Canasta de Historias de terror MORGUES, VELADORES y PUEBLOS / Para tener PESADILLAS
0:09 Buenas noches Alex, y buenas noches a todos tus oyentes. Mi nombre es Juan Salameda. La experiencia que quiero compartirte pertenece a mi padre. Curiosamente, esta experiencia nunca la habÃa contado él. Se la contó solamente a mi abuelo Y después a mà Tanto a mi hermana como a mi madre Se las excluyó por completo Jamás se las contó Y de cierta manera Esto es como un secreto Pero en esta ocasión quiero compartÃrselas Cuando ya estaba a punto de entrar a trabajar como velador Ãl me contó esta experiencia más que nada para que tuviera cuidado A ciertos lugares donde me mandaran Resulta que cuando mi padre tendrÃa por eso de 27, 28 años, para ese momento ya tenÃa cerca de 5 hijos, yo soy el séptimo, entonces todavÃa no llegaba.
1:12 En aquel momento, él estaba teniendo una disputa. TenÃa un inconveniente con sus tierras, por lo tanto no podÃa usarlas. Y el dinero ya se estaba acabando, pues alimentar a cinco bocas son demasiadas. Asà que por lo tanto tuvo que buscar algún empleo que fuera bien pagado y que sobre todo le diera tiempo en la tarde o en la mañana seguir arreglando aquellos problemas que tenÃa. TenÃa algunos problemas legales. Después de buscar, después de estar con amigos, buscando a ver qué era lo que le ofrecÃan, con ganaderos, con personas con mucho dinero y renombre en el pueblo, consiguió que lo contactaran con un señor, el cual ya no se encontraba en el pueblo, pero eso sÃ, tenÃa muchas tierras y tenÃa un rancho muy grande y muy bonito que necesitaba que se lo vigilaran. Este hombre anteriormente con su ex esposa vivÃa en aquel rancho, pero que por unos temas de salud se habÃan retirado. Resulta que la ex esposa habÃa fallecido y el señor simplemente se habÃa ido de ahÃ. Solamente le dijeron esto a mi padre.
2:31 Cuando llegó a la entrevista de trabajo por la tarde, el hombre le dio un tour completo un recorrido por todo el rancho, a la par que le empezaba a contar la historia de este. Como ya te dije, este hombre tenÃa muchas tierras, tenÃa muchas parcelas, pero también tenÃa ganado, y la mayorÃa del ganado se encontraba en aquel rancho. Este rancho funcionaba como un almacén, tenÃa más ganado en otras partes, pero tenÃa una cierta parte en este rancho. TenÃa poco ganado, a decir verdad, pero tenÃa que ser vigilado, más que nada por los coyotes, o por otros depredadores, o incluso personas que quisieran entrar a robar. y ahà iba a entrar mi padre para custodiar todo este. Según el hombre le contó, aquella casa la habÃa edificado su esposa.
3:25 él habÃa puesto el dinero pero la esposa le habÃa dicho al arquitecto y a los chicos de construcción como la querÃa la pidió con muchas paredes blancas ya que la mujer era una aficionada al arte tenÃa muchas pinturas muchos lienzos e incluso muchas paredes que tenÃan paisajes hermosos habÃan sido pintados por su ex esposa básicamente toda la casa tenÃa el estilo que ella querÃa Pero lo que más resaltaba de toda esta decoración, es que la esposa también habÃa hecho manualidades. Y con el tiempo, empezó a hacer figuras. Personas humanas, o al menos que se veÃan de aspecto muy humano, con cera y con arsenilla. Les daba un aspecto muy humano, tanto asà que, de noche, uno se podrÃa confundir fácilmente Con una persona de carne y hueso. La esposa hacÃa esto más que nada para perfeccionar.
4:29 El tallado que ella hacÃa. Ya que querÃa hacer más figuras. QuerÃa hacer como estatuas. Y pues ir practicando esto le beneficiaba. La señora hizo muchos personajes de arcilla, de tamaño real, de tal vez 1.80, 1.70, personas y rostros que ella sacaba de algunas imágenes. Obviamente estas estatuas no podÃan moverse. Las hacÃa sentadas o paradas y simplemente las colocaba en algún lugar para almacenarlas. Después de que ella falleció, el hombre simplemente no pudo seguir viviendo ahÃ, todo le recordaba a su esposa, asà que se mudó a otro sitio, usó el rancho como una especie de almacenamiento para el ganado y como última voluntad. que le habÃa pedido su esposa, ya que él habÃa dicho que se iba a mudar si ella fallecÃa, era que pusiera a todas sus figuras de arcilla dispersadas en la casa del rancho, como si fueran personas que ya no estuvieran en un cuarto ahà agarrando polvo, sino que las pusiera sentadas en las bancas, en los comedores, o cuando algunas estuvieran paradas, que las pusieran como si estuvieran interactuando entre ellas. El esposo, quien la querÃa mucho, le dijo que sÃ, y eso se llevó a cabo.
6:00 Mi padre lo vio. Me platica que las estatuas, que no eran pocas, estaban dispersadas en toda la casa del rancho. El hombre se lo dijo, le contó esta historia, más que nada para que no se asustara durante la noche. ya que a lo mejor, si veÃa allá a lo lejos, pudiera ver alguna sombra, tal vez de alguna persona parada en el patio o adentro de la casa, pero que no se preocupara, que eran simplemente aquellas figuras. A mi padre le pareció algo extraño, y tal como el hombre decÃa, durante la noche, eso daba un aspecto muy aterrador. Pero vuelvo y repito, mi padre necesitaba el dinero, entonces aceptó el trabajo. El hombre le dijo algo, solamente enfócate en el ganado, no entres a la casa de rancho ni al patio, solamente en los terrenos de alrededor, más que nada para que no te sientas incómodo. Mi padre acató esto, de cierta manera el hombre sabÃa que no muchas personas se sentirÃan cómodas con aquellas figuras de arcilla y cera esparcidas en la casa. Pero sucedió que, después de unas noches, que mi padre habÃa acatado esa orden, que no se habÃa acercado para nada a la casa, sucedió algo. Un coyote logró entrar. Todo el terreno estaba cercado y también con una mayacorla de púas. puestas todo alrededor. Mi padre
7:35 no sabÃa cómo este coyote habÃa entrado, entonces empezó a seguirlo. El coyote al ser un animal salvaje, obviamente primero, se le plantó a mi padre y le gruñó, pero después aprovechó y corrió. Tal vez su instinto lo hizo equivocarse pues, corrió derecho a la casa, a la casa de rancho. Mi padre lo tenÃa que seguir, Los animales salvajes son muy listos. Si se habÃa ocultado, eso querÃa decir que iba a aprovechar a que mi padre se alejara o tal vez iba a ir por otro tipo de ganado ya que tenÃa gallinas, tenÃa borregos y el coyote iba a esperar a que mi padre bajara la guardia para llevarse a uno. El otro caso es que aquel coyote de seguro habÃa hecho un hoyo escarbando y por ahà habÃa entrado y por ese mismo hoyo tenÃa que salir.
8:29 Mi padre tenÃa que perseguirlo, ya que tenÃa que ver dónde quedaba aquel hoyo para taparlo. Asà que sin dudarlo, empezó a corretearlo. Y justamente cuando llegó a la casa de rancho, empezó a notar algo extraño. Y es que empezó a escuchar algunas voces que venÃan desde el patio. Unas voces rasposas, como de algunas personas que se esforzaban por hablar. Mi padre inmediatamente sacó el revólver. un revólver que precisamente aquel anciano le habÃa dejado para que custodiara.
9:09 Ãl se fue acercando al patio. Y mi padre simplemente quedó helado, petrificado por completo cuando vio que en el centro, en el patio, las figuras de arcilla, esas figuras de cera, se encontraban paradas, en cÃrculo, como si estuvieran platicando. Inmediatamente las voces cesaron, ya no se escuchó nada más. pero mi padre pudo verlas. Ahà estaban varias figuras, como si estuvieran interactuando, como si fueran personas reales. Mi padre simplemente pasó a un lado de ellas, Y siguió delante caminando, ya no le dieron ganas de perseguir al coyote, no sabÃa en qué parte de la casa se habÃa metido, pero este pensamiento era invadido también por las esculturas, por aquellas estatuas, cuando le hicieron el recorrido. Ãl recuerda muy bien que aquellas figuras se encontraban sentadas, otras se encontraban en una esquina, otras en un pasillo, y en aquel preciso instante, todas se encontraban en el centro, reunidas en grupos.
10:27 A la mañana siguiente, le tocaba dejar el horario al guardia de dÃa, al cual le preguntó si él jamás habÃa vivido algo extraño. El guardia le dijo que no, pero que claro, tampoco se acercaba mucho a la casa, que solamente ver aquellas figuras le daba miedo. Ambos guardias, tanto mi padre como él, hicieron el rondÃn y pasaron enfrente de aquellas figuras en el patio. Alex, mi padre dice que lo que vio lo dejó más traumatizado todavÃa pues las figuras ahora se encontraban en su sitio normal. algunas sentadas, otras paradas, otras caminando por un pasillo, o haciendo como que caminaban. Quiero que recuerdes esto, la cera, la arcilla, son materiales, los cuales si haces tú una figura, no los puedes mover, es decir, no los puedes cambiar de posición. Si uno está caminando, se queda caminando, no lo puede sentar, no lo puede seguir, A lo que me refiero es que en la noche mi padre vio a todas las figuras paradas y en el dÃa algunas de ellas se encontraban en poses totalmente distintas, cosa que era imposible. Después de que vivió esto, mi padre se apuró a resolver todo aquel problema que tenÃa con las tierras.
11:57 afortunadamente lo hizo y más con esta motivación lo más pronto que pudo abandonó aquel trabajo pues él sabÃa de alguna manera que aquellas figuras no eran normales que aquellas figuras tenÃan algo que las hacÃa que se movieran durante la noche gracias por compartirme el relato Alex saludos a todos los criptomaniacos Buenas noches. Mi nombre es Juan Pablo Lozano.
12:44 Quiero contarles una experiencia que vivà en mi antiguo trabajo. Yo me desempeñé varias veces como velador, y a lo largo de esos años, me pasaron muchas cosas, pero claro, nada en el tema de lo paranormal, a excepción de una vez. Recuerdo que habÃan cambiado, yo trabajaba para una empresa de seguridad privada, que no me dejaban en un solo sitio, es decir, que se la pasaban moviéndome. A veces en un supermercado, a veces en un almacén, a veces en un depósito, y asà sucesiva y sucesivamente. En una de estas ocasiones me tocó llegar a custodiar lo que vendrÃa siendo un almacén de equipamiento para la construcción.
13:33 Es decir, habÃa bloques de cemento, máquinas de construcción, taladros y demás cosas. Incluso también grúas y algunas torretas. En la noche se ocupaban dos guardias, debido a que el terreno era bastante amplio y habÃa dos casetas, una en la entrada principal y otra en la entrada trasera. Yo iba a estar en la entrada trasera. A grosso modo no se tenÃa que hacer nada durante el turno nocturno a excepción solamente de dar rondines, es decir que el trabajo de construcción rara vez se realiza de noche. Entonces cuando llegué este señor, mi compañero que tenÃa aproximadamente algunos 30 años más que yo, yo en ese momento tendrÃa 20, Y él tendrÃa como unos 52, 53 años, me dijo lo siguiente, mientras estábamos cenando, mira chavo, tú si quieres no hagas los rondines, tú solamente ponte bien vivo, viendo hacia afuera. Que no se te pase nada... Y si es que preguntan por alguien...
