña, AgustÃn ve que su padre, se encuentra algo atemorizado y a la vez también sorprendido. Era como si estuviera espantado. Era como si su padre hubiera visto algo que lo hubiera dejado con mucho temor. Su padre sigue buscando por los alrededores del camión, diciéndole que ahorita iba a subir. Pero AgustÃn le está llamando y gritando una y otra vez que ya se suba. Y es asà como finalmente su padre sube.
9:44 Su padre se encuentra pálido. Está sudando. Está nervioso. Y AgustÃn le pregunta.¿ Qué sucedió? Dime qué pasó. Pero su padre no le quiere decir. AgustÃn tampoco le dice lo que habÃa visto. Su padre también le pregunta pues. Conoce muy bien a su hijo. Y nota que AgustÃn tiene una cara pálida. Y con mucho miedo. Está nervioso también. Y sin quererlo. Ambos se guardan un secreto. Se detienen más adelante en una tienda de convivencia, donde desayunaron, comieron alguno que otro refrigerio y siguieron con su camino. Esta vez los dos iban en absoluto silencio, como si estuvieran guardando algo. Y fue solamente meses después que ambos se animaron a contar lo que uno y el otro habÃan vivido aquella noche. AgustÃn le platicó que habÃa visto a una niña con una cara horrenda y tétrica parada entre el monte, mientras que su padre le dijo que habÃa visto a esa misma niña, pero cuando iba conduciendo, la niña habÃa caminado en la carretera y se habÃa atravesado, y su padre pensó que la habÃa pasado por encima con el camión. A pesar de las caracterÃsticas de la niña,
11:16 tenÃa los ojos blancos y aquella cabeza anormalmente grande para su cuerpo. Su padre decidió detenerse para ver si el cuerpo de la niña estaba por ahÃ, pero jamás lo consiguió. Después de esta experiencia, ambos tuvieron más cuidado, sobre todo cuando viajaban juntos, y ahora sabÃan que si veÃan otra niña con esas extrañas caracterÃsticas, no se iban a detener, a pesar de que éstas se pusieran frente de ellos.
12:17 Yo creo que todos hemos tenido buenos amigos. Ese tipo de amigos que a pesar de que pasen los años, uno sigue teniendo comunicación con ellos, ¿no? Les sigue haciendo favores, ellos te hacen favores a ti. Y de cierta manera a pesar de que pasen los años y de que algunas veces no se ven, la amistad sigue ahà igual de fuerte. Este era el caso de Francisco y Rogelio. Francisco y Rogelio habÃan trabajado durante mucho tiempo en la misma fábrica Pero, como es en la vida, uno tiene que reinventarse Uno tiene que siempre seguir adelante Y la meta de Francisco siempre habÃa sido ser camionero Cuando se le presenta la oportunidad, Rogelio se alegra por él Ãl continúa trabajando en su fábrica Mientras que Francisco comienza con su labor de camionero Y miren cómo es la vida, que al pasar los años, ellos se iban a reencontrar, precisamente en aquella planta, en donde habÃan trabajado muchos años.
13:30 Rogelio ahora era supervisor, pero tenÃan problemas con el transporte. A veces no llegaba el autobús, y como esta planta se encontraba algo retirada, pues era complicado irse a tales horas. Rogelio salÃa considerablemente más tarde, ya que era el supervisor. Y siempre cuando salÃa tenÃa que caminar cerca de alguna hora o 40 minutos para lograr conseguir algún transporte. A Francisco le dan la ruta que va de esta planta a otra, llevando material como concreto, cemento, etc. Y es ahà cuando estos amigos se reencuentran. Rogelio le empieza a platicar a Francisco...
14:20 Pues que cada noche... Por eso de las once y media, doce... Que es cuando sale... Todos los empleados ya se han ido para ese entonces... Se le complica... Agarrar transporte... Ya que tiene que caminar cuarenta minutos o una hora... Hasta lograr llegar a la parada... Y es ahà cuando Francisco le dice... Mira, no te preocupes... Yo a esa hora... Voy a venir por material... Tú me aguantas ahà en la esquina... Ya que no se pueden quedar en la planta... Yo paso por ti... Te subes... Y te llevo... Y asà quedaron los amigos... Esta planta se encuentra algo retirada... Solamente hay poca iluminación afuera de esta... Entonces Rogelio se queda...
15:06 Ahà sentado en una piedra... Esperando a su amigo... Esto sucedió varias veces... Francisco pasaba por él... Rogelio se subÃa... y los dos se iban conversando hasta llegar a la parada, donde Rogelio se bajaba, se despedÃan, y Francisco se iba, era un momento grato para ambos amigos, ya que iban platicando, e iban poniéndose al dÃa del uno del otro, esto se repitió como dije, durante varios dÃas, y es más semanas y meses, pero hubo una noche, en donde Francisco pasó con su camión y vio a Rogelio parado ahà más enfrente en un árbol. No lo estaba esperando donde mismo, ahà sentado en la piedra. Se le hizo extraño, pero pensó que tal vez Rogelio necesitaba estar parado, quién sabe.
16:06 El caso es que Francisco va con su camión, se detiene enfrente de él y le abre la puerta. Rogelio tiene una extraña mirada, tiene como una mirada perdida en ese momento, y a pesar de que Francisco le abre la puerta, Rogelio no entra, como todas las otras noches, se queda parado ahÃ, mirando simplemente a la nada, también la apariencia de Rogelio, según cuenta Francisco, es algo extraña, él dice que su amigo tenÃa una apariencia muy serena, muy gris, y sus ojos se encuentran completamente apagados, como si no hubiera vida en ellos, Francisco se da cuenta de esto y le parece muy extraño, pero en cuestión de algunos minutos Rogelio empieza a subir a su camión y se sienta a un lado de él, Francisco empieza con su camino, lo saluda y le empieza a preguntar que cómo lo habÃa ido y cómo estaba la familia, cómo estaban las otras cosas, una plática de amigos, pero Rogelio no responde, Francisco está pregunte y pregunte para incentivar la plática, pero Rogelio sigue callado, no contestándole nada, Francisco empieza a pensar que tal vez habÃa tenido algún percance
17:38 en el trabajo, Tal vez el dÃa habÃa sido muy duro. Ãl recuerda muy bien cómo se trabajaba en aquella planta y habÃa unos dÃas que aún no lo terminaban mermando mucho, sobre todo de energÃa. Y es entonces que él capta que tal vez Rogelio no quiera hablar y simplemente deja de incentivar la plática y él sigue conduciendo. Cuando en ese momento le empieza a sonar su celular. Francisco va Contesta su celular Y del otro lado de la bocina Se escucha la voz de Rogelio El cual está llamando Y le está preguntando Francisco,¿ dónde estás? Estoy aquÃ, te estoy esperando¿ Vas a pasar por mà o tienes algún otro inconveniente? Ãl le dice, por mà no hay problema, si quieres le camino Solamente dime para no estarte esperando Y Francisco en ese momento le pregunta ¿Rogelio? Rogelio,¿ dónde estás?¿ En dónde me estás esperando si te traigo aquÃ, en el camión? Y él se da cuenta que cuando voltea, ve a Rogelio, pero Rogelio no está llamando por teléfono.
