Sé más feliz
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0:01 Hola a todos y bienvenidos a Ideas para vivir mejor. Soy Eugenio Paya Ruiz, lector empedernido, escritor y experto en desarrollo personal. Y hoy te traigo las ideas principales de Sé más feliz. Este libro está escrito por Daniel Amen. Imagina por un segundo que pudiéramos abrir una pequeña ventana en nuestras cabezas. para vernos por dentro. Nos miramos demasiado por fuera. ImagÃnate que pudiéramos vernos por dentro y asomarnos a lo que realmente está ocurriendo dentro de nuestro cerebro cuando nos sentimos felices, o cuando tenemos miedo, o cuando tomamos una decisión, o cuando sin saber muy bien por qué no conseguimos salir de algún bucle mental, de estos que tenemos tantos. Imagina que en vez de juzgarte por ser, yo qué sé, demasiado sensible o por ser demasiado impulsivo o por ser demasiado analÃtico o por lo que sea, pudieras entender que tu cerebro simplemente es que está diseñado asÃ, que hay un mapa, que hay una lógica interna y que hay una explicación a todas esas cosas.¿ Te imaginas la libertad que te podrÃa dar algo asÃ? Mira, para alcanzar una felicidad duradera, no te hablo de la euforia de fin de semana que se evapora el domingo por la tarde, sino de una calma profunda que permanece aunque
1:32 haya cosas a tu alrededor que no estén bien, pues lo primero que hay que hacer es conocer el terreno en el que vivimos. Y ese terreno no está fuera de nosotros, no está en las circunstancias, no está en la suerte, no está en las personas que nos rodean tampoco. Está aquà dentro, en tu cerebro, en tu cabeza. No todos tenemos el mismo tipo de cerebro, nos dice el libro. Hay al menos cinco grandes configuraciones que influyen directamente en cómo percibimos el mundo, en cómo gestionamos nuestras emociones y también, por qué no, en cuánto de feliz nos permitimos ser o no ser. El primer tipo es el cerebro equilibrado.
2:19 Estos son las personas que son como un reloj bien afinado. Nada chirrÃa, nada sobra, nada falta. Su actividad cerebral está repartida de una forma armónica y sus neurotransmisores, que ya sabes que son esas sustancias quÃmicas que van determinando cómo nos sentimos a cada momento, pues están en niveles óptimos siempre o casi siempre. Son personas estables, con los pies en la tierra, son personas que pueden parecer un poco frÃas o un poco convencionales, pero cuando la vida se vuelve impredecible, pues son estos los que se mantienen en pie y son los que conservan la calma cuando otras personas tienden a hundirse. Saben adaptarse sin perderse por el camino.
3:06 Este es el primer tipo. Luego están los espontáneos. A los espontáneos se les reconoce enseguida. Son aquellas personas que no marchan al ritmo de la banda, sino que marchan a su propio ritmo. Su lóbulo frontal, que es la zona encargada de frenar impulsos, trabaja un poquito menos que en los demás tipos y eso les da un toque salvaje, un toque creativo, un toque libre. Su dopamina, que es la molécula de la recompensa como hemos hablado en este podcast, suele estar un poquito más baja y por eso buscan constantemente nuevas fuentes de placer y nuevas fuentes de emoción. Son los que te dicen que sà antes de saber a qué. Son los que convierten la rutina del dÃa a dÃa en una aventura. Pero también, y esto es importante, son las personas que se aburren con facilidad. Son las personas que tienden a perder el foco o que tienden a lanzarse a situaciones arriesgadas solamente porque necesitan sentir algo más.
