March 25, 2026

Reportaje: Cocinas en peligro de extinción y adiós a las recetas de la abuela, llega Mercadona.

Reportaje: Cocinas en peligro de extinción y adiós a las recetas de la abuela, llega Mercadona.
Reportaje: Cocinas en peligro de extinción y adiós a las recetas de la abuela, llega Mercadona.
En casa de Herrero
Reportaje: Cocinas en peligro de extinción y adiós a las recetas de la abuela, llega Mercadona.
Luis Herrero analiza la situación junto a Àngels Hernández.

0:00 Bueno, hay un asunto del que sí que me gustaría que nos ocupáramos con más calma y no voy a hacer la pregunta de rigor porque me van a mentir como descosidas las tres redactoras que tengo a mi alrededor. Si les preguntara si les gusta cocinar, si saben cocinar, una diría que hace unas paellas estupendas, cuando la última que hizo fue en Italia hace cinco años y tiene la más remol de dea. Otra sobrevive con una feridora de aire y hace unas cosas extrañas porque no tiene ni la más remol de dea. La única que podría saber un poco es Lorena, porque he visto que presumía de un caldo casero. No, que he hecho un caldo casero, pero no se me da muy bien cocinar. Bueno,¿ por qué hablo de esto? Ayer Juan Roig hizo unas declaraciones que me parece que tienen mucho calado. Y es, oiga, dentro de muy poco tiempo en España ya nadie va a cocinar, porque la gente joven no sabe y no quiere cocinar. De hecho, Mercadona está ampliando el número de platos precocinados porque cada vez hay más demanda de ese asunto.

0:53 Y entonces dije, hombre, esto hay que tratarlo en profundidad porque esto plantea una serie de problemas que no son pequeños. Es decir,¿ por qué la gente ya no quiere cocinar? Sobre todo,¿ cuántas recetas se van a perder?¿ Qué pasa con la receta de la abuela? Oiga, y de repente nadie las va a hacer. Y vamos a vivir siempre de platos precocinados.¿ Esto cómo es? Entonces le dije a Ángeles Hernández, investiga. Y... Ella no sabe investigar en poco tiempo, o sea que ella ha hecho una investigación de 12 minutazos. Lo dije y lo mantengo, a mitad del siglo XXI no habrá cocinas. La frase pronunciada por Juan Roig ha causado polémica pero también ha marcado una tendencia que ya está en marcha.

1:37 El presidente de Mercadona insiste en que el futuro pasa por olvidarse de los fogones y abrazar la conveniencia. Su cadena ha hecho de los platos preparados una seña de identidad, así lo confirmaba el crítico gastronómico José Carlos Capella. Hay casas que no tienen cocina ya, ya hay urbanizaciones, pero ahora mismo en España, que las casas tienen un microondas para recalentar y un pequeño lavavajillas a veces, y un lavadero, pero no tienen cocina. La sección listo para comer ya está presente en más de 1.100 tiendas entre España y Portugal con paellas, lentejas, pollo asado, cocido y una amplia variedad que se sirven al momento.

2:20 Mientras la empresa bate récords en ventas, un 6,6% más en 2024, con 17 kilos por habitante al año según la patronal, A Sefapre, Roig repite su lema, vendemos tiempo, no solo comida. Los medios de comunicación se hacen eco. Aunque Juan Roig haya afirmado y reafirmado que las casas del futuro no tendrán cocina, el resto de voces del sector lo que dice es que va a cambiar la forma que tenemos de conocer la cocina como tal, hacia un concepto un poco más de ocio. Los platos preparados surgen como este cambio para facilitar un poco la vida a los consumidores. y han crecido tanto que en el último año... se han llegado a consumir 18 kilos por persona...

3:02 que es casi un 4% más que en 2024 Mercadona prevé nuevas aperturas este año... de Ecija a Zaragoza, pasando por Logroño y Sevilla... y sigue reforzando su estructura digital... en sus centros logísticos conocidos como Colmenas... la división de Mercadona Tech... procesa más de 2.000 pedidos online diarios... midiendo cada detalle de eficacia operativa... El negocio gira en torno a un concepto claro. Cuanto menos cocine el cliente, más tiempo gana y más atractiva se vuelve la idea de comer sin cocinar. Juan Roig lo tiene clarísimo. Ahora estamos pasando a una cosa que le hemos llamado, pues para ser muy originales, tienda nueve. Este nuevo modelo de tienda, pues¿ qué ha hecho? Pues de tienda por negocios a tienda por procesos. O sea,¿ qué es lo que va a tener en relación a la tienda ocho?

