Paren el mundo que me bajo
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0:01 Hola a todos y bienvenidos a Ideas para vivir mejor. Hoy te traigo las ideas principales de un libro, también de Pedro Ruiz, como la semana pasada, que se llama Pare en el mundo que me bajo. Es el último libro que ha publicado a finales del año pasado. Pero antes de empezar, una cosa muy rápida. Este es un podcast para personas ocupadas que no quieren consumir ideas, sino que quieren usarlas. Si alguna vez te ha pasado que escuchas en este podcast alguna idea que te gusta o pero que no puedes luego aplicar a tu vida, eso tiene solución. En Patreon tienes Ideas en Acción. Ahà las bajamos a tierra en el oráculo. Nuestro mentor virtual 24-7, entrenado con las mejores ideas de cientos y cientos de los mejores libros de desarrollo personal y profesional para cuando estás bloqueado, para cuando dudas, para cuando necesitas una respuesta inmediata.
0:53 Te dejo su enlace en la descripción del episodio. Y ahora sÃ, vamos con este libro. de Pedro Ruiz. El libro nos pide que nos imaginemos un chimpancé. Un dÃa, por alguna mutación minúscula en su cerebro, por una chispa eléctrica nueva, ese chimpancé tomó conciencia de sà mismo. Y de repente ocurrió algo importantÃsimo en la evolución. Ese chimpancé se mira, se percibe y se empieza a preguntar cosas.¿ Quién soy?¿ Qué hago aquÃ?¿ Qué es esto?¿ Hay alguien ahà fuera?¿ Estoy solo?¿ No estoy solo? Y ese instante lo cambia todo. El verdadero salto evolutivo quizá no fuera ponerse en pie, sino empezar a preguntarnos cosas. El dÃa que aparecen esas preguntas también aparece la angustia, porque evidentemente la conciencia casi siempre trae consigo el miedo. Y ese miedo exige respuestas. ImagÃnate esos primeros humanos... Mirando al cielo, temiendo la tormenta, enterrando a sus muertos. Necesitaban una explicación a por qué estaban allÃ. Exactamente igual que la necesitamos ahora, pero ahora tenemos más entretenimiento. Necesitaban sentido, igual que lo necesitamos ahora. Y alguien, nos dice Pedro Ruiz, quizá más listo, quizá más sensible, dijo, no estamos solos, hay algo más grande, hay un plan. Y asà nacieron las religiones. No como
2:23 un fraude, por supuesto, ni para manipular a nadie, sino como un consuelo que se ofrecÃa a la humanidad. Con tres respuestas muy sencillas. La vida tiene sentido, no estamos solos, alguien cuida de nosotros. Y eso al ser humano le calma. Es como llevar una cantimplora cuando estás en medio del desierto. Es verdad que no elimina el desierto, pero sà que reduce tu sed. Tener fe es una suerte. Atravesar la vida sin ningún tipo de fe se hace duro. Nos dice el autor, nos dice Pedro Ruiz, que él cree personalmente solamente en una cosa, en la bondad. No cree en dogmas, no cree en castigos eternos, no cree en intermediarios, en definitiva. Cree en la bondad humana. Cree en que alguien asuma su responsabilidad. Cree en la gente que ayuda a otro sin pedir nada a cambio. Cree en la gente que es capaz de reconocer sus errores. Ahà él ve algo sagrado, algo importante. Pero ampliemos el plano. Nos dice el libro que el universo tiene unos 14.000 millones de años y la Tierra 4.500 millones. La humanidad en todo esto es un suspiro, es un ratito muy corto y sin embargo nos empeñamos en vivir como si fuéramos el centro de la creación. Con un ombligo inflamado creemos que no solamente la humanidad sino que nuestra época es la definitiva, que nuestro sistema es es el sistema permanente, que la
