6 RELATOS DE TERROR DE TAXISTAS Y PUEBLOS ATERRADORES / RELATOS DE TERROR PARA NO DORMIR
0:18 Mi nombre es Olivia Dávalos, y esta es mi experiencia. Cuando iba de visita a la casa de mi abuela, tenÃamos que caminar mucho. Yo era niña en aquel tiempo, tendrÃa como unos ocho años. A pesar de que mi abuela vivÃa en un pueblo, tenÃas que seguir caminando hasta llegar a su casa. Ella vivÃa todavÃa más retirada del pueblo. TenÃas que conducir por una carretera durante algunos 15 minutos o por lo contrario, emprender una caminata a través de un sendero, que estaba rodeado por árboles y monte, para llegar a su casa de igual manera. Aunque claro, caminando por el sendero, te tardarÃas como unos 30 a 40 minutos. El sendero era un camino de tierra que estaba rodeado de algunas flores que incluso mi abuela habÃa plantado, asà que tenÃa un aspecto muy bello en aquel momento. Cuando yo le decÃa a mi madre que iba a la casa de la abuela, ella al principio iba y me dejaba. Pero después, junto con una prima, empezamos a caminar por el sendero. En aquellos tiempos, Alex, quiero recalcar que esto no era algo peligroso.
1:33 En el pueblo todos nos conocÃamos y, a grandes rasgos, Las personas más adultas siempre cuidaban a los niños, asà que aunque camináramos solas por aquel sendero, nada malo nos pasarÃa. Recuerdo que en alguna ocasión Ãbamos caminando por aquel sendero, cuando en eso vimos a una persona sentada arriba de un tronco, este tronco. Ya llevaba ahà varios años, lo recuerdo perfectamente, el aspecto, la hierba que crecÃa a sus lados, aquel tronco se habÃa caÃdo hace décadas, pero ahora una persona se encontraba sentada ahà sobre él, pensamos que tal vez era algún ranchero Pero por más que le vimos la cara, no logramos reconocerlo. Mi prima y yo empezamos a caminar, pero algo retirado. Si no lo conocÃamos, eso querÃa decir que no era del pueblo. Allá todos se conocen, Alex.
2:35 Por eso hay tanta confianza. Caminamos retirado y pasamos enfrente de él. El hombre simplemente se nos quedó viendo, a la par que sonreÃa. Seguimos caminando, el hombre no se levantó, no nos dirigió la palabra, ni nada de eso, simplemente se quedó ahà sentado observando como nos Ãbamos a la lejanÃa. Al dÃa siguiente, esto volvió a repetirse. Estábamos caminando por el sendero hasta que de nueva cuenta vimos a aquel hombre, sentado arriba del tronco, con la rodilla doblada y sus brazos encima de ésta. Tan solo nos estaba viendo. Era un hombre ya anciano. Se notaba que estaba encorvado y también era fácil de predecir que si se levantaba y nos perseguÃa, pues le Ãbamos a ganar en rapidez. Pasamos nuevamente, manteniendo cierta distancia con aquel hombre, pero de nueva cuenta este hombre solamente se nos quedó observando y no sonreÃa.
3:40 Ahà se quedó sentado, sin hacer nada más al respecto. Nosotras estábamos confundidas, pero siempre al llegar a la casa de la abuela, con la emoción y restando la importancia porque no habÃa pasado nada malo, se nos olvidaba decirle a la abuela que veÃamos a un hombre sentado en aquel sendero. Pasaron tres dÃas, cuatro dÃas, cinco dÃas... Todas las veces que Ãbamos con mi abuela, siempre veÃamos a aquel hombre sentado, curiosamente siempre con la misma ropa, siempre con el mismo sombrero y con el mismo semblante. Llegamos incluso a verlo como algo cotidiano. Aquel hombre siempre estaba ahÃ, pensamos que tal vez era ayudante de algún ganadero, que iba ahà y comÃa, pues siempre Ãbamos a mediodÃa, hasta que un dÃa, en la tarde cuando Ãbamos pasando, aquel hombre nos dijo, niñas disculpen, no vayan a la casa de la abuela. Dense la media vuelta y vuelvan al pueblo.
4:43 Por favor, no sigan el sendero. Mi prima y yo nos quedamos algo pensativas. Y ocurrió algo extraño, Alex, porque le hicimos caso. Nos dimos la media vuelta y nos fuimos. Regresamos a la casa de nuestros padres, solamente para encontrarlos muy alterados. Porque precisamente en aquel sendero habÃa ocurrido un accidente. Una camioneta se habÃa salido de la carretera. Al parecer no tenÃa frenos y habÃa dado con aquel sendero. Se habÃa estrellado entre los árboles que rodeaban a este y habÃa quedado en medio del camino, justo a la misma hora en la que nosotros estábamos caminando por ahÃ. Obviamente el sitio donde esta camioneta fue y quedó destrozada en el sendero todavÃa quedaba más adelante, casi casi a punto de llegar a la casa de la abuela. Mi abuela muy alarmada salió y buscó por los alrededores a ver si no nos habÃa pasado nada e inmediatamente llamó a mis padres. Nosotros estábamos muy sorprendidas, pero hasta ahà quedó el asunto. Los dÃas siguientes nuestros padres... no nos dejaban que fuéramos caminando por aquel sendero tenÃan mucho miedo de que algo parecido volviera a suceder pero ya después cuando tenÃamos 14 años volvemos a caminar por aquel sendero y cuando
6:16 Ãbamos caminando nos encontramos con aquel tronco y recordamos a aquel viejito aquel hombre que siempre veÃamos y que en aquella única ocasión cuando nos habÃa hablado Prácticamente nos habÃa salvado la vida. En aquella ocasión no lo vimos, solamente vimos aquel tronco ahÃ, en el mismo lugar de siempre. Ambas fuimos platicando de lo que habÃamos vivido en años anteriores, y al llegar a la casa de la abuela, entre la plática, surgió esto, y le empezamos a decir,« Abuela, en el sendero vimos a un hombre cuando éramos más niñas, lo veÃamos sentado en aquel tronco, y siempre nos veÃa y nos sonreÃa». justamente cuando pasó el accidente de aquella camioneta aquel hombre nos dijo que nos regresáramos y que no fuéramos al pueblo como si éste supiera algo curiosamente no lo hemos vuelto a ver usted lo conocÃa mi abuela se quedó pensando ella no conocÃa ningún hombre con esas caracterÃsticas al menos en ese tiempo ella dijo que por la cercanÃa no habÃa ningún ganadero y no vivÃa nadie más que ella Ella no se acompañó por el sendero de vuelta, y al ver el tronco, y al decirle a nosotras cómo era que iba vestido, la barba, lo encorvado, el sombrero, yo noté que la expresión de
7:47 mi abuela cambió, a una de confusión y también de terror. Mi abuela se tuvo que dar la media vuelta y regresar a su casa. Me dijo que hasta ahà nos iban a caminar. Al cabo, no quedaba mucho tiempo para llegar al pueblo. Nosotros no supimos por qué. Lo supimos años después, Alex, cuando ya tenÃamos veinte. Mi abuela, en sus últimos momentos, cuando ya estaba muy viejecita, cuando Ãbamos a visitarla y ella apenas se podÃa mover con su silla de ruedas, ella nos dijo, al hombre que vieron era un vecino mÃo. Aquel hombre falleció sentado en aquel tronco, de un ataque al corazón. Ahà fueron y lo recogieron.