18:54 Rogelio va sentado ahÃ, inerte, como una estatua, con la mirada perdida mirando hacia enfrente. Pero su amigo está en el teléfono, y le dice que está en la piedra donde siempre, donde siempre lo espera, que habÃa salido un poco más tarde. pero que ahà estaba, y es en ese momento que a Francisco se le cae el teléfono celular, y empieza a temblar, un escalofrÃo le recorre todo el cuerpo, detiene el camión, ya que dice que las manos le empiezan a temblar, y él siente como va perdiendo la estabilidad del camión poco a poco, cosa que no querÃa hacer pues, pues perder el control, con un camión en plena carretera... es muy peligroso... él se orilla como puede...
19:47 agarra una cruz que tenÃa en su pecho... la aprieta con fuerza... y comienza a rezar... a rezar y a rezar y a rezar... dice Francisco... que no pudo terminar ninguna oración... de alguna forma extraña... se le olvidaban... ni un padre nuestro... ni un ave marÃa... simplemente se le olvidaban, pero por suerte cuando volvió a abrir los ojos, y volteó hacia el asiento del copiloto, ya no vio a nadie, la figura que lo habÃa acompañado, se habÃa ido, habÃa desaparecido, la puerta se encontraba cerrada, él dice que lo que vio aquella noche probablemente, fue algo que tomó la forma de su amigo, y lo abordó, Que él da muchas gracias a Dios... Que Rogelio lo llamó en ese momento...
20:43 Pues tal vez más adelante... Se iba a ocasionar un accidente... Pues los doppelganger... O los dobles malvados... Siempre son vistos... Minutos antes... De que un accidente ocurra... Probablemente Francisco... Según él me cuenta... Iba a sufrir algún accidente... Y por suerte... por la mano de Dios, por el destino, como quieran llamarlo. Rogelio le llamó en ese instante y lo salvó de aquel percance. Patricio nos cuenta una historia muy interesante Esta historia le sucedió a él Cuando estaba de camino a dejar una mercancÃa Patricio es un camionero de forma, digamos local Ãl trabaja para una empresa Transportando algunos uniformes Y transportando algunos almacenes como quÃmicos, como cloro, etc Ãl solamente va de una bodega a otra pero viaja entre municipios,
22:15 entonces los viajes digamos que son algo largos, son viajes de una hora y media, e incluso hasta tres horas, y los hace diariamente, pero a pesar de esto nunca sale del estado, entonces de alguna forma a él le gusta este trabajo, ya que no se expone a las carreteras federales, el caso es que una noche, cuando se encontraba por eso de las once y media en el último viaje que iba a hacer iba por mercancÃa y esa mercancÃa la iba a traer de nuevo a la bodega y simplemente iba a terminar con su horario el caso es que cuando iba por esta mercancÃa tuvo un problema con el camión era un camión pequeño un Thornton podrÃamos decir el camión que estaba usando precisamente aquel dÃa era un camión muy defectuoso Era un camión muy viejo, y tenÃa sus ciertas fallas. Patricio sabÃa cómo componerlo, o mejor dicho, como popularmente se dice, le sabÃa la maña. Entonces, justamente cuando estaba atravesando, subiendo una sierra, ya que son localidades algo lejanas, en donde estaban puestas estas bodegas, él dice que el camión empieza a perder fuerza, y pierde fuerza, y él ya sabe lo que se viene, el camión se va a apagar, no era la primera vez que le pasaba, ya estaba acostumbrado a esto, y sabÃa cómo
23:49 lidiar con el problema, asà que antes de que se apague totalmente, él decide meter el freno de mano, prender las intermitentes, y prender todas las luces posibles, ya que según él me explica, en las carreteras de la sierra, donde solamente hay árboles a veces a ambos lados, y hay un precipicio muy largo del otro lado, en donde si chocas, el camión puede caer y dar vueltas hasta los pies de la sierra. Las carreteras en la sierra son muy peligrosas, y debido a que están solas, debido a que no tienen alumbrado público, no hay luces que te iluminen el camino, suelen ser muy peligrosas, asà que por esto mismo enciende todas las luces que puede, más que nada, por si viene algún carro o otro camión, alcance a librarlo, a esquivarlo, y que no sucede una tragedia, el caso es que Patricio se baja, abre el cofre, y empieza a hacer lo suyo, como ya les dije, esto no era algo que no le hubiera pasado antes, y sabÃa cómo componerlo, el caso es que mientras está con el camión, empieza a escuchar algo, empieza a escuchar como murmullos, y los empieza a escuchar muy cerca de él, Patricio empieza a mirar para un lado, empieza a mirar
25:20 para el otro lado, buscando de dónde vienen aquellos murmullos, recuerden son plenas once y media de la noche, las carreteras en la sierra, como son muy oscuras, las personas deciden no atravesarlas en este horario, La carretera está completamente sola. No hay ninguna localidad cerca, ni siquiera una casa.¿ Quién está murmurando? Y lo que más le incomoda a él es que sus murmullos los escucha cerca. Por lo tanto, la persona debe de estar a escasos metros de él, pero por más que ilumina con la lámpara, no puede ver nada. Ilumina para un lado, ilumina para el otro lado...
