May 3, 2026

7 Relatos de Terror de Carreteras que te dejaran helado esta noche

7 Relatos de Terror de Carreteras que te dejaran helado esta noche
7 Relatos de Terror de Carreteras que te dejaran helado esta noche
La Cripta Embrujada
7 Relatos de Terror de Carreteras que te dejaran helado esta noche

0:10 Esta siguiente experiencia nos la manda Esteban Vázquez Esteban es un camionero, lo ha sido durante un largo periodo de su vida Él al igual que muchos otros camioneros ha tenido varias experiencias ¿no? Experiencias que no van fuera, podríamos decir, de la normalidad de lo que uno ve por la carretera. A veces siluetas, a veces vemos algunas personas caminando a orillas de la carretera, ¿no? En páramos desiertos, en carreteras completamente desoladas. Pero obviamente, ninguno de nosotros se detiene para ver quién es esa persona, ¿no? Hay un poquito de congruencia.

0:57 Esteban decía que él hacía lo mismo, a veces veía una que otra cosa fuera de lo normal en la carretera, pero él no se detenía, trataba de fijar su atención por completo en el camino, era lo que importaba. A final de cuentas, si algo sucedía, el riesgo de un accidente, pues estaba en sus manos, tenía que ir muy centrado conduciendo. Eran lo que siempre tenía en primera instancia en su mente. El caso es que nos platica que hubo una noche... En donde se encontraba a bordo de su camión. Y él empieza a escuchar un zumbido. Él explica que era un zumbido. Como una especie de mosca grande. Creo que muchos de nosotros sabemos el zumbido de un mosquito, ¿no?

1:48 Así me explica él más o menos. Un zumbido como cuando te pasa por el oído. Bueno... En aquella ocasión Esteban nos dice que era un zumbido muy grande. Lo escuchaba por fuera del camión, claro, pero a pesar de llevar las ventanas subidas hasta arriba, a pesar de llevar el clima del camión, iba con aire acondicionado, él empezaba a escuchar ese zumbido. Y claro, si sumamos a todo esto el sonido del motor del camión, pues uno piensa que a lo mejor... Es el camión que tiene algún detalle, ¿no? Pero aquí el caso es que Esteban nota que el ruido viene de arriba, es decir, del techo del auto.

2:36 Esteban lo ignora en un principio. Tenemos que recalcar que todo esto sucede por eso de las 2 de la mañana, en una carretera que no está muy bien transitada, en una carretera de sierra más bien. Esteban nos dice que él siguió conduciendo por algunos kilómetros. Las carreteras de la sierra son puras vueltas y en una mala vuelta pues uno se puede ir por el borde. Así que tiene que ir muy al pendiente de esto, pero ese zumbido lo sigue escuchando y le sigue dando cierto miedo. Él sabe que esto no es común. Jamás la había pasado en ninguno de otros de sus viajes. Entonces Esteban lo que hace es detener el camión, se baja de este, obviamente encuentra algún espacio para bajarse. Una vez que se baja, y con linterna en mano, empieza a aluzar la parte de arriba del camión. Esteban hubiera querido con tantas fuerzas no encontrar nada, pero... Según me platica, encontró algo. Algo que hasta el día de hoy no lo deja dormir bien.

3:58 Él dice que vio a una persona. Una persona con un semblante muy extraño. Esta persona... Era excesivamente alta. Lárga, más bien. Él no sabe calcular muy bien su altura, pero... se atreve a especular que tal vez tendría algunos dos metros y medio. Pero también era muy delgada. Pero no delgada de una manera normal, como nosotros vemos a una persona excesivamente delgada. Él lo explica como si fuera algún tipo de muñeco. Como un tipo de muñeco que hubiera sido restirado. Porque sus piernas se veían con volumen, pero...

4:43 conforme el cuerpo se iba extendiendo hacia arriba, se veía más y más delgado, como que se estuviera alargado. Él dice que en un principio pensó que tal vez era algún tipo de anuncio que lo había trepado sin querer arriba del techo del camión, porque la forma era muy inhumana. El caso es que Esteban lo vio sin necesidad de poner la luz encima de él. él apenas estaba viendo, cuando pudo captar la silueta de esta cosa arriba de su camión, pero al momento que enfocó la luz de su lámpara, aquella cosa se movió, se movió de manera muy rápida, como si fuera alguna especie de animal, a cuatro patas, es decir estaba parada en dos patas, pero cuando Esteban le puso la linterna encima, corrió en cuatro patas, y se escondió en la oscuridad Esteban en ese momento no se paralizó obviamente tuvo un miedo extremo pero decidió correr hacia su camión subirse en él encenderlo e irse chillando llanta de aquel lugar él me explica Alex lo que sentí aquella noche jamás lo he vuelto a sentir Ese profundo miedo que me puso incluso a rezar mientras

6:17 estaba manejando. Rezo y rezo y rezo y rezo hasta que finalmente salí de la sierra. Él explica que no sabe en qué momento aquella cosa venía arriba de su camión. Pero en viajes futuros procuró no pasar por aquella carretera. A pesar de que se lo marcaba, siempre buscaba alguna alternativa. Hasta hoy ya ha vuelto a pasar por aquella carretera y afortunadamente no le ha sucedido nada. Pero a pesar de que pasen los años, a él no se le olvida.

7:00 La extraña cosa que lo acechó en la carretera. Esta siguiente experiencia viene de parte de Virgilio Acosta. Virgilio, antes que nada, nos dice algo claramente. A él le gusta conducir por carretera. No es que haya sido camionero o un tipo de chofer de manera federal. Sino que Virgilio, a él le gusta conducir. Si bien no se dedica a eso, siempre le ha gustado. Él dice que... es una manera de relajar el cuerpo. Le gusta conducir a su trabajo, a su casa, y obviamente cuando tiene que hacer viajes de larga distancia, le gusta conducir a él por la carretera. El caso es que aquella noche le sucedió algo muy extraño, algo que hasta el día de hoy no puede olvidar. Como ya les expliqué anteriormente, para Virgilio no era algo anormal Ir caminando por, perdón, ir conduciendo por carreteras federales Ya estaba acostumbrado a ciertos retenes, a cuáles carreteras eran más transitadas, cuáles menos Las paradas que uno tenía que hacer, claro, para pues admirar el

8:34 paisaje o incluso visitar a algunos amigos de la familia El caso es que Virgilio aquella noche se encontraba transitando por eso de las 2 de la mañana, 3 de la mañana Esas horas populares en las que, pues, tristemente ocurren muchas cosas. Virgilio se encontraba conduciendo y en ese momento la carretera y él eran los únicos presentes. Es decir, que no había visto ningún otro auto, al menos en unos 15 minutos, en esa carretera. El caso es que Virgilio estaba conduciendo solo.

9:16 En ese entonces no se había casado ni había tenido hijos como ahorita. Iba completamente solo conduciendo él, una botella de café y la radio. Era todo lo que necesitaba. Pero Virgilio a tener tanta experiencia transitando por ciertas carreteras, él empezó a escuchar algo extraño. Él empezó a sentir algo raro que venía del fondo de la carretera. Obviamente, él es muy precavido. Siempre mira los retrovisores a pesar de que no vea ni una sola luz. Digo, nunca falta el conductor imprudente que venga con las luces apagadas.

