June 5, 2026

519 - "La trampa de la ambición": deja de perseguir el éxito desde la herida

519 - "La trampa de la ambición": deja de perseguir el éxito desde la herida
519 - "La trampa de la ambición": deja de perseguir el éxito desde la herida
Ideas para vivir mejor
519 - "La trampa de la ambición": deja de perseguir el éxito desde la herida

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Ideas para vivir mejor: Desarrollo personal, profesional, espiritualidad, libertad financiera,emprender y liderazgo para personas que quieren convertirse en su mejor versión.

0:01 Hola a todos y bienvenidos a Ideas para Vivir Mejor, el podcast donde cada día extraigo libro a libro las ideas que de verdad pueden cambiarte el día, la semana o, con un poco de suerte, la vida. Yo soy Eugenio Payá y hoy estamos en el episodio 519. Déjame empezar por una contradicción que a lo mejor has sentido en tus propias carnes.¿ Te suena esto de que te dicen que sueñes a lo grande y a la vez escuchas que no tienes que destacar o que tienes que destacar pero cayendo bien, que tienes que liderar pero no tienes que intimidar, que no tienes que asomar demasiado la cabeza. En fin, si alguna vez te has sentido atrapado entre esos dos mensajes contradictorios, te confirmo que es así, que es cierto y que la sociedad en la que vivimos nos suele lanzar este tipo de mensajes completamente separados el uno del otro.

0:57 Es un guión muy confuso, y que le han entregado a muchísima gente. Y con ese guión pasa el tiempo y ese tira y afloja que tienen muchas personas hacen que la cosa se vuelva confusa y les acabe pasando factura a nivel de salud física y a nivel de salud mental. Por tanto, aquí hay una trampa. Hay una trampa. La autora de este libro, Amina Altay, lo sabe en primera persona. Ella pasó por una crisis de salud que estaba provocada por exceso de trabajo. Y cuando consiguió salir de ella, vio lo que ella ha llamado en el libro la trampa de la ambición. Ese ciclo de perseguir logros a costa de nuestro cuerpo, de nuestras relaciones, de nuestra paz mental. Pero también encontró una salida. Y esa salida no fue hacer más pequeños los sueños que tenía, sino empezar a perseguirlos de otra forma, una forma más humilde y una forma en la que dejes el tipo de huella que tú quieras dejar en el mundo. Hoy hablaremos de exceso de trabajo, de heridas emocionales, de bienestar...

2:09 Así que te traigo una serie de ideas que vamos a ver a continuación. La primera de ellas es la ambición...¿ Qué nos quedamos o qué queremos ver como ambición?¿ Una herida o un propósito? Esta es la idea que sostiene todo el libro. Hay una diferencia enorme entre esa ambición que crece desde el dolor, desde la herida, y esa ambición que crece desde el propósito. Para muchos de nosotros, nuestra ambición la hemos ido forjando en modo supervivencia. Esa ambición es una armadura que nos ha ayudado a sobrevivir y a sobrellevar la presión social y la presión profesional.

2:51 Y esto es especialmente cierto cuando sentimos que solamente hay unas pocas sillas en la mesa, cuando pensamos con mentalidad de escasez. Ahí, en ese momento, es fácil que creamos que nuestro valor como personas depende de que seamos los más rápidos, los más brillantes, los más impresionantes de todos. Y esa creencia, por desgracia, va a moldear cómo trabajamos cómo lideramos si tenemos un equipo a nuestro cargo y sobre todo cómo nos tratamos a nosotros mismos. Esa es la ambición dolorosa. Esa ambición que tiene un punto acelerado, un punto que te conduce solamente al vacío, que te empuja a estar todo el rato demostrando, a tener que superar a todos. Es ganarse el amor de los demás o la seguridad en ti mismo a base de logros y solamente a través de logros. Claro, Esto casi siempre viene de una herida que nos hicieron generalmente en nuestra infancia.

