1 Hora de Relatos Aterradores en MANICOMIOS que te dejaran Temblando
0:10 Marcelo es una persona a la cual le gusta la adrenalina. Según me explica él, siempre ha buscado sentirse vivo de diferentes maneras. Ya sea yendo en bicicleta cuando era muy niño, por angostas calles llenas de perros, ya sea solamente para provocarlos. También se compró una patineta, le gustaban los autos veloces. Y obviamente esto no cambió conforme él iba creciendo. Ãl siempre buscaba estas, esta energÃa, estas experiencias. Y la vida lo puso al lado de Héctor. Como popularmente se dice, Dios los hace y ellos se juntan. Héctor era lo mismo que Marcelo. Los dos querÃan vivir experiencias que los llenaran de vida. Empezaron a hacer diferentes actividades, escalada, natación, ejercicios, pero nada los llenaba más de vida, que una cierta cosa que hacÃan, una cierta cosa que algunas personas lo tachan de temeraria, algunas otras personas no se atreverÃan ni siquiera a hacerlo, que es las exploraciones urbanas. Las exploraciones
1:41 urbanas para muchas personas es vivir algo que no el dÃa a dÃa se vive. Ese sentimiento de entrar a un edificio abandonado que muchas veces tiene una historia oscura detrás. También muchas vivencias espeluznantes. Edificios que popularmente se mencionan como embrujados. Entrar en ese tipo de edificaciones a algunas personas... simplemente no les atrae, pero hay otro tipo de personas como Marcelo y Héctor, que lo toman como un hábito muy divertido, un hábito que de cierta manera les vuelve a traer esa energÃa, esa energÃa que tanto añoran, ellos habÃan, como por asà decirlo, hecho este hobby durante muchos años, tal vez como unos 5 o 6 años, Y no habÃan tenido ningún percance.
2:41 No habÃan tenido ningún encuentro con personas peligrosas o con eventos paranormales. Simplemente uno que otro encuentro por ahà de vagabundos o de gente de la calle que andaba pepenando. Pero todo cambió cuando decidieron que tenÃan que subirle un escalón más a este hobby que tenÃan. ya no solamente era ir a las edificaciones, explorar por ahà e irse, sino que ahora querÃan vivir la experiencia durante la noche. Ãl me cuenta que hubo dos ocasiones en las que incluso pasaron dentro de un edificio aproximadamente cinco horas, incluso jugando juegos que no se deben de jugar. Debido a esto, ya que no les habÃa pasado nada. Marcelo empezaba a sentirse algo más valiente y empezaba a buscar edificios cada vez más arriesgados, cada vez con una historia más oscura detrás.
3:49 Y fue asà como consiguió la crema innata de los exploradores urbanos. Un manicomio, un hospital psiquiátrico el cual se encontraba abandonado, Desde hace ya varios años Muchos Este manicomio tenÃa leyendas que lo rodeaban Leyendas como que adentro HabÃan acabado con la vida de varios pacientes También leyendas como que los trataban mal HacÃan prácticas inhumanas Y que una vez que este manicomio fue abandonado Incluso se escuchaban voces muchos de ellos según las personas cercanas venÃan de pacientes de las almas de los pacientes que no podÃan descansar en paz y que seguÃan penando entre las oficinas entre las habitaciones las salas pasos sombras voces y gritos era lo que varias personas decÃan que se escuchaba En este manicomio.
5:06 Obviamente a Marcelo y a Héctor. Esto les encantó. Y tan solo en algunas semanas. Hicieron los preparativos. Empezaron a investigar sobre el lugar. Los mapas que este tenÃa. Si estaba siendo vigilado o no. Y para su suerte. El hospital. Se encontraba retirado de cualquier localidad. E incluso. Personas. que vivÃan humildemente casas de madera y de lámina, que vivÃan cerca de ahÃ, se habÃan mudado por el simple hecho de no querer estar al lado de aquel manicomio. Mientras más investigaban sobre este lugar, más les daban ganas de entrar.
5:51 Y fue asà como una noche, enlistados y cada quien con su mochila, llegaron en sus motos, se bajaron y primero rodearon el hospital psiquiátrico, Lo fueron rodeando. Este hospital se encontraba rodeado de árboles, arbustos y por supuesto animales. Asà que tenÃan que ir con mucho cuidado. Ustedes se preguntarán,¿ por qué llegaron y rodearon al hospital y no entraron? Bueno, pues porque ellos ya tienen colmillo en esto. Saben muy bien que en algunas ocasiones de hospitales abandonados, de edificios abandonados, casas, etc. A veces se meten personas de la calle, ¿no? A veces se meten también personas peligrosas. Y pandillas también escogen estos sitios a veces como reunión durante la noche. O tal vez para esconder una que otra evidencia. Entonces tienen que tener mucho cuidado. Ellos primero rodean el hospital todo el edificio cerciorándose de no ver ninguna luz. De hecho sus lámparas las traen apuntadas hacia abajo para ver si entre las ventanas... Entre los pasillos y las puertas que pueden ver ahà entre la oscuridad. Pueden ver alguna luz o alguna sombra. Algún hombre caminando. Si llegan a ver algo asÃ, simplemente suspenden la operación y se van. No se van a arriesgar. Si bien les gusta este hobby, saben que es muy peligroso y que se exponen. AsÃ
7:25 que siguen el protocolo. Uno se va por un lado, el otro por el otro. Empiecen a rodear. y ellos ven que en un pasillo del tercer piso se alcanza a ver algo. No es una luz, es como una sombra, la sombra de una persona, pero se ve extraña. Marcelo me platica que era como si esta persona estuviera con las palmas puestas en un borde, mirando hacia el bosque. Marcelo lo ve inmediatamente, baja la luz, la tenÃa más o menos levantada, La baja y empieza a ver a la sombra. La apaga de inmediato para ver si no lo ha visto o a ver para dónde se va.