10:00 El caso es que Virgilio en aquella noche ve por el retrovisor para pasarse de carril y ve que algo se está moviendo. Ve que algo viene de lo profundo de la carretera y que este algo Se está acercando de una manera rápida. Él en un principio piensa que tal vez es un coche o tal vez una motocicleta. Algún tipo de vehículo que viene sin luces. Como ya dije anteriormente, hay choferes muy pero muy despistados o negligentes a la hora de conducir. Que van con luces apagadas.

10:42 Incluso en carreteras federales. cosa que es de alto riesgo ya que ellos tampoco ven nada. El caso es que Virgilio decide quedarse en su carril y dejar que aquel automóvil pase, pero conforme aquella cosa se va acercando, empieza a ver que no es un automóvil, empieza a ver que tiene forma como de humano, así que él rápidamente piensa que tal vez es algún tipo de motocicleta, pero no, conforme se sigue acercando, aquella cosa se va materializando en algo más. Virgilio me cuenta, perdón, Virgilio me cuenta que al momento que aquella cosa se encontraba tal vez a algunos 5 metros de distancia a su auto, él la pudo ver claramente. Era un hombre, un hombre corriendo a la misma velocidad de su coche, que no necesariamente era una velocidad baja. Recordemos que estas carreteras están hechas para que mínimo vayan a 80 kilómetros por hora. Virgilio en ese momento dice que iría tal vez a unos 100 o 110 kilómetros por hora.

11:58 Y aquel hombre de alguna extraña y extraordinaria manera lo estaba alcanzando, estaba dando con él. En ese momento Virgilio empezó a sentir este miedo, el miedo a lo desconocido que creo que todos tenemos. Conforme aquel hombre extraño se iba acercando más a él, Virgilio pudo verlo con más propiedad. Aquel hombre no traía ropa, tenía mucho vello corporal, y según me cuenta Virgilio, tenía una cara restirada hacia atrás, además también de unos profundos ojos negros. Que poco a poco con la poca luz que tenía Virgilio en su auto...

12:49 Los podía ver... Él me dice Alex... En ese momento supe que no era un humano... No, supe que no era alguna cosa que yo conociera... Algún tipo de animal... Virgilio hasta hoy en día... Sigue diciendo que con lo que se encontró... Fue con algún tipo de criatura... O inclusive... Con un nagual El caso es que Virgilio Aceleró su coche Aceleró su auto Todo lo máximo que pudiera darle Siguió y siguió Y por suerte Su coche a pesar de que no era un coche de carreras Pudo acelerar lo suficiente Para dejar a aquel extraño ser Atrás en la carretera Virgilio decidió seguir con su camino rumbo a una fiesta familiar que tenía. Para eso había salido. El caso es que llegó muy espantado y empezó a decirle todo esto que le había sucedido a familiares. Algunos, claro, le creyeron y les dio miedo, pero otros tantos, dice Virgilio, y hace mucho énfasis en esto. Varios de sus familiares, que también tenían trabajos, por los cuales les pedía forzosamente transitar por carreteras, le dijeron que esto no solamente le

14:20 había pasado a él. Incluso a dos familiares de él le habían sucedido lo mismo, haber visto un extraño hombre corriendo, persiguiéndolos, a una velocidad inhumana. Y otro familiar le decía que tenía amigos, traileros, claro, que les había sucedido lo mismo. Así que para Virgilio, esto si bien le dio miedo, también lo hizo sentirse un poco más aliviado, porque sabía que no se estaba volviendo loco, sabía que lo que había visto era real, y que en las carreteras más recónditas y desoladas, a veces se echan cosas que escapan a nuestro entendimiento. Esta siguiente experiencia nos la manda Giovanna García Esta experiencia creo que les dará mucho miedo a las personas que viajan por autobús regularmente Y por qué no, también incluso a los choferes Esos choferes de autobuses foráneos que han visto innumerable cosas en las carreteras federales pregúntenle a cualquier chofer y les dirá que es cierto. Por suerte siempre van acompañados, así que digamos que el miedo baja un poco, ¿no? El caso es que Giovanna no

15:53 es ninguna chofer. Ella era un pasajero, para que vean que incluso los pasajeros la pasan mal en algunas ocasiones. De hecho, por esto mismo muchas personas cuando viajan en autobús siempre dicen, si viajas de noche, duérmete. Reenclina tu asiento, ponte audífonos, ponte a escuchar un tipo de podcast, etc. Y relájate y duérmete. No te quedes despierto. No mires por la ventana cuando vayan conduciendo el autobús. Puede que veas algo que te aterre. Por ejemplo, nuestra amiga Giovanna nos cuenta una experiencia que tuvo. Ella se subió a uno de estos autobuses foráneos. Ella recuerda precisamente que compró su boleto y obviamente cuando las personas van subiendo, en los asientos viene su número de asiento, ¿no? Valga la redundancia.

16:51 Y a Giovanna la había tocado sola, ¿no? Ella estaba viajando sola y obviamente es muy extraño que una persona que viaja con más personas o viaja sola, pues escoja un asiento al lado de un asiento ya ocupado. De todas maneras, el autobús no iba ni siquiera muy lleno. Tal vez al 40% máximo. Entonces Giovanna pensó que ese viaje. Pues lo iba a hacer completamente sola. El caso es que. Se puso sus audífonos. Se reenclinó. El autobús salió por eso de las 12 de la noche de la terminal. Y ella haciendo cuentas. Llegaría a su destino tal vez a las 5 de la mañana. 6 de la mañana. Decidió dormirse.

17:39 Pero a los pocos minutos, se despertó. Jovena dice que tal vez eran como la 1.20 de la mañana. Es decir, el autobús todavía no tenía mucho de haber salido. Pero algo la despertó. Unos alaridos extraños, acompañado también de una especie de olor muy pero muy nauseabundo. Un olor como de algo en descomposición. Un olor fétido, feo. Giovanna obviamente se sentó. Había reclinado su asiento. Y empieza a buscar.

18:20 Había puesto un playlist en sus audífonos. El playlist se había acabado. Ella ya estaba dormida. Pero como el playlist se había acabado. Ella en el silencio. A pesar de tener los audífonos todavía puestos, escuchó este alarido y captó el olor. Al momento de que ella se pone de pie, mira hacia su izquierda y ve que un asiento, el asiento que viene precisamente de su lado, ahora tiene un pasajero. Cuando ella se acuerda que durmiéndose no había nadie ahí, Era algo extraño pues ya habían salido de la terminal y técnicamente ya todas las personas estaban en su asiento correspondiente.

19:07 Ella pensó en un principio que tal vez era algún tipo de persona que pues estaba buscando algún sitio más tranquilo. Tal vez le gustaba ir acompañado, etc. Había muchas pero muchas circunstancias por esto. El caso es que Giovanna trata de ignorarlo. Es una chica a la cual no le gustan mucho los problemas, entonces decide dejarlo hasta ahí, ¿no? Pero el olor es demasiado fuerte y Giovanna lo sigue captando. Sabe que viene del asiento de al lado, de aquel hombre extraño que está sentado a su lado. Giovanna no puede más, así que se voltea con la intención de preguntarle¿ Por qué se ha sentado ahí? Porque ella sabe que a esa persona no le corresponde estar ahí sentada.

