Oct. 22, 2025

Maraton de los Mejores Relatos del Turno de Noche (Recop. Vol 7)

Maraton de los Mejores Relatos del Turno de Noche (Recop. Vol 7)
Maraton de los Mejores Relatos del Turno de Noche (Recop. Vol 7)
La Cripta Embrujada
Maraton de los Mejores Relatos del Turno de Noche (Recop. Vol 7)
Los mejores Relatos de terror del Turno de Noche Que te Aterraran esta noche en un Maraton de Dos Horas de Horror

0:07 Hola, buenas noches. Mi nombre es Darío Hernández y quiero contar una experiencia a ti Alex y a toda tu comunidad. Verán, estoy escribiéndoles esto, con ayuda de mi nieto. Yo ya soy una persona grande, tengo aproximadamente 92 años, y si Dios me presta vida, este año 93. A lo largo de mi vida he vivido varias experiencias en diferentes lugares. Soy una persona que ha viajado mucho. He trabajado en diferentes ámbitos. Y me han pasado diferentes cosas paranormales. Historias que les he contado a mis nietos y a mis hijos. Pero en esta ocasión, como soy un gran fanático de tus historias, quisiera compartirte una. Yo tendría como aproximadamente algunos 50 años en aquella época. Estaba buscando trabajo. Necesitaba trabajar de lo que fuera.

1:08 Y en ese momento me vi con un anuncio que solicitaban un velador. La paga que se veía ahí en el periódico era muy buena, por lo tanto me sorprendió un poco que nadie hubiera ido por ese empleo anteriormente. Fui inmediatamente, me presenté con mi solicitud y me explicaron qué era lo que se tenía que hacer. El horario era de 12 horas. Y tenía que hacer rondines a lo largo de una laguna que tenemos acá en mi municipio. Esta laguna es pública, obviamente, como todas otras. Hay parques y en el centro de esta laguna hay un puente de madera. Tenía que custodiarlo durante la noche. Obviamente, si veía a alguna persona durante la noche caminando por ahí, no es como si la fuera a detener, simplemente tenía que estar muy alerta ya que por la zona durante la noche se tenía la fama de que asaltaban. Además, se había sorprendido también a unos que otros adolescentes, unas parejitas, haciendo cosas inapropiadas. ahí en el parque, en la laguna, entonces también tenía que cuidar eso, además había otras personas que se habían postulado, pero que al ver el lugar lo rechazaban inmediatamente, más que nada por tratarse de agua, y es que tienen mucha superstición respecto al agua Alex, y algunas cosas son ciertas, A veces el agua, durante

2:38 la noche, cuando está todo calmado, cuando no escuchas nada, absolutamente nada, más aparte del agua golpeando con la superficie y con las piedras, pueden escucharse ciertos ruidos extraños, ciertos ruidos que tal vez a una persona común y corriente le aterren. o les dé cierto miedo. Por mi parte yo había trabajado como pescador durante muchos años, así que el agua no era ajena para mí y no le tenía miedo. Acepté el empleo, me presenté esa noche y me dijeron todo lo que tenía que hacer, básicamente hacer el rondín. Era una caminata larga, creo que me tardaría una hora o 40 minutos caminando rápido. Empecé con mi primer rondín.

3:23 Tenía otro compañero, pero que se encontraba hasta el otro extremo. Pero a diferencia de mí, este compañero no se iba a mover. No iba a ser los rondines. Yo era el designado para hacer eso. De mi parte no había ningún problema. Así que comencé. Hice mi primer rondín. Y llegué hasta donde se encontraba Matías, mi otro compañero. Comenzamos a hablar. Y él me dijo como consejo... que pospusiera los otros dos rondines, que el parque, por eso de las 3 de la mañana, ya sea en la laguna o el parque, aparecen cosas un tanto tenebrosas, que sería mejor que no saliera de la caseta, yo pensé que esto era una novatada Alex, Ya sabes que las personas que tienen el empleo más tiempo intentan asustar a los novatos, a los de nuevo ingreso. Yo le dije que sí.

4:21 Obviamente no le iba a hacer caso. Pensé que solamente quería asustarme. Así que a las 3 de la mañana salí nuevamente. Empecé a caminar con ayuda de mi lámpara. Había cierto alumbrado público, pero no iluminaba tanto. A mitad del camino, pasando por enfrente de algunas bancas y un camino de piedra que habían hecho, me encontré con una mujer que iba caminando enfrente de mí. Esta mujer tenía una vestimenta muy peculiar. Llevaba una falda larga que le llegaba casi a los tobillos. Llevaba un suéter y una especie de bufanda que le cubría hasta la nuca. Yo solamente la veía de espaldas. Ella iba encorvada, tanto así que pude verle una joroba ahí en su espalda. Era muy delgada y también muy chiquita. tal vez de altura me diría como unos 50, pensé rápidamente que tal vez se trataba de una abuelita, una persona ya mayor, que se movía lentamente, yo me fui acercando, caminando con total tranquilidad, cuando en eso, cuando estuvimos tal vez como algunos 5 metros de distancia, comenzó a hacer unos movimientos extraños, Estos movimientos eran como saltitos, los daba para un lado, los daba para el otro, como si estuviera bailando Alex. Lo que me sorprendió ya

5:53 que con la movilidad que los hacía y con el ritmo y la velocidad, no podía ser una persona de la tercera edad. Ellos no se mueven así, con tanta velocidad, con tanto vigor. Yo me fui acercando, enfocándole la luz a aquella mujer. Justamente cuando la pasé por un lado y me le quedé viendo, pensando en mi mente inocentemente que tal vez se trataba de alguna persona en situación de calle, me encontré con que aquella mujer tenía los ojos blancos, una piel pálida y una boca exageradamente grande. La mandíbula se le caía hasta su pecho. Tenía completamente abierta la boca. y no pude ver lengua ni dientes, solamente era un agujero enorme, en absoluta penumbra, a pesar de que la iluminé con mi lámpara, no pude ver color, no pude ver lenguas, nada, solamente veía oscuridad en aquella boca, era demasiado grande Alex, como de algunos 20 centímetros caída hacia abajo, aquella mujer me vio, y empezó a gritar, fue un grito ensordecedor, Me tapé los oídos y corrí. Corrí despavorido, Alex.

7:11 Subí al puente que cruzaba el lago, toda la laguna, y seguí corriendo hasta que llegué con Matías. Lo hice en tiempo récord. Llegué con él y le dije lo que había visto. Le platiqué de aquella mujer, de aquella extraña apariencia. de su boca tan mórbida y de cómo lo había visto brincar ahí en los caminos del parque. Matías me escuchó, me sentó ahí en su casilla y me dio de tomar lo que traía. Yo estaba muy alterado, Alex. Tardé tal vez como unos 25 minutos en controlarme. Matías me daba chocolate, me daba agua, me daba lo que fuera y me decía cálmate, cálmate. Una vez que me calmé, o al menos estaba quieto, él me empezó a decir que aquella mujer se aparecía a las 3 de la mañana en aquella laguna todas las noches, esto producto de que, en una tormenta tropical, aquella mujer iba pasando por aquella laguna.

8:13 No se sabe dónde vivía, no se sabe si era buena persona o mala. El caso es que ella perdió la vida cuando la laguna se desbordó, producto de todas las lluvias y toda la intensa tormenta. Desde aquella noche, el espíritu de aquella mujer se manifestaba, y por eso me recomendó no salir a las 3 de la mañana, pues fue a esa misma hora en la que perdió ella la vida. O al menos es lo que se dice. También podría ser que a las 3 de la mañana sería un horario perfecto para que malos espíritus salieran. Aquella mujer en verdad perdió la vida ahí, pero tal vez algún espíritu malévolo tomaba su forma para presentarse. Sea de una manera u otra, en las siguientes noches, yo acaté la advertencia que me había dado Matías. Trabajé en aquella laguna cerca de un año y medio, y durante ese año y medio, jamás volví a salir. A las 3 de la mañana.

9:13 Saludos Alex, y gracias por compartir mi historia. Hola Alex, mi nombre es Tomás. Te quiero compartir una experiencia que me sucedió a mí y a un compañero de trabajo. Te voy a platicar que yo soy soldador. Me he desempeñado en diferentes fábricas, en diferentes plantas, empresas de transporte, etc. Me he dedicado a esto desde muy joven, así que conforme pasó el tiempo, me fui puliendo en mi trabajo. Cada vez tomaba más cursos y por lo tanto me pagaban mejor. Comencé trabajando en fábricas, como ya te dije, pero poco a poco fui subiendo hasta que me tocó trabajar en una empresa de puerto. Tenía que darle mantenimiento a contenedores y también a barcos. De los mejores trabajos pagados, al menos en mi ámbito, uno de los horarios que más me gustaba a Alex era el turno de noche.

10:19 Por lo tanto, siempre que lo andaban ofertando, Yo lo pedía. Esto porque al turno de noche, si bien hay muchos empleados, suele ser más tranquilo. Además, antes de dedicarme a ser soldador, yo era velador. Entonces me acostumbré a no dormirme, cuando entré a trabajar esta empresa, aparte de darme un recorrido por esta, también me contaron las leyendas que ahí se daban, pasaba que había un barco, era un barco pequeño, como un barco pesquero, este se veía como de chatarra. Ya no servía, obviamente, pero se encontraba a un lado del puerto, donde nosotros trabajábamos. Estaba la marea ahí, estaban los diferentes buques, los transportistas, los contenedores, y este barco chatarra se encontraba ahí, entre todo el puerto, simplemente descomponiéndose. Cuando me dieron el recorrido me dijeron... Hagas lo que hagas... No te acerques a este... A este barco... Está embrujado... Sobre todo de noche... Créeme...

11:23 No te quieres encontrar con lo que ahí habita... Después de esto... Después de esto mis compañeros que me estaban dando el recorrido... Se rieron... Yo pensé que estaban jugando conmigo... Pensé que... No era cierto... Pero al paso de las semanas... Que en un principio comencé en la tarde... los compañeros me fueron platicando que esto era cierto, que aquel barco tenía una extraña historia, y si bien todos contaban una historia diferente, o sea que el barco había llegado solo, o que el barco se había cobrado varias vidas de trabajadores, o que el barco simplemente se había materializado ahí de un día para el otro, todos, absolutamente todos, estaban de acuerdo en algo de extraños sucesos que habían pasado ahí el caso es que hace muchos años este barco trató de desmantelarse varios trabajadores pensaron en hundirlo pero por alguna extraña razón el barco no se hundía y siempre iba y encallaba en el mismo lugar trataron de desmantelarlo simplemente hacerlo pedazos trabajadores, obreros, soldadores como yo trataron de cortarlo Pero extrañamente siempre surgían accidentes con cada uno de estos trabajadores que se subía a este barco pesquero. Te repito, no era un barco grande, era un barco bastante chico.

12:52 Así que solamente mandaban a cuatro personas y esas cuatro personas sufrían accidentes. A veces cuando se curaba este accidente, que en un principio no era un accidente muy peligroso, muy delicado, mandaba nuevamente este trabajador, solamente para sufrir otro accidente, esta vez más grave. Y así fue como poco a poco... Este barco fue gozando de una mala reputación. También algunos trabajadores que pasaban cerca de ahí decían que podían ver siluetas caminando encima de este, sobre todo en la noche. Y también podían escuchar los lamentos de una mujer cerca del barco, como si estuviera llorando en el agua. Yo seguí trabajando ahí. Aquellas historias simplemente me causaban algo de terror y también diversión. Porque, vamos a ser sinceros,¿ a quién no le gusta tener una buena leyenda ahí en su trabajo? Le agrega algo de entretenimiento. Pasaron los meses y a mí me dieron el turno de noche, el turno que más me gustaba. Como esta empresa era muy grande, a veces a los soldadores, a los argoneros, se nos ocupaban en varios sitios. Y para movernos, los guardias de seguridad lo hacían por medio de motonetas o carritos de golf.

14:12 A veces nos tenían que llevar de un punto A a un punto B. Y aquella noche, un guardia de seguridad llegó por mí. Me dijo que me solicitaban de urgencia en otro extremo del puerto. Yo me subí a su cuatrimoto y empezamos con el viaje. Pero justo a mitad del camino, simplemente la moto ya no quiso más. Las cuatrimotos no todas estaban en un buen estado, entonces aquella ya había dado las últimas. El guardia de seguridad se bajó, simplemente la estacionó atrás de uno de los contenedores e iba a dar aviso de esto. Tuvimos que seguir caminando. y precisamente uno de los caminos donde acortábamos más, y sobre todo que no había peligro, pues hay algunas zonas donde no se nos permite caminar, porque hay material pesado, es decir, están las máquinas trabajando, moviendo contenedores, y puede ser muy peligroso, teníamos que dar un rodeo muy grande, así que el guardia me dijo que podíamos acortar, pasando por atrás de los contenedores, yéndonos por el camino que rodea al puerto. Y en ese camino precisamente se encontraba aquel barco de frente. Aquel guardia no llevaba mucho tiempo.

