Efeméride: El centenario de Cayetana de Alba
0:00 Bien, otro asunto. Mañana, no mañana, no, el sábado en concreto, se cumplirán 100 años, hubiera cumplido 100 años, lo podemos entender asÃ, la última duquesa de Alba, Cayetana Fitzjames Stuart, nacida el 28 de marzo de 1926. No les voy a contar quién fue porque ustedes lo saben y lo que representó. También saben que en los últimos años sufrió un ictus y además problemas de hidrocefalia que afectaron tanto a su movilidad como a su habla y eso hizo que su voz se volviera inconfundible. Bueno, pues mañana se estrena un documental que se titula Cayetana, la duquesa de todos, dirigido por su hijo Cayetano MartÃnez de Irujo. Pero, naturalmente, esto colocará de nuevo toda la biografÃa de la duquesa en plena actualidad.
0:46 Asà que aquà va un pequeño anticipo, este neto. MarÃa del Rosario Cayetana Fitzjames Estuari Silva, la inolvidable duquesa de Alba, no fue simplemente una aristócrata, fue un fenómeno social. Un sÃmbolo de elegancia desbordante y un torbellino de personalidad que desafiaba los convencionalismos de su tiempo. Fue la mujer con más tÃtulos nobiliarios, pero lo que verdaderamente la definÃa fue el coraje de ser ella misma. su vida, tejida entre la aristocracia... y el polvo de las plazas de toros andaluzas... fue un ejercicio constante de libertad.
1:29 Yo era muy libre para aquella época... y creo que... más adelantada... que lo que eran los jóvenes de entonces... y por eso muchas cosas que... ocurren ahora... Pues las entiendo un poco En un siglo de protocolos y silencios Cayetana prefirió siempre la música y el desorden. PodÃa recibir a una reina en el Palacio de Liria y al dÃa siguiente pasear por la Feria de Abril con flores en el pelo y los zapatos llenos de albero. En ella no habÃa premeditación, solo una evidente pasión por vivir intensamente.
2:12 Yo soy natural. Lo que siento, pues los pongo. Lo que me sale de dentro. Lo que me sale, ahà va. Nacida en Sevilla en 1926 y heredera de uno de los linajes más antiguos de España, desde niña respiró historia y grandeza. Sin embargo, su vida no estuvo limitada a los salones palaciegos. Su juventud estuvo llena de emociones y romances que la definieron, entre ellos su relación con el torero Pepe Luis Vázquez La duquesa de Alba, amazona sobre caballo tordo, encabeza después el destile de las cuadrillas. Pepe Cáceres lancea de frente por detrás. Ordóñez corresponde saludando al público.
3:01 Cuando era soltera... cuando me he puesto de largo... y mi primer novio fue... Pepe Luis Vázquez, el torero... que era el mejor de todos para mÃ. Se decÃa que la duquesa con su espÃritu audaz... y desprejuiciado... encontraba en Vázquez la pasión y la libertad... que el protocolo aristocrático no podÃa ofrecer... pero el diestro no parecÃa ser suficiente... para el padre de Cayetana... que los obligó a romper la relación... y mandó a la duquesa a estudiar fuera de España... con el estallido de la guerra civil... en Londres pasó parte de su juventud... y en Francia estudió en un internado... aprendió idiomas y se codeó... con una gran diversidad de personas. Y yo me he codeado siempre con todo tipo de personas...
3:47 de arte, del deporte, del pueblo, del campo... El de Pepe Luis Vázquez fue un amor imposible, arrastrado por los prejuicios de una época y por el peso de una familia que no concebÃa que una duquesa se enamorara de un hombre del pueblo. Pero ella guardó aquel recuerdo como un secreto dulce, el primero que le enseñó que el corazón también puede desafiar al linaje. Los años fueron pasando y a su vuelta a España le presentaron a Luis MartÃnez de Irujo, con quien se casó en 1947. Contrajeron matrimonio en la boda más fastuosa que España recordaba desde hacÃa décadas. Invitados de medio mundo, flores, toreros, polÃticos, nobles y curiosos. Sin embargo, quienes mejor la conocieron cuentan que mientras las cámaras captaban aquel espectáculo, Cayetana miraba más allá, consciente de que ninguna ceremonia, por regia que fuera... podÃa contener su deseo de libertad. Nos lo cuenta Ana Polo, autora del libro Cayetana, duquesa de Alba, sus años de esplendor.
