ATERRADORES RELATOS DEL TURNO DE NOCHE Y SACERDOTES / HISTORIAS DE HORROR PARA NO DORMIR
0:04 Hola Alex, mi nombre es Francisco y vamos a dejarlo hasta ahÃ. No quiero compartir mucho de lo que viene siendo mi vida personal. Y es que he visto en otros videos que has subido que compartes también experiencias de sacerdotes y monjas. Bueno, yo soy sacerdote y he escuchado tus relatos de vez en cuando, cuando me encuentro haciendo algo de Ãndole personal. planchando ropa, acomodando cosas, etc. Me llamó mucho la curiosidad de que tocas el tema de sectas. En esta ocasión te quiero compartir una experiencia que tuve.
0:47 Una experiencia que, a decir verdad, me hizo creer más en mi religión y también me dio lo que necesitaba para tener en mi mente clara que aquÃ, en el mundo, en el mundo terrenal donde nosotros vivimos y coexistimos, Existen siervos de Dios, pero también existen siervos del diablo. Comenzaré esta experiencia contándote que yo conocà muchas personas en la iglesia, muchos matrimonios, muchas parejas de novios y muchas familias. Estuve trabajando en una parroquia, creo que aproximadamente unos 15 o 20 años.
1:28 A nosotros los sacerdotes nos mueven de parroquias. jamás nos quedamos en la misma, a excepción de algunas ocasiones contadas. a mà me movÃan mucho, pero para mi buena suerte me mantuvieron en aquella parroquia durante muchos años, entonces vi parejas de novios que crecÃan, se casaban y después tenÃan hijos, conocà a una pareja asÃ, esta chica y este chico habÃan ido juntos a aquella misa, se habÃan enamorado, yo los habÃa casado y después les hice la primera comunión a cada uno de sus hijos, Asà que como ya te imaginarás, los conocÃa muy bien. Pero la vida, asà como el universo, o Dios, como quieran llamarlo, siempre tiene planes para nosotros. Muchas veces los planes no resultan como nosotros esperamos. A veces resultan dolorosos. Este matrimonio al cual tenÃa dos hijos, uno de tres años y el otro de siete, tuvieron una pérdida. Una pérdida muy dolorosa. Sucede que el padre, asà como el hijo, venÃan de una práctica de fútbol cuando un camionero les habÃa quitado la vida.
2:42 La madre, la cual como te digo conocÃa de años, estaba destrozada. Y recuerdo que mientras estábamos velando a su esposo, me preguntaba una y otra vez... que por qué habÃa sucedido, si es que ella, su marido y toda su familia, siempre se habÃan encomendado a Dios, porque este, les habÃa mandado eso, yo no sabÃa qué responder Alex, más que lo que siempre decimos, que él siempre tiene planes, y que sus tiempos son perfectos, obviamente creo que esto no le bastó a ella, Aquella chica, la cual era una católica devota, empezó a faltar dÃa con dÃa a la misa, hasta que definitivamente su existencia ya era nula. A mà me llamó mucho la atención esto, pues era una chica que siempre participaba en todo, en cada celebración, a lo largo de los años. Tanto asÃ, que fui a su casa en compañÃa de otras catequistas y una monja. Fuimos, ella nos recibió muy amablemente, a pesar de que se notaba con su mirada y con su actitud, de que no disfrutaba que estuviéramos ahÃ. Al final de la conversación, pude saber por qué. Y es que ella se habÃa cambiado de religión, o más bien no de religión, sino de creencia. Ella me dijo que tenÃa otro dios. El libre albedrÃo es algo que se marca mucho en nuestra iglesia.
4:14 Asà que si otra persona quiere cambiar su camino, nosotros solamente le hacemos notar que es libre de hacerlo. Asà que yo ya no la interrumpà más. Perdà el contacto con ella y con su hijo. y asà pasaron años, habrÃan pasado tal vez como dos años, o a lo mejor un año y medio, poco menos, cuando en eso esta chica, viene a mi dormitorio, toca mi puerta, y desesperada me pide ayuda, yo salà de inmediato, y le pregunté en qué puede ayudarla, si necesitaba algo, y ella me pidió que fuera a ver a su hijo inmediatamente, que se encontraba muy mal. A lo que yo le respondà que yo no era doctor, pero que iba a hacer lo que pudiera. Lo que me dejó pensando Alex en ese momento, es que ella me dijo que no necesitaba de ningún doctor. que necesitaba a un hombre de Dios.
5:08 Fuimos a su casa. Al momento de abrir la puerta de la habitación del hijo, de inmediato noté algo extraño, Alex. Era una sensación como si no estuviéramos solos. Era una sensación como si hubiera muchas personas dentro del cuarto. Me sentÃa aprisionado como que asfixiado y continuamente observado, a pesar de que el cuarto se encontraba completamente vacÃo. El hijo de la señora se encontraba sentado abajo de la cama solamente observándonos. Era un chico al cual yo conocÃa desde nacimiento. TodavÃa estaba muy pequeño, asà que yo pensé que todavÃa me recordaba, pero el niño no me dirigÃa la palabra.
5:53 Ãl solamente estaba sentado ahÃ, viendo hacia la nada con una mirada perdida. Le empecé a preguntar a la madre que qué habÃa sucedido, que por qué no habÃa llamado a un médico, que qué era lo que le pasaba a ciencia cierta. La madre me empezó a explicar que se habÃan cambiado a otra creencia y que desde entonces habÃan estado ocurriendo cosas extrañas en su casa. VeÃan sombras en las esquinas, escuchaban ruidos que iban de un lado hacia el otro como pisadas y voces, y a veces se veÃan a sà mismos caminando entre la casa. A lo que me refiero es que la madre me explicó que era como si vieran dobles de ellos mismos. Cuando ella se despertaba e iba camino a la cocina, tenÃa que atravesar por un pasillo. Y al final de este pasillo se encontraba la cocina. Y justamente en ese pasillo, en esos dos segundos de visibilidad, podÃa verse a sà misma, caminando y entrando a la cocina. Con mucho miedo, ella se dirigÃa y abrió la puerta. Y en la cocina ya no habÃa nadie. Era como si dobles estuvieran coexistiendo con ellos, porque el niño también los veÃa. Resulta que el niño habÃa estado teniendo pesadillas y le habÃa estado diciendo a su madre que algo, un hombre muy frÃo, con una silueta completamente oscura, iba y se dormÃa con él, abrazándolo.
