8 RELATOS DE TERROR NUNCA ANTES CONTADOS DE BRUJERIA Y MASCOTAS QUE PUEDEN VER ENTIDADES PARANORMALES
0:08 Jocelyn nos cuenta que ella en aquel tiempo tenÃa una perrita de la raza poodle, estas perritas que son muy hermosas, que se hacen estéticamente bien, que entran a concursos, etc., Ella tenÃa que sacar a su perrita para darle toda la vuelta a un parque que tenÃan, hacer ejercicio diariamente. Su perrita cuando salÃa por eso de las tardes, siempre se encontraba con una vecina que vivÃa cerca de aquel campo, de aquel parquecito. Esta vecina era muy cariñosa con los animales, con todos los perros sin excepción, pero La perrita que tenÃa Jocelyn era muy especial, y es que a pesar de tener cierta disciplina para estar en los concursos, no obedecÃa a Jocelyn del todo. De hecho, hacÃa algunas cosas que a ella no le gustaban. Ladraba, no podÃa sentarse, no rodaba, no era de esas perras que siguen los trucos que le impone el dueño, son algo tercas. Pero lo curioso, dice Jocelyn, es que cuando su vecina iba al campo y se encontraba con su perrita, la vecina siempre llevaba algunos alimentos para perros, ya sea carne, pollo, etc.
1:32 Y con la vecina, curiosamente, la perrita sà hacÃa esos trucos. La vecina la querÃa mucho, pero no le daba la comida, si es que no primero la saludaba. Como esta vecina ya estaba algo ancianita, antes de que la perrita púdul de Jocelyn se fuera encima de ella, le decÃa cálmate, sabes que no te me puedes parar encima, siéntate y dame la mano y te doy tu pollito o la carnita o lo que sea que le trajera aquel dÃa. Lo más sorprendente, me dice Jocelyn, es que la perrita le hacÃa caso, y eso que no era su dueña.
2:14 La perrita le hacÃa caso a la señora, se sentaba, le daba la patita, la señora la agarraba, la saludaba y le daba su alimento ahà en la boca. Jocelyn le pidió mucho a la vecina que le enseñara cuál era el truco, pero por más de que ella lo intentaba, su perra ni con cualquier otro integrante de la familia querÃa aplacarse, no hacÃa ningún truco con ellos. Pasaron los dÃas, los meses, y después Jocelyn recibió una triste noticia. La vecina, con la que siempre se encontraba todos los dÃas salir al campo, habÃa fallecido. Ya era una señora de una edad avanzada y ya tenÃa algunas enfermedades y, pues, no habÃa mucho que hacer. La consumió la vejez. Pero Jocelyn me cuenta que sucedió algo extraño. Aquel dÃa, cuando se estaba llevando a cabo el velorio, cuando ella estaba a punto de salir para dar el pésame a los hijos de la vecina, volteó y vio a su perrita Poodle.
3:25 Su perrita se estaba comportando de una manera extraña. Jocelyn me cuenta, y me lo recalca mucho, que esos trucos de sentarse de dar la patita no los hacÃa con nadie y en ningún momento del dÃa los hacÃa. Esa precisa tarde vio a su perrita sentándose, dándole la mano al aire. No habÃa nadie con ella y la perrita se veÃa muy feliz. La perrita corrÃa y daba vueltas, luego se iba por un lado, iba para el otro, rodaba en el piso. Cosas que ella no hacÃa estando sola, y mucho menos si una persona se lo pedÃa. Solamente hacÃa esas gracias, esos trucos, con su vecina que acababa de fallecer. Jocelyn nos explica por qué su perrita estaba actuando de aquella manera. Tuvo que ir al velorio de la vecina, le dio el pésame a los hijos, y cuando estaba volviendo a su casa, abrió la puerta. y vio a su perrita sentada ahà en el patio, esta vez ya esperándola, y era la misma de antes, ya no se estaba comportando de una manera extraña, pero Jocelyn es en ese momento que nota algo extraño, y es que nota que hay un cierto olor en el patio trasero,
5:00 un cierto olor que ella recuerda, Un cierto olor como a flores. Ella recuerda también que su abuelita le decÃa... Que cuando alguien recientemente habÃa fallecido... Y que cuando iba a visitar a sus parientes siempre dejaba un olor a flores. Un olor... Como al cempasúchil parecido. Eso quiere decir que su alma se está liberando. Dicen que de hecho es de buena suerte... significa que fuiste alguien pues especial para aquel difunto y fue a visitarte incluso hasta tu propia casa aunque tú no la hayas visto si llegas a oler esto es porque fue a visitarte Jocelyn me dice Alex yo estoy segura que aquella tarde mi vecina que le tenÃa mucho cariño a mi perrita vino a verla por última vez porque esos trucos jamás volvió a hacerlos con nadie. Su perrita, según me cuenta, vivió cerca de 12 años, y esto le pasó cuando tenÃa la mitad, o sea 6.
6:15 Aquella perrita vivió otros 6 años sin volver a hacer aquellos trucos con ninguna otra persona, ni sola en el patio. Entonces ella me explica, es la única respuesta que tengo. La señora, antes de irse, vino a despedirse de mi perrita e hizo que hiciera aquellos trucos una última vez. Alfredo Mercado nos cuenta lo siguiente... Hace muchos años, hasta aproximadamente como unos 20, él vivÃa en una especie de vecindad.
7:02 No era como tal vecindad porque cada uno tenÃa su jardÃn, pero las casas estaban muy pegadas y eran dos edificios con una casa arriba y una casa abajo, ¿no? Como departamentos, pero cada quien tenÃa como que su espacio. En esos pequeños espacios, obviamente, uno no puede tener mascotas muy grandes, ¿no? y Alfredo dice que él siempre ha sido de tener algún perro. Tuvo que dejar algunos perros que tenÃa más grandes en la casa de su madre, pues se acababa de juntar con quien serÃa después su esposa, y acababan de tener a su hija. Entonces, conforme la niña fue creciendo, cuando tuvo aproximadamente algunos cuatro años, Alfredo decidió comprarse un perro que se ajustara a las medidas de la casa, y qué mejor que un chihuahua. un popular perro mexicano, que creo que la mayorÃa de los hogares los tiene.
8:00 Este perrito, a diferencia de todos los demás ejemplares, que es bien sabido que el Chihuahua es algo agresivo, que le ladra, que gruñe, que es muy alebrestado con las personas que invaden su territorio, extrañamente el Chihuahua que él habÃa comprado no era asÃ. era hembra también, pero esa chihuahua era muy pacÃfica, podÃa entrar cualquier persona y ella no gruñÃa, todo lo contrario, iba con ese extraño, le movÃa la cola y se ponÃa de panzas, era muy amigable, la niña le encantaba jugar con su perrita chihuahua y no era extraño que la niña y su perrita se quedaran ahà en el patio, en frente de la casa, durante horas, incluso hasta que cayeran las nueve de la noche.
8:52 Alfredo me explica que como es una vecindad muy unida, todos los vecinos se conocen y ya habÃa habido algunas ocasiones como de queriendo algunas pandillas entrar a robar, pues todos se pasaban sus números y siempre estaban al pendiente un vecino del otro, se ayudaban. Entonces Alfredo no tenÃa cierta preocupación, Aparte de que tenÃa barda, no una barda de madera... Que alguien le fuera a hacer algo a la niña... Entonces la niña... Como de algunos seis años ya... Se quedaba ahà con su perrita en el patio... Hasta las nueve de la noche... Nueve y media... Que la esposa de Alfredo estaba haciendo de cenar... Ãl estaba viendo televisión, etc...