14:41 Me llamas por radio... Yo hago los rondines... Y voy y te checo... Cada vez que haga los rondines... No te voy a mentir Alex... Cuando me dijo esto... Yo no le vi nada de malo... Al contrario... Me pareció genial... Solamente iba a estar sentado en la caseta... Con el aire acondicionado... Escuchando música... y estar al pendiente de afuera. Aquella noche pasó normal, pero yo noté algo extraño con aquel señor. Este hombre iba caminando por toda la zona, iba caminando por aquel terreno extenso de tierra, rociando algo. Cuando llegó a mi caseta, yo le pregunté qué era lo que andaba tirando. Yo vi que traÃa una botella de refresco, pero que traÃa agua en ella. Esta agua no se la tomaba, sino como que la iba regando en todo el piso. Daba como tres pasos, la regaba.
15:36 Daba otros cuatro pasos, la regaba de nuevo. Y él me dijo algo que al menos en el principio se lo creÃ, pero que conforme tú vas pensando las cosas no tienen mucho sentido, y es que me dijo que lo hacÃa porque luego entre la noche habÃa un poco de viento y este levantaba tierra y por lo tanto al tener la tierra mojada al menos en su mayorÃa, evitarÃa que se levantara mucho polvo yo le creà pero en toda aquella noche y en la siguiente no hubo nada de viento Alex era raro en aquel momento incluso estábamos en una época calurosa asà que aquà fue donde yo empecé a pensar que este viejo me estaba ocultando algo todas las noches pasaba mi caseta me saludaba y conversábamos un poco Y yo lo veÃa, como se iba caminando, mientras rociaba aquella agua. Al pasar aproximadamente una semana, ahà me entraron las ganas de hacer un rondÃn. Siempre lo hacÃa cuando llegaba, pero querÃa hacer un rondÃn durante la noche, simplemente porque querÃa. Asà que yo le dije al hombre...
16:48 Oiga Don, y si yo le doy un rondÃn de perdido a uno, quiero estirar las piernas, y sirve que me voy fumando un cigarro. Al principio Alex, como que al Don, no le gustó la idea. Me dijo que no, que mejor lo hiciéramos los dos. Y fue asà como esa noche, aprovechando uno la compañÃa del otro, empezamos a hablar mientras caminábamos, él iba rociando el agua, y yo iba fumando. Hablamos de cosas sin sentido, pero a todo esto es que yo noté, Alex, que este hombre iba a un paso muy rápido, o sea que caminaba acelerado, como si trajera prisa, o como si algo lo estuviera incomodando.
17:33 Incluso yo le pregunté a Don,¿ por qué va tan rápido? que acaso quiere terminar el rondÃn a las prisas él me dijo que no que él asà caminaba y que no le pusiera atención que era mejor llegar a la caseta del otro lado a la siguiente noche Alex yo le volvà a insistir oiga Don déjeme dar el rondÃn a mà no va a pasar nada tan solo quiero caminar un poco el hombre me dijo que estaba bien pero que lo diera lo más rápido posible que caminar y no le prestara atención a ninguna otra cosa pero que lo diera y que volviera a la caseta, que no pasara mucho tiempo en aquel terreno en la oscuridad.
18:16 Yo hasta ese momento incluso me reà y le dije, Don, pero si aquà no hay monstruos,¿ a qué le tiene miedo? Ãl solamente meñó la cabeza a Alex y me dijo, hazme caso muchacho. No dures mucho tiempo haciendo el rondÃn. Yo empecé a dar el rondÃn, Alex, y mira cómo son las casualidades que yo tenÃa como hábito a veces llamar por teléfono a una de mis amigas en ese entonces. A veces hablábamos largo y tendido. Y en aquella ocasión fue ella quien me habló. Eran por eso de la una y media de la mañana. Empecé a hablar con ella mientras estaba caminando. Y de pronto tocamos un tema de interés. Un tema personal. Y me detuve. Y empecé a platicar con ella. Estaba en la negrura de la noche, pero habÃa ciertas luces que me permitÃan ver con claridad.
19:11 Pero habÃa otras tantas que me hacÃan ver sombras. una en particular que se situaba atrás de mÃ, me hacÃa ver mi sombra reflejada en uno de los vehÃculos de construcción, cuando estaba hablando por teléfono simplemente me di la vuelta y vi de nuevo mi sombra, esta vez ya no se encontraba sola, habÃa algo arriba de ella, algo que se meneaba de un lado hacia el otro y que tenÃan la apariencia de unos pies colgando, Inmediatamente alcé la mirada como reflejo y lo vi a Alex. Vi a lo que parecÃa ser una mujer, colgada en el aire, con una soga en el cuello. Inmediatamente di el grito de mi vida y salà corriendo hacia la caseta del Don.
20:06 Le pedà que me ayudara, pues lo que habÃa visto me habÃa dejado muy shockeado. El Don iluminó hacia arriba. y desde el poste de la grúa donde yo supuestamente habÃa visto a la mujer de ella no colgaba nada aquel poste estaba limpio el don como ya sabiendo lo que habÃa ocurrido simplemente me tomó de la espalda me frotó los hombros y me dio café y me dijo tranquilo muchacho tranquilo y después de calmarme él me explicó lo siguiente resulta que lo que regaba no era agua común y corriente si no era agua bendita. Ãl ya llevaba muchos años cuidando aquel depósito y precisamente estos años de experiencia lo habÃan curtido en lo que se aparecÃa de noche. Dijo que durante los primeros dÃas incluso veÃa sombras que pasaban por afuera de su caseta y le tocaban la puerta. que él empezó a hacer esto, de rociar agua bendita en todo el terreno, y que de esa manera, las manifestaciones se calmaban, pero que de vez en cuando, cuando se tardaba de más dando al rondÃn, era posible que vieras algo, como a él le pasó en numerosas ocasiones, era por eso que, cuando daba el rondÃn, lo hacÃa a paso de prisa, y rociando el agua bendita,
21:38 Ãl no me lo quiso decir el primer dÃa porque pensaba que yo lo tomarÃa por loco, y sÃ, si te soy honesto sà lo harÃa, obviamente después de lo que habÃa vivido, no lo tomarÃa por eso. Me dijo que él seguÃa en el trabajo porque lo necesitaba, porque no encontraba trabajo en otra cosa. Al menos que le ofrecieran la misma paga. Y fue por esto mismo que decidió seguir yendo a trabajar ahÃ. Que incluso el vigilante al cual yo estaba cubriendo ya no iba a volver. Que me tenÃan ahà de fijo y por eso no me habÃan cambiado. El don me dijo que habÃa una solución.
22:19 Que lo dejara a él. dar los rondines y que si querÃa que me pasara la mitad del tiempo en su caseta haciéndonos compañÃa y después pues ya en la mÃa alex yo opté por esto trabajé en aquel depósito Cerca como de dos años, y nos apegamos siempre a esto, e incluso cuando a mà me tocó dar rondines para ayudarle un poco a él, también agarraba mi botella y mientras caminaba esparcÃa el agua bendita por todo el lugar. manteniendo mi mirada fija en el camino no volteando a ver nada más pues sabÃa que si tenÃa mala suerte aquella noche iba a haber algo que me dejarÃa perturbado un par de dÃas esa fue mi experiencia alex espero que en algún momento puedas publicar mi historia Buenas noches.
23:29 Mi nombre es Reinaldo Duarte. Quiero compartirles mi experiencia. Hace aproximadamente como unos 8 o 9 años, yo trabajé como guardia de seguridad. Me desempeñé en todos los turnos, tanto de mañana, tarde y noche. Trabajé para una empresa refresquera, una popular marca aquà de México, esta empresa transporta y reparte diferentes lÃneas de refresco y también agua, por lo tanto yo veÃa choferes salir y entrar todos los dÃas a aquel almacén, yo les daba salida. Y como sucede cotidianamente, empezamos a ser amigos. Primero me hice amigo de mis compañeros guardias y después de todos los repartidores. Pero entre todos ellos, siempre resaltaba a alguien. Era un chofer que se llamaba Paco.
24:26 Paco era muy platicador, se llevaba contigo fácilmente, tenÃa la sangre muy liviana como algunos dicen. El caso es que era muy amiguero, con todo se llevaba bien y no habÃa ninguna persona que no lo conociera, a pesar de ser un chofer repartidor. Yo siempre lo veÃa todas las noches y siempre estaba alegre. Aunque como es la vida Alex, que a veces a esas personas le sucede lo peor. El caso es que un dÃa le dieron una noticia fatÃdica a Paco. Tanto su esposa como su hija habÃan sufrido un accidente automovilÃstico en el cual tristemente la hija de Paco habÃa fallecido. Obviamente Paco se desmoronó, lloró y se fue inmediatamente. Todos estábamos preocupados, esto habÃa pasado precisamente a horas de la mañana. él todavÃa no salÃa e incluso algunos le dieron raid el caso es que debido a esta tormentosa pérdida a Paco le dieron una semana para que se tomara para que estuviera con su familia y para que velara a su hija por suerte su esposa otra vÃctima del accidente no resultó tan herida eran solamente unos golpes leves pero por otro lado su hija no habÃa corrido con la misma suerte Recuerdo que habÃan pasado dos dÃas cuando vimos a Paco otra vez entrando, lo curioso Alex, es que lo vimos entrando en un
25:58 camión que la misma empresa se lo habÃa dado, más que nada para que se moviera, pero un camioncito, el cual siempre se usaba para repartir agua. al menos a tiendas pequeñas, cuando lo vimos entrando Alex, vimos que este no venÃa solo, venÃa acompañado, vimos a una niña, sentada en el asiento del copiloto, a un lado de él, Paco se bajó, empezó a comprar algo, nosotros nos acercamos, más que nada para platicar un poco con él, este nos contó que habÃa decidido seguir trabajando porque la casa le recordaba mucho a su hija y no querÃa seguir pensando en eso que lo deprimÃa y que es más durante aquellas dos noches no habÃa podido pegar un ojo no se sentÃa cansado solamente deprimido y que al menos el trabajo servÃan para distraerlo Paco se quedó platicando con otro repartidor y nosotros tres nos dirigimos de nuevo a la caseta. Vimos que la niña que lo acompañaba se habÃa quedado arriba del camión. Paco se habÃa estacionado de tal manera que quedaba el camión a merced del sol, de frente, con todo el calor encima, los vidrios de este camión estaban subidos hasta arriba, y de cierta manera esto me preocupó, tal vez la niña adentro estaba pasando un calorón que poco nos imaginamos, sobre todo en esa
27:28 época del año que era verano, yo saqué un pequeño dulce que traÃa, un chocolate en barra, mis otros dos compañeros me esperaron ahà en lo que fui y le toqué la puerta a la niña le dije que bajara un poco el vidrio y que le daba eso como regalo que comiera algo la niña simplemente me sonrió y me lo tomó me dijo gracias y si voy a bajar los vidrios Alex era una niña como de unos 6 o 7 años muy adorable hasta ese momento nosotros pensamos que tal vez Paco habÃa venido a trabajar con una de sus hijas Pues para serte sincero, si bien nos llevamos muy bien con Paco, no sabÃamos muchas cosas de su vida, no sabÃamos dónde vivÃa, no sabÃamos incluso si tenÃa más hijos, no sabÃamos tampoco quiénes eran sus hermanos, éramos solamente amigos en el trabajo, nosotros nos retiramos. Y vimos que Paco se estaba tardando mucho platicando, mientras que la niña seguÃa arriba del camión. Tomé la decisión de ir a decirle que bajara la niña, o que si se iba a ir, que se apurara pues. La pobrecita niña estaba abajo del sol, tal vez le iba a hacer mal. Pero cuando llegué y le dije esto, Paco no se lo tomó nada bien, empezó a gritarme. a decirme que si no tenÃa respeto por lo que habÃa sucedido y yo estaba muy confundido solamente le estaba diciendo que la niña que venÃa en
29:00 el camión que lo venÃa acompañando desde la mañana se encontraba ahà sentadita que lo más recomendable era que se moviera otro de mis compañeros de guardias se unió y también le dijo lo mismo que aquella niña estaba ahà adentro del camión Y que el sol estaba muy fuerte, que lo recomendable era que se bajara. Pero Paco seguÃa molesto y nos dijo algo que nos dejó muy sorprendido. Ãl nos dijo que solamente tenÃa una hija y que esa hija ya se encontraba en el cielo, que él no tenÃa más hijos ni tampoco sobrinos. Nosotros simplemente nos quedamos viendo las caras a Alex, mientras que Paco se retiraba, lo acompañamos a pesar de que este no querÃa. Una vez que llegamos al frente del camión, la niña ya no estaba a Alex, y en el asiento del copiloto solamente estaba aquel dulce. Pese a que tratamos de hablar con Paco, explicándole que nosotros no querÃamos faltarle respeto en ningún momento, este no lo tomó nada bien. Y era de esperarse Alex. Tal vez creyó que estábamos jugándole algún tipo de broma. Pero nosotros no éramos asÃ. Lo que vimos fue real. Los tres lo vimos. Los tres interactuamos con aquello. Aquella niña. Tal vez era su hija. La cual lo estaba acompañando. Tal vez en su último dÃa, en este mundo. Después de aquello, Paco no volvió a hablarnos.