3:54 tecnologÃa que tenemos es el culmen del desarrollo. Y Pedro Ruiz nos recuerda que no lo es, que es provisional como todo lo que ha habido anteriormente. Antes hubo otros paradigmas y más adelante habrá otros paradigmas. Y nosotros somos una especie de pasajeros en el tiempo. Y el problema no es que seamos pequeños, el problema es que muchas veces parece que no aceptamos que somos pequeños. Y el viaje más veloz no es el mejor. Y vivimos obsesionados con la velocidad.¿ Verdad que hoy en dÃa todo es velocidad? Todo tiene que ser rápido, inmediato, urgente. Y no estamos preparados para digerir tanta velocidad. El mundo que viene no nos va a preguntar si estamos preparados. Nos va directamente a invadir y lo tendremos que asumir aunque tenga contraindicaciones que ni siquiera sabemos. conocemos, eso es inquietante y en medio de esa pequeñez cósmica hemos creado una prótesis al poder una especie de amuleto moderno un objeto que nos hace sentir conectados, que nos hace sentir informados, que nos hace sentir importantes muchas veces seguro que te puedes imaginar que el libro habla del móvil, estoy hablando del teléfono móvil, el móvil ya no es una herramienta, el móvil se ha convertido en una especie de ecosistema El móvil hoy en dÃa es a la vez un banco, una biblioteca,
5:24 un confidente, un mapa, una agenda, una televisión. Es dopamina portátil. Se ha convertido en el centro de la vida moderna. Ese centro en torno al cual gravita absolutamente todo lo demás. Nos despertamos con él, nos dormimos con él, lo miramos antes incluso que a nuestra pareja o que a nuestros hijos, lo tocamos todo el dÃa más que a cualquier persona. Es el nuevo altar doméstico. Y sÃ, lo puedes apagar cuando quieras, pero ese algoritmo está compitiendo contra nuestra biologÃa. Nos da dopamina, nos da una recompensa, nos da notificaciones y refuerza todo ese sistema. Es la misma mecánica que la de las máquinas tragaperras, solamente que ahora llevamos una máquina tragaperras en el bolsillo, todos y cada uno de nosotros.
6:21 Antes era más fácil estar tranquilo, sentarse a leer un libro, mirar por la ventana, escuchar el silencio del campo o del atardecer y ahora no porque tenemos un terrorista que vibra en nuestro bolsillo y nos arrastra a una desazón que generalmente es una desazón ajena porque ha estallado un conflicto en otro continente, porque ha estallado una polémica entre polÃticos absolutamente irrelevante para tu vida, porque han pillado un escándalo de corrupción Y la noticia se sirve amplificada. Y nuestro sistema nervioso es incapaz de distinguir. Nuestro sistema nervioso reacciona igual que si fuera con nosotros, que si fuera en nuestro barrio, en nuestra calle. Y entonces nos activamos y nos alteramos y nos posicionamos. Y entonces ya estás dentro de ese sistema. Hay una frase en el libro que me parece demoledora. Dice que pasaremos a la pequeña historia de nuestras irrisorias vidas como aquellos que hablaban permanentemente con personas que no estaban allÃ. Aquellos que hablaban permanentemente con personas que no estaban allÃ. Estamos en una mesa, cuatro personas, y cada una está metida en su pantalla.
7:37 Estamos en el metro, hay 50 personas en el vagón y hay 50 cabezas inclinadas. Es una escena histórica. Esto dentro de 100 años será material de estudio. Vamos a pensar por un momento que Aristóteles no tuvo teléfono móvil. Platón no tuvo WhatsApp ni falta que le hacÃa. Marie Curie no recibÃa notificaciones. Cervantes no tuvo Instagram. Y no eran gente tonta, ¿verdad? La hiperconectividad no es un sinónimo de inteligencia de ninguna manera. Es un sinónimo de estimulación constante, eso sÃ. Pero estar permanentemente estimulado no quiere decir que estés pensando en profundidad.
8:19 Antes te enterabas de lo que ocurrÃa en tu pueblo, luego te enterabas de lo que ocurrÃa en tu paÃs y ahora sabes lo que está pasando en cualquier punto del planeta en tiempo real.¿ Es eso saludable?¿ Puede nuestro cerebro humano digerir todos esos miles de inputs diarios? Seguramente no. Tenemos un tornado de datos en nuestra cabeza. Noticias que son reales, noticias que son falsas también Opiniones, muchas opiniones. Reacciones a las opiniones. Indignaciones por las reacciones a las opiniones. Todo eso no contribuye a amueblar nuestra cabeza. Todo eso contribuye a destartalar nuestra cabeza. No todo lo que sabes mejora tu vida. Hay información que no te aporta absolutamente nada.