8:37 Personas antes pasaban por ahà por leña y fue que se percataron de su cuerpo. Nosotros pensamos que era algo que habÃa pasado hace algunos cuantos años, pero para sorpresa mi abuela nos dijo que ese hombre habÃa fallecido antes de que nosotras siquiera naciéramos. Es decir que lo que vimos aquellos dÃas no era en verdad un hombre, no al menos de carne y hueso, sino el espÃritu de uno que en aquella tarde nos salvó la vida. Hola Alex, mi nombre es Jocelyn GarcÃa. Quiero platicarte una experiencia que vivà yo en mi niñez y que también vivió mi abuela, mi abuelo, mi madre y también algunas personas del pueblo.
9:58 Cuando yo era niña, recuerdo que al pueblo llegó una joven. Esta joven era muy hermosa. y rápidamente traÃa a muchos hombres del pueblo tras de ella. Pero con el tiempo, empezaron a decirse cosas extrañas sobre esta jovencita. VivÃa sola, y apenas tendrÃa como unos 20 años. Llegó a una casa que habÃa comprado en el pueblo, una casa muy humilde, a la cual mandó a construir grandes bardas como de 3 metros alrededor de su casa. Mi madre y mi abuela pensó que las cosas que se decÃan de ella, más allá de ser ciertas, eran solamente rumores que surgÃan por la envidia. Aquella chica era muy solicitada, pero algo extraño es que no le hacÃa caso a los jóvenes del pueblo, ni siquiera a los señores. Siempre cuando la invitaban a salir, esta declinaba la oferta. Más pronto que tarde, algunas mujeres empezaron a decir que aquella chica practicaba la brujerÃa y que sean brujos allà en su casa. Este rumor se esparció rápidamente por todo el pueblo y algunos hombres se dieron cuenta de esto. asà que la chica empezó a tener una mala fama a pesar de que no se dedicaba a hacer trabajos ni siquiera ella decÃa que era bruja ella simplemente se mantenÃa al margen y cuando tú le preguntabas acerca de esto ella siempre te lo negaba
11:31 pero las vecinas que vivÃan cerca de su casa siempre decÃan lo mismo que se escuchaban varias voces cuando ella estaba sola no solamente una voz que proviniera de ella sino de más personas como si se encontrara en familia o en grupo lo extraño es que ella sola era la que salÃa de aquella casa nadie más entraba un dÃa aquella chica se fue encargó su casa aunque obviamente con la reputación que tenÃa nadie se querÃa meter Todos pensaban que la casa estaba poseÃda, incluso yo también en aquel tiempo. Aquella chica se fue y tal vez a los meses, como nueve, diez meses, casi el año, volvió al pueblo, pero volvió muy bien acompañada a Alex. ParecÃa ser que se iba a casar y se iba a casar ahà en el pueblo con un hombre que era de la ciudad. Este hombre no era de pueblo y se veÃa claramente. Cuando la chica se estaba casando habÃa un sol muy avasallador y después de la nada comenzó a llover mientras se veÃa el sol. No sé si esto lo sepas, o algunas de las personas que estén en tu comunidad lo saben, y es que se dice que cuando hay sol y llueve al mismo tiempo, es que una bruja se está casando. Curiosamente cuando esta chica se estaba casando, ese clima era el que estaba aquel dÃa.
12:52 Asà que muchas personas empezaron a decir que era una bruja, etc. Aunque otras tantas como yo y mi familia pensamos que solamente habÃa tenido mala suerte. Aquella chica vivió con su esposo casi durante un año.¿ Y por qué digo esto? Porque el esposo de manera muy extraña falleció en aquella casa. Según se dice, por un ataque al corazón. Aquella chica se veÃa devastada. Mi madre asistió al funeral. Lo enterraron ahà mismo en el pueblo, en el cementerio. Aquella chica se fue. Todos pensamos que ya no iba a volver, que aquella casa se iba a quedar sola. Pero algo extraño empezó a suceder. A pesar de que la casa se encontraba sola, se seguÃan escuchando ruidos adentro de esta.
13:36 Y no ruidos como de animales. ruidos como los que proporcionarÃa una persona. MovÃan bloc, sillones, se escuchaban pasos, se escuchaban voces. Algunos creyeron que tal vez habÃan invadido la casa, pero nadie salÃa de esta, ni tampoco se veÃa que entraran por alguna barda, e incluso los malvivientes le tenÃan miedo. A los meses, aquella chica volvió, y volvió con otro novio, y se iba a casar ahà mismo en el pueblo. A nosotros nos tomó por sorpresa. HabÃa pasado poco más de un año del fallecimiento de su esposo y esta chica ya se iba a casar otra vez, pero bueno, para juzgar. Recuerdo que en esa boda yo asistÃ, al igual que mi abuela y mi madre. A la anterior no habÃamos podido asistir por algunos problemas. Alex, no me lo vas a creer. En aquella boda, de igual manera, estaba lloviendo y con un sol que iluminaba toda la boda.
