Mejores Relatos de Veladores 2025 / Maraton de Fin de Año
0:10 La siguiente historia viene de parte de Gonzalo Arriaga. Hola Alex, y hola a toda tu comunidad. Soy un fiel seguidor tuyo, y escucho estas historias casi de manera diaria cuando estoy trabajando. Trabajo actualmente en una maquiladora, pero anteriormente trabajé de muchas maneras, como barrendero, como velador, Incluso como camionero. Y pese a que me han pasado varias cosas extrañas trabajando como camionero. Créeme que ninguna se compara. A lo que vivà cuando era velador. Se podrÃa decir que cuando trabajé en aquel supermercado.
0:52 Durante la noche. Hice enojar algo. Que no era de este mundo. Perfectamente la historia pudiera titularse. Que hice enojar a un espectro. Y por esto mismo es una historia. Una experiencia. que jamás olvidaré en toda mi vida. Les comenzaré por contar que en aquel supermercado, que es de una marca mexicana muy bien conocida nacionalmente, la cual me voy a ahorrar, se decÃan muchas cosas, se decÃan muchas historias que creo que se podrÃan decir en cualquier bodega, en cualquier tienda. Siempre he sabido que en los trabajos nocturnos se cuentan algunas historias paranormales, como que tal alma apena en algún pasillo, como que se escuchan extraños ruidos durante la noche. Esto también se contaba en aquel supermercado.
1:42 Yo me quedaba desde las 11 hasta las 7, y siempre me habÃa tocado en el área del comedor y en el área del estacionamiento, es decir, en la puerta. Por lo regular siempre debo de estar al pendiente cuando llegan algunos camiones, o cuando la empresa de limpieza se mete para ya sea encerrar el piso, o hacer una limpieza algo metódica. Cada que el supermercado lo ordena. O igual para ciertos inventarios cada ciertos meses. Jamás en toda mi vida durante los 6 años que habÃa estado trabajando en aquel supermercado. Me habÃa tocado ir a los pasillos de este. Es decir, tener que estar dando rondines entre todos aquellos pasillos. Por lo tanto, cuando me cambiaron. Esto era algo completamente diferente para mÃ. A pesar de que el trabajo, pues, dentro de lo que cabe, era demasiado sencillo. mucho más sencillo que en el puesto donde estaba, que tenÃa que llevar bitácora y tenÃa que estar anotando a las personas, estar dando rondines por los pasillos, checar ciertas cosas que no estuvieran fuera de su lugar, no era algo comparable, pero ciertamente escuchaba muchas historias de los veladores, de las personas de limpieza, que trabajaban precisamente en los pasillos de este supermercado, que decÃan lo siguiente, decÃan que en el pasillo de juguetes Siempre los muñecos que tenÃan baterÃas se encendÃan completamente solos.
3:12 Simplemente todo estaba callado y de la nada empezaba a sonar un juguete. También decÃan que se caÃan y algunos más de una manera sumamente extraña aparecÃan ahà en la mañana parados a mitad del pasillo en una forma un tanto extraña, algo peculiar. ParecÃa como si alguien hubiera estado jugando con ellos. Esto no solamente se decÃa en el pasillo de juguetes, sino también en el área de electrodomésticos. En esa área se decÃa que las televisiones se encendÃan solas, sin ni siquiera estar conectadas. Incluso hubo una ocasión en que algunos veladores se tuvieron que llevar dos pantallas a una bodega y cerrarla con candado, pues según ellos decÃan que las habÃan desconectado. Y estas pantallas seguÃan sintonizando estática, pero una estática muy rara. No era una estática normal.
4:09 En aquella estática se podÃa escuchar como los lamentos de una mujer, como si la señal estuviera a la mitad. PodrÃamos decir que tal vez la pantalla estaba captando alguna señal de alguna pelÃcula y que por eso mismo se escuchaban aquellos extraños sonidos. Pero los veladores dijeron múltiples veces que eso era imposible. porque qué clase de pelÃcula se enfoca solamente en poner a una mujer llorando y la extiende durante minutos, tal vez durante algunos 40 o 50 minutos. Ese fue el tiempo que aquellos veladores decÃan que se escuchaba el lamento venir de la televisión. Estas historias, la verdad, a uno le inquietaban y a otros tantos los aterraba de plano. Yo nunca creÃa en esto, más que nada porque a mà no me habÃa pasado nada, Estas historias se contaban por montones con diferentes empleados que ahà trabajaban.
5:01 Y para serte sincero, pensé que todo aquello eran mentiras. Pero pasó que yo también vivà una experiencia paranormal. Cuando me encontraba dando aquel rondÃn por aquellos pasillos, llegué al pasillo de jugueterÃa y escuché claramente como uno de los juguetes encendÃa. Fui directamente al pasillo y lo vi. Era un dinosaurio. ahà tenÃa un botón para que tú lo planaras, pensé que tal vez estaba haciendo cortocircuito, tal vez de alguna manera extraña se habÃa encendido, hay muchos juguetes que a pesar de ser nuevos, vienen defectuosos, entonces simplemente no le presté atención a eso, y seguà caminando, casualmente de nuevo, cuando estaba pasando enfrente de aquel pasillo, como si este juguete estuviera esperando el momento indicado, para encenderse, se volvió a prender, enfrente de mÃ, Otra vez volteé, caminé hacia el pasillo, entré en este y vi de nuevo que era el mismo juguete. Tomé una decisión rápida. Yo sé muy bien cómo están empaquetados ese tipo de juguetes y sé muy bien que se puede abrir el empaque sin necesidad de dañarlo. Lo abrà y abrà también el compartimiento donde venÃan las pilas. Mi plan era quitárselas. Alex, se me abrieron los ojos como platos cuando vi que este juguete no tenÃa pilas. para este momento ya se habÃa apagado no supe cómo reaccionar simplemente estaba confundido volvà a
6:32 cerrar el juguete lo puse donde mismo y seguà con mi camino al poco tiempo tal vez durante algunas dos o tres horas más o menos volvà a pasar por aquel pasillo aquel juguete de nuevo cuando estaba pasando enfrente de él se accionó pero en esta ocasión seguà de largo No me querÃa detener por nada del mundo en aquel pasillo. Aquella noche fue la más extraña que habÃa pasado en toda mi vida. Pero tenÃa que encontrar alguna respuesta a esto. TenÃa que encontrar la lógica. No soy un hombre que cree en fantasmas ni nada de eso. Pero abrà la mente aquella tarde. Mientras le platicaba esto a una tÃa mÃa, ella me dijo que muy probablemente lo que habitaba aquel pasillo eran duendes. A ellos les gusta jugar con los juguetes. De hecho, por eso en los ranchos se les dice a los niños que tienen juguetes que todos los guarden, ya sea en una bolsa o en un baúl, que no los dejen regados, pues esto mismo atrae a los duendes. Y pues estos llegan para quedarse, y es muy difÃcil sacarlos, aunque bien puedes frenarlos.
7:45 Dicen que estos se van o por lo menos se detienen cuando esta persona, Empieza a insultarlos, a decirles groserÃas, a espantarlos vaya. Entonces este consejo me dio, tal vez si en ese pasillo habitaban duendes, bastaba con algunas groserÃas para que estos se quedaran en paz. Yo iba muy decidido a hacer esto Alex, pero no lo pude hacer de inmediato. Obviamente habÃa más compañeros en ese momento. Tuve que esperarme a que estuviera casi solo, completamente solo. en todo el supermercado, en la planta baja. Tuve que esperar a que la mayorÃa estuviera en oficinas o en el comedor de todo el personal que se quedaba en la noche.
8:28 No querÃa que creyeran que era loco, pues básicamente mi tÃa me habÃa dicho que tenÃa que gritarles. TenÃa que correrlos como correrÃa a una persona normal. Fui decidido hacia aquel pasillo. Entré en este, pero para mi sorpresa ningún juguete se encontraba encendido. Empecé a gritar. Empecé a decir groserÃas y empecé a correrlos como si estos se trataran de niños. Fue una buena solución. Durante toda la noche, Alex, ningún juguete se volvió a encender. Yo estaba maravillado. Tal vez lo paranormal, los fantasmas, los duendes, sà existÃan después de todo. Volvà a mi casa y durante el dÃa mientras me encontraba durmiendo, tuve un sueño de lo más extraño.
9:17 Me veÃa a mà sentado. Enfrente de una mesa de madera, y enfrente de mÃ, habÃa un hombre con una gabardina negra que lo cubrÃa casi por completo. Este hombre, debido a sus manos, pude deducir fácilmente que se trataba de un hombre de la tercera edad, tal vez un anciano, que rondarÃa por los noventa. Este anciano tenÃa una peculiaridad, tenÃa una enorme joroba que relucÃa, A pesar de estar sentado enfrente de mÃ, yo podÃa verla. Era una montaña enorme que sobresalÃa de su espalda. Este hombre no me dijo nada. Simplemente se me quedaba viendo, con aquellos ojos oscuros y profundos. Esa fue toda mi pesadilla. Y a pesar de que prácticamente en todo el sueño no me movÃ, estaba sumamente aterrado. SentÃa mucho frÃo en mi pesadilla, tanto asà que me levanté y a pesar de estar cobijado, sentÃa frÃo, me tallaba los brazos y los sentÃa helados.
10:21 Era como si me hubieran metido adentro de un refrigerador. Ese habÃa sido el sueño, más vÃvido que jamás habÃa tenido. Después de esto, volvà a mi empleo, solamente para encontrarme con otra experiencia, que básicamente me hizo renunciar. Cuando me encontraba dando... tal vez el cuarto rondÃn, eran como las 3 de la mañana, y pasé enfrente de aquel pasillo, me encontré con que el mismo hombre que habÃa visto en mis sueños, ahora se encontraba ahà en medio del pasillo, observando los juguetes, viéndolos metódicamente, yo me quedé petrificado, paralizado absolutamente, estaba viéndolo, no podÃa hablar, no podÃa gritar, estaba simplemente estático, Y veÃa como este hombre. Y iba y oprimÃa. Los juguetes del estante. Y veÃa como claramente estos se activaban.
11:17 Justamente en ese momento. Un chico de limpieza va pasando. Enfrente del pasillo y me ve a mÃ. Del otro lado, del otro extremo. Nos vimos de frente. Y este chico solamente me sonrió. Y me dijo. ¿Viste? Se encendieron solos. Te digo que aquà andan fantasmas. Yo no le respondà nada. porque yo seguÃa viendo a aquel tipo ahà parado en medio del pasillo, y al parecer esto, el chico de limpieza no lo veÃa, él estaba sonriente, pero inmediatamente notó que yo estaba paralizado, y que tenÃa una cara de miedo, una cara de susto, que rápidamente acudió hacia mÃ, vi como claramente aquel chico, caminó en medio del pasillo y atravesó a este hombre con joroba, y llegó hasta mÃ, como pudo me movió, Dijo que mi cuerpo estaba muy duro y también dijo que me encontraba temblando. Yo no sabÃa qué decir, no sabÃa cómo responder, no sabÃa cómo reaccionar.
12:17 Ãl me llevó hasta la caseta y como pudieron, me hicieron entrar de nuevo en sÃ. Yo le platiqué a él lo que habÃa visto y le pregunté si no habÃa visto aquel sujeto, si no habÃa visto aquel hombre con joroba. Estaba enfrente de nosotros, pero todo fue en vano. Aquel chico me dijo... Que no habÃa visto a ningún espÃritu... Que solamente habÃa visto a aquellos juguetes... Accionarse completamente solos... Esa fue la última noche que fui... Tuve que presentar mi renuncia... No podÃa lidiar con el hecho de estar trabajando... En un lugar donde yo podÃa ver al fantasma... Yo sé que es un ente... Sé que es un espectro... Y sé cómo luce... Es horrendo Alex... Muy horrendo... Y por alguna razón... decidió mostrarse solamente ante mÃ, solamente atormentarme a mÃ, creo que fue precisamente porque fui al pasillo y traté de correrlo, le dije muchas groserÃas y traté de que se fuera de aquel lugar, tal vez por esto mismo, decidió acecharme en mis pesadillas y también en mi trabajo, esa fue mi historia, gracias por permitirme compartirla.
