CANASTA de HISTORIAS de TERROR / Relatos de prisiones, turno de noche, carreteras y mas
0:03 Hola Alex, mi nombre es Francisco, pero dime Pancho, escucho tus relatos desde finales del año pasado y déjame decirte que son muy buenos. A lo largo de aquellos meses yo he escuchado todas tus historias pues ya soy una persona de la tercera edad, ahora simplemente estoy en mi casa y me ayudo con un bastón. He tenido una larga vida Alex y mayoritariamente he me he desempeñado en varios trabajos que se requerÃan esfuerzo fÃsico, o sea, le di un desgaste descomunal a mi cuerpo. Asà que por lo tanto para la edad de 50 años, yo ya no tenÃa mucha movilidad, mis huesos me dolÃan, mi espalda, mi cuello, asà que me vi en la necesidad antes de pensionarme.
0:59 de buscar algún trabajo el cual no me exigiera mucho. Fue asà como entre plática y entre amigos Me consiguieron un trabajo relativamente fácil y relativamente sencillo. Más que nada era tedioso por las largas jornadas, pero al final de cuentas se sobrellevaba. Yo era quien apuntaba las rutas de los microbuses y de algunos autobuses también. Me tenÃa que estar sentado en una parada fija y estar anotando en qué horario pasaban los micros. Y también si a alguno de los operadores se les ofrecÃa algo. Cuando estaba sentado ahÃ, conocà a mucha gente. Conocà a trabajadores que iban diariamente a su oficina, a su trabajo, a alguna fábrica. Y también conocà a un par de hermanos que trabajaban como guardias penitenciarios. Estos dos hermanos ya eran grandes. El más chico tendrÃa 37 años y el más grande 40. Ambos ya se encontraban casados y según tengo entendido, desempeñaban en labor de guardias desde hace más de una década. Entonces... TenÃan varias historias para contarme. Me dijeron que no era un trabajo fácil.
2:22 Que se requerÃa tener un temple de acero. Que muchos prisioneros buscan provocarte. Y que claro, te tienes que cuidar de otros tantos. Hay locos, enfermos y muy peligrosos socializando diariamente con los guardias. Y muchos de estos prisioneros los amenazan. Aquellos dos hermanos siempre los veÃa en la parada, sobre todo en la noche y al principio de la mañana, dependiendo en qué horario les tocaba desempeñarse. En una ocasión, ya no llegaron los hermanos. Pensé que tal vez habÃa ocurrido algo, pero tal vez alguna respuesta bastante lógica. Se habÃan ido de vacaciones, habÃan tenido un percance, etc., Pero cuando vi que pasaban los dÃas y aquellos dos hermanos no se presentaban, empecé a tener una intuición de que tal vez algo malo habÃa sucedido. Al pasar tal vez una semana, el hermano mayor llegó y empezó a esperar el bus como todas las mañanas. Su semblante era algo extraño.
3:33 ParecÃa algo demacrado, como si no hubiera dormido en varias noches. Yo fui, lo saludé, incluso le invité un poco de café ya que traÃan el termo. Ãl aceptó, y noté que estaba temblando Alex. Su mano no paraba de temblar. Le pregunté,¿ pasa algo?¿ Y tu hermano dónde está? Ãl me dijo, Don Pancho, han pasado cosas terribles. Mi hermano, aquella noche que nos vio por última vez, no llegó a la casa, desapareció, y ni su esposa, ni la mÃa, ni el personal de la prisión, incluso la policÃa se ha puesto a buscarlo, nadie da con su paradero, y según me dicen, en la prisión, le mandaron a hacer algo, es lo que están investigando, yo traté de consolarlo Alex, Le dije que todo estaba bien, que de seguro su hermano iba a volver con bien a su casa, que tuviera fe, que rezara y que esperara lo mejor. Ãl me dijo que sÃ, aunque se notaba en la mirada que estaba perdiendo cada vez más y más las esperanzas de ver a su hermano a salvo. Pasaron los dÃas, y a pesar de que yo trataba de hacerle plática de otra cosa, Obviamente nadie quiere hablar de un tema tan delicado como ese. VeÃa que aquel hombre simplemente estaba deprimido, hasta que en una ocasión llegó y me dijo en
5:05 la parada de un pancho, si le digo algo, usted me cree, no me va a tachar de loco. Yo le pregunté, pues qué es, dime. Lo que pasa es que mi hermano se ha manifestado enfrente de mÃ. Yo me le quedé mirando a ver cómo que se le ha manifestado.¿ Me puede explicar un poco mejor? El chico se me quedó viendo muy serio, Alex, y me dijo,« He visto a mi hermano rondando por los pasillos de la prisión, en los pasillos donde a él le tocaba desempeñarse, los que custodiaba de noche. Lo he visto, don Pancho». Y me he acercado hacia él, y cada vez que lo veo, veo que no tiene ojos. Es como si se los hubieran sacado. A mà me deja muy perturbado esto.
6:01 Simplemente voy y me encierro en mi caseta y ya no salgo. Mis compañeros me han preguntado que qué sucede. Y cada vez que yo les digo esto, simplemente no me creen porque nadie ha visto a mi hermano, mi hermano sigue desaparecido, pero yo lo veo todas las noches, caminando en aquel pasillo, sin sus ojos, con su piel pálida y con su boca levemente abierta. No sé si es debido a que lo extraño, no sé si mi cerebro me está jugando alguna mala pasada o simplemente me estoy volviendo loco. El caso es que ya no soporto ir a la prisión y pienso renunciar. Yo estuve hablando con él un momento, Alex, e incluso pasó su autobús y decidió no abordarlo. Decidió que iba a renunciar, pero que por lo pronto querÃa faltar una semana, no toleraba ir a la prisión. Le recorrÃa un escalofrÃo por todo su cuerpo cada vez que veÃa aquella prisión acercándose, pues sabÃa que aquella noche iba a ver a su hermano caminando sin ojos, entre los pasillos, entre las celdas. simplemente cuando terminamos de hablar y este chico se estaba yendo, no pude evitar sentir una gran empatÃa y una profunda tristeza por él, yo pensé lo mismo Alex si te soy sincero en aquel momento, que aquel chico estaba perdiendo
7:33 el juicio, que lo más recomendable era que renunciara asÃ, pues tal vez el dolor lo estaba haciendo ver aquellas imágenes, estaban haciéndolo ver a su hermano caminando en los pasillos, pero Alex pasaron los meses y me encontré con su esposa, una persona también la que conocÃa mucho, me llevaba muy bien con ella, Y no pude evitar preguntarle, claro, con mucho tacto, que qué habÃa sucedido con el hermano.¿ Qué se habÃa aparecido? Pues esto ya tenÃa meses, Alex. La esposa me dijo que sÃ, que el hermano de su esposo habÃa aparecido. Pero que habÃa aparecido sin vida y sin ojos. En ese momento todo tuvo sentido. Aquel chico no estaba viendo nada. Una imagen generada por su cerebro, generada por un trauma o tal vez por la tristeza, sino que lo que estaba viendo era el alma de su hermano, que ahora vagaba entre los pasillos de aquella prisión.
8:42 Esta historia, Alex, me dejó muy perturbado. A pesar de que yo no vi nada, simplemente me hizo tener un miedo horrible hacia las prisiones y en cómo algunas personas, sumamente peligrosas, incluso estando dentro de ellas, pueden hacer fechorÃas, como la que le hicieron a aquel hombre, dejando asà su alma, recorriendo los pasillos de ésta. Hola a todos, me llamo Adrián. Alex, quiero compartirte una experiencia que aunque puede decirse que me sucedió a mÃ, le sucedió también a más personas. Es una historia paranormal, pero también una historia muy deprimente y una historia muy lamentable de las cosas que a veces pasan en una prisión. Y es que no es para nada una sorpresa que en las prisiones a veces se cometen errores. A veces hay personas que no deberÃan de estar ahà y sin embargo están.
9:54 Personas que son inocentes. Como el protagonista de esta historia, yo soy guardia penitenciario, Alex. Y en esta prisión llegó un interno, un chico joven, tendrÃa como unos 20 años. Lo habÃan condenado a prácticamente una vida ahà dentro. Su crimen fue quitarle la vida a una jovencita de 15 años, la cual habÃa tenido un accidente automovilÃstico. Resulta que este joven argumenta a él que no habÃa visto a la muchacha cuando se estaba pasando por la carretera. Que lo habÃa hecho... Cuando el coche estaba muy cerca de ahÃ... Que es más...
10:37 ParecÃa que la chica misma... Se habÃa aventado... Para impactar con el auto... A pesar del testimonio del chico... Nada estuvo a su favor... Su madre... Que era el único familiar que venÃa a verlo... Ya que no tenÃa padre... VenÃa todos los dÃas... Incluso cuando no la dejaban pasar... Pero venÃa todos los dÃas a esperarlo... Era una mujer ya grande, asà que tenÃa ciertas facilidades para venir a visitarlo diario. De vez en cuando venÃan sus hermanos, etc. La mujer siempre se encontraba en la puerta de la prisión Alex, esperando, a veces llorando, a veces trayéndole comida.
11:20 El chico, si te soy sincero, se veÃa muy tierno, sino que se veÃa muy frágil, muy débil. En su mirada se veÃa que era un chico bien, es decir, tan solo temblaba en salir a comer al patio. Era un chico que siempre se mantenÃa con la cabeza agachada. Era un chico que simplemente se veÃa muy desprotegido. No entablaba conversación con nadie y a todos les tenÃa miedo. Desafortunadamente de esto se aprovechan algunos internos. No fueron pocas las veces en que sacamos a este chico de ciertas cosas que sufrÃa. Obviamente, unos guardias le dijeron que tenÃa que empezar a defenderse, que no siempre Ãbamos a estar ahà para ellos, ya que los reclusos tienen sus modos para operar adentro de la prisión. El chico nos contaba una y otra vez que él jamás habÃa estado en peleas, que él jamás habÃa estado envuelto en alguna pandilla, que él jamás habÃa hecho nada de eso. y que incluso él era inocente, que él no tenÃa por qué estar ahÃ.
12:33 Cada vez que pasábamos enfrente de su celda, él siempre se encontraba despierto, al menos por eso de las 2 o 3 de la mañana. No podÃa dormir. Lloraba Alex. Lloraba en la noche. Yo recuerdo cuando estaba pasando enfrente. Mientras que sus demás compañeros se encontraban dormidos, él lloraba de una forma silenciosa, como para no despertarlos, pero con el suficiente volumen para que una persona que estuviera pasando por el pasillo lo escuchara. Yo lo escuché varias veces, pero nunca le dirigà la palabra. SabÃa que esto era porque se encontraba ahà adentro, y simplemente se encontraba triste, y como no estarlo, lo habÃan sentenciado creo que como unos 25 años.
