Canasta de Hostorias del TURNO DE NOCHE y CARRETERAS SOLITARIAS VOL.7
0:00 Música Música Hola Alex, mi nombre es Julieta Villalobos. Quiero compartirte una experiencia que me sucedió cuando estaba trabajando en una pizzerÃa. Mientras trabajaba en esta pizzerÃa, yo tuve unos muy buenos compañeros. Ellos siempre me facilitaban todo. Claro, yo solamente me encargaba de cobrar. HabÃa un repartidor y otro chico que hacÃa la pizza. Como la pizzerÃa era local, no tenÃamos tantos clientes, pero lo bueno de esto también es que abrÃan las 24 horas.
0:45 Yo tenÃa el turno nocturno. Y a pesar de lo que muchos podrán pensar, de que el turno nocturno en una pizzerÃa es sumamente tranquilo, en parte sÃ, solamente de lunes a jueves, porque los otros dÃas, viernes, sábado y domingo, está algo movido. recibimos muchos pedidos ya sea para fiestas ya sea para convivios reuniones desde las 12 de la noche hasta aproximadamente las 6 7 de la mañana siguen haciendo uno que otro pedido el caso es que durante uno de estos turnos nocturnos solamente me encontraba yo el chico que era repartidor se encontraba muy ocupado y por alguna razón que a veces pasaba unas contadas ocasiones se saturaron los pedidos tanto asà que el chico que hacÃa la pizza tuvo que salir a repartir también esto solamente se hacÃa en unas contadas ocasiones yo me quedé obviamente tenÃa que seguir atendiendo y me habÃan dejado algunas pizzas ya hechas ahà puestas en el calentador por si alguien venÃa a pedir yo podÃa dárselas sin ningún problema El caso es que a las 3 de la mañana, obviamente ya no dejamos que nadie se meta a la pizzerÃa, atendemos por la ventanilla y solamente damos la pizza, ya no pueden entrar a comerla.
2:05 Esto más que nada por nuestra seguridad, uno nunca sabe quién entra y a esto mismo voy con esta historia. El caso es que yo me fui al baño, me tardé tal vez como unos 10-15 minutos y volvà de nuevo al mostrador. En ese momento se encontraba una señora y una niña, las cuales ya habÃan hecho la ventanilla hacia un lado y se encontraban solamente esperando. Yo me fui hacia ellas y les pregunté,¿ se les ofrece algo?¿ En qué puedo ayudarles? La señora me contestó rápidamente, no se preocupe señorita, ya le dijimos al joven, él dijo que ahorita entregaba la pizza. Yo me le quedé viendo y le pregunté,¿ de qué joven me está hablando?,¿ hay otro joven ahÃ?,¿ su compañero?, yo le pregunté,¿ trae uniforme?, a lo que ella me contestó algo sorprendida, no, no trae, en ese momento no supe qué pensar, tal vez se habÃan confundido, tal vez mi compañero todavÃa no se iba.
3:05 Algo que no tenÃa lógica pues, las motocicletas ya no se encontraban en el estacionamiento. Yo recordaba en ese momento que habÃa cerrado las puertas muy bien. Fui a la cocina, donde se encontraban las pizzas, y ahà se encontraban todas, los utensilios igual. Todo estaba muy quieto y muy ordenado Tomé solamente la pizza Y fui y se la dejé a la señora Ellos me pagaron Y al último cuando ya se iban La señora me dijo Allá anda un compañero suyo Si no es su compañero DeberÃa de revisar bien Ahorita pasó para el baño Al de caballeros Yo le pregunté¿ En serio me está diciendo esto?¿ O es una broma? La señora se puso seria y me dijo En verdad señorita Allà hay un hombre. Ahorita que pasó para el baño de caballeros y se metió, solamente se nos quedó viendo y nos sonreÃa. En este momento empecé a sentir mucho miedo. Fui al baño de caballeros, pero no fue necesario abrir la puerta. Esta puerta ya se encontraba abierta y en la oscuridad pude ver una silueta.
4:10 Allà estaba aquel hombre. Pude verlo gracias a la escasa luz que la puerta abierta permitÃa que entrara. adentro del baño no se encontraba ninguna luz encendida pero pude verlo estaba sonriendo una sonrisa depravada y unos ojos completamente abiertos el hombre no me hizo nada solamente se me quedó viendo yo me di la media vuelta abrà como pude la puerta e incluso me tardé pero él no me persiguió luego la cerré y bajé la cortina le puse el seguro y empecé a llamar a mis compañeros Tuve mucha suerte que en mi pantalón siempre cargaba el celular, pues, créeme que cargar el celular fue de las cosas que se me olvidó en ese momento. De pura suerte lo traÃa.
4:57 Mis compañeros de inmediato vinieron. Suspendieron algunos pedidos y vinieron. Abrimos la cortina. Ellos ya listos para lo que se dejara venir. Pero buscamos por toda la pizzerÃa. No se encontraba nadie. En una de las mesas, en el centro del restaurante, vimos que se encontraba una servilleta puesta con algo escrito. HabÃan escrito con un plumón que tenemos ahà en el escritorio. Lo único que me habÃan escrito a mà era lo siguiente, no cerraste bien la puerta de atrás Julieta. Luego vuelvo. Buenas noches. A un lado de la servilleta se encontraba mi gafeta, con toda mi información. En ese momento fuimos a checar y sÃ, la puerta de atrás no la habÃa dejado bien cerrada. Yo empecé a tener mucho miedo. Aquel hombre ahora sabÃa mis datos personales, al menos en el trabajo. No sé si sabÃa dónde vivo.
5:50 El caso es que, durante los siguientes meses que trabajé ahÃ, por suerte no volvà a verlo. Tan solo lo vi aquella vez, pero fueron unos meses muy atemorizantes. No estaba tranquila, siempre veÃa hacia la puerta. Pensaba que tal vez me veÃa desde la otra calle. Pensaba que me estaba casando cada vez que salÃa y entraba a la pizzerÃa, pero por suerte no fue asÃ. Jamás me volvieron a dejar sola y jamás volvà a dejar ninguna puerta sin checar de nuevo en el turno de noche.
6:31 Hola Alejandro, mi nombre es Arturo. Llevo tiempo ya escuchando tu podcast y quisiera compartirte ahora en esta ocasión una historia que me pasó a mà y a un compañero. Ãramos guardias de seguridad en una tienda departamental. Esta experiencia me ha dejado sumamente perturbado y también con un interrogante muy grande sobre si los objetos inanimados pueden ser poseÃdos o tal vez maldecidos. Ya verán por qué. Como les comenté anteriormente, yo era guardia de seguridad. Esta tienda departamental cerraba por eso de las 10 de la noche. Todos los empleados se iban y por eso de las 11 nos quedábamos absolutamente solos.
7:34 Solamente éramos dos guardias en el turno de noche. Y a excepción de que hubiera mercancÃa o que hubiera algún departamento que se quedara a decorar, ya sea en temporadas festivas, todas las noches nos quedábamos solos. Durante la noche tenÃamos que hacer rondines, tanto en el piso de arriba como en el piso de abajo. Y también tenÃamos que hacer tres rondines en todo el estacionamiento, a lo largo de toda la noche. El caso es que, mientras estábamos platicando, mientras estábamos decidiendo quién iba a dar el primer rondÃn afuera en el estacionamiento, vimos algo muy curioso. Algo que jamás habÃamos visto en el estacionamiento. HabÃa una persona parada en medio de este, sin mover ni un músculo. Esta persona era algo extraña. Era una persona que parecÃa incluso de plástico. Su cara era completamente blanca. Nosotros salimos y la vimos de frente. El estacionamiento es muy grande y muy amplio. Estamos en una zona céntrica, asà que digamos, es muy seguro. Hay muchas patrullas por aquÃ. Jamás habÃamos tenido ningún altercado ni ningún incidente, pero siempre hay una primera vez para todo. Le aventamos la luz y le empezamos a gritar que quién era, pero no nos respondÃa.
9:00 Al irnos acercando e ir enfocando cada vez más y más la luz, nos dimos cuenta que la luz rebotaba y aquella persona brillaba esto quiere decir que era un maniquà era más que obvio cuando nos dimos cuenta de esto nos fuimos acercando con más confianza llegamos hasta aquel maniquà el cual parecÃa lo habÃan posicionado especialmente para que lo viéramos al examinarlo vimos que este maniquà traÃa puesta ropa de la tienda traÃa la etiqueta Y lo que era aún más extraño, traÃa los sensores. En toda la tienda para que no se roben la ropa, les ponen unos sensores. Cuando pasas a pagarlos a la caja, se los quitan. Y de esa manera cuando atraviesas la puerta de la tienda, estos sensores no se activan. Y por ende puedes retirarte tranquilo Lo raro aquà es que traÃan los sensores TraÃan las etiquetas Era como si hubieran sacado a aquel maniquà de la tienda Pero esto era muy difÃcil Esto casi no pasaba Si era ropa que se hubieran robado¿ Qué sentido tenÃa irla a regresar de esa extraña manera? No sabÃamos cómo actuar en ese momento, pero al final de cuentas era ropa de la tienda, asà que la metimos. Pensamos que el maniquà también era parte de la tienda. Metimos al maniquÃ. Obviamente primero lo examinamos muy bien, no vaya a ser que tuviera algo, pero no.