26:06 E incluso se agarra a buscarlo abajo del trailer... Pero no consigue nada... Algo asustado... Porque no sabe de dónde vienen aquellos... Extraños sonidos... Empieza a darse prisa... Para componer el camión... Lo más rápido posible... El caso es que cuando está a punto de terminar... Cuando arranca de nuevo el camión... Baja otra vez... cierra el cofre y en ese momento hace algo que no habÃa hecho antes al momento de cerrar el cofre él alza la mirada y alcanza a ver un bulto que se balancea con el aire Patricio agarra su lámpara la enciende y voltea hacia arriba los murmullos para ese momento se dio cuenta que venÃan de arriba, no venÃan de un lado, no venÃan del otro lado, no venÃan de debajo del camión, los murmullos venÃan de arriba, y alguien le estaba hablando, Patricio me dice lo siguiente, Alex, lo que te cuento es absolutamente real, lo que vi aquella noche, fue un cuerpo balanceándose, era como un esqueleto, pero este esqueleto tenÃa ropa de un hombre, ropa desgarrada. El esqueleto estaba sujeto a una
27:39 rama de un árbol que se curviaba y atravesaba casi toda la carretera. De una de aquellas ramas caÃa una cuerda y la tenÃa enredada en el cuello aquel esqueleto. Como si anteriormente alguien se hubiera quitado la vida allÃ. y ahora solo quedarán sus huesos. Patricio del asombro empieza a dar pasos hacia atrás y él ve como los dientes de aquel esqueleto que se encuentra colgado de una de estas ramas empieza a moverse, como si los murmullos los estuviera haciendo él a pesar de no tener labios ni tampoco lengua. Patricio decide irse Se mete a su camión, lo enciende rápidamente y se va de aquel lugar, como alma que lleva el diablo. Para su mala suerte, como les expliqué en un principio de la historia, él tenÃa que ir por un encargo, unos materiales, y tenÃa que volver a pasar por aquella misma carretera, por aquella misma sierra.
28:57 El caso es que ahora no lo harÃa solo. Ahora iba un contador con él. Una persona de administración. TenÃa que hacer un conteo de ver todo el material, etc. Cosas de administración. Patricio aprovecha y le dice... Que lo acababan de espantar. Que habÃa visto un esqueleto colgando en uno de los árboles. Y es ahà cuando su compañero le dice... Patricio... Pues tú no eres el único. Algunas personas... De la empresa... Y también del pueblo cercano Lo han visto Lo que se aparece ahà Colgado en aquel árbol No es nada malo Simplemente es el alma de un hombre Que no puede descansar en paz Este contador le explicó a Patricio Que años y años antes Décadas antes Un hombre se habÃa quitado la vida En aquella sierra Colgándose de un árbol Todo debido a la locura... Y también a que... Personas muy allegadas a él... HabÃan fallecido...
30:07 El hombre al no soportar más... HabÃa decidido acabar con su vida... Después de esto... Varias personas decÃan haberlo visto... Colgado... Entre las ramas de los árboles... Y fue por esto mismo que nadie... Se atrevÃa a atravesar aquella carretera de noche... Pues el hombre precisamente... HabÃa acabado con su vida... por eso de medianoche, exactamente a las doce, y Patricio recuerda, que por esas horas mismas, habÃa transitado por aquella carretera, y se lo habÃa encontrado, de hecho, él no descarta que esta misma aparición, este mismo espectro, se haya encargado de apagar el camión justamente, cuando estaba atravesando aquella carretera, por esto mismo Patricio, Decidió no atravesar aquella carretera. De las once a las doce y media. No importa que tuvieran cargo. Ãl se esperarÃa hasta la una de la mañana.
31:08 Para volver a transitar por esta. Para no volver a encontrarse. Con aquel espectro. Esta siguiente experiencia... Viene de parte de Evaristo...
31:50 Evaristo solamente quiere compartir su nombre... Y reservarse su apellido... Pero su historia... Transcurre en una carretera muy famosa. Famosa por algunos accidentes y también,¿ por qué no? Por hechos paranormales. La rumorosa. Yo sé que este nombre a todos les causa intriga. Sobre todo, las personas que están acostumbradas a viajar mucho. La rumorosa tiene cierta reputación. De hecho, muchos camioneros y personas que... transitan por esta carretera muy constantemente lo hacen con bastante precaución ya que no son pocas las vidas que se ha cobrado las vueltas de esta carretera son bastante letales y sobre todo en tiempos podrÃamos decir no muy convenientes Evaristo lo que nos cuenta es lo siguiente ya habÃa transitado por la rumorosa varias veces de hecho Evaristo no es un camionero novato, quÃtense eso de su mente, él tiene cerca de 54 años, y desde que tuvo 19 años, estuvo arriba del camión, entonces, digamos que es un camionero muy curtido, ha visto muchas cosas, y prácticamente conoce todas las carreteras a lo largo del paÃs, e incluso las de Estados Unidos, algunas, ya se imaginarán,
33:23 toda la sabidurÃa y todas las historias que tiene. Pero algo curioso me cuenta Baristo, es que si bien habÃa vivido muchas cosas, a él jamás le habÃa pasado algo paranormal per se en una carretera. Esta era su primera vez, a pesar de estar durante años transitando por estas. Ãl dice que tal vez era suerte. Es alguien sumamente religioso y claro, creen los fantasmas. pero no se esperaba nada como esto. Ãl se encontraba conduciendo una noche, transitando por esta rumorosa, y él dice que lo hacÃa ya con cuidado, ya no iba con la misma velocidad que cuando era joven.
34:08 Cuando uno es joven es... temerario, por no decir que no mide las consecuencias. En unas vueltas letales, y si es que el tiempo es malo, el camión se puede voltear, Cuando hay vientos muy fuertes, a veces no logras controlar la carga. Evaristo era de lo que se cuidaba muy bien, sobre todo precisamente en aquella noche. Eran pasadas de medianoche, casi cercano a la una de la mañana. HabÃa fuertes vientos y la carretera estaba casi completamente deshabitada. La Rumorosa es una carretera por la cual transitan muchos coches, más durante el dÃa que durante la noche. pero precisamente en aquella ocasión veÃa muy pocos, y esto como quieras que no, causa un poco de tensión, el caso es que él iba conduciendo con cuidado, la carga que tenÃa era doble, entonces tenÃa que ir con suma precaución, y fue por esto mismo que lo alcanzó a ver, él dice que iba mirando hacia enfrente, mirando el asfalto, poniendo toda su atención a él, pero vio algo que le llamó la atención a un lado, por fuera de la carretera. Ãl dice que alcanzó a ver una sombra que resaltaba de esta.