20:04 Pero al momento de voltear, Giovanna dice que lo ve. Y ve a una persona no necesariamente vieja, pero con la piel muy arrugada. Ella no sabe cómo explicarlo, pero es algún tipo de piel que se encuentra pegada a los huesos, como si la persona estuviera enferma. No vieja, sino enferma. Como si le hiciera falta comer mucho. Y obviamente la piel se le veía cacariza, ¿no? Ausente de nutrientes, ausente de sol, de vitaminas. Y esto a Giovanna, pues, la sacó de sí. La sorprendió mucho. Más que nada porque aquel hombre ya la estaba viendo fijamente cuando ella se dio la vuelta. Ella amablemente le dijo que si le daba permiso para pasarse al pasillo, quería ir al baño.

21:00 Obviamente esto era solamente una mentira. Ella quería cambiarse de sitio. El caso es que cuando pasa al pasillo, aquel hombre no se mueve. Podríamos decir que era grosero, pero aquel hombre en efecto no se movía para nada. De hecho, cuando Giovanna le habló, este parecía no ponerle atención. Parecía solamente tener una mirada perdida, puesta simplemente en la ventana del autobús. Giovanna lo salta, va por el pasillo caminando y se encuentra afortunadamente con un chofer. Recordemos que estos autobuses no van con un solo chofer, sino con dos.

21:45 Así se turnan, así se mantienen despiertos y obviamente para no ocasionar accidentes. Resulta que este chofer venía caminando en el pasillo, ya iba para su puesto con el otro chofer. Venía del baño y Giovanna se lo encuentra y le pregunta, disculpe, tengo un problema, hay un hombre sentado ahí al lado mío y creo que no le corresponde estar ahí, me está molestando un poco. cree que pueda pasarme a otro asiento, es decir, Giovanna ni siquiera quería que lo quitaran, simplemente le preguntó si ella se podía cambiar de asiento. El chofer le dijo claro que sí, pero pues que primero tenía que ir a ver a este hombre, primero tenía que cerciorarse si iba en su asiento correcto o le tocaba estar en otro. El caso es que cuando fueron al asiento de Giovanna, no encontraron a ningún hombre, Es decir, el asiento venía solo. Y a pesar de que fueron asiento por asiento, no lo encontraron. Obviamente estaba todo oscuro.

22:54 Los pasajeros venían dormidos. No querían molestarlos. Giovanna simplemente le pide de favor al chofer que si puede sentarse en uno de los asientos que están más pegados a ellos. Más que nada por seguridad. Tal vez el otro hombre andaba por ahí. Y pues si, por alguna razón que fuera... Aquel hombre venía y se sentaba de nuevo al lado de ella, pues podía gritar, podía pedirle ayuda a los choferes rápidamente. El chofer le dijo que no había ningún problema, sí, pues se sentó ahí, pero afortunadamente ya no se presentó. Cuando llegaron al destino, Giovanna tenía esta curiosidad.¿ Aquel hombre dónde había quedado? Obviamente como ella venía sentada en los primeros asientos, salió primero. La revisaron, se situó a un lado de la terminal y vio cómo iban bajando todas las personas uno a uno. Y me dice Alex, en ningún momento, aquel extraño hombre bajó del autobús. Era como si simplemente hubiera desaparecido a la mitad del camino. Ella llegó a su universidad, porque se me olvidó mencionar, Que ella iba a estudiar a otro estado Había venido de unas vacaciones con su familia Y muchos compañeros le empezaron a decir Tal vez primero en broma Pero poco a poco le empezaron a decir más en serio Que ciertos espíritus Que pierden la vida En la carretera O que

24:29 simplemente no saben a dónde ir Se les suben a los automovilistas Se les suben a los camioneros Y por qué no también se le suben a los autobuses y que algunas personas corren con la mala suerte de poder verlos. Lo que le dicen a Giovanna y lo que hasta hoy ella cree que vio fue uno de estos espíritus que se subió en medio de la carretera. Esta siguiente experiencia viene de parte de Julio Vázquez. Julio nos cuenta lo siguiente. Él es un hombre de pueblo. De hecho, ahorita ya está muy grande. Él dice que tiene 66 años y que le apasiona mucho escuchar estos relatos de terror, ya que le recuerdan a esa etapa de cuando estaba en su pueblo. Se mudó a su ciudad, pero obviamente, el pueblo, cuando uno crece en él, no se sale del todo de aquí adentro. Él recuerda que cuando tenía 17 años, él tenía algo que hacía todas las noches, algo que hacía cualquier joven enamorado, y es que iba a visitar a su novia. Su novia vivía a las afueras del pueblo.¿ Esto por qué? Bueno, porque sus padres eran muy influyentes

26:00 y tenían varios ranchos, y tenían una pequeña granja y una enorme casa a las afueras del pueblo. entonces no tenían esas casitas chiquitas, podríamos decirlo. Julio siempre iba a visitarla por eso de las 10 de la noche, y allá se pasaba hasta medianoche. Su padre llegaba tarde, el padre de su novia, y obviamente como son personas de rancho, son personas que tienen pues algunas tradiciones muy arraigadas, y el padre de su novia siempre le dijo, si vienes a verla, Solamente cuando yo estoy presente Y obviamente si el señor llegaba a las 10 de la noche Julio tenía que ir a las 10 de la noche O a las 9, etc.

26:44 Todo con permiso del padre El caso es que Julio se encontraba en una de esas travesías Para cortar camino lo que él hacía Era irse a caballo por una carretera vieja Una carretera que tenía años Incluso parece entonces Muchos más años de haberse construido pero era una carretera en pésimas, pero pésimas condiciones. Era una carretera que tenía zanjas, era una carretera que estaba partida, era una carretera que estaba destruida básicamente. Tanto así que autos no pasaban por ahí, ni siquiera carretas, lo único que podía pasar eran caballos y pues personas caminando. Así que digamos que en todo el camino Julio no se topó con nadie. Pero para él era algo habitual, ya les dije. Él iba todas las noches a la casa de su novia acortando camino por esta carretera. Pero hubo una ocasión especial. Julio me dice que era Semana Santa e incluso su misma madre le dijo, no salgas de noche en Semana Santa. Porque ocurren muchos accidentes... E incluso... Se dice que hay muchas más apariciones... En ese tipo de fechas... Julio al ser un chico de 17 años... Obviamente esto pues... Le restó importancia...

28:20 Él pensó... No te preocupes... A mí no me va a pasar nada... Voy y vengo... Tú quédate aquí... Voy a estar bien... Etcétera... Y en ese momento... Toma su caballo y se va. Él creó es que Julio se va por aquel camino y al menos por la primera mitad del camino él siente que no hubo nada extraño. Es decir, no se encontró con nada fuera de lo normal. Solamente estaba la calle sola con monte a ambos lados. Pero hubo un punto en el trayecto de la carretera. que él empezó a sentirse vigilado, que él empezó a sentirse como si algo viniera tras de él. Él siente una presencia que viene muy cerquita, y a pesar de voltear varias veces, él no logra verlo. No es hasta la quinta vez que voltea, en la absoluta oscuridad solamente amparado por la luz de la luna, es que logra verlo.