15:24 Tal vez llegaba un poco más de tiempo que yo, así que no creía en leyendas al igual que yo. Los dos comenzamos a caminar, uno al lado del otro, y cuando precisamente íbamos pasando en frente de aquel barco pesquero, que ya era chatarra por lo oxidado y macrado que se encontraba, Los dos volteamos, simplemente por curiosidad. Cabe resaltar, Alex, que lo habíamos visto a la distancia. Aquel barco como se iba acercando. Como con cada paso, nos íbamos viendo más cerca de este. Y justamente cuando estábamos pasando enfrente, volteamos. Alex, lo que vimos fue a una mujer que se encontraba ahí en el barco, pero que se encontraba colgada. como si esta se hubiera quitado la vida. A nosotros dos, el miedo nos invadió. La pudimos ver claramente, el vestido blanco, los ojos blancos, la piel pálida, y aquel mecate, colgando.

16:26 Simplemente volteamos, y esta vez caminamos con más fuerza, caminamos más rápido. Estábamos temblando, sudando frío, créeme. y cuando por fin agarramos distancia volvimos a voltear, la mujer ya no se encontraba ahí, simplemente había aparecido por unas fracciones de segundo cuando nosotros estábamos pasando enfrente de aquel barco como si de alguna manera nos estuviera advirtiendo que no nos acercáramos más desde aquella noche supe que la leyenda era cierta que aquel barco tenía alguna entidad siniestra rodeándolo que tal vez lo custodiaba o tal vez habitaba ahí después de aquello Alex no volvió a pasar enfrente de aquel barco se convirtió en una nueva historia que no tardaron los obreros, los transportistas, los soldadores, en contar en cuestión de semanas. Muchos me preguntaron si era cierto, y yo les decía lo mismo, que él había visto que era cierto.

17:29 Contrario a lo que muchos pensarán, los trabajadores no iban a tentar su suerte. Es más, hicieron lo que yo. Ya nadie pasaba enfrente de aquel barco, ni siquiera en cuatrimoto. Esa fue mi experiencia, Alex. Saludos a todos los criptomaniacos. Hola Alex, mi nombre es Arturo y quiero contarte una historia de terror que me contaron hace algún tiempo, tal vez como algunos dos o tres años. Yo trabajo en Tijuana, yo soy originario de Monterrey. Pero por cuestiones de la vida, el destino me trajo a Tijuana, y ahí estuve laburando durante algunos años dentro de una cafetería, acá en Tijuana.

18:22 Es muy común ver extranjeros, más concretamente estadounidenses, en este café en el cual yo trabajaba. Lo más interesante era el turno de noche. Más que nada porque no había tantos clientes y a veces te daba esa aura, ese ambiente como de café de películas de terror. A veces había uno que otro cliente, en absoluto silencio, consumiendo su café o su sopa o lo que sea que pidieran. Pero lo que me causaba mayor satisfacción era cuando llegaban algunos obreros que trabajaban como algunos kilómetros del café. Siempre llegaban por eso de las once y media o doce de la noche, ya que terminaban su turno en punto de las once. Cuando llegaban ahí a cenar y después a ir a sus casas, siempre estaban platicando. Y debido a que no había casi ruido, su plática se escuchaba casi por todo el café, por todo el restaurante. Y por lo regular siempre tocaban temas paranormales. Contaban historias, experiencias, ya sea de sus abuelos o incluso de la fábrica en la cual trabajaban. A veces los extranjeros se quedaban viendo y estaban atentos a la plática y de vez en cuando se sumaban a la misma. Y es en ese momento cuando el café empezaba a llenarse de experiencias

19:52 paranormales que uno a uno iba contando. El de una mesa, luego otro cliente que estaba en la barra. Y por unos breves minutos, todos los clientes compartían experiencias. Pero hubo una noche en la que una estadounidense llegó y nos dejó boquiabiertos con lo que nos contó. Estos obreros que te platico habían llegado, ya habían estado platicando, y había sucedido lo mismo. Como no había casi ruido, su plática se extendió y entonces yo me metí en la plática y empecé a platicar también de algunas cosas que habían sucedido entre aquella semana, cosas extrañas ahí en el restaurante.

20:38 Y justamente cuando creímos que toda la conversación se estaba apagando, Cuando había esos periodos de silencio alargado, el estadounidense pidió una taza de café, se sentó en la barra más pegado a todos los clientes y a nosotros ya que para ese momento se encontraba en la esquina y él nos dijo, yo tengo algo para contarles, con ese acento bien marcado que solamente un norteamericano tiene. Nos platicó lo siguiente Alex, yo soy guardabosques de Pensilvania. Y en estos bosques suelen perderse gente. A aquellos bosques van muchas familias, parejas, niños, senderistas y ciclistas. Es inevitable que debido a tanta afluencia de gente no ocurran los accidentes. A veces hay gente perdida y es ahí cuando nosotros entramos en acción. En una ocasión se perdió una familia. Eran dos padres y dos niños. Se nos dio el aviso, pero se tiene que pasar cerca de 24 horas para comenzar una búsqueda bien.

21:48 Antes de llegar a las 24 horas, se nos despliega a nosotros, los guardabosques, antes de que venga la policía. los rescatistas, los marshalls, etc. Recuerdo que aquella noche nos habían desplegado y empezamos a buscar por los senderos, por los caminos secundarios, saliéndonos de estos, con mucho cuidado ya que lo estábamos haciendo en plena noche. para ver si escuchábamos algo, para ver si veíamos algo. Obviamente también se les dio el aviso a los campistas que se encontraban en aquel sitio, pero nadie había visto nada. Empezamos a buscar, pero toda búsqueda fue inútil. No encontramos a nadie hasta la noche siguiente, cuando policías y rescatistas se sumaron a la búsqueda. Lo primero que encontramos fue en un claro del bosque había restos humanos estaban frescos partes huesos sangre lo que nos llamó la atención o más bien lo que a mí un guardabosques con experiencia le aterró más Fue las circunstancias en las que encontramos todos aquellos restos humanos. Cuando un animal ataca, lo hace como bien en su naturaleza. Solamente le quita la vida y se come las partes que él quiere de la presa. Algunos incluso se la llevan.

23:18 La escena con la que nos encontramos no tenía sentido. En efecto, le habían quitado la vida a una persona. Y todo apuntaba a que era un integrante de aquella familia que se había perdido, pero las circunstancias en las que nos encontramos no eran normales. Todas las partes se encontraban ahí. Tenía rasgos y señas en que quien sea o lo que sea que había hecho aquello, lo había hecho con malicia, lo había hecho con odio. y estaba más que claro que no se trataba de ningún animal, no había partes que faltaran, no había marcas de colmillos, había marcas de garras, pero no se habían comido nada, y por el radio que habíamos visto, lo que sea que se había cobrado la vida de aquel integrante, había jugado con los restos, es decir, lo había disfrutado, había estado jugando con el cuerpo básicamente, eso no lo hace ningún animal, seguimos buscando y encontramos restos más adelante esta vez por los cabellos supusimos que era de la madre lo mismo los restos que encontramos estaban completos y parecía que habían hecho todo eso mientras esta mujer aún continuaba con vida Brazos, piernas, todos regados, e incluso, si uno ponía muy bien atención, era como si hubieran tratado de

24:50 formar palabras con los restos. Se informó de inmediato. Los recatistas vinieron y seguimos buscando. Ahora tan solo faltaba encontrar a aquel niño, a los dos niños. Suponíamos que los íbamos a encontrar de la misma manera, pero mientras más profundo íbamos en el bosque, más notábamos que el ambiente se tornaba extraño. Llegamos a un claro, otro claro que se encontraba en lo profundo y en el centro una roca. Vimos una sombra sentada ahí. Parecía una sombra pequeña. Inmediatamente le hablamos, que se identificara. El niño habló. Era la voz de un infante. Le pedimos que bajara de la roca, pero él nos pidió que nos acercáramos, que necesitaba ayuda.

25:43 Cuando nos íbamos acercando, vimos que los ojos del niño se tornaban rojos. Su cabello tenía un aspecto como de telaraña. como si algo viscoso estuviera escurriendo de éste. El niño también sonreía, como si le causara gusto que nos fuéramos acercando. En ese momento nos detuvimos. Nos quedamos mirando al niño fijamente, mientras este solamente esbozaba la sonrisa y nos invitaba de una manera burlona que nos acercáramos más y más hacia donde él se encontraba. En ese momento, yo me di la media vuelta, al igual que el otro policía, Reconocimos inmediatamente que eso no era el niño que buscábamos, más que nada por la actitud muy calmada que tenía. Eso era algo siniestro. Eso era un Skinwalker. Nos dimos la media vuelta y nos fuimos por donde vinimos, mientras que aquel niño extraño se quedaba sentado en la roca observándonos a la distancia. Sabíamos que los niños ya no se encontraban con vida. Posiblemente encontraríamos sus restos días después, ya que los skinwalkers toman la forma de sus víctimas. A veces estos seres toman las formas de niños o personas

27:15 que ya se han cobrado. lo hacen para atraer a más personas, funcionando como una especie de cebo, una especie de carnada, y únicamente cuando te encuentras lo suficientemente cerca de ellos, es cuando aparecen criaturas enormes con un aspecto demoníaco que se te abalanzan sin dudarlo. Después de aquello, todos los campistas y senderistas evitaron ir más profundo al bosque. Porque si bien esto que vimos no salió en las noticias ni en redes sociales, más que nada por los años en los que pasaron, en el año 92, si esparcimos el rumor, esparcimos la experiencia que habíamos vivido, entre todas las personas que iban entrando, como una advertencia, de no alejarse del sendero, y de no meterse más profundo en el bosque, cuando este estadounidense Alex, terminó de contarnos esta historia, todos nos quedamos en absoluto silencio, no habíamos escuchado algo igual, nosotros le empezamos a platicar aquí, Teníamos la creencia de Nahuales, pero que los Skinwalkers también los conocíamos. El aspecto de aquel guardabosques y la seriedad con la cual hablaba Alex, sobre todo muy bien portado. no nos hizo tener duda, lo que decía, era verdad, lo contaba con mucha sinceridad,

28:48 espero les haya gustado la historia Alex, y esta historia que me la contó un guardabosques, mientras trabajaba, gracias por compartirla. Gracias por ver el video. Hola Alex, no suelo contar esto porque todavía me cuesta dormir algunas noches, desde que me pasó. Creo que es justo que alguien más lo sepa, y en esta ocasión, quiero compartirlo con tu comunidad, aunque sea para, de alguna manera, no volverme loco. Trabajo como velador nocturno en un supermercado de cadena grande, de esos que están abiertos las 24 horas solo en papel, pero que en realidad cierran a las 10 de la noche. Desde entonces, nos quedamos un compañero y yo haciendo rondines hasta que amanece.

30:02 Esto ocurrió hace apenas un año, y no te exagero, Desde esa noche, nunca volví a pasar por el área de cajas. Era una madrugada cualquiera, como eso de las 2.20 de la mañana. Mi compañero estaba en el área de monitores, revisando las cámaras como de costumbre, y yo hacía mi primer rondín por los pasillos. Llevaba mi lámpara, aunque la mayoría del lugar estaba bien iluminado, pero en esas horas todo luce distinto. como que más muerto. Caminé entre los estantes de abarrotes y llegué hasta la zona de cajas.

30:45 Fue entonces cuando la vi. Estaba parada frente a la caja número tres. No tendría más de siete años. Vestía un camisón blanco hasta las rodillas, descalza. Tenía cabello largo, negro, tan enmarañado que parecía una sombra colgándole desde la cabeza. Y sus ojos, Alex, sus ojos eran lo peor. Eran oscuros, profundos, pero con una expresión vacía, como si me miraran desde otro lado. Lo peor es que no parpadeaba. Me detuve en seco, no supe si avanzar o gritarle. Solo la miraba y ella, inmóvil, parecía esperar algo. Di un paso hacia atrás y apenas moví el pie. La niña la dio la cabeza de una forma antinatural, como si no tuviera huesos. Entonces sentí que tenía que irme. No corrí, no quise darle la espalda. pero sí me retiré poco a poco hasta regresar al cuarto de monitores. Ahí estaba Mario, mi compañero, viendo las cámaras. Le dije, oye,¿ tú viste a la niña en el área de cajas? Mario se giró con cara de fastidio, creyendo que le hacía una broma.¿

32:15 De qué hablas? Solo te vi a ti en las cajas. Me le quedé viendo confundido. Te juro que hay una niña parada ahí. No es broma, Mario. Te lo juro por mi madre. Entonces él retrocedió la grabación. En efecto, se me veía a mí con la lámpara, mirando hacia la caja número 3. Pero no había nadie más. Ni rastro de la niña. Nada. Mario se quedó callado un momento. Luego sin decir mucho se levantó y me dijo, vamos a hacer el rondín juntos, quiero verlo con mis propios ojos.