10:31 venÃa sin nada lo pusimos precisamente a un lado del baño del primer piso seguimos platicando seguimos en lo nuestro platicando obviamente del suceso, pero en cierto momento me levanté y fui al baño, cuando iba para el baño, antes de entrar, se me hizo raro no ver al maniquÃ, lo habÃamos dejado a un lado, ninguno de nosotros dos se habÃa levantado, por lo tanto, ninguno de nosotros lo habÃa movido, empecé a buscarlo de un lado hacia el otro, y ahora lo vi, posicionado ahà a la lejanÃa, en el área de juguetes se me hizo muy extraño pero pensé tal vez que me habÃa confundido a veces nos pasa creemos que dejamos una cosa en un lugar y resulta que la dejamos en otro lugar completamente diferente tal vez eso me habÃa pasado a mà traté de no pensar en el tema y me metà en el baño cuando ya salÃa me encontré al maniquà de frente saliendo lo pusieron ahà enfrente En aquel pasillo saliendo del baño, obviamente me espanté, incluso casi pegué un grito, pero inmediatamente me tranquilicé, y pensé que habÃa sido mi compañero, que tal vez me querÃa jugar una broma, pues él sabÃa que, aquel maniquÃ, por como lo habÃamos encontrado, me parecÃa muy extraño, y también tenÃa una cierta tinta de tenebroso. Creà que
12:03 tal vez me querÃa asustar. Saqué el maniquÃ, lo puse a un lado del baño y fui caminando rápido hasta donde se encontraba él. Lo encontré dormido, roncando, pero yo pensé que estaba fingiendo. Yo llevaba una revista y se la aventé en el pecho. Este dio un salto, se espantó de inmediato, tanto asà que cayó al piso. Se levantó maldiciéndome y preguntándome por qué lo habÃa espantado. Yo le dije,« Tú me querÃas espantar primero. Me pusiste el maniquà ahà enfrente de los baños». Y él me respondió,« Claro que no. Yo no movà el maniquÃ. No me he movido de aquû. ni siquiera lo he tocado solamente cuando lo metimos y ya en ese momento yo le empecé a recriminar claro que no de otra forma el maniquà se movió solo ya deja de andar de payaso y deja de andar haciendo tonterÃas mi compañero me volvió a decir yo no movà nada Arturo en ese momento los dos fuimos caminando hacia el maniquà fuimos a los baños Yo lo habÃa puesto a un lado de la puerta, pero ahora ya no se encontraba ahÃ. El malequà ahora se encontraba en un pasillo en medio de la tienda, ahà alusado por las pocas luces que habÃa. Era una distancia de metros. Yo no lo habÃa movido. y sabÃa muy bien que mi compañero tampoco, lo agarramos y decidimos subirlo al área donde deberÃa de estar, al departamento de ropa,
13:33 lo dejamos ahà y simplemente volvimos al primer piso, no nos dijimos nada Alex, Ãbamos en completo silencio, sabÃamos que aquella noche habÃamos vivido algo extraño, Aquel maniquà se estaba moviendo solo. Nos sentamos cada uno en su silla. Intentamos procesar lo que habÃa pasado, pero no pasaron ni 10 minutos. Cuando empezamos a escuchar un extraño ruido, que sonaba como un eco. Era un sonido metálico, como si algo se estuviera moviendo. Subimos de inmediato de nuevo al segundo piso, y vimos que el maniquà ahora se encontraba en otro lugar completamente diferente. más movidos por el miedo que por valentÃa fuimos contra aquel maniquà lo sacamos ni siquiera nos pusimos de acuerdo creo que los dos pensábamos igual lo agarramos y lo sacamos en cuestión de minutos Lo dejamos ahà donde mismo, ahà en medio del estacionamiento, con la misma ropa, en la misma pose, todo absolutamente igual. Entramos de nuevo a la tienda y cerramos con llave. No me creerás, pero al amanecer, aquel maniquà ya no se encontraba.
14:48 Las personas llegaron, se estacionaron, llegaron los demás vendedores, etc., ParecÃa ser que durante la noche alguien se lo habÃa llevado o él mismo se habÃa ido. Después de vivir esto, a pesar de que iba en contra de nuestras reglas, al menos nosotros dos no volvimos a dar ningún rondÃn en el estacionamiento durante la noche. Mi nombre es Gregorio RamÃrez y esta es mi experiencia. Esto sucedió cuando yo tenÃa 19 años, en aquel tiempo. Yo me encontraba estudiando, pero habÃa cierta temporada de vacaciones. Yo me esforzaba por conseguir empleos momentáneos o empleos de medio turno, lo que sea para que me apoyara. En aquel tiempo, el gobierno estaba dando empleos temporales. Esto debido a las celebraciones patrias. En el mes de septiembre, siempre habÃa una celebración grande. Y el gobierno mandaba traer pirotecnia, ferias y también la llegada de un circo, el cual era entretenimiento para todos. Debido
16:20 a esto contrataban a algunas personas para seguridad, estar checando que los niños no estuvieran haciendo diabluras y más que nada, que no se metieran con los animales. Les tengo que explicar que esto sucede en el 2001. Llevar animales a los circos o a ciertas celebraciones era de lo más normal. Recuerdo muy bien que en aquella celebración llevaron tigres, leones, vÃboras de gran tamaño, llamas, caballos, ponis, etc. También payasos, era todo una enorme celebración. También la pirotecnia. El caso es que yo me encontraba en la parte del escenario, podÃa ver a muchas personas y tenÃa que impedir a los curiosos y a los niños que pasaran más allá del escenario, ya que ahà se encontraban los campers, con el organizador, con los payasos, con los trapecistas, etc., y también con los animales. entre todas las personas que estaban ahà que eran por montones una persona en concreto me llamaba mucho la atención era una mujer tenÃa un cabello muy largo que le llegaba a la cintura y también vestÃa de una forma muy peculiar totalmente de negro como si estuviera en un funeral no me llamaba la atención por bonita sino me llamaba la atención porque en su rostro era muy aterrador No manifestaba ninguna emoción. Era un rostro simplemente sin gesticulación. Sus pómulos parecÃan de porcelana. Sus
17:56 labios no se movÃan. Sus ojos tampoco. Sus pestañas, sus cejas. Era como si tuviera una máscara. Pero no. Era su rostro. Lo que más me llamaba la atención era que ella ponÃa su mirada fija sobre mà e iba rodeando todo el escenario y también iba mirándome. Me incomodó porque me dio miedo. Después la perdà entre la multitud. como si se desapareciera de una persona a otra tan solo en esos breves segundos que la vi me desató un escalofrÃo en todo mi cuerpo traté de calmarme después de esto se me ordenó que fuera atrás del escenario era un cambio rotativo que siempre se hacÃa es decir no nos mantenÃan en un solo puesto Cada dos horas o cada hora, no me acuerdo muy bien ahora, disculpen. TenÃamos que ir rotando.
18:49 En escenario, con los animales, en la entrada. No nos mantenÃamos en un solo lugar. Y a mà me tocaba en ese momento con los animales. En una entrada que tenÃa el personal, cuando me cambiaron ahÃ. Pude ver todos los animales. Estaban en lo oscuro por completo. No habÃa iluminación. podÃa verlos gracias a la poca iluminación que se colaba por todo el festejo. Ahà estaban los tigres, los leones, las serpientes, todos en sus jaulas. Eran muy imponentes. Esta entrada que tenÃa que cuidar quedaba de frente a un establo metálico que era para las llamas. Las llamas sà podÃan correr libremente por todo este establo. Era muy grande, y a no ser que las provocaras, eran totalmente inofensivas.
19:40 Me llamó la atención que todas las llamas se encontraban esparcidas alrededor de este establo. Ninguna se encontraba en el centro, más que solamente una. todo estaba oscuro, solamente podÃa ver las siluetas de las llamas, levemente sus colores, pero la llama que se encontraba en el centro, tenÃa un pelaje oscuro, oscuro por completo, se camuflajeaba en la oscuridad, e incluso, su pelaje era más oscuro que la misma oscuridad, tanto asà que resaltaba entre esta, aún si no se movÃa, me llamaba mucho la atención, esta llama estaba estática, No estaba como las demás, que caminaban de un lado hacia el otro. Al poner atención a los demás animales, parecÃa que la evitaban. ParecÃa que las demás llamas le tenÃan miedo.¿ No se acercaban a esta? Solamente la rodeaban. Y cuando esta mÃnimamente se movÃa... Las llamas a su alrededor se movÃan inmediatamente como si le tuvieran miedo. Yo me le quedé viendo a este animal porque estaba fijo enfrente de mÃ.
20:52 ParecÃa que este animal también me estaba viendo. Lentamente se fue acercando hacia mà y yo le planté la mirada. Mientras más se iba acercando, mi corazón iba latiendo cada vez más y más fuerte. En ese momento no entendÃa por qué. Cuando se acercó a la iluminación donde yo estaba, pude ver con claridad el rostro de aquella llama. Esta llama no era un animal normal. No era ni siquiera un animal. Era otra cosa muy diferente. el rostro de la mujer que habÃa visto antes, aquella mujer que se habÃa paseado entre las personas, observándome, era el mismo rostro que tenÃa aquel animal, tenÃa el cuerpo de una llama, pero el rostro de aquella mujer, me miraba con la misma intensidad y de la misma manera terrorÃfica, que hace unos minutos, en ese momento yo solamente di pausa hacia atrás, y salà corriendo del lugar, llegué con otro compañero y le supliqué, que por favor cambiáramos de lugar, que yo no querÃa estar con los animales, que me daban mucho miedo, a pesar de estar aterrado en ese momento, sabÃa muy bien que, las personas no me iban a creer si se los decÃa, cuando fuimos a donde estaban las llamas, No vi a aquel animal, con pelaje oscuro. Pensé que tal vez se habÃa movido, se habÃa camuflajeado entre las otras.