7:25 La madre optó claro porque el niño se durmiera con ella. La madre también sintió como alguien se recostaba en la cama y la iba abrazando poco a poco. con unos brazos largos, delgados y completamente frÃos. Después de aquella noche, el chico simplemente entró como en un trance. No hablaba, no comÃa, no bebÃa y solamente querÃa estar en su cuarto, diciendo que ahà se encontraba seguro. A pesar de que fueron médicos, Alex, no podÃan darle solución a la madre. Yo empecé a orar por el niño, pero cada vez que lo hacÃa, todo se ponÃa de una manera muy extraña.
8:13 Las oraciones se me olvidaban. Empezaba a tartamudear y en una ocasión llegué a morderme la lengua no solamente una, sino varias veces, como si algo se opusiera a lo que yo estaba haciendo en aquella casa. Le pregunté después de algunos dos dÃas de estar lidiando con esto a la madre, que a qué religión se habÃan cambiado, que a qué tipo de religión, porque yo no conocÃa ninguna que ocasionara eso, es decir, hay muchas religiones aquà en México, católicos, cristianos, testigos de Jehová, etc., todos profesan a su manera, el amor hacia un Dios. Ella me dijo que habÃa perdido la fe en Dios, que la fe se la habÃa cambiado alguien más. Desde que me dijo eso, Alex, yo ya tanteaba por dónde iban las cosas. Se habÃa pasado a una secta que glorificaba el satanismo, pero es decir, le rezaba prácticamente al diablo. Esto era muy delicado, Alex.
9:15 Le pregunté que dónde se encontraba aquella secta, y me dijo que ya no se encontraba en la ciudad, que se habÃan cambiado. Estas sectas trabajan de una forma muy siniestra a Alex, llegan a una localidad o una ciudad, y tienen tanta labia para convencer a la gente, sobre todo a la gente que está dolida, la gente que ha pasado por una pérdida. la convencen para que se una a ellos, y una vez que les saca todo el dinero, o una vez que logran trastornarlos de tal manera, que se vuelven devotos absolutos y ciegos, se van de ahÃ, tal vez con más integrantes, estas sectas les habÃa ofrecido a ella y a su hijo acompañarlos, obviamente tenÃan prácticas muy perturbadoras con los seguidores, y por perturbadoras me refiero, a que las chicas más jóvenes, Por regular se les entregaba a los dirigentes de aquella secta. Esto y más tratos que, por respeto a tu audiencia y creo que más bien por la plataforma en la que te estoy compartiendo esto, creo que no podrás compartir. Asà que no vale la pena ni siquiera decÃrtelo. Pero el caso es que hacÃan cosas muy abominables. Esta chica, de nombre MarÃa, vamos a ponerle, no cayó en sus redes debido a lo que estaba pasando su hijo. Y a pesar de que rezamos, Alex, a pesar de que mandé cartas para ver si habÃa la posibilidad de que algún padre exorcista viniera,
10:46 porque yo estaba muy seguro que esto se trataba de alguna fuerza demonÃaca, tristemente no recibimos respuesta hasta después de un par de meses, cuando ya era demasiado tarde. El niño, con una edad de aproximadamente 5 años, apenas entrando al kinder, simplemente perdió la vida. Algunos creen que fue por falta de comida, o aunque decir verdad, esto no era posible ya que lo alimentaban, contra su fuerza pero lo alimentaban. Era como si simplemente su cuerpecito habÃa perdido las ganas de vivir. Aquella casa, Alex, la mujer la vendió y se fue de ahÃ. Jamás ha vuelto a pesar de tener familia. No sé qué fue de ella, ni en dónde esté ahora. Aquella casa fue demolida. Se trató de rentar en varias ocasiones, pero ninguna persona aguantaba ahà más de una semana. Simplemente cuando recuerdo esto, me hace pensar en cómo terminan algunas personas y en cómo algunos siervos del mal se aprovechan del sufrimiento para condenar a personas buenas a vivir un infierno aquà en la tierra. Esa fue mi experiencia Alex, gracias por compartirla. Hola Alex, mi
12:17 nombre es Daniel Zarate. Quiero contarte una experiencia que me sucedió alrededor de mi adolescencia. Mis padres son católicos, toda mi familia también es católica, pero son católicos devotos Alex, son de ese tipo de familias que no se pierden ni un domingo en la iglesia, siempre participan en todas las actividades que se realicen en la iglesia,¿ Y cómo se podrÃa esperar? A mà me hicieron que participara de igual manera. Primero fui moneguillo, acólito, ayudaba en diferentes ceremonias que se hacÃan. Por ejemplo, el Viacrucis, las celebraciones de Navidad.
13:00 Ahà andaba en todo eso. Entonces era de esperarse que con el tiempo yo desarrollé un cierto cariño a la religión católica. Y en determinado tiempo incluso pensé en hacerme sacerdote. Esto se lo conté a mi madre cuando tendrÃa como algunos 15 o 14 años. Ya estaba en mis últimos años de secundaria, estaba a punto de pasar a prepa. Asà que mi madre me dijo que si tenÃa dudas, que si querÃa ver cómo era esta carrera, que si querÃa ser sacerdote, lo más prudente es que fuera a un retiro y que ahà hablara con diferentes sacerdotes, monjas y que me decidiera, que al cabo tenÃa tiempo. Yo le hice caso a Alex.
13:47 Fui acá al retiro, en el cual conocÃa solamente a tres personas. todas las demás no las conocÃa ya que eran de diferentes capillas, ahà de la localidad, de la zona. Nos enviaron a un edificio que se encontraba algo retirado, a ambos lados de este edificio que se veÃa que ya era muy viejo, más que nada por la construcción en piedra que tenÃa. Lo que más resaltaba a sus lados eran dos campanas. Dos campanas con un largo pasillo atrás, que cada vez que habÃa una ceremonia, se tocaban. Adentro de aquel edificio habÃa una iglesia, la cual estaba muy extendida ahÃ, en el pueblo, en el más cercano. Era el lugar preferido para realizar bodas, celebraciones, etc. Durante el tiempo del retiro, todo fue de una manera normal. Llegué, nos presentamos, empezamos a hacer nuestras actividades, cantamos, hicimos algunos rezos, porque no solamente iba yo, iban niños como de 8 o 9 años, y el más grande tenÃa 15. Por eso te digo que éramos muy jóvenes en aquel retiro. Recuerdo que platiqué con monjas, con algunos sacerdotes. Para mi sorpresa, muchos de los chicos que iban a aquel retiro tenÃan también pensado estudiar para sacerdote.