13:44 Esta siguiente historia viene de parte de Pablo Alameda. Hola Alex, te quiero contar una experiencia que me dejó muy perturbado en mi juventud. Cuando tenÃa 19 años, estaba en búsqueda de un empleo. Conseguà un trabajo muy bien pagado durante las noches. Al principio yo fui obrero, pero conforme pasó el tiempo, fui conociendo a más ingenieros, además encargados. Yo trabajaba en un área de contenedores De estos grandes, enormes contenedores que se van en barcos Transportando diferentes mercancÃas internacionalmente Me ofrecieron el puesto de velador Era una paga considerablemente mucho mayor Y solamente tenÃa que estar anotando en la bitácora Cuántos contenedores habÃa Cuántos entraban durante el dÃa Y tenÃa que custodiarlos durante la noche Al principio me pusieron en el dÃa pero después tuve un horario nocturno fijo. En el dÃa solamente tenÃa que anotar los contenedores, y en la noche, obviamente porque no habÃa movimiento, los cargamentos y los contenedores que llegaban ahà solamente eran de 9 a 5, y si es que llegaban, pues esta área era solamente un terreno muy amplio, donde llevaban contenedores que estaban defectuosos o de plano chatarra.
15:10 A pesar de que estos contenedores no traÃan nada, la mayorÃa de ocasiones se tenÃa que checar muy bien en las condiciones en las cuales llegaban y obviamente si estos traÃan algo aunque sean unas tiras unas correas se tenÃan que checar todo tenÃa que estar investigado y anotado en la bitácora minuciosamente yo desempeñaba mi trabajo muy bien pero curiosamente pasó algo algo completamente extraño un dÃa cuando llegué por eso de las 10 de la noche Hice el cambio de guardia con mi compañero y me dijo los contenedores que habÃan llegado. Además, los tenÃa ya anotados en la bitácora.
15:50 HabÃan llegado cuatro, y uno de ellos no tenÃa información. Ãl me dijo que el contenedor no se habÃa abierto. Por un motivo técnico, a pesar de que se empleó la fuerza de varios, simplemente este no se pudo abrir. Al ver muy bien el marco que rodeaba la puerta metálica, Se dieron cuenta que esta se encontraba abollada Por lo tanto, este contenedor no se iba a abrir aunque pusieran a 10 hombres ahà Era prácticamente imposible abrirlo Se iba a abrir solamente al dÃa siguiente con algo de material Entonces solamente puso unos signos de interrogación sobre el material que venÃa adentro Aunque técnicamente tenÃa que venir vacÃo Yo le dije que no habÃa ningún problema Asà quedamos y él partió a su casa Y yo me quedé a cubrir mi turno.
16:44 La noche pasó completamente normal. Cené. Empecé con mi primer rondÃn. Y cuando estaba pasando enfrente de aquel contenedor. Simplemente para notarlo. Pues yo también tenÃa que tener todo en regla durante mi turno. A pesar de nula actividad. Empecé a forcejear la puerta. Algo que claramente serÃa inútil. Pero yo me querÃa cerciorar de que la puerta realmente no se pudiera abrir. Después de forcejear un poco, tal vez solamente por algunos segundos, desde adentro del contenedor, se escuchó algo, como pisadas, Alex, como arañazos. En ese momento yo me quedé pálido, pues esto me tomó por sorpresa, obviamente, y me asusté. Después de escuchar eso, tomé la iniciativa de dar unos pequeños golpes al contenedor, y estos golpes fueron devueltos de adentro hacia afuera. Una persona se encontraba adentro. ParecÃa ser una mujer.
17:45 Yo escuchaba su voz y esta me pedÃa ayuda desde adentro del contenedor. A mà no me cabÃa en la cabeza todavÃa cómo era posible que algo asà hubiera pasado. Las personas tenÃan que haberse dado cuenta. Los empleados, los obreros, los que transportaban en el trailer y los contenedores. Incluso mi compañero.¿ Cómo es que una persona... En todo ese trayecto hubiera venido adentro el contenedor y nadie se hubiera dado cuenta. Yo escuchaba muy bien la voz de aquella mujer provenir desde adentro Alex y ella me pedÃa ayuda. Daba alaridos muy desgarradores, pareciera como si le estuvieran haciendo algo.
18:27 Rápidamente traté por el medio que fuera, empleando tubos, empleando toda mi fuerza. agarrando algún par de correas y haciendo palanca para lograr abrir la puerta. Pero no podÃa hacerlo. Todo intento era prácticamente inútil. La puerta estaba sellada. Además se veÃa muy bien ahà el metal aplanado en el marco. Esa puerta no iba a salir, a no ser que empleara un material muy pesado. TenÃa que jalar la puerta con una especie de máquina. La chica me dijo, desde adentro del contenedor, que ella no estaba sola que habÃa algo más ahà me dijo que no era una persona pero que algo le estaba arrastrando al fondo y que necesitaba ayuda obviamente todo esto me lo decÃa entre gritos a pesar de que yo notaba que ella gritaba con todas sus fuerzas obviamente el contenedor al estar reforzado al ser acero y lámina los gritos no se pueden escuchar más allá de unos cuantos metros fui por la radio y hablé con el encargado del patio, le dije que una persona se encontraba encerrada en el contenedor, al principio él no me creyó, tuve que llevar la radio, y ponérsela en la puerta, y solamente de esa manera, fue que envió a alguien, e incluso él se levantó, y también fue al patio, pues esto no es para nada común, como es posible que una persona, estuviera ahà encerrada, y
20:00 más una mujer, Se supone que la mayorÃa del personal son hombres Llegó una camioneta Una especie de grúa Enganchó la puerta Y solamente de esa manera Consiguieron abrirla Para este momento ya habÃa llegado el encargado Curiosamente por más que le grité A la chica desde afuera Esta ya no me contestó Solamente escuchamos Algunos lamentos Tanto yo, el encargado Como el chico de la grúa Pudimos escucharlos Pusimos nuestras orejas recargadas en la puerta y sÃ, se escuchaba que alguien estaba adentro llorando. Pero al abrir la puerta, Alex, nos encontramos con la sorpresa de que el contenedor estaba vacÃo.
20:45 El contenedor estaba en perfectas condiciones más allá del marco. No habÃa nadie. Tan solo algunas virutas de madera, tal vez de algunos cajones de mercancÃa. Fuimos hasta el fondo, pero no encontramos a nadie. Ni siquiera un rastro de alguna mujer.¿ Cómo era posible esto? Ninguno de los tres podÃamos creerlo. Porque los tres la habÃamos escuchado. La mujer que se encontraba llorando dentro de aquel contenedor. Ahora habÃa desaparecido. Tuvimos que irnos. Yo volvà a mi puesto. El encargado y el chico de la grúa se fueron también. No platicamos mucho acerca de esto. Creo que los tres queremos olvidarlo.
21:30 El contenedor se fue al dÃa siguiente, el encargado dio la orden, y hasta hoy es fecha que no le encuentro explicación alguna a lo que me sucedió. Por suerte no fui el único que la escuchó, porque si hubiera sido asÃ, créeme que pensarÃa que me estoy volviendo loco. Pero al menos hay más testigos de esta experiencia. Gracias por tus relatos, Alex, y espero puedas compartir el mÃo.
22:13 La siguiente historia viene de parte de Edmundo Cano Hola comunidad de la cripta embrujada Mi nombre es Edmundo Les quiero platicar una experiencia cuando yo era velador en un hotel Este hotel se encontraba muy cerca del mar Era un hotel turÃstico, podrÃamos decirlo. Asà que en temporada de vacaciones... HabÃa mucha afluencia de gente. Tal como lo fue Semana Santa. Esta experiencia... Sucede en los últimos dÃas de esta temporada vacacional. Por lo tanto... HabÃa menos afluencia que de costumbre. Pues varias parejas, familias y grupos de amigos... Ya estaban regresando cada quien a sus estados, a sus hogares. Y obviamente...
23:00 Los turistas iban e iban descendiendo. Ahà me tocaba estar vigilando el área de estacionamiento. El estacionamiento estaba posicionado en la parte atrás del hotel. Entrabas por el lado derecho y habÃa un enorme estacionamiento y diferentes lugares. El hotel era una torre enorme de seis pisos. HabÃa un vigilante en la entrada y yo en el estacionamiento solamente éramos dos. A mà me tocaba dar la bienvenida. a las diferentes familias, parejas y grupos que entraban al hotel una vez dejando su auto. Recuerdo que aquella noche llegó una pareja. Los miré incluso desde que iba entrando el auto, ya que era el único auto que iba entrando. Vi cómo se estacionaron en la segunda lÃnea de lugares. De ella bajó una chica rubia con un vestido floreado y otro chico con una camisa de cuadros y un sombrero. Posiblemente del norte del paÃs Ambos entraron Me dijeron buenas noches muy educadamente Y después de intercambiar Unas breves palabras Ya que me preguntaron sobre sitios A los que turistas como ellos Les podrÃa gustar Que era lo que yo habÃa escuchado De las demás familias De los demás turistas que habÃan ido Yo les empecé a recomendar diferentes sitios Les cuento todo esto Para que tengan muy bien en su mente Que yo estuve platicando con aquella pareja O sea que los estuve viendo cara a cara. Asà que sus rostros
24:34 me los memoricé muy bien. Después de que ellos entraron al hotel, pasaron tal vez como unas dos horas. Cuando en eso observo que esta pareja sale de nueva cuenta, pero ahora noto algo extraño. No sé por qué, pero al momento que pasan a un lado de mÃ, siento que también pasa una especie de aire frÃo. Me empezó a dar escalofrÃos. Toda la piel se me puso china. Era como si tuviera el presentimiento de que algo malo pasarÃa. Simplemente vi a aquella chica y aquel chico caminando hacia su auto. Ella llevaba el mismo peinado, el mismo vestido y el chico también vestÃa de la misma forma. Antes de llegar a su auto, se detuvieron los dos, se miraron de frente y se dieron un beso. Les recuerdo que todo esto pasó en la madrugada, asà que habÃa completo silencio, a excepción de tal vez alguna canción que se escuchaba al fondo, que provenÃa ahà de la playa, posiblemente de alguna reunión o de un concierto. El estacionamiento estaba vacÃo. Ellos dos eran los únicos ahÃ, por lo que solamente estaba viéndolos a ellos, ahà a la distancia.
25:51 El beso duró tal vez aproximadamente unos tres segundos. Después de ese beso, El chico se cayó al pavimento. Era como si se hubiera desmayado. Ni siquiera metió las manos. No era algo practicado. Después de que el chico cayó al pavimento, la chica no hizo nada. Yo pensé que iba a reaccionar algo alterada, que iba a empezar a gritar a pedir ayuda, o que por lo menos se iba a agachar a atenderlo. Pero ni una cosa ni otra. Ella simplemente se quedó parada viéndolo. Después de eso, Giró la cabeza lentamente y me vio a mÃ. La cara de la chica habÃa cambiado. Era una cara maliciosa. TenÃa una sonrisa muy grande marcada. Y sus ojos estaban anormalmente grandes también. Después de eso, solamente se fue caminando. Y salió por el lado derecho, por el lado donde salen los autos y entran, dejando a su novio ahÃ. Simplemente tirado...
26:58 Yo no sabÃa que era lo que acababa de pasar... A mà me habÃan contratado solamente para cuidar autos... Y cuidar las pertenencias... Lo que yo creÃa es que era un problema de pareja... Pero la chica habÃa abandonado a aquel muchacho y tirado... Por lo que empecé a caminar hacia él... Pero luego retrocedÃ... Mi plan era llamar a la encargada del turno... Para que me dijera pues que hiciera... Ya que eso no entraba en mis tareas... Cuando me dirigà de nuevo... Hacia el lobby del hotel... Antes de entrar... Veo que la misma chica rubia... Viene saliendo... Pero en esta ocasión... Yo no noto ninguna vibra... En esta ocasión...