32:57 Volvimos al área de cajas. Alex, el lugar estaba completamente en silencio. Solo se escuchaban nuestros pasos sobre el piso encerrado. Llegamos hasta la caja número 3 y no había nadie. Yo ya estaba empezando a pensar que me había imaginado todo. cuando Mario me agarró del brazo y se quedó inmóvil, ahí está, me susurró, levanté la mirada, y Alex, te juro que no estoy loco, ahí estaba de nuevo, la niña, la misma ropa, mismo cabello, mismos ojos oscuros como pozos sin fondo, esta vez tenía la cabeza recta, pero sus manos colgaban flácidas a los lados, como si no tuviera fuerza para moverlas. La vimos los dos, lo sé, porque los dos dejamos de respirar por un segundo, y en un parpadeo desapareció. No caminó, no corrió, no se desvaneció lentamente, simplemente dejó de estar, como si nunca hubiera existido. Nos quedamos ahí parados temblando. Mario me vio con la cara blanca.« Ahora te creo», dijo simplemente.« Hay algo en este lugar».

34:24 A partir de esa noche, hicimos lo que pudimos. Reportamos el incidente como una presencia extraña no identificada, sin muchos detalles. Claro,¿ quién nos iba a creer? Pero algo cambió. El gerente pidió modificar el recorrido de seguridad. Desde entonces, nadie pasa por el área de cajas después de la medianoche. Le dijeron a los nuevos que era por protocolos de ahorro de energía. Mentira, es por la niña. Yo sigo trabajando ahí, Alex, pero nunca más me acerqué a esa caja. Cada vez que paso cerca, aunque sea de lejos, siento esa mirada, esa presencia, como si me estuvieran esperando. No sé quién fue esa niña, ni qué hace ahí. Algunos empleados antiguos dicen que en los 80 una niña perdió la vida justo enfrente del supermercado. que la tienda se construyó justo donde cayó, a decir verdad no lo sé, pero si alguna vez, y esto se dio como una advertencia, más que nada para las personas que se quedan durante el turno nocturno, si alguna vez, ven a una niña sola, entre las cajas en la madrugada, no se acerquen, porque si la ves, significa que ella te vio primero, Esa fue mi historia, Alex.

35:58 Gracias por compartirla. Alex... Nunca quise volver a hablar de esto... Pero ya ha pasado tiempo... Y a veces siento que si no lo cuento... Esto me va a hacer más daño a mí... Me pasó hace unos años... En un pueblo...

36:42 Donde estuve trabajando un tiempo... No voy a decir el nombre... Pero era de esos lugares donde todos se conocen... Y los rumores... Se esparcen muy rápido... Yo tenía 22 años... y apenas había conseguido ese trabajo en una farmacia que quedaba justo a la orilla de la avenida principal. Era mi primer turno de noche. El jefe me lo ofreció con cierta insistencia, casi como si me estuviera probando. A mí no me importó, necesitaba el dinero, pero recuerdo que cuando me dieron la bata y las llaves, una de las cajeras, Una señora de unos cincuenta y tantos me miró seria y me dijo,«¿ Turno de noche?¡ Qué valiente!» No entendí en ese momento qué es lo que quiso decir, y a decir verdad, no pregunté, no le di importancia. Esa noche llegué a las diez, cerré la puerta como me indicaron, y me quedé atendiendo por la ventanilla de servicio. Todo parecía normal. De vez en cuando llegaba un cliente pidiendo medicamentos para el insomnio o cosas para el estómago. Hasta ahí todo bien. Eran cerca de las 2.30 de la mañana cuando lo vi por primera vez. Estaba parado en medio de la avenida. Un niño, tendría unos 7 u 8 años, vestido

38:15 con una camisita blanca y unos pantaloncitos oscuros. Desde donde yo estaba, lo podía ver a través del ventanal lateral, justo donde daba la vista a la calle. Al principio pensé que era una alucinación por el sueño o el cansancio. Pero ahí estaba.¿ Movía las manos como si estuviera jugando con algo invisible?¿ Una pelota? Tal vez. No lo sé. Lo más raro era que no parecía asustado ni nada. Y dime, Alex,¿ qué niño está jugando solo a esa hora en medio de la calle? Antes de que pudiera siquiera abrir la boca, vi como un auto venía a toda velocidad. Era un sedán blanco, ni luces llevaba encendidas.

39:07 Me paré de golpe, grité desde adentro, pero el niño no se movió. El auto lo cruzó y el cuerpo del niño desapareció. Salí corriendo, desesperado, temblando. Crucé la puerta automática, sin pensar en cerrarla. No había nada, ni auto, ni niño, nada. El aire estaba helado y el silencio era absoluto. Volví adentro, cerré como pude, todavía en shock. y me quedé parado frente al mostrador mi corazón no paraba no podía ni respirar bien fue entonces que cuando giré la cabeza para mirar otra vez hacia la calle lo vi de nuevo estaba de pie en el mismo lugar exactamente en el mismo lugar pero ahora ahora tenía el rostro diferente Alex te juro que ese niño ya no tenía ojos, solo unas cuencas oscuras, muy horribles. Su boca estaba abierta, como si estuviera pidiendo ayuda, pero no salía ni un solo sonido, solo me miraba, me miraba fijo, como si estuviera enojado porque había visto el accidente. Me quedé helado, no podía moverme, ni gritar, ni correr. Solo lo observaba, y él a mí.

40:42 Fue entonces cuando una ráfaga de aire frío se metió por la rendija de la puerta, como si alguien la hubiera abierto un segundo. Me dio un escalofrío que me hizo caer de rodillas. No sé cuánto tiempo pasó, pero cuando me atreví a pararme, ya no estaba. No volví a ver al niño esa noche, pero tampoco pude seguir trabajando. Cerré la farmacia antes de que amaneciera, llamé al jefe al día siguiente y le dije que renunciaba, que no pensaba volver a ese lugar ni un minuto más. Lo curioso es que no me preguntó por qué, solo dijo, está bien, pensé que no aguantarías más de una noche.

41:29 Nunca supe quién era ese niño, pero con el tiempo, escuché algunos rumores, que hace años, en aquella farmacia, un niño había tenido un accidente, en plena madrugada. que había salido corriendo a buscar a su papá, que trabajaba en un taller cercano, y que había fallecido al instante, dicen que su espíritu se quedó ahí, buscando ayuda, o tal vez venganza. No sé, Alex, pero desde esa noche, cada vez que paso cerca de una farmacia, evito mirar hacia la calle, porque tengo miedo de volver a ver esa mirada vacía, esa cara sin ojos que no se borra de mi memoria. Hola a todos, me llamo Adrián. Alex, quiero compartirte una experiencia que aunque puede decirse que me sucedió a mí, le sucedió también a más personas. Es una historia paranormal, pero también una historia muy deprimente y una historia muy lamentable de las cosas que a veces pasan en una prisión. Y es que no es para nada una sorpresa que en las prisiones a veces se

43:01 cometen errores. A veces hay personas que no deberían de estar ahí y sin embargo están. Personas que son inocentes. Como el protagonista de esta historia, yo soy guardia penitenciario, Alex. Y en esta prisión llegó un interno, un chico joven, tendría como unos 20 años. Lo habían condenado a prácticamente una vida ahí dentro. Su crimen fue quitarle la vida a una jovencita de 15 años, la cual había tenido un accidente automovilístico. Resulta que este joven argumenta a él que no había visto a la muchacha cuando se estaba pasando por la carretera.

43:46 que lo había hecho cuando el coche estaba muy cerca de ahí, que es más, parecía que la chica misma se había aventado para impactar con el auto. A pesar del testimonio del chico, nada estuvo a su favor. Su madre, que era el único familiar que venía a verlo, ya que no tenía padre, venía todos los días, incluso cuando no la dejaban pasar. pero venía todos los días a esperarlo. Era una mujer ya grande. así que tenía ciertas facilidades para venir a visitarlo diario. De vez en cuando venían sus hermanos, etc. La mujer siempre se encontraba en la puerta de la prisión Alex, esperando, a veces llorando, a veces trayéndole comida. El chico, si te soy sincero, se veía muy tierno, sino que se veía muy frágil, muy débil.

44:44 En su mirada se veía que era un chico bien, Es decir, tan solo temblaba en salir a comer al patio. Era un chico que siempre se mantenía con la cabeza agachada. Era un chico que simplemente se veía muy desprotegido. No entablaba conversación con nadie y a todos les tenía miedo. Desafortunadamente de esto se aprovechan algunos internos. No fueron pocas las veces en que sacamos a este chico de ciertas cosas que sufría. Obviamente, unos guardias le dijeron que tenía que empezar a defenderse, que no siempre íbamos a estar ahí para ellos, ya que los reclusos tienen sus modos para operar adentro de la prisión. El chico nos contaba una y otra vez que él jamás había estado en peleas, que él jamás había estado envuelto en alguna pandilla, que él jamás había hecho nada de eso, y que incluso él era inocente, que él no tenía por qué estar ahí.

45:48 Cada vez que pasábamos enfrente de su celda, él siempre se encontraba despierto, al menos por eso de las 2 o 3 de la mañana. No podía dormir. Lloraba Alex. Lloraba en la noche. Yo recuerdo cuando estaba pasando enfrente. Mientras que sus demás compañeros se encontraban dormidos, él lloraba de una forma silenciosa, como para no despertarlos. Pero con el suficiente volumen... para que una persona que estuviera pasando por el pasillo, lo escuchara, yo lo escuché varias veces, pero nunca le dirigí la palabra, sabía que esto era porque se encontraba ahí adentro, y simplemente se encontraba triste, y como no estarlo, lo habían sentenciado creo que como unos 25 años, A pesar de que su madre venía diariamente, la situación no mejoraba.

46:44 El chico falleció un día, en una revuelta que había surgido ahí en la prisión. Varios prisioneros de hecho perdieron la vida aquella tarde, en un intento de fuga. Un intento de fuga que controlamos. Cuando yo le tuve que dar la noticia a su madre, porque sí, corrí con la mala suerte de yo tener que dársela, vi a aquella mujer desmoronarse se le cayó el plato de comida que tenía y simplemente se fue llorando sacamos el cuerpo de su hijo se lo entregamos esa misma tarde a sus hermanos a su madre y se fueron tan pronto que ni siquiera pudimos entregarle sus pertenencias Teníamos que ir a oficinas, sacar su caja, las pertenencias con las cuales se le habían encarcelado y otras tantas que él tenía en su celda. Para cuando bajamos, la familia ya no estaba y a pesar de que dimos varias llamadas, ellos nos dijeron que después iban a pasar por ellas. Llevamos todas las cosas al cuarto donde se almacenan algunos archivos y ahí esperamos. Alex, las siguientes noches empezaron a suceder cosas extrañas. Cuando empezaba a caminar por este pasillo donde se encontraba la celda de aquel chico, sus compañeros con los cuales compartía la celda ahora se encontraban despiertos, diciéndome

48:17 una y otra vez que el fantasma de este muchacho se encontraba ahí con ellos, que lo veían en la noche como se encontraba en un rincón, llorando. Yo obviamente pensé que tal vez estaban jugando, Pensé que tenían los pocos escrúpulos para estar jugando con algo así. Pero pasaron los días y no solamente a mí me lo dijeron sino a más guardias. Llegó en el momento en el que tuvimos que repartirlos en otras celdas ya que se rehusaban a entrar en ella. Yo seguí haciendo mi rondín. Cuando pasé enfrente de aquella celda, Alex, lo que yo creí que era solamente un cuento, una falta de respeto, pude verlo claramente. Ahí se encontraba ese joven, en una esquina llorando, agarrando sus hombros. a lágrima tendida. Yo me sorprendí.

49:16 En aquella celda se supone que no se encontraba nadie. Y ahí se encontraba aquella sombra. Yo reconocí los hoyosos. Reconocí el llanto. Me acerqué a la celda y pude verlo. Ahí se encontraba. Era la misma silueta, el mismo pelo. Simplemente me retiré y seguí con mi rondín. Esto se repitió varias veces, de hecho, yo y otros dos guardias vivimos lo mismo, tanto así que le empezamos a poner aquella celda, la celda del prisionero llorón, finalmente ya no pasamos por ahí, simplemente dejamos de hacerlo. Más que nada para no verlo Pasaron algunas semanas Y empecé a ver la madre de este chico Nuevamente En la prisión Se encontraba ahí en la entrada Le preguntamos que qué venía Y ella decía que venía a ver a su hijo Me daba el nombre Yo estaba algo sorprendido Pensé que tenía a otro hijo suyo Allá adentro Tal vez había ingresado Recientemente Pero me dio el mismo nombre... De aquel muchacho que había fallecido... Yo le expliqué... Mire señora... Su hijo no está con nosotros ya... Ya falleció... Ya le entregamos el cuerpo... Y la señora me dijo que no...