9:36 Pero cuenta también que hubo una ocasión... En la que por primera vez... Escuchó a su perrita... gruñir su perrita la que era bien calmada con todos empezó a gruñir y esto se le hizo extraño alfredo se levantó y miró por la ventana su hija se encontraba sentada jugando y la perrita la chihuahua se encontraba en frente de ella pero no gruñendo la la niña sino como que en pose defensiva como que cuidándola la perrita estaba gruñendo hacia afuera hacia la barda de madera Alfredo se dio cuenta de esto, entonces estiró un poco más la cortina y fue ahà que pudo ver a una especie de silueta, una silueta que parecÃa como de una mujer que se encontraba ahÃ, por atrás de la barda de madera observando a la niña. Esta cerca de madera, esta barda que él habÃa hecho, no era muy grande. Tal vez como de un metro cincuenta aproximadamente. Asà que sobresalÃa parte de la mujer para ver claramente a la niña. Lo que se le hizo extraño a Alfredo, vuelvo y repito, es que la perrita era muy mansa. Y algo parecÃa que aquella persona despertaba algo en la perrita... que ésta se ponÃa en modo defensivo, a pesar de que toda la vida habÃa sido mansa y amigable, Alfredo salió de su casa,
11:12 fue con su hija y al momento de salir del patio, nota que la mujer ya no está, de un segundo a otro habÃa desaparecido, se le hizo extraño pero pensó tal vez que era una vecina, tal vez porque la perrita no podÃa ver muy bien en la oscuridad, se confundió, Total que mete a su hija... Mete a la perrita... Y la situación hasta ahà queda... No le da más importancia... Pero es aquà donde empiezan... A vivir más cosas... Cosas inexplicables... Alfredo empieza a contar... Alex... De una noche a otra... Mi perrita ya no se encontraba bien... Es decir... Ahora estaba por toda la casa gruñendo... Pero lo extraño es que no gruñÃa... A algunos animales, tal vez para una cucaracha, una rata no, ni le gruñÃa a personas. La perrita de Alfredo se ponÃa en una esquina y empezaba a gruñir.
12:12 Y después a ladrar. Después se hacÃa del baño, cosa que jamás hacÃa adentro de la casa. Tal vez de los nervios, del miedo. Era una perrita que ya tenÃa entrenada, que ella solita salÃa, hacÃa en el patio y se metÃa de nuevo en la casa. De alguna extraña manera la perrita ahora se hacÃa del baño, ya sea en la alcoba, en la sala, en los baños, en la bodega, en cualquier lugar. Curiosamente siempre después de estar ladrando y gruñendo, hacia una esquina donde no habÃa nada, o hacia el comedor, o hacia una mesa donde no habÃa nadie, su esposa también empezó a notar esto. Y si bien esto les causaba cierta tensión, lo dejaron hasta ahÃ. Creyeron que tal vez la perrita se estaba enfermando, alguna enfermedad de los ojos, algo.
13:11 Pero empeoró todavÃa aún más, cuando su hija se le sumó al problema. Su hija empezó a decirles, mamá, papá, hay una mujer... que viene todas las noches a visitarme ahà a mi alcoba. Es una señora con un aspecto oscuro. La niña se empieza a explicar, pero lo que dice Alfredo es que él entiende que su piel no es que sea oscura, sino como que está chamoscada o es enteramente como una tonalidad muy oscura. que solamente brillan sus ojos blancos. La niña la ve noche con noche y le dice, papá, aquella señora está en mi cuarto, no sé cómo le hace, pero de la nada aparece ahÃ.
14:07 Yo he tratado de buscarla antes de que tú apagues la luz. Pero ni abajo de la cama, ni en el armario, no la veo en ningún lugar. Tú apagas la luz, me duermo y en la mañana me despierto y la veo, que me está viendo. La única que la mantiene a raya para que se me acerque es la perrita. Esa chihuahua se dormÃa con la niña, era la que estaba más apegada a ella. Entonces la chihuahua empezaba a gruñirle y se ponÃa a los pies de la cama de la niña como para defenderla. Es ahà cuando Alfredo empieza a pensar, tal vez lo que vi aquella noche no fue una confusión, tal vez no fue una vecina, tal vez sà fue algo más. Alfredo con mucho sentimiento me empieza a contar, Alex, yo actué muy lentamente.
15:08 debà haber hecho algo más rápido porque dejé que pasaran otros dos dÃas y por darle ese tiempo una mañana se despertaron ante gritos la niña estaba gritando fuertemente a tanto al padre como a la madre Alfredo a su esposa le decÃan mamá papá vengan vengan vengan entre llantos y lágrimas cuando Alfredo abrió la puerta del cuarto de su hija YacÃa la chihuahuita sin vida ahà a los pies de la cama.¿ Qué le pasó? No se sabe. Simplemente la chihuahuita quedó sin vida. Eso fue el punto más alto. Alfredo dice, hasta aquà nos mudamos de casa.
16:01 Y se mudaron. Ãl me dice que no sabe qué fue lo que pasó, que tal vez alguien le echó brujerÃa, que tal vez algo llegó a su casa porque aquella casa donde ellos habÃan habitado durante años estaba perfectamente normal. Nada malo habÃa sucedido ahÃ, no habÃan visto nada extraño, ni siquiera una sombra, nada. Solamente de una noche a la otra empezaron a pasar todas estas cosas. De alguna manera él le da muchas gracias a aquella mascota fiel que tuvieron, porque hasta el último momento, a pesar de ser una perrita mansa, amigable, dócil, cuando se necesitaba, no estaba dispuesta e incluso hasta ofrecer su vida por proteger a la niña. Y asà sucedió. La historia de Rominio Sánchez, que nos la envÃa de Nuevo León, es un regio, no es para menos. Esta historia no tiene nada que ver con perros ni con gatos, sino con un caballo.
17:17 Son personas que, pues de rancho, les gusta tener varios animales, y tenÃan de consentido a un caballo, un caballo blanco, que su padre, el padre de Rominio, querÃa y amaba con todo su corazón. Lo habÃa tenido desde potrillo. Por lo tanto, aquel caballo era muy dócil y cada cosa que el padre de Rominio le decÃa al caballo, este era como que lo entendÃa. Lo montaba sin asiento y el caballo, cosa que querÃa el padre de Rominio, cosa que él hacÃa. Era muy obediente. Entonces para Rominio vivir aquella experiencia... lo dejó con muchas dudas sobre lo que se acercó a su casa aquella noche. Rominio nos cuenta que algo perturbador, algo que no era de este mundo, se acercó a su casa una noche y que si no hubiera sido por su caballo, no estuviera contando esta historia.
18:21 Como les dije, el padre de Rominio tenÃa este caballo y este caballo estaba posicionado precisamente atrás de la casa. Ahà le habÃan hecho un pequeño establo de madera en todo el patio trasero. Era un patio extenso, donde el caballo iba, corrÃa, obviamente después lo sacaban. Pero durante algunas noches, él se durmÃa ahà y pasaba el rato ahÃ. Romiño decÃa que era normal salir y darle de comer al caballo, darle de beber e incluso alcariciarlo. Pero una noche... Cuando su padre no llegaba, cuando Rominio precisamente estaba solo en la casa, ocurrió algo extraño. Rominio nos cuenta que ese caballo que tenÃa era muy dócil también, o sea, no hacÃa mucho movimiento, no hacÃa mucho ruido. Era normal verlo ahà solamente corriendo a veces o completamente parado comiendo. Pero aquella noche se escuchaba un relinchido. Un relinchido que cada vez aumentaba más y más de volumen. El caballo estaba lebrestado.
19:35 El caballo estaba asustado. Rominio en ese momento abre la puerta y sale. Y ve a su caballo, al caballo de su padre, como queriendo dar patadas. Completamente desembocado. Una vez que el caballo ve a Rominio, corre directamente hacia él. Pero lo curioso es que corre... Y le da la espalda, se voltea, como queriendo evitar que Rominio saliera de la casa. Esta actitud del caballo le pareció muy extraña a Rominio. Dentro de él estaba pensando, pero bueno,¿ a este qué le pasa? Se volvió loco el caballo. Y dice que él en ese momento ve que hay una persona parada detrás de la cerca de madera. Del establo... Ahà se ve la persona... Rominio... Empieza a ajustar sus... Sus ojos...
20:35 Empieza a ver con más propiedad... Y dice... Alex... Yo a la persona que vi ahÃ... Era mi padre... Te lo puedo asegurar... Era mi padre ahÃ... Parado... Y no solamente estaba parado... Sino es que me estaba haciendo una seña... Para que fuera... Se me hizo sumamente extraño... Que el caballo... en esa noche no lo no lo reconociera porque parecÃa alguien extraño para él lo que más me levantaba dudas álex es que si bien el caballo obedecÃa mucho a mi padre con extraños no era que se pusiera violento el caballo no era agresivo entonces no me entendÃa porque el caballo tenÃa esas actitudes e incluso si no reconocÃa a mi padre No era propio de él actuar asÃ.
