May 13, 2026

Reportaje:"Los nietos del silencio" da voz a quienes han heredado el dolor del terrorismo de ETA

Reportaje:"Los nietos del silencio" da voz a quienes han heredado el dolor del terrorismo de ETA
Reportaje:"Los nietos del silencio" da voz a quienes han heredado el dolor del terrorismo de ETA
En casa de Herrero
Reportaje:"Los nietos del silencio" da voz a quienes han heredado el dolor del terrorismo de ETA
Luis Herrero y Àngels Hernández analizan el documental hecho por nietos de asesinados que enseña la huella de ETA a la generación Z.

0:00 Y mientras tanto quiero que hablemos de otra cosa, porque hay un reportaje que a nosotros nos ha llamado mucho la atención, a Ángel Fernández especialmente, donde los nietos ya, porque han pasado muchos años, de las personas que fueron asesinadas por ETA, están revelando muchos testimonios a propósito de lo que supuso la muerte de sus abuelos en sus propias vidas y cómo se enteraron de la muerte de todos ellos. Y Áñez ha recogido algunos testimonios que nos arrojan un paranormal de conjunto que a mí me parece que es altamente interesante. Nunca conocieron a sus abuelos, no saben cómo hablaban, ni qué les hacía reír, ni cómo habrían sido en una sobremesa familiar cualquiera. Pero crecieron con su ausencia, una ausencia concreta, violenta, imposible de llenar. A sus abuelos les asesinó Eta.

0:46 En la confluencia de esta plaza con la calle Vitruvio se produjo el atentado. Segundos después se producía la explosión que destruyó el acuartelamiento de la Guardia Civil y los edificios colitanos. El joven Alfredo Aguirre Velascoain será enterrado mañana en Pamplona. Al mediodía de hoy unos 4.000 niños se han concentrado en la plaza del Castillo para expresar su condena ante el violento atentado. Entre sus compañeros usted percibe que haya odio? No, entre mis compañeros se percibe rabia, impotencia, pero odio no. Nosotros no estamos hechos para el odio.¿ Tiene usted miedo? Miedo tiene todo el mundo. Lo que pasa es que cuando uno está ya en acción como los toreros, el miedo se tiene antes, antes de venir al País Vasco.

1:29 Décadas después del final de la actividad armada y una generación que no vivió el terrorismo pero convive con sus consecuencias son los nietos de las víctimas, herederos de una memoria fragmentada marcada por el silencio, las preguntas sin respuesta y una historia que fuera de sus casas parece desvanecerse. Las historias de Teresa Prieto y Beatriz Irureta Goyena parten de un mismo vacío, pero no del mismo silencio. Alberto Toca Echevarría era el abuelo de Beatriz, asesinado en 1982 a punta de pistola por Pablo Gudepego y Rafael de la Saiz Corbe. Teresa es nieta de José Luis Prieto García, jefe de la Policía Foral de Navarra, asesinado por ETA en 1981 a manos de Mercedes Galdós, Juan José Legor Burú, José Ramón Martínez de la Fuente y María Zaldúa. Teresa recuerda la primera vez que escuchó hablar de su abuelo en una escena doméstica casi cotidiana, en la cocina de su abuela. A partir de ahí su imagen se fue construyendo poco a poco a través de relatos familiares. Un hombre muy bueno, muy familiar, al que le gustaba el campo y que destacaba por su carácter trabajador. No me quiero despertar.

2:55 Pues bueno, la imagen que tengo de mi abuelo es que era una persona muy familiar, que le gustaba mucho ir al campo, muy religiosa y que era muy majo. Siempre me han dicho que era un hombre muy majo, que le quería a todo el mundo muchísimo. En el caso de Beatriz, ese punto de partida fue mucho más tardío. Durante años prácticamente no se habló de su abuelo. No supo nada de él hasta que fue mayor. En su casa el tema se evitaba para no hacer más daño. El silencio no era ausencia de memoria, sino una forma de protección. Pues no fui consciente realmente hasta que ya fui muy, muy mayor. Y empecé a preguntar y empecé a ver cosas de... de tal alrededor y cosas de Ambite que es la asociación de víctimas del terrorismo y fui muy consciente pero realmente creo que fui consciente cuando ya era muy mayor y más que nada por mi cuenta Esa diferencia marca también la relación que ambas han tenido con la historia. En la familia de Teresa el asesinato nunca fue un tema tabú, pero tampoco una conversación recurrente.

