Sept. 24, 2025

Canasta de Historias de TERROR NUEVAS de FUNERALES Y EL OCEANO Vol.7

Canasta de Historias de TERROR NUEVAS de FUNERALES Y EL OCEANO Vol.7
Canasta de Historias de TERROR NUEVAS de FUNERALES Y EL OCEANO Vol.7
La Cripta Embrujada
Canasta de Historias de TERROR NUEVAS de FUNERALES Y EL OCEANO Vol.7
Un compilatorio para no dormir esta noche, con relatos de pescadores, marineros y funerales

0:00 Qué es la vida?¿ Qué es la vida? Mi nombre es Rubén Aldaco. Esta experiencia me sucedió cuando tenía 11 años. Comenzaré por explicarles que mi familia tristemente no ha sido muy unida. Actualmente ya, pero hubo años atrás en los cuales había muchas peleas según tengo entendido. Debido a todo esto, tanto mi madre como mi padre Se mudaron a la ciudad de México. Durante mis primeros años estuve en el pueblo y según tengo entendido, mi abuela materna fue la que más me cuidó. Me cambió el pañal, me enseñó a caminar. Pero es más que obvio que uno cuando va creciendo, esos recuerdos se olvidan. El caso es que cuando tenía 11 años, nomás recordaba haber visto cuatro veces a mi abuela en toda mi vida. Me explicaron que ella me tenía mucho cariño, pero debido a todas las peleas que había en la familia, mi madre a veces no iba al pueblo. No importaba que fuera año nuevo, no importara que fuera navidad, toda mi vida me la pasé en la ciudad de México. Conocí a mi abuela y a mis demás familiares, pero solamente por fotografía. o

1:30 por una o dos veces que los veía. Entonces, cuando falleció mi abuela, era de entenderse que yo no tenía ningún vínculo. No me sentía triste. No sabía cómo sentirme. Solamente la había visto como unas tres, cuatro veces, como te explico. Y en esas cuatro veces, había visto que era una mujer muy linda, muy risueña. Tuvimos que ir al funeral. Afortunadamente aquellas disputas familiares se fueron solucionando con el tiempo, pero cuando llegamos a este, el silencio era muy pronunciado, había mucho llanto, había muchos abrazos, me consolaban, pero yo no sabía qué sentir. De hecho les podré decir que me sentí incómodo, viendo a todas las personas llorando, sufriendo la partida de la abuela, y yo sin poder derramar una sola lágrima. Quise acercarme a verla, pero el ataúd se encontraba cerrado. Lo habían puesto así ya que el aspecto de la abuela había cambiado muchísimo. Según lo que me dijeron, era porque la enfermedad se la había acabado y la había dejado casi en los huesos. Debido a todo esto, yo tuve que salirme del funeral. Solamente me salí de la sala. Había un pequeño patio donde había una fuente y césped y una banca. Fui ahí y me senté. Estaba completamente solo. El ruido del agua me estaba relajando. Frente a mí había un ventanal enorme,

3:05 donde podía ver a todas las personas, todos mis familiares, que habían ido al funeral de la abuela, y entre todos ellos... Empecé a ver a una anciana que empezaba a caminar entre todos los invitados y me estaba viendo fijamente. Esta anciana era muy risueña, me sonreía, me saludaba y me lanzaba besos. era tan carismática que les podría decir me hizo superar todo aquel mal momento y me hizo sentir felicidad ya no estaba extraño ya no me sentí incómodo ahora me sentía feliz tan solo por la mirada y la sonrisa de aquella anciana que había visto después de tal vez un minuto estarla viendo aquella anciana de nuevo se metió entre todas las personas y ya no la pude ver más Pasaron algunos minutos y me llamaron después mis padres para que fuera a saludar a algunos tíos y también porque la carroza ya se iba a llevar al ataúd y teníamos que ir a llevarlo hasta el cementerio. Todo el funeral pasó de una manera entre comillas normal. Llegamos a casa. Y mi madre empezó a sacar el libro de fotografías. Le pedí que me enseñara a mis familiares más o menos para irlos ubicando. Y en eso me encontré con una fotografía. Era la anciana que había visto en el funeral. Yo la había estado

4:35 buscando por todos los rincones, entre las personas, ya sea en el cementerio, en la misma funeraria, pero nunca la encontré. Pensé que tal vez ya se había ido, pensé que tal vez era una amiga de la abuela. Les recuerdo, yo tenía mucho de no haberla visto. Su cara, básicamente no la recordaba. Pero cuando vi aquella fotografía, reconocí automáticamente a la anciana con la que me había encontrado en el funeral. Era la misma. Mi madre me dijo que esa era la abuela, hace un par de años, cuando la enfermedad todavía no la azotaba. Cuando se encontraba bien y sana, viejita sí, pero sana, con una sonrisa marcada, tan risueña como lo había sido en vida. Yo no dije nada en ese momento, sabía que no era el momento, a pesar de tener 11 años. Se los dije después, cuando ya tendría como 19 o 20. Mis padres me creyeron, pues según me contaron, Mi abuela siempre me quiso ver en sus últimos momentos, pero por aquellas tontas peleas familiares, mi madre nunca se dignó a ir a visitarla. Y cuando finalmente quería ir, ya era demasiado tarde. Creo que el espíritu de mi abuela rondaba en su funeral, y al menos de esa manera, cumplió su deseo de verme por última vez.

6:04 Por consecuencia también cumplió el mío, que era verla tan bien, y recuerdo su cara, como si fuera una fotografía en mi mente. Me alegro mucho de no haberla visto en el ataúd, según algunos dicen, su apariencia era completamente diferente, al menos yo la recuerdo con su mejor imagen. Cuando tenía 20 años, yo era muy cercano a la iglesia. Aún lo soy, pero como he crecido, he buscado diferentes empleos, me he casado, tengo hijos y por lo tanto... Ya no puedo estar todos los días en la iglesia, a pesar de que era algo que me gustaba mucho. Pero procuro ir cada domingo. Como anteriormente me gustaba mucho la iglesia, tanto impartir clases como de catequesis, así como también participar en los diferentes eventos, me hice muy amigo de los sacerdotes.

7:26 Y hay un sacerdote en especial, el cual lo recuerdo absolutamente todos los días. no era un sacerdote como tantos otros él tenía algo algo que lo hacía especial de entre todos los servidores a dios recuerdo que en una ocasión cuando me encontraba limpiando la entrada lo vi sentado en las bancas sin pronunciar ni una sola palabra eran aproximadamente las seis de la tarde él no debería de estar ahí me sorprendió encontrarlo ahí Estaba vestido con su ropa de civil, con su cabeza hacia abajo. No se encontraba rezando, eso de inmediato lo intuí, pero en definitiva algo le estaba pasando. Yo me le acerqué y le pregunté pues ya éramos muy amigos. Y él me contó un secreto, un secreto que no se lo contaba casi a cualquiera. Me dijo que cuando era niño, veía cosas, cosas que las demás personas no podían ver. Escuchaba voces, veía sombras, a veces en cualquier lado. Algunas otras sombras perseguían a las personas... Y de vez en cuando también veía...

8:38 A las almas... De algunas personas que se encontraban... En un purgatorio eterno... Hay algunas personas que debido... A sus acciones... a las elecciones que ellos toman en vida se tardan más o se tardan menos en conseguir el descanso y son ese tipo de almas que van caminando sin rumbo por este mundo él me dijo que al paso de que iba creciendo esto se le fue quitando de hecho por esto mismo se fue apegando cada vez más y más a la iglesia y tomó el camino de ser padre más que nada por esto En un principio se lo contó a sus padres cuando era niño. Y obviamente creyeron que él estaba loco, que veía cosas que no estaban ahí. Pero él entendió que lo que veía sí era real. Y a pesar de estar en este mundo, rodeado de monjas, sacerdotes, que creen en demonios, que creen en el infierno, que creen en todo eso, no lo compartía abiertamente. Y a pesar de que esta actividad había cesado de vez en cuando, otra vez la tenía él me contó que muy a menudo soñaba soñaba cuando iba a tener algo así lo sentía ese presentimiento de que viene algo sobrenatural y lo había tenido aquella noche él me contó que había soñado con un hombre este hombre se encontraba sentado en la absoluta oscuridad no había nada

10:12 más que negrura se encontraba sentado, arriba de una montaña de piedras, piedras blancas, negras y grises, este hombre lloraba, y lloraba de una manera desconsolada, y con sus brazos, intentaba tocar algo, pero no tocaba nada, era como si este estuviera abandonado, en un punto donde no existirá nada, solamente oscuridad, y él obviamente no podía ver nada tampoco, Decía que toda esa tristeza, esa melancolía, se le había pegado también a él. Se había despertado de este sueño y se sintió deprimido, muy triste. Este hombre le había dicho en sueños cómo se llamaba. Vamos a ponerle otro nombre, más que nada para respetar al fallecido. Vamos a decirle que se llamaba Pedro Rodríguez. Le dio este nombre al padre en sus sueños. Y le pidió por favor que le diera luz... El padre se despertó... Y durante todo aquel día... Estuvo pensando en este sueño... Y cuando estábamos platicando me dijo... Ese hombre falleció... Acaba de fallecer... Y a mí me va a tocar... Darle sus últimos rezos...

11:28 Antes de que parta de este mundo... Espero encuentre la luz... Él me explicó que su funeral... Se iba a llevar a cabo en aquella iglesia... Que lo iban a traer a las 6 de la tarde... Y que todos los familiares lo iban a acompañar. Lo que me sorprendía, Alex, es que yo, así como otras personas, llevábamos el control de lo que se hacía en aquella iglesia. Y hasta ese momento, ni yo ni nadie teníamos contemplado que iba a haber un funeral. De hecho, el padre no nos había dicho los nombres. La agenda estaba limpia, abierta. Pero precisamente a las nueve de la noche, yo de testigo, llamaron a la oficina. Iban a realizar un funeral y les pidieron el día siguiente, a las seis de la tarde, esto más que nada para darle tiempo a los familiares que vivían lejos. El nombre era el mismo que me había dado el padre, Pedro Rodríguez. Esta familia no tenía ninguna conexión con la iglesia, pero esta iglesia era la más grande.

12:30 Ahí me sorprendí y supe que lo que me decía el padre no era algo inventado. Él no tenía modo de haber sabido todo y cada detalle, como lo que pasaría. Y aún así, me lo dijo con suma precisión. Yo estuve en aquel funeral y observaba que mientras rezaba, juntaba sus manos y éstas le temblaban, como si él tuviera miedo. Después de esto, acompañó a toda la familia al cementerio para dar unas últimas palabras. Yo me quedé en la iglesia Empecé a limpiar Y no sé si es porque estaba sugestionado O era porque realmente se sentía Había un ambiente de pesadez Un ambiente triste Obviamente acabo de pasar un funeral Pero no era como los de antes Se sentía Como diez veces más Incluso Te podían dar ganas de llorar El padre llegó después de algunas dos horas Yo le pregunté Cómo le había ido Yo estaba sorprendido y sabía que él no mentía. Lo que me respondió fue que durante todo el funeral escuchó los llantos, las súplicas de aquel hombre, venir desde el ataúd, desde que estaba en la iglesia hasta que finalmente lo enterraron en el cementerio. Pedía luz, pedía visibilidad. Decía que estaba muy oscuro, que por favor alguien lo ayudara. Él prendió unas cuantas veladoras Y le dedicó unos rezos De hecho les dejó

14:02 dicho a sus familiares Que cada uno le prendiera Por lo menos una veladora Que su familiar Se los agradecería mucho Él me dijo que esa persona seguramente Estaba pagando algo Algo que había hecho en vida, y que había sido muy fuerte, y que por eso estaba en aquel lugar, que por eso teníamos que cuidarnos de los actos que cometemos en vida, porque de una u otra manera pagamos por estos, ya sea en esta vida o en la otra. Música Música Hola, buenas noches, comunidad de la cripta embrujada.