30:36 Nos hablaba para temas de trabajo, pero la amistad simplemente se fracturó, por lo que duré trabajando ahÃ. Paco cambió por completo. Ya no era aquella persona risueña, ahora era alguien serio, alguien amargado, cosa que lo entiendo, pero al menos también estoy seguro que su hija lo estuvo acompañando en aquel dÃa. Esa fue mi experiencia Alex, espero que la puedas publicar. Es curioso, criptomaniacos, como muchas personas dicen que el trabajo de cuidador de cementerio o el trabajo de algún sepulturero es el trabajo donde más personas creen que uno está predispuesto a que le pasen cosas paranormales.
31:30 Muchos no toman en cuenta. cierto lugar por el que todos los cadáveres pasan antes de llegar al cementerio, y me atreverÃa a decir que es el lugar donde más energÃa paranormal suele suceder, porque es el primer sitio a donde van todos los cuerpos después de haber perdido la vida, y esas son las morgues. Los forenses que trabajan en ese tipo de lugares son los que tienen historias más perturbadoras con las que me he encontrado o que me han compartido, y en este episodio les contaré algunas de ellas.
32:13 Los forenses llevan mucho estudio. Cabe decir que hay muchos ruidos que hacen los cadáveres cuando estos, digamos, apenas están frescos, cuando la vida apenas se ha escapado. Gases, ruidos, extraños movimientos que hacen los cadáveres que a más de uno le provocarÃan escalofrÃos o tener los pelos de punta. ser forense y trabajar en una morgue requiere no ser supersticioso y tener muy en cuenta que a veces cosas extrañas van a suceder sobre todo en el turno de noche José Hernández es quien nos manda esta primera experiencia su experiencia comienza de la manera más normal él decÃa que estaba en su turno y como ya llevaba años trabajando en esta morgue sabÃa de ciertas cosas que suelen suceder a veces durante la noche pero no contaba con que le llegarÃa un cuerpo que lo harÃa pasar una noche de absoluto terror tanto asà que suspenderÃa su trabajo a mitad de la noche para enfocarse en otras cosas su historia comienza de la siguiente manera a él se le habÃa encomendado tratar un cuerpo que recientemente pues habÃa perdido la vida. TenÃa que checarlo y digamos que iba a
33:44 dedicarle aproximadamente 5 horas a este cuerpo. José, como ya tiene muchos años trabajando en esta morgue y todavÃa más años trabajando de forense, para él es algo completamente normal a veces hablar con los cuerpos. Ãl trabajaba en el horario nocturno, a veces tenÃa una compañera, a veces no, pero por lo regular estaba impuesto a trabajar completamente solo. Huelga decir que en aquella morgue no estaba solo, habÃa un vigilante, pero el vigilante se queda en la entrada, José anda adentro, y no se saludan o se hablan más allá de un buenas noches o un buenos dÃas. Entonces José, al estar completamente solo, empieza a hablar con los cuerpos, con los cadáveres. No les falta el respeto, simplemente es algo que él fue desarrollando al paso de los años. Y no es que tenga una conversación, solamente les da ciertos comentarios para hacer más amena la noche. Pone su música, ve el cadáver y le dice,« A ver,¿ a ti qué te pasó?». O también les dice, ahorita vuelvo contigo.
35:03 Comentarios asÃ, comentarios muy inocentes, según él cree. También le gustaba jugar a veces, cuando él estaba tomando alguna taza de café, alguna soda, algo con lo que llevar la noche, y darle pelea al sueño, soltaba un comentario hacia el cadáver, y le decÃa, ¿quieres? Da un golpe sà y dos golpes no. Obviamente esto llevaba décadas haciéndolo. y jamás ningún cadáver habÃa dado esos toques, asà que lo decÃa más que nada como un tipo de juego, en aquella noche hizo lo mismo, llegó este cadáver, el cual tenÃa los ojos cerrados, la boca también cerrada como cualquier otro, y José se encontraba tomándose su café, en ese momento se le ocurre decir esto, amigo mÃo, quieres un sorbo, dame un toque que sà y dos toques si no, algunas personas pueden creer que esto es faltarle respeto a los cadáveres, pero él no tenÃa ninguna mala vivencia, después de esto inmediatamente se fue a comer, regresó por eso de las 2 de la mañana y se encontró con algo completamente tenebroso, el cadáver que se encontraba ahà en el centro, tenÃa una mueca diferente. Su cara habÃa cambiado por completo. Sus
36:35 ojos ya no se encontraban cerrados y su boca tampoco. Su boca tenÃa la mueca como si estuviera haciendo una sonrisa exageradamente estirada, mostrando todos sus dientes y sus ojos se encontraban abiertos. Pero lo que más resaltaba de estos era que sus párpados parecÃan como si se los hubieran estirado hacia arriba, como si de alguna manera extraña hubiera alguna fuerza desde adentro que estuviera empujando los ojos de aquel cuerpo hacia afuera. TenÃa una mueca horrorosa viéndolo. Sus ojos lo seguÃan. ParecÃa que no, pero sà lo hacÃan.
37:22 Al momento de que José llegó y vio aquello, se sorprendió. Y es que uno tiene que platicar con un forense para saber esto. Hay varias cosas que hace un cadáver. Expulsar gases, hacer sonidos como si estos hablaran, aunque en verdad no, el cuerpo sigue liberando gases y a veces salen por la boca. Pero no hay nada, nada al menos normal. Caga con cadáver, pongo una mueca con una sonrisa, y abran los ojos como platos. Sobre todo, tampoco era normal que sintieras como si este te observara. José era lo que sentÃa. Incluso me dice, Alex, yo empecé a rodear aquella mesa con el cadáver en el centro y pude ver varias veces como sus ojos me seguÃan de un lado al otro. En ese momento, él no pudo continuar.
38:20 Simplemente se sentó a un lado, obviamente manteniendo su distancia con aquel cadáver. Y empezó a pensar que tal vez lo mejor serÃa continuar al dÃa siguiente. Al dÃa siguiente iba a tener compañÃa, venÃa una compañera y estaba durante todo el turno nocturno. Aunque claro, también estaba pensando,¿ cómo es posible que me esté pasando esto? Porque él sabÃa que ya tenÃa miedo para ese momento. Es una persona muy centrada. Y sabÃa que cualquier ruido extraño, cualquier cosa extraña que apareciera de ahà en más en adelante, sabrÃa que lo asustarÃa. Ya estaba muy susceptible a esto. Tomó el cadáver. Y antes de que se lo llevara, escuchó un ruido. Vio como su dedo hizo dos toques. que marcaban como un sÃ. Inmediatamente José encaminó más a prisa y lo almacenó en un cuarto frÃo. Desde aquel momento José dejó aquella actitud de estar hablando con los cuerpos.
39:31 De más está decir que se enfocó durante lo que restaba de la noche en otras cosas, pero a la noche siguiente, ya esta vez con el alivio de estar acompañado, sacó aquel cadáver. para darse cuenta que ahora en ese momento estaba completamente normal, el cadáver no tenÃa ninguna mueca, no tenÃa ninguna sonrisa, ni los ojos abiertos, era como si alguien los hubiera cerrado, algo prácticamente imposible pues durante todo el dÃa aquella sala no habÃa sido abierta, se apresuró a hacer todo el movimiento con aquel cadáver, Y expulsarlo lo más pronto posible. Desde aquella vez no ha vuelto a jugar con los cuerpos. Muchos no toman en cuenta, criptomaniacos, que a veces llegan cuerpos muy extraños. Los forenses están acostumbrados a ver cosas irrisorias completamente sorprendentes. No solamente está el hecho de que llegan cuerpos cuando estos acaban de pasar por un accidente, lo cual se necesita tener un estómago muy duro para verlos. También les toca atender cuerpos de niños, de ancianos y por qué no, de personas
41:04 que ellas mismas deciden acabar con su vida. Y a veces son los cuerpos que uno tiene que ser muy fuerte para verlos. El caso es el siguiente, Francisco González, que es quien nos manda esta historia, que de cariño dice que le llamemos Pancho, Trabajaba en el turno de noche y a él y a su compañero les llegó una notificación y es que iban a recibir un cuerpo al cual se le tenÃa que hacer una autopsia, un procedimiento de regla para después entregárselo a sus familiares.¿ Qué habÃa pasado con este cuerpo? Según el informe, se decÃa que este hombre, él mismo, habÃa acabado con su vida.
41:58 Asà que ellas estaban mentalizando que era lo que se iban a encontrar. En un principio, les dijeron que era por medicamentos, se sobremedicó. Pero después, al abrirlo, notaron algo extraño. Y es que habÃa algo áspero. Algo de contextura más o menos dura. No dura como una piedra o algo de plástico, pero un bulto. Un bulto que no parecÃa un órgano ni nada que se le pareciera. Al momento de abrir todo, se dieron cuenta que era una muñeca.