13:26 A pesar de que su madre venÃa diariamente, la situación no mejoraba. El chico falleció un dÃa, en una revuelta que habÃa surgido ahà en la prisión. Varios prisioneros de hecho perdieron la vida aquella tarde, en un intento de fuga. Un intento de fuga que controlamos. Cuando yo le tuve que dar la noticia a su madre, porque sÃ, corrà con la mala suerte de yo tener que dársela, Vi a aquella mujer desmoronarse, se le cayó el plato de comida que tenÃa y simplemente se fue llorando. Sacamos el cuerpo de su hijo, se lo entregamos esa misma tarde a sus hermanos, a su madre y se fueron tan pronto que ni siquiera pudimos entregarle sus pertenencias. TenÃamos que ir a oficinas, sacar su caja, las pertenencias con las cuales se le habÃan encarcelado y otras tantas que él tenÃa en su celda. Para cuando bajamos, la familia ya no estaba. Y a pesar de que dimos varias llamadas, ellos nos dijeron que después iban a pasar por ellas.
14:35 Llevamos todas las cosas al cuarto donde se almacenan algunos archivos. Y ahà esperamos. Alex, las siguientes noches empezaron a suceder cosas extrañas. Cuando empezaba a caminar por este pasillo donde se encontraba la celda de aquel chico, sus compañeros con los cuales compartÃa la celda ahora se encontraban despiertos diciéndome una y otra vez que el fantasma de este muchacho se encontraba ahà con ellos que lo veÃan en la noche como se encontraba en un rincón llorando yo obviamente pensé que tal vez estaban jugando Pensé que tenÃan los pocos escrúpulos para estar jugando con algo asÃ. Pero pasaron los dÃas y no solamente a mà me lo dijeron sino a más guardias. Llegó en el momento en el que tuvimos que repartirlos en otras celdas ya que se rehusaban a entrar en ella. Yo seguà haciendo mi rondÃn.
15:42 Cuando pasé enfrente de aquella celda, Alex, lo que yo creà que era solamente un cuento, una falta de respeto, pude verlo claramente. Ahà se encontraba ese joven, en una esquina llorando, agarrando sus hombros, a lágrima tendida. Yo me sorprendÃ, en aquella celda se supone que no se encontraba nadie. y ahà se encontraba aquella sombra, yo reconocà los hoyosos, reconocà el llanto, me acerqué a la celda, y pude verlo, ahà se encontraba, era la misma silueta, el mismo pelo, simplemente me retiré, y seguà con mi rondÃn, Esto se repitió varias veces. De hecho, yo y otros dos guardias vivimos lo mismo. Tanto asà que le empezamos a poner aquella celda, la celda del prisionero llorón. Finalmente, ya no pasamos por ahÃ. Simplemente dejamos de hacerlo. Más que nada para no verlo Pasaron algunas semanas Y empecé a ver la madre de este chico Nuevamente En la prisión Se encontraba ahà en la entrada Le preguntamos que qué venÃa Y ella decÃa que venÃa a ver a su hijo Me daba el nombre Yo estaba algo sorprendido Pensé que tenÃa a otro hijo suyo Allá adentro Tal vez habÃa ingresado Recientemente Pero me dio el mismo nombre... De aquel
17:12 muchacho que habÃa fallecido... Yo le expliqué... Mire señora... Su hijo no está con nosotros ya... Ya falleció... Ya le entregamos el cuerpo... Y la señora me dijo que no... Que su hijo seguÃa ahà adentro... Y que lo iba a esperar... Todo el tiempo que fuera necesario... Y asà pasaron los dÃas Alex... DÃa con dÃa... Aquella mujer iba... y se presentaba fuera de la prisión, desde que amanecÃa hasta que anochecÃa, simplemente aparecÃa, y todas y cada una de aquellas noches, te puedo dar fe, que siempre se escuchaba el llanto, de aquel chico viniendo de la prisión, de aquella celda, hasta que finalmente una tarde, todo esto, empezó a tener un tinte más tétrico, Uno de los hermanos de este muchacho vino finalmente por sus cosas y en ese momento yo le expliqué que por favor tenÃa que hablar con su madre, que ella venÃa todos los dÃas y que se ponÃa allá afuera, que tenÃamos el pendiente de que tal vez no comiera bien porque el aspecto de la señora habÃa cambiado, se veÃa mucho más demacrada.
18:25 El joven simplemente se me quedó viendo y me dijo,« No, oficial, mi madre ya no está con nosotros. Mi madre perdió la vida casi dÃas después que lo hizo mi hermano. Ãl era el menor de todos. Lo querÃa mucho. De hecho, todavÃa vivÃa con ella. Ahora ya no está con nosotros». No sé quién sea aquella mujer que viene, pero no es mi madre. Mi madre ya se encuentra bajo dos metros de tierra y ya no está aquÃ. Cuando me dijeron esto, Alex, obviamente comencé a temblar. Se los dije a los demás guardias y no lo podÃan creer.¿ Quién era aquella viejecita que veÃamos? Y como si aquella anciana, aquella madre se hubiera enterado, dejó de aparecer. para ahora solamente aparecer de noche. PodÃamos verla cuando la prisión se encontraba cerrada, como una silueta de una mujer, anciana, hasta la misma silueta de aquella señora se encontraba fuera de la prisión. Pero cuando Ãbamos hacia aquel lugar donde se encontraba, aquella sombra se disipaba, como que se escondÃa. Sabes que es lo peor de esta historia... De esta lamentable historia Alex...
19:50 Es que después de algunos años... Que se cerró este caso... Los padres salieron a decir... Que el muchacho era inocente... Los padres de la chica... La cual habÃa perdido la vida... En manos de este joven... Resulta que el padre habÃa guardado... Como... En negación... O para no afectar tanto a la madre... Una carta, una carta con el puño y la letra de aquella muchacha. Se hicieron más investigaciones y se dieron cuenta que la chica iba a psicólogos, a psiquiatras y que estaba muy mal de su cabeza. Aquella jovencita se habÃa tratado de quitar la vida más de cinco veces.
20:35 Y aquella carta que le habÃa dejado a sus padres precisamente fue aquel dÃa del accidente. Diciéndoles que iba a probar en la carretera. aventándose contra un auto el chico tenÃa razón la chica estaba esperando el momento indicado para hacerlo y por esto mismo aquella jovencita no solamente terminó con su vida sino también de aquel chico y de aquella madre esta historia siempre me hace reflexionar Alex en como la vida puede cambiarnos de un momento a otro Saludos a todos los criptomaniacos, y también a ti, nuestro narrador.
21:31 Saludos a todos, mi nombre es Jorge, y quiero compartir con ustedes una experiencia paranormal que me sucedió cuando estaba trabajando en un psiquiátrico. Este psiquiátrico tiene varias áreas, en una se encuentra la sección infantil, la sección donde las personas llevan a sus familiares que tienen algún problema, también vienen algunas personas que por ellas mismas quieren tener un psicólogo, alguien con quien hablar. y sanar heridas internas, pero hay otra sección en donde yo trabajo, esta sección es destinada a los internos que tienen ciertos detalles legales, personas peligrosas, con trastornos peligrosos, personas que en muchas ocasiones se han cobrado vidas, pero que por padecer de alguna enfermedad mental, No son llevados a la prisión, sino que son llevados a este psiquiátrico, que es más o menos igual que una prisión, pero los tratan mejor. Aquà se mantienen aislados y son transportados de vez en cuando al patio o a otras áreas, siempre encadenados y con máxima seguridad. Yo
23:04 trabajaba en este psiquiátrico precisamente de seguridad. y me tocaba lidiar con aquellas personas diariamente. TenÃa que tener mis prevenciones, Alex. TenÃa que tener mucho cuidado. Si bien los criminales son peligrosos, créeme que los dementes lo son aún más. Porque pueden estar sonriéndote de frente, pueden estar riendo contigo, y de un segundo a otro... te clavan algo. Asà de volátiles son. HabÃa un interno. Este paciente se habÃa cobrado algunas vidas, pero como ya dije anteriormente debido a su condición, lo habÃan mandado para acá. Este paciente siempre se quedaba despierto hasta tarde, a pesar de que le suministraban medicina, siempre que yo pasaba enfrente de su cuarto, que era una puerta blanca metálica. con una ventana en el centro. PodÃa escucharlo y podÃa verlo. Yo iba y me aseguraba que todos estuvieran dormidos, pero claro, siempre él tenÃa este detalle.
24:16 TenÃa la luz encendida y yo me asomaba por la ventana y podÃa escucharlo también. Ãl estaba aplaudiendo y jugando con la pared. Era como un tipo de juego de niños. AplaudÃa y Y le pegaba la pared con la palma. Y cantaba. Como la matatena. Si me entienden. Yo simplemente lo dejé ahÃ. Y seguà con mi camino. No era raro que él hiciera ese tipo de cosas. Al pasar las noches. Esto se repitió una y otra y otra vez. Varios de seguridad ya lo habÃan visto. Pero tenÃamos órdenes desde más arriba. Que no lo molestáramos. No por él, sino por nosotros. Era muy peligroso. Y cada vez que Ãbamos por él, siempre Ãbamos entre tres. Y lo Ãbamos vigilando muy bien. Llegó el punto en que este paciente empezó a hacer ruidos extraños por esas mismas horas. Cuando pasé enfrente de su habitación, noté un ruido extraño. Estaba jugando como todas las anteriores noches. pero ya no se escuchaba como si estuviera chocando la palma con la pared.
25:37 Ahora se escuchaban dos cantos, y se escuchaban dos aplausos, como si dos personas estuvieran jugando. Yo fui y me asomé, y para mi sorpresa me di cuenta que la luz la tenÃa apagada. Inmediatamente metà mi lámpara por el orificio de la puerta, un cuadro rectangular, que era por donde se le metÃan las comidas, las pastillas, etc. Metà mi lámpara por ahà y la encendÃ. Y pude ver que el paciente no se encontraba solo, Alex. HabÃa una mujer con él, también con una bata blanca, que jugaba con él entre la oscuridad. A mà me sorprendió esto, entre la oscuridad. A mà me sorprendió esto e inmediatamente le llamé la atención. Le dije que se pusiera contra la pared y llamé a mis demás compañeros, los cuales de inmediato vinieron. Entramos a su cuarto, pero para mi sorpresa ya no se encontraba la mujer. Ãl se encontraba solo y solamente riéndose. Riéndose de nosotros como si nos estuviera haciendo alguna especie de travesura. Algo confundido salimos de ahÃ.