8:10 Pero él solamente la ve. Aquella sombra está intacta. Y de repente solamente se va hacia un lado y se esconde atrás de una pared. Su mayor miedo, pues, ahora está presente, ¿no? En el hospital psiquiátrico hay alguien. En ese momento su celular suena, lo traen en vibrador, obviamente para no ser escándalo, él contesta y es su amigo del otro extremo, el cual le dice, oye, acabo de ver una niña asomándose por una ventana. Marcelo le agarra el celular confundido y le pregunta, oye,¿ estás seguro? A ver, no te confundiste tal vez la cara con una señora, con una mujer. Pero su amigo Héctor le dice no De hecho yo iba caminando cerca De las ventanas, cerca de las puertas Para irme asomando Ãl se saltó cierta parte del protocolo TenÃan que ir algo separados Para poder ver todo el edificio Héctor no lo hizo Héctor se fue pegadito, pegadito Aprovechando que se vio una ventana MetÃa la cabeza y miraba para las salas Miraba para los pasillos Y en una de esas que estaba pasando cerca Quiso entrar para mirar y en eso lo sorprende una cabecita, una niña, a máximo como un metro de distancia, asomándose
9:41 entre el oscuro del manicomio, viendo a Héctor. Tan pronto cruzaron miradas, aquella niña simplemente se mete corriendo y se va corriendo. Dice Héctor que la pudo ver muy bien. Es que ella niña medÃa no más de 1.20, tenÃa dos chonguitos y tenÃa una especie de bata La niña se fue corriendo e incluso hizo sonidos con sus pies Aquel sonido caracterÃstico cuando la planta del pie impacta en cemento, corriendo Obviamente Héctor se queda paralizado, se queda sorprendido Yo creo que muchos de nosotros nos quedarÃamos asÿ Qué hace una niña sola, vestida de esa manera, adentro de un manicomio?
10:35 Marcelo me explica para este momento que ellos no son muy creyentes en todo este tema paranormal. Asà que ellos empiezan a unir lazos, ¿no? Ciertas cosas que vieron. A ver. Marcelo empieza a pensar. Héctor vio una niña. Yo vi una sombra más arriba. Está más que claro que este lugar no está solo. Tal vez hay una familia. Tal vez es una familia que vive en la calle, a lo mejor Pepena, a lo mejor está por ahÃ. Y pues como no tienen casa, seguramente viven en el psiquiátrico. Por obvias razones no tienen luz. Pero incluso ellos se habÃan encontrado con familias en otras exploraciones que habÃan ido.
11:22 Y estas familias siempre tenÃan luz, al menos con lámparas. Pero ahÃ, no Todo el psiquiátrico estaba oscuro Marcelo entonces le dice a Héctor Mira, vamos a reunirnos en el carro Vamos a platicar Vamos a medir las circunstancias en las que estamos Y pues, a ver si entramos o no Porque creo que hay una familia adentro Llegaron, se reunieron Y empezaron a ver sus opciones Ellos dijeron, a ver si nos vamos ahorita, en nada va a cambiar, porque si venemos a la noche siguiente, ellos van a seguir viviendo ahÃ, lo que podemos hacer, una vez ya aprovechando que estamos aquÃ, es ofrecerles dinero, ofrecerles comida, tienen una niña, posiblemente está una madre y un padre, ofrecerles eso, y pues que nos dejen explorar, incluso hasta la exploración no se va a sentir con tanta adrenalina, porque están acompañados, Y si es que están viviendo ahà algunas personas es porque obviamente no sucede nada. Ellos se van preparados e incluso preparan algunas cosas de comida como para hacer ese trueque, ¿no?