29:30 ve a un niño de no más de 7 u 8 años caminando atrás de él en la absoluta oscuridad Julio no lleva lámpara como ya les expliqué es un hombre de rancho él está impuesto a estar en lo oscuro pero a pesar de que sus ojos y su vista ya se ha acoplado a la oscuridad y puede ver con todo con perfecta nitidez y puede ver todo perfectamente Él no alcanza a ver muy bien al niño. Él dice que el niño es como una especie de sombra, una sombra muy oscura que lo está siguiendo. Julio en ese momento se pone nervioso porque él lo sabe. No hay una razón coherente para creer que un niño viniera caminando por esa carretera a horas altas de la noche.¿ Dónde está su mamá?¿ Dónde está su familia? Él sabe que no es nada bueno. Y por eso, apresura el paso del caballo. El caballo deja de trotar para pasar a medio correr. Más que nada para dejar a aquel niño atrás.

30:48 Él pensó que aquel niño, de apariencia mórbida, se había quedado atrás. Pero no. Enfrente de él, un poco más de metros hacia adelante empieza a ver otra silueta una silueta que pertenece a un niño precisamente de algunos 7 u 8 años está en medio del camino está como que tapándolo Julio pensó que era el mismo niño que venía atrás que lo venía persiguiendo que de alguna manera se le había puesto enfrente pero cuando voltea se da cuenta que no Cuando voltea, se da cuenta que viene otro niño corriendo atrás de él, muy rápido. Y es ahí cuando el miedo simplemente se desborda. Toma la rienda de su caballo, lo inclina para que vaya hacia un lado y empieza a correr entre el monte. El caballo corriendo entre el monte, mientras que aquellos dos niños lo van siguiendo y se van riendo de él. Julio sabe en ese momento que se encontró con algo sobrenatural, más que nada por las fechas.

32:11 Él sabe que se encontró con algún tipo de entidades oscuras que habían salido y que se lo habían encontrado. Sabía perfectamente que esos no eran niños, sino otras cosas. Julio consiguió llegar a su casa, es decir, se dio la media vuelta Y como él pudo, reconociendo ciertas partes de entre el monte, el pastizal y las pequeñas montañas de tierra que había, reconoció el camino al pueblo. Cuando llegó afortunadamente, llegó ileso, pero su caballo no. En las partes de sus patas atrás traía rasguños, como si algo lo hubiera atacado. Y esos rasguños no eran del pastizal, como si se hubieran metido en espinas, no. Esos rasguños parecían de algún tipo de mano, con unas uñas largas, porque eran cinco. Muy bien posicionadas ahí, en las patas de su caballo. Después de haber vivido esto, Julio me dice que tomó mucho más en cuenta las advertencias de su madre. y de no salir en esas fechas. La

33:44 siguiente historia viene de parte de Andrea Fonseca. Andrea nos manda esta historia diciendo que, en aquel momento cuando lo sucedió, estaba pasando por una etapa algo precaria de su vida. Había tenido algunas disputas familiares... Algunos problemas... Con cierta parte de la familia... Y pues ella al tener apenas algunos 23 años... Estando viviendo en un estado diferente de la república... En una ciudad completamente nueva... Y aparte le sumamos estos problemas... Pues yo creo que a cualquier persona lo pondría mal... No está cerca de sus familiares... Ni siquiera de sus amigos...

34:27 No tenía en dónde encontrar consuelo. Entonces ella me platica que decidió salir un día, agarrar su coche y conducir durante dos horas hasta llegar a una laguna en donde la llevaban sus padres cuando era niña. Sus padres ya no estaban. A ella la llevaban su hermano también. Corta. Ahí la llevaban a ella y a su hermano. En ese momento tampoco estaba su hermano. Ella solamente quería ir a aquella laguna que estaba a un lado de la carretera, simplemente para despejar su mente. Ella condujo y condujo por eso de la mañana para llegar ahí poco más de media tarde. Justamente cuando llegó le sorprendió no ver a nadie.

35:16 No era un lugar turístico, explica ella, pero sí era visitado por varias personas. El caso es que no era temporada y se encontraba completamente sola. Ella solamente estaba viendo ahí el agua, las mariposas, los colibrís. Cuando en eso, estando pensativa, empieza a captar un ruido. Un ruido como de chapoteo, como de que algo está emergiendo de lo profundo del agua. Ella pone mucha atención al agua y ve que de ahí empieza a emerger algo. Ella pensó en un principio que iba a ser alguna especie de animal.

36:02 Tal vez algún pescado, alguna tortuga. Pero el caso es que no. Lo que va emergiendo es una niña. Una niña con un vestido amarillo, muy floreado. Esta niña empieza a emerger como si fuera... Alguna especie de nadadora experimentada, con cero miedo al agua, empieza a caminar y conforme se va acercando a la orilla, empieza a descubrirse más y más. Está completamente mojada, pero lo que más le alerta a Andrea es que tiene su cara un poco morada, como si a esta le faltara aire, como si hubiera llenado sus pulmones de mucha agua. Entonces Andrea va inmediatamente con ella, más que nada por el color de su piel, que era morado. Y le pregunta, niña,¿ te encuentras bien?¿ Sucedió algo?¿ Qué sucede?¿ Dónde está tu familia? Te ves muy mal. Pero la niña no le contesta absolutamente nada.

37:11 Ella solamente camina y se sienta en un tronco mirando hacia la laguna. En ese momento Andrea no sabe qué hacer. La niña parece no ponerle atención, tal vez está algo pasmada, tal vez está fuera de sí la niña. Era una niña aproximadamente de algunos seis años, así que era una niña muy chiquita. Andrea toma la decisión de salir de nuevo a la carretera para ver si hay alguna especie de auto ahí estacionado, tal vez de alguna familia. Pues vuelvo y repito, no hay nadie en la laguna. Por más que voltea de un sitio, por más que voltea a ver otro sitio, es imposible. No hay ningún solo auto.

38:01 Cuando Andrea cae en cuenta de que tiene que llevar a la niña tal vez a algún hospital, más que nada por la pinta que tiene, voltea y ve cómo esta niña se está yendo de nuevo hacia la laguna y se está sumergiendo por completo de nuevo. hasta que la tapa el agua. Andrea entra en pánico, corre hacia la laguna, se mete en ella, no llevaba ropa para meterse, solamente quería ir a observar la laguna, pero le importa poco, se mete y logra tomar algo, pero logra tomar algo que está excesivamente duro. Ella dice que en un principio pensó que era un palo, Así que solamente por inercia lo agarra, lo saca para querer botarlo a un lado para buscar a la niña que se ha sumergido en el agua. Pero cuando ve que es lo que había agarrado, se queda completamente petrificada. Andrea nos cuenta que no agarró un palo. Andrea cuenta que agarró un hueso humano de las profundidades de aquella laguna. Obviamente ella al verlo... Lo tira...

