Encuentros de DEMONIOS con forma de NIÑOS / Historias de Terror que te daran escalofrios
0:01 Los niños que salen de noche El padre de Ricardo se encontraba como cotidianamente cada noche Buscando pasaje Buscando quien querÃa taxi El dÃa no habÃa sido muy bueno No habÃa hecho tantas carreras como él le decÃa tanto como para mantener la renta que le exigÃa tener aquel taxi. Se habÃa pasado toda la mañana y parte de la tarde buscando y buscando, pero al ser ombligo de semana y al no tener clientes todavÃa fijos, era algo complicado, ¿no?
0:47 Esto le tenemos que sumar a que el dÃa tampoco habÃa sido cooperativo. HabÃa estado lloviendo y esto... también produjo ciertas inundaciones, por lo tanto, muchos caminos del pueblo y de las colonias cercanas, se mantuvieron clausurados completamente, no habÃa paz, por lo tanto, muchos obreros y empleados, no pudieron salir a trabajar, las paradas se habÃan llenado y se habÃan vaciado rápidamente, asà que por lo tanto, cuando el padre de Mauricio se encontraba en punto de las 12 de la noche, buscando, quien querÃa un taxi, no desaprovechó la oportunidad cuando vio a un pequeño anciano, el cual le levantó la mano para pedir el servicio. Como era costumbre, él se presentaba, buenas noches Don,¿ a dónde lo llevo? El anciano iba a una colonia cercana, esta colonia era algo, podrÃamos decir problemática, Y más allá de lo que pudiera haber de delincuencia, era que los caminos no estaban muy bien pavimentados. HabÃa hoyos, habÃa ciertos caminos resbaladizos y también muy pero muy traicioneros.
2:13 Sobre todo en aquella tormenta que recién habÃa pasado. El padre de Mauricio, de nombre Gilberto, le preguntó, discúlpeme, pero hay paso para donde va. El hombre le dijo que sÃ, que él lo iba a guiar por un camino muy escondido, pero que era muy seguro. Este camino se habÃa hecho cuando al principio se habÃan construido las localidades, como popularmente se dice cuando todo era monte. Aquel camino lo usaban las personas que iban para allá a dejar ya sea vÃveres y también para dejar materiales de construcción de las casas que se iban levantando. El padre de Mauricio confió en sus palabras y se fueron. Ãl iba pensando también,¿ por qué le debo de tener miedo a un viejito?¿ Por qué debo de desconfiar de un viejito? El señor se veÃa muy pero muy deteriorado. Incluso por el camino iba tosiendo, pero eso sÃ, era muy amigable. Ellos sostuvieron una conversación muy amena en lo que duró el viaje.
3:25 En aquellos pueblos no hay luz pública. Entonces lo único que los iluminaba era la luz que salÃa de su taxi, iluminando el camino completamente oscuro y despejado. Ambos hombres iban platicando cuando ese anciano le dijo que tenÃa que doblar a la esquina y pasar encima del puente viejo, un puente hecho de piedra que podrÃamos decir tenÃa mala fama. El anciano le dijo no se preocupe sé que se ve algo acabado el puente, ya que algunas partes de abajo se le han caÃdo, pero es muy resistente, incluso han pasado camiones encima de él, yo lo he visto, Gilberto duda, pero al usar el razonamiento, dice bueno, bueno si en verdad el puente está que se cae, el anciano no me va a decir pasa por ahÃ, a final de cuentas va en mi mismo auto, si yo me caigo se va conmigo, Entonces se animó, pasó encima de aquel puente, y pese a que habÃa muchas vibraciones, él notó algo en toda aquella oscuridad. Notó que habÃa dos niños jugando, ahÃ, arriba del puente, en un lado, casi casi al borde. Estos niños se subÃan, se sentaban en este borde, brincaban y otra vez bajaban al puente,
4:57 Era como si estuvieran jugando Obviamente Gilberto al ver esto Se espantó No fue un susto paranormal Fue un susto que cualquier persona tuviera Si viera a niños jugando al borde de un precipicio Inmediatamente se detuvo Y le dijo Don¿ De quién son esos niños?¿ Qué hacen jugando a estas horas? El anciano inmediatamente volteó para buscar a los niños Pero no vio nada En ese momento Gilberto sacó una lámpara, la encendió y apuntó directamente donde habÃa visto a aquellos niños jugando. Pero para su sorpresa, ya no habÃa nadie. Los niños habÃan desaparecido. El anciano le dijo que a lo mejor se habÃan ido corriendo, que a lo mejor se habÃan escondido. Que tristemente en aquella localidad habÃan muchos niños que, pues... estaban en situación de calle, que era muy normal verlos caminar entre las calles, buscando en la basura para comer algo. Entonces, que los viera en aquel puente, obviamente sin ninguna supervisión, y jugando altas horas de la noche, tal vez no era tan descabellado.
6:17 Gilberto sigue con su camino, llega a la casa de este anciano, le pagan su carrera, y con la misma se devuelve. Al parecer la tormenta habÃa sido tan brutal que se les habÃa ido por completo la luz en aquella colonia. Varias personas habÃan salido, otras tantas solamente veÃan por las ventanas. HabÃa oscuridad total. Gilberto salió de aquella colonia y al ver que el único camino que le quedaba para volver a salir a su pueblo era aquel puente, Tuvo que vérselas con pasar por ahà de nuevo Pues los otros caminos Como ya dije anteriormente Estaban completamente inundados Ahà iban a tardar dÃas En volver a secarse Para que volvieran a pasar por ahà los automóviles Decidió conducir hasta aquel puente Y justamente cuando iba a mitad de este Volvió a ver a aquellos niños De hecho, él iba preparado Observando de un lado hacia otro Si los volvÃa a ver Obviamente se iba a detener, los iba a regañar y los iba a sacar de aquel borde.