21:28 Rominio trata de salir para ir con su padre, pero el caballo lo detiene. El caballo se pone enfrente de él, empieza a darle golpes con la cabeza para que se meta, pero Rominio obviamente no entiende qué está pasando, quiere ir con su padre. Es en ese momento que el caballo va justamente a donde se encuentra su padre, en el lado de la cerca donde se encuentra, y el caballo empieza a patear. Empieza a patear bruscamente el establo, cosa que jamás hizo. El caballo, vuelvo y repito, es muy dócil. El caballo empieza y con cada patada se cae una madera.
22:10 Su padre simplemente se va. Se va de manera rápida. O tal vez lo que él pensó que era su padre. Se da la vuelta y se va. Rominio se le queda viendo cuando se está yendo. Porque él le habla, grita. Papá, papá,¿ a dónde vas?¿ A dónde vas? El papá simplemente se mete entre el monte para ya no salir. Ãl recuerda... que la ropa que traÃa su padre en aquella noche, no era una ropa que él conociera, era una ropa totalmente diferente a la que su padre vestÃa, pues todos los dÃas, nunca lo habÃa visto de esa manera, Rominio simplemente no sabe como qué pensar en ese momento, todo ha sido bastante extraño, da la media vuelta, se mete, no sin antes ir con el caballo, acariciarlo un poquito, para que se controle, se mete a la casa, y casi pasan como unos 5 o 6 minutos, minutos más, minutos menos, y ve que en la puerta de su casa se va deteniendo un auto, es la camioneta de su padre.
23:26 es la camioneta en la que se fue a trabajar, su padre sale de la camioneta totalmente cansado, trae la ropa del trabajo, va y se sienta, sudando, trabajó hasta tarde, le metió horas extras, Rominio va y se le queda viendo, y se le queda viendo la ropa, y le pregunta, bueno,¿ en qué momento te cambiaste?, Su padre se le queda viendo a Rominio y le pregunta,¿ cómo que en qué momento? Vengo de trabajar, con esta ropa me fui en la mañana,¿ qué no me viste? Rominio se le queda viendo y dice, no, yo te vi, hace apenas como 10 minutos máximo, estabas allá atrás, entre el monte, el caballo se te aventó. El padre le frunza el sueño como que el caballo se me va a aventar, Rominio. A ese caballo lo crié desde chiquito, no se me tiene por qué aventar. Y es asà como el padre se levanta, va con su caballo y el caballo va, inmediatamente corre a los brazos del padre de Rominio y empieza a bajar la cabeza, su padre empieza a acariciarlo y no sabe qué fue lo que pasó.
24:37 simplemente vio como lo que podrÃa ser un clon de su padre del otro lado, se queda completamente paralizado, confundido, y se duerme aquella noche, confundido, a la noche siguiente me cuenta, su padre decidió que el caballo ahora se quedarÃa con los puercos, más adelante, Ya no se iba a quedar en el establo, asà que por lo tanto, atrás en el patio trasero iba a estar completamente despejado. Rominio hubiera querido que aquella noche su caballo estuviera ahÃ, porque fue la peor noche de su vida. Su padre de nueva cuenta iba a quedarse a trabajar hasta tarde, entonces Rominio se iba a quedar solo aquella noche. Cuando dieron exactamente poco más de las once de la noche...
25:32 Y él se encontraba cenando... Esperando tal vez en media hora que llegara su padre... Empezó a escuchar pasos... En la parte atrás de la casa... Eran pasos de una persona... Que se iban acercando a la puerta... Tan pronto... Estos pasos llegaron a la puerta... Y empezaron a tocarla... Y empezaron a llamarlo por su nombre... Rominio, ábreme, ya llegué. Rominio me cuenta, Alex, algo dentro de mÃ, con todo lo que habÃa pasado la noche anterior, me decÃa, mi instinto me decÃa que eso no era mi padre. Eso que me estaba tocando la puerta no era mi padre. Fue, se acercó a la puerta tal vez como a dos metros.
26:27 Y le dijo no puedo abrirte... Tú no eres mi papá... Cuando le dijo eso... La puerta empezó a ser tocada con más fuerza... Y dice Rominio que esto lo tiene grabado... Casi en la mente y lo puede recordar... Como esos golpes iban intensificando... Tanto que creyó que en un momento... Le iba a terminar derrumbando... Ãl simplemente se fue... Subió al segundo piso, se encerró en su alcoba. No sabe en qué momento se detuvieron los toques, pero sà recuerda muy bien cuando la camioneta de su padre iba llegando.
27:10 Rominio bajó, se fue directamente a los brazos de su padre y le explicó todo lo que habÃa pasado. Su padre obviamente no le creyó, o no le creyó a medias me dice. Obviamente él creyó que tal vez alguna persona se habÃa metido, tal vez algún ladrón, algún pervertido, algún perturbado. Y es por eso que decidió, mira, con más seguridad hay que dejar el caballo allá. Pero no le creyó que era algo paranormal que habÃa asumido su forma. Ãl le dijo, seguramente confundiste algo, seguramente me confundiste con la cara en la oscuridad. Pero él me dice, no Alex, yo estoy muy seguro de lo que vi. Aquella noche vi a mi padre de una forma muy sombrÃa. No era él, era otra cosa que estaba asumiendo su misma figura.
28:06 Y si no hubiera sido por el caballo, tal vez la primera noche me hubiera sucedido algo muy malo, porque yo querÃa ir con él. Y aquel caballo, nuestra fiel mascota, se interpuso entre los dos y lo ahuyentó. el caballo del padre de Rominio, siendo leal hasta en las situaciones más oscuras. Ãl cuenta que en aquellos años, cuando estaba rentando en un fraccionamiento como de casas, TenÃa por completo en la cuadra donde él vivÃa, todas las casas tenÃan vecinos, o sea, no habÃa casa sola. Y en esa cuadra habÃa un perrito, que no era de nadie y a la vez era de todos. Precisamente los vecinos no tenÃan como que mascotas muy sociales. Ãl y todos sus vecinos contaban con algunas mascotas que podrÃamos decir tortuguitas, pescados... no tenÃan perros entonces ese perrito callejero que habÃa llegado y habÃa sido adoptado por todos los vecinos era muy querido es por eso que les digo que era un perrito que era de todos y a la vez de nadie todos iban y le ponÃan comida todos iban y le
29:37 ponÃan agua el perro era feliz en aquella cuadra saludaba a todos los vecinos cuando salÃan incluso al mismo mar cuando salÃa el perrito iba y lo despedÃa y eso sucedÃa todos los dÃas, el perrito era muy amigable, y era pues un criollo, no tenÃa raza, pero era muy amigable y muy amado, todo comenzó a ser muy siniestro, cuando el perro, una noche, cuando la esposa de Omar y él estaban caminando de vuelta a su casa, habÃan ido a traer una cena, vieron a aquel perro, delante de la casa de uno de sus vecinos, que era una pareja ya de ancianos, era una pareja ya de la tercera edad. Este perrito estaba de frente a la casa, aullando.
30:31 Pero aullando de una forma muy frenética, no paraba de aullar. A Omar esto le pareció curioso, y le habló. Le dijo, hey, ven para acá, chimuelo, le decÃan. Bueno, es que al perro le decÃan de todas maneras. Omar le decÃa chimuelo, porque casi no tenÃa colmillos, de peleas que habÃa tenido. Pero el perro no iba. El perro extrañamente se quedaba plantado enfrente de la casa de aquellos ancianos, aullando y aullando. A pesar de comar, le ofreció comida. El perro no iba. Entonces Omar se le hacÃa extraño. Bueno,¿ y el chimuelo qué le pasa?¿ Por qué no viene? Total... Se sigue en delante... La esposa... Y es que esto Omar lo nota...