22:22 Yo solamente querÃa salir de aquel lugar, no querÃa estar más en aquella oscuridad con los animales. El festival comenzó, todos los animales salieron a la pista. Yo pude verlo, pero cuando salieron las llamas... no salió ninguna como la que yo habÃa visto después cuando se terminó por pura curiosidad fui le pregunté a las personas del circo ellos me dijeron que no tenÃan ninguna llama con pelaje oscuro entre sus animales. Desde aquel momento supe que lo que habÃa visto no era algo que habÃa imaginado. Tal vez en aquella celebración pude ver algo de otro mundo, tal vez algo siniestro. No sé hasta hoy en dÃa qué habrá sido aquella mujer y por qué me miraba, por qué me seguÃa. Por suerte nada malo me pasó. Pero no me cabe la menor duda, en aquella noche, algo siniestro me cazaba entre aquellas personas. Hola a todos y buenas noches. Mi nombre es Hasiel y quiero compartir mi experiencia. Anteriormente,
23:54 hace como unos 5 años, trabajé de soldador en un taller. Este taller era enorme. HabÃamos nueve soldadores y otros nueve empleados que nos ayudaban. Empleados generales que se dedicaban a la limpieza y otros trabajos que no eran tanto de soldadura, sino reparaciones algo menores. El caso es como yo tenÃa un tiempo prolongado en aquel taller, el dueño me tenÃa mucha confianza y sabÃa que podÃa contar conmigo en ciertas situaciones, más que nada que nos beneficiara a ambos. A veces nos llegaba trabajo, un trabajo muy excesivo y seguÃa llegando y seguÃa llegando. Al final de cuentas, esto nos beneficiaba, era más dinero, pero todos en el taller tenÃamos un horario, y nuestro jefe respetaba esto, asà que cuando llegaba a trabajo de más, siempre me decÃa a mÃ, como ves Hasiel, te lo avientas y vamos a Miches, yo siempre que podÃa le decÃa que sÃ. siempre era en fin de semana pues sábado y domingo descansábamos asà que el viernes me quedaba hasta las 3 de la mañana o 4 de la mañana trabajando yo solo en el taller claro teniendo en cuenta que iba a ser muy bien remunerado en una ocasión cuando me quedé de madrugada tenÃa que reparar unas cosas que se habÃan estropeado estructura metálica solamente lo que
25:27 se me dio ParecÃa ser una estatua hecha de fierro. Esta parecÃa ser el centro de una fuente. Me llamó mucho la atención, ya que era la estatua de un demonio. Claramente te lo puedo decir, Alex. MedÃa tal vez como unos 40 centÃmetros, y de ancho, tal vez unos 15 o 17. Se encontraba rota por la mitad, solamente tenÃa que pegarla, pulirla después, y pintarla de negro, pues toda esta estaba de negro. SabÃa que era un trabajo que no me demorarÃa más allá de dos horas, y eso era mucho. TenÃa que darle unos acabados, que quedara muy bien detallado, que fuera casi imperceptible que se hubiera roto. Debido a que tenÃa otros trabajos en ese momento, decidà agarrar la estatua y meterla en un almacén que tenÃamos ahà cerca. Más que nada para que no me estorbara entre todo lo que tenÃa, puse la música. le subà todo el volumen y comencé a trabajar yo era el único que se encontraba en el taller mi jefe iba a llegar por eso de las tres y media tenÃa un convivio él iba a llegar aproximadamente a las tres y media se iba a poner a trabajar lo que me quedara pendiente y yo me irÃa finalmente a descansar a mi casa era una rutina que tenÃamos yo estaba solo Y llegó un momento en que la bocina dejó de reproducir canciones, se habÃa
26:57 acabado la lista. Cuando estaba seleccionando otra lista, escuché golpeteos, golpeteos que eran como pezuñas viniendo desde el almacén, como si hubiera un caballo, como si hubiera una especie de animal allá adentro. me llamó la atención y fui de inmediato abrà la puerta y no habÃa absolutamente nada solamente la estatua mirándome ahà recostada cerré de nuevo el almacén puse la música y comencé a trabajar al pasar algunos minutos un cierto olor como a quemado empezó a impregnar todo el lugar era un olor diferente al de la soldadura Era un olor un poco más potente. Pensé que tal vez algo se estaba quemando. Empecé a revisar por todos lados y noté que el olor provenÃa del almacén.
27:53 De nuevo abrà y nada. Todo estaba calmado, pero aquella estatua seguÃa estando ahà al frente. decidà tomarla, ya eran aproximadamente las 2 de la mañana, empecé con el trabajo, empecé a unirla de nuevo, la pulÃ, después la dejé unos momentos, luego la empecé a pintar, empecé a darle los acabados, traté de que quedara bien, ya que no se estaban pagando muy bien por este trabajo, al final cuando acabé solamente la dejé parada a un lado de la mesa, continué con lo mÃo, Después por eso de las 3.20, me dieron ganas de ir al baño, y cuando regresaba de nuevo al taller, pude ver la sombra de un hombre, con pezuñas en lugar de pies, y con una cola larga que le salÃa, abajo de la espalda. Se movió rápidamente por el taller y se internó en la oscuridad.
28:48 A mà me dio mucho miedo en ese momento. Salà del taller y lo cerré, con todo prendido adentro. Estaba sorprendido y también asustado. No sabÃa si lo que habÃa visto era producto de mi imaginación, ya que estaba cansado, o tal vez era algo más. Decidà entrar de nuevo al almacén, agarrando una palanca de metal que tenÃa a un lado. Fui, y armándome de valor, empecé a encender todas las luces que me faltaban de encender. dejando el almacén totalmente iluminado, sin ningún rincón que no tuviera luz. No encontré a nadie, pero esa condenada estatua me miraba. Esa sonrisa y esa pose me daba mucho miedo. Tomé la estatua, la saqué afuera del taller y la puse ahÃ.
29:37 Después lo que pasó es que escuchaba aquellas pezuñas afuera del taller, como si estuvieran bailando, como si estuvieran caminando en la entrada. Yo subà el volumen de la radio y empecé a rezar. No soy muy religioso. Pero mi esposa siempre me decÃa, y me habÃa obligado a veces, cargar un rosario que es como una pulsera. Estaba bendecido. Lo tomé entre mis manos y comencé a rezar. Me encomendaba a Dios, a la par también de que comenzaba a hacer mi trabajo. Pasaron como unos 30 minutos y mi jefe llegó. Me saludó y después me llevó a casa.
30:19 Yo le pregunté si habÃa visto algo extraño en la entrada. Ãl me dijo que no. Al dÃa siguiente, por suerte, aquella estatua ya no estaba en el taller. Por pura curiosidad, le pregunté a mi jefe que de quién era aquella extraña estatua, que era de un diablo. Mi jefe me dijo que era de una persona muy reservada y que no convenÃa hablar de ella, ya que era una persona que se dedicaba a trabajos ilÃcitos, a cédulas criminales. Asà que creo que ya se darán una idea, era una persona pesada, de hecho por eso habÃa pagado muy bien el arreglo de aquella estatua. Entonces lo supe, en aquella noche no estaba soldando una simple estatua, HabÃa algo dentro de ella que la acompañaba. Hola, buenas noches a todos.
31:34 Mi nombre es David Fonseca. Esta siguiente historia que les quiero platicar Me sucedió hace poco, hace tal vez como algunos meses. En aquel tiempo todavÃa seguÃa en la universidad. Aún no me graduaba. Y necesitaba un trabajo que me ofreciera la libertad para poder estudiar y también para desempeñarme a horas prudentes para mÃ. Obviamente salió a relucir el servicio de Didi y de Uber Eats. Decidà entrar a trabajar a estas plataformas. Y también me destiné un horario fijo. En fines de semana me irÃa a trabajar durante toda la noche y parte de la madrugada, hasta aproximadamente las 3 de la mañana. QuerÃa sacarle todo el provecho que pudiera.
32:25 En el fin de semana hay varios pedidos. Afortunadamente, hay varios pedidos en ciertas colonias en las cuales se deja una muy buena propina, asà que sacaba muy buen dinero. El caso es que en una noche, ya eran aproximadamente las dos y media, ya estaba pensando en si irme mejor a mi departamento o seguir trabajando, cuando cayó un pedido. Este pedido era en un fraccionamiento privado. Ya habÃa ido anteriormente, y en este tipo de fraccionamientos me dejan muy buena propina. Asà que rápidamente pensé que este era mi último trabajo y después me iba a ir a dormir. Fui por el pedido y me puse en camino al fraccionamiento. Hay una caseta de vigilancia la cual tú tienes que atravesar.
33:17 Llegas tú como Diddy Food y le tienes que decir al vigilante, al domicilio al que vas. El vigilante llama por teléfono y una vez que dan permiso, alzan la barrera y me dejan entrar. Lo mismo al salir, lo extraño es que cuando llegué a aquel fraccionamiento, no habÃa ningún guardia de seguridad, me bajé de la motocicleta, empecé a gritar a los lados, toqué la puerta de la caseta, pero nadie me abrÃa, abrà la puerta lentamente, no habÃa nadie adentro de la caseta. Lo primero que pensé es que no podÃa pasarme asà como asÃ. Asà que me detuve.
33:58 Tal vez como unos 20 minutos estuve ahÃ, parado a un lado de mi motocicleta. Pero absolutamente nadie venÃa. Me desesperé, tengo que ser sincero, y atravesé aquella barra por un lado. No era difÃcil. Además, eran horas de la madrugada. No habÃa ningún auto que entrara o que saliera. Pensé tal vez que el guardia estaba en el baño, aunque suele ser muy extraño. Por lo regular siempre hay dos guardias. Entré al fraccionamiento. Las luces de las casas estaban apagadas, a excepción de las del patio. Cuando llegué a mi destino...
34:39 Pude observar que las luces de toda la casa se encontraban encendidas. ParecÃa que tenÃan alguna celebración, pero todo estaba absolutamente callado. No podÃa ver sombras a través de las ventanas, solamente luz. Tampoco escuchaba música. Cuando llegué mandé un mensaje, el cual no fue respondido. Después de esto, intenté tocar el timbre, y aún asÃ, se demoraron tal vez como unos 5 minutos en abrir la puerta, y otros 5 minutos en salir. La puerta simplemente se fue abriendo, yo estaba en el portón. habÃa como unos 10 metros de distancia estaba mirando la puerta fijamente esperando que alguien saliera pero se demoraron y cuando finalmente salió alguien vivà el momento más extraño y perturbador de toda mi vida el hombre que salió era un hombre que traÃa un traje negro pero ojo no confundir cuando digo traje negro como un traje elegante Era un traje como si de un bailarÃn se tratara. Uno de esos trajes negros de látex demasiado ajustados, de manga larga con guantes. Iba descalzo. Creo que también traÃa calcetines negros, no lo sé. El caso es que todo en sà combinaba.