26:57 Yo le platicé a mis compañeros lo que habÃa visto. Que no lo habÃa imaginado. Que no me habÃa confundido. HabÃa visto una mujer con aquel paciente jugando. Mis compañeros me creyeron, pero claro, siempre estaba esa duda. Más temprano que tarde, me empezaron a creer todos, pues... Nos turnábamos en los rondines. Y cada uno de nosotros miramos a una mujer jugando con aquel paciente adentro de su habitación. Pero siempre cuando abrÃamos, obviamente porque los pacientes no pueden estar acompañados por nadie, sobre todo de noche, jamás encontramos a aquella mujer. Era como si ésta se desmaterializara, desapareciera cada vez que abrÃamos la puerta. Ahà entra la negrura en la oscuridad. Esto llegó a darnos tanto miedo, que de cierto punto dejamos de pasar en frente de aquel cuarto.
28:00 Tratábamos incluso de pasar rápido. Pero como son las cosas, Alex, esto no duró mucho. El paciente, una tarde, se quitó él mismo su propia vida, ahà en el área de comedor, con un tenedor. Obviamente la habitación fue desalojada, el cuerpo fue entregado a sus... Amigos, porque ni siquiera parientes querÃan saber de él. Ni digamos que el hospital estaba volviendo otra vez a la normalidad. Entre comillas. Nosotros volvimos a pasar por aquel pasillo, en frente de aquella habitación, pues él ya nos encontraba. Alex, cuando yo estaba pasando en frente de aquella habitación, volvà a escuchar. Como si alguien estuviera jugando adentro de esta habitación. De nuevo todo estaba oscuro, pero podÃa escuchar las palmas, los aplausos, y como alguien cantaba.
29:00 Esta vez no era la voz del paciente, era la voz de una mujer. Metà mi lámpara de nuevo, la encendÃ, y vi a aquella mujer, aquella mujer que siempre veÃamos que jugaba con aquel paciente entre la oscuridad. Ahora se encontraba ella sola, jugando a mitad de la habitación, sola simplemente, como si alguien estuviera enfrente de ella. Inmediatamente llamé a mis compañeros. Abrimos la puerta y ya no habÃa nadie. De nueva cuenta, Alex, dejamos de pasar por aquella habitación y de ahà hasta que decidà renunciar, obviamente porque conseguà un mejor empleo. Tanto yo como los otros guardias tratábamos de evitar aquella puerta, aquella habitación que siempre escuchábamos como alguien jugaba solamente por las noches. No sé si aquel paciente tal vez hizo pacto con algo. Tal vez manifestó algo.
30:14 La cosa es que quien sea que hubiera manifestado, quien sea que hubiera invocado, ahora ya no se iba. Aquella mujer seguÃa allÃ, aún después del fallecimiento de este paciente. Hola Alex, mi nombre es Regoberto King. Te quiero compartir una experiencia que me sucedió para mi desafortunada suerte en mi segundo empleo. Recuerdo que tendrÃa como 19 años cuando me pasó esto. Y para mà fue muy perturbador, Alex, tanto asÃ, que al dÃa siguiente no volvà a trabajar. Ni tampoco busqué más empleos en un cine, porque esto me sucedió precisamente en un cine. En una cadena de cine es bastante popular aquà en México, la cual no voy a decir.
31:23 Pero creo que muchas personas ya se imaginarán, pues no hay muchas cadenas de cine aquà en mi paÃs. El caso es que me habÃan contratado como guardia de seguridad. Pero en esa ocasión, me habÃan contratado como guardia de ahà mismo del cine. Verás, este cine contrata dos tipos de guardia. Uno, que es por parte de la empresa, o sea que era yo. Y otro que era de una compañÃa externa, una seguridad privada. Yo llegué, me presenté con el guardia y me dijo que mi lugar iba a estar en una caseta con algunas cámaras de vigilancia que eran externas, o sea, de monitorista. Ahà me pareció bien, pero al pasar las horas y cuando todo el personal se fue... Porque en fin de semana el cine... Cierra por eso de las... Dos de la mañana... Dos y media, tres de la mañana... Porque a veces hay pelÃculas de estreno...
32:20 Estrenos de verano... Estrenos de invierno, etc... Y anteriormente al menos... No sé si todavÃa sigue asÃ... Hay algunas pelÃculas que se estrenaban a medianoche... En punto de las doce... Y estos estrenos... Pues eran muy codiciados... Iban muchas personas... El caso es que cuando se fueron todos, el cine empezó a tomar una atmósfera muy tétrica. Me daba miedo, si te soy sincero. Entonces a pesar de estar en un cuarto encerrado en cuatro paredes, mirando solamente las cámaras, yo sentÃa la necesidad de salir, al menos para socializar con este guardia que se encontraba en la entrada. Decidà salir y le pregunté que qué cosa tendrÃa que hacer más aparte de estar de monitorista. él me dijo que por lo regular también se daban rondines pero era muy raro que si querÃa podÃa hacerlos al cabo el cine si bien estaba en su mayorÃa oscuro no estaba en una penumbra total habÃa la suficiente iluminación para que uno se moviera a sus anchas y pudiera ver el 80% de este total empezamos a platicar un poco hasta que este guardia me dijo que iba a ir al baño tenÃamos comunicador Asà que vamos a estar al pendiente. Yo le dije que querÃa hacer un rondÃn. Ãl me aconsejó que no lo hiciera, que lo esperara ahà en la entrada,
33:51 pero que si yo querÃa, pues que lo hiciera. Aquel guardia se fue, y yo me quedé con una duda. TenÃa ansias de conocer el cine. Me habÃan dado un recorrido, pero bastante rápido y con muchas personas. Entonces decidà caminar por los pasillos y conocerlo ampliamente. No sabes lo que me arrepiento de haber hecho esto. Mientras estaba caminando... escuché un ruido era un ruido extraño era primero como un golpe como que varios golpes que les daban a una puerta y después escuché como claramente una puerta azotaba capté inmediatamente de qué lado venÃa era de la sala 7 e incluso se podÃa ver como la puerta se movÃa levemente acababa de ser azotada En ese momento recordé que el gerente me dijo que en algunas ocasiones, muy pocas eso sÃ, habÃa ocurrido que adolescentes, ya sea solamente por molestar o por hacer un reto, se escondÃan en las salas para pasar ahà una noche. en aquel tiempo estaba muy de moda de encerrarse en un supermercado en un cine sin que los guardias o el personal se diera cuenta y se grababan sobre todo estoy en una ciudad muy concurrida asà que hay varios adolescentes que piensan asà y se podÃa dar la situación yo fui abrà la puerta Y
35:22 con mi lámpara empecé a luzar. Adentro en la sala, en la sala de proyección donde se ve la pelÃcula, ahà sÃ, está casi completamente oscuro. A excepción de una delgada lÃnea de luces arriba del cuarto. Empecé a luzar con la lámpara. Llegué hasta los asientos y empecé a luzar estos. No tuve que buscar mucho, Alex. En la fila de en medio, vi a una mujer con una bata. Era una bata como de esas para dormir. La mujer era corpulenta y tenÃa una larga cabellera, completamente blanca, parecÃan canas.
36:04 inmediatamente llamé a mi compañero al otro guardia yo no sabÃa qué hacer en esos momentos pues era nuevo prácticamente le llamé y le dije oiga estoy aquà en la sala 7 me puede hacer el favor de venir hay una señora sentada aquà creo que se quedó encerrada no sé qué más procede inmediatamente álex no dejó ni siquiera que pasar un segundo y el guardia me contactó y me dijo chavo 20 para acá 20 para la entrada no hables con aquella mujer no le digas nada y si le estás enfocando la lámpara quÃtasela inmediatamente no te acerques a ella y ven de nuevo a la entrada me lo dijo de una forma muy seria y me lo dijo con preocupación se le notaba yo caminé la dejé de enfocar con la lámpara y salà a la entrada el guardia me dijo mira chavo si quieres caminar por el cine está bien, pero no te metas a las salas, a veces se ven cosas extrañas ahÃ, yo no entendÃa lo que pasaba, hasta que él me dijo lo siguiente, yo también hacÃa rondÃn antes, hasta que empecé a ver personas, que no eran personas si me entiendes, son otro tipo de cosas, a veces se sientan en las salas, a veces parecen personas,¿ Pero otras veces ves solamente siluetas?¿ Solamente
37:40 figuras en negro? Créeme, no entres en las salas. Es más, si quieres cuando abramos, podemos ir a checar. Una vez que ya amaneció, una vez que entre la claridad, podemos ir a checar todo el cine, incluso antes de que llegue el personal. Vas a ver que ya no hay nadie. Yo estaba aterrado, pero también con la curiosidad. Y esa misma mañana, justamente antes de que entrara el gerente o la primera persona, fuimos los dos juntos. Revisamos sala por sala, Alex. Desde el comienzo de estas, pasando por todos los asientos hasta la sala de proyección, mero arriba. Ya no habÃa nadie.
38:24 La mujer ya no se encontraba, ni en esa sala ni en ninguna otra. Ni en ningún otro cuarto de mantenimiento. Las puertas estaban cerradas. No pudo haber salido. Asà que lo único que pensé en ese momento... Es que mi compañero tenÃa razón. Aquella noche habÃa visto algo. Alguna entidad paranormal. Que se habÃa manifestado en el cine. Aquella fue mi primera y única noche. Llámenme cobarde. Pero yo no estoy dispuesto a socializar... Diariamente... con fantasmas hay otras personas que sà como aquel sujeto aunque tal vez el trabajo lo necesitaba tampoco los juzgo pero al menos yo en ese momento necesitaba un trabajo pero no urgentemente aún vivÃa con mis padres y la verdad estaba bastante cómodo y no querÃa vivir algo asà nuevamente gracias por compartir mi relato Alex saludos a todos Criptomaniacos, antes de continuar, paso a recordarles que nos estamos mudando de canal. En este canal llamado Crónicas de la Cripta, que encontrarán abajo un link directo, se subirán videos diariamente. Asà que mientras tú escuchas este video, muy probablemente ya se haya subido o se subirá muy pronto un video nuevo a este canal. Ya tenemos tres videos por el momento, uno de relatos de brujerÃa, otro
39:55 de relatos de militares y otro de relatos de camioneros, con encuentros con la cegua. SerÃa para mà un honor tenerte por allá. Sin más por decir, continuamos con las historias. Saludos, Alex. Mi nombre es Jared González. Quiero contarte una experiencia que vivà mientras trabajaba en una pizzerÃa. Esta pizzerÃa era local, o sea que no pertenecÃa a ninguna empresa grande o de renombre, como Domino's, Pizza Hut, nada de eso. Era una pizzerÃa que una persona de la colonia habÃa puesto, y yo y otros chicos más o menos de nuestra misma edad, entre los 17 a los 20 años, trabajábamos ahÃ. A veces nos tocaba el turno de tarde, y el turno de tarde era cerrar casi a la una de la mañana.