14:39 Hasta este punto algunos pensamos que ya la chica tenÃa muy mala suerte, pero lo que sucedió después simplemente era demasiada coincidencia. Casi al mismo tiempo que su difunto esposo habÃa fallecido, este actual lo hizo. A los meses también de haber consumado nupcias con ella, el esposo también falleció. Se repitió la historia. Aquella chica fue y lo enterró al panteón y después se fue del pueblo, abandonando aquella casa. Y esta vez tenÃa todavÃa más mala fama de que ahora se encontraba aún más embrujada. Aquella chica volvió a los meses y otra vez la misma historia. TraÃa otro novio, otro chico con el que precisamente se iba a casar en el pueblo. En esta ocasión ya no asistimos a la boda, pero sabÃamos en qué dÃa se iba a hacer.
15:33 Otra vez Alex, el sol y la lluvia fue lo que predominó aquel dÃa. En esta ocasión toda mi familia y yo estábamos empezando a creer las cosas que se decÃan de ella, era demasiada coincidencia todo. Hasta que de nueva cuenta, al mismo tiempo, el marido actual falleció. Aquella chica hizo lo mismo, fue y enterró al marido al panteón, esta vez con un poco menos de gente, pues ya todos en el pueblo estaban sospechando que algo malo estaba sucediendo en aquella casa. Y sobre todo, lo que traÃa aquella mujer. A los meses Alex, otra vez la historia se repite por cuarta vez. La chica vuelve, se casa, y mientras se casa, lluvia y sol otra vez es lo que predomina. Desde esa experiencia a mà me quedó marcado muy bien que cuando llueve y hace sol, una bruja se está casando. La historia se vuelve a repetir Alex, el chico se casa con ella y a los meses, otra vez fallece. La chica en esta ocasión se va del pueblo y ya no regresa. Lo extraño. Es que en aquellas cuatro tumbas que quedaron, se eligió, tal vez de manera meticulosa, algunos dicen que fue una casualidad, algo que no se tenÃa planeado, pero aquella chica parecÃa ser que sà lo tenÃa planeado, pues sus cuatro esposos estaban enterrados uno seguido del otro. Asà en lÃnea, como si
17:04 supiera exactamente qué sitios iba a ocupar con sus cuerpos. Aquella chica como ya te expliqué se fue y ya no volvió. A los meses, Alex, el panteón se iba a recorrer un poco. Es un pueblo, Alex, asà que estas construcciones a veces son necesarias para poner algo más de comercios, urbanización, luz eléctrica pública. Entonces el panteón tenÃa que moverse. Cabe aclarar que este panteón no tenÃa bardas. Estaba cercado solamente con palos y con alambres de púas, al menos en aquel tiempo. Tuvieron que exhumar ciertas tumbas a los cuales les pidieron permiso a los familiares. Muchas familias estuvieron presentes e incluso ayudaron, pero por más que trataron de contactar con aquella chica, porque iban a mover el cuerpo de sus esposos. No consiguieron dar con ella.
18:03 Cuando estaban moviendo los ataúdes, Alex, y esto se corrió rápidamente a todo el pueblo, esta noticia, fue que cuando los movieron, los sentÃan muy livianos, sobre todo porque eran cuerpos que tenÃan relativamente poco ahÃ. Cuando abrieron el ataúd, vieron que este estaba solo. No habÃa cuerpo. En los cuatro ataúdes no existÃan ni siquiera huesos. Era como si un cuerpo jamás se hubiera enterrado. El ataúd parecÃa limpio, a excepción claro de algunas roturas de la madera. Pero estaba limpio. No habÃa marcas, no habÃa manchas, nada. Nada que un cuerpo humano hubiera podido hacer en la descomposición.
18:48 Era como si los hubieran tomado, como si se los hubieran llevado. Pero cuando hablaron con los sepultureros, que eran hombres que cuidaban bien todo el cementerio, ellos dijeron que no habÃan visto a nadie, que nadie habÃa entrado, y por si fuera poco, tendrÃa que haber marcas de haber desenterrado el ataúd. Checaron otros ataúdes, pero todos estaban bien, relativamente bien. Aquellos cuatro parecÃan ser que jamás habÃan sido enterrados con cuerpos adentro. Desde ese suceso, dicen en el pueblo que aquella chica se llevó el alma y los cuerpos al infierno de sus maridos y que ella no habÃa regresado precisamente porque se habÃa quedado con toda la fortuna de ellos. No sé si esto sea cierto, pero es una historia que me aterró mucho cuando era niña y más porque yo lo vivÃ. Esa fue mi historia Alex, espero que les haya gustado. Saludos a todos desde San Luis PotosÃ. Mi nombre es Juan Sauce, mando un saludo
20:18 a todos desde Navajoa. Alex, quisiera que me dieras la oportunidad de compartir mi experiencia paranormal. Verás, esto le sucedió a mi padre cuando él era joven, cuando aún no se casaba con mi madre, ni mucho menos nos tenÃa nosotros. Mi padre explica que cuando tenÃa 18 años, Iba a ayudar a un tÃo suyo, a una carpinterÃa en otro ejido. El camino era largo, al menos por carretera. Si uno seguÃa las vÃas del tren, llegaba de manera más rápida, aunque claro, tenÃa sus contras. En el dÃa uno podÃa caminar sin temor alguno, pero en la noche... Aquellas vÃas se veÃan muy tétricas, más porque estaban rodeadas por árboles y monte. Aún asÃ, mi padre no ha sido una persona muy miedosa a lo largo de su vida y, a pesar algunas veces que salÃa tarde, decidÃa venirse por las vÃas, más que nada por acortar el tiempo. Pero claro, en todas aquellas situaciones, él contaba siempre con su caballo, Era un caballo que tenÃa desde hace muchos años y que para ese tiempo ya era un adulto. Su caballo iba trotando, por lo tanto, cruzaba las vÃas de forma muy rápida y seguÃa el camino recto con ellas. En una ocasión, mi padre por algunos percances que tuvo, no
21:51 pudo irse en su caballo. El caballo se tuvo que quedar en la casa, asà que por lo tanto él sabÃa que se iba a demorar mucho más en llegar, y como si esto no fuera poco, el trabajo en la carpinterÃa se hizo extenso, entonces salió por eso de las 10 de la noche, ya el sol habÃa caÃdo. y la oscuridad era absoluta cuando llegó en ese punto en el que tuvo que escoger si por la carretera o por las vÃas él decidió irse por las vÃas querÃa llegar temprano a su casa cuando iba caminando empezó a pensar en varias cosas La luz de la luna iluminaba lo suficiente para saber por dónde pisaba. Las vÃas estaban rodeadas por una especie de grava, que tú al pisarlas, pues hacÃas un tanto de ruido, él venÃa solo caminando por aquellas vÃas, y venÃa con la mirada fija hacia enfrente, hasta que en un momento que él no se dio cuenta, Empezó a ver una figura ahà entre las vÃas, una figura pequeña, no era una persona, parecÃa más bien un animal.
