April 8, 2026

Reportaje: Los "sisis": la generación silenciosa que estudia, trabaja y no encaja en estereotipos.

Reportaje: Los "sisis": la generación silenciosa que estudia, trabaja y no encaja en estereotipos.
Reportaje: Los "sisis": la generación silenciosa que estudia, trabaja y no encaja en estereotipos.
En casa de Herrero
Reportaje: Los "sisis": la generación silenciosa que estudia, trabaja y no encaja en estereotipos.
Luis Herrero y Àngels Hernández analizan el fenómeno "sisi" junto a Amaia Prado, psicóloga educativa y miembro del Colegio Psicólogos de Madrid.

0:00 El otro día se publicó el último dato de Eurostat y supimos que en España hay un 16% de jóvenes entre 15 y 29 años que estudia y trabaja. Es decir, que estamos empezando a darle la vuelta del ni-ni al sí-sí. Y como hablamos mucho del ni-ni y poco del sí-sí, a propósito de este dato podemos hacer una profundización en el tema que seguro que le sale infinitamente mejor que la del Real Madrid. Durante años el foco mediático ha estado puesto en los llamados ninis, jóvenes que ni estudian ni trabajan, o en etiquetas como la generación de cristal. Sin embargo, hay otra realidad mucho menos visible, la de los sisis. El término hace referencia a jóvenes que sí estudian y sí trabajan a menudo al mismo tiempo.

0:46 Tenemos poco tiempo para todo, pero el poco que tenemos libre lo disfrutamos mucho. Las facturas y el mes hay que pagarlo. Estoy estudiando Historia, me queda medio curso de cuarto, estoy haciendo el TFG. y trabajo en el Comité Español de Aznur. Necesito el dinero para poder acabar mis estudios y pagarlos y además porque es necesario que tomemos también la conciencia de que ayer estudiábamos y ahora trabajamos. Hubo un tiempo en el que ser universitario y trabajar significaba dar clases particulares o enlazar noches sirviendo copas para pagarse la matrícula. Para muchos era un paréntesis, un trabajo de paso que se abandonaba en cuanto llegaba el primer contrato de verdad. Hoy, en algunos campus españoles, la escena es distinta. Estudiantes que cierran una tutoría, abren el portátil y atienden pedidos de su propia empresa, tienen cargos con contratos indefinidos en empresas o dedican gran parte de su día a día de cara al público.

1:43 Trabajo en un supermercado, en la sección de perfumería. Mi horario empieza a las 5 de la mañana, me levanto a las 5 porque entonces trabajo a las 6. Y de 6 a 1 y media, más o menos, es mi jornada laboral. Cojo el coche, me vengo a la universidad y entonces a las 3 empiezo las clases. Son los llamados SISIs, que en algunos casos han decidido incluso crear su propio proyecto empresarial antes de colgar el birrete. Según los últimos datos de Eurostat, publicados en enero de 2026, un 16% de los jóvenes españoles de entre 15 y 29 años estudia y trabaja a la vez, aunque no sea una tarea fácil. Se me planteó por necesidad. pero lo afronté de forma positiva. Me prioricé a mí misma y dije, bien, tengo que trabajar para ayudar, pero también tengo que seguir con mi proyecto y mis estudios. Con sacrificio, la verdad, sí.

2:32 Eso sí, al mismo tiempo seguimos siendo un país de ninis. Alrededor del 17,6% de los jóvenes de 18 a 24 años ni estudia ni trabaja, una tasa claramente por encima de la media europea y de la OCDE. Es decir, una minoría se esfuerza por conseguir aula y empleo en un entorno que empuja a muchos otros a quedarse fuera del sistema o a moverse en la pura precariedad. Hay más ninis A ver, yo acabé de estudiar y yo... decidí estar en mi casa... pero que yo esté en mi casa no quiere decir... como algunas personas que están... que es que no hacen absolutamente nada... yo estoy recién casada... eh, ahora mismo he estado trabajando... ahora no estoy trabajando.

3:13 La otra cara de los datos es la emancipación. España está entre los países de la Unión Europea donde más tarde se abandona la casa de los padres. La edad media ronda los 30 años frente a unos 26 en el conjunto de la Unión y solo alrededor del 15% de los jóvenes de 16 a 29 vive fuera del hogar familiar. La operación es sencilla pero demoledora. Salarios que apenas crecen, alquileres y viviendas disparadas... facturas al alza y un mercado laboral que ofrece, sobre todo, contratos temporales y sueldos ajustados. Muchos SISIs pagan el abono transporte, la comida, el ocio y hasta parte de la matrícula, pero sin ese pequeño ingreso extra que les llega cada mes desde casa, no podrían sostenerse en ciudades donde una habitación puede costar más de la mitad de su sueldo.

4:02 Esos trabajos no están aportando nada a tu futuro académico y muchas veces son una forma de supervivencia. Los economistas hablan de las cicatrices que dejan las crisis. Cada recesión empeora las condiciones de entrada al mercado laboral y cuando la economía remonta, los salarios y la estabilidad de los recién llegados nunca vuelven al nivel anterior. La generación que hoy ronda la treintena ha encadenado la crisis financiera de 2008 y la del COVID-19 y ha aterrizado en un mercado más frágil que el de sus padres, con más rotación, encadenamiento de contratos y sueldos que no dan para mucho más que sobrevivir. Si miramos a Europa, vemos que ser sí, sí, allí es mucho más normal que aquí.

