Maraton de 1 Hora de Relatos de Policias y casos perturbadores para no dormir
0:07 Alguna vez ustedes han escuchado historias sobre personas que son acompañadas por la muerte? En este canal hemos compartido algunas experiencias que creo que les han atemorizado sobre historias donde se ve a la misma muerte rondar por hospitales, cementerios y por qué no, acompañando incluso a mismas personas. Personas que ya están en su lecho de muerte. Personas que se encuentran muy mal de salud. O que tal vez ni siquiera lo saben, pero su tiempo en este mundo escasea.
0:48 Personas que quizá tal vez van a perder su vida en un accidente. O de manera muy volátil. De un dÃa para el otro. Hay muchas experiencias que dicen ver a un tipo de esqueleto o en algunas ocasiones... a una mujer con extraños rasgos en su cara acompañando a otras personas que no son amigos ni siquiera familiares además muy pocas personas logran verla a la muerte esta historia de Francisco Gutiérrez nos va a hacer reflexionar sobre estos estos relatos estas ciertas leyendas que se tejen alrededor de esta entidad será cierto¿ Será que la muerte nos acompaña o que simplemente se trata de algo por lo que tenemos que pasar? Algo, un simple estado de nuestra materia.
1:45 Ahora somos seres de carbono, pero en algún punto nos convertiremos en algo más. Nuestra alma pasará a otro plano, pues como ya dicen los populares fÃsicos, la materia no se destruye, solamente se transforma. Francisco comienza por decirnos que él es un policÃa. Como todo policÃa, tiene que rolar turnos. Y en algunas ocasiones a él le toca, pues, estar en ciertos lugares no muy cómodos. Perdón, no muy cómodos. Ãl es un policÃa de montada en un pueblo. Estos policÃas no llevan auto, no llevan motocicletas. ni siquiera cuatremotos debido al terreno muy escabroso y el pésimo estado de algunos caminos que están cercanos al pueblo, simplemente son inservibles.
2:43 Una de las cosas buenas es que al estar en estos tipos de pueblos tejidos, pues todos se conocen con todos, ¿no? Asà que cuando ocurre algo que no es muy común, pues siempre las personas se tratan de apoyar, siempre tratan De localizar ya sea si una persona se perdió. O si cometieron algún robo. Es muy fácil de detectar. Quienes son los ladrones. Pero hubo un caso en que a Francisco. Lo superó por completo. No fue un caso de robo. No fue un caso de. Algo terrenal. Fue un caso.
3:24 Enteramente paranormal. Ãl se encontraba a un lado de estos caminos de piedra. estos caminos que ya llevan años, y en eso él se da cuenta, que alguien viene por aquel camino, si bien este camino era muy concurrido durante el dÃa, ya que era el único acceso que daba a aquel pueblo, a Francisco pues esto le llama la atención, en un principio, porque aquel camino, siempre se encontraba deshabitado a partir de las 12 de la noche, ya por ahà no pasaba ni un alma, Todas las personas que estaban en el pueblo ya se encontraban dormidas. A excepción tal vez de una o dos personas que se encontraban trabajando fueras, pero eso son muy contadas ocasiones. Pero a Francisco le llama la atención que en aquella noche no está pasando por ahà una persona en bicicleta, una persona caminando, sino que va una carreta. Una carreta que parece algo elegante, de tonalidad negro. que la va jalando dos corceles también, de un color negro muy oscuro, que incluso se camuflajean con la noche. Francisco se les queda viendo y se les queda viendo. No hay luz alrededor de la carretera, asà que solamente se tiene que apoyar con la luz que viene de la luna. Y fue asà como sus ojos se van adaptando a la luz y va viendo
4:54 aquella carreta que se va acercando. Al momento que los tiene de lado, él nota algo. Que quien va manejando aquella carreta lleva una especie de vestido, una especie de túnica muy extraña. Lleva una túnica completamente negra que lo tapa por completo. Todo, cabeza, hombros, torso, hasta las piernas. Va completamente tapado. Ãl no puede ver una cara, ni siquiera puede ver unas manos. A él se le hace extraño. Una persona vistiendo asÃ, metiéndose en el pueblo. TenÃa que revisar muy bien. Como policÃa, tenÃa que checar a todas las personas que se metÃan ahÃ. No vaya a ser que iban a hacer algún delito o iban a causar problemas.
5:47 Pero a pesar de que esta era su tarea, Francisco dice que de alguna extraña manera no podÃa realizarla. Ãl me cuenta al ex Yo vi aquella extraña túnica, vi a aquella persona completamente tapada, y a pesar de que en un principio quise detenerla, no pude hacerlo, porque sentà miedo, porque un escalofrÃo fue recorriendo todo mi cuerpo, lentamente desde la cabeza, pasando por mi espalda, hasta las piernas, el cuerpo me tembló. El cuerpo me vibró como si yo estuviera captando algo, como si estuviera presintiendo algo malo, esa sensación de terror y de ansiedad. En ese momento Francisco simplemente opta por quedarse con su caballo a una orilla mientras pasa la carreta. Pero es atrás de la carreta, ve una cara familiar, después dos caras, después tres caras, una familia, era una madre y dos hijas. Esta familia se le hace conocida, y como no, eran sus vecinas.
7:01 O bueno, asà se les llama, ¿no? Todas las personas que viven en el mismo pueblo, a pesar de que vivan calles y calles de retirados, siempre se dicen vecinos, siempre se dicen vecinas. En un tono, pues, de compañerismo, de amigos, siendo amables. Entonces en ese momento B, aquella familia les dice vecinos, vecinas.¿ A dónde van?¿ Van hacia el pueblo?¿ Quieren que las escolte? En ese momento Francisco va con su caballo y se pone al lado de la carreta. En ese momento sus vecinas, aquellas amigas que tenÃa, que conocÃa de años, empiezan a platicar con él y le dicen Buenas noches,¿ qué anda haciendo por acá?¿ Anda vigilando?
7:49 Francisco le responde que sÃ. Y ahà tienen una pequeña charla. Una pequeña charla que dice Francisco no vale la pena decir, ya que hablamos de diferentes temas, de cosas del mercado, de cosas de familia, cosas que no vienen al caso con la historia. Pero, en un momento determinado del camino, aquella familia le dice a Francisco, discúlpeme oficial, le dicen con mucho cariño, ya no podemos seguir juntos. por favor, nos puede dejar, tenemos que seguir solos ahora, a Francisco esto le llama la atención, pues la carreta estaba volteando lentamente, hacia donde no habÃa ningún camino, para meterse entre el monte y entre la hierba, en una planicie, Francisco obviamente les dice, pero señoritas, pero vecinas, discúlpenme, no pueden ir para allá, no hay ningún camino, solamente hay monte y más atrás, Hay unas sierras. Allá no hay ninguna localidad.¿ Para dónde van? Aquellas mujeres simplemente latinan a decir, tenemos que ir para allá. No es que queramos, es que nos llevan. Buena suerte, vecino. Me saluda toda la gente.
9:11 Esto fue lo último que le dijeron. La carreta se dio la media vuelta y con ayuda de los caballos empezaron a meterse entre el monte. Hasta que simplemente desaparecieron de la vista. Francisco estaba algo consternado por lo que habÃa visto. Es algo que no tiene mucha explicación.¿ Por qué?¿ Por qué se habÃan metido ahÃ? Ãl vuelve con su caballo a su posición y se queda pensando y se queda pensando. Bueno, pues¿ a dónde fueron? Por alguna razón que él no sabe, pero que querÃa en ese momento, su cerebro tal vez lo traicionó. QuerÃa preguntarles quién era la persona que iba manejando la carreta, quién era aquella persona que iba completamente tapada. No la podÃa ver, solamente veÃa oscuro la parte de su rostro. A pesar de esta eventualidad, Francisco continúa con su turno hasta la mañana siguiente.