36:04 Iba vestido completamente de negro, a excepción de su cabeza. En su cabeza traÃa puesta una máscara de ardilla. No era una máscara amigable, Era una máscara muy sencilla de plástico, pero la cara de ella era muy perturbadora. Era fácilmente de pensar que era la máscara de algún disfraz de Halloween. Aquel hombre se fue acercando caminando hasta que estuvo enfrente de mà por el otro lado del portón. yo solamente me le quedé viendo y le dije ya llegó su pizza el hombre de un momento a otro se inclinó hacia el portón lo tomó con sus manos y empezó a actuar como un animal como una ardilla olfateándome a través del portón poniéndose en cuatro patas y olfateando el piso hacia los gestos como si se tratara de una ardilla yo pensé que tal vez era una broma que tal vez algunas personas estaban grabando, desde las ventanas, o tal vez desde atrás, pero no veÃa a nadie, quien sea que estuviera jugando esta broma, estaba muy bien oculto, el caso que este hombre siguió actuando como una ardilla, agarrándose del portón, olfateando, haciendo extraños sonidos, como si estuvieramos escuchando algo por debajo de la máscara, finalmente sacó el dinero y me lo lanzó, yo lo recogà del piso y le di la pizza por debajo del portón, ya
37:34 que habÃa un pequeño espacio, tenÃa tanto miedo que ni siquiera me animé a abrir el portón y eso que no tenÃa candado ni nada, me subà de nuevo a mi motocicleta, tratando de actuar lo más normal posible. A pesar de que estuviera muy nervioso, me fui del lugar, mientras que a la distancia pude ver a aquel hombre, que ahora se estaba moviendo en cuatro patas, o mejor dicho, en tres, ya que en una llevaba sosteniendo la pizza, pero se desplazaba como si fuera un animal, hacia adentro de la casa de nuevo. Pensé que tal vez era algún tipo de juego, pensé que tal vez... Aquel hombre vivÃa en aquella casa y, no sé, tenÃa gustos raros.
38:19 A veces las personas no son cuerdas. Llegué de nuevo a la caseta de vigilancia. En esta ocasión ya se encontraba el guardia, el cual también se encontraba algo despistado. Me preguntó. Mi compañero te dejó entrar. Yo le dije que no, que no habÃa nadie en la caseta, a lo que el guardia contestó, es que no está, no lo he visto durante dos horas. Lo he ido a buscar, pero nada. Entonces,¿ quién te dio el acceso? en ese momento no tuve de otra, le dije discúlpeme, pero es que al ver que nadie venÃa, entré sin autorización, soy del Didi, solamente vine a dejar un pedido, eso es todo, si quieres revÃseme, no tengo nada, el guardia obviamente me revisó, no llamó a la policÃa ni nada, ya que era un chico bastante joven, e incluso le mostré mi licencia y mi credencial de la universidad, cuando me preguntó a qué casa habÃa ido yo le contesté la dirección el guardia se me quedó viendo y me dijo pero eso no puede ser en aquella casa no se encuentra nadie la familia que reside ahà salió es una madre un padre y dos hijos quien te atendió según tengo entendido nadie está en ella Yo le dije que un hombre vestido en un traje de látex negro con una máscara
39:49 de ardilla habÃa salido y que se habÃa comportado de forma extraña. Le dije que se habÃa comportado como si este fuera una ardilla de verdad. Se comportaba como animal. Le expliqué que no querÃa meterme en problemas y que por eso solamente le habÃa dejado la pizza. El guardia se extrañó mucho, sacó su cuatrimoto y me pidió que lo guiara hacia aquella casa. Fuimos de inmediato, llegamos a aquella casa y las luces se encontraban apagadas. Yo le mostré que no habÃa pasado del portón. El guardia se metió a la casa. Abrió la puerta, la cual se encontraba abierta. La cerradura ya no funcionaba. La habÃan roto.
40:32 Y en eso vimos que en toda la sala y partes de la cocina... HabÃa ardillas. Estas ya no se encontraban con vida y estaban abiertas de su cuerpo. Todo era demasiado extraño. El hombre llamó a la policÃa. Yo me tuve que quedar ahÃ. Di mi versión y me dejaron ir. Obviamente se me pidió que no tomara fotos ni tomara videos. Desde que vivà eso, no he vuelto a vivir algo parecido. Creo que también está el hecho de que dejé de ser Diddy, porque uno nunca sabe a qué tipo de sitios uno va a dejar estos pedidos, ni qué tipo de gente extraña vas a tener de cerca.
41:23 Gracias por ver el video. Hola Alex y hola a toda tu comunidad. Les quiero contar una experiencia. Quiero que mi experiencia también permanezca en anonimato. Más adelante verán por qué. Durante un tiempo yo trabajé como lavador de carros. Es un trabajo honrado que en determinadas temporadas te deja muy buen dinero. Jamás tuve acceso a los estudios asà que tuve que buscar por mi cuenta.
42:05 Debido a la experiencia que tenÃa lavando carros, tanto grandes como pequeños, mediante algunos amigos y algunos contactos, me buscaron la forma de entrar a un lavabo, el cual ofrecÃa un pago semanal fijo, más propinas. era un trabajo el cual era cotizado por lavadores pude entrar ahà y el caso es que era un auto lavado para todos los autos pero en especial para los camiones todos los dÃas recibÃamos trailers tenÃamos que lavarlos por completo llantas cajas cabinas todo absolutamente todo y entre más rápido lo laváramos pues mejor Me desempeñé bien, asà que rápidamente me ofrecieron el turno de noche. Era un turno más o menos cotizado, se pagaba mejor que el de la mañana y el de la tarde. Yo acepté con gusto. Siempre y cuando sea más dinero, para mà era mejor. El caso es que una noche llegó un camión. Quien se bajó de este camión, se bajó con mucha confianza, saludando a todos, alzando la voz. Bromeando con todos, incluso conmigo que era nuevo, jamás lo habÃa visto, pero rápidamente me hizo entrar en confianza, es ese tipo de personas que te hace sentir a gusto, muy elocuente, muy amistoso, eso sà echaba carrilla, pero era
43:36 una carrilla agradable Ãl nos pidió que laváramos todo, mientras iba adentro a recostarse un poco. Estaba cansado. Eran aproximadamente las dos de la mañana. Ãl se habÃa detenido por unos minutos para lavar el camión, y en lo que eso pasaba, pues se iba a recostar. Yo empecé con lo mÃo. El sonido de la carcher, el sonido de la bocina. TenÃamos música, recuerdo. Me impedà escuchar con propiedad unos sonidos tenues que escuchaba en la caja del camión. Cuando todo se calmó, cuando solamente me encontraba secando, junto con otros compañeros, pude escuchar como ruidos extraños provenÃan desde adentro de la caja. Inmediatamente puse mi oÃdo pegado. QuerÃa escuchar. Alex, no te miento. escuchaba como huesos tronaban recuerdo muy bien ese sonido como si estos se rompieran como si estos se acomodaran y también escuchaba alaridos personas sufriendo desde adentro me empezó a dar mucho miedo tanto asà que llamé a dos compañeros más para aserciorarme de que no estuviera escuchando mal ellos también pusieron una cara pálida de miedo absoluto Terminamos lo que tenÃamos que hacer, y no sabÃamos
45:06 si tenÃamos que abrir la puerta. todos los camiones sin excepción nos abrÃan la puerta, tenÃamos que limpiar también adentro, pero adentro se escuchaban aquellos ruidos, no sabÃa con lo que nos Ãbamos a encontrar, en ese momento el jefe sale, abre la puerta y nos dice que limpiemos adentro, ya era lo único que faltaba, cuando abrió la puerta no lo podÃamos creer, no habÃa nada, No habÃa ningún rastro. La caja venÃa completamente vacÃa, a excepción de algunas tarimas ahà apiladas. Nos subimos y limpiamos, pero el jefe notó nuestra incomodidad. Tanto asà que nos preguntó, una vez que terminamos el trabajo,« Muchachos,¿ tienen algo?».¿ Por qué esas caras?
45:58 Nosotros no le quisimos decir en ese momento. Esperamos a que este hombre se fuera, e igual se despidió de todos, saludando de puño y de mano. Como te digo, era una persona muy agradable. Nosotros le dijimos al jefe que adentro de la caja... habÃamos escuchado extraños ruidos huesos romperse y también como gritos de personas que pedÃan ayuda el jefe solamente se nos quedó mirando y nos dijo miren muchachos He trabajado en esto más de 15 años. Sé muy bien que en este extenso paÃs hay personas que son buenas y otras que son malas. Hay personas que parecen malas que al final de cuentas son buenas. Y hay personas que se ven buenas pero que prácticamente son un demonio.
46:57 Se los diré para que no crean que lo que escucharon es inventado. El tipo que vino en el trailer... A veces ha sido encarcelado... Pero inmediatamente puesto en libertad... Se dice que... Aparte de trabajar de trailero... También lleva cierto cargamento... A algunas organizaciones criminales... Cargamento como ya saben cual... Y también personas... No dudo que su caja... Guarde muchas historias tétricas... Sobre lo horrendo que han pasado algunas personas adentro de ella... Pero es un hombre intocable... Lo han arrestado como les digo... Pero lo han vuelto... A poner libre...