27:38 Yo la noto normal... La chica tiene una cara de preocupación inmensa... Y inmediatamente cuando me vio... Me preguntó... Oiga disculpe... Usted ha visto a mi novio... Lo perdà en el pasillo... Ãbamos a bajar ambos... pero solamente desapareció, no lo ha visto, yo estaba muy confundido, porque, si la chica habÃa salido del lado derecho, como era posible que viniera desde arriba, ella venÃa bajando unas escaleras, simplemente la distancia y el tiempo no concordaban, era como si esta muchacha estuviera en dos lugares al mismo tiempo, y entonces simplemente le dije después de pensarlo un poco, señorita, Yo vi a su novio junto con usted, en el estacionamiento, hace apenas como unos dos minutos. De hecho su novio, creo que se desmayó, está ahà en el pavimento. Ella primero estaba confundida, pero después cuando le mencioné lo de su novio, inmediatamente se alteró y corrió hacia el estacionamiento. Yo aproveché en ese instante y llamé a las chicas del lobby y también a la encargada, las cuales vinieron inmediatamente. Todas las mujeres juntas me preguntaron qué era lo que habÃa pasado. Yo les dije tal cual lo que habÃa visto, que habÃa visto a aquel hombre salir con esa misma mujer, darse un beso y después él se habÃa desmayado. Pero la chica me decÃa que no era ella, que a lo
29:08 mejor la habÃa confundido. Pero yo le decÃa y le repetÃa una y otra vez, te vi a ti, era tu mismo rostro, tu mismo pelo, tu mismo vestido, eras tú. Pero tampoco me explico cómo es posible que te vi abandonar el estacionamiento por la carretera, te vi salir del hotel. Justamente cuando iba entrando, te vi también bajar por las escaleras. A pesar de la explicación, ellas no me creyeron. Pensaron que tal vez estaba confundiendo a alguien más. Fue cuando llegó la ambulancia y cuando el chico pudo despertarse, que él también dijo lo mismo. que él habÃa salido con su novia al estacionamiento y que se habÃan besado, que durante el beso él perdió muchas fuerzas y simplemente no sabe qué fue lo que pasó. Era como si se hubiera quedado dormido. Obviamente cuando despertó, se despertó con mucho dolor, producto de la caÃda. Su novia le repetÃa una y otra vez que ella se habÃa quedado en la habitación y que él habÃa salido antes. Que en ese momento cuando él habÃa salido al pasillo Ella lo perdió de vista Y cuando salió ella al pasillo Ãl ya no se encontraba Mientras que la versión del novio DecÃa que ella habÃa salido al pasillo junto con él Y que los dos habÃan salido Bajado las escaleras Y llegado al estacionamiento Pero al parecer la chica, su novia Le decÃa
30:43 que eso no era cierto Que ella no habÃa salido con él al estacionamiento Que ella se habÃa quedado buscándolo. En la parte alta. En todo aquel piso. Aquella historia fue muy confusa. Diferentes versiones. Pero al menos yo y el chico. Llegamos a la misma conclusión. En que vimos. A dos versiones. A dos mujeres. Creo que fue uno de esos casos. De doppelganger. O de gemelos malvados. Es una experiencia Alex. Que hasta el dÃa de hoy. Me es difÃcil olvidar, y espero que los haya aterrado tan siquiera un poco, porque este tipo de cosas inexplicables y paranormales suceden en verdad, y suceden cuando uno menos lo espera.
31:33 Saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada. La siguiente historia viene de parte de Tomás Ceballos. Hola Alex y toda la comunidad de la cripta. Les envÃo un fuerte abrazo desde Denver, Estados Unidos. Por acá también se escuchan mucho tus historias y hace un año exactamente me sucedió algo paranormal y quiero contárselos. Miren, para empezar les tengo que explicar que yo soy guardia de seguridad y en una high school, una escuela de Estados Unidos. Tienen muchas diferencias con las de México, pues yo estuve una larga etapa de mi vida viviendo allá. Aquà los niños van desde preescolar hasta aproximadamente cuando son adultos. Cuando salen y entran a la universidad, van a una misma escuela.
32:43 Por lo tanto, tenemos muchos niños adolescentes de diferentes edades. y las escuelas son muy grandes. Yo trabajo como guardia tanto en el dÃa como de noche, pero en la temporada de vacaciones, cuando la escuela se queda completamente deshabitada, se nos encarga mucho cuidar de las aulas y cuidar a grosso modo de todas las instalaciones. Acá en Estados Unidos se tiene mucho la costumbre que los adolescentes, ya sea para presumir, simplemente para molestar, o para esparcir fotos en sus redes sociales, se meten en las escuelas, se meten a las aulas, roban mesa bancos, pintan los pupitres, los escritorios, los pizarrones, graban video cuando están adentro de las aulas. Y obviamente nosotros como guardias tenemos que evitar esto.
33:41 La mayor parte de estos percances suceden durante la noche. Y ahà me tienes a mÃ, correteando adolescentes a plenas horas de la madrugada. Créeme, esto se da mucho. No de manera diaria, pero tal vez unas tres o cuatro veces durante vacaciones. Sà sucede. Y tal vez una vez cada dos meses, en el transcurso del ciclo escolar. Yo me encontraba en mi aula. Eran aproximadamente las dos de la mañana. Y me tocaba hacer un rondÃn por toda la escuela. No solamente yo, también otro vigilante, otro velador. TenÃamos que repartirnos el trabajo. Ãramos cuatro. A mà me tocaba el área de las canchas y también los laboratorios.
34:27 Esta área es muy grande. Ahà hay canchas de diferentes tipos. Sóccer, básquet, voleibol. Y tengo que pasar por todos aquellos. Como todos los maestros se iban, nos dejaban las llaves de absolutamente todas las áreas. incluidas también las de los baños y las de los vestidores. Solamente durante este tiempo, cuando estaba pasando precisamente en frente de los vestidores, escuché como agua caÃa desde adentro de estos. Cuando volteé, pude ver que la puerta de los vestidores, que es una puerta metálica con una ventana con el vidrio polarizado de adentro, se encontraba algo empañada. Cuando pude escuchar muy bien lo que pasaba, pude localizar el ruido. Este ruido pertenecÃa a las regaderas de adentro. Aquà es muy común que los adolescentes entren, se bañen, se cambien y se alisten para las siguientes clases, una vez que tienen, pues, horario de deportes. Y en este vestidor contaban con aproximadamente unas 15 regaderas repartidas de lado a lado. curiosamente todas ellas estaban accionadas todas estaban tirando agua y como en un principio el agua que sale es caliente obviamente toda esta agua caliente habÃa soltado el vapor y habÃa empañado la puerta de los vestidores el
35:57 vidrio que ésta tenÃa rápidamente llamé por radio les dije lo que estaba pasando y uno de mis compañeros me dijo que muy probablemente se nos habÃa metido algún niño y solamente por mera broma habÃa accionado todas las regaderas y tal vez se habÃa ido o tal vez también andaba por ahà pues horas antes habÃa pasado por ahà otro velador y las regaderas no estaban accionadas esto podrÃa ser cierto de hecho tenÃa mucha lógica intenté abrir la puerta y de inmediato noté algo extraño a veces los niños los adolescentes abren las puertas y Pero por alguna extraña razón, esta puerta se encontraba cerrada. Cuando ellos las abren, por lo regular siempre las dejan abiertas. Pero esta no.
36:49 Se mantenÃa cerrada, incluso con un candado y con una cadena. Yo me metà a los baños. Encendà la luz. Y tal como lo habÃa sospechado, todas las regaderas se encontraban abiertas. El vapor era absoluto. Por completo el vestidor estaba en humo. No podÃa ver muy bien. Tan solo veÃa el techo, poco más del techo, y por ahà se podÃan ver las regaderas que estaban soltando agua. HacÃa mucho calor y de inmediato comencé a mojarme. Traté de caminar sin tener que ponerme debajo del agua y empecé a cerrar las llaves.
37:31 Cuando estaba haciendo esto, me di cuenta que no era el único que se encontraba en los vestidores. Rápidamente escuché como unos pasos, me rodeaban. Y como otro par de pasos escuchaban delante de mà y también otros atrás. Unos pasos como de pie descalzo. Creo que todos sabemos cómo se escuchan los pies descalzos de una persona al caminar sobre agua. Son pasos muy caracterÃsticos. De inmediato empecé a aluzar, pero la luz era prácticamente inútil. Ya tenÃa la luz ahÃ. Las luces del techo ya estaban encendidas y mi lámpara, No iba a iluminar más, pero a pesar de esto, pude ver el cuerpo de una persona moviéndose entre el vapor, dándome cÃrculos, rodeándome. Lo que más me llamó la atención es que este cuerpo que yo vi parecÃa que se encontraba desnudo. No le pude ver ropa, solamente pude ver su piel. Y con esto bastó para que me pusiera nervioso porque, además de que esta persona era muy seguramente estaba desnuda. También, su piel no tenÃa un color que fuera normal. Su piel tenÃa un tono verdoso, un tono enfermo.
38:50 Incluso te puedo decir, como un tono de putrefacción. Inmediatamente, empecé a escuchar otros pasos del otro lado, y luego de otro lado, eran como si unas cuatro o cinco personas se encontraran ahà conmigo, pero solamente podÃa ver partes de su cuerpo. que iban caminando entre el vapor, incluso algunas sombras. Empecé a gritar, empecé a decirles que se identificaran, que quién eran. Y ya por último les pedà que no me hicieran daño, pues allá en Estados Unidos nosotros los guardias escolares no portamos con armas, no portamos con nada, solamente con una lámpara. No tenemos cómo defendernos. Y obviamente al verme superado en número, yo estaba muy nervioso. A pesar de esto, Nadie se me acercó. Era como si estas personas solamente me estuvieran ignorando. No cerré todas las llaves.
39:43 Salà corriendo de los vestidores, de las duchas. Y llamé por radio a mis compañeros. Les dije que habÃa muchas personas dentro de los vestidores. De alguna extraña manera se habÃan metido. Y por alguna razón se estaban bañando ahÃ. Uno de los veladores me dijo que a lo mejor eran vagabundos. Y algunos suelen ser muy peligrosos. suelen ser agresivos. Entonces me pidieron que me esperara ahÃ, enfrente de las canchas, para que los cuatro juntos fuéramos y entráramos a los vestidores. Cuando entramos, Alex, las llaves seguÃan abiertas, pero como habÃa dejado la puerta también abierta de par en par, el vapor habÃa salido. Ahora podÃamos ver con claridad todas las regaderas, pero no habÃa nadie. Yo estuve enfrente de aquellas regaderas y Y estoy seguro que nadie salió de ahÃ. Y esta era la única salida y entrada. Por lo tanto, no habÃa forma de que se salieran sin que los hubiéramos visto. Pero sucedió. Ya no habÃa nadie. Las personas que habÃa visto con esa extraña piel simplemente ahora eran inexistentes.
40:56 Volvimos a cerrar todas las llaves. Cerramos la puerta. Y les pedà un favor a mis compañeros. Que más nunca... me dieran la tarea de volver a pasar por aquellos vestidores ellos me vieron muy asustado y yo no soy de las personas que juega con lo paranormal o le gusta hacer bromas tengo que dar gracias que me creyeron o por lo menos tuvieron empatÃa nunca volvà a recorrer aquellas canchas y de cierta manera los veladores que lo hacÃan de vez en cuando también notificaban que escuchaban como se giraban los manerales de las regaderas, como si alguien estuviera ahÃ. Esto es algo a lo que ninguno de nosotros le encontró explicación alguna. Simplemente pasan cosas paranormales en los lugares más inesperados. Espero les haya gustado mi experiencia.
41:51 Saludos Alex y saludos a todos tus oyentes. el siguiente relato viene de parte de carlos gutiérrez hola alex te quiero compartir un relato más bien es una experiencia que le sucedió a mi hermano una cierta noche él llegó antes de tiempo llegó por eso de las 4 de la mañana a nuestra casa en aquellos años todavÃa vivÃamos con nuestra madre Recuerdo que cuando llegó Llegó tocando la puerta fuertemente Ãl tendrÃa que haber llegado a las 8 de la mañana Pues era velador en aquel entonces Llegó muy asustado Muy alterado Y cuando le preguntamos qué era lo que habÃa sucedido Ãl solamente repetÃa una y otra vez que no lo iba a volver a hacer Que no lo iba a volver a hacer Una vez que se recompuso Nos empezó a contar todo lo que le habÃa sucedido En aquella noche en la bodega que él custodiaba. Ãl era velador en una maquiladora. Obviamente, como muchos saben, las maquilas dejan de trabajar en ciertas temporadas, cuando hay vacaciones,
43:22 en diciembre, en verano, en Semana Santa. Tienen unas breves vacaciones de dos semanas, una semana, varÃa. En aquel tiempo, era 25 de diciembre, a mi hermano le habÃa tocado seguir trabajando, entonces... Se presentó aquella noche. Ya habÃa cenado con nosotros e iba a volver el 26. Mi hermano para esto tenÃa una cierta actitud. Le encantaba juguetear con lo paranormal. Siempre ha sido asÃ. De hecho, a ambos nos gusta el terror. Por eso seguimos tu canal y otros tantos que se parecen. Pero jamás habÃamos vivido algo. Jamás habÃamos visto un fantasma o un duende. Tan siquiera que nos movieran alguna cosa del lugar... Nada de eso... Entonces mi hermano... Tal vez en su aburrimiento... Decidió llevarse dos veladoras... Y planeaba jugar Bloody Mary... En el espejo de los baños de la maquila...