4:01 Estaba presente, aunque en segundo plano. Tampoco tema tabú, simplemente que no se hablaba. No sé si eso puede llegar a ser tabú. Simplemente que depende de cada casa cómo son sus familiares, pues lo hablan de una manera u otra. Y en la mía no se hablaba mucho. Cuando había algún asesinato se recordaba al abuelo o... Pero no abiertamente tampoco de política. Vivíamos en Navarra y en Pamplona, entonces sí que hemos hablado de eso. Pero no era un tema muy recurrente en casa. En la de Beatriz, en cambio, el silencio fue más rotundo. Ha sido ella quien con el tiempo ha ido reconstruyendo por su cuenta lo ocurrido.

4:43 No se ha hablado nunca abiertamente de esto. Ha sido tabú por el dolor que le producía mi abuela, ha sido tabú por lo que... supuso en su momento para ellos y porque también entiendo que es difícil explicarle a una niña pequeña toda la historia y que la entienda. De ese proceso le quedan apenas algunos trazos con los que imaginar a su abuelo. Sabe que le encantaba viajar, que le gustaban las motos, que era empresario. Fragmentos que intentan llenar un vacío mucho mayor. Realmente mi abuelo sabía Poco, en el sentido de que lo que más sabía era que le gustaba viajar, que le encantaban las motos, que era empresario y que le gustaba la fotografía. Pero tampoco es que tenga una imagen clara de mi abuelo a día de hoy todavía. Tengo una imagen que en mitad me he construido yo en base a lo que creo que hubiera sido conocerle, pero tampoco sé mucho realmente de cómo era.

5:40 Con los años, ambas han ido tomando conciencia de lo que ocurrió, cada una a su manera. Teresa desde la curiosidad que la llevó a investigar por su cuenta y Beatriz desde la necesidad de entender una historia que nunca le habían contado. Lo que ha cambiado es que yo me he ido enterando leyendo cosas en los libros de relatos de plomo o en un cuaderno que tenía el hermano de mi abuelo con todos los recortes de lo que pasó en esa época del asesinato de mi abuelo. pero no hemos ido hablando más en casa. Esa distancia entre lo vivido y lo heredado se hace aún más evidente fuera del ámbito familiar. A Teresa no le sorprende el desconocimiento que existe entre muchos jóvenes sobre ETA, pero sí que le incomoda.

6:23 No, no me sorprende, o sea, no me gusta. Sorprenderme no me sorprende tal y como es la juventud de ahora, que pasa un poco de todo, yo creo, y que está pensando más en otro tipo de cosas. No me sorprende, me sorprende más... que no se hable más en los colegios. Yo creo que el problema está en los colegios. Que no se cuente más, que no se haga más incidencia sobre ese tema. A Beatriz le preocupa aún más. Cree que con el paso del tiempo se ha desdibujado el relato hasta el punto de que algunos jóvenes no son realmente conscientes de lo que ocurrió e incluso llegan a no condenarlo. Pero entiendo que forma parte de una treta organizada más bien para darle la vuelta a lo que pasó y convertir un tema que ya no va de quién tenía razón ni quién no tenía razón. Yo desde mi punto de vista creo que nunca las armas pueden tener la razón.

7:16 independientemente de cuál sea el conflicto, independientemente de lo que intentes conseguir. Pero lo que me sorprende es que se ha dado la vuelta mucho al tema para hacer un uso político a favor de unas ideas que yo no puedo compartir, porque no creo que nadie sea más que nadie para decidir sobre la vida de otra persona, independientemente de cuál sea su posición. En su caso, ese desconocimiento no es abstracto. Lo ha vivido en primera persona. Ha tenido que escuchar comentarios que justificaban la violencia o que politizaban constantemente su historia. Recuerda, por ejemplo, cómo celebraciones aparentemente ajenas a la política carecían, marcadas por pancartas de apoyo a presos de ETA, espacios en los que nunca pudo sentirse completamente ajena al conflicto. Muchas, y de hecho, en el documental ya lo hablo también, de tener que ver como que los etarras o los proetarras o la gente que a día de hoy todavía apoya este tipo de planteamientos, sean como los héroes de Navarra, de la nación, no te voy a decir de Navarra porque no es eso tampoco, pero como que ellos de alguna forma han salido súper victoriosos de una situación súper injusta y nosotros estamos como, no sé, como casi como si se rieran de nosotros un poco, ¿sabes? Y luego, pues eso, que yo tenía que aguantar ver marchas a favor, manifestaciones a favor, que en los lencheros salgan... que se politicen cosas que son