4:09 Ese es el segundo tipo. El tercer tipo son los persistentes, los perfeccionistas. Si los espontáneos que hemos visto antes son fuego, estos son piedra. Son gente constante, rigurosa, incansable. Estos tienen una zona del cerebro, concretamente el giro cingulado anterior, hiperactivada. Y eso les hace quedarse atascados en pensamientos y resistirse al cambio también. Además, estas personas suelen tener niveles bajos de serotonina. La serotonina, también hemos hablado de ella, es esa sustancia que amortigua la angustia y suaviza las aristas de la vida, de alguna manera. Asà que estas personas trabajan duro, tienen principios firmes, pero también pueden volverse muy tercos, muy rÃgidos y pueden caer incluso prisioneros de su propio ideal de perfección. Luego tenemos a los sensibles. Los sensibles viven con el volumen emocional subido al máximo. Su sistema lÃmbico, el sistema lÃmbico ya sabes que es el corazón emocional de nuestro cerebro, lo tienen permanentemente en alerta. Claro, esto les da una capacidad extraordinaria para sentir, para conectar, para empatizar con los demás. Estas son las tÃpicas personas que te miran y saben que algo te pasa sin que tú tengas que decir ni una sola palabra. Pero esa misma sensibilidad puede volverse en su contra. Y entonces se
5:40 transforma en tristeza, se transforma en pensamientos que se repiten, se transforma en problemas de sueño, en ansiedad... su dopamina, su serotonina, su oxitocina y sus endorfinas suelen estar más bajas de lo normal. Y esto amplifica cada emoción, amplifica cada inseguridad y amplifica cada una de las sombras que todos tenemos. Y por último tenemos al quinto tipo, a los cautelosos. Si los espontáneos aceleran, estos son los que pisan el freno. Su cerebro vive en modo alerta. Sus ganglios basales y su amÃgdala están trabajando como centinelas, siempre atentos a cualquier amenaza, sea una amenaza real o sea una amenaza imaginaria. Son personas muy reflexivas, muy precavidas y con unos estándares muy altos. Y eso está bien hasta cierto punto, pero cuando la alerta es constante, entonces se convierte en ansiedad. También nos dice el libro, no tienes por qué pertenecer a un solo tipo de cerebro. Hay muchas personas que tienen cerebros hÃbridos. De hecho, yo te dirÃa que la mayorÃa. Por ejemplo, un poco de espontáneo con un toque de persistente. Hay muchÃsimas combinaciones, tantas como 25.
7:01 Cuando entiendes cómo funciona tu cerebro, entonces dejas de luchar contra él. Dejas de intentar ser alguien que no eres. Dejas de pensar, tengo que cambiar mi forma de ser. Y empiezas a preguntarte, oye,¿ cómo podrÃa yo colaborar con mi propia mente sabiendo cómo es? Si eres espontáneo, lo suyo es que aprendas a canalizar esa energÃa creativa sin autodestruirte en ese proceso. Si eres, por el contrario, persistente, tienes que descubrir que soltar no es rendirte. Si eres sensible, tienes que aprender a cuidar esa delicadeza como una fortaleza y no transformarla en una debilidad. Si tienes un cerebro cauteloso, tienes que entender que tu miedo no es tu enemigo, es simplemente una señal que puedes escuchar, pero que no debes dejar que te paralice. Y si eres un cerebro equilibrado, tienes que aprender a usar esa calma no solamente para ti, sino también para las personas que te rodean en tu dÃa a dÃa. La felicidad duradera, nos dice el libro, que no consiste en convertirte en otra persona, no consiste en cambiar tu tipo de cerebro, consiste en conocerte tan bien y tan profundamente que aprendes a vivir en sintonÃa con tu propio diseño, con el diseño de tu cerebro, que es lo que no podemos cambiar. Tu cerebro es una orquesta. Es una orquesta inmensa. Y ahà dentro tienes
8:35 miles de músicos que están tocando al mismo tiempo. Cada uno con un instrumento distinto. Hay violines que representan nuestras emociones. Hay instrumentos de percusión que son los que marcan nuestra energÃa. Hay, por ejemplo, trompetas que anuncian nuestros pensamientos más brillantes. Todo esto es una metáfora, ¿vale? Pero para que te hagas una idea. Ahora,¿ quién está en el centro de todo de una orquesta? El director, ¿no? Es el que da la entrada, es el que marca el ritmo, es el que coordina cada instrumento para que en lugar de ruido lo que haya es armonÃa. Pues ese director en esta metáfora es tu salud cerebral. Cuando el director está bien, la orquesta responde. Cuando la orquesta responde, pues cada nota va encajando con la siguiente, ¿verdad? Piensas con claridad, te concentras sin demasiado esfuerzo, vas tomando tus decisiones del dÃa a dÃa con calma, te rÃes más fácilmente, te sientes tú mismo o tú misma, pero si dejas de cuidar a ese director, si en lugar de afinar esa orquesta cada dÃa, lo que haces es ignorar al director, la música se vuelve ruido. cuando la música cerebral se vuelve ruido,¿ qué es lo que pasa? Que toda nuestra vida va a empezar a desordenarse. A veces no pasa de golpe, a veces sucede en silencio, sucede poco a poco, como esa sinfonÃa que se va desafinando sin que nadie lo note, hasta que un dÃa simplemente hay algo dentro de ti
10:06 que ya no suena igual y tú no te sientes igual. Esto no tiene por qué ser trágico. Nuestro cerebro es muy generoso, no guarda rencor. Si lo cuidas, responde. Si le das lo que necesita, nuestro cerebro florece.¿ Qué necesitas para eso?¿ Tienes que irte a un laboratorio?¿ Tienes que hablar con gente que lleva batas blancas para lograrlo? No, solo necesitas prestar atención a lo más cotidiano, a lo más sencillo y al mismo tiempo a lo más poderoso que haces cada dÃa.¿ Y eso qué es? Comer. Comer. La nutrición no es solamente energÃa. La nutrición es información. Cada bocado es un mensaje que le estás enviando a tu cerebro. Le estás diciendo, esto es lo que quiero que seas. vitaminas, minerales, omega 3, probióticos, no son solamente palabras técnicas.