10:17 Y en la mañana siguiente, cuando termina su turno y se dirige al pueblo ya para descansar, Finalmente su horario habÃa terminado Se encuentra con una sorpresa Que lo deja completamente pasmado Y es que... Las personas del pueblo le dicen Que aquella familia Aquella familia que habÃa visto la noche Hace apenas algunas horas HabÃa fallecido Obviamente Francisco Le viene el remordimiento, ¿no? Y se empieza a decir mismo Yo los pude haber detenido Seguramente tuvieron un accidente en la carreta, seguramente se fueron por un barranco, cayeron en algún hoyo, tuvieron algún accidente con algún animal salvaje, etc.
11:04 Pero las personas del pueblo no entienden este actuar de Francisco y le empiezan a decir a ver, espéreme oficial Francisco, usted no pudo haber hecho nada,¿ de qué me está hablando?, Y Francisco les empieza a decir, pues es que yo las vi, las vi cuando se metieron entre el monte y yo pude haberlas detenido. Iban con una extraña persona con una túnica negra. Y todos los vecinos alrededor del pueblo se quedan con cara asÃ, muy confundidos y le empiezan a decir, a ver, au, espere un poco. Aquellas personas no sufrieron ningún accidente. O bueno, no ningún accidente.
11:49 de esa Ãndole en una carreta y en medio del monte como usted dice, sucede que por eso de las 8 de la noche, al parecer mientras toda la familia estaba cenando, se les cayó el techo que tenÃan encima, un techo que era de lámina con madera, y también tenÃa una que otra cosa como ladrillos, era una familia humilde, entonces no tenÃan las herramientas, no tenÃan el poder adquisitivo, para tener un techo más o menos bien hecho, ese techo habÃa durado mucho, y eventualmente no estaba bien construido, asà que de la nada se cayó, cobrándose asà la vida de la madre y sus dos hijas, pero esto fue en punto de las 8 de la noche, cuando Francisco las vio en aquella carreta, eran las 2 y media de la mañana, Es decir, esto ya habÃa pasado hace cerca de cuatro horas.
12:52 Más como unas seis horas, discúlpenme. Seis horas de diferencia. Y es ahà cuando Francisco empieza a pensar. Lo que vi en aquella ocasión en la carretera no eran las personas, no eran mis vecinas, o bueno, no eran sus cuerpos. Lo que vi seguramente fueron sus almas. Y quien las estaba jalando, muy seguramente, era la misma muerte. Por eso me dijeron, Alex, quédate ahÃ. Quédate en el camino. Ya no podemos dejar que nos sigas. A donde vamos, tú no eres bienvenido, prácticamente me dicen. Y es que claro, yo no estaba muerto. Pero ellas sà lo estaban.¿ Qué piensan de esta historia, criptomaniacos? Creen que la huesuda, que la muerte, viene por nosotros cuando estamos en nuestro lecho.
13:55 Cuando ya estamos en nuestros últimos momentos, podemos verla. Y es más, cuando partimos finalmente de este mundo, creen que nos lleve en una carreta, o de alguna manera, guiándonos. Espero sus comentarios abajo en la caja. También los invito a que si les está gustando el video, me apoyarÃan mucho dándole like y hypeándolo. Y si son nuevos escuchando este contenido, no duden en suscribirse, ya que estaré subiendo más contenido de terror, más contenido de historias, que estoy seguro a muchos de ustedes les encantará. Seguimos con la siguiente experiencia que me mandaron. A ver, esta segunda experiencia de parte de Alfredo Bustamante nos dejará pensando también muchas cosas.
14:58 Si el anterior relato nos dejó pensando en la muerte, este relato nos hará pensar en aquellas almas que nunca pero nunca consiguen descansar en paz. En aquellas almas que simplemente se quedan en este terreno para siempre. Vagando. caminando de aquà a allá, manifestándose en esos espÃritus que popularmente llamamos chocarreros, espÃritus que pueden entrar a tu casa, espÃritus que se pueden apoderar de lugares con energÃas malignas, o tal vez siendo atraÃdos por energÃas de los vivos como la depresión, como la tristeza. En esta ocasión nos manda esta historia, El señor Alfredo MartÃnez. Un saludo Alfredo, y esta es tu historia. Alfredo nos cuenta que en aquel tiempo él era policÃa, actualmente ya no lo es, pero él era policÃa en una ciudad que podrÃamos decir medianamente concurrida.
16:09 Ãl se encontraba puesto en diferentes secciones de esta ciudad. Esta ciudad tenÃa... pues sectores que eran nombrados por los policÃas como los más violentos, los más precarios, los que daban más problemas más que nada. Claro, algunos eran colonias, habÃa otros sectores rodeados de discotecas y antros con los que los policÃas tenÃan que lidiar con borrachos, con parejas peleándose, que nos dice Alfredo que esto era más común de lo que creen, Pero habÃa un sector en concreto, el cual le decÃan el sector de los muertos. Esto no era por algo, pues, por algo malo, ¿no? Creo que el nombre sector de los muertos se nos viene a la mente algo catastrófico pasó ahÃ, ¿no? Tal vez algún accidente, tal vez algún incidente que habÃa dejado varias personas sin vida.
17:10 Pero no, este simplemente era llamado asà porque... HabÃa dos cementerios, no muy lejos uno de otro, tal vez algunas cuantas cuadras, pero uno era el cementerio grande, un cementerio municipal, y el otro era un cementerio más pequeño, el cual pues ya se encontraba lleno. Más que nada decÃan esto, porque pues tenÃan dos cementerios muy cercas, y también porque las historias de apariciones paranormales no eran escasas. Tanto taxistas... automovilistas y, como no, oficiales de tránsito y policÃas decÃan haber vivido algo extraño. Los taxistas, por ejemplo, les contaban a los policÃas, y en una de estas le contaron a Alfredo, que vivÃan ciertas experiencias ahÃ, como por ejemplo, si iban conduciendo y empezaban a pasar en frente de los cementerios, ellos no tenÃan que ver por el retrovisor. decÃan que era una mala idea ver por el retrovisor, porque si lo hacÃan, y si corrÃan con la mala suerte, podÃan ver a una persona sentada atrás en los asientos traseros, ahà simplemente habÃa aparecido, algunos dicen que veÃan a un hombre, otros dicen que veÃan a una anciana, otros dicen que veÃan a una niña, pero en lo que todos concuerdan, Es
18:40 que cuando pasabas por ahÃ, algo se te subÃa. Algo te acompañaba. Que debÃas de mantener la mirada fija en el camino. Si no, algunos dicen que incluso podÃan hacer que chocaras. Pues a final de cuentas, lo que quieren estos espÃritus es agarrarte y llevarte. Llevarte a su mundo, ¿no? O al menos eso es lo que se decÃa. También, algunos automovilistas... DecÃan que cuando iban pasando por aquellos cementerios, veÃan una sombra, ya sea de una mujer o de un niño, que pasaba por la carretera de manera muy fuerte, de manera muy rápida, casi casi enfrente de ellos, por lo tanto, no podÃan desacelerar. Daban el volantazo, pero era inútil, siempre pasaban por encima, y siempre habÃa ese miedo de que se hayan cobrado una vida. El automovilista cuando bajaba, porque creÃa que habÃa atropellado a una persona, llegaba y no veÃa nada. Es decir, solamente veÃan fantasmas pasar de un lado hacia el otro, queriendo hacer que chocaran. En fin, esto, aunado a más historias, hacÃa que este sector fuera denominado como el sector de los muertos. A Alfredo le tocaron varias noches estar ahÃ, pero por suerte a él no
20:13 le tocó vivir nada malo, ¿no? Excepto hasta esta experiencia. Hasta entonces las únicas cosas que habÃa vivido en ese momento eran, como por ejemplo, haber escuchado algunos lamentos, haber escuchado algunas risas o ver de vez en cuando alguna sombra que se reflejaba en las cruces. obviamente cuando el cementerio se encontraba vacÃo. Ãl nos cuenta que en una noche se encontraba a bordo de su patrulla, justamente detenido hacia enfrente de la carretera, saliendo casi casi hacia la carretera principal. Ãl decÃa que la noche parecÃa tranquila, eran las dos de la mañana, y no se veÃa a nadie, era muy común esto. A pesar de ser una ciudad...