23:04 Conforme mi padre se fue acercando, caminando cada vez más y cada vez más, se dio cuenta que se trataba de un perro, un perro que tampoco era grande, un perro pequeño podrÃamos decirlo, y peludo. No era un cachorro, sino una especie peluda y pequeña. Este perro era de un color negro con café. Y venÃa delante de mi padre, caminando, dándole la espalda. ParecÃa que el perro iba caminando por su propia voluntad, quién sabe a dónde. Mi padre no le dio importancia, al cabo si se lamentaba, bastaba con hacer que iba a agarrar una piedra y escamarlo. Todos los perros caen en eso. Mi padre siguió caminando, el perro también seguÃa delante de él, aunque parecÃa ser que este aún no se percataba que mi padre venÃa atrás de él. Cuando acortaron la distancia, el perro se detuvo y empezó a escuchar los pasos de mi padre en la grava. En ese momento el perro se dio la media vuelta y se le quedó mirando fijo a mi padre.
24:07 Es en ese momento que mi padre se frenó. Lo que pensó en primera instancia era que se le iba a aventar. Pero no, el perro no gruñÃa, el perro no ladraba, el perro solamente lo estaba observando. Mi padre dijo que aquel perro tenÃa una mirada muy humana, sus ojos no eran de perro, sino de una persona. parecÃa ser lo único que no era de él además de que estos tenÃan una pupila muy dilatada que era completamente blanca y parecÃa que cada vez se hacÃa más grande los ojos del perro empezaron a crecer según dice mi padre como si estos se le estuvieran saliendo del cráneo mientras mantenÃa su mirada fija en él el perro se sentó ahà en medio de las vÃas observándolo mi padre optó por seguir caminando él no tenÃa por qué regresarse No habÃa sentido en regresarse, no habÃa nadie en la carpinterÃa y en esa dirección tampoco habÃa casas. El pueblo quedaba de frente. Mi padre tomó la decisión de agarrar un palo, un palo muy delgado que se encontraba a un lado de las vÃas, agarrar un poco de distancia y rodear al perro y más adelante subirse de nuevo a las vÃas. Y asà lo hizo. El perro mantuvo su mirada fija en él en todo momento, mientras que mi padre hacÃa esto. Mi padre hace mucho énfasis en esto,
25:41 y es que sus ojos parecÃan muy humanos, no parecÃan los de un animal. ParecÃa como si una persona lo estuviera observando dentro del cuerpo de un perro. Mi padre consiguió adelantarlo, se subió de nuevo a las vÃas y vio como este perro solamente se quedó sentado mientras lo seguÃa con la mirada. él le dio la espalda y empezó a caminar un poco más rápido habrÃan pasado como 30 segundos cuando mi padre otra vez volteó la cabeza y en esta ocasión observó que ya no se encontraba nadie el perro simplemente habÃa desaparecido en ese momento él emprendió la huida empezó a correr hasta llegar al pueblo y hasta llegar a su casa Después de aquella experiencia, no volvió a transitar por aquellas vÃas de noche y sin su caballo. Gracias por permitirme compartir esta historia, Alex. Saludos a todos los criptomaniacos. Hola Alex, mi nombre es Eric
27:13 Mendoza y quiero compartirles a ti y a tu audiencia una experiencia de mi padre, aunque yo también la vivÃ, pero de lejos. Yo recuerdo que cuando iba en secundaria, mi padre trabajaba como taxista. Ãl me llevaba todas las mañanas a mi escuela y después de eso pasaba por un muy buen amigo suyo, Este amigo suyo era muy mayor, tenÃa 76 años y mi padre en ese entonces, si no mal recuerdo tendrÃa como unos 42 o 43. Pasaba por este amigo suyo al asilo y lo llevaba a las diferentes casas de sus hijos, a veces lo llevaba a la casa de su hija, otras veces a la casa de otro hijo, en fin lo llevaba a cuatro casas diferentes donde vivÃa cada uno de sus hijos. En diferentes dÃas, este hombre se encontraba habitando un asilo. pero prácticamente por voluntad propia, y es que hizo algo que era un gesto muy bueno, al menos entre amigos. Resulta que este hombre tenÃa tres buenos amigos a los que habÃan mandado a este asilo.