41:01 Por suerte, el dueño de la pizzerÃa pasaba por nosotros y nos dejaba relativamente cerca de nuestra casa. Hasta eso se preocupaba por nosotros. Esta pizzerÃa tenÃa un detalle. Estaba bardeado a los lados, pero no tenÃa barda en la parte de atrás. Esto debido a algunas complicaciones que tenÃa con el vecino de atrás. TodavÃa no habÃa construido ni nada, asà que se estaba esperando a llegar a un arreglo. El único detalle es que en la parte de atrás habÃa una montaña de tierra, mucho monte y árboles. HabÃan hecho una pequeña cerca de malla, pero aunque tuviéramos cerca, a veces se pasaban ciertos animales. Asà que tenÃamos que tener cuidado para pasar a la parte de atrás. Como ya te expliqué, nos quedábamos hasta tarde. Y recuerdo que tenÃamos un compañero muy molesto. Por decirlo molesto, es que era muy llevado Alex. Era una persona que le gustaba hacer bromas y sobre todo en Halloween. Le gustaba asustarnos.
42:07 Un Halloween se habÃa vestido de un monstruo y nos habÃa llegado por sorpresa. Obviamente todos nos espantamos. Te digo esto más que nada para que entiendas más o menos la situación. Aquella noche era Halloween, y de por sà ya llevaba dos dÃas asustándonos con diferentes máscaras y algunas manos de utilerÃa, o sea manos que se desprenden y que también lanzan sangre falsa. HabÃamos quedado de trabajar hasta la una de la mañana, por ser temporada de Halloween, Muchos adolescentes pedÃan pizza. Ya cuando estaban dando las doce y media, nosotros entrábamos a los casilleros, nos cambiábamos, y para cuando fueran en punto de la una de la mañana, salir inmediatamente e irnos. El cuarto donde nos cambiábamos, nuestros casilleros, tenÃa una ventana que daba hacia la parte trasera. Por lo regular, no encendÃamos la luz, más que nada porque el cuarto... TenÃa una iluminación azul que nos permitÃa ver lo suficiente, pero en aquel momento yo encendà la bombilla.
43:19 y vi como claramente una sombra se estaba asomando, me estaba observando a través de la ventana que daba al patio trasero, inmediatamente volteé, me sobresalté, no grité, pero si me asusté mucho Alex, cuando vi a esta persona Alex, sentà terror y horror al mismo tiempo, tenÃa la cara muy desfigurada, Su boca era excesivamente larga, marcando una sonrisa abominable. TenÃa dientes muy grandes, unos ojos altones, y no parecÃa parpadear. TenÃa una frente muy amplia y unas orejas puntiagudas. tenÃa ambas manos colocadas encima del vidrio, y estas también eran muy grandes, aquella cosa simplemente me estaba observando, sin hacer ruido, sin decirme nada, es más sin moverse, debido a las caracterÃsticas como te las cuento Alex, y al verle esta cara prácticamente endemoniada, yo pensé que era una máscara e inmediatamente pensé que era aquel compañero el que siempre nos hacÃa bromas y que ahora una vez más me estaba molestando lo único que hice en aquel momento fue tirarle una toalla y con mucho miedo cambiarme en segundos y salirme de ahà solamente me quité la playera y me
44:49 puse otra mientras aquel sujeto Aquella máscara que yo pensaba en ese momento Me seguÃa observando Yo salÃ, fui con los chicos que me esperaban ahà en la barra Mientras que mi compañera de nombre Vanessa Entraba a este cuarto para cambiarse Yo fui y le dije a este compañero que se encontraba ahà en el puesto, ahà en la caja registradora.¿ Ya te divertiste?¿ A quién tienes puesto allá afuera?¿ Es uno de tus amigos?¿ O colocaste esa máscara? Mi compañero se me quedó viendo y me dijo, no sé de qué me hablas. Yo no puse nada. En ese momento le dije, no te hagas. Ya vi la máscara. Y justamente estábamos hablando de esto, Alex, cuando mi compañera pega el grito. Viene corriendo casi con lágrimas en los ojos aún gritando, abotonándose la camisa ya que tenÃa esa maña de que antes de entrar al cuarto se iba desabotonando, se iba cambiando prácticamente para cambiarse lo más pronto posible y salir. VenÃa muy asustada, agarrándose de los brazos sobándose, diciendo que habÃa un hombre extraño con facciones muy feas observando por la ventana. Yo volteé a ver a mi compañero y le dije, ¿ves? Pero en ese momento, Alex, supe que él no mentÃa. Su cara también mostraba asombro, también mucho terror. Ãl fue el que dijo inmediatamente, Vanessa,¿
46:21 en dónde lo viste? Y ella respondió en la parte de atrás. Ãl sacó el bate que tenÃamos ahà por debajo del mostrador y salió y me dijo, acompáñame, no me dejes solo. En ese momento supe que él no habÃa hecho nada. Salimos a la parte de atrás y vimos que los botes de basura habÃan sido tumbados, justamente en la parte de la ventana, abajo de esta, y estaba el espacio preciso para que una persona estuviera ahà parada, observándonos.¿ Sabes lo mórbido de esto, Alex? Es que el espacio de la ventana... Desde el suelo hacia arriba... Era como de dos metros... La pizzerÃa tenÃa un techo amplio... O sea que aquel hombre... TendrÃa que medir dos metros veinte o dos metros treinta... Como mÃnimo... Para poder observarnos... Desde la ventana...¿ No supimos qué hacer en ese momento? Yo sabÃa que lo habÃa visto... También mi compañera... Mientras hablamos, concordamos en las caracterÃsticas. HabÃamos visto al mismo sujeto, la misma cara horripilante. Llamamos al patrón enseguida y le contamos lo que habÃa sucedido. Nuestro patrón, fÃjate, ante todo, era una persona que sà pensaba en nosotros. Pues ese mismo fin de semana... mandó a colocar una barda muy alta
47:57 y también a los lados para que esto no se volviera a repetir y como si esto no fuera poco también puso cámaras de vigilancia por suerte no volvimos a ver aquel sujeto y hasta hoy es fecha de que a veces pienso esto y me pregunto a mà mismo¿ Qué clase de ser horripilante nos estuvo observando aquel 31 de octubre? Hola Alex, quiero mantener mi nombre en anonimato, por favor.
48:42 Quiero compartirte a ti y a tu comunidad una experiencia que vivà mientras estaba laburando como guardia penitenciario. Este trabajo es muy abrumador y muy estresante, más que nada porque siempre tienes que estar a la expectativa y tienes que estar lidiando con lo peor de la sociedad. Como es bien sabido aquà en México, a veces los recursos del gobierno no son suficientes y la delincuencia es mucha. Recuerdo que hubo un cierto tiempo en el cual tuvimos muchos prisioneros, exceso, en serio te lo digo, exceso. Asà que no tuvimos de otra más que estar empleando ciertas celdas para determinada cantidad de prisioneros, expandirlas. Tuvimos que meter más prisioneros. Recuerdo que algunos prisioneros dormÃan en el piso, otros recargados en los barrotes, ya que no nos dábamos abasto. Por lo tanto, se dio una orden en la prisión, y es que ciertos espacios que estaban destinados a pasar por ahÃ, pasillos, baños, tenÃan que derrumbarse y construirse más celdas. Recuerdo que habÃa un pasillo cerca de algunas celdas, el cual era destinado a unas escaleras que bajaban hacia el patio central. Antes
50:14 de bajar por estas escaleras, HabÃa un pasillo, como de algunos dos metros, y en esa pared del pasillo, dando de frente hacia las celdas, habÃan construido, pegado a la pared, un Cristo. Era un Cristo como el que te encontrarÃas en una iglesia. HabÃan hecho eso debido a que habÃa algunos prisioneros que eran devotos y estos los tomaban como algún tipo de altar para pedirle cosas, para pedir que su familia estuviera bien o para pedirle salir pronto. Llegó un caso extremo, asà que no importó que esto fuera un altar, tuvieron que cerrar aquel pasillo y construir una celda ahÃ. Debido a las escasas proporciones de este pasillo, en esta celda cabrÃan una o dos personas. como mucho, cerraron el pasillo, pusieron la celda y se les dio la orden a dos prisioneros de irse a dormir ahÃ, nada raro pasó enseguida, pero los prisioneros con cada dÃa que pasaban, se veÃan un tanto más extraños Alex, los prisioneros se veÃan más decaÃdos, se veÃan como que más enfermos a pesar de no estarlo, y decÃan que tenÃan pensamientos para quitarse la vida, como si se encontraran deprimidos,
51:47 algo que no tenÃa explicación pues, aquellos prisioneros tenÃan buena conducta y también jamás habÃan presentado aquellos sÃntomas, y ambos los dos sin conocerse, Esto era algo muy extraño, asà que lo dejamos pasar. Hasta que una noche, al pasar algunos 6-7 dÃas, los prisioneros amanecieron en la celda, pero ya sin vida. Uno de ellos habÃa cobrado su propia vida a base de golpes en la pared, y otro habÃa amarrado su cuello a los barrotes. Y él mismo también se la habÃa quitado. Lo más sorprendente, Alex, es que incluso cuando un prisionero está haciendo esto, hace ruido.
