Entrevistas de Herrero: Javier Cascón
0:05 En Casa de Herrero, con Luis Herrero, es radio. 20 minutos para que sean las 6 de la tarde, las 5 en la Comunidad Canaria. A veces te topas, por casualidad, con historias que tienen un valor humano verdaderamente portentoso, por lo menos a mà me lo parece. Y estas historias siempre me gusta mucho darlas a conocer porque yo creo que reflejan lo mejor de la condición humana y no lo peor, que es lo que habitualmente ocurre cuando estamos al tanto de las noticias más visibles en el mundo que nos rodea. El protagonista de esta historia, que les quiero contar con calma, se llama Javier Cascón. Es un chaval, 27 años, por lo tanto muy joven, nacido en Tudela en el año 98, graduado en Humanidades, también en Magisterio de Educación y máster en Cooperación Internacional. Ahora trabaja como consultor. Pero lo curioso es que este subnombre ahora nos contará cómo transcurre su infancia y qué es lo que le hace tener una inquietud social tan marcada. Pero es tan marcada esa inquietud, y no quiero hacer spoilers de su historia, pero quiero que se vayan familiarizando con el motivo por el cual quiero conversar con él con calma, empieza a darse cuenta de que hay mucha gente a su alrededor que vive sin vivienda, sin techo, que vive sin oportunidades, que vive en unas condiciones que no son las que a él le gustarÃa ni para él mismo ni para la gente a la que quiere y decide ayudarles. Y entonces empieza a trabajar
1:37 y a simultanear hasta cuatro trabajos a la vez para adquirir una vivienda, pero no una vivienda para él, sino una vivienda para personas que de verdad las necesiten. y después de conseguir una vivienda se plantea conseguir una segunda vivienda y la vuelve a comprar y la vuelve a ofrecer a gente que la necesita más que él. Y después de conseguir la segunda vivienda se lanza a comprar una tercera vivienda y la consigue, pero no para él, sino para las personas que las necesitan más que él. Ahora está casado y tiene una hija. Y se preguntarán ustedes,¿ vive en su casa?¿ Ha sido capaz de adquirir una para vivir él con su familia? Pues no, él vive alquilado y además vive con otras 11 personas que necesitan el techo, tanto por lo menos como él. Don Javier Cascón, bienvenido, muy buenas tardes.
2:22 Hola, muy buenas tardes,¿ qué tal todo? Es un reflejo aproximadamente fiel lo que he hecho de tu biografÃa altruista. Joder, muchas gracias. Demasiado bien y bastante detallada. Y simplemente cambiarÃa dos cositas, pero muy pequeñas. Una es que en lugar de una hija tengo un hijo, que se llama Jesús, y simplemente en esta cuarta casa aquà vivimos 11 personas en total, pero son 8 personas en situaciones complicadas, y mi mujer, mi hijo y yo, 11 en total. SÃ, pero bueno, ahora llegaremos a eso, vamos por orden, porque una de las cosas que más me interesa es ver cómo tu mujer también hace, digamos, complicidad de esa causa de ayudar a la gente que ha caracterizado esa biografÃa tan singular y tan poco frecuente, porque tú, me imagino, Javier, eres consciente de que lo que tú haces es tan poco normal que hay muy pocas personas que lo hagan en el mundo. Bueno nada, son cosas pequeñas y ojalá poder hacer más mejor, pero bueno, hacemos lo poco que podemos de momento.
3:18 Bueno, tengo entendido, y me vas corrigiendo si me voy equivocando, que tú naces en una familia que tiene una fuerte inspiración cristiana, que tu madre trata de inculcaros a ti y a tus hermanos esa fe católica y esa preocupación, digamos, social, pero tal vez se pasa un poco de la raya, no lo sé, ahora me lo contarás, y consigue el efecto contrario, es decir, que os rebotéis y que perdáis la fe todos vosotros. Tú la recuperas, pero tus hermanos no. Voy por buen camino, eso es correcto. SÃ, efectivamente, efectivamente. Apretó demasiado y salimos un poco todos despavoridos, ¿no? Entonces, poco a poco Ãbamos como volviéndonos o acercándonos y ahà estamos, en ese camino. Yo sà y mi hermano poco a poco y mi hermana de un tono, pero ya veremos.