7:31 Da igual si son niños de la calle, ellos no deben de estar jugando en ese sitio. Era muy peligroso, la caÃda era larga. Ãl los ve, se detiene súbitamente, se baja del taxi y va con ellos. Extrañamente a los niños esto no les parece importar. Un extraño se va acercando a ellos. y ellos siguen jugando como si nada pasara, Gilberto les dice, niños que están haciendo aquÃ, no tienen padres, se van a caer por el borde del puente, vámonos, los dejo allá con sus padres, por donde viven, los niños siguen jugando, prestándole nula atención a Gilberto, hasta que finalmente, él los toma por los brazos, y los jala, les dije, no estén jugando al borde, Se van a caer.¿ Dónde viven? Los llevo con sus padres.
8:31 En ese momento, cuando Gilberto los tocó, sintió algo extraño. Ãl me platica que era como tocar algo muy helado pero también a la vez muy suave. Era como si esos niños hubieran salido de algún refrigerador. Estaban petrificados. Ãl lo atribuyó claro. Al agua, a los vientos que habÃan pasado recientemente, seguramente los niños habÃan estado afuera todo el dÃa. De puro milagro no se han resfriado. Los niños por otro lado se le quedan viendo a Gilberto y le empiezan a poner una cara extraña. Una cara que parecÃa ser como si se estuvieran transformando. Sus ojos, según él, se achicaron. Su nariz, los orificios de su nariz se ensancharon y dibujaron una enorme y mórbida sonrisa entre sus dientes.
9:32 Los niños le dijeron rápidamente que sÃ, que se subÃan a su taxi. Gilberto estaba muy confundido por este momento. No sabÃa cómo actuar. De hecho, él dice que a los dos segundos ya se habÃa arrepentido de haberlos invitado dentro del taxi, pero ya se estaban subiendo. Asà que él decidió meterse, arrancar el auto y seguir adelante. Los niños le dijeron que sus padres estaban ahà enfrente, que los llevara por favor. Gilberto, pecando de buen hombre, pecando de inocente, arrancó su carro y apenas habÃan bajado el puente cuando los niños se le abalanzaron. Aquellos niños habÃan cambiado Gilberto dice que sus dedos habÃan crecido, se habÃan alargado.
10:29 Su cara también se habÃa cambiado. HabÃa muchas arrugas alrededor de sus ojos, como si estos estuvieran siendo presionados. Sus dientes ya no estaban normales, eran puntiagudos como agujas. Aquellos niños se le abalanzaron, le taparon los ojos, lo mordieron de los hombros. y lo hicieron que se saliera del camino. Gilberto entró en desesperación, aprovechó obviamente que él era un hombre más corpulento, y empezó a tirar golpes, a tratar de zafarse, pero aquellos niños también tenÃan una fuerza inexplicablemente poderosa, lograban contener a Gilberto, lograban someterlo, Aquellas cosas para cuando él reaccionó, supo que ya no eran niños, supo que habÃa sido engañado, supo que habÃa dejado subir a su taxi, alguna cosa siniestra que se habÃa encontrado en su camino.
11:38 Inevitablemente entre el monte hay pequeños árboles, y gracias a Dios, dice Gilberto, Cuando impactó su taxi enfrente de alguno de estos árboles pequeños con unas piedras a un lado, no iba a tanta velocidad. Asà que lo único que se perdió fueron cosas materiales del taxi. Gilberto, después de la turbulencia, después de aquel dolor de cabeza que produjo el choque, salió tambaleando del taxi y no miró hacia atrás. Fue corriendo entre el monte. entre las espinas, entre los matorrales, siguió corriendo sin dirección fija, mientras aquellas extrañas cosas que se habÃan hecho pasar por niños, seguÃan persiguiéndolo, solo escuchaba el sonido de sus manos y sus pies impactando en el suelo correteándolo, porque él dice también que cuando volteó entre la oscuridad, pudo ver como algo se movÃa a cuatro patas, era la figura de un niño, pero se estaba moviendo, como si fuera un perro, consiguió salir a uno de estos caminos de terracerÃa, y continuó corriendo, para este momento él dice que ya nada lo perseguÃa, pero esto no era suficiente, el miedo que tenÃa él por dentro,
13:10 era abrumador, le dio las suficientes energÃas para regresar al pueblo corriendo sin descansar. A la mañana siguiente volvieron por el taxi con una grúa. Y después de esta historia, él no volvió a bajarse de su auto, sobre todo si veÃa a dos niños jugando entre la tormenta. Ahora dime tú, si ves a dos niños jugando entre la noche, a las dos o tres de la mañana, sin ningún adulto, te acercarÃas a ellos, te arriesgarÃas a ayudarlos, ten cuidado, porque muchas veces, hay cosas en este mundo, que toman la imagen de niños o de personas frágiles, para de esa manera, agarrar a sus vÃctimas, desprevenidos,¿ Un vecino siniestro?
14:24 Antes de comenzar esta historia yo les voy a preguntar algo A ustedes que me están escuchando¿ Alguna vez cuando eran jóvenes, cuando eran niños Sus padres nunca los sobreprotegieron o los protegÃan mucho? Seguro que todos y cada uno de ustedes de perdido aunque sea una vez Se pelearon con sus padres... Por sobreprotegerlos... Porque no los dejaron salir a una fiesta... Porque no los dejaban salir a jugar... Por los que... Porque simplemente no los dejaban reunirse con sus amigos... Y uno piensa... Ah... Nuestros padres... Nos quieren aquà encerrados... No quieren que tengamos vida social... Bueno... El relato de Yuri... Tal vez nos haga pensar dos veces...