52:39 Como que el cuerpo involuntariamente quiere seguir vivo. Lo más sorprendente es que... Los demás prisioneros que se encontraban a ambos lados... Dijeron haber escuchado ruidos extraños, como golpes, como ciertas patadas, pero nada muy volátil. Era como si aquellos prisioneros lo hubieran hecho de una manera tan metódica para que nadie, absolutamente nadie, impidiera aquello. Sacamos los prisioneros, y aunque suene sin escrúpulos, aquella misma noche tuvimos que llenar aquella celda con otros dos. Estos dos prisioneros, a diferencia de los otros dos, eran un poco más especiales. Eran personas peligrosas, pero que se llevaban bien. Y decÃan no importarles, hubieran perdido la vida algunas personas. Lo que les importaba era tener el suficiente espacio para dormir bien. Y esa celda se los daba. Pasaron los dÃas Alex, y uno de ellos también se quitó la vida. El otro se encontraba completamente deprimido. Asà que inmediatamente lo aislamos y le preguntamos que qué era lo que estaba pasando. Ningún fenómeno igual se habÃa registrado en la prisión. Definitivamente algo estaba pasando, algo dentro de aquella celda. El prisionero nos dijo... que
54:11 no sabÃa por qué pero que simplemente aquella celda los hacÃa decaer se sentÃan mal no tan solo del cuerpo como desganados sin energÃa sino también en su cabeza como que sentÃan que su vida no valÃa nada y aún peor cuando veÃan al Cristo era como si éste los juzgara era como si éste los atormentara Por eso mismo... Ãl también estaba pensando... Cobrarse su vida... Quiero recalcar algo Alex... Y es que estas dos personas... Que habÃamos metido ahà en aquella prisión... Eran criminales... Criminales de lo peor... Personas que solamente piensan en sà mismos... Personas que no les interesan los demás... personas que ponen su vida por encima de las otras, sin pensarlo. Asà que este comportamiento era muy extraño. Decidimos no volver a usar aquella celda. Con los años pusimos otra persona ahÃ, pensando tal vez que era alguna histeria colectiva. Pero lo mismo pasó. Aquel prisionero cada vez se sentÃa peor. Se habÃa desganado e incluso no querÃa ni siquiera comer. Se le hicieron estudios, pero el doctor determinó que él no tenÃa nada malo. no estaba enfermo no tenÃa nada no habÃa explicación alguna por
55:47 la cual él se sintiera asà debido a esto se dejó de usar aquella celda se tumbó nuevamente y se volvió a usar como pasillo ya que a pesar de que nosotros no somos tan creyentes todos sin excepción esa vez si pensamos que algo habitaba ahà que algo fuera de nuestro entendimiento, hacÃa que los prisioneros se quitaran la vida, esa fue mi historia Alex, gracias por contarla, saludos a toda la comunidad de la cripta embrujada. Hola Alex, no suelo contar esto porque todavÃa me cuesta dormir algunas noches, desde que me pasó. Creo que es justo que alguien más lo sepa, y en esta ocasión, quiero compartirlo con tu comunidad, aunque sea para, de alguna manera, no volverme loco.
56:58 Trabajo como velador nocturno en un supermercado de cadena grande, de esos que están abiertos las 24 horas solo en papel, pero que en realidad cierran a las 10 de la noche. Desde entonces, nos quedamos un compañero y yo haciendo rondines hasta que amanece. Esto ocurrió hace apenas un año, y no te exagero, Desde esa noche, nunca volvà a pasar por el área de cajas. Era una madrugada cualquiera, como eso de las 2.20 de la mañana. Mi compañero estaba en el área de monitores, revisando las cámaras como de costumbre, y yo hacÃa mi primer rondÃn por los pasillos. Llevaba mi lámpara, aunque la mayorÃa del lugar estaba bien iluminado, pero en esas horas todo luce distinto. como que más muerto.
57:56 Caminé entre los estantes de abarrotes y llegué hasta la zona de cajas. Fue entonces cuando la vi. Estaba parada frente a la caja número tres. No tendrÃa más de siete años. VestÃa un camisón blanco hasta las rodillas, descalza. TenÃa cabello largo negro, tan enmarañado que parecÃa una sombra colgándole desde la cabeza. Y sus ojos, Alex, sus ojos eran lo peor. Eran oscuros, profundos, pero con una expresión vacÃa, como si me miraran desde otro lado. Lo peor es que no parpadeaba. Me detuve en seco, no supe si avanzar o gritarle. Solo la miraba, y ella, inmóvil, parecÃa esperar algo. Di un paso hacia atrás y apenas movà el pie. La niña la dio la cabeza de una forma antinatural, como si no tuviera huesos. Entonces sentà que tenÃa que irme. No corrÃ, no quise dar en la espalda.
59:10 pero sà me retiré poco a poco hasta regresar al cuarto de monitores. Ahà estaba Mario, mi compañero, viendo las cámaras. Le dije, oye,¿ tú viste a la niña en el área de cajas? Mario se giró con cara de fastidio, creyendo que le hacÃa una broma.¿ De qué hablas? Solo te vi a ti en las cajas. Me le quedé viendo confundido. Te juro que hay una niña parada ahÃ. No es broma, Mario. Te lo juro por mi madre. Entonces él retrocedió la grabación. En efecto, se me veÃa a mà con la lámpara, mirando hacia la caja número 3.
59:56 Pero no habÃa nadie más. Ni rastro de la niña. Nada. Mario se quedó callado un momento. Luego sin decir mucho se levantó y me dijo, vamos a hacer el rondÃn juntos, quiero verlo con mis propios ojos. Volvimos al área de cajas. Alex, el lugar estaba completamente en silencio. Solo se escuchaban nuestros pasos sobre el piso encerrado. Llegamos hasta la caja número 3 y no habÃa nadie. Yo ya estaba empezando a pensar que me habÃa imaginado todo. cuando Mario me agarró del brazo y se quedó inmóvil, ahà está, me susurró, levanté la mirada, y Alex, te juro que no estoy loco, ahà estaba de nuevo, la niña, la misma ropa, mismo cabello, mismos ojos oscuros como pozos sin fondo, esta vez tenÃa la cabeza recta, pero sus manos colgaban flácidas a los lados, como si no tuviera fuerza para moverlas. La vimos los dos, lo sé, porque los dos dejamos de respirar por un segundo, y en un parpadeo desapareció. No caminó, no corrió, no se desvaneció lentamente, simplemente dejó de estar, como si nunca hubiera existido. Nos quedamos ahà parados temblando. Mario me vio
1:01:31 con la cara blanca.« Ahora te creo», dijo simplemente.« Hay algo en este lugar». A partir de esa noche, hicimos lo que pudimos. Reportamos el incidente como una presencia extraña no identificada, sin muchos detalles. Claro,¿ quién nos iba a creer? Pero algo cambió. El gerente pidió modificar el recorrido de seguridad. Desde entonces, nadie pasa por el área de cajas después de la medianoche. Le dijeron a los nuevos que era por protocolos de ahorro de energÃa. Mentira, es por la niña.
1:02:13 Yo sigo trabajando ahÃ, Alex, pero nunca más me acerqué a esa caja. Cada vez que paso cerca, aunque sea de lejos, siento esa mirada, esa presencia, como si me estuvieran esperando. No sé quién fue esa niña, ni qué hace ahÃ. Algunos empleados antiguos dicen que en los 80 una niña perdió la vida justo enfrente del supermercado. que la tienda se construyó justo donde cayó, a decir verdad no lo sé, pero si alguna vez, y esto se dio como una advertencia, más que nada para las personas que se quedan durante el turno nocturno, si alguna vez, ven a una niña sola, entre las cajas en la madrugada, no se acerquen, porque si la ves, significa que ella te vio primero, Esa fue mi historia, Alex. Gracias por compartirla.
1:03:28 Las leyendas son estas historias que se cuentan a lo largo y ancho del mundo. Cada paÃs tiene la suya. Latinoamérica, entre México, Perú, Argentina, Estados Unidos, hasta los paÃses de Europa, tienen sus populares leyendas y creencias. Por ejemplo, aquà en México, tenemos la historia del Charro Negro, de la Llorona, del chupacabras y una incontables de brujas y nahuales un número incontable de esas pero entre todas esas leyendas resalta una una que me parece muy interesante y sé que la gran mayorÃa de ustedes también han escuchado que es la leyenda de la cegua o como coloquialmente se conoce mejor como la mujer con cara de caballo La leyenda cuenta lo siguiente, esta mujer podremos decir es un espÃritu vengativo, no se sabe muy bien de donde deriva, pero lo que si se sabe muy bien es que se le presenta a los hombres que son muy ojo alegres, que van de flor en flor y que son en gran mayorÃa infieles, es decir hombres que tienen novia o están casados y están buscando todavÃa más mujeres. Lo curioso es que estas experiencias que les voy a contar a continuación,
1:05:00 parece que respaldan esto. Comenzaremos con la primera. Esta experiencia viene de parte de Camilo Moctezuma. No es una experiencia suya, sino es una experiencia de otro trailero que se llama Emanuel. Camilo y Emanuel eran muy buenos amigos en aquellos años dorados como ellos dicen, cuando eran jóvenes, tenÃan entre 30 o 35 años según explica Camilo, y su amigo Emanuel era muy bien conocido porque era una de estas personas que le gustaba ir, con muchas mujeres, le gustaba coquetear la gran cantidad de mujeres y como si esto no bastara, le gustaba mucho contratar a ciertas señoritas para comprar sus servicios.
1:05:54 No sé si me explico bien, a veces hay paraderos de camiones, en gasolineras, en otros sitios, donde se conglomeran un grupo de señoritas que ofrecen sus servicios, y pues, algunos traileros las contratan. Emanuel era cliente de esto. Pero habÃa un detalle y es que Manuel era un hombre casado. A pesar de ser casado, según explica Camilo, a él le encantaba esto. Siempre que podÃa, contrataba una señorita y ya tenÃa cierta fama. Hubo una noche en que estos impulsos, en que este... vicio, por asà decirlo, le cobró factura y una muy grande. Una noche vio a su compañero Emanuel llegar a una fábrica, ya eran compañeros asà que Camilo empezó a saludarlo como cualquier otra noche pero notó algo extraño en Emanuel, él venÃa pálido, con un semblante algo preocupante y parecÃa muy angustiado. Camilo le pregunta enseguida, oye,¿ qué te pasó? Te noto extraño, dime,¿ sucedió algo? Emanuel al principio puede que no le quisiera decir, estaba nervioso.