15:01 Quiero compartir mi experiencia. Y Alex, si no te importa, quisiera que todo sea anónimo. Después de leer la historia, creo que ya entenderás por qué. Quiero que uses alias, nombres que no son verdaderos, para resguardar mi anonimato y también el de todos los involucrados. Mi historia comienza así. Hace algunos años, cuando estaba en la policía, Me encontraba trabajando en la policía estatal. Actualmente ya no existe. Creo que ahora se ha pasado a la Guardia Nacional la mayoría, pero en aquel momento yo era parte de aquella institución. Como sabrán, la policía estatal siempre iba enmascarada, la mayoría de los casos. con pasamontañas y casco. En cierta situación, a él me tocó desempeñarme en la ciudad en la cual yo había nacido, en la cual tenía mis amigos, en la cual había estado mi vida. Esto es muy raro que te suceda, pero suele pasar en algunas contadas situaciones.

16:06 Yo estaba muy emocionado, pues iba a estar aquí por un tiempo más o menos largo. En esta misma ciudad había dejado dos conocidos, dos amigos de la secundaria, que conforme pasó el tiempo, pues cada uno tomó rumbos diferentes. Yo escogí la policía, para mi mala suerte, ellos escogieron otro camino, un camino muy malo. Eran delincuentes, pero delincuentes de los pesados. El universo nos tenía preparado algo muy lamentable a nosotros tres. Pues en un encuentro, yo sin saberlo, me enfrenté a ellos y obviamente como los tres estábamos tapados de la cara... no nos reconocíamos. Le quitaron la vida a un compañero mío y yo tuve que reaccionar.

16:55 Les tengo que aclarar que si bien me entrenaron para detonar las armas y apuntar con suma precisión, no estaba para nada preparado en lo que sería quitar una vida. Yo accioné el arma y mis dos antiguos amigos cayeron. Cuando llegaron los refuerzos y fuimos a y destapamos sus caras, me di cuenta que eran ellos, los reconocí al instante, creo que por esto mismo, salí un poco más perturbado, me temblaban las manos, mi conciencia no estaba tranquila, era la primera vez que hacía algo así, pero había sido en defensa propia, así que nada me pasó, ellos fueron los primeros en disparar, El compañero al cual había perdido la vida en aquel encuentro, también era amigo mío. Nos llevábamos bien. Entonces me tocó ir a su funeral, que se celebró, no sé si dos días o tres días después.

17:55 El caso es que llegué a su funeral y ahí estaba toda su familia y también se encontraba alguna familia mía, pues éramos conocidos. Recuerdo que ahí estaba mi tía, la saludé y después fui hasta el ataúd de mi compañero, ahí me despedí de él, le conté que desde aquel día no había podido dormir bien, que tenía pesadillas todas las noches con lo que nos había pasado y que siempre pensaba en esos dos amigos míos, que tenía años de no verlos y cuando volví a verlos fue en esa situación. Les aclaro que yo también tenía recuerdos buenos con ellos cuando éramos adolescentes. Cuando salíamos, jugábamos, pasábamos el tiempo.

18:45 Me sorprendió cómo la vida nos había destinado a que nuestro último encuentro hubiera sido en eso. Mientras estaba en el funeral, empecé a ver las diferentes personas. Y esto es algo normal. A veces uno no sabe qué hacer. vitales para sobrellevar todo el dolor, busques a personas que se te hagan familiares, y en eso vi algo, algo que me dejó muy perturbado, y es que en toda la multitud, pude ver aquellos dos amigos, que se encontraban ahí, vestidos de traje, eran las mismas caras, Ahí estaban parados, observando el ataúd. Yo me sorprendí al verlos, tanto que comencé a temblar y comencé a darme pequeños golpes en la nuca. Pensé que era otra pesadilla, pensé que me los estaba imaginando. Cuando les quité la vista y volví a observar a todos los invitados, descubrí que ya no se encontraban allí. De hecho me levanté, estaba sentado y comencé a recorrer a todas las personas que se encontraban en el funeral, pero ellos no se encontraban. Pensé que era mi mente, pensé que mi conciencia no me dejaba descansar.

20:02 Porque eran personas que yo conocía y porque era la primera vez que tomaba una vida en mis manos. Salí al patio, encendí un cigarrillo y en eso me alcanzó mi tía. Empezamos a platicar de varias cosas, pero ella me dijo un comentario. que a mí me sobresaltó. Ella me dijo que mis dos amigos, Roberto y Pedro, habían ido al funeral. Yo me quedé con la boca abierta. Esos dos amigos eran los que habían fallecido. Le dije que eso no era posible. Ella me dijo que sí, que los había visto entre la multitud. Pero que los había perdido, que de seguro andaban por ahí. Yo le volví a repetir a mi tía que no era posible porque ellos habían fallecido hace dos días. Ella también se quedó sorprendida. Me dijo que no era posible, pero yo le insistí y le dije que sí. Hizo un par de llamadas y después volvió con la cara pálida. Ella me dijo que ambos funerales de los chicos se estaban llevando a cabo al mismo tiempo, solamente que cada uno en su casa. En aquel momento me di cuenta que no era mi mente, que no era mi conciencia, que en verdad aquellas almas se encontraban ahí, no sé para qué, tal vez para atormentarme o tal vez para ver a

21:34 las dos personas que acabaron con sus vidas. Vivir esto me hizo darme cuenta que no estaba hecho para ese trabajo. Renuncié al poco tiempo, ya que no quería volverme a encontrar en esa situación en la que decido si una vida vive o se va de este mundo. Gracias por ver el video. Hola a todos los escuchas, mi nombre es Valentín Almonte, les contaré una experiencia que me sucedió en mi adolescencia, esta experiencia me ha dejado tan marcado y tan perturbado, que incluso cuando he ido a funerales, esta vez yo adulto, Siempre la recuerdo y siempre tengo miedo.

22:38 A pesar de ser funerales de amigos, de familiares, simplemente no puedo evitarlo. La recuerdo y ese terror me invade de nuevo el cuerpo. Todo comienza cuando... Mis amigos y yo organizamos una fiesta, era fin de semana, tendríamos como unos 16 años y teníamos pensado pasar toda la noche en la casa de un amigo, a pesar de ser menores de edad, ya nos encontrábamos en esas edades en las que uno a escondidas tomaba bebidas alcohólicas. Y obviamente tienes que tener cuidado, más que nada para que no te cachen. Recuerdo que eran como las 12 de la noche y se nos había acabado. Había una tienda la cual nos vendía.

23:21 El que atendía era un chico como de 19 años. Teníamos que darle algo de dinero, pero nos vendía las cervezas. Teníamos que caminar hasta aquella tienda, pues en todas las demás era un rotundo no. Los seleccionados a ir, era un amigo y yo, íbamos por la calle, ya eran las 12, casi no había gente, íbamos platicando, ambientados, no íbamos pensando en nada paranormal. absolutamente nada, para cortar camino, pasábamos por una casa, esta casa no estaba terminada, no tenía puertas, no tenía ventanas, no tenía muebles, es más, algunas paredes ni siquiera estaban revocadas, pero eso sí, se mantenía muy limpia, Algunas personas venían y cortaban el césped y después se iban.

24:14 Aprovechando que esta casa no tenía nada de eso, pasábamos por en medio de esta. Tenía el marco de la puerta hecho y el otro marco que daba hacia el patio trasero técnicamente también estaba. Tenía una barda a un lado y barda al otro lado, pero no tenía la barda de atrás. Esta casa acaparaba dos terrenos. Entonces comenzaba en una cuadra y terminaba en la otra, así que era un muy buen atajo, siempre lo usábamos Alex, siempre, siempre pasábamos por en medio de esta, pero aquella noche nos encontramos con algo raro, cuando fuimos a aquella casa. y nos encontrábamos enfrente de esta nos dimos cuenta que no estaba sola había muchas personas tal vez como unas veintitantas todas adentro de la casa en medio se encontraba un ataúd de color negro de madera era un ataúd muy simple todas las personas estaban vestidas con traje todos eran hombres Y parecían vestir de la misma manera, tenían un sombrero y todos estaban parados, tanto en la sala como los demás cuartos, podíamos verlos por las ventanas. Aquellos hombres no se movían, estaban ahí, solamente parados. Sin mover ni un solo músculo. Esto era muy extraño. Incluso a pesar de que nosotros íbamos algo tomados. Pudimos verlo. Y pensamos. Una, dos, cuatro,

25:45 cinco veces. Antes de pasar por un pasillo. Que quedaba a un lado de la casa. Este pasillo era la conexión. Del patio delantero con el patio trasero. Si pasábamos rápido, a lo mejor no nos percibían. Aunque también estaba la duda.¿ Por qué lo estaban velando ahí?¿ Y por qué aquellos hombres actuaban de una manera tan extraña?¿ Parecían maniquís? Entramos rápido, Alex. Caminando rápido. casi casi corriendo sentimos las miradas aquellas miradas nos persiguieron hasta que salimos de esta no volteamos hacia las ventanas en ningún momento pasamos lo más rápido que pudimos compramos las cosas y volvimos por aquella casa queríamos llegar lo antes posible a la fiesta Y de tomar el otro camino, tendríamos que expandir el recorrido tal vez por unos 25 minutos más. Era una enorme vuelta la que teníamos que aventarnos. Entonces decidimos pasar de nuevo por ahí.

26:50 Ahora el funeral nos quedaba de frente. Y aquellas personas nos veían de frente, no de espalda, como la primera vez. Intentamos pasar por aquel pasillo. Pero en esta ocasión, tanto mi amigo como yo, volteamos hacia adentro. pues sentíamos aquellas miradas penetrantes y notamos que no era un funeral normal, había unas antorchas, la casa obviamente no contaba con luz eléctrica, este fuego iluminaba todo adentro y pudimos ver claramente las caras de aquellos hombres y es por eso que nos dimos cuenta que estos tenían los ojos completamente negros, Tanto mi amigo como yo lo vimos. Todos los que estaban en ese funeral parecían una copia uno del otro. Voltearon la cabeza y nos siguieron, como si todos tuvieran los mismos reflejos. Rápidamente salimos corriendo, esta vez no caminando, sumamente aterrados y perturbados por lo que habíamos visto. Llegamos a la fiesta. Teníamos una expresión en nuestras caras que rápidamente nuestros amigos se dieron cuenta de esto. Y nos preguntaron,¿ qué había pasado?¿ Nos habían robado?¿ Nos habían perseguido? Algo, pero no.¿ Aquellas personas se quedaron adentro de la casa?

28:11 Tan solo nos siguieron con la mirada, pero eso bastaba para dejarnos temblando y con la cara completamente pálida. Nuestros amigos nos preguntaron una y otra y otra vez hasta que finalmente les contestamos lo que habíamos visto. Algunos de ellos quedaron horrorizados con aquellas personas de los ojos negros, mientras que otros tantos pensaron que esto era mentira. Tanto así que fueron a la casa. No se tardaron mucho. Rápidamente volvieron y nos dijeron,« Son un par de mentirosos. Ahí no hay nadie». nosotros desconcertados y aún asustados nos levantamos y fuimos con ellos en esta ocasión íbamos todos éramos aproximadamente como unos 15 adolescentes caminando en la calle fuimos hasta aquella casa y no había nada el funeral ya no se encontraba ahí todo había desaparecido no habían torchas no había ataúd y no estaban esas extrañas personas Hasta hoy es fecha que no sé qué es lo que vi aquella noche. Tal vez por un momento nuestros ojos vieron algo que se supone los humanos no debemos ver.