3:51 Alguna vez que nos hayamos sentido rechazados, abandonados, humillados, traicionados, tratados injustamente y esas heridas no desaparecen, sino que construimos máscaras protectoras en torno a ellas. Entonces, si de pequeño te sentiste rechazado, pues quizás de adulto lo que vas a hacer es ser más retraído evitar pasar por lo mismo si te sentiste abandonado pues quizás te vas a aferrar a la validación y vas a trabajar sin parar para volverte indispensable para alguien si fuiste humillado pues esa humillación se puede convertir en un sacrificio y se puede convertir en que adoptes ese papel de mártir que tan pocos favores nos hace si fuiste traicionado pues lo que vas a hacer es ponerte la máscara de sentir que necesitas controlarlo todo Si sufriste una injusticia, te vas a convertir en un perfeccionista, en alguien muy rígido que no deja pasar ni una. Este mapa que ves en pantalla de heridas y máscaras no es un diagnóstico clínico, no es una ley exacta, pero sí que es una herramienta de autoconocimiento. Sé que no todos encajamos perfectamente en una de las casillas, así que esto no es una etiqueta, no queremos colgar etiquetas a nadie. Pero sí que te quiero decir que todas esas máscaras que ves en la presentación tienen un coste. Nos están empujando demasiado lejos y demasiado rápido. Nos están haciendo temer al fracaso. Nos están

5:22 haciendo medirnos contra los demás y nos están haciendo depender del aplauso ajeno para sentirnos bien. Y cuando alguien nos pregunta por qué... pues lo despachamos con una etiqueta. Decimos, no, es que yo soy así, yo es que soy muy ambicioso, o es que yo soy muy perfeccionista, o es que yo es que soy muy tímido. Es que a lo mejor no fuiste tímido, no eres tímido, sino que sufriste una situación de rechazo y eso te ha llevado a ponerte esa máscara que es la que llevas ahora mismo. Pero la ambición en sí misma es algo neutro, no tiene por qué dolernos. En realidad la ambición, si lo piensas en su esencia, no es más que el deseo que tenemos de expandirnos, de crecer, de expresar qué es lo que llevamos dentro de nosotros. Es como ese árbol que se estira hacia la luz. Estamos hechos para evolucionar.

6:18 Por tanto, el problema no es querer crecer, el problema no es tener ambición. El problema es querer crecer a costa de estropearnos la salud, estropear nuestras relaciones, estropear la dignidad de otra persona, etcétera, etcétera. Entonces, frente a esa ambición dolorosa, tenemos la ambición con propósito, que en lugar de tener ese punto frenético, es una ambición firme, clara, una ambición que reconoce que no todos partimos de la misma línea de salida, pero que es una ambición expansiva, que no le tiene miedo a colaborar, que se guía por... La alineación interior más que por el aplauso exterior. Es una ambición que busca estar bien interiormente en lugar de que los demás de fuera te aplaudan. Entonces, hay un ejercicio que te propongo que hagas. que es mapear tu vida.

7:10 Mapear tu vida a partir de los momentos clave, los grandes picos que has tenido, los momentos valle más bajos que hayas tenido también, puntos de inflexión, ponlos en una línea y deja que aparezca tu propia historia. Seguramente vas a ver patrones, seguramente te vas a dar cuenta de cómo ha habido ciertas heridas que han ido moldeando tu identidad y que han ido moldeando tu relación con el éxito. Porque La conciencia, tomar conciencia, como siempre te digo, es el primer paso para poder aflojar y para poder soltar esas viejas narrativas.¿ Y por qué se nos tuerce la ambición? Hay que mirar en dos direcciones a la vez aquí. Hay que mirar hacia adentro, hacia nuestro mundo interior, y hacia afuera, hacia el sistema que te rodea. No podemos cargar toda la culpa sobre el individuo. Vamos a mirar hacia adentro. Lo que manda en nuestro interior, en la sombra, son creencias que tenemos grabadas profundamente. Esas ideas tempranas, esas conclusiones a las que llegamos al principio de nuestra vida, sobre quiénes somos, cuánto valemos, qué cosas podemos hacer, qué cosas no podemos hacer, esas creencias sirven como un libro de reglas que seguimos sin ni siquiera saber por qué lo estamos siguiendo. Si a ti te han enseñado de pequeño que el éxito exige sacrificio, pues te vas a exprimir para conseguir ese éxito sin cuestionar que el éxito a lo mejor a veces no requiere tanto sacrificio. Si de niño sentiste que las personas como tú no podían

8:43 hacer no sé qué, pues a lo mejor te vas a echar atrás antes de que nadie pueda rechazarte en ese algo que te hace ilusión hacer. Estas son las creencias limitantes. Y esas creencias limitantes, lo vemos en esta diapositiva, forman un círculo vicioso que ya hemos tocado en otros episodios. Esas creencias moldean nuestros pensamientos, esos pensamientos guían nuestras acciones y esas acciones generan un resultado y esos resultados refuerzan la creencia. Por tanto, es un círculo vicioso y volvemos a empezar. Por ejemplo, si tú crees que no estás cualificado para un puesto que realmente quieres conseguir, pues te vas a decir¿ para qué voy a presentarme? Vas a dejar pasar esa oportunidad y eso va a confirmar tu creencia original. Parece que tu pensamiento era cierto, pero en realidad todo es una historia que te has montado tú en tu cabeza.¿ Cómo salimos de ahí? Ampliando el plano.