31:20 Su esposa viene... Algo pensativa... Dice Omar... Mi esposa es una cotorra... Alex siempre anda hablando... Y nomás vimos al perro aullar... Y se quedó muda... Ãl sabÃa que le habÃa pasado algo a su esposa... Una vez llegan a su casa... Están desempacando la comida... Y le pregunta... Oye,¿ qué te pasa?¿ Qué tienes?¿ Por qué te quedaste tan callada? Y su esposa le empieza a contar, mira, es que ahà en el rancho de donde yo vengo, se tiene una creencia. Y es que los perros cuando aúllan, es que alguien va a fallecer. Esto Omar no lo sabÃa. Y le empieza a explicar, si Chemuelo está aullándole a la casa de esos abuelitos, es porque de seguro uno de ellos, pues ya se va. Omar le empieza a decir, bueno, pero¿ qué cosa tendrá?¿ Por qué aúllan o se asienten el latido del corazón? Y su esposa le empieza a explicar, no, es que los perros pueden ver a la huesuda, pueden ver a la muerte. La ven cuando anda caminando y cuando anda fuera de una casa. La ven, la pueden ver asà como, explican como una mujer o como una calaca.
32:37 Pero ellos la ven y cuando la ven empiezan a aullar. Lo hacen como un método tal vez de protección o tal vez para ahuyentarla, pero los perros lo hacen. Omar se queda pensando eso toda la noche. Le pareció algo fantástico y a la vez muy perturbador, pero le resta importancia. Se duerme, al dÃa siguiente es un dÃa perfectamente normal como cualquier otro. Chimuelo esta vez, cuando Omar sale por la mañana, se vuelve a comportar normal. Va, se le para, lo acaricia, lo revuelve ahà con el pelaje y él se va a trabajar y Chimuelo se queda en la cuadra.
33:23 Pasa ese dÃa, pasa otro dÃa y bueno, nada pasó. Pues los abuelitos ahà están. Pero al tercer dÃa ocurre lo impensable. La señora de ese matrimonio, de ese matrimonio de abuelitos, de la nada empieza a sufrir un ataque y fallece ahà mismo en su casa. Obviamente el abuelito está inconsolable y él ya no tiene planeado vivir ahÃ, él se va. Y Omar se queda pensando, bueno,¿ será que el perro sà puede ver a la huesuda? Se queda pensando durante mucho tiempo, pero pasan dos meses y esto se vuelve a repetir. Vuelve a escuchar a Chimuelo aullando, esta vez cuando él llega de su trabajo, que habÃa tocado algunas horas extras, le habÃan cambiado el turno, etc.
34:17 Ãl no me lo explica muy bien, el caso es que él iba llegando por eso de medianoche a su casa. Y él nota cuando va llegando que Chimuelo está en otra casa diferente, precisamente de otra pareja de abuelitos que ya tienen una edad muy avanzada. El perro ahà está aullando enfrente de la casa. Omar se mete, cena con su mujer que lo estaba esperando y le dice, oye,¿ vi a Chimuelo otra vez? Ahà está aullando enfrente. Enfrente de la casa de estos abuelitos le dice el apellido de aquella familia y su esposa simplemente se lleva las manos a la cabeza y le dice, no me digas nada, ya no me digas nada, no quiero saber. Ãl me explica, Alex, cuando mi esposa hace eso, no es porque yo la arte, sino es porque le da miedo. Le da miedo que yo le diga que el perro aúlla hacia la casa de unos vecinos porque ella tiene el terror de que en una de esas noches venga y aúlle de frente a nuestra casa. De cierta manera la comprendo, pero aquella noche yo tenÃa mucha curiosidad y esa misma curiosidad me hizo ver la peor imagen que vi en toda mi vida.
35:35 Omar me explica lo siguiente. Cuando eran en punto de las una de la mañana, cuando su esposa se acababa de acostar y ya estaba profundamente dormida, él se levantó, fue abajo, agarró un vaso de agua, fue al baño y escuchó como Chimuelo seguÃa aullando. Entonces, él salió por la puerta trasera del pacho trasero, hay un pequeño callejón a un lado que puede salir hacia enfrente, ya habÃa puesto todos los candados, etc., habÃa cerrado muy bien, Sale y solamente se asoma por el barandal y ve al perro ahà aullando, enfrente de la casa de los abuelos, pero esto no es todo lo que ve. Omar explica que lo que ve es a una mujer de frente al perro, observando al perro y el perro aullándole. me dice Alex, vi una mujer extremadamente delgada, con un pelo largo que le caÃa hasta la cadera, pero su silueta, tenÃa un vestido, un vestido negro, pero el brazo que yo le podÃa ver, su piel estaba pálida y casi pegada a los huesos, era una mujer muy extraña y también medÃa mucho, medÃa incluso más que él, explica, Yo sentà un terror muy, pero muy profundo cuando aquella mujer
37:05 simplemente se dio la vuelta. Yo me di la vuelta también, no la vi de frente y me fui caminando y me metà a mi casa. Omar jura que aquella noche la que pudo ver fue a la huesuda, a la misma muerte que andaba por ahÃ, que andaba por ahà en la casa de los abuelitos. Esa noche no pudo dormir y escuchó en la mañana, cuando aún todavÃa estaba despierto, no tenÃa ni siquiera sueño, como llegó una ambulancia. Llegó y se paró al lado de su casa donde se encontraban aquellos abuelitos. El marido de este matrimonio habÃa fallecido.
37:53 precisamente durante la noche, y la señora se dio cuenta en la mañana, porque ellos eran muy madrugadores, se levantaban cinco y media, seis de la mañana, y en aquella mañana el señor no se querÃa levantar, simplemente nunca abrió los ojos, Omar temblando le cuenta todo a su esposa, y ella también incluso se pone más histérica, y le dice¿ por qué fuiste y te asomaste?, Y Omar le explica, pues solamente tenÃa curiosidad, no pensé ver aquello. Vi a la muerte. Después de aquella experiencia, cada noche que se acostaba, y eso que no era hábito para él, rezaba. Ãl rezaba todas las noches. Y si bien a Chimuelo lo seguÃa acariciando, lo seguÃa queriendo, me cuenta que tenÃa mucho miedo cuando el perro dormÃa enfrente de su casa. pues tenÃan miedo de que en cualquier momento se levantara y empezara a huyer enfrente de ella. Sandra me explica que en aquel tiempo ella no era como niñera, solamente lo hacÃa pues porque era familia. Ella cada noche después de clases iba a la casa de su tÃa para cuidar a su sobrino. Este sobrino tendrÃa como unos tres o
39:26 cuatro años y pues ella solamente iba y lo cuidaba una hora, una hora y media cuando mucho. Esto debido a que tanto su tÃa como su tÃo tenÃan un negocio, o bueno, tenÃan varios. Su tÃa tenÃa que ir a hacer corte y cerrarlo, entonces esto le hacÃa que demorara como una hora y media, ya en la noche, pasadas de las 10 de la noche. Entonces como Sandra no vivÃa muy lejos de la casa de su tÃa, le pedÃa el favor que si por favor podÃa ir y cuidar a su sobrino en lo que ella iba hacia el corte y volvÃa. Sandra obviamente iba, para ella no suponÃa un esfuerzo mayor, solamente tenÃa que caminar. Pero en esta caminata, Sandra optaba por pasar por un terreno baldÃo. Este terreno, en medio de las cuadras, donde no está construida ninguna casa, es más, ni siquiera hay barda, ni siquiera hay una cerca de madera tan siquiera. Es solamente zacatal y árboles a ambos extremos. Es un tramo como de algunos 15, 20 metros.
40:40 Pero en medio de este terreno baldÃo hay un camino que muchas personas han hecho porque pasan por ahà caminando. Entonces Sandra aprovechaba y caminaba por aquÃ. HabÃa algo curioso en este terreno. Y es que tenÃan muñecas colgando en un extremo de los árboles, de un lado. HabÃa diferentes muñecas. Sandra dice que a lo mejor eran como unas siete o unas nueve. Pues no las contaba porque a veces variaba. A veces algunas muñecas se las robaban, llovÃan y las tumbaba el mismo clima. O también habÃa personas que iban y dejaban muñecas nuevas. Esto no se sabÃa por qué, simplemente pasaba. Sandra ya estaba acostumbrada a ver aquellas muñecas colgadas en los árboles, a pesar de que por la noche daban una imagen muy tenebrosa, para ella era completamente normal.