15:12 Asà que pude encontrarme muy bien con ellos. Cuando cayó la noche, Alex, sucedió algo. Algo que al parecer solamente yo notaba. Ãramos muchos, asà que compartÃamos habitación. Por eso de las 3 de la mañana algo me despertó. Un sonido. No era un sonido sutil, Alex. Era un sonido muy, muy fuerte. Un sonido que según mi lógica tuvo que haber despertado a todos. Era el sonido de una campana que venÃa afuera de mi ventana, de aquel campanario que se encontraba a un lado del edificio. La campana sonaba una y otra y otra vez, y era una campana grande.
15:58 Era una campana diseñada para que se escuchara a mucha distancia. Lo más sorprendente es que solamente yo me desperté. Volté, vi a mis demás compañeros y todos dormÃan profundamente. Traté de recostarme. Pensé que tenÃa un sueño ligero, pero el ruido de la campana era muy estruendoso. no me dejaba dormir e incluso podÃa ver cómo la ventana vibraba, cómo el sonido era demasiado. Tomé la decisión de levantarme, abrir la ventana y pude ver que abajo de la campana habÃa una silueta. Con la luz de la luna pude verlo muy bien, la iluminaba. ParecÃa ser un sacerdote, tenÃa su atuendo como si este fuera a impartir misa. Y tocaba y tocaba la campana, al que el sacerdote tenÃa una barba larga, no tenÃa pelo y no pude ver muy bien su rostro, pero se podÃa decir que era un sacerdote, como todos los demás. Fui y me recosté.
17:03 Aún con el sonido de la campana, Alex, me esforcé por quedarme dormido hasta que finalmente lo conseguÃ. Al dÃa siguiente, empecé a buscar entre los sacerdotes, entre los jóvenes y los señores que ayudaban también ahà en el retiro, pero jamás encontré a ningún sacerdote que tuviera las caracterÃsticas que habÃa visto aquella noche. ParecÃa ser que no estaba ahÃ. Con esta curiosidad, fui y le pregunté a una monja que era muy joven Y era muy linda con nosotros. Era muy buena gente. Le pregunté si no conocÃa un sacerdote con estas caracterÃsticas. Algo gordito, con barba, sin cabello.
17:45 Y ella se puso pálida, Alex. Solamente me miró y me dijo que... Ningún sacerdote... Que estaba ahà en el convento... TenÃa aquellas caracterÃsticas. Ninguno se veÃa asÃ. Pero yo noté en su cara... Noté en su cara... que se puso algo tensa, como si aquel tema no le gustara tocarlo. Llegó la noche, y de nueva cuenta me dormà para a las tres de la mañana ser despertado nuevamente por aquel sonido de la campana. La campana tocaba una y otra y otra vez, incesantemente, hasta que me despertó. Yo me levanté, abrà la ventana y empecé a ver el sacerdote nuevamente. Ahà se encontraba otra vez, tocando la campana con fuerza una y otra y otra vez. Pero en ese momento tuve el pendiente de que tal vez iba a despertar a mis compañeros, algo que no tenÃa lógica porque si no los despertaba el sonido de la campana,¿ cómo los iba a despertar mis gritos? Decidà recostarme nuevamente y de una forma u otra, con ayuda del cansancio, terminé durmiéndome. A la mañana siguiente me desperté y esta vez fui con un sacerdote y le pregunté que quién era el padre Que no tenÃa pelo, tenÃa una larga barba y que siempre todas las mañanas a las 3 de la mañana en plena madrugada iba y tocaba la campana, que me apenaba mucho decirlo pero que la tocaba casi
19:17 enfrente de mi ventana y no me permitÃa dormir. ParecÃa que yo era el único afectado porque a los demás parecÃa no importarles. Los demás chicos que dormÃan conmigo no se despertaban. Es más, seguÃan roncando algunos. El sacerdote me agarró, me tomó del hombro y me alejó de los demás. Y me preguntó,¿ desde cuándo ves a ese padre? Yo le dije que lo vi desde la primera noche, que siempre lo veÃa ahà en la campana. que siempre me despertaba en punto de las 3 de la mañana, y que simplemente ya no lo aguantaba, que si por favor, le podÃan decir que ya no lo hiciera, este sacerdote me dijo, que no podÃa hacerlo, porque aquel padre que yo veÃa, ya no se encontraba con vida, cuando me dijo esto yo me sorprendà mucho, porque no sabÃa a qué se referÃa, yo lo veÃa cada mañana, no podÃa ser un espÃritu, A lo que el sacerdote me dijo que sÃ. Al parecer solamente algunas contadas personas pueden verlo, no todos. Y es ahà cuando me vino a la cabeza que yo solamente podÃa escuchar la campana tocar. Los demás chicos no la escuchaban en la madrugada. Yo les pregunté a Alex aquella misma tarde cuando el sacerdote me dijo esto. Todos dormÃan absolutamente porque nadie escuchaba la campana. Incluso otra chica
20:48 que tenÃa esta rutina de levantarse por eso de las 3, 3 y media para ir al baño, me contó que no escuchaba ninguna campana y ella se encontraba a una habitación de distancia de la mÃa. Por obvias razones tuvo que haberla escuchado, pero no. Solamente yo escuchaba el ruido de aquella campana y veÃa que el sacerdote, el sacerdote que según me cuentan ya no estaba vivo. Este padre me ofreció que podÃa cambiarme de cuarto, irme al otro lado, pero que esto no servirÃa de nada porque seguirÃa escuchando las campanas, pero al menos ya no lo tendrÃa a la vista. Y tuvo razón, a pesar de cambiarme. Por las tres de la mañana siempre me despertaba escuchando el ruido de la campana. Yo le pregunté a este sacerdote por qué solamente yo podÃa escucharlo y por qué solamente yo podÃa verlo. Era algo personal. Tal vez a mà me despertaba porque habÃa pecado demasiado. Algo que él me dijo que no, sino que era todo lo contrario. que existen algunas personas en este mundo, con un cierto don, que pueden sentir y ver cosas. que la mayorÃa de las personas no, y que con el tiempo empiezan a acostumbrarse a esto. Dentro de mà se originó un cierto temor a la iglesia, más que nada por lo que habÃa vivido en aquel retiro. Pero al pasar los años, Alex,
22:22 empecé a notar que el sacerdote tenÃa razón. Yo veÃa cosas que los demás no. Por las noches e incluso en los funerales, escuchaba la voz del difunto. o escuchaba algunas oraciones que decÃa éste, oraciones que tenÃan mucho sentido, era como si yo pudiera ver levemente las almas de los difuntos, con el tiempo si te soy sincero, he intentado ignorarlo, la verdad es que no quiero lidiar con eso, y fue por esto mismo que me decidà a no seguir con mi carrera de sacerdote, porque si lo hubiera hecho, quién sabe qué más cosas hubiera visto. Sigo escuchando voces de vez en cuando, veo a veces siluetas de personas que ya han fallecido, a veces en los espejos, a veces siguiendo a otras personas, pero al pasar de los años, esto afortunadamente ha ido reduciéndose. Gracias por contar mi experiencia.