47:41 Puede parecer muy amistoso... Pero créanme... Ha realizado trabajos... En los que se requiere tener... Una sangre muy frÃa... Después de que nos dijo esto Alex... Todo tuvo mayor sentido... Tal vez lo que escuchamos... son los sonidos de aquellas almas que vivieron un tormento antes de irse de este mundo. Hola, buenas noches a todos. Mi nombre es Santiago David. Quiero compartirles una experiencia que me sucedió hace mucho tiempo, en la década de los 90, para ser más precisos. Yo soy una persona a la que le gusta mucho la soledad.
48:44 Soy una persona a la cual no leÃa nada de malo al estar solo durante mucho tiempo y conducir. es una de las prácticas, uno de los momentos para mà que me trae mayor tranquilidad en mi vida. De hecho, cuando estoy enojado o cuando estoy estresado, aún hasta ahora, prefiero antes de discutir, salir, agarrar mi auto y conducir. Esto es algo que he tenido desde joven. Por lo tanto, en aquella época, debido a todo esto, No le vi nada de malo en conducir por horas a lo largo de varias carreteras para reunirme de nuevo con mi familia. No iba acompañado. La verdad es que era algo que me gustaba, y tanto por la mañana, tarde y noche.
49:31 simplemente era alguien al quien no le importaba tener compañÃa, siempre habÃa sido asÃ, incluso en aquellos años las carreteras eran más seguras, recuerdo que tú podÃas transitar por carreteras que no eran tan concurridas y simplemente no te pasaba nada. El hecho es que cuando volvÃa con mis padres, después de estar trabajando una temporada, me encontraba transitando por una carretera la cual estaba completamente solitaria. HabÃa iluminación pero solamente en el centro, en el camellón que separaba ambos carriles. A ambos extremos de la carretera solamente habÃa árboles, entonces no se podÃa ver nada más que oscuridad. Yo no llevaba puesta ninguna canción, ni ninguna estación de radio. Como les dije, no me importaba tener el silencio y la brisa de la oscuridad de la noche como compañera. Iba con los vidrios abajo e iba completamente tranquilo, tan solo con el motor de mi auto, cuando de pronto debido a todo este silencio, empiezo a escuchar algo, algo curioso, que primero noto que es un ruido del ambiente, de la naturaleza, pero después noto que es constante y que este se escucha muy, pero muy cercano a mÃ. como si me estuviera siguiendo. Yo volteo hacia mi lado derecho, del lado donde tengo los árboles, y empiezo a ver cómo algo se está moviendo. Algo se mueve en las
51:03 copas de los árboles, pero no es algo aleatorio, no es como si fueran algunos animales que estuvieran por ahÃ, tal vez ardillas, mapaches, tejones, sino que es algo que se está moviendo a la misma velocidad que mi auto. y está brincando entre las copas de los árboles, yo puedo verlo, porque las hojas se mueven, las ramas se mueven, puedo ver cómo se está deslizando, cómo está saltando, y lo más sorprendente, es que mantiene la velocidad de mi auto, en una carretera solitaria, Yo probablemente irÃa a más de 80, tal vez 90. Y aquella cosa mantenÃa eso. Yo empecé a pensar que tal vez era un efecto de mi luz, que me hacÃa ver como si los árboles se movieran, pero no. Esto me dio tanta curiosidad que le puse por completo mi atención. Y fue aquà mi primer error.
51:59 Dejé de prestarle atención al camino. Cuando menos acordé, mi auto empezó a temblar. Estaba pasando por unos topes. que servÃan como división del camellón para dividir a los carriles. Inmediatamente perdà el control. Frené, volanté e incluso derrapé. Me salà de la carretera, pero por suerte no pasó a mayores. HabÃa escuchado muchos ruidos extraños en el auto, asà que no lo puse en marcha inmediatamente. Me tuve que bajar a revisarlo, revisar llantas, revisar mofle, revisar si mis lámparas estaban bien, abrir el cofre, etc. Me tomó tal vez como algunos cuatro minutos, pero rápidamente mi atención se vio desviada de nuevo hacia las copas de los árboles. VeÃa como se iban moviendo de nuevo las copas y como lo que sea que estuviera brincando entre las ramas se iba acercando cada vez más y más hasta donde yo estaba, hasta que finalmente llegó hasta el árbol que se encontraba enfrente de mÃ. Ahà vi cómo se detuvo. Ya no saltó, pero se quedó ahà en la copa del árbol. Yo sentÃa su mirada. Era más que obvio que me estaba siguiendo.
53:17 Era el año 96, y ustedes sabrán que en esa época es muy común que a veces la clase media-baja, que era lo que yo era en aquel momento, no tuviera carros del año. Recuerdo que yo traÃa un carro en ese momento del 68, un carro muy viejito, pero que tenÃa una singularidad. a ambos extremos por arriba de los retrovisores de ambos lados tenÃa un par de luces estas luces se movÃan 360 grados y las podÃa mover manualmente metà mi mano por la puerta y empecé a mover la luz hasta que ésta quedó enfocada hacia aquel árbol pude verlo a mi parecer era una persona como de una estatura de 1.50 o 1.60 Se encontraba ahÃ, agarrada de las ramas, con una piel sumamente oscura, pero oscura de verdad, como si su cuerpo hubiera sido calcinado. TenÃa unos ojos blancos y unas garras muy pronunciadas, tanto en los dedos de los pies como en los dedos de las manos. que yo creo servÃan muy bien para agarrarse de las ramas, su cabeza era sumamente extraña, era alargada y grande, era como la de nosotros en un principio, pero al llegar a su nuca, a su frente, esta se expandÃa y se hacÃa cada vez más y más grande, como la forma de una copa, Debido al miedo que tenÃa en ese momento, me quedé paralizado.
54:51 VeÃa aquella cosa de frente, sus ojos blancos, sin vida. Solamente me observaba. No parecÃa querer atacarme. Solamente me miraba con curiosidad, tal vez. Pero era un momento que jamás olvidaré en toda mi vida. Cuando pude tener conciencia de nuevo, cuando pude moverme... Cuando el miedo estaba pasando, me di la media vuelta, regresé a mi auto, lo encendÃ, arranqué y me fui de ahÃ. Pero esto no acabó. No importaba cuánto acelerara, yo veÃa como las copas de los árboles se seguÃan moviendo. Aquella cosa me seguÃa siguiendo, no podÃa explicármelo. Ahora iba mucho más rápido, créanme, iba como a unos 120, 130, 140, y como veÃa que no la dejaba atrás, seguÃa y seguÃa acelerando. Algo dentro de mà me decÃa que era peligroso, claro. porque podÃa volcarme en cualquier momento si habÃa una curva en la carretera. Lo único que hice fue empezar a rezar, pero esto lo empeoró todo.
55:58 Empecé a rezar una y otra y otra vez y mi auto empezó a ser impactado por piedras. Las piedras venÃan desde las copas de los árboles y eran lanzadas con mucha precisión. Casi todas estas impactaban en mi auto. Recuerdo muy bien que incluso me rompieron el vidrio. Me lanzaban y me lanzaban piedras como para decirme que me callara. Pero yo seguÃ. Recé y recé. Hasta que finalmente aquello terminó. Ya no recibà piedras. Ya nada se movÃa entre los árboles, pues aquella sección habÃa quedado atrás. Ahora habÃa monte. Y más adelante tierra. Seguà acelerando. Asegurándome de alejarme lo más posible de todo aquello. Hasta hoy es fecha. Que no sé qué fue con lo que me encontré aquella noche.
56:49 En la carretera. No era humano. Y tampoco era ningún animal que yo conociera. Tal vez solamente una cosa siniestra. Que habita en lugares. Abandonados del mundo. Gracias por ver el video. Hola, mi nombre es MartÃn Hernández. Mi experiencia sucede cuando yo era adolescente. Mi padre, mi madre y yo nos encontrábamos de viaje a la finca de nuestros abuelos. Era un camino largo, pero muy agradable. Por el camino nos detenÃamos a ver varios animales. Nosotros somos de ciudad, asà que para nada estaba acostumbrado a ver vacas o caballos.
57:47 Y para mà era una fascinación enorme. Recuerdo que para llegar a la finca de los abuelos tenÃamos un atajo. Este atajo acortaba parte de la carretera. Era un camino recto. La carretera, por otro lado, daba unas vueltas enormes. Y para mi padre, decÃa que eran innecesarias. Pero cuando llovÃa, era una cosa completamente diferente. Cuando llovÃa no se podÃa pasar por este camino. En aquel entonces, Ãbamos en vacaciones de verano. Entonces el sol estaba todo lo que daba. Mi padre decidió irse por este atajo. Era un camino de terracerÃa, con monte a ambos lados. Se notaba que pasaba mucha gente por ahÃ, posiblemente gente del rancho. En aquel momento estaba atardeciendo, casi ya no habÃa luz. Pero se podÃa ver todavÃa algunas sombras de los árboles, antes de que todo se volviera oscuridad. Mi padre iba transitando cuando en eso, ve unas intermitentes que están más adelante del camino. Ve como parpadean y poco a poco nos vamos acercando. Como están cerca del pueblo, él pensó que tal vez era alguna persona que necesitaba ayuda. pero tomando sus precauciones, agarró una barra de uña, abrió la puerta y salió del auto. Mi madre estaba a la expectativa, mirando para todos lados. No era común que por ahà robaran,
59:21 al menos no hace un año atrás, pero cualquier cosa podrÃa pasar. Era un pueblo muy tranquilo, e incluso las cercanÃas donde nos encontrábamos en ese momento. El caso es que mi padre va y su expresión en la cara cambia por completo. Lo notamos inmediatamente. Mi padre en ese momento tiene una cara de horror y también de asombro. Yo me bajo inmediatamente para preguntarle.¿ Qué era lo que habÃa pasado? Tan pronto me ve, me dice, métete al auto, no vengas. Pero yo ya habÃa visto lo suficiente. Adentro de aquel auto que se encontraba varado, con las intermitentes encendidas, se podrÃan ver manchas de sangre chorreadas en ventanas, puertas y asientos del auto. yo nomás me quedé perplejo viéndolos en ese momento mi padre permitió que me acercara pues no veÃa nada a los costados era puro monte y no se podÃa ver ninguna persona cerca yo me acerqué al auto recuerdo haber visto muchas manchas de sangre las manchas eran recientes la sangre brillaba y el olor era muy marcado en ese momento Empecé a ver también alrededor.