35:34 Una sombra grande, era la sombra como de un auto, y a pesar de que sus faros no pudieron iluminarlo, pudo alcanzar a ver la silueta. Evaristo cuenta que lo que vio fue un auto volcado, un auto con las llantas hacia arriba, parecÃa ser que se habÃa salido de la carretera, y por como lo vio, parecÃa que habÃa sido reciente, a lo mejor por la oscuridad, y por lo desolada que se encontraba la carretera en ese momento, nadie lo habÃa visto, seguramente habÃa heridos, o si es muy mala la situación, seguramente habÃa un cadáver, el caso es que Evaristo al no ir tan rápido, pudo ver esto con propiedad, pasó el choque, y él continuó viéndolo a través de su espejo retrovisor, ya iba descendiendo la velocidad del camión, es una persona empática, simplemente no puede ver esto y dejarlo pasar, y fue precisamente por mirar al espejo, que vio otra cosa, algo que le llamó todavÃa más la atención, y es que vio que habÃa una niña, una niña ahÃ, en frente del carro, en frente del auto volcado, dice que la vio, con mucha propiedad, vio que traÃa un vestido blanco, una larga cabellera, que se meneaba con los fuertes vientos, y la niña solamente se abrazaba de sus manos, como teniendo frÃo, y miraba hacia la carretera, posiblemente la niña venÃa en el auto,
37:09 obviamente con más razón, no iba a dejar a un infante ahÃ, Evaristo detiene el camión más adelante, Se baja apresuradamente, baja con su lámpara y se da la media vuelta, rodea su camión para finalmente alusar y encontrarse con la sorpresa de que no ve absolutamente nada. Evaristo no habÃa avanzado mucho, tenÃa que ver el auto volcado, tan solo habÃa avanzado algunos metros, pero por más que alusaba entre la noche, no podÃa ver el accidente. y lo que le preocupaba más no podÃa ver a la niña, Evaristo se queda ahÃ, tal vez por unos 10 minutos, aluzando, recorriendo la carretera, caminando a lo mejor unos 25 metros, yendo y volviendo, revisando con la luz, no ve absolutamente nada, al parecer el accidente habÃa desaparecido, para este momento él está muy confundido, y decide entrar nuevamente al camión, él va, se sienta, reposa en su volante, y empieza a pensar por lo que habÃa visto en ese momento, y obviamente la mente se encarga de dar varias vueltas y buscar respuestas, como mencioné anteriormente, Evaristo cree en fantasmas, y es religioso, entonces pensó lo que creo que muchos estamos pensando ahora mismo,
38:39 bueno lo que vi, seguramente fue una manifestación, Seguramente lo que vi Fue un choque que sucedió Hace varios años No hay otra explicación Y Avaristo jamás HabÃa visto o habÃa tenido alucinaciones Tampoco consumÃa nada Entonces No se podÃa explicar Cómo habÃa visto claramente un accidente Y que de un segundo a otro El accidente se habÃa disipado Pero ahora Empieza a percibir dentro de su cabina algo extraño lo percibe tan pronto enciende su camión para ponerse en marcha él siente algo dentro de su cabina aparte de que siente pesadez y de como el aire se va poniendo algo más helado como si tuviera puesto el aire acondicionado empieza a sentir mucha tristeza y un olor como a podrido como a huevo podrido según dice él un olor muy desagradable Un olor que en el transcurso de todo su viaje... Jamás lo habÃa olido... Eso quiere decir que era reciente... Evaristo... Empieza a revisarse las botas... Tal vez algo que pisó... Tal vez algo que subió... Por accidente...
39:59 Pero nada... Sus botas están limpias... Pero ese hedor... No sabe de dónde viene... Tampoco esa pesadez... Ãl trata de irse... Pues dentro de su mente está pensando tal vez... porque está estacionado en el lugar del accidente, eso tal vez lo está atrayendo, podrÃa explicarse que también es esa pesadez que siente en el ambiente, él sigue conduciendo su camión, pero parece que algo le está hablando, Evaristo no se siente solo, él se siente acompañado según me cuenta, y es como si alguien le estuviera diciendo, mira por el retrovisor, mira por el retrovisor, Avaristo siente esta curiosidad que jamás habÃa sentido en sus viajes, pues obviamente un camionero mirar por retrovisor no tiene nada de sentido, solamente de sus laterales, pero el de arriba no, porque simplemente no va a ver nada, está la caja tapándole y atrás está su cabina con su cama. Si viene absolutamente solo, no tiene por qué fijarse ahÃ, pero él siente algo, Una espinita como decimos. De que quiere fijarse. Por el retrovisor. Algo.
41:19 Está atrás de él. Ãl lo siente. Y fue asà como ya no era capaz de simplemente ignorar esto. Decide ver por el retrovisor. Y me cuenta Alex. Lo que vi. Me ha dejado traumado incluso. Hasta hoy. Vi a la misma niña. pero la vi con un aspecto grotesco. La niña tenÃa rugas como si fuera la cara de una anciana. TenÃa sus dedos, las manos de sus dedos, puestas en mi asiento, como si se estuviera agarrando de él. Sus manos no tenÃan uñas y tenÃan un color de piel pálido, casi como grisáceo. Lo que estaba viendo tal vez era Era un cadáver moviéndose. En ese momento, Evaristo cerró los ojos y empezó a rezar. Obviamente ya iba conduciendo, y a pesar de que empezó a desacelerar, con los ojos cerrados, es imposible que uno no se salga del camino. Y le pasó. Más temprano que tarde, empezó a sentir como el camión se salió de la carretera y empezó a temblar.
42:38 Estaba en la arena, en la grava. Evaristo frena de golpe. Casi se voltea al camión. Por suerte no sucede. Y abre los ojos nuevamente. Por suerte, la niña ya no se encuentra atrás de él. Evaristo se baja de su camión. Empieza a hiperventilar. Ãl trata de controlarse. Un auto se detiene para preguntarle si está bien, pues ve el camión en una posición no muy favorable. Pero Evaristo trata de decirle que está bien, tan solo que fue un susto.