11:02 Todo esto son ladrillos que van a sostener tu estado de ánimo, tu claridad mental, que van a sostener también tu capacidad para concentrarte, para seguir adelante, para afrontar los retos. Por eso es tan importante lo que comemos. Hay suplementos que funcionan como ese afinador silencioso de nuestra orquesta interior. Nos da varios ejemplos el libro El Azafrán. Es un suplemento que eleva el ánimo porque sÃ, porque es asÃ. El magnesio, por ejemplo, es un elemento que le dice a tu sistema nervioso que estés tranquilo y que puede descansar.
11:45 Hay bastantes ejemplos, nos pone el libro. La hierba de San Juan también, que nos dice que lleva siglos acompañándonos y que es una mano tendida para quienes sienten que el mundo se ha vuelto demasiado pesado. Te anima, te ayuda a estar bien. Pero más allá de los suplementos, hay algo también muy importante. Es lo que comes cada dÃa. No con qué lo suplementas, sino lo que comes. La comida ultraprocesada te promete energÃa rápida, pero claro, el problema es que te roba esa energÃa igual de rápido. Los productos con envases brillantes, esas listas interminables de ingredientes que llevan escritas por la parte de detrás y que muchos son imposibles de pronunciar, no te están ayudando. Hay que comer comida real para ayudar a nuestro cerebro, la que no tiene etiquetas, la que viene de la tierra, del mar, de los árboles, de un huerto. Esa es la comida que va a alimentar tus células y al mismo tiempo va a afinar la orquesta cerebral que todos llevamos. Porque cuando comes bien, estás alimentando tu cuerpo, sÃ, pero no solamente eso. Estás encendiendo tu mente de alguna manera. Estás dándole a tu cerebro la oportunidad de que brille. Y cuando tu cerebro brilla, obviamente tú lo notas y los demás también. Te levantas más ligero, piensas con más claridad, sientes con más intensidad y vuelves otra vez a escuchar la música de esa orquesta cerebral. Y una cosa importante,
13:21 no todos los cerebros necesitan las mismas cosas, no tienen las mismas necesidades. Si tienes un cerebro espontáneo, de esos que hemos visto que van saltando de idea en idea, de esos que tienen mucha energÃa y mucha creatividad, necesitas gasolina de alto octanaje, como si fueras un coche.¿ Esto qué son? Pues dietas ricas en proteÃnas, Bajas en carbohidratos, cosas sencillas, huevos, almendras, aguacates, pescado, pollo, chocolate negro, alimentos ricos en tirosina, que son los que ayudan a tu cerebro a producir más dopamina. Y cuando eso ocurre, la mente de este cerebro espontáneo se enfoca y pasa de ver una foto borrosa a ver una foto en alta definición.
14:08 Si tu cerebro es del tipo persistente, es decir, si tiendes a pensar en bucle, si tiendes a ser metódico, constante, lo que necesitas es justamente lo contrario. Lo que necesitas son Carbohidratos complejos. Necesitas triptófano, que están los plátanos. Necesitas comidas que eleven tu serotonina y que calmen tu mente. Marisco, pavo, batatas, garbanzos, zanahorias, arándanos. Es como cambiar una tormenta interna por un cielo despejado. Si tu cerebro es de tipo sensible, es decir, si tiendes a sentir mucho, si tiendes a observar más y anticiparte más, lo tuyo es el equilibrio. No puedes comer ni demasiado de una cosa ni demasiado de otra, ni demasiada proteÃna ni demasiado carbohidrato. Tienes que comer un poquito de todo. Los alimentos picantes, el chocolate negro, van a liberar endorfinas. Esas endorfinas se van a sentir como un pequeño chute de bienestar que nos van a ayudar. Un pequeño, tampoco hay que pasarse con nada. Y si tu mente es especialmente cautelosa, tu aliado se llama GABA. Esto está en cosas tan sencillas como el té verde, como las lentejas, como las bayas, como la carne de pasto o como los alimentos fermentados. Tenemos, por ejemplo, el chucrut o el kimchi.