1:07:12 Y ya después de tanta insistencia, Emanuel le dice, te voy a contar, pero créeme, esto que me pasó es cierto, no lo imaginé, no lo soñé, es verÃdico. Sucede que Emanuel venÃa conduciendo su trailer, cuando en eso ve que hay una señorita a un lado de la carretera, enfrente de una gasolinera. Esta señorita lleva un vestido muy despampanante pero también a la vez muy revelador, con un escote pronunciado y una minifalda, además también unos tacones y todo su conjunto de ropa iba en color rojo. Es decir, para que la vean, para llamar la atención TenÃa una larga cabellera rubia Y esto hacÃa que Emanuel básicamente Perdiera uso de razón Tan pronto vio a aquella joven quedó completamente loco por ella, deseándola en ese momento, y para su buena suerte, debido a la vestimenta, no algo exuberante que llevaba, él pensó rápidamente que se trataba de una chica que ofrecÃa estos servicios, y si no se trataba de todas maneras, él iba a ofrecer una disculpa, Y le iba a ofrecer si la puede llevar a algún lado.
1:08:35 Total y al final de los casos, Emanuel se detiene, baja de su camión, rodea a este y va con aquella chica. Aquella chica está parada ahÃ, con una risa coqueta y con una mirada todavÃa más coqueta aún, mirando a Emanuel. Inmediatamente cuando él se detiene y va a conversar con ella, la chica sin necesidad de que a ella le digan algo, ella inmediatamente le dice a Emanuel, disculpa,¿ me puedes llevar? Necesito de un caballero como tú. ParecÃa que Emanuel en esa noche, el destino estaba de su lado. Pensó que esa noche iba a ser gloriosa, porque se notaba a leguas que la chica querÃa algo más. Emanuel sin tardarse mucho fue del lado del copiloto, abrió la puerta, se subió la chica y él casi corriendo se regresa a su camión, sube inmediatamente y arranca. Ãl de manera rápida ya estaba pensando a qué sitio llevarla. Hay algunos paraderos, algunos moteles y él ya se estaba haciendo la idea, se estaba haciendo la pelÃcula. En eso empiezan a platicar.
1:09:47 La chica si bien le está dando alas, podrÃamos decirlo, empieza a no hablar tanto. Emanuel empieza a bajar su mano a tocar la pierna de la chica. Ella se deja, sorpresivamente. Emanuel cada vez va bajando más y más por abajo de su rodilla y la chica no dice nada. Para este momento él piensa que ya la hizo, cuando en eso él nota algo extraño, el tacto de su mano empieza a tocar cosas extrañas en la pierna de esta chica, empieza a tocar algo de pelo, pero no de pelo como el que tenemos nosotros corporal, era un pelo áspero, demasiado cabello. como el de un animal, quiero recordarles que iba conduciendo en ese momento, obviamente la cabina no tenÃa luz, y todo adentro estaba oscuro, a excepción de una luz tenue que resplandecÃa en el centro, derivado del estéreo, Es ahà Emanuel que va bajando más su mano, pero esta vez no con deseo sino con curiosidad, porque está tocando algo, algo que no concuerda con piel humana. En ese momento, Emanuel levanta la vista y puede ver a la chica de frente. La chica ya no tiene la cabeza de una humana, ya no tiene ese rostro precioso que él habÃa visto en un principio. La chica ahora tiene una
1:11:20 cabeza de caballo. que lo está viendo fijamente, y de manera muy aterradora, porque no es una cabeza de caballo normal, es una cabeza de caballo algo deformada, los dientes le están saliendo, tiene algunos colmillos también, sus ojos resplandecen en un tono rojizo, en un tono terrorÃfico, casi rayando en lo demonÃaco, aquella mujer con cabeza de caballo empieza a relinchar y se la balanza. Emanuel tiene mucha experiencia conduciendo el camión y como puede, de la manera más segura que puede, consigue detenerlo, pero atrás de él venÃan más autos y de pura suerte no ocasiona un desastre, un accidente automovilÃstico. Una vez que se detiene el camión, Emanuel baja, recordemos que está en la absoluta noche, baja y empieza a hacer asà con sus manos, por suerte llevaba el uniforme pues de la empresa, una camisa con rayas que brillan ante la luz de los automóviles. Estas las usan más que nada para no tener accidentes en ciertas fábricas.
1:12:42 Asà que rápidamente los automovilistas lo ven y se detienen. Un automovilista se baja de su auto, va con Emanuel y le pregunta. Amigo,¿ qué tiene?¿ Pasó algo?¿ Algún accidente enfrente? A lo que le dice no. No, nada de accidente. Hay alguien adentro de mi camión y me está persiguiendo. Ambos hombres van, para este momento más personas están bajando de sus autos, y todos van hacia la cabina del tráiler. La única puerta abierta es la de él. Y de ahÃ, solamente él ha bajado. Sorpresivamente, todos rodean el camión, buscan por todos los lados, pero ya no hay nadie. Parece ser que la mujer habÃa desaparecido por completo. Emanuel con algo de miedo y también con, digamos una pizca de vergüenza, pasa en los minutos y se ve obligado a subir de nuevo en su camión para ponerse en marcha. Algunas personas pensaron que tal vez venÃa imaginándose cosas, tal vez que se habÃa metido algo. Y fue asà como llegó a la fábrica por la mañana casi amaneciendo y se encontró con Camilo. Y bueno, el resto es historia. Desde aquel momento, a Emanuel poco a poco, le fue gustando menos esa vida. Esa vida de contratar chicas, de ligarse
1:14:12 a cualquier mujer preciosa que él viera. Porque tenÃa miedo de que en la siguiente vez, fuera la cegua nuevamente, la que se le apareciera en forma de una mujer hermosa. La verdad es que esta historia de nuestro amigo Camilo nos deja mucho que pensar, sobre todo en ciertos gustos que tenemos nosotros como humanos. Hay algunos que dicen que esto de la cegua que se le presenta a personas infieles es un tipo de castigo divino por no respetar las reglas del sagrado matrimonio. Pero ahora vamos a transportarnos a Sonora. Viene de las mismas palabras de Francisco Vázquez.
1:15:08 Francisco tuvo una experiencia con esta criatura, esta leyenda. Y solamente vamos a mencionar su nombre ya que saca a relucir algunos temas sensibles. Ãl me explica lo siguiente. Alex, a mà se me apareció esta mujer, pero te digo que tal vez me lo merecÃa. En aquellos años Francisco, digamos que era un chico joven, tendrÃa algunos 25 años y ya se encontraba casado y con dos niños. TenÃa su vida de trailero y ya saben que los traileros van de estado en estado, conocen a muchas personas y por consecuente también conocen a muchas mujeres. Precisamente en Sonora, no vamos a indagar mucho entre las ciudades, más que nada, conoció a una chica. Esta chica quedó perdidamente enamorada de Francisco, y Francisco, si bien estaba casado, y sabÃa que no podÃa tener nada en ese momento, pues porque ya tenÃa una familia, ya tenÃa hijos, se sintió con la libertad de empezar una relación con esta chica, Pero digamos por debajo del agua, ¿no? Ella le dijo que le gustaba, que querÃa todo con él y Francisco sacó, digamos, el popular cuento que él se encontraba casado, pero que en ese momento tenÃa problemas con su esposa, que ya se estaban divorciando y que solamente seguÃan por los niños. Francisco
1:16:44 le dijo esto y aquella chica quedó rendida a sus pies, comenzaron una relación, una relación que duró aproximadamente casi el año según explica él, y cada vez que iba a Sonora, sobre todo porque ella tenÃa algunos familiares, aprovechaba y pasaba a ver a esta novia que tenÃa, mientras que por otro lado vivÃa su vida de casado con sus hijos y su esposa. Francisco tal vez dice que esto lo llevó muy lejos ya que la chica le pedÃa en incontables ocasiones que ella formalizaran algo pues no le gustaba tener que jugarse el papel de amante pero Francisco tenÃa cierta labia y convencÃa a esta chica para que siguiera con él el caso es que era una noche cuando estaba llegando cerca de la localidad de esta muchacha la vio La vio en un kilómetro donde está todavÃa muy apartado de cualquier civilización. Casi un punto muerto. La vio a una orilla de la carretera. Francisco por esto mismo se detuvo. La vio ahÃ, caminando, sola, absolutamente sola, en la negrura de la noche, por eso de la una de la mañana, a un costado de la carretera. Llevaba la misma ropa que llevaba en sus citas. TenÃa el mismo cabello, la misma cara, era ella. No lo pensó
1:18:15 dos veces. Iba en su camión, la vio ahÃ, ella volteó, lo vio de frente, y Francisco se detuvo algo más adelante, pero se detuvo. Y estaba pensando, pero bueno¿ Ella qué está haciendo aquÃ?¿ Por qué está caminando sola en la carretera? Inmediatamente va, camina, llega hasta donde está ella y se la encuentra de espaldas Le está dando la espalda Ãl ya le iba hablando Le estaba preguntando, oye,¿ qué estás haciendo aquÃ? Ven, ven, te llevo a tu casa, me explicas qué pasó Ãl ya estaba pensando lo peor, tal vez algún accidente Tal vez algo, algo muy alarmante Pero el caso es que cuando llega con esta muchacha, su supuesta novia, llega, le toca el hombro y al momento de que esta chica se está dando la vuelta, el horror absoluto se apodera de él. Porque no ve la cara de su amada, lo que él ve es una cara de caballo muy horrorosa, terrorÃfica, que lo congeló en ese momento. La mujer con cara de caballo, la cegua, estaba frente a él. Esta comenzó a relinchar y comenzó a perseguirlo. Francisco, en el terror que tenÃa, no supo para dónde correr, simplemente corrió y se metió en el monte.
1:19:45 Y por allá, por algunos minutos, según explica él, fue perseguido por esta mujer, quien iba relinchando y también riéndose. Consiguió volver a la carretera, se subió a su camión y emprendió la huida. Desde aquella experiencia, le sirvió como escarmiento para ya no tener aventuras. Francisco explica y me asegura que, semanas después, tuvo que terminar aquella relación, aquella relación que tenÃa fuera del matrimonio. Y que desde eso, jamás ha vuelto a faltarle el respeto a estos votos.