9:11 Hay información que solamente te aporta ansiedad. Claro,¿ qué pasa? Que un ser humano sereno y tranquilo es más difÃcil de manipular. Un ser humano alterado no, un ser humano alterado lo puedes manipular muy fácil. Si estás enfadado, compras más fácil. Si estás asustado, obedeces más rápido. Si estás distraÃdo, no cuestionas al poder. Ojo con esto, nos quieren agitados, nos quieren de acá para allá como pollos sin cabeza. Porque un ser humano en silencio o Pensando, reflexionando, leyendo, un ser humano atento es peligroso y es muy peligroso para cualquier sistema que se base en consumo y en obediencia.
10:03 Piensa en qué sistema nos estamos moviendo. Y cuando ya has entregado tu atención, entregas otra cosa muy importante también. Tus datos, tu rastro, tu libertad. Porque el siguiente nivel ya no es el teléfono móvil. Ya se está hablando y ya lo estás viendo que estamos pasando al dinero digital. La tarjeta de crédito, sin ir más lejos. El pago digital. Es el más cómodo, por supuesto. Claro que es cómodo. No se trata de discutir el progreso. Yo creo que el libro no discute el progreso. Lo que sà que discute, y estoy parcialmente de acuerdo, es el precio invisible que estamos pagando cada vez que dejamos rastro¿ Qué compramos?¿ Dónde compramos?¿ A qué hora compramos?¿ Con qué frecuencia compramos? Todo eso está dibujando un perfil de ti. Y ese perfil no es algo neutral, ese perfil es monetizable, porque es analizable y es manipulable. Nunca en la historia de la humanidad ningún dictador, y lo ha habido muchos, ¿verdad? Ninguno de ellos supo tanto de sus ciudadanos como hoy saben las grandes plataformas y los sistemas financieros. Nunca, jamás. Ni el más brutal de los tiranos tuvo acceso al detalle microscópico de la vida cotidiana de millones de personas. Hoy sÃ.
11:33 Y además lo estamos entregando gratis. Y cuando algo es gratis, el productor es tú. Esa frase tenla clara. Cuando algo es gratis, el productor es tú. No estás pagando con dinero, pero estás pagando con información gratis. Estás pagando con hábitos, con patrones, con tu identidad digital. Y esa dictadura digital, además, es tan perfecta que no necesita botas, ni necesita uniformes, ni necesita armas. Solamente está envuelta en comodidad. Tú compra desde casa, no te muevas, nosotros te lo gestionamos. Y mientras tanto, cada paso tuyo por el mundo digital queda registrado.
12:13 No hace falta que te vigilen. Basta vigilar. con que te metas en ese mundo digital y consumas. Si desaparece el dinero fÃsico, como parece que va a suceder, todo movimiento económico va a ser rastreable, todo, todo. Es una posibilidad técnica real, no es una conspiración. La pregunta no es si se puede hacer, porque se puede hacer. Claro, esto debemos permitirlo asà sin reflexionarlo, Porque un dinero que nosotros hemos ganado y que ha pagado sus impuestos no tendrÃa por qué estar controlado de esa forma tan asfixiante.
12:55 La libertad económica deberÃa ser una parte esencial de la libertad personal. Pero cuando todo queda registrado, tu libertad se reduce. Y al hilo de esto, el libro habla de otro fenómeno, que es la obsolescencia programada. Seguro que te has dado cuenta de que antes las cosas duraban mucho, se heredaban de unos hermanos a otros, se reparaban. Hoy las cosas mueren jóvenes. Hay electrodomésticos que se suicidan a los pocos años. Hay móviles que dejan de actualizarse. Hay sistemas que se vuelven incompatibles de la noche a la mañana. No es casualidad. Esto está diseñado. Y está diseñado porque la rueda del consumo necesita de una rotación constante. Pero esa rotación tiene un efecto psicológico. en nosotros porque ya nada permanece nada dura nada nos acompaña y eso también se está filtrando a nuestra manera de vivir relaciones rápidas experiencias rápidas queremos resultados rápidos vivimos en una cultura del reemplazo permanente y el libro nos cuenta la historia de el rey que pidió la camisa del hombre más feliz del reino cuando encontraron a ese hombre resultó que ese hombre no tenÃa ninguna camisa. La felicidad no está en la acumulación. En nuestro ataúd, al que llegaremos dentro de muchos años, si
14:25 Dios quiere, en ese ataúd no nos va a caber nada. Ni el ego, ni el saldo bancario, ni el coche, ni el barco, ni nada. Absolutamente nada. La pregunta es,¿ estamos viviendo para acumular¿ Más cosas que no nos podamos llevar a ningún sitio?¿ O debemos de cambiar el chip y vivir para desarrollar más conciencia? Cada uno que la responda por sà mismo. El libro también nos habla de las redes sociales. Tenemos miles de seguidores, cientos de amigos, pero¿ es eso real? La respuesta es que no. Eso es visibilidad. Pero el más nunca puede sustituir al mejor.