15:35 Pero todo esto que nos cuenta el libro no va de dietas milagrosas. Al final de lo que se trata es de entender que cada decisión que estamos tomando sobre lo que comemos es una forma de hablarle a nuestro cerebro. Es una forma de decirle Te cuido y quiero que estés bien. Y no todo es comer. En el dÃa a dÃa, cuando el tráfico te atrapa, cuando el correo no para de llegar, cuando alguien te ha hablado mal sin motivo, cuando ni siquiera tienes energÃa para preguntarte por qué estás haciendo lo que estás haciendo, normalmente lo que solemos hacer todos es reaccionar en modo automático, en piloto automático.
16:16 Nos enfadamos, nos frustramos, nos hundimos un poquito más en esa nube gris que parece seguirnos a todas partes y asà vamos avanzando con nuestra vida sobreviviendo. Claro, el problema es que esa nube no está fuera. En realidad la nube no es el tráfico, ni es el jefe, ni es la persona que te ha hablado mal. La nube normalmente la llevas dentro, la llevas en tu propia cabeza. Y si no la diriges tú, ella se dirige sola y por lo general no suele elegir bien. Tienes que aprender a dirigir tu mente de una forma intencionada. Es probablemente uno de los secretos más poderosos que existen para vivir mejor. Dirigir tu mente de una forma intencionada. Sé que suena a eslogan, pero no lo es. No se trata de que tengas que repetir frases motivacionales delante del espejo, que si lo haces está muy bien. No se trata de que finjas que todo va bien cuando no va bien.
17:20 No va de eso exactamente lo de dirigir tu mente. Dirigir tu mente es otra cosa. Es decidir conscientemente cómo quieres interpretar las cosas que te pasan. No lo que pasa, que muchas veces no va a depender de ti, sino cómo miras aquello que te pasa, como te digo siempre. Mucha gente confunde esto con pensar en positivo, con el pensamiento positivo, como si a veces bastara con ponerle purpurina a los problemas y entonces los problemas van a desaparecer. No es asÃ. Pensar en positivo no es negar que hay una tormenta encima de nosotros. Es abrir una rendija en la ventana para que entre un poquito de luz a pesar de la tormenta. Y cuando esa pequeñita luz entra, las cosas empiezan a cambiar. La mente es como un perro sin correa. Si la sueltas,¿ qué hace? Pues se va corriendo a los arbustos de siempre, ¿no?¿ Cuáles son los arbustos de siempre para nosotros? La queja, el miedo, el no soy suficiente. Entonces, si no la entrenas, pues tu mente no te va a seguir a ti. Tú vas a seguir a tu mente. Y entonces esa nube va a crecer, se va a hacer más grande. buena noticia es que nuestra mente es capaz de ser entrenada.¿ Cómo la entrenamos?¿ Yéndonos al Himalaya?¿ Meditando 10 años? La mayorÃa de personas no podemos hacer eso, pero lo que
18:50 sà podemos hacer la mayorÃa de nosotros son una serie de pequeños actos que si los repetimos durante el suficiente tiempo van a reescribir la dirección de nuestra atención. Una de las técnicas más sencillas, por ejemplo, serÃa lo que el libro llama el juego de la alegrÃa. El juego de la alegrÃa viene de la historia de Poliana. Poliana era una niña que tenÃa la habilidad de encontrar siempre algo bueno, algo positivo en cualquier situación que viviera. Suena muy sencillo, pero es algo que funciona. La próxima vez que te suceda algo que no te gusta, hayas tenido una discusión o hayas perdido una oportunidad o simplemente tengas un mal dÃa, hazte una sola pregunta.¿ Qué hay aquà en este dÃa tan malo que yo pueda agradecer? Seguro que hay algo, no tiene por qué ser algo enorme.
