No dejes que el miedo escriba tu historia
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0:00 Hola a todos y bienvenidos a Ideas para Vivir Mejor. Hoy te traigo las ideas principales de Sin Miedo, un libro escrito por Pipa Grange.¿ Cuándo fue la última vez que sentiste miedo? A lo mejor te viene a la cabeza una escena concreta. Seguro que en ese momento notaste que se te secaba la boca, que el corazón se te querÃa salir del pecho, que tu cabeza se llenaba de imágenes horribles, que tus manos no parecÃan tus manos, tu voz no parecÃa tu voz. Ese es un tipo de miedo que reconocemos fácilmente. Pero hay otro tipo de miedo que se disfraza. A veces el miedo no parece miedo. A veces parecen celos, a veces parece perfeccionismo, a veces parece esa voz interior que te dice que no lo intentes porque vas a hacer el ridÃculo. Y claro, cuando el miedo nos habla asÃ, no lo reconocemos. Y entonces pensamos que es que somos muy prudentes o que somos muy responsables. Y en realidad lo que es es miedo.
1:01 El miedo puede estar detrás de una discusión con tu pareja, puede estar detrás de la envidia que sientes cuando a otra persona le va bien, puede estar detrás de esa obsesión por competir, por demostrar, por ganar. Nos han enseñado que la vida es una competición y que tenemos que ganar o por lo menos intentarlo, que tenemos que competir con los demás. Y claro, cuando vivimos asÃ, nuestro combustible es el miedo. El miedo a fracasar, el miedo a decepcionar, Y durante mucho tiempo nos han dicho que ese miedo es útil, que un poquito de miedo te pone las pilas, que un poquito de presión va a sacar lo mejor de ti. En esto las pelÃculas han hecho mucho daño. Hollywood, ese héroe que funciona mejor bajo presión, ese tipo rodeado de explosiones, de persecuciones, de disparos, es capaz de pensar muy bien, conducir mejor que nadie, pelear mejor que nadie...
1:57 Y encima tiene tiempo de soltar una frase ingeniosa. Hollywood, las pelÃculas. El problema es que ni tú ni yo vivimos en una pelÃcula. En la vida real, el miedo no te vuelve más libre. El miedo en la vida real nos sirve si estás cruzando una carretera y viene un coche. Ahà es maravilloso el miedo. Pero cuando ese miedo se convierte en nuestra forma habitual de vivir, entonces lo que hace es dejar de protegernos y empezar a dirigir nuestra vida. Y si nuestra vida la dirige el miedo, entonces vamos a dejar de elegir las cosas que queremos. Vamos a elegir las cosas para no perder otras o para parecer aceptables a ojos de los demás. Y asà poco a poco empezamos a vivir a la defensiva. También hemos interpretado mal eso de la supervivencia del más apto.
2:48 Si miras a las personas que han construido algo valioso, importante, a las personas que tienen una vida rica... interesante, te das cuenta de que su éxito no suele venir de aplastar a nadie. Porque la vida no premia siempre al más fuerte. Normalmente premia al más flexible, al que sabe soltar las cosas cuando las tiene que soltar, al que sabe empezar otra vez cuando se ha caÃdo. Y eso es muy importante entenderlo porque parece que vivimos aterrorizados por fracasar. Porque pensamos que el fracaso es lo contrario del éxito. Y no es asÃ. Muchas veces el fracaso es solamente una parte del camino hacia el éxito. Y el problema es que vivir con tanto miedo al fracaso nos impide descubrir qué podrÃa pasar si intentáramos hacer más cosas.¿ Toda la culpa es de la sociedad y de Hollywood como te decÃa antes? Pues no. Nuestro cerebro es maravilloso pero muchas veces va por libre. Nuestro cerebro quiere mantenernos con vida y por eso cuando percibe un peligro activa una red rapidÃsima que no está pensada para que tomes buenas decisiones.
3:59 Está pensada para que luches, para que huyas o para que te quedes inmóvil. En esa reacción juega un papel muy importante la amÃgdala, una parte del cerebro que es la amÃgdala. Esta amÃgdala funciona como una especie de alarma. Detecta una amenaza, activa tu cuerpo y prepara la respuesta. Y eso está bien porque en su momento nos salvó la vida. El que sobrevivÃa cuando venÃa un león era el que corrÃa. El problema es que hoy ya no vivimos rodeados de leones. Sin embargo, nuestro cerebro sigue viendo leones por todas partes. Nos hacen una crÃtica en el trabajo y ese cerebro nuestro antiguo nos dice que hay peligro.