23:27 Saludos a todos. Gracias por ver el video. Hola Alex, quiero compartirte mi experiencia. Mi nombre es MarÃa Ludesma y esta experiencia viene de parte de mi tÃa. Mi tÃa se dedicó toda su vida a esparcir la palabra de Dios. Era una monja. Recuerdo que, según mi madre dice, su hermana habÃa optado por el camino de la religión, de ser devota, desde muy joven. habÃa estado en varios conventos, se habÃa desempeñado en varias áreas, y cuando le pasó esto, que era el año 91-92, estaba precisamente sirviendo en un orfanato, que también funcionaba como una escuela, era una escuela pública, y también daban clases pues a los niños que no tenÃan familia, los niños que eran huérfanos se quedaban a dormir en aquel edificio, Y mi tÃa, además de ser monja y enseñar algunas materias, también funcionaba como prefecta. Es decir que en algunas noches, ella tenÃa que dar rondines vigilando los pasillos de aquel edificio. Que como sabrán por ser un orfanato, no era que contara con muchos apoyos por parte del gobierno más que nada. Asà que en algunos dÃas no habÃa luz y en algunas noches tampoco.
25:00 Como si no fuera poco, estaban situadas en un pueblo en el cual no habÃa mucha urbanización al menos en aquellos años. Mi tÃa habÃa llegado para desempeñarse como monja recientemente a aquella escuela. Ella decÃa que era un ambiente completamente diferente. Ella habÃa estado en retiros y en otras cosas, pero un orfanato era algo nuevo para ella. Empezó de manera inmediata a socializar con los niños, a empezar a hablar con ellos. Más que nada a servirles como una especie de terapeuta. Escucharlos, llorar junto con ellos, etc. Pero por eso de la tercera o cuarta noche, le llamó la atención algo. En este edificio, que era un edificio largo y muy viejo. Se encontraba una capilla, una capilla, algo grande hecha de madera y piedra. Se encontraba en el patio trasero. Esta capilla le llamó la atención que nunca se usara a pesar de que se encontraba en excelentes condiciones. Según tenÃa entendido por palabras mismas de otros sacerdotes, al igual de otras monjas, que aquella capilla no se usaba porque tenÃa un problema de plaga. es decir que habÃa ratas, cucarachas y que estaban viendo lo de exterminarlas, ya que no se podÃa entrar asÃ, pues aparte de que eran animales que podrÃan ser violentos, también existÃa la
26:31 posibilidad de que estas portaran con una especie de enfermedad. A mi tÃa le sonaba lógico, pero habÃa algo que no le sonaba tan lógico, al menos en la noche, por parte de esta capilla, y es que cada vez que estaba dando el rondÃn, por eso de la medianoche, cuando ella se asomaba al patio trasero, veÃa que desde adentro de la capilla habÃa luz, es decir que alguien habÃa adentro. Ella siempre que pasaba y se asomaba, veÃa luz saliendo de las ventanas de la capilla, Una luz tenue, no como de un bombillo, tal vez como de unas veladoras.
27:13 Mi tÃa vio constantemente esto al pasar de los dÃas, por lo que en una ocasión bajó y caminó cerca de aquella capilla. Y escuchó rezos, como si una multitud de al menos algunas diez personas se encontraran adentro, rezando muy metódicamente ya que parecÃa ser al unÃsono. Era muy extraño eso. Las personas cuando rezaban siempre llevaban algún segundo, milisegundo de no estar rezando al mismo tiempo. Extrañamente aquellas personas se escuchaban como una misma voz. Estaban rezando de una manera perfecta. Mi tÃa se acercó todavÃa más y pudo ver que habÃa monjas, pudo ver que habÃa sacerdotes que se encontraban hincados, persinándose y rezando. Ella pensó que tal vez la capilla se estaba abriendo porque ya habÃan solucionado el problema, aunque no habÃa visto ningún equipo de exterminadores pasar aquella capilla para acabar con las ratas. Pero quien sabe, puede que sÃ, pasaron como otros cuatro dÃas según explica ella. En ese lapso de tiempo recibió una mala noticia. Le dieron una fatÃdica noticia y es que mi abuela habÃa fallecido. Mi tÃa estaba muy joven todavÃa para ese momento. Estaba llorando, estaba desesperada. TendrÃa como algunos 22 años.
28:46 Entonces cuando ese dÃa le dieron la noticia que fue por eso de las 11 de la noche, a ella le tocaba la vigilancia. Le dijeron que no la hiciera, pero ella no podÃa dormir, asà que de igual manera aceptó hacerla. Iba a dedicar esa caminata a estar rezando por el alma de la abuela, de su madre. En ese momento cuando estaba pasando por el pasillo del primer piso, volteó hacia la izquierda y por la ventana de la puerta alcanzó a ver que nuevamente adentro de la capilla habÃan personas. Mi tÃa se salió del edificio. y caminó directamente hacia aquella capilla. Abrió la puerta y observó que habÃa monjas y un sacerdote al centro, todos arrodillados, rezando insaciablemente. Ella estaba muy dolida y en ese momento necesitaba pedir, necesitaba dar plegarias. Asà que fue, se arrodilló y empezó a rezar, más que nada por el alma de la abuela. Ella rezó tal vez por alguna hora. Rezó hasta que las rodillas le dolieron. Ella tenÃa sus ojos cerrados, juntando ambas manos, agarrando un rosario y rezando. Llegó a tal punto que se centró tanto en lo suyo que ignoró a todos.
30:08 Estaba tan centrada rezando cuando en ese momento le tocan la puerta. La mayorÃa de la capilla asà como la puerta eran de madera. asà que se sobresaltó, al voltear para todos lados Alex, dice mi tÃa que ya no habÃa nadie, ella dice que no era como si se hubieran ido, dice que era algo diferente, como si de alguna manera hubiera sido transportada a otra área, a otro tipo de capilla, la capilla ahora se veÃa fea en ruinas desde adentro las sillas las bancas se veÃan viejas con polvo algunas podridas las paredes también vidrios desquebrajados en medio del pasillo y todo absolutamente todo estaba en completa oscuridad Mi tÃa en ese momento se levantó. Ella recuerda que cuando entró la capilla se encontraba muy viva. TenÃan veladoras por todos lados. HabÃa monjas, habÃa un sacerdote. El piso se encontraba limpio y con un tapete rojo en el centro. Como si se estuviera llevando a cabo alguna celebración.
