July 12, 2026

536 - Un enfoque rompedor para alcanzar la felicidad y el éxito (El sutil arte de que casi todo te importe una m*****)

536 - Un enfoque rompedor para alcanzar la felicidad y el éxito (El sutil arte de que casi todo te importe una m*****)
536 - Un enfoque rompedor para alcanzar la felicidad y el éxito (El sutil arte de que casi todo te importe una m*****)
Ideas para vivir mejor
536 - Un enfoque rompedor para alcanzar la felicidad y el éxito (El sutil arte de que casi todo te importe una m*****)
Tienes más opciones que ninguna generación anterior. ¿Por qué llegas al viernes agotado y con la sensación de no haber avanzado en nada?

En este episodio vas a salir con un criterio para decidir a qué le das tu energía y a qué no, sin la culpa que suele acompañar a soltar cosas. Trabajamos El sutil arte de que casi todo te importe una mierda, de Mark Manson, y su idea más incómoda: no puedes evitar el sufrimiento, solo elegir por qué vale la pena. Verás cómo distinguir un valor que te sostiene de uno que te vacía, y por qué asumir tu responsabilidad —aunque no sea tu culpa— es lo que te devuelve el control.

Si tienes poco tiempo y demasiadas cosas tirando de ti, este episodio te va a ayudar a elegir mejor tus tres.

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Ideas para vivir mejor: Desarrollo personal, profesional, espiritualidad, libertad financiera,emprender y liderazgo para personas que quieren convertirse en su mejor versión.

0:00 Más opciones de las que ningún ser humano ha tenido jamás. Podemos elegir nuestra carrera, nuestra pareja, nuestra ciudad, nuestra dieta y hasta la marca del café que nos tomamos por la mañana. Podemos elegir todo a día de hoy. Y aún así nos levantamos cansados muchas veces, con esa sensación de que vamos persiguiendo algo que nunca terminamos de alcanzar. Pues hoy te voy a contar por qué tenerlo todo a nuestro alcance es nos está agotando. Y también te voy a contar por qué la gente más serena que conoces no es la gente que más consigue, sino la gente que ha aprendido a que casi nada le importe.

0:41 Quédate conmigo porque esto va a cambiar la forma en la que eliges y la forma en la que vives. Esto es Ideas para Vivir Mejor. Este es el podcast donde cogemos un gran libro, le quitamos la paja, lo diseccionamos y nos quedamos con las cosas que de verdad podemos usar hoy mismo o podemos empezar a usar mañana por la mañana. Y hoy quiero empezar describiéndote a ti, describiéndome a mí, describiendo a mucha gente. Déjame a ver si acierto. Trabajas, cuidas de los tuyos, intentas hacer deporte, quieres leer más, quieres aprender inglés, quieres ahorrar, quieres ver a tus amigos y ya de paso quieres sacar adelante ese proyecto que llevas dos años o tres o cuatro posponiendo.

1:24 Lo intentas todo. Y precisamente porque lo estamos intentando todo a la vez, nunca terminamos nada del todo. Vamos con la lengua afuera y con esa sensación de culpa en nuestra cabeza que parece que no se nos apaga nunca. Tenemos la agenda llena y el depósito vacío. Y lo más raro es que sobre el papel no nos falta de nada. Tenemos opciones, tenemos recursos, tenemos gente a nuestro alrededor y aún así sentimos esa mezcla de estrés y de insatisfacción que nos acompaña todo el tiempo. Si te reconoces en esta situación, este episodio es para ti. Porque el libro del que vamos a hablar hoy tiene un título grosero, si quieres, pero también honesto. Se llama El sutil arte de que casi todo te importe una mierda y lo escribió hace ya algunos años Mark Manson. Y detrás de ese título provocador hay una serie de ideas muy liberadoras que son las que te quiero diseccionar Vamos con la tesis central del libro, la idea principal. Manson parte de una premisa que es que no podemos evitar el sufrimiento. No podemos, simplemente que la vida, hagamos lo que hagamos, viene con problemas de serie. Si montas un negocio, pues tendrás problemas de negocios. Si tienes hijos, pues tendrás problemas de hijos. Y si te quedas quieto en el sofá para no tener problemas, da igual, porque tendrás el