21:06 Era una ciudad tranquila... Cuando en eso... Ãl nota algo extraño... Nota... Que algo viene caminando... En medio de la carretera... Algo que simplemente apareció... No lo vio a lo lejos... No lo escuchó a lo lejos... Simplemente notó su presencia... Ya cuando se encontraba... A unos metros de él... Como si solamente... En un parpadear de ojos... Hubiera aparecido ahà enfrente. En ese momento. Alfredo se queda viendo. Y poco a poco. Empieza a notar. Que es una mujer. Una mujer con un cabello largo. Y un vestido blanco. Ãl dice que es lo más parecido a una pijama. Aquella mujer iba descalza.
21:59 Caminando en medio de la carretera. como si no le preocuparan los autos que pudieran pasar a altas velocidades en esa hora de la noche, como si fueran horas del dÃa. Aquella mujer se encontraba caminando en el carril principal, mirando hacia enfrente, con una mirada perdida, con una mirada que no parecÃa de este mundo. En ese momento Alfredo se sale de su patrulla y empieza a hacerle señas con su lámpara, obviamente para que se detenga, él pensó en un principio, no pensó nada malo, como creo que a la mayorÃa de nosotros nos pasa en ese tipo de circunstancia, uno no piensa en fantasmas, uno no piensa en nahuales o brujas, nada de eso, él pensó que tal vez era una persona que no estaba bien de su cabeza, tal vez una persona que habÃa salido de algún hospital, se les habÃa escapado a algunos familiares, En fin, personas con trastornos hay bastantes en este mundo. Asà que Alfredo empieza a hacerle señas para que se detenga. Ãl trata de medir la situación. Pero aquella mujer no le hace caso.
23:15 Aquella mujer sigue caminando. En ese momento, Alfredo empieza a caminar hacia ella para encontrarla frente a frente. Y es ahà cuando se da cuenta que aquella mujer no está haciendo tacto con el piso.¿ A qué me refiero con esto? Si bien Alfredo me dijo que la pudo ver descalza, cuando estuvo más cerca de ella, notó que esta mujer no emanaba ninguna sombra, es decir, con la luz que habÃa en medio del camino, obviamente se refleja la luz, y nosotros, como resultado, tenemos una sombra ahà en el asfalto, No, esta sombra se mueve con nuestros movimientos En ese momento, Alfredo se da cuenta Que esta mujer no tiene Aquella mujer no tiene una sombra Y cuando baja más su mirada Nota que si bien la mujer está caminando Hay un espacio Un espacio incluso como unos 30 centÃmetros Entre el asfalto y la planta de su pie O sea, aquella mujer iba levitando no iba haciendo ningún contacto, y no emanaba ninguna sombra, y como si esto no fuera poco, en ese momento, quedaba enfrente de ellos, en esa sección, un edificio, un local que era como un restaurante, que
24:48 tenÃa muchas ventanas, ventanas, que tenÃan un espejo doble, es decir, que las personas, corta, unas ventanas, que funcionaban como un espejo, Obviamente para que no se viera hacia adentro, pero las personas que estaban afuera se podÃan reflejar en estos cristales. Funcionaba como una especie de espejo. En ese momento Alfredo voltea, sin querer, y ve hacia estas ventanas. Ãl se puede ver, ahà parado, en medio de la carretera. Se supone que también tendrÃa que ver a aquella mujer, caminando tan solo unos dos metros de él. pero no ve nada, no hay reflejo, aquella mujer no existe en el espejo. En ese momento Alfredo se da la media vuelta, corre a su patrulla y se mete y asegura todas las puertas.
25:45 Aquella mujer continúa caminando y Alfredo la va siguiendo con la mirada y exactamente cuando llega al cementerio dobla y se mete. Sobra decir que el cementerio tiene un portón y que el portón se abre hacia afuera, que en la noche se encuentra con candado y que obviamente nadie puede pasar. Aquella mujer pasó sin ningún problema. Aquella mujer simplemente traspasó el portón, metiéndose asÃ. Alfredo nos cuenta que aquella fue la última vez que decidió salirse de su patrulla.
26:27 cuando veÃa algo extraño. Ãl siempre optó por quedarse adentro, cuando veÃa personas caminando por la calle, solos, sobre todo cuando lo ponÃan en aquel sector de los muertos.¿ Qué les ha parecido esta experiencia?¿ Ustedes creen que en los cementerios todavÃa hay energÃa paranormal? Si bien son denominados campos santos o lugar del descanso eterno, que solamente albergan huesos que todas las almas se van, hay demasiadas historias que se tejen alrededor de los cementerios que es imposible no dudar que tal vez algunas almas no pueden irse y que estas constantemente están vagando por los alrededores del cementerio buscando tal vez la luz que aún no logran ver.
27:39 La siguiente historia que les voy a compartir, criptomaniacos, viene de parte de Teodoro Zúñiga. Teodoro ya me ha mandado otras historias, pero esta es una que le sucedió a él y que hasta ahora ha mantenido más o menos, pues guardada en aquel baúl de los recuerdos, que simplemente guardamos para uno mismo, que tal vez no nos sale la suficiente confianza para compartirlo, esto le pasó a él y a un compañero suyo, y a pesar de que los dos dan la misma historia, con los mismos puntos, los mismos rasgos, todo lo mismo, una historia muy bien fundamentada, No les creen, y es que es muy pero muy impactante.
28:30 Teodoro comienza a decir que en una noche él recibió un llamado. Contestó este llamado, venÃa de la central, y le dijeron que tenÃa que moverse rápido, demasiado rápido, pues le dieron que era un altercado intrafamiliar, ¿no? Para quienes no sepan qué es esto, bueno, un altercado intrafamiliar, es una discusión que se está saliendo del control, tal vez el marido con su mujer, están teniendo ahà un encuentro violento, muchas veces son los vecinos que dan este llamado, pero en aquella ocasión, todo era más alarmante, todo se necesitaba mover más rápido, porque quien habÃa llamado a la policÃa, no era una persona adulta, era una niñita de 7 años, que con lágrimas en los ojos, llorando desesperadamente estaba pidiendo ayuda por favor necesito a la policÃa necesito que venga la policÃa repetÃa una y otra vez la niña la niña le dijo a los oficiales que le contestaron que un hombre habÃa salido del rÃo se habÃa metido a su casa y habÃa sacado arrastrando a su madre afuera de esta y que se la habÃa llevado Para internarla...
29:51 En el rÃo... Obviamente... Todo lo que esta niña les dijo a los oficiales... Pues pensaron que... PodrÃa ser verdad como también no... Los niños tienen mucha imaginación... Pero... No por eso... Iban a pensar que la niña estaba mintiendo... Sobre todo... Por el llanto que esta tenÃa... Y por la forma tan alarmante en la que habÃa llamado... Ellos sabÃan perfectamente que habÃa sucedido algo... El tema... es que era lo que habÃa sucedido, necesitaban saber, entonces Teodoro y otro compañero habÃan ido inmediatamente, pues eran los que se encontraban más cerca de ahÃ, al llegar, se encontraron con que la casa estaba completamente abierta, y no veÃan a nadie adentro, la niña no se encontraba adentro, se encontraba allà enfrente con una vecina, algo muy inteligente que hizo en ese momento, Teodoro fue con la niña, y le pidió que le dijera qué era lo que habÃa pasado, pues la vecina tampoco sabÃa nada. Varios vecinos empezaron a salir, también conmocionados. Nadie habÃa escuchado nada, nadie habÃa escuchado gritos, ni forcejillos, nada absolutamente. Solamente habÃan visto a la niña salir llorando de la casa, pidiendo auxilio. Pasa el tiempo, tienen las notas, la niña sigue repitiendo lo mismo. Atrás de la casa... de aquella familia que solamente era la mamá y la hija se encontraba un rÃo que pasaba
31:24 casi casi como de forma lineal atrás de todas las casas que habÃa de esa colonia era un rÃo que más adelante se convertÃa en una especie como de alcantarilla los oficiales fueron a la casa examinaron todo por completo Teodoro y su compañero piso 1, piso 2, porche, entrada no habÃa señales HabÃa forcejeo, pero al no tener más señas, optaron por creerle a la niña, por ir a investigar al rÃo. Fueron y se metieron a este. Eran casi la una de la mañana, no podÃan ver absolutamente nada, entonces tomaron sus lámparas y empezaron a checar por debajo del rÃo.