4:43 Y nuestro cuerpo reacciona antes de que podamos pensar. Y el miedo además no solamente afecta a nuestro cuerpo, sino también a nuestra mente. Cuando tenemos miedo... pensamos peor, porque nuestro cerebro ha cambiado de prioridad. Quiere sobrevivir, solo quiere eso. Por eso cuando estamos dominados por el miedo tomamos peores decisiones. Y lo mismo le pasa a la sociedad. Una sociedad con miedo es desconfiada, es agresiva, es tribal. Entonces la pregunta es,¿ cómo podemos vivir de tal manera que el miedo no sea el que tome nuestras decisiones. Y de eso va el libro y en esa pregunta, en contestar esa pregunta, se centra este libro. El primer paso que nos da es que tenemos que entender que hay miedos visibles y miedos invisibles. Los miedos visibles son fáciles de detectar.
5:42 Sabemos que tenemos miedo. Los más peligrosos son los invisibles porque no se presentan como miedo sino como nuestra propia personalidad. Yo es que soy asÃ, yo es que no necesito a nadie. Pregúntate qué parte de tu personalidad nació de tu libertad y qué parte de tu personalidad nació de tu miedo. Quizás esa persona tan complaciente que eres no apareció porque seas amable, sino porque aprendiste en algún momento que si molestabas iban a dejar de quererte. Lo que comprendes lo puedes transformar. Lo que no comprendes lo vas repitiendo.
6:24 Si no sabes que tienes miedo al rechazo, vas a llamar independencia a tu distancia de los demás. Si no sabes que tienes miedo al fracaso, vas a llamar prudencia a tu parálisis y a tu no hacer nada. El miedo, en cambio, que aparece en una situación concreta, aunque sea desagradable, aunque sea algo intenso, aunque a veces parezca que te va a desbordar, es un miedo que podemos entrenar. Por ejemplo, teniendo una rutina, un ancla, algo que tu cuerpo pueda reconocer.¿ Cuál es lo más sencillo? La respiración. La respiración es una puerta de entrada directa al sistema nervioso. Cuando tenemos miedo, nuestra respiración se vuelve corta, se vuelve rápida. Respiramos desde el pecho. El cuerpo interpreta que hay un peligro. Y como interpreta que hay un peligro, genera más tensión y respiramos peor. Es un cÃrculo. Pero ese cÃrculo puede también funcionar al revés. Si en esa situación tú empiezas a respirar más lento, más profundo, más consciente, tu cuerpo va a recibir otro mensaje y va a bajar el nivel de alarma. Otra herramienta para ese tipo de miedo más visible, la racionalización. Usar datos, usar lógica, Tomar perspectiva para que el miedo no exagere la amenaza real. Por ejemplo, si te da miedo volar, pues estudiate las estadÃsticas de seguridad aérea.
7:58 Entiende cómo funciona una turbulencia. Porque muchas veces no tememos a lo que está pasando. Tememos lo que imaginamos que podrÃa pasar, porque nuestra mente no distingue bien entre un peligro real y una pelÃcula mental real.¿ Qué intenta proteger ese miedo?¿ Qué me está pidiendo?¿ Cuál es el siguiente paso pequeño que puedo dar? El miedo ama lo gigantesco. El miedo ama lo gigantesco. Por tanto, si te da miedo empezar a escribir un libro, piensa que tienes que escribir una página, no un libro entero. Poco a poco,¿ cuál es el siguiente paso más pequeño que sà puedo dar?
8:38 Porque el miedo nos paraliza agrandando las cosas. Tú tienes que hacer exactamente lo contrario, las tienes que reducir. El siguiente paso, solamente el siguiente paso. El miedo va a perder fuerza cuando la acción se vuelve concreta. Bueno, este es el miedo visible, el miedo reconocible, el miedo del momento. Pero hay otro miedo más profundo que muchas veces dura años y que puede llegar a instalarse en nuestra identidad. Es un miedo que levanta paredes en torno a nosotros y Y luego nos convence de que esas paredes son nuestra personalidad. Y ese miedo no se resuelve solamente respirando ni racionalizando. Es un miedo que necesita ser reconocido, necesita ser nombrado y necesita salir hacia afuera. Empezando desde el principio, muchos de esos miedos nacen como cualquier miedo para intentar protegernos.