28:28 Por lo tanto, para estar tiempo con ellos, decidió enlistarse en este asilo también. Pero prácticamente pasaba medio dÃa ahà y medio dÃa en casa de sus hijos, ya que por eso de las 3 de la tarde, mi padre pasaba por él y lo llevaba de vuelta al asilo. Por el camino siempre iban platicando de diferentes cosas, cosas sobre la familia, cosas que habÃan vivido a lo largo de su vida pues. Mi padre y este señor se conocÃan de años, crecieron en el mismo pueblo, asà que conocÃan casi a la misma gente, pero un dÃa el hombre se subió muy emocionado. Llevaba una cajita, una pequeña caja que cabÃa en la palma de su mano. Era una cadena y una medalla, la cual habÃa mandado a pedir por internet. Este regalo era para su sobrina. Se la enseñó a mi padre y mi padre dice que esta medallita era muy hermosa y también tenÃa la pinta de que costaba muchÃsimo. Aquel hombre se iba ajustando el traje, se iba peinando, se iba alistando para estar presentable, asà que como los movimientos de aquel hombre eran algo lentos, eran algo torpes, le pidió un favor a mi padre, le dijo que si por favor podÃa meter la caja ahà en la guantera. ya que con el movimiento del taxi no querÃa que se le cayera y pues que se fuera a hacer daño mi padre accedió abrió la guantera la metió ahà y la cerró nuevamente pasaron los
30:01 minutos y aquel hombre y mi padre comenzaron a hablar como rutinariamente lo hacÃan pero entre toda la plática que fluÃa, se les olvidó algo, y era el regalo precisamente, que era el regalo precisamente, para la sobrina de este hombre, aquel anciano se bajó, y se lo olvidó por completo, también a mi padre, hasta la tarde cuando ya iba por él. Y fue a dejarlo nuevamente al asilo. Este hombre se acordó y le dijo... Oye Lencho, se me olvidó la medalla, la que le llevaba mi sobrina. Ahà te la encargo, no la bajes. De todas maneras, la voy a sacar al dÃa siguiente, se la tengo que llevar.
30:43 Mi padre le dijo que sÃ, que no habÃa ningún problema, que él se la cuidaba. Pasó aquel dÃa Alex. A la mañana siguiente, la misma rutina de siempre... Me llevó primero a mà a la escuela y después pasó por este anciano. Cuando este se subió, dijo que se sentÃa algo extraño, dijo que iba mareado y que también tenÃa un extraño dolor en el pecho. Mi padre le preguntó si querÃa que lo llevara al hospital, pero este hombre le dijo que no, que muy probablemente tendrÃa que ir al hospital, pero primero querÃa avisarle a su hija. Llegar a su casa y decirle esto, para que de esa manera lo acompañara al hospital. Mi padre accedió, empezó a acelerar el taxi, para llegar lo más pronto posible a la casa de su hija. Pero en el trayecto, aquel hombre dejó de responder. Mi padre le empezó a gritar, que reaccionara, que qué le pasaba, por qué no hablaba.
31:37 Aquel hombre simplemente habÃa cerrado los ojos y no parecÃa tener señales de vida. Mi padre llegó a la casa de su hija, le gritó inmediatamente por el portón para que saliera lo más pronto posible. La chica salió y juntos sacaron al anciano, el cual ya no respondÃa e inmediatamente lo subieron otra vez para llevarlo al hospital. Mi padre hasta ahà supo, simplemente vio cuando lo metieron. No pasaron muchas horas, tal vez unas dos o tres máximo, cuando a mi padre le llegó el aviso, por medio de un amigo, que aquel anciano habÃa fallecido. Mi padre no se lo podÃa creer, y obviamente por ser un amigo de tantos años le dolió. Recuerdo que lo estuve consolando yo y mi madre mientras él lloraba mirando la ventana.
32:28 Era un amigo de la infancia y a pesar de llevarse una gran cantidad de años, se llevaban muy bien. Mi padre asistió al velorio, yo también junto con mi madre y después de la despedida, tal vez los dÃas iban a ser un poco más tristes. ya que mi padre estaba muy acostumbrado a llevarlo siempre a transportarlo pero empezó a ocurrir algo terrorÃfico algo sin explicación y es que mi padre durante las mañanas comenzó a ver una silueta que venÃa sentado atrás de él mi padre empezó a ver por el retrovisor más que nada lo hacÃa por reflejo tenÃa que ver el retrovisor para ver qué autos venÃan atrás para ver si podÃa pasarse otro carril o dar de reversa, y cuando lo hacÃa, veÃa a una persona que venÃa sentada atrás de él, veÃa la oreja y la nuca, cuando mi padre simplemente volteaba, se espantaba, se sobresaltaba a Alex, Estuvo muchas veces al borde de dar un volantazo. Lo bueno es que se calmaba. DecÃa que aquella extraña silueta solamente aparecÃa por unos breves segundos.
33:35 Cuando él ajustaba el retrovisor para ver todo hacia atrás y cuando ahorraba el valor suficiente para darse la vuelta y observar con sus propios ojos. Es en ese momento que no podÃa ver a nadie. Los asientos venÃan completamente vacÃos. A mi padre esto le pasó una, dos, tres veces en el mismo dÃa. Tanto asà que tuvo que regresar a casa y no salir nuevamente en el taxi en todo el dÃa. No querÃa ni siquiera agarrarlo para ir a la tienda o para atender alguna cosa sumamente sencilla. Mi padre, que habÃa pasado años conduciendo aquel taxi, le tenÃa miedo al propio vehÃculo. DecÃa que veÃa a un hombre, una silueta, que lo acompañaba siempre cuando conducÃa. Fue en una ocasión, de noche, cuando estaba cerrando el portón de la casa. Miró hacia el taxi y vio nuevamente aquella silueta sentada en los asientos traseros. Pudo ver su nuca con mucha propiedad y también la ropa que vestÃa. Mi padre en ese momento se dio cuenta que aquella silueta no era de un extraño, sino que era de aquel amigo suyo. Era el mismo anciano, su amigo, el que habÃa fallecido hace dÃas, allà en su taxi. En ese momento mi padre se metió a la casa y se encerró en el baño. Gritaba una y otra y otra vez que no podÃa creer lo que estaba viendo. Yo y mi madre solamente le tocábamos la puerta por afuera y le preguntábamos que qué tenÃa. Cuando finalmente salió, él
35:08 nos dijo que habÃa visto a su amigo, que la silueta que lo atormentaba todos los dÃas sentado atrás de él, era de su amigo, que él no comprendÃa, y esto lo recuerdo muy bien Alex con sus ojos llorando, él no comprendÃa por qué su amigo se encontraba atormentándolo, por qué estaba ahÃ, por qué lo seguÃa, por qué lo asustaba, que él no le habÃa hecho nada malo. que habÃan tenido discusiones algunas veces cuando eran más jóvenes, pero que cuando él partió, estaban bien, platicaban, se reÃan juntos. Asà que mi padre no podÃa creer por qué su amigo lo atormentaba de esa manera. Mi padre no siguió conduciendo aquel taxi durante algunos dÃas. Algunas ocasiones miraba por la ventana.