19:48 Seguramente haya algo mÃnimo, un gesto, una oportunidad escondida, una pequeña cosa que te va a alegrar el dÃa. Cuando haces esto, no estás fingiendo que todo va bien. Simplemente estás cambiando el foco de las cosas que van mal a las pocas cosas que a lo mejor van bien. Pero cambiar el foco también cambia tu mundo interior. Lo que estás haciendo en realidad es reeducando a tu cerebro, seas del tipo que seas, para que busque posibilidades en lugar de concentrarse en las amenazas o en las cosas que van mal. Y cuando tu mente se entrena para ver esas posibilidades, todo lo demás se va transformando poquito a poco. Otra técnica que nos da el libro es muy sencilla también. De hecho, cuesta creer que llegue a funcionar, pero funciona. Y se llama ponle un nombre a tu mente.
20:43 Un nombre. El autor que popularizó esta idea, por ejemplo, llamó Germi a la suya.¿ Germi por qué? Porque era un mapache travieso que tuvo de mascota cuando era niño.¿ Por qué? Porque cuando Germi, esa voz interior negativa, aparecÃa, él sabÃa que no era él. Era solamente Germi hablando. Y si era Germi, lo podÃa escuchar y lo podÃa mandar callar también. FÃjate qué cosa más sencilla. Darle un nombre a tu mente crea distancia. Y en esa distancia hay poder para ti. Porque una cosa es escuchar lo que tu mente te dice y otra cosa muy distinta es creerte todo lo que tu mente te dice. Eso es un error enorme. Asà que si quieres probarlo, simplemente ponle nombre a tu mente. Y la próxima vez que esa mente empiece a susurrarte que no puedes hacer algo, que no vales tal, que esto te va a salir mal, vas a poder responderle. Responderle cómo, pues oye, gracias por tu opinión, Germi, o como lo quieras llamar, pero hoy decido yo. Y hay otra práctica que nos da el libro que a menudo pasamos por alto porque creemos que la felicidad está en los grandes momentos, en los ascensos, en los viajes, en los aplausos, pero no, no es asÃ.
22:13 La felicidad duradera vive en los detalles. Vive en el primer sorbo de café de la mañana. Vive en el olor de la lluvia. Vive en cosas pequeñas. Vive en la risa inesperada de alguien al que quieres. Vive en ese sol que atraviesa las persianas por la mañana y te acaricia la cara. Vive en las cosas pequeñas. Si cada noche, antes de dormir, haces un repaso rápido de al menos tres cosas que hayan ido bien en tu dÃa, solamente tres, a lo mejor dos, incluso una, tu cerebro va a empezar a afinar su radar. Y cada vez, sin que tengas que forzarlo, va a encontrar él solito más motivos para agradecer. Lo estás reentrenando. Y lo que entrenas crece. Si entrenas la queja, pues va a crecer la nube que tienes encima. Si entrenas la gratitud, pues va a crecer otra cosa, va a crecer algo más positivo, va a crecer la luz. Y cuando agradeces no es que desaparezcan los problemas, no lo van a hacer, pero sà que quizás van a perder fuerza, van a perder volumen, van a dejar de ser una tormenta que te arrastra y se van a convertir en nubes pasajeras con menor importancia.
23:30 Las relaciones humanas. También habla el libro de las relaciones humanas, las de verdad, las que se construyen con paciencia, con presencia y con cariño. Esas relaciones humanas son probablemente el mejor predictor que tenemos de una vida feliz. Y no lo dice solamente el libro, lo dicen décadas de investigación cientÃfica. Hay muchÃsimos estudios muy serios, muy rigurosos, muy frÃos, pero que dejan claro que las relaciones humanas son de las cosas más importantes que tenemos en la vida y las que más influyen en la felicidad. En 2016, un meta-análisis publicado en el American Journal of Psychiatry confirmó algo que en el fondo todos sabemos. que trabajar en cómo nos relacionamos con los demás no solamente mejora nuestro estado de ánimo, sino que también puede prevenir y puede aliviar cosas como la depresión, la ansiedad o cualquier trastorno psicológico que podamos pensar.
24:31 No estamos hablando de una cosa sin importancia. Estamos hablando de salud mental. Estamos hablando de conservar nuestra energÃa vital. Y lo que más influye en esa energÃa vital no va a ser ni tu cuenta corriente ni cuántos tÃtulos cuelgan en tu pared. Tampoco si tu coche tiene o no tiene los asientos de cuero o tiene más caballos o menos. Lo que más va a influir en tu felicidad son tus vÃnculos, tu red con otras personas, tu red con otras personas con las que caminas en la vida. Pero, claro, las relaciones sanas no son algo que se construya solo.