39:16 Y sigue buscando a la niña pero con miedo... Y ella me empieza a decir... Que fue agarrando más huesos humanos... De aquella agua... Ella inmediatamente se va... Corre de nuevo... Sale a la superficie... Se mete en su coche... Y da la alerta a la policía... Creo que es lo que todos haríamos... Pero el caso es que cuando llega la policía federal... y busca en la laguna, no se encuentra con nada, ni un solo hueso se encontraba ahí, pero si una historia, uno de los policías le dijo a Andrea, que hace algunos años, en esa misma laguna, había perdido la vida, una niña, y que según se tienen varios testimonios, esta niña tenía un vestido amarillo, Esta siguiente experiencia viene de parte de Isauro Zaguera. Isauro nos cuenta lo siguiente. Él, en esa etapa de su vida, era un chofer de autobús foráneo. de los popularmente denominados como ADO, Transpaís, etc. Cada país tiene su autobús. Estos

40:50 autobuses se dedican a viajar por toda la república, por todo el país. Y obviamente, en algunas ocasiones, llevan poco pasaje, y en otras ocasiones, por temporadas más que nada, llevan bastantes personas. El autobús llena lleva completamente lleno los asientos. Lo que pasa es que Isauro nos cuenta en una ocasión que más o menos se acercaba a diciembre, estaban en días de noviembre, algunas personas ya habían salido de vacaciones, ya se dirigían a sus pueblos natales con sus familias. El caso es que el autobús que llevaba Isauro iba completamente lleno, completamente lleno, entre niños, hombres y mujeres. Entonces las órdenes son muy claras. Manejar con extrema precaución. Nada de acelerar, nada de dar vueltas muy rápido. El autobús va lleno. Hay vidas corriendo peligro. Entonces Isauro incluso me dice Alex yo iba un poco menos de lo que me marca las velocidades. Yo iba a cerca de 90 kilómetros por hora. En esas carreteras uno por lo regular va a más de 100. El caso es que Isauro se encontraba conduciendo de manera lenta e iba completamente solo en la carretera durante la noche. Esto sucede por eso de las 4

42:24 de la mañana. Ya faltaban dos horas para que amaneciera y exactamente en dos horas tenía que llegar a la siguiente terminal. El caso es que Isauro va con la mirada puesta en el camino, su compañero viene dormido, a él le tocó la primera parte del viaje, y en ese momento él nota algo extraño, en ese momento él nota algo, que va por la parte del monte, de la terracería, una sombra que va corriendo, él dice que piensa que es un coyote, ya que camina a cuatro patas, y más que nada por el tamaño que tiene, Y también por el pelaje, a pesar de que es todo oscuro, él nota, él nota el pelaje. Piensa que es un coyote tal vez persiguiendo alguna especie de liebre. Hay muchos por esa zona. El caso es que se pone algo extraño si memorizamos que Isauro va a 90 kilómetros. Ningún coyote corre con esa rapidez. Él tenía que haberlo pasado ya.

43:37 pero poco a poco él nota que ese animal que va delante de él empieza a pasarse al lado de la carretera, hasta que finalmente se pone en el carril de Isauro y después se pone en medio. Él continúa corriendo. Para cuando Isauro lo ve, nota que el pelaje de aquel animal es completamente oscuro, oscuro como la noche misma. Está muy alborotado y que su cabeza es algo extraña. Y Sauro acelera, más que nada por evitarse problemas. No quería arrollarlo, pero tampoco quería que hubiera algún accidente. Así que su plan en primera instancia es acelerar. Pero justamente cuando ve a aquel animal a un lado de él, puede captar más cosas. cosas que en un principio él no podía captar. Él me dice que vio que aquel animal tenía por cabeza un cráneo, sin piel, sin pelaje, sin ojos, sin nada. Pero ojo, no un cráneo como de una persona, sino que era el cráneo como de un animal, como de un perro, la estructura ósea de un perro. con ese cráneo estirado, con esos colmillos saliéndole

45:10 y esos dientes. Isauro al verlo queda atónito, más que nada porque incluso ni siquiera tenía ojos. Él dice que solamente tenían un par de cuencas profundas. Aquella cosa tenía el cuerpo de algún perro enorme, pero solamente con un cráneo óseo. Isauro en ese momento decide desacelerar Él prefiere que aquella cosa se vaya tendida corriendo para adelante, que se pierda en la oscuridad. Él sabe que va lleno de pasaje, sabe que si empieza a acelerar, tal vez con el miedo, tal vez con el pendiente de que aquella cosa lo fuera a alcanzar o que tal vez por haberlo visto haya querido hacerle daño. desacelera y desacelera el autobús y aquella cosa continúa corriendo hasta que se pierde en la negrura ahí al fondo y Sauro nos dice que esto fue la mejor opción que él pudo tomar porque kilómetros más adelante él pudo ver que había un accidente y él no sabe por qué pero él lo siente muy dentro de su corazón él siente que ese accidente lo propició Aquella cosa... Más que nada porque del lado izquierdo... Del lado del chofer... El auto tenía

46:41 una abolladura... No muy grande... Algo pequeño... Este tipo de abolladura solamente sucede... Cuando hay una especie de choque...¿ Y saben qué era lo curioso de todo esto? Que Isauro nos dice... Que ese tipo de marcas... Pues siempre por lo regular...¿ Lleva con otro coche o con otra motocicleta? Bueno, en el accidente no había ningún otro coche, ni ninguna motocicleta, ni ningún animal, ni nada. Solamente estaba ese auto volcado por completo, seguramente porque lo habían empujado. Y Sauro hasta ahora cree que fue aquella cosa que por suerte decidió desacelerar para salir de su camino Fabricio Huerta es quien nos manda esta siguiente historia Fabricio primero empieza por contarnos que es un biker es una persona de esas que les encantan las motocicletas de cualquier tipo ya sean chopper, deportivas, doble uso Él le sabe a todo eso de las motocicletas.

48:06 Y desde muy pequeño cuenta que se subió a su motocicleta, su primera motocicleta por eso de los 10 años, que era una minimoto. Entonces desde pequeño le gustaba esa adrenalina. Pero si combinamos motocicleta con adrenalina, con la juventud de tener 19 años,¿ qué es lo que nos da? Bueno, pues un cóctel tal vez demasiado peligroso. Y Fabricio lo reconoce. Reconoce que a los 19 años él era muy inexperto. Le valía todo. Él solamente quería conducir su motocicleta en carreras clandestinas. Obviamente cada fin de semana él se iba a buscar esto.

48:51 Le mentía a su madre. Aunque claro, ya algunas veces lo habían arrestado. El caso es que estas carreras sabemos que son muy peligrosas. Además porque en algunos lugares... Se corren con el tráfico... Entre autobuses... Entre autos... A pesar de ser carreteras federales... Que van un poquito más despejadas... No falta que ocurra un accidente... Y Fabricio nos cuenta que... En esas carreras que él tenía... Habían sucedido varios accidentes... Y también,¿ por qué no? Tristemente, algunos fallecimientos... El caso es que había asistido... A una noche de carrera... Y esta noche... tal vez para mantener los aires un poco más tranquilos, decidieron hacerlos en una carretera vieja. Estos encuentros en carreras decidieron hacerlos en una carretera que se encontraba muy desolada, en una carretera que en algún punto anteriormente había sido muy transitada, pero que actualmente, debido a libramientos y a más autopistas, pues ya no era tan concurrida, y por lo tanto, ya no estaba siendo custodiada por tránsitos ni por policías. Entonces pensaron que esta era una buena idea... Fabricio se anotó... Él fue el primero... Después otro...