3:53 Pues más espacio para frescos, los frescos... cada vez se venden más en Mercadona y entonces le estamos dando más espacio tanto a la carne como al pescado como a la fruta y la verdura y ya listo para comer. Compra más ágil y sencilla, pues hemos juntado muchos, pues hoy el congelado antes lo teníamos, el congelado de carne estaba en la carne, el congelado de la fruta y la verdura en la fruta y la verdura. El cambio generacional es evidente. Según los últimos estudios, el 73% de los jóvenes entre 18 y 24 años pide comida a domicilio con regularidad, sobre todo los fines de semana. Globo lidera el sector tras crecer con un 50% en 2025, seguida por Just Eat y Uber Eats. Medio país ya vive en el ecosistema del delivery, una industria que en cinco años ha aumentado un 80%. No tienes más que fijarte en los supermercados. Lo que está sucediendo son los platos preparados. Los platos preparados que luego se consumen en la gran superficie. Eso se llama los mercarrestaurantes.

4:55 Y veo comer a cada vez más gente. tortillas, ensaladillas, y que no están mal. Las has probado? Sí, las he probado, yo tengo la obligación de probarlo. La ensaladilla mercadona está bien, con un tuneado rápido y una edad que puede quedar bastante buena. Y hay mucha gente que lo de cocinar es muy divertido, pero el mundo en el que vamos ya no tiene tiempo para cocinar. Entre los jóvenes, el 50,8% consume platos precocinados al menos dos veces por semana. En regiones mediterráneas, donde la tradición culinaria era más fuerte, el cambio resulta aún más visible. En Valencia, por ejemplo, el consumo de preparados creció un 48% en tan solo dos años, según Cantar. Bueno, creo que no cocinamos tanto porque nos hemos mal acostumbrado a algunos tipos de personas a que les hagan la comida siempre. Y entonces luego cuando llega el punto de hacerse la comida, pues mucha gente no tiene costumbre o le cuesta más. Creo que es una generación que en ese sentido es más perezosa, aunque hay de todo, claro.

6:04 Y porque al final es muy cómodo, pues nos hemos quedado también con el móvil y el móvil pues tiene aplicaciones de comida, que tú puedes pedir comida, pero luego sí que es cierto que se tiene como la imagen de que pedir a domicilio es pedir pizza hamburguesa cosas poco sanas pero realmente hay muchas opciones sanas y puedes pedir comida muy sana y Como relata el último testimonio, la tendencia también está cambiando. La comida preparada ya no equivale necesariamente a comida basura. En los últimos años la industria ha dado un giro hacia opciones más saludables, con platos equilibrados, ingredientes frescos y valores nutricionales que rivalizan con los de una comida casera.

6:48 En los lineales conviven ahora wok de verduras, cremas naturales, legumbres en recetas tradicionales o menús completos bajos en sal y en grasas elaborados sin conservantes añadidos. El auge de los platos sanos listos para comer responde a una nueva demanda, la de quienes quieren ahorrar tiempo sin renunciar a cuidar su alimentación. El argumento es recurrente entre los veinteañeros, falta de tiempo, horarios cambiantes y la gratificación inmediata del pedido a domicilio. Cocinar ha dejado de ser una necesidad para convertirse en una opción y muchos prefieren usar esos minutos para el deporte, las redes o el descanso. En esa vida acelerada, el fuego se apaga y el microondas marca el ritmo del hogar.

7:40 Yo creo que los jóvenes no cocinamos tanto por las agendas tan apretadas que llevamos. Trabajamos, estudiamos, luego queremos vida social. Entonces es mucho más fácil comprarte un plato preparado, que además ahora están muy ricos y muy bien conseguidos, a tener que planificar toda la comida, pensar qué comer, comprar todos los ingredientes. Es verdad que... A nivel rentabilidad económica es posible que no salga tan bien, cocinar en casa con ingredientes que tú compras y preparas es mucho más económico, pero los jóvenes valoramos mucho el tiempo personal y hemos puesto la prioridad en otras cosas, el ocio, los hobbies.