44:22 Ãl era la única persona que se quedaba ahÃ... No habÃa nadie más... Y asà iba a estar por estas dos semanas... Después de cenar... Estuvo un rato ahà viendo el celular... Y justamente cuando marcaron las 3 de la mañana... Ãl fue a los baños, apagó todas las luces, encendió ambas veladoras y se posicionó enfrente del espejo. Ãl creÃa que nada iba a pasar, pero aunque él supiera que este ritual crepipasta fuera inofensivo, aún asà él tenÃa cierta emoción, tenÃa cierto miedo. Cuando él se posicionó enfrente del espejo, no llevó a cabo el juego, simplemente se quedó viéndolo.
45:06 se quedó viendo su reflejo y de alguna manera él nos explica que sintió mucha paz se sintió muy relajado las veladoras eran normales no eran de ningún olor o de yoga como algunos dicen que el olor relaja no, eran veladoras normales por lo que mi hermano nos explica como su energÃa de un segundo para otro cambió tan abruptamente él empezó a sentirse sumamente relajado su mirada empezó a sentirse cansada Tan cansada que como que sus ojos se le estaban cerrando. Y fue en este lapso de absoluta tranquilidad que pudo ver que algo atrás de él se empezaba a materializar. Era como una persona. Era como si su misma sombra empezara a moverse. Mi hermano por este momento no le quitaba la mirada a ese espejo y a la sombra que se estaba moviendo atrás de él.
46:04 pero por alguna extraña razón él dice que no sentÃa miedo, solamente se sentÃa muy a gusto, sentÃa que en cualquier segundo se desplomarÃa en el suelo y se dormirÃa, por suerte esto no pasó, cuando de pronto vuelve a entrar en sÃ, y cuando empieza a tener conciencia de su cuerpo, cuando empieza a moverlo nuevamente, empieza a ver que aquella sombra, que se habÃa materializado ahora, parecÃa muy fÃsica, parecÃa como si una persona estuviera parada atrás de él. En ese momento fue cuando empezó a sentir el miedo. Sintió un aire helado que recorrÃa toda su espalda. Tal vez las veladoras, tal vez la energÃa, tal vez los pensamientos que él tenÃa en ese momento atrajeron algo, porque él pensaba, él querÃa vivir algo paranormal. Tal vez lo estaba manifestando. y en esa ocasión tuvo un efecto. Mi hermano estaba temblando para este momento. Lo único que hizo fue apagar las veladoras.
47:07 Ni siquiera se agachó Alex, solamente respiró profundo y sopló con todas sus fuerzas. Ãl dice que esto fue el peor error que pudo haber tenido porque, al encontrarse sumido en la oscuridad y sabiendo que era la única persona que que estaba dentro de aquella enorme maquila, hizo que le invadiera más el miedo. Pegó un grito, salió de los baños, y como si eso no fuera poco, escuchó como alguien venÃa detrás de él. Ãl iba corriendo, y la persona que estaba detrás de él también lo hacÃa. Era como si lo estuviera persiguiendo. La maquiladora solamente tenÃa encendidas ciertas luces por donde él pasaba, Casi toda por completo estaba sumida en las tinieblas, y esto solamente hacÃa ver un panorama más tétrico. Como pudo, mi hermano llegó hasta su escritorio y se encerró en su oficina. Después de estar ahà tal vez unos 40 o 50 minutos, no pudo quedarse más en aquella maquila. Salió, aseguró la puerta y se fue corriendo a nuestra casa. Llegó sumamente asustado. Se reportó como enfermo, claro. y le ayudó enormemente a que eran temporada de vacaciones, pues él no tenÃa cubreturnos de dÃa, solamente él durante la noche, asà que la empresa no se enteró que se habÃa salido antes de tiempo, pero las dos noches siguientes, no quiso ir, él tenÃa miedo,
48:39 sea lo que sea que habÃa atraÃdo a los baños aquella noche, aún siguiera ahÃ, esperándolo, cuando volvió, Trató de no meterse de nuevo a aquellos baños. Es más, ni siquiera daba rondines. No querÃa pasearse por aquel lugar en absoluta soledad. Y se mantenÃa lo más cerca que podÃa a la salida de esta. Mi hermano de esta experiencia aprendió algo. Ten cuidado con lo que deseas, porque puede que cuando lo tengas, te arrepientas enormemente. Esta reflexión se lo digo a todas aquellas personas... que quieren vivir algo paranormal porque me las he encontrado. Quieren ver un fantasma, quieren ver algo. Les aconsejo que no lo quieran, no lo pidan, no lo manifiesten, porque al momento que lo vivan, créanme que va a ser la peor experiencia de sus vidas.
49:48 Esta siguiente historia, criptomaniacos, pertenece a Noelia Tizano. Noelia es una guardia de seguridad, ha estado en varias empresas y por lo tanto le ha tocado cuidar diferentes tipos de departamentos, edificios, fábricas, etc. Pero en esta experiencia en particular, nos quiere contar una historia, un suceso que le pasó cuando estaba custodiando una escuela primaria y también secundaria. Debido a que esta escuela acaparaba primaria y secundaria, por lo tanto, era muy grande. Noelia explica que tenÃa incluso unas cuatro canchas, asà que para custodiarla durante la noche, tenÃan que ocupar cerca de seis guardias de seguridad, tres en el área frontal y tres en el área de atrás. Noelia, estaba entre estos tres que estaban en el área trasera, y como es costumbre, como está estipulado en el reglamento, tenÃan que dar un rondÃn cada hora y media, tanto los de enfrente como los de atrás, pero ojo, en sus rondines, ellos no se cruzaban, ellos tenÃan estipulado por qué áreas tenÃan que recorrer, obviamente no recorrÃan toda la escuela, ellos una parte y los otros tres otra asà se dividÃan el equipo asÃ
51:20 se dividÃan el trabajo y obviamente lo hacÃan un poco más llevadero para todo esto ellos se comunicaban mediante radios para decir pues cualquier cosa extraña tal vez si veÃan a un pequeño polición que se estaba metiendo a la escuela tal vez si veÃan algo extraño ya sea una puerta abierta una ventana rota etc., cualquier número de cosas se tenÃan que reportar en el instante. Noelia, en este punto de trabajo, técnicamente llevaba poco, no tanto para ser una inexperta, pero tampoco mucho para saber todas aquellas historias un tanto peculiares que se contaban en aquella escuela. Entonces, en un rondÃn cuando ella estaba, pues, caminando con su lámpara, observando los diferentes tipos de área, pegando muy bien el ojo, mirando muy bien, que todo estuviera en completo orden. Tal vez simplemente por cosas de suerte, tal vez simplemente por curiosidad.
52:33 Noé la volteó. y observó hacia arriba justamente cuando estaba pasando por unos árboles que se arqueaban y daban el aspecto de un camino muy hermoso hacia una cancha y vio que en uno de aquellos árboles habÃa una figura que se balanceaba de un lado hacia otro de un lado hacia otro debido al aire que habÃa Noelia va enfoca muy bien su luz y puede ver un vestido puede ver pelo Pero todo es de tamaño diminuto. Entonces al enfocar más. Y al buscar el ángulo exacto. Para ver de qué se trata. Puede notar que es una muñeca.
53:18 Una muñeca ahà en el árbol. Como si estuviera sentadita en una de las ramas. Incluso la cabeza está volteando hacia abajo. Como si la estuviera observando. Noelia no tiene miedo. Ella cree que simplemente de seguro... uno de los niños, una de las niñas, tal vez es un grupo de niños que se lleva muy pesados, habÃan escondido la muñeca de una compañerita ahà en los árboles, tal vez la habÃan lanzado y pues habÃan olvidado de ella, seguramente al dÃa siguiente la niña estarÃa buscando aquella muñeca, asà que tal vez por hacer una obra buena, ella querÃa tumbar aquella muñeca, llevarla al almacén y si nadie la reclamaba, pues se la llevarÃa, Ella tiene un par de sobrinas a las que pues les encantan estos muñecos y al menos mirándola de lejos se podÃa ver que estaba en buen estado. Noelia se agacha, agarra un montón de piedras y empieza a lanzarlas para tratar de tumbarla. Después de un par de intentos consigue tumbar aquella muñeca. Ella se acerca, la levanta del suelo y al verla Nota que esta muñeca...
54:36 No es reciente... Esta muñeca tiene polvo... Tiene manchas... Y por el aspecto que tenÃa... ParecÃa una muñeca voodoo... Es decir... No era una muñeca de trapo... ParecÃa una muñeca comercial... Como de esas que venden en las jugueterÃas... Pero... En ciertas partes de su cuerpo... TenÃa alfileres... Alfileres encajados... que se metÃan por un extremo y salÃan por el otro, tanto en sus rodillas, codos, incluso en los ojos que ella tenÃa. De hecho, ya de cerca, parecÃa una muñeca bastante desagradable, y por el aspecto, y todo ese vestido deteriorado, y la cara también, parecÃa que, pues, llevaba tal vez meses si no es que un año ahÃ, o incluso más.
55:32 Noelia vio que pues nadie pedirÃa esta muñeca Si nadie la habÃa pedido en todo ese tiempo¿ A quién le iba a importar? Y aparte estaba muy fea para llevárselo a las sobrinas Entonces vio que solamente esto era basura Agarró la muñeca Fue a un bote de basura Y la tiró ahà mismo Y cerró el bote Y ella continuó Caminando Cumpliendo con su rondÃn como cualquier otra noche normal Hasta que en eso, al pasar los minutos, ella empezó a recibir una llamada por radio, ella y todos sus compañeros. Una llamada que parecÃa muy extraña, provenÃa de sus compañeros de enfrente. Primero uno de ellos puso una alerta. Dijo, chicos, hay una niña corriendo entre las áreas de básquetbol. voy a buscarla pero por si se me escapa porque está corriendo entre las áreas para que la busquen ustedes también y no se nos escape es una niña que lleva el vestido del uniforme un tanto extraño pero por los colores parece que es del uniforme que extraño una niña todos los guardias se pueden a disposición solamente uno se queda en una entrada y otro se queda en la otra Noelia es la designada a quedarse en la entrada,
57:05 para recibir a cualquier persona que entre o tal vez algún percance. Y también para vigilar que la niña no se escape por la puerta. Y todos los vigilantes empiezan a buscarla, cuatro en total. La buscan por diferentes áreas de la primaria, de la secundaria, las canchas, los salones, incluso en las oficinas. y todos, absolutamente todos, logran verla. Ustedes dirán,¿ pero cómo es posible que la vean y no la puedan atrapar? Noelia nos explica que ellos la veÃan, pero solamente de espaldas, por el rabÃo del ojo. La veÃan a la distancia, como cuando se escondÃa atrás de una pared, iban hacia allá y ya no estaba la niña.
57:57 Lo curioso aquÃ, es que cuando ellos llamaban por radio, ubicando a la niña con las mismas caracterÃsticas, un pelo lacio y castaño, el uniforme y unas calcetas largas que llegaban hasta las rodillas, que estaban completamente empolvadas como sucias. Cuando un vigilante decÃa verla en la cancha de vólvol, otro vigilante decÃa verla en las oficinas. Noelia conoce muy bien toda la escuela, Y nos explica... Que la distancia de las canchas... A las oficinas... Es demasiada... Es imposible...
58:40 Que un vigilante la haya visto... En las canchas... Y tan solo dos minutos después... La hayan visto en las oficinas... Esto quiere decir... Que eran dos niñas... O incluso tres, cuatro o cinco... Porque todos la veÃan... En diferentes lugares... Al mismo tiempo... Es en ese momento... cuando ya está como un poco la histeria, cuando todos no saben qué es lo que está pasando, que llega el supervisor, un guardia, que ha llevado en esa empresa adentro de ella, cerca de unos 10 años, y que ha estado en diferentes puntos, muy concretamente también en aquella primaria, llega, obviamente es notificado de esto, y él llega, y le pregunta a Noelia, a ver,¿ cómo está eso de que están viendo una niña?, Y sÃ, Noelia le empieza a explicar, mire, es una niña que se ve asÃ, asÃ, asá. Y pues, no la podemos encontrar. Muchos compañeros fueron a perseguirla, pero no la consiguen atrapar. Es en ese momento que el supervisor le pide, bueno,¿ me prestas tu radio? Quiero preguntarle algo a tus compañeros. Noelia se lo da. Y el supervisor, con mucha autoridad, y sobre todo no titubeando con lo que va a decir, Les pregunta, a ver elementos,¿ quién de ustedes tumbó la muñeca?¿ Quién de ustedes agarró la muñeca?