29:49 Hola Alex, mi nombre es Agustín Reyes. Les quiero contar una experiencia que me sucedió mientras estaba trabajando. Yo trabajo y he trabajado a lo largo de una década como rotulista. Para los que no entiendan esto, yo voy a diferentes negocios. y ya sea pinto paredes, hago dibujos o hago letras bien medidas y según el diseño que el cliente pida también pinto una que otra cosa ya sea macetas hacer decoraciones con pintura y también delimitar los estacionamientos empezar a dibujar los estacionamientos y también medirlos que ninguno me quede más grande que el otro debido a esto me contratan diferentes negocios supermercados ferreterías tiendas cines en algunos casos pero les quiero contar en la ocasión en la que una funeraria me contrató tenía que delimitar los estacionamientos Estos ya se encontraban pintados, pero la pintura era casi o nulamente visible.

30:59 El paso de los años se notaba. Ahí me dijeron que solamente eran los estacionamientos, así que al verlos, calculé rápidamente que no me llevaría mucho, así que pensé que una tarde bastaría. A pesar de ser un estacionamiento grande, ya tengo mi experiencia, entonces sé trabajar rápido y bien. El caso es que al llegar por eso de las 2 de la tarde, había hecho otra chambita antes, y el chico que dejaron de encargado aquel fin de semana, me dijo que el jefe, una persona la cual yo también conocía y me llevaba muy bien con él, me explicó que había salido más trabajo. El jefe quería que pintara toda la barda de al fondo y una maceta enorme que rodeaba un árbol, ya que la pintura estaba muy caída y era de la misma tonalidad amarilla que eran los estacionamientos. Yo le dije que sí e inmediatamente le saqué el presupuesto. El chico me dijo que sí a todo, pero que el dinero que faltaba debido a lo imprevisto podría pasar mañana por él sin ningún problema cuando el jefe ya estuviera ahí. Obviamente como ya tenía confianza y sabía que este hombre nunca me había quedado mal, No le hallé problema a cumplir con todo lo que me pedían.

32:18 El chico se fue por eso de las 4, pero debido al trabajo nuevo que había surgido, sabía que no iba a terminar esa tarde. Debido a que tenía otros compromisos mañana, me esforcé y tuve que terminar todo, pero me cayó la noche cuando ya estaba terminando. Estaba terminando de pintar la maceta. esta quedaba de frente a la funeraria y esta parte de la funeraria que quedaba de frente era puro vidrio puro cristal y se podía ver hacia adentro y en ese momento cuando estaba pintando sentí una mirada había un hombre adentro de la funeraria vestido de traje con un aspecto Muy terrible, estaba muy delgado, no tenía cabello, tenía unos ojos hundidos en sus cuencas y vestía completamente de negro. Era medianamente alto, pero se encontraba muy flaco, excesivamente flaco, sus pómulos resaltaban, su quijada también. Incluso a pesar de tener labios, podía ver cómo se le dibujaba la dentadura, abajo de la piel, abajo de la carne que tenemos en los labios. Este hombre solamente se quedaba mirándome, como con una mirada perdida, con unos puntos negros que tenían sus ojos. Eran muy extraños. Yo terminé de pintar rápidamente.

33:39 Aquel hombre simplemente me desataba un temor como pocos en mi vida he tenido. Tenía miedo y debido a que estaba temblando, manché de más el piso. Esto nunca lo hacía, pero sabía que era por el miedo. Terminé rápidamente y me fui. Aquel hombre me siguió con la mirada en todo momento mientras me iba. La funeraria se encontraba cerrada con candado y cadena. no había ni una sola luz encendida, yo pude ver aquel hombre, debido a que todavía no anochecía del todo, aún se podía ver claridad, y podía ver que este hombre me observaba, desde adentro, sin ninguna luz encendida, al día siguiente pasé por mi dinero, estuve hablando con el jefe, y cuando le estaba mostrando la maceta, Le dije que ayer me había llevado un susto, que había visto a una persona, que no sabía si era un velador o tal vez algún trabajador que se había quedado, pero que lo había visto ahí de frente, no me decía nada, solamente me observaba. Él me preguntó cómo era que lucía este hombre. Yo le dije que era extremadamente flaco.

34:50 Le dije los detalles de su quijada, de sus pómulos, de esos ojos espeluznantes y sumidos. Este jefe de funeraria simplemente se echó la carcajada y me dijo, bueno... Al menos ya sabes lo que algunos chicos ven aquí. Esta es una funeraria. Aquí vienen muchos cuerpos y a veces las almas de estos se quedan algunos días. Es normal ver ese tipo de cosas, sobre todo cuando uno está solo o cuando oscurece y la funeraria se queda sola. Después de lo que me dijo, tomé cartas en el asunto y lo sentencié. Si me contratas de nuevo para ir a trabajar en tu funeraria para pintar lo que sea, no lo haré si es que no tengo compañía. Él aceptó, pues él sabía perfectamente que lo que había visto era real.

35:42 Y es uno de los tantos secretos que se guardan al trabajar en una funeraria. Mi nombre es Oscar Becerra. Mi experiencia sucedió hace aproximadamente algunos 10 años. Anteriormente yo trabajaba en una funeraria. En esta funeraria, a pesar de que llevaba tiempo, no había vivido nada paranormal. De hecho, soy muy escéptico, al menos hasta ese tiempo. Yo siempre me mantenía al margen, solamente cumplía con mi trabajo y me iba.

36:40 Limpiaba las áreas, las adornaba antes de que llegaran todos, poner flores, acomodar el ataúd. etcétera había cosas que no hacía tales como abrir el ataúd vestir a veces al difunto esas eran cosas que no me conciernen y el día que quise pasarme de hacendoso y meterme a ese tipo de trabajos Me arrepentí profundamente. Era el funeral de un hombre mayor. Había llegado al ataúd, mis compañeros habían ido, y yo era el único que se encontraba acomodando las flores.

37:22 Recuerdo que había colocado unas flores rojas en los pies del ataúd. Me había ido. Y enseguida escuché cómo éstas se caían. Volví rápidamente y, en efecto, estaban en el suelo. Empecé a revisar las ventanas y las puertas de cristal. Todo estaba cerrado. No había nada abierto. No había ninguna corriente de aire. Empecé a checar el piso Esta se encontraba seco Los floreros también No tenían ningún hueco por el cual Se tuvieran que caer Volví a ponerlos en su lugar Y me fui No había dado tres pasos afuera de la sala Cuando otra vez Los floreros se cayeron Volví Y de nuevo los encontré en el suelo Esta vez los recogí y los puse a un lado Ya no los puse en los pies del difunto Pensé que tal vez eran dañados y que yo no podía verlos.

38:19 Fui por otros dos floreros y cuando volví a la sala, escuché que en algunas ocasiones se tenía que abrir el ataúd de la parte de arriba y se tenía que echar un spray de limpia vidrios para que las personas pudieran ver con mayor claridad a través del cristal el rostro del difunto. Decidí hacerlo, por lo regular esto lo hacen los familiares o un empleado como yo, así que me adelanté. Se tiene que decir que yo jamás había hecho esto, pero pensé que no tendría nada de especial. Tan solo era un cadáver, un cuerpo sin vida, no debería presentar mayor problema. Tomé el spray de limpiavidrios, tomé una toalla y abrí el ataúd. Este cadáver tenía los ojos abiertos, pero abiertos completamente, como si éste se encontrara sorprendido.

39:14 Y su mirada chocó con la mía. Se me hizo sumamente extraño. Por lo regular cierran los ojos. Ya sea en la morgue o ya sea en las funerarias. Le cierran los ojos. No los dejan abiertos. Pero los tenía abiertos en ese momento. Y podría jurar que los tenía en dirección hacia mí. Como si de alguna manera estuviera esperando que yo abriera el ataúd. De inmediato di un salto. Simplemente me sorprendió. Traté de controlarme. Le eché spray al vidrio y comencé a limpiarlo. Estaba pensando,¿ cómo es que los familiares iban a lidiar con esto? Tal vez lo tomarían como una falta de respeto.¿ Cómo es posible que hubieran dejado los ojos abiertos? Y en esa dirección, al terminar de limpiar, di la media vuelta, acomodé los floreros y cuando pasé nuevamente, en frente del cristal del difunto, pude ver como sus ojos me seguían. Incluso me siguieron.

40:18 Cuando alcé mi brazo, agarré la tapa del ataúd y la fui cerrando poco a poco. Pude ver cómo me seguían Alex. Inmediatamente después de esto, salí corriendo de la sala y fui por el encargado. Por el camino iba pensando cómo explicarle lo que acababa de vivir. Tenía pensado decirle que aquel hombre estaba vivo, pero ya había pasado por la morgue. Ya le habían hecho la autopsia. No era posible que estuviera vivo. Así que solamente quería decirle que aquel cadáver tenía los ojos abiertos y que tal vez lo apropiado sería que se lo cerraran. Inmediatamente cuando le dije esto al encargado, él fue conmigo, fuimos hasta aquella sala y vimos nuevamente las flores que se encontraban tiradas.

41:08 Incluso me le adelanté al encargado y le dije, yo acomodé los flores, no sé por qué se caen. Mi jefe abrió el ataúd y los ojos del cadáver se encontraban cerrados, como si nunca me hubieran visto. Yo no supe qué decir. El encargado me dijo que tal vez me hacía falta descansar, que tal vez estaba estresado, que es normal que el cerebro al trabajar en tales lugares como funerarias, cementerios o morgues, empiecen a imaginarse ese tipo de cosas yo le di la razón pues qué más podía hacer pero estaba seguro que lo que yo había visto no lo había imaginado después de esto cuando llegaron las demás personas uno de los familiares me pidió un favor me dijo que quitaran las flores que se encontraban a los pies del difunto que a él jamás le habían gustado, y que por su respeto, lo apropiado sería quitarlas, yo lo obedecí, y tal vez esto tenía algo que ver, tal vez por eso se caían, es lo que yo quiero pensar Alex, pues no había otra explicación, por más sorprendente que sonara, de ahí en más, No volví a abrir ningún ataúd por el tiempo que trabajé en aquella funeraria.

42:30 No volví a meterme en asuntos los cuales no me conciernen. Buenas noches. Mi nombre es Edgar Valenzuelos. Quiero compartir una experiencia que viví mientras trabajaba de intendente en una funeraria. Ya llevaba trabajando en este lugar mucho tiempo. Sabía muy bien los horarios y los inconvenientes que a veces uno tenía.

43:17 Los funerales se pueden programar a cualquier hora. En la mañana, en la tarde, en la noche. O incluso que duren toda la madrugada. Hay algunos familiares que incluso los programan en punto de la una de la mañana. Y hasta que sale el sol, se llevan al cuerpo de su familiar o de su amigo al cementerio. Después de que esto sucede, después de que todas las personas se van, yo entro y empiezo a limpiar. Empiezo a pulir el piso. Y aunque algunos no lo crean, también empiezo a recoger basura y cosas que dejan algunas personas. En aquella ocasión, a mí me tocaba limpiar y tener todo muy bien estilizado y limpio antes de que vinieran unos familiares a celebrar un funeral. El cuerpo ya estaba ahí. El funeral estaba previsto para la una de la mañana. Según tenía entendido, la persona pues acababa de fallecer. Debido a que algunos familiares no se encontraban todavía en la ciudad pero ya venían de camino. le pidieron a la funeraria de que si no habría inconveniente en que extendieran el tiempo ya que todos iban a llegar en punto de las 7 de la mañana obviamente no hubo ningún problema a mí me notificaron ya tarde ya estaba acabando todo ahí se encontraba el ataúd las flores el piso bien liso todo limpio y todo en orden como el personal de la funeraria ya se había ido a mí me tocó esperar hasta

44:49 las 7 de la mañana o tal vez media hora antes ya que personal de la funeraria llega antes que los familiares para tener todo en orden recuerdo que yo fui a mi oficina que era como una bodega ahí tenía mi silla y mi escritorio me recosté y me dormí pues eran las 5 de la mañana yo ya había acabado Ahora me quedaba esperar solamente cuando en ese momento me tocaron la puerta. Me la tocaron como si fuera una persona. No fue un accidente o algo que se resbalara o algo que cayera. No, se escucharon cinco toques como para que les abriera. Yo me desperté de inmediato y me puse en alerta pues yo era la única persona que se encontraba en la funeraria. Todos los demás se habían ido.