12:38 Las personas que viven a veces en esas precarias situaciones de vida. Pues suelen ser personas que aceptan este tipo de tratos. Al cabo, a ellos les viene bien el dinero y algo de comida. Héctor... Y Marcelo entran al psiquiátrico Se dan otra vuelta Esta vez ya no ven nada Pero entran por la puerta grande Ellos como saben que hay personas Empiezan a gritar Pero a gritar amistosamente Hola,¿ hay alguien aqu� Hola, venimos a explorar No queremos problemas Por favor salgan¿ Podemos hacer un trato? Pero lo curioso es que nadie responde Simplemente sus gritos se apagaron en la oscuridad y el silencio del edificio. Ambos amigos continúan caminando y continúan de vez en cuando gritando con ese son de paz, ¿no? Tranquilos, tranquilos, venimos solamente a explorar.
13:47 Por favor salgan, tenemos comida, tenemos dinero, podemos hacer un trato. Pero no ven ninguna luz. no ven rastro ni siquiera de que ahà viva alguien, porque cuando una persona vive ahà deja un rastro, llevan colchones ya tirados de la basura, llevan cosas, cucharas, llevan cartones, llevan mantas, aunque luzcan muy deterioradas, aunque todo luzca sin higiene, ellos llevan sus cosas, lo extraño es que Marcelo y Héctor, Por más que rodean, por más que se meten, en cada una de las habitaciones no encuentran ni una sola cosa. Más bien todo el psiquiátrico tiene estas señales de que no ha sido habitado y que ni siquiera haya entrado alguien en un largo tiempo. Marcelo y Héctor, debido a que no encuentran a la familia, empiezan a subir por los escalones suben al segundo piso, suben al tercero, y finalmente al cuarto.
15:02 Para este momento, él me explica que habrÃan pasado ya unas dos horas, caminando de aquà para allá, y después hacen algo, pues que hacÃan en todas las exploraciones, que es separarse. Ustedes dirán,¿ para qué se separan? Bueno, Marcelo simplemente me dice que es algo que le agregaban Para sentir más adrenalina... Más emoción... Cosas de chicos... Marcelo y Héctor... Simplemente se dividen... Marcelo se baja al tercer piso... Héctor se queda en el cuarto... Y Marcelo empieza con su lámpara... A ver todas las habitaciones... Incluso... A pesar de que está disfrutando esta exploración... Porque están encontrando cosas... Interesantes... Marcas de anarquÃa... Señales de que hacÃan brujerÃa en algunos pisos E incluso dibujos extraños Se habÃan encontrado también con esas camas Que son de los manicomios Con correas Algunas fotografÃas de periódicos Cosas interesantes E incluso se estaban llevando algunas cosas en la mochila Como recuerdo Y justamente cuando él está en una de estas habitaciones Pensando Se le viene a la memoria Aquella sombra que habÃa visto y aquella niña que su amigo también juraba haber visto.¿ Dónde estaban?
16:33 Ãl no habÃa imaginado la sombra, se veÃa perfectamente que alguien estaba ahÃ.¿ Dónde estaban? En ningún momento salieron. Ãl atribuye esto a que simplemente tal vez se habÃan confundido, habÃan visto algo que no estaba ahÃ, En fin, o tal vez eran espÃritus. Pero como él no querÃa mucho en eso, simplemente lo dejó pasar. Lo dejó pasar hasta que empezó a escuchar unos extraños ruidos que venÃan de una puerta. Esta puerta se encontraba al fondo del pasillo.
17:13 Se notaba que antes habÃa un elevador ahÃ, según me explica. Era una puerta cerrada de este elevador. Por obvias razones, el elevador no sirve. Pero habÃa algo que él nos explicaba.¿ Por qué habÃa golpes que venÃan desde adentro del elevador? Marcelo se va acercando hacia las puertas del elevador mientras va escuchando esos golpes. Uno, dos, tres, cuatro. En un principio él piensa, tal vez es un animal. Una cirigüeya, una lagartija, una iguana... que de seguro está por ahÃ, de seguro está atrapada, pero no, él empieza a poner más atención a los golpes, y son golpes rÃtmicos, son golpes que da una persona cuando quiere que la abran, uno, dos, tres, y se para, y después otra vez, uno, dos, tres, como pidiendo que le abran la puerta, él piensa, Bueno, tal vez es Héctor que me está jugando algún tipo de broma Ãl está en el cuarto piso Seguramente encontró tal vez algún acceso Y antes de que le pudiera marcar a Héctor Le llega una llamada a él Que precisamente es de Héctor Ãl contesta la llamada Héctor se encuentra al otro lado del teléfono Y le pregunta exaltado Estás bien Marcelo, estás bien No te pasó nada Ahorita