1:00:15 Algunos de ellos no contestan, posiblemente al igual que Noelia, estaban desconcertados, estaban confundidos, pero dos de ellos, los que precisamente llevaban más tiempo en aquella primaria, Le contestan, no, yo no, yo tampoco, nosotros no fuimos. Y es ahà donde Noera le pregunta, oiga,¿ de qué muñeca hablan? Yo observé una, pero fue en el área de las canchas allá por los árboles. Y es ahà cuando el supervisor simplemente se le queda viendo y sonrÃe. Y le dice, ah,¿ con qué usted fue? mire nada más, porque usted tumbó la muñeca, ahora todos nosotros nos traen dando vueltas, dÃgale que regrese, que no hay nada, aquella tal niña que ustedes están viendo, no existe, y usted acompáñeme, y por el camino que nos encuentren otros dos, porque los vamos a ocupar, créame que llegar a aquellos árboles está difÃcil, Noelia nos explica que tuvo que guiar a sus compañeros hasta el bote de basura en donde habÃa dejado aquella muñeca.
1:01:35 Abrieron el bote, la sacaron y la pusieron en el mismo lugar donde Noelia la habÃa encontrado, entre las ramas de los árboles. Los vigilantes tuvieron que subirse ayudándose unos con otros y la pusieron en aquella rama. El supervisor les tuvo que explicar que Una respuesta, una historia para contarles De por qué aquella muñeca deberÃa de estar ahà Ãl no la tenÃa A pesar de llevar 10 años en la empresa Y a pesar de estar unos cuantos años en aquella escuela Dice que él no lo sabe Simplemente sabe que la muñeca tiene que estar ahà Porque cuando la tumbaban O cuando la dejaban tirada por otro lado Sin falta esa misma noche Se empezaba a aparecer una niña Corriendo entre las canchas Jugueteando Haciendo travesuras Esta niña Nunca la iban a poder alcanzar Y esto solamente terminaba Cuando ponÃan la muñeca De nuevo en su sitio Noelia nos cuenta que después de esto Presentó su renuncia Al trabajo el dÃa siguiente no pudo tolerar la idea de estar lidiando con un ente paranormal todas las noches en su trabajo. Esta siguiente historia, criptomaniacos, pertenece a Rogelio Moreno.
1:03:20 Rogelio es un vigilante. TodavÃa se desempeña como tal, pero ahora en otra empresa. Durante los años de vigilante, le ha tocado vigilar muchos establecimientos y nos quiere contar una experiencia en concreto que le sucedió en un centro comercial. Este centro comercial, un mall, que se sitúa en una ciudad, obviamente son enormes. Dentro de estos centros comerciales hay diferentes tiendas de mucho prestigio, Asà que como han de saber, el estacionamiento de estos malls también suele ser muy grande, para cientos y cientos de autos. Bueno, Rogelio trabajaba, prestando sus servicios, vigilando estos estacionamientos, ya sea durante el dÃa o durante la noche. En esta experiencia nos compete el turno de noche, donde Rogelio se desempeñaba, Debido a que este estacionamiento era tan grande, los vigilantes, si bien cuando llegaban y al terminar su turno se veÃan, durante el transcurso de todo el horario laboral, no se miraban. Era muy extraño que se cruzaran, debido a que el estacionamiento es grande y sobre todo de varios pisos. Cada uno
1:04:50 tenÃa un punto en concreto, y estos puntos significaban no eran designados solamente para un vigilante, se iban rolando, se iban rotando. Cada punto era como una mini caseta. Una caseta pequeña, tal vez de 4 metros por 4 metros, con paredes de madera, de triplay, y un techo de lámina. Cuando estuviera lloviendo o cuando el sol estuviera muy fuerte, ahà podÃan ir los vigilantes y podÃan estar abajo de este. También habÃa un escritorio y una mesa. y una conexión de electricidad para que conectaran ya sea el radio, el celular, una lámpara, o lo que sea, cada que el encargado de turno decÃa, rotar, rotativo, o cambio, que eran palabras clave, los vigilantes debÃan de pararse, y caminar al siguiente punto que les tocaba, una vez que llegaban a esa caseta, pues ya se podÃan estar ahÃ, Y asà iban rolando y rolando. Cada una hora y media o cada dos horas.
1:05:57 Variaba en ese aspecto. Rogelio ya se sabÃa esta rutina. Ya se llevaba desempeñando en este lugar cerca de algunos ocho meses, nueve meses. Asà que ya sabÃa que era lo que tenÃa que hacer. Pero una noche, cuando él se dirigÃa rumbo a su trabajo, ocurrió un percance. un percance que está fuera de nuestras manos. Cuando él iba en su transporte, de repente hubo bastante tráfico, la lÃnea no avanzaba y los claxons y los gritos de persona no se hicieron tarde en aparecer. ParecÃa que habÃa algo más adelante. Rogelio llamó a su jefe y le explicó la situación. Mire, yo voy a ir, pero puede que llegue un poco tarde. Por favor no se enojen y me quite el dÃa. Porque eso sÃ, los trabajos de seguridad son muy estrictos con eso, con el horario. A no ser que tengas una muy buena excusa. Y pues que te quiten un dÃa de trabajo. Eso a todo nos pega en el bolsillo. Y sobre todo nuestra economÃa.
1:07:06 Rogelio le explicó esto a su jefe. Al chico que estaba ahà de encargado. Y le mandó algunas fotos. vengo en el autobús, pero hay un choque, al parecer un autobús se habÃa volcado, y habÃa prensado otros autos, era un terrible choque con diferentes vÃctimas, el encargado le dijo que estaba bien, que tuviera cuidado, y que en el momento que él pudiera, que llegara, no habÃa problema en eso, él entraba a las 8, para salir a las 8 del dÃa siguiente, Rogerio terminó llegando, Poco más de las 11.40 de la noche Llegó corriendo ya vestido Incluso fajándose todavÃa Porque los vigilantes llegaban y se vestÃan ahà El encargado le dijo que no habÃa ningún problema Y que pasara por favor a su punto Le dijo en qué punto le correspondÃa estar Y ahà lo mandó Y en efecto cuando llegó a aquella caseta No habÃa nadie sentada ahà Era una caseta sola Lo cual nunca debe de pasar pero hay ciertas excepciones como en aquella noche, al final de cuentas era algo que salÃa de sus manos, se prestó a trabajar e hizo su labor como siempre, pasaron pocos minutos y en ese momento por el radio escuchó la voz del encargado, el cual les dijo, rótense, rotativo, Rogelio se levantó y
1:08:40 caminó directamente hacia la caseta a la cual le tocaba, pero al llegar a esta, nota algo extraño, hay una silueta ahÃ, se detiene, la ve, hay una silueta de una persona, está sentado en el escritorio, se detiene más por curiosidad, pero no por miedo, solamente le sorprende, tal vez uno de sus compañeros se habÃa quedado dormido, Tal vez no habÃa escuchado el rotativo del supervisor, del encargado, y solamente se quedó ahà observando. Pero, por la manera en la que estaba sentada esta silueta, también lo dejaba con muchas dudas porque esta silueta no se encontraba recargada ni siquiera sobre el escritorio o sobre la silla. Estaba sentada.
1:09:31 Asà que esto se trataba de una persona que estaba perfectamente despierta. Solamente que no se habÃa movido, debido al techo de lámina que lo cubrÃa, él no podÃa ver con propiedad de qué compañero se trataba. Asà que empezaron a sonar también por el radio, sus compañeros, que se encontraban pues en otras casetas diferentes. Cada vez que el encargado decÃa, rotativo, al momento que tú llegabas a tu lugar correspondiente, le decÃas en posición, y empezaron a sonar. En posición, en posición, en posición Y faltaba él Asà que el encargado De forma inmediata Le preguntó Rogelio¿ Por qué no estás en posición?¿ Qué pasa? Lo cual se le hizo extraño Porque solamente le llamó la atención a él Se supone que le tenÃa que llamar la atención a los dos Porque suponÃa en ese momento Que dos de ellos no estaban en su lugar Pero bueno, tal vez se le habÃa pasado¿ Qué le vamos a hacer?
1:10:38 Rogelio no le contestó Simplemente siguió caminando Y justamente cuando iba a llegar Ve como esta sombra se levanta del escritorio Sale Y en ese momento logra reconocer A aquella persona Se trata de un compañero suyo El cual Por respeto dice Rogelio Quiere mantenerlo anónimo Asà que vamos a ponerle Tomás Tomás Era un vigilante que llevaba años ahÃ. Y de cierta manera llevaban, pues, una amistad algo cordial. No eran amigos asà como carne y uña, pero se hablaban bien. Y se llevaban bien, al menos en el entorno laboral. Ãl le dice a Tomás, Tomás,¿ qué pasó?¿ Te quedaste dormido? Pero Tomás no le contesta. Tomás tiene un aspecto extraño. Rogelio dice que tiene un aspecto como que grisáceo, su cara la nota muy pálida, al igual que los colores en su vestimenta. Su vestimenta es blanco con azul, aluciendo a los policÃas, un uniforme de guardia de seguridad común, pero concretamente sus colores se ven muy apagados.
1:11:57 Tomás no le dice nada, guarda absoluto silencio, se da la media vuelta y empieza a caminar. En dirección, él supone que a la caseta siguiente. Rogelio se queda algo pensativo. Dice, bueno, que acaso tendrá un mal dÃa. A lo mejor está pasando por algo grave. Vuelvo a repetir, si bien ellos no llevaban una situación muy cordial, no eran tan amigos, se tenÃan respeto. Y simplemente por respeto, uno saluda al otro. Pero en ese momento Tomás no, Tomás simplemente lo vio, lo ignoró y se fue caminando. Rogelio se queda en su aula y otra vez cuando el encargado le dice, rotativo, o sea que se levanten de sus casetas y vayan a la siguiente, le dice por radio, oye Rogelio,¿ por qué hace rato no me pudiste contestar que sucedió algo? Obviamente, como todo buen encargado, tiene que estar al pendiente. Y Rogelio le dice que no. Lo único que pasó es que le sorprendió ver a su compañero Tomás, sentado en el área donde no le correspondÃa. Ãl no se habÃa movido.
1:13:19 Tal vez habÃa quedado dormido. Tal vez, simplemente por la razón que fuera. No se habÃa movido. Se le habÃa pasado o no le habÃa escuchado. En fin, razones sobraban. Pero después de que Rogelio le dice esto Al encargado Hay un minuto de silencio Y el encargado le dice Pero Rogelio Hoy no vino Tomás Rogelio vuelve a replicar por el radio A ver como que no vino Yo lo acabo de ver Acaba de salir de la caseta Y se fue caminando a la siguiente Y el encargado le vuelve a replicar No, hoy Tomás no vino De hecho tú y Tomás no se presentaron Bueno, tú hasta ahorita Tú me llamaste Pero Tomás no me llamó Y no se presentó Y le estoy marca y marca a su celular Pero no suena No sé qué le habrá pasado Espero que se reporte como enfermo mañana Porque si no Le van a descontar el dÃa Rogelio se queda pensando Ãl está muy seguro que vio a Tomás Aquella noche Se termina la noche Ya veÃan el sol ahà a lo lejos, estaba amaneciendo. Otra vez todos se juntaron.