50:39 Que su hijo seguía ahí adentro... Y que lo iba a esperar... Todo el tiempo que fuera necesario... Y así pasaron los días Alex... Día con día... Aquella mujer iba... y se presentaba fuera de la prisión, desde que amanecía hasta que anochecía, simplemente aparecía, y todas y cada una de aquellas noches, te puedo dar fe, que siempre se escuchaba el llanto, de aquel chico viniendo de la prisión, de aquella celda, hasta que finalmente una tarde, todo esto, empezó a tener un tinte más tétrico, Uno de los hermanos de este muchacho vino finalmente por sus cosas y en ese momento yo le expliqué que por favor tenía que hablar con su madre, que ella venía todos los días y que se ponía allá afuera, que teníamos el pendiente de que tal vez no comiera bien porque el aspecto de la señora había cambiado, se veía mucho más demacrada.

51:39 El joven simplemente se me quedó viendo y me dijo,« No, oficial, mi madre ya no está con nosotros. Mi madre perdió la vida casi días después que lo hizo mi hermano. Él era el menor de todos. Lo quería mucho. De hecho, todavía vivía con ella. Ahora ya no está con nosotros». No sé quién sea aquella mujer que viene, pero no es mi madre. Mi madre ya se encuentra bajo dos metros de tierra y ya no está aquí. Cuando me dijeron esto, Alex, obviamente comencé a temblar. Se lo dije a los demás guardias y no lo podían creer.¿ Quién era aquella viejecita que veíamos? Y como si aquella anciana, aquella madre se hubiera enterado, dejó de aparecer. para ahora solamente aparecer de noche. Podíamos verla cuando la prisión se encontraba cerrada, como una silueta de una mujer, anciana, la misma silueta de aquella señora, se encontraba fuera de la prisión.

52:49 Pero cuando íbamos hacia aquel lugar donde se encontraba, aquella sombra se disipaba, como que se escondía. Sabes que es lo peor de esta historia, de esta lamentable historia Alex, es que después de algunos años que se cerró este caso, los padres salieron a decir que el muchacho era inocente, los padres de la chica la cual había perdido la vida en manos de este joven, resulta que el padre había guardado como en negación o para no afectar tanto a la madre, Una carta, una carta con el puño y la letra de aquella muchacha. Se hicieron más investigaciones y se dieron cuenta que la chica iba a psicólogos, a psiquiatras y que estaba muy mal de su cabeza.

53:45 Aquella jovencita se había tratado de quitar la vida más de cinco veces. Y aquella carta que le había dejado a sus padres precisamente fue aquel día del accidente. Diciéndoles que iba a probar en la carretera. aventándose contra un auto el chico tenía razón la chica estaba esperando el momento indicado para hacerlo y por esto mismo aquella jovencita no solamente terminó con su vida sino también de aquel chico y de aquella madre esta historia siempre me hace reflexionar Alex en como la vida puede cambiarnos de un momento a otro Saludos a todos los criptomaniacos. Y también a ti, nuestro narrador. Buenas noches, Alex. Y buenas noches a todos tus oyentes. Mi nombre es Juan Salameda. La experiencia que quiero compartirte pertenece a mi padre. Curiosamente, esta experiencia nunca la había contado él. Se la contó solamente a mi abuelo y después a mí. Tanto a mi

55:17 hermana como a mi madre. Se las excluyó por completo. Jamás se las contó. Y de cierta manera, esto es como un secreto. Pero en esta ocasión quiero compartírselas. cuando ya estaba a punto de entrar a trabajar como velador, él me contó esta experiencia más que nada para que tuviera cuidado, a ciertos lugares donde me mandaran, resulta que cuando mi padre tendría por eso de 27, 28 años, para ese momento ya tenía cerca de 5 hijos, yo soy el séptimo, entonces todavía no llegaba, en aquel momento, él estaba teniendo una disputa, tenía un inconveniente con sus tierras por lo tanto no podía usarlas y el dinero ya se estaba acabando pues alimentar a cinco bocas son demasiadas así que por lo tanto tuvo que buscar algún empleo que fuera bien pagado y que sobre todo le diera tiempo en la tarde o en la mañana seguir arreglando aquellos problemas que tenía Tenía algunos problemas legales. Después de buscar, después de estar con amigos, buscando a ver qué era lo que le ofrecían, con ganaderos, con personas con mucho dinero y renombre en el pueblo. Consiguió que lo contactaran con un señor, el cual ya no se encontraba en el pueblo, pero eso sí, tenía muchas tierras y tenía un rancho

56:48 muy grande y muy bonito, que necesitaba que se lo vigilaran. Este hombre anteriormente, con su ex esposa, vivía en aquel rancho. pero que por unos temas de salud se habían retirado. Resulta que la exesposa había fallecido y el señor simplemente se había ido de ahí. Solamente le dijeron esto a mi padre. Cuando llegó a la entrevista de trabajo por la tarde, el hombre le dio un tour, un recorrido por todo el rancho, a la par que le empezaba a contar la historia de éste. Como ya te dije, este hombre tenía muchas tierras, tenía muchas parcelas, pero también tenía ganado, y la mayoría del ganado se encontraba en aquel rancho. Este rancho funcionaba como un almacén, tenía más ganado en otras partes, pero tenía una cierta parte en este rancho. Tenía poco ganado, a decir verdad, pero tenía que ser vigilado, más que nada por los coyotes, o por otros depredadores, o incluso personas que quisieran entrar a robar.

57:58 Y ahí iba a entrar mi padre para custodiar todo este. Según el hombre le contó, aquella casa la había edificado su esposa. él había puesto el dinero pero la esposa le había dicho al arquitecto y a los chicos de construcción como la quería la pidió con muchas paredes blancas ya que la mujer era una aficionada al arte tenía muchas pinturas muchos lienzos e incluso muchas paredes que tenían paisajes hermosos habían sido pintados por su ex esposa básicamente toda la casa tenía el estilo que ella quería pero lo que más resaltaba de toda esta decoración, es que la esposa también había hecho manualidades, y con el tiempo, empezó a hacer figuras, personas humanas, o al menos que se veían de aspecto muy humano, con cera y con arsenilla, les daba un aspecto muy humano, tanto así que, de noche, uno se podría confundir fácilmente, con una persona de carne y hueso, la esposa hacía esto más que nada para perfeccionar el tallado que ella hacía, ya que quería hacer más figuras, quería hacer como estatuas, Y pues ir practicando esto le beneficiaba. La señora hizo muchos personajes de arcilla,

59:28 de tamaño real, de tal vez 1.80, 1.70, personas y rostros que ella sacaba de algunas imágenes. Obviamente estas estatuas no podían moverse. Las hacía sentadas o paradas y simplemente las colocaba en algún lugar para almacenarlas. Después de que ella falleció, el hombre simplemente no pudo seguir viviendo ahí, todo le recordaba a su esposa, así que se mudó a otro sitio, usó el rancho como una especie de almacenamiento para el ganado y como última voluntad. que le había pedido su esposa, ya que él había dicho que se iba a mudar si ella fallecía, era que pusiera a todas sus figuras de arcilla dispersadas en la casa del rancho, como si fueran personas que ya no estuvieran en un cuarto ahí agarrando polvo, sino que las pusiera sentadas en las bancas, en los comedores, o cuando algunas estuvieran paradas, que las pusieran como si estuvieran interactuando entre ellas. El esposo, quien la quería mucho, le dijo que sí, y eso se llevó a cabo. Mi padre lo vio. Me platica que las estatuas, que no eran pocas, estaban dispersadas en toda la casa del rancho. El hombre se lo dijo, le contó esta historia, Más que nada para que no se asustara durante la noche, ya que a lo mejor, si

1:01:00 veía allá a lo lejos, pudiera ver alguna sombra, tal vez de alguna persona parada en el patio o adentro de la casa, pero que no se preocupara, que eran simplemente aquellas figuras. A mi padre le pareció algo extraño, y tal como el hombre decía, durante la noche, eso daba un aspecto muy aterrador. Pero vuelvo y repito, mi padre necesitaba el dinero, entonces aceptó el trabajo. El hombre le dijo algo, solamente enfócate en el ganado, no entres a la casa de rancho ni al patio, solamente en los terrenos de alrededor, más que nada para que no te sientas incómodo. Mi padre acató esto. De cierta manera, el hombre sabía que no muchas personas se sentirían cómodas con aquellas figuras de arcilla y cera esparcidas en la casa.

1:01:55 Pero sucedió que, después de unas noches, que mi padre había acatado esa orden, que no se había acercado para nada a la casa, sucedió algo. Un coyote logró entrar. Todo el terreno estaba cercado y también con una mayacorla de púas puestas todo alrededor. Mi padre no sabía cómo este coyote había entrado. Entonces empezó a seguirlo. El coyote al ser un animal salvaje, obviamente primero, se le plantó a mi padre y le gruñó. Pero después aprovechó y corrió. Tal vez su instinto lo hizo equivocarse pues... Corrió derecho a la casa, a la casa de rancho. Mi padre lo tenía que seguir. Los animales salvajes son muy listos.

1:02:46 Si se había ocultado, eso quería decir que iba a aprovechar a que mi padre se alejara o tal vez iba a ir por otro tipo de ganado ya que tenía gallinas, tenía borregos y el coyote iba a esperar a que mi padre bajara la guardia para llevarse a uno. El otro caso es que aquel coyote de seguro había hecho un hoyo escarbando y por ahí había entrado, y por ese mismo hoyo tenía que salir. Mi padre tenía que perseguirlo, ya que tenía que ver dónde quedaba aquel hoyo para taparlo. así que sin dudarlo, empezó a corretearlo, y justamente cuando llegó a la casa de rancho, empezó a notar algo extraño, y es que empezó a escuchar algunas voces, que venían desde el patio, unas voces rasposas, como de algunas personas, que se esforzaban por hablar, mi padre inmediatamente sacó el revólver, un revólver que precisamente aquel anciano le había dejado para que custodiara. Él se fue acercando al patio. Y mi padre simplemente quedó helado, petrificado por completo cuando vio que en el centro, en el patio, las figuras de arcilla, esas figuras de cera, se encontraban paradas, en círculo, como si estuvieran platicando. Inmediatamente las voces cesaron,

1:04:18 ya no se escuchó nada más. pero mi padre pudo verlas. Ahí estaban varias figuras, como si estuvieran interactuando, como si fueran personas reales. Mi padre simplemente pasó a un lado de ellas y siguió adelante caminando. Ya no le dieron ganas de perseguir al coyote, no sabía en qué parte de la casa se había metido, pero este pensamiento era invadido también por las esculturas, por aquellas estatuas, cuando le hicieron el recorrido. Él recuerda muy bien que aquellas figuras se encontraban sentadas, otras se encontraban en una esquina, otras en un pasillo, y en aquel preciso instante, todas se encontraban en el centro, reunidas en grupos. A la mañana siguiente, le tocaba dejar el horario al guardia de día, al cual le preguntó si él jamás había vivido algo extraño.

1:05:21 El guardia le dijo que no, pero que claro, tampoco se acercaba mucho a la casa, que solamente ver aquellas figuras le daba miedo. Ambos guardias, tanto mi padre como él, hicieron el rondín y pasaron enfrente de aquellas figuras en el patio. Alex, mi padre dice que lo que vio lo dejó más traumatizado todavía pues las figuras ahora se encontraban en su sitio normal. algunas sentadas, otras paradas, otras caminando por un pasillo, o haciendo como que caminaban. Quiero que recuerdes esto, la cera, la arcilla, son materiales, los cuales si haces tú una figura, no los puedes mover, es decir, no los puedes cambiar de posición. Si uno está caminando, se queda caminando, no lo puede sentar, no lo puede seguir. A lo que me refiero es que en la noche mi padre vio a todas las figuras paradas y en el día algunas de ellas se encontraban en poses totalmente distintas, cosa que era imposible. Después de que vivió esto, mi padre se apuró a resolver todo aquel problema que tenía con las tierras. afortunadamente lo hizo y más con esta motivación lo más pronto que pudo abandonó aquel trabajo pues él sabía de alguna manera que

1:06:52 aquellas figuras no eran normales que aquellas figuras tenían algo que las hacía que se movieran durante la noche gracias por compartirme el relato Alex saludos a todos los criptomaniacos Buenas noches, mi nombre es Juan Pablo Lozano, quiero contarles una experiencia que viví en mi antiguo trabajo. Yo me desempeñé varias veces como velador, y a lo largo de esos años me pasaron muchas cosas, pero claro, nada en el tema de lo paranormal, a excepción de una vez.