2:55 problema de que tu vida está vacía. No hay salida. El dolor, los problemas, no son algo opcional. Lo que sí es opcional es porque merece la pena sufrir. Y esa es la clave, eso es lo importante. Fíjate en esto que ves en pantalla. La pregunta correcta no sería cómo consigo una vida sin problemas. Y no es la correcta porque esa vida no existe. Y precisamente la gente que persigue esa vida es la que peor lo pasa. La pregunta correcta sería,¿ qué problemas quiero tener?¿ Qué batallas estoy dispuesto a pelear una y otra vez, aunque me duelan, porque ese premio es lo que quiero y es lo que de verdad me compensa? Mira, tú, yo y todos tenemos una cantidad limitada de energía para preocuparnos. Una cantidad limitada.

3:47 Y esa cantidad no nos llega para que nos importe todo. No nos puede importar el jefe, el vecino, los likes, el cuñado, el cuerpo que tienes, el cuerpo que no tienes, el coche del de enfrente, la vida que enseñan los demás en el móvil. Si repartes esa energía entre mil cosas, a cada una de esas cosas le va a tocar muy poquito de esa energía, le va a tocar una miseria. Y así vive mucha gente, disperso, agotado y descontento. No queremos estar así. Por tanto, no podemos repartir nuestra energía limitada entre tantas cosas. Por tanto,¿ cuál es la propuesta del libro? Pues evidentemente que nos importen menos cosas, pero que nos importen mejor. Elegir tres o cuatro cosas que de verdad valgan la pena, volcarte en ellas y todo lo demás lo mandas con perdón a la mierda. Por salud, por salud. Porque el que intenta que le importe todo no va a hacer bien nada y no va a cuidar bien de nada.¿ Esto de qué va?¿ De volverse un cínico al que nada le afecta?¿ Qué va? Esto va de que cuando nos importa una mierda casi todo, lo que va a pasar es que las pocas cosas que nos importan, nos importan de verdad. Nos importan con toda nuestra alma. A la persona a la que le importa todo por igual, en el fondo no le importa nada de una forma intensa. Ha diluido tanto su atención que ya no le queda fuego para lo esencial. Mandar

5:19 a la mierda las cosas que son secundarias es precisamente lo que va a liberar la energía para que hagas lo que sí merece la pena en tu vida. Esto lo tienes que ver como un presupuesto. Tú no tienes un dinero infinito, así que vas a decidir en qué lo vas a gastar y en qué no. Pues con tu energía emocional pasa exactamente lo mismo que con tu dinero físico. Tienes un presupuesto limitado. Y el problema es que la mayoría de las personas gasta ese presupuesto sin mirar, lo gasta a impulsos, lo gasta en cualquier cosa que se le ponga por delante ese día.¿ Y qué pasa? Pues que llega a fin de mes en números rojos de esa energía emocional. Por tanto, elegir bien es sencillamente administrar bien ese presupuesto limitado que todos tenemos. Y eso es lo que quiero desmontarte hoy en cuatro ideas, cuatro elecciones concretas que puedes empezar a tomar desde hoy mismo, desde esta misma semana, si quieres. La primera idea es que no elijas tus sueños, sino que elijas tus problemas.

6:20 Casi todo el mundo piensa al revés, casi todo el mundo se pregunta qué es lo que quiere conseguir y se imagina la foto final, se imagina el resultado, el momento cumbre, el momento del aplauso. Y eso es una trampa, porque todos queremos el resultado. Todo el mundo quiere estar en forma, todo el mundo quiere tener un negocio propio, todo el mundo quiere hablar tres idiomas. Querer estar ahí no dice nada de ti. Eso no es importante. Todos queremos eso. Lo que de verdad te define es lo que estás dispuesto a aguantar para llegar a ese punto. Te pongo un ejemplo. Imagínate a alguien que sueña con abrir una cafetería.¿ Y en su cabeza qué es lo que ve? Pues ve la luz de la mañana entrando por el ventanal y huele el pan recién hecho... Y se imagina a los clientes habituales que le van a saludar todas las mañanas por su nombre y que le van a pagar bien todos los días. Precioso, precioso. Pero te digo que esa persona no ha abierto ninguna cafetería y te digo también que no la va a abrir.¿ Y por qué? Porque lo que ama esa persona es la foto, es el resultado final, no es el problema.