32:12 El rÃo no era muy alto. Teodoro me dice que tal vez... Llegaba poco más arriba de su rodilla. Y ahà estaba él. Buscando y buscando. Cuando en eso de pronto su compañero. Se queda completamente paralizado. Teodoro se acerca a él. Y le pregunta. Oye pues.¿ Qué tienes?¿ Qué viste?¿ Qué pasó? El compañero de Teodoro solamente se queda mirando hacia abajo. Iluminando. Teodoro lo sigue. Ilumina también la misma posición que él. y se da cuenta que está viendo algo, algo muy espeluznante, están viendo el cuerpo de un hombre, completamente sin ropa, su piel era pálida, se le podÃan ver algunas venas remarcadas en color verde, su rostro también daba miedo, tenÃa muchas arrugas, y se encontraba casi pegado a sus huesos toda la piel, como si tuviera algún tipo de enfermedad, como si estuviera muy delgado, aquel hombre los veÃa, con unos ojos blancos, completamente blancos, estaba por debajo del agua, es decir que tal vez lo que estaban viendo en ese momento no era una persona real, tal vez era un cuerpo que habÃa quedado ahÃ, que habÃa quedado atrapado y que el agua pues simplemente lo estaba tapando, aquel cuerpo no se movÃa, Teodoro y su
33:46 compañero caminaron y caminaron. Solamente fueron necesarios unos cinco pasos para llegar con este cuerpo. Y una vez ahÃ, trataron de meter su mano para sacarlo. Pensaron que era un cadáver. Pero se dieron cuenta que no. Que aquella cosa no era tangible. No lo podÃan tocar. Era como si quisieran agarrar agua. Y al momento de darse cuenta de esto, que solamente tocaban piedras y arena, no tocaban ningún cuerpo, aquel hombre hizo como que se iba a levantar, según me explica Teodoro, como que iba a salir del agua pero nada salió, como si solamente pudiéramos verlo a través del agua. Obviamente se espantaron, obviamente dieron el brinco, el salto y cayeron de sentón, cayeron en la misma agua, que todavÃa para todo esto les dio más miedo pues creyeron de alguna manera que iban a terminar como el cuerpo que algo los iba a jalar y que los iba a internar en el agua asà que por lo tanto se levantaron muy rápido y salieron del rÃo una vez ya en tierra firme empezaron a iluminar para todos lados el cuerpo que habÃan visto habÃa desaparecido no habÃa ninguna otra señal El rÃo parecÃa completamente despejado, sin contar
35:19 algunas basuras que habÃan tirado por ahÃ, pero al final de cuentas se retiraron, no habÃa mucho que hacer. Llamaron a más unidades, se dio el boletÃn, los oficiales empezaron a buscar a aquella madre, y en el transcurso de la noche, aquella chica volvió. Aquella madre volvió a su casa. Se encontraba completamente mojada, con una expresión de miedo en su rostro. La chica dijo lo siguiente, y Teodoro siempre lo recordó. La mujer dijo que un hombre habÃa salido del rÃo. Un hombre alto, muy delgado, al extremo incluso de marcársele las costillas y los pómulos del cráneo. HabÃa salido del agua, se habÃa metido en la casa y la habÃa sacado de los pies arrastrándola hacia el rÃo.
36:21 Todas las señas que aquella mujer dio de aquel hombre concordaban con lo que Teodoro y su compañero habÃan visto en el rÃo. Aquella mujer no quedó bien según me explica Teodoro. Aquella mujer empezó a padecer algunos ataques. Aquella experiencia le dejó sumamente perturbada... Y a pesar de que Teodoro y su compañero... Le dijeron que le creÃan... Y le dijeron que iban a testificar... Con lo que habÃan visto... Obviamente no los tomaron en serio... Las pruebas verbales... Lo que uno puede decir... No sirven para describir fantasmas... Después de contar lo que habÃan visto... Nadie les creyó... Y es por eso que Teodoro... Guarda esta historia... como una experiencia que él sabe, la mayorÃa, va a dudar, en si pasó o no, pero por ahora al menos, la quiso compartir aquÃ, con la comunidad, de la cripta embrujada, vuelvo a invitarles, que si les está gustando el contenido, me apoyarÃan mucho, dándole like, y hypeando el video, suscrÃbete, si aún no lo has hecho, ahora sÃ, continuamos, con la siguiente historia.¿ Cuántos de nosotros, criptomaniacos, no hemos escuchado
37:58 sobre casas embrujadas? Casas que de alguna manera han encerrado fantasmas, han encerrado espÃritus, han encerrado cualquier entidad oscura, o cuando menos paranormal, entre sus paredes y entre sus puertas. Las casas más antiguas siempre gozan de esta reputación. Siempre se dice que este tipo de casas que llevan ya más de 100 años, ya más de 200 años, se dice que siempre se han visto sombras, se han visto algunas extrañas entidades y también se han escuchado ruidos. Esto es algo muy normal y seguramente si vives en una zona donde hay edificios antiguos, de épocas muy pero muy atrás, darás fe de esto. Les platico esto porque esto viene muy de la mano con la siguiente historia. Carla Gutiérrez es quien nos manda esta historia y nos explica que ella trabajaba en una agencia de vinerraÃces. En esta agencia... Se dedicaban a rentar y a vender... Diferentes... PodrÃamos decir... Diferentes lugares...
39:15 Diferentes locales... VendÃan... Rentaban locales... Departamentos... Almacenes... Y también por supuesto... Casas... Casas enormes... De dos, tres pisos... E incluso... Algunas fincas... Haciendas... Carla ya tenÃa bastante experiencia en esto... De hecho... Fue uno de los rubros que más les gustó. Se especializó vendiendo casas y vendiendo terrenos. Asà que ella habÃa visto muchas casas antiguas, habÃa visto muchos terrenos alejados también, y también habÃa visto muchos edificios. Para que se den una idea, ella no era alguien novata en el tema. Pero como a todos, a veces nos ocurren cosas, ¿no? Cosas que no se tienen planeadas. Y si bien Carla cree en lo paranormal, jamás le habÃa sucedido nada. Al menos hasta esta experiencia. Ella dice que en una ocasión su agencia la mandó a que revisara una casa que recientemente habÃa sido adquirida. Esta casa era muy antigua y contaba con tres plantas. Pero también aparte de las plantas, la casa tenÃa muchas habitaciones según lo explica ella. Era una casa alargada.
40:39 tenÃa cuartos de servicio, sótanos, asà como también varios almacenes, varias habitaciones, y por si no fuera poco, incluso seis baños, divididos entre los cuartos de atención, los cuartos de intendencia, y obviamente los baños que se encontraban para las familias que habitaron ahÃ. Carla me explica que en un momento cuando ella llegó a aquella casa, sintió algo extraño, y ojo, aquà ella dice bastante y lo recalca muy bien, que ella jamás ha sido de sentir vibras, de hecho ella pensaba hasta ese entonces, que las personas que decÃan que sentÃan miradas, que sentÃan vibras, que sentÃan escalofrÃos por algún ente o por alguna presencia que no podÃan ver, pensaba que eso era mentira, nunca le habÃa pasado a ella, ella era alguien que tenÃa los pies sobre la tierra por asà decirlo, pero cuando abrió aquella casa, Y entró, por primera vez en su vida, sintió lo que aquellas personas siempre decÃan, sintió aquella pesadez, sintió también mucha tristeza, sintió como si la casa estuviera albergando algo, algo que simplemente deterioraba el alma de la persona que pisara aquel suelo.