9:37 En algún momento esos miedos intentaron ayudarnos. Tu miedo al fracaso a lo mejor apareció porque te castigaron cuando te equivocabas. Entonces a ese miedo hay que decirle gracias por intentar protegerme pero ahora necesito vivir. Claro, no es lo mismo decir soy una persona frÃa que decir soy una persona en la que una parte de mà ha aprendido a cerrarse para no sufrir.¿ Qué parte de ti mantienes escondida por miedo?¿ Y qué precio estás pagando por esconderla? Porque esconderse siempre tiene un coste. Entonces, cuando esa historia que te cuentas a ti mismo sobre ti se convierte en verdad, ya no la cuestionas, simplemente vives dentro de ella. ImagÃnate una persona que se repite durante años que no vale la pena intentarlo. Al principio quizás era solamente una defensa, lo intentó una vez, le salió mal, se ilusionó y se frustró. Su mente para intentar protegerlo fabricó la conclusión de que no vale la pena intentarlo. Y esa frase le ahorró sufrimiento, le ahorró dolor, pero también le robó un poco de vida. Lo que quiero decirte es que muchas historias nacen para protegernos y terminan encerrándonos. Y lo peor es que nos acostumbramos a esa jaula en la que nos encierran y la llamamos personalidad o la llamamos madurez.
11:11 Nos estamos contando historias todo el tiempo. Y esas historias no son algo neutro. Esas historias dirigen nuestra atención. Si tú te cuentas que eres incapaz de hacer algo, vas a buscar pruebas de tu incapacidad. Si tú te cuentas que ya es tarde para ti, vas a dejar de empezar algo. No siempre vemos la realidad. Muchas veces lo que vemos es una historia. Una historia que lleva tanto tiempo dentro de nosotros que la estamos confundiendo con el mundo. Por eso, Cambiar tu vida empieza cambiando una narración que tienes sobre ti mismo. Con esa nueva historia puedes crear una nueva realidad. Una realidad distinta simplemente porque tú empiezas a actuar de una manera distinta. Y cuando tú actúas distinto, la vida responde distinto.¿ Es fácil hacer eso? No. Cambiar una historia antigua no es fácil porque nuestro ego se apega a los relatos incluso a los relatos que nos duelen muchas veces preferimos una identidad dolorosa conocida antes que una libertad desconocida hay personas que sufren con su papel de vÃctima pero no saben quién serÃan sin ese papel de vÃctima porque incluso una mala historia te da estabilidad te repito el ser humano muchas veces prefiere el dolor conocido al vacÃo de no saber quién va a ser después¿ qué pequeño gesto podrÃa romper ese patrón? Pues, por ejemplo,
12:45 si siempre complaces a los demás, a lo mejor ese pequeño gesto es decir a la otra persona, oye, me lo pienso y te contesto. Pero sobre todo, sobre todo, caminando hacia algo.¿ Qué quiero yo? No qué deberÃa querer.¿ Qué quiero de verdad? Porque si quieres algo, puedes no conseguirlo. Claro. Por eso mucha gente prefiere no saber lo que quiere y asà no pierde nunca. Una cosa es moverse y otra es saber hacia dónde nos estamos moviendo. El miedo crece cuando no tenemos propósito, cuando no sabemos hacia dónde vamos.¿ Significa eso que el propósito elimina el miedo? No, pero lo coloca en su sitio. Ya no es el jefe.