1:14:36 Las últimas dos horas o una hora y media, todos se la pasaban en ese mismo lugar en la salida. Obviamente, abriéndole la puerta, recibiendo a las diferentes personas que iban a entrar al centro comercial de manera muy temprana antes de abrir, y también para cambiarse y recibir a los relevos.¿ Cuál fue la sorpresa que les dijeron? que Tomás habÃa fallecido aquella misma noche Tomás se dirigÃa a su trabajo pero en el autobús en el cual él se dirigÃa se volcó y él fue una de aquellas tantas vÃctimas que se cobró aquel accidente Rogelio habÃa pasado justo al lado del cuerpo de su amigo aquella noche solamente que en un autobús diferente Ãl fue una de las vÃctimas de aquel aparatoso accidente, a lo cual Rogelio le recorrió una sensación muy tenebrosa por toda la espalda, un escalofrÃo como nunca antes en su vida habÃa tenido. Ãl no sabe qué fue lo que sucedió. Tal vez el espÃritu de su compañero sà se presentó a trabajar, tal vez porque él pasó cerca de él, se lo llevó. Tal vez es una cuestión de energÃas, no lo sabe muy bien.
1:16:03 Lo único de lo que sà está seguro es de lo que vio aquella noche y de cómo el espÃritu de su amigo y él se vieron a los ojos por última vez. Esta siguiente experiencia, criptomaniacos, viene de parte de Esteban Salcedo, el cual nos dice que a veces cuando uno está trabajando como velador, Se entera de ciertas cosas, se entera de ciertas leyendas que nadie más quiere saber. Resulta que por el destino o por la suerte, él llegó a cuidar un lugar. Un lugar que era perfectamente normal a menos a sabiendas de sus vecinos o de las personas que pasaban por ahà cerca. Esteban desempeñaba su labor como cualquier otra noche normal, pero... En esta remodelación que estaba teniendo esta gran casa Hicieron algo que no se tenÃa que hacer Abrieron un cuarto maldito Abrieron un cuarto El cual estaba, podrÃamos decirlo, poseÃdo Y una vez que lo abrieron Dejaron salir El alma que ahà se encontraba albergada Su historia es la siguiente La habitación clausurada Mi nombre es Esteban y llevo más de 20 años trabajando como velador. He pasado noches enteras en fábricas, bodegas, centros comerciales,
1:17:41 pero jamás me habÃa tocado un lugar tan extraño como aquel edificio antiguo del centro. Lo estaban remodelando para convertirlo en oficinas, según me dijeron. pero aún conservaba buena parte de su estructura original. Techos altos, escaleras de hierro forjado y pasillos que crujÃan con cada paso. El dÃa que me ofrecieron el trabajo, el encargado fue directo al grano. Nada más cuida que nadie me entre. Ya sabes, vagos, rateros, lo tÃpico. Ah, y ni te preocupes por la habitación clausurada.
1:18:23 Está cerrada desde hace años. Le pregunté por qué estaba clausurada y me soltó una historia extraña que en esa habitación habÃa fallecido el dueño original del edificio. Un viejo gruñón al que nadie visitaba. Se dieron cuenta de su fallecimiento por el hedor que salÃa del cuarto dÃas después. Dicen que los veladores anteriores Juraban ver sombras pasar frente a la puerta o sentir pasos por los pasillos cuando no habÃa nadie. Pero una vez que clausuraron el cuarto, todo se calmó. Yo no creÃa nada de eso. Pensé que eran puras supersticiones. Los primeros dÃas fueron tranquilos. Me sentaba en mi caseta con un termo de café. HacÃa mis rondas cada hora. Me entretenÃa escuchando la radio, pero a partir de la segunda semana, algo empezó a cambiar.
1:19:30 Una madrugada, poco después de las tres, vi algo por la cámara de seguridad. Una sombra que cruzó veloz frente al ventanal del segundo piso. Pensé que era un reflejo o una falla, pero decidà ir a revisar. Subà con mi linterna moviéndome con cuidado porque los tablones estaban sueltos y habÃa zonas donde el suelo crujÃa amenazantemente. Revisé cada rincón, pero nada, ni una rata. Esa noche, cuando volvà a mi caseta, noté que olÃa algo raro, como humedad rancia mezclada con algo más, algo podrido, Pensé que venÃa de la obra, pero el olor se colaba como si viniera de adentro de la caseta. Lo ignoré. Me eché un poco de alcohol en las manos para despistar el hedor y me dormité un rato. Por las noches siguientes el olor volvÃa, cada vez más fuerte y cada vez que hacÃa rondas, Empezaba a notar que la puerta clausurada del fondo del pasillo parecÃa distinta. El candado oxidado estaba allÃ, sÃ, pero jurarÃa que escuché algo detrás, como una respiración pesada, lenta,
1:21:07 como si alguien estuviera dormido o al borde de perder la vida. Una noche, harto de ese ambiente raro Decidà acercarme bien a la puerta. Pegué la oreja y lo escuché. Una especie de quejido seguido de un golpe seco. Me eché para atrás de inmediato. No volvà a pasar por ese pasillo en varias noches. HacÃa mis rondas rápidas. Evitaba esa parte y rezaba porque terminara mi turno sin novedades. Pero todo explotó una madrugada Era media veintiuno en ese lugar.
1:21:53 VolvÃa de hacer mi ronda cuando vi, claramente, una figura parada frente a la ventana del segundo piso. Una silueta de alguien encorvado con la espalda jorobada. La respiración pesada llegaba incluso hasta la planta baja. SubÃa armado con mi linterna y una palanca. La figura desapareció apenas subÃ, pero cuando me acerqué a la habitación, que se encontraba clausurada, algo me hizo detenerme. Esa respiración ahora la escuchaba más cerca.
1:22:33 El hedor era insoportable. Sentà arcadas y entonces lo vi. La puerta, la que siempre estaba cerrada, estaba ahora entreabierta. Mi cuerpo temblaba, no querÃa asomarme, pero mis piernas me traicionaron. Adentro, en medio de la oscuridad, una figura se mecÃa en una vieja mecedora. Era un anciano, o lo que quedaba de uno. Su piel estaba pegada al hueso, sus ojos hundidos, y respiraba como si cada aliento Le costara la vida.
1:23:19 No se movÃa, pero sabÃa que me veÃa. Esa presencia me heló el alma. El hedor se volvió insoportable. CorrÃ. No me importó pisar madera podrida o tirarme escaleras abajo. Me encerré en la caseta y no salà hasta que amaneció. Esa misma mañana renuncié. No sé qué era ese hombre, no sé si fue un espÃritu, un eco de lo último que dijo en vida, o algo peor. Lo único que sé es que esa habitación fue clausurada por una razón, una razón que no debÃa ser ignorada, y que el edificio sigue ahÃ, esperando al siguiente, que quiera revelar sus secretos. Criptomaniacos,¿ cuántos de nosotros no hemos tenido aquellas visitas indeseadas? Y por visitas indeseadas, no me refiero a visitas humanas, visitas terrenales, sino a visitas sobrenaturales.¿ Cuándo un ente escoge tu casa o te escoge a ti para hacer una visita? Bueno, Gerardo tiene una historia muy interesante que quiere contarnos. Ãl
1:24:53 dice que si bien esta historia no le pasó a él, conocÃa muy de cerca a la persona que le pasó esta historia y le dejó de elección que cuando alguien toca la puerta, no debes de abrirla. Tal vez lo que te está llamando no es un ser humano. La historia se titula La mujer que querÃa entrar. Siempre pensé que la noche era solo eso, oscuridad y silencio. Pero desde aquella vez ya no puedo mirar la madrugada sin recordar lo que ocurrió en esa bodega. Me llamo Gerardo y esto que voy a contar no es algo que le diga a cualquiera, de hecho, por mucho tiempo me lo guardé, más que nada porque uno teme que lo tachen de loco, pero hay cosas que, simplemente, se quedan grabadas en uno para siempre, era una madrugada como tantas, Ãbamos en el coche, tres veladores de la empresa, mi compañero Claudio manejaba, yo iba en el asiento de copiloto y atrás venÃa Daniel un cubreturno que llevábamos a una de las bodegas más alejadas a esa bodega iban a
1:26:26 parar los camiones en mal estado montacargas oxidados y todo lo que la empresa ya no usaba quedaba a las afueras del municipio entre monte y tierra seca solo tenÃa una entrada de reja y un pequeño edificio con oficinas, donde el velador hacÃa su turno. Las casas más cercanas estaban a más de un kilómetro. Ya eran pasadas de las dos de la mañana. El trayecto era tranquilo hasta que Claudio puso una llamada en altavoz. Era VÃctor, el velador que estaba en el sitio. Y al que Daniel iba a relevar¿ Qué pasó VÃctor? Le preguntó Claudio Oigan, esto está muy raro Dijo con una voz que se notaba algo alterada Desde las once ha venido una mujer Vestida de blanco Me ha tocado la puerta tres veces Claudio soltó una risa nerviosa Yo no dije nada pero me puse más atento a la conversación.¿ Y qué querÃa?
1:27:46 Le pregunté. Dice que quiere entrar al almacén, que dejó algo, pero su forma de hablar es rara y da miedo. No parece que estuviera bajo los efectos de algo, no se ve sucia ni nada, pero hay algo en su voz, como si no fuera humana. No sé, no sé cómo explicarlo.¿ Y la dejaste pasar? Preguntó Daniel desde atrás, casi en susurro. No, claro que no. La última vez solo la miré por la rendijilla. Se me quedó viendo fijo. No parpadeaba, no decÃa nada, solo me miraba. Y ahora, justo hace un rato, volvió a tocar, pero esta vez no me asomé se hizo un silencio incómodo en la llamada de fondo se escuchaba un viento leve y lo que jurarÃa que era un quejido pero no como el de un perro ni el de una persona algo en medio aceleramos un poco ya querÃamos llegar pero justo cuando estábamos a unos minutos se escuchó un ruido fuerte por medio de la llamada un golpe Luego la voz de VÃctor gritando.¿ Cómo entraste?
1:29:17 No puedes estar aquÃ.¿ Cómo entraste? Y la llamada se cortó en ese momento, Alex.¿ Qué chingados fue eso? Gritó Claudio subiendo la velocidad. Llegamos en menos de cinco minutos. La reja estaba entreabierta, lo cual ya era raro porque VÃctor nunca la dejaba asÃ. Bajamos y nos acercamos con cuidado. Todo el lugar parecÃa normal, pero habÃa una tensión en el aire, una pesadez que se sentÃa en el pecho.«¡ VÃctor!», grité, pero no respondió nadie. Fuimos revisando cada rincón, la bodega, los vehÃculos abandonados, nada. al final encontramos la puerta del pequeño edificio abierta entramos con linternas y ahà estaba VÃctor estaba en posición fetal en el piso de una oficina sollozando como niño nos arrodillamos junto a él intentando que hablara solo decÃa una y otra vez ella entró ella entró como lo hizo Yo no la dejé entrar, pero ella entró. Sus ojos estaban desorbitados, como si hubiera visto
1:30:53 el mismÃsimo infierno. Daniel, que iba a relevarlo, se negó a quedarse. Se le notaba el miedo. Dijo que él no iba a dormir ni una sola noche en ese lugar. Y si te soy sincero, lo entendÃ. Nos lo llevamos. Al dÃa siguiente VÃctor fue dado de baja por la empresa. Nunca volvió a trabajar como velador. A veces lo veo en la calle, caminando despacio, como si su mente se hubiera quedado atrapada en aquella madrugada. Desde entonces, todos los que se quedan en esa bodega tienen una regla. Si alguien toca la puerta por la noche, no se abre.
1:31:41 No importa cuántas veces insista, no importa si parece una persona normal, nadie debe abrir. Yo he hecho guardias en muchos lugares, he oÃdo cosas, visto sombras, incluso he escuchado lamentos, pero nada, nada que se parezca a aquella noche. Y aunque trato de olvidarlo, cada vez que alguien toca una puerta por la madrugada No puedo evitar preguntarme.¿ Y si es ella? Creo que ya he quedado con una secuela. Esa fue mi experiencia. Gracias por compartirla. Buenas noches, Alex.
1:32:39 Y buenas noches a todos tus oyentes... Mi nombre es Juan Salameda. La experiencia que quiero compartirte pertenece a mi padre. Curiosamente, esta experiencia nunca la habÃa contado él. Se la contó solamente a mi abuelo y después a mÃ. Tanto a mi hermana como a mi madre.¿ Se las excluyó por completo? Jamás se las contó. Y de cierta manera, esto es como un secreto. Pero en esta ocasión quiero compartÃrselas. Cuando ya estaba a punto de entrar a trabajar como velador... Ãl me contó esta experiencia más que nada para que tuviera cuidado... A ciertos lugares donde me mandaran. Resulta que cuando mi padre tendrÃa por eso de 27, 28 años... Para ese momento ya tenÃa cerca de 5 hijos. Yo soy el séptimo.
