544 - 4.000 semanas: Gestión del tiempo para mortales (Parte 1)
Sin embargo, estamos obsesionados con interminables listas de tareas pendientes, buzones saturados de correos sin leer y la sensación de que nunca llegamos a todo. La mayoría de los consejos sobre gestión de tiempo fomentan la idea de que un día podremos «hacerlo todo» y convertirnos en los dueños de nuestro tiempo, totalmente optimizados y emocionalmente invencibles.
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0:01 Hola a todos y bienvenidos a Ideas para Vivir Mejor. Esta semana arrancamos una nueva temporada y lo hacemos leyendo el libro 4.000 semanas gestión del tiempo para mortales. Es un libro escrito por Oliver Burman. Y en lugar de resumirte todo el libro entero, como hemos venido haciendo estos últimos años, según voy avanzando con él dÃa a dÃa, pues te iré compartiendo las ideas que más me están impactando, según las voy yo también descubriendo y subrayando. Asà que empecemos con ello. Imaginemos que alguien nos da el calendario con todas las semanas de nuestra vida. Si asumimos que más o menos vamos a vivir sobre los 80 años, pues ese calendario tendrá unas 4.000 casillas. 4.000 casillas. Algunas estarán ya tachadas porque son semanas que ya has se nos van a ir esperando a que llegue el momento perfecto para hacer esas cosas que de verdad nos importan.
1:05 A lo mejor te quedan muchas, pero no son infinitas. Sé que suena un poco oscuro, pero a veces recordar que la vida es un espacio de tiempo más o menos breve no tiene por qué ser algo malo ni algo que nos provoque angustia. Yo creo que tendrÃamos que verlo un poco más como algo que nos quita presión de encima, esa presión de creer que tenemos que llegar siempre a todo. El libro empieza hablando del tiempo, de nuestra obsesión por aprovechar el tiempo, de nuestra obsesión por la productividad, y nos dice que nunca vamos a tener nuestro tiempo completamente bajo control, y que eso está muy bien.
1:46 Vivimos en un tiempo en el que nos rodean, por todas partes, promesas de ahorrar tiempo. Tenemos aplicaciones para ordenar las tareas, Métodos infalibles para que nuestro buzón de entrada del correo esté siempre limpio. El mensaje es más o menos siempre el mismo. Si encuentras la herramienta adecuada y eres capaz de organizarte un poquito mejor, pues vas a tener tu vida bajo control por fin. Y cuando aplicas esos métodos te das cuenta de que ese dÃa no llega. Te das cuenta de que terminas una tarea y enseguida ha aparecido otra. Te das cuenta de que has dejado tu bandeja de entrada a cero, has respondido a todos los mensajes... y te siguen llegando más. Te das cuenta de que has automatizado no sé qué tarea, y ese hueco que acabas de ganar lo estás llenando con dos tareas nuevas en lugar de una. Esa eficiencia que prometÃa darte más calma y más paz, a veces lo único que hace es acelerar la cinta de correr en la que estamos subidos. Y por eso hay gente que es muy productiva, pero que vive con la sensación de que hace muchÃsimo más y casi nunca siente que está haciendo realmente lo importante. Es verdad que contesta a e-mails, coordina cosas, archiva, resuelve problemas, y llega al final del dÃa habiendo movido un montón de piezas, muy cansado, muy cansada, pero las cosas que más le importan pues siguen ahà esperando a que llegue el momento. Y esas cosas pues pueden ser, depende de la persona, pueden ser escribir o cuidar una relación,
3:19 o pensar con calma, o tomar una decisión, o crear algo propio. Lo que intento decir, y lo que intenta decir el libro, es que cuanto más intentamos vencer los lÃmites del tiempo, más nos chocamos con ellos. Cada una de las mejoras que hacemos nos permiten abarcar un poquito más. Y como abarcamos un poquito más, también dejamos más cosas abiertas. FÃjate que durante buena parte de la historia de la humanidad, tener éxito significaba que podÃas trabajar menos. que tenÃas más tiempo para descansar, para pasear, para conversar con la gente o simplemente para no hacer nada. Y ahora pasa lo contrario. Estar ocupados se ha convertido en una señal de que somos importantes. Hay mucha gente que dice que no para y lo dice como si te estuviera enseñando un diploma o una medalla o algo asÃ. Nuestra cultura nos está empujando a convertir cualquier cosa en rendimiento, incluso nuestros propios talentos.
4:17 Si cocinas bien, te dicen enseguida que podrÃas abrir un canal de cocina o un restaurante. Si dibujas bien, te dicen que por qué no vendes tus ilustraciones. Si corres, por qué no documentas cada entrenamiento y haces un perfil en redes sociales y tal. Si sabes mucho de algo, por qué no creas un curso. Hasta el descanso, a dÃa de hoy, necesita una justificación. Estamos descansando porque queremos rendir más después. Estamos tratando cada minuto que tenemos como si fuera un recurso. Incluso cada talento que tenemos como algo que siempre nos deberÃa dar resultados.¿ Y qué pasa? Que acabamos con una vida muy bien aprovechada sobre el papel, pero en realidad una vida muy poco vivida. A veces llenamos el calendario simplemente para sentir que estamos avanzando. Confundimos estar en movimiento con ir en alguna dirección. Y en cuanto aparece un hueco de tiempo, corremos a rellenarlo con lo que sea.¿ Qué estamos evitando cuando hacemos eso? Algo muy sencillo, estamos evitando la realidad, estamos evitando el hecho de que elegir una cosa implica renunciar a otras cosas.