4:05 Bueno, tú tuviste, digamos, ese clic que te hizo volver a los orÃgenes, por decirlo de esa manera, a los 14 años, pero¿ recuerdas qué es lo que te hizo rectificar o lo que te hizo, digamos, reaccionar? SÃ, o sea, a mà fue muy claro, ¿no? Recuerdo como perfectamente el momento y fue directamente en unas convivencias de estas a las que iba obligado por mi madre y de repente en una adoración sin saber ni qué ni cómo, pero sÃ. Y he hecho momentos en la fe, a leer la Biblia, a acompañarme por un sacerdote. Y ese fue un poco como mi camino y mi cambio. Y a partir de ahà sà que empecé a tomar todo más de una manera distinta, a vivir de una manera distinta o a intentarlo menos. Y empecé a conocer historias de personas que estaban en la calle. Y ahà me cuestionaba o me tocaba mucho, porque¿ cómo es posible que mis hermanos y hermanas estén viviendo en la calle?¿ Cómo es posible que pidan en la puerta de un supermercado?¿ Cómo es posible que en un paÃs civilizado no haya espacio para ellos?
5:03 Bueno, me imagino que esa inquietud, claro, tardas algún tiempo, según tengo entendido, en canalizarla, porque cuando tú adquieres conciencia de lo que estás contando, lo que haces para ayudar a los demás es empezar a trabajar en comedores sociales, con un grupo de amigos y compartes la comida con ellos y tratas, digamos, de ayudarles por ese camino. Lo que pasa es que tengo entendido que enseguida adquieres conciencia de que eso es poco y que tienes que dar un paso más. SÃ, efectivamente, fue tal cual lo cuentas, a los 13, 14, 15 estaba en comedores sociales, pero veÃa como que era necesario algo más, porque en Madrid, al menos, que es donde yo resido, hay un montón de oportunidades para que la gente tenga comida, abrigo, y de eso no se van a morir normalmente, pero hay otras necesidades. Entonces, con 17 años, en la universidad, creamos un pequeño grupo en el que hacÃamos arte con personas sin hogar. Y allà hacÃamos pintura, fotografÃa, teatro, danza y con los cuadros que ellos hacÃan los llevábamos a galerÃas de arte y a hoteles, allà los vendÃamos y con ello financiábamos y pagábamos cursos de formación para ellos, tipo un máster, un carnet de conducir, un curso de carretillero, un curso de panaderÃa, un poco para dar oportunidades y para que al final pudiesen estudiar conforme a sus capacidades, a sus dones que todas las personas los tienen.
6:16 Bueno, quiero pensar que esa actividad que asà contada parece muy sencilla cuando tú estás en la universidad y que te obliga a desdoblar, digamos, el tiempo que tienes, porque tienes que sacar la carrera adelante, tienes que sacar buenas notas, al mismo tiempo tienes que dedicar el tiempo que te queda libre a esa actitud, sacrificando otros hobbies que podrÃa tener otra gente de tu generación, yo que sé, pues... ir a una discoteca a bailar, o ir al cine a entretenerte, o ir de excursión con compañeros o con compañeras.¿ Cómo haces esa compatibilidad?¿ Cómo es posible sacarle tanto rendimiento al tiempo, Javier? Esa fue una de mis mejores etapas, un poco por varias cosas que confluyeron en ello. Lo primero fue que tuve la suerte o la desgracia, depende cómo lo mires, de que el doble grado que yo estudiaba no me exigÃa tanto. Yo querÃa que me exigiesen más, que me hiciesen buscar más preguntas, que me... que me cuestionase, que me incitase a crear, pero me faltaba. Y eso que no encontraba, al final lo encontré en esto, en los proyectos que lanzaba, con la gente con la que me juntaba, en los concursos de emprendimiento que participaba, en las conferencias, las charlas a las que asistÃa. Y eso me permitió, lo que no encontraba en la universidad, esas preguntas que yo buscaba, las encontraba aquÃ.