45:39 Rápidamente estuve memorizando en esa fracción de segundos y que yo recordara todas las puertas se encontraban con candado. No había ninguna puerta abierta, ni mucho menos una ventana. Yo era muy cuidadoso en ese aspecto. Me levanté y abrí la puerta. Los pasillos se encontraban solos. No había nadie. De nueva cuenta me encerré. Pensé que tal vez había sido mi mente, cuando al pasar algunos cinco minutos, de nuevo... Escuché cinco toques a mi puerta. De nuevo me levanté, la abrí y no vi a nadie afuera. Empecé a recorrer los pasillos con una palanca en mi mano, de esas de metal. Pensé que tal vez alguien se había metido.

46:26 Pero por más que busque alrededor, en las diferentes salas y en las diferentes habitaciones, no encontré a nadie. El último lugar donde busqué fue en la sala donde se encontraba aquel ataúd. Y el ataúd se encontraba abierto. Yo lo había dejado cerrado. Fui y revisé. Y comunidad, no me lo van a creer. No había nadie en adentro. El ataúd se encontraba solo. Yo sabía muy bien que ahí dentro había un cuerpo. De hecho, lo había visto. lo había movido, pesaba el ataúd, ahora ya no se encontraba, las únicas respuestas, era que alguien se había metido, y se lo había llevado, u otra un poco más espeluznante, y es que el mismo cadáver se había levantado, cualquiera de las dos, a mí me aterraba, rápidamente salí de la funeraria, puse candado nuevamente, y revisé por afuera, todas las ventanas y todas las puertas, rodeando por completo el edificio todo se encontraba cerrado llamé a mi jefe el cual en 40 minutos estuvo de inmediato conmigo entramos a la funeraria checamos por todos lados y no encontramos nada lo único que encontramos eso sí fue al cuerpo el cual se encontraba sentado en una silla en el piso de

47:57 arriba donde tenemos una pequeña capilla ahí suben algunas personas religiosas pero bastante religiosas a llevar a su familiar y hacer unos rezos el cuerpo se encontraba ahí sentado mirando de frente una imagen de Jesucristo cuando lo vimos empezamos a temblar tanto mi jefe y yo nos acercamos lentamente y con un palo de escoba le pegamos en el hombro no hubo respuesta Nos acercamos más y más y el cadáver estaba ahí sentado, con los ojos cerrados. Empezamos a moverlo. Este estaba todo entumido, tieso, como debería de estar un cadáver. No lo movimos. esperamos a que llegara más personal para que nos ayudara después de eso lo volvimos a bajar al ataúd y pusimos todo en orden antes de que los familiares llegaran quien trabaja en este tipo de sitios sabe que los errores médicos como de que diagnostican a una persona como fallecida cuando esta no lo está ya no sucede ahora hay procedimientos como la autopsia entonces no era posible La única respuesta era que el mismo cadáver se había levantado y se había ido a sentar ahí. Este es un secreto que solamente mi jefe y yo nos guardamos. No le contamos a nadie

49:28 del personal pues no queríamos asustarlos. Inventamos algo muy tonto de cómo había llegado el cadáver ahí. Y por supuesto... Tampoco le mencionamos esto a sus familiares. Después de algunas semanas renuncié, pues tenía miedo de volver a vivir algo parecido.

50:09 Saludos y buenas noches a todos los oyentes. Mi nombre es Mauricio Zaragoza. Quiero compartirles en esta ocasión mi experiencia. Sucedió hace muchos años, cuando yo tenía 21 años. En aquella época yo me buscaba desempeñar de cualquier manera, y una de estas maneras sobre todo, la que económicamente más me convenía por la zona, era ser pescador. El trabajo de pescador, si es que te gusta el océano, si es que te gusta todo eso, puede ser incluso no tomado tanto como un trabajo. Conocí unas personas que realmente adoraban la profesión y creo que también tiene que ver con que me rodeé con las personas indicadas. Nuestro jefe era un pescador ya veterano. que había vivido muchas cosas en el océano de hecho muchas leyendas nos las contó él el caso es que cuando yo llevaba trabajando cerca de algunos dos meses entró un chico nuevo este chico yo ya lo conocía desde hace años y muchos pescadores también era un chico joven de algunos 16 años que quería aprender a hacer este trabajo quería ser pescador pero obviamente por la edad nadie lo contrataba, hasta que finalmente mi jefe lo invitó a que fuera una pesca con nosotros. El chico

51:42 muy emocionado se subió y estuvo muy hacendoso. Cada cosa que le pedíamos, él lo hacía, incluso a la primera. Él ya tenía experiencia, y a pesar de no haberse ido de pesca, él ponía mucha atención con la mirada, todo lo que hacían los pescadores en la orilla. En fin, estábamos trabajando muy bien, hasta que en un momento determinado ocurre un accidente. Un accidente que es comprensible, a veces uno es descuidado, el chico se cayó, afortunadamente sabía nadar, así que no hubo necesidad de que nadie se aventara a rescatarlo, una vez que este se agarró del barco para que después nosotros lo subiéramos. Echándole un poco de carrilla, nos empezó a apretar muy fuerte de los brazos. Su cara risueña cambió de manera inmediata en una cara de terror y de sorpresa, que no entendía lo que estaba pasando.

52:42 Yo lo capté en ese momento. El chico empezó a decirnos que por favor lo subiéramos rápido, que rápido, rápido lo sacáramos del agua. Nosotros no sabíamos por qué, pero él nos decía que algo lo estaba jalando al fondo del agua. Empezamos a jalarlo y no pudo explicarlo de ninguna manera. Simplemente el chico no subía. estábamos empleando en ese momento la fuerza de tres hombres cómo es posible que no pudiéramos subir a un chico de máximo 65 kilos estaba muy delgado y lo único que faltaba que subiéramos eran sus piernas él decía una y otra vez que sentía como lo jalaban que sentía como lo mantienen aprisionado ahí abajo del agua yo metí mi mano arriesgándome Tal vez se había enganchado con algo, tal vez algo que no habíamos visto del barco se había caído y estaba enredado, pero no. Cuando yo metí la mano y toqué su talón, pude sentir una mano que lo tenía apresado, una mano que venía del fondo. En ese momento yo saqué el brazo.

53:59 Y me le quedé viendo a mis compañeros, los cuales me preguntaron,¿ qué ocurre?¿ Qué hay abajo? Yo simplemente no pude contestarles nada. No sé cuánto tiempo habrá pasado, tal vez algunos segundos. El caso es que sí conseguimos subir al chico. Cuando revisamos los talones de este, tenía dos marcas de manos alrededor de sus tobillos, de sus piernas, como si estas manos lo hubieran estado apretando con mucha fuerza. Podíamos ver claramente ahí el dibujo rojizo de las manos en su piel. Rápidamente empezamos a mirar abajo del agua, pero no vimos nada. No sabíamos cómo explicar lo que acababa de suceder. Todos, absolutamente todos, incluso nuestro jefe, era la primera vez que veíamos algo así, que lo vivíamos en carne propia, ya no tanto en leyendas. El chico estaba muy asustado. Esperamos, incredulamente, que esto se hubiera acabado ahí, pero el caso es que no. Al día siguiente, este chico estaba muy asustado. Se le podía ver en su cara.

55:10 Le preguntamos que qué era lo que le estaba pasando.¿ Por qué estaba asustado todo el tiempo? Ya no podía ni siquiera trabajar bien. El chico temeroso me contó a mí y a otros dos, solamente primero a nosotros tres, que podía ver a alguien que no era parte de nuestro grupo. Una persona muy diferente. que solamente estaba con nuestro jefe y que solamente lo seguía a él, a donde quiera que él fuera, él nos explicó que esta cosa lucía como una persona pero no lo era, no tenía cabello, tenía orejas puntiagudas, era alto como de dos metros y excesivamente delgado no traía ropa puesta y toda su piel eran solamente arrugas como si fuera el cuerpo de un anciano pero muy muy deteriorado tenía una joroba y seguía de muy de cerca a nuestro jefe por eso cada vez que lo veía él se ponía muy incómodo y salía de inmediato y en efecto esto lo habíamos notado cada vez que el jefe entraba a donde estábamos comiendo a donde estábamos trabajando el chico hacía lo posible para irse creo que como ya pensarán nosotros no creímos al 100% esto pensamos que el chico estaba perdiendo la cabeza que debido a lo que había pasado estaba imaginando cosas pues él decía que era el único que

56:45 podía ver a aquel ser pasó ese día y al día siguiente ya todos sabían obviamente la voz empezó a correrse y llegó hasta los oídos del jefe él fue y platicó con el chico explicándole que atrás de él no había nada que lo que veía estaba en su cabeza Recuerdo muy bien que Braulio, temblando de miedo, miraba a nuestro jefe, como si una especie de monstruo o criatura le estuviera hablando. Braulio nunca, pero nunca lo negó. Él siempre sostuvo que nuestro jefe tenía algo atrás de él y que lo seguía donde fuera. El caso es que era definitivo. Braulio no volvería a acompañarnos. estaba entrando en una locura él se quedó recostado en su litera y le dijimos que ya no saliera que estuviera ahí al cabo por la tarde llegaríamos otra vez al puerto nos habíamos ido creo que dos días o tres el caso es que esa misma noche Nuestro jefe... Empezó a sentirse muy mal... Le empezó a doler el pecho... El brazo izquierdo... Y cayó fulminantemente en el piso... Nosotros tratamos de hacerlo reaccionar... Pero era imposible... Había tenido un ataque...

58:08 Tuvimos que volver antes de lo planeado. A pesar de que lo llevamos lo más rápido que pudimos, simplemente no sirvió para nada. Él había perdido la vida de camino al hospital. Braulio por sí mismo ya no se volvió a acercar al puerto. Y tiempo después cuando lo vi, él me dijo que jamás volvió a ver algo parecido como lo que vio en aquel viaje. Él dice que tal vez debido a su experiencia, A que alguna cosa lo estaba jalando al agua. Le dio la posibilidad de ver. Aquel ente. Aquel espectro. Que acompañaba a nuestro jefe. Y que lo acompañaba por un motivo. Tal vez era que este.

58:52 Ya iba a fallecer. Desde aquel momento Alex. Yo también le agarré un cierto miedo al agua. Hoy más que nada estoy seguro. Que esta alberga muchos misterios. Sin resolver. Gracias por ver el video. Hola Alex, quiero que mi nombre permanezca en Anonimato. Lo que te voy a contar es una experiencia que tuve yo y un compañero mío mientras estaba trabajando en la marina.