31:21 Las paredes se encontraban limpias, arregladas. De un momento a otro la capilla ahora se veÃa como si tuviera décadas de no usarse. Salió de aquella capilla y en las afueras de esta la estaba esperando un sacerdote. Le preguntó hermana.¿ Qué está haciendo ahà adentro? Escuché sus rezos.¿ Por qué estaba ahÃ? Nadie debe de entrar a esta capilla. Mi tÃa simplemente le dijo que pensó que habÃa más gente, que habÃa visto a más gente, y debido a su pérdida, Ella pensaba rezar un poco para pedir por el alma de su madre. El sacerdote la comprendió, pero le dijo que si querÃa rezar que lo hiciera en otro lado.
32:08 HabÃa otros lugares ahà adentro del orfanato. Mi tÃa se disculpó. Simplemente hizo lo que su corazón le dictó. El sacerdote le dijo,« Rece todo lo que quiera, pero no vuelva a entrar a esta capilla». Antes de irse, mi tÃa le preguntó por qué le tenÃan prohibido a las personas entrar en esta, que no habÃa plagas, que ella sabÃa que habÃa algo más, pues cuando habÃa entrado, habÃa visto la capilla de una forma diferente, con personas, con veladoras e incluso con un sacerdote rezando adentro. Mi tÃa nunca va a olvidar las palabras que aquel sacerdote le dijo Hay cosas que son mejor no enterarse Aquella capilla tiene historia Yo la conozco, pero créame, si estuviera en su posición de no saber nada, preferirÃa eso. Hay atrocidades que pasan aún estando en un lugar como este, donde servimos a Dios. A veces ocurren cosas tan mórbidas que es mejor no enterarse. Mi tÃa me platicó esta experiencia hace aproximadamente una década. Ahora ya no se encuentra con nosotros.
33:21 Ella falleció. Y falleció a una edad muy joven. Y siempre que escucho relatos que vienen siendo de sacerdotes, monjas, iglesias, siempre esta experiencia se me viene a la mente. Y siempre es la misma pregunta.¿ Quiénes eran las personas que rezaban adentro de aquella siniestra capilla? Gracias Alex por compartir mi relato. Saludos a todos los criptomaniacos. Hola, buenas noches.
34:01 Mi nombre es DarÃo Hernández y quiero contar una experiencia a ti Alex y a toda tu comunidad. Verán, estoy escribiéndoles esto, con ayuda de mi nieto. Yo ya soy una persona grande, tengo aproximadamente 92 años, y si Dios me presta vida, este año 93. A lo largo de mi vida he vivido varias experiencias en diferentes lugares. Soy una persona que ha viajado mucho. He trabajado en diferentes ámbitos. Y me han pasado diferentes cosas paranormales. Historias que les he contado a mis nietos y a mis hijos. Pero en esta ocasión, como soy un gran fanático de tus historias, quisiera compartirte una. Yo tendrÃa como aproximadamente algunos 50 años en aquella época. Estaba buscando trabajo. Necesitaba trabajar de lo que fuera.
35:01 Y en ese momento me vi con un anuncio que solicitaban un velador. La paga que se veÃa ahà en el periódico era muy buena, por lo tanto me sorprendió un poco que nadie hubiera ido por ese empleo anteriormente. Fui inmediatamente, me presenté con mi solicitud y me explicaron qué era lo que se tenÃa que hacer. El horario era de 12 horas. Y tenÃa que hacer rondines a lo largo de una laguna que tenemos acá en el municipio. Esta laguna es pública, obviamente, como todas otras. Hay parques y en el centro de esta laguna hay un puente de madera. TenÃa que custodiarlo durante la noche. Obviamente, si veÃa a alguna persona durante la noche caminando por ahÃ, no es como si la fuera a detener, simplemente tenÃa que estar muy alerta ya que por la zona durante la noche se tenÃa la fama de que asaltaban. Además, se habÃa sorprendido también a unos que otros adolescentes, unas parejitas, haciendo cosas inapropiadas. Ahà en el parque, en la laguna, entonces también tenÃa que cuidar eso, además habÃa otras personas que se habÃan postulado, pero que al ver el lugar lo rechazaban inmediatamente, más que nada por tratarse de agua, y es que tienen mucha superstición respecto al agua Alex, y algunas cosas son ciertas. A veces el agua, durante
36:31 la noche, cuando está todo calmado, cuando no escuchas nada, absolutamente nada, más aparte del agua golpeando con la superficie y con las piedras, pueden escucharse ciertos ruidos extraños, ciertos ruidos que tal vez a una persona común y corriente le aterren o les dé cierto miedo. Por mi parte yo habÃa trabajado como pescador durante muchos años, asà que el agua no era ajena para mà y no le tenÃa miedo. Acepté el empleo, me presenté esa noche y me dijeron todo lo que tenÃa que hacer, básicamente hacer el rondÃn. Era una caminata larga, creo que me tardarÃa una hora o 40 minutos caminando rápido. Empecé con mi primer rondÃn.
37:16 TenÃa otro compañero, pero que se encontraba hasta el otro extremo, pero a diferencia de mÃ, este compañero no se iba a mover. No iba a ser los rondines, yo era el designado para hacer eso. De mi parte no habÃa ningún problema, asà que comencé. Hice mi primer rondÃn y llegué hasta donde se encontraba MatÃas, mi otro compañero. Comenzamos a hablar y él me dijo como consejo... que pospusiera los otros dos rondines, que el parque, por eso de las 3 de la mañana, ya sea en la laguna o el parque, aparecen cosas un tanto tenebrosas, que serÃa mejor que no saliera de la caseta, yo pensé que esto era una novatada Alex, Ya sabes que las personas que tienen el empleo más tiempo intentan asustar a los novatos, a los de nuevo ingreso. Yo le dije que sÃ.