35:57 Y cuenta que veÃa a su amigo ahà sentado. En una ocasión se tuvo que armar de valor. Tuvo que mover el taxi para sacar el bote de basura que se encontraba hasta el fondo del garage. Cuando hizo eso, abrió la guantera para sacar algo de dinero y darle asà a los hombres de la basura. Y es en ese momento que él se da cuenta que el regalo para la sobrina aún lo traÃa ahà en la guantera, aún lo transportaba con él. Mi padre en ese momento creyó que de seguro esto tenÃa algo que ver, que tal vez su amigo aún no se iba. porque aquel regalo todavÃa no se lo habÃa dado a su sobrina, una de las personas que más quiso en vida. Mi padre se subió a su taxi, esta vez rezando, y fue directamente a la casa de esta sobrina y le entregó el regalo, el último regalo de su abuelo. La sobrina recibió este regalo con lágrimas escurriéndole entre los ojos.
36:56 Y ambos en ese lapso se lamentaron y finalmente despidieron a el alma de su amigo. Después de eso, Alex, mi padre volvió a conducir el taxi. Jamás se le volvió a manifestar ninguna sombra. Su amigo finalmente lo habÃa dejado en paz. Ya han pasado muchos años de esto, Alex. Mi padre ahora tiene la misma edad que su amigo en aquel momento. Tiene 75 años. Y ahora él piensa. que tal vez su amigo no querÃa espantarlo, plemente recordarle que todavÃa le faltaba algo que hacer, pues mi padre le habÃa prometido que cuidarÃa la medalla hasta que llegara con su sobrina, y él habÃa hecho una promesa que tenÃa que cumplir. Esa fue mi historia, mando saludos a toda la comunidad de la cripta, y también a ti, nuestro narrador.
38:11 Hola Alex, primero que nada te quiero felicitar por tu canal y también por las historias que nos cuentas. También quiero agradecer a la comunidad que comparte estas experiencias tan tétricas para todos. En esta noche les quiero compartir una que me sucedió a mÃ. quiero poner mi granito de arena mi nombre es Félix y durante un tiempo que estuve de taxista me sucedió esto recuerdo que aquella noche yo tenÃa mucho sueño habÃa tenido unos dÃas muy pesados con anterioridad resulta que un familiar mÃo habÃa enfermado y por lo tanto habÃa estado en el hospital dos noches enteras cuidándolo también junto con otros familiares entonces tenÃa que trabajar el dinero se me estaba acabando por lo tanto un dÃa miércoles por eso de las 10 de la noche salà de mi casa dispuesto a levantar a quien fuera lo que yo necesitaba era pasaje pero para mi mala suerte la noche no cooperó conmigo como era mitad de semana casi no habÃa pasaje más durante la noche que era cuando me encontraba conduciendo tanto asà que habÃa salido a las 10 y solamente habÃa tenido un pasaje en toda la noche ya por eso eran como las doce y media casi la una de la mañana y yo seguÃa conduciendo, a pesar de haber dormido todo el dÃa, simplemente el
39:44 sueño no se me habÃa compensado, seguÃa sintiéndome cansado, y a pesar de estarme tomando cafés a cada rato, tenÃa mucho sueño, recuerdo ir en el volante, durmiéndome en plena carretera. hasta que en cierto punto en una parada de autobús vi a una mujer una muchacha ella tenÃa un vestido blanco y un largo cabello castaño que caÃa hasta su espalda aquella chica parecÃa muy joven tal vez de algunos 20 o 21 años, debido al cansancio que tenÃa, la vi, ahà de reojo, que me hizo la parada, intenté detenerme, me detuve como a unos 2 metros más adelante de ella, para los que son taxistas o los que están acostumbrados a tomar este transporte, Saben que el taxi se detiene en frente de ellos para que se puedan subir. Bueno, en ese momento se me caÃa la cara de vergüenza pues se me habÃa pasado. La chica se subió, me dijo buenas noches y yo también le respondÃ. Recuerdo que estuvimos platicando.
40:50 Tal vez durante unos dos minutos Pero no recuerdo cuál fue la conversación Lo que yo imagino es que tal vez Me platicó de dónde se dirigÃa A dónde tenÃa que llevarla Yo le dije que sà Y comenzamos el camino Mi siguiente recuerdo Es estar manejando en la carretera Y de igual manera Estarme durmiendo en esta VeÃa las luces de los autos Escuchaba los claxon Escuchaba los autos como me rebasaban pero no me podÃa despertar, o sea, no podÃa estar centrado, hasta que en un momento, el auto empezó a bailar, estaba pasando por encima de algo, y el auto empezó a sentir una turbulencia inmensa, y inmediatamente me orillé, me estaba saliendo de la carretera, en ese momento, recordé lo que estaba haciendo, que estaba llevando a una pasajera, Muy probablemente aquella mujer ya se encontraba enojada o asustada de lo que estaba pasando, por lo que volteé para disculparme lo más pronto posible, y lo único que vi a Alex fue un asiento vacÃo. Volteé hacia los asientos traseros, tal vez me habÃa confundido y la pasajera se habÃa subido en los asientos de atrás, pero no. No se encontraba nadie, yo venÃa solo en el taxi. Empecé a cuestionarme, yo recordaba a Alex como te digo, que una mujer se me habÃa subido en la parada, pero ahora venÃa solo. Empecé a decirme a mà mismo que tal vez la habÃa soñado, tal vez un sueño medio despierto, medio dormido. Algunas personas les pasa
42:22 cuando están excesivamente cansados, asà que simplemente ya no le di importancia y seguà conduciendo hasta llegar a una gasolinera. TenÃa que llenar el tanque y iba a aprovechar para comprar un café mucho más potente que me ayudara a manejar tal vez durante otras cuatro horas. Cuando llegué, empecé a checar mis llantas y noté que a algunas dos les faltaba aire, asà que en lo que el chico me ponÃa gasolina, el cual ya era amigo mÃo, Ya habÃa pasado muchas veces por ahÃ, estaba platicando conmigo, en eso yo le pedà el favor que si podÃa ir al Oxxo de enfrente y comprarme un café, en lo que yo le echaba aire a las llantas, pues la gasolinera estaba prácticamente vacÃa y ya habÃa hecho otros favores por mà y yo habÃa hecho otros favores por él, asà que sin problema fue. Mientras yo estaba aventándole el aire a las llantas Alex, el taxi estaba cerrado, pero cuando me levanté y jalé la manguera para echarle aire a la llanta del otro lado, me di cuenta que la puerta del taxi, la del asiento del copiloto, se encontraba abierta. A mà esto me sorprendió. Fui y la cerré, simplemente la empujé. Continué echando aire, y de nuevo cuando me levanté, la puerta otra vez, la misma, se encontraba abierta.