42:38 Una muñeca de trapo. que se encontraba allá dentro del hombre, esto de entrada es muy extraño, la muñeca tendrÃa alguna altura como de algunos 30 a 35 centÃmetros, y una anchura de algunos 20, por nuestra garganta es imposible que quepa, aun si esta persona se lo hubiera comido a trozos, la muñeca estaba en perfectas condiciones adentro, estaba entera, No habÃa sido esparcida en pedazos. Otra cosa extraña es que Pancho dice que la muñeca no se encontraba adentro del estómago, sino que se encontraba fuera, entre los demás intestinos. Entonces, significaba... que alguien la habÃa metido ahÃ, pero como era esto posible, tuvieron que haber abierto el cuerpo de aquel hombre, entonces los forenses empezaron a ver, checaron y checaron por todo el cuerpo, pero no vieron absolutamente nada, El cuerpo del hombre estaba bien, estaba intacto, no habÃa ni una sola cicatriz, ni alrededor, ni en los brazos, ni en las piernas, ni en nada.¿ Cómo habÃa llegado aquella muñeca ahÃ? Era
44:10 una pregunta insólita. Tomaron la muñeca, la sacaron y al momento que la fueron sacando, la muñeca sonó, dijo algo. Pancho está muy seguro de esto también su compañero. Creyeron que tal vez era una muñeca que traÃa una bocina, una bocina que notablemente estaba defectuosa, porque no se escuchó muy bien lo que dijo. Era algo inaudible, pero después de checarla rápidamente, porque creyeron, lógicamente, que tendrÃa algún tipo de baterÃa, se encontraron con que no. La muñeca era de trapo, y aquel sonido no sabÃan de dónde habÃa venido ya que no portaba con ninguna bocina. Todo esto se hacÃa más extraño y sumamente terrorÃfico. Pancho, al igual que su compañero, concordaron los dos en que lo mejor serÃa ir y guardar la muñeca en un pequeño almacén que tenÃan en esa misma sala como un ropero metálico.
45:12 Ahà guardaban algunos utensilios, abrieron, la metieron ahà y escribieron en el reporte. No tenÃa ni idea cómo aquel objeto habÃa aparecido ahà adentro. Obviamente al dar el reporte, la policÃa vino, también algunos familiares que no entraron se quedaron afuera, y al momento de ir y buscar la muñeca, Pancho dice que esto todavÃa se ponÃa más terrorÃfico, porque cuando abrieron la puerta, la muñeca ya no se encontraba. HabÃa desaparecido. Eran plenas 4 de la mañana. Ellos dos eran los únicos que se encontraban adentro de la morgue, al menos en esa sección. Nadie más habÃa entrado.¿ Quién se la habÃa llevado?
46:02 En ningún momento la sala se quedó sola. En ningún momento el almacén se abrió y por más que la buscaron en los diferentes niveles, no habÃa nada. Los chicos quedaron profundamente perturbados con esto y a pesar de que venÃa ahà en el informe, tuvieron que borrarlo porque la muñeca no aparecÃa y obviamente los familiares la iban a querer. También la policÃa para ver, darle seguimiento que era lo que habÃa pasado, pero no tenÃan esa prueba. entonces tuvieron que borrarlo y hacer como si nunca se hubiera encontrado algo adentro un caso muy extraño que le pasó a este par de forenses después de aquello Pancho jamás ha visto a un cuerpo que haya llegado en las mismas condiciones y cada vez que se prepara para hacer este procedimiento siempre vuelve a recordar esta experiencia Cryptomaniacos, ustedes sabrán, y creo que mediante pelÃculas o también por leyendas que se cuentan, que el profanar tumbas era algo que se hacÃa bastante desde épocas remotas.¿ Por qué profanaban tumbas? Por un sinfÃn de motivos, pero el primordial siempre era quitarle al difunto las joyas o las pertenencias con las cuales
47:35 éste habÃa sido enterrado. Y ojo, esto no ha acabado. Incluso recientemente, hay algunas pandillas que se dedican a esto. Pero también tendrÃamos que hablar que este tipo de robos no se llevan solo a cabo en cementerios, sino por la siguiente historia que estoy a punto de contarles. Veremos que también se lleva a cabo en las morgues. Y cómo no serlo. Gran cantidad de cuerpos llegan ahÃ, después de accidentes, después de otros altercados, tal vez unos más violentos que otros, y por el motivo que sea, llegan con pertenencias, con joyas, con relojes, con anillos, y algunos de ellos suelen tener mucho valor.¿ Pero qué pasa cuando robas Una de estas pertenencias que no te corresponden y que también son custodiadas por algo más que el dueño.
48:36 Tal es por un ente demonÃaco o un ente paranormal. Pues de eso mismo va esta historia. Federico, que solamente quiere compartirnos su nombre, no su apellido, nos cuenta la siguiente historia. Ãl era un forense, pero él se acababa de graduar. técnicamente lo habÃa hecho tendrÃa como algunos dos años buscando trabajo y apenas uno lo habÃa conseguido en una morgue por lo tanto era por asà decirlo el segundo de otro forense que se encontraba ahà trabajando que tenÃa muchos más años que él Este forense ya era alguien viejo, ya tendrÃa aproximadamente algunos sesenta y tantos años, y digamos que estaba curtido, ¿no? Pero tenÃa algo que a Federico no le gustaba, pero que por ser el segundo tenÃa que callar. Y es que este hombre siempre aprovechaba las situaciones en donde habÃa ocurrido algo trágico, Para sacar, rapiñar, algunas pertenencias de los cuerpos. A veces a la policÃa, a veces a los detectives que van y dejan los cuerpos ahÃ, se les pasan algunas cosas. Aunque suenen increÃbles, suele suceder. Y obviamente este forense, del cual no vamos a decir su nombre... Agarraba relojes, agarraba joyas, agarraba brazaletes, collares,
50:13 todo lo que él veÃa que fuera plata, oro, perlas, esmeraldas, todo lo que tuviera un valor grande, se lo quedaba. Y simplemente si después lo estaban buscando, pues decÃa que él no sabÃa nada. Obviamente,¿ cómo puedes desconfiar de un forense? Federico esto lo habÃa vivido varias veces, a él no le gustaba, y obviamente decÃa, por mantener su trabajo, que él no iba a decir nada, pero que no lo metiera tampoco, porque este forense se ofreció a compartir, por asà decirlo, el botÃn con él, pero él no lo querÃa.
50:53 él solamente iba a trabajar, y si bien no le gustaban esas actitudes, no tenÃa otra cosa más que hacer, simplemente que guardar silencio. Ah, pero Federico no sabÃa que la vida se las iba a cobrar caro, y que tristemente a él también, porque ser testigo y no decir nada, eso también te convierte en cómplice. A estos dos forenses les llegó un cuerpo, un cuerpo después de un altercado, entre bandas criminales, el cuerpo que les habÃa llegado, era de un hombre de mediana edad, como de algunos 30 años, 35, este hombre se encontraba tatuado del todo el cuerpo, por todo el cuerpo tenÃa calaveras, pero no solamente calaveras en diferentes poses, sino que todas eran la misma, sobre la santa, Se es bien sabido que muchas bandas, obviamente esto no tiene nada que ver con la delincuencia, pero casi todas las bandas criminales tienen un patrón, un patrono, ¿no? A quien se encomiendan para que los proteja. Algunos son al diablo, otros son a santos y otros pues a la santa muerte.
52:13 Este hombre era devoto de ella y se podÃa ver por todo su cuerpo, también por lo que portaba. El caso es que este hombre tenÃa algo en la mano que agarraba con mucha fuerza. HabÃa perdido la vida mientras que sostenÃa eso con mucha fuerza. Incluso los policÃas habÃan tratado de abrÃrsela pero no habÃan podido. Llegó asà hasta la morgue. Obviamente de manera inmediata empezaron a emplear ciertos artilugios, ciertos artefactos para abrir la mano. Y al abrirla, se da en cuenta que sostenÃa algo de mucho valor, tal vez para él valor sentimental, pero también valor monetario. Era una cadena de oro, y una figura de la santa, completamente de oro. Esa cadena valÃa mucho, y la figura mucho más, incluso hasta pesaba, según me cuenta Federico. El otro forense hasta le brillaron los ojos en cuanto la vio.
53:17 Como los policÃas no habÃan conseguido abrir su mano, era más que evidente que no sabÃan qué era lo que venÃa ahÃ. La familia, por si más adelante pedÃan a lo mejor sus cosas, podÃa excusarse de que tal vez la cadena se habÃa caÃdo entre la calle, entre el monte, ya que habÃa sido en un lugar lejano donde habÃa ocurrido todo esto. y pues simplemente se habÃa perdido mientras que el forense obviamente ganaba dinero con esto Federico como otras ocasiones le dijo sabes que yo no quiero nada a pesar de que el forense le estaba insistiendo y insistiendo diciéndole oye este es un buen dinero podemos compartirlo y al final como Federico no sucumbió podrÃamos decirle que le dijo pero también como un tono amenazante Que no fuera a decir nada. Que esto era muy costoso. Y también porque se estaba metiendo con bandas criminales. No vayan a hacer que quisieran vengarse por andarle robando a uno de sus miembros. Pero Federico dice que está bien, que él no va a decir nada. Y como si esto no fuera poco, le dijo que estaba en juego su trabajo.
54:30 Asà o con más advertencias. En fin, pasa esa noche. El forense se va. Federico también. Y lo peor empieza. Primero empiezan con pesadillas. Federico dice... que primero se encuentra una habitación completamente oscura y que una calavera con una túnica negra empieza a perseguirlo. Esa misma noche, cuando les tocaba otra vez el turno de noche, empiezan a ver que cuando entran a una habitación, estas luces empiezan a fallar. Solamente cuando ellos dos están ahÃ, porque cuando está otra persona, la luz no parpadea, solamente cuando ellos están. La luz empieza como que a fundirse, hasta que finalmente se apaga.
55:21 Una vez que ellos salen de la habitación, como si se tratara de magia, la luz vuelve. Toda aquella noche vivieron esto. y tal vez por pura curiosidad, Federico le pregunta, oiga, usted no tuvo pesadillas, anoche, con una calavera, y tan solo la mueca que le hizo este forense, le respondió todo, a pesar de que lo negó, primero se sorprendió, y le preguntó,¿ tú cómo sabes eso?, a lo que Federico contestó, entonces sÃ, Pero la cara a la cara no mentÃa, a pesar de que el forense le dijo que no y que habÃa dormido como un bebé. Eso no era cierto.
56:06 Aquella misma noche tuvieron otra pesadilla, una pesadilla que iba todavÃa más elevada que la anterior, esta vez dejándoles marcas en su cuerpo. Tanto Federico como el otro forense soñaron a una calavera igual con una túnica negra que salÃa debajo de su cama y con sus huesos alargados, tenebrosos, empezaba a rasguñarlos desde la rodilla, pantorrilla, hasta llegar hasta sus dedos de las plantas de los pies. Federico recuerda que se levantó aquella noche por eso de las 4 de la mañana, era su descanso, y vio sus piernas, le ardÃan, y esto ya no era una pesadilla, porque cuando encendió la luz pudo ver que tenÃa marcas en sus piernas, como si algunas garras hubieran pasado recientemente. Incluso al pasar algunos segundos, estas marcas comenzaron a brotar puntitos de sangre.
57:13 Esto ya no era normal. Esto no era un simple sueño. Pasó ese dÃa de descanso. A la noche siguiente, ambos forenses fueron y la cara de terror que tenÃa este forense, el mayor, lo delataba todo. Incluso Federico ya iba dispuesto a decirle que lo mejor era devolver aquella cadena al propietario, pero se le adelantó. El forense le dijo, oye niño, creo que nos pasamos, creo que no tuvimos que robar a aquella persona. Entonces ahà le empieza a decir, los mismos sueños que Federico ha estado teniendo, también los ha tenido el otro forense. No era coincidencia, algo los estaba acechando y se podÃa sentir que con cada dÃa que pasaba, con cada noche que pasaba, esto iba a empeorar porque poco a poco estaban sintiendo una presencia que los seguÃa.