41:41 Solamente pasaba, las veÃa ahà en la noche y seguÃa con su camino. pero todo cambió en una ocasión, su tÃa como todas las noches le llamó por teléfono y le pidió de favor que viniera a cuidar a su sobrino, Sandra fue y precisamente cuando estaba pasando por aquel terreno baldÃo, empieza a escuchar unas risitas y unas vocecitas que vienen precisamente de donde se ven aquellas muñecas. Sandra voltea y se queda mirando fijamente y es en ese momento que se percata que hay una ventana atrás de aquellas muñecas y que de ahà proviene como una luz. Sandra explica que no era una luz como de un bombillo o una lámpara, ParecÃa más bien la luz como de una especie de fuego, como la iluminación que darÃa una veladora.
42:40 Debido a esta luz que salÃa de la ventana, Sandra empezó a ver algunas sombras que pasaban por aquella ventana, que parecÃan sombras de niñas. A lo que ella pensó, bueno pues, son las hijas de alguna vecina, seguramente están viviendo ahà algunas personas. Entonces no pensó más, no le dio más vueltas al asunto, pasó, llegó a la casa de su tÃa y completamente normal todo. A la noche siguiente, esto comenzó de nuevo. Cuando Sandra estaba pasando por aquel terreno baldÃo, otra vez escuchó risas y vocecitas que provenÃan de aquel lugar. Esto le daba una cierta curiosidad. DecÃa, bueno, no conozco a las personas que están ahÃ, pero le voy a preguntar a mi tÃa, seguramente ella sà las conoce.
43:38 Lleva mucho tiempo viviendo ahÃ, asà que tendrá que conocer a los vecinos. Entonces, aprovechando que su tÃa llegó, le entregó a su sobrino. Le preguntó, oiga, disculpe tÃa,¿ usted sabe quién es la familia que vive a un lado del Monte ValdÃo, del camino de tierra? su tÃa se le quedó mirando algo extraña... y le dijo Sandra... pues de qué lugar me hablas... y Sandra le empieza a decir... pues del monte ValdÃo... la casa de al lado que siempre está sola... bueno ahà hay una familia... yo la veo cada vez que vengo... aquà a cuidar a su hijo...
44:23 su tÃa se queda pensando... y le dice no Sandra... ahà no vive ninguna familia... Aquella casa ha estado sola durante muchos años... No ha vivido nadie ahÃ... Hay protecciones, hay ventanas... Pero no hay nada adentro de la casa... Sandra se queda pensativa en ese momento... Y vuelve a pasar por aquel terreno baldÃo... Y vuelve a escuchar las risitas... Pero ahora... Ya no ve la luz... Que viene desde adentro... Se le hace extraño... Pero ella sigue con su camino... Llega a su casa... y durante toda la noche le da vueltas a este asunto. A la noche siguiente, que su madre le pide por favor que vaya a cuidar a su sobrino, ya le habÃan llamado a la madre de Sandra, ella camina por aquel mismo terreno baldÃo, con la curiosidad tal vez de ver a ver quién era el que vivÃa ahÃ, tal vez eran unas personas de escasos recursos que se habÃan metido a la casa, PodrÃa ser.
45:29 HabÃan pasado muchas veces. Simplemente veÃan una casa sola y se metÃan a vivir ahÃ. Pero pasa que cuando Sandra va caminando y voltea hacia aquella ventana... no ve la luz que proviene desde adentro, pero sà sigue escuchando las risitas y aquella conversación baja que tienen algunas niñas, porque la voz es femenina y también parece como de niña, de una niña muy pequeña. Y es en ese momento que Sandra empieza a percatarse de que estas vocecitas la están llamando. le dicen Sandra, niña, ven, ven Sandra, Sandra se voltea, empieza a ver fijamente ahÃ, y dice bueno, si me están llamando, es porque me conocen, Sandra empieza a acercarse, más por curiosidad que nada, y justamente cuando estaba enfrente de aquella ventana, se percata que esta está toda empolvada, que está hasta con telarañas, no se habÃa abierto en mucho tiempo, pero también se percata de lo más terrible lo que la dejó sumamente perturbada aquella noche.
46:49 Y es que las voces que ella escuchaba no provenÃan de la casa. Las voces que ella escuchaba provenÃan de arriba, de donde estaban las muñecas colgando de las ramas de los árboles. Sandra me explica, Alex, cuando yo capté las voces, alcé mi mirada y vi como claramente aquellas muñecas me estaban mirando y movÃan los labios. En ese momento Sandra le entra un terror que como nunca en su vida le ha entrado. Se da la media vuelta, empieza a correr y corre directamente hacia su casa. No corre a la casa de su tÃa, ella quiere salir de ahÃ.
47:35 Llega a su casa muy alterada, trata de explicarle todo lo que ha pasado a su madre, pero simplemente tartamudea y no logra conjugar muy bien las palabras. Una vez que se tranquiliza, Sandra le explica y le dice, mamá, yo ya no voy a pasar por aquel terreno, ya no quiero ir a cuidar al sobrino de mi tÃa, se lo cuido durante otra hora del dÃa, pero ya no en la noche. Su madre entiende, pero también le explican esto a su padre, y su padre que es una persona que es muy creyente de lo paranormal, decide ir a aquellos árboles y echarles agua bendita. Obviamente él no es dueño del terreno, él no decide si quitar las muñecas o no, ya que no sabe si tal vez el dueño del terreno colgó esas muñecas a propósito.
48:29 Era un misterio, nadie sabÃa cómo era que las muñecas daban ahÃ, simplemente aparecÃan. Curiosamente cuando el padre fue y echó agua bendita, él explica que empezó a escuchar gritos, que lo maldecÃan. Su padre explica que salió corriendo de ahÃ. El miedo fue demasiado. Ãl dice que no vio a las muñecas, pues que le gritaran y nada, simplemente que escuchó voces, voces provenir del terreno. Le dijo a su hija, o sea Sandra, que no volviera a pasar por ahÃ. Y al paso de los años, ahà se edificó una casa.
49:13 Curiosamente nos dice Sandra, aquella casa siempre está en renta, las personas que llegan ahà y la rentan siempre lo hacen por un periodo muy corto de tiempo, incluso cuando son familias. Algunos dicen que dentro de aquella casa se viven experiencias paranormales, pero que los habitantes no duran mucho para contar alguna de aquellas experiencias que viven. el terreno con las muñecas. A Guillermo esto le pasó cuando tenÃa cerca de algunos 17 años. En aquel tiempo, él era el mayor de la casa. Sus padres trabajaban todas las semanas y en fin de semana le tocaba cuidar a sus hermanitos, ya que ambos padres trabajaban por eso de hasta las 10 o 11 de la noche. TenÃan un turno de tarde. Entonces los sábados, Guillermo se tenÃa que hacer cargo de sus hermanitos.
50:25 TenÃa que darles de comer, pasar tiempo con ellos y cuidarlos. Sus hermanitos tenÃan 7 y 8 años. O sea, eran seguiditos. Y Guillermo tenÃa que lidiar con eso. Guillermo nos cuenta que él tenÃa una cierta actitud con sus hermanitos que los dejaba hacer lo que ellos quisieran, ¿no? Mientras que a él no lo molestaran, él se ponÃa a jugar videojuegos... Pero él empezó a notar, años atrás claro, que sus hermanitos empezaban a jugar de una manera extraña. Actuaban como si otra persona estuviera ahà con ellos. Era como si tuvieran un amigo imaginario. Este amigo imaginario tiene un nombre, el cual no se los voy a decir y más adelante les voy a explicar por qué. Guillermo notó esto y les empezó a platicar con sus hermanos a preguntarles, oye,¿ con quién estás jugando? Y sus hermanitos le empezaron a decir, no, jugamos con este niño que luce asÃ, tiene nuestra estatura, tiene los ojos blancos y tiene una tez algo grisácea verdosa.