7:30 Porque el problema real de una cafetería, y si tienes una o has tenido una o tu familia, lo vas a entender rápidamente, problema real de una cafetería es que te tienes que levantar a las 5 de la mañana es que tienes que discutir con un proveedor que no te ha traído la leche que le has pedido es que tienes que estar cuadrando las cuentas un domingo por la noche es que tienes que sonreír a un cliente que te ha tratado mal porque el café se lo has puesto mal o se lo has puesto tibio o se lo has puesto caliente y ahí en ese barro es donde tú tienes que decidir si quieres tener una cafetería o si lo que tienes es una fantasía bonita que es imposible de cumplir por tanto La pregunta nunca es si te gustaría tener una cafetería. Sí, claro que sí.

8:11 A todo el mundo le gustaría tener esa cafetería idílica que tenemos en la cabeza. La pregunta es si estás dispuesto a pelearte con un proveedor a las 5 de la mañana. Y si la respuesta es que no, entonces ese no es tu sueño. Es el sueño de otra persona que has adoptado por costumbre o porque lo tienes idealizado. Piénsalo en cualquier cosa que te ronde la cabeza en este mismo momento.¿ Quieres estar más fuerte? Claro que quieres estar más fuerte, por supuesto. Claro que te quieres ver mejor en el espejo, ya lo sé. El problema, la pregunta, es si estás dispuesto a que te duelan las piernas tres días a la semana durante los próximos cinco años.¿ Quieres aprender a tocar un instrumento? Claro que quieres aprender a tocar un instrumento. Claro, tu canción favorita, ¿verdad? No, pero la pregunta no es esa. La pregunta es si vas a aguantar 80 tardes seguidas sonando fatal antes de empezar a sonar un poco decente. El mismo esfuerzo, exactamente el mismo esfuerzo, se vive de una forma completamente distinta según si lo has elegido tú o si te lo han impuesto.

9:19 Piensa en dos personas que tienen que madrugar un sábado, una lo hace para ir a un curso que le apasiona y otra lo hace porque le han puesto un turno extra en un trabajo que odia. En realidad el despertador es va a sonar igual de temprano para las dos personas. Va a hacer el mismo frío y todo igual. Pero una persona se va a levantar de una manera, con una energía, y otra persona se va a levantar con otra energía completamente distinta.¿ Qué cambia?¿ Quién ha elegido ese problema? Cuando tú eliges tu problema, pues ese problema deja de ser una condena y se convierte en un precio que tú estás dispuesto a pagar hasta con gusto.

10:00 Y precisamente por eso... perseguir una vida sin ningún problema es una mala idea. No solamente porque, como nos dice el libro, es imposible, sino porque una vida en la que no tengas retos no te puede hacer feliz. Te va a aburrir y te va a vaciar. El sufrimiento que eliges tiene sentido, te construye, te hace crecer. En cambio, la persona que evita todo esfuerzo se está librando de ese sufrimiento con sentido. Y sin darse cuenta, se está quedando con el vacío, se está quedando con la insatisfacción, se está quedando con ese mirar tu vida y sentir que no has puesto nunca nada en juego por nada, que no has hecho nada con tu vida, con esa vida que te ha sido dada. Cuando eliges por el problema y no por el premio, van a pasar dos cosas.