42:04 Si bien esto le incomodó un poco, Decidió... Puedes checar toda la casa... Y aquà fue... Donde las cosas... Se empezaron a tornar un poco más mórbidas... Y es que me platica que... Mientras estaba... Caminando por toda la casa... Por la cocina... Por la sala... Subiendo las escaleras... Notaba ruido... Notaba como si alguien estuviera dentro de la casa... Y se estuviera moviendo... Si ella se encontraba en el primer piso... escuchaba pasos en el segundo, y también como que alguien hablaba en el tercer piso, si iba al tercero lo escuchaba en el segundo, y si estaba en una habitación, incluso sentÃa golpes, como que alguien tocaba la pared, o alguien tocaba una puerta, justo al lado de ella, en la otra habitación continua, ella salÃa, checaba, bajaba al primer piso, subÃa al tercero, para ver quién era el que estaba ahÃ.
43:07 Todo lo que escuchaba lo hacÃa nÃtidamente. Es decir, que no se lo pudo haber imaginado. Además, ella no es una persona susceptible a estos cuentos de leyendas, como ella popularmente decÃa. Pero aquella tarde, simplemente no encontró ninguna explicación. Pensó que tal vez alguien estaba adentro. Pero por más que buscaba una y otra y otra vez... No encontraba a nadie. Simplemente no habÃa nadie ahÃ. Carla siguió con su labor. Buscó y buscó, por un lado, por el otro, hasta que finalmente se hartó y se fue. Más que irritada, iba también algo espantada, pidiéndole a Dios que por favor no la mandaran de nuevo a aquella casa. Tristemente estas plegarias no surtieron efecto Tal vez su destino era que fuera aquella casa Llevó a unas personas, la vieron Y como la casa básicamente era una ganga O sea, la estaban rentando a muy poco precio Y debido a las estructuras, debido al espacio y lo grande que era Pues se rentaba con facilidad Las personas querÃan habitar ahà Era una casa con muy buena presentación y tan barata, pues era muy tentador, pero esto de nada servÃa, porque asà como entraban, asà se salÃan, la casa no duraba rentada más allá
44:40 de un mes, que era lo que pedÃan, el mes de depósito más el mes de renta, y siempre cumpliendo el mes, las personas se iban, y se iban, y se iban, y esto era muy extraño, el precio de la renta, llegó a bajar tanto, que incluso algunas personas, Pensaron que tal vez era algún tipo de estafa. Pero no. La casa no se rentaba. A pesar de que la mueblaron. A pesar de que la pintaron. A pesar de que la actualizaron. Simplemente nadie querÃa habitar ahÃ. Cuando se fue el último. Que era un joven. Un joven empresario de aproximadamente unos 32 años. Soltero todavÃa. Este les dijo algo. Tanto a Carla como... a otro empleado de la agencia inmobiliaria, algo que los dejó pensando bastante, durante toda la noche, y es que, él les dijo, que los motivos que le decÃan, las otras personas, ya que se enteró de que la casa no se podÃa rentar, y siempre decÃan que habÃa, algunas inconformidades, tuberÃas, ventanas, o simplemente uno que otro desperfecto, era pura mentira, Las personas solamente decÃan eso para irse Que en realidad lo que aquel joven habÃa vivido HabÃa sido una experiencia paranormal Ãl decÃa que cuando caÃa la noche La televisión se encendÃa y se apagaba
46:15 Las puertas se azotaban a pesar de tener llave Se abrÃan y se azotaban sin necesidad de haber viento Se escuchaban pasos por la casa Se escuchaba como personas murmuraban y también cambiaban las cosas de posición. Si él dejaba el control remoto en la sala, en un sillón, bueno, pues amanecÃa en la mesa del medio. Si él dejaba su mochila en la sala, aparecÃa en la cocina y una que otra cosa se perdÃa. Y a veces su ropa amanecÃa con algunos tipos de arañones. afortunadamente no le pasó nada malo a él, pero estas experiencias se iban acumulando, tanto asà que las últimas dos semanas el chico este empresario no durmió en la casa, se iba a dormir a la casa de unos familiares, era básicamente imposible dormir una noche en aquella casa, Carla esto pues aunado también a la experiencia que habÃa vivido previamente, empezó a darle mucha curiosidad aquella fue su primera vez que quiso vivir algo paranormal podrÃamos decirlo asà que en compañÃa de su novio decidieron ir a aquella casa revisarla por completo lo más sorprendente es que cuando ellos estaban ahà no escucharon
47:45 nada ni vieron nada parecÃa ser que lo que habÃa dicho aquel joven eran cuentos o quizá Carla estaba imaginando cosas a final de cuentas se quedaron ahà los dos, empezaron a llenar algunos reportes, la distracción del trabajo, el estrés del trabajo, levantarse tan temprano, dormirse tarde, obviamente, al estar sentados en un sillón, se quedaron dormidos, completamente privados, al menos por unas dos horas, cuando se levantaron, no lo hicieron naturalmente, eran las 12 de la noche, y cuando ellos se durmieron en la sala, Las luces de todo el piso de abajo se encontraban prendidas. Ellos habÃan estado ahÃ. Bueno, cuando despertaron y abrieron los ojos, notaron que todas las luces se encontraban apagadas, que eran las doce y que alguien más se encontraba con ellos. Ellos escuchaban, escuchaban pasos en la cocina. como si alguien estuviera limpiando, como si alguien se estuviera sirviendo un plato de comida. Obviamente los dos se levantaron y pensaron que tal vez algún indigente se habÃa metido. Caminaron, se levantaron y fueron directamente hacia la cocina. Y fue ahà que lo vieron. Carla me
49:21 platica que lo que vieron aquella noche no era nada que yo hubiera visto antes, era una especie de hombre, desnudo, con un cuerpo muy extraño, muy demacrado, aquel hombre simplemente se encontraba sentado en el comedor, en el pequeño comedor de madera que tenÃan adentro de la cocina, y solamente con sus pies, con los dedos de sus pies, con sus plantas, HacÃa como que bailaba, estaba sentado, pero movÃa sus pies como si estuviera bailando, y ese era el sonido. Enfrente de él habÃa un plato, el cual lo movÃa de un lado hacia el otro con su mano. La mirada de aquel hombre estaba perdida. Estaba todo oscuro, no podÃan verlo con precisión, pero gracias a la luz que entraba por las ventanas de la cocina, producto de las luces de la vÃa pública que habÃa ahà enfrente, podÃan verlo más o menos bien ellos supieron en aquel momento que ese no era ningún indigente supieron que ni siquiera era algo vivo se dieron la media vuelta y salieron corriendo de aquella casa después de esto Carla le pidió exhaustivamente a su jefe que por favor no la mandara ahà después ya no querÃa nada que ver con esa casa QuerÃa simplemente olvidarla. Y después de varias súplicas. Después
50:56 de tener varios altercados. Finalmente pues. El jefe le dijo. Sabes que esa casa se la va a pasar alguien más. Pasaron los años. Y Carla. Se salió de aquella agencia. No por nada malo. Simplemente por otra mejor oportunidad. Pero cuando pasó de nuevo. Por donde solÃa estar aquella casa. Vio que esta ya no se encontraba. Al parecer habÃa sido demolida y en su lugar habÃan puesto una especie de almacén, tal vez porque nunca lograron rentarla y de alguna manera tenÃan que sacarle provecho. Digan ustedes,¿ creen en las maldiciones en las casas?¿ Creen que más antiguo sea una casa, más secreto se esconde? No olviden compartirlo abajo en la caja de comentarios. Seguimos con más relatos en esta noche de historias de miedo. Las ventas en cambaseo a veces nos ponen en situaciones muy peligrosas, por qué no decirlo. Hay varias personas que tienen historias muy tétricas Cuando llegan a casas, casas en las que básicamente se alberga algún tipo de delincuente, algún tipo de depravado, les
52:29 ha pasado a los repartidores de pizza o de comida muchas veces, no son pocas las historias de Uber o Didi Food, sobre repartidores que llegan a este tipo de casas. Y obviamente para los vendedores de cambaseo, aquellos que van de puerta en puerta, ofreciendo algún tipo de servicio, telefonÃa, internet, A ellos también les pasa, tal como le pasó a esta vendedora. Diana DomÃnguez, que es quien nos manda esta historia, nos cuenta que le pasó lo siguiente cuando se encontraba realizando ventas de cambaseo de internet, no vamos a mencionar la empresa, pero ella se encontraba haciendo ese tipo de ventas, dejando folletos, anotando su número, tratando de que las personas se pasaran a sus servicios. Y es que algo que muchos no dicen es que a veces ciertas empresas no les dan un salario digno a los vendedores de cambaseo.