7:32 lo que pasa es que también lo cuentas... como si fuera muy fácil... tengo entendido... tú ya me dirás si es una exageración o no... que llegaste a compatibilizar... cuatro trabajos simultáneos... vale, sÃ, no, efectivamente... no es una exageración... y eso fue, pero en una etapa posterior... eso fue justo... cuando estábamos acabando ese proyecto... o bueno, continuando ese proyecto del arte... ahà es cuando dijimos... vale, esto está muy bien... y está genial que tengan formación... pero hace falta dar un paso más... y el paso más que nosotros veÃamos es... cómo van a estudiar, cómo van a formarse... cómo van a hacer todo esto... que algunos lo estaban haciendo... sin tener una estabilidad, sin tener un sitio para dejar sus maletas, sin tener una casa, un hogar. Y entonces nos centramos en ese segundo paso. El segundo paso fue trabajar como una bestia todo lo que podÃa y compatibilizando estos trabajos.
8:15 Llegué a estar con cuatro, menos mal que no fue un... sà que no me daba tiempo mucho más, la verdad. Ahà sà que tuve que, bueno, dejar de las otras cosas, como todo el mundo, a veces cuando tomas decisiones, pues dejar de las otras cosas que haces, o sacrificas algo, ¿no? Entonces, trabajando en esos cuatro trabajos, pues ahorré la cantidad que pude, y cuando ya tenÃa, pues, 20.000 euros ahorrados, ahà es cuando saqué el libro. Un libro que habÃa escrito poco a poco, pues en huecos, por las noches, o en rados, o lo que sea, y el libro se llama Men Sentible, y entre el libro y los trabajos, las conferencias, la gente que nos iba apoyando con donaciones y todo, cuando las sacamos en redes sociales, pues gracias a eso compramos la primera casa en menos de un año.
8:59 Bueno, ahora llegaremos a lo de las casas. Antes, una aclaración. Hablas en plural. Cuando dices pensamos, estábamos viendo, nos dimos cuenta de que...¿ Lo haces porque estabas en esa aventura con más gente? SÃ, 100%. Nunca he estado solo y eso es lo huevo, ¿no? Eso es lo bonito. En el primer proyecto, en el de arte, con personas sin hogar, ahà estaba acompañado de Elizabeth. Elizabeth es una de mis mejores amigas, nos conocimos en la universidad y ella sà que dio el paso valiente. Yo solo estoy haciendo tonterÃas, pero comparado con ella, ella lo que hizo es que se metió con las sisters, con las hermanas de Teresa de Calcuta. he ido ya más de cinco años con ellas y con ellas la presento ya como persona sin hogar, ¿no? Y después de todo eso, cuando ella ya entró allÃ, pues seguimos con otro equipo, ¿no? De voluntarios, de amigos, ahora mismo hablo en plural también por eso, por mi mujer, ¿no? Estamos juntos en todo esto y estamos juntos también con un grupo de personas que nos van apoyando, viniendo como voluntarios a las casas, apoyando con muebles, no sé, haciendo lo que pueden, dando clases de español, otros de apoyo psicológico, otros son trabajadores sociales, pues lo que puede cada uno.