15:14 Más impactos, más exposición, pero menos profundidad. Hay una soledad contemporánea que solamente se resuelve con presencia humana. No se va a resolver con un contador de seguidores. Estamos invirtiendo millones en mirar hacia afuera y apenas invertimos en aprender a estar dentro. Y esto lo dice por el tema de la exploración del espacio. exploración del espacio, cualquier exploración cientÃfica, por supuesto que es algo muy valioso. Pero la tesis del libro es que estamos haciendo un poco de escapismo psicológico con esto. Estamos huyendo hacia afuera, explorando otros planetas, por ejemplo, en los que no se puede vivir, porque no sabemos gestionar lo que tenemos dentro. El verdadero viaje a lo mejor no es a otros planetas, es un viaje interior. Pero en vez de pensar estas cosas, seguimos distraÃdos con consumo, con pantallas, con seguidores. Y hay otra fuerza operando por detrás de eso, muy antigua y muy primaria.
16:25 El odio. El odio y el relato, que es lo que nos lleva al odio. Seamos honestos, llevamos mucho más tiempo, el ser humano, siendo animales que siendo seres pensantes. Si pensamos en la escritura, escritura que lleva con nosotros seis o siete mil años, como mucho, pero como especie llevamos cientos de miles de años funcionando con impulsos muy primarios y eso se nota. Por tanto, cuando a través de los medios de comunicación nos venden el relato del odio, ese odio es capaz de movilizarnos más rápido que un relato basado en la razón. Piénsalo, la indignación se contagia mucho más rápido que la serenidad. Porque un discurso calmado no es capaz de llenar estadios. Pero un discurso incendiario, por supuesto, que te llena un estadio y 20 estadios. El odio es una herramienta polÃtica y social muy eficaz. Muy eficaz para dividir, muy eficaz para simplificar las cosas y muy eficaz para señalar culpables. Y cuando hay un culpable, claro, la multitud descansa. Y es muy sencillo porque entonces la multitud ya no tiene que pensar, solamente tiene que reaccionar contra ese culpable. En la historia hay muchÃsimos ejemplos. El odio moviliza masas y después cuando el objetivo se consigue, esos lÃderes que han inoculado el odio se desmarcan de
17:56 la violencia que ellos mismos han alimentado. Es un patrón muy antiguo. Culpas a un enemigo, agitas a la masa, alcanzas el poder y luego niegas la autorÃa moral de ese odio y ese ciclo se repite las veces que convenga y las veces que haga falta ya no vivimos en la era de la información vivimos en la era del relato Nerón culpó a los cristianos del incendio de Roma el tercer Reich fabricó mil narrativas para justificar invasiones a otros paÃses los imperios sean cuales sean se sostienen por el relato¿ Cuál es la diferencia con lo que está pasando hoy? La diferencia hoy es la velocidad a la que se transmite ese relato. El que cuenta mejor la historia, el que la repite más veces, el que controla más altavoces mediáticos o de redes sociales, ese domina el relato. Domina el relato. Y la verdad importa mucho menos que ese relato y la capacidad de amplificar ese relato.
19:04 Y eso es muy inquietante. Eso es realmente inquietante. Antes era la televisión, hoy son las redes, la televisión ha perdido mucho peso frente a las redes sociales, pero de alguna manera sigue marcando la agenda. Y ahora el conflicto es el producto. Hay programas donde la excusa es cocinar, pero en realidad lo importante es discutir. El conflicto, la televisión y el conflicto es otro de los temas del libro. Hay debates en la televisión donde nadie está escuchando, pero todo el mundo está gritándose. Si no hay conflicto, No hay audiencia. Si no hay audiencia, no hay negocio. Asà que el conflicto se fabrica. Y eso viene muy mal a nuestra democracia. En teorÃa vivimos en democracias, pero nos dice el libro que en la práctica muchas de esas democracias están funcionando como dictaduras del dinero. Dictaduras del dinero en las que ya no manda la ideologÃa. Manda quien financia a la ideologÃa. Hay un jefe polÃtico que responde al de arriba. Y el que molesta simplemente desaparece. Obviamente no siempre fÃsicamente, pero sà mediáticamente. Hay cancelación, hay invisibilización, hay ridiculización de las personas que molestan al que comunica y al jefe del que comunica. Hace falta mucha fortaleza moral para decir lo que uno piensa cuando sabe que puede pagar un precio. Y esto viene pasando desde tiempos antiquÃsimos.