9:39 La próxima vez que asome una creencia limitante, tienes que ser muy riguroso cuestionándola.¿ De verdad que nunca te han elegido para hacer eso?¿ De verdad que no tienes el conjunto de habilidades que se requieren para hacer eso?¿ De verdad que no has demostrado cosas importantes otras veces? tienes que cuestionar el guión que te propone esas creencias limitantes en lugar de obedecerlo a ciegas. Esto es exactamente lo mismo que vimos ayer con James Allen. No eres tus pensamientos, eres la persona que puede pararse a preguntarse a sí mismo si esos pensamientos son verdad o no los son. Pero, y aquí viene la otra idea importante, la ambición no solamente moldea nuestra psicología, sino que también viene moldeada por la cultura. Es decir, no somos solamente nosotros y nuestra psique lo que moldea la ambición, sino que también la cultura en la que vivimos moldea esa ambición. Tenemos la cultura del ajetreo, que llama el libro Hassel en inglés, el ajetreo permanente. Hoy en día, la productividad, el ser capaz de producir mucho, se ha confundido con nuestra identidad.

10:52 Cuando trabajamos en exceso lo solemos pintar como una virtud y cuando descansamos lo solemos encuadrar en que somos perezosos, nos sentimos un poco culpables. Y esto viene modelado por familias, por colegios, por empresas. Esa presión para algunas personas puede ser horrible. Incluso hay algunos colectivos que sienten que o trabajan el doble que los demás o no van a llegar a nada. Por tanto, trabajar el doble lo sienten como que es la única manera de salir adelante, la única manera de salir a flote. Y eso es un enorme problema social que tiene que ver con el sistema, tiene que ver con lo que vemos hacia afuera y no tanto con nuestro estado interior. Y esa cultura del ajetreo nos lleva a estar agotados, nos lleva a estar quemados, nos lleva a que nos deterioremos físicamente y mentalmente. Y nos lleva a la culpa porque en un momento dado, más tarde o más temprano, nuestro cuerpo nos va a obligar a frenar, a frenar. Pero tenemos que entender que esa ambición que duele, esa ambición dolorosa, la mala, no es un defecto que nosotros tengamos, no es un defecto personal, es sistémica. Es decir, es en parte personal, como hemos visto, y en parte sistémica. Hay ideologías que premian que nos exprimamos y hay otras que también cuestionan tu valía si decides parar. Pero esos son sistemas que no tienen por

12:25 qué gobernarte. Simplemente esto te lo quiero decir porque muchas veces pensamos que el problema está solamente en nuestra cabeza. El problema está en nuestro entorno también, está en el agua en la que nadamos también. Así que lo primero que tenemos que hacer es dejar de culparnos si estás en esta situación y simplemente empezar a elegir distinto. Ahora, si queremos pasar de esa ambición que duele a una ambición con propósito, a la ambición buena, tenemos que hablar de propósito. Vamos a desmitificar también un poco el propósito. Identificar nuestro propósito suele ser más sencillo de lo que pensamos muchas veces. No estamos buscando una misión grandiosa con la que queremos cambiar el mundo. Tu propósito es la expresión más plena de quien ya eres, es la parte más viva, más generosa, más honesta de ti mismo, puesta al servicio de algo que es importante. Y eso para algunos será una visión a gran escala y para otros será algo más pequeño. A lo mejor es hacer una obra de arte, cuidar a alguien, acompañar a alguien, una mentoría, lo que sea. El tamaño de tu visión no determina su importancia. Cuidar bien de tu familia, por ejemplo, es tan propósito como fundar una ONG que termine con el hambre en no sé qué país. Por tanto, el propósito tenemos que evitar confundirlo con el rendimiento. El rendimiento está obsesionado con el output, con lo que sale, con el resultado,

13:57 con los títulos, con los ascensos, con los aplausos. El rendimiento se pregunta... cómo me están evaluando y eso te lleva a un esfuerzo frenético. El propósito no. Y segunda distinción, el propósito tampoco es lo mismo que la pasión. Nos han dicho muchas veces, tú haz lo que amas y todo se arreglará y todo irá bien. Pero la pasión, si no le ponemos estructura, si no la hacemos sostenible, es otra receta para terminar quemados. Amar tu trabajo está muy bien, pero eso no crea automáticamente límites ni crea momentos de descanso y demás. Te lo digo porque seguramente alguna vez te has quemado haciendo eso que te gustaba tanto. Es normal, es que la pasión por sí misma no basta.