5:28 Si decido pasar la tarde con mi hijo, esa tarde no podré adelantar trabajo. Si decido escribir un libro, ese año no podré aprender otro idioma. Si apuesto de verdad por una relación, voy a dejar atrás otras posibilidades. La realidad es que cada decisión que tomamos nos cierra caminos. Lo que pasa es que nos gustarÃa elegir sin perder absolutamente nada. Mira, en muchas sociedades antiguas la eternidad no la entendÃan como una cantidad infinita de tiempo, sino como otra forma de habitar el tiempo. Algo que daba sentido a cada uno de los momentos. La vida en las sociedades antiguas seguÃa ritmos que nadie pretendÃa controlar. La luz, la oscuridad, las estaciones, las cosechas... los rituales, los nacimientos, las muertes... Nadie pretendÃa controlar los tiempos de la naturaleza.
6:23 Sé que no hay que idealizar ese tipo de mundo porque en ese tipo de mundo la vida en general era más dura y a veces también más corta. Pero esa forma de relacionarnos con el tiempo nos recuerda que un momento no vale únicamente porque nos lleve al siguiente momento. Los momentos pueden valer por sà mismos.¿ Qué pasa? Que nosotros solemos vivir un poco por delante de lo que está pasando. Entonces desayunamos pensando en el primer correo que vamos a enviar, trabajamos pensando en acabar el trabajo, descansamos pensando en que nos tenemos que recuperar para hacer no sé qué, llega el viernes y pensamos en las vacaciones, llegan las vacaciones y pensamos en todo lo que tenemos que hacer cuando volvamos. Es decir, nuestro presente lo estamos convirtiendo en una especie de sala de espera. Por tanto, sin volver a las sociedades antiguas, sin idealizarlas recuperar un poco de esa idea de eternidad que tenÃan ellos... pues a lo mejor es tan sencillo como... entrar de verdad en ciertos momentos.¿ A qué me refiero? Pues a que escuches una canción sin hacer nada más... a que hables con otra persona sin mirar el teléfono... a que te pongas a cocinar sin convertir cada plato que cocinas... en contenido para las redes sociales... en que salgas a caminar sin necesariamente contar los pasos... que durante unos minutos dejes de usar el tiempo... como un puente que te lleva hacia otra cosa. Que estés ahÃ, que estés ahÃ. Otro ejemplo, pues buscar una afición que no termines convirtiendo en un segundo trabajo. Haz algo en lo que no necesites ser bueno,
7:55 algo que simplemente te guste. Toca un instrumento y tócalo mal. Ponte a plantar tomates, necesidad de abrir una cuenta en redes sociales en la que hables de horticultura. Pinta acuarelas que nadie va a comprar. Juega al tenis sin necesidad de ganar ningún torneo. ponte a leer una novela que simplemente sea una novela, que no te vaya a enseñar nada y que no te vaya a servir para tu trabajo ni te vaya a servir para nada en realidad, aunque las novelas siempre sirven para algo, por cierto. Tener una afición protege a tu vida de esa obligación de rendir siempre. No todo tiene que producir dinero, prestigio o una identidad pública que queramos sostener. Y justo ahà está su valor, precisamente, en que una afición no te tiene que servir para nada Cuando tú haces algo solamente porque te gusta, vuelves a sentirte persona. Vuelves a sentirte persona, una persona que no necesita rendir, que no necesita demostrar nada.
8:53 Lo que pasa es que tenemos tan metida la necesidad de mejorar en nuestro ADN y en nuestra cultura que hasta el ocio lo intentamos convertir en un proyecto. Queremos salir a correr y correr más rápido que ayer. Queremos meditar más dÃas seguidos. Queremos leer más libros al año. Pero si todas las aficiones tienen que demostrar progreso, entonces nos seguimos evaluando una y otra vez. Nunca dejamos de evaluarnos.¿ Qué es una afición? Pues algo que puedes hacer mal sin que pase absolutamente nada. Algo con lo que disfrutes aunque no lo domines del todo. Y algo que te devuelve una libertad que esa obsesión por la eficiencia nunca te va a poder dar. Esa libertad de perder el tiempo siempre. propósito, simplemente. Por eso las aficiones son tan importantes.