13:34 Y aquà conviene distinguir entre propósito y ambición. La ambición puede ser legÃtima, no hay nada malo en ella, creo, pero la ambición también puede convertirse en otra forma de miedo. El miedo a no destacar, el miedo a no ser admirado. El propósito es otra cosa. El propósito no se pregunta qué puedo conseguir, sino que se pregunta qué puedo aportar, a quién quiero servir, qué merece mi energÃa, qué importa más que mi miedo. Tu propósito suele estar conectado con tus heridas, pero no se queda en ellas. Las atraviesa y las convierte en un servicio que tú prestas a los demás. Hay personas que antes de dar un siguiente paso tienen que tener claridad absoluta. Quieren saber su misión, su vocación, su destino y quieren tener un plan completo para los próximos 20 años. Y como no lo tienen, se quedan quietas. pero tenemos que entender que esa claridad solamente aparece después del movimiento. Das un paso, pruebas, te equivocas, ajustas.
14:41 Por eso, si no sabes cuál es tu propósito, empieza por preguntarte qué cosas te importan, qué problemas te gustarÃa solucionar, a quién puedes ayudar con las cosas que sabes, con las cosas que has vivido, con las cosas que tú eres ya. Que tú eres ya. Ahora bien, hay otra estrategia frente al miedo que parece casi lo contrario del propósito. El propósito nos dice que avancemos hacia algo más grande que nosotros. La rendición, que es la otra estrategia, te dice, deja de intentar controlarlo todo. Muchas veces confundimos vivir bien con controlarlo todo. Y la vida, tarde o temprano... viene a recordarnos que no tenemos el control total de casi nada.
15:27 Y cuanto más intentamos controlar lo que es incontrolable, más miedo acumulamos. Oye, yo haré mi parte y lo demás no está en mis manos. Deja de pelearte con la parte de la realidad que no puedes controlar. Haz lo que depende de ti y suelta lo que no depende de ti. Para algunas personas esto de rendirse significa confiar en Dios... o confiar en el destino, me da igual el lenguaje. Lo que importa es dejar de apretar, dejar de vivir como si todo dependiera exclusivamente de ti. Porque esa fantasÃa de que tenemos el control absoluto tiene un precio altÃsimo. Puedes hacer tu parte sin controlar el resultado.
16:13 Otra idea. Hay emociones que no desaparecen cuando las ignoras. El miedo es una de ellas. El miedo se acumula en nosotros. Y esa esa emoción reprimida nunca va a desaparecer. Se va a transformar en otros sÃntomas. SÃntomas que no solamente nos van a afectar a nosotros, sino que también nos afecta a todos los que nos rodean. A lo mejor tu miedo al fracaso te va a hacer presionar más a tus hijos. Quizá tu miedo a no valer te va a hacer más competitivo con tus amigos. Muchas veces hacemos daño a los demás desde el miedo, porque el miedo nos hace vivir en modo protección. Y entonces los demás empiezan a parecernos peligrosos. Y entonces nos cerramos.
16:58 Nos cerramos y es un error porque somos criaturas profundamente sociales. Necesitamos pertenecer. Necesitamos sentir que alguien nos ve, que alguien nos escucha. Es pura biologÃa. Nuestro miedo se alimenta de aislamiento. Hay muchas personas que aprenden por experiencia directa o por mensajes, que hay partes de sà mismas que no son bienvenidas. Cuidado con lo que dices, cuidado con mostrar demasiado. Y a veces sÃ, puede haber personas que reaccionen mal ante lo que dices o ante lo que muestras. No todo el mundo merece acceso a esa parte vulnerable de ti. Pero si nunca te abres con nadie, tampoco vas a poder descubrir quién merece quedarse. La intimidad requiere discernimiento. Tienes que elegir bien.¿ Con quién puedo ser un poco más honesto?
17:52 Y una vez que encuentras a una persona asÃ, practicas poco a poco. El miedo te dice protégete, el amor te dice conéctate. Y necesitamos ambas cosas, las dos. Asà que ya lo sabes, no te preguntes cómo elimino el miedo, pregúntate qué vida serÃa posible si el miedo dejara de decidir por mÃ. Bueno, y antes de cerrar, déjame decirte que escuchar todo esto ayuda, pero aplicarlo es lo que realmente te transforma. Por eso te dejo dos enlaces en la descripción. Uno al oráculo, nuestro mentor virtual 24-7, y otro a mis libros. Y si este episodio te ha servido, pues te pido que lo compartas con alguien a quien también podamos ayudar. Muchas gracias por estar al otro lado y nos escuchamos en el próximo episodio. Hasta entonces te mando un muy fuerte abrazo.
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