1:00:42 Pensamos que algo grave, algo horrible habÃa pasado, pero nos encontramos con otra cosa completamente diferente, algo muy extraño que me dejó muy perturbado. Entre el monte se encontraba una familia, un padre, una madre y dos niños. Ellos se encontraban tomados de las manos. observándonos ahà entre el monte nos tomó por sorpresa porque como te expliqué al principio mi padre se bajó revisando los costados igual mi madre y también yo en ningún momento los habÃamos visto solamente habÃan aparecido de un momento a otro en un segundo aquella familia No era una familia normal, tenÃan los ojos muy abiertos y sonriendo, tenÃan toda su ropa manchada de sangre e incluso los ojos se les podÃan ver un poco irritados como si no pudieran cerrarlos. Mi padre simplemente les dijo necesitan algo y aquella familia no contestó. Era bastante tétrico verlos, sobre todo a los niños, con esa expresión casi diabólica y con sangre en su ropa. Mi padre me dio un empujón en el hombro y me dijo métete de nuevo en el coche. Yo lo hice, pero ni siquiera disimulé. Me fui rápidamente corriendo y me metà al coche. Mi padre me siguió, se metió e importándole poco si dañaba alguna suspensión o una llanta, puso la
1:02:15 marcha en reversa y salió de aquel camino. Se tiene que aclarar que no podÃamos seguir. La camioneta tapaba por completo el camino. estaba posicionada de tal manera que tapaba ambos carriles que de por sà eran pequeños. Salimos de aquel camino, tomamos de nuevo la carretera, y más nunca, en los años siguientes y hasta hoy, volvimos a tomar aquel camino secundario, aquel atajo que acortaba el viaje a la finca de los abuelos. Algo curioso que te tengo que mencionar, Alex, es que este camino, años después, fue cerrado.
1:02:57 HabÃa letreros, madera, piedras, pusieron todo lo posible para que ningún auto ni ninguna persona volviera a pasar por ahÃ. No estoy muy seguro de por qué, pero creo que aquella siniestra familia tuvo algo que ver con esto. Gracias por ver el video. Hola, buenas noches y saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada. Quiero que mi relato sea anónimo. Más adelante, creo que será evidente el por qué. Yo trabajaba en una fábrica. Esta fábrica hacÃa botellas de cristal y también de plástico. Esta fábrica suministraba a diferentes marcas, tanto de refresco como de agua. Los horarios de estas fábricas son muy precisos. Un horario es entrar de 7 a 3, después de 3 a 11 y después de 11 a 7.
1:04:11 Yo y mi amigo, que en ese momento estábamos trabajando ahÃ, tenÃamos el horario fijo de la tarde, pero también estábamos más o menos capacitados Para el área de técnico... Y técnicos... A veces escasean mucho... En aquella empresa... Por lo tanto a veces nuestros lÃderes... Los jefes de nuestra zona... Nos pedÃan uno que otro favor... Obviamente... Compensado monetariamente... Y es que fuéramos a arreglar alguna cosa... Ya sea en nuestro horario... O si no podÃamos en ese... Si existiera la posibilidad de quedarnos... Un poco más... Yo tenÃa un auto en aquel momento... No era la gran cosa, pero me servÃa para transportarme. Ocurrió que se nos ocupaba. Técnicamente tenÃamos que salir a las 11 de la noche, pero este problema que tenÃa la fábrica nos demorarÃa tanto que saldrÃamos por eso de las 2 de la mañana o cuando mucho 3 de la mañana.
1:05:09 Nos ofrecieron obviamente las horas extra, se pagan mucho mejor. Yo y mi amigo obviamente aceptamos, sin pensarlo mucho. El caso es que si te quedas de más, el transporte se va. Pero como vuelvo y repito, yo tenÃa auto, asà que ese problema ya lo habÃamos descartado. Una vez que terminamos el trabajo y ya nos disponÃamos para irnos, eran las dos y media de la mañana. Nos ofrecieron de cenar, cosa que aprovechamos ya que eso significarÃa que solamente llegarÃamos a nuestras casas, a bañarnos y después acostarnos. Pero mi amigo cometió un error, tomó demasiado refresco. Después de cenar subimos al auto y procedà a manejar. El camino era largo, tal vez de algunos 30 minutos, y aún asà sin ningún coche en la carretera. Estábamos en una zona industrial. HabÃa solamente fábricas y plantas, algunas abandonadas, edificios abandonados y algunos terrenos extensos de puro monte y árboles.
1:06:14 A mi amigo le hizo efecto la bebida y me dijo detente, ya no me aguanto, orÃllate, dame chance de hacer del baño. Era algo rápido, asà que decidà detenerme enfrente de una fábrica abandonada. Esta fábrica era de vidrio, llevaba décadas asÃ. Los ventanales se encontraban rotos, la puerta ya ni siquiera tenÃa el candado, las bardas se encontraban grafiteadas, en fin, algunas secciones de esta ya se estaban cayendo a pedazos. Mi amigo corrió rápidamente y se ocultó atrás de la barda. para hacer sus necesidades yo en ese momento traÃa música en el auto le subà un poco y me recosté yo estaba en lo mÃo cuando en eso escucho el grito de mi amigo el cual me llama me llama una me llama otra vez otra y otra Pero me grita de una manera disimulada, como que no querÃa gritar muy estruendosamente y me decÃa que fuera inmediatamente.
1:07:16 Yo salà del auto, corrà hacia donde estaba él y con una señal me dijo que guardara silencio y con otra me señaló el oÃdo. Escuche con atención,¿ lo puedes oÃr? Me preguntó. Yo empecé a poner atención. Escuchaba gritos, Alex. Gritos desgarradores, de algún hombre y de alguna mujer. Se escuchaban en la fábrica. Aquella fábrica, como te digo, llevaba años abandonada. Los gritos se escuchaban muy atemorizantes. Asà que lo que pensamos en ese momento es que eran espÃritus, tal vez alguna alma chocarrera que andaba por ahÃ. En ese momento nos dio mucho miedo, tanto asà que empezamos a temblar. Corrimos de nuevo al coche, nos subimos y yo me fui de ahà chillando llanta. Fuimos al dÃa siguiente al trabajo. Cuando pasamos enfrente de la fábrica, solamente podemos recordar aquella noche. SabÃamos que dentro de ella se escondÃa algo. Tal vez habÃa pasado un accidente. Tal vez se encontraba maldita. Tuvieron que pasar algunos meses para aterrarnos todavÃa más de lo que habÃa pasado en esa fábrica.
1:08:28 Salió en las noticias, al menos en mi comunidad, se habÃan encontrado cuatro cuerpos, dos mujeres y dos hombres, los cuales se encontraban adentro de aquella fábrica y eran recientes. Esto nos hizo tener mucho miedo. Pues, si bien no se trataba de un fantasma como pensamos, también era algo muy peligroso. Las personas que llevaron a estas pobres almas ahà y les quitaron la vida, eran personas malas. Se decÃan que eran de cédulas criminales, si nos hubieran visto. Si hubieran visto que estábamos por ahÃ, de curiosos o peor aún, podrÃamos ser testigos para acusarlos de alguna manera.
1:09:15 tal vez también hubieran optado por perseguirnos por agarrarnos y por meternos en aquella fábrica tal vez para acabar como aquellas personas desde aquel momento soy más cuidadoso de donde me meto y sobre todo donde me detengo sobre todo si la carretera está desolada y completamente solitaria uno nunca sabe qué es lo que se puede encontrar Hay que tenerle miedo a las almas, sÃ, pero también no se les olvide que hay que tenerle mucho más miedo a los vivos. Hola a todos. Mi nombre es Jesús EspÃndola.
1:10:17 Mi experiencia es la siguiente. Cuando antes trabajaba de paramédico, fui llamado a diferentes situaciones. Vi muchas cosas extrañas y cosas que se necesita tener un estómago muy fuerte. para poder verlas y sobre todo prestar ayuda accidentes desastres naturales y otras cosas en referencia a la delincuencia pero en esta ocasión les quiero contar una me llamaron por un accidente automovilÃstico iba yo en compañÃa de otro hombre el accidente habÃa sucedido en una carretera lejana estábamos como a 40 minutos de camino eran las 2 de la mañana Y quien nos habÃa llamado precisamente era la persona que habÃa tenido este accidente. Nos dijo que venÃa solo, que no venÃa nadie más, pero que por favor nos apresuráramos para llegar lo más antes posible. Nosotros fuimos inmediatamente. Al llegar al sitio, vimos que el coche se encontraba volcado. Vimos un hombre sentado en medio de la autopista, el cual se esforzaba por moverse. Inmediatamente fuimos, y era el hombre quien nos habÃa llamado. Este hombre se encontraba muy alterado. Pensamos en un principio que era debido a la adrenalina. De cierta manera lo ayudaba, pues lo que menos nos convenÃa en ese momento era que se durmiera. El caso es que
1:11:47 el hombre no se encontraba asustado por el choque en sÃ, sino por lo que lo habÃa ocasionado. Este hombre empezó a decirnos que venÃa conduciendo y de repente de la nada, una niña con vestido blanco, con cara pálida y ojos rojos, se habÃa subido a su auto, que la habÃa visto por el retrovisor. Inmediatamente empezó a gritar y la niña se la abalanzó encima. rasguñándolo de brazos, rasguñándolo de la cara, ocasionando que este chocara, nos mostró las marcas, pensamos que eso se lo habÃa hecho en el choque, rasguños son muy comunes, pero habÃa algo extraño, eran rasguños exactos, cuatro de cada lado, marcados en sus brazos, como si fueran las uñas largas, las garras de algo que lo habÃa atacado.