15:17 En que a veces esa sobreprotección... A veces nos salva de ciertas cosas... Yuri era una niña de apenas 9 años cuando le sucedió esto... Ella recuerda... Que su familia estaba pasando por una mala racha... Recuerda que cada vez... Se iban a rentar a departamentos... Más y más pequeños... La situación económica no era muy buena, pero obviamente... ella al ser niña no le contaba nada, lo supo después de grande, pero ella lo notaba, notaba ese estrés en su padre y en su madre, pero de pronto, como si la buena suerte se hubiera puesto de su lado, su padre encontró una casa, la cual estaba en renta y era una ganga, básicamente era una casa grande que abarcaba incluso dos casas normales, tenÃa segundo piso y Y la renta era parecida a la del departamento Y como si esto no fuera poco, esa casa quedaba más cerca de la escuela de Yuri Y más cerca del trabajo de su padre Entonces, sin pensarlo mucho, se fueron a aquella casa Lo curioso de aquà es que era como un fraccionamiento privado O al menos habÃa sido un fraccionamiento privado HabÃa caseta de vigilancia, pero no habÃa vigilante Algunas casas se encontraban rentadas, pero curiosamente las que rodeaban su casa, no
16:52 se encontraba rentada ni una sola, o al menos eso era lo que parecÃa, ya que muchas de ellas tenÃan el anuncio de ser renta. Al principio bueno, esto no les molestó, de hecho hay muchas personas que esto lo agradecen, no quieren estar lidiando con vecinos ruidosos, malas experiencias. Entonces Yuri, al llegar, empezó a explorar, cosa que harÃa cualquier niño, en el patio, el segundo piso, cuando en eso ella nota que hay una sombra que la está observando de la casa de al lado. Es una sombra pequeña que está asomándose por la ventana. Ella lo puede ver porque es de dÃa, pero no hay luz dentro. adentro de aquella casa, entonces solamente logra ver una sombra, no puede ver la cara, no puede ver si hay alguien más, solamente ve la sombra de un niño, asomándose, a pesar de ser una niña, ella es muy lista, asà que para verificar simplemente, va con sus padres, sus padres estaban haciendo todavÃa todo el trabajo de la mudanza, y por el rabÃo del ojo, como que no queriendo, va y checa la puerta, de la casa de al lado, Curiosamente...
18:13 Esa no tenÃa ningún letrero... Ningún letrero de se vende o se renta... Estaba sola... Asà que... Ella captó inmediatamente... Que de seguro esa casa si tenÃa dueño... O de perdido alguien la estaba rentando... A lo mejor una familia... Muy posiblemente... Ahà habÃa un niño... Ese niño tal vez podÃa ser su amigo... Su vecino... Allá a un ladito su amigo de juegos... Ella al menos por lo pronto... no le dice nada a su madre, y simplemente se limita a ayudarlos a desempacar todo, terminan, llega el momento de la cena, se acaba la cena, ella sube, finalmente tiene un cuarto para ella, ya no va a tener que estar compartiendo la habitación con sus padres, y en ese momento cuando se encuentra relajada, tumbada en su cama, cuando está a punto de dormirse, escucha algo, unos golpecitos, su cuarto, o al menos el que ella habÃa escogido, estaba en la planta alta, justamente con la ventana dando, hacia la ventana de la otra casa, del vecino, ella se alza, y muy cuidadosamente corre a la cortina para ver que es ese ruido, son como golpes, y entonces ve que desde la otra ventana, alguien la está viendo, Ella alcanza a observar una figura La figura que habÃa
19:43 visto hace un momento Ahà en la tarde Era la misma figura del niño Pero ahora se encuentra en aquella ventana Igual completamente oscuro El niño solamente la está observando a través de la cortina La recorre incluso más Y le empieza a saludar Ella como me explica no alcanzaba a ver su cara ni nada Pero se veÃa que era amistoso Entonces Yuri empieza también a saludarlo. Más que perfecto, tiene un nuevo amigo. Yuri es muy sociable. Y algo que no le gustaba en su vecindario anterior era que casi no habÃa niños. Y en esa ocasión ya habÃa uno, ya tenÃa un nuevo amigo. Después de saludarse simplemente Yuri se recuesta y se duerme. A la mañana siguiente se levanta muy temprano y le tiene que contar a su madre la novedad de la noche. Y su nuevo amigo y vive en la casa de al lado. Mientras Yuri le platica esto a sus padres, su padre con la urgencia del trabajo le pone atención pero se tiene que retirar.