59:40 Esto sucedió en el año 2014. Yo me encontraba desempeñándome como elemento de la marina, pero nos tenían en alta mar. Teníamos que vigilar la costa. Creo que es bien sabido que a veces algunos delincuentes transportan cosas por aquí. Estábamos en la zona sur del país, pero no en la frontera. De hecho, la parte donde nos encontrábamos era bastante tranquila. No había habido ningún altercado en mucho tiempo. Entonces las vigías eran normales. Se me enseñó a conducir la lancha y se me enseñó todo lo que era requerido para que mi compañero y yo pudiéramos dar los rondines sin ningún problema. Obviamente todo esto nos lo estaba enseñando un militar con más rango. Él ponía mucho énfasis en que tenía que prestar atención a hacia mi entorno y que no tenía que confundirme con nada que tendría que poner mucha atención tanto en la lancha como para donde íbamos como en donde estamos en todo momento los errores podían costarte la vida me lo repitió tantas veces Alex que tal vez en un principio yo si lo tomé muy en serio pero al paso de los días si te soy sincero me lo tomé como rutina Ya sabía todo, entonces ya no le empecé a dar importancia, hasta en la noche en la que me tocó ir solo, nada

1:01:12 más nosotros dos. Teníamos que seguir esta ruta hasta llegar a un faro. Este faro es más o menos pequeño, por decirlo de algún modo. Medirá tal vez un metro ochenta, pero está flotando en el agua. Hay una luz roja resplandeciente que parpadea encima de este. Tenemos que ir hasta allá y después retornar. Ese era, podríamos decir, nuestro rondín. La lancha que traíamos no era una lancha especial de la marina. Sí estaba reforzada y sí tenía pintura, pero no tenía armamento ni nada parecido. Podríamos decir que era una lancha para vigilar, simple y llanamente. No estaba preparada para ningún enfrentamiento. Yo era el que conducía y a lo lejos pude ver esa luz. La reconocí inmediatamente. Era la luz que veía todas las madrugadas... Pues siempre hacíamos esto de noche... Les quiero recalcar algo... Y esto... Lo supe...

1:02:19 El momento en el que me mandaron al océano... El océano no se ve como en las películas... El océano... No se ve para nada... Todo es oscuro... Hay una negrura absoluta... No creas que la luz de la luna... Te da algo de iluminación... Es más, si yo apagaba la lámpara... Quedábamos a oscuras completamente. Es una sensación que te da miedo. Pero a la larga te acostumbras. Podía ver la luz de aquel faro. Yo la empecé a seguir. Pero a la par que iba platicando con mi compañero noté algo extraño. En la luz de aquel faro veía dos luces. Dos luces resplandecientes. Rojas. Pero estas no parpadeaban.

1:03:06 Estas estaban fijas. Brillantes solamente. Se me hizo extraño pero pensé tal vez que había una avería en el faro, yo seguí mi camino, total, tarde o temprano tenía que llegar ahí y hubiera seguido con mi camino, pero mi compañero me detuvo, él me dijo, camarada. Creo que nos estamos alejando. Creo que nos salimos de la ruta. Yo le dije claro que no. Mira, ahí están los faros. Él se puso a ver metódicamente aquella luz y me dijo no.¿ Esos no son faros? Los faros los dejamos atrás. Creo que nos fuimos por una ruta equivocada. Yo empecé a preguntarle y detuve la lancha. Él me dijo que solamente teníamos que medir tiempos. Ya teníamos que haber encontrado aquel faro, y es más, ya teníamos que ir de vuelta.

1:04:00 Sacamos un radar que teníamos. Este radar casi no lo empleamos. Más que nada porque técnicamente... Teníamos que aprendernos toda la ruta... Y teníamos que aprender a orientarnos... Intuitivamente... Ya sea con las estrellas o con la brújula... Pero en aquel momento... Estábamos un poco... Atemorizados... Y los dos éramos inexpertos... Al checar el radar... Vimos claramente como nos habíamos salido de la ruta... Y que ahora... estábamos como 20 minutos más alejados de lo que técnicamente tendríamos que estar miramos aquellas dos luces y vimos como claramente éstas se iban sumergiendo en el agua y se iban acercando más temprano que tarde nos dimos cuenta que esas no eran luces de ningún faro esos dos puntos brillantes rojos se iban acercando por debajo del agua nosotros nos quedamos paralizados Tal vez no conducimos de inmediato, pero sabes lo que sí hicimos, sacamos las armas y nos pusimos en defensiva. No sabíamos si presionar el gatillo o no, no sabíamos de qué se trataba.

1:05:15 Aquellas dos luces se fueron moviendo y pese a que nuestra lámpara que teníamos en la lancha iluminaba muy bien, No pude iluminar del todo abajo del agua, pero pudimos ver algo. Aquellos dos puntos rojos venían acompañados de un cuerpo. Este cuerpo era grande. Me atrevo a decirte que más grande que nuestra propia lancha. Lo vimos por un milisegundo, pero pudimos ver algo. Rápidamente nos aterrorizamos, pues sabíamos que tal vez tenía el poder suficiente para voltearla. una vez que perdimos de vista aquellos dos puntos rojos que se perdieron abajo de la lancha esperamos y nuestro peor temor se hizo realidad un golpe muy fuerte vino desde abajo no con la suficiente intensidad para voltear la lancha pero sí con la suficiente fuerza para hacernos notar que tal vez con otros tres golpes podría elevarla y ladearla Inmediatamente me fui a los controles, activé el motor, di la media vuelta y me fui de regreso. A pesar de que puse una velocidad máxima y podríamos decir imprudente, aquellos golpes se seguían escuchando, golpes abajo de la lancha, como si aquella cosa mantuviera la velocidad de esta, algo que ningún pez puede hacer. Al menos no que yo conozca, íbamos a una muy alta velocidad, y ni aún así

1:06:49 conseguimos perderlo. Hasta cierto punto, los golpes cesaron, y en cuestión de algunos minutos, pudimos ver aquel puerto. Llegamos aterrados, y tuvimos que contar nuestra historia. En un principio pensé que nos iban a creer locos, pero me asombré al escuchar que no era el único con historias sobrenaturales que contar en el agua. Gran parte de marinos tienen muchas historias parecidas que contar. Solamente me regañaron por no revisar bien el curso y por perderme. A la noche siguiente tuve que hacerlo de nuevo, esta vez con dos oficiales acompañándome.

1:07:31 No volví a salirme del curso. Y paulatinamente al pasar los días, empecé a hacerlo solo. Aquella experiencia me sirvió para poner más atención y para no confiarme de nuevo en el océano. Hasta la fecha de hoy, no sé qué pudo haber sido con lo que me encontré abajo del agua. Hola Alex y comunidad de la cripta embrujada. Para serles sincero, no sé cómo comenzar esto. Solamente espero que crean mi historia.

1:08:24 prefiero mantenerme en anonimato. Así que si no te importa, Alex, omite mi nombre y también el de mis amigos. Si quieres, ponles un alias, pero no digas nuestros nombres. Esta historia que nos pasó fue real y a pesar de que se las hemos contado a nuestros familiares, a nuestros amigos más cercanos, ninguno de ellos cree nuestras palabras. Espero que la comunidad de criptomaniacos Por lo menos la escuche Y me dé el beneficio de la duda Cuando yo tenía 17 años Acostumbraba mucho salir con mis amigos Íbamos a hacer diferentes actividades Éramos chicos de campo A veces cuando eran vacaciones de verano Nos gustaba ir a la playa Nos quedaba relativamente cerca Eran algunas horas básicamente Nos quedábamos allá todo un día y al día siguiente volvíamos. Todo lo contrario a lo que ustedes piensan. No nos gustaba meternos a la playa a divertirnos. Lo que nos gustaba es que cercano a ese lugar se encontraba una zona de pesca.

1:09:42 Y en esta zona, a veces, se lograban encontrar algunos peces algo grandes y se hacía buena pesca. Lo que nosotros nos gustaba era ir, pescar algunos peces, volver a la playa, simplemente relajarnos, hacer una fogata y comerlos. Solamente nosotros tres, en compañía de música y demás. Eran gustos simples, Alex. Recuerdo que aquella mañana habíamos llegado. Todavía no había amanecido. Era el horario perfecto para comenzar a pescar. Conseguimos la lancha, preparamos nuestras redes, nuestras cañas y nos fuimos a nuestro objetivo.

1:10:25 Nos adentramos en el mar. No mucho, pero considerablemente. Estábamos iluminándonos con algunas pequeñas lámparas que teníamos. Ya lo habíamos hecho anteriormente, así que no teníamos miedo. Solamente íbamos con precaución. Nos posicionamos y empezamos a lanzar las redes. Nuestras redes no eran tan grandes, además no podíamos llevar redes grandes pues la lancha no tenía mucho volumen. Cada vez que sacábamos la red, apenas estirábamos un poco y podíamos ver a los diferentes peces ahí rebotando, queriendo salir. Durante la primera media hora, habíamos pescado algunos cuantos, todavía no llenábamos la cubeta, era normal para ese tiempo. Habíamos lanzado la red...

1:11:13 Tal vez algunas tres veces ya... Habíamos estado platicando... Y en eso sentíamos... Algo raro abajo de la lancha... Como unas ondulaciones... A ver, les tengo que explicar que... Ondulaciones... En el agua... Es algo normal, pero hay ciertas ondulaciones que no las podemos confundir con olas, con pequeñas mareas. Esta ondulación levantaba la lancha y se sentía un pequeño golpe por abajo. Podríamos pensar tal vez que eran peces, pero los peces que se encontraban ahí, en esa zona, eran demasiado pequeños como para hacer un golpe de tales dimensiones.

1:11:56 Si se escuchaban algunos golpecitos, esos seguramente eran de los peces, pero ese golpe grande no teníamos ni la más mínima idea de qué era. En ese tiempo pensábamos tal vez que había un pez grande por el área. No le prestamos atención. Seguimos tirando la red. Y hubo un momento en el que esta se tensó de más. Yo no podía subirla. Mis otros dos amigos empezaron a ayudarme. Primero uno y después el otro. nos sorprendía que con la fuerza de tres aquella red no saliera parecía ser que lo que estábamos jalando era muy pesado aparte no podíamos hacer muy bien fuerza la lancha se tambaleaba teníamos miedo a caernos seguimos jalando hasta que finalmente poco a poco la red fue saliendo a la superficie y ahí vimos algo raro como todavía no amanecía apenas se veía poco a poco el sol sacamos nuestras lámparas e iluminamos sea lo que fuese que nosotros estábamos esperando que hubiera sido un pescado grande para nuestra mala suerte no lo era cuando iluminamos la red nos percatamos que traíamos a un solo pescado y ni siquiera era pescado su cabeza era la de un anfibio como la de una salamandra como un ajolote Por la cabeza pensamos que era un anfibio, pero lo extraño era su cuerpo. Tenía brazos y pies,

1:13:28 como los de un humano, pero no eran parecidos. Su piel era escamosa, resplandecía con la luz de la lámpara, y sus dedos parecían estar unidos, como si fueran aletas, inmediatamente al iluminarlo. Nos sorprendimos y lo dejamos caer. Esta cosa fácilmente nadó y tomó su distancia, pero no se fue. Conforme iba amaneciendo, que no tardó mucho, pudimos ver algunas ondulaciones que se hacían en el agua, ahí a nuestra distancia. Aquella cosa no se había ido, solamente nos observaba a la distancia. Rápidamente pusimos la lancha en marcha y nos fuimos de ahí. Llegamos a tierra firme, bajamos los pescados y no nos los comimos. Fuimos de nuevo a la camioneta, los guardamos ahí y jamás volvimos a aquel lugar. a pesar de que era una tradición de ir dos veces cada año tuvimos que reemplazarla por otra y todos estuvimos de acuerdo no sé qué especie qué criatura o qué fue lo que nos encontramos aquella noche lo único que sé desde aquel día es que el océano efectivamente oculta demasiados secretos y es por esto mismo que ni siquiera conocemos el 80% de este Gracias

1:15:00 por ver el video. Mi nombre es Emilio Vargas. Esta experiencia que les quiero compartir pertenece a mi padre. Espero les guste. Mi padre aproximadamente en el año 2006 servía en la marina. Él no era terrestre. Él se iba en esas grandes fragatas del ejército mexicano a vigilar parte del Pacífico y también el Golfo.