43:19 Ãl no puede explicar nada. De hecho, en ese momento no sabe ni siquiera muy bien qué es lo que vivió, solamente sabe que fue algo aterrador. Como puede, se sube nuevamente. Y antes de voltear de nuevo al retrovisor, tal vez por tercera vez... Ya que cuando abrió los ojos, lo primero que hizo fue voltear el retrovisor y ver que la niña ya no estaba ahÃ. Pero esta vez iba a cerciorar de algo. Ãl fue y arrancó su retrovisor y lo puso en la guantera. Y asà continuó con su viaje. Ãl me dice, Alex, lo que vivà en aquella ocasión en la rumorosa. me ha dejado tan marcado, que durante el tiempo que estuve de camionero, jamás volvà a pegar ese retrovisor, en ninguno de mis viajes. La siguiente historia me la contó un amigo mÃo. Esta no me la mandó nadie. Me la contó hace relativamente poco.
44:52 En noviembre del año pasado. Estábamos en una reunión. Y empezaron a salir las anécdotas paranormales. Y me voy a tomar el atrevimiento de contárselas a ustedes. Ya que me parece una historia muy interesante. Mi amigo trabaja en la playa. Y en la playa. Ellos rentan algunas cosas para los turistas... Ãl dice que esto le pasó en un verano... En un verano de agosto... Cuando vienen muchos turistas a veces de la república... O también extranjeros... Hay eventos de DJ... Hay carpas... Hay festejos... Entonces... Hay bastante gente... Ya sea en el dÃa, madrugada o noche... Debido a que esta temporada...
45:36 Pues es muy pesada para ellos... Su jefe les pide que trabajen algunas horas extra, obviamente muy bien remuneradas. A mi amigo le tocó una de estas noches. En su trabajo él renta cuatrimotos y renta a boogies. Los boogies, para quienes no lo conozcan, les voy a poner una imagen ahora mismo. Pero son una especie de vehÃculos especiales para andar en terracerÃa. Obviamente en la playa. Las personas lo querÃan. para estar paseando entre la arena y entre las dunas que se hacen, los boogies tienen un armazón metálico, cinturones de seguridad, asà que van muy bien, digamos, protegidos, el caso es que a la una y media, dos de la mañana, el negocio se cierra, y todas las personas, que rentaron, alguno de estos vehÃculos, tienen que ir a dejarlos, se los ponen en el contrato, pero dan las dos, Dos y media, dos cuarenta Y mi amigo dice que faltaban dos boogies De unos chicos que se los habÃan llevado Y ya no los habÃan devuelto Obviamente ellos tenÃan que ir por ellos TenÃan que rastrearlos Pues no querÃan que se los robaran El caso es que mi amigo y su compañero Agarra cada uno una motocicleta Y se van entre las dunas Entre la negrura de la noche A buscar aquellos boogies como ya les comenté anteriormente, la
47:08 playa en esa temporada no está vacÃa, todo lo contrario, se escucha música, se escucha escándalo, a pesar de estar algunos metros retirado, y ves cada cuanto alguna camioneta detenida en la arena, con personas ahÃ, entonces ellos iban bien, a pesar de que eran altas horas de la madrugada, ellos iban bien, pero pasan 30 minutos, 40 minutos y no encuentran donde están aquellas personas, hasta que finalmente llegan a una parte de la playa donde se encuentran unos árboles gigantes que son muy parecidos a pinos que se extienden por metros y metros hacia arriba y forman una especie de muralla, una muralla natural entre la arena y la vegetación del otro lado. Obviamente esto de noche se ve muy oscuro.
48:07 A pesar de llevar lámparas, no ven mucho hacia adentro. Pero ellos captan algo. Entre la oscuridad de los árboles y de las ramas, mi amigo me cuenta, que empieza a ver una luz. Pero ojo, él dice que no era una luz como de un reflector, como de un foco de algún vehÃculo. No. era una luz muy parecida al de una vela que iluminaba alrededor, como una especie de fuego blanco, y eran dos, dos luces, que se movÃan entre las ramas y los troncos de aquel pequeño bosque.
48:51 Mi amigo y su compañero se le quedaron viendo, y pues pensaron que tal vez los chicos de los boogies andaban ahà adentro, ya que ninguna camioneta Ni ningún auto podÃa pasar entre los árboles, pero un buggy, una cuatrimoto, la verdad es que sÃ. De hecho, ya les habÃa tocado algunas veces que unas personas, unos chicos inconscientes, se habÃan atorado ahà en el bosque por querer pasar. Entonces, se bajan de sus motocicletas y empiezan a empujarlas para entrar entre aquel bosque. Sorprendentemente ellos iban con las luces de la motocicleta encendida Para iluminar su camino Pero al momento que entran las luces de la motocicleta Ãl cuenta que se apagan Y lo peor es que mi amigo Intenta encender la motocicleta Y la motocicleta no se enciende Ãl dice que se le hace muy extraño pues Diariamente se le hacen mantenimientos Ese raro que simplemente de la nada no quiere encender. Y mientras sus pensamientos están con la motocicleta, cuando él acuerda, vuelve a ver las luces y en esta ocasión las nota más cerca. A su amigo le dice, su amigo tiene el mismo problema a su compañero, la motocicleta no quiere encender. Y aquellas luces blancas se van acercando hacia ellos. En un principio sienten alivio,
50:26 pues tal vez los chicos los vieron, y se están dirigiendo hacia ellos para ayudarles o para aclarar la situación, pero rápidamente ese consuelo cambia, cambia a terror, cambia a nerviosismo, cuando ve que aquellas luces no son de autos, aquellas luces están demasiado altas del piso hacia arriba para que sean de algún auto, de alguna motocicleta o de algún camión. Eran luces que se movÃan de un lado hacia el otro como si tuvieran vida y giraban entre los troncos y las ramas de aquellos pinos e iban hacia su dirección.