1:12:43 El hombre nos decÃa una y otra vez que era verdad, que no habÃa consumido nada, que no habÃa sido su imaginación, que le creyéramos, que por favor lo sacáramos de ahà lo más pronto posible. Mi compañero habÃa registrado el auto. Ãl me dijo que no habÃa visto nada. Cuando finalmente estábamos subiendo a la ambulancia y habÃamos dado el llamado a la policÃa de caminos, Yo por última vez me fui y me fijé dentro del auto. Quedé pasmado y completamente congelado cuando vi que en los asientos traseros venÃa sentada de lo más normal en plena oscuridad dentro del coche una niña con vestido blanco y unos ojos que le brillaban en la oscuridad con un color rojo que me puso muy nervioso. Inmediatamente di la media vuelta, caminé lo más normal posible Y les dije que nos fuéramos.
1:13:39 Cuando me subà con mi compañero, en la parte de adelante, cerciorándonos de que el hombre ya estaba estabilizado y que ya estaba respirando, le dije en voz baja,« Oye,¿ registraste bien la parte de atrás del vehÃculo?». Ãl me contestó que sÃ, y que porque era la pregunta, que era lo que habÃa visto o qué. Yo le dije que la niña que este hombre habÃa mencionado la habÃa visto atrás en los asientos traseros. El caso es que no la habÃa visto de una manera normal. HabÃa visto todas las similitudes que este hombre decÃa, vestido blanco y ojos rojos, con una piel pálida. Mi compañero me dijo que sà estaba seguro que no se trataba de una persona común y corriente. Tal vez el nombre venÃa acompañado. Yo estaba seguro que no. Estaba seguro que no era una persona fÃsica, de carne y hueso como nosotros. La policÃa nos llamó más adelante. Estos dijeron que habÃan encontrado algunas credenciales, algunos teléfonos, y también querÃan hablar con aquel hombre para saber qué era lo que habÃa sucedido con exactitud. El hombre les inventó una historia, pero nos dijo que a nosotros nos habÃa dicho la verdadera. El caso es que al ver el reporte de los policÃas, por pura y mera curiosidad, jamás mencionaron a ninguna niña. Ellos no vieron nada, y hasta hoy es fecha que cada vez que pienso esta historia, solamente me puedo imaginar cómo fue que esta niña, o
1:15:10 este espectro, se le habÃa subido a aquel hombre, y que por suerte no lo hizo con nosotros. Tal vez este espÃritu ocasionó el desastre, tal vez este espÃritu quiere llevarse el alma de aquel hombre, y si es asÃ, espero que aquel hombre tenga una muy buena protección, porque tal vez aquel espÃritu piense hacerlo de nuevo, y quien sabe, tal vez ahora sÃ, conseguirlo. Gracias por ver el video.
1:15:58 Hola a toda la comunidad, mi nombre es Alejandro Zamora y quiero compartir una experiencia que me sucedió hace apenas como unos dos meses. Acostumbro mucho a salir en motocicleta, me gustan las motocicletas deportivas, también las de competencia, las todoterreno. Me gusta ir por los caminos de terracerÃa y también por algunas pistas semiprofesionales que usan algunos motociclistas para entrenar y presentarse después en competencias de todo terreno. La mayorÃa de las veces voy acompañado, pero en esta ocasión me tocó ir solo. Estaba bien para mÃ, estaba pasando por un momento no muy bueno y la verdad solamente querÃa soledad.
1:16:45 y el rÃo de mi motocicleta. Después de estar saltando por las montañas, tal vez como unas dos horas, finalmente decidà irme. No porque se me haya agotado la energÃa o porque ya no me sintiera a gusto, sino porque una fuerte lluvia se vino de imprevisto. SabÃa que ese tipo de caminos completamente solitarios y de tierra, tienen algunas partes en las cuales se llenan de lodo, y si me tardaba de más, posiblemente no iba a poder conducir muy bien, si no es que la motocicleta, incluso se me iba a atascar, decidà emprender el viaje, para salirme de aquella pista, por el camino, cuando todo estaba oscuro, pues ya eran aproximadamente las 8 de la noche, Solamente veÃa monte y el camino de terracerÃa en el centro. Pude ver una sombra que se iba aproximando ahà en el camino.
1:17:41 Era la sombra de una mujer. Esta mujer caminaba a un lado del camino, dándome completamente la espalda. Debido a que estaba lloviendo y debido a que yo sabÃa muy bien que no habÃa ninguna casa, Ninguna localidad cerca de ahÃ. Pensé que esta mujer habÃa tenido algún accidente. Tal vez también venÃa a la pista. Tal vez el agua la habÃa agarrado de imprevisto al igual que a mÃ. Asà que por lo tanto me detuve unos metros adelante de ella. Me bajé de la motocicleta. y le dije que si necesitaba algún aventón, que si ocupaba que la llevara a algún lado, o tan siquiera que la sacara a la carretera, la mujer que, se tiene que decir, tenÃa una cara muy hermosa, me dijo que la ayudarÃa mucho, que la condujera hasta la carretera, que si no era mucha molestia, Obviamente yo embobado por la belleza, si te soy sincero.
1:18:38 Le dije que no habÃa ningún problema, que se subiera, que yo estarÃa encantado de llevarla. Yo en ese momento solamente traÃa un casco que era el mÃo, y a pesar de que le dije muchas veces que se lo pusiera, total, no me importaba ir sin casco e irme mojando, pues la lluvia, con cada minuto que pasaba, se venÃa más y más fuerte. Ella nunca quiso el casco, siempre me dijo que lo usara yo. Total que nos subimos de nuevo a la motocicleta, ella atrás, yo adelante, y empecé con el camino. Al pasar los minutos, empecé a sentir un olor extraño, era un olor muy nauseabundo, un olor fétido, horrible, como si algo se estuviera descomponiendo muy cerca de mÃ.
1:19:23 Sentà las manos de esta mujer, como me acariciaban parte del estómago y del pecho, y también de la espalda. No te lo voy a negar, a mà me gustaba, pero ese olor simplemente no me dejaba tranquilo. Lo olÃa y lo olÃa. Y cada vez me ponÃa más nervioso pues no sabÃa de dónde provenÃa. HabÃa estado muchas veces en aquel camino. Volteaba para un lado, después para el otro. Y cuando volteé para la izquierda pude ver la cara de aquella mujer. Era una cara muy guapa. Tanto asà que yo parecÃa hipnotizado por ella. Bajé de nueva cuenta la mirada y seguà con mi camino. Llegamos a la carretera.
1:20:04 Tan pronto detuve la motocicleta. Ningún auto estaba pasando en ese momento. No podÃa dejarla ahà en la lluvia. Al detenerme le pregunté si podÃa llevarla a algún otro lugar. Alcé el vidrio de mi casco y el olor se me penetró todavÃa más en la nariz. También en los ojos, como que algo me calaba. Me empezaron a arder. De pronto escuché aquella voz. No era la misma de la joven que habÃa subido. Era una voz diferente. Mucho más rasposa. Mucho más vieja. Y con un tono burlón, me dijo no gracias, aquà me bajo. Volteé inmediatamente la cabeza y cuando vi, solamente di un salto y hasta me caà de la motocicleta. aquella mujer joven ya no estaba ahÃ.
1:20:53 En su lugar, habÃa una mujer horrenda, con la cara llena de arrugas y verrugas. Sus ojos se encontraban blancos, no tenÃa dientes, y expedÃa un olor nauseabundo. Cuando me caà de la motocicleta, aquella mujer solamente se fue caminando mientras me decÃa,«¿ Qué pasa?¿ A poco ya no me ves guapa?». Como pude me levanté de nuevo, encendà la motocicleta y me fui de ahÃ, jamás volvà a aquellas pistas, incluso aunque me invitaban, seguà con mi joven y las motocicletas, pero manteniéndome alejado de estos caminos solitarios. ciertamente he escuchado en tu canal muchas historias sobre camioneros y carreteras y taxistas que nos dicen que si vemos alguna mujer extraña caminando completamente sola en un lugar desértico donde no hay nadie más y está es excesivamente guapa tanto asà que tan solo con su mirada esta te hipnotiza siempre son señales de que algo malo algo muy malo va a pasar y puedo dar fe de esto no sé qué fue lo que subió a mi motocicleta aquella noche solamente ruego a dios que no me la vuelva a encontrar
1:22:29 Gracias por ver el video. Hola Alex y comunidad de la cripta, mi nombre es Omar. Quiero compartirles una experiencia que vivà cuando me dirigÃa con mis padres a unas vacaciones familiares. Cuando Ãbamos de vacaciones ya sea a la playa, a otro estado, mi padre nunca ha sido de viajar en automóvil. Ãl siempre ha tenido más la seguridad de irse en avión o irse en autobús. En aquella ocasión viajábamos en autobús. Ya sea por los boletos, por cómo estaban distribuidos los asientos, o meramente por el destino, a mà me habÃa tocado sentarme completamente solo. Mi fila estaba vacÃa, no habÃa nadie más conmigo, mis padres y mi hermano. se encontraban sentados enfrente de mÃ.
1:23:24 A mi padre siempre le gustaba comprar los boletos en la noche, para viajar toda la noche completamente dormidos y llegar en la mañana al destino, para de esa manera desempeñarnos lo mejor posible. Subimos el autobús por eso de las 11 de la noche, comenzó el transporte, Yo tardé en dormirme si recuerdo bien, incluso iba viendo una pelÃcula, me dormà por eso de las 2 de la mañana, pero inmediatamente me desperté, por golpecitos que se escuchaban en mi ventana. Yo iba sentado al lado de esta, asà que pude escucharlos muy claramente. Como este autobús tiene cortinas, al momento que me desperté no pude ver hacia afuera. Tuve que hacer estas hacia un lado. Lo primero que noté es que el autobús se encontraba detenido. Ya no estaba en marcha.