18:46 bajo por ti Y Marcelo se queda confundido Dice Héctor¿ De qué estás hablando? Yo estoy bien, estoy en el tercer piso¿ O qué?¿ Me quieres espantar?¿ Crees que no estoy escuchando los golpes que me estás dando por la puerta del elevador? Y Héctor se queda también paralizado Y Marcelo no nota porque no le contesta inmediatamente Y Héctor cortantemente le dice a Marcelo Te acabo de ver Aquà en el cuarto piso¿ Cómo asÃ?¿ Cómo que me acabas de ver? Estoy acá en el tercer piso En ningún momento me he subido Las únicas escaleras están hasta el otro extremo Simplemente en cuestión de distancias No puedo haberme subido Y Héctor le contesta Sà Marcelo, te vi aquà en el cuarto piso Te caÃste por el ascensor La puerta del ascensor está abierta y te caÃste Y es ahà donde Marcelo se queda Simplemente sin decir nada Y vuelve a mirar La puerta del elevador Que otra vez está tocando Tres veces y se detiene Marcelo está completamente aterrado en ese momento Y sin más por decirle Le
20:16 dice Héctor Vámonos, camina, no corras, agarra tu mochila y vámonos de aquà Por primera vez, una exploración de ellos acababa antes de las 5 horas Se encontraron en el segundo piso, Marcelo lo tuvo que esperar, Héctor venÃa de más atrás, obviamente de más alto Cuando llegaron, juntos empezaron a correr Por mero se descalabran ahà en las escaleras, ya que estaban bajando muy rápido. Se cayeron. Afortunadamente no pasó a mayores. Y los dos amigos salieron de aquel psiquiátrico para ya no volver. Marcelo me escribió esta historia hace aproximadamente dos meses, poco menos de dos meses. Y me dijo que esta experiencia fue la responsable en que aquel hermoso hobby, como él le decÃa, simplemente se terminara. Porque supo en ese instante que hay cosas que se quedan amarradas a este tipo de edificios, que se quedan impregnadas y que nunca se van. Si hacen daño o no, es algo que él no se quiere dar cuenta, al menos en carne propia.
21:46 Ahora dime tú que estás escuchando esta historia¿ Te atreverÃas a entrar a un manicomio abandonado? Luis es un guardia de vigilancia En un hospital psiquiátrico. De seguro a muchos de ustedes. Este puesto. De guardia de seguridad. Cuando son cementerios. Cuando son morgues. Cuando son manicomios. Seguro que a muchos de ustedes. Les intriga.¿ Cómo será el dÃa a dÃa?¿ Será tenebroso?¿ Será estar a la expectativa? Luis nos dice que no era nada de eso. No es nada de eso.
22:42 La verdad es un trabajo muy rutinario. él llevaba trabajando en este psiquiátrico cerca de un año, técnicamente todavÃa era nuevo, comparado con los otros guardias que estaban ahÃ, que uno tenÃa una década y el otro lleva para siete años, pues él estaba nuevo en ese ambiente, pero ya como un año, ya trabajando ahà un año, pues uno podrÃa decir que ya conoce todo al hilo, ya conoce más o menos de qué se tiene que cuidar, Es por esto mismo que... Esta experiencia que le sucedió... Lo tomó por completo desprevenido... No se lo esperaba... Ãl siempre habÃa estado de guardia... Durante el dÃa y durante la noche...
23:28 PodrÃamos decirlo en zonas... Donde los pacientes no eran muy peligrosos... Y es que debemos entender algo... La mente humana... Puede ser horrible... A veces... Nos trastorna de cierta manera... Que perdemos nuestro rastro de humanidad... A veces ya no encajamos a la sociedad... Y no hablo solamente por... Problemas como... PodrÃamos decir... Que se tratan en psicologÃa... O en psiquiatrÃa... Son problemas que simplemente... Encierran a ese tipo de personas... Porque son un peligro incluso para ellos... Y para su familia...
24:08 Estoy hablando de la sección... Donde tienen a personas... que incluso se han cobrado la vida de otras personas, personas que son un peligro y que son peligrosas, al igual que también impredecibles, este tipo de pacientes los tienen que tratar con mucho cuidado, él dice que llegaba incluso la policÃa a tener que manejarlos, una policÃa especial, además de también recibir refuerzos de más elementos de seguridad, Asà que cuando lo pasaron a esta área... Que le dijeron... Mira, no vas a tener ningún problema... Simplemente... Acátate a los protocolos...
24:51 Y a las guÃas que tenemos ahÃ... Y el trabajo... Es igual de tedioso... Y es igual de tranquilo... Que en donde estabas... Obviamente Luis... Duda un poco... Pero... Toma el trabajo... Al final de cuentas... Tiene que hacerlo... Ãl dice que... Por lo contrario... Al que era su otra área... En este solamente tiene que estar encerrado... Tiene que estar en dos oficinas... Una... Que es en el área de extracción... Y otra... Que es en el área donde están las habitaciones... Estos pacientes... Están tan quebrados del cerebro... Que no se les permite salir... Que más que un psiquiátrico... Esa parte parece...