38:14 Obviamente no le iba a hacer caso. Pensé que solamente querÃa asustarme. Asà que a las 3 de la mañana salà nuevamente. Empecé a caminar con ayuda de mi lámpara. HabÃa cierto alumbrado público, pero no iluminaba tanto. A mitad del camino, pasando por enfrente de algunas bancas y un camino de piedra que habÃan hecho, me encontré con una mujer que iba caminando enfrente de mÃ. Esta mujer tenÃa una vestimenta muy peculiar. Llevaba una falda larga que le llegaba casi a los tobillos. Llevaba un suéter y una especie de bufanda que le cubrÃa hasta la nuca. Yo solamente la veÃa de espaldas. Ella iba encorvada, tanto asà que pude verle una joroba ahà en su espalda. Era muy delgada y también muy chiquita. tal vez de altura me dirÃa como unos 50, pensé rápidamente que tal vez se trataba de una abuelita, una persona ya mayor, que se movÃa lentamente, yo me fui acercando, caminando con total tranquilidad, cuando en eso, cuando estuvimos tal vez como algunos 5 metros de distancia, comenzó a hacer unos movimientos extraños, Estos movimientos eran como saltitos, los daba para un lado, los daba para el otro, como si estuviera bailando Alex. Lo que me sorprendió ya
39:46 que con la movilidad que los hacÃa y con el ritmo y la velocidad, no podÃa ser una persona de la tercera edad. Ellos no se mueven asÃ, con tanta velocidad, con tanto vigor. Yo me fui acercando, enfocándole la luz a aquella mujer. Justamente cuando la pasé por un lado y me le quedé viendo, pensando en mi mente inocentemente que tal vez se trataba de alguna persona en situación de calle, me encontré con que aquella mujer tenÃa los ojos blancos, una piel pálida y una boca exageradamente grande. La mandÃbula se le caÃa hasta su pecho. TenÃa completamente abierta la boca. Y no pude ver lengua ni dientes.
40:34 Solamente era un agujero enorme. En absoluta penumbra. A pesar de que la iluminé con mi lámpara, no pude ver color. No pude ver lenguas, nada. Solamente veÃa oscuridad en aquella boca. Era demasiado grande, Alex. Como de algunos 20 centÃmetros caÃda hacia abajo. Aquella mujer me vio y empezó a gritar. Fue un grito ensordecedor. Me tapé los oÃdos y corrÃ. Corrà despavorido, Alex. Subà al puente que cruzaba el lago, toda la laguna, y seguà corriendo hasta que llegué con MatÃas. Lo hice en tiempo récord. Llegué con él y le dije lo que habÃa visto. Le platiqué de aquella mujer, de aquella extraña apariencia. de su boca tan mórbida y de cómo la habÃa visto brincar ahà en los caminos del parque, MatÃas me escuchó, me sentó ahà en su casilla y me dio de tomar lo que traÃa, yo estaba muy alterado Alex, tardé tal vez como unos 25 minutos en controlarme, MatÃas me daba chocolate, me daba agua, me daba lo que fuera y me decÃa cálmate, cálmate, Una vez que me calmé, o al menos estaba quieto, él me empezó a decir que aquella mujer se aparecÃa a las 3 de la mañana en aquella laguna todas las noches, esto producto de que, en una tormenta tropical, aquella mujer iba pasando
42:04 por aquella laguna. No se sabe dónde vivÃa, no se sabe si era buena persona o mala. El caso es que ella perdió la vida cuando la laguna se desbordó, producto de todas las lluvias y toda la intensa tormenta. Desde aquella noche, el espÃritu de aquella mujer se manifestaba, y por eso me recomendó no salir a las 3 de la mañana, pues fue a esa misma hora en la que perdió ella la vida. O al menos es lo que se dice. También podrÃa ser que a las 3 de la mañana serÃa un horario perfecto para que malos espÃritus salieran. Aquella mujer en verdad perdió la vida ahÃ, pero tal vez algún espÃritu malévolo tomaba su forma para presentarse. sea de una manera u otra, en las siguientes noches, yo acaté la advertencia que me habÃa dado MatÃas, trabajé en aquella laguna cerca de un año y medio, y durante ese año y medio, jamás volvà a salir, a las 3 de la mañana, saludos Alex, y gracias por compartir mi historia.
43:17 Hola Alex, mi nombre es Tomás. Te quiero compartir una experiencia que me sucedió a mà y a un compañero de trabajo. Te voy a platicar que yo soy soldador. Me he desempeñado en diferentes fábricas, en diferentes plantas, empresas de transporte, etc. Me he dedicado a esto desde muy joven, asà que conforme pasó el tiempo, me fui puliendo en mi trabajo. Cada vez tomaba más cursos y por lo tanto me pagaban mejor. Comencé trabajando en fábricas, como ya te dije, pero poco a poco fui subiendo hasta que me tocó trabajar en una empresa de puerto. TenÃa que darle mantenimiento a contenedores y también a barcos. De los mejores trabajos pagados, al menos en mi ámbito, uno de los horarios que más me gustaba a Alex era el turno de noche. Por lo tanto, siempre que lo andaban ofertando, Yo lo pedÃa. Esto porque al turno de noche, si bien hay muchos empleados, suele ser más tranquilo. Además, antes de dedicarme a ser soldador, yo era velador. Entonces me acostumbré a no dormirme. Cuando entré a trabajar esta empresa, aparte de darme... Un recorrido por esta, también me contaron las leyendas que ahà se daban, pasaba que habÃa un barco, era un barco pequeño, como un barco pesquero, este se veÃa como de chatarra. Ya no servÃa, obviamente, pero se
44:48 encontraba a un lado del puerto, donde nosotros trabajábamos. Estaba la marea ahÃ, estaban los diferentes buques, los transportistas, los contenedores, y este barco chatarra se encontraba ahÃ, entre todo el puerto, simplemente descomponiéndose. Cuando me dieron el recorrido me dijeron... Hagas lo que hagas... No te acerques a este... A este barco... Está embrujado... Sobre todo de noche... Créeme... No te quieres encontrar con lo que ahà habita... Después de esto... Después de esto mis compañeros que me estaban dando el recorrido... Se rieron... Yo pensé que estaban jugando conmigo... Pensé que...