51:15 Mi amigo y su compañero dieron la media vuelta como pudieron e intentaron salir. Pero cuando llegaron a la arena, No podÃan empujar las motocicletas. Se quedaban atascadas. Y las motocicletas no encendÃan. Vieron que aquellas luces ya estaban a punto de salir de entre las ramas de los pinos. Tan solo a metros de ellos. Estaban como... Algunos 5 o 6 metros hacia arriba. Y iban bajando. Como si quisieran impactarlos o algo parecido. Tanto mi amigo como su compañero... Deciden correr. Corren y corren entre la arena, hasta que se topan con un grupo de chicos, el cual los ayuda. Vuelven por las motocicletas, las luces ya no se encuentran, al parecer se habÃan ido. Recogen las motocicletas, y ahora de forma sorpresiva, ya encienden. Vuelven al local, y cuando llegan, se encuentran con que los chicos de los boogies ya fueron y ya los entregaron. Y él le recrimina a los otros chicos de la tienda Que porque no les habÃan Notificado de esto Y ellos cuentan que si lo hicieron Que llamaron a su teléfono Y que él les habÃa contestado Pero que no les habÃa dicho más Que si Ellos le llamaron y le dijeron Oye fÃjate que ya llegaron los chicos Ya entregaron los boogies Ya vienen
52:47 para acá Y su compañero dice que él Solamente les contestaba con un si Si, si Pero mi amigo dice que él en ningún momento recibió ninguna llamada. Y él dice que no le estaban mintiendo, pues todos los trabajadores de la tienda le dieron fe de esto, que sà le habÃan llamado y él sà habÃa contestado. Pero mi amigo y su compañero decÃan que no. Eso, aunado a las luces, ha sido la noche más extraña que mi amigo ha pasado. Y que aún hasta ahora no encuentro una explicación lógica a lo que sucedió. Hola, saludos Alex.
53:49 Mi nombre es Edson MartÃnez y quiero compartirte a ti y a tu audiencia una experiencia que me sucedió a mÃ, cuando me gradué de preparatoria, era el año 2014, estaba muy feliz, al igual que todos mis compañeros, y como es de esperarse, todo el salón, y también en compañÃa de otros salones, juntando algo de dinero, empezamos a preparar lo que vendrÃa a ser una fiesta, una enorme fiesta, para despedirnos pues, SabÃamos que varios de nosotros Ãbamos a tomar carreras distintas e incluso universidades distintas. Y al menos por última vez querÃamos vernos los rostros y celebrar juntos. El padre de una de estas chicas que estaba organizando esta fiesta era dueño de una finca. Esta finca quedaba algo retirado pero en auto. Era un camino como de una hora. Todos nuestros padres estaban de acuerdo. Y decidimos hacer la reunión en aquel lugar. Casi todos nosotros tenÃamos 18 años, asà que ya te esperarás. Que el alcohol no iba a faltar.
55:11 Incluso nos pidieron a nosotros algunos paquetes de cerveza que lleváramos. Obviamente nosotros gustosos, tardamos en arreglarnos. Recuerdo que éramos cinco en aquel momento Todos nos subimos al auto Y a mà me tocó conducir Eran cerca de las ocho de la noche Yo ya habÃa estado en aquella finca Para ayudar a arreglar algunas cosas en la mañana Y ahora me disponÃa a ir en la noche Obviamente para regresarnos hasta otro dÃa Cuando Ãbamos en el camino Ãbamos muy relajados Alex Tirando bromas e incluso bebiendo, que ya sé, no debimos de hacerlo, pero éramos jóvenes en aquel momento, no medÃamos lo peligroso que era, pero eso sÃ, yo no iba borracho, iba bebiendo, pero no iba sucumbido ante la bebida, Ãbamos con música, Ãbamos completamente alegres, por lo que no estábamos pensando en nada paranormal, en nada de miedo, Conforme nos Ãbamos alejando, la carretera se iba tornando un tanto más solitaria. Ya no veÃamos tantos autos como antes, y fue en ese momento en que vimos una extraña silueta que se estaba manifestando enfrente de nosotros. Esta silueta era de un hombre. Este hombre se encontraba enfrente de
56:44 la carretera, en medio de esta, en medio de los carriles. por cómo se movÃa, era fácil de pensar de que no venÃa en sus cinco sentidos, iba de un lado, iba hacia el otro, acaparando ambos carriles, asà que yo tan pronto lo vi, empecé a bajar la velocidad, ya llevaba tiempo conduciendo, pero no querÃa accidentes, y no querÃa sobre mi cabeza, sobre mi conciencia, la vida de una persona, traté de esquivarlo Alex, pero no pude, este hombre se me ponÃa enfrente, como si fuera bailando, como, incluso me atreverÃa a pensar, como si estuviera borracho, llegué a tal punto de estar tan cerca de él con el auto, que simplemente tuve que detenerme, y una vez que lo hice, aquel hombre también se detuvo, bajamos la música, bajamos los vidrios, y ya estábamos empezando a insultarlo, cuando en eso, escuchamos que aquel hombre no venÃa borracho, VenÃa llorando y gritando.
57:54 Nos estaba dando la espalda. No podÃamos ver su rostro. Pero él gritaba y gritaba. Por su esposa y por su hijo. RepetÃa una y otra y otra vez que los habÃa perdido. Y que necesitaba encontrarlos. Yo me bajé. Yo fui el primero. Me le acerqué lentamente mientras mis amigos me estaban cuidando la espalda. y en ese momento pude verlo, era un hombre como de cincuenta y tantos años, tenÃa los ojos hinchados de tanto llorar, y me agarraba por los hombros y me decÃa que lo ayudara, que por favor encontrara a su esposa, que por favor encontrara a su hijo, yo estaba muy confundido en ese momento, simplemente venÃa enfiestado hace unos minutos y ahora, estaba parado enfrente de mi auto, a plenas ocho y media nueve de la noche con un completo extraño que estaba llorando y pidiendo ver a su familia mis amigos se acercaron quisimos ayudarlo incluso dos de mis amigos empezaron a buscar por las cercanÃas y es que tal vez habÃa una especie de choque y este hombre habÃa salido de aquel choque y se encontraba en ese momento pues en shock sorprendido pero nada A pesar de que buscamos y buscamos, no encontramos a nadie, ningún autovolcado, ni ninguna persona tampoco.