1:20:39 Lo que les voy a contar a continuación es uno de los secretos más perturbadores que me han contado en cuestión de militares y es que para nadie es un secreto que a veces los militares debido a las experiencias que ellos viven a veces ocurren ciertas experiencias A veces ocurren ciertos percances de los cuales no pueden hablar. Hay muchos militares que se guardan secretos meramente abominables de lo que descubren en manos del crimen organizado o a veces del tema paranormal. No solamente porque no les crean, sino porque, según me han dicho varios de ellos, la experiencia es tan perturbadora que quisiera no olvidarla, tal como esta que les voy a contar. El militar que me contó esto solamente me dijo que se llamaba Oscar, me dijo que no pusiera su apellido y que respetara eso, y obviamente yo voy a respetar el anonimato solamente refiriéndome a él como Oscar. La otra persona que está ligada a esta historia También me pasó su nombre real, pero... Obviamente también pidiendo un poco de anonimato y respeto, pues esta persona ya no se encuentra con nosotros. Le vamos a llamar solamente Tadeo. Es un alias, no su nombre verdadero. Oscar
1:22:12 dice que conoció a Tadeo cuando se encontraban en un mismo batallón. Tadeo era uno de aquellos militares que cada vez que ocurrÃa alguna tragedia, pero que siempre estaba ligada al crimen organizado, a él le hervÃa la sangre. Ãl siempre era el primero en ir cuando estaba ocurriendo algo. Ãl querÃa estar en la acción como decÃa. Ãl querÃa eliminar a los delincuentes, a las bandas del crimen. Siempre era el primero en la fila. Y ustedes se preguntarán por qué, por qué exponerse de esa manera, por qué ansiar tanto el campo de batalla, como otros dicen. Bueno, las razones son simples, y es que Tadeo se sumaba a esa larga lista, tristemente, de personas, de mexicanos, los cuales han perdido familiares y amigos a manos del crimen organizado.
1:23:16 a manos de balas perdidas o simplemente por equivocaciones. La familia de Tadeo y todas esas personas que habÃan perdido la vida, él decÃa que no tenÃan nada que ver con las bandas del crimen, pero simplemente habÃan estado en el lugar y en momentos equivocados. Y para acabar este tema, a pesar de que habÃa perdido gente, no habÃa ni una sola persona que estuviera tras las rejas respondiendo por aquellas pérdidas humanas. Obviamente Tadeo sentÃa mucho odio con estas bandas criminales. Oscar dice que en una cierta noche arribaron a una casa, una casa que era un punto, un punto fijo de una banda de estos criminales. bajaron de sus camionetas eran varios eran aproximadamente unos 17 militares en diferentes camionetas y en un camión grande bajaron y primero obviamente dialogaron venÃan a arrestar eso era de cajón en la casa habÃa mucha evidencia para encerrar a varias personas Pero como era de esperarse, las personas que estaban adentro se opusieron rotundamente. Y fue asà como empezó el encuentro. Detonaciones
1:24:47 de armas, algunas vidas se perdieron, pero finalmente los militares salieron victoriosos. Tadeo fue contra estos delincuentes y los empezó a amedrentar. Era algo caracterÃstico de él. Estos se rindieron, claro, pero una gran parte de ellos ya no tenÃan vida, obviamente debido al enfrentamiento. Tadeo empezaba a empujarlos, empezaba a hacerles cosas, ¿no? Y una vez que ya habÃan pasado como unos 10 minutos, ya sus compañeros lo retiraban y le decÃan ya, cálmate, cálmate tigre, asà le decÃan. Empezaron a checar la casa y poco a poco se dieron cuenta.
1:25:36 Que estaban más allá de una simple casa donde almacenaban armas o ciertos estupefacientes. Estaban adentro de una casa que tenÃa secretos mucho más oscuros. Arriba, en el último piso, se encontraban algunas personas. Personas que habÃan estado desaparecidas pero muertas. Digamos que por decir personas de algún modo, porque eran solamente partes. No habÃa ni uno solo completo. Partes humanas.
1:26:17 Tadeo obviamente se enojó más, trató de controlarse y bajaron al sótano. En el sótano se encontraron con un templo. varias figuras de demonios, pentagramas y en el centro, como si fuera un altar, ofrendas. Pero eran unas ofrendas muy perturbadoras. Oscar dice que las partes que faltaban arriba estaban abajo. Como si estos miembros de esta banda criminal Estuvieran ofreciéndole estas ofrendas a una entidad diabólica, por no decir que al mismo demonio. HabÃa estrellas, pentagramas como ya expliqué, todo simbologÃa satánica y obviamente también algunos rezos. Tadeo explotó en cólera, tuvo mucha ira. Y en ese momento empieza a tumbar estatuas, empieza a tumbar los altares que estos criminales habÃan puesto, empieza a destrozar todo, todo el sótano. Y empieza a decirle, refiriéndose a esa enorme figura, tal vez de unos dos metros, de un diablo que tenÃa en ella enfrente. que él no tenÃa poder y empezó a maldecirlo empezó a retarlo
1:27:50 empezó a decirle que si él era el patrono de esas personas que se le manifestara y fue de esa manera que tal vez Tadeo selló el destino justamente cuando iban saliendo de la casa cuando todo esto habÃa pasado sus compañeros lo dejaron de alguna manera tenÃa que sacar toda esta frustración Oscar me platica que cuando iban saliendo, Tadeo empezó a sentirse extraño. Tadeo empezó a rascarse la cabeza, como cuando a uno le pica la cabeza, pero de una manera muy brutal. Empezó a rascarse y a rascarse, tanto asà que se tuvo que ir a otro sitio, despejarse de sus demás compañeros, alejarse. Sus compañeros lo veÃan ahà a la lejanÃa y le decÃan que tienes... se te subió algo, tal vez polvo, tal vez algunas pulgas que habÃa por ahÃ, y cuando se acercan a él, notan que Tadeo sigue rascándose la cabeza a la nuca, pero lo está haciendo de tal manera, que se está haciendo daño, se está rasguñando, se está sacando sangre, Oscar le pregunta,¿ qué es lo que tienes?, Tadeo le dice, me pica mucho el cuerpo, y estoy escuchando voces, Sus compañeros piensan que tal vez está sufriendo algún ataque de ansiedad,
1:29:23 tal vez algún ataque psicológico, algo debido a las imágenes que habÃa visto. Algo extraño pues, aunque suene algo rudo y algo cruel, los militares están acostumbrados a ver ese tipo de escenas y ya las habÃan visto antes. Pero quien sabe, tal vez en aquella ocasión Tadeo se encontraba muy exaltado, algo le estaba pasando.¿ Decidieron agarrarlo?¿ Cómo pudieron? y lo llevaron a este camión, el camión de militares, ahà habÃa algunos asientos, pero habÃa una cierta sección que tenÃan piel, entonces eran cómodos para sentarse, decidieron recostarlo ahÃ, y pidieron ayuda, desgraciadamente se encontraban a mitad de la nada, en una sierra, entonces la ayuda no llegarÃa, los estarÃan esperando en el hospital más cercano, pero tenÃan que conducir, decidieron quién se iba a ir, pero obviamente esto es tardado, justamente cuando habÃan decidido todo, que no se tardaron más allá de 4 minutos, Oscar dice que él era uno de los militares que iba a acompañar a Tadeo, pero se dan cuenta de una cosa, Tadeo ya no se encuentra en el camión, Tadeo se encuentra parado enfrente de ellos, sin pronunciar ni una sola palabra, este está llorando, está llorando desconsoladamente, y en su mano, está portando con un arma,
1:31:01 una arma que la levanta, se la pone aquÃ, en su cabeza, y jala el gatillo, sin ninguna otra razón, antes de que sus compañeros se acercaran o pudieran hacer algo. Esta imagen perturbó mucho a Oscar, ver como su amigo simplemente de la nada, empezó a actuar extraño, y decidió tomar la decisión de, simplemente, quitarse la vida. Como decÃa, esto no fuera poco, Los demás criminales que se encontraban por ahÃ... Esposados... Uno de ellos comenzó a reÃrse... Y diciendo que... Eso era lo que tenÃa merecido... Por meterse...
1:31:55 Con su patrón... Obviamente esto... A Oscar no le sentó nada bien... Y comenzaron otra vez... Los forcejeos... Esa fue una noche muy larga... Pero Oscar me explica... Alex... Tal vez aquella noche, Tadeo se metió con fuerzas que él no comprendÃa. Tal vez fue a la misma boca del lobo. Tal vez hizo enojar a una entidad que tenÃa mucho poder en aquel sitio, debido tal vez a las ofrendas que le hacÃan. Y tristemente, Tadeo estaba en su terreno. Su amigo no se pudo salvar de eso. Tal vez algo se le metió en su cuerpo. Una posesión demonÃaca que terminó fatalmente. Oscar dice que la información que le pasaron a los mandos era que Tadeo pues habÃa sido baja en acción. Y es que qué otra cosa podÃan decir.
1:32:54 No habÃa una explicación lógica para explicar lo que habÃa pasado en ese momento. Tadeo estaba bien de su cabeza. Exámenes clÃnicos se los hacen a los militares.¿ Qué ocurrió? Oscar no tiene otra explicación más que una entidad paranormal se manifestó aquella noche. Existen experiencias paranormales que a algunas personas no les gusta tocar mucho. Experiencias paranormales que van más allá de un fantasma de un espectro, o de invocar a un ser que tal vez esté vagando por nuestro mundo. Almas que simplemente se encuentran atormentando, tal vez una casa embrujada, tal vez el lugar donde se accidentaron.
1:33:58 Ese tipo de encuentros con aguales, brujas, fantasmas, son los que comúnmente más personas eligen escuchar o eligen compartir. Pero hay otro cierto tipo de relatos, los cuales son un poco más descabrosos, en los cuales bajamos varios escalones más a las tinieblas. Son los relatos que contaremos en esta ocasión. Encuentros con el Diablo siempre han habido a lo largo de los años, y a veces suelen ser tan atemorizantes, que muchas de las personas que se atreven a contarlos, se ponen un poco nerviosas, al recordar todo aquello, decir que esta es solamente una experiencia, creo que no es justo, ya que son varias las personas que han vivido esto, Los entes demonÃacos, los entes maliciosos, siempre buscan atormentarnos por cosas de nuestro pasado o de nuestra vida. Usualmente cuando nos encontramos más vulnerables en ciertos temas, como le pasó a estas personas. Seguramente siempre conocemos a alguna persona que tiene fascinación por los niños y que esta fascinación se
1:35:28 incrementa cuando va a ser padre o cuando se encuentra embarazada. También hay otras personas que simplemente no se les da el cuidado de niños, simplemente no se hallan con ellos, pero cuando tienen a sus niños propios, se vuelven las personas más amorosas en cuestión de bebés. Bueno, este cambio tan abrupto viene siendo por esto mismo, por el cambio de estar solo a ser tal vez un padre o una madre de familia. Y este cambio precisamente es el que usan ciertos entes demonÃacos para atormentarnos en lugares inhóspitos, más comúnmente como carreteras desoladas. Es asà como comenzamos con la primera historia. Esta historia viene de parte de Javier Medina.