10:54 La primera es que vas a descartar rápido aquello que en realidad no querías Por tanto, te vas a quitar de encima un montón de culpa inútil. Y la segunda cosa que va a pasar es que cuando llegue la dificultad, momentos difíciles van a llegar siempre, sea cual sea tu proyecto, pues no te va a pillar por sorpresa. Es algo que has elegido, es parte del trato y eso cambia por completo cómo vives esa dificultad.¿ Cómo lo puedes aplicar tú desde hoy mismo? Pues mira, coge uno de tus grandes objetivos, Y en lugar de mirar la meta, mira los peajes que tiene ese objetivo. Y pregúntate si estás dispuesto a pagar ese peaje una y otra vez. Si la respuesta es que no, quítalo de tu lista. Y no pasa nada. No has fracasado. Simplemente has dejado de sufrir y has dejado de poner energía en algo que en realidad no es lo tuyo y nunca fue lo tuyo. Vale, segunda idea. Elegir bien tus problemas está muy bien, pero...¿ Con qué vara los eliges? Con tus valores, con tus valores.

11:59 Y aquí el libro nos dice que hay valores buenos y hay valores chatarra, valores malos. Y esos valores chatarra te van a hacer infeliz aunque consigas llegar a esos objetivos que en teoría tienes. Un valor chatarra es una forma de medir tu vida que en principio parece razonable pero que te va a dejar siempre con hambre.¿ Cuál es el más común de esos valores chatarra? el placer inmediato. Vivir para sentirte bien ahora mismo sin más. Esto que suena tan lógico no funciona. La persona que pone su placer por encima de todo acaba necesitando dosis cada vez más grandes para sentir lo mismo. Y entre pico y pico siente un vacío enorme. Otro valor chatarra clásico, medir tu valor por lo que tienes o por lo que aparentas tener. Te doy un ejemplo sencillo muy de los tiempos actuales. Piensa en una persona que ha convertido el móvil en el juez de su vida y publica una foto de la cena, del gimnasio, del fin de semana en la playa y luego se queda ahí mirando la pantalla, refrescando, viendo cuántos me gusta tiene y si llegan pocos me gusta, pues se le ha estropeado el día, aunque la cena estuviera buenísima, aunque el fin de semana fuera perfecto y aunque se lo haya pasado fenomenal en el gimnasio. ha externalizado su alegría, ha puesto el mando de su estado de ánimo en manos de gente, en manos de personas

13:30 que ni conoce ni le importan. Ese es el problema de los valores chatarra. Dependen de algo que no controlamos. Los likes no los controlamos nosotros. El coche que tiene el vecino no lo controlamos nosotros. Que a los demás les impresione tu vida o no les impresione, no lo controlas tú. Y cuando tú pones tu felicidad en algo que no está en tus manos, lo que haces es vivir a merced de los elementos, vivir a merced del viento y de las mareas. Entonces,¿ cómo distingues un valor bueno? El libro nos da tres condiciones que me parecen auténtico oro. Un buen valor está basado en la realidad, primero. Segundo, es útil para los demás. Y tercero, está bajo tu control. Coge, por ejemplo, la honestidad y aplícale el filtro, estos tres filtros.¿ Está basada en la realidad? Sí. Decir la verdad no depende ni de fantasías ni de la aprobación ajena.¿ Es útil para los demás? Sí. Porque cuando eres honesto, la gente sabe a qué atenerse contigo.¿ Está bajo tu control? Totalmente.

14:38 Solamente tú decides si eres honesto o no eres honesto. Nadie te lo puede quitar. Por tanto, la honestidad como valor pasa el examen con nota. Y como la honestidad... pues hay otros valores que también pasan este examen. La generosidad, la humildad, la curiosidad, el saber cuidar de los tuyos. Esos son valores, de verdad. Porque pasan estos tres filtros. Fíjate la diferencia. Si tu valor es que quieres caer bien a todo el mundo, pues vas listo. Porque no controlas lo que piensan de ti y vas a vivir también pendiente de agradar. Si tu valor es ser una persona honesta, eso sí lo controlas. Y te da igual quedar bien o mal, porque la vara de medir está dentro de ti, no está fuera. Los valores, chatarra, no solamente es que dependan de fuera de ti, sino que además nunca acaban de saciarte. Consigues el coche y a las dos semanas ya quieres otro coche. Llegas a los mil seguidores y ahora quieres llegar a los diez mil.