9:45 Otro término que toca el libro y que está muy de moda, procrastinar.¿ Qué solemos pensar cuando hablamos de procrastinar? Pues que estamos posponiendo algo importante para hacer cualquier tonterÃa. Y por supuesto eso pasa. Y todos sabemos que evitamos conversaciones importantes o conversaciones incómodas haciendo cosas absurdas. Todos sabemos que aplazamos un proyecto porque es muy difÃcil, porque estamos mirando el móvil o las noticias o la televisión. Todos sabemos porque nos ha pasado algo. que nos solemos refugiar en tareas pequeñas porque nos da mucho gusto el terminarlas rápido y el que sean fáciles, pero la procrastinación también tiene otra forma de verse. Como no podemos hacerlo todo, siempre estamos posponiendo algo. Entonces,¿ qué es lo que nos dice el libro? Pues que procrastinemos mejor. Y procrastinar mejor significa que dejemos a un lado de forma consciente algunas tareas secundarias para proteger unas pocas prioridades. Y eso significa que algunas cosas tendrán que esperar. Eso significa que algunas oportunidades van a pasar de largo. Y eso significa también que a veces tendrás que decepcionar un poquito a alguien.
10:56 Porque si intentas no decepcionar nunca a nadie, lo que va a pasar, ya te lo he dicho muchas veces, es que vas a acabar decepcionándote a ti mismo. Elige muy pocos proyectos importantes. Uno, dos o tres como máximo. No quince, como tiene mucha gente. Y no empieces otro hasta haber terminado Uno. O hasta haber decidido de forma consciente que vas a abandonar ese proyecto. Y eso mete un poquito de fricción. Te obliga a quedarte delante del trabajo sin poder escaparte hacia esa emoción de empezar un proyecto nuevo. Otra idea que nos da el libro. Haz primero una pequeña parte de lo que más importa. Aunque solamente sean 30 minutos. No esperes a terminar todas las tareas o mÃnimas o menos importantes, porque esas tareas siempre se reproducen. Si tú dedicas a las cosas importantes solamente el tiempo que te sobra, lo normal es que te quedes sin tiempo para las cosas importantes. Y otra cosa, decide de antemano en qué vas a fallar. A lo mejor esta semana vas a fallar en que la casa no va a estar impecable. A lo mejor vas a fallar en que vas a tardar más tiempo en responder a los correos. A lo mejor vas a fallar en que vas a tener que cocinar algo mucho más sencillo durante el fin de semana. Tienes que reconocer que tus recursos son limitados y decidir dónde vas a poner esos recursos y renunciar a ciertas cosas con total tranquilidad. A
12:31 veces pensamos que la gestión del tiempo es preguntarnos cómo conseguimos meter más cosas en nuestra vida. Pero quizás lo que tendrÃamos que plantearnos es¿ Qué cosas merecen ocupar una parte de mi vida sabiendo que esa parte de mi vida no va a volver nunca? FÃjate la diferencia. La primera pregunta,¿ cómo consigo meter más cosas en mi vida?¿ Estamos tratando el tiempo como un recipiente que tenemos que llenar? Si nos lo planteamos con la segunda pregunta, estamos obligados a hablar de las cosas que realmente valoramos. Estamos obligados a priorizar las cosas en lugar de meter más cosas en nuestro tiempo limitado. Piensa en la agenda que has tenido la última semana. Las horas de verdad, no lo que querÃas hacer, sino lo que has hecho de verdad.
13:19 Eso es una versión bastante sincera de cuáles son tus prioridades. Y a lo mejor no es la versión que te gustarÃa ver y no te tienes que sentir culpable por ello. Simplemente tienes que saber que poco a poco tendrás que ir recuperando la capacidad de elegir. Y eso se hace en base a tres preguntas muy sencillas. Si tú aceptas que nunca vas a terminarlo todo,¿ qué cosas dejarÃas de perseguir? Primera pregunta. Segunda pregunta,¿ qué cosas importantes estás aplazando hasta que pase algo, hasta que por fin pase no sé qué? Y tercera,¿ qué cosas harÃas por puro placer si no pudieras hacerlas públicas, si no pudieras monetizarlas, si no pudieras convertirlas en una forma de mejorar algo?¿ Qué cosas harÃas por placer? Todos tenemos nuestros lÃmites y hay que aceptar esos lÃmites. No significa resignarse, significa aceptar nuestros lÃmites. Y como no hay tiempo para todo, pues hay que dedicarle tiempo a las cosas importantes. A las cosas importantes. Siempre va a haber una parte del futuro que no conocemos.
14:33 A todos nos gusta hacer planes, pero no podemos tener garantÃas de que esas cosas que planeamos se vayan a cumplir. Podemos prepararnos para que se cumplan, pero no podemos controlarlo todo. Muchas veces estamos obsesionados con pedirles certezas a nuestras vidas. Y la vida no va de tener certezas. La vida va de comprometerse. Comprometerse con unos pocos proyectos importantes. Puede ser una relación, una familia, una vocación, una comunidad. Comprometerse sabiendo que no sabes lo que va a pasar, pero sabiendo y teniendo claro que quieres dedicar a esto una parte de tu vida, una parte del tiempo limitado que tienes.
15:15 Gracias por escuchar Ideas para Vivir Mejor. Si este episodio te ha acompañado y te ha gustado, compártelo con otra persona. Y si quieres guardar estas ideas para siempre, si quieres llevarlas un poquito más allá, te dejo en la descripción del episodio el enlace a mi página de Patreon y a mis libros también. Hasta el próximo episodio, donde seguiremos con este libro. Un abrazo.
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