4:53 Cayetana con Luis, con su primer marido, es cuando realmente Cayetana es la Cayetana duquesa de verdad, con un glamour internacional. Yo creo que uno de los grandes problemas que tiene esta figura es que la tenemos muy encasellada en los últimos años de su vida. Pero bueno, yo creo que Luis fue el gran compañero y yo creo que con la perspectiva que da el tiempo incluso fue el gran amor de su vida, en el sentido de que fue la persona... que mejor la entendió, que mejor la apoyó. Con él tuvo seis hijos... consolidando la continuidad de la casa de Alba... pero la vida le reservaba nuevos giros... Luis MartÃnez de Irujo falleció en 1972... dejando a Cayetana viuda a los 46 años... e inmersa en una gran depresión... Sin embargo, no mucho después, y demostrando nuevamente su carácter independiente, contrajo matrimonio en 1978 con Jesús Aguirre, un intelectual y ex jesuita que desató comentarios y cierta polémica en la sociedad española por la singularidad de esta unión. Su matrimonio duró hasta 2001, año en que Aguirre falleció, compartiendo juntos 23 años de vida en común, llenos de afecto, complicidad y respeto mutuo. He salido y me han gustado mucho. Pero luego mira por dónde, nunca me he casado con un sevillano y yo eso tampoco lo entiendo. La libertad fue en realidad el hilo conductor de toda su existencia. Cayetana no fue una duquesa convencional. Bailaba flamenco en público, posaba descalza, hablaba sin filtros y se enfrentaba con naturalidad a la opinión pública. TenÃa una capacidad
6:25 única para moverse entre dos mundos. el de la aristocracia más rÃgida... y el de la calle... donde su espontaneidad... la acercaba a la gente común... no era raro verla en la Feria de Abril... como una sevillana más... ni escucharla opinar sin reservas... sobre polÃtica, arte o la vida misma... incluso trajo a España... figuras internacionales... como Grace Kelly o Jacqueline Kennedy... como explica Napolo. Cayetana la invita... y bueno, se sabe que Jackie Kennedy... pues se lo pasó divinamente bien en Sevilla... le gustó muchÃsimo el Palacio de Dueñas... Le gustó mucho la feria, montó a caballo y tal. Y luego la anécdota aquel dÃa es que también estaba Grace Kelly aquellos dÃas en Sevilla. Y bueno, Cayetana en sus propias memorias dijo que Jackie le habÃa parecido como más natural que Grace. Grace es una persona muy tÃmida.
7:13 También fue, aunque a menudo se olvida, una gran defensora del patrimonio histórico. Bajo su responsabilidad se conservaron algunos de los archivos más importantes de Europa. Auténticos tesoros documentales que sobrevivieron gracias a su empeño. Detrás del personaje mediático habÃa una mujer consciente del peso de la historia que llevaba consigo. Es cierto que su imagen con los años se volvió aún más icónica. Su cabello blanco, sus vestidos coloridos y su forma de mirar al mundo sin pedir permiso hicieron que fuese criticada, caricaturizada y al mismo tiempo profundamente admirada.
7:54 Y ahà fue cuando Cayetana volvió a romper los esquemas. Se quiso casar con Alfonso X, un funcionario sin tÃtulo ni fortuna, 24 años menor que ella. Qué es lo mejor de la vida? El amor. Y el amor tiene edad? Para mà no. Y cuando un hombre tiene 70 años, y se casa con una de 20... lo encontró, es muy normal. Aquella relación generó un terremoto mediático... porque sus propios hijos no aceptaban a Alfonso... el mismo Cayetano MartÃnez de Irujo... se mostró públicamente reticente y reacio... a reconocer al hombre que habÃa conquistado... el corazón de su madre.
8:39 Mira, es normal lo de Alfonso... a nosotros después de lo que hemos vivido en casa... después de tantos años... a estas alturas de la pelÃcula... mira, a nosotros nos pillaba... Absolutamente a contrapié la historia de Alfonso, pero es que eso es humano. Estoy absolutamente de acuerdo con su relación, lo que no puede es casarse. La duquesa se mantuvo firme defendiendo su derecho a amar como ella querÃa y demostrando que para ella la felicidad personal estaba por encima de las expectativas ajenas, incluso de las de su propia familia. Tanto es asà que Alfonso renunció a toda fortuna personal antes de casarse con ella, dejando claro que su unión no estaba condicionada por el dinero ni por la posición, sino únicamente por el amor y el deseo de vivir juntos, como él mismo decÃa.
9:23 Soy una persona muy sencilla y con unos gustos muy sencillos. Bueno, pues estoy bien, he estado bien hasta ahora, he sido feliz y lo que me gustarÃa es seguir siendo feliz. Fue el 5 de octubre de 2011 cuando Cayetana volvió a acaparar todos los titulares del paÃs. Se casaba con Alfonso X. La ceremonia tuvo lugar en la capilla del Palacio de las Dueñas, su residencia sevillana más querida. A sus 85 años, vestida de manera sencilla y con flores naturales en el pelo, Cayetana convirtió aquel enlace en una verdadera fiesta de vida. Al salir del palacio, entre vÃtores y palmas, la duquesa desafió a la edad y al protocolo. Se descalzó, levantó los brazos y bailó unas sevillanas en plena calle. Era su gesto más puro, el de una mujer que incluso en el último amor reivindicó su libertad y su alegrÃa andaluza ante los ojos del mundo.
10:16 Como decÃan mis hijos, decÃa, oye, nuestra abuela ha batido otro récord. Viene en el Guinness por ser la mujer más titulada del mundo y de la historia y ahora es la mujer con más años que se ha casado. Es que la anterior tenÃa setenta y tantos que se casó. Su imagen, con los años, se convirtió en una declaración en sà misma. No buscó detener el tiempo ni disimularlo, lo llevó con orgullo. Su rostro, su estilo, su forma de moverse, eran la prueba de una vida intensamente vivida, sin concesiones a la mirada ajena. Su última escena fue fiel a esa misma verdad. Cayetana de Alba murió el 20 de noviembre de 2014 a los 88 años en el Palacio de las Dueñas, el mismo lugar donde habÃa reÃdo, bailado y amado. Sevilla se detuvo aquella mañana, las campanas repicaron...
11:24 y una multitud se congregó para despedirla como a una de las suyas. Fue velada, rodeada de los suyos, de su marido Alfonso X y de sus hijos, mientras fuera, la ciudad entera la recordaba a compás de sevillanas. Se apagó asà la duquesa, pero quedó Cayetana, el alma libre que convirtió la nobleza en una forma de vivir con alegrÃa. En Casa de Herrero, con Luis Herrero, es radio.
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