50:10 Después otro... Se posicionaron... Y arrancaron... Fabricio iba primero... Dejando a todas las demás motocicletas atrás... Él pensó que ya había ganado... Ya que era ida y vuelta... Pero en eso... A mitad de la carretera... Como les cuento... Era una carretera vieja... Por lo tanto... No tenía alumbrado público, solamente iban con lo que sus motocicletas alumbraban. Se encontró con algo a mitad de la carretera, algo que estaba precisamente posicionado enfrente, como para que le diera a él solamente. Se encontró con una niña, una niña con un vestido negro y con una cara muy pálida también. Fabricio eso fue lo único que pudo ver al menos de primera instancia, esa extraña niña que se le posiciona enfrente. Obviamente mete el freno de ambas llantas, lo que provoca que salga volando y que la motocicleta derrape. Él no quería darle a la niña, pero iba con tanta velocidad que incluso querer dar la vuelta o esquivarla iba a salir pésimamente.

51:28 Posiblemente se la habría llevado... Entonces lo único que se le ocurrió... Fue meter el freno... Él se levantó muy pero muy mareado... Él no sabía dónde estaba en un principio... Pero él sabe... Él recuerda que no se desmayó... Él recuerda que solo pasaron unos segundos... Unos minutos... Pero algo extraño... Porque sus compañeros... No llegaban... Iban atrás de él... Tenían que haber llegado en cuestión de segundos... pero al parecer venían más lejos porque Fabrizio se levantó, como pudo, tambaleándose, y vio que sus amigos no venían. Al parecer los había dejado muy lejos en la carrera, pero lo que sí estaba ahí era aquella extraña niña. Aquella extraña niña que solamente se le quedaba viendo, con unos ojos profundos y negros, absolutamente oscuros. como de aquellas leyendas de los niños de ojos negros, Fabricio en ese momento y como pudo, consiguió caminar, consiguió darle la vuelta a aquella niña, no se llevó la moto, en ese momento no le importó la moto, le dio la vuelta a la niña, y siguió caminando, corriendo más bien lo que podía hacer en ese momento, hasta que llegó, al punto de encuentro, donde

52:59 todos los motociclistas se reunían, todos sus amigos. En ese momento se percató de que no todos los motociclistas estaban ahí. Sí habían varios, pero también había policía y también había una ambulancia, con los cuales se encontraban hablando con sus amigos. Al momento de verlo llegar caminando y también muy raspado, Los paramédicos fueron y lo atendieron. La policía empezó a cuestionarlo y sus amigos también. Y le dijeron,¿ dónde estabas? Llevamos rato buscándote. Y Fabricio les contesta, pues estaba en la carretera. Tuve un accidente, vi a una niña y tuve que derrapar. Frené y pues tuve un accidente. Me raspé todo. Por suerte, estaba muy bien acorazado, llevaba su casco, llevaba sus sombreras, llevaba... Su protección de codos, una chamarra especial para eso, así que si bien se dañó, no fue nada de gravedad. Pero sus amigos al cuestionarlo más le dijeron, no Fabricio, tú no estabas allá, nosotros nos fuimos y recorrimos toda la carretera y no te vimos.

54:13 Es más, llevamos rato haciéndolo. Fabrice en ese momento se queda pensando y les contesta, bueno pues cuánto tiempo llevan buscándome. Esto tiene apenas unos minutos. Y sus compañeros le dicen que no. Fabricio, no llevamos minutos buscándote. Llevamos dos horas buscándote. No te encontramos por ningún lado. Sus amigos se dirigen durante toda la carretera a buscar la moto de Fabricio y la encuentran. Ellos están asombrados porque están muy seguros Que recorrieron toda la carretera y en ningún momento vieron a esa moto... Era como si simplemente Fabrizio... Hubiera estado en otro lugar... Y hasta hoy, él nos cuenta... Que tal vez en aquella carretera se abrió algo... Algo que lo transportó a una especie de sitio diferente... Como otra dimensión...

55:16 Y ojo, esto no suena tan descabellado porque esto le ha pasado a muchas personas... Es una experiencia muy extraña. Algunas personas dicen haberse metido en bosques y salir a los 15 minutos, mientras que las personas de afuera dicen, no, te perdiste por más de 5 horas, por más de 6 horas. E incluso también suceden en carreteras. Personas que van manejando, por ejemplo, las 4 y media, y salen o llegan a un lugar a las 7 y media. Para ellos pasaron cerca de 20 minutos, pero para las otras personas pasaron horas. Esto es algo que no se tiene explicación, sino que, al menos algunos atreven a decir, que hay ciertas puertas que se abren cuando uno menos lo espera, y que tal vez sin querer entramos a ellas, tal como le sucedió a Fabrizio.¿ Tú qué piensas?¿ Crees en este tipo de portales?

56:19 No olvides que te leo. Abajo en los comentarios Esta siguiente experiencia Viene de parte de Evaristo Evaristo solamente quiere compartir su nombre Y reservarse su apellido Pero su historia Transcurre en una carretera muy famosa Famosa por algunos accidentes y también,¿ por qué no? Por hechos paranormales. La Rumorosa. Yo sé que este nombre a todos les causa intriga, sobre todo las personas que están acostumbradas a viajar mucho.

57:08 La Rumorosa tiene cierta reputación. De hecho, muchos camioneros y personas que transitan por esta carretera muy constantemente lo hacen con bastante precaución, ya que no son pocas las vidas que se ha cobrado. Las vueltas de esta carretera son bastante letales, y sobre todo, en tiempos, podríamos decir, no muy convenientes. Evaristo lo que nos cuenta es lo siguiente. Ya había transitado por la Romorosa varias veces, de hecho. Evaristo no es un camionero novato, quítense eso de su mente.

57:50 Él tiene cerca de 54 años y desde que tuvo 19 años estuvo arriba del camión. Entonces, digamos que es un camionero muy curtido, ha visto muchas cosas y prácticamente conoce todas las carreteras a lo largo del país e incluso las de Estados Unidos, algunas. Ya se imaginarán toda la sabiduría y todas las historias que tiene. Pero algo curioso me cuenta Baristro. Es que si bien había vivido muchas cosas, a él jamás le había pasado algo paranormal per se en una carretera. Esta era su primera vez, a pesar de estar durante años transitando por estas. Él dice que tal vez era suerte. Es alguien sumamente religioso y claro, cree en los fantasmas. Pero no se esperaba nada como esto.