25:13 No basta con querer mucho, no basta con darlas por hecho. Lo que hay que hacer es cultivarlas. Y eso requiere algo que no suele aparecer normalmente, responsabilidad. La primera gran responsabilidad es entender que tu felicidad no depende de nadie más que de ti. Que nadie va a venir a salvarte, que nadie está obligado a hacerte sentir bien. Eso es muy importante. Hay un escritor que se llama Dennis Pryor que lo explica con una imagen perfecta. Culpar a tu pareja por tu infelicidad es como culpar al termómetro de que haga frÃo. No tiene sentido. El termómetro no tiene la culpa de que haga frÃo ni de que haga calor.
26:04 Solamente refleja lo que hay ahà fuera. Y cuando lo piensas, tiene todo el sentido del mundo. Si entregas el control de tu bienestar a otra persona, vas a vivir en una montaña rusa emocional. Si subes a montaña rusa, sonrÃes. Si baja, frunces el ceño. Tu paz va a depender de señales externas, como si esas señales externas fueran algo asà como semáforos que deciden si puedes o no estar bien tú. No tiene sentido vivir asÃ. Pero cuando tomas la decisión de ser tú quien conduce tu estado interno, las cosas cambian y entonces la pregunta ya no es¿ por qué esta persona no me hace feliz? La pregunta pasa a ser¿ qué puedo hacer yo hoy para sentirme mejor y para aportar algo bueno a esta relación? Tomar la responsabilidad en primera persona. En primera persona. No hace falta un ramo de flores, no hace falta una cena a la luz de las velas cada semana tampoco. A veces basta simplemente con tener un tono más amable, con hacer un silencio en lugar de hacer una crÃtica. A veces basta con mostrar una sonrisa donde antes irÃa un reproche.
27:29 Son pequeñas cosas, pequeños gestos. Pero esos pequeños gestos son como gotitas de agua que con el tiempo van llenando un vaso entero. La segunda gran clave que nos da el libro es entrenar nuestra mirada. además de la responsabilidad, entrenar nuestra mirada. Porque siempre hay cosas que no nos gustan de la otra persona. Defectos, manÃas, rarezas, siempre. Pero también hay luz en la otra persona. Hay gestos, hay pequeños actos que pasan desapercibidos.¿ Por qué? Pues porque nuestra atención, si no la entrenamos, va a tender a enfocarse en aquello que falta, no en lo que ya está ahÃ.
28:13 Próxima vez que sientas ganas de lanzar una crÃtica a alguien, haz una pausa antes. Respira y pregúntate,¿ decir esto va a construir o va a erosionar la relación que tengo con esta persona? La mayorÃa de las veces, si somos honestos, la respuesta es bastante clara. Va a erosionar la relación. Hay estudios que han contado literalmente cuántas interacciones positivas y negativas tienen las parejas que duran en el tiempo.¿ Sabes cuál es esa proporción mágica? 5 a 1. Por cada interacción negativa...
28:56 TendrÃa que haber cinco positivas. Cinco gestos de cuidado, cinco gestos de atención, por ejemplo. Eso serÃa una interacción positiva. Es una especie de ritmo que mantiene afilada esa relación cuando la vida desafina.¿ Hacen falta fuegos artificiales? No. Hacen falta cenas de pelÃcula? No. Hacen falta sorpresas espectaculares? No. Lo que de verdad importa es que alguien te llene el depósito del coche sin decÃrtelo, por ejemplo. O que te escuche sin interrumpir. O que se ponga esa camisa que le has regalado porque sabe que a ti te gusta aunque a él o a ella no le guste.
29:38 Alguien que te envÃe un mensaje, aunque sea corto, y que te diga que está ahà para lo que necesites. Son pequeños detalles, muchos de ellos invisibles a primera vista, pero nos dice el libro que son la base sobre la que se va a construir todo lo demás. Los grandes amores no se miden por los grandes gestos, sino por la suma diaria de pequeños actos de presencia. Pero esto no aplica solamente a las parejas, esto aplica a los amigos, a los familiares, a los compañeros de trabajo, incluso aplica con desconocidos. Nuestra salud emocional no puede florecer en la soledad absoluta. Florece cuando hay contacto humano, cuando nos sentimos vistos, cuando sabemos que le importamos a alguien.