1:15:42 Se iba por meses. Recuerdo que en mi niñez él no estuvo muy presente, pero siempre nos llamaba a casa. Yo crecí con esa influencia a lo militar, Alex. Entonces desde muy pequeño yo le decía a mi padre que quería ser marino o que quería pertenecer al ejército mexicano. Él siempre me daba alas, me decía que sí, que de grande iba a ser un gran marino. Pero cuando era adolescente, tendría como unos 16 años, fui por mi cartilla militar y recuerdo que de camino regreso a casa. pasamos a comer algo y fue ese momento en el que tuvimos nuestra plática de padre a hijo él empezó a contarme algunas anécdotas algunas experiencias que él no me podía contar antes debido a la edad que tenía pero ahora ya estaba creciendo entonces lo entendería una de ellas me sobresaltó mucho me aterró él me contó que en una ocasión le dieron la vigilancia de noche la vigilancia de noche en una fragata se tiene que hacer recorriendo todo alrededor de esta, revisando que todo esté bien, y pese a que no son grandes barcos como los estadounidenses, sí tienen dimensiones considerables, él me cuenta que en aquella noche, se habían internado en lo profundo del Golfo de México, estaban muy lejos de tierra firme, pero esa era su posición,

1:17:13 así que por lo tanto se le hizo algo extraño, Pero no del todo, solamente curioso. Ver que a lo lejos en el agua empezaba a chapotear algo, como que algo sobresalía del agua. Era de noche, así que él no podía verlo con propiedad. Después de verlo por un par de segundos, inmediatamente volteó. y pensó que tal vez se trataba de algún pez tal vez alguna especie de pez que saltaba por arriba del agua eso era muy casual verlo en aquellos lugares mi padre siguió con su rondín llegó hasta su posición y otra vez por pura curiosidad volteó de nuevo hacia aquel lugar donde había visto aquella cosa que hasta ese momento creía era un pez vio que seguía chapoteando vio que este no se movía No nadaba en diferentes direcciones. Parecía que se mantenía estático.

1:18:10 Le llamó más la atención por cómo se movía, a pesar de no verlo con propiedad pues estaba en la oscuridad y las luces no estaban posicionadas para iluminar hacia aquella dirección. Mi padre empezó a pensar que era una persona. Se le podían ver sus brazos, su cabeza, como si éste estuviera nadando de una forma extraña. Aunque claro, rápidamente pensó que no podría ser una persona porque no había nada cerca de ahí, no había playas, no había costa, no había ni siquiera viajes o lanchas, si fuera una persona que estuviera atrapada en el agua. inmediatamente estuviera gritando, inmediatamente se acercaría a la fragata, el caso es que no, esta cosa se mueve y se mantiene en el mismo sitio, debido a esto mi padre le fue poniendo cada vez más y más atención. Hasta que en eso él se percata que no es solamente una cosa que está chapoteando ahí, sino que hay más. Él nota que a cierta distancia se encuentran otras dos cosas parecidas. Debido a esto, vuelve por el camino de la fragata, toma unos binoculares y llama a un compañero suyo. Técnicamente ellos dos están haciendo el rondín. Su compañero va por curiosidad y ambos se fijan por los binoculares. Mi padre en ese momento sintió un miedo como pocos momentos en su vida ha sentido.

1:19:42 Él me cuenta que al poner la mirada fija con los binoculares que tenían activada la visión nocturna, pudieron ver con claridad que aquellas que estaban flotando ahí eran personas, pero no eran personas vivas. Mi padre dice que pudo ver la mitad del cráneo de una de aquellas personas. Eran como cuerpos en estado de descomposición los que se encontraban flotando. Pero no flotaban por la marea. Flotaban porque ellos mismos se movían. Los cuerpos se movían. A algunos les faltaban piel, cabello, ojos. Incluso dice que pudo ver hueso. Eran como ver zombies nadando. Inmediatamente mi padre fue con un contramaestre. Obviamente y a pesar de que mi padre era amigo del contramaestre, no se les puede hablar así porque sí, sino por un tema algo delicado. Mi padre no sabía qué pensar, no sabía si dar alerta o simplemente dejarlo pasar. Aquel contramaestre con el cual se llevaban muy bien, ya era un marino de muchos años, tenía mucha experiencia en el océano. Cuando el contramaestre vio con los binoculares, el completamente relajado le dijo a mi padre y a su compañero que siguieran con su trabajo, que ese tipo de cosas son normales de ver en el agua.

1:21:08 que lo mejor sería que le restaran importancia, que a veces se manifiestan, y cada vez más y cada vez más, porque uno les da importancia. es como si tú los estuvieras atrayendo son cosas que andan vagando por este mundo y que es mejor que no se percaten que uno los puede ver pues eso es como llamarlos mi padre estaba muy aterrado pero no podía manifestarlo tanto marinos como militares son entrenados para no manifestar emociones tales como el pánico o el terror tienen que ser estoicos ante ese tipo de situaciones Y pese a que mi padre se estaba muriendo de miedo por dentro, continuó con su trabajo, caminando con normalidad, desempeñándose como todas las noches, tratando de no ver hacia aquella parte del océano. Él me dijo que si me animaba a irme de marino, él me iba a apoyar, pues tenía conocidos todavía adentro, pero que tenía que irme preparado por si me encontraba en un futuro con una situación similar. Mi nombre es Eric Fonseca.

1:22:42 Mi experiencia comienza hace muchos años. De hecho, fue por esta misma que me mantengo, muy alejado del océano y sobre todo de la playa. Anteriormente a mí me gustaba ir mucho a la playa, pues vivo cerca de ella. Me acostumbraba a juntar con amigos y pasábamos un muy buen rato divirtiéndonos ahí. Sobre todo en las vacaciones de verano. Casi era de cada año. ir a la playa y dormirnos ahí una noche entera. Entre la arena, cada quien llevaba su toalla, a veces tienda de acampar, y nos la pasábamos muy bien, hasta que en un año, alguien llegó a nuestras vidas. Alex, por favor, quiero que su nombre permanezca anónimo. Así que le vamos a poner un alias Vamos a decir que se llama Adrián Adrián había entrado a nuestro curso Y era un chico sumamente serio No hablaba con nadie Y parecía que siempre estaba encerrado en su mundo Debido a esto algunos compañeros del grupo e igual otros compañeros de otros salones de clase empezaron a molestarlo, Adrián no se defendía ni mucho menos contestaba, en cierto punto yo me harté, no me gusta ver ese tipo de actitudes. Y empecé a defenderlo, Adrián como consecuencia.

1:24:09 Empezó a juntarse conmigo y con mi grupo de amigos. Poco a poco empezamos a sacarlo y poco a poco Adrián fue abriéndose con nosotros. Nos dimos cuenta que tenía unas pésimas ideas. Pensaba constantemente en quitarse su propia vida. Era una persona que tenía una pésima autoestima y también depresión. Tratamos de ayudarlo, tanto mis amigos como mis amigas. Empezamos a hablar con él y te puedo decir que nos divertimos. Él era feliz, pero... A veces esas personas necesitan mucha ayuda, y me refiero a ayuda profesional, para evitar que cometan locuras.

1:24:55 Se acabó el año, y como cada aniversario teníamos esa rutina de ir a la playa y quedarnos ahí toda una noche, invitamos a Adrián. Adrián fue con nosotros, nos divertimos mucho, jugamos, nadamos, y hasta que cayó la noche empezamos a platicar. Uno a uno se fue durmiendo. Creo que yo fui el penúltimo. Ya eran horas de la madrugada y a todo el grupo lo despertó un grito. Era el grito de una amiga mía. Nos levantamos y le preguntamos qué era lo que había pasado, por qué gritaba así. mi amiga nos decía que adrián faltaba y que un bote que llevábamos uno de madera muy humilde que lo usábamos para adentrarnos un poco más en el agua había desaparecido sacamos nuestras lámparas y empezamos a mirar por todo el lugar si bien esto era extraño no era motivo para que ella estuviera tan alterada después de algunos segundos de estarlo buscando y de preguntarle quedó donde lo había visto por última vez y preguntarle por qué estaba así tal vez había una explicación lógica para todo esto ella me mostró una carta que había dejado Adrián en la cajuela de la camioneta La había dejado a la vista y se notaba que era reciente. Escrita tal vez aquella misma noche. Era una carta donde se despedía de nosotros y nos decía que aquella noche era la

1:26:29 última que iba a vivir en esta tierra, que iba a tomar el bote y que iba a acabar con todo. Ahora todo tenía explicación. Sabíamos por qué estaba así. Nos adentramos en la playa, pero era inútil y también muy peligroso. La corriente de noche es muy engañosa y te puede jalar mar abierto. Nuestros esfuerzos no fueron suficientes. Tuvimos que salir, abordar la camioneta y pedir ayuda a los policías. A pesar de que la búsqueda empezó, no lograron dar con Adrián, ni tan siquiera con su cuerpo. Lo que sí consiguieron fue el bote, que se encontraba todavía más mar adentro, flotando sin nadie en arriba. Aquel evento nos marcó profundamente.

1:27:20 Tanto así que el siguiente año no volvimos a la playa, ni en todo el año, tuvieron que pasar dos años sin ir a este lugar, tan solo para pensar brevemente en tal vez volver para repetir nuestra tradición y tal vez para dar unas palabras en memoria de Adrián. Fuimos a aquella playa, al mismo sitio de siempre, nada había cambiado, solamente el número de nosotros. tratamos de pasarla bien y por un tiempo así fue olvidamos lo que había pasado hasta que cayó la noche juntos todos estábamos platicando alrededor de una pequeña fogata cuando en eso nos fuimos dando cuenta de que no estábamos solos había otra persona que nos estaba observando ahí en la playa adentro del agua parada solamente observando uno a uno de nosotros se fue dando cuenta yo volteé vimos ahí la silueta parada en medio del agua a la orilla Pensamos que tal vez era algún playista, alguna persona que andaba de fisgona, pero lo extraño es que esta persona no se movía, el agua de noche, y también durante el día, es muy fría, las olas pegaban fuertemente. Y aquella silueta nos inmutaba, era como una roca en medio del agua. Le empezamos a

1:28:52 gritar que se fuera, pues tal vez era algún tipo de rarito. Tomamos nuestras lámparas y lo iluminamos. Adrián nos estaba observando, tenía los ojos completamente blancos y traía la misma ropa puesta. con la que lo habíamos visto la última vez. Estaba ahí, solamente viéndonos. Todos gritamos al mismo tiempo. Olvidamos algunas cosas y eso no nos importó. Volvimos a la camioneta y nos subimos. A mí me tocó conducir, pues yo traía las llaves. Salimos de aquel sitio para nunca volver. Desde aquella experiencia, Alex, no me he vuelto a acercar a la playa, ni mucho menos tengo contemplado adentrarme en el océano. No sé si aquello que vimos fue el espíritu de Adrián que no logra descansar en paz, o tal vez fue otra cosa, algo que tomó la forma de Adrián para acercarse a nosotros. Este siguiente relato es anónimo. Es un relato que se puso en un foro de la web. La persona que me dio el

1:30:23 link hacia esta historia dice que le pareció una de las más mórbidas que había escuchado en su vida. Y tiene razón. Espero les guste, criptomaniacos. La historia comienza así. Soy personal de mantenimiento en un faro. Pero hay algo respecto a estos que ya no está en común. Y ese es el personal que trabaja dentro de los faros. Conforme fue avanzando el tiempo, cada vez menos personas se ocupan para trabajar en un faro. Yo voy y doy mantenimientos a varios faros aquí en Europa. Me tengo que mover de un extremo a otro. cuando llegué a este faro donde ocurrió esta experiencia me sorprendí en primera instancia porque yo tenía entendido que nadie se encontraba en aquel faro yo tenía que hacer limpieza mantenimiento y en general tenerlo funcional de vez en cuando venía alguien Pero cuando llegué a este sitio, me encontré con que no estaba solo.