1:24:15 Fui y corrà la cortina, y afuera del vidrio... pude ver a un niño que se tallaba los ojos repetidamente estaba ahà afuera viéndome mientras se tallaba los ojos tal vez tratando de llamarme atención se encontraba muy cerca del vidrio lo que yo pensé en ese momento es que ya habÃamos llegado a la terminal que habÃamos llegado muy rápido inmediatamente me pasé a los otros dos asientos me levanté y cuando me levanté de mi asiento pude ver que el autobús estaba lleno de pasajeros Mi familia se encontraba y sentada delante de mÃ, mis padres, mi hermano, pero todos se encontraban dormidos. Después fui nuevamente, alcé la cortina y vi hacia afuera. Estábamos en una carretera. Adelante de mà no habÃa nada más que monte, y podÃa ver como las luces de algunos carros... Pasaban al otro lado superándonos. No sabÃa por qué nos habÃamos detenido. Ni sabÃa tampoco por qué aquel niño me estaba observando desde afuera del autobús. HabÃa puro monte. No habÃa casas. No habÃa ni siquiera alguna pequeña localidad. Solamente habÃa monte y carretera.
1:25:29 Cuando el niño se dejó detallar los ojos, pude ver que este... Precisamente no los tenÃa. Y es ahà cuando me empecé a aterrar. El niño tenÃa un par de cuencas vacÃas. Ãl dejó de tallárselos cuando se dio cuenta que yo observaba fijamente esas cuencas. Tal vez lo que él trataba de hacer es que yo no me diera cuenta de esto. Una vez que él se dio cuenta, solamente empezó a observarme. Esta vez ya sin disimular nada, el niño solamente se quedó ahà parado, con su cara en dirección a la mÃa, mientras que me hacÃa como una seña que bajara del autobús. Yo estaba muy aterrado.
1:26:12 Pero soy de las personas que el miedo hace que se paralice. Yo estaba como una roca, paralizado completamente, temblando, cuando de nueva cuenta el autobús siguió su camino, dejando asà a aquel niño atrás. Llegamos a la terminal. Ya no me pude dormir en todo el viaje. Cuando me bajé del autobús me di cuenta de algo, y es que era obvio. El autobús tenÃa unas ventanas muy pero muy altas, casi como de dos metros. Ãbamos sentados muy arriba. Aquel niño llegaba con facilidad a mi ventana, lo que me dio a entender que este niño estaba Tal vez no era precisamente un niño, debido a su altura y a la congruencia por cómo lo veÃa, aquel niño tendrÃa que medir por lo menos 2 metros 40 para observarme por afuera del vidrio, a tan solo centÃmetros de mÃ, jamás supe.¿ Con qué me encontré aquella noche? Pero desde aquella situación, y en todas las veces que he viajado, siempre procuro comprar un boleto que no se encuentre del lado de la ventana. Cryptomaniacus,¿ ustedes alguna vez han escuchado sobre las
1:27:49 personas que aparentan ser personas valga la redundancia? Es ese extraño fenómeno que ha abarcado hasta ahora el metro y diferentes caminos secundarios, asà como también carreteras completamente solitarias. Les voy a explicar un poco el fenómeno antes de contarles esta experiencia, para que estén más al tanto del tema. Hay algunas personas que dicen encontrarse con algunas mujeres, hombres o incluso niños que no son en verdad humanos, que tienen un semblante distinto, que es como si quisieran aparentar ser una persona de carne y hueso. Algunos de estos entes tienen ojos lo más parecido a reptiles, por lo que esto hace que la leyenda de los supuestos reptilianos crezca aún más. El caso es que siempre que te topas a este tipo de personas, siempre tienen caracterÃsticas raras, como si estas llevaran algún tipo de traje para aparentar ser humanos. Esta siguiente experiencia viene de parte de Alfonso Horta, y dice que esto mismo le ocurrió cuando estaba transitando una carretera muy solitaria, en medio de la nada, cuando
1:29:23 él era trailero. Su experiencia comienza de la siguiente manera. Alex, esto me ocurrió hace aproximadamente algunos 7 años. Yo soy camionero, asà que como te imaginarás, los caminos desérticos, estar completamente solo conduciendo sin nada más que el sonido del motor o el sonido de la radio, para mà es completamente normal. No me da miedo, ni se me hace algo incómodo como a algunas personas que les toca viajar, créanme acá los camioneros, al paso de los años nos curtimos en esto.
1:30:09 El caso es que en los años en los que yo he llevado trabajando en este oficio, me he encontrado con diferentes cosas a lo largo y ancho del paÃs. A veces he visto mujeres caminando a un lado de la carretera, otras veces pasar siluetas en frente de mi camión, siluetas extrañas, no creas como las de una persona, a veces siluetas que tienen cuernos, siluetas que tienen cola, Lo único que yo hago es persinarme y rezar. Soy muy católico y de cierta manera eso me da protección. Pero sucede que una noche, cuando me encontraba transitando por una carretera que, en un punto de esta me quedé completamente solo, algo que es normal para alguien que ha viajado mucho, algo se me presentó en frente de la carretera. Algo que estoy seguro, no era humano. De repente, ni siquiera lo vi venir. Este hombre se posó enfrente de mi camión, a una distancia algo razonable, como si él supiera que yo a esa distancia sà podrÃa frenar a tiempo. Yo frené.
1:31:31 No le di la vuelta, no traté de esquivarlo. Llevaba dos cargamentos, doble remolque. El trailer iba muy pesado, asà que no me convenÃa hacer movimientos bruscos. Una vez que me detuve, tal vez a algunos 3 o 4 metros de distancia de aquel sujeto, empecé a sonar el claxon, pero este no se quitó. Pensé que tal vez era algún viejo loco, tal vez algún muchacho o algún hombre que habÃa consumido algo y andaba ahà todo loco en la carretera. No serÃa la primera vez que me sucede, Alex. Me bajé del camión, le di la vuelta, y con las luces aún encendidas, pude verlo claramente. Era un hombre, Alex, o más o menos, a lo lejos, parecÃa uno. Al momento de acercarme, vi que este hombre no se movÃa, por lo que por un instante pasó por mi mente que tal vez era un maniquÃ. Pero no, no era un maniquÃ.
1:32:40 Este hombre estaba solamente parado, mirando de frente hacia mi camión. Su cabeza no giraba. Me atrevo a decir que ni siquiera su cuerpo se podÃa ver que respirara. Yo estaba algo... confundido.¿ Qué se supone que harÃa en aquella situación? Hasta que en un determinado momento, aquel extraño hombre se fue girando y me vio directamente. Aquel hombre solamente estaba mirándome y fue justo ahà que me di cuenta que no estaba lidiando con un ser humano. La cara de este hombre parecÃa arrugada, parecÃa como si le cayera. ParecÃa alguna especie de látex, como una máscara de esas de Halloween, pero como si esta le quedara muy grande. En un principio pensé que tal vez era una máscara, pero no, si tú le ponÃas muy bien atención, veÃas que se trataba de su piel. Era su piel la que le colgaba, era como si esta no se le pegara a su cráneo.
1:33:52 Los labios, los pómulos, los tenÃa hacia abajo colgando. Y lo que más me aterró fueron sus ojos. Sus ojos los tenÃa como los de una serpiente. Solamente rendijas. Yo para este momento comencé a temblar. No sabÃa qué hacer y qué podrÃa hacer en ese tipo de circunstancias. Simplemente me di la vuelta y subà de nuevo a mi camión. No sabÃa qué hacer en ese momento. Mi cerebro tal vez todavÃa no procesaba bien porque... Si te digo la verdad ahora mismo, optarÃa por acelerar el camión. Y no me importarÃa si le pasaba por encima, pero en aquel momento no lo hice. Tal vez porque no tenÃa los pantalones de hacerlo. SeguÃa pensando que era una persona y...
1:34:48 Yo no soy una persona que cargara con remordimientos, que no le importara la vida de los demás. Yo no tenÃa el valor de simplemente pasarle por encima, solamente arranqué el camión y empecé a sonar el claxon, a empezar a acelerar para ver si de una manera u otra aquel hombre se quitaba. estaba haciendo mucho escándalo y justamente para mi suerte en ese momento vi un par de luces que se iban acercando ahà a la distancia eran unas luces que venÃan de una patrulla era un tránsito afortunadamente aquella camioneta se detuvo a un lado mÃo debido a todo el alboroto que estaba haciendo tocando el claxon acelerando y estaba en mitad de la carretera. Los oficiales se bajaron y me preguntaron que qué pasaba. Yo les dije que habÃa un hombre ahà delante y que no me permitÃa pasar, que si por favor lo quitaban. Pero ellos estaban muy confundidos. El hombre ya no estaba, yo no lo veÃa Alex, al momento en que yo me subo al camión, la trompa del camión, lo de enfrente, me tapa por completo la vista hacia abajo y aquel hombre estaba ahÃ, asà que yo no me di cuenta en qué momento se fue del camino, yo estaba sumamente asustado y obviamente los oficiales me preguntaron, que se habÃa
1:36:19 consumido algo, que que traÃa, porque obviamente las actitudes no son ordinarias, me preguntaron, me hicieron algún examen, ahà rápido, pero vieron que no traÃa nada, simplemente el susto, incluso hasta eso Alex, me dieron un chocolate que traÃan ahà ellos, ya que se notaba que estaba muy asustado. Después de controlarme, seguà con mi camino y ellos siguieron con el suyo. Me atrevo a decir que lo que yo vivà ha sido un fenómeno que cada vez más personas están diciendo continuamente. Y es que, no sé qué está pasando, pero nos estamos encontrando con ciertos seres que aparentan ser personas, cuando en realidad no lo son. Esa fue mi experiencia, Alex.
1:37:13 Espero que les haya gustado. Saludos a toda la comunidad de La Cripta Embrujada.
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