8:47 de la cultura navarra, que no tienen nada que ver y no deberían tener nada que ver. Por ejemplo, yo nunca he podido ir a lo lanchero porque antes de lo lanchero salen pancartas de apoyo a cosas con las que nunca voy a estar de acuerdo. También Teresa ha experimentado cómo el silencio trasciende el ámbito familiar. A raíz del documental, muchos de sus compañeros de clase han sabido por primera vez que su abuelo fue asesinado por ETA. algo que le ha hecho tomar conciencia de hasta qué punto durante años en su entorno apenas se habló de lo que estaba ocurriendo. Sí que es verdad que, por ejemplo, me ha resultado extraño estos días que con esto del documental que me ha dicho mucha gente del colegio, por ejemplo, que no sabían nada y yo claro, yo pensaba que... que era algo que las familias, en esas épocas que había tanto terrorismo, pues que contarían, pues mira, en tu clase hay una chica que es su abuelo, pero me he dado cuenta de que los padres no contaban tampoco a sus hijos nada de esto, porque si no, más gente me habría dicho que ya lo sabía, pero yo creo que es que todo el mundo había un poco tabú de esto.

9:56 Durante décadas estas historias quedaron dentro de las familias, no por falta de importancia, sino por el peso del dolor. El silencio se convirtió en una forma de protección, pero también en una barrera, porque lo que no se cuenta se diluye. Esa es precisamente la grieta que ha intentado abrir el documental Los nietos del silencio, impulsado por nueve estudiantes. de periodismo de la Universidad de Navarra. Antes de encender la cámara, salieron a la calle, preguntaron a jóvenes sobre ETA. Las respuestas, en muchos casos, fueron imprecisas, confusas o directamente erróneas. Algunos situaban el origen del terrorismo en versiones distorsionadas, otros apenas sabían identificarlo. Más que desconocimiento, encontraron desconexión. Ahí apareció el verdadero motor del proyecto, reconstruir una memoria que no está llegando a quienes no la vivieron. Para Beatriz, decir que sí a participar no fue sencillo. Le daba miedo exponerse, pero también entendió que era una oportunidad para contar su historia y honrar la memoria de su abuelo.

10:54 Participar en el documental, cuando me lo propusieron, fue una contradicción, porque había una parte de mí que sí quería expresarlo, porque para mi vida el impacto que mataron a mi abuelo tuvo... ha sido muy grande, a pesar de que yo ni siquiera había nacido cuando eso ocurrió, ¿no? Pero las consecuencias que tuvo en mi familia, que tuvo en mi madre, las he vivido yo mucho a nivel emocional y de actitud y de trato, ¿no? Y de cómo han vivido ellos su vida y cómo eso les afectó y esas heridas, pues, de alguna manera se han trasladado a mi vida, ¿no? Entonces, pues, no sé, sentí que fue como la oportunidad mi versión.

11:46 En el documental, los protagonistas sostienen un objeto. No es un recurso estético, sino un anclaje emocional. Un reloj, una fotografía, un recuerdo material que sustituye todo lo que no pudieron compartir. Es en muchos casos lo único tangible que queda de sus abuelos. Pero ni siquiera esos objetos llenan el vacío. Les hubiera gustado conocerles, explican desde el equipo. Esa frase repetida con matices distintos atraviesa todo el relato. El proceso de grabación no fue sencillo. Hablar frente a una cámara de algo que nunca se ha verbalizado implica exponerse. Hubo pausas, silencios largos, momentos en los que continuar era difícil, porque no se trataba solo de contar una historia, sino de enfrentarse a ella. Y mientras tanto, el presente irrumpe. Durante uno de los rodajes en Navarra, el equipo se encontró con pintadas de apoyo a ETA. No eran imágenes del pasado, estaban ahí. en el mismo espacio donde se intentaba reconstruir la memoria de las víctimas. El contraste es tan evidente como incómodo.¿ Cómo se convive con eso cuando tu historia personal está atravesada por esa violencia? La pregunta no tiene una única respuesta, pero sí revela una tensión persistente. La distancia entre quienes vivieron el terrorismo y quienes apenas lo reconocen como parte de su historia reciente. Los nietos ocupan ese lugar intermedio. No tienen recuerdos propios, pero sí una identidad marcada por lo ocurrido. Son, en cierto modo, testigos indirectos de una memoria que corre el riesgo de diluirse

13:17 si no se cuenta. El documental no pretende cerrar heridas, sino abrir conversación. A través de testimonios, objetos y silencios, construye un relato que interpela, especialmente a los jóvenes. No desde el dato histórico, sino desde la experiencia emocional. Porque la historia no solo se estudia, también se hereda. Y en esa herencia hay nombres, ausencias y preguntas que siguen esperando respuesta. En Casa de Herrero, con Luis Herrero. Es radio. Es radio.

13:59 Ideas claras.