51:43 Su piel no era igual a la de ellos. Eran demasiadas caracterÃsticas muy concretas que a Guillermo le llamaron mucho la atención. Esto se lo platicó a su madre, se lo platicó a su padre, pero sus padres le restaron importancia. Ellos le dijeron que muchos niños tienden a tener amigos imaginarios durante su etapa de niñez. No era algo extraordinario. Guillermo, como se lo habÃan dicho sus padres, pues igual empezó a restarle importancia al asunto. En una cierta noche, por eso de las siete y media de la noche, cuando el sol ya estaba cayendo, y cuando precisamente se encontraba nublado todo, porque iba a venir una fuerte tormenta, empezaron a haber averÃas eléctricas. o sea que toda la colonia donde vivÃa Guillermo se le fue la luz por lo tanto no podÃa ver tele no podÃa tener acceso a internet tampoco podÃa jugar videojuegos entonces lo único que le quedaba era hablar con sus hermanos sus hermanos estaban muy pero muy emocionados para ellos que se fuera la luz era algo fascinante pues eran niños para Guillermo era algo molesto pero los vio, los vio que estaban jugando Y les preguntó...¿ A qué están jugando? Los hermanitos le dijeron a las escondidas...¿ Quieres jugar? Como él no tenÃa otra
53:17 cosa que hacer... Pues dijo... SÃ, ok, juego con ustedes... Le empezaron a platicar... Pues de las reglas, lo que tenÃa que hacer... Y como él era el último en entrar... TenÃa que buscarlos a los tres... Es ahà donde Guillermo se queda pensando... A ver...¿ Cómo que a los tres...? Yo soy uno, ustedes dos, somos tres en total. Los niños dijeron, no, tenemos a nuestro amiguito que está jugando con nosotros. Guillermo entendió que era su amigo imaginario y bueno, no le quedaba de otra, le siguió el juego. Les tengo que recordar que la casa estaba completamente en penumbra porque no habÃa electricidad. HabÃa una leve claridad porque todavÃa no anochecÃa del todo. pero casi toda la casa estaba en penumbra, a excepción de unas veladoras colocadas en la sala, lo cual hacÃa jugar a las escondidas algo más divertido, ya que no iba a ser fácil para encontrar a los hermanos, no iba a tenerla tan fácil. Guillermo va a la habitación, empieza a contar, sus hermanos van y se esconden, una vez que termina sale y empieza a buscarlos, y él empieza a notar ruidos, pisadas de alguien que va corriendo de un lado hacia el otro, también risas, entonces él empieza a localizar que todas aquellas risas provienen
54:50 de arriba, en el segundo piso. con mucho cuidado, cuidando sus pies, las pisadas que éste hacÃa, va subiendo al segundo piso, y empieza a buscar, con el oÃdo más que nada, y escucha pisadas, que vienen desde la derecha, va inmediatamente, abre la puerta, y entra a la habitación de uno de los hermanos, de los hermanos pequeños, y puede ver como un bulto, se va escondiendo abajo de la cama, Guillermo va inmediatamente y ve como el bulto se está escondiendo ya abajo de la cama, va, lo agarra y él siente que agarra ropa, él siente que agarra un cuerpo que se está moviendo y le dice, hey, ya te encontré, 1, 2, 3 por ti, pero obviamente cuando uno está jugando a las escondidas, pues tiene que decir el nombre de a quien atrapa, de a quien ve. Pero como está todo oscuro, Guillermo no puede ver a quien tiene sosteniendo del brazo. Y que está esforzándose por escaparse, por meterse más dentro de la cama. Entonces en ese momento empieza a gritar Guillermo. Ey, ya, ya encontré aquà a alguien, ya se acabó el juego. Esta persona está haciendo trampa porque no quiere, pues perder. Y es ahà cuando escucha la voz de uno de los hermanos. Ok, ya se acabó,
56:23 ahà voy. Obviamente tenÃa a otro aquà de al lado, pero las alertas rojas empiezan a sonar en su cabeza cuando escucha la otra voz de otro hermano proveniendo también de abajo. Escucha las dos pisadas, los dos pares de piernas subiendo por la escalera y finalmente llegando al cuarto. Cuando ve a sus dos hermanos ahà posándose enfrente de la puerta, les pregunta,¿ Cómo que ustedes están allá?¿ Entonces a quién tengo aquÃ? Cuando él dice aquÃ, simplemente suelta aquel bulto que está abajo de la cama. Y sus hermanos le responden, ¡Ah, y tienes a nuestro amiguito! Guillermo se pone helado del terror. Ãl sabÃa muy bien que no habÃa nadie más en la casa. Saca su celular, enciende la lámpara del celular y empieza a buscar abajo de la cama. Empieza a buscar por el armario, por todos los lugares de la habitación. No encuentra absolutamente a nadie.
57:35 La habitación está sola. Como loco también va y busca en las demás habitaciones de sus padres. pero no encuentra a nadie, la casa está sola, solamente está él y sus dos hermanos, sus dos hermanos que están algo preocupados y también desconcertados, porque ven a Guillermo muy acelerado, y le preguntan qué te pasa, encontraste a nuestro amiguito nada más, no te asustes, Lo decÃan con una inocencia, pero Guillermo ya sabÃa que eso no era normal. Los amigos imaginarios solamente pueden verlo los niños. Los adultos se supone que no tienen que verlos, porque es algo de su imaginación.
58:21 Guillermo empezó a hablar con sus hermanos. Y es por esto mismo que se impone a investigar un poco. Cuando recién empezó el relato yo les dije que estos hermanitos le habÃan dado el nombre del niño con el cual estaban jugando a Guillermo. No se los quise decir porque puede que entre el chat de las personas de la comunidad de la cripta, criptomaniacos, se encuentren algunas personas que no quieran adentrarse mucho al mundo de la demonologÃa. Y es que el nombre que sus hermanitos le dieron a Guillermo era el nombre de un demonio. Cuando Guillermo se puso a investigar, efectivamente era el nombre de un demonio que salió en el libro de la Divina Comedia. Entonces era un hombre bÃblico. Era un hombre poco común. Es por esto mismo que le llamó mucho la atención a Guillermo.
59:31 Y una vez que lo descubrió, dijo Alex, yo me di cuenta en ese momento que mis hermanitos no estaban jugando con un amigo imaginario, estaban jugando con un demonio. Ellos invitaban a un demonio todos los dÃas a jugar con ellos y nosotros no nos dábamos cuenta. básicamente porque no somos muy allegados a esto, obviamente las personas que no saben de demonologÃa, no saben respecto a esto, yo fui, le platiqué esto a mis padres, explica Guillermo, y mis padres medio me creyeron, hablaron con el sacerdote de la iglesia local, y empezó a preguntarnos, y también tuvimos que llevar a nuestros hermanos, y allá hablaron con el sacerdote, Mis dos padres le prohibieron a mis hermanos volver a jugar con aquel supuesto amiguito. Además también de mantenerse lo más alejado posible de la oscuridad. Porque según ellos decÃan, cuando era de noche, era cuando este amiguito más se podÃa ver, más lo podÃan ver en un estado etéreo, ¿no?
1:00:49 que ellos pueden ya ver la cabeza, los hombros, pero que con la luz del sol casi no lo podÃan ver. Y esto era muy congruente. Los seres de oscuridad se materializan con mayor facilidad en la oscuridad, en las tinieblas. Después de esto, el sacerdote tuvo que ir a la casa y bendecirla. Con los meses, mis hermanitos dejaron de ver a aquel niño. que más que nada no era un niño, tanto yo como mis padres saben muy bien, sabemos muy bien, que aquello era otra cosa, otra cosa que por fortuna, logramos frenar, antes de que esto, pasara a más. JoaquÃn Segura nos manda esta historia. Ãl nos cuenta lo siguiente. Como él es una persona de 24 años, estaba incursionando en lo que vienen siendo las aplicaciones de citas.
1:02:06 Ya saben, los tÃpicos Tinder, Badoo, Facebook parejas, etc. Hay muchas plataformas para esto. Ãl estaba en busca de una relación. Tal vez una relación esporádica o tal vez una relación más seria a largo plazo. Entre todas las parejas que él habÃa dado match, estaba escogiendo, apareció una chica que le resultó muy atractiva y que más aún de resultarla atractiva, tenÃan cosas en común. Empezó a salir con esta chica, esta chica de una manera pues muy rápida, empezó a congeniar con él, Y bastaron como algunas tres semanas para que ellos se pusieran de una pareja formal. Aquella chica y JoaquÃn empezaron una vida de pareja. Ya estaban incluso planeándose irse a vivir juntos. Incluso antes del año de conocerse.