58:15 Y esta presencia cada vez se materializaba más. Primero la sentÃan, después la veÃan por el rabÃo del ojo. Algo los estaba acechando y sabÃan perfectamente que era una calavera. Para este momento, el otro forense ya habÃa empeñado la cadena, asà que tienen que ir a la casa de empeño y obviamente se la suben. Le suben el precio, asà que los dos ponen de su dinero y logran sacarla. Una vez con la cadena fuera, empezaron a hacer otra investigación, porque tenÃan que saber dónde habÃa sido enterrado aquel sujeto. y sobre todo en qué lápida estaba, se pusieron manos a la obra, no durmieron toda la tarde y toda la mañana de aquel dÃa, hasta que dieron con la tumba, una vez que fueron y llevaron esta cadena, no supieron qué hacer, asà que simplemente la enterraron a un lado, pensaron que tal vez esto bastarÃa, pero por si acaso, se disculparon, se disculparon de rodillas, según me dice Federico, Y de la misma manera abrupta, como esta presencia habÃa entrado en sus vidas, de la misma manera abrupta y volátil, salió de ellas. Federico da gracias a que esto se resolvió rápidamente. Ãl no sabe qué harÃa o qué les esperarÃa de otro modo si la cadena se hubiera vendido
59:46 a quién sabe quién. Y nunca lo hubieran encontrado. Tal vez hasta la fecha. Aún siguieran siendo amedrentados. Por la santa. Que le quedó claro. Que protege. A quienes le son devotos. Federico y el forense. Desde esa experiencia en más. Jamás volvieron a robarle algo. A algún cuerpo. Tal vez esto era lo que les hacÃa falta. Para eliminar. Esa costumbre que es tan repudiable Pero bueno A veces hay objetos que son protegidos Objetos claramente que tienen un dueño y que tal vez entidades paranormales se encargan de custodiarlos, incluso cuando el mismo dueño ya no se encuentra en este mundo.
1:00:50 Pero sucede otra cosa también muy extraña.¿ Qué pasa cuando hay una especie de maldición rodeando a un cuerpo? Una especie de leyenda, una especie de espÃritu, que surge como una premonición para el mal que se acerca, esta historia viene de parte de Enrique Zavila, Enrique nos cuenta lo siguiente, en su morgue donde él trabajaba, que no era un tanto forense, estaba estudiando, pero por esto mismo, para hacer como su servicio social, para que empezara a tener prácticas, lo mandaban a hacer un trabajo de administración, este trabajo, tenÃa que pulirlo y de él dependÃa cierta distribución de cuerpos o cadáveres. A él nunca le dijeron que en ese lugar donde almacenaban los cadáveres habÃa algún tipo de embrujo.
1:01:53 Ãl era nuevo en eso. Entró a la habitación Y todos los cadáveres siempre tienen una etiqueta, una etiqueta en donde ponen ya sea dependiendo en cada morgue, su nombre, fecha, etc. En ese caso, Enrique lo que tenÃa que hacer era poner el nombre de la institución y la fecha. Obviamente estos cuerpos no eran destinados a familiares ni a nada más. Eran destinados a escuelas de medicinas, escuelas de morgues, en fin, a un sinfÃn de escuelas que eran para la salud. Obviamente tienen que estudiar con cuerpos. Enrique se metió a este cuarto y empezó a hacer su trabajo. Empezó a notar.
1:02:43 Cuando en eso él ve algo extraño. Ve en el centro. Sin aquella cobija. Totalmente destapado. Que se encuentra un cuerpo. De una persona más o menos alta. Un hombre. De tez morena. Y pelo rizo. Que se encuentra ahà recostado. Sin ninguna etiqueta. Obviamente quiero que se pongan en el lugar de Enrique. Y también. En el lugar de esta morgue. Las morgues por lo regular tienen todo anotado en su sistema.
1:03:23 No hay ni un solo cuerpo dentro que no sepan de dónde proviene ni para dónde va. Enrique cuando se acerca, le sorprende ver que este cuerpo no está registrado, asà que rápidamente vas con su laptop, la laptop que tiene en la oficina, y empieza a ver qué movimientos hubo entre el dÃa. Sorpresivamente, todos los movimientos están ahÃ, pero ninguno registra aquel cuerpo. Pareciera que este cuerpo solamente habÃa aparecido de la noche a la mañana. Una vez que va nuevamente y platica con otro forense, un encargado, este le pone una cara de absoluto terror y le empieza a decir a Enrique, dime rápido,¿ dónde viste eso? Y le empieza a decir a Enrique, no, pues los vi en esta habitación, en donde almacenamos los cuerpos que van a salir para universidades. El forense va rápidamente, Enrique lo va acompañando a paso veloz, rápidamente entran a la habitación y cuando ven a los demás cadáveres se dan cuenta que falta uno, precisamente el que Enrique dice. Una vez que están ahÃ. el forense vuelve a interrogar a Enrique, Enrique es un joven de aproximadamente unos 22 años, para él todo es confuso, y le dice, dime con atención cómo luce aquel cuerpo, él empieza a decir, bueno es un
1:04:53 joven de aproximadamente no pasa de 30 años, es algo alto, de complexión delgada, un cuerpo moreno con rizos, Y es ahà cuando la cara del forense todavÃa evidencia más terror. Enrique le pregunta por qué.¿ Qué es lo que está pasando? El forense simplemente se retira y le dice que lo mejor serÃa que siguiera con su trabajo. Que ella no preguntara sobre eso. Pero los lugares de trabajo... Todo se habla, y fue cuestión de minutos para que otro compañero, esta vez un guardia de seguridad, llegara con Enrique y le dijera, oye Kike,¿ qué vistes al morocho? Me están diciendo que vistes al morocho. Enrique está también confundido y le pregunta, oye,¿ de qué morocho me hablas? No sé de qué me estás hablando, y el guardia le dice, sÃ, al morocho, al cuerpo,¿ a poco lo viste?, Enrique le empieza a explicar todo, al igual que se lo explicó al forense, y el guardia le dice, ese es el morocho. El morocho es un espÃritu, no es un cuerpo. De vez en cuando aparece, pero todos le tienen miedo, porque cuando se aparece el morocho, es que algo malo va a suceder.
1:06:19 Por lo regular, siempre cuando se aparece... Una persona del edificio, independientemente si sea forense, de intendencia, de administración, guardias, siempre fallece. Por lo regular, cuando una persona ve al morocho, trata de no decirlo mucho, más que nada para que no se esparza el pánico en el edificio. ya que a pesar de que todos son forenses, son muy creyentes en esto, ya que ha pasado varias veces. Kike empieza a ponerse nervioso, ya que si bien es un hombre con conocimiento, no es un hombre que crea en todas estas animas, fantasmas, brujas, él sabe muy bien que encontrarle una explicación lógica a todo esto es muy, muy difÃcil. Aquel cuerpo simplemente habÃa aparecido y de la nada habÃa desaparecido, no habÃa registros y parece ser que todos le tenÃan miedo porque el guardia también le relató esto con miedo y no solamente quedó ahÃ, muchos de sus compañeros tenÃan miedo ese dÃa.
1:07:29 obviamente compañeros que llevaban más años que él, y le empezaron a platicar a él, le empezaron a cuestionar, como aún no creyendo que habÃa visto a ese ente que le decÃan el morocho, le decÃan Kike, pero estás seguro, vistes a esta persona con este tono de piel, con los rizos, y Kike decÃa, sÃ, todo lo que ustedes me dicen, Yo lo vi. Esperaban que esto fuera una confusión y tal vez Kike se lo hubiera imaginado. En fin, una persona cuando tiene miedo, cae en negación. Pero aquella leyenda, aquella tradición que tenÃa el morocho, sucedió. Hubo un accidente. Sucedió que una de las puertas falló. Una de aquellas puertas grandes y metálicas. simplemente de una extraña manera se cayó, y justamente cuando cayó la puerta, esta empujó a una chica que estaba ahÃ, una chica que al igual que Kike, no era una forense todavÃa, pero estaba estudiando esto, La puerta la empujó de tal manera que se tropezó y cayó por las escaleras. Sufriendo un accidente y después de dos semanas, según me dice Quique, falleció en el hospital.
1:08:45 Justamente dÃas después, pocos dÃas después de que él hubiera visto al morocho. Por lo que le quedó de tiempo, al menos trabajando dentro de aquella morgue, él no volvió a ver al morocho. Pero hay una razón del por qué no volvió a verlo. Porque tiempo después, como por unos tres meses, cambiaron el lugar donde almacenaban los cuerpos. Tal vez de esa manera ya no se apareciera aquel espÃritu. Quique cambió de trabajo, pero porque tenÃa amistades dentro de esta carrera, que trabajaban en varias morgues y que también tenÃa conocidos trabajando en aquella misma morgue. supo que en aquel edificio ocurrÃan extraños accidentes, ya no veÃan al morocho, pero de que ocurrÃan extraños accidentes seguÃan ocurriendo, caÃdas por las escaleras, caÃdas en un patio, en el piso, que extrañamente por más pequeña que hubiera sido, siempre se cobraba la vida de alguien, los tenÃan como accidentes sorprendentes, es que entonces Kiki dice que tal vez el murocho no era un espÃritu que trajera la desgracia, más bien era un espÃritu que se manifestaba antes, que era como una premonición a lo que se venÃa, si bien ya personas no lo podÃan ver, eso no significaba que nada malo
1:10:20 iba a ocurrir, Sà iba a ocurrir, aquellas tragedias siguieron ocurriendo, a pesar de que el morocho ya no habÃa sido visto en aquel edificio. Los relatos de los abuelos, los dichos que se tienen en aquellos pueblos lejanos de leyendas sobre cómo cuidarte si algo malo sucede. No es para nada extrañar que existen muchos remedios para nuestra salud en los pueblos. Anteriormente no se ocupaban tantos medicamentos. Se curaban más bien con tés, con barridas, con otros remedios. Asà como también tenÃan sus remedios contra las energÃas oscuras. Y también advertencias sobre lo que no tenÃas que hacer en ciertos lugares. Estoy muy seguro que si alguna vez escuchaste alguna de estas leyendas, o incluso la primera vez que te hayan contado una experiencia paranormal, vino de parte de una persona de la tercera edad, una persona que ha vivido mucho más que nosotros. Mayormente siempre han sido los abuelos, porque a ellos les tocó, al menos en una inmensa mayorÃa, vivir en estos pueblos lejanos, muchas veces sin tecnologÃa. Se dicen muchas cosas en este tipo de pueblos, asà como
1:11:53 también se cuentan muchas leyendas que ocurren alrededor. Estas leyendas siempre traen consigo entes paranormales que buscan perjudicarnos. Y es asà como los abuelos nos dicen cómo cuidarnos. En este episodio abordaremos ese tipo de advertencias que nos daban nuestros patriarcas para evitar que tal suceso o tal espectro, llámese fantasmas, brujas, nahuales, estuvieran con nosotros o se nos aparecieran. El primer relato viene de parte de MarÃa González. MarÃa tenÃa este hábito de siempre los fines de semana ir a pasarlos en la casa de su abuela. Y no solamente ella, sino también todas las primas. Es decir, la casa de los abuelos se llenaba de niños, algo que obviamente a los abuelos les fascinaba. Pero, como ocurren otras tantas veces, los abuelos a veces tienen algunos percances con la salud. Ya el cuerpo simplemente no es el de antes y habÃa unas ocasiones en que el abuelo, por ser el mayor, pues tenÃa estos sÃntomas, ¿no? A veces tenÃa que ser tratado.