1:33:36 Entonces todavÃa no llegaba. En aquel momento... él estaba teniendo una disputa. TenÃa un inconveniente con sus tierras, por lo tanto no podÃa usarlas. Y el dinero ya se estaba acabando, pues alimentar a cinco bocas son demasiadas. Asà que por lo tanto tuvo que buscar algún empleo que fuera bien pagado y que sobre todo le diera tiempo en la tarde o en la mañana seguir arreglando aquellos problemas que tenÃa. TenÃa algunos problemas legales. Después de buscar... después de estar con amigos, buscando a ver qué era lo que le ofrecÃan, con ganaderos, con personas con mucho dinero y renombre en el pueblo, consiguió que lo contactaran con un señor, el cual ya no se encontraba en el pueblo, pero eso sÃ, tenÃa muchas tierras, y tenÃa un rancho, muy grande y muy bonito, que necesitaba que se lo vigilaran, este hombre anteriormente, con su ex esposa, vivÃa en aquel rancho pero que por unos temas de salud se habÃan retirado resulta que la ex esposa habÃa fallecido y el señor simplemente se habÃa ido de ahà solamente le dijeron esto a mi padre cuando llegó a la entrevista de trabajo por la tarde el hombre le dio un tour un recorrido por todo el rancho a la par que le empezaba a
1:35:09 contar la historia de este Como ya te dije, este hombre tenÃa muchas tierras, tenÃa muchas parcelas, pero también tenÃa ganado, y la mayorÃa del ganado se encontraba en aquel rancho. Este rancho funcionaba como un almacén, tenÃa más ganado en otras partes, pero tenÃa una cierta parte en este rancho. TenÃa poco ganado, a decir verdad, pero tenÃa que ser vigilado, más que nada por los coyotes, o por otros depredadores, o incluso personas que quisieran entrar a robar. Y ahà iba a entrar mi padre para custodiar todo este. Según el hombre le contó, aquella casa la habÃa edificado su esposa.
1:35:51 Ãl habÃa puesto el dinero, pero la esposa le habÃa dicho al arquitecto y a los chicos de construcción cómo la querÃa. La pidió con muchas paredes blancas ya que la mujer era una aficionada al arte. TenÃa muchas pinturas, muchos lienzos e incluso muchas paredes que tenÃan paisajes hermosos, habÃan sido pintados, por su ex esposa, básicamente, toda la casa, tenÃa el estilo que ella querÃa, pero lo que más resaltaba, de toda esta decoración, es que la esposa, también habÃa hecho, manualidades, y con el tiempo, empezó a hacer figuras, personas humanas, o al menos que se veÃan, de aspecto muy humano, con cera, y con arsenilla, les daba un aspecto muy humano, tanto asà que, de noche, uno se podrÃa confundir fácilmente, con una persona de carne y hueso, la esposa hacÃa esto más que nada para perfeccionar, el tallado que ella hacÃa, ya que querÃa hacer más figuras, querÃa hacer como estatuas, y pues ir practicando esto le beneficiaba, la señora, hizo muchos personajes de arcilla, de tamaño real, de tal vez 1.80, 1.70, personas y rostros que ella sacaba de algunas imágenes, obviamente estas estatuas no podÃan moverse, las hacÃa sentadas o paradas,
1:37:26 y simplemente las colocaba en algún lugar para almacenarlas, después de que ella falleció, el hombre simplemente no pudo seguir viviendo ahÃ, todo le recordaba a su esposa, asà que se mudó a otro sitio, usó el rancho como una especie de almacenamiento para el ganado, y como última voluntad que le habÃa pedido a su esposa, ya que le habÃa dicho que se iba a mudar si ella fallecÃa, era que pusiera a todas sus figuras de arcilla dispersadas en la casa del rancho, como si fueran personas que ya no estuvieran en un cuarto ahà agarrando polvo, sino que las pusiera sentadas en las bancas, en los comedores, o cuando algunas estuvieran paradas, que las pusieran como si estuvieran interactuando entre ellas. El esposo, quien la querÃa mucho, le dijo que sÃ, y eso se llevó a cabo.
1:38:27 Mi padre lo vio. Me platica que las estatuas, que no eran pocas, estaban dispersadas en toda la casa del rancho, El hombre se lo dijo, le contó esta historia, más que nada para que no se asustara durante la noche, ya que a lo mejor, si veÃa allá a lo lejos, pudiera haber alguna sombra, tal vez de alguna persona parada en el patio o adentro de la casa, pero que no se preocupara, que eran simplemente aquellas figuras. A mi padre le pareció algo extraño, y tal como el hombre decÃa, durante la noche, eso daba un aspecto muy aterrador. Pero vuelvo y repito, Mi padre necesitaba el dinero, entonces aceptó el trabajo. El hombre le dijo algo, solamente enfócate en el ganado, no entres a la casa de rancho ni al patio, solamente en los terrenos de alrededor, más que nada para que no te sientas incómodo. Mi padre acató esto, de cierta manera el hombre sabÃa que no muchas personas se sentirÃan cómodas con aquellas figuras de arcilla y cera esparcidas en la casa pero sucedió que después de unas noches que mi padre habÃa acatado esa orden que no se habÃa acercado para nada a la casa sucedió algo un coyote logró entrar todo el terreno estaba acercado y también con una mayacorla de púas puestas todo alrededor mi
1:40:02 padre no sabÃa como este coyote habÃa entrado Entonces empezó a seguirlo. El coyote al ser un animal salvaje, obviamente primero, se le plantó a mi padre y le gruñó, pero después aprovechó y corrió. Tal vez su instinto lo hizo equivocarse pues, corrió derecho a la casa, a la casa de rancho. Mi padre lo tenÃa que seguir. Los animales salvajes son muy listos. Si se habÃa ocultado, eso querÃa decir que iba a aprovechar a que mi padre se alejara o tal vez iba a ir por otro tipo de ganado ya que tenÃa gallinas, tenÃa borregos, y el coyote iba a esperar a que mi padre bajara la guardia para llevarse a uno. El otro caso es que aquel coyote de seguro habÃa hecho un hoyo escarbando y por ahà habÃa entrado, y por ese mismo hoyo tenÃa que salir. Mi padre tenÃa que perseguirlo, ya que tenÃa que ver dónde quedaba aquel hoyo para taparlo. Asà que sin dudarlo, empezó a corretearlo, y justamente cuando llegó a la casa de rancho, empezó a notar algo extraño, y es que empezó a escuchar algunas voces, que venÃan desde el patio, unas voces rasposas, como de algunas personas, que se esforzaban por hablar, mi padre inmediatamente sacó el revólver, un revólver que precisamente aquel anciano le habÃa dejado, para
1:41:34 que custodiara él se fue acercando al patio y mi padre simplemente quedó helado petrificado por completo cuando vio que en el centro en el patio las figuras de arcilla esas figuras de cera se encontraban paradas en cÃrculo como si estuvieran platicando inmediatamente las voces cesaron ya no se escuchó nada más Pero mi padre pudo verlas. Ahà estaban varias figuras. Como si estuvieran interactuando. Como si fueran personas reales.
1:42:14 Mi padre simplemente pasó a un lado de ellas. Y siguió adelante caminando. Ya no le dieron ganas de perseguir al coyote. No sabÃa en qué parte de la casa se habÃa metido. Pero este pensamiento era invadido también por las esculturas. Por aquellas estatuas. Cuando le hicieron... el recorrido él recuerda muy bien que aquellas figuras se encontraban sentadas otras se encontraban en una esquina otras en un pasillo y en aquel preciso instante todas se encontraban en el centro reunidas en grupo a la mañana siguiente le tocaba dejar el horario al guardia de dÃa al cual le preguntó si él jamás habÃa vivido algo extraño El guardia le dijo que no... Pero que claro... Tampoco se acercaba mucho a la casa... Que solamente ver aquellas figuras le daba miedo... Ambos guardias... Tanto mi padre como él... Hicieron el rondÃn... Y pasaron enfrente de aquellas figuras... En el patio... Alex...
1:43:24 Mi padre dice que lo que vio... Lo dejó más traumatizado todavÃa pues... Las figuras ahora se encontraban en su sitio normal... Algunas sentadas... otras paradas, otras caminando por un pasillo, o haciendo como que caminaban, quiero que recuerdes esto, la cera, la arcilla, son materiales, los cuales si haces tú una figura, no los puedes mover, es decir, no los puedes cambiar de posición, si uno está caminando, se queda caminando, no lo puede sentar, no lo puede servir, a lo que me refiero, es que en la noche mi padre vio a todas las figuras paradas, y en el dÃa, algunas de ellas se encontraban en poses totalmente distintas, cosa que era imposible, después de que vivió esto, mi padre se apuró a resolver todo aquel problema que tenÃa con las tierras, afortunadamente lo hizo, y más con esta motivación, lo más pronto que pudo, abandonó aquel trabajo, pues él sabÃa de alguna manera que aquellas figuras no eran normales, que aquellas figuras tenÃan algo que las hacÃa que se movieran durante la noche. Gracias por compartirme el relato Alex. Saludos a todos los criptomaniacos. Buenas noches, mi nombre es Juan Pablo Lozano.
1:45:11 Quiero contarles una experiencia que vivà en mi antiguo trabajo. Yo me desempeñé varias veces como velador y a lo largo de esos años me pasaron muchas cosas, pero claro, nada en el tema de lo paranormal, a excepción de una vez. Recuerdo que habÃan cambiado, yo trabajaba para una empresa de seguridad privada y que no me dejaban en un solo sitio, es decir, que se la pasaban moviéndome, a veces en un supermercado, a veces en un almacén, a veces en un depósito, y asà sucesiva y sucesivamente. En una de estas ocasiones me tocó llegar a custodiar lo que vendrÃa siendo un almacén de equipamiento para la construcción, es decir, habÃa bloques de cemento, máquinas de construcción, taladros y demás cosas, incluso también grúas y algunas torretas. En la noche se ocupaban dos guardias, debido a que el terreno era bastante amplio y habÃa dos casetas, una en la entrada principal y otra en la entrada, podrÃamos decir, la entrada trasera. Yo iba a estar en la entrada trasera.
1:46:26 A grosso modo, no se tenÃa que hacer nada durante el turno nocturno, a excepción solamente de de rondines, es decir que el trabajo de construcción rara vez se realiza de noche, entonces cuando llegué este señor, mi compañero que tenÃa aproximadamente algunos 30 años más que yo, yo en ese momento tendrÃa 20, y él tendrÃa como unos 52, 53 años, me dijo lo siguiente, mientras estábamos cenando, mira chavo, tú si quieres no hagas los rondines, tú solamente ponte bien vivo, viendo hacia afuera, que no se te pase nada, y si es que preguntan por alguien, me llamas por radio, yo hago los rondines, y voy y te checo cada vez que haga los rondines, no te voy a mentir Alex, cuando me dijo esto, yo no le vi nada de malo, al contrario, me pareció genial, solamente iba a estar sentado en la caseta, con el aire acondicionado, escuchando música, y estar al pendiente de afuera, Aquella noche pasó normal, pero yo noté algo extraño con aquel señor. Este hombre iba caminando por toda la zona, iba caminando por aquel terreno extenso de tierra, rociando algo. Cuando llegó a mi caseta, yo le pregunté qué era lo que andaba tirando. Yo vi que traÃa una botella de refresco, pero que traÃa agua en ella. Esta agua no se la tomaba, sino
1:47:57 como que la iba regando en todo el piso daba como tres pasos la regaba daba otros cuatro pasos la regaba de nuevo y él me dijo algo que al menos en el principio se lo creà pero que conforme tú vas pensando las cosas no tienen mucho sentido y es que me dijo que lo hacÃa porque luego entre la noche habÃa un poco de viento y éste levantaba tierra y por lo tanto al tener la tierra mojada al menos en su mayorÃa evitarÃa que se levantara mucho polvo Yo le creà Pero en toda aquella noche Y en la siguiente No hubo nada de viento Alex Era raro En aquel momento incluso estábamos En una época calurosa Asà que aquà Fue donde yo empecé a pensar Que este viejo me estaba ocultando algo Todas las noches pasaba mi caseta Me saludaba Y conversábamos un poco Y yo lo veÃa Como se iba caminando mientras rociaba aquella agua.