25:37 Como una zona de celdas... Estos pacientes... Solamente se les permite salir cuando no hay nadie más en el patio y con suma seguridad. Y tan solo un par de horas, el resto de horas se las pasan ahÃ. Estos pacientes no tienen familias y los que tenÃan familia pues simplemente ya no van a verlos. Estos pacientes reciben pÃldoras todos los dÃas para dormir y para mantenerlos calmados. Lo más humanamente posible... Luis... Trata de acatar los protocolos... Y la primera noche que le toca el turno nocturno... Ya habÃa estado aquÃ... Dos semanas antes... Ya habÃa estado trabajando dos semanas en esta área... Pero durante el dÃa... Llega la ocasión en la que tiene... Que rotar... El turno de dÃa lo cambian a la noche... Y su compañero le dice algo... Que en un principio... Ãl lo toma como a juego... Tal vez su compañero, también por seguirle, pues digamos, el ambiente, no le quiere dar miedo. Se lo dice poco a poco para que se lo tome en serio.
26:55 Le dice Luis, mira, aquà no se hacen rondines. Aquà solamente, cada hora, tú tienes que ir y revisar los cuartos. Como notarás, en cada cuarto hay una escotilla. Esa escotilla, tú la barres hacia la derecha, solamente hazlo con mucho cuidado, porque es puro metal, y por regular, como tú la jalas asà rápido, hace mucho ruido, y lo que no queremos es que los pacientes se despierten. Tú vas con mucho cuidado, la jalas, y checas que el paciente esté dormido. Por regular deben de estarlo, ya que estos pacientes reciben pÃldoras para dormir, para tranquilizarlos. Y asà te vas, uno por uno, uno por uno, luego del otro lado del pasillo, igual, uno por uno, uno por uno. Pero ojo, solamente las que estén con paciente. Las que te voy a dejar aquà anotado, es más, cada una tienen documentos que están afuera de las habitaciones. Ahà hay varios papeles con su nombre, las enfermedades que tiene. Y él se los empieza a señalar.
28:12 Como verás, en este pasillo por ahora solamente tenemos a nueve pacientes. Ahà los puedes ver. Afuera de cada habitación, al ladito de la puerta, ahà están sus documentos. Solamente checa estos. Las habitaciones que no tienen paciente, no las cheques. No abras la escotilla. No importa que estés escuchando. No abras la escotilla Luis empieza a hablar con este compañero Y a ambientados le pregunta Oye, lo que me estás diciendo es puro chiste, ¿verdad? Es una pequeña broma Pero su compañero le dice que no Que simplemente se acate Que no abra la escotilla de las puertas De las habitaciones que no tengan paciente Simplemente Checa los que tengan el paciente Bueno Las horas pasan Este compañero se va Luis se queda solo en aquella oficina Y empieza a ver la televisión Empieza a escuchar la radio Y llega la hora En punto de la una de la mañana Que tiene que empezar Con aquella vigilancia Se levanta Ãl nota que hay cámaras de vigilancia Es obviamente que tiene que cumplir con esas responsabilidades. No se le pueden pasar.
29:45 No es que quiera o no quiera hacerlo. Es que tiene que hacerlo. Luis va caminando y pone atención a los documentos. Ve unos documentos al lado de una puerta y dice, ok, esta es la primera. Va, agarra la escotilla y muy discretamente la va jalando. Rechina un poquito. Y mira hacia adentro. Ahà se puede ver claramente al paciente recostado, completamente dormido. La vuelve a tapar. Va con la siguiente habitación, lo mismo. Abre la escotilla, checa que el paciente esté dormido, la vuelve a cerrar y se vuelve a ir a la siguiente habitación. Y al menos durante el primer viaje, él no nota nada extraño en los pacientes. Pero él sà nota algo extraño. En las otras habitaciones... Ãl alcanza a escuchar que hay ruido... Ãl me platica... Que desde su oficina no se puede huir... Pero...
30:50 Cuando uno está caminando en el pasillo... Y pasa por enfrente de la puerta... Se alcanza a escuchar ruidos... Se alcanza a escuchar ruidos como pisadas... Como que alguien está moviendo las cobijas... Las almohadas... como que alguien se está acomodando en la cama. Ãl lo escucha, pero aquà lo que lo deja muy confundido es que es en las habitaciones donde técnicamente no debe de haber pacientes. Luis acata al menos en este primer viaje la regla que le dio su compañero, no importa que escuches, no abras la escotilla.
31:36 Luis se regresa a su oficina y empieza a pensar. Pone el temporizador una hora para que en punto de las 2.05 de la mañana timbre y vuelva a salir a dar su rondÃn. Pasan los minutos, aproximadamente unos 40 minutos. A Luis ya se le estaba olvidando esos ruidos extraños que habÃa escuchado. Pero de nuevo vuelven. Pero esta vez no son solamente ruidos extraños. Esta vez es una carcajada Una carcajada muy pero muy fuerte que suena en el pasillo Dice que esta carcajada le dio repelús Cuenta que esta carcajada hizo que le recorriera un escalofrÃo Porque no era una carcajada normal Era una carcajada demencial Una carcajada manÃaca en muchos aspectos Totalmente desquiciada... Ãl salió rápidamente de la oficina... Por ahorita él pensó... Que uno de los pacientes habÃa despertado...