53:27 Más que nada su salario son las comisiones por traer a clientes. Es ahà donde está el dinero. Y como fruto de esto, muchos de estos vendedores de cambaseo, al no tener horario, técnicamente entre comillas, si en un dÃa no dan muchos servicios o no contratan casi ninguno, Se quedan hasta horas de la noche tratando de conseguir clientes, tratando de conseguir a ver quién se quiere pasar a su servicio de internet. Esto le pasaba a Diana. HabÃa tenido un dÃa más o menos bueno y habÃa quedado con un cliente de verse por eso de las 6 de la tarde, ya que a esa hora el cliente llegaba de trabajar. Diana llegó, no encontró a nadie y se regresó.
54:15 Hizo tiempo. Fue a la tienda, se sentó en un parque cercano, se fumó un cigarrillo y en punto de las 7.20 volvió a aquella casa. Afortunadamente ya habÃa llegado el hombre y contrató en internet. Obviamente las contrataciones pues tardan, son muy breves pero tardan, tal vez alguna media hora. Diana terminó el servicio y ya se disponÃa a irse contenta hacia su casa. la colonia en la que ella estaba aquella noche, era una colonia podrÃamos decir popular, era una colonia que en la que habÃa digamos algo de delincuencia, las calles, algunas no tenÃan ninguna casa habitada, algunas eran casas abandonadas, casas de madera, los parques si se podrÃan llamar parques, Se encontraban solamente con unos columpios Todo lo demás habÃa sido oxidado HabÃa sido incluso robado, ¿no? Entonces para que se den más o menos una idea De en qué colonia andaba ella Los postes de luz Algunos ni siquiera iluminaban Otros iluminaban muy a poco Ella se encontraba caminando por ahà A la expectativa, ¿no? Mirando para todos lados, cuidándose A pesar de que eran las ocho y media Casi las nueve de la noche relativamente temprano pero en ese tipo de colonias es un horario peligroso
55:47 en ese momento ella capta algo ella siente una mirada que viene de una casa que en un principio pensó que era abandonada¿ por qué? porque la vio cerrada con un candado y con una cadena en su porche habÃa latas de cerveza plásticos bolsas de frituras bolsas de basura y también latas de refresco, parecÃa una casa abandonada, pero adentro de aquella casa, en ese mismo porche, en una mecedora, se encontraba meciéndose un anciano, este anciano que sostenÃa una mirada cálida, con una sonrisa, la vio y se le quedó mirando, el anciano la miraba con tanta delicadeza y con tanta amabilidad, que para Diana fue imposible no saludarlo, un simple saludo, un buenas noches, el anciano se lo contestó, y le dijo buenas noches señorita, que anda haciendo por acá, porque anda tan solita, Diana le contesta también de forma alegre, y ella no sabe explicarme, si tal vez fue por el carácter del anciano, o tal vez porque simplemente le dio tristeza verlo ahÃ, en una casa vieja, sin luz, Y con mucha basura alrededor. Se acercó con él. Y le dijo.¿ Qué pasó padre?¿ Qué anda haciendo? Después lo
57:20 que se viene es una plática. Una plática breve. El señor le empieza a decir. Como muchas otras personas grandes. Tal vez solamente quiere que lo escuche. Y le empieza a platicar que él tenÃa hijos. Pero que sus hijos no lo visitaban. Que él los llamaba. pero por trabajo, por familias, porque sus hijos ya se encontraban viviendo en otros estados, pues no podÃan venir a verlo, y él se conformaba simplemente con una llamada todos los fines de semana, que él estaba ahà solo, que allá no tenÃa esposa, y pues que simplemente se le dificultaba hablar con personas y limpiar su hogar, el hombre apenas se movÃa, Cuando se paraba cojeaba... Según cuenta Diana... Y esto le dio mucho sentimiento... Después de esto... La plática... Se desvió hacia el internet... El viejito le preguntó... Oiga,¿ cuánto cuesta eso?
58:21 Con el internet... Ya puedo contactar con mis hijos y con mis nietos... Cabe destacar que esta historia... Se desarrolla en el año 2004... 2005 más o menos... En esos años... No era muy común que las casas tuvieran internet. Eso era algo que apenas se estaba poniendo de moda, podrÃamos decirlo. Entonces el anciano decidió contratarlo. Diana no se lo ofreció. Pero al ver que tal vez por Facebook, por redes sociales, podrÃa mensajear con sus hijos, tal vez le servirÃa mucho a aquel anciano. Quedaron muy formales de ir mañana, firmar el contrato y todo. Diana se fue con una sonrisa de haber conocido a aquel viejito e incluso estaba pensando ir a visitarlo de vez en cuando. Pero a la mañana siguiente cuando llega, toca la puerta, pero nadie sale.
59:21 Entonces está toque y toque y toque y toque, con una moneda en el fierro, toque y toque, nadie sale. Ella preocupada tal vez pensando que al viejito le habÃa pasado algo, Va con sus vecinos y les pregunta. Oiga, disculpe, estoy buscando al viejito que estaba ahà en la casa.¿ Sabe usted si salió?¿ Sabe usted si está bien? Es que estoy toque y toque y nadie sale. Las personas se le quedan viendo en ese momento. Y le dicen, señorita, en aquella casa ya no vive nadie. Está abandonada desde hace muchos años. Y ahà Diana les dice, no, no.