10:06 Bueno, nos habÃamos quedado en el libro, por seguir un orden cronológico, el libro que se titula Amen sin tilde, es decir, no Amen, sino Amen sin tilde, asà que esto ya nos da una idea de cuál es el contenido. Lo autodidaste, fuiste capaz de sacar 15.000 euros, pero aunque sea rápidamente, Javier, el libro,¿ qué es lo que cuenta? Es decir,¿ qué encuentra la gente que se hace con ese libro cuando lo lee? Pues espero que preguntas. Eso es lo que me gustarÃa. No me gusta imponer nada, ni dar consejos, ni no sé, porque no considero que tenga una experiencia relevante en mi vida. Solo tengo 27 años y aprendo como puedo y a tortazos. Entonces, pues simplemente preguntas. Me gustarÃa lanzar a los oyentes preguntas acerca de la vida, del sentido de la vida, de por qué hacen las cosas, de qué consideran éxito, consideran lo más importante, lo más valioso, qué están realizando. invirtiendo su dinero, pues al final estas son las preguntas que plantean.
11:00 Y un poco, sÃ, pequeñas reflexiones, pequeñas también cosas que he copiado de otros autores y de gente que sabÃa más, yo lo digo claramente, porque yo al final trato de plasmar lo que otros han descontado mejor que yo. Y ahà va. Bueno, el caso es que tú sacas 15.000 euros después de autoeditarse ese libro, acumulas esa cantidad al dinero que ya tenÃas ahorrado por la compatibilidad de esos trabajos de los que hablábamos hace un instante, te lanzas a la compra, lo has insinuado antes, de una primera vivienda, una primera vivienda que te cuesta 75.000 euros. y que supone que tú dediques todos tus ahorros a la compra de esa vivienda. Lo que yo te quiero preguntar es, cuando tú te lanzas a esa primera aventura,¿ ya tienes claro que es una vivienda que no va a ser para ti, que la vas a poner al servicio de los demás?
11:48 SÃ, 100%. Y en ese momento de tu vida, la que ahora es tu mujer, la que en algún momento antes fue tu novia,¿ ya habÃa aparecido o no? No, ahà todavÃa no nos conocÃamos, pero en el año 2001, cuando empecé con toda la idea de lo del piso, nos conocimos en el año 2002. O sea, fue justo cuando ya efectivamente la compré. Pero ahÃ, directamente no habÃamos hablado todavÃa de eso, porque estábamos todavÃa conociendo, estábamos en un avianzo. La que sà tenÃa algo que decir en todo esto era mi madre. Y lógicamente mi madre me decÃa, hijo, estás loco, hijo, tengo una idea para ti, primero te doy una cierta estabilidad, hijo, saca unas opciones, hijo, poco tira, y después ya haces para ver a los demás. Y yo le decÃa, no, no, no, no. Es asÃ, no me has hablado demasiado en la vida, pues el primer paso es este, luego ya veremos lo que viene.
12:37 Bueno, vamos a ver si tenemos un poquito de suerte, Javier, porque estamos teniendo alguna dificultad con la cobertura del móvil, que se va y viene, no sé si, no lo sé, a lo mejor si te desplazas unos metros conseguimos una cobertura un poco mejor, lo intentamos, te voy diciendo, mientras tanto, te voy, digamos, Manteniendo el hilo de la conversación con el carácter cronológico que hemos marcado. Porque tú consigues esa casa de 75.000 euros, la pagas, das una entrada de 30.000, inviertes todos tus ahorros, pones ahà también el dinero que has sacado por el libro... no debes nada, pides dinero a tus amigos para que te ayuden, me tendrás que contar si encuentras la ayuda que tú buscas, y luego sobre todo, lo que a mà más me maravilla, cuando ya la tienes y sabes que esa casa puede recibir a personas, y habiendo tantas a tu alrededor que la necesitan,¿ cómo decides a quién se la prestas?