30:28 Asà que no esperes a que las relaciones importantes en tu vida se cuiden solas. No puedes delegar tu felicidad en los demás tampoco. No des por sentado nunca el afecto que te tienen los demás. CuÃdalo, aliméntalo como una planta. Nos dice el libro también que la felicidad no está escondida en algún rincón del pasado esperando a que vuelvas al pasado a encontrarla. Es imposible además. Tampoco la vas a ver agazapada en un futuro perfecto que nunca va a terminar de llegar porque nunca nada es perfecto al 100%. La felicidad de verdad, la que no depende de las circunstancias, se esconde aquÃ, como te digo siempre, en este instante, justo donde estás ahora. Una cosa es decirlo, lo sé, y otra muy distinta es vivirlo. Avanzar no siempre es fácil.
31:23 A veces la vida es complicada y nos sentimos que estamos en medio de un cruce de caminos y que no hay señales, no tenemos mapa, no tenemos brújula. Y en ese momento en el que piensas que estás tú y tu mente, pues te surge la gran pregunta de¿ ahora qué?¿ Hacia dónde camino?¿ Hacia dónde voy?¿ Hacia dónde avanzo?¿ Me siento perdido? No vas a encontrar la respuesta ni en ningún libro, ni en nada, ni en Instagram, desde luego. No la vas a encontrar en ningún sitio, porque la respuesta está en ti, la respuesta está en tus valores y está en tu propósito. En eso que va a seguir firme en tu interior, pase lo que pase. Aquà es donde el libro nos presenta una herramienta que es sencilla pero transformadora. Lo llama el One Page Miracle o simplemente OPM, el milagro de una página. No necesitas ser un monje tibetano para usar esto. Necesitas solamente una hoja en blanco. Seguro que la tienes por ahÃ. Bueno, una hoja en blanco y necesitas también la valentÃa de ser brutalmente honesto contigo mismo. El OPM consiste en condensar en una sola página quién eres y hacia dónde quieres ir.
32:39 Una página que te va a servir como brújula cada vez que la vida te ponga a prueba. Cuando el camino se nuble, cuando no tengas claridad, cuando la mente se llene de ruido, vuelves a esa página y esa página es tu norte. Claro, para hacer esto lo primero que tienes que identificar son tus valores fundamentales. Tus valores fundamentales. Ojo, un matiz importante. Tus valores no son lo que deberÃa importarte. Tampoco son lo que te han enseñado a repetir sin pensar. Tus valores son lo que de verdad te importa a ti. Lo que de verdad te sostiene cuando todo lo demás se cae.¿ Cómo llegas a ellos? Pues piensa en cuatro áreas esenciales de tu vida. El área biológica, el área psicológica, el área social y el área espiritual. En la parte biológica estamos hablando de tu cuerpo, de tu energÃa y de tu salud.¿ Cuáles son tus valores en este área?
33:41 Puede ser que valores la vitalidad, la fuerza, la longevidad. En la parte psicológica, ahà pasamos al mundo interior.¿ Qué valoras ahÃ? Creatividad, libertad, autenticidad, amor propio, serenidad, no sé. Pasamos a la parte social. Ahà entran tus vÃnculos.¿ Qué valoras?¿ Cuáles son los valores a nivel social? Amistad, familia, comunidad, conexión con los demás, lo que sea. Y en la parte espiritual, que no tiene por qué ser religiosa, hablamos de esa dimensión más profunda que todos tenemos.¿ Qué valoras en esa dimensión? Humildad, gratitud, aceptación, trascendencia, conexión con algo más grande que uno mismo, lo que sea. Tienes que definir tus valores en esas cuatro áreas. Si no sabes por dónde empezar, hay un truco que te puede funcionar muy bien. Piensa en tus héroes, no en los héroes de las pelÃculas, en las personas a las que admiras, en esas personas que han influido en ti de alguna manera alguna vez. Alguien que admiras en silencio. Y pregúntate qué valores está representando esa persona. Porque lo que admiras en otras personas muchas veces es lo que tu propia alma te está pidiendo que expreses en el mundo. Después de identificar tus valores llega el momento de descubrir tu propósito.