15:41 Es una escalera en la que nunca hay un último peldaño. Siempre va a haber alguien con más y tú siempre vas a estar corriendo detrás de eso. Los valores buenos no funcionan así. Ser honesto hoy no te deja con más hambre para mañana. Cuidar bien a los tuyos esta tarde no te va a generar ansiedad por querer cuidarlos el doble mañana. Por tanto, los valores buenos te dan paz en lugar de darte más hambre. Y esa también es otra señal que te ayuda a distinguir un valor que te está nutriendo de un valor que te está vaciando. Te doy otra pista más para que caces Esos valores chatarra. Fíjate en tu conversación interior. Si tú te estás comparando constantemente con los demás, si tú estás todo el rato midiendo quién tiene más, quién ha llegado más lejos, quién ha publicado las mejores vacaciones, es que has adoptado una vara de medir prestada. Estás jugando un partido en el que siempre va a haber alguien por delante y por tanto siempre vas a perder. El día en el que dejes de medir tu vida contra la del vecino y empieces a medir tu vida contra tus propios valores, vas a dejar de jugar ese partido que es imposible de ganar.

16:52 Y déjame llevártelo a algo súper cotidiano. Imagínate dos personas que van a la misma cena con amigos. La primera va con el valor de que se note que me va bien y va por ahí contando sus logros y va dejando caer lo que le ha costado el reloj y va mirando de reojo si los demás le admiran o no. Y esa persona sale de la cena vacía porque nadie la ha admirado lo suficiente. Generalmente es lo que suele pasar. La segunda persona, la que va con el valor de quiero estar de verdad con esta gente, pregunta, escucha, se interesa y te aseguro que sale de esa cena llena porque ese valor lo ha cumplido. Ella sola, sin depender de nadie más. Misma cena, dos vidas completamente distintas y dos sensaciones también completamente distintas.¿ Cómo me gustaría que lo aplicaras esta semana? Identifica un valor chatarra que estés arrastrando.¿ Qué dar por encima?¿ Qué me admiren?¿ Tener lo último?

17:52 Ponle nombre y cámbialo por un valor que pase el filtro de los tres criterios. No hace falta que cambies tu vida entera. Con cambiar la vara con la que estás midiendo ya va a empezar a cambiar todo lo demás. Tercera idea para vivir mejor. tienes que hacerte responsable de tu vida, de toda tu vida, aunque haya muchas cosas que no sean culpa tuya, por supuesto. Aquí el libro hace una distinción muy fina y que hay que entender muy bien. Culpa y responsabilidad no son lo mismo. La culpa mira hacia el pasado, mira a quién ha hecho qué, y la responsabilidad mira al presente.¿ Qué hago yo ahora con esto que tengo delante? Puede que algo no sea culpa tuya y aún así... sea 100% responsabilidad tuya.¿ Cuándo está tu responsabilidad en ese caso? En cómo respondes. Déjame que te lo explique con un ejemplo. Piensa en esa persona que siempre llega tarde a todo y siempre tiene una razón para ello. Es que es el tráfico, es que el metro que se ha retrasado, es que me han detenido en el trabajo, es que llueve. Y seguramente cada excusa por separado, es verdad. Seguramente había tráfico, seguramente estaba lloviendo, pero fíjate en lo que está haciendo esa persona.

19:12 Pone la causa de su vida fuera de sí misma. Y mientras la causa esté fuera, no va a poder hacer nada. Es una persona atada, es una persona impotente. El día en que esa persona deje de decir es que el tráfico, no sé qué, y empiece a decir, mira, es que he salido tarde de casa, esa persona va a experimentar algo importante. Y es que de repente va a tener el control. Porque a qué hora sale de casa, eso sí depende de ella. Se ha hecho responsable, no culpable. Y como se ha hecho responsable, ha podido recuperar el volante de esa parte de su vida. Este es el truco.