43:40 En ese momento me causó muchas preguntas en mi cabeza, tal vez la puerta estaba fallando, tal vez ya no se metÃa el seguro, asà que fui, la cerré nuevamente, y traté de abrirla, pero para mi sorpresa la puerta no se abrÃa, la puerta tenÃa seguro, todas lo tenÃan. Era algo automático que yo accionaba desde el asiento del piloto, asà que no me pude caber en la cabeza cómo es que se abrió dos veces enfrente de mÃ. Estaba muy confundido, cuando en ese momento veo que mi amigo, el despachador de gasolina, está saliendo del OXXO y ya viene con mi café, muy cargado como se lo pedÃ. al acercarme a él, y después de estar platicando un momento, salió en la plática, de que esta noche no me habÃa ido muy bien, y pues no habÃa recogido mucho pasaje, a lo que este chico me comentó, pues al menos, ya traÃa un pasaje ahà en el taxi, vaya y deje a esa muchacha, ya de perdido para que saque su noche, yo me le quedé mirando y le dije, pero cual muchacha?, la única chica que transporté fue a las 10, ahorita vengo solo, a lo que él me contestó Alex, no don Félix, ahà trae una muchacha o qué, es familiar suyo, yo estaba muy confundido y le respondÃ, no, cuál muchacha me hablas, yo llegué solo a la gasolinera, no me diga eso don Félix, lo vi llegar con una chica, Es más, mientras usted estaba echándole aire a las llantas, esta se bajó del taxi y se fue
45:13 caminando a los baños. Incluso le dejó la puerta abierta. En ese momento, Alex, te juro que me recorrió un escalofrÃo por todo mi cuerpo. La puerta abierta. Aquella muchacha. Yo le pedà en ese momento a mi amigo que me dijera cómo era que lucÃa aquella chica. Y lo que me dijo solamente me aterró más. Me dijo que aquella chica vestÃa con un vestido blanco y que tenÃa el pelo castaño. Me dijo las mismas caracterÃsticas de la chica que yo habÃa subido kilómetros atrás, la que habÃa desaparecido ahà en mi taxi. En ese momento le dije... No me digas eso porque siento que estoy transportando un fantasma, aquella muchacha que tú me dices, me hizo la parada kilómetros atrás pero cuando volteé a ver el asiento ya no venÃa nadie, pensé que me lo habÃa imaginado, pensé que la habÃa soñado. Pero ahora que me lo dices, estoy más que seguro que tú también pudiste verla. Ambos nos quedamos con los ojos abiertos como platos, Alex. Los dos nos encontrábamos muy asustados. Asà que para cerciorarnos de que esto habÃa sido algo paranormal, o tal vez que nos habÃamos confundido, decidimos ir hacia los baños. Entramos en estos, y no habÃa nadie. La chica que él habÃa visto que habÃa entrado a los baños simplemente ya no estaba.
46:37 La gasolinera en ese momento se encontraba sola. No habÃa ningún lugar a donde ella hubiera podido ir sin que él se hubiera dado cuenta. Después de aquella noche, Alex, acostumbré a siempre portar con un rosario y persinarme antes de salir y después de llegar. Le pido a Dios que siempre me cuide en el camino y que sobre todo... No deje que ningún espÃritu, como en aquella noche, se me suba al taxi. Gracias por contarnos estos relatos Alex y saludos a todos desde Chihuahua. Hola Alex, quisiera que mi nombre permanezca anónimo, lo que te quiero platicar, es una experiencia que me tocó cuando estaba trabajando como taxista, pero no estaba en carreteras buscando pasaje, yo tenÃa varios clientes, estos me llamaban para cumplir diferentes carreras, recuerdo que en aquel tiempo, Daba tarjetas junto con mi número de celular.
48:02 Y esto me atraÃa a muchos clientes. La clave es el boca a boca, que más personas te recomienden. Recuerdo que una tarde noche me llamó una familia. Pensé que como comúnmente sucedÃa los fines de semana, querÃan que los llevara a un centro comercial, al cine o algún restaurante. Pero en esta ocasión no. Sucede que el niño de esta familia habÃa tenido una fiesta infantil, habÃa cumplido años, y varios de sus amiguitos habÃan ido. Sucede que algunas familias de estos niños no podÃan ir por ellos, o simplemente se les facilitaba mucho que esta familia fuera a dejarlos, pero como era un número... Algo grande, me pidieron que si a mÃ, como era un chofer de confianza que conocÃan de años, pudiera hacer el favor de llevar a cuatro niños a sus diferentes casas. Yo acepté, total, no eran direcciones con una larga distancia, entonces fui inmediatamente a esta casa. Y para mi sorpresa, al menos de momento, lo único que vi fueron a tres niños. Ellos se subieron a mi taxi, y la mamá, la madre de la familia, con la cual habÃa tenido cientos de viajes a diferentes destinos, me dijo que por favor los llevara a estas dos direcciones. Los otros dos niños me comentó que ya se los habÃan llevado, que solamente faltaban esos dos.