35:06 Te he hablado de esto mil veces. Tienes que frenarte, parar un segundo, porque la palabra propósito a veces nos impone, nos suena a algo grandioso, nos suena a algo inalcanzable, ¿verdad? Como si un propósito siempre tuviera que ser salvar al mundo o fundar una empresa que cambie la historia de la humanidad. Pero no, tu propósito no tiene por qué ser algo espectacular para ser algo importante. Tu propósito es simplemente esa razón Ãntima que da sentido a tu historia. Es esa fuerza que te va a hacer levantarte incluso cuando no te apetece. Es aquello que, aunque nadie más entienda, para ti es importante.¿ Cómo descubrimos nuestro propósito? Haciéndonos preguntas.¿ Qué te apasiona hacer incluso cuando nadie te aplaude?¿ Qué harÃas gratis?¿ Para quién lo harÃas?¿ Puedes transformar alguna de tus heridas en una forma de ayudar a otras personas?¿ Qué necesitan los demás de ti que tú ya tienes para ofrecerles?¿ Cómo cambia la gente cuando tú pasas por sus vidas? Hay muchas preguntas asÃ. La más potente quizás.
36:23 Cuando ya no estés, cuando te mueras,¿ cómo quieres que te recuerden? El propósito no siempre te va a gritar. A veces te susurra. Y para escucharlo hace falta silencio, hace falta honestidad y hace falta mucho valor también. No te va a servir de nada saber quién eres si no sabes hacia dónde tienes que caminar. Por eso el One Page Miracle, el OPM, es una herramienta muy práctica porque vas a escribir metas especÃficas en cada una de esas cuatro áreas.¿ Cuáles son tus metas a nivel biológico, a nivel psicológico, a nivel social y a nivel espiritual? Metas que no tienen que ser vagas ni aspiraciones etéreas, sino caminos con forma y dirección. Por ejemplo, si uno de tus valores biológicos es la vitalidad, a lo mejor uno de tus objetivos es mantenerte fÃsica y mentalmente fuerte durante muchos años.¿ Cómo se traduce eso en acciones para el dÃa a dÃa? Moverte, cuidar tu descanso, nutrirte bien.
37:28 Otro ejemplo, si uno de tus valores espirituales es la trascendencia, quizás tu objetivo, uno de tus objetivos, sea proteger el planeta, cultivar la gratitud, dejar un legado significativo. Si uno de tus valores sociales es la empatÃa, pues a lo mejor tu objetivo o uno de ellos puede ser cuidar conscientemente tus relaciones más importantes. A lo mejor tienes que llamar más a tus amigos, tienes que escucharles más y hablar menos, cultivar tus vÃnculos verdaderos. Y si uno de tus valores psicológicos es la libertad emocional, pues quizás tu meta o una de ellas puede ser aprender a gestionar tus pensamientos, aprender a gestionar tus emociones con inteligencia en lugar de verte arrastrado por esos pensamientos o por esas emociones todo el tiempo. En fin, cuando termines, vas a tener en tus manos una sola página que idealmente lo que va a hacer es resumir las cosas que de verdad te importan y plantearte un mapa o una ruta de hacia dónde quieres ir. Y esa página no es un adorno, esa página va a ser tu brújula. Va a ser tu brújula. La felicidad no es una meta lejana, no está en el pasado que no vuelve, no está en un futuro que no puedes controlar. La felicidad vive en este instante, en este preciso momento y se fortalece cada vez que alineas lo que haces con lo que de verdad te importa. No con lo que le importa a los demás, sino con lo que de verdad te importa
38:59 a ti. cuando a tus pasos los guÃan tus valores, cuando tu propósito está claro, cuando tus metas tienen dirección, el cruce de caminos deja de darte miedo. Ese silencio incómodo se convierte en una oportunidad. Esa pregunta de ahora qué hago se transforma en aquà estoy y sé hacia dónde voy. Bueno, espero que este episodio te haya inspirado y que te lleves al menos una idea que puedas poner en marcha hoy mismo. Y si quieres seguir profundizando en todo esto, déjame contarte que hace unos dÃas he lanzado el volumen 1 de mi nueva colección de libros. Se llama« Secretos para vivir mejor. Volumen 1». Es un compendio de ideas, es un compendio de herramientas prácticas para que puedas aplicarlas en tu dÃa a dÃa y empezar a dar pasos reales hacia esa vida que deseas. Lo tienes ya disponible en Amazon y te dejo el enlace directo en la descripción de este episodio para que le puedas echar un vistazo sin compromiso. Gracias de verdad por estar al otro lado.
40:06 Si este episodio te ha aportado algo de valor, compártelo con alguien que a quien también pueda ayudar. SuscrÃbete al canal, por supuesto, y sigue al podcast en Instagram. Y si alguna vez te apetece apoyar este proyecto con un café virtual, también puedes hacerlo muy fácilmente a través de PayPal o de transferencia. Te dejo todos los detalles en la descripción. Y ahora sÃ, me despido. Un fuerte abrazo y hasta la próxima.
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