14:43 Te lo dejo aquí en forma de imagen. El propósito no es una estrella polar, es más bien una constelación. Nuestra vida contiene un montón de puntos de luz, cada uno de ellos son experiencias, habilidades... cosas que hemos aprendido y eso forma un patrón. Y cuando unes esos puntos ya estás en el camino de encontrar tu propósito. No necesitas esa gran respuesta que la gente va buscando, sino que necesitas ir conectando esas luces, esas estrellas que tú ya tienes en tu interior.¿ Y cómo lo encuentras? Te propongo un ejercicio. Busca un momento de calma y piensa qué significa de verdad para ti dar lo mejor que llevas dentro. Reflexiona sobre qué es lo que sientes que estás llamado a mejorar o a cuidar, tanto en ti como en tu familia, como en tu comunidad, como en el mundo. Y luego intenta completar esta frase que ves en pantalla. Vine a este mundo, a lo que sea.

15:41 Si esto te cuesta, lo que puedes hacer es llevar un diario durante algunos días, algunas semanas, e ir anotando cuándo, en qué momentos te sientes más vivo, te sientes más generoso, te sientes más tú. Y esas notas con el tiempo te pueden ir señalando un tema, un camino que va a ir emergiendo poco a poco. En el principio del camino suele haber mucha niebla, luego se va despejando, pero hay que empezar a andar ese camino. Y eso nos lleva a la pregunta del millón.¿ Cuáles son tus dones?¿ En qué eres excepcional?¿ Cuáles son tus talentos? Entonces lo que nos propone el libro es el sistema de las tres es. La primera es la zona del dele, el va, el regulín. Un don en esta zona es aquel en el que haces un esfuerzo enorme y obtienes un resultado mediocre.

16:31 Es decir, por más que te empeñes, no brillas. La segunda es la zona de la excelencia. Aquí eres muy hábil, aquí consigues logros, pero conseguir esos logros te deja vacío. Y atención, porque muchísima gente, incluso gente de alto rendimiento, construye toda su carrera profesional aquí, en este cuadrante. Triunfan por fuera, pero por dentro se sienten totalmente desconectados. A lo mejor te ha pasado, algo se te da bien, te aplauden por ello y no te gusta y te agotas de hacerlo. Y la tercera, el tercer cuadrante que ves aquí, que es el que buscamos, es la zona de lo excepcional. Esto es tu genio. Cuando trabajas desde aquí, el tiempo desaparece, entras en ese estado de flujo del que hablábamos La energía se va construyendo en lugar de irse gastando y tu contribución, ya sea tu proyecto, ya sea una empresa, es distinta, es expansiva, es como tiene que ser. Claro, apostar por tu genio no es fácil.

17:33 Te va a requerir valentía porque muchas veces nos da vértigo mostrarnos así de una manera tan clara, hacernos visibles nos da vértigo, pero cuanto más lo hacemos, más confianza ganamos. Y cuanto más operamos desde ese brillo natural, más pruebas reunimos de quién eres de verdad. Más creencias constructivas creamos en nuestra mente y más creencias limitantes eliminamos. Si queremos tener una relación más sana con la ambición, si queremos que sea sostenible, tenemos que entender que nuestras necesidades importan. Y lo tenemos que tener como un mantra en nuestra cabeza.

18:16 Y esto puede costar mucho de aceptar porque quienes hemos tenido que pelear por un hueco solemos ver ese sacrificio como una virtud. Nos han premiado por aguantar, nos han premiado por dar más de lo que se esperaba, nos han premiado por entregar más valor del que se nos ha pedido. Pero una cosa es la dedicación y otra muy distinta es abandonarse. Los seres humanos tenemos límites, tenemos necesidades. Y cuando funcionamos con el depósito vacío, no solamente nos afecta a nosotros, sino que afecta a todos los que nos rodean y a eso a lo que estás dedicando tiempo. Por tanto,¿ cuál es el concepto aquí? La línea del resentimiento.