32:49 Asà que va rápidamente... Y escotilla por escotilla... Va abriéndola... Porque el sonido es confuso... No sabe de dónde... De qué habitación proviene la risa... Entonces va abriendo todas las escotillas... Y precisamente cuando le toca abrir una cuarta... se encuentra con el paciente despierto. Pero no solamente nota que está despierto, sino que este paciente lo estaba esperando. Al momento que Luis abre la escotilla para que sus ojos puedan ver hacia adentro, se encuentra con que hay un par de ojos ya mirando por la escotilla, esperando a que Luis la abriera. Ãl me cuenta que sus ojos son profundos y grises. con muchas pero muchas ojeras, y que los ojos temblaban, tenÃan la pupila dilatada, obviamente se podÃan ver que no estaban bien, Luis en ese momento se retira de la escotilla, obviamente le da miedo, lo sorprende, se retira, y entonces ve que el paciente también se va retirando, pero también se va riendo, aquel paciente es el que está despierto, obviamente Luis no quiere que este paciente demente, despierta a los demás y pues aquà se haga un alboroto, asà que hace lo que le corresponde, simplemente camina a la oficina, agarra el teléfono y llama a las chicas
34:20 pues que los atienden, también a los médicos, muchos paramédicos, porque recordemos que estos pacientes son pacientes peligrosos, se tienen que manejar con fuerza, porque de lo contrario pueden hacer atrocidades. Entonces llama, obviamente todo el personal se pone en movilización y le preguntan, ya vamos para allá,¿ qué paciente es? Porque es más que obvio, diferentes pacientes tienen diferentes cosas que se les atiende. Hay cierta medicina que no se le puede colocar a un paciente que ya se le está suministrando una medicina diferente o que tiene un mal que no se atiende con tal medicina, ¿no? Entonces tienen que saber eso. No le pueden dar un calmante cualquiera...
35:08 Entonces en ese momento... Luis deja el teléfono... Dice déjenme checar... Les voy a dar el número de la habitación... Y va y checa... Y ve la habitación... Habitación B1314... Mira hacia un lado para ver la información... Para ver el nombre del paciente... Y para traer todo su expediente... Y se da con la sorpresa... De que precisamente... esa habitación no cuenta con ningún documento, en ese momento Luis no sabe qué decir, no sabe cómo expresarse, el paciente sigue ahÃ, carcajeándose, de milagro no se ha despertado ningún otro, tal vez las pÃldoras son muy potentes, que los demás siguen privados en el sueño, va nuevamente, agarra el teléfono y le dice, mire, no sé qué paciente es, no hay expediente, y él nota que la voz de la chica se tranquiliza un poco, y le dice, mire guardia, métase de nuevo a la oficina, ahorita envÃo a dos paramédicos, y ahorita que le expliquen, y él se queda a ver, todos estaban movilizando, ya venÃan para acá cerca de siete paramédicos y dos chicas, como que ahorita solamente van a venir dos, para él todavÃa todo esto es muy nuevo, asà que, No reclama, simplemente se sienta y espera. El otro paciente, poco a
36:43 poco las carcajadas las va cesando, hasta el punto que otra vez retorna en el más rotundo e incómodo silencio que Luis ha pasado en toda su vida. Llegaron paramédicos, dos de ellos, al cabo de algunos minutos. y le preguntaron, guardia, dÃgame en qué habitación, pues escuchó los ruidos, y Luis Bay se lo señala, mira, venÃan de este, pero como ves, no tienen documentos, no está su historial, no está su archivo, no sé cómo se llama, pero adentro de ahÃ, hay un paciente riéndose a carcajadas, los paramédicos, con una cara de resignación, meten la llave, Abren la puerta, la puerta se abre de par en par y Luis se queda atónito.
37:43 A Luis le recorre un escalofrÃo por todos sus huesos, cuando puede ver que adentro de aquella habitación no hay ningún paciente. La habitación está sola. Los paramédicos le dijeron, guardia, no le dijeron,¿ no le dijeron que no abriera las escotillas de las habitaciones que no tengan paciente? no importa que escuche adentro no las abra Luis en este momento está que no puede con el miedo está completamente aterrado que empieza a temblar los paramédicos lo tienen que calmar es más, le dan un calmante pequeñito y es ahà en esta calma cuando Luis dice no es que no puede ser un fantasma, no puede ser imaginación, estoy seguro que lo escuché, estoy seguro que lo escuché, revisen las cámaras de seguridad, denme la oportunidad de mostrarles, afortunadamente, ahà Luis, tenÃa una pantallita, un monitor, donde tenÃa las cámaras de seguridad, y ahà podÃa atrasar, y adelantar, los tres hombres buscaron la hora, vieron la imagen, Y lo único que las bocinas de la cámara de seguridad captaron aquella noche fue a Luis recorriendo la habitación y corriendo por los pasillos desesperado.