1:13:16 La abuela y el abuelo recibÃan gustosos a sus nietas, pero claro, como ya mencioné, existÃan estos percances. Y en una de estas noches el abuelo tuvo que irse a un hospital que no estaba para nada cercano a su casa y la abuela se fue con él. MarÃa recuerda que la abuela siempre les decÃa que una vez que jugaran con sus juguetes, tenÃan que recogerlos y ponerlos en su bolsa. Asà como también cuando terminaran de cenar, cada una tenÃa que levantarse, limpiar su plato y después acostarse.
1:13:59 MarÃa en una de estas ocasiones le preguntó por qué tenÃan que hacer esto. a lo que la abuela les dijo,« Si ustedes dejan juguetes regados por todo el piso, y más si es en el patio de afuera, esto es una invitación para que duendes vengan y jueguen con ellos». En estos pueblos se tiene la creencia de que los duendes son aquellos niños que fallecieron antes de ser bautizados y por lo tanto andan en nuestro mundo buscando juguetes regados o con cierta energÃa de niño que no han sido guardados. otra cosa es que limpiaran sus platos después de cenar y que por ningún motivo tenÃan que dejarlos con comida y menos servidos en la mesa apagar la luz e irse eso no se hace porque eso es una invitación a las ánimas para que vengan se sienten y coman en tu mismo comedor obviamente estas advertencias en un principio a MarÃa le dieron un tanto de miedo Pero conforme pasaron las semanas, pasaron los meses, a MarÃa se le fue olvidando, igual también a sus primas. Y fue asà como en una noche, cuando el abuelo y la abuela no se encontraban en casa, precisamente porque el abuelo se habÃa puesto mal, se habÃan ido. HabÃan decidido pasar aquella noche, pues en la casa de sus abuelos ya estaban ahÃ, los padres no tenÃan nada en contra,
1:15:32 y en aquella noche iba a ser la primera ocasión en la que se quedarÃan sin supervisión de un adulto. La mayor de las primas tenÃa aproximadamente unos 14 años, asà que ella era la que estaba al cuidado de todas. Era la que estaba a cargo. MarÃa y sus primas terminaron de cenar, recogieron los juguetes, pero se les olvidó algo muy importante. levantar los platos y limpiarlos, justo cuando se estaban acostando se acordaron de esto, pero ninguna quiso hacerlo, todas resolvieron en que lo harÃan mañana temprano y serÃan lo primero que harÃan pues, iban a querer desayunar e iban a aprovechar para desayunar y limpiar los platos, al menos asà quedaron todas las primas que eran aproximadamente unas siete se acostaban en la sala y esta sala tenÃa de frente el comedor y más atrás la cocina básicamente era un cuarto enorme pero ellas iban y se acostaban ahà en la sala siempre lo habÃan hecho jamás habÃan tenido ningún problema al menos hasta aquella noche MarÃa se acostó, extendió una cobija y rápidamente se quedó dormida. Ellas no son de las niñas que acostumbran a platicar antes de dormir.
1:16:56 Pero pasó algo extraño. MarÃa pocas veces en su vida se ha levantado durante la noche. Y eso es solamente una cosa, a ir al baño y nada más. Es muy difÃcil que un ruido la despierte. Pues en aquella noche un ruido la despertó. Era un ruido de una cuchara y un plato sonando, como si alguien estuviera comiendo. También la despertó un sonido como de un vaso puesto en la mesa, como si alguien se estuviera sirviendo. Y este sonido no era uno solo, sino que eran varios, como si varias personas estuvieran comiendo al mismo tiempo, justamente enfrente de ella, o sea, en el comedor. Abrió sus ojos y solamente vio penumbra. Estaba en esos segundos en los que uno no ve nada. Se está levantando, ve solamente oscuridad. Pero una vez que sus ojos se van acoplando a la oscuridad, logra ver que ahÃ, en el comedor, hay unas personas. Unas personas que ella no conoce. Unas personas que no son familia. Personas que van con un extraño atuendo, de traje de vestido, y que también tienen unas facciones muy demacradas. A pesar de estar en la
1:18:28 oscuridad con la luz de la luna que pegaba en el patio, podÃan verse más o menos bien. TenÃan la piel pegada a los huesos, los ojos los tenÃan sumidos hacia adentro. Los labios los tenÃan hinchados. Era como un cuerpo en descomposición. MarÃa solamente los vio y se quedó perpleja viéndolos. Ella dice que era una sensación muy parecida a cuando a uno se le sube el muerto. Cuando uno se pone rÃgido y no se puede mover ahà acostado. MarÃa solamente lo que hizo al ver esa espantosa escena fue cerrar nuevamente los ojos y tratar de dormirse. A pesar de estar temblando, a pesar que incluso en ese momento estaba llorando, no le quedaba de otra. TenÃa que aguantarse.
1:19:28 Al amanecer, nuevamente ella no se despertó porque ya quisiera, sino que una prima suya la levantó. De las siete niñas que estaban ahà en la casa de los abuelos, cinco de ellas habÃan visto lo mismo. Asà que por lo tanto no pudo haber sido una pesadilla. Todas habÃan soñado lo mismo, un sueño compartido, eso no sucede. Desde aquella vez, las niñas, todas sin necesidad de que un adulto les dijera, lavaban los platos y los acomodaban antes de irse a dormir. ParecÃa después de todo, que los abuelos sà tenÃan razón, que dejar los platos servidos con comida, porque cabe recalcar que si los habÃan dejado con comida, no se habÃan comido todo, es una invitación para las ánimas, para que vengan a tu casa, para que se sienten en tu silla y procedan a comer lo que tú no te comiste, dime tú que escuchas este relato, alguna vez se te ha quedado comida en tu cocina, en tu comedor, alguna vez has bajado entre la madrugada y has visto a alguien comiendo ahà en la negrura de la noche, O tal vez has escuchado como alguien come.
1:20:58 Tal vez sea una anima que tú sin querer invitaste. Este primer relato nos hace pensar en todos aquellos dichos que nos dicen los abuelos. Por más minúsculos que estos sean, muchas personas de seguro creerán que ese dicho es puesto para que los niños laven su plato. E igual el dicho de los duendes es para que los niños recojan sus juguetes, ¿no? Para meterles un poco de miedo. Tal vez es entendible o factible, pero¿ qué pasa con estas advertencias que hace la abuela o el abuelo a sus hijos pero mayores? cuando ya son adultos, advertencias que se les dice una y otra y otra vez, y que uno como hijo o tal vez como nieto, simplemente no sigue, y eso desata, en vivir una experiencia de terror, tal como le sucedió al tÃo de Amanda Mondragón, Amanda nos manda esta historia, Y nos procede a decir que hay ciertas fechas santas en donde uno tiene que medirse, en donde casi todo el mundo se puede tomar estas fechas como algún tipo de vacaciones. Pero que tienes que tener cuidado,
1:22:30 porque tal vez puede que sufras las consecuencias. Esta experiencia se remonta a años, décadas mejor dicho, hacia atrás. En los dÃas de Semana Santa, en los pueblos, sobre todo aquellos años, eran muy católicos. SeguÃan al pie de la letra todas las celebraciones de la iglesia y obviamente los abuelos de Amanda no eran la excepción. Pero tenÃan un detalle, si bien la mayorÃa de sus hijos los seguÃan a la iglesia, los iban y los acompañaban en las celebraciones, siempre hay un hijo que sale rebelde. Y era el tÃo Tomás. El tÃo Tomás en ese tiempo tendrÃa apenas 20 años.
1:23:22 Ãl lo que querÃa era divertirse, estar con mujeres y estar bebiendo. él trabajaba en ese tiempo en una fábrica una fábrica de papel al tÃo le habÃan dado obviamente vacaciones y el tÃo estaba muy pero muy contento eran vacaciones pagadas él se querÃa divertir y se los dijo claro a los abuelos a sus padres yo no quiero ir a la iglesia yo no quiero ir a hacer todas esas cosas yo lo que quiero hacer es irme a la cantina y a irme a los bailes es lo que quiero, obviamente hubo muchas discusiones dentro de la familia, la abuela empezó a discutir con el tÃo, el tÃo no le hizo caso, después con el abuelo, en fin se hace un borlote, pero el tÃo ya no es un niño, ya tiene 20 años, ya uno no lo puede obligar a hacer cosas que él no quiere, y fue asà como simplemente sale de su casa y se va, Los siguientes dÃas, el tÃo a veces viene a la casa, otras veces no viene, se la pasa en la cantina, se va a lugares con sus amigos, etc. Y la abuela de Amanda le dice, en una ocasión cuando estaba saliendo de la casa, que no saliera ese viernes, precisamente viernes santo, no salgas, porque el diablo anda suelto. Obviamente el tÃo de Amanda le vuelve y le dice, no
1:24:54 digas cosas sin sentido, esas son puras creencias de personas como tú, a mà no me va a pasar nada. El tÃo decide irse por eso de las 11 de la noche y madrugarse en una cantina, para él esto no era extraño. Fue a la misma cantina de siempre, de hecho el dueño ya lo conocÃa. Por extraño que parezca, incluso en aquellos pueblos donde hay muchas personas que les gusta el licor, en esos dÃas hasta la cantina está más o menos vacÃa. Según cuenta el tÃo de Amanda, en aquella noche solamente habÃan 5 personas contándolo a él. La cantina se encontraba casi completamente vacÃa. Sinónimo de que la mayorÃa de personas, casi todo el pueblo Estaban guardando una especie de luto a aquel dÃa El tÃo de Amanda va y se sienta en una silla Empieza a barajear Estaba esperando tal vez que algún conocido viniera Para jugar baraja, tomar algo de cerveza y pasársela bien Pero pasan los minutos, pasan las horas Y no viene nadie, al menos nadie que él conozca. La que sà llega es una mujer, en un vestido rojo, despampanante. La mujer es bellÃsima, pero hay algo extraño, y es que esta mujer nadie la
1:26:25 ha visto en el pueblo. Parece alguien completamente nuevo, en aquel pueblo todos se conocen, y esta mujer es una completa extraña. Llega, se sienta enfrente del tÃo, y empieza a hablar con él, y empiezan a jugar baraja. más pronto que tarde ya están riéndose, ya están mucho más cercanos e incluso ya se están dando unos cuantos besos, la mujer invita al tÃo para que la siga, ya que quieren ir a un lugar un tanto más privado y según esta mujer le dijo al tÃo que vivÃa cerca, ahà por donde estaban las parcelas, adelante habÃa una casita de madera, ahà habÃa llegado ella a rentar, Corta, ahà habÃa llegado ella a rentar. Creo que muchas personas en sus cinco sentidos no aceptarÃan ir con una completa desconocida, pero el tÃo la vio hermosÃsima y claro estaba el hecho de que ya tenÃa copas de más y querÃa vivir alguna experiencia asÃ. El tÃo se fue con aquella mujer, salieron del bar, salieron del pueblo, estaban por las parcelas, donde solamente hay monte alrededor y en el centro un camino de tierra y piedra. Van demasiado cercanos, el tÃo la va abrazando, cuando la mujer se da media vuelta y lo abraza también. lo empieza a abrazar con sus manos,
1:28:00 pasa su palma de la mano por toda la espalda de aquel hombre, y justamente en ese momento, este tÃo de Amanda, empieza a sentir como algo atraviesa su ropa, y lo va desgarrando poco a poco, como unas especies de navajas, como unas especies de uñas, que lo van desgarrando en la espalda, en los brazos y en el hombro, justamente donde la mujer lo está acariciando, inmediatamente en ese momento al tÃo hasta se le baja lo ebrio que está, ya que le duele, le arde, la sangre está saliendo, inmediatamente la avienta y empieza a ver como la ropa está desgarrada, Para cuando vea a aquella mujer, la cara de esta ya ha cambiado, ahora tiene una cara deformada, tiene una cara con muchas arrugas, parece la combinación en una cara de una bestia y una anciana, y con carcajadas se la balanza. El tÃo de Amanda se da la media vuelta y trata de correr, pero todavÃa el cuerpo no le responde muy bien debido al licor que tiene.