1:31:32 Había tres personas trabajando dentro de este faro. Me sorprendí mucho. No por el hecho de encontrar a alguien trabajando, sino que eran tres personas, eran demasiadas. Como esta cuestión la atiende el gobierno, pensé que habían tenido una equivocación. Pero al final de cuentas, eso no me importaba a mí. con tal de que me pagaran lo demás sobraba me presenté con aquellas tres personas y después me puse a hacer mi trabajo al tener a tres personas mi mantenimiento se hace más rápido pues todos ellos me ayudan todos estaban sumamente felices pero recalco muy felices como si les gustara mucho su trabajo No es por menospreciar, pero creo que atender un faro no es el trabajo más divertido del mundo, pero al menos creo que ellos lo veían así.

1:32:29 Yo seguí trabajando y una vez terminado mi labor, me despegué de los tres. A los cuatro meses volví, y ahora faltaba uno. Solamente habían dos empleados. El tercero, me dijeron que se había ido, que había cambiado de trabajo. No le tomé importancia, pensé que eran cosas que pasaban en la vida. Algunas personas no se quedan para siempre en un mismo trabajo. Subí hasta el faro, hasta la luz. Y me encontré con que había un saco, de esos que ocupan para transportar vegetales pesados. Se encontraba uno, y tenía algo adentro. Se encontraba muy bien amarrado, y estaba en una esquina de este. El saco se movía, pero también olía muy mal. Yo empecé con mi labor, y cuando subió uno de los empleados le pregunté, oye,¿ qué hay dentro de aquel saco? Se mueve, y apesta horrible.

1:33:31 Este empleado se le quedó viendo, para después de unos dos minutos, con la vista clavada en aquel saco, volteó y me dijo, de una manera muy automatizada, Es un error que tuvimos. No le prestes atención. Después de esto se fue y bajó la escalera. Yo pensé que tal vez era algún animal. Tal vez algún animal peligroso. Lo mejor sería no abrirlo. Además, yo era prácticamente un forastero en aquel lugar. No me convenía buscarme problemas. Terminé con mi labor, me bajé del faro y me fui. La cara de aquellos empleados había cambiado. Estaban muy sonrientes, pero recuerdo que cuando le pregunté a aquel empleado sobre el saco, su cara cambió abruptamente. Puso una cara muy seria y como un robot, me dijo aquellas palabras... Pasaron otros cuatro meses y volví al faro. En esta ocasión ya nos encontraban los dos empleados, ahora solamente había uno. Me dio la misma respuesta. El otro empleado se había ido. Subí de nuevo al faro. Y ahora en aquel sitio donde se encontraba aquel saco que se movía, habían dos, del mismo tamaño, y que expedían el mismo olor. Este segundo también se movía. El primero que había visto, continuaba moviéndose.

1:35:03 Así que me empezó a dar curiosidad.¿ Qué era lo que había dentro de aquellos sacos? Si era algo vivo,¿ cómo es posible que hubiera sobrevivido durante cuatro meses en los que no fui? Parecía que jamás lo habían abierto. El saco permanecía de igual manera sellado rotundamente. Yo me enfoqué en hacer mi trabajo y una vez que bajé del faro, cuando ya había terminado todo, le pregunté al último empleado para que me dijera¿ Qué era aquello que albergaban adentro los sacos? Que se movían. Le pregunté si eran animales. Le pregunté si era algo peligroso. Expedían un olor muy repugnante, pero no hacían ningún ruido. Solamente se movían.

1:35:57 El empleado... Cambió su cara por completo, me puso una cara seria y me dijo, fue un error, no le tomes importancia. Después de decirme eso, casi casi como si fuera un robot, cambió su cara nuevamente a una cara alegre y me dijo que si ya había terminado, me podía retirar. Yo confundido me fui de aquel faro. Pasaron otros cuatro meses y tenía que volver a aquel lugar. Esta vez iba más con miedo que con incertidumbre. Las primeras veces me parecía curioso, pero ahora ya no. Cuando llegué a aquel faro, ya no me recibió nadie. Por más que busqué de un lado al otro, no había nadie trabajando ahí. Abrí el faro, subí hasta arriba. Y me encontré con que ahora había tres sacos ahí puestos en la esquina. De igual manera, apestaban horrible y se movían.

1:36:59 Traté de no pensar en aquello. Me enfoqué en hacer mi trabajo. Y fue bastante difícil hacerlo. Pero una vez que terminé, la curiosidad pudo más conmigo. Fui. Y abrí los sacos. Primero rompí uno, de este salió un olor apodrido, un olor muy pestilente que me vi en la necesidad de retirarme unos cuantos pasos, pero no pude ver nada hacia adentro. Fui y abrí el segundo saco. Esperando que tal vez el olor no fuera tan grave, pero todo lo contrario, también me tuve que hacer para atrás. El tercero no lo abrí, porque de los primeros dos salieron dos brazos. Eran personas las que se encontraban adentro de los sacos. Con una playera mía puesta en la nariz, abrí el primero. Y ahí se encontraba uno de los empleados del faro, el primero que había desaparecido. Su cuerpo ya se encontraba en descomposición. Y eso explicaba el hedor.

1:38:07 Me fui al segundo saco y encontré a otro empleado. Su cuerpo estaba en las mismas condiciones. El tercero todavía se movía, como esperando a que lo abriera. Decidí no hacerlo e irme de aquel faro. Renuncié a mi trabajo al día siguiente. Era más que obvio que esto no era algo normal, algo que se pudiera explicar con palabras. No he podido encontrarle una razón, una explicación lógica. Algunos me dicen que tal vez uno de los empleados acabó con los otros dos, pero¿ y el que sobraba?¿ Cómo se quitó su propia vida y se enredó en aquel saco?

1:38:52 Y lo que más me causa escalofríos. Es que esos cuerpos ya estaban en descomposición, o sea que no tenían vida desde hace días o incluso semanas.¿ Cómo es posible que yo los viera moviéndose adentro de los sacos? Esta fue una experiencia que jamás me atreví a contarle a mis seres queridos. No les conté la verdadera razón por la cual renuncié, pero al menos aquí en este foro comparto mi verdad y de cómo en aquel faro cosas siniestras ocurren.

1:39:39 Hola, buenas noches a todos. Mi nombre es Tiffany Michel y quiero contarles la experiencia que le sucedió a mi hermano. Tanto yo como él, escuchamos estas historias de terror, nos encanta, pero también tenemos la mala suerte de haber vivido algunas cosas que nos dejan más que claro. Que todos estos asuntos sobre las almas, demonios, exorcismos, son reales. Solo las personas que han vivido esto de cerca, estamos muy seguros que sí. Verán la historia de mi hermano, que fue la primera experiencia paranormal que tuvimos. Le sucedió cuando tenía 20 años.

1:40:38 En aquel tiempo, él estaba cursando la universidad. Tenía algunas vacaciones y sabía nadar muy bien. Aparte de que le gustaba mucho el trabajo de seguridad, tanto así que terminó siendo policía. Debido a esto buscó trabajo como guardacosta y se desempeñaba muy bien. Eran vacaciones y en la playa había muchos extranjeros, así como también universitarios. Ustedes sabrán que en aquellas épocas La playa simplemente se descompone, hay mucha fiesta, mucho alcohol y por lo tanto muchos accidentes. Cada tanto llamaban a los guardacostas. También había salvavidas, pero son dos cosas diferentes. Los salvavidas solamente se encargan de salvar a las personas que se están ahogando, los guardacostas. Por otro lado, se ocupan de temas un poco más serios, ya sea algunas personas desaparecidas, ya sea altercados en la misma playa.

1:41:52 Ellos funcionan como un tipo de policía, pero dedicado solamente a la costa. Además también de mantener a raya ciertos animales, como peces peligrosos, a raya. A mi hermano se le dio la notificación, al igual que a sus compañeros, de que un grupo de jóvenes había desaparecido. Sus padres lo estaban buscando. y rápidamente por todo el asunto. Mi hermano y los demás pensaron que esto no era nada de que alarmarse. La desaparición de estos jóvenes de entre 15 y 17 años eran dos chicos y dos chicas que simplemente se habían perdido de la vista de los padres. Era más que obvio que se habían escondido por ahí. Pero tenían que hacer la rutina de siempre, tenían que salir y checar por la costa. Veían a todas las personas ahí a lo lejos. Ya era de noche, así que por lo tanto la búsqueda se dificultaba, mientras que iban ahí observando a diferentes sitios. mi hermano se encontró con algo que flotaba en el agua era como una cadena que en medio de ésta tenía una imagen religiosa parecía una virgen o algo por el estilo inmediatamente cuando la sacó del agua sintió que era de muy buena calidad es decir no se notaba que tuviera materiales baratos pesaba parecía

1:43:23 de oro o tal vez bañado en este por lo menos así que rápidamente se quedó con ella ingenuamente pensó que tal vez esta cadena pertenecía a alguna de las personas de la playa que por coincidencia el océano se la había sacado y la había traído flotando hasta aquel sitio donde él la encontró mi hermano y su compañero volvieron pues le dieron el anuncio de que aquellos chicos ya los habían encontrado Rápidamente mi hermano fue a la caseta de los guardacostas, no precisamente donde guardan sus cosas sino donde almacenan cinturones, radios, uniformes, etc. Dentro de aquel cuarto ninguno de sus compañeros pasaba mucho tiempo y él tenía miedo de que si iba y metía esto a su casillero, Tal vez se lo robaran. No eran pocas las veces que había descubierto su casillero abierto. Entonces lo guardó en una bolsa, lo enredó en un calcetín y lo dejó en aquella bodega. Cuando ya había pasado su turno, cuando ya estaba amaneciendo, volvió a aquel almacén. Y como todavía no aparecía el sol, el almacén no tenía luz.

1:44:36 Él confiando en que sabía... donde se encontraba cada cosa dentro del almacén, y donde había puesto aquella cadena, no se llevó ninguna lámpara, entró así en la negrura, y el lugar donde él había creído, había dejado aquella cadena, había otra cosa muy diferente, como estaba todo oscuro, no pudo verlo, pero si pudo sentirlo, Era la mano de una persona que estaba agarrando algo. En ese momento mi hermano se sorprendió y se levantó de inmediato, ya que había dejado esto en el piso. Trató de abrir la puerta, pero no pudo. Él dice que sintió como algo se le abalanzó sobre el cuerpo. y empezó a forcejear con él, por la espalda, debido a lo que sentía, él estaba muy seguro que era una mujer, sentía sus arañazos, sus brazos eran muy delgados, y tenía una larga melena, que le caía por los hombros incluso a él, como si no fuera poco, empezó a sentir mordidas, en su hombro, en su cuello, Él trató de luchar, pero dice que la fuerza de aquella mujer era muy bestial. Finalmente logró abrir la puerta, y como si esto fuera un sueño, aquella mujer desapareció. Mi hermano salió a gatas de aquel almacén, sumamente perturbado y aterrorizado por lo que acababa de vivir.