19:53 Cuando culpas a lo de fuera, vas a sentir que tienes razón, pero te vas a sentir también impotente. Cuando asumes tu parte de responsabilidad, te va a escocer pero vas a poder también actuar. La víctima es aquel que tiene razón y no puede hacer nada. El responsable a lo mejor tiene razón o tiene menos razón que la víctima, pero es alguien que se empodera para poder cambiarlo todo. Esto es algo que se ve clarísimo en las relaciones, por ejemplo. Piensa en alguien que arrastra una historia detrás de otra que acaban igual de mal. Su conclusión siempre es la misma, que tengo muy mala suerte. con la gente o con la pareja. Todos sus ex eran egoístas, todos sus ex le han fallado, todos sus ex eran fríos o tal. Y puede que en cada caso hubiera algo de verdad, no te digo que no. Pero hay un detalle que no encaja. El único elemento que se repite en todas esas historias es esa propia persona. El día en el que esa persona se atreva a preguntarse qué estoy poniendo yo de mi parte para que siempre acaben mis historias igual, esa persona empezará a cambiar y empezará a aprender. Y a lo mejor descubre que es que siempre está eligiendo el mismo perfil. O a lo mejor descubre que está evitando las conversaciones difíciles hasta que esas conversaciones estallan. Sea lo que sea, ahora está en su mano. Y lo que está en su mano,¿ sabes qué?

21:20 Que lo puede mejorar. Hay una razón por la que nos resistimos tanto a hacernos responsables. Y es que ser víctima es muy cómodo. Es muy cómodo. Porque mientras la culpa la tengan los demás, tú no vas a tener que hacer nada. No tienes que cambiar, no tienes que exponerte, no tienes que arriesgar. La queja te está dando una identidad y te está dando una excusa a la vez.¿ Cuál es el problema? Que también te está dando una vida en pausa. Te vas a quedar ahí en tu esquina teniendo razón. Sin avanzar ni un solo paso. Te vas a quedar ahí esperando a que el mundo cambie por ti. Y déjame decirte que el mundo no va a cambiar por ti. Jamás. Imposible. Nunca lo hace. Entonces, hacerse responsable es más incómodo que eso, pero es como coger las llaves de tu casa. A lo mejor la casa está desordenada y te da pereza ponerte a ordenarla, pero al menos ya puedes entrar y empezar a arreglarla a tu ritmo. Mientras culpabas a otros, ni siquiera tenías las llaves de tu casa. Vivías en la puerta esperando a que alguien que hubiera dentro te abriera. Y esto no va de cargar con culpas que no te tocan a ti, ni tampoco va de tragar con todo. Si alguien te trata mal, la culpa es suya. Punto. Pero cómo respondes tú, si te quedas o si te vas, si lo hablas o si te lo callas, si aprendes

22:52 o si repites, eso es responsabilidad tuya. Y tienes que reclamar esa responsabilidad. Tienes que recuperar el poder antes que regalárselo a esa otra persona.¿ Cómo lo puedes aplicar tú? Pues coge una queja que repitas muchas veces. Es que siempre me pasa no sé qué. Y reescríbela empezando por la palabra yo. Entonces, es que nunca tengo tiempo se convierte en yo no estoy protegiendo bien mi tiempo. Fíjate cómo cambiar el sujeto de la frase... hace aparecer de pronto una puerta por la que antes no podías salir. Yo no estoy protegiendo mi tiempo. No es que nunca tengo tiempo para hacer nada. Fíjate qué diferencia. Cuarta idea para cerrar el círculo. Suelta el concepto que tienes de ti mismo. Muchas veces lo que nos frena no es que no tengamos capacidad, sino ese miedo a dejar de ser quien creemos que somos. El libro lo llama, medio en broma, la ley de la evitación. Tendemos a huir de todo aquello que amenace la imagen que tenemos de nosotros mismos. Y esto es una trampa porque parece que somos muy prudentes y en realidad lo que estamos es metidos en una cárcel. Un ejemplo, esa persona que toda su vida ha sido la fuerte del grupo o de

24:22 la familia, persona que siempre resuelve la que sostiene a los demás la que nunca pide ayuda se ha convertido en su identidad y eso le ha dado cosas buenas pero un día cuando lo pasa mal de verdad y necesita apoyo esa persona resulta que no lo pide y se calla y se aguanta sola porque pedir ayuda amenazaría su etiqueta de que yo no yo soy la fuerte así que esa persona prefiere sufrir en silencio antes que dejar de ser el personaje. Por tanto, esa identidad ya no es una fortaleza, se ha convertido en una cárcel.