13:30 Buena pregunta, sÃ. Eso es lo más difÃcil, porque al final nosotros no somos nadie para juzgar quién se la merece, quién no, quién es buena persona, quién no, quién ha hecho suficientes méritos en su vida y quién no. Entonces, pues bueno, tratamos de acercarnos a eso lo más que podemos.¿ Qué hacemos para ello? Primero, entrevistamos a la persona. Segundo, entrevistamos al trabajador social, porque la mayorÃa de las personas que están en España, al menos que están en la calle en España, tienen un trabajador social asociado, ya sea de Caritas, ya sea de Examu Social, ya sea de otras entidades. Entonces, tratamos de hablar primero con la persona, segundo, con el trabajador social, tercero, ponerle un mes de prueba, cuarto, ponerle después de ese mes de prueba si ha ido todo bien, que sean seis meses. Después de esos seis meses, revisamos.¿ Y qué revisamos? Unos objetivos. A cada persona que entra en las casas les ponemos unos objetivos especÃficos Algunos son generales, otros son especÃficos para esa persona. Si no cumples esos objetivos, pues lo siento mucho, te tienes que ir, porque habrá personas que seguro que a lo mejor quieren aprovechar esta oportunidad.
14:25 Y si cumples los objetivos, pues nosotros encantados de que sigas el tiempo que necesites hasta que tengas una estabilidad. Son pisos trampolÃn, estás el tiempo que necesitas y cuando estás preparado para la realidad y tener una vida mejor, pues dalo, bienvenido. Eso serÃa lo que nos harÃa más feliz, porque entrarÃa otra persona que lo necesita más. Esa experiencia, la del 2022, la del primer piso de 5.000 euros, la repites dos veces más, porque luego adquieres un segundo piso en 2024 en el barrio de Carabanchel, este ya te cuesta un poco más, te cuesta 100.000, y luego en 2025 un Alcorcón por 150.000. Y además tengo entendido que no le debes ni un euro al banco,¿ eso cómo es posible? Ah, no, ahora ya sÃ, no, ahora ya sÃ. Eso no sé de qué noticia lo he oÃdo, pero ahora ya sÃ, sà de algo. En la tercera, en esta del Alcorcón, Debo, al final, toda la hipoteca. Esta sà que la hemos cogido con hipoteca. Entonces, ahà cogimos 119 de hipoteca. Asà que esa 30 años la voy devolviendo poco a poco. Pero es cierto, lo otro sà que es cierto, las otras dos. Las otras dos son 1.000 euros al banco.¿ Por qué? Cuando pillé los préstamos personales al banco, que es lo que hicimos en esa segunda de Carabanchel, cogà unos préstamos personales. que me daban al 7% de interés. Es lo que me podÃan dar en ese momento. Entonces, cogiendo esos préstamos, una vez que los tuve, empecé a llamar a amigos, empecé a llamar a gente que conocÃa nuestro proyecto. Empecé a trabajar todo lo que podÃa. Y con esos ahorros, con esto que me iba dando la gente como préstamo, ellos me los daban y yo iba pagando al banco. Me
15:55 iba quitando el préstamo del 7%. Y en cuanto me quité los préstamos del 7%, Perfecto, ya solo me quedaban los préstamos de mis amigos,¿ qué pasaba? Que estaban al 0%. Entonces, genial, eso todavÃa lo sigo debiendo. Ahora debo los 119 del banco de la tercera vivienda y, pues bueno, 40.000 euros más, que esos sà que son amigos, compañeros, colegas del proyecto, y eso es a préstamo al 0%. Bueno, déjame que me preocupe también por tu biografÃa personal, porque además de hacer todo lo que nos has contado en este rato que llevamos charlando, tienes tiempo para ligar, conoces a una chica y eres capaz de enamorarte de esa chica, de que ella se enamore de ti, de proponerle matrimonio, de casarte con ella y de tener un hijo maravilloso. Y además de que ella te entienda, cosa que es complicado, ya sabes lo que dice el refrán, el casado casa quiere. Y me imagino que tú cuando le haces el plan de futuro le dices, oye, que sepas que si nos casamos casa propia no vamos a tener.