20:54 Su madre por otro lado se le hace raro. Al menos ayer y parte de la noche no vio que nadie entrara a aquella casa. No vio ni un solo vehÃculo estacionado, tampoco escuchó ningún ruido, ni mucho menos vio alguna lámpara encendida allá adentro. Si una familia estuviera ahÃ, fuera más que obvio todo el ruido, los gritos, la música, la televisión, pero está todo silencio. La madre de Yuri la manda a la escuela y ella se queda en la mañana mirando aquella casa. incluso vigilándola para ver quién entra, quién sale, más que nada porque querÃa ser amistosa, si tenÃan vecinos, estaba procurando llevarse bien, pero pasan las 5 horas, 6 horas, y no hay ninguna señal de que aquella casa estuviera habitada, ella va, hace de comer, Yuri llega, la deja al transporte escolar, y se va caminando hasta la casa, Justamente cuando va a llegar a su casa Ve que el niño nuevamente Le está observando desde una ventana En la casa de al lado Y la saluda Yuri va Pero por precaución También para que su madre no se enoje Solamente se acerca tantito Tal vez con unos cuatro metros
22:26 de diferencia Y empieza a gritarle Hola, me llamo Yuri Y el niño desde adentro de la casa, solamente le hace un gesto, para que entre, la invita, le hace con su cabeza y con su mano que entre, pero Yuri obviamente, era una niña muy obediente, y le dice, no puedo, tengo que pedirle permiso a mi mamá, espérame y ahorita vengo, ella va, se mete a su casa, muy emocionada, bota la mochila en la sala, y corre con su mamá, y le dice, mamá, mamá,¿ Me das permiso de ir a jugar con el niño? Y su mamá se le queda viendo.¿ Con qué niño? Es el niño, nuestro vecinito. Por favor, dame permiso de ir. La mamá acompaña a Yuri. Salen de la casa. Tocan la puerta.
23:25 Pero nadie le abre. También adentro de la casa hay un silencio absoluto. La mamá se arriesga... Y trata de girar la perilla... Y la perilla se abre... La puerta está abierta... Inmediatamente la cierra... Y le dice... Vámonos para la casa... Tú no vas a venir aquÃ... Si yo no puedo hablar con la mamá de ese niño... Yuri obviamente le empieza a decir... Seguramente sus papás trabajan... Seguramente él está solito... Dame chance de jugar con él... Pero su mamá... Se pone firme y le dice... No... No vas a venir a esta casa... Y no te vas a juntar con este niño hasta que yo lo vea o que hable con sus padres. Yuri, obviamente molesta, se va con su madre, entran a la casa y molesta se pone a hacer su tarea. Desde el patio, ella alcanza a ver nuevamente como la sombra de aquel niño la está observando desde la ventana. Y ella lo saluda.
24:33 La asombra la saluda de vuelta y la invita de nuevo con un gesto para que vaya. Ella piensa porque ha conocido a varios niños también en la escuela y en el kinder. Seguramente es un niño muy tÃmido. Seguramente cuando fui con mi madre, pues se espantó y se metió, se escondió. Ha conocido niños asà en la primaria, muy retraÃdos, que casi no hablan, pero que son amistosos. Yuri en la cena habla también con su madre, que la deje ir, la señora obviamente le dice que no, y se pone firme en eso, hasta que simplemente una noche, por eso de las 8 de la noche, sus padres salen, y esta era de las primeras ocasiones en las que Yuri se quedaba sola. Sus padres le dijeron una regla, cierra la puerta, todo con candado, no la abraza nadie, nosotros vamos y venimos, habÃa ocurrido algo, un percance familiar, en la que Yuri obviamente no tiene cabida más que nada porque son temas de adultos, y van a un lugar posiblemente algo hostil, entonces mejor que se quede, y van a tardar al caso máximo media hora, y Yuri tenÃa que estar viendo televisión y estaba comiendo aparte, Yuri les hace caso, va a cierrar la puerta, cierra las ventanas, Todo cierra... Y
26:05 se queda comiendo su cereal... Viendo la televisión... Cuando en eso de nueva cuenta... Empieza a escuchar ese sonido caracterÃstico... Que ha escuchado otras noches... El sonido de golpecitos en la ventana... Y ella capta que esos golpes son más cercanos... Se los están dando a su ventana... Yuri va... Y alcanza a ver ahà a través de la cortina... la misma sombra del niño de su amiguito, al parecer su amiguito se habÃa escapado, habÃa cruzado la valla, una pequeña valla verde que tenÃan, que separaba los terrenos, y le estaba tocando la ventana, ella obviamente se llena de felicidad, y alza la cortina, y me platica que lo que observa, no es a un niño, dice que lo que vio, fue una cosa pero no un niño, esta cosa, TenÃa la silueta de un niño, la estatura de uno, pero con unos ojos muy grandes con rendijas de gato. No tenÃa nariz y tenÃa una boca muy grande que sobrepasaba sus pómulos y sus cachetes. No tenÃa orejas y tenÃa una barbilla muy puntiaguda. Aquella cosa la miró y la saludó.
27:34 Yuri de inmediato grita, corre a la cortina y se sube a su habitación corriendo y le marca a sus padres. Sus padres siempre le dejaban con una hojita al lado del teléfono y este teléfono siempre era puesto en donde se dormÃa Yuri muy cerca de ahÃ. Siempre pensaban en todo. Yuri va, les marca y les pide que vuelvan, que haya alguien, que habÃa algo afuera de la casa. Los padres inmediatamente vuelven, el papá da el volantazo y vuelven. Llegan a la casa, revisan por un lugar, revisan por el otro, pero simplemente no encuentran nada. Todo está despejado.
28:17 Por más que buscan a los alrededores, no hay huellas, no hay rastros. Yuri empieza a tener mucho miedo. Ya no quiere que la dejen sola. y le pidió a sus padres que por favor taparan su ventana, o que la movieran a otro cuarto que no tuviera una ventana dando para aquella casa, pues decÃa que lo que habÃa dentro de ella no era un niño, que era un monstruo. Sus padres estaban indecisos, porque Yuri no era de decir mentiras, no era una niña que inventaba historias, Por simple imaginación...