58:47 Él se encontraba conduciendo una noche. transitando por esta rumorosa y él dice que lo hacía ya con cuidado ya no iba con la misma velocidad que cuando era joven cuando uno es joven es temerario por no decir que no mide las consecuencias en unas vueltas letales y si es que el tiempo es malo el camión se puede voltear cuando hay vientos muy fuertes a veces no logras controlar la carga Evaristo era de lo que se cuidaba muy bien, sobre todo precisamente en aquella noche. Eran pasadas de medianoche, casi cercano a la una de la mañana.

59:29 Había fuertes vientos y la carretera estaba casi completamente deshabitada. La rumorosa es una carretera por la cual transitan muchos coches, más durante el día que durante la noche. Pero precisamente en aquella ocasión veía muy pocos coches. Y esto como quieras que no... Causa un poco de tensión... El caso es que él iba conduciendo con cuidado... La carga que tenía... Era doble... Entonces tenía que ir con suma precaución... Y fue por esto mismo que lo alcanzó a ver... Él dice que iba mirando hacia enfrente... Mirando el asfalto... Poniendo toda su atención a él... Pero vio algo... Que le llamó la atención a un lado... por fuera de la carretera, él dice que alcanzó a ver una sombra, que resaltaba de ésta, una sombra grande, era la sombra como de un auto, y a pesar de que sus faros, no pudieron iluminarlo, pudo alcanzar a ver la silueta, Evaristo cuenta que lo que vio, fue un auto volcado, un auto con las llantas hacia arriba, parecía ser que se había salido de la carretera, y por como lo vio, parecía que había sido reciente, a lo mejor por la oscuridad, y por lo desolada que se encontraba la carretera en ese momento, nadie lo había visto, seguramente había heridos, o

1:01:00 si es muy mala la situación, seguramente había un cadáver, el caso es que Evaristo al no ir tan rápido, pudo ver esto con propiedad, pasó el choque, y él continuó viéndolo a través de su espejo retrovisor, ya iba descendiendo la velocidad del camión, es una persona empática, simplemente no puede ver esto y dejarlo pasar, y fue precisamente por mirar al espejo que vio otra cosa, algo que le llamó todavía más la atención, y es que vio que había una niña, una niña ahí, en frente del carro, en frente del auto volcado, dice que la vio con mucha propiedad, vio que traía un vestido blanco, una larga cabellera, que se meneaba con los fuertes vientos y la niña solamente se abrazaba de sus manos como teniendo frío y miraba hacia la carretera posiblemente la niña venía en el auto obviamente con más razón no iba a dejar a un infante ahí Evaristo detiene el camión más adelante se baja apresuradamente baja con su lámpara y se da la media vuelta rodea su camión para finalmente al usar y encontrarse con la sorpresa de que no ve absolutamente nada.

1:02:22 Evaristo no había avanzado mucho, tenía que ver el auto volcado, tan solo había avanzado algunos metros, pero por más que alusaba entre la noche, no podía ver el accidente, y lo que le preocupaba más no podía ver a la niña. Evaristo se queda ahí, tal vez por unos 10 minutos, alusando, recorriendo la carretera, Caminando a lo mejor unos 25 metros, yendo y volviendo, revisando con la luz, no ve absolutamente nada. Al parecer el accidente había desaparecido. Para este momento él está muy confundido y decide entrar nuevamente al camión. Él va, se sienta, reposa en su volante y empieza a pensar por lo que había visto en ese momento. Y obviamente la mente se encarga de dar varias vueltas y buscar respuestas.

1:03:20 Como mencioné anteriormente, Evaristo cree en fantasmas y es religioso. Entonces pensó lo que creo que muchos estamos pensando ahora mismo. Bueno, lo que vi seguramente fue una manifestación. Seguramente lo que vi fue un choque que sucedió hace varios años. No hay otra explicación. Y Avaristo jamás había visto o había tenido alucinaciones Tampoco consumía nada Entonces, no se podía explicar cómo había visto claramente un accidente Y que de un segundo a otro, el accidente se había disipado Pero ahora empieza a percibir dentro de su cabina algo extraño Lo percibe tan pronto enciende su camión para ponerse en marcha Él siente algo dentro de su cabina aparte de que siente pesadez y de como el aire se va poniendo algo más helado, como si tuviera puesto el aire acondicionado, empieza a sentir mucha tristeza y un olor como a podrido, como a huevo podrido según dice él, un olor muy desagradable, un olor que en el transcurso de todo su viaje jamás lo había olido, eso quiere decir que era reciente, Evaristo empieza a revisarse las botas Tal vez algo que pisó Tal vez algo que subió Por accidente, pero nada

1:04:51 Sus botas están limpias Pero ese hedor No sabe de dónde viene Tampoco esa pesadez Él trata de irse Pues dentro de su mente está pensando tal vez Porque está estacionado en el lugar del accidente Eso tal vez lo está trayendo Podría explicarse que también Es esa pesadez que siente en el ambiente él sigue conduciendo su camión, pero parece que algo le está hablando, Evaristo no se siente solo, él se siente acompañado según me cuenta, y es como si alguien le estuviera diciendo, mira por el retrovisor, mira por el retrovisor, Evaristo, siente esta curiosidad, que jamás había sentido en sus viajes, pues obviamente un camionero, Mirar por retrovisor no tiene nada de sentido, solamente de sus laterales, pero el de arriba no, porque simplemente no va a ver nada, está la caja tapándole, y atrás está su cabina con su cama. Si viene absolutamente solo, no tiene por qué fijarse ahí, pero él siente algo, una espinita como decimos, de que quiere fijarse por el retrovisor. Algo está atrás de él. él lo siente, y fue así como ya no era capaz de simplemente ignorar esto, decide ver por el retrovisor, y me cuenta Alex, lo que vi,

1:06:24 me ha dejado traumado incluso hasta hoy, vi a la misma niña, pero la vi con un aspecto grotesco, la niña tenía rugas como si fuera la cara de una anciana, Tenía sus dedos, las manos de sus dedos, puestas en mi asiento, como si se estuviera agarrando de él. Sus manos no tenían uñas y tenían un color de piel pálido, casi como grisáceo. Lo que estaba viendo tal vez era un cadáver moviéndose. En ese momento, Evaristo cerró los ojos y empezó a rezar. Obviamente ya iba conduciendo, y a pesar de que empezó a desacelerar, con los ojos cerrados, es imposible que uno no se salga del camino. Y le pasó. Más temprano que tarde, empezó a sentir como el camión se salió de la carretera y empezó a temblar.

1:07:29 Estaba en la arena, en la grava. Evaristo frena de golpe, casi se voltea el camión, por suerte no sucede. Y abre los ojos nuevamente. Por suerte, la niña ya no se encuentra atrás de él. Evaristo se baja de su camión. Empieza a hiperventilar. Él trata de controlarse. Un auto se detiene para preguntarle si está bien, pues ve el camión en una posición no muy favorable. Pero Evaristo trata de decirle que está bien, tan solo que fue un susto.

1:08:10 Él no puede explicar nada. De hecho en ese momento no sabe ni siquiera muy bien qué es lo que vivió, solamente sabe que fue algo aterrador. Como puede se sube nuevamente. Y antes de voltear de nuevo al retrovisor, tal vez por tercera vez, ya que cuando abrió los ojos lo primero que hizo fue voltear al retrovisor y ver que la niña ya no estaba ahí. Pero esta vez iba a cerciorar de algo. Él fue y arrancó su retrovisor Y lo puso... En la guantera... Y así continuó con su viaje... Él me dice Alex... Lo que viví... En aquella ocasión en la rumorosa... Me ha dejado tan marcado...