16:52 La verdad que no sé cómo he tenido tanta suerte de que una mujer como MarÃa, que es como se llama mi mujer, pues me aguante y me quiera al menos de momento. Entonces la verdad que no, muy felices, espero ponerlo en plural, espero. Y la verdad que muy bien. Entonces cuando empezamos con el noviazgo estábamos hablando de todo esto. Tuve también la suerte de que ella también vivió en una fundación un año y medio con mujeres que habÃan pasado por la situación de calle. Ella también habÃa tenido esa experiencia. Yo también la tuve en una fundación, yo estuve trabajando para una fundación tres años en la que vivÃan jóvenes y personas sin hogar. Entonces, mientras que yo trabajaba allÃ, ella vivió allà con mujeres que estaban en situaciones difÃciles. Entonces, hablándolo, decÃamos, bueno, Dios nos llama a esto, ¿no?
17:37 En nuestra misión, en nuestra vocación, lo que podamos hacer, pues creo que está ahÃ, ¿no? La lÃnea. Hablando, nos encantarÃa, si conseguimos una vivienda, pues vivir allà con una persona sin hogar. Y ese era nuestro plan, ¿no? En la tercera vivienda, pues dijimos, oye, pues aquà en una habitación estamos nosotros, en esta del Corcón, y en otra una mujer. Y de repente, cuando estábamos ya cerrando esto, estuvimos allà y tal, tal, Nos dicen, oye, que hay la posibilidad de que hay una casa más grande en Galapagos. Solo una pregunta, que es lo que pensábamos hacer, pues a lo mejor puede ir a meter 8 más. Entonces nosotros dijimos pues esto mejor que mejor. Entonces ahora estamos viviendo en Galapagos 11 personas, mi mujer, mi hijo y yo, y otras 8.
18:20 Y esta casa es gigante, más de lo que podÃamos haber soñado en la vida. y lógicamente no es nuestra. Pero bueno, estamos aquà alquiler, tenemos un pequeño huertito, la verdad que poco a poco, muy contentos. Pero también pagas un precio, digamos, de ausencia de privacidad, es decir, que me imagino que a lo mejor tu mujer o tú, hombre, pues en algún momento podrÃamos tener una vida familiar sin ocho testigos, ¿no?¿ No te planteas en algún momento, digamos, cambiar tu estilo de vida, hacer una cosa más convencional? Muy, muy feliz. Y mi mujer, MarÃa, pues depende. A ratos sÃ, sobre todo no, en los malos ratos. Sobre todo cuando, ya que sé, está muy cansada, cuando no damos abasto con las personas, con algún problema que ha habido, con alguna reparación o con lo que sea, pues en algún momento me dice, oye, a lo mejor en el futuro sà estarÃa bien. Y nosotros ahà lo que hemos hablado también, que eso lo tenemos ya hablado desde antes, es si nuestro hijo va creciendo y a los 15, 16, no sé, 17, cuando tenga edad de decidir y de tomar decisiones más importantes, pues proponerle y preguntarle, oye,¿ a ti te gustarÃa seguir este estilo de vida? Porque no nos gustarÃa como imponerle nuestro estilo de vida, porque este es el nuestro, pero no queremos imponer nada a nuestro hijo, imponer estas cosas a nuestro hijo. Entonces, que él decida y que si él prefiere otro estilo de vida, pues ya está. Intentaremos buscar otra cosa para nosotros, estar tranquilos, que las casas
19:51 sigan trabajando como se pueda, con voluntarios o nosotros yendo de vez en cuando, pero eso, ¿no? Esa es un poco nuestra idea. Veremos a ver cómo sale en el futuro. Bueno, pues ya me lo contarás, Javier. Gracias por dedicarnos estos minutos y por contarnos tu historia, que es verdaderamente singular y creo que merecÃa la pena que la gente la conociera. Un saludo muy cordial y muchas gracias. MuchÃsimas gracias. Buen dÃa.
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