1:29:20 Se tropieza, aquella mujer aprovecha esto, lo agarra de las piernas y pese a que el tÃo trata de patear no puede contra aquella fuerza descomunal que de un segundo a otro le ha salido a aquella mujer. Lo introduce entre el monte y empieza a rasguñarlo y arrastrarlo en este. Entre todo eso, el tÃo está pidiendo ayuda, el tÃo está gritando pero parece que nadie lo escucha, mientras que la mujer lo repite una y otra vez.¿ Qué pasó Tomás? No que no iba a aparecer. eso se lo repetÃa y se lo repetÃa como en un tono de burla cuando finalmente lo suelta Tomás se levanta y corre entre las espinas entre los matorrales y logra salir al pueblo Tomás llega a su casa toca la puerta desenfrenadamente y la abuela le abre le empiezan a preguntar qué es lo que ha sucedido que qué pasó y Tomás les explica todo no se guarda nada Y la abuela le dice, te dije, te dije que no salieras, te dije que aquel anda suelto,¿ por qué sales? Pero claro, sus hermanos, que también son católicos, piensan que tal vez esto es alguna imaginación de la borrachera, pero que a lo mejor
1:30:53 tiene una respuesta lógica. Le preguntan a Tomás en qué bar estuviste, seguramente aquella mujer no actuó sola, seguramente te jalaron más. Hay que ir al bar para hablar con el dueño, para que nos diga cómo era aquella mujer, si es que estaba acompañada o tal vez se fue sola. Sus hermanos van al bar, sus demás tÃos de Amanda. Y se encuentran con una respuesta que los deja helados. El dueño del bar. Si vio a Tomás. Asà como también las otras personas que se encontraban aquella noche. Ahà en el bar. Lo vieron. Pero no vieron a ninguna mujer.
1:31:36 En su lugar. Y todos respondieron esto. Vieron a un chivo. De color negro. Completamente su pelaje. Que entró. Y se puso a un lado de Tomás HabÃa algunos habitantes del pueblo Que iban con ciertos animales Y la verdad al dueño no le incomodaba Siempre y cuando los tuvieran bien educados A veces uno no puede dejar animales cuando los va cargando afuera de un bar¿ Por qué? Porque se los roban Cada en tanto entraba alguna mujer o algún hombre con gallinas Con chivos Etcétera, con borregos Y el dueño del bar les daba el permiso Asà que por eso no le llamó la atención a Tomás. Pero lo que se le hacÃa sumamente extraño, es que no reconocÃa aquel chivo. Pero Tomás le hablaba, lo abrazaba, como si fuera una persona. Y fue con este mismo chivo, con el que salió del bar. Hablando, como si le estuviera hablando a una mujer. Desde aquella experiencia... La familia de Amanda, al menos su familia materna, jamás sale en Viernes Santo, ni en toda la semana, porque saben que corren con el riesgo de encontrarse con uno de aquellos demonios que andan vagando en esos dÃas. Ahora dime tú,¿ has salido alguna vez en Semana Santa?¿ Has escuchado alguna historia sobre
1:33:10 alguna persona que le ha pasado algo malo en estos dÃas? Digo, historias de estos sobran. La más popular es la del diablo bailando en la discoteca. Creo que muchos la han escuchado. Y a esta se le suman otras tantas. Ya que esto no es solamente de un lugar. Pues dicen que estos demonios aparecen en bailables de todo tipo, antros, bares, discotecas, cualquier lugar donde se esté llevando a cabo una celebración. Del porqué de esto, se dice que ellos también están festejando. La siguiente historia no tiene un buen final. De hecho, nos hace recordar lo frágil que es la vida y lo bueno que resulta que deseemos algo. Alguna vez a ti te han dicho que si deseas algo, de alguna manera lo atraes, que si quieres algo con todas tus fuerzas y te esfuerzas por ello, tarde que temprano al menos conseguirás una pequeña pizca de aquello, si te esfuerzas claro, algunos dicen que esto también sucede al revés, cuando repudias mucho algo, este se va, pero claro, si lo repudias en serio, que venga desde tu corazón, ese repudio, ese sentimiento de no quiero esto, de alguna manera, esto también
1:34:43 se va, pero a veces nosotros no medimos ese tipo de sentimiento, a veces lo que deseamos que se vaya con todas sus fuerzas, puede que cuando se vaya nosotros lo querramos, puede ser incluso en el calor del momento, para después vivir con un arrepentimiento extremo, A lo largo de nuestra vida siempre se nos han dicho que los bebés, los hijos, son una bendición. Y claro, si tú tienes madre o abuela, siempre te han dicho que a pesar de las dificultades, tú tienes que desearlo. Tienes que recibirlo de buen modo. Pues al final de cuentas, vuelvo y repito, dicen que es una bendición. Esta historia va precisamente de eso, pero tristemente termina de forma trágica. La siguiente historia viene de parte de Juana y de su hermana Gloria. Ellas decidieron que no me quieren compartir el apellido y se van a reservar algunas cosas ya que los que se tocan son temas algo sensibles pero que quieren compartir su experiencia.
1:35:58 Gloria en aquel tiempo era una chica de 17 años, llevaba aproximadamente un año con su novio, Y, a grosso modo, todo estaba bien, la relación estaba bien. Este novio se habÃa presentado con sus padres y digamos que la relación era verdadera y era genuina. Pero claro, en aquellos años, uno tenÃa que ser asÃ, si querÃa andar con una chica. Otra cosa muy diferente era casarse o tener hijos. Gloria y aquel novio que tenÃa en aquel tiempo no se midieron, no se cuidaron y ella terminó embarazada. Obviamente Gloria al ser una chica de 17 años tenÃa miedo, no sabÃa lo que se le venÃa y a pesar que en un principio su novio ofreció su apoyo, que sà se iba a quedar, que sà iba a ser responsable, pasaron los meses, él estuvo trabajando y por ahà del sexto a séptimo mes, una mañana se fue, para simplemente ya nunca volver, simplemente habÃa salido al trabajo y ya no habÃa vuelto, obviamente uno pensaba mal en primera instancia, pensó que le habÃa pasado algo, Pero después, múltiples vecinos le dijeron a Gloria y a su familia que lo habÃan visto tomar un autobús foráneo e irse. La familia de este muchacho en un principio lo negó, pero después de semanas lo admitieron.
1:37:28 No querÃan que su hijo se estancara. De hecho, tenÃa la ambición de seguir estudiando en la universidad. Y entonces sus padres decidieron enviarlo. Obviamente en absoluto secreto, nunca dijeron a dónde, pero era más que claro que no se iba a hacer cargo del niño. Obviamente Gloria sà de por sà ya tenÃa miedo. Esto se amplificó. Estaba completamente aterrada. Iba a estar sola con un niño y pese a que sus padres le dijeron que no estaba sola, su mismo padre le dijo que se iba a hacer cargo de ese niño, que le iba a dar cuidado, que le iba a dar dinero, que no se preocupara. Ya no es lo mismo. Gloria no iba a tener esa vida de estudiante ya, ya iba a tener que tener más prioridades y obviamente tendrÃa que madurar más rápido. Su hermana, quien cuenta también esta historia, también empezó a darle ánimos, pero esto no funcionaba. Y fue asà como al paso de las noches Gloria empezó a tener insomnio Insomnio precisamente de no saber qué hacer De tener miedo Y por eso de las 3 de la mañana ella siempre estaba Despierta, mirando hacia arriba Pensando En aquel tiempo donde todos estamos pensando lo que hicimos en todo nuestro dÃa, bueno Gloria pensaba qué serÃa de ella y qué serÃa en su futuro Sobre todo, pensaba en cómo se arrepentÃa de haber
1:38:59 comenzado una relación con aquel sujeto, aquel sujeto que la habÃa dejado sola, y también cómo se arrepentÃa de haberse embarazado de él. Fue asà como una noche, tal vez abrumada por sus propios pensamientos, ella explica que se levantó de su cama y salió al patio de la casa. Estaba ahÃ, caminando entre el césped y entre algunas frutas, pues el patio trasero no tenÃa barda, simplemente era un patio que se extendÃa mucho, anteriormente las familias tenÃan algunas hectáreas pegadas con su casa. Y Gloria ahà estaba paseándose, pensando, hasta que llegó un momento en el que empezó a rezar, pidiendo que no querÃa a este niño, pidiendo por favor que se fuera. Su madre ya habÃa hablado con ella sobre esto, de hecho le habÃa advertido que tenÃa que recibir a aquel niño con mucho amor y que tenÃa que desearlo. Obviamente estamos hablando de unos años de los 70.
1:40:08 Próximamente a los 80, no hay clÃnicas que se presten para llevar a cabo eso que ya saben. Sobre todo, es muy peligroso. Hay clÃnicas clandestinas, pero no dan fe de que la madre sobreviva, incluso en estos años. Hay clÃnicas clandestinas en donde sigue pasando esto. Entonces su madre le dijo que no querÃa exponerla a eso, que mejor recibiera al niño y que no pusiera su vida en riesgo. Gloria en ese momento empezó a rezar como ya digo y empezó a pedir que este niño no naciera. Después de aquella noche, decidió volver a su cama y dormirse.
1:40:52 Aquella noche habÃa sido una de muchos sentimientos encontrados, pero la siguiente noche ocurrió algo, algo que Gloria no olvidarÃa en toda su vida. Ella se despertó otra vez en punto de las 3 de la mañana. Y vio que enfrente de ella, donde siempre ponÃa una silla de madera, ahà simplemente tal vez para poner ropa, para colgar algo, siempre tenÃa una silla de madera enfrente de su cama. Bueno, en esa silla ahora se encontraba sentado alguien. La podÃa ver, la podÃa ver muy claramente. Era una mujer, una anciana, arrugada, de cara fea. Según dice Gloria, era muy fea. La nariz la tenÃa exageradamente grande y encurvada. TenÃa unos dientes podridos que se le marcaban. Cuando sonreÃa, los dejaba ver, tenÃa muchas verrugas en su cara, tenÃa un cabello muy áspero, muy sucio, lleno de canas también, y vestÃa completamente de negro.