1:03:02 JoaquÃn me explica, Alex, fue un amor muy volátil, muy salvaje. Empecé a quererla con locura. Algo que jamás me habÃa pasado en toda mi vida. Hasta que una noche, todo esto cambió de manera muy súbita. Me explica que todo iba bien, la relación iba perfecta, ella ya conocÃa a sus padres, sus padres la conocÃan a ella, él conocÃa también a sus padres, a los padres de ella, y pues todo pintaba bien. Hasta que una noche, unos golpes lo despertaron. HabÃa pasado tal vez como dos meses de relación.
1:03:45 Estos golpes lo despertaron una noche, y él al despertarse, nota que afuera de su ventana se encuentra algo, una especie de bulto, o un bulto que después de tallarse los ojos empieza a ver con mayor claridad. Era un pájaro, un pajarraco, pero no de un tamaño normal. Según explica JoaquÃn, era como un cuervo, pero muy grande. Sus patas se encontraban muy alargadas y su pico era parecido a un tucán, pero completamente oscuro. Aquel pajarraco, aquella ave enorme, iba y le tocaba la ventana. Picaba y picaba la ventana una y otra y otra vez. como queriendo que JoaquÃn se despertara de manera rápida, JoaquÃn se despierta, lo ve, le da miedo, él jamás habÃa visto una ave de esas dimensiones cerca de ahÃ, por lo tanto empieza a agarrar sus almohadas, empieza a agarrar su sábana y empieza como que a lanzárselas, él tenÃa la esperanza de que tal vez el animal al ver que le lanzaba cosas se iba a ir volando, pero esto no sucedió, JoaquÃn explica que aquella ave paró de picarle la ventana y solamente se le quedó viendo. Aquella ave, aún más tenebroso, le
1:05:20 empezó a hablar. Le dijo JoaquÃn, JoaquÃn, aléjate de ella, aléjate de ella. Después lo empezó a maldecir, de una manera como nunca se lo habÃan dicho en su vida. El ave se terminó yendo, pero JoaquÃn empezó a pensar,¿ de quién me aleje?¿ Por qué me dice que me aleje? Ãl se sentó en su cama, empezó como que a moverse para ver si tal vez se trataba de alguna especie de pesadilla, pero no. Aquella ave en realidad sà existÃa, todo habÃa pasado en verdad. Se levanta por la mañana y le platica a su madre... Oye mamá... Anoche vi algo muy extraño... No sé si lo imaginé o fue una pesadilla... El caso es que me despertaron... Algunos golpes en la ventana... Y cuando me desperté habÃa un ave...
1:06:21 Aquella ave me habló... La madre se le queda mirando... Como que también pensando tal vez que habÃa sido una pesadilla... pero decidieron no darle más vueltas al tema. Su madre le dijo, claro, si esto se vuelve a repetir, dime de nuevo para ver si podemos hacer algo. JoaquÃn no tuvo que ni siquiera decirle, porque la madre, a la noche siguiente, se despertó también. Tanto como el padre, la madre, JoaquÃn, los tres se despertaron porque escuchaban ruidos provenir del techo de la casa. Se escuchaban pasos, pero no pasos de una persona, pasos que vendrÃan a ser como de algo muy pesado. El techo de la casa retumbaba, retumbaba por algo.
1:07:17 Algo habÃa afuera, pero algo sumamente pesado que se la pasaba gritando y carcajeando. JoaquÃn en ese momento sale de su casa, empieza a ver hacia el techo y sale también su padre y sale también su madre. Y los tres pudieron verlo. Vieron aquella cosa alada que reposaba arriba de su techo. Su madre inmediatamente le dijo, JoaquÃn, ese no es un pájaro, esa condenada es una bruja. JoaquÃn se queda paralizado. Ãl habÃa escuchado sobre las brujas, pero la verdad, él los tenÃa como un mito, como una leyenda, como algo que se cuenta en los pueblos. Si bien no estaban viviendo en una ciudad, era algo semi-urbanizado. O sea que la creencia de las brujas no se tenÃa muy bien arraigada ahÃ. Después de esto,¿ qué sucedió? El ave simplemente emprende vuelo y se va. JoaquÃn se queda pensando junto con su madre y esta le dice, hay que deshacernos de ella. Al dÃa siguiente van con una bruja, una bruja de la familia, que incluso venÃa de Catemaco.
1:08:37 Y ella le empieza a explicar, mira JoaquÃn, tú tienes una enamorada, esta enamorada tuvo parejas anteriormente. Una de esas parejas te está haciendo todo esto. Entonces JoaquÃn empieza a preguntarle,¿ Una pareja?¿ Pero cómo? Ella estuvo con un brujo o con una bruja. Y la bruja le empieza a decir, no, ella tuvo una relación con otra chica y esta chica era bruja. Resulta que esta chica ahora es la que te está mandando a ti, pues estos animales... porque eso que tú viste no es una bruja, es simplemente un animal, uno de estos vasallos que ellas mandan a atormentar a gente, a veces mandan espÃritus, a veces mandan a otras brujas, a veces mandan animales solamente, tenebrosos, pueden ser caballos, perros, pájaros, incluso hasta llegar a tu propia casa ahà a amedrentarte, JoaquÃn se queda pensando y paralizado, y le pregunta,¿ que acaso usted no me puede ayudar?, y la bruja le contesta que no puede, porque esto trata de algo muy cercano al corazón, es algo sentimental, y resulta que la chica con la que está JoaquÃn, todavÃa estaba enamorada de
1:10:09 su expareja, es decir, aquella chica todavÃa sentÃa algo por la bruja, Y de esa manera, pues la bruja de Catemaco no podÃa hacer mucho. Ella le dijo, mira, una solución, yo te puedo barrer, yo te puedo hacer trabajos, pero el caso es que tú sigues andando con ella, entonces esto no va a terminar. Ella no te quiere, o al menos no te quiere de verdad. Lo más recomendable es que termines esa relación por lo sano, yo empezar a barrerte, y eso se te va a quitar. JoaquÃn, a pesar de que le dolió mucho, decide terminar la relación con esta chica. Esta chica, antes de terminar la relación, le pide que le dé una explicación por qué lo está haciendo. Y es ahà cuando... JoaquÃn empieza a decir... Mira...
1:11:04 Me llegó un pajarraco en una noche... Tuve que ir con una bruja... Etcétera, etcétera... Y me dijo que tú... No me quieres de verdad... Y que esto no va a terminar... Hasta que terminemos la relación... Porque no hay nada que nos... Que nos sella a nosotros... Es decir, yo sà te quiero... Pero tú a mà no... La joven... Me explica... Alex... Yo vi claramente cómo bajó su mirada... Y me dijo... SÃ, tienes razón... Es que en verdad no... No siento algo tan fuerte por ti... Los dos se despidieron... Y JoaquÃn me dice... Santo remedio, Alex... No volvà a sentirme mal... No volvà a ver aquel pajarraco... Ya nada perturbó mi sueño... A pesar de que estaba mal y triste...
1:11:56 Yo pensé que eso era mejor, a estar lidiando con brujas y entes paranormales que estas mandan. Josué tiene un trabajo especial. Pues digamos ordinario, pero que le permite conocer personas todos los dÃas de diferente Ãndole. Conoce tanto obreros, vendedores de tienda, empresarios, inversionistas, etc.¿ De qué trabaja? De taxista, de operador. Actualmente él dice que ya trabaja en Uber y Didi, pero durante muchos años fue taxista. Y este trabajo le permite conocer a diferente gente. Ãl estaba pasando por aquellos años en un momento difÃcil, en un momento de absoluta soledad. Se estaba divorciando. Creo que muchos saben que ese tiempo no es tan fácil, ¿no? Uno tiene que otra vez iniciar su vida, alejarse a veces de su familia para comenzar de nuevo. Bueno, Josué estaba pasando por eso. No salÃa mucho con amigos. no estaba conociendo mujeres necesariamente, estaba como en ese lapso de solamente querer estar solo. TenÃa apenas cerca de unos dos meses en
1:13:26 que se habÃa separado de su pareja, y estaban tramitando su divorcio, ya no se veÃan. Bueno, todo un caso. Estaba muy mal. En un determinado tiempo, a su taxi sube una joven, una joven muy linda según platica Josué. que empezaron a hablar y conforme pasó el tiempo pues se empezaron a caer bien esta chica trabajaba en una tortillerÃa que quedaba justamente muy cerca de la casa en donde Josué estaba rentando y debido a la cercanÃa que éstos tenÃan pues empezaron a platicar más Josué iba a la tortillerÃa a veces la sacaba algunos viajes y conforme fueron pasando las semanas pues él empezó a interesarse por ella Pero ojo, Josué admite lo siguiente, me platica Alex, aquella mujer era muy linda, y pues yo estaba soltero, siendo sincero, no planeaba una relación a largo plazo, es más, ni siquiera la estaba buscando, asà que lo que planeaba con ella, era algo del momento, y si es que ocurrÃa algo más, pues se lo dejaba al destino. Creo que ya me entienden, Josué solamente querÃa pasar el rato.