25:03 O piénsalo con esa persona que se define como realista. Suena muy bien, ¿verdad? Porque el realista, oye, tiene los pies en la tierra. Pero¿ qué pasa cuando aparece una oportunidad nueva? Pues que el realista lo tumba. Lo tumba muy rápido. Esto no va a funcionar, seamos realistas. Y lo dice sin haber analizado nada. Lo dice porque intentarlo y equivocarse pondría en peligro su etiqueta. En ese momento, su realismo deja de ser sabiduría y empieza a ser miedo. La salida que nos propone el libro viene de una idea muy antigua. Y es que nuestras etiquetas no son la realidad. Son solamente construcciones. No son verdades que están grabadas en piedra. Son historias que nos hemos contado tantas veces que las estamos confundiendo con nuestra identidad. Y esas historias se pueden reescribir. Y de aquí sale la última pieza, que es aprender a estar equivocado a propósito. Todos vivimos convencidos de que tenemos razón en un montón de cosas en las que sencillamente no la tenemos. Es humano, es humano.

26:12 El problema es cuando esa certeza se vuelve un muro. Piensa en una discusión de grupo, en el trabajo, en una comida familiar. Hay una persona que ya ha decidido que tiene razón antes de escuchar a los demás. Y tú le das datos, le das otro punto de vista y esa persona no oye nada. Solamente está esperando a que te calles para repetir su argumento. Y casi siempre, si rascas un poquito debajo de esa terquedad, lo que hay es inseguridad. Le da tanto miedo estar equivocada que se está agarrando a su versión como si fuera un salvavidas. Y esto conecta directamente con la identidad. porque el motivo por el que nos cuesta tanto admitir que nos equivocamos es que confundimos nuestras opiniones con lo que somos. Si yo pienso que soy inteligente y alguien me demuestra que me estoy equivocando, no siento que he cometido un error simplemente, sino que estoy sintiendo que me han quitado un trozo de mí, un trozo de mi identidad. Por eso me defiendo con uñas y dientes. No estoy defendiendo la idea, me estoy defendiendo a mí. Cuanto más suelta tengas la identidad, menos...

27:15 personal te tomas el equivocarte y más fácil, por tanto, te resulta corregir el rumbo. Piensa en cuánta energía gastamos ahí, en sostener esa versión de nosotros mismos que ya no encaja, en tener razón en conversaciones que no llevan a ninguna parte, en no pedir ayuda para no tener que romper nuestro personaje. Toda esa energía es exactamente la que necesitas para hacer las tres o cuatro cosas que realmente te tienen que importar. Soltar la identidad no es perder nada, sino recuperar el presupuesto entero que estabas malgastando en mantener una foto tuya que a lo mejor ni siquiera te hacía feliz. La persona que aprende a decir puede que me equivoque es una persona más libre. Es una persona que puede cambiar de opinión sin sentir que todo se le viene abajo.

28:09 Es una persona que puede aprender, que puede crecer. En cambio, el que necesita tener razón siempre te aseguro que se va a quedar siempre exactamente donde está. Así que esta semana te pido que elijas una etiqueta, una etiqueta que tengas, una etiqueta de esas de yo soy así y que la pongas en duda. Si eres el que no sabe cocinar, cocina. Si eres la que no sabe hablar en público, habla en público. Para comprobar que esa etiqueta no eres tú. Esa etiqueta es una historia y tú puedes decidir cómo sigue. esa historia. Y hay un último apunte que el libro deja para el final y que me parece que lo ordena todo un poco. Tenemos que pensar que un día nos vamos a morir. Es así. Es así. Nos pasamos la vida intentando dejar huella, intentando ser recordados, intentando construir algo que nos sobreviva. Y esa carrera por trascender nos llena de ansiedad. Corremos detrás de un legado en lugar de estar presentes en lo que tenemos delante.¿ Qué podemos hacer?