8:22 Sin embargo, no todos lo viven con nostalgia extrema. Hay críticos culinarios que le dan la razón a Roche y consideran que esta evolución es natural. Argumentan que las cocinas desaparecerán como lo hicieron los tocadiscos o las cámaras de carrete, objetos icónicos pero sin función en la vida moderna. El acto de cocinar, dicen, ya no se asocia al hogar sino al ocio o a ocasiones puntuales. El resto del tiempo la eficiencia manda. El paladar ya no mide amor sino rapidez. Andrés Fernández es experto gastronómico y autor del libro Grandes Maestros de la Cocina Española, los 60 esenciales. Es muy probable que Juan Roig haya dado en el blanco.

9:03 Las casas españolas han cambiado su hábito y su fisonomía y se ha perdido la cultura del chuchu, del guiso, donde el primero y el segundo, incluso el postre, alimentaban generaciones diferentes. donde acudíamos a comer a la casa porque era el refugio del trabajo, de la vida social. Hoy prácticamente huimos de ella, tenemos un vértigo profesional impresionante y no hay más que observar las cifras del delivery, los ciclistas o motoristas por las ciudades llevando comida preparada normalmente para satisfacer apetitos bastante reflexivos frente a pantallas o televisores que dicen poco de nuestra memoria gastronómica Eso sí calma porque muchos jóvenes abogan por no perder la esencia de las casas Perder lo que viene siendo la comida tradicional no es simplemente perderla y ya está, sino perdemos la esencia, la cultura, la tradición de nuestro país. Desgraciadamente la sociedad se tiene que ir modernizando, pero sí que es verdad que sin dejar...

10:18 las cosas atrás que nos han hecho ser quienes somos... es preocupante, sin duda, preocupante... pero espero que al final las recetas... vayan pasando de hijos... de abuelos a hijos, perdón... y consigamos todos juntos... mantener la esencia. Frente a ese entusiasmo por la conveniencia... surgen voces que advierten de un riesgo mayor... el de perder no sólo una práctica doméstica... sino un patrimonio cultural... Cocinar siempre ha tenido un sentido que trasciende la nutrición, es identidad, memoria, transmisión y gesto de cuidado. El recetario tradicional desaparece, aunque vuelven a aparecer callos en algunas cavernas de Madrid de manera bastante constante y uniforme, por decir un caso, pero desaparece básicamente la estacionalidad y aquí habrá que hacer algo polémico también respecto a Juan Roig y a los que gestionan supermercados, porque se ha perdido la estacionalidad, se ha perdido la necesidad de que la trufa o la seta sean en temporada el tomate y la angula en su momento, incluso la torrija solo en Semana Santa. Queremos y tenemos apetitos permanentes y deseos incontestables y el supermercado va uniformando estaciones, territorios...

11:40 Cortar tomates tras una ruptura amorosa es bálsamo mental, escribía el periodista Sergio Fanjul. La cocina es autocuidado, comunidad, soberanía sobre lo que ingerimos. Desde Levi Strauss hasta los sociólogos contemporáneos coinciden en que el fuego del hogar fue lo que convirtió la alimentación en cultura. Cuando desaparece ese fuego se diluye también el espacio simbólico en el que las familias se reunían, compartían historias y transmitían recetas. En muchas casas, los nietos ya no saben preparar el potaje o la escudella familiar porque globó basta. En Valencia, cuna de Juan Roig, la paella casera, símbolo identitario de una región, empieza a ser sustituida por su versión preparada de supermercado. Los números lo confirman. El 59% de los españoles cocina diario en el norte, frente a un 28%. entre los jóvenes del resto del país. Cada porcentaje que cae representa algo más que un cambio de dieta, es una cadena que se rompe.

12:44 Las recetas ya no viajan de generación en generación porque nadie las pregunta ni las prueba. Una de las razones yo creo que es que tampoco tenemos la cultura de cocinar tan metida y tan arraigada como la podían tener nuestras madres o nuestras abuelas que se dedicaban Todo el día a cocinar, a estar en casa y a tener todo hecho y la cocina en una gran parte de su tiempo. Ahora la prioridad está en otros temas. El dilema de fondo es si estamos ante un progreso práctico o una erosión cultural irreversible. De un lado, los grandes supermercados ofrecen tiempo y comodidad en una sociedad agotada. Del otro, se desvanecen los rituales domésticos que daban sentido al hogar. En un siglo sin cocinas, puede que alimentarnos sea más fácil que nunca, pero quizás también más solitario.