59:26 Empezamos a sacar nuestros celulares para llamar a alguna ambulancia, a algún paramédico, pero como si no hubiera sido suficiente. La mala suerte parece que estaba de nuestro lado, pues los celulares no tenÃan señal. Es en ese momento que tomamos una decisión, seguir hasta la finca, o volver, haciendo cálculos, ya estábamos cerca de esta, tal vez como unos 15 minutos, decidimos seguir, ya que más adelante, por obvias razones, y como habÃamos estado viendo en nuestras redes sociales, nuestros amigos que ya se encontraban allá, nuestros compañeros de varios salones, estaban posteando fotografÃas, estaban posteando mensajes, subiendo historias, entonces, por lógica, Allá tenÃa que haber señal. Nos subimos al auto, subimos a este hombre en medio y arrancamos hacia la finca.
1:00:25 Al menos llegando allá, nos comunicarÃamos con alguna ambulancia, que en cuestión de minutos llegarÃa y se lo llevarÃan. Pero por el camino, Alex, mientras estábamos esforzándonos para que aquel hombre dijera algo más que, mi esposa, mi hijo, ayúdenme. Ocurrió algo. Algo que nos dejó paralizados a todos. Yo iba conduciendo. Otro amigo iba de copiloto. Tres amigos iban atrás. Y aquel hombre sentado en medio. Mientras que mi amigo que iba de copiloto. Iba preguntándole al señor. Si tenÃa algún domicilio, algún teléfono, algún familiar a quien le marcáramos.
1:01:09 Y también tratando de tranquilizarlo. Mis amigos que vinieron atrás. Inmediatamente comenzaron a gritar. Mi amigo que venÃa de copiloto volteó y también comenzó a gritar. Solamente gritaban maldiciones, Alex. Estaban sorprendidos y también muy aterrados. Yo no sabÃa qué estaba pasando. Pensé que tal vez el señor los estaba atacando, asà que detuve el auto casi de manera peligrosa y conseguà orillarme. no era nada de lo que yo estaba pensando aquel hombre si habÃa pasado algo con él aquel hombre habÃa desaparecido ya no se encontraba en medio el asiento venÃa vacÃo y ninguno de mis amigos se dio cuenta exactamente cuando fue simplemente entre la negrura de la noche entre la oscuridad del auto habÃa desaparecido como si se tratara de aire nos bajamos del auto en ese momento, nos frotamos las cabezas, un amigo mÃo incluso empezó a llorar, ya que era de las personas que no le gustaba vivir nada de lo paranormal, de hecho no le gustaba ni siquiera escuchar los videos, todos estábamos asustados, pero como pudimos, y agarrando nuestra valentÃa, nos subimos de nuevo al auto, y conducimos hasta llegar a la finca, no disfrutamos la
1:02:42 fiesta Alex, estábamos pálidos estábamos horrorizados y tenÃamos el miedo de volver y encontrarnos de nuevo con aquel hombre hasta hoy es fecha que no sé qué pasó con él creo que tal vez es un alma en pena pero por más que he investigado no he encontrado ningún choque o ninguna persona que haya perdido la vida en aquel kilómetro o tal vez lo ocultaron tal vez es una alma De alguna persona que desapareció... Y que jamás se encontraron... Y es por eso mismo... Que camina... Lamentándose... Y lo que más me resulta perturbador... Es que tal vez a su familia le pasó lo mismo... Tal vez por eso llora...
1:03:31 Es una historia que hasta... Que la cuento en este momento... Me provoca un repelús profundo... Y en esta noche quise compartÃrtela... Gracias Alex... Y saludos, criptomaniacos. Hola, Alex. Mi nombre es Ricardo PalmerÃn. Esta experiencia me pasó a mà y me pasó también junto con mis hermanos. Mis hermanos y yo.
1:04:13 Nos encontrábamos viajando por una carretera. Ãbamos en camino a una reunión familiar. Nuestros padres nos iban a alcanzar ya que tenÃan un percance en un hospital. Como yo era el mayor en aquel tiempo, tendrÃa cerca de 24 años, se me encargó ir manejando e ir cuidando a mis hermanos. Mis otros dos hermanos, Sebastián, de 18 años. Gerardo, de 15, y la más pequeña, Lisa, de 7 años. Ãbamos todos juntos en el auto, platicando, divirtiéndonos. La verdad es que antes de que nos pasara este hecho, tengo buenos recuerdos de aquel viaje.
1:05:03 Sucede que Ãbamos conduciendo y uno de mis hermanos me señaló un claro. En este claro se podÃa ver una especie de mirador habÃa una tiendita y habÃa unas cuantas personas era mediodÃa entonces los aros que se encontraban alrededor del mirador daban una sombra muy placentera y en ese momento votamos si nos detenÃamos un poco o si pasábamos de largo todos coincidimos en que querÃamos detenernos estirar las piernas y disfrutar de la vista Pensé que esto iba a ser de lo más normal. En aquel mismo mirador, un poco más retirado, se encontraba una cruz blanca, la cual estaba llena de regalos. HabÃa ositos, habÃa juguetes, pero lo que más habÃa eran muñecas. Cuando le pregunté a la señora de la tienda a la que atendÃa de quién era la cruz, me dijo que era de una niña que habÃa perdido la vida precisamente en aquel mirador, y que algunas personas que la conocÃan, o a veces turistas que sabÃan la historia, le dejaban algún detalle. Cuando yo estaba hablando con esta señora, solamente volteé de reojo y vi que mi hermana estaba agarrando una muñeca. Esta muñeca se veÃa ya algo deteriorada. Mi hermana estaba hablando
1:06:34 al aire, como si estuviera hablando con una persona. Justo en ese momento fui con ella y le dije que dejara eso ahÃ, que no anduviera agarrando cosas que no sean suyas mi hermana siempre ha sido asà ella me dijo que la niña de la cruz se la habÃa dado y que ella no podÃa regresársela era un regalo yo en ese momento le dije que no anduviera inventando tonterÃas y que lo mejor serÃa que fuera el mirador con nosotros o la regresarÃamos al auto en forma de castigo mi hermana me dijo que no estaba inventando nada que la niña se la habÃa dado y que era un regalo. Mis otros hermanos se reunieron también y empezamos a decirle que no empezara a jugar con eso, que eran cosas delicadas y que si alguna persona que conociera a la niña la escuchara, posiblemente creerÃa que está haciendo una falta de respeto. Finalmente nos hizo caso, dejó la muñeca a un lado de la cruz y se fue con nosotros. Empezamos a pasar tiempo en el mirador, pero después de unos 40 minutos, después de relajarnos todo lo que quisimos, regresamos al auto. Mi hermana se subió en medio de los asientos traseros y mis dos hermanos a los otros extremos.