39:14 Pero solamente eso. No captaron los gritos de ningún paciente. No captaron la carcajada desquiciada de aquel ente malévolo. Aquella noche fue la última noche que trabajó Luis como guardia de seguridad en un manicomio. Laura es el nombre de la chica al que le pasó esta historia. Claudia es su hermana quien mandó esta historia para compartir aquà en la cripta embrujada. Claudia nos platica que su hermana Laura es una persona muy sentimental y es una persona muy humanista.
40:21 Desde muy pequeña se le notó que tenÃa esas virtudes. Ayudar al enfermo, sentir compasión por personas que rara vez conocÃan. O tal vez por la sociedad misma que nos convierte asÃ... En unos seres tan autónomos y solitarios... A veces no sentimos el dolor del prójimo... Hay muchas personas que sÃ... Laura era una de ellas... Entonces al pasar los años... Era cuestión de tiempo para que ella decidiera... Estudiar ciencias médicas... Particularmente una área que a ella le encantaba... Que era la psiquiatrÃa... Conforme pasaron los años... Ella se fue puliendo en esto y conoció a muchas personas que según en sus mismas palabras tenÃan una triste historia detrás y que si no hubieran nacido en tales condiciones posiblemente hubieran sido personas con un futuro prometedor. A veces la mente simplemente nos juega sucio y nos empequeñece tanto que terminamos siendo apenas una sombra de lo que fuimos. Según cuenta Laura, cuando ella tenÃa varios años trabajando en un hospital psiquiátrico, conoció a varias personas, y ella conocÃa a todos los pacientes,
41:53 de hecho, no se metÃa a ningún paciente nuevo sin que ella se diera cuenta, por lo que la tomó de sorpresa, cuando se encontró con un pequeño paciente nuevo en el patio de aquel edificio, estos hospitales psiquiátricos por regular tienen una cierta fauna en el patio, tienen arbustos, flores, algunos árboles digamos amigables a la vista, esto también es para que los pacientes que están ahà tengan su rehabilitación pues de la forma más cómoda posible, además era un hospital privado, Entonces Claudia ve a este chico, este paciente, que se encuentra en estos arbustos floreados. Si bien son bonitos de ver, escasamente los pacientes se acercan a ellos.
42:45 Y sin embargo, aquel muchachito se encuentra arrancando las flores y poniéndolas en un lugar abajo en el césped, haciendo dibujos con ellas. Dibujos que... Para la edad que él tenÃa, resultaban ser dibujos asombrosos, algo sutiles, pero muy asombrosos. Laura se fue acercando a este joven paciente y le preguntó su nombre y cuánta edad tenÃa. El niño, algo tÃmido y con una mirada caÃda hacia abajo, le dice su nombre, Francisco, edad 8 años. Un niño de 8 años en un hospital psiquiátrico no es muy común. Entonces Laura va y se sienta a un lado de él y empieza a platicar.¿ Qué tienes Francisco?¿ Te encuentras solito?¿ No quieres compañÃa?¿ No quieres que te ayuden en lo que estás haciendo? Francisco le dice que no, pero lo que sà tiene es mucho frÃo, que por regular los últimos dÃas ha estado haciendo mucho frÃo.
44:00 A Laura esto le sorprende, porque particularmente estaban en épocas de verano, habÃa un sol muy pero muy contundente sobre ellos, habÃa mucha calor, aproximadamente de 30 grados no bajaba, pero aquel niño se sobaba los brazos y a veces temblaba como si tuviera frÃo. Laura pensó que tal vez lo que tenÃa era alguna enfermedad, tal vez algún tipo de calentura, tal vez algo, algo corporal. Al final de cuentas, ella trata que este niño se sienta lo más cómodo posible, y va con una compañera suya y le pide una manta.
44:44 Obviamente su compañera le pregunta,¿ para quién es aquella manta? Y ella solamente dice para un paciente. Confundida la compañera se la da, Y ella corriendo va y se la pone encima de aquel niño. Ella nota que otro paciente los está viendo. Un anciano que se encuentra en una banca de cemento, no muy lejos de ellos, como aproximadamente a unos 7 metros. Tiene la mirada puesta fija sobre ellos. Pero ella aparte de notar que los está mirando, también nota la extraña mirada que tiene. no es una mirada normal, aquel anciano está asustado, mientras los está viendo, el anciano simplemente pone unos ojos de terror, como si estuviera viendo algo muy tenebroso, Laura en ese momento se le queda viendo al anciano, pero nuevamente vuelve con el niño y le pregunta,¿ estás bien?,¿ no necesitas nada más?, y el niño simplemente dice que no, que solamente quiere estar ahà con sus flores, y que ahorita en un momento se va a volver a meter. Laura se levanta, tiene que hacer cosas, obviamente tiene que atender otros pacientes, pero cuando tocan para entrar de nuevo a la hora de la cena, ella busca a aquel niño entre el área de los pacientes más jóvenes, pero se da cuenta que no está.