18:57 Esta línea es una frontera invisible y cuando la cruzas empieza a acumularse el resentimiento.¿ Cuándo cruzas esa línea? Pues cuando cobras menos de lo que vales, cuando estás comprometiéndote a más de lo que puedes. cuando dices que sí pero quieres decir no, ahí cruzas la línea del resentimiento. Y sabes que la has cruzado porque te sientes mal, te sientes irritable, agotado, te sientes pesado y eso lo arrastras a todas partes. El problema es que la mayoría ni siquiera hemos identificado dónde está nuestra línea del resentimiento.¿ Cómo la encuentras, esa línea? Con comunicación. Tienes que ser muy claro con los demás sobre tus horarios. sobre tu energía, sobre tus límites, sobre lo que de verdad estás dispuesto a ofrecer.¿ Cuáles son tus imprescindibles?¿ Cuáles son tus deseables?¿ Cuáles son tus líneas rojas? Esas cosas que no vas a negociar bajo ningún concepto. Quizás necesitas otro equipo para dar lo mejor o quizás eres más introvertido y necesitas estar ratos a solas para descargar. Comunicar esas decisiones a quien corresponda, esas necesidades. No es ser una persona difícil, es simplemente ponerte a ti mismo en la posición correcta para que puedas darte por entero a ese proyecto y que puedas colaborar al 100% de tu capacidad y no al 60% como está la mayoría de la gente. Otro

20:28 giro interno que ayuda muchísimo a quedarnos por encima de esa línea de la que hablábamos antes es lo que llama el libro Apuntar al contentamiento. A las personas ambiciosas se las suele tachar de ser insaciables, de siempre ir empujando hacia más. Pero esa inquietud, como te decía antes, pues suele venir de intentar calmar heridas internas con logros externos. El logro tapa ese agujero durante un rato y luego el agujero vuelve. Entonces, en lugar de perseguir esa idea escurridiza de la felicidad, tienes que apuntar a otra cosa. Tienes que apuntar a lo que llama el contentamiento. El contentamiento es estar contento Eso es un suelo mucho más firme que el de la felicidad. Y llegamos ahí estando alineados con nuestros valores. Así que es clave que nos preguntemos qué nos importa de verdad a nosotros. Porque muchas de las metas externas que perseguimos en realidad son metas que nos han pasado nuestra familia o la cultura en la que vivimos o la industria o la publicidad o el cine. Entonces, eso una cosa. Y otra cosa es que no debemos compararnos. El que se compara, generalmente, nunca está contento. Las redes nos están diciendo constantemente qué deberíamos querer o no querer. Pero lo que tenemos que preguntarnos es por qué queremos eso. Y la respuesta a esa pregunta te dirá si estás persiguiendo tu propia misión o si estás persiguiendo el guión que ha escrito otra persona.

21:57 Todo esto el libro lo junta bajo el nombre de acción alineada. Porque una cosa es saber cuál es tu propósito, conocer tus dones y talentos, honrar tus necesidades, estar contento. Y otra muy distinta es actuar alineados con todo eso. Y esto a veces nos da miedo porque significa que dejamos atrás las expectativas viejas. Pero tampoco tiene que ser una transformación dramática. Se puede cambiar de vida pasito a pasito, poco a poco y no tiene por qué pasar de golpe. Entonces, cuando te pongas metas desde la ambición con propósito, te tienes que hacer dos preguntas. Si tú tienes una ambición buena y esa ambición buena te lleva a querer metas, dos preguntas. La primera,¿ eso que estás pidiendo es psicológicamente seguro?

22:48 Porque lo que sucede cuando nos pedimos demasiado es que procrastinamos, nos autosaboteamos, nos refugiamos en patrones que son conocidos pero nos hacen daño. Por tanto, no te pongas metas que lancen a tu sistema nervioso a ese modo de estrés, de lucha o huida. Busca ese punto dulce donde creces, pero a la vez te mantienes con los pies en el suelo. Y la segunda pregunta es,¿ esta meta que me he puesto, este objetivo que tengo, es amable conmigo mismo?¿ Es compasivo?¿ Honra mis valores?¿ Honra mis talentos?¿ Honra mis debilidades?¿ Esto es algo amable que yo puedo pedirme a mí mismo?

23:32 Y esa pregunta lo que va a garantizar es que tu ambición no exija que te abandones a ti mismo para conseguirlo. Una vez que tienes una meta alineada, ahora toca darte la oportunidad de cumplirla. Y eso solamente lo vamos a poder hacer construyendo buenos hábitos. El libro tiene consejos prácticos. Los vimos en el libro de permanencia y en algún otro. Lo primero, reduce la fricción y pon señales.¿ Quieres escribir un diario? Déjalo donde lo vayas a ver cada día.¿ Quieres comer mejor? Llena tu nevera de fruta y verdura y saca de casa aquello que no te conviene. A veces es tan simple como eso. Otro truco, empareja algo que te cuesta hacer con algo que te gusta hacer.