1:46:02 Ahí en el suelo reposaba aquella medalla, justamente en la entrada de la puerta. Mi hermano por otro lado tenía rasguños en sus hombros y unas marcas profundas de dientes en su cuello y hombros. Puede que mi hermano no sea de las personas que asistan todos los domingos a la iglesia, pero sí somos creyentes en cosas sobrenaturales. En ese momento se puso a rezar, tomó la cadena y le lanzó lo más fuerte que pudo de nuevo al océano. Él supo en ese momento que haberla traído del océano había sido un enorme error. Tal vez aquella cadena no le pertenecía a ninguno de los turistas o universitarios, tal vez le pertenecía a alguien más, a alguien a quien no le gustaba que lo hubieran sacado del agua. Muchas personas pierden la vida en el mar, algunas nunca son encontradas y por esto mismo se cree que las pertenencias de estos quedan embrujadas, almacenando así El alma de sus dueños Pero con un odio Profundo E irreversible Por lo mismo se recomienda Que jamás saques nada del océano Si es que te lo encuentras flotando La siguiente experiencia viene

1:47:41 de parte de Gerardo Vázquez. Hola Alex y hola a toda tu comunidad. Esta experiencia que quiero contarles le sucedió a mi padre y a mí. Ambos somos pescadores y me enseñó este oficio desde muy pequeño Alex. me enseñó a zarpar, me enseñó a pescar de diferentes formas como acaseas en Veracruz y gracias a él pude obtener un empleo como pescador en una gran empresa. Pero esta historia Se rememora a años pasados, muchos, muchos años atrás, cuando yo salí a pescar con él. Recuerdo muy bien que aquel día, salimos tan pronto al amanecer, íbamos a pescar atún.

1:48:30 Para pescar atún acá en Veracruz, usamos la mayoría de veces una especie de red muy grande. Esta red también se usa para atrapar otra especie de pescados, tales como la sardina, etc. Nosotros lo usábamos para pescar atún, y si bien todavía no teníamos esa luz plena que nos da el sol ya por el día, ya que como les dije apenas iba amaneciendo, Podíamos ver perfectamente, por aquel sol que estaba saliendo apenas. Habíamos lanzado la red ya varias veces, y todo había salido de la manera más normal posible. Habíamos traído bastante atún, y estábamos platicando, estábamos echando relajo, como cualquier otro día normal, Alex, lo vuelvo a decir. Cuando en eso, nos percatamos que cuando estamos jalando la red, cuando se supone ya teníamos que traer todo el pescado, notamos que hay un cierto peso extra en aquella red. Notamos que pesa más de lo normal como si de alguna manera misteriosa hubiéramos agarrado un pez muy enorme. O hubiéramos agarrado un número mucho más grande de lo que estábamos acostumbrados con el atún. Solía pasar, sí, muy rara vez, pero solía pasar. Nos empleamos los dos.

1:49:50 Estábamos en un barco más o menos grande y empezamos a jalar y a jalar con todas nuestras fuerzas. Y justamente cuando va emergiendo el atún, que todos los pescados están saltando, Podemos ver algo que sale a la vista, algo sumamente extraño, una figura que no corresponde estar ahí. Era como un brazo, Alex. Era un brazo humano, lo que yacía recostado entre en medio de los pescados, saliendo entre la red. Obviamente nos detuvimos, y lo primero que pensamos era que tal vez... Esos eran los restos de algún cuerpo, que tal vez lo habían tirado por ahí, por la costa, y que conforme la marea y los días fueron pasando, pues este se vio arrastrado hasta aquella distancia en el cual estábamos. Estábamos muy sorprendidos Alex, pero en eso, notamos que no es la única figura extraña que vemos ahí en la red. Notamos que hay otro brazo en otro lugar y luego otro, continuamos jalando la red al punto de que ya casi la subíamos al barco y no te miento, lo que pudimos ver en esa red tal vez fueron algunos 5 o 6 brazos, solamente brazos, no podíamos ver cuerpos. ni ninguna otra extremidad, estábamos dudando en lo que teníamos que hacer, no sabíamos cómo actuar en ese momento, cuando de pronto, aquellos brazos empiezan a moverse,

1:51:20 empiezan a abrir y cerrar el puño, empiezan a mover la muñeca, otros empiezan a moverse completamente, Y ahí pudimos darnos cuenta de que solamente teníamos brazos. Estos se encontraban de alguna manera despegados y tenían como que vida propia. Rápidamente soltamos la red, dejamos ir a los pescados y también a los brazos. No volvimos por la red, la dejamos que se hundiera, cortamos el lazo y dejamos que cayera. Teníamos tanto miedo que ni siquiera nos animábamos a subir la red vacía. Inmediatamente volvimos a casa. Cuando llegamos, prácticamente ya estaba de día. Con lo poco que habíamos capturado, tuvimos que hacer la vendimia. No sin antes ser barridos por mi madre con un huevo, para que se nos bajara el susto. Y también para ver si no se nos había pegado algo en alta mar. Era más que obvio que aquellos brazos tenían algo siniestro detrás. Solamente aparecieron Alex, y a pesar de que otros pescadores y personas no creen en nuestra historia, te aseguro que es real. Esa experiencia se une a uno de mis tantos temores que tengo cada vez que salgo a trabajar. Ver nuevamente uno de aquellos brazos flotando en el agua, no sé qué significa, de lo único que estoy seguro es que no quiero volver a vivirlo. Muchas gracias por compartir mi historia. Saludos

1:52:56 a toda tu comunidad. y Esta siguiente experiencia viene de parte de Charlie Quesada. Hola Alex, mi experiencia es la siguiente. Más bien, es una historia de mi padre. Quisiera compartírtela a ti y a toda tu audiencia. Verán, mi padre anteriormente, antes de su jubilación, trabajó gran parte de su vida en el área de transportista. Pero no era un transportista cualquiera.

1:53:44 Él transportaba por alta mar. Él se iba días, si no es que meses, y los pasaba completamente en el océano. Él trabajó durante mucho tiempo ya sea de empleado general, pero gran parte también, como seguridad, como prevención, en estos enormes barcos que salen desde México a diferentes partes del mundo. Transportando en grandes contenedores diferentes mercancías. Estos barcos son enormes y muy pesados Alex, casi nada puede voltearlos excepto tormentas muy pero muy poderosas. Pero claro, tienen un sistema para identificarlas, así que, por lo regular, no suelen tomar los desaprevenidos.

1:54:34 Pero es el océano, y así como de hermoso y místico es, también es muy volátil, y las circunstancias pueden cambiar de un segundo a otro. Puedes tener un día soleado, Y al minuto siguiente, una enorme nube tapa todo rayo de sol. Y comienza a llover. Comienzan los remolinos, la lluvia. Y vivir una tormenta en el océano. Créeme que no cualquiera. Mi padre ya tenía años trabajando ahí. Y sabía que el océano podría ser muy volátil. Así que no le tomó por nada sorpresa cuando le dieron el aviso que iban a atravesar por una tormenta. Igual, para él esto no era novedad. Solamente acató las instrucciones, y como en ese momento se desempeñaba como seguridad, empezó a checar todos los contenedores, que todos estuvieran bien apilados, que todos estuvieran bien asegurados, y sobre todo que la tripulación, la mayoría, que no fuera necesaria, que estuvieran todos adentro. Y mi padre tenía que cerciorarse de eso. Si bien la tormenta no era tan fuerte... Tenían que tomar sus precauciones. A mi padre se le había encomendado estar en un lugar, una caseta por así decirlo, con demás compañeros, obviamente para que él tampoco tuviera un accidente. Empezaron a adentrarse en la tormenta, empezó a llover, empezaron los truenos, empezaron las

1:56:04 grandes olas. Y fue precisamente por estas olas que meten a todos los tripulantes, pues a pesar de que el barco es enorme y muy pesado, que puede romper fácilmente algunas cuantas, hay otras tantas olas que son muy fuertes y pueden llegar incluso a la borda. Grandes cantidades de agua entrando por la borda de una manera muy fuerte que hasta te pueden tumbar. Eso era más que nada el pendiente que tenían con la tripulación. En cierto punto de la tormenta, tal vez cuando ya estaban algunas tres o cuatro horas adentro de la misma, a mi padre le encomendaron ir a llevar unos cuantos documentos a la oficina del contramaestre. Como la tormenta, repito, no era tan volátil, pero para nada era suavecita. Mi padre les dijo que lo podría llevar sin ningún problema en ese mismo momento.

1:57:00 Dice que este fue su primer error, subestimar a la tormenta. Salió de aquella caseta, se puso su impremiable, sus botas. Había otras personas en la borda, obviamente los necesarios solamente, pero todos se encontraban muy resguardados y atados con arneses. Mi padre por otro lado no. Él continuó caminando, cuidándose muy bien de donde pisaba, pues todo estaba mojado, cuando en ese momento, él dice que empezó a escuchar como lo llamaban por su nombre.« Juan, Juan,¿ dónde estás Juan?». A mi padre le entró mucha curiosidad esto, no solamente porque le estuvieran hablando por su nombre, sino porque aquella voz la reconocía. Aquella voz lo llevó a muchos años atrás, le dio mucha nostalgia escucharla pues, él dice y asegura que era la voz de su madre, parece entonces la madre de mi padre, ya había fallecido, tenía años de haberlo hecho. Mi padre volteó para todos lados, buscándola, cuando en ese preciso instante volteó hacia la borda, en uno de aquellos manerales, y vio recargada ahí una silueta, una silueta que podría ser algo transparente, y esa silueta lo seguía llamando.« Juan, Juan, ven, te necesito». Mi padre no

1:58:30 sabe explicar qué le pasó por ese momento en la cabeza, pero era como si estuviera hipnotizado. A pesar de que él sabía que su madre había fallecido hace unos cuantos años, él iba en dirección hacia aquella silueta. Él iba caminando directamente hacia ella, sin importarle nada más, sin importarle la tormenta, sin importarle lo peligroso que fuera. arrimarse a la orilla en ese preciso momento tenían rotundamente prohibido acercarse a la orilla asomarse a esta y aquella sombra transparente él dice que se encontraba recargada en esta mi padre seguía caminando hacia ella cuando de pronto escuchó como uno de sus compañeros lo llamaba por detrás y le gritó rápidamente juan juan a dónde vas hazte para acá te vas a caer En ese momento fue como si él despertara del trance.

1:59:27 Mi padre nuevamente... Dice que tuvo... Conciencia de lo que estaba haciendo... Tuvo dominio nuevamente de su cuerpo... Y reaccionó... Para ese momento... Como si de un parpadeo se tratara... Aquella sombra... Había desaparecido... Y no fue suficiente con esto Alex... Una enorme ola... O lo que él cree fue una ola... Golpeó en ese momento el barco... Y una gran cantidad de agua... Lo tumbó, se lo llevó, lo arrastró. Por suerte estaba su compañero ahí que lo levantó, pues el agua se lo estaba llevando. Él se estaba resbalando con todo eso. Y obviamente en ese tipo de tormentas el barco no necesariamente está quieto, se está moviendo de un lado hacia el otro. Tienes que ir caminando con mucho cuidado.

2:00:17 A pesar de ser enorme, te puedes resbalar y si no te agarras, simplemente te vas. Y si corres con la mala suerte, caes al agua. Su compañero agarró a mi padre y lo levantó. Le preguntó si estaba bien y qué era lo que se le estaba ocurriendo, por qué se estaba acercando de esa manera a la orilla. Mi padre no se lo supo explicar, simplemente le dijo que había visto algo extraño, pero que ya había pasado. A mi padre esta experiencia lo dejó muy bien marcado, sobre que en el agua, en el mar, no solamente pasan cosas naturales, como las grandes trombas, las grandes tormentas, los grandes remolinos, sino que también tiene una parte mística.

2:01:05 A veces el mar puede ser muy hermoso, pero también aterrador, de una forma paranormal. Gracias por escuchar mi relato, Alex. Espero que lo puedas compartir con tu audiencia.