29:01 Incluso cuando tenÃa pesadillas... Ella sabÃa que eran pesadillas... Pero en aquella ocasión... Estaba tan aterrada y traumatizada... Que tan solo tocar el tema... La hacÃa temblar... Y esto habÃa pasado en una noche... En un abrir y cerrar de ojos... Entonces tanto su madre como su padre... SabÃan que no era una pesadilla... SabÃan que no era su imaginación... Algo habÃa ocurrido... Su hija si habÃa visto algo... Fue asà como su madre... Empezó a hablar con los vecinos cercanos Con los que tenÃan casas retiradas por allá Y les empezó a preguntar Algunos le dijeron Que no sabÃan Pero otras dos señoras Le contaron algo Que la hizo tener mucho escalofrÃo Ellas le dijeron Que anteriormente Algunas familias habÃan rentado cerca de ahà Y que algo extraño Les habÃa ocurrido a sus hijos que tristemente, a una familia, décadas atrás, uno de sus hijos, habÃa aparecido sin vida, dentro de aquella casa, otra familia, habÃan dicho, que su hijo habÃa sufrido un accidente, dentro de aquella misma casa, cuando unieron cabos, se dieron cuenta que los niños, decÃan historias parecidas, que
30:32 habÃa un niño ahÃ, que los invitaba a jugar, y que cuando entraron a aquella casa, lo peor sucedió, el niño que sufrió el accidente contó, que habÃa un duende ahà adentro, una criatura, un monstruo, que lo habÃa atacado, la mamá de Yuri, al igual que su padre, notificaron de esto, e incluso vino la policÃa, creyeron que tal vez los niños imaginaban aquel duende, pero que tal vez era algún hombre deforme, que tal vez habÃa algún hombre ahÃ, que atraÃa a los niños con engaños, usando siempre la lógica, ¿no?, la lógica de adulto, pero por más que los policÃas buscaron dentro de aquella casa, no encontraron nada, de hecho, Los que rentaban casas en aquel fraccionamiento conocÃan esta historia tan bien que por eso mismo no le ponÃan el letrero de se renta a aquella casa ni de se vende.
31:42 No querÃan cargar con la conciencia de rentarla y que algo malo les pasara a las personas que se adentraran dentro de ella. Después de esto, después de que se fue la policÃa y después de que no hallaran nada y supieran esta historia, los padres de Yuri, se mudaron nuevamente, lo más rápido posible, de aquella casa, el amigo imaginario, Ustedes jamás tuvieron durante su infancia tal vez un amigo imaginario Ninguno de ustedes fue retraÃdo o digamos que serio A veces hay niños muy serios, con el tiempo se vuelven más sociables, ¿no? Pero siempre pasamos por esa etapa donde casi no hablamos con nadie más que con nuestros padres Muchos niños desarrollan un amigo imaginario muchos de ellos simplemente es por la soledad, pero hay algunos casos muy siniestros, donde entidades, en algunos casos demonÃacas, se hacen pasar por
33:16 estos amigos imaginarios, se hacen pasar por simplemente niños, que los padres no pueden ver, más que nada para irse nutriéndose del infante, O tal vez incluso para poseerlo Hay diferentes motivos por los que esto sucede Pero la historia que te traigo a continuación Es muy peculiar, muy extraña Y también muy siniestra Marcos es quien nos la cuenta Todo comienza cuando a su familia llega una invitación Va a haber una boda Y obviamente en las bodas Todos los familiares tienen que asistir Son fechas... Que son muy atesoradas...
34:03 Y obviamente... Se planea con mucho tiempo... El problema aquÃ... O podemos decir que es inconveniente... Es que la distancia es muy larga... La boda se va a desarrollar... En el pueblo natal del novio... Esto pues porque... Asà habÃan quedado... Marcos en aquel tiempo... Era un niño de apenas 7 años... Ãl junto con su familia... Subieron al auto y se pusieron en marcha para llegar al pueblo Y llegar dos dÃas antes de la boda Al llegar llegaron a la casa de un familiar Un familiar que si bien no era de mucho dinero tenÃa una casa enorme TenÃa varias habitaciones y administraba un rancho Asà que él se dio el lujo de recibir a todos Desocuparon todas las habitaciones, pusieron camas, pusieron colchones, pusieron cobijas en el piso Al cabo solamente eran por dos dÃas. Marcos llegó y él junto con sus dos hermanos se les fue designado una habitación en concreto. En aquella época habÃa mucho frÃo y ellos se tenÃan que tapar muy bien. Al menos es lo que recuerda Marcos. Durante el dÃa todo estaba perfecto, nada fuera de lo inusual. De hecho se habÃa divertido jugando con varios primos, pero cayó la hora de dormir, 10
35:33 de la noche, los niños se tenÃan que ir a su habitación, los adultos se quedaban ahà en el porche. Ãl junto con sus hermanos se fueron, y él tal vez porque tenÃa mucha energÃa dentro de sÃ, tal vez porque simplemente no tenÃa sueño o porque escuchaba los ruidos que habÃa ahà en el patio, simplemente no conciliaba dormirse. a diferencia de sus hermanos, quienes cayeron rotundamente que hasta estaban roncando. Marco se encontraba simplemente acostado, mirando hacia el techo, pensando en diferentes cosas y en nada, cuando de pronto ve que la puerta de madera se va abriendo, él rápidamente se tapa con la cobija y se hace el dormido porque piensa que es la madre. Pero al ir abriendo los ojos poco a poco, se da cuenta que no es su madre, se da cuenta que lo que está entrando, es más, no es ningún adulto, parece ser un niño, un niño que está muy delgado, tan delgado, tan delgado, que se le pueden ver los huesos, y con una cabeza muy grande, enorme, para el cuerpecito, Marco se le queda viendo, Obviamente entre la oscuridad no puede alcanzar a ver muy bien facciones, pero más o menos ve que tiene unos ojos grandes y que tiene facciones
37:07 como de un niño enfermo. Ãl solamente le dice,¿ necesitas ayuda?¿ Quién eres? El niño se identifica rápidamente como amigo de la familia, que él no habÃa conseguido habitación y que si no le importaba que durmiera junto a él. Ya que hacÃa mucho frÃo... Y además... No contaba con ropa ni cobijas... A Marco se le hace extraño... Su familia es muy caritativa... ¿No? Ayuda a muchas personas... Y a los familiares particularmente... Siempre procura... Tenerlos... Pues... En buen estado...