1:07:46 Recuerdo que habían cambiado, yo trabajaba para una empresa de seguridad privada que no me dejaban en un solo sitio, es decir, que se la pasaban moviéndome. A veces en un supermercado, a veces en un almacén, a veces en un depósito, y así sucesiva y sucesivamente. En una de estas ocasiones me tocó llegar a custodiar lo que vendría siendo un almacén de equipamiento para la construcción. Es decir, había bloques de cemento, máquinas de construcción, taladros y demás cosas. Incluso también grúas y algunas torretas. En la noche se ocupaban dos guardias, debido a que el terreno era bastante amplio y había dos casetas, una en la entrada principal y otra en la entrada trasera. Yo iba a estar en la entrada trasera. A grosso modo no se tenía que hacer nada durante el turno nocturno a excepción solamente de derrondines, es decir que el trabajo de construcción rara vez se realiza de noche. Entonces cuando llegué este señor, mi compañero que tenía aproximadamente algunos 30 años más que yo, yo en ese momento tendría 20, Y él tendría como unos 52, 53 años, me dijo lo siguiente, mientras estábamos cenando, mira chavo, tú si quieres no hagas los rondines, tú solamente ponte bien vivo,

1:09:18 viendo hacia afuera. que no se te pase nada, y si es que preguntan por alguien, me llamas por radio, yo hago los rondines, y voy y te checo cada vez que haga los rondines, no te voy a mentir Alex, cuando me dijo esto, yo no le vi nada de malo, al contrario, me pareció genial, solamente iba a estar sentado en la caseta con el aire acondicionado escuchando música, y estar al pendiente de afuera. Aquella noche pasó normal, pero yo noté algo extraño con aquel señor. Este hombre iba caminando por toda la zona, iba caminando por aquel terreno extenso de tierra, rociando algo. Cuando llegó a mi caseta, yo le pregunté qué era lo que andaba tirando. Yo vi que traía una botella de refresco, pero que traía agua en ella. Esta agua no se la tomaba, sino como que la iba regando en todo el piso. Daba como tres pasos, la regaba, daba otros cuatro pasos, la regaba de nuevo. Y él me dijo algo que al menos en el principio se lo creí, pero que conforme tú vas pensando las cosas no tienen mucho sentido, y es que me dijo que lo hacía porque luego entre la noche había un poco de viento y éste levantaba tierra y por lo tanto al tener la tierra mojada al menos en su mayoría... evitaría que se levantara mucho polvo yo le creí pero en toda aquella noche y

1:10:49 en la siguiente no hubo nada de viento álex era raro en aquel momento incluso estábamos en una época calurosa así que aquí fue donde yo empecé a pensar que este viejo me estaba ocultando algo todas las noches pasaba mi caseta me saludaba y conversábamos un poco Y yo lo veía, como se iba caminando, mientras rociaba aquella agua. Al pasar aproximadamente una semana, ahí me entraron las ganas de hacer un rondín. Siempre lo hacía cuando llegaba, pero quería hacer un rondín durante la noche, simplemente porque quería.

1:11:30 Así que yo le dije al hombre, oiga Don, y si yo le doy un rondín de perdido a uno, quiero estirar las piernas, y sirve que me voy fumando un cigarro. Al principio Alex, como que al Don, no le gustó la idea, me dijo que no. que mejor lo hiciéramos los dos y fue así como esa noche aprovechando uno la compañía del otro empezamos a hablar mientras caminábamos él iba rociando el agua y yo iba fumando hablamos de cosas sin sentido pero a todo esto es que yo noté Alex que este hombre iba un paso muy rápido o sea que caminaba acelerado como si trajera prisa o como si algo lo estuviera incomodando Incluso yo le pregunté a Edon,¿ por qué va tan rápido? que acaso quiere terminar el rondín a las prisas él me dijo que no que él así caminaba y que no le pusiera atención que era mejor llegar a la caseta del otro lado a la siguiente noche Alex yo le volví a insistir oiga don déjeme dar el rondín a mí no va a pasar nada tan solo quiero caminar un poco el hombre me dijo que estaba bien pero que lo diera lo más rápido posible que caminar y no le prestara atención a ninguna otra cosa pero que lo diera y que volviera a la caseta, que no pasara mucho tiempo en aquel terreno en la oscuridad. Yo hasta ese momento incluso me reí y le dije, Don,

1:13:03 pero si aquí no hay monstruos,¿ a qué le tiene miedo? Él solamente meñó la cabeza a Alex y me dijo, hazme caso muchacho. No dures mucho tiempo... Haciendo el rondín... Yo empecé a dar el rondín Alex... Y mira como son las casualidades... Que yo tenía como hábito... A veces llamar por teléfono... A una de mis amigas en ese entonces... a veces hablábamos largo y tendido y en aquella ocasión fue ella quien me habló eran por eso de la una y media de la mañana empecé a hablar con ella mientras estaba caminando y de pronto tocamos un tema de interés un tema personal y me detuve y empecé a platicar con ella estaba en la negrura de la noche pero había ciertas luces que me permitían ver con claridad, pero había otras tantas que me hacían ver sombras, una en particular que se situaba atrás de mí, me hacía ver mi sombra reflejada en uno de los vehículos de construcción, cuando estaba hablando por teléfono simplemente me di la vuelta y vi de nuevo mi sombra, Esta vez ya no se encontraba sola, había algo arriba de ella, algo que se meneaba de un lado hacia el otro y que tenían la apariencia de unos pies colgando. Inmediatamente alcé la mirada como reflejo y lo vi a Alex. Vi a

1:14:35 lo que parecía ser una mujer, colgada en el aire, con una soga en el cuello. Inmediatamente di el grito de mi vida y salí corriendo hacia la caseta del Don. Le pedí que me ayudara, pues lo que había visto me había dejado muy shockeado. El Don iluminó hacia arriba. y desde el poste de la grúa donde yo supuestamente había visto a la mujer de ella no colgaba nada aquel poste estaba limpio el don como ya sabiendo lo que había ocurrido simplemente me tomó de la espalda me frotó los hombros y me dio café y me dijo tranquilo muchacho tranquilo y después de calmarme él me explicó lo siguiente resulta que lo que regaba no era agua común y corriente si no era agua bendita. Él ya llevaba muchos años cuidando aquel depósito, y precisamente estos años de experiencia lo habían curtido en lo que se aparecía de noche. Dijo que durante los primeros días incluso veía sombras que pasaban por afuera de su caseta y le tocaban la puerta. que él empezó a hacer esto, de rociar agua bendita en todo el terreno, y que de esa manera, las manifestaciones se calmaban, pero que de vez en cuando, cuando se tardaba de más dando el rondín,

1:16:07 era posible que vieras algo, como a él le pasó en numerosas ocasiones, era por eso que, cuando daba el rondín, lo hacía a paso de prisa, y rociando el agua bendita, Él no me lo quiso decir el primer día porque pensaba que yo lo tomaría por loco, y sí, si te soy honesto sí lo haría, obviamente después de lo que había vivido, no lo tomaría por eso. Me dijo que él seguía en el trabajo porque lo necesitaba, porque no encontraba trabajo en otra cosa. Al menos que le ofrecieran la misma paga. Y fue por esto mismo que decidió seguir yendo a trabajar ahí. Que incluso el vigilante al cual yo estaba cubriendo ya no iba a volver.

1:16:53 Que me tenían ahí de fijo y por eso no me habían cambiado. El don me dijo que había una solución. Que lo dejara a él. dar los rondines y que si quería que me pasara la mitad del tiempo en su caseta haciéndonos compañía y después pues ya en la mía Alex yo opté por esto trabajé en aquel depósito cerca como de dos años y nos apegamos siempre a esto e incluso cuando a mí me tocó dar rondines para ayudarle un poco a él también agarraba mi botella y mientras caminaba esparcía el agua bendita por todo el lugar manteniendo mi mirada fija en el camino no volteando a ver nada más pues sabía que si tenía mala suerte aquella noche iba a haber algo que me dejaría perturbado un par de días esa fue mi experiencia alex espero que en algún momento puedas publicar mi historia Buenas noches, mi nombre es Reinaldo Duarte. Quiero compartirles mi experiencia. Hace aproximadamente como unos 8 o 9 años, yo trabajé como guardia de seguridad.

1:18:22 Me desempeñé en todos los turnos, tanto de mañana, tarde y noche. Trabajé para una empresa refresquera, una popular marca aquí de México. Esta empresa transporta y reparte diferentes líneas de refresco y también agua. Por lo tanto, yo veía choferes salir y entrar todos los días a aquel almacén. Yo les daba salida. Y como sucede cotidianamente, empezamos a ser amigos. Primero me hice amigo de mis compañeros guardias y después de todos los repartidores. Pero entre todos ellos, siempre resaltaba a alguien. Era un chofer que se llamaba Paco.

1:19:09 Paco era muy platicador, se llevaba contigo fácilmente, tenía la sangre muy liviana como algunos dicen. El caso es que era muy amiguero, con todo se llevaba bien y no había ninguna persona que no lo conociera, a pesar de ser un chofer repartidor. Yo siempre lo veía todas las noches y siempre estaba alegre. aunque como es la vida Alex que a veces a esas personas le sucede lo peor el caso es que un día le dieron una noticia fatídica a Paco Tanto su esposa como su hija habían sufrido un accidente automovilístico en el cual tristemente la hija de Paco había fallecido. Obviamente Paco se desmoronó, lloró y se fue inmediatamente. Todos estábamos preocupados, esto había pasado precisamente a horas de la mañana. él todavía no salía e incluso algunos le dieron raid el caso es que debido a esta tormentosa pérdida a Paco le dieron una semana para que se tomara para que estuviera con su familia y para que velara a su hija por suerte su esposa otra víctima del accidente no resultó tan herida eran solamente unos golpes leves pero por otro lado su hija no había corrido con la misma suerte Recuerdo que habían pasado dos días cuando vimos a Paco otra vez entrando.

1:20:37 Lo curioso, Alex, es que lo vimos entrando en un camión que la misma empresa se lo había dado, más que nada para que se moviera, pero un camioncito, el cual siempre se usaba para repartir agua. al menos a tiendas pequeñas, cuando lo vimos entrando Alex, vimos que este no venía solo, venía acompañado, vimos a una niña, sentada en el asiento del copiloto, a un lado de él, Paco se bajó, empezó a comprar algo, nosotros nos acercamos, más que nada para platicar un poco con él, este nos contó que había decidido seguir trabajando porque la casa le recordaba mucho a su hija y no quería seguir pensando en eso que lo deprimía y que es más durante aquellas dos noches no había podido pegar un ojo no se sentía cansado solamente deprimido y que al menos el trabajo servían para distraerlo Paco se quedó platicando con otro repartidor Y nosotros tres nos dirigimos de nuevo a la caseta. Vimos que la niña que lo acompañaba se había quedado arriba del camión. Paco se había estacionado de tal manera que quedaba el camión a merced del sol, de frente, con todo el calor encima. Los vidrios de este camión estaban subidos hasta arriba y de cierta manera esto me preocupó. Tal vez la niña adentro estaba pasando

1:22:08 un calorón que poco nos imaginamos, sobre todo en esa época del año que era verano. Yo saqué un pequeño dulce que traía, un chocolate en barra. Mis otros dos compañeros me esperaron ahí, en lo que fui y le toqué la puerta a la niña. Le dije que bajara un poco el vidrio y que le daba eso como regalo. que comiera algo, la niña simplemente me sonrió y me lo tomó, me dijo gracias, y sí, voy a bajar los vidrios, Alex era una niña como de unos 6 o 7 años, muy adorable, hasta ese momento nosotros pensamos que tal vez Paco, había venido a trabajar con una de sus hijas, pues para serte sincero, si bien lo llevamos muy bien con Paco, no sabíamos muchas cosas de su vida, No sabíamos dónde vivía.

1:22:58 No sabíamos incluso si tenía más hijos. No sabíamos tampoco quiénes eran sus hermanos. Éramos solamente amigos en el trabajo. Nosotros nos retiramos. Y vimos que Paco se estaba tardando mucho platicando, mientras que la niña seguía arriba del camión. Tomé la decisión de ir a decirle que bajara la niña, o que si se iba a ir, que se apurara pues. La pobrecita niña estaba abajo del sol, tal vez le iba a hacer mal. Pero cuando llegué y le dije esto, Paco no se lo tomó nada bien, empezó a gritarme. a decirme que si no tenía respeto por lo que había sucedido y yo estaba muy confundido solamente le estaba diciendo que la niña que venía en el camión que lo venía acompañando desde la mañana se encontraba ahí sentadita que lo más recomendable era que se moviera otro de mis compañeros de guardias se unió y también le dijo lo mismo que aquella niña estaba ahí adentro del camión Y que el sol estaba muy fuerte, que lo recomendable era que se bajara. Pero Paco seguía molesto y nos dijo algo que nos dejó muy sorprendido. Él nos dijo que solamente tenía una hija y que esa hija ya se encontraba en el cielo, que él no tenía más hijos ni tampoco sobrinos. Nosotros simplemente nos quedamos viendo las caras a Alex, mientras que Paco se retiraba, lo acompañamos

1:24:29 a pesar de que este no quería, una vez que llegamos a enfrente del camión, la niña ya no estaba a Alex, y en el asiento del copiloto, solamente estaba aquel dulce. Pese a que tratamos de hablar con Paco, explicándole que nosotros no queríamos faltarle respeto en ningún momento, este no lo tomó nada bien. Y era de esperarse Alex. Tal vez creyó que estábamos jugandole algún tipo de broma. Pero nosotros no éramos así. Lo que vimos fue real. Los tres lo vimos. Los tres interactuamos con aquello. Aquella niña. Tal vez era su hija. La cual lo estaba acompañando.