1:00:05 yo vine aquÃ, ahà estaba un viejito, en la mecedora, hablamos anoche, pero por más que da explicaciones, por más que trata, que los vecinos, le digan algo, más temprano que tarde, se encuentra con una respuesta, que tal vez, hubiera preferido, no saber, Uno de los vecinos le dice que en aquella casa habÃa vivido un viejito y que siempre se encontraba solitario porque los hijos no venÃan a verlo, que simplemente un dÃa ya no salió y que los mismos vecinos se percataron de esto. Ellos entraron a la casa y se encontraron con que el cuerpo de aquel anciano reposaba en su cama, ya sin vida. Una noche se habÃa acostado y ya no despertó. Obviamente Diana, al saber esto, empezó a recorrer un escalofrÃo, pero también un cierto miedo. En ese momento ella supo que, con lo que habÃa estado hablando la noche anterior, no era un anciano, era tal vez el alma de aquel viejito que sigue penando, ya que en vida jamás pudo ver a sus hijos de nuevo. La única manera en que los juntó Fue en el funeral que se hizo en aquel patio. Una
1:01:40 triste historia que nos muestra que tal vez dejar a nuestra familia abandonada pueda afectarles de sobremanera, no solamente en esta vida, sino en la que sigue. FÃjense criptomaniacos que historias de militares y brujas no son pocas las que me llegan. Creo que esto se presta bastante a que los militares los mandan a diferentes lugares, lugares muy recónditos, donde se encuentran con estos seres. Muchos creerÃan que los campesinos son los que tienen la mayor cantidad de historias de los militares. Relacionadas a brujas y brujerÃa Ahà en esos lugares recónditos, en los ranchos Pero no nos olvidemos de los militares Los militares son ese tipo, podrÃamos decir, de vigilantes Nacionales, obviamente, servidores públicos Los cuales mandan a vigilar ciertos caminos recónditos O ciertos sitios en medio, entre el monte o incluso en vÃas del tren Me han tocado algunas historias que se desarrollan en vÃas del tren pero no en vÃas muy transitadas, vÃas en medio de
1:03:11 la nada, que obviamente al estar transportando bienes de mucha calidad, bienes que son costosos, tienen que ser vigilados muy bien. El caso es que estas historias desembocan a veces en ciertas historias paranormales, tal como la historia de Josué. Josué Bellasco, quien es el que me manda esta historia, Nos comparte lo siguiente Josué dice que CorrÃa el año del 2010 Ãl y un grupo de militares Han sido enviados a San Luis Potosà A esas regiones Algo escondidas Muchas veces olvidadas Incluso por algunos habitantes De ciudades cercanas Son ese tipo de pueblitos que todos se conocen Y que viven un número muy reducido De personas Al menos en aquellos años Todos se cuidan entre sà y obviamente las leyendas y las apariciones son algo que se ven dÃa con dÃa noche con noche ellos estaban cuidando una especie de camino este camino tenÃa fama de ser algo peligroso durante la noche se decÃa que robaban se decÃa incluso que desaparecÃan niños se decÃa incluso que si tú pasabas por ahà corrÃas con el riesgo de no volver a salir o de volver a salir incluso dÃas después. Obviamente, al tener
1:04:44 todas estas historias, también llegaron al municipio, llegaron a ciertas áreas del gobierno, por lo que creyeron que en ese sitio, pues de seguro habÃa una banda criminal, de seguro asaltaban, de seguro extorsionaban, etc. El caso es que cuando llegan los militares, y entre ellos Josué, empiezan a hablar con los diferentes pobladores, Y ellos les dicen que ahà no existe ninguna banda criminal. Entonces Josué y los demás militares empiezan a investigar. Bueno,¿ será que entonces nos equivocamos?¿ Será que entonces las órdenes se equivocaron?¿ Nos mandaron a un lugar que no era? Pero no, casualmente sà era el lugar. Era el lugar correcto. Pero habÃa algo que no les habÃan mencionado. Los pobladores dijeron que ahà no habÃa ninguna banda criminal, pero... Que todo lo que ellos decÃan que pasaba en ese camino En efecto sà sucedÃa Que a veces se perdÃan niños Que a veces incluso adultos se perdÃan Que también los robaban Y que también los perseguÃan Pero los pobladores decÃan Que quien hacÃa todo esto No era un ser humano No era algo terrenal Ellos decÃan que era una bruja Que ellos veÃan a una bestia alada lo más parecido a un pájaro, pero con forma humanoide, que se reÃa y que los perseguÃa, que los correteaba por todo aquel camino, que de hecho por eso muchos granjeros,
1:06:15 muchos campesinos, preferÃan traer a su ganado, porque obviamente el ganado se tiene que salir, tiene que recorrer cierta cantidad hasta llevarlo al área del monte, al área donde los alimentan, y al caer la noche, los tienen que regresar, bueno, los pobladores que tenÃan ganado, Se preocupaban mucho por pasar por aquel camino Cuando todavÃa era de dÃa Ellos no querÃan pasar por ahà cuando era de noche Pues ellos decÃan que creÃan en este tipo de leyendas Y en este tipo de relatos Josué al igual que sus compañeros pensaron que esto pues Eran cuentos pues de ranchos Estas populares leyendas que se cuentan en diferentes lugares Pero que a lo mejor ahà no iba a suceder nada marcharon con ambas camionetas y se posicionaron donde le dieron la orden.
1:07:07 Ahà tenÃan que vigilar. Era por un corto tiempo, simplemente para cerciorarse. Recordemos que en aquel momento estaban muy fuertes las cosas con la criminalidad y otras cédulas criminales, que bueno, ya es el crimen organizado, etc. Asà que los militares los tenÃan moviéndose por todo el paÃs. Al menos asà nos platica Josué. El caso es que cuando llegan al lugar ven que el lugar está como que amurallado por árboles de ambos extremos. Es decir, las ramas de los árboles van hacia arriba y luego hacen una curvatura, pareciendo, pareciendo lo más parecido a un túnel. Cuando cayó la noche, ahà no se podÃa ver nada. Era absoluta oscuridad. Asà que ellos tuvieron que encender lámparas, tuvieron que encender diferentes cosas e incluso hicieron una fogata a un lado del camino.
1:08:03 Era muy grande y muy amplio. CabÃan las dos camionetas y perfectamente cabÃan otros dos automóviles. Los militares se dividieron en dos grupos y se encontraban charlando tranquilamente durante la noche. El caso es que, al pasar de las 3 de la mañana, notaron algo extraño que se iba aproximando en el camino. Josué vio que era una silueta, una silueta de una mujer. y conforme se fue acercando, vieron que era una mujer muy linda, una mujer muy bella, de tez morena, de pelo rizado, y largo que le caÃa, e incluso un poco más elevado de la cadera, tenÃa un pelo largo, y era muy bonita, venÃa con un vestido floreado, venÃa vestida como si fuera a ir a un baile, se detuvo con los militares, obviamente los militares a ser un grupo de hombres, se embobaron con tal belleza, Y Josué explica que aquella mujer, que por la apariencia que tenÃa tal vez tendrÃa como unos treinta y tantos años, les ofreció comida. Aquella mujer traÃa una canasta. Era una canasta de esas que usan en el rancho. Dentro de ella transportaba algunos platos de comida. Esta comida que era hogareña, algunos caldos, algunos pedazos de carne. Los militares obviamente pues la tomaron. Al fin y al cabo, estaban pasando algo
1:09:35 de hambre. A algunos les da mucha hambre en la madrugada. Los militares tomanle la comida, se la empiezan a comer, empiezan a hablar con la mujer. Y acto seguido, pasado como unos cinco minutos, la mujer se va justamente por donde vino. Tal parecÃa ser que solamente habÃa ido a ofrecerle comida a los militares. Parte de esta explicación sucede porque la mujer les dice a los militares que su esposo también es militar. Entonces siente un poco de apego hacia ellos Siente empatÃa por los militares Pues sabe que su trabajo es muy arduo Y que sus horarios se extienden durante mucho tiempo El caso es que al pasar media hora como máximo A todos los militares, absolutamente todos Les empieza a caer un cansancio Como pocas veces en su vida Josué me explica que él se encontraba parado, y de repente empieza a cerrar los ojos y empieza a sentir un sueño absoluto, tanto asà que cabecea e incluso algunos militares empiezan a caerse, porque sienten mucho cansancio, empiezan a rolar los turnos, bueno, tú te vas a dormir, tú te vas a dormir, pero tú te quedas a vigilar, a Josué por suerte le toca dormirse, pero cuando lo despiertan, le dicen que todos estaban dormidos, Incluso los militares que se habÃan quedado vigilando se habÃan dormido. Ya estaba amaneciendo casi.