49:29 Obviamente yo me quedé mirando, hacia los asientos traseros y en el asiento del copiloto. Enfrente conmigo iba un niño, pero atrás iba un niño y una niña. Yo esto se lo iba a mencionar a aquella madre, pero ella ya se habÃa dado la vuelta y ya se habÃa metido. Pensé que tal vez se le habÃa pasado que venÃa un niño extra. Y por el camino me percaté de algo. Y es que a los dos niños que iban atrás de mà eran hermanos. Entonces fue fácil de suponer que en una misma dirección ellos dos iban a bajar. Yo puse música. Obviamente no iba platicando con ellos, iba con mi mirada fija y mi atención fija en la carretera, para que nada malo sucediera. Pero yo noté algo, Alex.
50:14 El chico que venÃa a un lado de mÃ, iba sumamente callado, pero también como que iba... algo nervioso, en su mirada yo podÃa notar, ya ves que los niños no pueden disimular, que iba como que asustado, que iba como que perturbado, esto no sucedió cuando abordó el taxi, sucedió en el camino, asà que pensé que a lo mejor le incomodaba que un extraño como yo, lo transportara en su taxi, por otro lado, muy diferente, los dos niños que venÃan atrás, venÃan jugando, Tanto la niña como el niño... VenÃan aplaudiendo... Platicando... Haciendo sus cosas... Por lo que al tratar de tranquilizar al chico que venÃa atrás de mà le pregunté... Oye niño...¿ Qué tienes? No te preocupes...
51:02 Te voy a llevar con tus papás...¿ Quieres hablar con ellos en lo que llegamos? Ahà está mi celular... Si te sabes el número, márcales...¿ Tienes saldo? Pero el niño me miró y me dijo que no... Solamente con su cabeza... Después me dijo... que sus papás ya sabÃan que él iba en camino, que no estaba asà porque viniera solo, que era otra cosa. Yo estaba muy confundido en ese momento. Seguà conduciendo, pero aquel niño empeoraba cada minuto. Después empezó a llorar. Yo lo noté. Se tallaba las lágrimas, Alex, como para intentar camuflajear esto, pero no era evidente. Ese niño iba llorando, no iba llanto tendido, solamente se le escurrÃan las lágrimas y miraba para un lado y miraba para el otro. Como que enfocando siempre su vista hacia afuera Y cada tanto Se tapaba los oÃdos Pensé que tal vez padecÃa de alguna Enfermedad O de alguna capacidad diferente Asà que yo le pregunté¿ Te molesta la música?¿ O quieres que baje los vidrios? El niño me dijo que no Que solamente querÃa llegar a su casa Pero para su mala suerte O tal vez para mi buena suerte Llegamos primero al domicilio De los dos hermanos Ya me habÃan pagado la carrera. Su madre ya se encontraba en la puerta esperándolos. Ellos dos recuerdo muy bien que me dijeron gracias. Yo solamente me quedé detenido. Se abrió la puerta y bajó un hermano, y después de bajar este,
52:32 cerró la puerta. Pensé que tal vez la hermanita se iba a bajar del otro lado, o que tal vez estaban jugando, pero para mi sorpresa ya nadie bajó, solamente habÃa bajado el niño. Yo volteé hacia atrás a Alex y en ese momento me di cuenta que los asientos venÃan completamente solos. Yo estaba confundido y muy asombrado. Volteé a ver a la madre, la cual solamente se despedÃa de mÃ, agitando su mano, diciendo adiós. mientras que solamente un niño entraba a la casa. Yo me quedé pensando,¿ dónde quedó la niña? Se supone que venÃan dos hermanos ahà atrás. Arranqué de nuevo el taxi. Bajé las ventanas, miré hacia los lados por si tal vez la niña estuviera escondida ahà en el taxi, pero no, no habÃa nadie.
53:16 Recuerdo muy bien que el niño que venÃa a mi lado, en el asiento del copiloto, se me quedó mirando, y con lágrimas en sus ojos me dijo,« Tú también la viste, ¿verdad? Yo también la venÃa escuchando». En ese momento me le quedé viendo, y le dije,«¿ Cómo? La niña». Hablas de la niña. Alex, lo que me respondió ese niño, me dejó sin poder dormir tal vez por unos tres dÃas. Resulta que cuando se subieron al taxi, solamente se subieron dos niños, él y el otro niño que venÃa atrás. Sucede que la hermanita del otro niño habÃa fallecido hace aproximadamente dos años, pero según padres del niño y algunos psicólogos, este niño no habÃa tolerado, todavÃa no habÃa superado, el fallecimiento de su hermanita. Incluso lo negaba, actuaba y jugaba, como si ésta aún siguiera viva, como si ella aún jugara con él. Este niño me respondió que en el receso y en la fiesta, este niño actuaba como si su hermanita estuviera viva, llevándole comida. incluyéndola en los juegos durante los primeros dÃas los otros niños aceptaron esto tal vez por un sentimiento de empatÃa pero que las cosas fueron poniéndose tenebrosas cada vez más pues empezaron a notar que la niña si se manifestaba que el espÃritu de esta si empezaba a jugar con ellos y esto a
54:48 este niño le daba mucho miedo Por eso venÃa enfrente conmigo, llorando, tapándose los oÃdos, para intentar no escuchar la voz de aquella niña. Alex, yo la escuchaba. Escuchaba la voz de la niña y cómo venÃa jugando atrás con este hermanito sin saberlo. Estaba transportando un alma, o tal vez algo más, según se dice. A veces algunas cosas toman la forma de niños. pues estos casi de manera inmediata se van al cielo o a donde quiera que se vayan se dice que las almas de los niños no se quedan asà que lo que creo es que tal vez aquel hermanito le dio forma a algo que no era el espÃritu de su hermana tan solo pensar en esto me hace recordar el escalofrÃo que me recorrió en aquel momento conduje hasta llegar a la casa de aquel niño lo bajé y simplemente nos quedamos mirando Y lo último que este niño me dijo fue algo que me dejó impactado.
55:50 Ãl me dijo, qué bueno que la viste. Mis papás no me creen, pero al menos sé que no es algo que nosotros nos imaginamos. Tú eres un adulto y pudiste verla. Desde aquella situación, Alex, tuve mucha suerte de no tener que volver a transportar a ese niño que siempre venÃa acompañado de la supuesta alma de su hermana. Gracias por ver el video
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