1:25:11 Tal vez en su último día, en este mundo. Después de aquello, Paco no volvió a hablarnos. Nos hablaba para temas de trabajo, pero la amistad simplemente se fracturó, por lo que duré trabajando ahí. Paco cambió por completo. Ya no era aquella persona risueña, ahora era alguien serio, alguien amargado, cosa que lo entiendo, pero al menos también estoy seguro que su hija lo estuvo acompañando en aquel día. Esa fue mi experiencia Alex, espero que la puedas publicar. Alex, no soy de asustarme fácil, o al menos eso creía.

1:26:17 Nunca he sido supersticiosa ni de las que creen en cosas paranormales. pero lo que viví una noche en la biblioteca de la universidad me dejó marcada. Si te lo cuento, no es para que me creas necesariamente, sino para que, si algún día les toca a ti o a tu comunidad quedarse esta tarde en un lugar como este, te vayas antes de que sea demasiado tarde. Era una tarde tranquila, me llamo Valeria, soy estudiante de idiomas, y ese día me tocaba ayudar en la biblioteca como parte de mi servicio.

1:27:00 Tengo que salir a las 8 pm, pero justo antes de terminar. Mi asesor me mandó un correo pidiéndome unas correcciones urgentes para una tesis que debía entregar al día siguiente. Decidí quedarme un poco más. A eso de las 9.30, ya no quedaba nadie, ni estudiantes, ni personal. Me puse mis audífonos y me enfoqué en mi trabajo. Frente a una de las computadoras del módulo central, todo estaba en silencio. salvo por el zumbido de las luces y el eco lejano de algún auto pasando por la calle. Fue entonces cuando escuché un golpe seco, como si un libro hubiera caído al suelo. Me quité los audífonos y volvió a sonar aún más fuerte. Venía del pasillo de Historia Universal. Fui a revisar, esperando encontrar algún estudiante distraído, pero no había nadie.

1:28:03 Revisé los estantes, todo en orden, ni un solo libro fuera de lugar. Regresé a mi lugar algo confundida, y apenas me senté cuando volvió a sonar otro golpe, esta vez en el área de Ciencias Sociales. Me levanté de nuevo. Fui a revisar y nada. Esto se repitió al menos como unas cinco veces. En cada ocasión, los sonidos venían de diferentes secciones de la biblioteca. Y siempre que llegaba, no solo no había nadie, sino que los libros estaban exactamente como debían estar, como si nunca se hubieran movido.

1:28:46 Empecé a incomodarme. Lo primero que pensé fue que alguien estaba junto conmigo, tal vez algún estudiante rezagado con ganas de molestar. Así que mandé un mensaje a Sandra, una compañera que también trabajaba en la biblioteca.¿ Te ha pasado que se caen libros solos? Le pregunté. Tardó un poco en contestar, pero cuando lo hizo, solo escribió algo que me dejó helada.« Valeria, vete de ahí. No te quedes después de las 10. Te lo digo en serio». Me quedé viendo el mensaje, con una especie de cosquilleo en la nuca.

1:29:31 Mi reloj marcaba las 10.05. Me levanté de inmediato para salir, pero cuando llegué a la puerta principal, me di cuenta de algo muy extraño. Estaba cerrada, con seguro, y yo no lo había puesto. Estaba completamente segura de eso. Corría al pequeño escritorio donde siempre dejamos las llaves. No estaban, ni encima, ni en los cajones, ni en los lugares donde solemos dejarlas como reserva. Era como si alguien las hubiera escondido a propósito. Volví a escribirle a Sandra, no encuentro las llaves,¿ puedes venir? Ella respondió con un simple, ya voy para allá. Mientras le esperaba, algo cambió en la atmósfera del lugar. Ya no eran solo libros cayendo.

1:30:30 Ahora escuchaba pasos, pasos rápidos, como si alguien corriera de un pasillo a otro. Pero no eran pasos normales, Alex. Tenían algo inquietante. no pesados como los de un adulto. No, eran ligeros, casi juguetones, pero veloces como los de un niño corriendo descalzo. No quise moverme, me senté cerca de la entrada, abrazando mi mochila, sin perder de vista los pasillos. Me sentía observada, como si algo o alguien estuviera esperando que me levantara, que me acercara, como si jugara conmigo.

1:31:20 En un momento, escuché una risa, baja, muy muy baja, pero aguda, como femenina, como la de una niña, una niña que se divertía mucho con lo que estaba haciendo. Yo no me atreví a moverme, me quedé allí, casi sin respirar, hasta que después de lo que me pareció una eternidad, Sandra llegó. Abrió con sus llaves desde afuera. Me miró con una expresión rara. No me preguntó nada. Solo dijo, vamos y vámonos rápido. Salimos de ese lugar. Afuera, el aire me supo libertad. Le pregunté si ella también había escuchado cosas cuando trabajó por la noche. Y me dijo que sí, que por eso nadie quiere ese turno, que desde hace años, después de cierta hora, algo empieza a manifestarse entre los pasillos, que varias personas han reportado cosas similares, pero que la universidad prefiere no decir nada.

1:32:29 Desde entonces, nunca más me quedé después de las 10. Quedé sumamente sorprendida con esto. Porque incluso en la biblioteca, un lugar que es silencioso, que es para alimentar el conocimiento, pueden ocurrir cosas realmente aterradoras. Esa fue mi historia. Saludos a ti Alex y a toda la comunidad de la cripta embrujada. Gracias por ver el video. Alex, te voy a contar algo que viví durante mis últimos meses como guardia de seguridad en una tienda departamental. Fue en la sucursal del centro, esa que tiene tres pisos, y donde el turno de la noche es una mezcla de tedio, pasillos oscuros y ruidos que nunca sabes si son reales o producto del cansancio. Esa noche, como siempre, yo estaba

1:33:59 en la puerta principal, monitoreando las cámaras y esperando que mi compañero, Miguel, que vigilaba desde el segundo piso, hiciera su recorrido. Eran como las dos de la mañana cuando, a través de los monitores, vi a alguien caminar por el área de perfumería. Parecía Miguel. La silueta era igual, alto, flaco, caminando con el paso lento, de quien ya sabe de memoria cada rincón. Pero lo que me sacó de onda fue que no lo vi subir. No escuché el ascensor ni pasos en la escalera, solo lo vi rondando. Cuando intenté seguirlo por la cámara, desapareció tras una columna. Cambié de ángulo, de cámara. Nada. Se había desvanecido. Le hablé por radio.« Miguel,¿ bajaste al primer piso?» Tardó unos segundos en contestar.«¿ Eh? No. Aquí ando en ropa. Estoy revisando los vestidores».«¿ Estás seguro? Acabo de verte pasar por perfumería».« Pues viste mal», dijo riéndose.« Yo no he bajado». Salí de la caseta y recorrí todo el primer piso con linterna en mano. Pasé por los pasillos, el área de juguetes, zapatería, electrónica.

1:35:25 No había nadie. Todo estaba en silencio. Volví al puesto y me quedé pensando si me había confundido. Quizá estaba tan acostumbrado a verlo moverse. que mi mente jugó conmigo, pero eso fue solo el comienzo. Otra noche, un par de semanas después, me encontraba en el baño del segundo piso. Era raro que yo subiera. Pero ese día me sentía mal del estómago y preferí usar el de empleados. Mientras me lavaba las manos, vi por el espejo a un guardia entrar al baño. Llevaba el mismo uniforme que nosotros, camisa azul, pantalón negro, hasta la placa metálica en el pecho.

1:36:13 Lo vi abrir la puerta del cubículo más alejado. Pensé que era Miguel, así que le dije algo. Pero este no respondió. Me acerqué, toqué la puerta y había silencio absoluto. Lo más sorprendente y aterrador, Alex, es que abrí y no había nadie. Te juro que me dio un vuelco el corazón. Revisé cada cubículo. Me asomé por las ventanas. Nada. Estaba completamente solo. Le conté a Miguel y claro, me dijo que él también había visto cosas. Que a veces mientras vigilaba desde arriba, veía a un guardia patrullando el pasillo de abajo. Una vez incluso creyó que era yo.

1:37:04 Bajó a saludarme y se encontró solo. No es la primera vez, me dijo. El jefe de turno anterior también renunció por algo así, dijo que cada noche veía a un guardia caminando entre los anaqueles, y cuando iba a buscarlo, desaparecía. Y no era solo eso. Algunas noches las cámaras captaban movimientos, pero cuando ibas a revisar, no había nadie. Puertas que se abrían solas, luces que parpadeaban justo después de que se veía pasar esa sombra con uniforme. Comenzó a correrse el rumor de que un antiguo guardia había fallecido ahí.

1:37:52 Hace muchos años, por causas que nadie quiso explicar, dicen que tuvo un ataque al corazón durante su turno, y que no lo encontraron hasta el día siguiente, tirado en los probadores. Desde entonces, su espíritu seguía rondando la tienda, y cada vez que alguien lo ve, está vestido igual que nosotros. Lo confundes con un compañero hasta que te das cuenta de que no responde, de que no tiene rostro o que simplemente desaparece ante tus ojos. Yo aguanté varios meses después de eso, pero te confieso que cada noche era más difícil. Una noche en particular, cerca de las 3, estaba haciendo un rondín por el tercer piso, donde están los muebles, todo estaba en silencio, solo se escuchaba el zumbido de las lámparas. Entonces lo vi, un guardia de espaldas caminando entre los sillones. Pensé en mi cabeza, otra vez él, pero esta vez no fui tras él, me quedé quieto, escondido tras una columna. Vi cómo avanzaba con calma, sin apurarse, sin miedo, como si fuera su tienda, como si patrullara como en vida. De pronto se detuvo, y sin girar el cuerpo, su cabeza se volteó hacia mí.

1:39:24 Alex tenía una cara horrible, parecía como si estuviera quemado. Sentí un frío recorrerme la espalda, cerré los ojos un instante y cuando volví a mirar, ya no estaba. Al día siguiente presenté mi renuncia. Hoy en día, Alex, cuando paso por esa tienda, me persino. A veces me quedo observando las luces encendidas del tercer piso, preguntándome si alguien más lo está viendo. Mis compañeros que siguen ahí dicen que todavía se parece, que algunas noches el otro guardia camina entre los pasillos, patrulla como si aún estuviera en turno que cumplir. Y si te estoy honesto, creo que lo único que calma su presencia es la oración. Muchos empezaron a rezar antes de comenzar el turno. A mí me funcionó en las últimas noches antes de irme. Cada vez que sentía que algo me observaba o escuchaba pasos sin dueño, empezaba a rezar. Y el ambiente se calmaba, aunque esa perturbadora sensación nunca se iba del todo. Aún hasta hoy, pienso en que aquel guardia sigue caminando eternamente.

1:40:51 Esa fue mi historia, Alex. Saludos a todos desde Ciudad de México. Hola, buenas noches, criptomaniacos. Mi nombre es Alan Mora, y esta es mi historia. Cuando era el año 99, yo me encontraba trabajando como velador. No era velador para ninguna empresa de seguridad. Era un trabajo que yo tenía, pues en ese entonces había tenido un accidente. Y debido a este accidente no me pude desempeñar como yo quería en la construcción, que es mi trabajo fijo. Soy el bañil.

1:41:48 Entonces tuve que encontrar algún otro trabajo para apoyarme. Me ofrecieron el turno de velador. ahí en mi colonia tenía que andar en bicicleta pasando por las diferentes calles de la colonia vigilando claro algunas casas que se encontraban abandonadas y otras tantas que tenían familias la principal encomienda era detener a los rateros y vigilar a las personas que llegaban muy de tarde a sus casas cosa que yo hacía siempre de hecho recuerdo que algunas familias me encargaban mucho a sus hijas a sus hijos Cuando llegaban por eso de las once y media, doce de la noche, y tenían que caminar hasta sus casas, recuerdo mucho que acompañé a varias muchachas hasta llegar a su hogar. En fin, de vez en cuando cambiábamos ruta, y en una de estas ocasiones, me tocó ir a vigilar una zona que tenía una guardería, esta guardería. era un edificio alto con un patio al lado en esta guardería iban casi todos los niños de ahí cerca y también otros tantos que venían de afuera era un lugar como cualquier otro lo único que tenía que vigilar es que nadie entrara y tenía que hacer tres rondines pero yo decidí hacer cinco o cuatro pasaba con mi silbato checando las áreas cuando en eso en un rondín cuando eran más o menos como las 3 de la mañana pasé enfrente de aquella guardería

1:43:20 y escuché un sonido muy extraño provenir de ésta. Era un sonido muy alarmante, un sonido que cualquiera que lo escuche por esas horas de la madrugada le despierta mucha incógnita e incluso miedo. Escuché el llanto de un niño seguido de los gritos de una mujer. Los gritos de esta mujer no eran gritos de horror, eran más bien gritos como si estuviera regañando a este niño. Y lo más perturbador que escuché seguido de esto, escuché golpes, estruendosos golpes, como si lo estuvieran amedrentando. Rápidamente me detuve, pensé que a lo mejor era un conflicto familiar, una mujer que se estaba pasando con su hijo, pero no. Los gritos y todos aquellos perturbadores sonidos, que se escuchaban más claro por ser de noche, por estar todo apagado y todo calmado, venían de la guardería. Venían del segundo piso. Empecé a aluzar hacia las ventanas de esta. Pero todo se encontraba apagado.