46:18 Siendo el único niño que está en ese hospital psiquiátrico, serÃa demasiado fácil encontrarlo. Pero no. Pregunta a los médicos, pregunta a los paramédicos, pregunta al cuerpo de seguridad y al de limpieza. Pero nadie ha visto a un niño. Todos los pacientes se reúnen en el comedor. Todos están cenando en ese momento. Ninguno debe de faltar. Obviamente existen las excepciones, pero son muy especiales y muy puntuales Laura empieza a investigar y no encuentra registros de aquel niño simplemente se ha esfumado es asà como finalmente va con uno de sus compañeros uno de los que tiene más tiempo ahà y le pregunta es ese tipo de compañeros que conoce todo el edificio conoce a todos los pacientes y que fácilmente lleva más de dos décadas pero su compañero se le queda viendo y escucha atentamente la historia de Laura, y después de pensarlo un poco le dice Laura, un niño que se llama Francisco, si lo conozco, o más bien lo conocÃ, era un niño que estuvo aquà internado hace aproximadamente algunos 6 o 7 años, tal vez un año más, un año menos, duró muy poquito aquÃ, Por eso mucho
47:50 personal no lo conoce, pero ya no está con nosotros. Laura en ese momento empieza a hacer memoria, ¿no?¿ Cómo me vas a decir que estuvo hace seis años? El niño tenÃa ocho años ahorita. Hace seis años tendrÃa dos. Y su compañero vuelve y le dice, no Laura, cuando lo conocÃ, él tenÃa ocho años. Y te digo conocÃ, porque ese niño ya no está vivo ahora. Laura se le queda viendo a su compañero y le dice como que no está vivo. Ese niño tristemente tenÃa un problema muy severo. VenÃa de haber nacido en un entorno muy turbio.
48:36 Sus padres le hicieron cosas terribles que a ningún niño, es más, a ningún ser humano tendrÃan que hacerle. Además vivÃa en un entorno de delincuencia. y de escasos recursos este niño lo trajeron aquà por parte de un programa especial lo trajo el gobierno se iban a hacer cargo de todo hasta que él tuviera la mayorÃa de edad pero el niño no aguantó y no aguantó porque no lo tratáramos sino porque simplemente nos descuidamos una noche él solito se quitó su vida lanzándose por una de las ventanas, cuando a Laura le cuentan esto, ella empieza a entrar en negación, y le dice, no, yo lo vi, lo vi, le llevé una manta, puede incluso haberlo tocado, se veÃa como alguien vivo, no te puedo comprar eso, no te puedo creer que es un espÃritu, no te puedo creer que ese niño, no esté vivo ahora, fue asà como finalmente, al dÃa siguiente Laura, recuerda aquel anciano, que los estaba observando en el patio, hace apenas dos dÃas, y dice, el anciano, aquel viejito se nos quedó mirando, seguramente, él sabe del niño, porque él lo pudo ver, va con
50:11 el ancianito, lo conocÃa, era un ancianito muy bonachón, que tenÃa algunas enfermedades, sÃ, pero que, ante todo, no mentÃa. Ãl era muy noble. Laura finalmente va y se aproxima hacia él y le pregunta, disculpe,¿ verdad que usted me vio ayer en compañÃa de un niño? Era un niño pequeño, de unos ocho años. Yo le traje una manta,¿ sà se acuerda? Y el hombre, aquella expresión que tenÃa... de una sonrisa, de estarla recibiendo con alegrÃa, era muy bonachón, simplemente cambia, a una cara de completo terror, y le dice, señorita, yo la vi hace dos dÃas, y me dio mucho miedo cuando la vi, porque no la vi normal, parecÃa que estuviera loca, parecÃa, que le estaba hablando al aire, como si tuvieran un amigo imaginario. Laura se le queda viendo y le dice, a ver,¿ cómo está eso? Yo estuve hablando con un niño, y el anciano le respondÃa, no señorita, usted no estaba hablando con nadie. Usted fue, hace dos dÃas, se arrodilló, y empezó a hablar con alguien, como si estuviera a su lado, pero no habÃa nadie, y a mà me dio mucho miedo. trajo una manta
51:45 e hizo el gesto para ponérsela a alguien, pero la manta se cayó al suelo. Ahà sigue todavÃa. En ese momento Laura voltea y no ve nada, pero al levantarse y al caminar justamente donde estaban los arbustos donde habÃa platicado con aquel niño, se da cuenta que la manta se encuentra por debajo de los arbustos Como escondida... O mejor dicho... Como si el viento lo hubiera arrastrado... Laura la toma... Y recuerda aquellas palabras... Que le dijo el niño...
52:28 Tengo mucho frÃo... Hace mucho frÃo... Nos cuenta... Que después de eso... No pudo dormir bien... En cada sueño que tenÃa... VeÃa aquel niño... Ãl creyó que tal vez... Aquel espÃritu le estaba pidiendo de alguna forma algo de luz, algo que lo hiciera descansar en paz. Laura le dejó aquella manta en aquel lugar de siempre. Se la dobló y la puso abajo de aquellas rosas y de aquellos arbustos.
53:09 Jamás volvió a ver a aquel niño.
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