45:30 No era cierto... Pero al paso de las semanas... Que en un principio comencé en la tarde... los compañeros me fueron platicando que esto era cierto, que aquel barco tenÃa una extraña historia, y si bien todos contaban una historia diferente, o sea que el barco habÃa llegado solo, o que el barco se habÃa cobrado varias vidas de trabajadores, o que el barco simplemente se habÃa materializado ahà de un dÃa para el otro, todos, absolutamente todos, estaban de acuerdo en algo de extraños sucesos que habÃan pasado ahà el caso es que hace muchos años este barco trató de desmantelarse varios trabajadores pensaron en hundirlo pero por alguna extraña razón el barco no se hundÃa y siempre iba y encallaba en el mismo lugar trataron de desmantelarlo simplemente hacerlo pedazos trabajadores, obreros, soldadores como yo trataron de cortarlo Pero extrañamente siempre surgÃan accidentes con cada uno de estos trabajadores que se subÃa a este barco pesquero. Te repito, no era un barco grande, era un barco bastante chico. Asà que solamente mandaban a cuatro personas y esas cuatro personas sufrÃan accidentes. A veces cuando se curaba este accidente, que en un principio no era un accidente muy peligroso, muy delicado, mandaba nuevamente a este trabajador, solamente para sufrir otro accidente,
47:03 esta vez más grave. Y asà fue como poco a poco... Este barco fue gozando de una mala reputación. También algunos trabajadores que pasaban cerca de ahà decÃan que podÃan ver siluetas caminando encima de este, sobre todo en la noche. Y también podÃan escuchar los lamentos de una mujer cerca del barco, como si estuviera llorando en el agua. Yo seguà trabajando ahÃ. Aquellas historias simplemente me causaban algo de terror y también diversión. Porque, vamos a ser sinceros,¿ a quién no le gusta tener una buena leyenda ahà en su trabajo? Le agrega algo de entretenimiento. Pasaron los meses y a mà me dieron el turno de noche. El turno que más me gustaba. Como esta empresa era muy grande, a veces a los soldadores, a los argoneros, se nos ocupaban en varios sitios. Y para movernos, los guardias de seguridad lo hacÃan por medio de motonetas o carritos de golf.
48:04 A veces nos tenÃan que llevar de un punto A a un punto B. Y aquella noche, un guardia de seguridad llegó por mÃ. Me dijo que me solicitaban de urgencia en otro extremo del puerto. Yo me subà a su cuatrimoto y empezamos con el viaje. Pero justo a mitad del camino, simplemente la moto ya no quiso más. Las cuatrimotos no todas estaban en un buen estado, entonces aquella ya habÃa dado las últimas. El guardia de seguridad se bajó, simplemente la estacionó atrás de uno de los contenedores e iba a dar aviso de esto. Tuvimos que seguir caminando. Y precisamente, uno de los caminos donde acortábamos más, y sobre todo que no habÃa peligro, pues hay algunas zonas donde no se nos permite caminar, porque hay material pesado.
48:53 Es decir, están las máquinas trabajando, moviendo contenedores, y puede ser muy peligroso. TenÃamos que dar un rodeo muy grande, asà que el guardia me dijo que podÃamos acortar, pasando por atrás de los contenedores. yéndonos por el camino que rodea al puerto, y en ese camino precisamente se encontraba aquel barco de frente. Aquel guardia no llevaba mucho tiempo, tal vez llegaba un poco más de tiempo que yo, asà que no creÃa en leyendas al igual que yo. Los dos comenzamos a caminar, uno al lado del otro, y cuando precisamente Ãbamos pasando en frente de aquel barco pesquero, que ya era chatarra por lo oxidado y macrado que se encontraba, Los dos volteamos, simplemente por curiosidad. Cabe resaltar, Alex, que lo habÃamos visto a la distancia. Aquel barco como se iba acercando. Como con cada paso, nos Ãbamos viendo más cerca de éste. Y justamente cuando estábamos pasando enfrente volteamos.
49:55 Alex lo que vimos fue una mujer que se encontraba ahà en el barco, pero que se encontraba colgada. Como si esta se hubiera quitado la vida. A nosotros dos el miedo nos invadió. La pudimos ver claramente, el vestido blanco, los ojos blancos, la piel pálida y aquel mecate colgando. Simplemente volteamos, y esta vez caminamos con más fuerza, caminamos más rápido. Estábamos temblando, sudando frÃo, créeme, y cuando por fin agarramos distancia volvimos a voltear, la mujer ya no se encontraba ahÃ. Simplemente habÃa aparecido por unas fracciones de segundo y... cuando nosotros estábamos pasando enfrente de aquel barco como si de alguna manera nos estuviera advirtiendo que no nos acercáramos más desde aquella noche supe que la leyenda era cierta que aquel barco tenÃa alguna entidad siniestra rodeándolo que tal vez lo custodiaba o tal vez habitaba ahà después de aquello Alex no volvió a pasar enfrente de aquel barco se convirtió en una nueva historia que no tardaron los obreros, los transportistas, los soldadores, en contar en cuestión de semanas. Muchos me preguntaron si era cierto, y yo les decÃa lo mismo, que la habÃa visto, que era cierto. Contrario a lo que muchos pensarán, los trabajadores no iban a tentar su suerte. Es más, hicieron lo
51:29 que yo. Ya nadie pasaba enfrente de aquel barco, ni siquiera en cuatrimoto. Esa fue mi experiencia, Alex. Saludos a todos los criptomaniacos. Hola Alex, mi nombre es Arturo y quiero contarte una historia de terror. que me contaron hace algún tiempo tal vez como algunos dos o tres años yo trabajo en Tijuana yo soy originario de Monterrey pero por cuestiones de la vida el destino me trajo a Tijuana y ahà estuve laburando durante algunos años dentro de una cafeterÃa acá en Tijuana es muy común ver extranjeros más concretamente estadounidenses en este café en el cual yo trabajaba Lo más interesante era el turno de noche, más que nada porque no habÃa tantos clientes y a veces te daba esa aura, ese ambiente como de café de pelÃculas de terror. A veces habÃa uno que otro cliente en absoluto silencio consumiendo su café o su sopa, o lo que sea que pidieran, pero lo que me causaba mayor satisfacción era cuando llegaban algunos obreros que trabajaban como algunos kilómetros del café, siempre llegaban por eso de las once y media o doce de la noche, ya que
53:01 terminaban su turno en punto de las once, cuando llegaban ahà a cenar y después a ir a sus casas, siempre estaban platicando, Y debido a que no habÃa casi ruido, su plática se escuchaba casi por todo el café, por todo el restaurante. Y por lo regular siempre tocaban temas paranormales. Contaban historias, experiencias, ya sea de sus abuelos o incluso de la fábrica en la cual trabajaban. A veces los extranjeros se quedaban viendo y estaban atentos a la plática. Y de vez en cuando se sumaban a la misma.