1:42:03 Aquella anciana simplemente la veÃa entre la oscuridad, a la par que se reÃa. Aquella anciana se levantó y caminó hasta quedar enfrente de ella, a un lado de la cama. Después, con su mano, con su mano que era igual de horrorosa que su cara, empezó a tocar el vientre, la panza de Gloria, y empezó a sobarla, lentamente. Después de esto, Gloria ya no recuerda nada. Ella pensó que tal vez era una especie de pesadilla, ella habÃa estado teniendo sueños extraños, pero eso, eso era claramente una pesadilla. Gloria dice que cuando vio a esta mujer no se podÃa mover de la cama. Estaba rÃgida. Ella querÃa moverse, pero no podÃa.
1:42:56 Asà que pensó que era una pesadilla solamente, pero una muy, muy, muy extrema. A la noche siguiente, esta pesadilla volvió. Y no solo que volvió, sino que todavÃa... fue más horrible aquella mujer ahora estaba volando estaba volando y estaba reposando enfrente de Gloria aquella anciana estaba levitando encima de ella mirándola fijamente mientras seguÃa tocando su vientre después de esto Gloria tomó la decisión de quitar aquella silla y querer dormir con sus padres obviamente no les pudo dar una respuesta simplemente dijo que no querÃa dormir sola Hasta ese momento ella sabÃa, en esa segunda noche ella se dio cuenta que no era una simple pesadilla, porque habÃa despertado con rasguños en su vientre. como si alguna especie de gato, algún animal salvaje, la hubiera rasguñado. Extrañamente no le dolÃan, simplemente las marcas ahà estaban. Asà que decidió dormir con sus padres más que nada por el miedo que tenÃa en ese momento de que aquella pesadilla o aquella mujer que visitaba su cuarto todas las noches se volviera a presentar.
1:44:16 Pero solamente esto duró dos dÃas. Dos dÃas en los cuales ella durmió con sus padres, al tercer dÃa vino lo más feo, y es que Gloria empezó a tener malestar, dolores, dolores muy agobiantes en su vientre, fue llevada al hospital de emergencia, pero no consiguieron llegar, la ambulancia, los paramédicos de la ambulancia, asà como también su padre, su madre y su hermana, fueron testigos de como el bebé vino prematuramente, Ella se encontraba sin vida por obvias razones, técnicamente ella habÃa llevado una alimentación buena, habÃa llevado también un descanso, no hacÃa esfuerzos ni habÃa tenido caÃdas. Todo habÃa estado de la forma más normal posible.¿ Cómo era posible entonces que el bebé se haya venido simplemente? Total y al cabo, no consiguieron alguna respuesta. Simplemente fue algo que sucedió. Gloria en ese momento empezó a sentir una profunda, pero profunda culpa.
1:45:36 Ella sabÃa que aquella noche tenÃa algo que ver. Porque lo deseó, ella admite esto, me dice Alex, yo lo deseé desde lo más profundo de mi corazón, actuando con arrogancia, actuando con egoÃsmo, porque solamente pensaba en su vida en ese momento, ellos decidieron enterrar a aquel primogénito. Allà en la casa, en el patio trasero, ya que tenÃan mucha extensión de tierra. No decidieron llevarlo a un cementerio. Y no decidieron organizar ninguna especie de funeral ni nada. Incluso habÃa algunos familiares que no sabÃan sobre el embarazo de Gloria. Entonces decidieron hacerlo todo de la manera más cautelosa. Y sin hacer mucho alboroto. Lo enterraron en la parte de atrás.
1:46:22 Incluso le pusieron una pequeña cruz que el padre de Gloria... HabÃa construido. Ahà de madera. Ãl era carpintero. Lo extraño sucede que esa misma noche. Ocurre algo. Ocurre algo que ellos solamente se dan cuenta por la mañana. Cuando toda la familia se despierta. Gloria siente la necesidad. De ir. PodrÃamos decir a la tumba de su hijo. Y es ahÃ. Que se percata de algo. Hay un hoyo. Enfrente de la tumba. alguien se habÃa llevado a lo que era su hijo. Empezaron a buscar y sÃ, el cuerpecito ya no se encontraba, alguien lo habÃa exhumado durante la noche.
1:47:08 Y a pesar de que fueron con los vecinos, a pesar de que estuvieron buscando tanto el padre como la madre, como todos, incluso la misma Gloria, no pudieron dar con alguien que hubiera visto algo. Incluso muchas familias se sumaron y empezaron a investigar todas las casas del pueblo por los alrededores. Eso que habÃa pasado era completamente una abominación. En un pueblo en los años 70 nadie está acostumbrado a que un extraño se meta a un cementerio o a una casa y se robe un cuerpo. pero a pesar de que buscan con las diferentes familias, en los patios de estas, incluso en hectáreas, no encuentran nada, nadie ha visto nada, e incluso sus amigos cercanos, nadie ha visto nada, ni los vecinos que estaban ahÃ, Total, dejaron pasar eso.
1:48:08 Con un dolor muy grande, siguieron con sus vidas. Y no fue hasta 10 años después que Gloria se anima a contarle a su madre lo que hizo aquella noche. Que estaba caminando en el patio trasero, deseando que aquel niño simplemente desapareciera de su vida. Y es ahà donde la madre la reprende y le dice... Yo te dije que cuando viene un niño a la familia tienes que desearlo, tienes que quererlo. Porque lo que tú hiciste fue atraerla. Atrajiste a alguna bruja. Tú lo estabas pidiendo, estabas rezando a plenas horas de la madrugada, a las 3 de la mañana.
1:48:49 Que es muy conocida como la hora del diablo. A esa hora las brujas están volando. Y si de por sà se dice que a un niño lo tienes que bautizar lo más rápido posible... Ahora imagÃnate tú que se lo estás entregando, y es ahà donde le dice tu niño venÃa bien, pero tú se lo entregaste a ella, y ella inmediatamente vino por él. Gloria hasta hoy es fecha en que se sigue arrepintiendo de esto, y cuando tuvo su otro hijo, se aseguró de no cometer el mismo error. Una historia algo fuerte, algo triste, pero que nos deja pensando que muchas veces en el momento deseamos que algo salga de nuestras vidas, creyendo que estarÃamos mejor sin aquello, pero cuando en verdad se va, nos damos cuenta de nuestra equivocación. La siguiente experiencia con la que vamos a terminar, si bien es algo corta, es sumamente aterradora.
1:49:54 La persona que nos la comparte se llama Camilo Suárez. Camilo cuenta que cuando él era niño, sus padres peleaban mucho. Obviamente, esto terminó desencadenando en que se divorciaran, pero cuando todavÃa estaban viviendo juntos, peleaban y peleaban, incluso durante la noche. Eran gritos y gritos los que se escuchaban. Entonces Camilo lo que hacÃa era ponerse a jugar. Ponerse a jugar para que... Simplemente borrar aquellos gritos que sonaban. Tenemos que recordar que estamos hablando de hace muchos años. Los niños no tienen televisión en su cuarto, no tienen grabadora, no tienen nada de eso. Solamente tienen juguetes. Y su imaginación para salir de los malos tiempos que tienen. Y Camilo era lo que hacÃa. Aunque fueran las 11 de la noche, aunque fueran las 12, él escuchaba a sus padres pelear y lo que él hacÃa para no prestarles atención era sacar sus juguetes y empezar a jugar con ellos. Una vez que se calmaba, o una vez que Camilo tenÃa bastante sueño, dejaba los juguetes ahÃ, se subÃa a la cama y se dormÃa. La abuela se daba cuenta de esto, más que nada porque llegaba la mañana siguiente, y le decÃa a él, si te sientes mal o sientes que tus padres no te dejan dormir, o te está cocinando algún mal,
1:51:28 vente conmigo. La abuela le dijo eso, vente a vivir conmigo, te recibimos yo y tu abuelito. Y pese a que Camilo le gustaba bastante la idea porque se llevaba muy bien con sus abuelos, él tiene un cariño por sus padres, no quiere dejarlos solos. Y lo único que le dice su abuela es que es malo que juegue en la noche, que no es recomendable que lo haga. que simplemente mejor se quede acostado, pero que no saque los juguetes, y que mucho menos juegue en la noche y los deje ahÃ, porque los duendes siempre están al acecho de esto, sobre todo con los niños, que digamos están solos, solitarios, que no tienen hermanos o amigos. Ellos aprovechan esto para parecerse.
1:52:16 Si bien Camilo hizo caso de esta instrucción de su abuelita durante algunas semanas, como pasa en la mayorÃa de los casos, a los mÃos se les olvida. Y fue asà como una noche, dejó los juguetes ahÃ, él se fue a dormir. Sus padres obviamente por las peleas, por las discusiones, tal vez porque su padre llegaba con algunas copas de más, tal vez porque su madre se habÃa gastado tanto dinero, simplemente ni siquiera le daban las buenas noches a Camilo. Ellos iban y se acostaban incluso en cuartos separados. Camilo estaba acostumbrado a dejar sus juguetes ahà regados hasta que una noche, se despertó. Se despertó precisamente porque escuchaba ruidos de niños. ruidos de niños jugando enfrente de él y pudo verlos pudo ver a tres niños según cuenta jugando con sus juguetes que habÃa dejado en el piso Estos niños eran un poco más bajitos que él, pero que tenÃan unas grandes garras en lugar de uñas y unas orejas muy puntiagudas, y cada vez que hablaba podÃa ver una serie de colmillos pequeños saliéndoles en lugar de dientes. En ese momento, a Camilo le invadió el terror, pero él es el tipo de personas que cuando le invade el terror, no se queda quieto. Camilo es de las personas que pega el grito y sale corriendo, y
1:53:48 precisamente es lo que hizo aquella noche. Pegó el grito, saltó de la cama, él dice que no sabe cómo le hizo, pero saltó desde donde estaba acostado hasta los pies de su cama y corrió. Ãl dice que fue el salto más grande que haya dado en toda su vida. Corrió hacia la habitación del padre, ya que era el que dormÃa más cerca de él, y le dijo que habÃa visto a algunos niños jugando en su cuarto. Su padre se levantó inmediatamente, no porque lo que le dijo Camilo fuera algo aterrador, sino que él pensó que tal vez algún hombre se habÃa metido a la casa, que tal vez los estaban robando. Inmediatamente se para. Agarra una fusca que tenÃa abajo de la almohada, los hombres de antes, los hombres de rancho, siempre portaban con eso. Y fue hasta el cuarto de Camilo, encendió la luz y no habÃa nadie. Fue encendido las luces de toda la casa e igual nada. Es ahà cuando su padre habla con Camilo y le dice, lo que tú tuviste fue una pesadilla, ve y duérmete, mañana tengo que trabajar. Camilo le insiste a su padre que no quiere dormir solo y, al menos por esa noche, consigue dormir con él. Pero al dÃa siguiente, toma la decisión de irse a dormir con su abuela y le explica lo que vivió aquella noche.
1:55:11 No pasaron muchas semanas, finalmente sus padres se separan y Camilo por voluntad propia, y creo que a los padres también les pareció bien, Vivió con su abuela y todas las noches, al menos hasta que se fue haciendo adolescente, durmió con ella en el mismo cuarto, porque sabÃa que esa viejecita tenÃa mucha sabidurÃa y lo cuidaba durante las noches.
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