37:47 Cuando los visitan... Les dan camas... Les dan... Sábanas... Los atienden muy bien... Y también amigos de la familia... Entonces...¿ Por qué a este niño... no le habÃan dado de perder una cobija, tan solo iba caminando con un chorcito, sin más ropa, tan solo con un chorcito caminando y completamente descalzo, Marcos obviamente se apiada de este niño y le dice, sÃ, ven conmigo, acuéstate aquà a un lado, el niño se pasa rápidamente y se acuesta del lado de la pared, Marcos queda del otro lado mirando hacia la puerta, Y Marcos le pregunta en ese momento.¿ Tú de dónde conoces a mi familia?¿ O de quién eres amigo?
38:37 El niño solamente le dice que es amigo de Julián. Julián es otro familiar que Marcos sà conoce. Pero Julián ya tiene 17 años. Se le hace extraño que alguien de 17 años. Tenga como amigo a un niño tal vez de algunos 8 o 9 años como máximo. Pero bueno. No le presta más atención a eso y empiezan a platicar Pero lentamente Marcos recuerda que la conversación se volvÃa un poco siniestra Aquel niño le preguntaba sobre sus padres Sobre si los querÃa Sobre si no lo hartaban También sobre si no se querÃa deshacer de ellos Obviamente Marcos como cualquier niño tiene peleas con sus padres pero los quiere Y se le hacÃa raro esta plática Finalmente Marcos para cortar la conversación que ya le estaba incomodando y que ya también le estaba dando miedo, le dice ya me voy a dormir, agarra la sábana, se cobija con ella, se acomoda y de repente siente algo, siente como aquel niño lo va abrazando, como pasa su mano por encima de su cuerpo y lo abraza, y él nota en la oscuridad que las manos del niño son Son extrañas y muy horribles. Aquel niño tenÃa las uñas negras y también en forma de pico.
40:11 Sus manos, su piel estaba grisácea y muy frÃa como la piel de un cadáver. El niño solamente lo abrazaba con fuerza y lo iba apretando hasta el borde que Marco le dijo Oye, ya no me estás abrazando tan fuerte. Ãl no tenÃa ningún problema con que lo abrazara. Tal vez era un niño que le gustaba hacer eso. Pero la fuerza con la que lo estaba apretando, dice Marcos, que por poco le rompÃa algo. Lo empezó a apretar muy fuerte, tanto asà que no le quedó de otra que comenzó a gritar. A gritar y a gritar y a gritar por auxilio. Afortunadamente, sus hermanos estaban ahà con él en el mismo cuarto. Se levantaron, prendieron la luz y Marcos estaba llorando, frotándose los brazos, frotándose el pecho, porque le habÃa dolido, el apretón le habÃa dolido, bastante.
41:10 Volteó para un lado, volteó para el otro, abajo de la cama, aquel extraño niño habÃa desaparecido. Esto le dio más miedo a Marcos, quien inmediatamente comenzó a llorar y a sollozar. Se fue con sus hermanos, los abrazó y se quedó con ellos hasta que llegó su madre. Y después su padre y después sus tÃos. Marcos les empezó a platicar lo que habÃa visto. No se contuvo nada. Les dijo que habÃa visto a un niño extraño. Con uñas negras y puntiagudas. Y con dos ojos muy grandes.
41:54 Su madre le dijo que probablemente habÃa sido una pesadilla, pero no era posible. A Marcos le dolÃa las partes donde lo habÃan aplanado. Su madre, su padre decidieron que él se iba a dormir con ellos, en medio de ellos. Pero de alguna manera extraña Marcos dice que a la noche siguiente igual se durmió con sus padres y él notaba que no dejaba ni un minuto que él se quedara solo en aquella casa, a él se le hizo extraño, incluso siendo un niño notó esto, finalmente se hizo la boda, tenÃan planes de quedarse ahà otro dÃa más, todo esto antes de salir para el pueblo, y cuando se acabó la boda, en ese preciso momento, sus padres decidieron volver, no se quedaron ningún dÃa más, Tuvieron que pasar los años y cuando Marcos tenÃa 19 años, finalmente sus padres le contaron algo tétrico de aquella experiencia. Le dijeron que después de que fueron por él, de que lo sacaron y se durmieron con él en la misma cama para que no tuviera esas pesadillas. Sus familiares le dijeron que lo que habÃa visto Marcos no eran pesadillas ni era su imaginación.
43:23 que habÃa algo dentro de aquella casa y que los niños con mala suerte son los únicos que lo podÃan ver, que Julián habÃa sido atormentado por esto. Julián explicó de niño que tenÃa un amigo imaginario, que este amigo lucÃa precisamente igual al que habÃa visto Marcos, pero que en algunas ocasiones Julián decÃa que su amigo Intentaba quitarle la vida, que lo empujaba por el rÃo, que hacÃa que los cuchillos le cayeran en su dirección en su pie, y también que no lo dejaba dormir. Que también amanecÃa con marcas de garras, como si alguien lo hubiera rasguñado muchas veces cuando se despertaba. Para que Julián estuviera tranquilo, requirió...