1:07:59 En el asiento del copiloto no habÃa nadie, solamente algunas bolsas del equipaje. Al final de cuentas, ellos estaban muy llenos y se querÃan dormir. A mà me iba a tocar conducir solo. Conduje solo, tal vez por algunas seis horas, Alex. Atrás no se escuchaba ningún ruido. Hasta que finalmente llegamos a un tipo de restaurante en una gasolinera. Yo me bajé, mis hermanos también. Y escuché unas risitas que provenÃan desde adentro del auto. Cuando chequé, miré que mi hermana ya estaba abajo. e inmediatamente volteé de nuevo hacia el auto, ya mi último hermano se estaba bajando, en ese momento yo me le quedo viendo adentro, mis otros hermanos me preguntan, que que era lo que habÃa pasado, que que estaba viendo, yo pensé que me habÃa confundido, tal vez el eco, tal vez otra cosa, al final de cuentas entramos al restaurante, después de comer salà al baño, ya para este momento ya estaba oscuro, o ya empezaba a oscurecer. Cuando habÃa terminado de ir al baño, salà de este y me dirigà de nuevo al restaurante. Los baños se encontraban aparte, uno tenÃa que salir del restaurante, pasar por la gasolinera y llegar a los baños del otro lado. Justamente cuando iba caminando, miré hacia nuestro auto y pude ver que
1:09:30 habÃa alguien adentro. Por la silueta que pude ver, determiné que tal vez era mi hermana Era una silueta pequeña. Se encontraba sentada en el asiento del copiloto. TenÃa una larga cabellera. Pensé que tal vez mi hermana se habÃa peleado con mis demás hermanos y... Ella habÃa salido furiosa y se habÃa encerrado en el auto. Créeme, no serÃa la primera vez. El caso es que cuando fui al auto y abrà la puerta, perdà de vista aquella sombra. Yo la pude ver claramente, Alex. Pero cuando pasé a la puerta del lado del copiloto, la cual se encontraba completamente polarizada. Al abrirla, ya no habÃa nadie. Otra vez, traté de pensar que tal vez era el asiento, el cual me habÃa confundido. Cerré la puerta, y me dirigà de nuevo al restaurante, después de haber comido y pasar el rato. Salimos, y justamente cuando Gerardo, mi hermano de 15 años, habÃa abierto la puerta, cayó una muñeca. era la misma muñeca que habÃamos encontrado en aquella cruz, la cual la habÃamos dejado a kilómetros de distancia. En ese momento miramos hacia mi hermana y ella casi como adivinando nuestro pensamiento, respondió instantáneamente, yo no me la traje, yo no la subÃ.
1:10:56 En ese momento le empezamos a decir que esto era malo, que no debà de agarrar cosas de los difuntos, pero ella repetÃa y repetÃa una y otra vez que ella no habÃa sido... al final de cuentas le creÃmos... mi hermana podrÃa ser terca... mi hermana podrÃa hacer muchas cosas... incluso chiflada pero... en cuestión de mentiras... ese no era su fuerte... nos miraba directamente y nos decÃa... que ella no habÃa sido... tomamos la muñeca... pensamos que tal vez era otra... pero no Alex... te dije que aquella muñeca ya estaba algo deteriorada, y se podÃa ver, por las manchas que tenÃa, por el vestido todo gastado, tal vez por el viento, por las lluvias, por el contacto con el ambiente, tenÃa de seguro varios meses puesta ahà en la cruz, era la misma Alex, era la misma muñeca que habÃamos encontrado en la cruz, solamente que ninguno de nosotros nos explicábamos, cómo se habÃa metido en el auto, Los tres recordamos que mi hermana se habÃa subido y no traÃa nada en su mano en ese momento. Y estaba más que claro que ninguno de nosotros tampoco la habÃa subido. Decidimos dejarla en el estacionamiento. Nos subimos al auto y arrancamos. Como ya era de noche, mi hermana fue la primera en quedarse dormida. También mi otro hermano.
1:12:29 Para ese entonces, yo iba en el asiento del copiloto. e iba con mi otro hermano de 18 años en aquel momento, platicando, en ese momento él se agacha, y empieza a buscar en la bolsa, algunas sodas con cafeÃna que habÃamos comprado, más que nada por el camino, para que yo no me durmiera, y él me estuviera haciendo compañÃa, también para mantenerme despierto, pues todavÃa nos quedaban como unas 4 horas de viaje, y empezó a revolver las cosas, él sintió algo, Al sacarlo, vio que era la misma muñeca, la que habÃamos dejado en el estacionamiento. Ãl me dijo, Pedro, la muñeca está aquÃ.
1:13:15 La tiramos, ¿verdad? Yo me le quedé viendo y le dije que sÃ. Ãl me la enseñó, Alex. Era la misma muñeca, con el mismo desgaste, las mismas manchas, el mismo vestido. No era otra, era la misma. En ese momento ya tenÃamos miedo. pero tenÃamos que dejarla, no podÃamos andar con ella, aproveché que estábamos en un lugar en el cual podÃamos orillarnos, detuve el auto, bajé de este, mi hermano me acompañó y mi hermana se despertó, traÃamos una pala en la parte de atrás, la sacamos y procedimos a hacer un hoyo, para enterrar definitivamente la muñeca, mi hermana simplemente nos veÃa sin decir ni una palabra, Justamente cuando lo Ãbamos a dejar, mi hermana nos dice, no es necesario eso. Ya le dije a la niña que le regreso su regalo, que no es bueno agarrar cosas de los difuntos. Nosotros simplemente nos le quedamos viendo y aún asà echamos a la muñeca en el agujero.
1:14:25 Lo tapamos muy bien y le pusimos una enorme piedra que encontramos encima. Después de eso seguimos conduciendo. afortunadamente Alex la muñeca no volvió a aparecer en el camino no sé si fue porque la enterramos o tal vez porque nuestra hermana le devolvió la muñeca a la niña de algo si estoy seguro Alex cuando vuelva a salir a carretera ya no me volveré a detener sobre todo en lugares que tengan cruces a un costado del camino
Spotify
RSS Feed