24:18 Por ejemplo, escuchar tu podcast favorito solamente mientras haces ejercicio. Y en lugar de obsesionarte con todo lo que tienes por delante, concéntrate solamente en el primer paso. Así construimos impulso. Otra cosa que ayuda es rendir cuentas. Lleva un registro de tu progreso o comparte tu progreso con alguien de tu confianza. Y, cómo no, aquí en el libro también hablan del miedo. El miedo en este contexto de la ambición es la emoción que nos intenta proteger manteniéndonos dentro de nuestra zona de confort. ¿Verdad? La vocecita.¿ Y si me hago daño?¿ Y si fracaso?¿ Y si se ríen de mí?¿ Y si me juzgan? Son sentimientos naturales, son inevitables.

25:05 Por tanto, no tenemos que silenciarlos, sino que tenemos que trabajar con ellos.¿ Cómo trabajamos con ellos? Escribiendo nuestras historias de miedo y separando lo improbable de lo posible. Y para los miedos que sí que son... posibles, que tienen una probabilidad real, tienes que tener un plan.¿ Qué puedes hacer tú hoy para prevenir ese desenlace? Si eso pasa,¿ cómo suavizarías el golpe?¿ Cuál es tu plan B? Y entonces aterrizar esos miedos va a convertir un miedo paralizante en algo que es muy concreto y muy manejable. No va a desaparecer el miedo, eso es así, pero va a dejar de conducirte. Así que déjame recopilar un poco las ideas que hemos hablado. Primero, hay una ambición que nace de la herida, una ambición que te vacía y una ambición que nace del propósito. Y esa ambición en sí misma no es mala. Segunda idea, la ambición se nos tuerce por dentro y por fuera. Por dentro con las creencias limitantes y por fuera con esa cultura del ajetreo.

26:14 Y no es solamente culpa nuestra. Tercera idea es que tu propósito es la expresión más plena de quien ya eres y tu genio está donde el tiempo desaparece donde entras en ese estado de flujo siguiente idea tus necesidades importan así que aprende dónde está tu línea de resentimiento y apunta siempre a estar contento al contentamiento no a la comparación con los demás y por último actúa cuando tengas metas seguras y amables y actúa a través de hábitos que te generen poca fricción y trabajando con el miedo en lugar de trabajar contra el miedo Y la idea final que quiero que te lleves, creo que es el corazón del libro, es que la solución a una ambición que te está quemando no es cambiar de sueños y empezar a soñar más pequeño, sino soñar desde otro sitio, desde tu integridad en lugar de soñar desde la herida, desde las cosas que de verdad te importan a ti en lugar de soñar desde ese guión que te entregaron cuando eres pequeño. puedes seguir queriendo crecer mucho, como ese árbol que se va estirando hacia la luz, ¿verdad? Solo que no tienes que arrancarte las raíces para llegar antes.

27:23 Por tanto, el reto que te dejo para estos días, durante los próximos días, cázate una sola vez en la que vayas a decir que sí cuando por dentro quieres decir que no. si no te sientes con fuerzas no hace falta que cambies la respuesta puede que digas que sí aunque quieras decir que no pero te pido solamente que te des cuenta para que notes dónde está tu línea del resentimiento porque como hemos visto hoy no puedes cuidar una frontera esa línea del resentimiento si ni siquiera sabes que existe y recuerda que honrar tus propias necesidades no es egoísmo sino lo que te permite al final dar lo mejor de ti sin vaciarte por el camino Bueno, si te ha gustado este episodio, te pido por favor que lo compartas con alguien que veas que está corriendo demasiado. Suscríbete, por supuesto, para no perderte los próximos episodios y déjame una valoración que te cuesta un segundo y nos ayuda muchísimo con el maldito algoritmo de las plataformas. Nos escuchamos muy pronto. Cuídate, sueña desde tu raíz, ten ambición sana, una ambición desde el propósito. Lee mucho, como te digo siempre.

28:34 Si quieres hacerlo, tienes mis libros en Amazon, te dejo el enlace en en la descripción de este episodio. Y sobre todo, da el siguiente paso hoy, pero solamente el siguiente. Te mando un abrazo enorme. Nos escuchamos en el próximo episodio. Hasta entonces, cuídate mucho. Adiós.