29:19 Recordar que nos vamos a morir y que eso nos obligue a elegir. Si tu tiempo es limitado, que lo es, no puedes gastarlo en que te importe absolutamente todo. Tienes que elegir las pocas cosas que merecen tu vida y soltar todo el resto sin ningún tipo de culpa. La muerte es lo que nos empuja a hacerlo, es esa brújula que nos empuja a tomar esa decisión si tenemos el valor de mirarla de frente. Coge papel y boli o las notas del móvil, lo que quieras, y haz una lista con todo aquello que te preocupa ahora mismo. Todo. Trabajo, la casa, la persona, el cuerpo, el dinero, lo que opinan de ti, ese proyecto, la política, el grupo del cole, yo qué sé. vacíalo todo en esa lista, ponlo todo en esa lista sin ningún filtro. Y luego te pido que rodees con un círculo solamente tres cosas. Tres. Las tres cosas por las que estás dispuesto o dispuesta a pagar el peaje que haga falta. Las tres o cuatro cosas que pasan el filtro de tus buenos valores. Las tres o cuatro cosas que de verdad están en tu mano.

30:30 Esas tres son las que se tienen que llevar tu energía entera. Y con todo lo demás, pues haces el ejercicio de decir en voz alta, esto me importa una mierda. No puede, esas cosas no pueden llevarse nada de tu vida, no pueden llevarse ni un pedacito de una vida que es limitada. Así que cada vez que notes que una de esas cosas te está robando energía, acuérdate de que no está en tu círculo y suéltala, mándala, como dice el libro, con perdón, a la mierda. Y un aviso porque conozco lo que va a pasar. La primera vez que sueltes algo vas a sentir un pinchacito de culpa.

31:12 Es completamente normal. Llevamos toda la vida creyendo que preocuparnos por todo nos va a hacer buenas personas, nos va a hacer gente responsable. Y no es así. Preocuparte por todo no ayuda a nadie. Solamente te va a agotar y te va a dejar con menos energía para hacer las cosas que de verdad importan. Así que no le hagas caso a esa culpa. Es tus viejas costumbres pataleando en tu mente. Déjalas pasar y mira tus tres círculos y sigue adelante. Al final, en realidad todo el libro cabe en una sola frase. No puedes tenerlo todo, así que tienes que elegir bien aquello en lo que te vas a enfocar y aquello que vas a perder, aquello que tú conscientemente decides perderte. Y perderte las cosas adecuadas es la forma más madura en la que podemos vivir.

32:04 Que te importen menos cosas pero que te importen mejor. Bueno, si este episodio te ha gustado, te pido dos cosas. La primera, que le eches un vistazo a mis libros en Amazon. Si te gustan las buenas historias, si te gustan los libros de desarrollo personal, ahí tienes unas cuantas esperándote. Y la segunda, si quieres seguir tirando de este hilo, suscríbete a mi Patreon. Allí vas a tener acceso a contenido extra de cada episodio y también vas a tener acceso a una herramienta importantísima, el oráculo, nuestro mentor virtual 24x7, Está disponible para ti cuando lo necesites, para cuando requieras una idea, para cuando requieras que te ayuden a pensar sobre una situación, para cuando necesites un empujoncito. En fin, una herramienta súper útil. Te dejo todos los enlaces en la cajita de la descripción, ahí un poquito más abajo.

32:56 Y esta semana me han dicho o me han propuesto el hablar en público para un grupo, para una empresa, en un evento. Si a ti también te interesa porque tienes una empresa o tienes un evento o tienes un grupo al que crees que puedo motivar o al que crees que le puedo transmitir algo de conocimiento que le pueda venir bien sobre desarrollo personal, desarrollo profesional, pues te pido que me escribas a paya.eugenio.gmail.com y vemos juntos cuál es la mejor manera de ayudarte. Y ya lo sabes, elige tus tres cosas, suelta el resto y nos escuchamos en el próximo episodio de Ideas para Vivir Mejor. Hasta entonces, cuídate. Te mando un abrazo muy fuerte. Adiós.