1:44:30 No había ni una sola luz encendida. Chequé la puerta y esta tenía candado. Chequé el patio de al lado y también, cadena con candado. La señora de enfrente se estaba asomando por la ventana. Yo me la acerqué, me presenté, que era el velador, y la señora me dijo que esos extraños ruidos siempre se escuchaban, pero no todos los días. Solamente de vez en cuando, que ella siempre veía, e incluso varias noches se quedó en vela. justamente cuando escuchaba estos sonidos para ver quién salía o quién entraba lo que le causaba mucho terror es que no veía quién entraba y quién salía obviamente ya con este dato Alex en ir al día siguiente y preguntarle a las personas que trabajan ahí se portaron muy bien conmigo Alex y me dijeron que no era la primera persona que iba que otros vecinos habían ido y que les habían dado la misma explicación que no sabían que era, que a lo mejor era el eco, pero que en definitiva, ellas no le hacían daño a los niños, y que nadie se quedaba a esas horas altas de la madrugada, adentro de la guardería, tenían un velador, un velador entre comillas, este velador se iba por eso de las 12 o 1 de la mañana, ya que llegaba como a las 2 de la tarde o 3 de la tarde este señor simplemente se iba cuando todo estaba en orden ya que también funcionaba como conserje me invitaron a pasar al segundo piso Alex todo

1:46:03 estaba en orden los niños jugaban las maestras los educaban No había ningún niño que estuviera llorando tan siquiera. Me bajé y simplemente pensé que era algo que sucedía cada tantos días, que tal vez tenía una explicación lógica pero que yo todavía no la encontraba. Esa misma tarde, justamente antes de que cerraran la guardería, llamaron a los veladores.« Nosotros damos siempre un folleto con nuestro número». a todas las casas de la colonia, para que cualquier cosa nos marquen, me marcaron precisamente a mí, yo llegué a la guardería, y me dijeron que esa noche, antes de que el velador se fuera, podían subir y dar un rondín, más que nada para asesorarse de que nadie se quedara, no vaya a ser que, pues cualquier cosa. Quedé de acuerdo con este velador. Él me dijo que pasara la una y media, que incluso se iba a quedar más tiempo.

1:46:57 Llegué por eso de la una y media, Alex, como quedamos. Nos subimos al segundo piso, estuvimos por todos los lados e incluso bajamos al patio. Estaba completamente vacía la guardería. Justo ya nos íbamos, Alex, cuando escuchamos aquellos gritos de enojo, aquel niño llorando y nos quedamos pasmados. podía ver la cara de aquel hombre, también estaba desconcertado, entramos de nuevo a la guardería, se escuchaban por los pasillos, como si vinieran de adentro, subimos inmediatamente al segundo piso, que era de donde venían los gritos, podíamos escucharlo con suma precisión, Cuando llegamos al pasillo principal, escuchábamos los gritos como si estos sonaran en frente de nosotros pero no veíamos nada, Alex.

1:47:47 Era un sonido que solamente se paseaba por el pasillo. También los golpes. Y también los gritos de furia de alguna mujer que se encontraba enojada, pero que nosotros no podíamos ver. Quedamos sumamente perturbados por esto. Estos sonidos... perturbadores... no sonaron por mucho tal vez por algunos segundos y luego se calmaron yo bajé al patio el otro velador estaba saliendo de la guardería poniendo la cadena y el candado en la puerta principal para luego ponérsela a la puerta del patio que tenía una salida hacia la calle yo estaba en aquel patio y tomé la decisión de iluminar las ventanas de la derecha las que tienen vista hacia el patio Con mi linterna, lo que vi a Alex es una imagen que hasta hoy no me puedo sacar de mi cabeza. Había una mujer con el pelo todo enmarañado, con sus ojos altones y unas venas bien marcadas en su rostro. Tenía una cara muy perturbadora. Pero lo que más llamaba la atención era su lengua, era muy larga Alex, caía por sus labios, por su barbilla y llegaba casi hasta su pecho, su ombligo, la movía de un lado para el otro y lamía la ventana con esta. era la lengua como la de una serpiente, inmediatamente salí del patio, aterrorizado, no podía hablar, solamente temblaba,

1:49:17 no podía ni siquiera sujetar bien la lámpara, el velador me preguntó que qué era lo que pasaba, que qué había visto, él entró pero no logró ver nada, yo solamente me tallaba la cabeza y lloraba, quedé muy perturbado Alex, tanto así que decidí no trabajar por unas semanas, tenía miedo a salir a la oscuridad con el tiempo se me fue pasando pero cuando una vez volví a trabajar de velador les pedí a mis compañeros que nunca me volvieran a mandar a aquella zona e incluso de día evitaba pasar por aquella guardería los años pasaron y aquella guardería dejó de funcionar el edificio se demolió y pararon ahí con el tiempo un nuevo fraccionamiento parte de las casas se vendieron no sé si la casa que edificaron arriba de aquella guardería tenga el mismo problema pero ni siquiera quiero averiguarlo esa fue mi historia Alex saludos a todos los criptomaniacos Gracias por ver el video. Buenas noches comunidad de la cripta, mi nombre es Magaly Gómez. Alex,

1:50:51 quiero compartir mi experiencia. Hace aproximadamente algunos 15 años, cuando apenas cumplía los 18 años, trabajé en un depósito de cerveza. Este depósito estaba abierto las 24 horas, los 7 días de la semana, absolutamente todo el año. Como depósito de cerveza, creo que algunos de ustedes ya supondrán que tenemos que estar lidiando con cierto tipo de personas, a veces borrachos, a veces gente irrespetuosa. Este depósito comenzó como una tienda, normal, como cualquier otra, pero conforme pasaron los años, El dueño empezó a ver que tenía que invertir en seguridad. Entonces, el depósito se creó, se cerró por completo, solamente atendíamos por ventanilla y al caer la noche, atendíamos con más seguridad todavía.

1:51:50 El dueño puso barrotes grandes, puso también un vidrio que no se podía romper con facilidad y puso también una pequeña puerta. Donde nosotros podíamos deslizar el dinero y hablar con el cliente. Algunas veces los clientes piden muchas cosas, varios sics de cerveza, refrescos, etc. Para ese tipo de casos, el dueño creó, podríamos decir como un cajón metálico. el cual se encontraba puesto de mi lado yo ponía todo lo que el cliente pedía después lo empujaba y este cajón salía del otro extremo de la pared para que el cliente tomara todo lo que había pedido de esa manera asegurábamos nuestra integridad y los clientes más sensatos lo comprendían más que nada esto lo empleábamos al caer la noche durante muchas semanas Alex yo estuve en el turno nocturno y ya sabía más o menos la movida, ya sabía que tendría que lidiar con uno o dos borrachos, que a veces se ponían impertinentes, pero me sentía segura Alex, porque el depósito era muy seguro, estaba completamente encerrado, pero llegó una noche, una noche de fin de semana, había una tormenta, estaba lloviendo muy fuerte y los vientos soplaban, De entrada sabía que no iba a haber mucha clientela.

1:53:18 La gran mayoría de los clientes que venían por la noche ya habían ido por la tarde. Y esto es que varias personas se preven y compran con anticipación toda la cerveza que ellos quieren. La noche había transcurrido como cualquier otra. Muy tranquila, lloviendo a cántaros. Y escuchando como el viento solamente soplaba y tumbaba una que otra rama de un árbol. sabía que nadie iba a venir pero siempre mantenía esa pequeña escotilla abierta por si alguien venía y hablaba yo pudiera atenderlo lo más rápido posible mientras estaba jugando con mi celular puse la mirada por aquella escotilla esa pequeña escotilla daba la vista hacia la otra calle y ahí pude ver el cuerpo de una persona que se encontraba viendo hacia el depósito Abrí toda la escotilla por completo para ver. Y lo que vi del otro lado, Alex, me dejó muy perturbada y también muy incómoda.

1:54:22 Había un hombre. Este no traía playera. Solamente tenía un pantalón de mezclilla puesto. No traía zapatos. Estaba descalzo. El hombre estaba excesivamente flaco, casi en los huesos. tenía el cabello largo pero también tenía poco se le podía ver su cráneo con uno que otro mechón de pelo largo tenía una barba desaliñada y tenía unos ojos que no parpadeaban incluso estando bajo la lluvia este hombre se estaba mordiendo las uñas mirando hacia el depósito juntaba sus dos manos y se las mordía como si estuviera ansioso por algo y al momento que me vio me sonrió Yo inmediatamente cerré la escotilla y traté de calmarme. Por aquella área, Alex, también era muy conocido que algunas personas que consumen muchos estupefacientes se vuelven viciosos de éstos. Y pues al no tener dinero para pagarlos, empiezan a robar, y lo que es aún peor, empiezan a quitar vidas a las personas que vienen trabajando, o incluso se han metido a negocios para robar, incluso se habían metido a casas. Simplemente eran personas que estaban sometidas a sus vicios, y que estos mismos los estaban consumiendo. supe en ese momento que ese hombre se trataba de uno de ellos, más que nada por su cuerpo se notaba que no había comido, pero

1:55:53 en definitiva se había metido algo, traté de calmarme Alex, me repetí una y otra vez que ahí no podía entrar, la puerta es de fierro y está muy bien asegurada, las paredes son de concreto de cemento, La ventana tiene enormes barrotes. El vidrio es a prueba de golpes. No había manera de que aquel hombre entrara. Así me mantuve durante algunos minutos, esperando tal vez que aquel hombre golpeara los barrotes o la ventana, pero nada pasaba. Empecé a ver el vidrio, que era algo empañoso de algunos lados. Y empecé a ver su sombra que se paseaba por enfrente.

1:56:35 Rápidamente cerré todo. Yo no podía ver hacia afuera, ni él podía ver hacia adentro, pero sí podía ver su sombra. Su sombra sí la podía ver. Aquella ventana tenía un plástico que se ponía. Era blanco y transparente. Con la luz del bombillo de afuera podía ver su sombra. Estaba rondando enfrente. Decidí que no iba a abrir. al menos no hasta que aquel hombre se fuera me fui al baño traté de despejarme y apenas iba a llamar a un chico que siempre está al pendiente del teléfono es el chico que está durante el día pero si algo malo pasaba siempre me decía que lo llamara a él ya que él vendría lo más rápido posible pues es el que vive más cerca del depósito en ese momento cuando estaba atrapiando lavándome las manos escuché un golpe Y más allá de un golpe, escuché un sonido muy característico de la lámina. El cajón con el cual yo sacaba los productos. Escuché cómo se restiró, y en ese momento me entró mucho miedo Alex porque recordé que al cajón no le había puesto el candado, había un candado que evitaban que lo jalaran desde afuera. Yo volví lo más rápido que pude para tratar de jalar el cajón, no vaya a ser que intente meterse por ahí, aunque no cabía.

1:58:01 Cuando llegué, vi una escena espantosa. El hombre sí estaba tratando de meterse por ahí. Lo pude ver con más cercanía a Alex. Aquel hombre parecía un zombi. Su piel estaba pegada a los huesos. Sus cuencas estaban sumidas. se veía muy demacrado sus uñas mordidas se veían fatal porque también las traía una que otra larga aquel hombre al verme empezó a maldecirme y a decirme que también le diera el dinero sacó una pequeña navaja Trató de hacerme daño, pero no me dejé. Simplemente quise acercarme lo suficiente para tomar las llaves de la puerta trasera e irme corriendo.

1:58:48 Lo logré. Cuando lo vi más de cerca, Alex pudo ver que este hombre se encontraba atorado. Intentaba pasarse del otro lado, pero... A la altura de su estómago y la cintura, había quedado aprisionado, y podía ver cómo se restiraba su piel, cómo se raspaba, cómo salía sangre. Aquel hombre seguía maldiciéndome, amenazándome, diciéndome que le diera todo el dinero. yo me fui corriendo abrí la puerta y salí grité por todos lados con la lluvia arriba todas las personas tenían las puertas y ventanas cerradas corrí y grité hasta que milagrosamente una de estas familias de los vecinos me escuchó el vecino salió por suerte ya me conocían era la chica que trabajaba en el depósito les platiqué que un hombre había tratado de meterse y que ahí se encontraba dentro del depósito Hablaron rápidamente a la patrulla. La patrulla llegó muy rápido, Alex. También salieron varios vecinos. Y ahí se encontraba todavía el hombre. Se encontraba atorado. Aún con los policías y todas las personas ahí, este hombre seguía defendiéndose. Tratar de rasguñar a los oficiales. Nos dijeron algo que ya intuíamos. Aquel hombre estaba bajo los efectos de un estupefaciente. era un vicioso después de llevárselo al pasar algunos días se enteraron que ese hombre ya le

2:00:21 había quitado la vida a una persona a un chico hace aproximadamente un mes lo había sorprendido por la espalda cuando éste venía del trabajo solamente para quitarle el dinero y seguir consumiendo lo que era su vicio aquellos estupefacientes que lo consumían también por dentro Aquel hombre no comía, no bebía, solamente cuando podía. Su prioridad era consumir aquel producto. Ese tipo de personas no les interesa nada más. Desde que me pasó esto, le pedí al dueño que nunca me dejara solo. Y obviamente, le agarré un terror enorme a todas aquellas personas que consumen esto. A veces lo ciega.