44:22 que fuera un padre, un sacerdote y bendijera la casa, y más concretamente la habitación de Julián. También nos mandaron un retiro, que duró años. Julián finalmente habÃa regresado, mayor y sin ningún temor, que ya no habÃan sabido de aquel amigo imaginario, pero que lo que habÃa detallado Marcos aquella noche, sonaba... como el mismo amigo imaginario que habÃa tenido Julián en su niñez, y que éste lo habrÃa atormentado durante mucho tiempo. Su madre dijo que creyó esta historia cuando lo vio la mañana siguiente con las marcas que le habÃa dejado la noche anterior, esta cosa. A Marcos jamás se le van a olvidar las últimas palabras que dijo su padre, Después de esta historia, el sacerdote le dijo que lo que habÃa visto Julián y que muy probablemente lo que habÃa visto Marcos no se trataba de un simple amigo imaginario, sino de algo demonÃaco que cazaba niños y que buscaba también llevárselos. Hola, muy buenas
45:52 tardes Alex. Mi nombre es Rebeca Reynosa. Mi experiencia es la siguiente. Durante un tiempo en mi universidad, fui niñera. E incluso tiempo después, también lo seguà siendo. Este trabajo es muy bien pagado. Y resulta ser no tan complicado si te gustan los niños. Fui niñera de diversos niños, tanto niños como niñas. Y conocà de familias a familias... La mayorÃa de ellas... Muy respetuosas y... Muy acomedidas también... También la mayorÃa de los niños... Muy bien portados... Pero lo que te quiero platicar... Fue un suceso que me pasó...
46:37 Precisamente cuidando una niña... Esta niña se llamaba Patricia... Pero le decÃa Patty por cariño... Era una niña dócil... Bien portada... Pero el único defecto que tenÃa... era que no le intimidaba nada respecto en el ocultismo, en la brujerÃa, en el tema como del terror, pero tomado muy en serio. La familia era católica, pero creo que era católica tirándole a atea. Los padres la habÃan bautizado, pero esto porque se lo pedÃan los abuelos, los padres no eran muy religiosos, no iban a misa, no celebraban las fiestas, También huelga decir que ambos padres eran muy ocupados, por lo tanto, no estaban mucho tiempo con su hija. A mà me contrataron algunas 20 veces, si no mal recuerdo. Y durante esas 20 veces que me contrataron, la mayorÃa de ocasiones en las que siempre llegaba a la casa, veÃa a aquella niña jugando con la ouija. A mà me contrataban en un horario de tarde. Yo llegaba por eso de las ocho y media o siete de la noche. Los padres llegaban por eso de las once y media, doce. Y a esa hora el padre iba y me dejaba hasta mi casa, por lo que no habÃa ningún problema. Pero siempre que llegaba,
48:07 me encontraba a Patty jugando con esa tabla, haciéndole preguntas que francamente a mà me darÃan un escalofrÃo Cuando su tÃa se iba Que era la que quedaba encargada de ella Cuando llegaba de la escuela Ella se quedaba jugando Yo soy muy religiosa Alex Yo creo en los espÃritus Creo en un dios Y también creo en el diablo Por lo que sé que esas tablas Les abren puertas a espÃritus Que tal vez ronden por aquà Asà como también otros que estén en el infierno Todo depende que es lo que llames, en ese entonces yo solo tenÃa 20 años, por lo que trataba de ser lo más sensata posible, yo no le impedÃa que jugara, solamente la miraba, con cierto miedo, pero no aparentándolo, yo notaba siempre, que en aquellas noches, cuando ella jugaba, se escuchaban ruidos, en toda la casa, eran ruidos extraños, arañones en las paredes, Pisadas que iban hacia abajo y hacia arriba, en las escaleras.
49:21 A veces nos llamaban por un nombre, pero nosotras dos éramos las únicas que estaban en la casa. Esto al principio me dio mucho miedo a decir verdad. Pero como todo humano, como toda persona, nos acostumbramos a este tipo de cosas al pasar los dÃas. Yo creo que lo hice más que nada por no querer perder el trabajo. Traté de acostumbrarme a aquellos extraños sonidos. Traté de decirme a mà misma que tal vez era el gato de la familia, o que me habÃa confundido con algo. Hasta que claro, un dÃa pasó a ser algo mucho peor. Pasi resulta que habÃan pasado tres dÃas, tres dÃas seguidos, en los que yo veÃa a Patty no jugar con la ouija. Todo lo contrario, ella se encontraba en la sala mirando la televisión, Yo me sentaba junto a ella y empezábamos a ver cualquier pelÃcula. Y esas tres mismas noches, me habÃa pedido Pate que por favor, si le daba el permiso de poder dormir en el sillón esa noche, ahà conmigo y esperar a sus padres. Esto no importaba si fuera entre semana o fin de semana. Ella se dormÃa cerca de las diez y media. Yo no le vi nada de malo. Solamente le dije, mira, es que va a estar la televisión prendida si a ti no te molesta, pues no encuentro impedimento para que te quedes.
50:49 Nos llevábamos bien después de todo. Patty fue a su habitación, sacó su colcha y su almohada, y se durmió ahà mismo, junto a mÃ. Las otras noches fueron iguales. De hecho, ella ya se encontraba preparada para dormir ahÃ. Ya tenÃa su almohada, su colcha, pero la última noche... Aquella cuarta noche, cuando llegué, Patty se encontraba de nuevo en aquella sala, mirando la televisión y con su almohada y su colcha preparada para cuando le diera sueño. Antes de irse, la tÃa de la niña me dijo que habÃa un detalle.