1:11:07 No lo podÃan creer. Esto jamás les habÃa pasado. Los militares que dejan vigilando, pues, tienen entrenamiento y están acostumbrados a no dormirse.¿ Qué habÃa pasado aquella noche? Bueno, una de las escasas veces tal vez que no pudieron con el cansancio. Continúa la siguiente noche. El dÃa pasa con total normalidad Pero se dan cuenta Que en ese camino HabÃan robado una vez más Resulta que una ancianita HabÃa salido del rancho Por una urgencia TenÃa que atravesar por aquel camino Y recordó que estaban los militares Entonces pensó que no habÃa ningún problema La ancianita fue por eso de las 5 de la mañana Y se encontró a todos los militares dormidos Esta viejita Hizo lo que pudo Obviamente no mucho Porque ella era una señora grande Trató de levantarlos, pero ninguno se levantó. La ancianita creyendo que tal vez eran de sueño ligero, ella siguió caminando. TenÃa la confianza de que los militares ahà se encontraban, dormidos, pero ahà se encontraban. La ancianita fue perseguida por esta bestia que tan popular estaba en el rancho. Por un animal alado de algún metro cincuenta, con cuerpo de humano y cabeza de pájaro. La viejita por más que gritó, los militares y entre ellos Josué, no se levantaron. A pesar de
1:12:38 que la viejita dio el testimonio, a pesar de que los pobladores dijeron que esto sà habÃa pasado, obviamente a Josué y a sus compañeros militares les costó trabajo aceptarlo.¿ Cómo era posible que precisamente cuando se habÃan dormido, precisamente esa noche, HabÃa sucedido todo esto Bueno, habÃan decidido, esto no se va a volver a repetir Tenemos que mantenernos despiertos Esto no se puede volver a repetir Cayó la noche nuevamente Los militares se encontraban muy bien Josué dice que ninguno tenÃa sueño Y eran por eso de las dos y media de la mañana Ninguno habÃa pedido dormir A pesar de que estaban tornándose ya Estaban jugando, estaban platicando cuando en eso de nueva cuenta ven a aquella mujer aproximándose con su canasta y con su comida, llega con ellos, los emboba de nuevo con tanta belleza y les ofrece comida, asà que los militares por ser caballerosos, por retener tan siquiera a la mujer unos 5 minutos más, aceptan la comida y empiezan a hacerle plática, el caso es que la mujer le sigue la plática pero tan pronto puede se va, Se va por aquel mismo camino y con su canasta. La historia se repite. Los militares, después de haber consumido estos alimentos, empieza a caerles de nuevo ese sueño abrumador. Ese sueño que simplemente no pueden tolerar.
1:14:13 Y uno a uno se va quedando dormido. Como si las fuerzas en su cuerpo los hubieran abandonado. Otra vez todos se quedan dormidos y se van levantando por eso de las seis y media de la mañana, cuando el sol ya está saliendo y les empieza a calar. Esta vez a Josué lo agarró en la vigilancia. Josué se encontraba vigilando y nada más en un pestañeo, ya estaba de dÃa y él se encontraba sentado con la espalda reclinándose en la defensa de la camioneta. Uno a uno se fue levantando. Obviamente todos estaban consternados que habÃa sucedido Porque todos se habÃan quedado dormidos otra vez Pero en esta ocasión algo les llama mucho la atención Todos se van levantando Y tal parece ser que el sereno aquella noche habÃa estado muy fuerte Ya que en el camino donde estaban, que era un camino de tierra, un camino de terracerÃa Se habÃa humedecido bastante Tanto asà que se marcaban las huellas de las botas Y uno de los militares se percató de algo muy extraño. Este militar les dijo, oigan,¿ y esas huellas de qué son?¿ Qué es lo que son?
1:15:31 Josué dice que lo que vieron ahà fue algo que les causó escalofrÃos a todos los militares. Unos empezaron a tartamudear, otros empezaron a sentir un miedo absoluto como pocas veces en su vida. pues veÃan las marcas de lo que parecÃa ser una huella de un pájaro o de una gallina marcas ahà que pasaron caminando pero con la diferencia de que estas marcas no tenÃan el tamaño de una huella normal de un pájaro o de una gallina estas marcas eran muy grandes estas huellas, la pata de aquel animal era considerablemente más grande que la de un humano Y sin embargo ahà estaban, en medio del camino Y se veÃa como se adentraban en el pueblo Iban en dirección hacia allá De nuevo, los militares no sabÃan qué hacer Todo aquel dÃa, disculpen Se la pasaron platicando Sobre qué era lo que iban a hacer Sobre qué podÃan hacer aquella noche Porque sabÃan que el sueño, ese cansancio AparecÃa de un momento a otro Cayó la noche otra vez Muchos de ellos se forzaron incluso a dormirse para estar lo más despiertos a esas horas de la madrugada.
1:16:54 Pero de nuevo a las 3 de la mañana, aquella mujer va caminando y les ofrece de nuevo comida. Pero en esta ocasión Josué y tres militares más le toman la comida, pero no se la comen. Ellos deciden guardarla simplemente. Sà tenÃan la intención de comerla, pero no tenÃan apetito en ese momento. La mujer se va nuevamente, y Josué y otros dos de sus compañeros se percatan como uno a uno de sus compañeros militares van cayendo, sucumbidos ante el cansancio y ante el sueño que traen en ese momento.
1:17:34 Josué hace lo que puede, trata de levantarlos, trata de hacer que reaccionen, pero simplemente es como si se hubieran desmayado. Y justamente en ese momento, cuando pasaban de las cuatro de la mañana, Josué y otro de sus compañeros, que no habÃan probado un bocado de la comida, se percatan de extraños ruidos que provienen del fondo del camino. Risas y cánticos que se escuchan al fondo. Josué se aproxima, con él también sus compañeros. Uno se queda algo próximo al convoy, mientras que el otro lo acompaña hasta cierta distancia y Josué sigue caminando, vigilando, obviamente. No querÃan ir los tres porque iban a ser presas fáciles si iban los tres juntos. Hay que estar vigilando. Lo que Josué dice que vio fue perfectamente lo que decÃan los pobladores.
1:18:36 HabÃa una especie de animal en una de las ramas de los árboles. cantando y riéndose con la voz de una mujer. En ese momento Josué dice que entró en shock. Ãl no se podÃa mover. ParecÃa que todo su cuerpo se habÃa entumecido. Dice que le costó bastante agarrar su arma e irla levantando para poder apuntarle, pero no para disparar, sino que en la arma hay una lámpara. Ãl querÃa alusarla, para ver si en efecto era verdad lo que estaba viendo. Ãl alcanzaba a verlo con la luz de la luna que traspasaba entre las ramas. Pero al momento de encender la lámpara, aquella cosa salió volando. Y José por pura reacción, más al miedo que por otra cosa, accionó el arma.
1:19:33 Para intentar defenderse, él pensó que se le iba a balanzar, pero no, la cosa se fue volando. pero era una cosa muy grande, Josué regresa corriendo, no hace falta explicarle a sus compañeros que fue lo que vio, porque al alusarlo sus compañeros también pudieron verlo, ahà retirado, pero pudieron verlo, pudieron ver aquel pajarraco, trataron de levantar a sus compañeros, pero no pudieron, por eso de las cinco y media, casi las seis de la mañana, sus compañeros se fueron levantando, más a fuerzas que nada, Josué y sus otros dos compañeros militares estuvieron ahà moviéndolos y moviéndolos hasta que se levantaron una vez que se levantaron platicaron lo que habÃa sucedido y todos llegaron a la conclusión de que era la comida la comida era el detonante que les causaba ese sueño tan abrumador ese cansancio para dormirse muchos de ellos supieron inmediatamente cual era Y es que aquella mujer no era una mujer común y normal, común y corriente.
1:20:42 Aquella mujer era aquella popular bruja que todos en el pueblo temÃan. Ellos siguieron en ese punto, los retiraron al pasar algunos dos meses. Pero aquella extraña mujer no volvió a caminar por aquel camino, ni mucho menos ofrecerles comida. Simplemente habÃa desaparecido, ya jamás fue con los militares. Pero Josué recuerda muy bien que en los últimos dÃas antes de irse, ellos bajaban al pueblo y compraban ahà en las tiendas, en las misceláneas, pues alguna que otra bebida, alguna que otra comida y que vendÃan. Y él recuerda muy bien haber visto a aquella mujer caminando en la plaza del pueblo. Ãl no solo la vio, sino también su compañero. La reconocieron. La mujer al momento que los vio se dio la media vuelta y se fue enseguida, casi corriendo entre la multitud. Ãl me platica, Alex, desde aquella experiencia, sé que las brujas existen, pues sé que en aquel camino que llevaba al cerro de aquel pueblo nos encontramos con una y nos embrujaba con comida.
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