1:14:48 Pero también lo que explica es que veÃa que aquella chica era muy cariñosa, era muy atenta. No era de esas chicas que tal vez acostumbraba a salir mucho a fiestas o que tuviera muchos conocidos hombres, ¿no? O sea, una chica muy social. Josué también admite que tal vez aquella chica sà se estaba medio enamorando de él. Pero él tenÃa muy claro en su mente que no querÃa una relación por ahora. Siguieron pasando las semanas e inevitablemente empezaron a tener como una relación ya. Ella dormÃa en su departamento, a veces él dormÃa en su casa y empezaron a suceder las cosas, ¿no? pero justamente cuando llevaban unas pocas semanas de tal vez empezar esta relación más o menos discreta, en una ocasión cuando él se quedó a dormir en su casa, notó algo, notó que no podÃa dormir, simplemente se despertaba por las madrugadas y tenÃa la sensación de que algo lo estaba observando, La mirada de algo que provenÃa de alguna esquina, después de alguna ventana, después de una puerta semiabierta del cuarto. El caso es que él sentÃa varias miradas que provenÃan de muchos sitios,
1:16:19 pero él volteaba, observaba, encendÃa la luz, no habÃa nadie. Esto llegó a incomodarlo, ya que le sucedió varias veces cuando dormÃa con esta chica. En una ocasión, cuando él decidió levantarse entre la madrugada para salir a la sala que se encontraba enseguida de abrir la puerta de la habitación, no era una casa grande, era una casa pequeña, él salió y vio que en el comedor ahà enfrente se encontraba una figura sentada, como si estuviera comiendo, pero no estaba comiendo, esta figura solamente giró la cabeza y se le quedó mirando a Josué, muy fijamente, a pesar de tener la oscuridad, Josué dice que pudo verla muy bien, sus ojos ya se habÃan aclimatado a la oscuridad, él no habÃa encendido ningún foco, cuando pudo verla, Me dice Alex.
1:17:19 Lo que vi fue una calavera, una calaca. Ahà se encontraba sentada, sentada ahà en la mesa, observándome. Simplemente me ganó el miedo. Cerré la puerta nuevamente y me fui a acostar con, pues con aquella chica. Yo no sabÃa qué pensar. pero algo era definitivo, no volverÃa a quedarme dormido en la casa de ella, creÃa que tal vez su casa estaba siendo poseÃda por alguna especie de fantasma o algo, pero todo empeoró, porque entonces no se querÃa quedar en la casa con ella dormida, asà que le invitó a su departamento a que durmiera con él allá.
1:18:08 Lo que no se esperaba Josué, es que aquella calavera ahora se presentarÃa en su propio departamento. Y fue asà como sucedió. Otra vez entre la madrugada, Josué empezó a sentir muchas miradas que provenÃan de su mismo cuarto, algo que no entendÃa. Ãl siempre se habÃa sentido seguro en su habitación, seguro en su habitación, en su departamento. Ahora se sentÃa con miedo, se sentÃa como que en cualquier momento algo pudiera atacarlo. Decidió salir a un pequeño balcón, y justamente cuando él iba a abrir la puerta, sin hacer mucho ruido y sin prender ninguna lámpara para no despertar a la chica, él vio reflejado por el polarizado de aquella ventana, por la luz de la luna que entró, que aquella misma calavera que habÃa visto en la casa de la chica, ahora se encontraba en su departamento, se podÃa reflejar claramente como lo veÃa desde atrás de él, se estaba asomando, lo estaba observando, lo estaba vigilando, en ese momento Josué entró en crisis, no sabÃa que estaba pasando, le habÃan echado brujerÃa, La chica serÃa una bruja. Tal vez algún espectro lo estaba siguiendo. Y fue asà como
1:19:39 fueron pasando los dÃas y pese que a él cada vez se veÃa más demacrado por no poder dormir, cada vez se sentÃa peor, empezó a notar algo. Ãl me explica, Alex, yo empecé a atar cabos. Y ahà fue cuando me di cuenta que cada vez que veÃa aquella calavera era cada vez que veÃa a aquella chica. Es decir, yo podÃa estar en mi departamento o en mi taxi, trabajando, y no veÃa la calavera. Extrañamente, una ocasión, ella me pidió que hiciera un favor, que fuera a su casa, y yo entré con mucho miedo, pero no vi a la calavera. Aquella calavera solo la veÃa cuando estaba en compañÃa de ella, como si a ella la estuviera persiguiendo.
1:20:27 Tuve que hablar de esto con... una madrina que tiene, una madrina que se dedica, bueno, mucho a este tipo de entidades fantasmales, también hace trabajos de brujerÃa, etc. Fui con mi madrina y le dije, ando con una chica, pero cada vez que estoy con ella, empiezo a ver una muerte, una especie de calavera que nos está siguiendo. Y fue ahà cuando su madrina le dice, mira hijo, Es muy probable que aquella chica le tenga mucha devoción a la santa. O tal vez en su familia hay varios integrantes que son muy devotos a la santa. Y es muy común que todas las noches, todas las semanas se encomienden a ella y también le encarguen protección. Le ponen diferentes cosas, le pueden poner dinero, monedas de oro, etc.
1:21:25 Ellos le prometen varias cosas a cambio de su protección. Muchas veces cuando ellos están en un trabajo peligroso y hace seguridad policÃa, se encomiendan ante ella pues para regresar con bien. Pero no solamente la santa te da protección con algún mal fÃsico que te pueda dar, sino también personas le piden protección. para cualquier problema que tengan ya sea sentimental o social, es muy probable que la santa esté viendo en ti, tal vez algo malo, tal vez como que tú quieras dañar a la chica, y es por eso que se te manifiesta, asà que te digo ahora, cuáles son tus intenciones con esta chica, porque se nota que está enamorada de ti, Y él me explica, Alex, yo ahà tuve que serle muy, pero muy sincero a mi madrina, le dije, la verdad es que no planeo nada con ella, solamente querÃa pasar el tiempo, querÃa pasar el rato, es una chica muy linda, pero la verdad hay ciertas ideas en las que no congeniamos, pues yo solamente quiero pasar el rato con ella. Es ahà cuando la madrina le contesta... Ah... Bueno... Pues ahà tienes tu respuesta...
1:22:43 Muy probablemente... La chica... Si se esté enamorando de ti... Y tú como no estás enamorado de ella... La santa... Allà está viendo... Que tú le puedes hacer daño... Entonces por eso se te manifiesta... Por eso te está acosando... Para que tú te vayas de su lado... Porque sabe que tú no le vas a traer nada bueno... Su madrina le da un consejo. Le dice, mira, aléjate de la chica, porque si tú dejas que esto pase a más, te vas a arrepentir. Porque tú no sabes qué poderes tenga esa entidad. Tal vez te puede ocasionar algo malo.
1:23:26 Tal vez incluso puedas tener un accidente. Josué, esa misma tarde, decide terminar con aquella chica. que finalmente, con mucho tacto, termina con esta chica y de forma casi mágica ya no vuelve a sentir las miradas en su habitación ni en su departamento. Y esto le sirvió como una experiencia para no jugar con los sentimientos de los demás. Nunca sabes quién de estas personas está siendo protegido por alguna especie de entidad, por alguna fuerza, y tal vez se las quiera cobrar contigo.
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