51:29 Me explicó que el baño de abajo, el del primer piso, se encontraba algo dañado, por lo que no lo podÃa usar ya que habÃan quitado el agua. si querÃan usar algún baño, que usáramos los dos de arriba, ya sea el de la habitación de los padres, o el que es destinado para ese piso, los dos estaban funcionando muy bien, yo le agradecÃ, y continué con mi labor como siempre, durante las otras noches, yo casi nunca habÃa subido al segundo piso, a excepción de algunas cuantas, aquella noche Patty ya se habÃa dormido, Eran cerca de las doce de la noche. Yo me encontraba viendo una pelÃcula y pues me dieron ganas de ir al baño. Me paré, caminé por las escaleras y caminé por ese largo pasillo iluminado.
52:22 Todo el pasillo se encontraba iluminado por dos focos, a excepción de las habitaciones que sus lámparas se encontraban apagadas. Yo fui, entré, hice mis necesidades y cuando iba saliendo... La puerta del baño queda de frente al pasillo, y del otro extremo del pasillo queda de frente la puerta del cuarto de Patty. Cuando subà al segundo piso, no puse mucha atención a las puertas de cada cuarto, pero estoy segura que la mayorÃa de estas se encontraban cerradas, igual la de Patty. En ese momento, esta se encontraba entreabierta, y en aquella oscuridad, Por el reflejo de la luz del pasillo, podÃa ver a una niña que se encontraba adentro del cuarto de Patty, mirándome fijamente desde la oscuridad del cuarto. Yo caminé hasta ella y le dije, Patty, que no estabas dormida,¿ a poco ya viniste a tu cuarto?
53:25 Pero esta niña no me respondió. Todo lo contrario a Patty, Patty era muy habladora y siempre me respondÃa, También era muy educada. Yo me fui acercando a ella. Y cuando estuve lo suficientemente cerca, ella me cerró la puerta de un azotón. Yo traté de ir hacia allá y giré la perilla, pero esta se encontraba cerrada. La habÃan puesto seguro del otro lado. Yo pensé entre mà que a lo mejor se habÃa enojado porque se habÃa despertado y habÃa visto que la habÃa dejado sola. Yo bajé a la cocina para buscar unas llaves. si es que estaba enojada, a lo mejor no me iba a querer abrir, y no querÃa estar gritando, cuando voy bajando, veo un bulto que está arriba del sillón, tapado con las sábanas, me acerqué hasta él, y vi que era Patty, Patty se encontraba acostada ahÃ, como siempre, no se habÃa levantado, en ese momento Alex, no sé qué me dio, Tal vez adrenalina, tal vez enojo, tal vez valentÃa. Ahora que lo pienso bien, estando, pues, frÃa de mente, jamás hubiera vuelto a subir al segundo piso, pero en ese momento lo hice. Lo hice muy rápido. Caminé.
54:44 No sé si con furia o enojada. Abrà la puerta de inmediato. Esta hora ya no tenÃa seguro. Y la abrà con tanta fuerza que esta azotó en la otra pared. Y motivo del estruendo del golpe, desperté a Patty que se encontraba dormida. Ella se sobresaltó y me preguntó,¿ qué pasa? Rebeca,¿ dónde estás? Yo estaba pasmada. Adentro del cuarto de Patty, no se encontraba nadie. Y en ese momento, hice cálculos. La estatura de Patty me llegaba al hombro, pero la cara de aquella niña que habÃa visto... Llegaba a la manija de la puerta Por lo que la niña que habÃa visto Era considerablemente Mucho más bajita que Patty Y por ende también Muy diferente Yo bajé Y le pregunté Oye, tú no subiste a tu cuarto, ¿verdad? Ella me respondió No Yo he estado dormida Tú me despertaste azotando las puertas Por aquella noche No permità que esto pasara más Pero a la siguiente, la última noche que presté mis servicios con aquella familia, yo le pregunté a la niña, Patty,¿ por qué no quieres ir a tu cuarto? Ella me respondió, hay una niña que aparece en mi cuarto y no me deja dormir. Antes solamente aparecÃa cuando jugaba con la
56:15 ouija y al menos de esa manera no me sentÃa sola. Pero ahora que quiero que se vaya, ya no se va. he dejado de jugar la ouija y ella aún sigue aquà lo bueno es que ella solamente aparece cuando estoy sola por eso es que me quiero quedar contigo era claramente que aquella cosa o aquella niña rondaba por la casa tal vez no se acercaba a ella cuando estuviera acompañada pero en efecto aquella niña estaba ahà el miedo me invadió tanto asà que no volvà a esa casa Le inventé a los padres que tenÃa exámenes, que tenÃa otras cosas que hacer. Por ende, ellos contrataron a otra niñera, otra señora. Han pasado años y no me he podido olvidar de aquella noche en la cual me vi cara a cara con un espÃritu. Por esta noche acabamos con estos relatos de miedo. por favor cuéntame abajo en la caja de comentarios cuál te gustó más o cuál piensas tú que es el más espeluznante. Los leo. No olvides que si te gustó el video o el audio si me estás escuchando en Spotify, te invito a que nos califiques con 5 estrellas o si estás en YouTube a que des pulgar arriba. De esa manera me apoyas mucho a
57:47 seguir trayéndote estos videos de horror. Voy a procurar sacar uno diario. para que siempre estén al tanto y para que gocen estas noches de terror absoluto de la cripta. De lunes a viernes, ojo, voy a tratar de sacar uno diario de lunes a viernes. Espero les guste. Nos vemos en una próxima entrega de horror.
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