1:08:57 Que durante el tiempo que estuve de camionero... Jamás volví a pegar ese retrovisor... En ninguno de mis viajes... La siguiente historia me la contó un amigo mío Esta no me la mandó nadie Me la contó hace relativamente poco En noviembre del año pasado Estábamos en una reunión Y empezaron a salir las anécdotas paranormales Y me voy a tomar el atrevimiento... De contárselas a ustedes... Ya que me parece una historia muy interesante... Mi amigo... Trabaja en la playa...

1:09:59 Y en la playa... Ellos rentan algunas cosas para los turistas... Él dice que esto le pasó... En un verano... En un verano de agosto... Cuando vienen muchos turistas... A veces de la república... O también extranjeros... Hay eventos de DJ... Hay carpas... Hay festejos... Entonces... Hay bastante gente... ya sea en el día, madrugada o noche. Debido a que esta temporada es muy pesada para ellos, su jefe les pide que trabajen algunas horas extra, obviamente muy bien remuneradas. A mi amigo le tocó una de estas noches. En su trabajo él renta cuatrimotos y renta boogies. Los boogies, para quienes no lo conozcan, les voy a poner una imagen ahora mismo. pero son una especie de vehículos especiales para andar en terracería, obviamente en la playa, las personas lo querían, para estar paseando entre la arena y entre las dunas que se hacen, los boogies tienen un armazón metálico, cinturones de seguridad, así que van muy bien, digamos, protegidos, el caso es que a la una y media, dos de la mañana, el negocio se cierra, y todas las personas se que rentaron alguno de estos vehículos, tienen que ir a dejarlos, se los ponen en el contrato, pero dan las 2, 2 y media, 2.40, y mi amigo dice que faltaban dos boogies,

1:11:35 de unos chicos que se los habían llevado, y ya no los habían devuelto, obviamente ellos tenían que ir por ellos, tenían que rastrearlos, pues no querían que se los robaran, El caso es que mi amigo y su compañero agarra cada uno una motocicleta y se van entre las dunas, entre la negrura de la noche, a buscar aquellos boogies. Como ya les comenté anteriormente, la playa en esa temporada no está vacía, todo lo contrario. Se escucha música, se escucha escándalo, a pesar de estar algunos metros retirado. Y ves cada cuanto alguna camioneta detenida en la arena, con personas ahí. Entonces ellos iban bien, a pesar de que eran altas horas de la madrugada, ellos iban bien. Pero pasan 30 minutos, 40 minutos y no encuentran dónde están aquellas personas.

1:12:31 Hasta que finalmente llegan a una parte de la playa donde se encuentran unos árboles gigantes, que son muy parecidos a pinos, que se extienden por metros y metros hacia arriba. Y forman una especie de muralla. Una muralla natural. Entre la arena. Y la vegetación del otro lado. Obviamente esto de noche se ve muy oscuro. A pesar de llevar lámparas. No ven mucho hacia adentro. Pero. Ellos captan algo. Entre la oscuridad de los árboles y de las ramas. Mi amigo me cuenta. Que empieza a ver una luz. Pero ojo.

1:13:14 Él dice que no era una luz como de un reflector, como de un foco de algún vehículo. No. Era una luz muy parecida al de una vela que iluminaba alrededor, como una especie de fuego blanco. Y eran dos luces que se movían entre las ramas y los troncos de aquel pequeño bosque. Mi amigo y su compañero se le quedaron viendo. Y pues pensaron que tal vez... Los chicos de los boogies... Andaban ahí adentro... Ya que ninguna camioneta... Ni ningún auto podía pasar entre los árboles... Pero un boogie, una cuatrimoto... La verdad es que sí... De hecho ya les había tocado algunas veces... Que unas personas... Unos... Chicos... Inconscientes...

1:14:08 Se habían atorado ahí en el bosque... Por querer pasar... Entonces... Se bajan de sus motocicletas y empiezan a empujarlas para entrar entre aquel bosque. Sorprendentemente ellos iban con las luces de la motocicleta encendida para iluminar su camino. Pero al momento que entran las luces de la motocicleta, él cuenta que se apagan. Y lo peor es que mi amigo intenta encender la motocicleta y la motocicleta no se enciende. Él dice que se le hace muy extraño pues, diariamente se le hacen mantenimientos. Es raro que simplemente de la nada no quiera encender. Y mientras sus pensamientos están con la motocicleta, cuando él acuerda, vuelve a ver las luces y en esta ocasión las nota más cerca. A su amigo le dice, su amigo tiene el mismo problema a su compañero, la motocicleta no quiere encender y aquellas luces blancas se van acercando hacia ellos, en un principio sienten alivio, pues tal vez los chicos los vieron, y se están dirigiendo hacia ellos, para ayudarles, o para aclarar la situación, pero rápidamente, ese consuelo cambia, cambia a terror, cambia a nerviosismo, cuando ve que aquellas luces, no son de autos, Aquellas

1:15:42 luces están demasiado altas del piso hacia arriba para que sean de algún auto, de alguna motocicleta o de algún camión. Eran luces que se movían de un lado hacia el otro como si tuvieran vida y giraban entre los troncos y las ramas de aquellos pinos e iban hacia su dirección. Mi amigo y su compañero dieron la media vuelta como pudieron e intentaron salir pero cuando llegaron a la arena no podían empujar las motocicletas se quedaban atascadas y las motocicletas no encendían vieron que aquellas luces ya estaban a punto de salir de entre las ramas de los pinos tan solo a metros de ellos estaban como algunos 5 o 6 metros hacia arriba y iban bajando como si quisieran impactarlos o algo parecido Tanto mi amigo como su compañero deciden correr.

1:16:45 Corren y corren entre la arena hasta que se topan con un grupo de chicos, el cual los ayuda. Vuelven por las motocicletas, las luces ya no se encuentran, al parecer se habían ido. Recogen las motocicletas y ahora de forma sorpresiva ya encienden. Vuelven al local y cuando llegan Se encuentran con que los chicos de los boogies Ya fueron, ya los entregaron Y él le recrimina a los otros chicos de la tienda Que porque no les habían Notificado de esto Y ellos cuentan que si lo hicieron Que llamaron a su teléfono Y que él les había contestado Pero que no les había dicho más Que si Ellos le llamaron y le dijeron Oye fíjate que ya llegaron los chicos Ya entregaron los boogies Ya vienen para acá Y su compañero dice que él solamente les contestaba con un sí. Sí, sí, pero mi amigo dice que él en ningún momento recibió ninguna llamada. Y él dice que no le estaban mintiendo, pues todos los trabajadores de la tienda le dieron fe de esto, que sí le habían llamado y él sí había contestado. Pero mi amigo y su compañero decían que no. Eso, aunado a las luces, ha sido la noche más extraña que mi amigo ha pasado, y que aún hasta ahora, no encuentro una explicación lógica, a lo que sucedió.