1:49:01 Al pasar aproximadamente una semana, ahà me entraron las ganas de hacer un rondÃn. Siempre lo hacÃa cuando llegaba, pero querÃa hacer un rondÃn durante la noche, simplemente porque querÃa. Asà que yo le dije al hombre, oiga Don, y si yo le doy un rondÃn de perdido a uno, quiero estirar las piernas, y sirve que me voy fumando un cigarro. Al principio Alex, como que al Don, no le gustó la idea. Me dijo que no, que mejor lo hiciéramos los dos. Y fue asà como esa noche, aprovechando uno la compañÃa del otro, empezamos a hablar mientras caminábamos, él iba rociando el agua y yo iba fumando. Hablamos de cosas sin sentido, pero a todo esto es que yo noté, Alex, que este hombre iba a un paso muy rápido, o sea que caminaba acelerado, como si trajera prisa, o como si algo... Lo estuviera incomodando. Incluso yo le pregunté a Don.¿ Por qué va tan rápido?¿ Que acaso quiere terminar el rondÃn?¿ A las prisas? Ãl me dijo que no. Que él asà caminaba. Y que no le pusiera atención. Que era mejor llegar a la caseta del otro lado. A la siguiente noche Alex yo le volvà a insistir. Oiga Don. Déjeme dar el rondÃn a mÃ.
1:50:23 No va a pasar nada. Tan solo quiero caminar un poco. El hombre me dijo que estaba bien. Pero... que lo diera lo más rápido posible, que caminara y no le prestara atención a ninguna otra cosa, pero que lo diera y que volviera a la caseta, que no pasara mucho tiempo en aquel terreno en la oscuridad. Yo hasta ese momento incluso me reà y le dije, Don, pero si aquà no hay monstruos,¿ a qué le tiene miedo? Ãl solamente meñó la cabeza a Alex y me dijo, hazme caso muchacho, No dures mucho tiempo haciendo el rondÃn. Yo empecé a dar el rondÃn, Alex. Y mira cómo son las casualidades. Que yo tenÃa como hábito a veces llamar por teléfono a una de mis amigas en ese entonces.
1:51:12 A veces hablábamos largo y tendido. Y en aquella ocasión fue ella quien me habló. Eran por eso de la una y media de la mañana. Empecé a hablar con ella mientras estaba caminando. y de pronto tocamos un tema de interés, un tema personal, y me detuve, y empecé a platicar con ella, estaba en la negrura de la noche, pero habÃa ciertas luces que me permitÃan ver con claridad, pero habÃa otras tantas que me hacÃan ver sombras, una en particular que se situaba atrás de mÃ, me hacÃa ver mi sombra reflejada en uno de los vehÃculos de construcción, Cuando estaba hablando por teléfono simplemente me di la vuelta y vi de nuevo mi sombra. Esta vez ya no se encontraba sola. HabÃa algo arriba de ella. Algo que se meneaba de un lado hacia el otro y que tenÃan la apariencia de unos pies colgando. Inmediatamente alcé la mirada como reflejo y lo vi, Alex. Vi a lo que parecÃa ser una mujer colgada en el aire, con una soga en el cuello, inmediatamente, di el grito de mi vida, y salà corriendo hacia la caseta del don, le pedà que me ayudara, pues lo que habÃa visto me habÃa dejado muy choqueado, el don iluminó hacia arriba, y desde el poste de la grúa donde yo supuestamente
1:52:44 habÃa visto a la mujer, de ella no colgaba nada, Aquel poste estaba limpio. El Don, como ya sabiendo lo que habÃa ocurrido, simplemente me tomó de la espalda, me frotó los hombros y me dio café. Y me dijo, tranquilo muchacho, tranquilo. Y después de calmarme, él me explicó lo siguiente. Resulta que lo que regaba no era agua común y corriente, sino era agua bendita. Ãl ya llevaba muchos años cuidando aquel depósito. Y precisamente estos años de experiencia lo habÃan curtido en lo que se aparecÃa de noche.
1:53:26 Dijo que durante los primeros dÃas incluso veÃa sombras que pasaban por afuera de su caseta y le tocaban la puerta. Que él empezó a hacer esto de rociar agua bendita en todo el terreno y que de esa manera las manifestaciones se calmaban. Pero que de vez en cuando Cuando se tardaba de más dando al rondÃn, era posible que vieras algo, como a él le pasó en numerosas ocasiones. Era por eso que, cuando daba el rondÃn, lo hacÃa a paso de prisa y rociando el agua bendita. Ãl no me lo quiso decir el primer dÃa porque pensaba que yo lo tomarÃa por loco. Y sÃ, si te soy honesto, sà lo harÃa, obviamente después de lo que habÃa vivido. No lo tomarÃa por eso. Me dijo que él seguÃa en el trabajo porque lo necesitaba, porque no encontraba trabajo en otra cosa, al menos que le ofrecieran la misma paga. Y fue por esto mismo que decidió seguir yendo a trabajar ahÃ, que incluso el vigilante al cual yo estaba cubriendo ya no iba a volver, que me tenÃan ahà de fijo y por eso no me habÃan cambiado. El don me dijo que habÃa una solución, que lo dejara a él, dar los rondines y que si querÃa que me pasara la mitad del tiempo en su caseta haciéndonos compañÃa y después pues ya en la
1:54:57 mÃa Alex yo opté por esto trabajé en aquel depósito cerca como de dos años y nos apegamos siempre a esto e incluso cuando a mi me tocó dar rondines para ayudarle un poco a él también agarraba mi botella y mientras caminaba esparcÃa el agua bendita por todo el lugar, manteniendo mi mirada fija en el camino, no volteando a ver nada más, pues sabÃa que si tenÃa mala suerte aquella noche, iba a haber algo que me dejarÃa perturbado un par de dÃas, esa fue mi experiencia Alex, espero que en algún momento puedas publicar mi historia. Buenas noches, mi nombre es Reinaldo Duarte. Quiero compartirles mi experiencia. Hace aproximadamente como unos 8 o 9 años, yo trabajé como guardia de seguridad.
1:56:06 Me desempeñé en todos los turnos, tanto de mañana, tarde y noche. Trabajé para una empresa refresquera, una popular marca aquà de México. Esta empresa transporta y reparte diferentes lÃneas de refresco y también agua. Por lo tanto yo veÃa choferes salir y entrar todos los dÃas a aquel almacén. Yo les daba salida. Y como sucede cotidianamente, empezamos a ser amigos. Primero me hice amigo de mis compañeros guardias y después de todos los repartidores. Pero entre todos ellos siempre resaltaba a alguien. Era un chofer que se llamaba Paco.
1:56:53 Paco era muy platicador. Se llevaba contigo fácilmente... TenÃa la sangre muy liviana como algunos dicen... El caso es que era muy amiguero... Con todo se llevaba bien... Y no habÃa ninguna persona que no lo conociera... A pesar de ser un chofer repartidor... Yo siempre lo veÃa todas las noches... Y siempre estaba alegre... Aunque como es la vida Alex... Que a veces a esas personas... Le sucede lo peor... El caso es que un dÃa... Le dieron una noticia fatÃdica a Paco. Tanto su esposa como su hija. HabÃan sufrido un accidente automovilÃstico. En el cual tristemente. La hija de Paco. HabÃa fallecido. Obviamente Paco se desmoronó. Lloró. Y se fue inmediatamente. Todos estábamos preocupados. Esto habÃa pasado. Precisamente a horas de la mañana. Ãl todavÃa no salÃa. E incluso algunos le dieron raÃz. El caso es que. Debido a esta tormentosa pérdida, a Paco le dieron una semana para que se tomara, para que estuviera con su familia y para que velara a su hija. Por suerte, su esposa, otra vÃctima del accidente, no resultó tan herida. Eran solamente unos golpes leves, pero por otro lado, su hija no habÃa corrido con la misma suerte. Recuerdo que habÃan pasado dos dÃas cuando vimos a Paco otra vez entrando. Lo curioso, Alex...
1:58:22 Es que lo vimos entrando. En un camión. Que la misma empresa se lo habÃa dado. Más que nada para que se moviera. Pero un camioncito. El cual siempre se usaba para repartir agua. Al menos a tiendas pequeñas. Cuando lo vimos entrando Alex. Vimos que este no venÃa solo. VenÃa acompañado. Vimos a una niña. Sentada en el asiento del copiloto. A un lado de él. Paco se bajó. Empezó a comprar algo... Nosotros nos acercamos... Más que nada para platicar un poco con él... Este nos contó... Que habÃa decidido seguir trabajando porque... La casa... Le recordaba mucho a su hija... Y no querÃa seguir pensando en eso...
1:59:09 Que lo deprimÃa... Y que es más... Durante aquellas dos noches... No habÃa podido... Pegar un ojo... No se sentÃa cansado... Solamente deprimido... Y que al menos el trabajo... servÃan para distraerlo, Paco se quedó platicando con otro repartidor y nosotros tres nos dirigimos de nuevo a la caseta, vimos que la niña que lo acompañaba se habÃa quedado arriba del camión, Paco se habÃa estacionado de tal manera que quedaba el camión a merced del sol de frente con todo el calor encima, los vidrios de este camión estaban subidos hasta arriba y de cierta manera esto me preocupó, Tal vez la niña adentro estaba pasando un calorón que poco nos imaginamos, sobre todo en esa época del año que era verano.
1:59:57 Yo saqué un pequeño dulce que traÃa, un chocolate en barra. Mis otros dos compañeros me esperaron ahÃ, en lo que fui y le toqué la puerta a la niña. Le dije que bajara un poco el vidrio y que le daba eso como regalo, que comiera algo. La niña simplemente me sonrió y me lo tomó. Me dijo gracias. Y sÃ, voy a bajar los vidrios. Alex era una niña como de unos 6 o 7 años muy adorable hasta ese momento nosotros pensamos que tal vez Paco habÃa venido a trabajar con una de sus hijas pues para hacerte sincero si bien nos llevamos muy bien con Paco no sabÃamos muchas cosas de su vida no sabÃamos donde vivÃa no sabÃamos incluso si tenÃa más hijos no sabÃamos tampoco quienes eran sus hermanos éramos solamente amigos en el trabajo Nosotros nos retiramos, y vimos que Paco se estaba tardando mucho platicando, mientras que la niña seguÃa arriba del camión. Tomé la decisión de ir a decirle que bajara la niña, o que si se iba a ir, que se apurara, pues. La pobrecita niña estaba abajo del sol, tal vez le iba a hacer mal. Pero cuando llegué y le dije esto, Paco no se lo tomó nada bien, empezó a gritarme.
2:01:18 a decirme que si no tenÃa respeto por lo que habÃa sucedido, y yo estaba muy confundido, solamente le estaba diciendo que, la niña que venÃa en el camión, que lo venÃa acompañando desde la mañana, se encontraba ahà sentadita, que lo más recomendable, era que se moviera, otro de mis compañeros de guardias, se unió, y también le dijo lo mismo, que aquella niña estaba ahà adentro del camión, y que el sol estaba muy fuerte, que lo recomendable, era que se bajara, pero Paco seguÃa molesto, y nos dijo algo, que nos dejó muy sorprendido, él nos dijo que solamente tenÃa una hija, y que esa hija, ya se encontraba en el cielo, que él no tenÃa más hijos, ni tampoco sobrinos, nosotros simplemente nos quedamos viendo las caras Alex, mientras que Paco se retiraba, lo acompañamos, a pesar de que este no querÃa, Una vez que llegamos enfrente del camión, la niña ya no estaba Alex. Y en el asiento del copiloto, solamente estaba aquel dulce. Pese a que tratamos de hablar con Paco, explicándole que nosotros no querÃamos faltarle respeto en ningún momento, este no lo tomó nada bien.
2:02:35 Y era de esperarse Alex. Tal vez creyó que estábamos jugándole algún tipo de broma. Pero nosotros no éramos asÃ. Lo que vimos fue real. Los tres lo vimos. los tres interactuamos con aquello, aquella niña, tal vez era su hija, la cual lo estaba acompañando, tal vez en su último dÃa, en este mundo, después de aquello, Paco no volvió a hablarnos, nos hablaba para temas de trabajo, pero la amistad, simplemente se fracturó, por lo que duré trabajando ahÃ, Paco cambió por completo, ya no era aquella persona risueña, Ahora era alguien serio, alguien amargado, cosa que lo entiendo, pero al menos también estoy seguro que su hija lo estuvo acompañando en aquel dÃa. Esa fue mi experiencia Alex, espero que la puedas publicar.
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