1:36:23 Javier nos cuenta lo siguiente. Ãl es camionero. Está acostumbrado a irse mucho tiempo y no estar casi con su familia en ciertas jornadas. Es un camionero foráneo. Pero todo cambió súbitamente de una vuelta de 360 grados cuando le llegó la noticia de su esposa de que estaba embarazada. Era su primer hijo, por lo tanto Javier primero se encontraba nervioso y después lo esperaba con ansias. Y fue asà como pasaron los meses y cuando estuvo en el octavo mes, él ansiaba con desesperación estar ya con su hijo al lado.
1:37:08 él no sabÃa para nada que un ente demonÃaco si no es que el mismo diablo se le aparecerÃa una noche en la carretera para tentarlo con esto cuando Javier se encontraba conduciendo pensando en su hijo precisamente empezó a escuchar algo extraño empezó a escuchar algo que no es muy común escucharlo en las carreteras el llanto de un niño pero este niño se escuchaba algo cercano y a la vez alejado. Quiero que se pongan un poco en situación lo bastante extraño que es esto. En plenas horas de la madrugada, aún con el ruido del motor del camión, con las ventanas subidas hasta arriba y con el ruido leve de la radio, podÃa escuchar este llanto. Era como si este llanto buscara a Javier. Era como si él solamente pudiera escucharlo. Al escuchar este llanto, obviamente Javier fue mirando de un lado para el otro, de donde venÃa, él sabÃa que dentro de su cabina no, que venÃa externamente, bajo los vidrios pudo escuchar lo más claro y en ese momento lo ve, a un lado de la carretera, entre todo el monte. se alcanza a ver un auto ahà que tiene unas luces que se apagan y se encienden como si estuvieran fallando también nota que a pesar
1:38:43 de la oscuridad puede notar un humo que está saliendo del coche y como si esto no fuera poco se ve que el coche está destruido Javier piensa rápidamente lo que todos pensarÃamos un accidente que acaba de ocurrir a pesar de que su primer instinto fue querer llamar a la policÃa, escuchar que el llanto de un niño provenÃa de ahÃ, en medio de toda la negrura de la noche, ahÃ, en el centro del auto, simplemente lo hizo saltar todas las alertas, no llamó a nadie, detuvo el camión, se bajó de este y fue y buscó al niño, no tardó mucho en encontrarlo, Este niño se encontraba en el asiento del piloto. Una persona que Javier no sabe cómo explicarlo, pero simplemente no le vio rasgos faciales. Era una persona que iba completamente de negro y que traÃa el niño asÃ.
1:39:43 La persona no se movÃa. Para ser más honestos, Javier pensó que esta persona ya habÃa fallecido, tal vez debido al accidente, pero que por suerte el niño seguÃa con vida. Javier como pudo, sacó al niño y se lo llevó caminando, mientras el niño lloraba y lloraba. Justo a mitad del camino, cuando estaban en medio del monte, Javier escucha algo, un ruido extraño que el mismo niño produce. Esta vez ya no es un llanto, Esta vez como un chillido, como de los insectos. Un ruido bastante extraño, bastante agudo. Javier en ese momento baja la vista, ve al niño y nota que este no es un niño normal. Javier nos explica que cuando lo agarró estaba envuelto en sábanas. Ãl no podÃa ver nada, asà que solamente agarró al niño y lo sacó. no le haya visto la cabeza, no le haya visto ninguna parte del cuerpo, justo hasta ese momento, una vez que Javier lo descobija, puede ver la cara de aquel niño, una cara demonÃaca, ojos negros, completamente, colmillos en vez de dientes, y una piel azulada, con venas
1:41:14 remarcadas en todo su rostro, Justamente en ese momento, escucho una voz que proviene de atrás de él, la cual le dice, me das a mi niño por favor. Cuando Javier voltea, ve a un hombre, un hombre de aspecto terrible, un hombre con una cara deformada cayendo en lo repugnante, parecÃa un orco como él dice. Las facciones simplemente eran muy grotescas. En ese momento Javier suelta al niño, el cual dice nunca cae, era como si hubiera soltado aire, sube su camión, lo enciende y se va conduciendo. Después de aquella experiencia, Javier dice que cuando nació su hijo, no sabe explicar por qué, pero sintió un miedo terrible.
1:42:11 Cada vez que lo veÃa, afortunadamente este miedo se le fue quitando, pero siempre que lo veÃa, no podÃa evitar recordar aquello que habÃa vivido hace apenas unas semanas. Recordaba aquel rostro demonÃaco. Y si se preguntan qué pasó con el automóvil, si todo esto era verdad, Javier nos explica que cuando se estaba subiendo a su camión, cuando miró hacia aquel sitio para asesorarse de que no lo estuvieran persiguiendo, Javier se dio cuenta que todo lo que habÃa visto no era real hasta cierto punto. Ahà habÃa un auto.
1:42:52 Pero este auto se encontraba en ruinas. Solamente era el armazón metálico, el esqueleto del auto. No habÃa nada más. Como si aquel auto hubiera estado ahà desde hace mucho tiempo. No tenÃa luces, ni salÃa humo de este. Después de esto, también le agarró un miedo a escuchar a un niño llorar. porque sabÃa que ese llanto en algunas ocasiones se convierte en una carnada. Nos vamos a pasar ahora a otro relato, esta vez viene de parte de Laura, la cual también fue amedrentada por un ente demonÃaco precisamente ligado a los bebés.
1:43:44 Laura dice que en ese tiempo ella habÃa salido de una pésima experiencia. Ella habÃa estado embarazada, pero por la mala suerte, por el destino, algo horrible habÃa ocurrido. Se le habÃa complicado su embarazo y debido a esto, tristemente, habÃa perdido a su bebé. Para ella no fue fácil esto. ella si lo esperaba según me explica, y simplemente después de esto cortó relación incluso con la pareja que iba a tener este niño, ya que necesitaba tener tiempo para ella, replantearse algunas cosas, ella siempre ha sido biker, es decir, personas que les gustan las motos, y tenÃa varias en ese momento, y justamente cuando querÃa pensar en algo, tenÃa el hábito de agarrar una de sus motocicletas, montarse en ella y viajar. No viajar muy lejos, simplemente por la zona.
1:44:50 A ella le gustaba particularmente una carretera que se encontraba solitaria, más que nada porque ahà podÃa acelerar todo lo que ella quisiera sin encontrarse con otro automóvil o tal vez con algún policÃa o con un tránsito. Particularmente esto era lo que ella planeaba aquella noche. Pero cuando iba por esta carretera, cuando solamente habÃa árboles a cada lado de ella, y una sola carretera completamente despejada, empezó a escuchar de nuevo un llanto. Un llanto de un niño, que a pesar con el sonido del motor de la motocicleta, a pesar de que ella traÃa casco, podÃa escucharlo. a pesar del sonido del viento. Ella se tuvo que detener, se sacó el casco, que en un principio ella pensó que se lo estaba imaginando, pero para su sorpresa no. Para su sorpresa, buscó con su mirada de dónde venÃa el llanto, y pudo verlo, habÃa un niño a un lado de la carretera. Caminando, era un niño pequeño, pero que muy apenas podÃa caminar, tendrÃa como unos 3 o 4 años, esa edad cuando los niños caminan lo suficiente pero tambaleándose. En ese momento Laura lo ve, se baja de la motocicleta, algo apurada, algo sorprendida por la situación, va con aquel niño y
1:46:24 justamente cuando se está acercando mucho, El niño empieza a correr de ella y se empieza a internar más entre el bosque, entre los árboles, entre los matorrales. A pesar de que Laura corre muy rápidamente, parece que el niño corre más. Algo completamente irrisorio, absurdo, pero lo hace. Justamente cuando ella va y se da cuenta que se encuentra en medio de los árboles y que ya no ve al niño, empieza a gritarle y justamente ve que este niño sale de entre los arbustos pero ya no lo hace solo esta vez lo hace en compañÃa de otro hombre el cual lo trae entre brazos como que lo estuviera cargando dándole cariño dándole palmaditas en la espalda Laura se queda mirando fijamente a este hombre y le pregunta disculpe ese es su hijo El hombre no le contesta, no puede verlo con propiedad porque es de noche, y solamente ve una silueta oscura que lo está cargando. En ese momento Laura empieza a ver hacia abajo, no puede ver las piernas de este hombre porque estas las tapaban los arbustos, pero conforme iba caminando e iba saliendo de este,
1:47:58 pudo ver que las piernas del hombre no eran de una persona, pudo ver que eran pezuñas, como las de un toro o una vaca. En ese momento, Laura sà pensó que era el diablo. Se dio la media vuelta, corrió hasta llegar a su motocicleta, y emprendió la huida pero tristemente Laura no consigue librarse del todo bien de esta situación debido a la velocidad en la que iba debido al temor que sentÃa en ese momento todos aquellos años que ella habÃa sido biker manejando muy bien la motocicleta la traicionaron en ese momento Laura tuvo un choque un choque bastante grave según cuenta ella en la que tristemente sufrió un daño irreversible. Desde a partir de esa noche ya no podrÃa tener hijos. Se habÃa hecho un daño descomunal. Y es por eso que ella no olvida aquella noche. Aquella noche que en la carretera se encontró con el diablo. y de cómo su llanto la manipuló para bajarse de su motocicleta. Estas experiencias criptomaniacos no son pocas,
1:49:30 más comúnmente se escuchan en camioneros. La experiencia de Javier y de Laura nos dejan como enseñanza algo, algo que muchos camioneros me han contado. A veces cuando tú vas por la carretera, y empiezas a escuchar sonidos extraños, sonidos que no deberÃan de estar ahÃ, sigue adelante. Porque eso es peligroso. Porque no lo está imaginando tu cerebro. Porque realmente algo malo te estás echando. Los entes demonÃacos, según explican algunos, hacen esto para que de alguna manera tú te bajes. y este es a su merced algunos camioneros conocen esto como el llanto del diablo que siempre va a ser un bebé o una mujer en algunos casos pidiendo ayuda ahora yo te pregunto a ti que estás escuchando esto si tú escuchas el llanto de un bebé en una carretera te bajarÃas no dudes en compartir tu respuesta abajo en los comentarios
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