20:33 Nos habla el libro de Diógenes, por ejemplo. Diógenes buscaba un hombre honrado con un candil. Quizás hoy también necesitarÃamos uno. Hay otra tendencia interesante. Los encierros. Encerrarnos, ¿verdad? Series infinitas, pelÃculas de tres horas, contenido inagotable. Durante la pandemia del COVID-19 aprendimos algo. Aprendimos que una población encerrada... da muchos menos problemas. Una población que compra desde casa, que consume desde casa, que se entretiene desde casa y que pierde la práctica social, que pierde el roce, que pierde el conflicto real, pues es más sencilla de controlar. No es un libro conspiranoico. Pedro Ruiz no creo que sea, no creo que crea en conspiraciones, pero sà que afirma una serie de hechos que son ciertos, que los hemos visto todos porque acaban de pasar hace... Dos dÃas, como quien dice, ¿no?
21:32 Vivimos en una comodidad excesiva que nos adormece. Y cuando alguien te insiste demasiado en que no te muevas, en que no hagas nada, a lo mejor es que teme algo.¿ Y entonces qué pasa? Nos aburrimos. Y llega el problema de las drogas, del alcohol. Querer escapar de uno mismo es un fracaso personal. Las drogas te prometen un viaje... Pero cuando ese viaje termina, vuelves al mismo lugar, pero lo que pasa es que vuelves mucho más débil y mucho peor. La evasión, evadirte de ti mismo, no va a resolver absolutamente nada. Solamente va a aplazar los problemas. La libertad, te repito una vez más, no se encuentra fuera.
22:13 Se construye dentro. Pero tenemos que asumir nuestra responsabilidad porque, claro, es muy sencillo decir que siempre hay un culpable dentro para aquellas cosas que nos pasan, muchas veces pensamos que no tenemos la culpa nosotros. Siempre hay un polÃtico al que culpar, o el sistema, o el algoritmo, yo qué sé, cualquier enemigo que te puedas inventar. Cuando alguien dice, lo siento, esto es culpa mÃa, esto es culpa mÃa, voy a cambiar, ahà aparece la madurez. El que asume su responsabilidad gana poder personal. El que culpa a los demás siempre va a perder libertad. Si no te haces cargo de tus errores, los vas a tener, los vas a tender a repetir.
23:00 Eso es asÃ. Y que tú cometas errores o no, no depende del estado, ni del mercado, ni de tu jefe, ni de tu pareja. Depende de ti. Pero volvamos al chimpancé con el que arrancaba. El dÃa en el que se preguntó quién soy, ahà empezó todo. Y hoy seguimos haciéndonos la misma pregunta, pero buscamos la respuesta correcta. En una pantalla, en consumir cosas, en seguir a polÃticos, en estar en una tribu digital. Y quizá la respuesta es mucho más sencilla. A lo mejor lo que necesitamos como humanidad es menos ruido, más conciencia, menos odio, más responsabilidad personal, menos velocidad en las cosas y más profundidad. Y en vez de buscar en el espacio, no sé lo que estamos buscando en el espacio, en vez de buscar tener miles de seguidores... en vez de buscar cambiar teléfono móvil todos los años, a lo mejor lo que tenemos que buscar es recuperar nuestra atención. Porque si no la tenemos nosotros, la va a tener otro. Y quien controla tu atención, controla tu vida. La libertad verdadera nunca es tecnológica, es una libertad mental. Bueno, y antes de cerrar, déjame decirte que escuchar ayuda, pero aplicar es lo que realmente transforma.
24:18 Y aplicar es algo que casi siempre cuesta hacer solo. Por eso existe Ideas en Acción. Allà en Patreon tienes acceso al oráculo, nuestro mentor virtual 24-7. Te dejo su enlace en la descripción. Y si este episodio te ha servido, te pido por favor que lo compartas con otra persona a la que también pueda ayudar. Gracias como siempre por estar al otro lado y nos escuchamos en el próximo episodio. Hasta entonces, te mando un fuerte abrazo.
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