53:41 Y es en ese momento cuando el café empezaba a llenarse de experiencias paranormales que uno a uno iba contando. El de una mesa, luego otro cliente que estaba en la barra. Y por unos breves minutos, todos los clientes compartÃan experiencias. Pero hubo una noche en la que una estadounidense llegó y nos dejó boquiabiertos con lo que nos contó. Estos obreros que te platico habÃan llegado, y habÃan estado platicando, y habÃa sucedido lo mismo. Como no habÃa casi ruido, su plática se extendió, y entonces yo me metà en la plática, y empecé a platicar también de algunas cosas que habÃan sucedido entre aquella semana, cosas extrañas ahà en el restaurante. Y justamente cuando creÃmos que toda la conversación se estaba apagando, cuando habÃa sus periodos de silencio alargado, el estadounidense, pidió una taza de café, se sentó en la barra, más pegado a todos los clientes y a nosotros, ya que para ese momento se encontraba en la esquina, y él nos dijo, yo tengo algo para contarles, con ese acento bien marcado que solamente un norteamericano tiene, nos platicó lo siguiente Alex, yo soy guardabosques, de Pensilvania, Y en estos bosques suelen perderse gente. A aquellos bosques van muchas familias, parejas, niños, senderistas y ciclistas. Es inevitable que
55:17 debido a tanta afluencia de gente no ocurran los accidentes. A veces hay gente perdida. Y es ahà cuando nosotros entramos en acción. En una ocasión se perdió una familia. Eran dos padres y dos niños. Se nos dio el aviso, pero se tiene que pasar cerca de 24 horas para comenzar una búsqueda bien. Antes de llegar a las 24 horas, se nos despliega a nosotros, los guardabosques, antes de que venga la policÃa. los rescatistas, los marshalls, etc. Recuerdo que aquella noche nos habÃan desplegado y empezamos a buscar por los senderos, por los caminos secundarios, saliéndonos de estos, con mucho cuidado ya que lo estábamos haciendo en plena noche. para ver si escuchábamos algo, para ver si veÃamos algo. Obviamente también se les dio el aviso a los campistas que se encontraban en aquel sitio, pero nadie habÃa visto nada. Empezamos a buscar, pero toda búsqueda fue inútil. No encontramos a nadie hasta la noche siguiente, cuando policÃas y rescatistas se sumaron a la búsqueda. Lo primero que encontramos Fue en un claro del bosque. HabÃa restos humanos. Estaban frescos. Partes, huesos, sangre.
56:43 Lo que nos llamó la atención, o más bien, lo que a mÃ, un guardabosques con experiencia, le aterró más. Fue las circunstancias en las que encontramos todos aquellos restos humanos. Cuando un animal ataca, lo hace como bien en su naturaleza. Solamente le quita la vida y se come las partes que él quiere de la presa. Algunos incluso se la llevan. La escena con la que nos encontramos no tenÃa sentido. En efecto, le habÃan quitado la vida a una persona. Y todo apuntaba a que era un integrante de aquella familia que se habÃa perdido, pero las circunstancias en las que nos encontramos no eran normales. Todas las partes se encontraban ahÃ. TenÃa rasgos y señas en que quien sea o lo que sea que habÃa hecho aquello, lo habÃa hecho con malicia, lo habÃa hecho con odio. y estaba más que claro que no se trataba de ningún animal, no habÃa partes que faltaran, no habÃa marcas de colmillos, habÃa marcas de garras, pero no se habÃan comido nada, y por el radio que habÃamos visto, lo que sea que se habÃa cobrado la vida de aquel integrante, habÃa jugado con los restos, es decir, lo habÃa disfrutado, habÃa estado jugando con el cuerpo básicamente, eso no lo hace ningún animal, seguimos buscando y encontramos restos más adelante esta
58:18 vez por los cabellos supusimos que era de la madre lo mismo los restos que encontramos estaban completos y parecÃa que habÃan hecho todo eso mientras esta mujer aún continuaba con vida brazos, piernas, todos regados e incluso, si uno ponÃa muy bien atención, era como si hubieran tratado de formar palabras con los restos. Se informó de inmediato Los rescatistas vinieron y seguimos buscando. Ahora tan solo faltaba encontrar a aquel niño, a los dos niños. SuponÃamos que los Ãbamos a encontrar de la misma manera, pero mientras más profundo Ãbamos en el bosque, más notábamos que el ambiente se tornaba extraño. Llegamos a un claro, otro claro que se encontraba en lo profundo y en el centro una roca.
59:16 Vimos una sombra sentada ahÃ. ParecÃa una sombra pequeña. Inmediatamente le hablamos, que se identificara. El niño habló. Era la voz de un infante. Le pedimos que bajara de la roca, pero él nos pidió que nos acercáramos, que necesitaba ayuda. Cuando nos Ãbamos acercando, vimos que los ojos del niño se tornaban rojos. Su cabello tenÃa un aspecto como de telaraña. como si algo viscoso estuviera escurriendo de éste. El niño también sonreÃa, como si le causara gusto que nos fuéramos acercando.
59:58 En ese momento nos detuvimos. Nos quedamos mirando al niño fijamente, mientras este solamente esbozaba la sonrisa y nos invitaba de una manera burlona que nos acercáramos más y más hacia donde él se encontraba. En ese momento, yo me di la media vuelta, al igual que el otro policÃa, Reconocimos inmediatamente que eso no era el niño que buscábamos, más que nada por la actitud muy calmada que tenÃa. Eso era algo siniestro, eso era un Skinwalker. Nos dimos la media vuelta. y nos fuimos por donde vinimos, mientras que aquel niño extraño se quedaba sentado en la roca observándonos a la distancia. SabÃamos que los niños ya nos encontraban con vida, posiblemente encontrarÃamos sus restos dÃas después, ya que los skinwalkers toman la forma de sus vÃctimas. A veces estos seres toman las formas de niños o personas que ya se han cobrado, lo hacen para atraer a más personas, funcionando como una especie de cebo, una especie de carnada, y únicamente cuando te encuentras lo suficientemente cerca de ellos, es cuando aparecen, criaturas enormes, con un aspecto demonÃaco, que
1:01:29 se te abalanzan sin dudarlo, después de aquello, todos los campistas y senderistas, evitaron ir más profundo al bosque, porque si bien esto que vimos, no salió en las noticias, ni en redes sociales, más que nada por, los años en los que pasaron, en el año 92, si esparcimos el rumor, esparcimos la experiencia que habÃamos vivido, entre todas las personas que iban entrando, como una advertencia, de no alejarse del sendero, y de no meterse más profundo en el bosque. Cuando este estadounidense, Alex, terminó de contarnos esta historia, todos nos quedamos en absoluto silencio. No habÃamos escuchado algo igual. Nosotros le empezamos a platicar que aquà tenÃamos la creencia de Nahuales, pero que los Skinwalkers también los conocÃamos. El aspecto de aquel guardabosques y la seriedad con la cual hablaba Alex, sobre todo muy bien portado, no nos hizo tener duda, lo que decÃa, era verdad, lo contaba con mucha sinceridad, espero les haya gustado la historia Alex, y esta historia que me la contó un guardabosques, mientras trabajaba, gracias por compartirla.
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