2:01:10 A veces están buscando con desesperación comprar más, seguir consumiéndolo, y cuando su economía no es suficiente, no les importa robar al que está al lado para seguir consumiendo su espantoso vicio. No. Hola Alex, buenas noches. Mi nombre es Octavio Saldaña. Te quiero contar una experiencia que pasé cuando estaba trabajando como paramédico. En aquel trabajo siempre vivimos cosas extrañas, a veces cosas que no son fáciles de explicar. Pero esto sucede más en concreto cuando están estas vacaciones. A veces hay que atender accidentes, a veces hay que atender peleas.

2:02:22 Ya sabes, la temporada de vacaciones es una muy movida, tanto para comercios, turismo, y tristemente también para nosotros. Si bien todas las noches hay movimiento, en aquella temporada lo hay aún más. Entonces, por lo tanto, no me sorprendió para nada, cuando recién había llegado, que entrara una llamada urgente. Nos requerían lo más pronto posible, en una fiesta que se había llevado a cabo en una piscina privada. Nos dijeron que una chica se encontraba muy mal, que incluso no estaba respirando. Todo esto era por... un altercado que había sucedido ahí. Entre algunos jóvenes habían empezado a pelear y esta chica había caído a la piscina y se había golpeado la cabeza. Por lo tanto, algunos de estos jóvenes la sacó, intentaron resucitarla, pero no respondía. Fuimos lo más pronto posible, Alex. Afortunadamente, eran como las dos y media a una de la mañana. Entonces no había mucho tráfico.

2:03:26 Al entrar a la piscina, vimos la primera señal mal. Todos estaban rodeando a la chica, no le estaban dando suficiente espacio para que respirara mínimamente, y esta chica se encontraba solamente tendida en el suelo, sin reaccionar en lo absoluto. intentamos resucitarla pero de nada servía tuvimos que meter a la ambulancia sin recibir ninguna respuesta y les preguntamos a todas las personas que estaban ahí todos los jóvenes que quién se iría con ella es recomendable que algún acompañante vaya más que nada para que avise a los familiares y también para que nos diga los datos de la chica sorprendentemente álex nadie quiso ir Ninguno se atrevió a subirse a la ambulancia y eso que se decían sus amigos.

2:04:18 Nos tuvimos que ir lo más pronto posible. Solamente nos dieron la cartera de esta chica. Ahí venía su celular desbloqueado y las credenciales que ella tenía. Me subí a la ambulancia y yo fui a acompañarla mientras que mi compañero iba manejando. Yo iba tratando de estabilizarla. Mi compañero manejaba lo mejor que podía, mientras que yo me esforzaba por tener alguna señal. Lograr que aquella chica no se fuera, pero de una manera sorprendente. Esta reaccionó. La chica no abrió los ojos, no empezó a hiperventilar ninguna de las cosas a las que nosotros estamos acostumbrados. Aquella muchacha solamente empezó a hablar y me dijo, por favor avisa a mi familia, pero que no te responda mi abuela, ella está muy mala, no va a poder con la noticia, por favor, si ya responde, cuélgale y vuelva a llamar.

2:05:17 Que ella no se entere, me pasó su número, yo estuve anotándolo, y el momento en que empezó a llamar, aquella chica se quedó conmigo, repitiendo una y otra vez, por favor si es mi abuela, no le digas. Aquella chica hablaba muy normal, parecía no importarle el dolor, parecía no importarle nada. Iba con mucha calma Alex. Cuando me respondieron que lo tenía en altavoz, escuché la voz de una anciana. Inmediatamente la chica me hizo una seña y me dijo que colgara, que por favor no le dijera, que esperara tres minutos y volviera a intentar llamarla. si hubiera sido alguien más probablemente no me hubiera importado o hubiera buscado que alguien más atendiera la llamada le hubiera dicho a la anciana que me pasara alguien más pero simplemente en ese momento no pude corté la llamada y la chica me dijo que me esperara unos 3 minutos y volví a marcar en ese momento yo me di cuenta de algo Alex el aparato con el que medimos el pulso no registraba nada Simplemente estaba estático. Pensé que tal vez no estaba bien puesto. Pensé que no estaba bien conectado.

2:06:37 Entonces fui, lo chequé una, dos, tres veces y nada. El aparato seguía sin darme lectura. Como si no estuviera conectado o, peor aún, como si la persona en cuestión no estuviera viva. Yo chequeé una, otra y otra vez, hasta que la chica me dijo nuevamente, llama de nuevo, pero por favor, si responde mi abuela, no le digas nada. Llamé de nuevo a Alex, y otra vez contestó la abuelita. De nueva cuenta le colgué, le dije que era número equivocado, y colgué. Me esperé otros tres minutos. intenté hacer reaccionar a la chica pero esto parece inútil tomé un estetoscopio y empecé a checar sus latidos su pulso en el cuello en el corazón estaba bastante confundido álex porque no captaba pulso en ninguno de los dos eran como si estos no se encontraran eran como si estos no latieran ni bombearán sangre pero la mujer estaba ahí estaba hablando conmigo con los ojos cerrados pero su boca se movía pasaron los tres minutos y ahí vamos a llegar al hospital cuando otra vez marqué y en esta ocasión afortunadamente me contestó su madre Le expliqué todo lo que había pasado y en qué hospital iba a estar internada su hija.

2:08:10 Inmediatamente ella colgó y se puso en marcha. Yo llegué al hospital. Bajamos a la chica, la cual hasta ahora se encontraba en completo silencio. Le empecé a hablar, pero ella ya no me respondía. Le dije a mi compañero que la muchacha sí había respondido y que venía hablando, que la lleváramos lo más antes posible con algún doctor a urgencias. Pasaron algunos diez minutos cuando nos dieron la respuesta de esto. Los doctores nos dijeron que la chica había llegado sin vida, pero no solo eso, sino que la chica se encontraba sin vida desde hace aproximadamente 40 minutos, si no es que más, eso quería decir que no existía ningún modo coherente. ninguna manera lógica en la que esta muchacha pudo haberme hablado mientras iba en la ambulancia los padres llegaron y solamente pude verlos a la distancia como lloraban lo que no sabían es que su hija pudo cumplir su último deseo antes de irse y creo que lo hizo cuando ya no se encontraba con vida el espíritu de ella era el que me hablaba y estoy seguro de esto cuidando hasta el último momento, la salud de su abuela, tratando de que esta no se enterara de una manera tan volátil en la noche, no sé qué pasó con la abuelita, pero en serio espero

2:09:42 de todo corazón Alex, que haya sabido llevar este duelo, esa fue mi experiencia, gracias por compartirla Alex. Hola Alex, mi nombre es Emiliano Buenavista. Te quiero compartir una experiencia paranormal que me sucedió en mi trabajo. Yo soy intendente.

2:10:24 Me contratan para hacer limpiezas en unas oficinas en el centro de Guadalajara. Mi trabajo comienza por eso de las 9 y media, 8 de la noche, cuando todos están retirando, y termina por eso de las 4 y media, 5 de la mañana, a veces 3 y media. Cuando yo termino, soy libre de irme. En estos edificios, a veces hay diferentes empresas. Yo solamente iba a hacer limpieza en tres pisos. que eran administrativos. En estos tres pisos yo me tardaba un aproximado de cinco horas. El vigilante se encuentra hasta abajo, en el primer piso, y los que iban vigilando las diferentes oficinas no se metían a estas, solamente vigilaban externamente. Así que yo estaba solo, y precisamente porque estaba solo, al paso del tiempo, decidí trabajar escuchando música. Me ponía mis dos grandes audífonos y ponía la radio o ponía música para distraerme y así desempeñaba todo mi trabajo. Creo que fue esto mismo lo que siempre me salvó de escuchar estos ruidos y de vivir esta experiencia. La mala suerte estuvo de mi lado. Cuando decidí al menos por unos minutos apagar mi música, yo me encontraba limpiando. No todas las luces se encuentran encendidas, obviamente, para ahorrar energía, pero sí algunas de ellas se encuentran encendidas para que yo me

2:11:55 pueda mover a mis anchas. En determinado momento, apagué la música. Y me fui a hacer un quehacer, el cual era tardado. Tenía que lustrar el piso, pulirlo, que brillara lo suficiente. Para eso tengo una máquina la cual también hace ruido, pero había estado fallando últimamente. Cuando me encontraba checándola, empecé a escuchar unos ruidos. muy extraños que venían de la parte de arriba. Estos ruidos no eran movimiento, no eran pisadas, era un canto, un canto de niñas. Eran como si estas niñas estuvieran cantando una especie de estrofa infantil, como cuando cantan y están saltando la cuerda, ese tipo de cánticos.

2:12:42 O cuando juegan a matatena. Yo lo primero que pensé, Alex, es que tal vez una persona de administración se había quedado, no me había encontrado con ella y seguramente tenía puesta alguna bocina, algún televisor, algún monitor y estaba viendo algún tipo de película. Esto ya me había pasado antes A veces personas tienen tanto trabajo O son líderes Y necesitan sacar la chamba del día Y se quedan toda la madrugada A veces me había sucedido Decidí ya no prestarle atención Poner mis audífonos otra vez Y seguir haciendo mi trabajo Pero la curiosidad pudo conmigo Me quité los audífonos Y seguí escuchando aquel canto Las niñas seguían cantando Como si estuvieran jugando El sonido salía tan limpio que para mí resultaba difícil creer que era una bocina o un monitor.

2:13:37 Así que tomé una decisión. Subiría al tercer piso, el cual ya había limpiado, y vería quién era el que estaba ahí. Lo extraño es que no me había encontrado con ningún trabajador para ese momento. Justamente cuando subí al tercer piso me di cuenta que ya había apagado todas las luces. Solamente se mantenían tres encendidas y con muy bajo voltaje, o sea que daban muy poca iluminación. Yo siempre estaba con una lámpara que tenía puesta en mi cadera. Esta lámpara ilumina bastante, es especial. La iluminé tan solo para iluminarme el camino y en eso vi que algo se encontraba en medio del pasillo de los cubículos. de los escritorios, había una sombra, una especie de bulto que se movía, al irme acercando y la lámpara ir iluminando cada vez más y más, me di cuenta que no era un bulto cualquiera, era una niña con un vestido rosa y blanco, que se encontraba dándome la espalda, estaba jugando en el piso, como si tuviera una muñeca. La niña tarareaba e inmediatamente me di cuenta que los ruidos que yo había escuchado provenían de ella. Aquellos cantos, aquellas melodías extrañas. Yo no le dije nada. Para este momento, creo que estamos de acuerdo que yo tenía miedo. Sabía que ninguna niña se tendría que encontrar en aquel piso a horas de la madrugada. De hecho, ni siquiera durante

2:15:09 el día. Estaban prohibidos los niños. Di tres pasos hacia atrás y en ese momento la niña se volteó y me miró. Sus ojos eran profundamente negros y tenía una cara que era inexpresiva. Parecía una carita de porcelana. En ese momento me di la vuelta y empecé a caminar. Caminé hasta bajar al segundo piso. No entiendo, Alex, qué fue lo que sucedió. No podía correr simplemente. Era como si mi cuerpo... Estuve atado a caminar y de una manera muy lenta. Créeme que esos fueron los segundos más largos de mi vida. Mientras caminaba y bajaba la escalera, creo que fui yo mismo el que intentó no hacer tanto escándalo. No sé, no te sé explicar muy bien.

2:15:58 El caso es que no pude terminar con mi trabajo. Me quedé ahí hasta que amaneció. Seguí escuchando los cantos de aquella niña y ya no me los podía sacar en la cabeza. Si te soy sincero, tal vez incluso hasta me los imaginaba. A la noche siguiente no pude ir e inevitablemente tenía que seguir trabajando. Necesitaba el dinero, pero todo el tiempo que duré en aquel trabajo... Me puse a mí mismo una condición.¿ Sabía que aquella niña tarareaba de vez en cuando entre las noches? Entonces yo usaría audífonos y no me los quitaría para nada. Y si lo hacía, procuraría siempre que una aspiradora, la máquina pulidora o algo estuviera haciendo ruido para evitar escuchar los cantos de aquella niña. No sé cómo es que aquel espíritu empezó a manifestarse. No sé por qué precisamente aquella noche.

2:16:57 El caso es que anteriormente yo podía caminar libremente por aquellos tres pisos a la hora que sea, pero a partir de aquella experiencia ya no. sabía que por eso de las dos y media o tres de la mañana ya no debía de subir al tercer piso pues la niña empezaba a cantar y no se detenía a veces unas noches a veces no pero cuando empezaba a cantar sabía que no se iría hasta el amanecer gracias por contar mi experiencia Alex saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada Gracias.