4:47 En países como Países Bajos, Dinamarca o Alemania, trabajar mientras estudias forma parte del guión vital. Hay más empleos a tiempo parcial, más flexibilidad horaria y sistemas educativos y de formación profesional pensados para conectar con el mercado de trabajo. En España, en cambio, el salto entre el aula y el empleo sigue siendo brusco o estudias a jornada completa financiado por tu familia o te matas a compatibilizar trabajos que pocas veces aportan capital formativo y muchas veces dejan sobre todo cansancio. Trabajo en una empresa de trabajo temporal como camarera. Trabajo en el parque de atracciones. En un centro de acogida los fines de semana. La FP dual, las prácticas y la educación en línea abren algo de espacio, pero todavía no compensan la falta de empleos de calidad adaptados a los horarios académicos. Entre el estigma del Nini y la idealización del Sisi ejemplar hay una realidad mucho más compleja. Hay jóvenes que ni estudian ni trabajan atrapados en itinerarios de pobreza, abandono escolar y falta de apoyos. Y hay sisis que enlazan jornadas infinitas sin lograr algo tan básico como pagar un alquiler sin ayuda. Las etiquetas simplifican, ponen el foco en el mérito individual o en la supuesta falta de esfuerzo y dejan en un segundo plano lo estructural. Salarios bajos, vivienda cara, servicios públicos bajo presión y un sistema político donde los jóvenes...

6:12 Pesan poco a la hora de repartir recursos, detrás de frases como tengo trabajo y estudios, pero sin mis padres me moriría de hambre. Hay una generación que ha hecho lo que se le pidió, formarse, trabajar, encadenar prácticas y contratos, y que aún así no accede a los horizontes materiales que asociaba la vida adulta. Amaya Prado es psicóloga, es psicóloga educativa y de familia y además es miembro del Corazón Social de Psicología de Madrid y es la primera psicóloga a la que yo le escuché hablar de los SISIS, en una entrevista que creo que se publicó en Hola, no me quiero equivocar. Y ella sostenía que, bueno, en realidad es una realidad que, vamos, una realidad, este club de los ISIS, por llamarle de alguna manera, representa bastante bien, decía ella, la juventud actual.

7:00 Parece que están poco visibilizados. Amaya, bienvenida, buenas tardes. Hola, buenas tardes, Luis.¿ Sigues creyendo lo mismo? Sí, efectivamente, la entrevista de Nola. Y bueno, pues sí que sigo creyendo en que hay una gran mayoría de jóvenes que están muy ajustados en cuanto a sus expectativas, a su rendimiento. Bueno, pero fíjate una cosa, que ahora tenemos un dato que a lo mejor no teníamos cuando tú hiciste esa entrevista y es el de Eurostat. Solo son un 16% de SISIs en España. Claro, a ver, esto es... relativo en cuanto a a lo mejor a contratos de trabajo pero hay seguramente muchísimos jóvenes que hacen pues sus prácticas a lo mejor no remuneradas pero que al final también forman parte de de un trabajo o de otros trabajos que puedan realizar y que a lo mejor realmente pues no tienen un contrato como tal como pueden ser cuidar niños pasear pesos o sea hay infinidad de trabajos que como decís pues no son trabajos muy bien remunerados y son precarios, pero que lo compatibilizan con sus estudios y de eso hay, yo creo que diría que mayor porcentaje, no podría decirte cuánto, pero sí que habría mayor porcentaje seguro.

8:22 En el fondo estás teniendo de contrarrestar esta idea que se había ido consolidando en España de la llamada generación de cristal, es decir,¿ estás tratando de romper esa especie de prejuicio de que los jóvenes en España ni trabajan ni estudian ni tienen tampoco demasiado interés por ni trabajar ni estudiar? Claro, sí. Se habla de esta generación de cristal y a mí me gusta, siempre que doy alguna formación o a familia, siempre me gusta decir que muchas veces la generación de cristal también es buena porque son transparentes. Son jóvenes que tienen ganas, que se les ve que quieren mejorar, que tienen muy buena autoestima y que son jóvenes normales.

9:05 Lo que pasa, María, es que también en una sociedad en la que, sobre todo por la gente joven, las oportunidades no sobreabundan y donde además adquirir un buen trabajo bien remunerado es muy complicado, adquirir o llegar a la vivienda es muy complicado. Esto, y te lo pregunto como psicóloga,¿ no genera muchas expectativas frustradas? Gente que a lo mejor tiene proyectos ambiciosos que después la vida no le permite hacer realidad. Completamente de acuerdo. Es verdad que hay muchos jóvenes además que tienen que salir cuando tienen, o sea, jóvenes muy preparados con expectativas, pues no a lo mejor tan altas, pero sí con expectativas adecuadas a lo que ellos quieren conseguir en la vida y no pueden y tienen que salir fuera. Y eso es verdad que nos lo estamos encontrando.

9:53 Y cómo lo soportan?¿ Cómo está, digamos, la madurez emocional de la gente joven para afrontar ese trance? Bueno, ahí falla un poco esa gestión. Yo me estoy encontrando a veces muchos jóvenes con cierta desregulación emocional, quizá porque los objetivos o las expectativas en su vida no están del todo ajustadas y se frustran a lo mejor enseguida. Yo creo que al encontrarse en la realidad... A veces sufren choques importantes. He de decir también que para contrarrestar o equilibrar todo esto, es verdad que ya hay una normalización en cuanto a la salud mental, en cuanto a que si ellos consideran que se sienten mal o no saben cómo gestionar estas emociones, tienden a buscar a algún profesional con más rapidez y con más normalización que a lo mejor muchos adultos.

10:50 María, te agradezco mucho que nos hayas atendido, que nos hayas ayudado a entender un poquito mejor este fenómeno, que ojalá que se vaya generalizando en nuestro país y en el mundo entero. Un saludo muy cordial y muchas gracias. Muchas gracias a vosotros. Un saludo.